Era pospandemia: Hacia la digitalización total

Era pospandemia
COMUNICACIONES HOY 

SECTOR FINANZAS
Entrevista a Dominique Leveque, director comercial de Entidades Financieras, Seguros y Mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España.

El impacto provocado por la pandemia del COVID-19 y las medidas tomadas para hacerle frente han puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad como individuos y como sociedad. En medio de la tormenta, la tecnología se ha erigido en nuestra tabla de salvación al tiempo que ha puesto al descubierto que el nivel de digitalización no era suficiente para “vivir en digital” en situación de confinamiento u otras que puedan derivarse de futuras emergencias.
La transformación digital lleva años en marcha en las grandes empresas, en particular en el ámbito de los servicios financieros y la banca, que ha venido realizando grandes inversiones en comunicaciones digitales en la dirección de reducir la atención presencial y optimizar la experiencia online, pero los plazos de su implementación se han acortado drásticamente. En un entorno incierto la digitalización de las comunicaciones garantiza lo que podríamos llamar un plan B para que el motor no se pare ante la próxima emergencia, o por lo menos no nos coja -tan- desprevenidos.
E
n cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios, que, a su vez, han acelerado sus planes de digitalización para superar las consecuencias del frenazo de la actividad productiva. Es el caso de los servicios financieros, que, a pesar del entorno de baja rentabilidad, con bajos tipos de interés y un incremento de la morosidad (tendencia que todo indica irá a más), ha venido realizando grandes inversiones en digitalización, con proyectos pensados para el largo plazo, dirigidos a buscar la atención personalizada en una combinación equilibrada entre atención no presencial y presencial con menos oficinas. Sin embargo, la actual pandemia ha disparado las transacciones de servicios bancarios online, también las compras con tarjeta han crecido de manera espectacular, y las entidades financieras se apresuran a adelantar la implementación de sus planes de digitalización. Mónica Daluz
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SECTOR FINANZAS

La transformación de los servicios financieros se acelera

Era pospandemia: Hacia la digitalización total

Mónica Daluz
01/09/2020

El impacto provocado por la pandemia del COVID-19 y las medidas tomadas para hacerle frente han puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad como individuos y como sociedad. En medio de la tormenta, la tecnología se ha erigido en nuestra tabla de salvación al tiempo que ha puesto al descubierto que el nivel de digitalización no era suficiente para “vivir en digital” en situación de confinamiento u otras que puedan derivarse de futuras emergencias.

La transformación digital lleva años en marcha en las grandes empresas, en particular en el ámbito de los servicios financieros y la banca, que ha venido realizando grandes inversiones en comunicaciones digitales en la dirección de reducir la atención presencial y optimizar la experiencia online, pero los plazos de su implementación se han acortado drásticamente. En un entorno incierto la digitalización de las comunicaciones garantiza lo que podríamos llamar un plan B para que el motor no se pare ante la próxima emergencia, o por lo menos no nos coja –tan– desprevenidos.

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de...

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios.

El cliente en la cúspide

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios, que, a su vez, han acelerado sus planes de digitalización para superar las consecuencias del frenazo de la actividad productiva. Es el caso de los servicios financieros, que, a pesar del entorno de baja rentabilidad, con bajos tipos de interés y un incremento de la morosidad (tendencia que todo indica irá a más), ha venido realizando grandes inversiones en digitalización, con proyectos pensados para el largo plazo, dirigidos a buscar la atención personalizada en una combinación equilibrada entre atención no presencial y presencial con menos oficinas. Sin embargo, la actual pandemia ha disparado las transacciones de servicios bancarios online, también las compras con tarjeta han crecido de manera espectacular, y las entidades financieras se apresuran a adelantar la implementación de sus planes de digitalización.

Todos se han puesto manos a la obra: la industria automatiza sus procesos para que las máquinas puedan seguir trabajando “solas” durante otro hipotético confinamiento, el sector empresarial crea entornos digitales no presenciales, y los servicios refuerzan su canal de negocio en la red. Una aceleración que se está produciendo a escala planetaria y que se fundamenta en el desarrollo de las comunicaciones digitales. Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”, en particular el XaaS, o “todo como servicio”, herramienta que permite una óptima personalización y la integración de todos los sistemas de comunicación de la compañía; el cloud computing desplaza el modelo de servicio bajo licencia. El sector se focaliza en los servicios de nube y ya se prepara para la próxima amenaza: la vulnerabilidad de los actuales sistemas de encriptación en un futuro, nada lejano.

Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”...

Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”.

Seguridad digital o caos

Este turbo improvisado hacia la digitalización pone sobre la mesa un tema fundamental, imprescindible: la seguridad de los datos y las comunicaciones. Las cifras de ataques phishing y smishing (fraude financiero) no dejan de crecer, lo que requerirá potentes inversiones. En la actualidad el protocolo de encriptación que asegura que nuestros datos y transacciones viajan inviolables por la red se basa en la técnica matemática de la factorización, que los ordenadores actuales, ni siquiera los superordenadores, pueden realizar, dado el ingente número de combinaciones –y años– que supondría encontrar cada clave de acceso. Sin embargo, el desarrollo de la computación cuántica, que aprovecha las propiedades físicas de la materia a nivel subatómico, en este caso la propiedad de superposición, posibilita a los ordenadores cuánticos –hoy solo prototipos– procesar simultáneamente la información de sus bits, bits cuánticos (o cubits), en lugar de realizar las operaciones “de una en una”, como hace el bit clásico. En este sentido, existe cierta inquietud en gobiernos y grandes corporaciones de todo el mundo sobre “quién” logrará el primer ordenador cuántico, que podría en pocos minutos desencriptar cualquier mensaje que circule en la red con los sistemas de cifrado actuales.

La encriptación cuántica, que es cien por cien segura, ha iniciado su despegue, y hoy ya existen empresas que ofrecen servicios de encriptación cuántica. Pero también hay investigación sobre lo que ha venido a llamarse criptografía poscuántica, que busca nuevos enfoques criptográficos con los que protegernos de posibles ciberataques cuánticos.

Entrevista a Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España

¿Cómo valora la evolución de las necesidades en productos y servicios del sector de las comunicaciones digitales a raíz de la crisis de la COVID-19? ¿En qué medida se ha acelerado un proceso que avanzaba, tal vez, demasiado despacio…?

La crisis de la COVID-19 ha supuesto la aceleración de una serie de tendencias que ya venían dándose. La digitalización y flexibilidad del puesto de trabajo, la automatización de procesos y la integración de elementos tecnológicos fundamentales para dicha automatización, como el IoT o la inteligencia artificial, y la provisión de servicios a través de propuestas de nube y con modelos ‘XaaS’, “todo como servicio” se han convertido en prioridades. La continuidad del negocio (en el sentido más amplio, involucrando tanto a entidades privadas como públicas) es el eje alrededor del que giran y se priorizan los proyectos de digitalización de las empresas.

Esta situación no será transitoria, más al contrario, estos cambios repercutirán en una nueva forma de entender la tecnología y la digitalización como impulsores del negocio y en una nueva forma de afrontar las relaciones laborales.

Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España...

Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España.

El confinamiento ha revelado que urge avanzar hacia nuevos modelos financieros digitalizados. ¿Cómo se está adaptando al nuevo escenario este sector?, ¿qué herramientas y servicios digitales están implementando para focalizarse hacia la recuperación?

Hace años que en Alcatel-Lucent Enterprise acompañamos a nuestros clientes del sector de entidades financieras en proyectos de transformación digital, permitiendo que sus clientes puedan comunicarse a través del medio que más les interesa según el contexto (su app, su portal web…). La situación de pandemia y el confinamiento que provocó es, en la actualidad, un acelerador para que las empresas adopten estos nuevos medios de relación con sus clientes.

Las integraciones de las comunicaciones en el seno de las aplicaciones de negocio, realizadas en buena parte con nuestra plataforma de comunicación Alcatel-Lucent Rainbow, han permitido a las empresas que ya habían realizado este paso facilitar el acceso a sus servicios y gestores. Para las otras, nuestra plataforma de comunicación simplifica su integración en los procesos y aplicaciones, permitiendo incluir en cada circunstancia el elemento de comunicación más adecuado para promover la interacción, bien con un proceso automático (BOT, IA…) o bien con un gestor asignado (chat, voz, colaboración, y en ciertos casos vídeo).

¿Cree que la ciudadanía puede estar cambiando la imagen que hasta ahora tenía del sector bancario, con su papel en la canalización de las ayudas del Estado, además de las acciones propias de las distintas entidades? ¿Qué papel jugaría esta nueva relación proveedor-cliente en el diseño del futuro modelo bancario?, ¿cobrará fuerza el factor “responsabilidad social”?

Es cierto que esta situación nunca vivida anteriormente va a cambiar tanto nuestras costumbres, como la percepción de nuestras entidades financieras. Por ejemplo, las entidades se vieron “desbordadas” en la gestión de los créditos ICO que fueron liberados por el gobierno; y es donde el valor de una buena integración de los canales de comunicaciones con los aplicativos de negocio, los empleados y los clientes marca la diferencia, al actuar como orquestador y facilitando dicha gestión. Otro factor que se ha vivido es que la presencia en oficinas se ha visto reducida, lo que ha fomentado el acceso remoto a los servicios de los clientes; sin embargo, los clientes siguen “exigiendo” la misma cercanía y atención individualizada, haciendo que el acceso a través de App y portal de Cliente cobre relevancia. El diseño del nuevo modelo bancario deberá tenerlo en cuenta.

En cuanto a responsabilidad social, creo que es nuestro deber facilitar el acceso a la tecnología para que se puedan cumplir estos nuevos modelos de “acercamiento” de las personas. Pondremos todo nuestro énfasis en ello.

Este momento de digitalización del sector financiero ¿se está danto a nivel mundial o existen distintas velocidades?, ¿puede describirlas?

La transformación digital se está llevando a cabo a nivel mundial. En Alcatel-Lucent Enterprise decidimos desde hace varios años “verticalizar” nuestras soluciones, haciendo que las mejores prácticas de nuestros clientes se vieran consolidadas con otras de otros países y continentes; las adopciones de los modelos de cloud nos permiten ahora acelerar sinergias a nivel global.

Familia de productos Rainbow de Alcatel-Lucent Enterprise

Familia de productos Rainbow de Alcatel-Lucent Enterprise.

Las operaciones empresariales también se digitalizan vertiginosamente; se están dando, por ejemplo, espectaculares incrementos de contratación de servicios en la nube, ¿en qué otros productos se observan oscilaciones, al alza o la baja, explicables por el estado de alarma y, en general, por los múltiples efectos de la pandemia (el teletrabajo, la reorientación del negocio hacia el e-commerce, etc.)?

La pandemia trajo consigo una reacción inmediata por parte de empresas y organismos públicos para habilitar entornos de teletrabajo, y la nube es un claro acelerador gracias a la rapidez en la provisión de dichos servicios.

Sin embargo, a medio plazo, hay otras áreas en las que la mayoría de las empresas (con más incidencia en unos sectores que en otros) han empezado a trabajar de forma prioritaria, y nos referimos a la automatización de procesos. IoT e IA son elementos tecnológicos fundamentales para habilitar dicha automatización. La introducción de estas nuevas entidades en los procesos y comunicaciones corporativas van a permitir que el impacto, en situaciones en las que la presencia física no sea posible, se minimice o desaparezca. Personas, procesos inteligentes y dispositivos conectados van a ser los elementos clave en los procesos empresariales, y su comunicación e intervención en el seno de esos procesos será fundamental.

La tecnología puede ser el mejor aliado para lograr la recuperación económica, ¿de qué herramientas imprescindibles debería dotarse una pyme que quiera no sólo sobrevivir, sino crear valor y afianzar el futuro de la compañía?

Las pymes necesitarán enfocar sus esfuerzos en el negocio, tanto en sus procesos concretos como en sus fuentes de ingresos, y con ese requisito deberán aprovechar la tecnología para progresar en esos ámbitos. En este sentido, cada sector decidirá qué soluciones tecnológicas se adaptan mejor a su modelo de negocio (CRMs, por ejemplo) y a la gestión de sus procesos (ERPs, herramientas de seguimiento de incidencias, etc…).

A partir de ahí podrán afrontar la automatización de procesos, que es posible también en las empresas pequeñas y medianas, sin ninguna duda, y valerse de soluciones que orquesten la comunicación entre personas (empleados, clientes, etc…) y se puedan integrar con esas herramientas tecnológicas sectorizadas que hemos mencionado anteriormente. Una plataforma de comunicación como servicio conectará todos esos elementos y se integrará dentro de las soluciones empresariales sectorizadas. La nube, de nuevo, será el habilitador para una mayor flexibilidad y velocidad de despliegue.

¿Qué cambios significativos van a introducir las tecnologías digitales en esta “segunda” nueva economía?, ¿cree que el riesgo de futuros confinamientos –no sólo por el coronavirus actual, también por futuras nuevas amenazas– impulsará la robotización? ¿Qué efecto tendrá sobre el mercado laboral el conjunto de cambios tecnológicos?

La automatización de procesos será una de las prioridades para garantizar la continuidad del negocio, y en ese sentido, robots (o entidades inteligentes, y nos referimos a procesos de inteligencia artificial), conformarán, junto con personas y dispositivos conectados, las entidades fundamentales que colaborarán dentro de los procesos empresariales.

Está claro que habrá impacto en el mercado laboral, pero no sabemos hasta qué punto y en qué sentido, y por eso es fundamental que la sociedad sepa adaptarse a esta nueva realidad. Los planes de adaptación y uso de las tecnologías con foco en el negocio deberán acompañarse con planes de adaptación en las relaciones laborales.

Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo


Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo
“La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral”
 

Hablamos con Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, con motivo de la publicación de El Ocaso del Empleo, ensayo realizado en coautoría con Santiago García, y que analiza las tendencias del mercado laboral en occidente.
Serrano y García me citan en el FabCafe Barcelona, un espacio de trabajo colaborativo que promueve la autoproducción y el conocimiento compartido; el entorno elegido para nuestra charla me hace intuir que lo que se disponen a contarme irá más allá de la teoría.
En efecto, una profunda transformación ha comenzado ya en el ámbito laboral, sobrevenida por los imperativos de un entorno incierto, con nuevas configuraciones demográficas, nuevos flujos en los intercambios y nuevas aplicaciones de la tecnología.

El ritmo trepidante de los cambios requiere nuevas habilidades con las que mantener nuestra empleabilidad y “surfear” con éxito los loopings que está describiendo el mundo del trabajo. Las organizaciones, por su parte, o son ágiles, o no serán.
Ambos estuvieron lúcidos, entusiastas y -por qué no decirlo- entrañables. Y, a pesar de describir un panorama lleno de desafíos, también contagiaban esperanza con respecto a las oportunidades. Que haberlas, haylas. Veámoslo.
El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza y la demografía marca el rumbo de los cambios.

Sí, en Occidente, el envejecimiento de la población como resultado de una mayor esperanza de vida y el descenso de la natalidad es un fenómeno definitivo. Afecta a un indicador muy relevante para el mercado del empleo como es la tasa de dependencia: el porcentaje de niños y ancianos respecto a la población en edad de trabajar. En África desciende la tasa de dependencia, con una mayor proporción de la población en edad de trabajar y de consumir.
Pero el quid de la cuestión es el talento…
En efecto. China, por ejemplo, va a colocar en los próximos 10 años 195 millones de universitarios, o sea, que no sólo producen, sino que van a tener gente preparada. Allí, la pirámide poblacional la constituye gente joven y cada vez más formada; lo contrario que aquí, que estamos envejeciendo. Asia está en una situación óptima, aunque a medio y largo plazo tengan una bomba de relojería entre manos. 
¿Y en Europa?
La decadencia: sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones basados en un modelo de reparto, o la necesidad de prolongar la vida laboral de las personas.
Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral”

Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo

Hablamos con Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, con motivo de la publicación de El Ocaso del Empleo, ensayo realizado en coautoría con Santiago García, y que analiza las tendencias del mercado laboral en occidente.

Mónica Daluz

Serrano y García me citan en el FabCafe Barcelona, un espacio de trabajo colaborativo que promueve la autoproducción y el conocimiento compartido; el entorno elegido para nuestra charla me hace intuir que lo que se disponen a contarme irá más allá de la teoría.

En efecto, una profunda transformación ha comenzado ya en el ámbito laboral, sobrevenida por los imperativos de un entorno incierto, con nuevas configuraciones demográficas, nuevos flujos en los intercambios y nuevas aplicaciones de la tecnología.

El ritmo trepidante de los cambios requiere nuevas habilidades con las que mantener nuestra empleabilidad y “surfear” con éxito los loopings que está describiendo el mundo del trabajo. Las organizaciones, por su parte, o son ágiles, o no serán.

Ambos estuvieron lúcidos, entusiastas y -por qué no decirlo- entrañables. Y, a pesar de describir un panorama lleno de desafíos, también contagiaban esperanza con respecto a las oportunidades. Que haberlas, haylas. Veámoslo.

El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza y la demografía marca el rumbo de los cambios.

Sí, en Occidente, el envejecimiento de la población como resultado de una mayor esperanza de vida y el descenso de la natalidad es un fenómeno definitivo. Afecta a un indicador muy relevante para el mercado del empleo como es la tasa de dependencia: el porcentaje de niños y ancianos respecto a la población en edad de trabajar.

En África desciende la tasa de dependencia, con una mayor proporción de la población en edad de trabajar y de consumir.

Pero el quid de la cuestión es el talento…

En efecto. China, por ejemplo, va a colocar en los próximos 10 años 195 millones de universitarios, o sea, que no sólo producen, sino que van a tener gente preparada. Allí, la pirámide poblacional la constituye gente joven y cada vez más formada; lo contrario que aquí, que estamos envejeciendo.

Asia está en una situación óptima, aunque a medio y largo plazo tengan una bomba de relojería entre manos.

¿Y en Europa?

La decadencia: sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones basados en un modelo de reparto, o la necesidad de prolongar la vida laboral de las personas.

Hablemos de innovación, ¿cómo lo llevamos?

La tecnología está cambiando la manufactura de los bienes, de hecho, lo está cambiando todo, y ha contribuido a una explosión de innovación, pero nuestro ritmo de innovación es mucho más bajo que el de otras economías.

¿Cómo se traducen estos factores en el mundo del trabajo?

Verás, una compañía en los años 60 podía esperar vivir 60 años. Ahora, si eres una de las grandes, tu esperanza de vida es de 15 años. La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral; vivimos más que nuestras empresas.

Ser eficiente ya no es suficiente, ¿la agilidad es la clave?

Puedes ser muy bueno haciendo un producto, consiguiendo mejorar la eficiencia y la calidad, que es en lo que nos hemos basado hasta ahora; pero eso ya no vale porque, entretanto, aparece otro producto que te deja fuera de escena.

Efectivamente, hoy lo importante es la agilidad, la capacidad de adaptarse al siguiente cambio. Ofrecer un producto y, si no encaja, lanzar otro rápidamente. A una gran compañía le cuesta mucho cambiar, no es ágil; la pequeña tiene más fácil adaptarse.

El crecimiento económico ya no implica creación de empleo.

Una de las consecuencias del brutal cambio tecnológico es el desacoplamiento entre crecimiento económico y creación de empleo. Estamos acostumbrados a que si crece la economía también crece el empleo, pero la progresiva automatización de actividades y procesos hace que ya no sea necesariamente así, lo que genera un reto para sociedades y gobiernos.

En vuestro libro planteáis una auténtica carrera contra las máquinas… ¿Ya está ocurriendo?

La automatización hará que en muchos trabajos rutinarios, que se pueden traducir en una serie de instrucciones, las máquinas desplacen a las personas. Además, los robots serán cada vez más baratos. Y sí, está ocurriendo: ya existe una impresora de carreteras, coches sin conductor, texto generado de manera automática…

Y de ahí a la polarización del mercado laboral.

Sí, y de la sociedad. Caen los trabajos rutinarios, y suben aquellos que tienen que ver con la creatividad. La brecha es cada vez mayor.

Y es que no todo el mundo es creativo, emprendedor… Además, el sistema educativo no está por la labor de promover la autogestión.

Ese es el gran reto. La educación tiene que cambiar de manera que sea la persona quien se autoeduque y quien aprenda con autonomía, porque luego no habrá nadie que le diga lo que tiene que hacer.

¿Cuáles son hoy las competencias clave para una buena empleabilidad?

La situación ha cambiado: el trabajo ya no es un lugar, estamos permanentemente conectados, se difuminan las barreras entre la vida profesional y la vida personal…

La obediencia, la lealtad y la dedicación se corresponden con valores de estructuras jerarquizadas, hoy caducas.

La empleabilidad requiere observar el entorno, flexibilidad, creatividad, habilidades sociales, competencias digitales, iniciativa, imaginación, pasión…

¿Cuál es el papel de los líderes de equipos?

El modelo tradicional de liderazgo ya no funciona; la gente no se lo cree…

Los líderes deben ser creadores de contextos, de entornos, impulsar el cambio y el autoconocimiento, y tener clara la necesidad de entrar en una dinámica de aprendizaje continuo para que el siguiente cambio no nos pille fuera de juego.

Los desafíos no son pocos…

El futuro del trabajo está lleno de desafíos pero también de grandes oportunidades que nos pueden ayudar a crecer profesional y personalmente.

“Los líderes deben ser creadores de contextos, de entornos, impulsar el cambio y el autoconocimiento, y tener clara la necesidad de entrar en una dinámica de aprendizaje continuo para que el siguiente cambio no nos pille fuera de juego.”

Santiago García es socio director de Jakobsland Partners y especialista en tendencias emergentes en el mundo del trabajo, diagnóstico de la organización y su nivel de preparación para el cambio.

Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, es fundador de Future4Work, consultoría especializada en trasladar a las organizaciones las tendencias emergentes en el mundo de los recursos humanos.

Del robot poligonero al amigo artificial

Robot amigo artificial
TENDENCIAS

Una nueva generación de autómatas se dispone a entrar en el sector de los servicios. La inteligencia artificial dota a estas máquinas de capacidad de aprendizaje y de toma de decisiones. Su introducción incrementará la producción de bienes y servicios, por tanto, generará una expansión económica que debiera redundar en la creación de puestos de trabajo. Pero en una primera fase, la que ahora comienza, muchas profesiones verán afectado el panorama de su mercado laboral y estos profesionales deberán reinventarse forzados por la llegada de unos nuevos empleados más que eficientes: los robots.
La última revolución
El brazo robótico, desterrado en un polígono y enjaulado en una urna de seguridad, guardando las distancias con su operario -al que podría dañar al mínimo descuido-, salta de la planta de producción a un nuevo hábitat: el nuestro. Espacios diseñados para la habitabilidad humana, espacios para funcionar y para ser vividos y disfrutados por las personas, deberán acoger en las próximas décadas una nueva hornada de máquinas a nuestro servicio, pero ahora deambularán entre nosotros, en la oficina, en el hogar, en el hospital… Pueden recibir información del entorno y decidir qué hacer. Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa. ¿Cuál será, pues, el impacto del arribo de esta nueva generación de medios de producción en el mercado laboral o en las economías y en la riqueza de los países? Para empezar, nacerá una nueva industria, que será amplia, transversal y con todo el mercado del mundo al que abastecer. Pero no nos engañemos, esto va a describir una “U”. Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación, alude a estudios realizados en EE.UU. que demuestran que “las nuevas tecnologías ayudan a la recuperación económica, pero no crean puestos de trabajo.” Sin embargo, a pesar del efecto perverso de la tecnología a corto plazo, que destruye empleo, en una segunda fase, ésta es generadora de riqueza. Mónica Daluz /
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TENDENCIAS

Del robot poligonero al amigo artificial

Una nueva generación de autómatas se dispone a entrar en el sector de los servicios. La inteligencia artificial dota a estas máquinas de capacidad de aprendizaje y de toma de decisiones. Su introducción incrementará la producción de bienes y servicios, por tanto generará una expansión económica que debiera redundar en la creación de puestos de trabajo. Pero en una primera fase, la que ahora comienza, muchas profesiones verán afectado el panorama de su mercado laboral y estos profesionales deberán reinventarse forzados por la llegada de unos nuevos empleados más que eficientes: los robots.

Mónica Daluz

Nuevos compañeros de trabajo. El AVA500 es un robot de telepresencia para entornos laborales. Se auto-dirige de forma inteligente y segura en ubicaciones complejas como oficinas, plantas de fabricación o laboratorios sin tropezarse con las personas o los objetos.

La última revolución

El brazo robótico, desterrado en un polígono y enjaulado en una urna de seguridad, guardando las distancias con su operario -al que podría dañar al mínimo descuido-, salta de la planta de producción a un nuevo hábitat: el nuestro. Espacios diseñados para la habitabilidad humana, espacios para funcionar y para ser vividos y disfrutados por las personas, deberán acoger en las próximas décadas una nueva hornada de máquinas a nuestro servicio, pero ahora deambularán entre nosotros, en la oficina, en el hogar, en el hospital… Pueden recibir información del entorno y decidir qué hacer. Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa. ¿Cuál será, pues, el impacto del arribo de esta nueva generación de medios de producción en el mercado laboral o en las economías y en la riqueza de los países? Para empezar, nacerá una nueva industria, que será amplia, transversal y con todo el mercado del mundo al que abastecer. Pero no nos engañemos, esto va a describir una “U”. Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación, alude a estudios realizados en EE.UU. que demuestran que “las nuevas tecnologías ayudan a la recuperación económica, pero no crean puestos de trabajo.” Sin embargo, a pesar del efecto perverso de la tecnología a corto plazo, que destruye empleo, en una segunda fase, ésta es generadora de riqueza.

Trias de Bes afirma que “la implantación de los robots sustituyendo puestos de trabajo hasta ahora ocupados por hombres y mujeres es inminente, y esta nueva realidad supondrá la Cuarta Revolución Industrial de la historia de la humanidad”.

Pensamiento propio

Por primera vez, una máquina engaña a un humano. Este verano, un programa informático llamado ‘Eugene’ ha logrado superar el Test de Turing, prueba que determina si una máquina es capaz de tener pensamiento propio, logrando hacerse pasar por un chico humano de Ucrania de 13 años de edad ante un jurado, durante la celebración del 60 aniversario de la muerte de Alan Turing, el autor del test.

Polarización del mercado laboral

La tecnología nos hace más ricos y más prósperos, pero ello comporta un cambio de modelo productivo y en la estructura laboral, como ocurrió con la Revolución Industrial. La automatización de los procesos productivos ha ido sustituyendo irremediablemente trabajo humano, pero el hombre ha encontrado nuevas formas de ocupación. El llamado “desempleo tecnológico” es una daño colateral en el inicio de un proceso de destrucción creativa (concepto económico que alude al proceso de innovación que tiene lugar en una economía de mercado en el que los nuevos productos destruyen viejas empresas y modelos de negocio). El estudio Impacto positivo de la industria robótica en el empleo determina que “cada robot es capaz de generar entre 3 y 5 puestos de trabajo”. Los profesionales del capital humano en las empresas ya tienen su punto de mira en determinar qué perfiles profesionales va a requerir la nueva era en la que máquinas y humanos trabajen juntos.

El avance tecnológico se caracteriza precisamente por abrir la puerta a posibilidades en sectores que aún no imaginamos, creando empleos que todavía no existen. La automatización hace a la empresa ser más productiva; el producto genera más beneficios, y esa industria comienza a ser más atractiva para los inversores; con la inversión aparecerá competencia, de modo que la misma industria generará puestos de trabajo.

Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa

Pero la situación en la actualidad, es muy distinta. Se está dando una progresiva desaparición de ocupaciones de especialización media y salario medio. A corto plazo, las previsiones identifican un bloque de trabajadores con salarios muy precarios y otro muy remunerado. Hoy se abre la posibilidad de que las máquinas comiencen a reemplazar a las personas en actividades que hasta hace poco parecían imposibles de delegar.

Los nuevos robots podrán sustituir fácilmente la mano de obra de una amplia gama de tareas cognitivas y no rutinarias. “Estas máquinas –explica Trias de Bes– pueden interpretar el entorno y son capaces de ir rectificando, lo que acabará con muchos puestos de trabajo que hasta ahora eran mecánicos, como buscar jurisprudencia (ya hay máquinas que buscan la jurisprudencia más adecuada a cada caso). Los despachos de arquitectura son otro ejemplo. Las máquinas nos están haciendo de becarios.” Una situación que puede traer, en esta primera fase, más precariedad laboral y un problema para la proliferación de los puestos hasta ahora destinados a aprendizaje.

Entre las novedades que se avecinan, y que están llamadas a reconfigurar el paradigma económico y social de las próximas generaciones, figura la llamada robótica de servicios que, basada en la inteligencia artificial y la computación, añade a la automatización de la producción la capacidad de decidir. Los nuevos desarrollos se inspiran en el funcionamiento reticular del cerebro humano.

James McGaugh, Universidad de California en Irvine: “El propósito de la memoria es predecir el futuro.”

Gustavo Moscardó, vicepresidente de la Asociación Española de Robótica y Automatización de Tecnologías de la Producción: “En cuanto los robots accedan al sector servicios, y esto puede ocurrir en el plazo de 10 años, desaparecerán puestos de trabajo relacionados con la manipulación de productos y el control de calidad.”

Barack Obama, presidente de EE.UU.: “Como humanos podemos identificar galaxias a años luz de distancia, podemos estudiar partículas más pequeñas que un átomo, pero aún no hemos descubierto el misterio de esos 1,3 kilos de materia que se alojan entre nuestras orejas.” Del discurso de presentación del Proyecto Brain.

Los sectores afectados

Tres investigadores de la Universidad de Oxford publicaron un estudio el año pasado titulado El Futuro del Empleo: cómo de susceptibles son nuestros trabajos a la computarización. De las 700 profesiones analizadas, el 47% corren el riesgo de desaparecer en un máximo de dos décadas. Las menos afectadas son aquellas relacionadas con la percepción y con las inteligencias social y creativa. Entre las profesiones con mayor probabilidad de computarización se encuentran los teleoperadores (99%), corredores de bolsa (98), carteros (95%), camareros (94%), carniceros (93%), panaderos (89%) y dependientes (92%), pero el piloto comercial (55%), el policía (49%) o el investigador criminal (34%), tampoco se libran… Los menos “sustituibles”: psicólogo (0,43%), dentista (0,44%), compositor musical (1,50%), o corresponsales y reporteros (11%), entre otros.

99% · 89% · 98% · 92% · 95% · 55% · 94% · 49% · 93% · 34%

No se dejen engañar por las apariencias… Otonaroid es un robot en toda regla, un androide, para ser exactos. Fue presentada el pasado julio en el Museo Nacional de Ciencia Emergente e Innovación (Miraikan), en Tokio (Japón). Su puesto en el Miraikan es el de “robot comunicador científico”, y el visitante puede interactuar con ella.

¿Qué se cuece?

Desplazamiento: dar solución al libre desplazamiento de los robots en entornos laborales.

Visión artificial: la capacidad de visión en 3D en los robots resulta imprescindible para la interacción.

Control de la fuerza: sacar la robótica a la calle pasa por garantizar la seguridad de los usuarios: control de la fuerza y habilidades de manipulación. Imprescindibles para un amigable apretón de manos.

Expresividad: percibir y generar emociones parece requisito obligado para que la sociedad acepte a estos nuevos “miembros”.

¿Ciencia ficción?

Algunos dicen que ahora sí, que llegan para quedarse. Para los que esperaban una señal, ésta ha llegado: Google se ha introducido en el mercado de la robótica con una contundencia apabullante. Lo que hará con los robots es aún un misterio, el caso es que ha fichado a investigadores de primera fila en diversas disciplinas y ha adquirido desde finales de 2013 hasta ocho empresas que fabrican o trabajan con robots. Entre ellas, Boston Dynamics –entre sus clientes el mismísimo Pentágono y nada menos que la NASA–, que construye robots humanoides y cuadrúpedos capaces de operar en terrenos inaccesibles para el ser humano u otras máquinas, y que Google podría utilizar para cartografiar cada palmo del Planeta, o para hacer llegar Internet a cada rincón, enviando máquinas equipadas con routers wi-fi. El resto de compañías adquiridas están especializadas en la investigación y desarrollo en campos como la visión artificial en robots industriales, brazos robóticos capaces de controlar su fuerza motriz, robots humanoides expresivos, y en el control de movimiento a través de ruedas omnidireccionales. A todo ello se suma la extraordinaria cantidad de datos que ha adquirido en los últimos años la propietaria de este nuevo ejército de robots que en un futuro “vivirán” entre nosotros diseminados a lo largo y ancho del Globo, aprendiendo de manera infinita, y capaces, presumiblemente, de comprender e, incluso, de adquirir cierto grado de conciencia, como un animal doméstico tal vez, o, ¿quién sabe…? ¿Inquietante? Los cambios siempre lo son. Dejémonos llevar…

En el año 2008 fue colocada en el Hospital San Juan de Dios, de Barcelona, la primera mano biónica en Europa. i-LIMB, desarrollada por la empresa Touch Bionics, es capaz de mover y de doblar todos los dedos de forma muy similar a la mano humana, con precisión y con diferentes niveles de agarre. El futuro nos depara ingenios fabulosos, como los exoesqueletos, que permitirán movilidad a enfermos con parálisis.

Trucos cerebrales: el hipocampo

Sabemos que el cerebro funciona en red. El proceso de almacenaje de los recuerdos, en lugar de realizarse en una sola área del cerebro, como en un disco duro, utiliza el hipocampo para redirigir los fragmentos a las distintas cortezas; un almacenamiento más eficiente que el secuencial. Los sistemas de almacenamiento digital podrían copiar este truco del cerebro. Ésta es la línea de investigación de la ciencia robótica para desencallar su desarrollo.

Diseñado y fabricado por Honda, Asimo fue el primer robot bípedo y humanoide. Pero no es más que una enorme grabadora. Michio Kaku, físico estadounidense y profesor de Física Teórica en la Universidad de Nueva York, explica que en una aparición en televisión con el famoso robot, los ingenieros tardaron tres horas en programar los movimientos de una secuencia de tres minutos…

Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación: “La implantación de los robots sustituyendo puestos de trabajo hasta ahora ocupados por hombres y mujeres, es inminente, y esta nueva realidad supondrá la Cuarta Revolución Industrial de la historia de la humanidad.”

Miguel A. Salichs, profesor de robótica y automatización de la Universidad Carlos II de Madrid. A los detractores de robotización: “Lo que realmente destruye empleo es que se cierren empresas. España no puede competir en costes laborales frente a otros países como China e India: Que seamos competitivos a nivel global no pasa por la mano de obra barata, sino por la tecnología.” “Nuestros padres trabajaban 60 horas; nosotros, 40. La automatización permitirá que esa cifra se vaya reduciendo.”

Antoni López, Departamento de Sociología. Tendencias sociales Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. UNED: “Se producirán transformaciones en la organización de las empresas, y una modificación de los lugares de trabajo, en función de la presencia de los robots y sistemas automáticos de trabajo. El crecimiento del mercado de robots se caracteriza por el desarrollo e implantación de robots industriales y de servicios cada vez más autónomos, que interactúan en contextos abiertos, y que son capaces de navegar en entornos no conocidos previamente. Pueden generarse nuevos riesgo laborales.”

Diseñando la tercera revolución industrial

Diseñando la tercera revolución industrial
EN PORTADA

Se aproximan cambios en los modelos de producción que traerán consigo nuevos modos de consumir, de trabajar y de manejar nuestro tiempo. Las tecnologías digitales, como la impresión en 3D, posibilitan la autoproducción, y sectores como el packaging o la logística se verán afectados. También asistiremos a exóticos entornos urbanos adaptados al nuevo papel del ciudadano como creador y productor. Será el advenimiento definitivo de la sociedad del conocimiento.
S
ociedad y hábitat son espacios en evolución permanente. Pero algo hace especial el momento en que vivimos, un período de transición, de adecuación y ensamblaje de las fuerzas de cambio, que se interconectan y retroalimentan alternándose como causa y consecuencia. A lo largo de la historia, el sistema productivo ha pautado la configuración de nuestras ciudades, la parcelación de actitudes y comportamientos y hasta la manera de concebir nuestra existencia. Pero las estructuras, físicas y mentales, del pasado entran en colisión con las posibilidades emergentes.
En el origen: la tecnología digital. Los avances más recientes en este ámbito están dando paso, desde hace unos años, a la denominada tercera revolución industrial como nuevo paradigma del proceso productivo. En la actualidad, con la irrupción de herramientas de fabricación digital capaces de transformar modelos digitales en físicos en pocos minutos, podemos modificar nuestra realidad inmediata para convertirnos en productores del mundo físico.
La fabricación digital y la producción distribuida perfilan un nuevo ecosistema de innovación. La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad.
La evidencia del consumo insostenible de recursos naturales nos está moviendo hacia el reuso y hacia el consumo responsable. La respuesta a esta necesidad no se limita a una reacción simplista de parar la máquina de la producción y el consumo, sino que se centra en reinventar sus procedimientos, en la línea del denominado “decrecimiento”, que propone la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción en intercambio, durabilidad y sobriedad. Una corriente que busca reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida, basada en la simplicidad voluntaria o la vida sencilla. Pero la idea no es retroceder en el tiempo sino todo lo contrario: asistirnos, por la tecnología, para una vida mejor. Mónica Daluz /
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EN PORTADA

Diseñando la tercera revolución industrial

Se aproximan cambios en los modelos de producción que traerán consigo nuevos modos de consumir, de trabajar y de manejar nuestro tiempo. Las tecnologías digitales, como la impresión en 3D, posibilitan la autoproducción, y sectores como el packaging o la logística se verán afectados. También asistiremos a exóticos entornos urbanos adaptados al nuevo papel del ciudadano como creador y productor. Será el advenimiento definitivo de la sociedad del conocimiento.

La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad

Mónica Daluz

Sociedad y hábitat son espacios en evolución permanente. Pero algo hace especial el momento en que vivimos, un período de transición, de adecuación y ensamblaje de las fuerzas de cambio, que se interconectan y retroalimentan alternándose como causa y consecuencia. A lo largo de la historia, el sistema productivo ha pautado la configuración de nuestras ciudades, la parcelación de nuestro tiempo, las actitudes y comportamientos y hasta la manera de concebir nuestra existencia. Pero las estructuras, físicas y mentales, del pasado entran en colisión con las posibilidades emergentes. En el origen: la tecnología digital. Los avances más recientes en este ámbito están dando paso, desde hace unos años, a la denominada tercera revolución industrial como nuevo paradigma del proceso productivo. En la actualidad, con la irrupción de herramientas de fabricación digital capaces de transformar modelos digitales en físicos en sólo unos minutos, podemos modificar nuestra realidad inmediata para convertirnos en productores del mundo físico. La fabricación digital y la producción distribuida perfilan un nuevo ecosistema de innovación. La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad.

La evidencia del consumo insostenible de recursos naturales nos está moviendo hacia el reuso y hacia el consumo responsable. La respuesta a esta necesidad no se limita a una reacción simplista de parar la máquina de la producción y el consumo, sino que se centra en reinventar sus procedimientos, en la línea del denominado ‘decrecimiento’, que propone la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción e intercambio, durabilidad y sobriedad. Una corriente que busca reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida, basada en la simplicidad voluntaria o la vida sencilla. Pero la idea no es retroceder en el tiempo sino todo lo contrario: asistirnos, con la tecnología, para una vida mejor.

La digitalización dio paso al ciudadano-productor en el ámbito de la edición, por ejemplo. Hoy ya es posible imprimir objetos en tres dimensiones, eliminado el coste de los moldes y la obligatoriedad de la fabricación masiva. La tendencia hacia la producción local de bienes promoverá la utilización de los materiales de cada zona. Además, se trata de sistemas que nacen con vocación de optimizar recursos y contemplan alimentar estas impresoras de objetos con materiales reciclables, como, por ejemplo, los envases plásticos: un equipo de científicos de la Universidad Tecnológica de Michigan ha creado una máquina capaz de reciclar el plástico que se consume en el hogar y convertirlo en material para la impresión 3D. Este planteamiento, el decrecimiento, reduce la circulación de los productos, de manera que el sector logístico deberá anticiparse a dicha circunstancia aportando respuestas a nuevas necesidades de almacenamiento, a operadores locales e incluso al consumidor final, en una dinámica de eliminación de intermediarios.

El decrecimiento reduce la circulación de los productos, de manera que el sector logístico deberá aportar respuestas a las nuevas necesidades a través de eliminación de intermediarios

Se abren nuevas posibilidades para los emprendedores, que podrán producir en pequeña escala cualquier idea. En este escenario, la personalización del producto cobra una nueva dimensión; el consumidor ya no tendrá que conformarse con lo que ofrece el mercado que, aunque ha llegado a un alto grado de diversidad y segmentación, se verá enriquecido por la aportación de la imaginación y la creatividad de la suma de individuos. Y, ¿qué pasará con los envases? La autoproducción, así como las corrientes del decrecimiento, inscritas en los planteamientos de la bio-economía y el posdesarrollo, nos abocan a la reducción del envase. Sin embargo, el packaging puede convertirse en un bien en sí mismo, un objeto que el consumidor podrá fabricarse a la medida de su necesidad, por su cuenta o en colaboración con la industria del sector. Tal vez ahora sí, la cantidad dejará paso al valor, a un nuevo concepto del disfrute de los bienes, en definitiva, a la sociedad del conocimiento.

Tecnología para la autoproducción

En las últimas décadas, la combinación de la producción y el diseño asistidos por ordenador han permitido operaciones de mecanizado en procesos de fabricación sustractiva, como, por ejemplo, torneado, fresado y taladrado con control numérico; se trata de métodos que generan formas a partir de la eliminación de exceso de material.

Hoy, un nuevo actor aparece en la escena productiva: la impresión 3D, un grupo de tecnologías de fabricación por adición que permite la creación de un objeto tridimensional mediante la superposición de capas sucesivas de material. Estas impresoras ofrecen a los desarrolladores de producto la capacidad de imprimir objetos en diferentes materiales con distintas propiedades físicas y mecánicas, imprimiéndolo por partes y procediendo a su montaje.

Las tecnologías por adición no son nuevas, pero desde 2003 se viene produciendo un fuerte crecimiento de las ventas de este tipo de impresoras, con la consecuente reducción de costes, lo que abrirá las puertas del mercado doméstico. Ahí está la Fundació CIM, de la Universitat Politècnica de Catalunya, con el proyecto RepRapBCN, que está comercializando un modelo de impresora, la BDN3D, capaz de reproducir capa a capa cualquier pieza diseñada mediante un equipo informático, al precio de 890 euros; sus principales compradores están siendo particulares, pequeñas empresas y despachos de arquitectura, aunque también se han interesado imprentas, escuelas y emprendedores.

Joyería, calzado, diseño industrial, arquitectura, ingeniería y construcción, automoción, sector aeroespacial, industrias médicas, educación, paleontología, arqueología o ciencia forense son sólo algunos de los campos de aplicación de la impresión 3D. Múltiples tecnologías pugnan por implantarse. Difieren entre ellas en la forma en la que las diferentes capas son usadas para crear las piezas. En el caso de la impresión por inyección, la impresora crea el modelo de capa en capa esparciendo una capa de polvo (plástico o resinas) e inyecta un coaligante por inyección en la sección de la pieza. Las impresiones de polvo coaligado pueden ser endurecidas en el futuro por cera o por impregnación de polímero termoplástico. La impresión 3D por inyección está optimizada para obtener velocidad, coste bajo y facilidad de uso. El modelado por deposición de fundente o la fotopolimerización constituyen otras tecnologías de fabricación por adición. En la actualidad, se estudia la aplicación de la tecnología de impresión 3D en el campo de la biotecnología para su posible uso en ingeniería de tejidos, donde capas de células vivas son depositadas sobre un medio de gel y superpuestas una sobre otra para formar estructuras tridimensionales; algunas denominaciones que se barajan en este ámbito son impresión de órganos o bioimpresión. Hoy, aparecen continuamente filamentos experimentales con distintas propiedades para obtener objetos con apariencias diversas, como madera, arenisca, etc.

El arquitecto holandés Janjaap Ruijssenaars, de Universe Architecture, proyecta construir un edificio usando una impresora 3D. La Landscape House (casa paisaje), cuya construcción está prevista para 2014, es una estructura basada en un bucle continuo con un solo lado. Según Ruijssenaars, este proyecto sólo es posible si se realiza con una impresora 3D: “En la construcción tradicional se tiene que hacer un molde de madera, rellenarlo con hormigón y luego sacar la madera. Es una pérdida de tiempo y energía. La impresión 3D es increíble. Se puede imprimir lo se quiera. Es la forma más directa de la construcción”, ha declarado el arquitecto. La D-Shape, que así se llama la impresora gigante en cuestión, utilizará para imprimir casa sobre casa, en lugar de polvos combinados con tinta y o plásticos, materiales de construcción.

Pero para los usuarios domésticos y las pequeñas empresas la impresión en 3D se limita al plástico ecológico, una sustancia resistente pero que no ofrece un buen acabado a los objetos resultantes. Varias empresas están investigando otros materiales compatibles con los fusores encargados de derretir y depositar el material con el que se crean los objetos impresos. Una de ellas es un estudio de arquitectura y diseño de Oakland, en Portland, llamado Emerging Objects: han sido capaces de crear varios materiales sostenibles y biodegradables que ofrecen acabados y texturas únicos. Sal, cemento, nailon o pulpa de madera y papel son algunas de las posibilidades.

Para Luciano Betoldi, diseñador industrial y formador del curso de fabricación digital FabAcademy en el FabLab Barcelona, “con las impresoras 3D sucederá lo mismo que ya ha sucedido con las de papel: empezaremos a tener acceso a ellas en nuestros lugares de trabajo o de estudio, en copisterías 3D o en nuestro centro de producción digital local, como los 10 FabLab’s de la red FabCity que pronto se abrirán en Barcelona. Luego serán lo suficientemente baratas como para que todos tengamos una en casa.” En este sentido, el sitio de intercambio de archivos Pirata Bay ha creado una nueva categoría de archivos para que el usuario se imprima sus propios productos en impresión 3D. Se trata de conseguir que la producción a pequeña escala sea competitiva con respecto al sistema de producción masiva. Así, podremos seguir jugando con casi las mismas reglas de juego, sólo que de un modo más racional e inteligente y, en definitiva, más humano.

La urbe, nuestro medio natural

Las ciudades sólo suponen el 2% de la corteza terrestre y, sin embargo, concentran al 50% de la población, representan el 75% del consumo energético y el 80% de las emisiones de CO2. Éste es el dato objetivo. Pero que el bosque no nos impida ver las estrellas. Una excesiva dispersión urbana no aprovecharía las economías de escala y no sería sostenible. Concentrar nuestras vidas en espacios físicos conjuntos, desarrollarnos en comunidad y aprovechar las sinergias es lo natural; la ciudad es un medio eficiente evolutivamente hablando y, por lo tanto, intrínseco al ser humano. Las futuras smart cities monitorizarán los espacios y utilizarán la información para tomar decisiones inteligentes, focalizadas en la optimización de los recursos y en la participación ciudadana.

Los sistemas productivos han configurado las ciudades, desde las colonias que emergían junto a los ríos en plena urbe, hasta la progresiva demolición de las fábricas en los centros urbanos y la proliferación de los polígonos industriales. Hoy, arquitectos y urbanistas nos preparan la ciudad inteligente. Y para ofrecernos los nuevos espacios que habitar, tratan de avistar los modos de vivir que se avecinan. El sector de la arquitectura está entusiasmado con las posibilidades que ofrece la impresión 3D. Carlo Ratti, arquitecto, ingeniero y director del SENSEable City Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), nos explica que “el futuro nos traerá máquinas digitales que nos permitirán producir de un modo nuevo, como las impresoras 3D, que cada vez cobran más importancia en el entorno de fabricación y cabe imaginar una ciudad donde la producción vuelva a instalarse en el centro urbano. Será un sistema de fabricación digital limpio y que nos permitirá conciliar el lugar donde vivimos, el lugar en el que trabajos y los espacios naturales donde nos divertimos.”

El urbaneering es el diseño urbano capaz de reinventar la ciudad para superar las necesidades del planeta

La ciudad inteligente no está reñida con la cooperación, la autoproducción, el intercambio o la escala reducida a las que aludíamos al principio del reportaje. Todo lo contrario, al funcionar como interfaz, en entornos monitorizados, el ciudadano será parte activa en la producción de información y objetos. Los nuevos moradores de la urbe serán usuarios-habitantes aumentados digitalmente y bien informados sobre las dinámicas de las ciudades en las que viven. Nuevas posibilidades se abren en la ciudad del futuro, una ciudad más amigable y respetuosa con las personas y el medio ambiente. En ella jugará un papel fundamental la integración de las fuentes de energía en el diseño de urbes. Prolifera una nueva disciplina que deberá llevar a cabo este paso adelante en el modo de vivir de los humanos, un paso hacia la ciudad extraordinaria: el urbaneering. Se basa en el diseño urbano capaz de gestionar la compleja mezcla de tecnología, teoría y práctica que abarca la reinvención de la ciudad para superar las necesidades del planeta. El urbaneering implica el diseño de la ciudad con una enorme variedad de nuevas ideas, incluyendo crowdsourcing, proyectos de bricolaje, energía localizada, transporte compartido, gobierno electrónico, informática de alto rendimiento, biotecnología y ecología.

La pregunta es: ¿están todos los ciudadanos en condiciones de igualdad a la hora de enfrentarse a la vida cibernética?

La otra brecha digital

Internet dio a luz un nuevo mundo, encogió el planeta azul y acercó a sus habitantes. Al sistema resultante lo llamaron sociedad de la información. Hoy creemos, e incluso nos jactamos, de que la sociedad de la información ha inundado cada rincón del planeta. Pero no es así, y no sólo para los habitantes de los países pobres. En las sociedades avanzadas el complejo medio ambiente tecnológico que nos rodea excluye a millones de personas que, por distintas circunstancias, se hallan en las afueras de la civilización en red. No todos se han instalado con comodidad en el nuevo mundo, cóctel de intangibles que ha propiciado el paso del átomo al bit. También en las sociedades llamadas desarrolladas existe una parte de la población descolgada de las nuevas reglas del juego digital. Los nativos de este universo, las generaciones nacidas en y con la era del bit, se mueven en él como peces en el agua y hacen de la tecnología extensiones de sí mismos, pero el resto debió hacer un esfuerzo de adaptación, y muchos de estos inmigrantes digitales aún deambulan fuera del sistema. Si bien es cierto que la información nos hace libres, no lo es menos el hecho de que a mayor información, mayor complejidad, y la complejidad conlleva vulnerabilidad, imprevisibilidad e incertidumbre.

Numerosas son, pues, las cuestiones que se abren en torno a esta sociedad que parece definirse por sí sola, a nuestras expensas. Sí, la sociedad en red es imparable, pero a nosotros corresponde reconducirla teniendo como punto de mira el interés general. La ciudad inteligente debe pensarse, también, para analfabetos digitales, aquellos para quienes la tecnología es sólo una anécdota, aquellos que nos recuerdan que también se puede vivir y ser feliz sin los imperativos del código binario. Las tecnologías de la información y la comunicación deben estar al alcance de todos sin excepción, y sus herramientas deben contribuir a hacer posible que todos los ciudadanos del planeta podamos ejercer, en equidad, el libre albedrío de su uso.

¿Realidad enriquecida o exuberancia informativa?

realidad enriquecida
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Sistemas que permiten enlazar el mundo real con la virtualidad de manera sencilla, nacidos en el ámbito de la logística, llegan ahora a manos del consumidor gracias a la proliferación de dispositivos dotados de tecnología de acceso móvil a Internet. Los códigos QR y, pisándoles los talones, la realidad aumentada, son algunas de estas nuevas herramientas que fabricantes y distribuidores ya han comenzado a explorar.
La deseable ubicuidad del ser
Estar en todas partes al mismo tiempo fue una vez ámbito exclusivo de la disciplina teológica. Pero el Homo sapiens moderno, empeñado en hacer realidad cuanto la imaginación le arroja, ha hecho de la omnipresencia y de los universos paralelos un juego de niños. Y es que los caminos de la comunicación son, cuando menos, impredecibles…
En su evolución natural se abren paso sin pedir permiso nuevos modos de interacción humana que agrandan el conocimiento exponencialmente y en estructura reticular. Así lo sentenció la red de redes. Con su llegada, la cultura pasó de la linealidad del texto-imprenta a la infinidad del hipertexto, que nos aboca al acceso no secuencial de la información, y nos deja instalados en el exceso. En nuestro vivir hipertextual, haciendo frente a diario a informaciones enlazadas hasta el infinito nos enfrentamos al reto de convivir con el caos documental circundante. Y es que tener toda la información, sin más, es como no tener nada.
Y como consumidores, la oferta se nos agolpa para seducirnos; los fabricantes tratan de ingeniárselas para retener nuestra atención, para que el mensaje no se diluya en mentes saturadas de información. Aunque es cierto que el hombre es capaz de relacionar conceptos como se logra en un hipertexto -no lo hace necesariamente de manera lineal- el pensamiento hipertextual no inmuniza contra el exceso. De hecho, nuestro cerebro, movido por la eficiencia, ante la avalancha de estímulos tiende a la clasificación, a agrupar estímulos similares y así, poniendo orden al caos, va hilando los segmentos de información que un día deberá recuperar con la mayor rapidez y precisión.
Pero en nuestra ilimitada sed de conocimiento y, sobre todo, de experiencias, nos hemos dotado de tecnologías que nos asisten en la evocación del todo. Ahora llegan tecnologías y dispositivos que tratan de completar la realidad.  Mónica Daluz /
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¿Realidad enriquecida o exuberancia informativa?

Sistemas que permiten enlazar el mundo real con la virtualidad de manera sencilla, nacidos en el ámbito de la logística, llegan ahora a manos del consumidor gracias a la proliferación de dispositivos dotados de tecnología de acceso móvil a Internet. Los códigos QR y, pisándoles los talones, la realidad aumentada, son algunas de estas nuevas herramientas que fabricantes y distribuidores ya han comenzado a explorar.

Mónica Daluz

La deseable ubicuidad del ser

Estar en todas partes al mismo tiempo fue una vez concepto exclusivo de la disciplina teológica. Pero el Homo sapiens moderno, empeñado en hacer realidad cuanto la imaginación le arroja, ha hecho de la omnipresencia y los universos paralelos un juego de niños. Y es que los caminos de la comunicación son, cuando menos, impredecibles…

En su evolución natural, se abren paso sin pedir permiso nuevos modos de interacción humana que agrandan el conocimiento exponencialmente y en estructura reticular. Así lo sentenció la red de redes. Con su llegada, la cultura pasó de la linealidad del texto-imprenta a la infinidad del hipertexto, que nos aboca al acceso no secuencial a la información, y nos deja instalados en el exceso. En nuestro vivir hipertextual, haciendo frente a diario a informaciones enlazadas hasta el infinito, nos enfrentamos al reto de convivir con el caos documental circundante. Y es que tener toda la información, sin más, es como no tener nada.

Y como consumidores, la oferta se nos agolpa para seducirnos; los fabricantes tratan de ingeniárselas para retener nuestra atención, para que el mensaje no se diluya en mentes saturadas de información. Aunque es cierto que el hombre es capaz de relacionar conceptos como se logra en un hipertexto —no lo hace necesariamente de manera lineal—, el pensamiento hipertextual no inmuniza contra el exceso. De hecho, nuestro cerebro, movido por la eficiencia, ante la avalancha de estímulos tiende a la clasificación, a agrupar estímulos similares y así, poniendo orden al caos, va hilando los segmentos de información que un día deberá recuperar con la mayor rapidez y precisión.

Pero en nuestra ilimitada sed de conocimiento y, sobre todo, de experiencias, nos hemos dotado de tecnologías que nos asisten en la evocación del todo. Ahora llegan tecnologías y dispositivos que tratan de completar la realidad. ¿Cómo afrontar el reto de secuenciar, segmentar, clasificar y sintetizar el conocimiento al tiempo que se nos propone completar y amplificar la realidad, todo ello con el propósito de hallar nuevas vías de negocio?

En cualquier caso, este nuevo fluir de los estímulos tiende a caracterizarse por una comunicación en movimiento. Hoy la presencia de la marca puede estar en cualquier parte, colarse en el ir y venir del ciudadano/consumidor. Dando una vuelta de tuerca a la información en red, que a nadie sorprende ya, las marcas buscan un nuevo aliciente con el que llamar nuestra atención, y lo hacen ofreciendo espacios reales enriquecidos con informaciones virtuales.

La clave para engancharnos: la interacción. La clave para no morir de éxito: aportar valor.

Veamos, paso a paso, qué son y para qué sirven estas nuevas tecnologías con las que los proveedores de bienes y servicios se afanan en establecer un diálogo con el consumidor. Es el último grito en fidelización.

No es lo mismo

Códigos QR, realidad aumentada, BIDI, realidad aumentada geoposicionada… Existe gran confusión sobre las tecnologías, los términos y los conceptos de esta adición informativa.

Los códigos QR (Quick Response Barcode, o código de barras de respuesta rápida) llevan más de 15 años en funcionamiento. Se crearon en 1994 para uso industrial de control de almacenaje y son una evolución del tradicional código de barras. Se basan en una tecnología que almacena datos de forma gráfica en una matriz bidimensional; hasta 7 kilobytes de datos caben en unos pocos centímetros cuadrados. Aunque es necesario disponer de una cámara para leer el código, pueden imprimirse en cualquier tipo de superficie y por cualquier tipo de impresora. Hoy, con la expansión de los smartphones, vemos proliferar estos códigos que nos enlazan con el mundo virtual, en revistas, catálogos, envases, libros, vallas publicitarias, etc., para ofrecernos contenidos adicionales de manera instantánea.

No debemos confundir los QR con los códigos BIDI, también bidimensionales, ya que éstos son privativos, desarrollados comercialmente por Movistar.

Y ahí está la realidad aumentada (RA); mezcla de la realidad física con la virtual. Definida como «visión directa o indirecta de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta en tiempo real», consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente. La información artificial sobre el medio ambiente y los objetos puede ser almacenada y recuperada como una capa de información en la parte superior de la visión del mundo real.

La RA ofrece múltiples posibilidades dentro de campos como la geolocalización urbana, la comunicación, la cultura, la educación, el marketing o el comercio electrónico. El sector del turismo tiene aquí un importante nicho de mercado, ya que con dispositivos que incorporen GPS, cámara de fotos y conexión a Internet pueden agregar contenidos digitales sobre las imágenes que se están captando, aportando un claro valor añadido.

Algunas de las ventajas de los QR sobre las interfaces de realidad aumentada son, por ejemplo, que los primeros pueden ser vistos por el ojo humano y permiten la interacción de forma sencilla, que una aplicación sirve para leer todos los códigos, o que podemos saber de antemano qué hay en el código que vamos a capturar leyendo la información impresa alrededor del mismo, por ejemplo «captura y mira el vídeo», o «captura y participa».

Interactuar con catálogos de muebles cambiando el color del sofá, acceder a contenidos extra en periódicos, libros, etc., son sólo algunos ejemplos. Entre las aplicaciones en packaging encontramos: el acceso a la ficha técnica del producto, a su trazabilidad, a instrucciones de uso, o a vídeos en los que se muestre el proceso de fabricación. También veremos algunas curiosidades; tal vez un QR en el envase de un bistec de ternera que nos remita a un vídeo de la vaca en vida…

¿QR o RA? Probablemente convivirán hasta que el consumidor determine qué propuesta tecnológica le aporta mayor valor, y eso dependerá del oferente. Algunos expertos en marketing alertan sobre el peligro de quedarnos en el efecto wow de la realidad aumentada; ya que si ésta no va asociada a la adición de valor, el QR, menos vistoso, pero más fácil de usar, ganará esta batalla. Hoy todos tenemos Facebook y, sin embargo, ¿quién se acuerda ya de Second Life?

Si el consumidor no va a la tienda…

Ahora que el factor low cost se ha desnudado como argumento exclusivo de venta y nos hallamos en un contexto de anticonsumo, fabricantes y distribuidores buscan nuevas vías para rentabilizar sus negocios. Las ventas en los grandes hipermercados han bajado y algunos de estos distribuidores ya se han lanzado a llevar el punto de venta al consumidor.

El primero en hacerlo fue la cadena de supermercados Tesco, en 2011. La acción, llevada a cabo en Corea del Sur, consistió en colocar en las estaciones de metro grandes carteles que representaban fielmente los lineales de sus supermercados; cada producto con un código QR que permitía añadirlo al carro de compra que, posteriormente, la empresa entregaba a domicilio. Con esta acción Tesco consiguió en pocas semanas un incremento del 76% de usuarios registrados y del 130% en ventas online.

En España también han utilizado este sistema Sorli Discau y Casa Ametller. El pasado mes de julio, los pasajeros de la estación de metro barcelonesa de Sarrià pudieron hacer la compra en Sorli Virtual. Casa Ametller, por su parte, también escogió el metro de la ciudad condal para poner en marcha, el pasado diciembre, un proyecto de venta virtual a partir de la captación de códigos QR.

Esta tecnología ofrece la posibilidad de deslocalizar los puntos de venta de las marcas, desvinculándolos de una ubicación física determinada, y colocar tiendas virtuales en cualquier espacio urbano.

Y el sector fabril no se queda atrás en el uso de estas nuevas herramientas de marketing. Heinz difundió códigos QR en los envases para restaurantes, presumiendo que el consumidor tendría el tiempo suficiente para escanear el código en condiciones adecuadas para atraer su atención sobre el contenido. El objetivo era difundir el compromiso de Heinz con el medio ambiente; logró un millón de códigos escaneados.

A principios de 2011, la marca de cereales Kellogg’s puso en marcha una campaña en la que se incluyeron códigos QR en el embalaje de su producto Crunchy Nut, que llevaban al consumidor a ver hasta 17 vídeos promocionales en línea. Se generaron 40.000 escaneos de códigos QR, 6.000 SMS y 38.000 visualizaciones de los vídeos.

Otro ejemplo lo encontramos en McDonald’s, que ha presentado recientemente sus nuevos diseños de vasos y bolsas «para llevar» que incluyen códigos QR con acceso a información sobre nutrición.

Algunas empresas se han lanzado ya a la realidad aumentada, como Correos, que ha presentado una aplicación para ordenador que recomienda al usuario el embalaje adecuado que necesita. O Grupo Nestlé, que incorporó realidad aumentada en más de 26 millones de cajas de cereales: recortando la parte trasera de las cajas los consumidores podían interactuar con el personaje de la película Río, utilizando la webcam de su ordenador, una conexión a Internet y la aplicación en línea de realidad aumentada.

Entre los desarrolladores, destacamos la acción de IBM Research, que ha diseñado una aplicación para guiar a los compradores en los supermercados, ofreciéndoles consejos personalizados, comparativas de precios, recomendaciones, cupones de descuento.

La holística del marketing

Mientras en países como Japón o Corea del Sur, los códigos «de respuesta rápida» se han hecho muy populares, han logrado introducirse en su estética urbana y se han expandido sus usos, aquí en España, hasta el momento, sólo el 30% de las empresas los usa, el 69% de las cuales lo hace sin estrategia alguna y muy pocas monitorizan sus resultados. La mayoría de empresas infrautilizan estos códigos para, simplemente, enlazarlos a su web.

Ante el anuncio de una interacción tecnológica con el producto al consumidor se le genera la expectativa de una nueva experiencia y desea ser sorprendido, de modo que el éxito de estas propuestas pasa por dotarlas de contenido y de valor.

Las empresas deben abordar el marketing desde una estrategia multicanal, desde una perspectiva ubicua y holística, es decir contemplando el alcance y la interdependencia de sus efectos. La posibilidad de recoger datos a través de la tecnología de los códigos QR abre un mundo de posibilidades para las marcas. A través de la interactividad éstas pueden construir una relación con los consumidores y, a partir de la manera en que los clientes interactúan con los productos, la marca podrá elaborar perfiles de sus consumidores para ofrecerles contenidos más relevantes y personalizados.

Pero el uso de esta nueva tecnología debe ir acompañado de un diseño de las campañas alineado con los objetivos que se quieren conseguir, ya que un diseño mal enfocado puede ser contraproducente para la marca. Aún vemos campañas basadas en códigos QR que acaban en una experiencia negativa para el consumidor: ilegibles, demasiado pequeños o ubicados en lugares que no propician la usabilidad.

Para obtener una experiencia de éxito entre la marca y el consumidor, la propuesta debe llamar a la acción —descargar una aplicación, jugar, suscribirse a un boletín…—, ofrecer un valor añadido real, como el acceso a un nuevo vídeo o recibir una muestra gratis; o bien la posibilidad de acumular puntos, bonificaciones o descuentos que el consumidor puede mostrar en la tienda al escanear el código QR.

Nuevas tecnologías que están llamadas a alumbrar nuevas categorías de producto. Llegarán dispositivos, hoy en gestación, que tratarán de optimizar las posibilidades de estos nuevos modos de ver más allá de la realidad. Es el caso de las gafas de realidad aumentada.

Google dio a conocer su llamado Project Glass en abril de 2012. Ahora, la compañía ha presentado su diseño ante la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos. Al parecer, la edición Explorer de sus gafas traerá Wi-Fi y Bluetooth 4.0. Además, la solicitud hace referencia a un «elemento integral vibrador que provee audio al usuario mediante el contacto con su cabeza». Tal vez se trate de la tecnología que permite transmitir el sonido a través de los huesos, como los auriculares presentados por Panasonic durante el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas.

Hace unas semanas, el cofundador de Google, Sergey Brin, fue visto en el metro de Nueva York con las gafas puestas. Tras darse a conocer el Project Glass, Apple presentó ante la Oficina de Patentes y Marcas su propio proyecto de gafas de realidad aumentada, y Microsoft hizo lo mismo el pasado noviembre.

¿Enriquecimiento o banalización?

La irrupción de la superposición de mundos, en un paso más allá del hipertexto, nos aboca a una actualización permanente de la información, con el consecuente riesgo de tornarlo todo efímero y provisional. La interpretación contextual de un documento, ya sea gráfico o de imagen, no cabría en una dinámica del reajuste en tiempo real. La carrera por la última versión, la versión cerrada, se desacelerará, porque ésta será siempre incremental.

Nos movemos en nuevos terrenos y casi todos los sectores están experimentando una transformación forzada por el advenimiento de las TIC. Desde el negocio de la música, que aún no ha resuelto cuál será su modelo y pugna por la propiedad de las ideas, que, hoy, se propagan como la pólvora y nadie puede retener, hasta las estrategias de marketing que pasan, también, por adecuarse al nuevo fluir de la comunicación. La información sobre el mundo real alrededor del usuario está llamada a convertirse en interactiva y digital.

Los efectos de hibridar la realidad con la virtualidad asoman ya en nuestro yo emocional. Si bien es cierto que los recuerdos constituyen una reconstrucción más bien tendenciosa del pasado, el registro constante de nuestras vidas, fenómeno bautizado como lifelogging, fabricará recuerdos tal vez más realistas, pero ¿desaprenderemos a idealizar? Dolors Reig, autora del libro Socionomía, opina que en el futuro «la foto de boda será sustituida por una interfaz informática en la que dejaremos una fecha determinada para que nos “devuelva” todos los datos de ese evento: mensajes en redes sociales, imágenes, vídeos…». Para bien o para mal, estamos construyendo una nueva identidad del ser humano. Kevin Warwick, catedrático de Cibernética en la Universidad de Reading (UK), profesor mediático conocido como Captain Cyber, conectó su red neuronal a un ordenador y envió sus impulsos a través de Internet a un brazo robótico en Inglaterra: el brazo se movió y él lo sintió como propio. Warwick profetiza que nuestros cerebros en red se librarán de nuestros cuerpos, que las personas conectaremos nuestras neuronas para comunicarnos sin necesidad del arcaico lenguaje humano y, así, comprendernos mejor… Esperemos que la curiosidad que caracteriza al hombre nos conduzca a una satisfactoria y enriquecedora experiencia de esa vida-multitarea que el futuro parece depararnos, y que los nuevos caminos del nodo a nodo nos mantengan, si así ha de ser, enmallados, pero no enredados.

Els nous camins del negoci digital

Els nous camins del negoci digital
MÓN EMPRESARIAL

ESPECIAL COMERÇ ELECTRÒNIC  E-BUSINESS –
E-COMMERCE

Fer negocis a la xarxa ja no és cap novetat, ni cap moda passatgera: l’e-business i l’e-commerce s’han consolidat en els últims anys. La desconfiança que va acompanyar els primers passos de les transaccions comercials s’esvaeix. El consumidor s’ha acostumat a viure també en digital i la relació es retroalimenta cada dia que passa. Les tendències de futur vénen determinades per la irrupció dels dispositius mòbils i de les xarxes socials: l’m-commerce i el social commerce, seran les claus.
Comprar sense veure ni tocar el producte, a distància, ha estat un repte que fabricants i distribuïdors van abordar molt abans de l’era digital. Les reticències del consumidor a adquirir un bé sense contacte físic amb el producte previ han estat sempre el cavall de batalla d’aquests sistemes de venda, especialment quan va arribar l’hora de comprar a través de xarxes electròniques, on s’afegia, a més, la desconfiança en la seguretat del sistema de pagament. Però, quins van ser els antecedents del comerç electrònic?
Va ser al 1920 quan es va produir el que podríem considerar, el precedent de l’e-commerce, amb el naixement, als Estats Units, d’una nova fórmula de venda, un nou canal: el catàleg. La venda per catàleg va permetre arribar al consumidor sense necessitat d’atreure’l fins als punts de venda. Dècades més tard, als anys seixanta, s’inicia la història de l’e-commerce com a tal, com a resultat del desenvolupament de l’intercanvi electrònic de dades; el sistema EDI, per les seves sigles en anglès. Aquella tecnologia va sorgir a partir d’iniciatives independents de diversos sectors industrials, i fou dissenyada per enfortir la qualitat de les dades que s’intercanviaven dins la xarxa de proveïdors.
A principis dels setanta van aparèixer les primeres relacions comercials que utilitzaven una computadora per transmetre les dades. Una altra fita significativa de la venda a distància va ser el naixement d’un nou element: la televisió. Amb la venda directa els productes eren mostrats amb un major realisme, la venda es concretava per telèfon, i el pagament,
amb targeta de crèdit; així, el consumidor es va començar a familiaritzar amb el pagament a distància. Però va ser al 1989 quan un grup de científics del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), ubicat a Ginebra, va idear la manera d’enllaçar documents provinents de diferents computadores, donant peu a l’aparició d’un nou servei, la World Wide Web. A finals dels noranta el creixement del comerç electrònic va ser molt significatiu, creant-se portals exclusivament dedicats a aquesta activitat, com e-Bay i Amazon, que encara avui lideren el mercat. Mónica Daluz / pdf

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Els nous camins del negoci digital

Fer negocis a la xarxa ja no és cap novetat, ni cap moda passatgera: l’e-business i l’e-commerce s’han consolidat en els últims anys. La desconfiança que va acompanyar els primers passos de les transaccions comercials s’esvaeix. El consumidor s’ha acostumat a viure també en digital i la relació es retroalimenta cada dia que passa. Les tendències de futur vénen determinades per la irrupció dels dispositius mòbils i de les xarxes socials: l’m-commerce i el social commerce, seran les claus.

MÒNICA DALUZ

Comprar sense veure ni tocar el producte, a distància, ha estat un repte que fabricants i distribuïdors van abordar molt abans de l’era digital. Les reticències del consumidor a adquirir un bé sense contacte físic amb el producte previ han estat sempre el cavall de batalla d’aquests sistemes de venda, especialment quan va arribar l’hora de comprar a través de xarxes electròniques, on s’afegia, a més, la desconfiança en la seguretat del sistema de pagament.

Però, quins van ser els antecedents del comerç electrònic? Va ser al 1920 quan es va produir el que podríem considerar el precedent de l’e-commerce, amb el naixement, als Estats Units, d’una nova fórmula de venda, un nou canal: el catàleg. La venda per catàleg va permetre arribar al consumidor sense necessitat d’atreure’l fins als punts de venda.

Dècades més tard, als anys seixanta, s’inicia la història de l’e-commerce com a tal, com a resultat del desenvolupament de l’intercanvi electrònic de dades; el sistema EDI, per les seves sigles en anglès. Aquella tecnologia va sorgir a partir d’iniciatives independents de diversos sectors industrials, i fou dissenyada per enfortir la qualitat de les dades que s’intercanviaven dins la xarxa de proveïdors.

A principis dels setanta van aparèixer les primeres relacions comercials que utilitzaven una computadora per transmetre les dades. Una altra fita significativa de la venda a distància va ser el naixement d’un nou element: la televisió. Amb la venda directa els productes eren mostrats amb un major realisme, la venda es concretava per telèfon, i el pagament, amb targeta de crèdit; així, el consumidor es va començar a familiaritzar amb el pagament a distància.

Però va ser al 1989 quan un grup de científics del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), ubicat a Ginebra, va idear la manera d’enllaçar documents provinents de diferents computadores, donant peu a l’aparició d’un nou servei, la World Wide Web. A finals dels noranta el creixement del comerç electrònic va ser molt significatiu, creant-se portals exclusivament dedicats a aquesta activitat, com e-Bay i Amazon, que encara avui lideren el mercat.

Al llarg d’aquests anys, el consumidor ha anant incorporant als seus hàbits la compra electrònica (especialment de productes d’entreteniment: música, llibres, cinema…). Al 2012, el comerç electrònic B2C (business to consumer) va créixer a Europa un 22 per cent i va facturar 305.000 milions d’euros, segons estimacions d’Ecommerce Europe. A Espanya, es preveuen increments interanuals entorn al 18%, fins arribar, al 2017, als 9.100 milions d’euros, segons el pronòstic de la consultora Forrester.

Augmenta la confiança del consumidor, s’incorporen al mercat més natius digitals, el sector alimentari s’afegeix a l’oferta, amb el conseqüent efecte arrossegador. Aquest és avui dia l’escenari, però hi ha més: estan sorgint nous factors que determinaran el camí que l’e-commerce seguirà en els pròxims anys. Veiem-los.

El comerç electrònic ja és mòbil… i social

La mobilitat i la irrupció de les xarxes socials han engendrat noves vies per a l’intercanvi de productes i serveis. Així, el comerç mòbil i el comerç social constitueixen les tendències més significatives del futur d’aquests tipus de transaccions electròniques.

La primera variant, anomenada m-commerce, o mobile commerce, compta amb unes expectatives de creixement més que significatives. Als Estats Units, el 10% de les vendes d’e-commerce ja són via mòbil; a Espanya, de 2011 a 2012 la xifra de tauletes venudes es va triplicar, i per a aquest 2013 s’espera vendre’n més de 240 milions d’unitats.

La mobilitat i la interactivitat fan que qualsevol superfície urbana sigui susceptible de convertir-se, no ja en un aparador, sinó en un punt de venda, possibilitat que es multiplica amb la incorporació de les ofertes geolocalitzades. El negoci està servit. Però caldrà saber interpretar els nous ítems d’informació. Cada vegada són més complexos els processos que acaben composant el procés de venda. No existeix un comprador digital i un altre de físic; els processos s’entrellacen. La fusió dels canals online i offline minimitza la importància del fet d’on es realitza la compra en favor del com, és a dir, la interrelació dels diversos canals i plataformes que desencadenen la compra final. La transversalitat va en augment i la informació amb què compten les marques, també.

La socialització de l’e-commerce constitueix una gran oportunitat per a les empreses. La capacitat de prescripció de les xarxes socials és més sòlida que la provinent de la pròpia marca: és l’explosió definitiva del poder del consumidor. El comerç social es basa en la incorporació de la identitat 2.0 del comprador en el procés de compra online a través del seu perfil en diverses xarxes socials, permetent una gran personalització.

Assistirem a l’evolució dels grans espais d’e-commerce cap a entorns socials que milloraran l’experiència de compra. Allà, els departaments de màrqueting poden accedir a un termòmetre d’opinió dels seus productes i, al temps, establir una relació nova entre l’empresa i el client potencial. Aquests nous entorns 2.0 són, sens dubte, l’inici d’un nou canal clau d’informació dels clients per a les empreses.

La dada: estudis recents situen la xifra de negoci mundial del social commerce al voltant dels 7.000 milions d’euros, amb un creixement anual del 56%; vet aquí el llarg camí per recórrer, amb totes les oportunitats que això comporta, potencialitats, moltes d’elles, encara per descobrir.

La robótica avanzada busca el mercado de masas

robótica avanzada
DOSSIER
ROBÓTICA
Entrevistas a Ramón Galán, catedrático de Automática de la Universidad Politécnica de Madrid, Carme Torras, profesora de investigación en el Instituto de Robótica e Informática Industrial, del CSIC y de la Universidad Politécnica de Cataluña, Davide Faconti, gerente de Pal Robotics, y Jesús Sánchez, director de área técnica de Kuka Robots Ibérica.

¿Quién decía que los mercados estaban saturados de bienes de consumo, tan maduros que apenas quedaba espacio para nuevas propuestas, en fin, que habíamos tocado techo? Se fragua la explosión de una nueva industria, la robótica de servicio, que busca, en última instancia, crear una nueva categoría de producto de alto valor para el mercado de masas: nuevos asistentes personales que tratan de emular las características humanas. Acaso el robot sea al siglo XXI lo que el coche fue a la década de los 60, además de una revolución por su utilidad intrínseca, todo un símbolo de poder, de estatus… Las inversiones en investigación están centradas y empecinadas en impulsar a toda costa el desarrollo de la robótica de consumo. ¿Y qué pasa con la robótica industrial?, ¿es que la industria está servida? o ¿acaso el ocio es más rentable? Necesidad o novedad, el caso es que nos hallamos en un momento crítico en el campo de la robótica; el futuro de esta ciencia, sus líneas de investigación y de aplicación, definirán qué y cómo será la sociedad que viene, porque dicen que los productos que ha de generar no serán productos cualesquiera. ¡Ojalá! Porque si el mercado se detiene en la espectacularidad de la anécdota este suculento bocado tendrá los días contados desde antes de nacer.
En su día, la informática permitió al sector de la robótica industrial dar un salto muy significativo en lo que se refiere a control de máquinas y equipos de automatización. La construcción de brazos robóticos abrió las puertas a nuevas aplicaciones de la ciencia robótica, como la ingeniería civil o el campo médico asistencial. El progreso de la informática ha permitido dotar a los robots de mayor capacidad de control, de modo que en la actualidad, se está desarrollando una robótica de servicio que se extiende a ámbitos como la agricultura, la exploración, la limpieza, la cirugía o el rescate. El siguiente eslabón de la cadena es el robot personal, que a pesar de su presencia en el cine y en las novelas de ciencia ficción desde hace casi medio siglo, sigue sin llegar al ámbito doméstico.
La industria necesitó autómatas rápidos y precisos, y los tuvo, la sociedad del bienestar parece demandar humanoides (o, agotados los ámbitos de la electrónica de consumo y otros sectores demasiado trillados, se hace necesario generar una nueva necesidad para que el mercado siga su curso…), y muchos son los investigadores que trabajan con ahínco en incrementar la autonomía de los que serán nuestros nuevos compañeros de trabajo, niñeras o mayordomos. Sistemas de posicionamiento para una navegación segura, nuevos sistemas de visión, sistemas cognitivos basados en la función del objeto en lugar de en sus dimensiones, dotación de capacidad de aprendizaje, autonomía en la toma de decisiones… Todo para hacer realidad ese ciberfuturo que nunca llegó. Mónica Daluz /
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DOSSIER ROBÓTICA

Las aplicaciones de la nueva robótica se diversifican y saltan de los escenarios industriales a los sociales

La robótica avanzada busca el mercado de masas

Mónica Daluz 23/03/2009

¿Quién decía que los mercados estaban saturados de bienes de consumo, tan maduros que apenas quedaba espacio para nuevas propuestas, en fin, que habíamos tocado techo? Se fragua la explosión de una nueva industria, la robótica de servicio, que busca, en última instancia, crear una nueva categoría de producto de alto valor para el mercado de masas: nuevos asistentes personales que tratan de emular las características humanas. Acaso el robot sea al siglo XXI lo que el coche fue a la década de los 60, además de una revolución por su utilidad intrínseca, todo un símbolo de poder, de estatus… Las inversiones en investigación están centradas y empecinadas en impulsar a toda costa el desarrollo de la robótica de consumo. ¿Y qué pasa con la robótica industrial?, ¿es que la industria está servida? o ¿acaso el ocio es más rentable? Necesidad o novedad, el caso es que nos hallamos en un momento crítico en el campo de la robótica; el futuro de esta ciencia, sus líneas de investigación y de aplicación, definirán qué y cómo será la sociedad que viene, porque dicen que los productos que ha de generar no serán productos cualquiera. ¡Ojalá! Porque si el mercado se detiene en la espectacularidad de la anécdota este suculento bocado tendrá los días contados desde antes de nacer.

El robot de construcción ligera de Kuka, modelo LWR (Light Weight Robot), de forma modular, presenta siete grados de libertad...

El robot de construcción ligera de Kuka, modelo LWR (Light Weight Robot), de forma modular, presenta siete grados de libertad, lo que le confiere una gran flexibilidad y poder de manipulación.

En su día, la informática permitió al sector de la robótica industrial dar un salto muy significativo en lo que se refiere a control de máquinas y equipos de automatización. La construcción de brazos robóticos abrió las puertas a nuevas aplicaciones de la ciencia robótica, como la ingeniería civil o el campo médico asistencial. El progreso de la informática ha permitido dotar a los robots de mayor capacidad de control, de modo que en la actualidad, se está desarrollando una robótica de servicio que se extiende a ámbitos como la agricultura, la exploración, la limpieza, la cirugía o el rescate. El siguiente eslabón de la cadena es el robot personal, que a pesar de su presencia en el cine y en las novelas de ciencia ficción desde hace casi medio siglo, sigue sin llegar al ámbito doméstico.

La industria necesitó autómatas rápidos y precisos, y los tuvo, la sociedad del bienestar parece demandar humanoides (o, agotados los ámbitos de la electrónica de consumo y otros sectores demasiado trillados, se hace necesario generar una nueva necesidad para que el mercado siga su curso…), y muchos son los investigadores que trabajan con ahínco en incrementar la autonomía de los que serán nuestros nuevos compañeros de trabajo, niñeras o mayordomos. Sistemas de posicionamiento para una navegación segura, nuevos sistemas de visión, sistemas cognitivos basados en la función del objeto en lugar de en sus dimensiones, dotación de capacidad de aprendizaje, autonomía en la toma de decisiones… Todo para hacer realidad ese ciberfuturo que nunca llegó.

En cualquier caso, se atisban nuevas oportunidades de negocio para las empresas del sector, con el nacimiento de lo que ha venido a llamarse ‘robótica avanzada’, de aplicación tanto industrial como en servicios, asistencia personal, incluso ocio; una industria de, y con futuro.

Estos robots y un conjunto de softwares adaptativos están permitiendo gestionar la logística de grandes almacenes de mercancías mucho más rápidamente...

Estos robots y un conjunto de softwares adaptativos están permitiendo gestionar la logística de grandes almacenes de mercancías mucho más rápidamente. El sistema ya funciona en algunas empresas norteamericanas. Es de Kiva Systems.

Panorámica de la robótica industrial

Si tradicionalmente ha venido siendo la automoción la industria que mayores incrementos venia experimentando en consumo de autómatas, según Javier Grau, gerente de AER-ATP, “esta línea está estancada y son otros los sectores industriales que están tomando el relevo, como el agroalimentario, que ha aumentado su parque de robots en un 30 por ciento, o la manipulación y el embalaje, así como la robótica de inyección de plástico”. En la misma dirección se manifiesta Jesús Sánchez, director del área técnica de Kuka Robots Ibérica: “En el sector de la alimentación se están encontrando cada vez más y más aplicaciones a los robots industriales; como ejemplo, ahí está nuestro partner Banss, que utiliza nuestros robots para sus instalaciones automáticas de descuartizado de cerdos”. Por su parte, el presidente de AER-ATP, Juan Luis Elorriaga, lo explica así: “Tradicionalmente el de la automoción, tanto en la fabricación de automóviles como de sus componentes, ha sido el sector en el que la robótica industrial ha tenido su máxima expresión. Ello sigue siendo así ya que las tecnologías empleadas de la automoción son tecnologías ya muy contrastadas e implementadas en todo el mundo. Se debe hacer notar que otros sectores industriales están entrando con gran fuerza en lo que se refiere a la aplicación de la robótica industrial, además de los tradicionales como pueden ser el eléctrico y electrónico, manipulación de plástico…, sectores que comienzan a tener una importancia relativa como el agroalimentario, el aeronáutico y el farmacéutico, entre otros.”

El sector opina…

Juan Carlos Arenas, director comercial de ABB responde así a nuestro cuestionario telegráfico

¿Cuáles son las tendencias del sector de la robótica industrial y las innovaciones más significativas?

La tendencia de la robótica es desarrollar robots más competitivos, con menos consumo, menor tamaño, menor coste, mejores prestaciones y con gran capacidad de comunicación.

Las innovaciones más significativas son controlar con un solo controlador varios brazos mecánicos, manipulación de grandes cargas, autodiagnosis y control remoto a través de internet.

Cite alguna aplicación sorprendente en robótica industrial.

Hay muchas relacionadas con el sector de la alimentación; desde el robot ordeñador de vacas, hasta el robot carnicero que descuartiza un cerdo con precisión cirujana.

¿Qué cosas se pueden hacer hoy gracias a los robots industriales que no pudieran hacerse hace una década?

Hacer multifunción con varios brazos mecánicos (mover una pieza entre varios robots), manipulaciones con visión en 3-D, manipular objetos con 10G de aceleración…

Cite y describa una herramienta robótica que haya supuesto un antes y un después en algún sector industrial.

El desarrollo del robot de estructura paralela ha supuesto un gran salto en el sector del envasado, montaje y picking.

Volviendo a la industria automovilística, el gerente de la asociación AER-ATP comenta que “el sector del automóvil se encuentra muy estabilizado y no hay previsiones de nuevas factorías, ni lanzamientos con grandes expectativas”. Nuestro interlocutor nos confirma que “aunque la robótica industrial tendrá sus avances, en la línea de mayores velocidades de carga, sistemas de visión en los aparatos manipuladores; la posibilidad de manejar cargas más pesadas, el futuro de la robótica se está focalizando en medicina quirúrgica, asistencia y servicios domésticos”. Por de pronto, el sector de la automoción no lidera ya el número de unidades instaladas y se queda en el 46,5 por ciento de las mismas, lo que significa un descenso de 8 puntos en relación al ejercicio anterior. Por otra parte las cifras constatan que la soldadura deja de ser la aplicación más utilizada, con algo más del 36 por ciento, siendo superada por la manipulación, que representa ya más del 46 por ciento de las unidades incorporadas en el ejercicio. Destaca el notorio incremento del sector alimentación y bebidas, que aumenta su parque en un 44,5 por ciento y representa cerca del 20 por ciento del total de unidades instaladas en el año.

El número de unidades vendidas en 2007 ascendió a 2.515, cifra que viene repitiéndose por tercer año consecutivo. La cifra total de robots instalados era, a cierre del citado ejercicio, de 27.701 unidades, siendo el crecimiento global del parque de robots instalados en España, del 9,6 por ciento.

Tendencias y retos en investigación: productividad y flexibilidad

La investigación en el campo de la robótica industrial en los próximos años pasa por la combinación de dos factores: productividad y flexibilidad, así como su integración completa en los procesos de fabricación. Tal como queda recogido en el Libro Blanco de la Robótica, publicado el año pasado, según los estudios realizados por la plataforma europea Euron y Europ los retos tecnológicos que la automatización industrial deberá afrontar serán los siguientes:

  • Desarrollar nuevos sistemas de manipulación y agarre: brazos más flexibles, más rápidos, con relaciones de fuerza-peso 1:1 frente a las 1:10 actuales, lo que obligará a aplicar nuevos materiales más ligeros y resistentes, y motores más pequeños y potentes.
  • Desarrollo de sistemas de agarre autoconfigurables.
  • Desarrollo de sistemas multi-robot que cooperen en los sistemas de fabricación, y que en muchos casos puede suponer la modificación de los sistemas de transporte.
  • Desarrollo de sistemas de fabricación en los que los robots cooperen con los trabajadores, lo que obliga a desarrollar sistemas más seguros que permitan a robots y operarios trabajar en los mismos escenarios. En este sentido se tenderá a ver el robot como un co-trabajador que pueda ser integrado como un agente más en el centro de trabajo.
  • Programación flexible de los robots basada en la información de los sensores y no en secuencias preestablecidas, lo que permitirá una fabricación más flexible y adaptable a nuevos procesos de fabricación.
  • Desarrollo de interfases avanzadas que permitan una programación y manejo de robots de forma más sencilla, incluida la comunicación por voz y gestual.
  • Desarrollo de métodos para la integración rápida y flexible de los diferentes componentes del proceso de fabricación: máquinas herramientas, robots, alimentadores, sistemas de transporte, etc.
  • Desarrollo de sistemas de planificación inteligente para obtener ciclos de producción más cortos, tiempos de puesta a punto menores, y sistemas flexibles reconfigurables.
  • Mejoras en las tecnologías de los sensores, incrementando la resolución, velocidad, precisión, incorporación de inteligencia, herramientas de diagnóstico y unidades de procesamiento.
  • Métodos de detección de fallos y recuperación en cada nivel jerárquico que incrementarán la robustez y flexibilidad de los sistemas de producción.
  • Desarrollo de robots con sistemas de control abierto, escalable, distribuido y estandarizado que permitan su integración a través de redes de comunicación en el entorno industrial.

Ya existo, ¿y ahora qué?

Los investigadores en robótica españoles vienen teniendo tres salidas posibles. Una, incorporarse a algún proyecto europeo. Dos, trabajar para proyectos de la Administración. Algunos, los menos, realizan desarrollos para la industria. Resulta que los centros de investigación españoles, dependientes básicamente, de organismos públicos, tienen en sus laboratorios un verdadero arsenal de robots de todos los tamaños y formas que, de poder hacerlo, reflexionarían aproximadamente así: “ahora que me han creado, ¿quién me va a fabricar? y ¿quién me venderá?”. El panorama es el siguiente: existe un sector/consumidor con una necesidad y un producto idóneo para cubrirla; un producto de altas prestaciones, con funciones innovadoras, que dan solución a problemas concretos, con campos de aplicación perfectamente definidos… Son numerosos los ingenios disponibles para la industria, novedosos desarrollos preparados para ser utilizados. Por ejemplo, para la industria petrolífera y gasística la Universidad Politécnica de Madrid ha desarrollado un robot de reducido tamaño, en forma de ‘gusano’ articulado, que podría recorrer una tubería y realizar trabajos de inspección, limpieza, etc., que sería de gran utilidad para las empresas de esos sectores. “Lo que ocurre -nos explica Ramón Galán, catedrático de Automática de la UPM- es que faltan empresas que apuesten por esos desarrollos y los comercialicen, empresas que se arriesguen a ofertar un producto, por ejemplo en una feria, sin tener una cartera de clientes”.

Según los profesionales consultados, al ser la robótica una tecnología transversal y la principal característica del robot su flexibilidad para desarrollar diferentes tipos de tareas, van a ser todos los sectores productivos los que encontrarán en la robótica un valor añadido que marcará la diferencia. “La robótica -afirma Galán- puede ser uno de los productos que España podría desarrollar y exportar de forma competitiva a Europa, Japón y EE.UU. El esfuerzo inicial debe ser de la Administración e inmediatamente de la industria nacional”.

Hoy por hoy, según Carme Torras, profesora de Investigación en el Instituto de Robótica e Informática Industrial, el asunto aún está verde en materia de transferencia de conocimiento entre universidad y empresa. “Hacer cosas interesantes con empresas de aquí no es fácil. A menudo nos plantean problemas muy concretos a resolver a cortísimo plazo, y abordarlos sería entrar en competencia con las ingenierías. Nuestra misión es hacer investigación puntera”, asevera Torras.

El M-430iA es un robot de manipulación, de diseño antropomórfico, de largo alcance (900 mm) y alta velocidad para el sector de alimentación...

El M-430iA es un robot de manipulación, de diseño antropomórfico, de largo alcance (900 mm) y alta velocidad para el sector de alimentación. Es de Fanuc Robotics.

Nuevas oportunidades

Como hemos visto a lo largo de estas páginas, y respondiendo a la pregunta que nos hacíamos al inicio del reportaje, no, la industria no está servida en materia robótica. El futuro nos depara nuevos escenarios industriales impensables hoy y que pueden ser una realidad a medio plazo, una dinámica que cobra un nuevo impulso especialmente en estos momentos, en los que el debate sobre cómo reinventar la gestión de los recursos y su circulación, en aras de una mayor eficiencia y productividad, al tiempo que de mayores beneficios en lo social y del mínimo impacto medioambiental, está más presente que nunca. La nueva robótica deberá dar respuesta a las también nuevas necesidades de los distintos sectores industriales. Los sistemas de almacenamiento automático, por ejemplo, constituye un ámbito creciente de innovación en entornos industriales.

Por otro lado, entrar en el mercado de consumo supone para las empresas de robótica una excepcional oportunidad de negocio, y las compañías punteras ya han diversificado sus desarrollos, creando dos líneas de investigación: una industrial y otra de servicio.

El incremento de personas de edad avanzada en las sociedades occidentales va a impulsar la demanda de robots de asistencia personal en el hogar. Estos robots ofrecen una comunicación multimedia con el usuario, controlan los electrodomésticos de la casa, lleva el plan de compras o sirven de guía en la casa. Los pocos productos que se comercializan en la actualidad son unidades móviles que no tienen aspecto humano. También se han realizado ya numerosos robots asistenciales para personas discapacitadas. En este sentido, la robótica ofrece beneficios sociales resolviendo problemas cotidianos y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos mediante la reducción de las horas de trabajo y de los riesgos laborales.

La robótica avanzada ha salido de las líneas de producción y entre los novedosos campos de aplicación y, por tanto nuevos mercados que se abren para el sector, se encuentra por ejemplo el de la construcción, con un nivel de automatización de los más bajos entre los sectores productivos. Se está trabajando para acercar la construcción a la industria manufacturera, para lo cual es imprescindible tratar los edificios como elementos fabricados en serie. La prefabricación será fundamental y la construcción de edificios modulares de alta calidad y bajo coste constituye uno de los objetivos prioritarios de la investigación en este campo.

La agricultura, aunque cuenta con un aceptable nivel de automatización, tiene el reto de introducir soluciones de robótica avanzada en aplicaciones poco automatizadas como los cultivos de frutas y verduras, que hoy necesitan uso masivo de mano de obra.

En la industria de la alimentación crece la necesidad de mayores niveles de flexibilidad en su automatización para rentabilizar las instalaciones produciendo productos distintos en la misma factoría, sin efectuar paradas innecesarias.

Y por supuesto, la medicina, donde se requiere una alta seguridad operacional. Ahí está el famoso brazo quirúrgico Da Vinci, un sistema robotizado que representa uno de los grandes avances de la ingeniería robotizada en aplicaciones médicas.

La industria naval, que demanda la inspección automática de los cascos de los barcos, o la robótica espacial, que tiene su máximo exponente en la exploración planetaria mediante robots móviles, son otros ejemplos de campos de aplicación y de oportunidades para la industria robótica.

En cualquier caso, la nueva robótica da un paso más allá en las operaciones automatizadas; la máquina se desplazará en entornos no estructurados y para ello debe ser capaz de interactuar y relacionarse con su entorno, bien sean personas u otras máquinas. Y eso lo cambia todo.

Diseñado y fabricado por Honda, Asimo fue el primer robot bípedo y humanoide

Diseñado y fabricado por Honda, Asimo fue el primer robot bípedo y humanoide.

De la industria al hogar

Algunas previsiones apuntan a que en 2015 habrá en Japón por lo menos un robot por hogar. El aumento de población de edad avanzada en el país nipón está generando una necesidad real en el mercado: un asistente personal que pueda cuidar y entretener al anciano. El país esta ‘hasta la bandera’, de modo que la solución de occidente de importar inmigrantes, es poco factible. Y por lo que respecta al grado de aceptación a la hora de relacionarse y establecer vínculos con los robots, parece que evtre los japoneses, por razones culturales, esté será alto.

En los próximos años la robótica avanzada deberá abordar algunos retos básicos para ‘poblar’ la sociedad de robots de servicio. A diferencia de la robótica industrial tradicional, en la que el objetivo es la repetición de una misma tarea, la robótica de servicios debe tener mayor flexibilidad, pues la máquina debe aprender a realizar tareas. Y es aquí donde surge el concepto clave que para algunos expertos marca la diferencia entre qué es y qué no es un robot: la autonomía. “En el momento en que el robot deja de repetir siempre la misma acción y tiene un componente por minúsculo que sea, de reacción ante la incertidumbre de situaciones no programadas y va, de algún modo ‘tomando decisiones’, esa pequeña línea es la que marca la frontera entre el robot y el no robot”, señala Davide Faconti, director general de Pal Technology.

Otro factor fundamental viene determinado por el entorno. En la industria el entorno es estático y definido; es precisamente el entorno el que se acomoda y acondiciona a la medida del robot. El robot social tiene que trabajar en ambientes dinámicos y que no están hechos a la medida del robot y por lo tanto, es la máquina la que debe adaptarse al entorno. Percibir el entorno va a requerir sofisticados sistemas, especialmente en el desarrollo de visión por computador, medio éste que está todavía lejos de conseguir una capacidad de interpretación de escenas suficiente para dotar al robot de la información adecuada para actuar inteligentemente en entornos “no específicamente preparados para la operación robotizada”, tal como explica Alicia Casals, del departamento de Ingeniería de Sistemas, Automática e Informática Industrial del CREB, de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Armar es un asistente de cocina. Dentro de unos años comprar un electrodoméstico será una banalidad....

Armar es un asistente de cocina. Dentro de unos años comprar un electrodoméstico será una banalidad… Lo que se llevará será hacernos con ayudantes que nos sigan a todas partes y acaten todas nuestras órdenes.

Emular a los humanos, ¿por qué?

En robótica de servicio se invierte buena parte del presupuesto en buscar la apariencia humana, a diferencia del sector industrial en el que no importa la apariencia sino la productividad, la efectividad y la seguridad. Crear un robot con piernas en lugar de ruedas constituye un reto tecnológico enorme; es mucho más caro y complejo. El problema radica en que al caminar, el centro de gravedad recae en un solo pie. Y el asunto se complica mucho más si el robot pasa del metro y medio. Entonces, ¿qué justifica esa parte de la inversión? ¿Tan importante es el factor emocional en robótica de servicio en el mercado de consumo?

No hay estudios que lo corroboren en la práctica pero, en teoría, la explicación que aducen los desarrolladores de robots humanoides es que como los humanos desarrollamos nuestro entorno en función de nuestros cuerpos, el robot con forma humana se adapta mejor a dicho entorno. Cuanto más se parezca al humano, en proporciones, le será más fácil moverse bien en entornos humanos. La forma humana sirve para que pueda manejar herramientas, subir escaleras, pulsar un interruptor o abrir una puerta.

Pero hay otra explicación, y es que si la máquina debe convertirse en un acompañante o un mayordomo, en fin, para entrar en un mercado masivo, debe buscarse que al consumidor le sea fácil relacionarse con él porque, como apunta Carme Torras “a la gente le cuesta relacionarse con una máquina”. Si la máquina tiene apariencia humana y, además, emotividad, se facilita su aceptación. Sobre esta cuestión, Torras nos cuenta que “ahora se intenta emular la emotividad en los robots, de manera que, si tienes un mal día el robot te tratará de una determinada manera y si tú estas emocionado él corresponderá y se mostrará contento. Esto tiene mucho gancho” -concluye-.

Robot aéreo...

Robot aéreo, capaz de volar sin necesidad de piloto humano gracias a su sistema de control y a la información de su posición y orientación suministrada por los distintos sensores a bordo. Desarrollado por la UPM, sus aplicaciones son: seguridad y vigilancia (policía, vigilancia de fronteras, guadacostas), rescate e incendios, inspecciones de instalaciones (tuberías, tendidos eléctricos, presas…), agricultura y pesca (sembrado, regadío, bancos de pesca, …), geológicas y medioambientales (monitorización del clima, movimientos sísmicos, polución…) y comunicaciones y retrasmisión (antenas móviles, filmaciones aéreas, etc.)

Puzzle de un millón de piezas…

Miles de investigadores de todas las disciplinas se hallan a lo largo y ancho del planeta trabajando en el desarrollo de tecnologías robóticas. El conocimiento se halla desperdigado en miles de universidades y centros tecnológicos y todo apunta a que la siguiente fase debería ser el ensamblaje de todas las piezas, la puesta en común del conocimiento; a partir de ahí se podrá empezar a pensar en la fase de comercialización. Sin duda, ese será un momento crítico, pues la introducción del condicionante comercial marcará la línea de las investigaciones, que colocarán su punto de mira en productos con mayor salida en el mercado masivo.

Al hilo de esta cuestión, resulta interesante observar cómo cada zona del mundo enfoca sus líneas de trabajo desde distintas perspectivas. Por ejemplo, Japón se ha especializado en la parte mecánica de la robótica; ahí está Asimo, el humanoide fabricado por Honda, capaz incluso de subir escaleras…, y orienta las investigaciones hacia la creación de robots con aspecto y movimiento más humano, y con fines sociales. En Europa la investigación se focaliza en los sistemas cognitivos. “Se buscan soluciones inspiradas en la biología pero adaptada a los medios tecnológicos artificiales que tenemos”, explica Carme Torras. Aquí el campo es muy amplio, y cada grupo de trabajo aborda la cuestión desde diferentes puntos de vista. Una de las líneas es la creación de mentes artificiales; existen varios programas en Europa que intentan copiar la mente de pequeños mamíferos. El profesor de Cibernética de la Universidad de Reading, Kevin Warwik, ha explicado en recientes declaraciones que se está cultivando tejido neuronal de rata para aplicar a la robótica, de manera que existirá un híbrido, mitad ser vivo, mitad máquina”.

El año pasado fue colocada en el Hospital San Juan de Dios, de Barcelona, la primera mano biónica en Europa...

El año pasado fue colocada en el Hospital San Juan de Dios, de Barcelona, la primera mano biónica en Europa. i-LIMB, desarrollada por la empresa escocesa Touch Bionics, es capaz e mover y de doblar todos los dedos de forma muy similar a la mano humana, con precisión y con diferentes niveles de agarre.

Robots invisibles. Así son los ambientes inteligentes

Mientras esperamos la llegada de los robots humanoides, siempre nos quedará la domótica. Una domótica evolucionada conceptualmente, contrapuesta a la contundencia de una máquina con forma humana. Los investigadores en la materia aseguran que sobre el año 2013 viviremos en un entorno rodeados de interfaces intuitivos e inteligentes diluidos en objetos cotidianos, que crearán un ambiente capaz de reconocer y responder a la presencia de los humanos. La visión de la inteligencia ambiental sitúa a las personas en el centro de su universo, en el que es la tecnología la que se adaptará a las personas y no al revés.

El aspirador robótico Roomba es el robot más vendido del mundo

El aspirador robótico Roomba es el robot más vendido del mundo.

En los entornos de inteligencia ambiental los individuos interactúan con dispositivos tecnológicamente complejos, en ámbitos médicos, el hogar, los espacios públicos y los espacios de aprendizaje, como museos y escuelas. En estos entornos, el ambiente debe reconocer la presencia de las personas y ubicarlas en un contexto, tanto geográfico como de actividad. Las aplicaciones computacionales que utiliza deben integrarse en el contexto cotidiano de forma no intrusiva, con modalidades de interacción naturales, simples y apropiadas para los usuarios individuales y su contexto asociado. Los sistemas de la llamada inteligencia ambiental (AmI) deben resolver temas como el reconocimiento y acomodación a la diversidad de dispositivos; personalización y adaptación de los sistemas; comprensión de la dinámica del contexto; soporte a la colaboración y cooperación entre los componentes distribuidos de los sistemas AmI; y desarrollo de sistemas que se caracterizan por su autonomía, ofreciendo así capacidades como autogestión y automantenimiento.

El robot Asibot, desarrollado en la Universidad Carlos III...

El robot Asibot, desarrollado en la Universidad Carlos III, es un brazo capaz de moverse por la habitación “conectándose-reptando” de conector a conector en las paredes y realizar tareas de asistencia a personas discapacitadas.

Domótica, ¿para qué y para quién?

El imparable proceso de convergencia tecnológica acaecido con el advenimiento de la digitalización de los datos y los soportes de almacenamiento y transmisión de los mismos, ha causado la irrupción en nuestra sociedad de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La idea de aplicar las TIC al hogar ya se barajaba hace dos décadas y nació en Francia bajo la denominación de «domotique» (domo -casa- y robótica). Los cambios en la estructura y en la función de la vivienda como fruto de esta incursión tecnológica en el ámbito doméstico, han traído una nueva visión de la vida en el hogar, que ha dejado de ser un lugar sólo para dormir, comer o reposar, deviniendo espacio de ocio y trabajo. Pero, ¿qué se entiende por domótica?

Los investigadores aseguran que en menos de una década cualquier familia de clase media tendrá acceso a este tipo de casas inteligentes.

Los hogares digitales permitirán a sus propietarios controlar la seguridad de su vivienda, utilizar sistemas de videoconferencia, recibir teleasistencia, información ciudadana, efectuar la compra o recibir atención sanitaria ‘on line’, simular presencia en el hogar, configurar diferentes ambientes o realizar actividades programadas por el usuario con hasta un año de antelación. Los moradores de estas viviendas podrán utilizar estos servicios y comunicarse con el resto de partes de la casa -la iluminación, los electrodomésticos, cámaras, sensores, vídeoporteros, sistemas de audio o vídeo- a través de pantallas táctiles conectadas vía radio al sistema de gestión, que se adaptará a las necesidades de cada usuario.

El perrito robot Aibo, de Sony, puede encargarse de la videovigilancia de la vivienda. Es capaz de aprender y tiene ‘personalidad’ programable...

El perrito robot Aibo, de Sony, puede encargarse de la videovigilancia de la vivienda. Es capaz de aprender y tiene ‘personalidad’ programable. También envía fotos al móvil y al correo electrónico.

OPINIÓN

El deseo de disponer de seres casi humanos está en nuestra naturaleza creativa

Entrevista a Ramón Galán, catedrático de Automática de la Universidad Politécnica de Madrid

Mónica Daluz 23/03/2009

Por su proyecto lo conocerán. Es el creador del mediático robot Urbano, que ‘trabaja’ como guía en museos y ferias. Ramón Galán reflexiona en esta entrevista sobre el panorama actual de la robótica avanzada y las implicaciones que su advenimiento tendrá en la sociedad.

Ramón Galán

Ramón Galán

Se está hablando de la llegada de la robótica al sector de servicios, incluso al del ocio. ¿Piensa que la investigación se decantará hacia estas nuevas oportunidades de negocio en detrimento de la innovación en aplicaciones industriales?

La robótica en el sector servicios es ya un negocio en desarrollo y hay numerosos centros de investigación en todo el mundo construyendo prototipos que luego son comercializados. El grado de complejidad de estos diseños es muy variado, desde juguetes con pocos sensores hasta sorprendentes robots camareros o artistas.

Esta línea era una oportunidad de negocio, aunque tal vez en la situación de crisis actual se produzca un parón en la investigación. Pero en ningún caso se verán afectadas las líneas de trabajo sobre robots industriales, porque están instalados y el mercado precisa que sean remplazados y mejorados, además de haber una nueva demanda.

¿Qué opina sobre la calidad de la formación universitaria en el campo de la robótica en España?

España cuenta con un alto nivel. Basta comprobar el elevado número de Másters y programas de doctorado que se ofertan en la universidades españolas. Por otro lado son numerosos los centros de investigación que están desarrollando nuevas tecnologías alrededor de este tema. España ocupa el cuarto lugar en número de robots instalados y su contribución en reuniones y publicaciones científicas es muy alto. No obstante falta la implicación de las empresas para transformar en patentes y productos muchos de los desarrollos disponibles en los centros de investigación.

¿Puede hacer una aproximación sobre cuál será, en su opinión, el panorama de la robótica industrial a medio y largo plazo? ¿Cuál será la incidencia de la ‘robotización’ sobre los distintos aspectos que afectan a la industria: productividad, instalaciones, procesos, características del producto, perfil de la plantilla, relaciones laborales, etc.?

Desde los años 50, con la aparición de la Inteligencia Artificial, se preveía que la robótica supondría una nueva revolución industrial, en la que el trabajo humano estaría más orientado a la gestión, la planificación y el diseño. En definitiva la manipulación y sobre todo el trabajo peligroso y de gran esfuerzo físico sería realizado por robots. Pero esta realidad no se alcanza, siempre se alargan las previsiones 20 o 25 años más. Lo que podemos decir es que en este momento disponemos de los conocimientos y de los medios para desarrollar esos robots, pero su oportunidad socio-económica no ha llegado.

La robótica como parte de la automatización es un paso más en esa dirección. Hoy día no es posible pensar en trenes de alta velocidad y simultáneamente en el jefe de estación dando paso al tren con el farol de gas. El jefe de estación realiza en este momento tareas de supervisión de un sistema informatizado de control.

En robótica de servicio, especialmente en robótica humanoide, se invierte buena parte del presupuesto en buscar la apariencia humana, a diferencia del sector industrial en el que no importa la apariencia sino la productividad y la efectividad. ¿Qué justifica esa parte de la inversión? ¿Tan importante es el factor emocional en robótica de servicio en el mercado de consumo?

Japón ha comenzado el desarrollo de una serie de robots humanoides que han tenido mucho eco y menor aplicación. Pero el deseo de disponer de seres casi humanos está en nuestra naturaleza creativa. La literatura y la historia han mostrado siempre esta búsqueda para desarrollar un ser con características humanas. El diseño de robots humanoides suele justificarse señalando que si se dispone de un robot humanoide podrá conducir un coche sin realizar ninguna modificación en el coche, o en el tren o en el avión. Podrá utilizar las mismas herramientas y podrá moverse por un entorno construido para los humanos.

El robot es un producto industrial y como tal debe encontrar su mercado, y el robot humanoide llega antes al consumidor. Nuestro departamento ha desarrollado robots aéreos, submarinos, microrobots que inspeccionan tuberías, etc., pero Urbano es el que sale en televisión.

Se sabe, también, del fenómeno conocido como ‘valle inexplicable’ que relaciona el grado de aceptación de un robot en función de su parecido con el humano. En la medida que el robot es más parecido aumenta el grado de aceptación hasta un punto en el que se produce el rechazo total cuando el parecido hace difícil distinguir si es o no humano. Tal vez nos sentimos amenazados.

La llegada de los robots o, mejor dicho, su implantación en la sociedad, no es sólo una cuestión de tecnología… ¿Es compatible la creación de máquinas que trabajen por nosotros con la necesidad de empleo de las personas? ¿Qué circunstancias económicas y sociales deben darse para que se abra la puerta a los robots sociales o de servicio?

Desde la revolución industrial promovida por la máquina de vapor se viene analizando el aspecto socio-laboral de la automatización, y la experiencia nos dice que la automatización de un puesto de trabajo lleva asociada la perdida de puestos laborales en la tarea que se ha automatizado (si el robot realiza el ensamblado de un circuito electrónico las personas que realizaban ese trabajo pierden su empleo), pero se han creado los puestos de programador del robot, mantenimiento del robot, diseño del robot, fabricación del robot, diseñador y fabricante de máquina-herramienta y sensores que utiliza el robot. El tipo de trabajo cambia.

Los problemas laborales de la automatización se ven muy amplificados por el diferente grado de desarrollo entre los países. Determinadas tareas no son realizadas por los trabajadores de un país desarrollado, pero sí por otro del llamado tercer mundo y la inversión inicial para la automatización (normalmente costosa) no se realiza.

Robot Urbano

Urbano es un robot diseñado para ser guía en ferias y museos con capacidades para la interacción con el público. Urbano es un híbrido entre R2D2 y C3PO. Su cuerpo es redondeado como R2D2, pero dispone de cara y brazos. Usa un sistema láser para identificar su posición, generar sus mapas y planificar sus movimientos. Es capaz de hablar utilizando un sintetizador de voz y reconocer un amplio conjunto de frases con las que se le pide que realice sus tareas y que le permiten responder a preguntas.

Para una mejor interacción con el público se le ha dotado de un cara esquematizada con ojos, nariz (en realidad es una cámara) y un labio que le confieren una gran expresividad. Además se le ha dotado de un módulo de emociones en el que los estímulos externos (opiniones del supervisor o del público) e internos (estado de la batería, horas seguidas de funcionamiento, visitas guiadas, etc.) hacen que sus emociones (alegría, enfado, cansancio, etc.) varíen y en consecuencia su comportamiento (velocidad, tiempo de guiado de la visita, frases que nos dirige, etc.) sea distinto.

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OPINIÓN

Replicar la inteligencia humana es muy complicado

Entrevista a Carme Torras, profesora de investigación en el Instituto de Robótica e Informática Industrial, del CSIC y de la Universidad Politécnica de Cataluña

Mónica Daluz 23/03/2009

Licenciada en Matemáticas y doctora en Informática, Carme Torras se encuentra al frente de un proyecto de robot humanoide pensado para ser un asistente de cocina en un futuro. Armar es más que un electrodoméstico evolucionado, un robot cognitivo desarrollado por un consorcio europeo formado por un equipo de investigadores multidisciplinares. Torras, además, acaba de publicar una novela en la que reflexiona sobre un futuro robotizado… Carme Torras, persona de trato afable y gran conversadora, nos habla en esta entrevista del presente y, por supuesto, del futuro de la robótica.

Carme Torras

Carme Torras

La robótica está saliendo a la calle. ¿Por qué ahora? ¿Existe una necesidad social real o la necesidad es crear una nueva categoría de producto de alto valor?

Creo que por ahí van los tiros… Está ocurriendo lo mismo que en su día pasó con los ordenadores. El verdadero boom de la industria informática llegó cuando fue posible tener ordenadores personales, cuando el producto informático se convirtió en un producto de consumo. Actualmente se pretende hacer lo mismo con la robótica. Se comenzó con la introducción de pequeños juguetes robóticos, más o menos simples, y hoy en Japón ya se están comercializando unas sofisticadas muñecas robóticas con aspecto de niña de cinco años; que tienen cierta capacidad de habla, capacidad para aprender del usuario, adaptándose a sus particularidades. Es precisamente en esta línea de adaptación al usuario y personalización del producto en la que se está haciendo más hincapié.

Todo este ‘know how’ que se está adquiriendo con la investigación de la robótica social ¿se aprovecha para la industria?

Las empresas aun ven lejos la incorporación y adaptación de los nuevos desarrollos robóticos; ya cuentan con soluciones robóticas adecuadas, herramientas que les van bien aunque, por supuesto, la robótica industrial seguirá su curso y veremos innovaciones que irán dirigidas, sobre todo, hacia la flexibilización. Los nuevos sistemas robóticos incorporarán más sensores, sensores de visión, de proximidad, de tacto; todo ello para hacer que el robot sea más flexible y adaptable al entorno.

Otro tema interesante para la industria es el desarrollo en el campo de los robots paralelos, mucho más precisos que los brazos que tienen las articulaciones puestas en serie, pero con el inconveniente de un espacio de trabajo relativamente reducido.

En la actualidad nuestro departamento está trabajando con el objetivo de lograr robots paralelos con mayores áreas de trabajo. Existen muchas arquitecturas diferentes y lo que hacemos es buscar aquellas que den un espacio de trabajo más grande. En definitiva, lo que buscamos es el modo de hacer que un robot tenga más precisión y pueda soportar más carga, abarcando el mismo espacio de trabajo.

Cambiemos de tema, ¿Qué es Armar?

Es un semihumanoide, se desplaza con ruedas, y la idea es que sea un asistente de cocina. Las capacidades más importantes de las que ha sido dotado son las de percepción y las de manipulación. Se pretende que integre visión, tacto y semiinteligencia, incorpora muchas de las capacidades intelectuales humanas. Trabajando en los sistemas de cognición se consigue que sea capaz de aprender lo que un humano le enseña. Se le programa el aprendizaje, pero las tareas se le enseñan.

Dice que se desplazará con ruedas. Parece que lo de caminar con dos piernas es bastante complicado…

Sí, en robótica doméstica no se piensa en piernas. Los pisos son planos, y con ruedas se simplifica muchísimo la investigación, los costes…

Dejemos pues los pies y pasemos a las manos. ¿Qué tienen de especial las manos de Armar?

Son unas manos muy sofisticadas, con 18 grados de libertad, para emular a las humanas y hacer tareas muy precisas.

¿Y el ‘sentido’ de la vista también emula el humano?

En efecto, dos cámaras por ‘ojo’ simulan las dos formas de visión humanas, la focal y la periférica, que si bien están integradas ambas en el ojo humano, en el caso de Armar, la información centrada en los detalles de la tarea que esté realizando, la aporta una de las cámaras, y la información de lo que se encuentra alrededor del objeto central que está mirando, la capta la otra cámara.

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Imagine que su robot y yo nos disponemos a elaborar juntos una receta en la cocina de mi casa. Póngame un ejemplo de sus capacidades…

Pongamos que se trata de una tarta de manzana. Sólo tendría usted que decirle: “Coge un par de manzanas y trocéalas”. Él las buscaría visualmente, se dirigiría a ellas, las cogería empleando la presión adecuada, luego, y como usted dijo “trocéalas”, iría a buscar las herramientas necesarias para realizar la tarea encomendada. Cortará la manzana en trozos con precisión aplicando el grado de fuerza y presión óptimos.

Lo que hacemos es coger los conceptos humanos, pero adaptados a la tecnología que tenemos.

He oído que se han colocado neuronas de rata a un robot…

Yo no creo que la vía sea unir medios naturales y medios artificiales, excepto en robótica de prótesis. Pero pienso que las prótesis, van a ser siempre periféricas, no serán centrales, es decir, del cerebro. Mi opinión es que mantendremos nuestra inteligencia; replicar la inteligencia humana es muy complicado.

Me suele incomodar hacer una pregunta tan imprecisa a mis entrevistados, pero en este caso estoy deseando oír su respuesta y no sólo porque se dedique usted a diseñar, de algún modo, el futuro, sino porque ha reflexionado sobre ello en su última novela La Mutación Sentimental. Así que, ¿cómo será el futuro?

Creo que debemos reflexionar sobre qué tipo de robots queremos y lo que planteo en la novela es una reflexión sobre cómo creo yo que sería útil para la humanidad que se desarrollara la robótica.

¿Queremos que las empresas, para abrir nuevos nichos de mercado, nos vayan creando necesidades que no tenemos y que, en el fondo, nos van atontando? Como esos juegos de ordenador que tienen a nuestros niños encandilados y debiéramos preguntarnos qué bien les hace… ¿Queremos robots que nos usurpen las funciones y hagan maravillas con nuestras neuronas? ¿O queremos robots que nos hagan crecer como personas, que nos interpelen y aumenten nuestra creatividad, que mejoren nuestra manera de relacionarnos…?

OPINIÓN

La logística será la rama donde se producirá la mayor implantación de soluciones robotizadas

nicos, neumáticos e hidráulicos

OPINIÓN

Los límites entre robótica, domótica e informática se irán diluyendo

Entrevista a Davide Faconti, gerente de Pal Robotics

Mónica Daluz
23/03/2009

Entrevistamos al creador de REEM, un robot humanoide de servicios. El proyecto lo financia Pal Technology. Faconti nos habla del segundo prototipo, REEM-B, y nos da su opinión sobre la evolución que experimentará la robótica en los próximos años. Él lo tiene claro: “Estamos muy cerca de convertir a los robots en un producto de masas”.

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¿Qué hace REEM-B?

Además de desplazarse -lo hará con ruedas-, podrá reconocer objetos y cogerlos, hacer de agenda, o reconocer órdenes vocales así como reconocer y memorizar la cara de las personas, pudiendo establecer cierta comunicación. Y lo que es más importante, podrá crear un mapa de su entorno y localizarse en él.

¿Es un proyecto de investigación, más que un producto?

Efectivamente, el proyecto REEM no tiene por objeto ser comercializado, es una plataforma de desarrollo para crear innovación y crear tecnologías que no existen. Pero en este momento nos hallamos en un punto importante, la situación de la robótica avanzada está experimentando un cambio, investigamos con la premisa siguiente: con la tecnología que ya tenemos, qué tipo de robot se puede comercializar en un periodo relativamente corto de tiempo.

¿Y?

Bueno, seguramente será una máquina más sencilla en relación a la idea preconcebida que se tiene de lo que ha de ser un robot, menos espectacular, útil para aplicaciones concretas. Serán robots que operen en espacios públicos como aeropuertos, museos, hoteles, etc. Harán cosas que son simples para nosotros, como andar, por ejemplo, pero que en realidad es bastante complicado.

¿Será una forma de irse familiarizando con ellos antes de que entren en nuestras casas?

Eso es lo que ocurrirá. Hay personas que tienen miedo de una sociedad con robots, fruto de las películas: que si se rebelarán, que si quitarán trabajo a las personas, que si son peligrosos… En efecto, primero hay que familiarizar a la gente.

Y ante la llegada de la robótica al sector servicios, incluso del ocio, ¿piensa que la investigación se decantará hacia estas nuevas oportunidades de negocio en detrimento de la innovación en aplicaciones industriales?

Se trata de dos campos distintos pero hay una sinergia entre los dos mundos. La ‘cara’ de los robots industriales irá cambiando. Hay robots móviles que sustituyen a la cadena de montaje y van con ruedas arriba y abajo. La tendencia se dirige hacia robots más compactos, gracias a la miniaturización y abaratamiento de la electrónica. También se intenta que el robot industrial sea más fácil de programar por un usuario no especialista.

¿En qué punto se encuentra la investigación en robótica de servicios?

Las investigaciones se centran en formular los algoritmos necesarios para que un robot aprenda y pueda realizar tareas que nadie le ha enseñado porque es parecida a otra que ya ha hecho, que pueda sacar conclusiones y hacerse más inteligente. Hoy, el desarrollo de la electrónica nos está acercando a convertir esto en un producto de masas. Donde estamos aún muy lejos es en el software. Hay problemas que todeavía no se han podido superar y que muchos investigadores de todo el mundo están trabajando para solucionar.

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¿Ponen ustedes, los investigadores, su conocimiento en común?

Eso sería lo ideal, que el conocimiento se reuniera. Mi sueño sería que llegara un día en que pudiéramos hacer como con el ordenador: te compras tu robot, y después le pones un software de otra empresa y todo funciona… Eso ahora es imposible, pero es la única manera de impulsar definitivamente la robótica.

Es una tentación crear estándares propios ante las perspectivas de negocio de un mercado que aún no tiene “dueño”…

Es un mercado tan joven que quien se haga con él podría después salir ganando, sí. Pero hay tanto trabajo que hacer que dudo que una sola empresa pueda hacerlo todo. Hay demasiadas cosas, es imprescindible unir esfuerzos y poner cada uno un trozo de tarta, sino seguirá sin despegar.

Robótica, electrónica, domótica… ¿Dónde empieza y dónde acaba cada disciplina? ¿Y, en cualquier caso, importa?

El límite se está haciendo muy difícil de distinguir, no es fácil marcar una diferencia clara para el público. En los próximos años la línea que separa estos conceptos irá desapareciendo. Domótica y robótica se convertirán uno en extensión del otro, es más, podría pasar que desapareciera la frontera entre robótica y electrónica o informática, cuando sea posible sentarse frente a tu ordenador y controlar de manera remota un robot que está al otro lado del mundo.

Entrevista a Jesús Sánchez, director de área técnica de Kuka Robots Ibérica

Mónica Daluz
23/03/2009

Kuka es una empresa presente en la robótica de los más diversos sectores. En esta ocasión, su director de área técnica habla de los asuntos más relevantes relacionados con la aplicación de los robots en las diferentes ramas de la industria.

Jesús Sánchez, director de área técnica de Kuka Robots Ibérica

Jesús Sánchez, director de área técnica de Kuka Robots Ibérica.

¿Cuáles son las tendencias del sector de la robótica industrial y las innovaciones más significativas?

Tenemos que diferenciar estre los distintos sectores. En la medicina, a lo largo de los últimos años, la robótica está colaborando en tareas cada vez más sofisticadas. Kuka colabora con empresas como Siemens y Accuray en la creación de equipos de radiación altamente precisos para la eliminación de tumores. Esta nueva técnica evita intervenciones muy penosas para los pacientes y también tremendamente costosas para los centros asistenciales y las administraciones.

En cuanto a la robótica de servicios, la nueva frontera es proveer al mercado de robots capaces de interactuar directamente con las personas. Hoy en día ya existen muchas empresas ofreciendo todo tipo de robots de servicios: desde aspiradores automáticos que reconocen las habitaciones y evitan los obstáculos, hasta guías de museo capaces de interactuar con las personas directamente mediante el lenguaje. Dentro de este sector, Kuka ha desarrollado el robot LWR. Sus principales características son dos: incorpora sensores de esfuerzo en todos los ejes, tiene un peso propio de 15 kilogramos y es también capaz de mover un peso de 15 kilogramos. Hasta ahora, un robot que moviese 15 kilogramos solía pesar en torno a los 200 kilogramos. Este robot está especialmente indicado en tareas donde se interactúa directamente con personas.

También la logística es un sector importante…

Sí, ésta será la próxima rama industrial donde se producirá el mayor crecimiento en la implantación de soluciones robotizadas. En este sector, Kuka proporciona no solamente equipos, sino también software avanzado para la gestión de la cadena logística de principio a fin. Nuestras aplicaciones permiten incluso la conexión de nuestros robots al ERP del cliente para la preparación de pedidos.

¿Qué cosas se pueden hacer hoy gracias a los robots industriales que no pudieran hacerse hace una década?

Sistemas abiertos. La interconexión con software de gestión empresarial, por ejemplo SAP. La gestión de información, la trazabilidad de los procesos, la complejidad de producir productos con más y más opciones…, todo ello exige que los robots ofrezcan canales de comunicación cada vez más sofisticados, que permitan un nivel de comunicación más complejo entre las áreas de producción y la de gestión.

¿Puede describir una herramienta robótica que haya supuesto un antes y un después en algún sector industrial?

La simulación. Hasta hace algunos años, las instalaciones debían crearse para poder comprobar su funcionamiento. Con la llegada de los sistemas de simulación es posible verificar el funcionamiento de las celdas robotizadas e incluso programarlas antes de que existan. Esto acorta enormemente el tiempo de entrada en producción de las líneas de fabricación.

Doble identidad

Opinión. Tecnología
OPINIÓN
TECNORRELATO

CAPÍTULO I. DURMIENDO CON TU ENEMIGO 
Ronda los sesenta, pero conserva todo el cabello y parte de su atractivo de otro tiempo. Su voz, profunda y algo desgarrada, desentona con la dulce expresión de su semblante y su pose franca y tranquila. El doctor Mut estudiaba un expediente a través de la pantalla de su PC ultraportátil, queriendo la casualidad, y la perseverancia del hombre para con cada uno de sus casos -antes se les llamaba pacientes-, que examinara de nuevo el documento horas más tarde. Mut, jefe de planta de un prestigioso hospital de su ciudad natal, Filadelfia, en el estado de Pensilvania, recuerda perfectamente que en la primera revisión aquel informe contenía más antecedentes y referencias, así que derivó el misterio al equipo informático de la empresa para que solventara lo antes posible un incidente, aparentemente, anecdótico. 
Después se supo que un ex empleado, en vista de los hechos, cuando menos, descontento, dejó antes de marcharse un regalo en forma de programa informático que eliminaba información a pequeñas dosis y de manera aleatoria en el tiempo y en los distintos campos de la base de datos general. Aquello fue más que una fastidiosa pataleta y vino a causar tratamientos inadecuados, algunos de ellos con fatal desenlace. No contento con el salpicado de supresiones, el quejoso ex empleado se hizo con toda suerte de bases de datos sobre pacientes y trabajadores del hospital en su minúscula memoria USB, para después colgarlas en un programa P2P. Un par de décadas atrás hubiera sido impensable que alguien se llevara a casa toda esa información; imposible imprimir aquellos listados infinitos y cargarlos a lo largo de los pasillos y ascensores hasta la salida sin levantar sospechas. Y, mucho menos, sacarlos a la luz pública en un plis plas. 
Sin ir más lejos, aquí, en nuestro país, hace tan sólo unas semanas se ha producido la primera sanción a una empresa por filtración de datos de sus trabajadores a través de Emule. La Agencia de Protección de Datos ha condenado al sindicato Comisiones Obreras a pagar una multa de 6.000 euros por revelar datos de unos 60.000 asistentes a diversos cursos de formación porque un trabajador instaló en un ordenador del centro el programa para compartir archivos a través de internet, Emule. Los ficheros expuestos eran dos bases de datos sobre los funcionarios que habían recibido del sindicato cursos de formación a distancia, y en ellos constaban datos personales como DNI, domicilio, puesto de trabajo, centro, teléfono, formación académica, antigüedad en el puesto y departamento, además de otras anotaciones sobre la situación personal de los trabajadores. Mónica Daluz / pdf 

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DOBLE DOBLE identidad

Por Mónica Daluz

CAPÍTULO I

Durmiendo con tu enemigo

Ronda los sesenta, pero conserva todo el cabello y parte de su atractivo de otro tiempo. Su voz, profunda y algo desgarrada, desentona con la dulce expresión de su semblante y su pose franca y tranquila. El doctor Mut estudiaba un expediente a través de la pantalla de su PC ultraportátil, queriendo la casualidad, y la perseverancia del hombre para con cada uno de sus casos -antes se les llamaba pacientes-, que examinara de nuevo el documento horas más tarde. Mut, jefe de planta de un prestigioso hospital de su ciudad natal, Filadelfia, en el estado de Pensilvania, recuerda perfectamente que en la primera revisión aquel informe contenía más antecedentes y referencias, así que derivó el misterio al equipo informático de la empresa para que solventara lo antes posible un incidente, aparentemente, anecdótico. Después se supo que un ex empleado, en vista de los hechos, cuando menos, descontento, dejó antes de marcharse un regalo en forma de programa informático que eliminaba información a pequeñas dosis y de manera aleatoria en el tiempo y en los distintos campos de la base de datos general. Aquello fue más que una fastidiosa pataleta y vino a causar tratamientos inadecuados, algunos de ellos con fatal desenlace. No contento con el salpicado de supresiones, el quejoso ex empleado se hizo con toda suerte de bases de datos sobre pacientes y trabajadores del hospital en su minúscula memoria USB, para después colgarlas en un programa P2P. Un par de décadas atrás hubiera sido impensable que alguien se llevara a casa toda esa información; imposible imprimir aquellos listados infinitos y cargarlos a lo largo de los pasillos y ascensores hasta la salida sin levantar sospechas. Y, mucho menos, sacarlos a la luz pública en un plis plas

Sin ir más lejos, aquí, en nuestro país, hace tan sólo unas semanas se ha producido la primera sanción a una empresa por filtración de datos de sus trabajadores a través de Emule. La Agencia de Protección de Datos ha condenado al sindicato Comisiones Obreras a pagar una multa de 6.000 euros por revelar datos de unos 60.000 asistentes a diversos cursos de formación porque un trabajador instaló en un ordenador del centro el programa para compartir archivos a través de internet, Emule. Los ficheros expuestos eran dos bases de datos sobre los funcionarios que habían recibido del sindicato cursos de formación a distancia, y en ellos constaban datos personales como DNI, domicilio, puesto de trabajo, centro, teléfono, formación académica, antigüedad en el puesto y departamento, además de otras anotaciones sobre la situación personal de los trabajadores.

El debate sobre la seguridad es creciente en el mundo empresarial. Y es que el nuevo entorno virtual aumenta exponencialmente los riesgos para la empresa, que deberá plantearse qué activos digitales proteger, cómo hacerlo y frente a quién. Hoy la inseguridad también está dentro de la propia compañía, a lo que debe sumarse la posibilidad de los ataques externos llegados desde la red. Es el lado oscuro de internet. El dinero está migrando a internet y allí es donde se están estableciendo, como en la vida real, redes de crimen organizado que colocan a la empresa -y al particular- en la tesitura de tener que hacer frente a versiones nuevas y mejoradas de estafas, chantajes, usurpaciones, etc.

Las empresas se ven implicadas en algunas de estas, digamos, transgresiones digitales, por desconocimiento de los procedimientos y, por tanto, de los riesgos; por los vacíos legales, o por la falta de previsión con respecto a dichos riesgos, en la medida en que no se adoptan soluciones para minimizarlos.

Un estudio reciente llevado a cabo por Network Appliance, proveedor de servicios de almacenamiento en red, demuestra que los aspectos que representan mayor preocupación para las empresas en materia de seguridad son el llamado Desastre Recovery, el cumplimiento de normativas como la Ley Orgánica de Protección de Datos, los sistemas de control de acceso de personas no autorizadas a información confidencial de la compañía, la optimización del acceso a la información mediante el cifrado de datos en el almacenamiento de discos o cintas, el tiempo de recuperación de un dato o un buzón de correo y la inversión en gestión de datos no estructurados.

CAPÍTULO II

Fuga hacia el océano

El doctor Mut se dirige ahora a su consulta privada de tardes, que ha instalado en su propio domicilio, a la antigua usanza, aunque no lo ha hecho por nostalgia, ni por ninguna convicción especial; lo que ocurre es que él también quiere conciliar su vida laboral con la familiar. Tiene algo de trabajo atrasado en la clínica, pero se va de vacío: entrará en la base de datos on line ubicada en un potente prestador de servicios de almacenamiento en red, y listo. Desde que trabajan de ese modo se pueden olvidar de las copias de seguridad, el servidor tiene un sistema que las hace automáticamente cada cinco minutos, y además los médicos se ahorran andar con el maletín arriba y abajo. Mut, que se siente especialmente relajado y cómodo en su despacho doméstico, más personal, más íntimo y más privado, saca algún tiempo todos los días para actualizar su blog sobre uno de sus hobbies, la robótica, que creó el año pasado sin ninguna pretensión y a través del cual ha ampliado considerablemente su red de contactos. Antes de postear se paseó por uno de sus foros de medicina favoritos en los que casi siempre participan estudiantes que, además de comentar el capítulo de turno de las series de hospitales y médicos que alimentan sus fantasías laborales, arrojan temas frescos e interesantes sobre los que debatir. Mut dejó su comentario, aquel día más subversivo que de costumbre, en fin, que arremetió sin contemplaciones contra algunos de los procedimientos de su hospital, a pesar de que su trabajo allí le llenaba de satisfacción. Aquello le valdría un despido y una querella por injurias. Alguien se había propuesto seguir su rastro virtual hasta dar con algún material aprovechable… y ese día lo encontró. ¿Era el comentario de Mut una opinión privada o un posicionamiento público? ¿Cuál era su responsabilidad? ¿Dónde se halla la frontera entre la esfera privada y la pública cuando toda nuestra actividad y nuestras construcciones sociales son on line?

Sus enemigos no necesitaban tirar del allanamiento para acceder a Mut al desnudo, metafórica e informáticamente hablando; eso queda, paradójicamente, para los médicos, esos médicos aprendices de ceseís de las series de moda. Su perseguidor sólo tuvo que conectarse a internet desde el salón de su propia casa para encontrar la prueba de “traición” que andaba buscando. Además, ¿para qué habría querido espiar el PC de Mut si su disco duro, como el de todos nosotros, está vacío?

Ya no somos internautas navegando desde nuestro puerto, llamado A, hasta otro, de nombre B, en busca de contenidos con los que volver a A para depositar allí nuestro botín digital. E-mails, agendas, fotos y escritos se hallan en la máquina de otro. Toda nuestra información y documentación, nuestra actividad y productividad, y hasta nuestro ocio, viajan por ahí, con independencia de nosotros, a bordo de un barco capitaneado por otro, navegando incansable a través del más grande de los océanos conocidos, internet. Estemos donde estemos, vamos a buscar nuestros archivos, los trasteamos y los dejamos allí… Definitivamente, internet está sustituyendo al disco duro y los servidores se han convertido en los depositarios de nuestra vida on line, a fin de cuentas ellos son especialistas en tener y proteger el espacio virtual.

Hoy es posible prescindir de nuestro disco duro para trabajar sobre todo tipo de documentos. Muchas empresas han presentado desarrollos web 2.0 que acercan al usuario prestaciones de programas habituales sin necesidad de usar el PC: podemos editar textos, hojas de cálculo, imágenes o vídeos dede cualquier parte con acceso a internet.

Como consecuencia de este nuevo panorama, el SQL ha tomado el testigo del HTML; las bases de datos con información personal de los internautas crecen a pasos de gigante y las empresas tecnológicas tienen una extraordinaria capacidad para conocer cada vez más cosas sobre los usuarios de sus servicios. Los espacios privados desaparecen y el debate sobre la titularidad de los datos cobra fuerza, de modo que resulta cada vez menos claro si los datos que almacenamos en internet son nuestros o pertenecen a estos sites… Se pone de manifiesto una imperiosa necesidad de redefinir el concepto de espacio privado y de reformar las obligaciones de los prestadores de servicios en internet y las normas que rigen la titularidad de los datos. Es evidente que los parámetros tradicionales aplicados al mundo de la propiedad intelectual resultan poco operativos en el mundo digital.

Hace unas semanas un tribunal de Bruselas dictó una sentencia que condenaba a Google News por violación de la normativa sobre derechos de autor y es que el buscador ofrece información -habiendo lucro de por medio, pues cobra de sus anunciantes- basada, a su vez, en la información previamente elaborada por otros profesionales, por lo que estaría utilizando un trabajo ajeno en beneficio propio. Éste es tan solo un ejemplo de las innumerables muestras de este caos en el uso y la distribución de contenidos.

CAPÍTULO III

Nunca digas, nunca jamás

El caso es que, tras el incidente del despido de Mut, los chavales del foro estudiantil (y los del blog de robótica, que a raíz del asunto entraron en contacto con los futuros médicos) se movilizaron, tal vez con el ánimo de que las filosofías y las prácticas empresariales fueran distintas cuando llegara su momento, así que lanzaron una campaña de desprestigio contra el hospital que corrió como la pólvora en la red. Su alcance, sin precedentes, dañó seriamente la reputación del hospital, y el motivo no fueron los procedimientos que Mut criticó en su post y que salieron a la luz a raíz del suceso pero sobre los que nadie reparó; lo que perjudicó la imagen del hospital fue su intolerancia para con la autocrítica y la discrepancia de uno de sus mandos intermedios, y la vulneración del principio de libertad de expresión.

Y es que los movimientos de las redes sociales tienen la posibilidad, y la ejercen, de atacar públicamente a las empresas e incidir enormemente en su reputación corporativa, por su efecto viral o dominó. Las empresas deben prever los daños colaterales que producen los comportamientos inflexibles e incorporar una conducta ética que no sólo evite el desprestigio, sino que incremente su reputación.

Con nuestra nueva entidad e identidad virtual, empresas y particulares hemos sido colocados en la palestra de la opinión pública. De todo hay en la blogosfera, también amenazas e insultos, a razón de 16 millones cada segundo. Hace algunos días tuvo lugar un sonado caso de ciberbullying sobre una escritora estadounidense, Kathy Sierra, que denunció el acoso y las amenazas de muerte que venía sufriendo a través de su blog; el caso fue recogido por el New York Times y la CNN. El fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, y Tim O’Reilly, teórico de la web 2.0, amigos de Sierra, han impulsado, como consecuencia de este hecho, un código de conducta para los bloggers, que, como cabía esperar, ya han puesto el grito en el cielo…

Mut estaba furioso, indignado… y maldiciendo el momento en que se le ocurrió dejar por escrito aquel dichoso comentario que, aunque se apresuró en eliminar, continuaría localizable indefinidamente, atrapado para siempre en las bases de datos de los nuevos dueños del universo, los buscadores, que, casi treinta años después, han arrebatado el testigo de la hegemonía del poder a los yuppies de Wall Street.

–La maldad no está en quien actúa, sino en quien mira– repetía Mut una y otra vez para sus adentros. Aunque lo cierto es que él también se había aprovechado en alguna ocasión de las facilidades del “rastreo digital”. Sabía que su hija la mayor, de jovencita escribía un diario pero lo cierto es que nunca llegó a verlo. En aquella casa, la primera que compró la familia y de la que guarda un recuerdo imperecedero, la chiquilla siempre encontraba un escondite secreto para salvaguardar sus pensamientos. Pero es que el segundo se lo pone en bandeja; siempre con el fotoblog en marcha, el correo a toda máquina y el Messenger a destajo… No quiere mirar, pero se le van los ojos. Además, ¡que carajo!, ¡los secretos del púber eran públicos! Ahí andaban sus pensamientos cuando, en uno de esos pases involuntarios de pupilas por la pantalla del PC del hijo, se quedó a cuadros al ver un vídeo de sí mismo en calzoncillos colgado de un fotoblog. ¡Eso era más de lo que cabía esperar!, ¡tal acontecimiento excedía todo límite de lo admisible! Clavó sus ojos en aquella imagen al tiempo que con un golpe seco de voz pronunció el nombre de su hijo. Aquel tono rotundo causó la aparición inmediata del chaval en la estancia, cuya boca se entreabrió de manera inequívoca dibujando una expresión que no dejó lugar a dudas desde el primer momento: no tenía ni la menor idea de qué hacía allí su padre en calzoncillos. Ambos miraron detenida y calladamente aquella imagen. Después, y tan sólo durante unos instantes, el hijo no pudo más que estallar en carcajadas. Al final, resultó que el minifilm había sido obtenido por casualidad (¡aquella webcam siempre conectada…!), por un compañero de instituto que tras encontrarse con tal suculento material en las manos, ahora sí, intencionadamente, lo colgó en el flog.

El precedente, y hecho real, en el que se inspira este relato acabó con una sentencia de culpabilidad a un adolescente que chantajeó a un compañero a cambio de no colgar en internet imágenes obtenidas a través de la webcam de la víctima sin que ésta supiera que el supuesto “amigo” grababa escenas de su vida cotidiana en su habitación.

CAPÍTULO IV

Cambio radical

Mut no supo nunca si fue aquella sucesión de hechos la que le llevó a dar un giro a su vida, el caso es que deseó ser arrastrado por lo que parecía ser su destino final; todo le conducía a asumir y a vivir su identidad virtual.

Había seguido de cerca la trayectoria de las empresas y los negocios en la red, y decidió que se haría prestador de servicios. El doctor reconvertido a mercader dispuesto a surcar los océanos virtuales en busca de profundidades inexploradas sabía que no tenía sentido tratar de montar un site enciclopédico; hacerse con contenidos especializados y depositarlos allí esperando visitas… Él es cliente habitual de Amazon y sabe que lo más valioso de esa página son los comentarios de los usuarios, así que puso su foco en las posibilidades de negocio que brinda la inteligencia colectiva, la sabiduría de las masas, y buscó el modo de crear un servicio en el que los usuarios colaboraran en la creación de los contenidos.

Mut estaba dispuesto a aprovechar el “efecto” de las comunidades para obtener rentabilidades, aunque aún no tenía muy claro cuál sería el modelo de su negocio; pero pensaba que si Google está donde está sin ofrecer absolutamente ningún servicio, tan solo vendiendo su espacio virtual a las marcas, algo podría obtener él, pero ¿cómo?

Así, a bote pronto, pensó en crear una comunidad basada en lo que llaman eduteinment, para satisfacer intereses a caballo entre lo educativo y el entretenimiento. Decidido, crearía una red de personas que tuvieran en común su pasión por todo aquello que llevara chips o cables: robótica, domótica, modding… Le parecía asombroso, qué digo, maravilloso, que personas que no se conocen se pongan a crear contenidos de manera altruista y a dar cuerpo a una comunidad. ¡Sí, aquella comunidad suya iba a ser una cuna de talentos sociales emergentes! Conocía el truco para el éxito: no controlaría a su comunidad, confiaría en ella, y se implicaría, después buscaría el modo de monetizar el asunto, aunque no le convencía el modelo publicitario…

Un día antes de su “revelación”, el doctor tuvo una conversación con su amigo el editor; el suyo es el segundo diario en tirada nacional. Mientras charlaban, Mut notó a su amigo algo distinto, como si él no fuera él, ya saben como aquella película de las vainas… Sí, definitivamente, el editor había sufrido, igual que Mut, una mutación de los pies a la cabeza, un cambio, ¿cómo diría yo…? radical.

El hombre ya no despotricaba de Google ni de Yahoo; de pronto opinaba que los buscadores no eran un competidor para su compañía, “sencillamente –argumentaba– nuestro sector ha dejado de controlar la fase final, la distribución, la entrega de los contenidos al consumidor, el formato, el horario…”. Y eso no fue todo. El editor, a su vez, le contó a Mut que un colega suyo, un pez gordo de una importante cadena de televisión privada le explicó cómo su empresa, desconcertada como el resto de radiodifusores, estaba experimentando un cambio de mentalidad y que nuevas estrategias se gestaban en los desarrollos de los operadores de televisión para adaptarse al nuevo entorno y aprovechar sus ventajas. Y es que el hombre estaba metido en ese mundo de los negocios en el que hay una palabra prohibida: riesgo. En ese tipo de empresas, todo, absolutamente todo, es -¡debe ser!- una oportunidad.

Eso dio a Mut que pensar.

Nuestros tres protagonistas buscaban nuevos modos de afrontar negocios en el contexto digital; una búsqueda incierta, sin rumbo, pero eso no es ninguna novedad. MTV lanzó hace cuatro meses un proyecto similar a Second Life llamado Virtual Laguna Beach. Hoy cuenta con más de 350.000 personas registradas que emplean una media de 36 minutos en cada visita. MTV todavía no tiene un modelo de negocio para el proyecto, pero algunas empresas ya lo han utilizado como soporte publicitario. La empresa de telecomunicaciones Cingular, por ejemplo, regaló minutos de voz IP y politonos a cambio de asistir a una fiesta virtual donde los usuarios estaban expuestos a la marca durante algunos minutos.

Las grandes comunidades virtuales -Sony también se dispone a crear la suya- van a ser una de las herramientas de marketing de referencia para las grandes marcas de consumo durante los próximos años. Su crecimiento, de momento es imparable, como lo es el auge de las redes sociales.

En el mundo empresarial no deben descuidarse estas grandes redes de individuos conectados entre sí, ya que pueden ser utilizadas para la cocreación de productos. Con la vida en red, la gestión del talento de las organizaciones se extiende fuera de los límites de la compañía; en este sentido los buscadores ya trabajan con la premisa de tener en el usuario a su mejor programador. Es un error buscar el éxito en lo endógeno, hoy el negocio está en sacar provecho de la inteligencia colectiva.

La cuestión es que el usuario ha pasado de ser consumidor de contenidos a generarlos. Las redes sociales utilizarán tecnología web 2.0 y están basadas en una cultura de participación e intercambio. En definitiva, hemos evolucionado de un modelo de “publicación” a otro de “participación”. Crear, compartir, mejorar, esa es la filosofía de esa enorme enciclopedia viva que es internet y existe una capacidad latente creativa, como existió en su momento, antes de la aparición de los móviles, una capacidad latente comunicativa.

Por otra parte se ha cuestionado la cantidad -por exceso-, la calidad o la relevancia -por defecto- de la información que circula en internet; sin embargo lo importante es si podemos encontrar la información que es relevante para nosotros con relativa facilidad. En este sentido, ha venido a darse un refinamiento de los instrumentos de búsqueda, especialmente en el contenido textual; la mejora de estos instrumentos de búsqueda para el contenido audiovisual comienza ahora a abordarse.

Volviendo a cómo se están adaptando a la marea de cambios los distintos sectores implicados en la generación y distribución de contenidos, no cabe duda de que las televisiones están experimentando un cambio estructural en su modelo de negocio para compensar la pérdida de audiencia, y han tomado una posición proactiva buscando la manera de extender el consumo audiovisual al universo espontáneo de generación de contenidos por el usuario. La programación se está orientando hacia el evento en vivo y hacia la participación, en cierto modo persiguiendo crear comunidad. El cine, que tradicionalmente constituía uno de los contenidos más importantes de la parrilla, hoy pierde fuelle; se trata de un contenido sin fecha de consumo. Pero el asunto va mucho más allá. La televisión se plantea el P2P, que hasta ahora ha tenido muy mala prensa y se ha asociado a la piratería, como sistema de distribución. En la red de distribución P2P cada usuario recibe y transmite segmentos a otros y, en este sentido, se establece una red social de gente que desea compartir archivos. No hay coste de distribución para el proveedor de los servicios, no se requiere ancho de banda, si se apaga un ordenador no pasa nada -hay muchos más- y se consigue escalabilidad (el servidor está descargado aunque se incremente progresivamente el número de usuarios conectados).

Sin duda el P2P modificará los modelos comerciales y evolucionará desde un concepto download (bajar completamente un archivo para poder reproducirlo, lo que implica dejar el ordenador encendido durante horas) a un sistema de streaming directo.

Las leyes, siempre a remolque de la realidad social, se han ido modelando y adaptando, mejor o peor, a los nuevos desafíos que la evolución de las relaciones personales y comerciales ha planteado. Pero llevamos ya unos años viviendo a caballo entre el mundo real y el virtual y, sin embargo, existen demasiadas lagunas y vacíos legales. Con la migración de nuestras actividades a la red, por un lado tiende a desaparecer la noción de espacio privado y, por otro, los riesgos aumentan, de manera que se hace imprescindible una negociación contractual, además de una discusión sobre la titularidad y la gestión de datos.

¿De dónde vienen los datos?, ¿de quién es la información?, ¿quién tiene el control? Atribuir la titularidad de la propiedad intelectual en el ámbito digital no es algo claro. Cuando accedemos a Google Maps tenemos una imagen que pertenece a la compañía propietaria del satélite en el espacio, otra que elabora los mapas, etc.

Lo cierto es que la red, depositaria de nuestra identidad digital, pero abierta a ser manejada al antojo del usuario ha cambiado las reglas del juego en lo que a propiedad intelectual y derechos de autor se refiere. Los sites P2P son los más exitosos; los espacios en los que los usuarios colocan música, películas y programas gratuitamente han cambiado el panorama por completo. Hasta iTunes está claudicando: ya tiene música sin DRM, archivos alternativos, más caros y, dicen, que de mejor calidad.

Ahora que YouTube, el más conocido de los sitios donde es posible encontrar gratuitamente programas de televisión protegidos por las leyes de propiedad intelectual, ya tiene dueño “real”, Google, una compañía solvente a la que reclamar o incluso a la que demandar, se está produciendo un efecto dominó: el contenido protegido se disemina en infinidad de webs. YouTube ha establecido un diálogo con los radiodifusores, detentadores legales de la propiedad de los vídeos, facilitándoles herramientas para sacar material de su propiedad a cambio de proveer de otros contenidos (en realidad, en YouTube hay una enorme cantidad de contenido colgado por el usuario pero creado profesionalmente). Lo que ocurre es que cuando se ordena a los administradores de estos sites eliminar un vídeo, los usuarios pueden subirlo nuevamente en cuestión de minutos.

En cualquier caso, fíjense si se ha dado la vuelta a la tortilla que, de algún modo contraviniendo el concepto de “comunidad”, Google combinará AdSense (su sistema de publicidad contextual) y YouTube para recompensar la “creatividad” de los usuarios que suban vídeos que generen ingresos publicitarios. Recordemos cómo funciona AdSense: cualquiera que tenga un sitio web puede solicitar a Google su ID de AdSense para meter en una o todas sus páginas un cuadro en el que Google haga aparecer anuncios textuales relacionados con la temática y contenidos del site. Si los visitantes del site hacen clic en los anuncios, Google lo controla a través de AdSense y asigna parte del beneficio al site que alberga el anuncio. Lo difícil en el caso de los vídeos es cómo van a colocar la publicidad y cómo van a vincular los anuncios con las temáticas de los vídeos (Google deberá aplicarse en dar un paso más en el desarrollo de algoritmos contextuales), qué ocurrirá con los vídeos que tienen copyright, qué porcentaje de ingresos van a dar al usuario… El sistema elegido, con toda probabilidad será de pre-roll, con dos o tres segundos de vídeo publicitario antes de ver el vídeo. El modelo de retribución parece apuntar hacia cuatro actores: el anunciante, que paga por cada clic hacia su página desde el vídeo; Google-AdSense + YouTube, que cobraría el 50% de lo pagado por el anunciante; quien sube el vídeo, que cobra el otro 50%, y quien visiona el vídeo, que cobraría hasta un 20% si lo reenvía a un amigo.

Google tratará de combinar tres variables en esta nueva andadura de YouTube: que esté lo que la gente busca (el último gol de Messi, la pareja de moda de turno pillada in fraganti, o el edredoning de la noche anterior en Gran Hermano), que las demandas no acaben con el negocio, y crear un modelo comercial. En cualquier caso la tendencia se dirige a mezclar contenidos editados por el editor y publicados por el usuario, el problema reside en que muchos anunciantes temen asociar su imagen a contenidos de usuarios a quienes no conoce.

EPÍLOGO

Hoy internet ha dejado de ser un lugar donde ir a buscar información y se ha convertido en una herramienta de comunicación; un espacio donde habita la sabiduría de las multitudes y las voluntades colaborativas fuera del círculo comercial y de lucro, viniendo a constituir un reto tecnológico y comercial que nadie puede diseñar.

En cualquier caso ahí está la pugna de los usuarios que desean comunicarse en libertad, reacios a la publicidad y, sobre todo, al control, y los que deben desarrollar esas herramientas para la comunicación y que focalizan sus investigaciones, como es lógico y lícito, en la rentabilidad de las mismas. ¿Será posible combinar la filosofía de libertad que mueve los intereses personales de la red, con modelos comerciales? ¿Interesará investigar sobre herramientas que no impliquen necesariamente el control de los usuarios y de la circulación de los contenidos?, porque cierta dosis de anarquía, no lo neguemos, forma parte del encanto de la red.

ÚLTIMO CAPÍTULO

Regreso al futuro

Con el paso del tiempo, aquella peculiar comunidad de adictos a la robótica y derivados creció y creció… Mut ganó algún dinero con experimentos publicitarios que no le dejaron precisamente un buen sabor de boca, y tras mucho pensar, le sobrevino una nueva revelación. Así, de sopetón, se percató de algo que había estado ahí todo el tiempo, delante de sus ojos: aquella comunicación en red, aquellos cibernegocios, esas relaciones on line, en fin, la vida virtual era, en efecto, una oportunidad; una oportunidad ¡para la vida real! Sí, ahora lo veía todo mucho más claro, su período virtual había sido un medio, un tránsito hacia la recuperación de su identidad real, de su vivir material. Entonces fue cuando tomó la segunda decisión más disparatada y satisfactoria de su vida, después de la de abandonar la medicina: convocó a aquella enorme red social a un encuentro físico: sólo tuvo que ofrecerles un ¡espacio para crear! durante tres intensos días. Aquellos locos por los chips, que difícilmente encontraban como vecino a alguien con quien poder hablar de aplicaciones domóticas, automatismos o inteligencia ambiental, cargaron con sus robots y sus pequeños inventos, excitados ante la idea de verse las caras con esos colegas con quienes habían compartido largas noches de conversación, y acudieron a la llamada. Lo que hasta entonces era una red de conexiones más o menos abstracta estaba a punto de convertirse en individuos de carne y hueso.

Por entonces, las empresas ya habían apostado de veras por la innovación y a Mut no le fue difícil que las compañías cedieran todo tipo de maquinaria y artilugios para aquella sugestiva experiencia. Allí, a disposición de los muchachos, unos con más potencial, otros con menos, pero todos con algo en común: su pasión por la robótica, todo tipo de herramientas y materiales con los que dar rienda suelta a su creatividad… No, aquello no era un simple intercambio de información; lo que allí se vivió fue un éxtasis de creación colaborativa. Los chicos intercambiaban sus proyectos, los mejoraban entre sí…: un entusiasta de la electrónica que trae un pequeño dispositivo con un led que se enciende y se apaga a distancia…; otro que pasa por allí, lo ve y le añade una aplicación para manejarlo desde el teléfono móvil; otro que coloca una cámara frente a aquella especie de linterna y cuelga el vídeo on line para que todos vean las andanzas del led, otro que crea un botón en la página web para que cualquier internauta apague y encienda el piloto y lo vea en directo… La suma de talentos, la adición de conocimiento, en el terreno de la praxis da como resultado innovación. Además, resulta que para esos jóvenes, aquella creación colectiva tuvo más gracia que haber registrado su propia patente…

Desde entonces se convocan encuentros multitudinarios de toda clase para la transferencia de conocimientos, organizados por comunidades virtuales y también por empresas, que antes acudían a unas extrañas citas, casi siempre anuales, llamadas ferias o también salones, que al final dejaron de servir, incluso para vender… Las compañías se hicieron transparentes y abiertas, la transferencia de conocimiento se convirtió en un flujo habitual de innovación incluso entre competidores, los usuarios hablan directamente con los responsables de diseño de los productos y los niños estudian más de la mitad del tiempo fuera de las aulas. En fin, la experiencia creó un modelo distinto de trabajar, de relacionarse, de crear, de estudiar, en una palabra, de vivir. Cambió la filosofía del copyright, las empresas dejaron espacio a la espontaneidad de sus empleados, la innovación se convirtió en una realidad rentable… Aquello supuso la superación de la era de la web 2.0, pero Mut resolvió no abandonar su vida virtual, pensó que aquello podía seguir dando frutos, imprevistos eso sí, porque nadie, y hoy menos nunca, puede diseñar el futuro.

Y así fue como Mut decidió mantener, por mucho tiempo, su doble identidad.

Ciudades wi-fi y promesas electorales. Entrevista a Jordi Hereu, alcalde de Barcelona

Ciudades wi-fi
A
pesar del tedio que suelen producir las campañas electorales -aunque a algunos hastíen más que a otros-, aún queda espacio para las curiosidades. Cada campaña tiene algún elemento sorpresivo y particular, un elemento que la distingue del resto. Al margen de excentricidades, que las ha habido, ahí va una propuesta-promesa de gran interés para la población en general y para nuestro sector en particular. Se trata de los proyectos que los alcaldes de ciudades como Madrid o Barcelona han incluido en sus programas para hacer de la capital y la Ciudad Condal, ciudades Wi-Fi. Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, nos explica cómo se desarrollaría su proyecto. Hablamos con él unas horas antes de la convocatoria electoral del pasado 27 de mayo; estaba francamente entusiasmado con la idea de un acceso a internet sin cables y gratuito para todos. Ahora que ha revalidado el cargo, ¿mantendrá su promesa?
La ciudad californiana de San Francisco ha sido la primera en desarrollar un proyecto a gran escala para ofrecer a todos sus ciudadanos internet sin hilos, gratis. El contrato, suscrito por las autoridades municipales y las compañías EarthLink y Google (que concurrió a concurso con la propuesta de desarrollar una red completamente gratuita y financiada por publicidad contextual, asociada al posicionamiento geográfico de cada usuario cuando éste no bloquee su ubicación), se firmó el pasado enero, y se prevé que el servicio esté funcionando al cien por cien en 2008. Hasta ahora, la mayor área urbana con conexión gratuita en Estados Unidos era Mountain View (72.000 habitantes), también en California, donde Google tiene su sede corporativa.
Los proyectos de ciudades Wi-Fi proliferan en Estados Unidos (aunque en la mayoría de ellos se prevé el pago de una cuota), y en todos los casos el Ayuntamiento se limita a ceder el uso de determinadas infraestructuras públicas -farolas, semáforos, edificios…- para que el contribuyente que no use los servicios inalámbricos no pague por ellos. Mónica Daluz/
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CIUDADES WI-FI y promesas electorales

A pesar del tedio que suelen producir las campañas electorales -aunque a algunos hastíen más que a otros-, aún queda espacio para las curiosidades. Cada campaña tiene algún elemento sorpresivo y particular, un elemento que la distingue del resto. Al margen de excentricidades, que las ha habido, ahí va una propuesta-promesa de gran interés para la población en general y para nuestro sector en particular. Se trata de los proyectos que los alcaldes de ciudades como Madrid o Barcelona han incluido en sus programas para hacer de la capital y la Ciudad Condal, ciudades Wi-Fi. Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, nos explica cómo se desarrollaría su proyecto. Hablamos con él unas horas antes de la convocatoria electoral del pasado 27 de mayo; estaba francamente entusiasmado con la idea de un acceso a internet sin cables y gratuito para todos. Ahora que ha revalidado el cargo, ¿mantendrá su promesa?

Mónica Daluz

La ciudad californiana de San Francisco ha sido la primera en desarrollar un proyecto a gran escala para ofrecer a todos sus ciudadanos internet sin hilos, gratis. El contrato, suscrito por las autoridades municipales y las compañías EarthLink y Google (que concurrió a concurso con la propuesta de desarrollar una red completamente gratuita y financiada por publicidad contextual, asociada al posicionamiento geográfico de cada usuario cuando éste no bloquee su ubicación), se firmó el pasado enero, y se prevé que el servicio esté funcionando al cien por cien en 2008.

Hasta ahora, la mayor área urbana con conexión gratuita en Estados Unidos era Mountain View (72.000 habitantes), también en California, donde Google tiene su sede corporativa.

Los proyectos de ciudades Wi-Fi proliferan en Estados Unidos (aunque en la mayoría de ellos se prevé el pago de una cuota), y en todos los casos el Ayuntamiento se limita a ceder el uso de determinadas infraestructuras públicas -farolas, semáforos, edificios…- para que el contribuyente que no use los servicios inalámbricos no pague por ellos.

En Barcelona, la primera prueba piloto de un servicio de acceso a internet sin cables se realizó durante las fiestas mayores de la Mercè de 2003, y formaba parte del proyecto BCN Sensefils, que comenzó a implantarse definitivamente a partir de enero de 2004, pero la colisión de intereses entre los proyectos del Ayuntamiento, al filo de incurrir en competencia desleal, y las compañías operadoras, ha venido paralizando la implantación de esta tecnología como servicio público. Entonces, el Ayuntamiento se vio obligado a dejar fuera de servicio su red inalámbrica (11 puntos de acceso) ante las exigencias de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que para permitir la continuidad del servicio le exigía constituirse en operador de telecomunicaciones y la autofinanciación del servicio sin dinero público.

En Europa, las iniciativas públicas para llevar el acceso a internet con el protocolo Wireless Fidelity a las calles se suceden, pero la cuestión de fondo sigue siendo el modelo de financiación y, hasta ahora, las soluciones pasan por limitaciones que restan interés a estos proyectos. Aquí tienen dos ejemplos recientes.

El Ayuntamiento de París ultima estos días la puesta a punto de un servicio de acceso gratuito a internet sin cables, con la instalación de 400 hots-pots, pero para no competir directamente con los proveedores de acceso a internet y los operadores Wi-Fi privados, los puntos de acceso sólo estarán activos durante las horas de apertura de los servicios municipales y su uso quedará limitado al interior de las instalaciones municipales.

Por otra parte, el Ayuntamiento de la localidad barcelonesa de Castelldefels ofrece acceso inalámbrico y gratuito a internet a lo largo de sus cinco kilómetros de playa y en el paseo Marítimo (también podrán beneficiarse del servicio las embarcaciones que naveguen a menos de un kilómetro de la línea costera); para evitar conflictos con las operadoras de internet, un sistema de pantallas impide que las viviendas cercanas a la zona Wi-Fi puedan favorecerse del acceso gratuito.

Veamos ahora cómo el alcalde Hereu se propone desplegar su proyecto para una Barcelona Wi-Fi.

JORDI HEREU Alcalde de Barcelona

¿En qué consiste exactamente su propuesta para la implantación de una red de conexión inalámbrica gratuita en la ciudad de Barcelona?

Esta propuesta responde a la voluntad de facilitar el acceso universal, libre y gratuito a las tecnologías de la información por parte de los ciudadanos. Consiste en una primera actuación orientada a desplegar en los próximos años dos puntos de acceso Wi-Fi en cada uno de los 73 barrios de la ciudad. El servicio se ubicará en equipamientos municipales y los usuarios dispondrán de una tarjeta y un código para acceder a esta red pública sin hilos.

Pero, ¿a qué información podrá acceder el ciudadano?

El servicio permitirá el acceso gratuito a información que consideramos tiene la catalogación de servicio público y constituirá un servicio básico de acceso a internet, que cumplirá también la función de fomento y penetración de las nuevas tecnologías entre los ciudadanos.

Otros candidatos de otros partidos y en otras ciudades, también han prometido puntos de acceso Wi-Fi gratuitos, ¿por qué surge ahora esta sensibilidad entre los políticos?

Para nosotros el tema no es nuevo. El Ayuntamiento de Barcelona lleva realizando actuaciones orientadas a facilitar acceso gratuito a servicios de utilidad para los ciudadanos desde enero de 2004, cuando se implantaron 11 puntos de acceso gratuito inalámbricos en otras tantas plazas de la ciudad. Las nuevas tecnologías de la información son un elemento multiplicador del crecimiento económico y un eje vertebrador de cohesión social. El acceso de los ciudadanos a estas tecnologías debe ser un derecho universal para evitar la “fractura digital”. Por todo ello, el Ayuntamiento quiere ser una administración de referencia a nivel internacional en este ámbito.

¿Cree que el acceso inalámbrico debería ser una infraestructura urbana básica como lo es el alumbrado o la red de alcantarillado?

Lo que tiene sentido es una combinación de redes basadas en fibra, redes con hilos y redes inalámbricas. El Ayuntamiento de Barcelona ha defendido en el ámbito europeo la consideración de las redes de telecomunicaciones como un servicio publico universal y el acceso a ellas, como un derecho. La titularidad pública de una red neutral de estas características podría ser un mecanismo que facilitase la regulación de su uso.

En caso de ganar las elecciones, ¿cómo se desarrollará su propuesta para una red Wi-Fi? ¿el proyecto se autofinanciaría con publicidad?

En primer lugar, continuaremos el despliegue de puntos inalámbricos fijos en los barrios, tal como he explicado antes. En segundo lugar, llevaremos a cabo un proyecto piloto de red mallada (mesh, en el argot técnico) en dos zonas de la ciudad. Probaremos así la viabilidad técnica y económica de un despliegue a gran escala. Por lo que respecta a la financiación, es difícil actualmente pensar en una financiación exclusiva con publicidad. Lo más probable es que sea una combinación de fuentes.

¿Cuál sería el perfil de los usuarios de esta red Wi-Fi y qué tipo de servicios cree que serían los más utilizados?

Por las características de la tecnología inalámbrica, la iniciativa va orientada a aquellos poseedores de equipos dotados de una conexión Wi-Fi y esto se da mayoritariamente en los ordenadores portátiles, en menor medida en agendas electrónicas tipo PDA y en un futuro muy probablemente en dispositivos tipo smartphone, de modo que al final quedará al alcance de la gran mayoría de los ciudadanos. Su uso, por lo tanto, va más orientado, a corto plazo, a perfiles sociales más jóvenes, estudiantes y profesionales liberales o que requieran de una cierta movilidad aunque, con las actuales tendencias, estamos convencidos de que su uso se irá extendiendo a todos los segmentos de población.

En cuanto a los servicios, desde el punto de vista de la Administración, creemos que los más utilizados serán aquellos que permiten a los usuarios disponer de información útil cuando se desplaza por Barcelona, como el plano de la ciudad con la descripción de equipamientos, o la agenda de la ciudad, para optimizar el tiempo de ocio. También esperamos que la iniciativa facilite a los ciudadanos la realización de trámites municipales, potenciando así el uso de las nuevas tecnologías y la administración electrónica.

¿Cree que el comercio sacará algún partido o se beneficiará de algún modo de la existencia de estas redes inalámbricas de conexión gratuitas?

Cualquier iniciativa en el ámbito de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías facilita el progreso económico y eso va en beneficio de todos. Estoy convencido de que la iniciativa privada sabrá sacar partido de proyectos de este tipo con el fomento, por ejemplo, de redes de barrio, donde agrupaciones de pequeñas y medianas empresas puedan establecer un canal de comunicación con sus propios vecinos.

Todas las brechas digitales. Sociedad de la información, derecho universal


Todas las brechas digitales. Sociedad de la información, derecho universal
TECNOLOGÍA
Y SOCIEDAD
Entrevistas a José Juan Cañas, catedrático de Ergonomía Cognitiva del departamento de psicología experimental de la Universidad de Granada, y Joaquín Romero, director general de B&J Adaptaciones y afectado de esclerosis múltiple.

Érase una vez internet. E internet dio a luz un nuevo mundo, encogió el planeta azul y acercó a sus habitantes. Al sistema resultante, que hoy es un adolescente quinceañero, lo llamaron “sociedad de la información”.
Hoy creemos, e incluso nos jactamos de que la sociedad de la información ha inundado cada rincón del planeta. Pero no es así, y no sólo para los habitantes de los países pobres. En las sociedades avanzadas el complejo medio ambiente tecnológico que nos rodea excluye a millones de personas que, por distintas circunstancias, se hallan en las afueras de la civilización en red.
El arribo de las nuevas tecnologías trajo consigo una inmersión masiva de la humanidad en la sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento, gestándose así un modelo de sociedad cuya materia prima es un intangible, la comunicación, una comunicación digital y globalizada que constituye un recurso no finito, lo cual viene a introducir otro factor novedoso a este cóctel que ha propiciado el paso del átomo al bit. El ser humano viene de serie con un tesoro sin igual, su capacidad de comunicación, pero miles de años hubieron de transcurrir para que naciera la herramienta que dotaría a esta habilidad innata de las propiedades de inmediatez y de alcance planetario. Tal como cita Sebastià Serrano en su libro El regalo de la comunicación, “hoy una persona puede acceder en un solo día a tanta información como la que tenía a su alcance a lo largo de toda su existencia alguien que hubiera vivido a comienzos del siglo XVIII”. Internet constituyó el eje vertebrador de la nueva sociedad, que vivió la transformación de los depósitos de las unidades informativas, de los mecanismos de codificación y descodificación, y de los canales de transmisión. Advenidos tales cambios, las empresas aprovecharon las oportunidades que brindaban las nuevas tecnologías para lograr una mejor gestión de los procesos y también de sus recursos humanos. Rentabilizar, optimizar y hacer más cómoda cada tarea, ha redundado en la mejora de las condiciones laborales, y ha dado lugar a novedades como la flexibilización de las jornadas. Los fabricantes de productos tecnológicos de gran consumo comenzaron a girar alrededor de ese particular astro rey, la red de redes, en cuya órbita vinieron a converger distintos sectores de la industria. En ese todo en uno, en esa fusión de tecnologías, los hogares se inundaron de nuevos productos con posibilidades de comunicación nunca vistas. Más tarde esas posibilidades se hicieron portables y hoy no se entienden las TIC sin el concepto de movilidad. La población mundial se ha beneficiado del desarrollo tecnológico en materia de comunicación. Aunque no todos lo han hecho en la misma medida. Mónica Daluz / pdf

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TODAS LAS BRECHAS DIGITALES

Sociedad de la información, derecho universal

Por Mónica Daluz

La grieta de la imagen es obra de la escultora colombiana Doris Salcedo. La exposición, que lleva por título Shibboleth, se presentó el pasado 9 de octubre en la Tate Gallery de Londres y según su autora esta escultura subterránea representa “la brecha entre los europeos blancos y el resto de la humanidad”, en clara alusión al racismo. Aquí reinterpretamos la obra y la utilizamos como símbolo de la brecha, cada vez más profunda, que advenida con la globalización se abre a nuestros pies entre aquellos que tienen acceso a la sociedad de la información y quienes van quedando en la cuneta del nuevo mundo.

Érase una vez internet. E internet dio a luz un nuevo mundo, encogió el planeta azul y acercó a sus habitantes. Al sistema resultante, que hoy es un adolescente quinceañero, lo llamaron “sociedad de la información”.

Hoy creemos, e incluso nos jactamos de que la sociedad de la información ha inundado cada rincón del planeta. Pero no es así, y no sólo para los habitantes de los países pobres. En las sociedades avanzadas el complejo medio ambiente tecnológico que nos rodea excluye a millones de personas que, por distintas circunstancias, se hallan en las afueras de la civilización en red.

El arribo de las nuevas tecnologías trajo consigo una inmersión masiva de la humanidad en la sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento, gestándose así un modelo de sociedad cuya materia prima es un intangible, la comunicación, una comunicación digital y globalizada que constituye un recurso no finito, lo cual viene a introducir otro factor novedoso a este cóctel que ha propiciado el paso del átomo al bit.

El ser humano viene de serie con un tesoro sin igual, su capacidad de comunicación, pero miles de años hubieron de transcurrir para que naciera la herramienta que dotaría a esta habilidad innata de las propiedades de inmediatez y de alcance planetario. Tal como cita Sebastià Serrano en su libro El regalo de la comunicación, “hoy una persona puede acceder en un solo día a tanta información como la que tenía a su alcance a lo largo de toda su existencia alguien que hubiera vivido a comienzos del siglo XVIII”. Internet constituyó el eje vertebrador de la nueva sociedad, que vivió la transformación de los depósitos de las unidades informativas, de los mecanismos de codificación y descodificación, y de los canales de transmisión. Advenidos tales cambios, las empresas aprovecharon las oportunidades que brindaban las nuevas tecnologías para lograr una mejor gestión de los procesos y también de sus recursos humanos. Rentabilizar, optimizar y hacer más cómoda cada tarea, ha redundado en la mejora de las condiciones laborales, y ha dado lugar a novedades como la flexibilización de las jornadas. Los fabricantes de productos tecnológicos de gran consumo comenzaron a girar alrededor de ese particular astro rey, la red de redes, en cuya órbita vinieron a converger distintos sectores de la industria. En ese todo en uno, en esa fusión de tecnologías, los hogares se inundaron de nuevos productos con posibilidades de comunicación nunca vistas. Más tarde esas posibilidades se hicieron portables y hoy no se entienden las TIC sin el concepto de movilidad. La población mundial se ha beneficiado del desarrollo tecnológico en materia de comunicación. Aunque no todos lo han hecho en la misma medida.

La revolución informática es para apocalípticos e integrados algo extraordinario, sobresaliente. Sin embargo, sobre el tapete, los argumentos de partidarios y detractores ponen de manifiesto los pros y los contras de la nueva economía resultante del desarrollo tecnológico unido a la desregulación económica. Los incondicionales del tablero en red afirman que la nueva estructura política eleva el poder del pequeño jugador y trae consigo una democracia mejorada, otros recuerdan que en la actualidad doscientas multinacionales controlan el 28% de la actividad económica mundial y que la disponibilidad de tecnología y la desregulación de los controles sobre la banca, las finanzas y los movimientos de capitales, hacen que las multinacionales puedan utilizar las TIC para mover sus activos por todo el mundo, con solo pulsar una tecla y sin que los estados nacionales puedan controlar sus movimientos. Los utópicos de la era en red responden a estas consideraciones argumentando que las TIC nos ayudan a comunicarnos con la gente que piensa como nosotros en todo el planeta, lo que posibilita estar mejor organizados contra esas gigantescas multinacionales.

El sistema ha evolucionado, se ha sofisticado. Desde la experiencia del primer hipervínculo, que auguraba que el universo de la información nunca volvería a ser lo mismo, hasta nuestros días, internet ha pasado de ser una biblioteca internacional de páginas vinculadas a convertirse en un verdadero ecosistema de información en el que los datos funcionan como nutrientes de este ser reticular. La llamada web 2.0 está demostrando su eficiencia frente a la web 1.0, en la que, con sus simples hipervínculos a los que sólo llegaba una ínfima parte de los internautas, la mayor parte la información se desperdiciaba. En este nuevo modelo de red, miles de servicios examinan cada nueva información online y ésta se analiza, se empaqueta de nuevo, se digiere y se transmite al siguiente nivel de la cadena en un discurrir expansivo y de evolución imprevisible.

En cualquier caso, no todos se han instalado con comodidad en el nuevo mundo. El acceso a la información se ha convertido en un elemento que ha acentuado las diferencias entre países ricos y pobres, pero también en las sociedades llamadas desarrolladas existe una parte de la población “descolgada” de las nuevas reglas del juego digital. Los nativos de este universo, las generaciones nacidas en y con la era del bit, se mueven en él como peces en el agua y hacen de la tecnología extensiones de sí mismos. El resto debió hacer un esfuerzo de adaptación, y muchos de estos inmigrantes digitales aún deambulan fuera del sistema.

Si bien es cierto que la información nos hace libres, no lo es menos el hecho de que a mayor información mayor complejidad, y la complejidad conlleva vulnerabilidad, imprevisibilidad e incertidumbre. La persona, la familia, la empresa y la comunidad deben aprender a convivir con esa fragilidad y con la posibilidad de que nuevas cosas, buenas y malas, ocurran en el mundo.

La sociedad del conocimiento es al mismo tiempo la sociedad de la impaciencia, la inmediatez y el corto plazo, circunstancia incompatible con valores sobre los que hasta ahora –y así debería seguir siendo– se ha cimentado nuestra sociedad; valores como la lealtad, la confianza o el compromiso. Pero claro, ¿cómo mantener el compromiso recíproco, por ejemplo en el mundo laboral , con las empresas en continua actividad de fusión, absorción, reorganización, desintegración…? Sobrevivir en este medio requiere flexibilidad y los psicólogos advierten que la flexibilidad es una disparadora de los niveles de ansiedad, por lo que supone de ruptura, y ello está repercutiendo en el equilibrio emocional de los ciudadanos.

Numerosas son pues las cuestiones que se abren en torno a esta sociedad que parece definirse por sí sola, a nuestras expensas. Pero no es así. La sociedad en red es imparable pero a nosotros corresponde reconducirla teniendo como punto de mira el interés general, y en nuestras manos está hacer el mejor uso de las TIC para lograr que el desarrollo tecnológico suponga un verdadero progreso para el conjunto de la humanidad.

Este reportaje les propone una reflexión sobre las aplicaciones de los avances de las tecnologías de la información y la comunicación: hablamos de la responsabilidad de las empresas desarrolladoras de estas tecnologías, de nuevos mercados y categorías de producto aún por explorar, y de las posibilidades que se abren para las TIC en aplicaciones en el campo de la educación o la teleasistencia y analizamos su papel como facilitadoras de la integración y de la mejora de las condiciones de vida de determinados colectivos.

El debate sobre ética tecnológica está abierto.

TECNOLOGÍA PARA NECESIDADES ESPECIALES

La tecnología debe estar diseñada para ser utilizada por todo tipo de personas sin discriminación de edad, nivel de educación, habilidades o condiciones de salud. Bajo este planteamiento surgió el concepto de “accesibilidad”, término utilizado para designar el parámetro que mide el grado con el que cada tecnología puede ser usada sin limitaciones por discapacidades físicas o cognitivas. La accesibilidad es un componente esencial de la usabilidad, parámetro que mide la facilidad con la que un usuario puede aprender a utilizar una tecnología.

OCCIDENTE ENVEJECE

El incremento del número de ancianos en nuestras sociedades está generando la necesidad de desarrollar variedad de tecnologías y productos para atenderles en sus actividades diarias.

El Gobierno prevé que en 2026 el 21,6% de la población será mayor de 65 años, un 32% del cual tendrá algún tipo de discapacidad. Otro dato no menos espectacular: en 2050 habrá un 180% más de personas mayores de 80 años que las que hay en la actualidad. Los expertos opinan que el mundo de la teleasistencia va a vivir una auténtica revolución, una verdadera transformación en la relación entre las personas y los ordenadores. Esta afirmación forma parte de las conclusiones a las que llegaron un grupo de científicos reunidos el pasado mes de julio en la localidad granadina de Almuñécar durante el curso “Las TIC en el ámbito de la atención sociosanitaria”. En el encuentro se dieron a conocer los datos del proyecto AmIVital, una iniciativa en la que participan 17 empresas (entre ellas Siemens y Ericsson España) y grupos de investigación líderes en el ámbito de las TIC, y que tiene por objeto desarrollar una nueva generación de tecnología y herramientas de información y comunicaciones para el modelado, diseño, implementación y funcionamiento de dispositivos de la denominada “inteligencia ambiental”, con la finalidad de obtener servicios y soportes personales para la vida independiente, el bienestar y la salud. Esta cooperación entre empresas y centros de investigación redundará en la creación de dispositivos inteligentes, biosensores, sistemas llevables (que se integran en el propio cuerpo humano o en la ropa), redes inalámbricas ubicuas y comunicaciones móviles de 4ª y 5ª generación (incluyendo redes de área personal y corporales), sistemas basados en contexto y computación ubicua, e interfaces multimodales (PC, PDA, teléfono, etc.).

Durante el acto de presentación del proyecto, el director del curso y catedrático de la Universidad de Granada, Prieto Espinosa, declaró que las TIC “son herramientas al servicio del hombre que permitirán que las personas sean menos dependientes y que el sistema de salud pueda soportar el número creciente de mayores”.

MERCADO LABORAL.

EL PERIPLO DEL INMIGRANTE DIGITAL

Así los llaman, frente a los nativos (aquellos que han nacido y crecido con la red). La falta de habilidades digitales puede significar para los trabajadores mayores la exclusión del mundo laboral, pues las empresas buscan la solución a la falta de experiencia digital en la renovación generacional del personal.

Los trabajadores mayores, con una relación digamos que “difícil” con la tecnología, tienen mala prensa en el mundo laboral por su escasa pericia, en buena parte de los casos, con las nuevas tecnologías. Rodeados de herramientas que les son ajenas los mayores se sienten inseguros a la hora de abordar sus tareas; por otra parte, toman conciencia de sus limitaciones tanto educativas (escaso dominio del inglés) como físicas (pérdida de visión) y tienden al aislamiento o a la depresión. Ante esta situación muchas empresas se cruzan de brazos resignadas a “cargar” con este colectivo, cuando podrían formar a las personas que lo integran, sólo que de un modo especialmente adaptado a sus circunstancias. La falta de experiencia tecnológica previa unida a la progresiva disminución de facultades como la memoria de trabajo o de corto plazo, hará que la duración del proceso de aprendizaje sea mayor, requerirá sesiones más cortas, practicar los nuevos conocimientos, etc.

Este escenario pone de manifiesto otra de las brechas tradicionales de la sociedad española y que se agrava con la digitalización de los empleos, la educativa, ya que en nuestro país las generaciones más mayores tienen una escasa formación y hoy, para el desempeño de los puestos de trabajo más simples es necesario interactuar con una pantalla de ordenador. Para las trabajadoras mayores la situación es aún más desfavorable ya que la mayoría de ellas tiene menos formación que el hombre de su generación y la doble jornada laboral le deja menos tiempo para sentarse delante del ordenador a indagar por su cuenta en las nuevas tecnologías.

La presión actual por tender hacia una jubilación cada vez más tardía hace que tanto al mundo empresarial como a los gobiernos interese reciclar a este colectivo en lugar de asumir sus limitaciones.

PARA SORDOS E INVIDENTES.

El TG 7170, de Panasonic, es un teléfono inalámbrico digital diseñado especialmente para personas con pérdida de audición y para invidentes. Este DECT transmite el sonido a través de los huesos del cráneo. Las vibraciones del cráneo alcanzan directamente la cóclea y estimulan las células ciliadas que conectan directamente con el nervio auditivo, el cual conecta con el cerebro. Este sistema es específico para personas con sordera conductiva, es decir, aquellas en las que el sonido no puede pasar libremente a través del oído externo y medio. Por otra parte, este teléfono es recomendable para aquellas personas que no pueden utilizar audífonos convencionales en sus canales auditivos por varias razones como: presentar eczema o infecciones continuadas, faltarles parte o la totalidad de su oído o del canal auditivo o tener un canal auditivo inusualmente pequeño. Además, este modelo está pensado para personas invidentes ya que el teléfono reproduce con voz el número de tecla que se presiona, la agenda y el número de la llamada entrante.

SIMPLICIDAD.

El Easy 5, de Fonexion comenzó a comercializarse en junio de 2006 y está diseñado específicamente para un uso simple. Puede ser utilizado por ancianos, niños y discapacitados. Permite llamar únicamente a cinco números pregrabados en la tarjeta SIM.

MÓVILES PARA ANCIANOS

Emporia Life es un terminal de Vodafone especialmente pensado para las personas mayores: menú fácil y cómodo, pantalla y botones grandes, volumen ajustable y un botón de llamada de asistencia.

Disponible desde 2005 en los mercados de Holanda, Bélgica, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza y Austria, el Secufone es una versión reducida de los teléfonos móviles convencionales; sólo tiene cuatro teclas, y viene con GPS integrado y una pantalla táctil donde aparecen grandes teclas virtuales o la foto de una persona de contacto. Está pensado para responder a las necesidades de las personas de edad avanzada: modo de utilización muy simple, fotos digitales de personas para aquellos que tengan problemas de memoria, y GPS para localizarlos en caso de que se extravíen. Lo fabrica la empresa suiza Precisa.

EN LA TIENDA.

Ahora que la convergencia va mucho más allá del ocio, las categorías de producto susceptibles de ser vendidas en la tienda electro crecen cada día. Todo producto parece querer tener su final del trayecto en un terminal informático, todo producto busca inmiscuirse o que le inmiscuyan alguna tecnología de la información. En la imagen (1), esta cunita ha sido sometida a un teñido con sustancias relajantes que facilitan el sueño del bebé, pero, además, incorpora sensores que controlan la temperatura del habitáculo y una videocámara para vigilar al niño. Imagine en su establecimiento, un ambiente dedicado, por ejemplo, a las comunicaciones para niños. Junto a los vigilabebés de toda la vida, y las videoconsolas portátiles, podría usted vender pijamas (como el de la imagen -2-) que toman la temperatura –lleva un sensor en la axila–, que a su vez puede ser enviada por SMS al móvil de los padres; teléfonos móviles especialmente diseñados para los más pequeños, y un largo etcétera de productos que van a ir apareciendo tanto en el campo de la educación como en el de la teleasistencia, además de, por supuesto, en el del ocio.

El sector textil también se está fusionando con el electro… Existen prendas que incorporan en el tejido teclas para subir o bajar el volumen del mp3, bolsas con paneles solares para cargar el reproductor o el ordenador portátiles… En fin, definir el mix de producto puede convertirse en todo un arte y, en cualquier caso, el comerciante contará con más elementos para configurar su singularidad.

IDEAL ABUELOS.

Se llama T-Phone y es un móvil que funciona con chapas. Se programa cada chapa con un número determinado de teléfono y después sólo hay que colocar la chapa en el círculo naranja grande y pulsar la tecla de abajo a la izquierda. El T-Phone tiene un espacio debajo del teclado para almacenar las chapas, con imán. Se trata de un concepto que todavía no se ha desarrollado para su comercialización.

DIFERENCIAS ENTRE RICOS

En la carrera por la “plena conexión”, no todos los países desarrollados son iguales. Los distintos estudios sobre niveles de acceso y penetración de las TIC revelan que España se halla en pleno “tapón digital”. Según la Unión Europea, España tiene 7,4 millones de conexiones de banda ancha y una penetración de esta tecnología del 16,8%, mientras que el promedio en la Unión Europea es del 18,2%; en Dinamarca, por ejemplo, este índice se sitúa en el 37,2%, y también nos supera Estonia, con un 20% de población con acceso a banda ancha; nuestros compañeros de viaje en el asiento de atrás, como en tantas otras ocasiones: Italia y Portugal. España se halla en la cola de Europa en crecimiento de número de usuarios –el porcentaje de usuarios de internet en nuestro país es 8 puntos más bajo que la media de la UE– y a la cabeza en precios. El número de ordenadores en España se sitúa 3 puntos por debajo de la media y a 30 puntos de países como Holanda. Otro dato a tener en cuenta: la falta de familiaridad con la tecnología es en España 6 puntos superior a la media europea…

CONOCIMIENTO. La sabia de la nueva era

La complejidad de las tecnologías ha ido in crescendo. La multidisciplinariedad que hoy requiere la innovación tecnológica hace imprescindible que el conocimiento fluya sin barreras para que las sociedades prosigan en su avance. Cuántas veces hemos oído que tal o cual producto cuenta con un diseño intuitivo; pues para lograr desarrollar verdaderamente un producto o una herramienta intuitiva, innovadora y práctica, el desarrollador deberá contar, por ejemplo, con profesionales que asesoren sobre cómo el ser humano procesa la información en su cerebro, de manera que elementos como el comportamiento o el modo de pensar o de reaccionar de los humanos se convierten en esenciales para garantizar la eficiencia en la interacción entre producto y usuario. La verdadera innovación está abocada a la complejidad y los nuevos desarrollos requieren de la confluencia de disciplinas diversas, grandes volúmenes de conocimiento y de la retroalimentación constante. Compartir experiencias e información resulta vital y a pesar de las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas de la llamada Web 2.0 todavía hay demasiado conocimiento entre muros de hormigón, incluso las universidades son celosas de los nuevos conocimientos que en su seno se generan. En este contexto la sociedad debe exigir que las innovaciones científicas sean ofrecidas para ser usadas por todos los individuos, y abogar por la libre circulación de la información y el conocimiento.

CUESTIÓN DE ÉTICA

¿Tienen las compañías fabricantes de productos tecnológicos una especial responsabilidad para con la sociedad? ¿Puede decirse que su actuación contribuye al ensanchamiento de la brecha digital entre, por una parte, los ricos, nativos digitales y en plenas facultades, y por otra, los pobres, mayores, discapacitados o escasamente formados? ¿Es rentable fabricar productos o desarrollar tecnologías para minorías?

Sin perder de vista el horizonte de que las empresas funcionan con criterios de rentabilidad, cabe tomar en consideración que cada vez son más los fabricantes que “sienten” tener el deber de contribuir a la mejora de la sociedad y utilizan su know how para ponerlo al servicio de causas sociales. En este sentido, Delia Cuéllar, responsable de Marketing de Toshiba opina que “todas las empresas deberían destinar recursos al desarrollo y mejora de la sociedad. Pero no hay que olvidar que éstas buscan su rentabilidad y que de ellas también dependen muchos trabajadores. Como consecuencia, no todas las empresas están dispuestas a arriesgarse; esperemos que esto cambie.” Cuéllar reconoce la existencia de nichos de mercado aún inexplorados y se manifiesta a favor de abrirse a “todos los mercados –dice–, incluidos aquellos en los que la tecnología es básica para aplicaciones que mejoran la vida de las personas con problemas de comunicación”.

Augusto López de Sá, responsable de Medio Ambiente de Canon España, se muestra de acuerdo con la premisa de que los fabricantes de productos tecnológicos tienen especial responsabilidad para con los colectivos desfavorecidos y demás causas de interés general: “En efecto –afirma–, así lo entendemos y es por eso que Canon participa activamente en numerosas iniciativas con organizaciones como ADENA y WWF, Cruz Roja o el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La actividad de Canon –prosigue López– está regida por la filosofía Kyosei, ‘vivir y trabajar juntos por el bien común’. Ésta fue establecida en 1988 para toda la organización, cuyo compromiso con la sociedad se concreta en que rechaza maximizar su rendimiento a expensas del medio ambiente o del bien común.”

Joaquín Romero, director general de B&J Adaptaciones y afectado de esclerosis múltiple, se muestra, sin embargo, más benevolente con el sector empresarial, del que afirma que “ya tiene bastante con sobrevivir económicamente como para pedirle responsabilidad de nada”, y dirige su toque de atención hacia las instituciones gubernamentales. En el mismo sentido se manifiesta Cuéllar, afirmando que “quien debe implicarse, y mucho, es el Gobierno y las administraciones para fomentar el uso de las nuevas tecnologías en toda la sociedad.”

LA PREGUNTA

La implicación de las empresas con los sectores minoritarios es muchas veces cuestión de marketing más que de filosofía o altruismo. ¿Cómo puede el consumidor discernir qué marcas buscan asociarse a las causas humanitarias por una cuestión de imagen, con lo que obtienen así más beneficio del que aportan a la sociedad, y cuáles llevan a cabo verdaderos esfuerzos por contribuir a construir un mundo mejor?

Delia Cuéllar, RESPONSABLE DE MARKETING DE TOSHIBA

“Echando la vista atrás es fácil darse cuenta de quién se ha preocupado siempre por las causas humanitarias y quiénes se apuntan al carro ahora que está tan de moda.

Toshiba desde siempre ha dado mucha importancia a las relaciones de la organización con la sociedad ya que supone el punto de partida para elaborar una auténtica estrategia de actuación social; una estrategia organizacional que contemple una perspectiva social, un plan de trabajo, unas pautas de acción y, por lo tanto, un patrón de comportamiento explícito, que marca una posición preconcebida ante las cuestiones sociales.

La compañía siempre se ha percatado de la necesidad que tiene toda organización de detenerse a pensar cuál es su misión específica, su razón de ser, para con las personas que la integran y para con el resto de la sociedad. Cuando estas iniciativas se ejecutan de modo programado y estratégico, no sólo le brindan valor añadido a los receptores, sino que refuerzan la reputación de las empresas, sus marcas y sus productos.

En este marco, Toshiba enfoca su trabajo de acción social en tres apartados bien definidos: educación, discapacidad, y colectivos desprotegidos.”

Augusto López de Sá, RESPONSABLE DE MEDIO AMBIENTE DE CANON ESPAÑA

“Para Canon, cumplir con la filosofía Kyosei (‘vivir y trabajar juntos por el bien común’), que rige la actividad de la compañía en todos sus ámbitos, es un objetivo por sí mismo, que asumen todos los trabajadores de la compañía desde su implantación en 1988. Es esta misma filosofía la que está en línea con la convicción de Canon a continuar con su compromiso de construir un mundo mejor, compromiso con el que de hecho cumple, como demuestra el haber sido destacada recientemente como la compañía global más comprometida con el medio ambiente, según el ranking de Climate Counts. La clasificación ‘The Company Scorecard Report’ analiza si y de qué manera las principales marcas globales están tomando medidas activas para invertir el cambio climático, en base a una serie de criterios objetivos establecidos por los profesionales procedentes del mundo empresarial y medioambiental que forman parte de la junta de esta organización. Canon lidera la lista entre todos los sectores, no sólo en el suyo, con una puntuación de 77 sobre 100.”

Entre la gama de productos de Canon destinados a facilitar la integración de colectivos con limitaciones, cabe citar el Canon Communicator, un pequeño equipo portátil destinado a la comunicación de personas afectadas de parálisis cerebral. En la actualidad, se está desarrollando e iniciando la comercialización de accesorios para copiadoras/impresoras que obedezcan a órdenes por voz, destinadas a personas con visión reducida y a usuarios de silla de ruedas.

TECNOLOGÍA PARA LA INTEGRACIÓN

No todos los que cronológica y geográficamente pertenecen a la generación de nativos tecnológicos son verdaderamente partícipes en condiciones de equidad, de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías. Alrededor del 10% de la población europea tiene algún tipo de discapacidad reconocida y se estima que aproximadamente un 22% del total de la población en edad escolar requiere algún tipo de educación especial bien en aulas ordinarias, en aulas especiales o en instituciones específicas.

Hacer los beneficios tecnológicos accesibles a las diversas personas y necesidades supone un reto para nuestras sociedades del bienestar. Las personas con discapacidades psíquicas o físicas tienen vida social y participan en encuentros interpersonales como el resto de individuos. Estas personas deben ser capaces de vivir solas pero necesitan tecnologías que las asistan en el control de los peligros potenciales del hogar así como en sus desplazamientos. He aquí un espacio para la creación de productos específicos adaptados a dichas necesidades y en el que tiene cabida el sector de las TIC, desde ordenadores con acceso a internet, diseñados para su uso en vehículos; sistemas de localización geográfica, etc.

La aplicación de las TIC para personas con necesidades especiales es un campo en continua expansión y toda la sociedad se beneficiaría de una adecuación del diseño de los productos en una nueva y creativa aproximación a la tecnología.

Y es que más allá de la tecnología para mejorar la autonomía, hoy la integración pasa por la necesidad de comunicación. Si alcanzar el mayor grado de movilidad posible es básico para los discapacitados, poder comunicarse resulta vital para su desarrollo, su integración y su bienestar emocional.

PROYECTO SC@UT

Un niño y una consola portátil. Hasta aquí, ninguna novedad. Lo singular es el software de la consola. Hete aquí como un aparato electrónico que cualquier chaval utiliza para jugar puede convertirse en una herramienta de comunicación para la integración y la mejora de la calidad de vida. El proyecto se llama Sc@ut y ha sido desarrollado por la universidad de Granada.

Se trata de un software de comunicación aumentativa ejecutable en dispositivos computacionales: PC, portátiles, PDA, etc. Es una herramienta que permite a usuarios con discapacidades interactuar con el medio que les rodea, facilitando su adaptación a un mundo lleno de barreras donde sin la comunicación, la integración social y laboral resulta imposible. Mediante un ordenador o una PDA se descarga el software a través de la página web habilitada a tal fin y el aparato queda configurado como un instrumento de comunicación entre el niño y la sociedad, ya que a través de él puede expresar sus ganas de comer o de ir la baño, o bien comunicar sentimientos como felicidad, tristeza o cansancio, pues Sc@ut dispone de un altavoz que transmite al resto de las personas los “comentarios” del usuario. El profesor Cañas Delgado, director del proyecto, nos cuenta que mejorando la competencia comunicativa disminuyen las conductas disruptivas y la agresividad en los niños autistas, “pues –explica– muchos de ellos se autolesionan y presentan comportamientos agresivos ante la frustración que les produce el no poder comunicarse con los demás”. Este sistema pronto se comenzará a aplicar también en niños y adultos con parálisis cerebral y en adultos que han perdido el habla por diversos motivos como un infarto, trombosis, etc.

ENTREVISTA

JOSÉ JUAN CAÑAS

CATEDRÁTICO DE ERGONOMÍA COGNITIVA DEL DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA

Todo el mundo habla de la brecha digital, de las diferencias en el acceso a la información entre ricos y pobres pero, hay más “brechas digitales” ¿no es cierto?

En efecto. Las brechas digitales más importantes son las que hacen referencia a las dificultades que tienen ciertos grupos de personas para usar las nuevas tecnologías. En la mayoría de los casos, cuando los diseñadores desarrollan una nueva tecnología piensan en un usuario “medio”, sin embargo hay personas que por sus características especiales tienen necesidad de disponer de interfaces de acceso a la información que hayan sido diseñadas pensando en esas características.

¿Por qué la mayoría de desarrollos tecnológicos se dirigen a la producción de artículos para el ocio?

Lo que ocurre es que las inversiones que la industria hace en desarrollo tecnológico tienen como objetivo obtener beneficios económicos. En este sentido, es evidente que el mercado del ocio es muy rentable. Pensemos lo que significa, en términos de beneficios, cada avance en el desarrollo de nuevas consolas de juegos, en comparación con los avances en tecnologías para la rehabilitación de personas con alguna discapacidad. Es una cuestión de dimensión del mercado y, como ocurre con la industria en general, a mayor mercado, mayor beneficio potencial.

¿Cree que es el Estado quien debe asumir los costes de estos desarrollos tecnológicos o es preferible concienciar a la industria?

Debemos concienciar a la industria, por supuesto, pero sabemos que la industria se mueve por parámetros económicos que le llevan a invertir en aquellos sectores en los que hay una gran demanda. El problema con muchos colectivos con necesidades especiales es que son pocas personas. Nosotros, por ejemplo, estamos trabajando en proyectos de desarrollo de dispositivos para niños autistas; este colectivo en España no pasa de ser de unos pocos miles. Con un mercado tan reducido, es difícil concienciar a la industria para que haga inversiones. Por esa razón, es necesario que el Estado asuma, en muchos casos, los costes dentro de sus políticas sociales.

¿A qué colectivos podrían las TIC facilitar su integración en la sociedad de la información, si la industria fabricase productos adaptados?

En principio, a todos los colectivos que tengan algún tipo de discapacidad, sea sensorial, cognitiva o física. Pero me gustaría destacar un colectivo que cada vez está alcanzando una importancia mayor en nuestra sociedad. Me refiero al de personas de edad avanzada. En este colectivo tenemos a personas que debido a la edad y las enfermedades que con ella aparecen, tienen un deterioro físico, sensorial y cognitivo importante. Las nuevas tecnologías de la información deben adaptarse a este deterioro para que estas personas puedan seguir beneficiándose de ellas para mejorar su calidad de vida.

… Y ¿qué dispositivos crearía usted para ellos? ¿qué requisitos deberían cumplir?

Yo destacaría dos categorías de dispositivos. Una categoría hace referencia a todos los dispositivos de teleasistencia y telemedicina. La segunda engloba los dispositivos para el ocio. En ambos casos, el requisito fundamental es que cumplan con las guías ergonómicas de diseño que se están proponiendo teniendo en cuenta el deterioro psicológico que se produce con la edad.

¿Cómo valora el uso que nuestros jóvenes hacen de internet? Sin duda internet es una interesante herramienta de comunicación, pero su uso en chavales muy jóvenes ¿aísla o socializa? A un niño tímido, el Messenger ¿le favorece o le perjudica?

En general, internet está cambiando la forma de comunicarse del ser humano. Por supuesto, el problema de aislamiento es importante, pero existe otra característica fundamental en Internet que está suponiendo un cambio radical en la forma de comunicarse las personas y que puede constituir un problema que termine en psicopatologías nuevas: por primera vez en la historia de la humanidad existe la posibilidad de que dos personas se inventen a sí mismas mientras se comunican.

¿Qué me dice de las videoconsolas? ¿Cómo afectan al cerebro de un muchacho los estímulos visuales procedentes de un videojuego y cómo condicionarán sus respuestas o su carácter en el futuro?

Existe un hecho demostrado. Cuando el ser humano utiliza un nuevo artefacto su sistema cognitivo cambia. Este cambio se ve reflejado en todos los procesos mentales implicados en las tareas que se realizan con ese artefacto. En el caso de las videoconsolas, las habilidades de coordinación sensorio-motora se desarrollan de una manera especial. Es evidente que las nuevas generaciones tendrán estas habilidades mejor desarrolladas. Esta situación sería similar a la que tendríamos si metemos a todos los jóvenes en un programa de entrenamiento físico que mejore su musculatura. Podríamos esperar que las habilidades físicas de los jóvenes del futuro mejorasen.

Con respecto al carácter, todo dependerá del tipo de video juego que usen. Evidentemente, si juegan a juegos que incitan a ser más agresivos, tendremos generaciones más agresivas.

¿En qué situación de desarrollo e implantación se encuentra el sector del software de apoyo a la enseñanza en España?

Yo diría que en el desarrollo e implantación estamos un poco por detrás de lo que encontramos en otros países. Pero donde estamos realmente retrasados es en “innovación”. El software de apoyo a la enseñanza necesita de mucha investigación aún para que sea realmente efectivo. Mucha gente cree que sólo se trata de meter el material que antes estaba en los libros de texto en la pantalla del ordenador. Si fuese eso, no habría problema. Pero no lo es. En un proyecto en el que nuestro grupo de investigación está trabajando sobre los sistemas basados en hipertexto, estamos encontrando que estos sistemas no conducen necesariamente a un mejor aprendizaje que el que se puede alcanzar con los libros de texto tradicionales. El software de apoyo a la enseñanza implica una nueva forma de enseñar donde hay que combinar los avances teóricos y metodológicos que se están haciendo en pedagogía, psicología e inteligencia artificial. Desgraciadamente, este tema está muy lejos de adquirir la importancia que tiene en otros países en cuanto a recursos públicos y privados de investigación.

La lectura es el modo más habitual de transmitir contenidos a los estudiantes, pero ¿es el método más eficaz desde el punto de vista neurológico? Me refiero a que si es la mejor manera para que el cerebro “archive” y “conecte” las nuevas informaciones.

Con la lectura, sobre todo con la que llamamos “lineal”, que es la que ocurre con el libro de texto tradicional, este archivo, y sobre todo la conexión entre informaciones, tiene ciertas limitaciones que se pueden salvar con las nuevas tecnologías. En primer lugar, en la lectura de un texto clásico no es posible conectar informaciones en diferentes formatos. Imaginemos a un profesor de ciencias naturales que esté explicando las clases de pájaros que existen en su entorno. Con el texto tradicional podrá presentar sólo información verbal, pero ahora es posible presentar texto, imágenes y sonido de los pájaros. No cabe duda de que las informaciones archivadas y las conexiones entre ellas serán diferentes y mejores.

De igual modo que el método utilizado por el doctor Glenn Doman en el tratamiento de lesión cerebral ha venido siendo aplicado a niños sin discapacidad para su estimulación temprana, ¿podría el proyecto Sc@ut ser el punto de partida para un uso en otros ámbitos, como niños no discapacitados con problemas de comunicación, de comportamiento, de retraso escolar…?

Por supuesto, y en eso estamos trabajando. El dispositivo de comunicación desarrollado en Sc@ut puede, y está siendo, ampliado para ayudar a otros niños con o sin discapacidad pero que tienen problemas de comunicación.

Para terminar, hábleme de los resultados del proyecto Sc@ut

El proyecto está teniendo una gran acogida entre la comunidad de niños autistas, padres y maestros. Esta acogida podemos medirla por el número de descargas del software desarrollado en el proyecto. Desde el primer momento nos propusimos que los resultados estuviesen disponibles de forma gratuita para toda la comunidad. El software puede descargarse desde la página web del proyecto. También estamos recibiendo cientos de peticiones, incluso del extranjero. Esto demuestra que cuando existe una demanda social para que se haga un desarrollo tecnológico, y éste cumple con las expectativas, podemos hablar con propiedad de la tan utilizada ahora palabra “innovación”.

B&J HERMES

Esta solución de comunicación, recientemente presentada en SIMO por Toshiba y B&J Adaptaciones, es capaz de transmitir emociones y está orientada a personas con discapacidades en el habla; unas 500.000 en España. Con ella es posible escribir un texto en un teléfono móvil, una agenda electrónica o un ordenador portátil y luego reproducirlo con una voz natural. Asimismo consigue reproducir risas, llantos o gritos de forma real. El B&J Hermes puede ser utilizado por personas con extremas dificultades motrices mediante teclados especiales o sistemas de control basados en el soplido o el movimiento de los ojos. La solución ha sido integrada en el portátil Portégé R500 y en el teléfono PDA inteligente Portégé G900, de Toshiba.

La solución de comunicación destinada a personas con discapacidad en el habla, B&J Hermes, ha sido integrada en el portátil Portégé R500 y en el teléfono PDA inteligente Portégé G900, de Toshiba.

APRENDIENDO

Aprendiendo es un programa educativo realizado por un grupo de profesores de la Universidad Politécnica de Madrid, encabezado por Álvaro Hernández, del departamento de Señales, Sistemas y Radiocomunicaciones de la facultad de Ingenieros de Telecomunicaciones. Aprendiendo es un agente conversacional personificado y constituye un recuso tecnológico avanzado que tiene por objeto mejorar el aprendizaje en niños con necesidades educativas especiales, aumentando la motivación del alumno y facilitando la interacción con el programa. Las necesidades especiales se pueden agrupar en seis ámbitos: motor, lenguaje, cognitivo, sensorial, afectivo-social y de bienestar y salud. Su singularidad reside en la incorporación de ECA (Embodied Conversational Agents), humanos virtuales que pueden contar con capacidades comunicativas propias de las personas. Con ellos el niño aprende a: identificar emociones, desarrollar conceptos básicos espaciales, temporales y de cantidad, identificar y experimentar con los sentidos, desarrollar el habla, y conocer y utilizar su cuerpo. La herramienta ha sido probada en centros escolares con gran éxito. Dos hechos novedosos que incluye esta aplicación y sobre los que los niños mostraron especial sorpresa y atención –por tanto fueron elementos motivadores– son la aparición de un agente animado hablándoles desde “dentro del ordenador”, y otro es que puedan verse reflejados con el agente en la pantalla del ordenador, por medio de la webcam que incorpora.

Con este proyecto sus artífices pretenden poner de manifiesto la importancia de aplicar las nuevas tecnologías a la enseñanza de alumnos con necesidades especiales. Las nuevas tecnologías pueden servir de apoyo para cubrir las carencias de estos niños, por su efecto motivador y su atractivo para el alumno: interactividad, impacto visual, multimedia…

INTERACCIÓN ORDENADOR-HUMANO

En los productos basados en la interacción de una máquina y un humano se estudian parámetros tales como seguridad, utilidad, efectividad y usabilidad; sin embargo en tal análisis no sólo interviene el desarrollo del software sino que han de ser tenidos en cuenta los “factores humanos” o características físicas y mentales humanas, así como el contexto en el que tiene lugar la interacción. Estos procedimientos forman parte de la llamada “tecnología asistida”, que es aquella tecnología especial, tanto en hardware como en software, utilizada para incrementar, mantener o mejorar las capacidades funcionales de individuos con discapacidades.

El software del proyecto Sc@ut ayuda a los niños autistas a comunicarse con su entorno. En la imagen, una de las pantallas donde el niño puede elegir la expresión que coincida con el sentimiento o la emoción que desee expresar.

IMÁGENES… DE OTRO MODO.

Sony ha desplegado una campaña de ámbito europeo para concienciar a consumidores, medios, legisladores y fabricantes de la importancia de la Audio Description (AD), tecnología a la que ya se puede acceder con los televisores Bravia sin necesidad de decodificador adicional. La AD (posible gracias a las emisiones digitales) es una banda sonora adicional con narraciones pensadas para personas invidentes o con problemas de visión. Durante los intervalos de los diálogos del programa, una voz adicional explica los detalles visuales más importantes. La disponibilidad de programas que ofrecen AD en Europa es limitada y el argumento esgrimido tanto por emisores como por legisladores (no hay legislación sobre la provisión de AD) es la escasa cantidad de productos disponibles con la tecnología necesaria para reproducirlos, por lo que Sony anima en su campaña al sector fabril a incorporar IDTV (Integrated Digital Televisión) en sus televisiones. El presidente de Sony Europe, Fujio Nishida, comenta al respecto que “con los recientes avances en tecnología digital, la televisión ahora es algo que puede, y debe, disfrutar cualquier persona, incluidas aquellas con discapacidades visuales o auditivas. Sony hace que la AD sea accesible de forma estándar en toda nuestra gama Bravia. Esperamos que otros fabricantes sigan nuestro ejemplo.”

En primera persona

ENTREVISTA

JOAQUÍN ROMERO

DIRECTOR GENERAL DE B&J ADAPTACIONES Y AFECTADO DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Es arquitecto técnico y tras un diagnóstico de esclerosis múltiple aguda fundó la empresa B&J Adaptaciones, después de comprobar que no había en el mercado soluciones para sus futuras necesidades. Su hermano, Borja, ingeniero técnico de telecomunicaciones, dejó su trabajo para dedicar todos sus esfuerzos al proyecto, que comenzó con la adaptación de la casa del propio Joaquín y para lo cual contaron con la colaboración de Toshiba. Desde entonces B&J Adaptaciones y Toshiba han llevado a cabo iniciativas conjuntas que han culminado con la presentación en SIMO de B&J Hermes, una solución en el campo de la comunicación para personas con discapacidad en este ámbito. Romero nos cuenta cómo se gestó el proyecto a partir de su vivencia personal.

Llego a su casa, me espera en la calle, deseoso de mostrarme su pequeña gran maravilla. Con un amable gesto me invita a entrar en la portería y a partir de ese momento todo tipo de obstáculos desaparecen ante nosotros. Puertas que se abren, una rampa que aparece, luces que se encienden y el ascensor que acude como por arte de magia. Un minúsculo aparato a modo de mando a distancia hacía las delicias de mi anfitrión que disfrutaba sorprendiéndome con las posibilidades de su milagro electrónico.

Qué bien montado lo tiene usted.

Antes no podía entrar sólo en mi casa, necesitaba a otra persona. Lo que acaba de ver es un verdadero milagro; este aparato no es ningún juguete… ¿podrá transmitir ese mensaje en su artículo?

Lo intentaré… ¿Cómo sugiere que lo haga?

Dígales a sus lectores que se imaginen que les ponen un pañuelo en la boca y no pueden hablar, que les atan las manos y no las pueden mover, que traten de funcionar así. Su lector dirá, “bueno, me levanto”; no, no tienes manos, no te puedes levantar. “Vale, pues me voy a duchar”. No, no puedes ducharte. ¿Quieres salir a la calle? No puedes. “Pues avisaré a alguien”. No, no puedes abrir la puerta de tu casa. “Pondré un poco de música para distraerme. No puedes poner música porque no tienes manos. “Pues gritaré para que alguien venga”. No, no puedes gritar porque no puedes hablar.

Sumamente gráfico. Estamos hablando de “autonomía”, de “movilidad”, pero ¿qué hay de la comunicación? ¿es esa la cuestión pendiente en las personas discapacitadas?

Sí, ahí está la clave. Y es que la comunicación es anterior, incluso, al control sobre el entorno. Puedo encender las luces, pulsar una alarma, pero si no puedo decir nada… ¿de qué me sirve accionar una alarma si no puedo decir lo que me pasa?

La necesidad de comunicación es prioritaria, de modo que resulta básico disponer de comunicadores en los que el usuario sólo tiene que accionar un botón para que un dispositivo “diga” algo, y demás productos que permitan a los discapacitados expresarse, y que sean productos tecnológicamente evolucionados. Hasta ahora los dispositivos intercomunicadores existentes en el mercado tenían una voz metálica, casi de robot… así que plantarte en la barra de un bar con tu intercomunicador y que al accionar la tecla con la que pedirte un café todo el mundo dirija su mirada buscando de dónde ha salido esa extraña voz…, no es la mejor manera para que el discapacitado supere su vergüenza y se favorezca su integración.

Hábleme de la solución que su empresa y Toshiba acaban de presentar para resolver los problemas de comunicación en discapacitados.

Lo que se ha hecho ha sido utilizar dispositivos que ya existían, productos de uso habitual ya introducidos en el mercado como es una agenda electrónica y un ordenador portátil. Sacar tu PDA en la cafetería, queda bien…, cualquiera lo hace, y si la voz que sale del aparato es natural no llamas la atención, eres uno más… Es fantástico. Y si el camarero te cuenta un chiste, accionas la tecla “risa” y listo; en fin que puedes acceder a un nivel de interacción y comunicación que te acerca a la “normalidad”.

¿Y si no hay movilidad en las extremidades?

Si la persona no tiene manos o no puede accionar el botón, existe lo que se llama “modos alternativos de control”, por ejemplo con un programa que permite la escritura con el movimiento lineal de la cabeza, y que, por cierto, es de distribución gratuita en la red.

¿Qué fue lo más difícil a la hora de abordar el desarrollo del B&J Hermes?

Había una premisa importantísima, y Toshiba lo vio claro desde el primer momento: tenia que ser una tecnología accesible, muy fácil de usar por personas que nunca hubieran tenido una agenda electrónica en sus manos; el usuario sólo debía preocuparse de encender el aparato y después, ir siguiendo las instrucciones del mismo. Si quieres decir algo que has escrito anteriormente, accionar la tecla F1; si lo que quieres es expresar una emoción, presionar F7, y si quieres pronunciar lo que has escrito, apretar la tecla F10… Se trataba de alcanzar la simplicidad y, resulta paradójico pero, eso es tremendamente complicado.

A raíz de su propia necesidad no sólo puso los medios para acomodar su nueva forma de desenvolverse sino que, aprovechando la experiencia, abre una empresa especializada en proveer de dichas soluciones. Eso sí es darle la vuelta a las circunstancias…

Es cuestión de proactividad. Imagine un estudiante de arquitectura que se ha pasado la vida soñando con convertirse en un afamado director de obra, con subirse a los andamios…, tiene un accidente y queda tetrapléjico. Opción 1: “¡Qué fracaso de vida, no sirvo para nada, no soy nada!. Opción 2: “Genial, voy a convertirme en consultor de obras de adaptación, en experto en accesibilidad. Nadie mejor que yo.”

¿Fue ese su planteamiento?

Sí, y me he especializado en usabilidad, que es el diseño de un espacio o un producto atendiendo a su uso, de manera que pueda ser utilizado por todo tipo de personas.

Eso de la proactividad debería ser obligatorio; es una magnífica filosofía de vida…

Sin duda, y fundamental en personas discapacitadas. Este planteamiento me ha traído hasta aquí, y lo cierto es que éste es un trabajo muy gratificante; saber que lo que estás haciendo ayudará a muchas personas proporciona una enorme satisfacción.

EDUCACIÓN

FUTURO EN LAS AULAS

Si existe un ámbito en el que la innovación tecnológica debería aplicarse con toda contundencia es el de la educación; ello sí constituiría una verdadera apuesta de futuro por la sociedad del conocimiento.

El recuerdo visual es mucho más duradero que el auditivo, y la combinación de ambos produce un efecto emocional que hace que el nuevo conocimiento sea aún más fácil de recordar, por lo que las tecnologías de la información y la comunicación constituyen un excelente recurso pedagógico.

Aunque parece que las TIC están por todas partes las reflexiones sobre su aprovechamiento en la práctica educativa han sido superficiales. Construir conocimiento pedagógico acerca del uso de las TIC y explorar el modo en que éstas permiten generar experiencias de aprendizaje activo, colaborativo y reflexivo, es aún tarea pendiente.

Para investigar sobre cuál es el potencial didáctico de las TIC, de cómo éstas pueden contribuir a los procesos de enseñanza y aprendizaje, etc., un grupo de profesores de la Universidad de Alcalá de Henares, llevaron a cabo una experiencia en la que estuvieron involucrados 150 alumnos. Algunas conclusiones interesantes respecto al uso de foros y blogs fueron, por un lado, que los foros pueden convertirse en un canal para el intercambio de opiniones, el contraste de puntos de vista, la argumentación y la construcción colectiva de conocimientos, y, por otro, que son también espacios para la socialización: pueden reforzar la identidad de grupo y favorecer la expresión de los afectos. Por lo que respecta a la utilización de bitácoras o weblogs para la construcción de diarios reflexivos, éstas favorecen la expresión creativa, la reflexión individual y la construcción del conocimiento, y, además, pueden funcionar como una estrategia de seguimiento y evaluación continua de los procesos de aprendizaje así como una ventana para conocer mejor a los alumnos.

PRODUCTOS POLIFACÉTICOS. NO SÓLO OCIO.

La sociedad puede beneficiarse de nuevos usos de productos ya existentes. Las videoconsolas y los videojuegos constituyen un fabuloso ejemplo de las posibilidades que se abren para los productos de electrónica de consumo al traspasar la barrera del ocio. En este sentido, se han realizado diversas experiencias educativas en las que se han introducido contenidos pedagógicos utilizando como recurso didáctico videojuegos que en un principio no fueron diseñados para cumplir esa función. El juego de Los Sims es uno de los preferidos por los profesores para simular situaciones y hacer a los alumnos reflexionar sobre los modos de vida de los personajes. Se trata de utilizar uno de los pasatiempos favoritos de la población como elemento impulsor de un aprendizaje.

Otra experiencia reciente ha sido la llevada a cabo por los alumnos de último año del curso de Artes Visuales del Instituto Europeo di Design Barcelona, que acaban de presentar los proyectos de tesis que han realizado con la colaboración de PSP Sony. Éste ha sido un proyecto de carácter multidisciplinar, que ha involucrado a las distintas áreas del módulo de Artes Visuales (Diseño Gráfico, Diseño Digital y Diseño de Vídeo), y que tenía por objeto reflexionar sobre el producto PSP y sobre la marca Sony. Según los responsables del proyecto, “la experiencia ha demostrado que la PSP puede ser un dispositivo útil para la enseñanza, destacando las posibilidades que la PSP puede aportar en los campos del diseño gráfico y audiovisual”.

(Dos ejemplos de los proyectos ilustran esta página: Workstation y Oh! My PSP.)

WORKSTATION:

Es un proyecto irreverente, inteligente, sorpresivo… Además, la campaña publicitaria brilla por su originalidad y notoriedad. Este proyecto hace especial hincapié en las aplicaciones. Uno de sus objetivos es desestresar al usuario, organizando sus tareas diarias. Según sus creadores, a la PSP le faltaba una agenda y ellos han creado Workstation.

OH! MY PSP:

Es un proyecto que supondría para PSP llevar la consola al terreno del diseño, de la vanguardia, de la tendencia, con una comunicación preciosista, una página web muy bien cuidada visualmente y con un gran potencial de cara a una posible cobertura mediática. Este proyecto busca ampliar el target de PSP fuera del ámbito del videojuego en sí, y se adentra en el mundo del diseño. El proyecto, además, quiere potenciar la usabilidad del producto intercambiando contenidos personales entre los usuarios de PSP en todo el mundo.

Ocio y educación son una buena combinación. Un par de propuestas de interés son dos juegos para la Nintendo DS: el Practise English, que incluye más de 400 situaciones cotidianas para “soltarse” con el inglés, y el Jam Session, que convierte la consola portátil en una guitarra acústica, permite componer y grabar e incluye 25 partituras de música pop y rock.

NUEVOS HÁBITOS

JÓVENES. NATIVOS DEL NUEVO MUNDO

New generation, eGeneration o nativos digitales son algunas de las denominaciones que circulan para designar a las personas que han estado inmersas de manera temprana e intensiva en una infoestructura cada vez más densa y extensa, la red universal digital. Los niños nacidos en entornos familiares suficientemente digitales durante los últimos diez años se integran en el nuevo entorno tecnosocial progresivamente y de forma natural desde los 16 o 18 meses, con mayor o menor intensidad según el grado de digitalización de sus entornos particulares. Por el contrario, los nacidos antes de la década de los noventa somos inmigrantes digitales, con mayor o menor grado de adaptabilidad neuronal a las estructuras del nuevo universo virtual.

Las herramientas de comunicación que proporciona internet han hecho a los muchachos sentirse gestores de su propia vida social. Los chavales prolongan la relación con su grupo de amigos más allá del contacto físico, y lo hacen de forma instantánea y en la intimidad. Según la empresa de medición de audiencias de internet, Nielsen/Net Rating, 9 de cada 10 adolescentes entre 12 y 17 años utilizan el programa de mensajería instantánea Messenger. Nos encontramos con una nueva generación de niños adepta a la tecnología y que se siente cómoda manteniendo relaciones virtuales con amigos, familia y el mundo en general.

Como vemos, la función emergente como uso fundamental de internet es la socialización, por encima de la información (ya Vicente Verdú, autor de El estilo del mundo, hablaba de la “sociedad de la conversación”). Aún es pronto para valorar si eso es bueno, malo o, simplemente, distinto. Goleman (autor del best seller Inteligencia emocional) afirma que el impacto de la infotecnología crea aislamiento social y aumenta la desconexión intercerebral con las personas que nos rodean y la insensibilización con respecto a la realidad física.

ADOLESCENTES.

Actividad preferida: comunicarse

Los nativos digitales miran perplejos la disyuntiva ortográfica de aquellos adultos que se plantean si internet debe escribirse o no con mayúscula inicial. A los que internet nos pilló de adultos vemos la palabra como un nombre propio, y nos cuesta obedecer a la Real Academia, que desde 2006 la incluyó como sustantivo, mientras que para los jóvenes internet es un medio de comunicación más, su medio por excelencia. ¿Por qué habría que escribir Internet?, ¿acaso escribimos Televisión, Periódico o Radio, para referirnos a tales medios genéricamente?

Veamos los resultados de un estudio llevado a cabo por la consultora Nielsen y NetRatings, compañía especializada en la medición de audiencias en internet, acerca del uso que hacen los más jóvenes de este medio. El 90% de los niños y adolescentes españoles que acude a la red lo hace con el fin de comunicarse con amigos de su entorno de manera ágil e instantánea. El mayor tráfico se centra en los sites de correo electrónico, mensajería instantánea o conversaciones en línea. Es un medio de comunicación y ocio consumido incluso por encima de la televisión o la radio en muchos casos. Además de la comunicación online, los adolescentes tienden a crearse en su ordenador un espacio propio de ocio y juegos temáticos, de modo que algunas de las páginas que generan un tráfico mayor están relacionadas con la descarga de juegos, películas o personajes infantiles. Los sites más visitados son comunidades virtuales como Fotolog, los de vídeos, como Youtube, o de mensajería instantánea como Windows Messenger. Otro uso de la red en esta franja de edad es el de apoyo en las tareas escolares; la enciclopedia Wikipedia y Rincón del Vago –para descargarse apuntes y trabajos de otros compañeros y consultar novedades sobre educación– son los espacios más frecuentados.

Lo que está claro es que los nativos digitales constituyen un nuevo elemento demográfico que está siendo estudiado desde diversos puntos de vista: como consumidores (con un apetito mediático que crece en número de medios consumidos y en variedad de plataformas –pasan trece horas semanales en la red, tres más que el internauta medio–), como ciudadanos, así como en su dimensión de individuos sometidos a nuevas formas de interacción que podrían incidir en los pilares de la cognición humana y, por tanto, en la evolución de la especie. Algunos expertos sostienen que la inmersión en el nuevo escenario tecnológico puede haber influido en la evolución del cerebro y podría estar dando lugar a una nueva estructura neuronal y a un nuevo esquema psicosocial, fruto de la continua interacción sociedad-tecnología e individuo-tecnología. No olvidemos que psicólogos y educadores coinciden en que los cimientos cognitivos del aprendizaje humano se asientan durante los primeros siete años de vida (aunque la cualidad de plasticidad propia del órgano gris le permite adaptarse a los nuevos requerimientos del entorno a lo largo de toda la vida). Los objetos digitales terminan siendo extensiones de la construcción mental del pensamiento; los artefactos relacionales, como avatares, mascotas robóticas y ordenadores dotados con interfaces emotivas, llevan al usuario a sentirse más un compañero que un usuario propiamente dicho. Según los autores del estudio Web 2.0, Antonio Fumero y Genís Roca, publicado por Fundación Orange, los tecnocientíficos barajan la hipótesis de que la infraestructura tecnológica tal vez esté impulsando la construcción en los niños nativos digitales de una nueva forma de inteligencia.

Este hecho dispara la alerta acerca de una nueva brecha digital: la que se producirá entre humanos que han vivido procesos distintos de cambio de las estructuras mentales y, por tanto, de la forma misma de la inteligencia. No hablamos de que el uso intensivo de la tecnología contribuya a modelar una inteligencia mayor o menor, sino de que aquel contribuya a crear una inteligencia funcionalmente distinta, armada con ciertas capacidades especialmente desarrolladas para vivir y operar en el nuevo entorno tecnosocial.

Estas expectativas deberían llevarnos a cambios drásticos en la educación, pilar básico de la construcción social.

UNA DÉCADA DE E-BOOK

Las ventas de libros en formato electrónico se han multiplicado por seis en EE.UU. entre 2002 y 2007, pero siguen siendo insignificantes en el mercado editorial.

Amazón lanza el Kindle, a 400 dólares, que se conectará de forma inalámbrica a la red y permitirá la descarga de contenidos sin necesidad de pasar por el ordenador (los textos serán comercializados en Mobipocket, formato poco extendido propiedad de una compañía comprada por Amazón en 2005). Sony dará una vuelta de tuerca a su Reader, un dispositivo capaz de almacenar 80 libros y con autonomía para leer 7.500 páginas, y prepara la actualización tanto del reproductor como del servicio –librería online Ebooks Connect–. Google, por su parte, ha establecido acuerdos de colaboración con diversas editoriales para ofrecer versiones digitales de textos que podrán ser leídas en ordenadores, libros electrónicos, teléfonos móviles, etc., iniciativa enmarcada dentro del proyecto Google Library, que tiene por objetivo disponer de la versión digital de más de 15 millones de libros en el plazo de una década.

La enseñanza puede ser un buen mercado para los lectores portátiles que, por lo pronto, aligerarían el peso de las mochilas de los chavales…

En los últimos años ha venido dándose una progresiva aceptación cultural de la pantalla como superficie para leer, sin embargo todo apunta a que en un mundo donde la mayoría de los contenidos serán digitales, el papel seguirá constituyendo el soporte para el aprendizaje.

EL LADO OSCURO…

Resulta paradójico cómo las mismas herramientas tecnológicas –y productos que las incorporan– que pueden aportar un beneficio indiscutible sobre una parte de la población infantil que gracias a ellas mejora sus destrezas comunicativas –lo hemos visto en los distintos proyectos educativos mostrados en este reportaje– puedan, al mismo tiempo, incidir en el empobrecimiento de las habilidades sociales y en el aislamiento de un elevado porcentaje de chavales que basan su ocio casi en exclusiva en pasar de un aparato a otro –tele, PC, consola…–. Y es que las sociedades occidentales tenemos una población infantil sometida a un exceso de estímulos audiovisuales. Aunque, en realidad, el ya bautizado como “empacho de tele” tiene un origen social más que tecnológico. En el recién clausurado II Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios se alertaba del número creciente de niños que desde los 10 años, algunos incluso antes, regresan de la escuela y permanecen solos en casa hasta bien entrada la tarde sin más compañía que la del PC o la televisión.

Que la tele no es inocua lo sospechábamos. Ahora, investigadores de la John Hopkins Bloomberg School of Public Health han presentado el primer estudio en el que se analiza cómo influyen las horas frente al televisor en niños de entre dos y cinco años y medio –se hizo el seguimiento de los niños a lo largo del tiempo–. Éste concluye que, a estas edades, viendo la tele más de dos horas al día los niños corren el riesgo de desarrollar problemas de comportamiento y dificultades para relacionarse con los demás. Los artífices del estudio afirman que “hay periodos especialmente sensibles en el desarrollo neurológico de los niños, momentos en los que algunas estructuras del cerebro son más vulnerables a determinados estímulos”. En el grupo de niños que con dos años y medio pasaba más de dos horas diarias frente al televisor se observaron conductas que seguían un mismo patrón: dificultades para cooperar y confiar en los demás, y para expresar sus emociones; según los científicos son “niños más solitarios y fríos”. Los niños que a los cinco años y medio ‘seguían’ consumiendo más de dos horas de televisión presentaban problemas más pronunciados: irritabilidad, desobediencia a los adultos y bajo autocontrol, además de problemas de atención y dificultad para conciliar el sueño, su comportamiento era más agresivo y no exteriorizaban sus sentimientos.

Como curiosidad, señalar que cada vez son más los centros e instituciones educativas que al organizar campamentos de verano, establecen entre sus normas la invitación a prescindir de –o sea prohíben– dispositivos electrónicos (móviles, mp3, consolas, etc.) para “favorecer la integración del niño o la niña con los compañeros” –cita textualmente uno de los apartados del decálogo de la organización no lucrativa de acción social Fundació Pere Tarrés–.

VIDEOJUEGO “INFANTIL”:

Se llama Naruto Uzumaki y es el protagonista de la última entrega de Naruto: Ninja Council. En la nota de prensa promocional, uno de sus párrafos reza: “La clave para convertirse en un auténtico ninja experto reside en hacer un uso estratégico de los ATAQUES especiales. Descarga la ARTILLERÍA Uzumaki de Naruto haciendo girar un panel con sólo tocarlo en la pantalla con el lápiz táctil. En el modo multijugador Scroll Battle tendrás que GOLPEAR a tus OPONENTES para hacerte con sus pergaminos.” ¡Recomendado a partir de 7 años!

PASATIEMPOS PERNICIOSOS

Además del hiperconsumo de tele otro efecto pernicioso del ocio digital es el excesivo consumo de videojuegos. Para empezar, la mayoría de los juegos virtuales están diseñados para ser adictivos. Para ello se induce a hacer creer al jugador –que acumula gran número de experiencias virtuales– que progresa, que tiene muchas habilidades, que tiene poder, lo cual potencia la fantasía de que puede ser alguien distinto. Actuar e interactuar con otros humanos conlleva en la vida real incertidumbre y ambigüedad; en el juego actuar es más fácil y rápido y la acción puede repetirse tantas veces como sea necesario. Del juego se obtienen halagos y privilegios que funcionan como una gran fuente de motivación de la conducta. Si los jugadores someten al cerebro, de manera continua, a ciertos estímulos de recompensa éste libera grandes cantidades del neurotransmisor llamado dopamina, con lo que se crea una especie de memoria de la adicción que impide que la persona sea consciente de su cansancio y abandone el juego. Por otro lado los videojuegos suponen un entrenamiento constante en la satisfacción rápida del deseo. Además, según algunos expertos, el creciente realismo de los escenarios y sus personajes influyen en la motivación y en la adicción. Estos profesionales aseguran que los videojuegos no son un simple pasatiempo para los chavales –que además con los juegos en red se sienten parte de una hermandad– pues éstos dedican en ellos gran esfuerzo y compromiso, a lo que hay que añadir que nuestros niños aprenden a socializarse en los valores propuestos por los videojuegos y debemos tener en cuenta que la “información electrónica”, a diferencia de la que leemos en un libro, va directamente al sistema nervioso.

En fin, como en todo, el uso o el abuso marcarán la diferencia.

TECNOLOGÍA Y POBREZA

Decíamos al inicio de este reportaje que son muchos los que habitando en las llamadas sociedades desarrolladas permanecen al margen de la sociedad de la información, pero son todavía más los que ni siquiera han alcanzado los niveles mínimos de una vida digna. A años luz de poder entrar en la sociedad de la información más de la mitad del planeta se halla en condiciones precarias de vida o de extrema pobreza. Ante las abrumadoras diferencias de las condiciones de vida entre países ricos y pobres, algunas empresas proveedoras de tecnologías colaboran en poner parte de sus recursos al servicio de causas humanitarias. Ese es el objetivo de Google y Cisco que junto con la Organización de Naciones Unidas presentaron en Nueva York el pasado día 5 de noviembre un sitio web que permite seguir los avances en la lucha contra la pobreza mundial hasta 2015, en el marco de la campaña mundial conocida como los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Se trata del MDG Monitor, que permite a más de 300 millones de usuarios de Google Earth comprender mejor dichos objetivos; la información figurará próximamente como un elemento permanente de Google Earth.

Acaba de aparecer en el mercado el ordenador portátil de bajo coste y con fines educativos fruto del proyecto sin ánimo de lucro “Un portátil por niño” (One Laptop Per Child –OLPC–), iniciado en 2005 por el experto en internet y sociedad de la información, Nicholas Negroponte. El objetivo es que los XO, que así se llaman estos aparatos, sean adquiridos por los gobiernos de los países subdesarrollados y en vías de desarrollo para repartirlos entre las escuelas. La fase de lanzamiento incluye el programa Give 1, Get 1 (da uno, recibe uno) para los particulares de los mercados norteamericano y canadiense, con el que el cliente compra dos aparatos, se queda uno y dona el otro al Tercer Mundo. Las críticas al proyecto señalan que la iniciativa OLPC no tiene en cuenta elementos como la preparación de los profesores o las posibilidades reales de conexión a internet en muchos de los países destinatarios del producto. Bautizado en su día como el “portátil de 100 dólares”, se estrena finalmente a 188 dólares…

Microsoft se ha visto amenazado por el sistema operativo de los XO, Linux, así que ha lanzado un paquete para estudiantes del Tercer Mundo: por tres dólares ofrece diversos programas, entre ellos Windows. Los XO utilizan procesadores de AMD, rival de Intel, y este último contraataca, tras criticar el proyecto OLPC, con una iniciativa similar: su portátil educativo Classmate. Bajo estas líneas, una niña sostiene un XO en una de las primeras escuelas que se han beneficiado de esta herramienta educativa. La instantánea ha sido tomada en Perú.

Hoy la pobreza afecta a mil doscientos millones de personas en el mundo que sobreviven con menos de un dólar al día. Casi la cuarta parte de la población mundial no dispone de agua potable y un tercio no tiene acceso a alcantarillado ni saneamiento de ningún tipo. En esta situación más de 11 millones de niños y niñas mueren cada año antes de haber cumplido los cinco años por enfermedades curables, síndromes de desnutrición y falta de higiene básica. Poblaciones enteras tienen una esperanza de vida de apenas cuarenta años. El sida (hay 33 millones de infectados en todo el mundo) sigue siendo una enfermedad letal por falta de medicamentos y asistencia sanitaria básica. Y para millones de mujeres el embarazo y el parto aún suponen situaciones de altísimo riesgo para su salud y para su vida.

A esto se añade la creciente desigualdad que ha traído consigo la globalización económica, cuyo impulso definitivo vino de la mano de la irrupción de internet y las tecnologías de la información y la comunicación. En particular, y según el último informe semestral del FMI Expectativas económicas mundiales, “las inversiones directas exacerban la desigualdad (…). Al concentrarse estas inversiones en sectores tecnológicamente intensivos tienden a ensanchar los diferenciales de renta ya que la tecnología beneficia de forma desproporcionada a la mano de obra cualificada.” Dos datos espectaculares son el caso de EE.UU., donde la desigualdad batió todos los récords históricos en 2005 con una concentración de la riqueza tal que al 1% de los estadounidenses con más patrimonio le correspondía el 21,2% de la renta total del país; o el caso de China que, de entre los países en desarrollo, es en el que se ha producido el aumento más espectacular de la desigualdad: los diferenciales de renta se han disparado un 50% desde 1980.

GUERRA A LA BRECHA DIGITAL.

CASO PRÁCTICO: EL RAVAL, BARCELONA

LA OTRA CARA DE LA TECNOLOGÍA

Aquí, en nuestro mundo, ese por el cual tantos hombres, mujeres y niños se juegan la vida todos los días exponiéndose con tanta valentía como desesperación, a la bravura de los mares, en una batalla contra Goliat, perdida de antemano; aquí, decía, tenemos mucho que agradecer a las tecnologías de la comunicación, sin embargo, el acceso a las mismas no es igual para todos y la llamada brecha digital se hace cada día más ancha y más profunda, porque aunque comunicarse es un acto natural, hoy, para una comunicación efectiva se requiere el uso y dominio de los nuevos canales.

Acercar la tecnología a las capas más desfavorecidas de la sociedad y reducir la fractura digital es el propósito de Ravalnet, una asociación sin ánimo de lucro, nacida en pleno corazón de la ciudad de Barcelona, El Raval, un barrio que tradicionalmente ha adolecido de importantes deficiencias sociales. En sus calles convive un interesante patrimonio cultural junto a bolsas de pobreza y prostitución. Hoy, El Raval representa la Barcelona de la fusión étnica, y mientras los vecinos autóctonos más mayores ven en los recién llegados una amenaza laboral, (la que habitualmente supone el inmigrante para la sociedad receptora en el marco de los estereotipos de que se nutre la construcción social de la inmigración), los jóvenes se recrean en la convivencia multicultural, atraídos por el exotismo y la sensación de estar en muchos sitios a la vez.

El Raval está compuesto por pequeños ecosistemas urbanos donde confluyen identidades muy marcadas en una tensa convivencia. Contenedor de diversidades, negociaciones y conflictos, pero también de olores, colores, lenguas y rasgos, en El Raval se han establecido en los últimos años nuevos negocios que constituyen el mejor escaparate explicativo de la idiosincrasia del barrio. Carnicerías y supermercados islámicos; peluquerías de sudafricanos, locutorios de sudamericanos, bares pakistaníes, comercios chinos de toda índole… En este barrio el comercio es lugar de encuentro cotidiano entre inmigrantes y autóctonos y ha devenido espacio de socialización por excelencia.

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN PARA TODOS

“Corría el año 1998 cuando decidimos crear la asociación”, nos explica Helena Palau, presidenta de Ravalnet. “Era la época –prosigue– en la que los equipos informáticos eran inaccesibles para los jóvenes del barrio, y nuestra intención fue trabajar con jóvenes que con 14 años quedaban fuera del circuito educativo y con difícil acceso al mundo laboral; se trataba de jóvenes con dificultades económico-sociales a las que venían a

Misam Tammar es uno de los voluntarios de Ravalnet; colabora con el proyecto “en xarxa” (en red) en el que “se ofrecen –nos cuenta– a jóvenes de 16 a 25 años que están en paro y han dejado los estudios, conocimientos sobre cómo montar y reparar un ordenador, se los educa en hábitos y en cómo buscar trabajo.”

sumarse las tecnológicas. Introdujimos la tecnología –ordenadores y conexión a internet–, la pusimos a disposición de los chavales y les enseñamos a usar el correo electrónico, a hacerse un currículo…; la idea fue facilitar el acceso a un primer contacto con el mundo laboral.”

En este barrio prácticamente el 30% de la población no dispone de línea de teléfono y, por supuesto, la inmensa mayoría no tiene ordenador, por lo que contar con un espacio abierto donde acceder libre y gratuitamente a las herramientas de la sociedad de la información se ha convertido en indispensable. Ravalnet, tanto con sus iniciativas in situ como en las virtuales (además de su portal ravalnet.org, en estos momentos en el seno de la asociación los muchachos del barrio trabajan en la creación de un videojuego que tiene como escenario la Rambla del Raval), está llevando a cabo una función de agente de cohesión para los habitantes del barrio, promoviendo una red ciudadana; además de paliar las dificultades de acceso a la tecnología la asociación busca que los individuos entren en contacto propiciando las redes sociales no virtuales.

Jóvenes y adultos entran en contacto con las nuevas tecnologías de manera lúdica (los chavales pueden, por ejemplo, utilizar la Radio Comunitaria del Raval para poner sus maquetas musicales y darlas así a conocer dentro del propio barrio) al tiempo que ven en ellas una herramienta para tratar sus problemas (se organizan tertulias radiofónicas sobre temas que les afectan y donde se comparten experiencias entre los vecinos).

Iniciativas similares proliferan en barrios de distintas ciudades y en localidades de toda España, iniciativas a través de las cuales ciudadanos comprometidos ejercen su sentido de la responsabilidad social. Y es que tal vez, la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación esté sacando lo mejor de nosotros; no en vano cuando el ciudadano tuvo en sus manos la herramienta que conllevó la nueva disposición reticular del fluir del conocimiento, optó espontáneamente por el altruismo: compartir archivos y generar contenidos se ha convertido en un elemento clave en la configuración de la sociedad que viene. Con las TIC hemos estado practicando la generosidad y eso es siempre gratificante. Ahora, sólo queda exportar la solidaridad nacida al amparo de la web 2.0, al mundo real.

Impresiones

Acostumbrada a desenvolverme por la aséptica urbe, donde la vida es apresada tras los muros de hormigón a golpe de ley urbanística, me dirigí aquel día a cubrir un acto amable. La cosa era dar cuenta, en forma de crónica, de una acción estatal para promover las nuevas tecnologías entre el ciudadano de a pie, (el llamado Plan Avanza) para lo cual se habilitó una carpa en pleno corazón de una localidad del cinturón barcelonés. Tras las 16 estaciones de metro que separan la redacción del barrio de San Ildefonso de Cornellà ascender a la superficie fue toda una revelación. El ambiente era…, peculiar. Todo emanaba, ¿cómo diría?; sí, todo emanaba vida.

A penas a un par de días de jornada electoral en la comunidad autónoma, con los candidatos en plena campaña, los altavoces anunciaban mítines de clausura. Mientras, un grupo de madres ataviadas con pañuelos cubriendo sus cabellos aguardaban en corritos junto a la puerta de la escuela la salida de sus pequeños. Parques abarrotados de abuelos cochecito arriba, cochecito abajo. Más abuelos cronológicos –ignoro si lo eran biológicos– se fusionaban en actitud casi mística con los tenues rayos de sol. Ellas, las abuelas, con el carro de la compra hasta los topes. Parecía que allí todo funcionaba a razón del vaivén de la tercera edad. Vi ropa tendida en las ventanas, ropa chiquita y ropa mediana, y sábanas, algunas blancas otras menos. Se acercaba el mediodía y los garitos de tapa y caña emanaban ese irresistible olor a fritanga que los caracteriza. Y no es que yo sea una “juani”, ni una snob de lo suburbial pero el paseo aquel me sugirió una mezcla de jolgorio y paz, como recibir un violento vendaval de vida en estado puro.

Llegué a mi destino: la carpa. Me paseé por ella observando con atención el quehacer de los visitantes y su particular tipología, a priori, no tecnológica. Pero no contenta con observar, y aunque soy enemiga del alcahueteo, aquel entorno suscitó en mí un inusual impulso por atender a las conversaciones ajenas. Una cincuentona quiso aprender a utilizar el Photoshop para tunear fotos familiares y participar de la sociedad de la información en su vertiente más lúdica. Los más jóvenes se ponían las botas con aquellas conexiones gratuitas aprendiendo a adorar a E-mule. Vi también un jubilado que era guiado acerca de las búsquedas en Google, y se interesó por cómo reservar un billete electrónico; le confesó al joven monitor que soñaba con “sorprender a la parienta con un viajecito”.

Sí, definitivamente, la tecnología poco a poco estaba llegando o, por lo menos lo hará en un futuro –recuerdo que pensé–, a todas partes, y para una tecnoadicta como yo, aquello me pareció fantástico. Pero eso no fue todo, no fue siquiera lo mejor, porque, definitivamente también, observé que para la mayoría de aquellas gentes la tecnología era una anécdota, y que a pesar de estar incorporándose a la civilización en red constituían la prueba fehaciente de que también se puede vivir, y ser feliz, con TIC a pequeñas dosis. Y ello me devolvió a la vida real, la vida de verdad, la que se respira en las calles, la que se siente cuando te hallas rodeado de otros seres humanos. Nada puede sustituir la comunicación cara a cara, pero “la otra comunicación” se perfila como imprescindible para sobrevivir en igualdad de condiciones en un futuro no lejano y la cuestión es poder elegir cuándo, cuánto, cómo y para qué. Las TIC deben estar al alcance de todos sin excepción y sus herramientas deben contribuir a hacer posible que todos los ciudadanos del planeta podamos ejercer, en equidad, el libre albedrío de su uso.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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