Mundo cuántico: el algoritmo de la incertidumbre

Mundo cuántico
TECNOLOGÍAS CUÁNTICAS 
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as tecnologías cuánticas nos conducen hacia el control total de la molécula

Desde que a finales de los años 20 la teoría de la mecánica cuántica desplazara el marco teórico clásico de la física, demostrando que las leyes que rigen el mundo microscópico son distintas a las que gobiernan nuestra cotidianeidad, los investigadores han constatado en las partículas subatómicas comportamientos extraños y contrarios a la lógica, como que la materia se comporta como si estuviera en dos estados al mismo tiempo -superposición cuántica-, o que lo que le ocurre a una partícula afecta a su par, incluso separándolas varios kilómetros -entrelazamiento cuántico-, entre otros. Hoy todo ese conocimiento adquirido durante décadas ha entrado en una nueva fase, en la que se pretende aprovechar esos comportamientos de la materia que no podemos lograr a escalas macro, para aportar soluciones a problemas de nuestro mundo que no sería posible resolver de otro modo. Y pisando fuerte, la biología cuántica, que estudia estos fenómenos físicos en los organismos vivos.
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os investigadores vaticinan un salto tecnológico que cambiará nuestras vidas, y aseguran que lo que tenemos entre manos no es un simple cambio incremental sino un cambio rotundamente disruptivo; pero esta será una revolución silenciosa, por lo menos durante los próximos 10 años. Es cuestión de tiempo que se logre el control total de la estructura de la molécula, lo que supone prácticamente el control de cualquier enfermedad a través del diseño y la creación de nuevos fármacos y tratamientos, a los que se tardaría miles de años en llegar con la tecnología actual. La computación cuántica y sus astronómicos e instantáneos cálculos realizados por bits cuánticos, cúbits, permitirán optimizar cualquier proceso; podrían, por ejemplo, ayudarnos al aprovechamiento de la energía solar hasta tal punto que fueran innecesarias otras fuentes de energía, hoy es tecnológicamente posible pero la computación cuántica podría diseñar la hoja de ruta del proceso de implementación de un cambio de modelo energético planetario.
El paradigma cuántico introduce el factor aleatorio, en el que se fundamenta, que descuadra con nuestra ordenada visión del mundo esculpida por los postulados del determinismo newtoniano, y viene a mostrar una realidad probabilística. El funcionamiento del micromundo es hoy todavía incomprensible para el ser humano, pero si algo sabemos es que su poder de transformación de nuestro mundo es inimaginable, y que, paradójicamente, sólo podremos entender una parte de la realidad. No parece estar a nuestro alcance el anhelado, y tal vez demasiado pretencioso, conocimiento de la realidad absoluta. En el supuesto de que ésta exista. Mónica Daluz
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TECNOLOGÍAS CUÁNTICAS 

Las tecnologías cuánticas nos conducen hacia el control total de la molécula

Mundo cuántico: el algoritmo de la incertidumbre

Mónica Daluz
27/10/2020

Desde que a finales de los años 20 la teoría de la mecánica cuántica desplazara el marco teórico clásico de la física, demostrando que las leyes que rigen el mundo microscópico son distintas a las que gobiernan nuestra cotidianeidad, los investigadores han constatado en las partículas subatómicas comportamientos extraños y contrarios a la lógica, como que la materia se comporta como si estuviera en dos estados al mismo tiempo –superposición cuántica–, o que lo que le ocurre a una partícula afecta a su par, incluso separándolas varios kilómetros –entrelazamiento cuántico–, entre otros. Hoy todo ese conocimiento adquirido durante décadas ha entrado en una nueva fase, en la que se pretende aprovechar esos comportamientos de la materia que no podemos lograr a escalas macro, para aportar soluciones a problemas de nuestro mundo que no sería posible resolver de otro modo. Y pisando fuerte, la biología cuántica, que estudia estos fenómenos físicos en los organismos vivos. Los investigadores vaticinan un salto tecnológico que cambiará nuestras vidas, y aseguran que lo que tenemos entre manos no es un simple cambio incremental sino un cambio rotundamente disruptivo; pero esta será una revolución silenciosa, por lo menos durante los próximos 10 años. Es cuestión de tiempo que se logre el control total de la estructura de la molécula, lo que supone prácticamente el control de cualquier enfermedad a través del diseño y la creación de nuevos fármacos y tratamientos, a los que se tardaría miles de años en llegar con la tecnología actual. La computación cuántica y sus astronómicos e instantáneos cálculos realizados por bits cuánticos, cúbits, permitirán optimizar cualquier proceso; podrían, por ejemplo, ayudarnos al aprovechamiento de la energía solar hasta tal punto que fueran innecesarias otras fuentes de energía, hoy es tecnológicamente posible pero la computación cuántica podría diseñar la hoja de ruta del proceso de implementación de un cambio de modelo energético planetario. El paradigma cuántico introduce el factor aleatorio, en el que se fundamenta, que descuadra con nuestra ordenada visión del mundo esculpida por los postulados del determinismo newtoniano, y viene a mostrar una realidad probabilística. El funcionamiento del micromundo es hoy todavía incomprensible para el ser humano, pero si algo sabemos es que su poder de transformación de nuestro mundo es inimaginable, y que, paradójicamente, sólo podremos entender una parte de la realidad. No parece estar a nuestro alcance el anhelado, y tal vez demasiado pretencioso, conocimiento de la realidad absoluta. En el supuesto de que ésta exista.

Como una semilla en su levedad y lo incierto de su destino, concentra un potencial que la llevará a ser tallo, hoja, tronco, fruto, raíz o flor y...

Como una semilla en su levedad y lo incierto de su destino, concentra un potencial que la llevará a ser tallo, hoja, tronco, fruto, raíz o flor y, de algún modo, mientras es semilla lo es todo a la vez, así es la extraña –y probabilística– realidad cuántica.

El átomo en el todo

Les proponemos un viaje a la estructura más pequeña de la materia: el átomo, etimológicamente “no divisible”, aunque en su interior ocurren muchas cosas… y en él habita un enjambre de partículas “viviendo” a distintos niveles de pequeñez, agitándose e intercambiando energía sin cesar en minúsculos paquetes llamados cuantos. Afortunadamente, no vemos el mundo así, con partículas y ondas de energía yendo y viniendo e interactuando sin fin. Vemos un mundo, digamos, sólido… Pero el 99,9% del átomo –común a la materia inerte y a los organismos vivos– es vacío. Su materia se concentra básicamente en un denso núcleo, compuesto por protones y neutrones, alrededor del cual orbitan ligerísimos electrones que se acercan y se alejan de él en función de su pérdida o ganancia de energía (salto cuántico), en una oscilación aleatoria pero armónica, todos al compás (se dice entonces que se hallan en coherencia cuántica). Y entre las partículas que deambulan en el interior del átomo destaca el cuark, la más pequeña de la materia, verdaderamente indivisible y único elemento que desarrolla los cuatro tipos de interacciones fundamentales que puede llevar a cabo una partícula (gravitatorias –sobre cuyo origen no hay consenso científico–, electromagnéticas y nucleares débiles y fuertes), o el neutrino, sobre el que se siguen constatando nuevas propiedades, como su fenómeno oscilatorio; Takaaki Kajita recibió el Nobel de Física en 2015 por probarlo. Las interacciones de las partículas que constituyen el átomo –su estructura interna– son pues, las que determinan las propiedades macroscópicas de la materia. Estas partículas elementales, esto es, que no tienen una subestructura, se comportan a escala subatómica de modo distinto a como lo hacen a escala macroscópica, mostrando propiedades que turbaron a la comundad científica del momento, cien años atrás, y que supusieron para Einstein un verdadero quebradero de cabeza, en particular el denominado entrelazamiento cuántico, al que él llamamaba “acción a distancia fantasmagórica” por su antiintuitiva condición de “no localidad” (la física clásica establece que dos objetos no pueden influirse mutuamente como si estuvieran juntos si están alejados entre sí, la cuántica demuestra que sí). El caso es que los físicos de la época se pusieron manos a la obra y trataron de explicar lo que la física newtoniana no podía, desarrollando los postulados de la teoría cuántica, cuyas leyes, aunque no las entendamos, se han cumplido siempre.

Así que después de constatarse que, a pesar de la extrañeza de sus enunciados, la fiabilidad y precisión de las leyes de la teoría cuántica son irrefutables, ha llegado el momento de utilizar los conocimientos adquiridos sobre esta discplina en las últimas décadas en aplicaciones prácticas, además de seguir avanzando en la comprensión de estos singulares comportamientos de la materia. Ocurrió con la electricidad, que comenzó a utilizarse sin haber comprendido cómo se producía el fenómeno, y ahora haremos lo mismo con la cuántica, una teoría sobre la que el mismísimo premio Nobel de Física en 1965 –por sus contribuciones al desarrollo de la electrodinámica cuántica, y quien dos décadas después uniría la física cuántica con la teoría de la información) –, Richard Feynman, afirmó: “Creo que puedo decir con seguridad que nadie entiende la mecánica cuántica”. Así que si después de leer este reportaje tienen la sensación de que todo les ha quedado meridianamente claro, será que…, paradójicamente, no me he explicado bien.

1, 2, 3, probando

Estamos viviendo un despliegue de nuevas tecnologías que ayudarán a aprovechar las capacidades de la física cuántica en ámbitos tan diversos como la farmacología, la radiodiagnosis o la geolocalización. De hecho, buena parte de la tecnología creada en la segunda mitad del siglo XX se ha diseñado con principios de la física cuántica. Como nos explica Pol Forn-Díaz, jefe del grupo de investigación Quantum Computing Technology del IFAE -Instituto de Física de Altas Energías-, “muchas de las tecnologías que están en el mercado desde hace años requieren los efectos de la física cuántica, como los transistores de los chips de nuestros procesadores, que requieren una transcripción cuántica del comportamiento de los materiales; o la resonancia magnética, que interactúa con los espines de las moléculas recogiendo el momento magnético de las moléculas de agua de tu cuerpo, y eso es una respuesta cuántica; o el láser, en el que la luz está en un estado cuántico coherente”. Sin embargo, en la actualidad se habla de una segunda revolución cuántica.

Veamos porqué.

Desde finales de los 90 los experimentos en el mundo académico han logrado controlar sistemas cuánticos individuales: un sólo átomo, un sólo fotón… Hoy es posible controlar y programar el estado cuántico de varios de estos sistemas cuánticos a la vez y de forma muy precisa. Pero, ¿qué son las tecnologías cuánticas? Forn-Díaz las define como «una serie de nuevas tecnologías con las que se pretende controlar los estados cuánticos de la materia y de la radiación de la luz para poder aprovechar la capacidad de la física cuántica, como la superposición y el entrelazamiento”.

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Pero que nadie se lleve a engaño, el dominio de la materia a nivel cuántico está en pañales y funciona a golpe de serendipia. En cualquier caso, la computación cuántica se erige como la más destacada de este conjunto de tecnologías. En los últimos años ha habido una fuerte apuesta por una tecnología que parece entusiasmar a los mercados. Hoy gobiernos como China, Rusia o EE UU, inversores y grandes empresas tecnológicas como Google, IBM, Intel o Microsoft compiten en el terreno de la computación cuántica. También Emiratos, que “ya está planificando su futuro pospetróleo”, en palabras del profesor José Ignacio Latorre, físico cuántico, catedrático, investigador y divulgador de entusiasmo contagioso, y un ejemplo más del reconocimiento internacional al talento español. Latorre ha recibido el encargo del gobierno de ese país de crear y dirigir un centro de computación cuántica en Abu Dabi, con una financiación espectacular dicho sea de paso, con el objetivo de participar en la carrera por la hegemonía cuántica. Y es que en la vida “real”, como en la cuántica, las apariencias (o los prejuicios…) engañan, y hay países que, sin hacer ruido, van haciendo camino…

El ámbito de la IA será otro gran beneficiado de las aportaciones de la computación cuántica, especialmente útil en la fase de entrenamiento que requieren las inteligencias artificiales; los ordenadores cuánticos, con su gran capacidad de cálculo, reducirán enormemente este proceso de aprendizaje. La robótica trata de imitar los procesos cerebrales utilizando la computación binaria clásica, basada en secuencias de ceros y unos, bits. Pero los procesos vitales no funcionan secuencialmente sino que lo hacen de manera simultánea. Es posible que la IA halle en la implementación de los mecanismos cuánticos de la materia un modo más eficiente de aproximarse a la reproducción del pensamiento humano, si es que ese es, o debiera ser, el objetivo de la tecnología de inteligencia artificial… (Investigaremos sobre todo ello para un próximo reportaje).

En cuestión de calendario, Pol Forn-Díaz nos da una pista sobre los plazos para su implantación: “Todos los ordenadores cuánticos que hay actualmente son prototipos. La previsión es que en 5 años empiecen a aparecer modelos que ya puedan abordar un problema interesante de optimización de procesos o simulación cuántica de alguna molécula… En 10 años es factible que haya ordenadores cuánticos que se consideren universales, es decir, que puedan ejecutar cualquier algoritmo cuántico”. Nuestro interlocutor, que también es socio fundador, junto con el profesor José Ignacio Latorre y otros reputados científicos, de la spin-off de computación cuántica Qilimanjaro Quantum Tech, explica cómo este incipiente servicio a empresas puede ser de utilidad: “En los procesos industriales que tengan muchos pasos y diferentes maneras de llegar al producto final, problemas de logística, etc., hay algoritmos cuánticos que pueden optimizar estos procesos de forma muy eficiente”. Por lo que respecta al sector sanitario, Pol Forn-Díaz destaca el papel de la tecnología cuántica en pruebas diagnósticas como la resonancia magnética, de la que expone “será muy localizada, se conseguirá una precisión nanométrica y además será una terapia más amable”, y pone el acento en el potencial de la química cuántica y la farmacología: “En el momento en que se tengan ordenadores cuánticos suficientemente grandes, con suficientes cúbits, se podrán simular moléculas y reacciones químicas con resultados precisos”, concluye.

Tecnologías cuánticas

Entre las principales tecnologías cuánticas encontramos la de sensores, que será una de las primeras en llegar al mercado. Los sensores cuánticos, extremadamente sensibles a variables físicas, tienen ya aplicaciones en metrología, superando en precisión a los relojes atómicos, o en navegación. Las comunicaciones seguras, con el punto de mira en el internet cuántico, y la computación cuántica constituyen en este momento el segmento más potente en términos de mercado. Y en el ámbito de la computación serán las soluciones de simulación las que abrirán una puerta al descubrimiento de nuevos fármacos y tratamientos que pueden cambiar el panorama sanitario y el abordaje de la salud en un futuro. Los supercomputadores ya simulan el comportamietno de la naturaleza pero con la tecnología cuántica, tal como recoge el último informe de Ametic, La España cuántica: una aproximación empresarial, “se podrá simular eficientemente el comportamiento de una molécula porque los elementos que componen el simulador son las mismas partículas elementales de la molécula. Las aplicaciones que esto ofrece nos ayudará en la creación de nuevos materiales, nuevos medicamentos, predicción del comportamiento de la naturaleza, etc.”.

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Química y física, sinergia exponencial...

Química y física, sinergia exponencial. El estudio del comporamiento de la materia a nivel subatómico, por tanto cuántico, nos dotará de nuevas herramientas para el control de la enfermedad. La ilustración muestra un coronavirus, en concreto el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. Estas nuevas vías de estudio pueden ser decisivas en futuras, y subrayamos ‘futuras’, pandemias.

Biología cuántica: salto vital

La primera confirmación de que la mecánica cuántica podía estar implicada en procesos vitales se obtuvo en 2007 cuando investigadores de la Universidad de California obtuvieron la primera evidencia experimental de la coherencia cuántica en la fotosíntesis. Otros procesos vitales de naturaleza cuántica sobre los que se está estudiando son el olfato, la respiración, o el fenómeno migratorio de las aves, que han desarrollado mecanismos para aprovechar el campo magnético terrestre (magnetorecepción). También la cognición cuántica, aproximación que trata de explicar, contemplando los fenómenos subatómicos, el modo en que el cerebro humado procesa la información. El reputado físico teórico de la UC Santa Barbara, Matthew Fisher, anunciaba recientemente haber identificado un conjunto preciso y único de componentes biológicos y mecanismos clave en el procesamiento cuántico del cerebro.

“El estudio de la naturaleza del enlace químico es uno de los principales objetivos de la química cuántica”, explica Salvador Miret, profesor de investigación del CSIC, en su libro Biología cuántica, y detalla: “Se sabe que las moléculas poseen nuevas e insospechadas propiedades que no muestran los átomos que la constituyen. Estas nuevas propiedades que emergen cuando se unen los átomos hace que ese reduccionismo, utilizado para entender el edificio molecular, no sea suficiente para lograr una total comprensión de la actividad de las moléculas cuando están inmersas en distintos medios”. Sin ir más lejos, la autoreplicación, el mecanismo fundamental de la célula, el ‘átomo de la vida’, es “de naturaleza cuántica, o dicho más precisamente, de química cuántica”, destaca el autor.

En cualquier caso, el medio influye de forma decisiva en el comportamiento de los sistemas físicos, de manera que resulta significativo, y aún un misterio para los investigadores, que en los organismos vivos, que suponen un entorno caliente, húmedo y turbulento para el sistema, la coherencia cuántica se mantenga pudiéndose así producir todas las funciones del organismo al unísono. La interferencia, en este caso del entorno, puede destruir el entrelazamiento cuántico provocando la decoherencia del sistema; ello provocaría cambios en la actividad biológica, y es en este contexto que Miret refiere el concepto de ‘epigenética cuántica’ sugiriendo la implicación de mecanismos cuánticos en la activación y desactivación de los genes.

Mendel ya anunció que las mutaciones que aparecen durante el proceso de división celular ocurren al azar, y en la misma línea el profesor Miret expone que “la química cuántica debe estar detrás de, al menos, algunas mutaciones, si no de todas”, y reflexiona: “Si el mecanismo de autorreplicación fuese siempre perfecto, la vida nunca hubiera podido darse en toda su amplia y rica diversidad como la conocemos. Incluso más aún, la vida hubiera desaparecido muy pronto a lo largo de la evolución. No hay rosa sin espinas”, sentencia. Cabe señalar, sin embargo, que a día de hoy no hay unanimidad científica sobre el peso de los efectos cuánticos en el conjunto de los procesos biológicos.

El secreto está en las ondas…

La sugerencia lanzada en 1924 por Louis de Broglie (Nobel de Física en 1929) sobre que de igual modo que las ondas de luz presentaban propiedades de partículas éstas podían presentar también propiedades ondulatorias, propició que Erwin Schrödinger presentara dos años después su formulación sobre la mecánica cuántica, la llamada función de onda, entidad matemática que determina la probabilidad de encontrar una partícula en un punto del espacio. La discusión filosófica que generó la posibilidad de que la función de onda pudiera aplicarse a sistemas individuales, no sólo a las partículas, dio lugar al ejemplo que utilizó Schrödinger para explicarlo y que se ha convertido en un clásico, mostrando la realidad probabilística de que un gato estuviera vivo y muerto al mismo tiempo.

El hecho de que las partículas se comporten simultáneamente como ondas da lugar a que los electrones puedan traspasar barreras físicas que como partícula no pueden hacer. Se llama “efecto túnel” y es uno de los fenómenos cuánticos más importantes implicados en los procesos biológicos. La computación cuántica también se sirve de la función de onda de los cúbits, programando esta magnitud en el sistema.

La física clásica explicó que la energía se mueve de manera continua ocupando una región muy concreta del espacio, sin embargo el estudio del fenómeno de la dualidad onda-corpúsculo de la teoría cuántica condujo a la constatación de que la energía se emite y se absorbe en pequeñísimas cantidades, unidades indivisibles llamadas cuantos; por ejemplo un fotón, unidad mínima de la luz, es un cuanto. La constante usada para calcular la energía de un fotón fue descubierta en 1900 por Max Plank, fundador de la física cuántica y Nobel en 1918, es la constante de Planck. Se demostraba que la energía viaja en paquetes y que es por tanto, y en contra de los supuestos de la física clásica, una magnitud discontinua.

Prototipo de ordenador cuántico de Google...

Prototipo de ordenador cuántico de Google. El artefacto frigorífico mantiene el chip cuántico –de aproximadamente 1 cm2– a temperatura de casi cero absoluto, y sus circuitos, realizados con materiales superconductores, le aíslan del entorno. Son buenos tiempos para la física. En nuestro imaginario ocupan un lugar especial los apasionados de la informática en un garaje… Esta tecnología nos brinda un nuevo referente, la de apasionados físicos para los que parece haber llegado el momento de salir a escena.

Qué esperar de un ordenador cuántico

La computación cuántica es la más antigua de este conjunto de tecnologías; ya en los años 90 se demostró su viabilidad. El año pasado IBM presentó en el salón CES de Las Vegas el primer ordenador cuántico para uso comercial, el IBM Q System One, de 20 cúbits, y acaba de anunciar para 2023 un modelo 17 veces más potente que el actual, de 64 cúbits. Pero el primer prototipo que ha conseguido la llamada ‘supremacía cuántica’ lo ha desarrollado Google con su procesador cuántico Sycamore formado por 54 cúbits. En el proyecto participa el físico y filósofo español Sergio Boixo, jefe científico de Quantum Computer Theory para el laboratorio de inteligencia artificial cuántica de Google. Los resultados, según la compañía, arrojaron un ratio de 200 segundos frente a 10.000 años en la resolución de un problema de cálculo. El experimento en cuestión realizó la comparativa con el supercomputador más potente del mundo, el Summit, que está en Tennessee y es de IBM…, que se ha mostrado crítica con los resultados, que fueron publicados en la revista científica Nuture el 23 de octubre de 2019.

Los cúbits, que son las unidades básicas de información en computación cuántica, forman un sistema físico que tiene la probabilidad cuántica de estar en dos estados a la vez. La computación cuántica aprovecha la propiedad de la dualidad onda-partícula (o corpúsculo) por la que un ente presenta propiedades de partícula y de onda al mismo tiempo cuando se halla en coherencia cuántica: “programas la función de onda –explica Forn-Díaz–, ya que las ondas pueden estar en varios sitios al mismo tiempo, y es posible realizar varias computaciones a la vez como una onda”. Los ordenadores cuánticos no son modelos más potentes que los superordenadores sino que permiten atacar problemas intratables, y su utilidad principal será reducir el tiempo que se tarda en resolver este tipo de problemas concretos. Tampoco serán ordenadores domésticos, por lo menos no en un futuro próximo; los utilizaremos en la línea de los actuales supercomputadores, que tampoco están pensados para tener uno en casa, y se ubicarán en centros de investigación y en las instalaciones de las compañías que comercialicen el servicio de su uso, disponible en la nube, como ya está haciendo IBM.

Para que un chip superconductor cuántico se comporte de modo cuántico debe ser aislado de las perturbaciones de otras partículas, de los campos magnéticos, de la radiación (luz, rayos X, rayos cósmicos…), ha de permanecer a una temperatura de casi cero absoluto y sus circuitos requieren materiales superconductores –porque son los que mejor mantienen la coherencia cuántica; existen numerosos estudios abiertos en torno a nuevos materiales que permitan generar bits cuánticos estables–. Uno de los inconvenientes de esta tecnología es que su gran sensibilidad produce más fallos que la computación clásica, de modo que hacen falta muchos cúbits para optimizar la fiabilidad de los resultados. Ese es el reto en la actualidad: cuantos más cúbits entrelazados entre sí podamos controlar, más incrementaremos la capacidad de procesamiento, que crecerá de forma exponencial y posibilitará corregir los errores con mayor fidelidad.

Ahora me ves…

Una particularidad que condiciona completamente los resultados de la medición de la materia en estado cuántico es que el observador modifica dicho resultado por el solo hecho de mirar; cuando tratamos de tomar la medición de un sistema cuántico en estado de superposición éste colapsa en uno solo de los estados, de manera que no podemos observar las partículas mientras se encuentran en un estado cuántico de superposición. Los sistemas cuánticos tienen una alta sensibilidad ambiental y el ruido introducido por el observador produce su decoherencia, haciendo que las partículas adopten un comportamiento “macro”, es decir, un solo estado. Entonces las vemos.

La estrategia de los investigadores ante el llamado “problema de la medida cuántica” es abordar un acercamiento sigiloso, interviniendo mínimamente para no introducir ruido que rompa la coherencia cuántica. Ello conlleva una menor precisión en la medida; en esta estrategia de lo que se denomina “medida débil” se trata de realizar la medición muchas veces para obtener una media. Ni siquiera el matemático John von Neumann, quien desarrolló la mecánica cuántica de las mediciones, pensaba que las mediciones ideales fuesen posibles. A mediados de siglo XX el físico alemán Gerhart Lüders demostró que para que la mecánica cuántica fuese consistente las mediciones ideales tenían que existir. Y ha sido este mismo año en que un grupo de científicos europeos ha conseguido la medición ideal de una secuencia cuántica mediante instantáneas tomográficas de milisegundos, demostrando que el cambio de estado no es instantáneo sino que existe una sucesión, y que se puede medir. Ello ayudará a entender, entre otras cosas, cómo se produce el ruido en el sistema, uno de los escollos de la computación cuántica. Ya existe un tipo de medidas, llamadas “de no demolición”, hasta ahora demostradas en el contexto de la computación, donde la medida no modifica el estado cuántico del sistema. Estas servirán para implementar corrección de errores cuánticos, clave en el avance hacia el computador cuántico universal.

Así que este juego del ratón y el gato puede tener los días contados, tal vez no debamos esperar tanto para que el perfeccionamiento de las tecnologías nos desvele dónde está el truco…

Criptografía cuántica

La criptografía actual es inquebrantable (hasta que se logre el primer ordenador cuántico universal). Está basada en un cálculo que aunque no parece difícil, incluso un superordenador tardaría miles de años en procesar. Multipliquemos dos enormes factores escogidos al azar y utilicemos ese resultado para adjudicar un, llamémosle, código de encriptación, que sólo podrá desencriptar y por tanto acceder a la información el poseedor de esos dos factores primeros. Y ya está. No hay ordenador capaz de realizar las combinaciones posibles para dejar al descubierto nuestros factores secretos en menos de varios milenios. Y la criptografía hoy, nuestra seguridad en la red, se basa en ese algoritmo matemático. Como señalaba sobre esta cuestión Antonio Acín, director del grupo de Teoría de la Información Cuántica en el ICFO, en su última confrencia TEDxBarcelona, “la factorización limita el avance de la ciencia”. La computación actual, estructurada en bits, sólo permite dos respuestas, el cero y el uno, y las operaciones se realizarán siempre una tras otra. La computación cuántica, que trabaja con cúbits, aprovecha uno de estos peculiares comportamientos de la materia en su dimensión subatómica: la superosición de estados, que dota al sistema de una capacidad de cálculo exponencial que permitiría realizar la tarea simultáneamente, con lo cual podría romper cualquier código en un momento.

Y ¿por qué la encriptación cuántica es 100% segura? Por la característica de un sistema cuántico por la que al mirarlo rompemos la coherencia cuántica y éste colapsa en uno de los dos estados posibles, “eso es lo que aprovechamos para detectar instantáneamente que alguien ha entrado en nuestro sistema y podemos cortar la comunicación”, detalla Forn-Díaz. Hoy ya existen empresas que comercializan aparatos que encriptan la información cuánticamente. La spin-off del Instituto de Ciencia Fotónicas (ICFO), Quside, ha creado el primer chip integrado para generar claves de encriptación a partir de principios cuánticos. Como explicaba el fundador de la compañía, Carlos Abellán, en declaraciones recientes “los números aleatorios actuales usados en encriptación en realidad no son aleatorios, ya que nacen de algoritmos; la cuántica es la única manera de generar aleatoriedad real”. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con las máquinas de juego llamadas ‘de azar’…, un ordenador cuántico daría con el patrón en pocos minutos.

De la causalidad a la casualidad

Si la física clásica afirmaba que todo cuanto sucedía en el universo podía ser descrito con exactitud como, por ejemplo, la trayectoria de una partícula, la evidencia experimental de la física cuántica vino a introducir el llamado principio de incertidumbre (enunciado en 1927 por Heisenberg), mostrando una realidad probabilística en la que la posición de cualquier partícula viene dada por una probabilidad, no por una certeza. En el mundo subatómico no es posible predecir la trayectoria de una partícula porque no sabemos de dónde viene ni hacia dónde se dirige.

La física cuántica nos dice que algo existe de forma simultánea en todos sus estados teóricamente posibles. Es raro. Cabe preguntarse ¿qué es la realidad? En su momento la muerte de la realidad mecanicista y determinista abrió debates en ámbitos más allá de la física, en un paso más en la historia hacia el empoderamiento del ser humano, y es que, de algún modo, la ciencia estaba demostrando la existencia de nuestra ‘partícula’ más elemental, y mayor tesoro: el libre albedrío. Aunque ¿no es la aleatoriedad, en cierto modo, también determinista sobre la veracidad de nuestra libertad, sobre si esta es real o una mera ilusión? También las sombras de Platón eran muy reales para sus peculiares observadores. Así que ¿dónde nos sitúa a nosotros, los seres humanos, todo esto? Parece que deberemos seguir buscando la razón de nuestra conciencia… De ello se está ocupando ya la neurología cuántica.

Medir el tiempo es también medir el espacio. El lugar que ocupa la materia en el espacio determina cómo transcurre, para ella, el tiempo...

Medir el tiempo es también medir el espacio. El lugar que ocupa la materia en el espacio determina cómo transcurre, para ella, el tiempo. El enmallado de la ilustración representa el espacio-tiempo descrito por Einstein en la teoría de la relatividad general. Sin materia, la retícula no se deformaría –no habría gravedad– y el tiempo transcurriría igual en todas partes. Cuando los seres humanos pasemos largas estancias en el espacio, quienes lo hagan, al regresar a la Tierra serán más jóvenes que sus coetaneos. Newton describió la gravedad como una fuerza, que se vió no podía explicar la existencia de agujeros negros; sí lo hacía la teoría de Einsten, que definía la gravedad no como una fuerza sino como la deformación geométrica del espacio-tiempo. Más allá, es decir, en el punto infinitesimalmente pequeño en el que nació el Universo, la Relatividad presenta limitaciones; esa escala es ámbio de la teoría cuántica relativista.

Por resolver, una cuestión: las dos teorías aceptadas, la relatividad general y la mecánica cuántica, describen el universo de modo totalmente opuesto. Ha sido precisamente el descubrimiento de que “la formación de un agujero negro es una sólida predicción de la teoría general de la relatividad” lo que le ha valido al investigador británico Roger Penrose el Nobel de Física 2020, recién otorgado. Estos entes invisibles, que sabemos que están ahí por distintos indicios, el último, dos estrellas orbitando alrededor de ‘algo’, son objetos compactos supermasivos que se tragan hasta el último fotón… El agujero negro viene a ser una ‘criptonita’ para el fotón, que a medida que se acerca a él, atraído por su espectacular gravedad generada por su masa superdensa, va perdiendo energía hasta que no le quedan fuerzas –velocidad– para escapar de él hasta desaparecer.

La Teoría del Todo, de Hawking trató, sin éxito, de explicar en una sola hipótesis todos los fenómenos físicos del universo, pero a día de hoy no existe una ecuación que explique el comportamiento de la materia desde la partícula más pequeña hasta la más grande.

Por otra la parte, sabemos que los procesos cuánticos determinan nuestro funcionamiento biológico y, por tanto, el proceso evolutivo de los organismos, fundamentado en la adaptación al entorno para asegurar la supervivencia, ¿cómo se conjuga eso con la aleatoriedad? ¿Será posible formular una teoría cuántica de la evolución? El Darwinismo cuántico se aproxima al concepto de “selección” pero lo hace en la línea de plantear la existencia de un proceso de selección de la realidad subatómica más apta para ser percibida por nuestros sentidos.

Entretanto, escudriñar el mundo subatómico nos va a dar muchas respuestas, sin perder de vista la extraordinaria complejidad que supone entender cómo actúa la naturaleza a nivel molecular y, aunque aún estamos lejos, y precisamente por eso, hay que pisar el acelerador con este abordaje de las ciencias de la vida. Sergio Boixo explicaba en declaraciones recientes en televisión hasta qué punto la capacidad de cálculo de la computación cuántica “nos servirá para, por ejemplo, extraer la energía del Sol de manera supereficiente, o a diseñar materiales y fármacos que no existen, o para crear nuevos fertilizantes que ahorrarían un 2% de la energía del mundo”, refiriéndose al proceso de producción del amoníaco, hoy sustancia fundamental en la fabricación de fertilizantes. Boixo augura que estas nuevas tecnologías cambiarán nuestra forma de comprender el universo: “problemas hoy imposibles serán fácilmente resolubles”, y me quedo con una de sus frases, muy ilustrativa: “No sabemos lo que vamos a descubrir pero, seguro, que será gordo”.

Se masca en el ambiente que nuestra llegada al mundo de lo minúsculo puede ser el próximo paso adelante de la humanidad.

Entrevista a Francesc Miret, director de Operaciones de Fedefarma

Entrevista a Francesc Miret, director de Operaciones de Fedefarma
LOGÍSTICA
DEL MEDICAMENTO 
“La distribución farmacéutica será pionera en la utilización de la tecnología IA”

Desde la cooperativa Fedefarma, su director de Operaciones, Francesc Miret, nos habla de un sector, el de la logística del medicamento, caracterizado por los rigurosos requerimientos de toda la cadena de distribución; un mercado concentrado en pocas y grandes compañías, altamente robotizado y focalizado en el cliente.
¿Cuáles son las particularidades de lo que podríamos llamar la “logística del medicamento”, en relación a otros sectores?
La logística del medicamento está sujeta al cumplimiento de la BPD (Buenas Prácticas para la Distribución), que nos obliga a tener un correcto tratamiento de las condiciones de conservación, manipulación y transporte del producto (temperatura controlada, trazabilidad, etc.). A muy alto nivel, en cuanto a condiciones de conservación, hay dos tipos de producto: medicamentos a temperatura controlada (15-25 ºC), y termolábiles (2-8 ºC).
También existe una regulación de control de dispensación más estricto en los medicamentos estupefacientes que condiciona su flujo logístico. Concretamente en el caso de la distribución farmacéutica, se trata de un flujo muy tenso puesto que realizamos hasta cinco repartos al día a las oficinas de farmacia.
Esta característica hace que debamos estar muy próximos, geográficamente hablando, al cliente y nos obliga a tener sistemas de preparación altamente robotizados que hagan posible preparar hasta 60.000 unidades de medicamentos en menos de una hora y media.
¿Qué momentos se consideran clave a lo largo de la cadena de distribución de los medicamentos?
Sin duda la capacidad para poder cumplir con los compromisos de hora de llegada y errores cero con nuestro cliente, que es la farmacia comunitaria. Para conseguirlo es fundamental tener una muy buena planificación de las olas de preparación de pedidos.
Mónica Daluz
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LOGÍSTICA DEL MEDICAMENTO 

“La distribución farmacéutica será pionera en la utilización de la tecnología IA”

Entrevista a Francesc Miret, director de Operaciones de Fedefarma

Mónica Daluz
07/09/2020

Desde la cooperativa Fedeferma, su director de Operaciones, Francesc Miret, nos habla de un sector, el de la logística del medicamento, caracterizado por los rigurosos requerimientos de toda la cadena de distribución; un mercado concentrado en pocas y grandes compañías, altamente robotizado y focalizado en el cliente.

Francesc Miret, director de Operaciones de Fedefarma

Francesc Miret, director de Operaciones de Fedefarma.

¿Cuáles son las particularidades de lo que podríamos llamar la “logística del medicamento”, en relación a otros sectores?

La logística del medicamento está sujeta al cumplimiento de la BPD (Buenas Prácticas para la Distribución), que nos obliga a tener un correcto tratamiento de las condiciones de conservación, manipulación y transporte del producto (temperatura controlada, trazabilidad, etc.). A muy alto nivel, en cuanto a condiciones de conservación, hay dos tipos de producto: medicamentos a temperatura controlada (15-25 ºC), y termolábiles (2-8 ºC).

También existe una regulación de control de dispensación más estricto en los medicamentos estupefacientes que condiciona su flujo logístico. Concretamente en el caso de la distribución farmacéutica, se trata de un flujo muy tenso puesto que realizamos hasta cinco repartos al día a las oficinas de farmacia. Esta característica hace que debamos estar muy próximos, geográficamente hablando, al cliente y nos obliga a tener sistemas de preparación altamente robotizados que hagan posible preparar hasta 60.000 unidades de medicamentos en menos de una hora y media.

¿Qué momentos se consideran clave a lo largo de la cadena de distribución de los medicamentos?

Sin duda la capacidad para poder cumplir con los compromisos de hora de llegada y errores cero con nuestro cliente, que es la farmacia comunitaria. Para conseguirlo es fundamental tener una muy buena planificación de las olas de preparación de pedidos.

La logística del medicamento está sujeta al cumplimiento de la BPD (Buenas Prácticas para la Distribución)...

La logística del medicamento está sujeta al cumplimiento de la BPD (Buenas Prácticas para la Distribución), que obliga a tener un correcto tratamiento de las condiciones de conservación, manipulación y transporte del producto.

¿Qué tecnologías se utilizan para la gestión logística de los productos farmacéuticos y cosméticos, y cuál es el nivel de automatización del sector? ¿Podría detallarlo según las diversas fases del proceso?

El sector de la distribución farmacéutica, en mi opinión, es bastante desconocido en el entorno logístico en general, pero ciertamente creo que es uno de los ámbitos donde mayor automatización hay en el mundo.

Las instalaciones modernas como la que tenemos actualmente en Gavà, en Barcelona, disponen de dispensadores automáticos, carruseles, puntos de preparación ‘producto a hombre’, miniloads y sistemas shuttle para almacenamiento, líneas de conveyor para el proceso completo, estaciones de control de calidad basadas en inteligencia artificial aplicada a la imagen, controles de calidad basados en el peso, etc. Fedefarma ha construido un nuevo centro de distribución de más de 20.000 m2 en Palau de Plegamans con toda esta tecnología, que está previsto poner en marcha en el primer trimestre del 2021.

¿Cómo cree que influirá en este sector la progresiva automatización con la irrupción de la robótica avanzada?

Sin duda la distribución farmacéutica será pionera en la utilización de la tecnología IA, puesto que el retorno de la inversión en este sector es evidente.

La óptima planificación de los pedidos es fundamental para el cumplimiento de los plazos de entrega y minimizar errores

La óptima planificación de los pedidos es fundamental para el cumplimiento de los plazos de entrega y minimizar errores.

¿Puede explicar cuál es la estructura del mercado de la logística y valorar la evolución del sector en los últimos años?

En estos momentos hay una cierta concentración del mercado en 7 u 8 players, prácticamente todos ellos con una estructura societaria de cooperativa. Fedefarma es líder en su área de actuación (Cataluña y Comunidad Valenciana).

En los últimos cuatro años hemos ganado cuota de mercado y creo que actualmente nuestros clientes nos posicionan como una empresa dinámica y con una clara orientación al cliente, intentando aportar a la oficina de farmacia todos los servicios (no solo los de ámbito logístico), incluyendo programas de formación continuada, presencia en las redes, soporte a campañas o gestión comercial de la farmacia, por ejemplo.

¿Cree que, a largo plazo, puede haber un cambio en el modelo de producción y distribución de los medicamentos si proliferan las nuevas tecnologías de impresión por adición 3D en aplicaciones farmacéuticas?

No soy capaz en este momento de visionar potenciales aplicaciones de la tecnología de impresión 3D en el área de la logística de distribución farmacéutica, pero sin duda, estas nuevas tecnologías disruptivas tarde o temprano encuentran un ámbito de utilización donde claramente aportan una ventaja competitiva a quien las use.

Por lo que respecta a Fedefarma, ¿puede hacer una valoración de la marcha de la cooperativa, y darnos detalles de vuestros próximos proyectos?

Como he comentado anteriormente, en Fedefarma se ha producido una transformación total de la compañía en los últimos 10 años que está dando sus frutos.

Hemos pasado de ser un distribuidor tradicional, a ser (y a la vez ser percibidos como) una empresa moderna, viva, joven, focalizada en aportar el máximo valor a la oficina de farmacia, defendiendo y apoyando el modelo actual, con orientación al cliente y en mejora constante. La consecuencia de esta evolución es nuestra posición de liderazgo en el ámbito geográfico en el que actuamos. Como he comentado anteriormente, vamos a abrir un nuevo centro de distribución en Palau de Plegamans, probablemente el más moderno de todo el Sur de Europa.

Fedefarma cuenta con sistemas de preparación de pedidos altamente robotizados capaces de preparar hasta 60...

Fedefarma cuenta con sistemas de preparación de pedidos altamente robotizados capaces de preparar hasta 60.000 unidades de medicamentos en menos de una hora y media.

Una conclusión o mensaje al sector…

Mi principal recomendación al sector es que jamás nos demos por (completamente) satisfechos con nuestra aportación a los clientes, debemos pensar que la evolución es la nueva normalidad y asumir que los límites, en realidad, nos los ponemos nosotros mismos con nuestra actitud ante los cambios.

Entrevista a Carmen Cánovas, responsable comercial y de marketing en España de Neodiagnostica

Test genéticos
TEST
GENÉTICOS 
“En la investigación con seres vivos es fundamental la información de la empresa para orientar los trabajos hacia un beneficio social”

El mercado de los test genéticos no ha hecho más que crecer en la última década; hoy son pruebas sencillas de realizar y cada vez más baratas. Ello ha dado lugar a que su uso se extienda más allá del ámbito clínico, y en la actualidad estas técnicas están siendo útiles en asuntos derivados de nuevas circunstancias sociales, como la reagrupación familiar o la gestación subrogada. Pero, sin duda, es el campo de la medicina personalizada y de la prevención donde el abordaje genético tiene mayor recorrido. Los test en el ámbito de la salud pueden tener un objeto diagnóstico o bien preventivo, y es en este último donde se enmarca uno de los segmentos con mayores crecimientos: el de los test de ADN directos al consumidor; hoy, por ejemplo, el consumidor final puede encargar su perfil genético en 5 minutos por internet. Una cuestión no exenta de polémica. Hablamos con la portavoz de los laboratorios Neodiagnostica, especializados en análisis de ADN, Carmen Cánovas, quien nos pone al día sobre los pormenores de este mercado y nos cuenta algunas curiosidades, como el caso de los municipios que censan genéticamente a la población canina con el objetivo de mantener limpias las aceras; sepan cómo…
¿Cómo ha evolucionado, a grandes rasgos, el sector de los análisis genéticos? ¿Qué tipo de pruebas comenzaron siendo las más demandadas y cuáles son hoy las más solicitadas?
Los análisis genéticos empezaron a desarrollarse a partir de 1930, cuando la caracterización del sistema ABO de grupos sanguíneos, de la mano del patólogo y biólogo Karl Landsteiner, sentó las bases de los primeros estudios de marcadores genéticos para la determinación de paternidades.
El sector de las pruebas genéticas ha evolucionado muy rápidamente gracias a los avances obtenidos en la investigación del código genético. El abanico de análisis genéticos que se pueden realizar ha crecido considerablemente, de igual modo que la información que podemos obtener a través de ellos.
En los últimos, aproximadamente, 15 años los análisis genéticos han pasado de ser exclusivos, al alcance de unos pocos, a estar disponibles para gran parte de la población.
En el caso de Neodiagnostica, el laboratorio empezó su trayectoria hace ya más de 10 años para dar respuesta a una demanda creciente de la sociedad: las pruebas de paternidad y otros parentescos. En estas pruebas se verifica la coincidencia de determinados fragmentos del código genético, los STR (Short Tandem Repeats) que tienen una variabilidad elevada y son heredables entre individuos relacionados. Estas pruebas son de las más solicitadas actualmente gracias a la sencillez del procedimiento y los precios competitivos. Mónica Daluz
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TEST GENÉTICOS 

“Una única prueba sirve para toda la vida”

Entrevista a Carmen Cánovas Jiménez, responsable comercial y de marketing en España de Neodiagnóstica

Mónica Daluz
06/07/2020

El mercado de los test genéticos no ha hecho más que crecer en la última década; hoy son pruebas sencillas de realizar y cada vez más baratas. Ello ha dado lugar a que su uso se extienda más allá del ámbito clínico, y en la actualidad estas técnicas están siendo útiles en asuntos derivados de nuevas circunstancias sociales, como la reagrupación familiar o la gestación subrogada. Pero, sin duda, es el campo de la medicina personalizada y de la prevención donde el abordaje genético tiene mayor recorrido. Los test genéticos en el ámbito de la salud pueden tener un objeto diagnóstico o bien preventivo, y es en este último donde se enmarca uno de los segmentos con mayores crecimientos: el de los test de ADN directos al consumidor; hoy, por ejemplo, el consumidor final puede encargar su perfil genético en 5 minutos por internet. Una cuestión no exenta de polémica. Hablamos con la portavoz de los laboratorios Neodiagnostica, especializados en análisis de ADN, Carmen Cánovas, quien nos pone al día sobre los pormenores de este mercado y nos cuenta algunas curiosidades, como el caso de los municipios que censan genéticamente a la población canina con el objetivo de mantener limpias las aceras; sepan cómo…

Carmen Cánovas Jiménez, responsable comercial y de marketing en España de Neodiagnostica

Carmen Cánovas Jiménez, responsable comercial y de marketing en España de Neodiagnostica.

¿Cómo ha evolucionado, a grandes rasgos, el sector de los análisis genéticos? ¿Qué tipo de pruebas comenzaron siendo las más demandadas y cuáles son hoy las más solicitadas?

Los análisis genéticos empezaron a desarrollarse a partir de 1930, cuando la caracterización del sistema AB0 de grupos sanguíneos, de la mano del patólogo y biólogo Karl Landsteriner, sentó las bases de los primeros estudios de marcadores genéticos para la determinación de paternidades. El sector de las pruebas genéticas ha evolucionado muy rápidamente gracias a los avances obtenidos en la investigación del código genético. El abanico de análisis genéticos que se pueden realizar ha crecido considerablemente, de igual modo que la información que podemos obtener a través de ellos.

En los últimos, aproximadamente, 15 años los análisis genéticos han pasado de ser exclusivos, al alcance de unos pocos, a estar disponibles para gran parte de la población.

En el caso de Neodiagnostica, el laboratorio empezó su trayectoria hace ya más de 10 años para dar respuesta a una demanda creciente de la sociedad: las pruebas de paternidad y otros parentescos. En estas pruebas se verifica la coincidencia de determinados fragmentos del código genético, los STR (Short Tandem Repeats) que tienen una variabilidad elevada y son heredables entre individuos relacionados. Estas pruebas son de las más solicitadas actualmente gracias a la sencillez del procedimiento y los precios competitivos.

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El abanico de pruebas de ADN es cada vez mayor y, paralelamente, se abre la posibilidad de que los ciudadanos tengamos más información sobre nosotros mismos, ¿qué información nos brindan estos test de ADN para mejorar nuestra salud, y en qué ámbitos?

Cada vez más personas desean cuidarse y seguir un estilo de vida saludable, y actualmente es posible realizar un análisis genético de prácticamente cualquier fragmento de nuestro código genético que tenga alguna implicación a nivel de salud y calidad de vida. En este sentido constatamos un incremento de la demanda de este tipo de pruebas.

La información es poder y también lo es en el código genético de cada persona. Poder para, por ejemplo, mejorar nuestra alimentación, prevenir enfermedades cardiovasculares y adaptar nuestros hábitos a lo que nuestro cuerpo realmente necesita.

Las pruebas de ADN de salud han evolucionado mucho en los últimos años y ahora nos permiten mejorar nuestra calidad de vida de una forma nunca vista anteriormente. ¿Soy intolerante a la lactosa?, ¿por qué me sienta mal el café?, ¿tengo predisposición a desarrollar una adicción al tabaco o al alcohol?, ¿por qué no consigo adelgazar por más ejercicio y dieta que haga?, ¿por qué como sano e igualmente tengo el colesterol alto? Y así, cientos de preguntas que tienen una fácil respuesta mediante una sencilla prueba de ADN.

Las pruebas genéticas pueden ayudarnos a identificar cuáles son esos pequeños cambios que en nuestro día a día pueden marcar una gran diferencia. El metabolismo eficaz de vitaminas, minerales y otras sustancias depende de nuestro código genético, así como la tasa de envejecimiento biológico, el riesgo de tener sobrepeso y la densidad ósea, por poner algunos ejemplos.

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También están proliferando las pruebas con el objeto de encontrar familiares, ¿cómo ha crecido este segmento de la demanda?

Las pruebas de parentesco o filiación incluyen las pruebas de paternidad, hermandad, maternidad y todo tipo de relaciones familiares, incluso más lejanas, como entre tíos-sobrinos, abuelos-nietos…. Estas pruebas son muy sencillas de realizar, donde en la mayoría de los casos recogemos muestras de saliva mediante hisopos bucales, aunque también podemos analizar otro tipo de muestras como uñas, cepillos de dientes, cabellos, entre otras. El cliente interesado puede acudir a un centro a que le tomen la muestra o comprar un kit para pruebas de ADN, tomarse él mismo la muestra y enviarla al laboratorio para su análisis. En nuestro laboratorio analizamos las muestras y comparamos los perfiles de los sujetos para determinar si existe parentesco entre ambos con una fiabilidad superioral 99,999%.

A pesar de lo que pueda parecer, las pruebas de paternidad no solo sirven para confirmar la descendencia de un hijo de un supuesto padre cuando existen dudas por parte de alguno de los progenitores; su utilidad es mucho mayor. Las pruebas de parentesco pueden realizarse con validez judicial, manteniendo la cadena de custodia de la muestra durante todo el proceso para que sean aceptadas en trámites legales. Esto amplía el rango de casos en los que se demandan pruebas de parentesco. Los jueces pueden solicitar estas pruebas en muchos casos, como reclamación de herencias, reconocimiento de hijos, etc.

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¿Qué otros usos poco conocidos tienen este tipo de pruebas?

Las embajadas solicitan pruebas de paternidad o maternidad en reagrupaciones familiares, para que un padre o madre inmigrante pueda reagrupar a sus hijos de su país. Los movimientos migratorios de los últimos años han hecho que este sea uno de los motivos por los cuales más se demandan estas pruebas.

La gestación subrogada, a pesar de su controversia, es la opción que eligen muchas parejas que desean tener hijos biológicos y no pueden. La gestación tiene lugar en países donde las leyes lo permiten, y cuando nace el bebé las embajadas y consulados solicitan una prueba de paternidad y/o maternidad para justificar el origen genético del bebé y poder traerlo a nuestro país.

Las pruebas de parentesco pueden servir también para identificar, confirmar o desmentir un posible caso de bebés robados.

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En materia de innovación tecnológica, hoy ya es posible realizar pruebas de paternidad prenatales no invasivas…

Sí, las últimas innovaciones, como la NGS (Next Generation Sequencing), permiten realizar pruebas de paternidad prenatales de forma no invasiva. Estas pruebas son totalmente seguras para la madre y para el feto al realizar el análisis mediante sangre materna periférica, como si de una analítica convencional se tratara. Antes del desarrollo de la NGS, las pruebas de paternidad prenatales eran invasivas y requerían de una pequeña intervención a la madre gestante. Las pruebas de paternidad prenatales no invasivas cada vez tienen una mayor demanda debido a su seguridad, y además es habitual que las dudas sobre la paternidad del bebé vengan desde antes del nacimiento.

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¿Qué tecnologías destacaría como las más significativas en el avance este tipo de pruebas?

Sin duda, la automatización de gran parte del procedimiento. Esto ha sido una revolución, ya que en un día podemos realizar todo el análisis, desde la extracción del ADN de la muestra, hasta la electroforesis de los fragmentos amplificados. Ello nos permite obtener resultados rápidamente. Además, las mejoras en la resolución de la secuenciación y el perfeccionamiento del software de análisis hacen que los resultados que obtenemos sean más limpios y sencillos de interpretar.

¿Cuál es en la actualidad el equipamiento imprescindible en un laboratorio de análisis genéticos?

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El equipamiento imprescindible para un laboratorio que realice análisis genéticos sencillos son: el extractor de ADN, la campana de flujo laminar, el termociclador, el secuenciador, y el software de análisis. Es muy importante contar con protocolos estandarizados para asegurar la repetibilidad de los resultados que se obtienen, dando así resultados fiables. Disponer de acreditación por alguno de los organismos que otorguen dicha potestad garantiza la competencia técnica del laboratorio y es un punto más para asegurar la calidad del procedimiento. Y es indispensable contar con un equipo técnico formado, capaz de trabajar bajo presión y con empatía para tratar con los clientes, ya que no hemos de olvidar que detrás de cada muestra que recibimos hay una persona que ha confiado en nosotros para resolver su problema.

¿Cómo están ayudando las pruebas de ADN en el avance hacia la personalización de los tratamientos?

Los tratamientos convencionales se basan en unas pautas que no tienen en cuenta que el código genético de cada persona es distinto, y, por tanto, cada cambio que haga en su día a día, bien sea una dieta, reducir las grasas saturadas, o un tratamiento farmacológico, tendrá unos resultados variables en cada individuo; tener esto en cuenta aumentará las probabilidades de éxito. El código genético se mantiene estable a través del tiempo, con él nacemos y con él moriremos. Una única prueba sirve para toda la vida.

No hay que olvidar que los genes son solo un condicionante del fenotipo, lo que se manifiesta. El ambiente también influye, y mucho. Por ejemplo, una persona podría tener genes desfavorables para tener el colesterol alto. Saber esto puede ayudarle a cambiar sus malos hábitos y, si mantiene una alimentación saludable y hace ejercicio, puede ganar en calidad de vida. En el caso contrario, poseer unos genes favorables no exime de la conveniencia de tener hábitos saludables. Saber en qué nuestro código genético nos hace más vulnerables puede ser un primer paso para construir una vida más larga y sana.

¿Cómo habéis visto evolucionar los análisis genéticos en animales domésticos? ¿Qué utilidad tienen las pruebas genéticas en estos animales?

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Desde hace algunos años los análisis genéticos también han dado el salto hacia otras especies, principalmente en animales domésticos como perros y gatos, y también son muy habituales en caballos.

En nuestra sociedad cada vez es más común tener animales de compañía, que pronto se convierten en un miembro más de la familia. Las mascotas reciben todo tipo de cuidados que hace solo unas décadas eran impensables: atención veterinaria, comida especializada, ropa y complementos… Por ello, no es extraño que estos animales hayan entrado también en el panorama médico y científico. El catálogo de pruebas genéticas en animales domésticos, como los perros y caballos, es muy amplio. Estas pruebas también son muy sencillas que realizar, ya que en muchos casos es suficiente con una muestra de saliva.

De forma similar a los humanos, pueden ser útiles para mejorar la salud del animal, si bien pueden tener otras aplicaciones muy diversas.

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Por ejemplo….

El código genético canino, al igual que el de todas las especies, se mantiene constante a través del tiempo, con lo cual obtener el perfil genético del perro puede ser útil para identificar al animal en casos de pérdida o robo, cuando la identificación a través del microchip no sea posible.

En casos de agresión causada por un perro, también son útiles las pruebas de ADN canino. Mediante una muestra obtenida de la herida (saliva, sangre, pelos) podemos identificar el perro que la ha causado.

En los perros de raza, los certificados que se expiden actualmente para el pedigree no proporcionan suficientes garantías. Hay numerosos casos de fraude a la hora de registrar a los animales en una raza. Por ello, la prueba de paternidad canina es la única capaz de garantizar quién es el padre de un cachorro.

El mercado de caballos de raza es muy importante y mueve anualmente a muchos compradores con gusto por estos animales y por la hípica. En este caso, las pruebas genéticas pueden validar el origen de un caballo de una supuesta raza, o su descendencia de un ejemplar de unas características determinadas, confirmando así el valor del caballo.

MyADNlab

MyADNlab.

Y, en un futuro, pueden servir para mantener nuestras ciudades limpias de excrementos…

Sí, la población canina de nuestros pueblos y ciudades ha aumentado considerablemente, y con ello, por culpa de algunos dueños incívicos, también la suciedad de las calles. Por este motivo, cada vez más municipios optan por dar un paso adelante y realizar un censo canino mediante ADN. El municipio ordena genotipar a toda la población canina para elaborar una base de perfiles de ADN: los dueños de los perros acuden a su centro veterinario, donde se les extrae la muestra, y el laboratorio la analizará y obtendrá el perfil genético del animal para incorporar al censo. Cuando esta etapa haya finalizado, si los operarios municipales encuentran heces en la vía pública recogen una muestra y la envían al laboratorio para su análisis y cotejo con la base de perfiles de ADN. Si existe coincidencia entre el perfil genético de la muestra recogida y alguno de los perfiles del censo canino, se le envía una sanción al propietario del perro.

Esto es una curiosidad, pero nos da una idea de la versatilidad de aplicaciones del estudio del ADN…

En efecto, y a medida que se vayan descifrando los entresijos del código genético podrán aportar más información y ser más útiles en distintas áreas.

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¿Qué diría a aquellos que opinan que este tipo de pruebas debe indicarlas un facultativo? En cualquier caso, los resultados que se envían al consumidor final se acompañan de un informe realizado por un profesional de la salud, ¿es así?

Ya hemos visto que las pruebas genéticas pueden tener muchas aplicaciones, y estas no requieren de la participación de un médico facultativo, quizás con la excepción de las pruebas genéticas que predicen el riesgo de enfermedades graves. Para el resto, cualquiera puede solicitarlas de forma muy sencilla. El conocimiento de nuestro código genético nos puede permitir mejorar nuestro estado de salud con pequeños cambios en nuestra alimentación y hábitos. Si fuera necesaria la prescripción se haría más difícil el acceso. Que la prescripción no sea necesaria, no impide que los resultados de estos test genéticos puedan ser utilizados por médicos, nutricionistas, etc., para adaptar los tratamientos o dietas a las necesidades genéticas de cada persona.

En el caso de Neodiagnostica, nuestro equipo de genetistas realiza un informe acompañando los resultados de las pruebas. Los informes se estructuran de forma sencilla y en un lenguaje comprensible para la población general. En las pruebas de estilo de vida incluimos las recomendaciones para adaptar el plan nutricional y/o de ejercicio físico para que, con solo el informe, la persona sea capaz de poner en práctica pequeños cambios que le ayuden a conseguir sus objetivos sean cuales sean: adelgazar, estar más sano, mejorar el rendimiento deportivo…

Es difícil para el consumidor saber dónde encargar su estudio, sobre todo cuando éste es online… ¿Realizan alguna acción con las oficinas de farmacia por si el consumidor acude al farmacéutico a pedir consejo? ¿Tienen previsto en el futuro comercializar estos kits de ADN a través de las farmacias?

Pues ciertamente es un área de negocio que nos estamos planteando. En estos momentos no estamos realizando acciones con las farmacias, pero nos estamos preparando para empezar con ello en los próximos meses. Creemos que las farmacias suponen una gran red de fácil acceso y de confianza para los consumidores. A veces nos encontramos con algún cliente con problemas o reticencias a la hora de adquirir online los kits de ADN y, sin duda, poder adquirirlo en una farmacia de su conveniencia facilitaría el procedimiento.

Era pospandemia: Hacia la digitalización total

Era pospandemia
COMUNICACIONES HOY 

SECTOR FINANZAS
Entrevista a Dominique Leveque, director comercial de Entidades Financieras, Seguros y Mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España.

El impacto provocado por la pandemia del COVID-19 y las medidas tomadas para hacerle frente han puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad como individuos y como sociedad. En medio de la tormenta, la tecnología se ha erigido en nuestra tabla de salvación al tiempo que ha puesto al descubierto que el nivel de digitalización no era suficiente para “vivir en digital” en situación de confinamiento u otras que puedan derivarse de futuras emergencias.
La transformación digital lleva años en marcha en las grandes empresas, en particular en el ámbito de los servicios financieros y la banca, que ha venido realizando grandes inversiones en comunicaciones digitales en la dirección de reducir la atención presencial y optimizar la experiencia online, pero los plazos de su implementación se han acortado drásticamente. En un entorno incierto la digitalización de las comunicaciones garantiza lo que podríamos llamar un plan B para que el motor no se pare ante la próxima emergencia, o por lo menos no nos coja -tan- desprevenidos.
E
n cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios, que, a su vez, han acelerado sus planes de digitalización para superar las consecuencias del frenazo de la actividad productiva. Es el caso de los servicios financieros, que, a pesar del entorno de baja rentabilidad, con bajos tipos de interés y un incremento de la morosidad (tendencia que todo indica irá a más), ha venido realizando grandes inversiones en digitalización, con proyectos pensados para el largo plazo, dirigidos a buscar la atención personalizada en una combinación equilibrada entre atención no presencial y presencial con menos oficinas. Sin embargo, la actual pandemia ha disparado las transacciones de servicios bancarios online, también las compras con tarjeta han crecido de manera espectacular, y las entidades financieras se apresuran a adelantar la implementación de sus planes de digitalización. Mónica Daluz
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SECTOR FINANZAS

La transformación de los servicios financieros se acelera

Era pospandemia: Hacia la digitalización total

Mónica Daluz
01/09/2020

El impacto provocado por la pandemia del COVID-19 y las medidas tomadas para hacerle frente han puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad como individuos y como sociedad. En medio de la tormenta, la tecnología se ha erigido en nuestra tabla de salvación al tiempo que ha puesto al descubierto que el nivel de digitalización no era suficiente para “vivir en digital” en situación de confinamiento u otras que puedan derivarse de futuras emergencias.

La transformación digital lleva años en marcha en las grandes empresas, en particular en el ámbito de los servicios financieros y la banca, que ha venido realizando grandes inversiones en comunicaciones digitales en la dirección de reducir la atención presencial y optimizar la experiencia online, pero los plazos de su implementación se han acortado drásticamente. En un entorno incierto la digitalización de las comunicaciones garantiza lo que podríamos llamar un plan B para que el motor no se pare ante la próxima emergencia, o por lo menos no nos coja –tan– desprevenidos.

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de...

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios.

El cliente en la cúspide

En cuestión de pocas semanas el ciudadano se ha visto empujado a adoptar nuevos hábitos y nuevos modos de interactuar con los prestadores de servicios, que, a su vez, han acelerado sus planes de digitalización para superar las consecuencias del frenazo de la actividad productiva. Es el caso de los servicios financieros, que, a pesar del entorno de baja rentabilidad, con bajos tipos de interés y un incremento de la morosidad (tendencia que todo indica irá a más), ha venido realizando grandes inversiones en digitalización, con proyectos pensados para el largo plazo, dirigidos a buscar la atención personalizada en una combinación equilibrada entre atención no presencial y presencial con menos oficinas. Sin embargo, la actual pandemia ha disparado las transacciones de servicios bancarios online, también las compras con tarjeta han crecido de manera espectacular, y las entidades financieras se apresuran a adelantar la implementación de sus planes de digitalización.

Todos se han puesto manos a la obra: la industria automatiza sus procesos para que las máquinas puedan seguir trabajando “solas” durante otro hipotético confinamiento, el sector empresarial crea entornos digitales no presenciales, y los servicios refuerzan su canal de negocio en la red. Una aceleración que se está produciendo a escala planetaria y que se fundamenta en el desarrollo de las comunicaciones digitales. Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”, en particular el XaaS, o “todo como servicio”, herramienta que permite una óptima personalización y la integración de todos los sistemas de comunicación de la compañía; el cloud computing desplaza el modelo de servicio bajo licencia. El sector se focaliza en los servicios de nube y ya se prepara para la próxima amenaza: la vulnerabilidad de los actuales sistemas de encriptación en un futuro, nada lejano.

Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”...

Desde el punto de vista del servicio y la relación con el cliente, desde el sector financiero se profundiza en los modelos “as a service”.

Seguridad digital o caos

Este turbo improvisado hacia la digitalización pone sobre la mesa un tema fundamental, imprescindible: la seguridad de los datos y las comunicaciones. Las cifras de ataques phishing y smishing (fraude financiero) no dejan de crecer, lo que requerirá potentes inversiones. En la actualidad el protocolo de encriptación que asegura que nuestros datos y transacciones viajan inviolables por la red se basa en la técnica matemática de la factorización, que los ordenadores actuales, ni siquiera los superordenadores, pueden realizar, dado el ingente número de combinaciones –y años– que supondría encontrar cada clave de acceso. Sin embargo, el desarrollo de la computación cuántica, que aprovecha las propiedades físicas de la materia a nivel subatómico, en este caso la propiedad de superposición, posibilita a los ordenadores cuánticos –hoy solo prototipos– procesar simultáneamente la información de sus bits, bits cuánticos (o cubits), en lugar de realizar las operaciones “de una en una”, como hace el bit clásico. En este sentido, existe cierta inquietud en gobiernos y grandes corporaciones de todo el mundo sobre “quién” logrará el primer ordenador cuántico, que podría en pocos minutos desencriptar cualquier mensaje que circule en la red con los sistemas de cifrado actuales.

La encriptación cuántica, que es cien por cien segura, ha iniciado su despegue, y hoy ya existen empresas que ofrecen servicios de encriptación cuántica. Pero también hay investigación sobre lo que ha venido a llamarse criptografía poscuántica, que busca nuevos enfoques criptográficos con los que protegernos de posibles ciberataques cuánticos.

Entrevista a Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España

¿Cómo valora la evolución de las necesidades en productos y servicios del sector de las comunicaciones digitales a raíz de la crisis de la COVID-19? ¿En qué medida se ha acelerado un proceso que avanzaba, tal vez, demasiado despacio…?

La crisis de la COVID-19 ha supuesto la aceleración de una serie de tendencias que ya venían dándose. La digitalización y flexibilidad del puesto de trabajo, la automatización de procesos y la integración de elementos tecnológicos fundamentales para dicha automatización, como el IoT o la inteligencia artificial, y la provisión de servicios a través de propuestas de nube y con modelos ‘XaaS’, “todo como servicio” se han convertido en prioridades. La continuidad del negocio (en el sentido más amplio, involucrando tanto a entidades privadas como públicas) es el eje alrededor del que giran y se priorizan los proyectos de digitalización de las empresas.

Esta situación no será transitoria, más al contrario, estos cambios repercutirán en una nueva forma de entender la tecnología y la digitalización como impulsores del negocio y en una nueva forma de afrontar las relaciones laborales.

Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España...

Dominique Leveque, director comercial de entidades financieras, seguros, y mutuas de Alcatel-Lucent Enterprise en España.

El confinamiento ha revelado que urge avanzar hacia nuevos modelos financieros digitalizados. ¿Cómo se está adaptando al nuevo escenario este sector?, ¿qué herramientas y servicios digitales están implementando para focalizarse hacia la recuperación?

Hace años que en Alcatel-Lucent Enterprise acompañamos a nuestros clientes del sector de entidades financieras en proyectos de transformación digital, permitiendo que sus clientes puedan comunicarse a través del medio que más les interesa según el contexto (su app, su portal web…). La situación de pandemia y el confinamiento que provocó es, en la actualidad, un acelerador para que las empresas adopten estos nuevos medios de relación con sus clientes.

Las integraciones de las comunicaciones en el seno de las aplicaciones de negocio, realizadas en buena parte con nuestra plataforma de comunicación Alcatel-Lucent Rainbow, han permitido a las empresas que ya habían realizado este paso facilitar el acceso a sus servicios y gestores. Para las otras, nuestra plataforma de comunicación simplifica su integración en los procesos y aplicaciones, permitiendo incluir en cada circunstancia el elemento de comunicación más adecuado para promover la interacción, bien con un proceso automático (BOT, IA…) o bien con un gestor asignado (chat, voz, colaboración, y en ciertos casos vídeo).

¿Cree que la ciudadanía puede estar cambiando la imagen que hasta ahora tenía del sector bancario, con su papel en la canalización de las ayudas del Estado, además de las acciones propias de las distintas entidades? ¿Qué papel jugaría esta nueva relación proveedor-cliente en el diseño del futuro modelo bancario?, ¿cobrará fuerza el factor “responsabilidad social”?

Es cierto que esta situación nunca vivida anteriormente va a cambiar tanto nuestras costumbres, como la percepción de nuestras entidades financieras. Por ejemplo, las entidades se vieron “desbordadas” en la gestión de los créditos ICO que fueron liberados por el gobierno; y es donde el valor de una buena integración de los canales de comunicaciones con los aplicativos de negocio, los empleados y los clientes marca la diferencia, al actuar como orquestador y facilitando dicha gestión. Otro factor que se ha vivido es que la presencia en oficinas se ha visto reducida, lo que ha fomentado el acceso remoto a los servicios de los clientes; sin embargo, los clientes siguen “exigiendo” la misma cercanía y atención individualizada, haciendo que el acceso a través de App y portal de Cliente cobre relevancia. El diseño del nuevo modelo bancario deberá tenerlo en cuenta.

En cuanto a responsabilidad social, creo que es nuestro deber facilitar el acceso a la tecnología para que se puedan cumplir estos nuevos modelos de “acercamiento” de las personas. Pondremos todo nuestro énfasis en ello.

Este momento de digitalización del sector financiero ¿se está danto a nivel mundial o existen distintas velocidades?, ¿puede describirlas?

La transformación digital se está llevando a cabo a nivel mundial. En Alcatel-Lucent Enterprise decidimos desde hace varios años “verticalizar” nuestras soluciones, haciendo que las mejores prácticas de nuestros clientes se vieran consolidadas con otras de otros países y continentes; las adopciones de los modelos de cloud nos permiten ahora acelerar sinergias a nivel global.

Familia de productos Rainbow de Alcatel-Lucent Enterprise

Familia de productos Rainbow de Alcatel-Lucent Enterprise.

Las operaciones empresariales también se digitalizan vertiginosamente; se están dando, por ejemplo, espectaculares incrementos de contratación de servicios en la nube, ¿en qué otros productos se observan oscilaciones, al alza o la baja, explicables por el estado de alarma y, en general, por los múltiples efectos de la pandemia (el teletrabajo, la reorientación del negocio hacia el e-commerce, etc.)?

La pandemia trajo consigo una reacción inmediata por parte de empresas y organismos públicos para habilitar entornos de teletrabajo, y la nube es un claro acelerador gracias a la rapidez en la provisión de dichos servicios.

Sin embargo, a medio plazo, hay otras áreas en las que la mayoría de las empresas (con más incidencia en unos sectores que en otros) han empezado a trabajar de forma prioritaria, y nos referimos a la automatización de procesos. IoT e IA son elementos tecnológicos fundamentales para habilitar dicha automatización. La introducción de estas nuevas entidades en los procesos y comunicaciones corporativas van a permitir que el impacto, en situaciones en las que la presencia física no sea posible, se minimice o desaparezca. Personas, procesos inteligentes y dispositivos conectados van a ser los elementos clave en los procesos empresariales, y su comunicación e intervención en el seno de esos procesos será fundamental.

La tecnología puede ser el mejor aliado para lograr la recuperación económica, ¿de qué herramientas imprescindibles debería dotarse una pyme que quiera no sólo sobrevivir, sino crear valor y afianzar el futuro de la compañía?

Las pymes necesitarán enfocar sus esfuerzos en el negocio, tanto en sus procesos concretos como en sus fuentes de ingresos, y con ese requisito deberán aprovechar la tecnología para progresar en esos ámbitos. En este sentido, cada sector decidirá qué soluciones tecnológicas se adaptan mejor a su modelo de negocio (CRMs, por ejemplo) y a la gestión de sus procesos (ERPs, herramientas de seguimiento de incidencias, etc…).

A partir de ahí podrán afrontar la automatización de procesos, que es posible también en las empresas pequeñas y medianas, sin ninguna duda, y valerse de soluciones que orquesten la comunicación entre personas (empleados, clientes, etc…) y se puedan integrar con esas herramientas tecnológicas sectorizadas que hemos mencionado anteriormente. Una plataforma de comunicación como servicio conectará todos esos elementos y se integrará dentro de las soluciones empresariales sectorizadas. La nube, de nuevo, será el habilitador para una mayor flexibilidad y velocidad de despliegue.

¿Qué cambios significativos van a introducir las tecnologías digitales en esta “segunda” nueva economía?, ¿cree que el riesgo de futuros confinamientos –no sólo por el coronavirus actual, también por futuras nuevas amenazas– impulsará la robotización? ¿Qué efecto tendrá sobre el mercado laboral el conjunto de cambios tecnológicos?

La automatización de procesos será una de las prioridades para garantizar la continuidad del negocio, y en ese sentido, robots (o entidades inteligentes, y nos referimos a procesos de inteligencia artificial), conformarán, junto con personas y dispositivos conectados, las entidades fundamentales que colaborarán dentro de los procesos empresariales.

Está claro que habrá impacto en el mercado laboral, pero no sabemos hasta qué punto y en qué sentido, y por eso es fundamental que la sociedad sepa adaptarse a esta nueva realidad. Los planes de adaptación y uso de las tecnologías con foco en el negocio deberán acompañarse con planes de adaptación en las relaciones laborales.

Toca repensar el mundo

La Tierra se deshace
TENDENCIAS 
Biomímesis, una nueva mirada 

Esta empresa, de nombre Tierra, ha invertido todos sus recursos en I+D desde hace 4.000 millones de años; cada recurso de cada ser vivo ha sido utilizado para mejorar su relación con el medio, desarrollando un sistema de eficiencia perfecta en permanente adaptación. Pero una de las especies que la habitan, la humana, ideó un mundo a expensas de la lógica biológica, en su complacencia de saberse dotada, sin lugar a dudas, de grandes cualidades frente a otras especies de su entorno. En él, el mundo ideado, el hombre lo era todo para el hombre –con permiso de Hobbes–, y en ese arrogante proceso de desapego y desprendimiento de la natura, decidimos extraer, diseñar, fabricar, consumir y desechar en base a un modelo que hoy se revela errado para el que debiera ser su objeto: preservar la vida a largo plazo.
Nuevas aportaciones se abren paso ante la urgencia de rediseñar en su conjunto el sistema de generación y distribución del sustento humano, y en definitiva de la gestión global de los recursos, entre ellas la biomímesis o biomimética, una disciplina supuestamente disruptiva que no hace más que mirar hacia algo que siempre estuvo ahí: la naturaleza. Su objeto es resolver problemas actuales que la naturaleza ya ha resuelto, averiguando e imitando cómo lo hace. Si queremos virar hacia una economía circular, (que, como la biomimética, contempla ciclos productivos y económicos en los que la mayor parte de los desechos vuelve a convertirse en recurso), si el objetivo es pasar del residuo inmortal al residuo cero y de la sobreexplotación de los recursos a su optimización, cada sector deberá acometer su particular andadura desde la linealidad hacia sistemas cerrados, tránsito que introducirá una variable imprescindible: la cooperación. Luego, cosidas las piezas, habrá que esperar que el nuevo paradigma engrane como lo hizo en su momento el sistema capitalista, que ha contribuido a la prosperidad de una parte importante de las sociedades, y cuyas imperfecciones, algunas inadmisibles, ha llegado el momento de superar, con la mirada puesta en un nuevo capitalismo, consciente, colaborativo y circular. Mónica Daluz / pdf

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TENDENCIAS 

Biomímesis, una nueva mirada

Toca repensar el mundo

Mónica Daluz
12/02/2020

Esta empresa, de nombre Tierra, ha invertido todos sus recursos en I+D desde hace 4.000 millones de años; cada recurso de cada ser vivo ha sido utilizado para mejorar su relación con el medio, desarrollando un sistema de eficiencia perfecta en permanente adaptación. Pero una de las especies que la habitan, la humana, ideó un mundo a expensas de la lógica biológica, en su complacencia de saberse dotada, sin lugar a dudas, de grandes cualidades frente a otras especies de su entorno. En él, el mundo ideado, el hombre lo era todo para el hombre –con permiso de Hobbes–, y en ese arrogante proceso de desapego y desprendimiento de la natura, decidimos extraer, diseñar, fabricar, consumir y desechar en base a un modelo que hoy se revela errado para el que debiera ser su objeto: preservar la vida a largo plazo. Nuevas aportaciones se abren paso ante la urgencia de rediseñar en su conjunto el sistema de generación y distribución del sustento humano, y en definitiva de la gestión global de los recursos, entre ellas la biomímesis o biomimética, una disciplina supuestamente disruptiva que no hace más que mirar hacia algo que siempre estuvo ahí: la naturaleza. Su objeto es resolver problemas actuales que la naturaleza ya ha resuelto, averiguando e imitando cómo lo hace. Si queremos virar hacia una economía circular, (que, como la biomimética, contempla ciclos productivos y económicos en los que la mayor parte de los desechos vuelve a convertirse en recurso), si el objetivo es pasar del residuo inmortal al residuo cero y de la sobreexplotación de los recursos a su optimización, cada sector deberá acometer su particular andadura desde la linealidad hacia sistemas cerrados, tránsito que introducirá una variable imprescindible: la cooperación. Luego, cosidas las piezas, habrá que esperar que el nuevo paradigma engrane como lo hizo en su momento el sistema capitalista, que ha contribuido a la prosperidad de una parte importante de las sociedades, y cuyas imperfecciones, algunas inadmisibles, ha llegado el momento de superar, con la mirada puesta en un nuevo capitalismo, consciente, colaborativo y circular.

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Alarma, por tierra, mar y aire

Al principio, la vida era anaeróbica. Más tarde, un grupo de cianobacterias, en el medio marino, realizó su primera fotosíntesis –las algas adoptarían después este mecanismo– generando un desecho en forma gaseosa que lo cambiaría todo: el oxígeno. Entretanto, la colaboración entre organismos unió una mitocondria, –una auténtica fábrica de energía que por entonces vivía de forma independiente en los ‘recién’ formados océanos, deambulando sumergida en la ‘sopa primigenia’–, con una célula, que la alojó (en realidad la engulló sin digerirla, la fagocitó) y donde se aposentó para dedicase, ahora sí, al 100% a su función: generar energía. En su relación simbiótica, con la que ambas redujeron su inversión en recursos para ser más eficientes, el orgánulo hospedado obtenía nutrientes y un medio protector, y la célula, por su parte, contaría para siempre con una inagotable fuente de energía con la que acometer sus funciones, entre ellas la división celular, sobre la que se asienta la evolución.

Y la reacción del nuevo gas, el oxígeno, con otros liberados a la atmósfera durante una fase de violentas erupciones volcánicas dieron origen a la formación de otro gas, el ozono, que se acumuló en la capa más externa del planeta y que constituye una barrera que hace posible la vida tal y como la conocemos. Así que sin ozono, se acabó.

Hoy la alteración de los ecosistemas, con una preocupante situación de desoxigenación de los océanos y de erosión y pérdida de fertilidad del suelo, hace peligrar el abastecimiento de alimentos. Los desequilibrios se suceden y sus consecuencias en cadena ponen de manifiesto la necesidad de una intervención urgente (ya en 2011 el científico Spencer Weart sugirió que “el sistema climático es sensible a los cambios pequeños y puede cambiar fácilmente de un estado estable a uno distinto”). Este apremio es el que lleva a buscar el camino más corto hacia un cambio de modelo de gestión de los recursos que consume el ser humano, desde el alimento, las medicinas o la energía, hasta la ropa, los envases o las actividades de ocio. La prioridad es, llegados a este punto, librarnos de este excedente imparable de desechos no valorizables: que no servirán para nada nunca más y que ocuparán un espacio en el planeta para siempre. La solución pasa por integrar el flujo de desechos en el circuito; si nos fijamos en la naturaleza vemos que nada desecha, que no produce nada inservible: que no consume más recursos que los estrictamente necesarios. En los ecosistemas naturales los residuos de un organismo son los nutrientes de otra forma de vida, de modo que todo circula sin fin… La biomímesis se inspira en la naturaleza para crear tecnologías innovadoras y propone respuestas a la insostenibilidad que nos acucia, sugiriendo una economía que, como la naturaleza, cierre círculos con el objeto de minimizar la extracción de materias primas y la generación de residuos.

Esa nueva mirada en el abordaje de los retos de nuestra era, una mirada dirigida hacia el laboratorio más antiguo de la historia, trata de resolver problemas de distinta índole (ingeniería, medicina, ciencia de los materiales o electrónica, entre otras muchas) replicando sintéticamente diseños de la naturaleza; “en ella –como argumentan desde el Instituto de Ciencias Biomiméticas (BSI)– se han testado, evolucionado y desarrollado todo tipo de estructuras, nano-modelos, estrategias y configuraciones con un nivel de eficacia imbatible, fruto de un exigente e implacable proceso de selección”.

La naturaleza, donde la forma es función, inspiró a Da Vinci y a Gaudí, y a tantos otros desde los primeros tiempos hasta nuestros días, como al ingeniero suizo George De Mestral, que ideó el velcro tras un paseo campestre en el que acabó con decenas de semillas de bardana adheridas a su ropa. Otro de los ejemplos más conocidos de aplicación biomimética –aunque en ese momento no se le había dado nombre– son los trajes de baño que la marca Speedo fabricó imitando la piel del tiburón –que está cubierta por pequeñas escamas dentadas que reducen la fricción al paso del agua–, y que fueron utilizados por los nadadores del Campeonato Mundial de Natación en los años 2008 y 2009, rompiendo más de 130 marcas. En 2010 se prohibió su uso en competición por ser considerados ‘doping tecnológico’, pero ese diseño se está aplicando en los cascos de barco ya que su estructura, además, dificulta que se adhieran algas y moluscos. Otros ejemplos son menos conocidos, como las turbinas eólicas con aspas provistas de nódulos que permiten generar más energía que las aspas convencionales con menor velocidad de viento, y están inspiradas en los nódulos del cachalote, que le permiten generar fuerza y velocidad cuando hace giros cerrados.

Hoy ya existen múltiples soluciones que replican formas y funciones naturales de los organismos, pero las posibilidades son todavía mayores. Un importante reto lo constituye poder replicar el modo en que las plantas realizan la fotosíntesis, para avanzar en la definición de un nuevo modelo energético; es la llamada fotosíntesis artificial. En el CIC biomaGUNE de Guipúzcoa consiguieron el año pasado replicar la primera fase del proceso de fotosíntesis que realizan las plantas. La industria de la automoción viene mostrado interés por esta línea de innovación: Hyundai presentó, ya en 2015, su concepto de automóvil del futuro inspirado en el proceso de fotosíntesis, proponiendo un vehículo con toda su cubierta exterior revestida con celdas solares. Luz solar y agua, a través del proceso de electrólisis del agua, serían suficientes para generar el combustible: hidrógeno.

La necesidad de hallar nuevos materiales y nuevas moléculas ha suscitado un interés creciente por la biomimética, que tiene distintos niveles de abordaje y complejidad. Así lo explica el Dr. Francesco Sottile, responsable científico del BSI: “En su nivel más básico, la biomimética se limitaría a imitar las formas naturales en su aspecto externo; a un nivel más profundo, se estudiarían procesos naturales complejos para transferirlos a la solución de retos técnicos; y finalmente, en su expresión más profunda se desarrollarían procesos de diseño integrales, 100% ‘biocompatibles’ desde su inicio”. Las razones por las que la investigación se está focalizando en el estudio y desarrollo de materiales de origen biológico o inspirados en la biología se explican por el mayor conocimiento que hoy se tiene de los mecanismos biológicos y por la aparición de tecnologías que permiten la observación y manipulación de las estructuras atómicas y moleculares a escala nanométrica.

Corriente sin fricción. En la naturaleza encontramos con frecuencia un patrón de refrigeración en forma de espiral logarítmica...

Corriente sin fricción. En la naturaleza encontramos con frecuencia un patrón de refrigeración en forma de espiral logarítmica. Un diseño con aplicaciones en el desarrollo de dispositivos rotatorios que refrigeren, utilizando una cantidad de energía mínima.

Biomimética y nanotecnología: descubriendo un nuevo mundo

La irrupción, en los años 80, de tecnologías que permitieron observar y manipular las estructuras de la materia a nivel nanométrico desveló las posibilidades que abría, en numerosos campos, la capacidad de replicar principios y estructuras que ya existen en animales, plantas, bacterias u hongos. Las nanoestructuras tienen la particularidad de presentar unas propiedades físicas y químicas muy distintas a las que mostrarían los mismos materiales a otras escalas. Este control sobre el tamaño, la morfología y la distribución de sus componentes permite modificar o incorporar propiedades y establecer relaciones sinérgicas entre ellas en función del objeto de aplicación.

Si a lo largo de la historia nuestro progreso colectivo ha ido ligado a los tipos de materiales que hemos utilizado, y que han definido largas eras como la de piedra, del bronce…, ahora en la del plástico, y del silicio, se hace necesario hallar nuevos materiales y funciones que nos ayuden en la implementación del pretendido modelo circular, dotando a la industria de un nuevo arsenal de materiales que utilizar en su travesía. Todavía existen materiales en el planeta cuyas propiedades desconocemos. Es el caso del grafeno, que no fue hasta 2018 cuando se observó que este material, conocido y muy abundante en la Tierra, adquiría unas superpropiedades al disponerlo en dos capas rotadas en un ángulo determinado, de 1,1 grados –el ‘ángulo mágico’–, y que valió a sus descubridores, que lo aislaron por primera vez en 2004 con un trozo de cinta adhesiva, el Nobel de Física en 2010.

El grupo de investigación de materiales funcionales nanoestructurados del Centro de Investigación en Nanociencia y Nanotecnología del CSIC, es uno de los centros de investigación que trabajan en esta aproximación. El investigador Daniel Ruiz–Molina lo explicaba así en declaraciones recientes: “Nuestro objetivo, haciendo materiales funcionales nanoestructurados a estas escalas, es conseguir nuevas propiedades y nuevas aplicaciones que no se pueden conseguir con los materiales tradicionales; y decimos que son funcionales porque todo este proceso de integración a través de la nanoescala ha de tener unos objetivos específicos, ha de tener una aplicación, sea nanomedicina, materiales inteligentes, etc”. Otros proyectos del CSIC incluyen el diseño de materiales inteligentes que cambian sus propiedades ópticas en función del entorno: materiales fotocrómicos que cambian de color cuando les da la luz, por ejemplo, y que podrían implantarse en cerramientos en edificación, con ventanas inteligentes que regularían el paso de la luz, contribuyendo al ahorro energético.

En este viaje al centro del mundo nanométrico, donde nada es lo que parece, los científicos tratan de ‘deconstruir’ los mecanismos por los que, por ejemplo, “el revestimiento interior de la concha de una oreja de mar es el doble de duro que nuestras cerámicas de alta tecnología; la seda de araña es cinco veces más fuerte, gramo por gramo, que el acero; el adhesivo de los mejillones actúa bajo el agua y se pega a todo, incluso sin imprimación; y el cuerno de rinoceronte se autorepara, a pesar de no contener células vivas”, como cita la autora que divulgó el concepto de biomímesis Janine M Benyus, en su libro Biomímesis, cómo la ciencia innova inspirándose en la naturaleza.

Los ejemplos sobre aplicaciones son numerosos: materiales para amortiguar impactos que imitan el cartílago; el kevlar de los chalecos antibalas, que reproduce la estructura de una tela de araña; botellas que extraen agua de la humedad del aire, inspiradas en las estrategias del escarabajo de Namibia; tejidos y pinturas que imitan las estructuras de la hoja de loto, que repele el agua y se autolimpia, mediante sus microestructuras y nanoestructuras que por el ángulo de su contacto con el agua hace que ésta ruede sobre su superficie –este mecanismo, llamado ‘efecto loto’, se descubrió en 1982 y una de sus aplicaciones comerciales es la pintura biomimética de Lotusan–; ventiladores que mejoran su eficiencia replicando las espirales logarítmicas de la naturaleza; robots industriales que realizan un trabajo cooperativo a semejanza de las hormigas, –como las Bionic Ants, de Festo–; edificios que emulan los montículos de arena de las termitas para regular la temperatura –el Eastgate Centre Zimbabwe, del arquitecto Mick Pearce, es un ejemplo–; plásticos que se autorreparan imitando la cicatrización de la piel de los mamíferos; adhesivos para medios húmedos con moléculas como las de las proteínas con las que los mejillones se adhieren a las rocas; ropa transpirable que copia el movimiento de las escamas de la piña en presencia de humedad; sistemas de alerta oceánica basados en ultrasonidos como los que emiten los delfines; o el guante de silicona creado por científicos de la Universidad de Stanford capaz de permitir a una persona ascender por una pared de vidrio, a base de un material inspirado en una lagartija, el geco tokay, que se desplaza fácilmente por superficies verticales planas –el guante utiliza las mismas fuerzas de atracción y repulsión entre las moléculas (fuerzas de Van der Waals) que utilizan estos individuos–, y podría tener aplicaciones, por ejemplo, en la industria aeroespacial para utilizar en situaciones de ingravidez. Y esto es sólo la punta del iceberg.

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Nuevos instrumentos para la medicina que viene

El ámbito sanitario es uno de los más prolíficos en investigación sobre aplicaciones procedentes de inspiraciones biomiméticas; los investigadores tienen entre manos prometedores estudios focalizados en el desarrollo de nuevos fármacos, así como en sistemas para su transporte y liberación en el interior del organismo, y de tejidos biomiméticos, entre otros. En este sentido, el Dr. Sottile destaca el trabajo del grupo de investigación del IBEC, Institute for Bioengineering of Catalonia, “que está desarrollando tejidos in vitro –detalla– con el objetivo de recapitular la funcionalidad celular in vivo; por ejemplo, un nuevo modelo de epitelio intestinal creado imitando el intestino real, bioimprimido en 3D, tendrá como objetivo avanzar en el modelado de enfermedades, la detección preclínica de toxicidad de medicamentos, la comprensión del desarrollo de órganos y las aplicaciones de medicina regenerativa”. En el campo farmacéutico, el presidente y fundador del BSI Dr. Pere Monràs nos habla del caso de Bionure, “una empresa de biotecnología que actualmente se encuentra en fase de ensayos clínicos, y que ha desarrollado un principio activo para combatir enfermedades neurodegenerativas, como la neuritis óptica. A diferencia de otras aproximaciones de investigación, enfocadas a limitar el alcance de la lesión a la capa de mielina que protege a la neurona, se ha incidido sobre la capacidad de regeneración de la propia neurona”.

Los tratamientos inmunoterápicos también se enmarcarían dentro de este enfoque que observa los procesos biológicos naturales para, a modo de copiloto, ir eliminando los obstáculos que entorpezcan dichos procesos cuando son causantes de enfermedad, y potenciar las destrezas del propio organismo. El médico ayuda al piloto, el sistema inmunológico, a encontrar las células cancerígenas escapistas frente a las que ha quedado ‘ciego’. Inyectar un virus modificado en un tumor para llamar la atención de los leucocitos y guiarlos hasta él o inhibir determinadas proteínas que expresa la célula tumoral para hacerse invisible, son algunas de las estrategias de cooperación entre el científico y los mecanismos que utiliza la naturaleza, en este caso, nuestro sistema inmunológico. Los avances en epigenética, por su parte, igualmente evidencian que es posible curar enfermedades con fármacos basados en eliminar los ‘residuos’ acumulados en un determinado gen, que han hecho que éste se exprese o haya dejado de expresarse cuando no debe, causando la enfermedad; lo hacen ‘limpiando’ el gen de esos residuos procedentes de los procesos de metilación con la finalidad de que éste se exprese como tenía ‘programado’ originariamente en su fenotipo.

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Las aplicaciones de las nanopartículas que imitan o mimetizan componentes biológicos están permitiendo avanzar hacia la medicina personalizada; ya se está trabajando sobre nanopartículas con fármacos en su interior que activan su toxicidad al llegar al núcleo de la célula cancerígena, –liberación controlada de fármacos–, o soluciones como las del Grupo de Materiales Funcionales Nanoestructurados del ICN2 (NanosFun), que investiga en recubrimientos inspirados en mejillones para las nanopartículas que transportan fármacos al cerebro, con el objetivo de proteger químicamente el fármaco transportado.

El acceso al micromundo nanométrico hace observar la biología más allá del tradicional punto de vista de los procesos químicos, cobrando especial relevancia la aplicación de los conocimientos y herramientas procedentes de la física. La llamada ‘física biológica’ se centra en el papel de las fuerzas y la mecánica en biología. En este sentido, existe material quirúrgico y sanitario que, imitando la estructura en ‘V’ de las escamas de la piel del tiburón, inhibe el crecimiento de bacterias; dicha estructura requiere más energía por parte de las bacterias para permanecer adheridas, por lo que optarán por otras superficies. Su implantación en superficies críticas, podría ser una aliada para frenar la resistencia antibiótica.

Otro objeto de estudio en el ámbito del biomimetismo son las estrategias que utilizan los animales para garantizar su supervivencia a la hora de evitar o buscar, y en qué circunstancias, determinadas hojas; criba a partir de la cual tratar de descubrir nuevos fármacos. El reino animal nos brinda soluciones cada vez con más frecuencia: hace tan solo unas semanas, en el Instituto Hubrecht (KNAW, Países Bajos) creaban en laboratorio por primera vez, veneno de serpiente reproduciendo la estructura de sus proteínas. A partir de las toxinas de los venenos de serpiente, muchas de las cuales aún no han sido identificadas, los fármacos inspirados en ellas podrían incluir nuevos relajantes musculares, analgésicos o anticoagulantes, además de paliar el problema de la falta de antídotos. El mar, por su parte, dada su gran diversidad biológica, viene siendo también una fuente de principios activos. En la actualidad los investigadores tratan de encontrar en el medio que originó la vida, organismos que produzcan moléculas distintas a las que conocemos. La observación de las interacciones de estos organismos, que han desarrollado potentes sistemas de defensa debido a sus exigentes condicionantes ambientales, ya ha dado origen al descubrimiento de nuevas moléculas. Hay varios fármacos de procedencia marina que se están usando para el tratamiento del cáncer; la biotecnológica PharmaMar es una de las compañías que los desarrollan.

Por otra parte, la tendencia hacia la integración de la tecnología en organismos vivos hace preciso hallar fuentes de energía biocompatibles. Ya en 1799 las anguilas eléctricas inspiraron el diseño de la primera batería; en 2018, investigadores de la Universidad de Michigan han replicado los conceptos básicos del proceso por el que las anguilas eléctricas generan las descargas con las que aturden a sus presas. Ello abre la puerta al desarrollo de órganos eléctricos artificiales, que se podrán aplicar en robots blandos y en la activación de implantes, como los marcapasos. Y lo último en integración son los robots biológicos, organismos vivos programables, bautizados ‘xenobots’…

De vuelta a la simbiosis

La vida es larga, y en su transcurrir, en nuestro hogar entran decenas de objetos que con el tiempo ocupan un espacio que no tenemos. Aunque siempre podemos deshacernos de ellos cuando la situación resulta insostenible, y en cajones y armarios ya no cabe, literalmente, nada más. Pero ¿y si no hubiera dónde ni modo de sacárnoslos de encima? No tendríamos más remedio que convivir con nuestros desechos; y eso es lo que hacemos cuando diseñamos, fabricamos y consumimos productos inmortales. Si la superpoblación del planeta supone un problema de espacio, la superpoblación de basura indestructible, a este ritmo, es matemáticamente insostenible en el tiempo.

El paradigma lineal de la ‘era del clínex’ causa contaminación ambiental y desaprovecha recursos: “Reciclamos menos de la mitad de nuestros residuos –señalan los portavoces del BSI – y, puesto que el diseño del producto no ha contemplado el residuo en origen, no existen las infraestructuras necesarias para su reciclaje o reutilización. El reciclaje no debería ser el estadio final de un producto; el desecho en sí debería dejar de formar parte de la cadena de producción”.

La economía circular, donde todo es recurso, se basa en el estudio de sistemas no lineales, como el clima o los ecosistemas (lo aborda la bioeconomía), con el objetivo de mantener las materias primas el máximo tiempo en uso, convirtiendo los flujos de residuos en cadenas de valor. Resulta fundamental, pues, ecodiseñar. Por lo que respecta a los componentes durables –a diferencia de los consumibles, que vuelven a la biosfera tras varios ciclos de uso– éstos no son biodegradables, por lo que, bajo este modelo, deberán ser diseñados para facilitar su reparación, actualización, reutilización o, en su momento, refabricación –ya que sus piezas estarían pensadas para volver a transformarse en materiales con los que fabricar nuevas piezas–.

El modelo circular reduce la extracción de materias primas, el coste de fabricación, la emisión de CO2, el precio del producto, y el residuo. Pero el fabricante, que ahorraría en procesos y optimizaría los ciclos de reutilización y refabricación, tendría que asegurarse de recuperar los componentes de los productos expresamente desarrollados para tener nuevos ciclos de uso. La opción que se baraja –para productos como coches, móviles, electrodomésticos…– es que el fabricante mantuviera la propiedad del producto, lo que conllevará el paso de un modelo de consumidores a otro de usuarios. Al nuevo consumidor/usuario, que también podrá ser productor, se le requiere la toma de conciencia para un cambio de hábitos y valores, en la línea del uso compartido de bienes y servicios, la autoproducción de energía y alimentos, o el consumo y la movilidad responsables, entre otras cuestiones.

Desde que en 2015 la Comisión Europea adoptara un paquete de medidas destinadas a impulsar la transición hacia la economía circular, los avances se suceden en los sectores clave, como el energético o el agrícola y ganadero, y cada vez son más los ejemplos de simbiosis industrial. Este nuevo modelo económico en su natural dinámica genera alianzas locales, nuevas sinergias y nuevos modelos de negocio, también nuevas filosofías empresariales y nuevos estilos en las relaciones laborales, propios del llamado capitalismo consciente. Y como la innovación en biología, ciencia de los materiales, nanotecnología, robótica, etc. hay que colocarla, y lo antes posible, en el circuito de producción y consumo, la innovación en ciencias económicas y empresariales ha de ser también protagonista del tránsito hacia el nuevo paradigma. Estas disciplinas deberán buscar otros puntos de vista con los que hallar nuevas oportunidades que aún no habíamos visto, no porque no estuvieran ahí sino porque no habíamos mirado.

Todo el funcionamiento de nuestra economía está llamado a cambiar. Esta transformación a todos los niveles va a requerir talento, innovación –ergo inversión- y compromiso. ¿Disciplinas implicadas? Innumerables: desde la ética o la economía, hasta la biología o la robótica y, claro, la biomimética. ¿Cómo produciremos?, ¿cómo generaremos –y distribuiremos– energía?, ¿cómo consumiremos?, o ¿cómo serán nuestras ciudades, nuestros hogares, nuestras empresas, y nuestras escuelas y universidades?, ¿cómo viviremos nuestra salud y nuestra enfermedad?, ¿cómo nos comunicaremos? o ¿cómo moriremos? La respuesta a estas y otras muchas preguntas será aquella que entre todos decidamos dar. En cualquier caso, independizarnos de la naturaleza no parece haber sido una buena idea. Roto el equilibrio perfecto, las prospectivas apuntan hacia la insostenibilidad de nuestra forma de vida, e insostenible es algo que, antes o después, desaparecerá. Para la humanidad ha llegado la hora de enfocar el futuro con una nueva mirada, antes de que todos nuestros momentos se pierdan en el tiempo…

Por lo que respecta a ella, la Tierra, ahí seguirá, seguramente distinta, ocupando su lugar en el Universo. Aunque nosotros ya no estemos.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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