Los sistemas de transporte y comunicación supusieron un antes y un después en la industria de la madera. La irrupción del ferrocarril sembró el planeta de traviesas de madera y la llegada del telégrafo supuso la eclosión de inacabables hileras de postes que diseñaron lo que habría de ser el paisaje de la industrialización. Más tarde, la fabricación de tableros, la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión o la globalización de los mercados marcarían el camino de la industria maderera. La madera es uno de los primeros materiales de construcción utilizados por el hombre. Con el paso del tiempo, el ser humano siguió sirviéndose de este material renovable, en la construcción de grandes infraestructuras, como las obras hidráulicas; para apuntalar minas; para fabricar envases y embalajes; para traviesas de ferrocarril; para la fabricación de muebles; o para la fabricación de tableros de fibra y aglomerados. Los orígenes La Revolución Industrial supuso el mayor cambio tecnológico, socioeconómico y cultural de la historia, y sus efectos, cimentados sobre los drásticos incrementos en la capacidad de producción como consecuencia de la irrupción de la máquina de vapor, se extendieron por toda Europa occidental y América del Norte durante el siglo XIX. Las consecuencias de la entrada en escena del ferrocarril, con la línea Liverpool-Manchester, se hicieron notar en todos los ámbitos: la agricultura encontró nuevos mercados y pudo vender a distancia mercancías frágiles; las ciudades dejaron de padecer crisis de abastecimiento; los industriales pudieron concentrar sus empresas, los suministros de carbón y materias primas se realizaron en forma regular y a bajo precio… La industria de la madera no quedó al margen de la expansión, bien al contrario, el desarrollo del ferrocarril absorbe gran cantidad de madera, además de hierro y carbón. Miles de kilómetros de traviesas y posterías de madera surcaron Europa y Norteamérica. Mónica Daluz / pdf
La tecnología aplicada a la madera ha ido evolucionando, con mejores propiedades de sus productos derivados y nuevos productos que han ampliado su campo de aplicación.
Los sistemas de transporte y comunicación supusieron un antes y un después en la industria de la madera. La irrupción del ferrocarril, sembró el planeta de traviesas de madera y la llegada del telégrafo supuso la eclosión de inacabables hileras de postes que diseñaron lo que habría de ser el paisaje de la industrialización. Más tarde, la fabricación de tableros, la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión o la globalización de los mercados marcarían el camino de la industria maderera.
La madera es uno de los primeros materiales de construcción utilizados por el hombre. Con el paso del tiempo, el ser humano siguió sirviéndose de este material renovable, en la construcción de grandes infraestructuras, como las obras hidráulicas; para apuntalar minas; para fabricar envases y embalajes; para traviesas de ferrocarril; para la fabricación de muebles; o para la fabricación de tableros de fibra y aglomerados.
Los orígenes
La Revolución Industrial supuso el mayor cambio tecnológico, socioeconómico y cultural de la historia, y sus efectos, cimentados sobre los drásticos incrementos en la capacidad de producción como consecuencia de la irrupción de la máquina de vapor, se extendieron por toda Europa occidental y América del Norte durante el siglo XIX.
Las consecuencias de la entrada en escena del ferrocarril, con la línea Liverpool-Manchester, se hicieron notar en todos los ámbitos: la agricultura encontró nuevos mercados y pudo vender a distancia mercancías frágiles; las ciudades dejaron de padecer crisis de abastecimiento; los industriales pudieron concentrar sus empresas, los suministros de carbón y materia primas se realizaron en forma regular y a bajo precio… La industria de la madera no quedó al margen de la expansión, bien al contrario, el desarrollo del ferrocarril absorbe gran cantidad madera, además de hierro y carbón. Miles de kilómetros de traviesas y posterías de madera surcaron Europa y Norteamérica. Entretanto, y aprovechando en algunos tramos las posterías de las líneas ferroviarias, se desarrollaron las líneas telegráficas primero, que también requerían instalación de postes de madera, y de teléfono y electricidad, después. Así, la industria maderera satisfizo las nuevas necesidades de una sociedad que se hallaba en la rampa de salida hacia la modernidad.
Desarrollo de las líneas de ferrocarril y de telégrafo
Años
Líneas de ferrocarril
Líneas telegráficas
Antes de 1854
190 km
0 km
1854
289
613
1855
442
716
1856
284
994
1857
630
5.381
1858
810
6.504
1859
1.180
6.504
1860
1.859
7.258
1861
2.313
7.831
1868
2.682
8.535
1863
3.517
9.696
Traviesas. La aplicación natural de las traviesas está en las vías de ferrocarril dando apoyo a los raíles, trasmitiendo el peso del material rodante al balasto y, por intermedio de éste, al suelo. Las traviesas pueden reutilizarse en otras aplicaciones, principalmente en jardinería, como decoración del paisaje, o en vallados, siempre teniendo en cuenta las restricciones normativas de uso vigentes en cada caso.
Hoy, la traviesa de madera ocupa una posición reducida en el sector del ferrocarril. Esta traviesa, en madera de roble o de pino, es aun empleada en numerosos casos donde sus cualidades la hacen necesaria: desvíos, puentes, sustituciones, vías secundarias, estaciones, etc., representando un 8% del total del consumo de traviesas en España. Algunas de las ventajas de la traviesa de madera frente a la hormigón son su durabilidad (30 años, una vez tratada con creosota), su elasticidad y resistencia, su menor coste de fabricación y su menos coste en transporte (su peso medio es de 90 kg).
España, años 50: punto de inflexión
Durante la primera mitad del siglo XX, la industria de la madera estaba constituida por aserraderos y carpinterías o carpinterías-ebanisterías. La serrería de entonces era una sierra de galera, en muchas ocasiones empujado a mano, y una de cinta de mesa para cantear. Todos los movimientos de la maderas se hacían a mano. Pero pronto llegaría la chapa y el tablero contrachapado en ciudades cercanas a los puertos, como Valencia, Barcelona o Bilbao, y a mediados de los 50 el tablero aglomerado. Entretanto, el tablero de fibras por ciclo húmedo, el Táblex, que vio la luz a finales de los 40, se abría paso. En los años 60 se separan en líneas específicas algunos productos de carpintería, como las puertas planas, como consecuencia del contrachapado, o el parqué. También se especializó maquinaria para la fabricación de muebles.
Así, entre los hitos de la industria de la madera en nuestro país cabe destacar la fabricación de tableros; la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión por incorporación de la electrónica y la informática; la globalización de los mercados y consecuentemente la necesidad de mejorar la competitividad, y la entrada del medioambiente como factor a considerar.
Pero del mismo modo que la mundialización de los mercados advenida con el desarrollo de los transportes y las comunicaciones supuso un incremento en la demanda de productos madereros, el progresivo desarrollo científico y tecnológico dio a luz nuevos materiales que vendrían a sustituir a la madera en algunas de sus aplicaciones. Sin embargo, la madera es probablemente la única materia prima renovable que se utiliza a gran escala y en la que su aprovechamiento no daña al medio ambiente, y es un material que de forma permanente y continua ha estado presente a lo largo de toda la historia de la civilización en casi todas las actividades del hombre.
Su tecnología ha ido evolucionando. Se han mejorado las propiedades de sus productos derivados, han surgido nuevos productos que han ampliado su campo de aplicación y se han complementado con otras materias primas para mejorar sus prestaciones.
Construir con madera
La madera ha sido material ineludible en la construcción a lo largo de la historia. En climas cálidos y húmedos encontramos refugios consistentes en armazones de madera cubiertos de hojas, hierbas o corteza de árbol; o, como en el caso de la arquitectura vernácula de Indonesia, construcciones elevadas sobre estructura de pilotes para crear una cámara sombreada, ventilada y aislar la vivienda del agua, construidas con madera, hojas y bambú.
En climas templados, hallamos, por ejemplo, las construcciones de los indios Yurok, al norte de California, con estructuras de madera de secuoya. Asimismo, la construcción en madera es utilizada en climas fríos; así encontramos la arquitectura vernácula de Noruega. También en Europa y Rusia hay una gran tradición de las fachadas de madera y hoy en día siguen teniendo aceptación.
Otro tipo de construcción interesante es el llamado Balloon frame. Con la inmigración de población europea a Estados Unidos se exportó el sistema constructivo de escuadrías de madera y mampostería. Los colonizadores disponían de mucha madera, que sumado a la aparición de aserraderos a vapor y la industrialización del clavo (que disminuye su coste), dan lugar a un nuevo sistema constructivo. El Balloon frame es una construcción ligera formada por montantes de pequeña escuadría separados 50 cm, con las viguetas del forjado y los pares de la cubierta apoyándose en travesaños clavados a los montantes. La estabilidad frente a las acciones horizontales se consigue mediante diagonales. El acabado exterior se realizaba con lamas de madera y en el medio se colocaba un papel grueso que aísla del aire y al interior madera.
El revestimiento exterior está constituido por lamas de madera machihembradas y la madera estructural se ha sustituido por montantes y viguetas de virutas y chapas de madera.
DOSSIERELPAPEL Entrevista a Carlos Reinoso, director general de Aspapel.
Si bien la productividad de la industria papelera se ha incrementado un 42% en los últimos diez años, la situación de enfriamiento de la actividad económica mundial ha repercutido en una reducción de la producción en 2008, del 4,5%. Menos actividad económica supone menos facturas, menos catálogos, menos cajas de cartón, menos anuncios en prensa…, de manera que la industria del papel se ha visto arrastrada por el frenazo acaecido en el resto de sectores pues, como veremos a lo largo de este reportaje, además del papel destinado a la industria gráfica, existen infinidad de objetos cotidianos que tienen entre sus materias primas, el papel. Pero un 21% de la cifra de negocio de la industria papelera española corresponde ya a productos nuevos y mejorados. Y es que el sector del papel, en todos sus ámbitos -gráfico, embalaje, higiénico y sanitario- ha apostado con firmeza por la innovación. Veámoslo. La tradicional clasificación entre papeles gráficos, de envase y embalaje, e higiénico y sanitario, se diluye debido a las nuevas posibilidades que brinda la impresión digital, que ha posibilitado la comunicación impresa en casi cualquier soporte y propicia una fusión hacia la comunicación. Paralelamente la industria del papel ha evolucionado tecnológicamente dotando al producto de nuevas propiedades, al tiempo que las tintas han entrado en una imparable dinámica de eficiencia medioambiental. Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, Aspapel, el 30% de los papeles que hoy usamos no existían hace 10 años y el 21% de las ventas del sector en nuestro país lo son en productos nuevos y mejorados, lo que prueba el camino hacia la innovación emprendido por la industria papelera. Entre las aplicaciones que hacen de éste un producto de valor añadido podemos citar los papeles para cromatografía, el papel electrotécnico para transformadores de alto voltaje, el cartón dieléctrico para motores y dinamos, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión en automóviles, papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, papeles especiales para la protección de frutas ante las inclemencias del tiempo durante su proceso de crecimiento y cosecha, papel cushion, o el papel interleaving. Mónica Daluz / pdf
Si bien la productividad de la industria papelera se ha incrementado un 42% en los últimos diez años, la situación de enfriamiento de la actividad económica mundial ha repercutido en una reducción de la producción en 2008, del 4,5%. Menos actividad económica supone menos facturas, menos catálogos, menos cajas de cartón, menos anuncios en prensa…, de manera que la industria del papel se ha visto arrastrada por el frenazo acaecido en el resto de sectores pues, como veremos a lo largo de este reportaje, además del papel destinado a la industria gráfica, existen infinidad de objetos cotidianos que tienen entre sus materias primas, el papel. Pero un 21% de la cifra de negocio de la industria papelera española corresponde ya a productos nuevos y mejorados. Y es que el sector del papel, en todos sus ámbitos -gráfico, embalaje, higiénico y sanitario- ha apostado con firmeza por la innovación. Veámoslo.
Érase una vez, que en un bosque como éste nacería un árbol para hacer posible que millones de pensamientos, convertidos en palabras, se extendieran por el mundo para instruir, informar, conmover, motivar y entretener. Estos ejemplares no están ahí por casualidad; fueron plantados expresamente para producir madera de la que más tarde obtener pasta de papel.
La tradicional clasificación entre papeles gráficos, de envase y embalaje, e higiénico y sanitario, se diluye debido a las nuevas posibilidades que brinda la impresión digital, que ha posibilitado la comunicación impresa en casi cualquier soporte y propicia una fusión hacia la comunicación.
Paralelamente la industria del papel ha evolucionado tecnológicamente dotando al producto de nuevas propiedades, al tiempo que las tintas han entrado en una imparable dinámica de eficiencia medioambiental.
Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, Aspapel, el 30% de los papeles que hoy usamos no existían hace 10 años y el 21% de las ventas del sector en nuestro país lo son en productos nuevos y mejorados, lo que prueba el camino hacia la innovación emprendido por la industria papelera. Entre las aplicaciones que hacen de éste un producto de valor añadido podemos citar los papeles para cromatografía, el papel electrotécnico para transformadores de alto voltaje, el cartón dieléctrico para motores y dinamos, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión en automóviles, papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, papeles especiales para la protección de frutas ante las inclemencias del tiempo durante su proceso de crecimiento y cosecha, papel cushion, o el papel interleaving.
Consumo y modelo de negocio
Han transcurrido más de dos mil años desde que la humanidad dio con un soporte de fácil obtención y almacenamiento, barato, duradero e idóneo para poder plasmar y difundir sus inquietudes y saberes: el papel. Pero la proliferación del uso de medios electrónicos está reduciendo la demanda de este producto, circunstancia que se acentúa con la situación de crisis económica generalizada en que vivimos. En lo que llevamos de año, las cifras, en el segmento del papel gráfico, sitúan el decrecimiento de la demanda entre el 20 y el 30% en comparación con los mismos meses del año anterior.
“En EEUU -nos cuenta Juan Vila, gerente de Stora Enso-, la tendencia para los próximos 10 años es de decrecimiento del mercado; allí la gente joven compra cada vez menos periódicos y ese fenómeno también llegará a Europa. El del papel de periódico es un segmento que no se puede reconvertir y la solución pasa por cerrar las instalaciones más ineficientes.”
Con respecto al ámbito de las revistas periódicas, la valoración de Vila es que “aunque el número de páginas ha bajado por el descenso de la publicidad, a largo plazo el consumo se reactivará y, como consecuencia, se volverán a imprimir más páginas.”
En nuestra conversación con el gerente de Stora Enso, Vila señaló el advenimiento de la impresión digital como el mayor de los cambios acaecidos en el sector; “este tipo de impresión permite una tirada baja, pero es lenta y cara; más allá de los 1.000 ejemplares es más rentable la tradicional, aunque el continuo desarrollo de nuevas tintas hará que, a la larga, vaya ganando terreno. Al final -concluye- se complementarán.”
Dentro de la industria papelera, el sector del envase y embalaje es el que “tiene mayor peso, y aunque está atravesando un mal momento -como señala Vila-, ya que se empaquetan menos cosas, y aunque la evolución es muy lenta, se hacen modificaciones o pequeñas innovaciones para satisfacer las necesidades del cliente.” Además de su versatilidad en cuanto a aplicaciones y a su adaptabilidad al comportamiento de la demanda, debemos añadir sus buenas características medioambientales, que lo convierten en un producto que cumple con las nuevas demandas del consumidor.
El director general de Aspapel, Carlos Reinoso, hace una valoración sobre el futuro de los papeles destinados al embalaje: “los análisis destacan las ventajas competitivas del papel frente a otros materiales alternativos; el papel como material de embalaje (cartón ondulado, cartón estucado, sacos y bolsas) es reciclable y renovable, sólido, resistente, ligero, de gran adaptabilidad, higiénico, ofrece gran calidad de impresión y resulta inmejorable como vehículo de marca.”
Juan Vila, por su parte, nos explica que “el cartón es un producto estándar y que como tal no ha experimentado una evolución significativa en el último decenio; eso sí, la innovación que más demanda el mercado es lograr precios más bajos; esa es la verdadera innovación en este producto: hacer más eficiente la producción.”
Un poco de historia
Hemos pedido al director general de Aspapel, Carlos Reinoso, que nos guíe en este paseo por la historia del papel y así sintetiza nuestro experto el proceso histórico de este imprescindible soporte para la comunicación humana a lo largo de los siglos, la evolución de los procesos de fabricación, así como los grandes hitos e innovaciones en la historia de la fabricación del papel: “La historia del papel es la historia de la humanidad en sus aspectos más innovadores. El papel se inventó en China hace unos dos mil años, y fueron los árabes quienes lo introdujeron en Occidente a través de España, que es de este modo el país europeo con más antigua tradición papelera. El papel como material supuso una gran ventaja frente a los materiales anteriores -papiro, pergamino…- y tuvo mucho que ver en el gran desarrollo cultural que llegó a alcanzar el imperio islámico.
Con la invención de la imprenta, el papel pudo dar la verdadera medida de su utilidad por sus cualidades gráficas y -dado que se trata de un producto renovable- pudo hacer frente a la gran demanda de los impresores. A partir del siglo XV, la industria papelera adquiere un enorme desarrollo en Europa y el papel fue causa y protagonista de la gran eclosión cultural del Renacimiento.
Ese gran crecimiento de la industria supuso la investigación y desarrollo de nuevas fibras papeleras, la invención de la técnica de blanqueo y el desarrollo de la maquinaria papelera con innovaciones como la pila holandesa y la máquina de papel continuo.
La actual industria papelera se asienta sobre tres grandes pilares, tres grandes hitos de la innovación en la tecnología papelera: la invención de la máquina de papel continuo, el desarrollo del método para la obtención de celulosa a partir de madera y el desarrollo de las técnicas de reciclaje”.
Instalaciones de cultivo de árboles, en las primeras fases del proceso.
Del árbol a la librería… En tres pasos
Los productos papeleros son naturales y reciclables y se fabrican con sofisticadas maquinarias, cada vez más respetuosas con el medio ambiente. Veamos cómo se cultiva, cómo se recicla y cómo se fabrica.
Uno: el papel se cultiva y se recicla
El papel se fabrica con fibras de celulosa procedentes de madera de pino y eucalipto, que se cultiva en plantaciones forestales, y no se utiliza madera de especies exóticas de los bosques tropicales ni de roble, haya o encina.
Las plantaciones forestales de especies de crecimiento rápido absorben mucho carbono (un kilo de papel almacena 1,3 kilos de CO2), ayudan a que la superficie arbolada crezca y a que los bosques naturales se conserven. Estas plantaciones se hacen en tierras que los ganaderos y los agricultores ya no utilizan, y de este modo se crean puestos de trabajo y se consigue que en esos lugares el campo no quede abandonado.
Una vez utilizado, el papel usado se recicla fabricando papel nuevo. En España ya recuperamos para su reciclaje el 69% del papel que consumimos al año. Tal como argumenta la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, “es falso que reciclando papel se ahorren árboles, ya que la fibra de celulosa procede de árboles cultivados para hacer papel, que de otro modo no se plantarían”. Según las mismas fuentes, por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan y cultivan seis nuevos árboles, lo que representa un total de 430.000 hectáreas de arbolado de pino y eucalipto que “existen y se mantienen gracias a la producción papelera”.
Estas impresionantes instalaciones corresponden a una moderna fábrica del
sector papelero.
Dos: recuperación y reciclaje
El papel usado se recoge por dos vías: la recogida industrial (en grandes superficies, empresas, imprentas…) y la recogida selectiva municipal (contenedor azul, puntos limpios, recogida puerta-puerta en oficinas y edificios públicos…).
El papel y el cartón usado que el consumidor deposita en el contenedor azul, es recogido por un camión grúa y llevado al almacén de un recuperador de papel y cartón. El recuperador lo clasifica por tipos, lo limpia, lo acondiciona, lo enfarda y lo envía a la fábrica papelera. El papel entra en la fábrica a través de cintas transportadoras, se mezcla con agua en el pulper y se agita. Las fibras de papel se separan de las grapas, plásticos, etc., y pasan a la máquina papelera.
Las fibras de celulosa forman una banda húmeda, de la que se va eliminando el agua. Así el papel usado se convierte en una bobina de papel nuevo.
Tres: fabricación de celulosa y papel
El papel se fabrica con las fibras de celulosa que hay en la madera. Cuando esa fibra se utiliza por primera vez se llama fibra virgen y cuando a través del reciclaje la recuperamos y la volvemos a utilizar como materia prima para fabricar papel la llamamos fibra recuperada o reciclada, aunque podríamos decir que se trata de la misma fibra en momentos diferentes de su ciclo de vida. Primero se separan las fibras unidas por una especie de pegamento, llamado lignina, “moliendo” la madera o disolviendo el pegamento con calor y productos químicos.
Para fabricar el papel, las fibras de celulosa se mezclan con agua y esa mezcla pasa a la máquina papelera. En la máquina, la mezcla de agua y fibras se coloca sobre una larga banda conducida por rodillos. A continuación se va retirando el agua por varios procedimientos: gravedad, vacío, presión y secado. Y finalmente obtenemos una enorme bobina de papel.
Una moderna línea de producción de papel puede llegar a medir 200 metros de largo y ocupar un espacio tan grande como dos campos de fútbol. Tiene hasta 5.500 km de cables, 100 km de tuberías y cientos de válvulas. Es totalmente automática y se maneja con hasta 50 pantallas y teclados de ordenador. Cientos de sensores y escáneres de última generación se ocupan de los procesos de control.
Última fase del proceso de fabricación del papel: la bobina.
Fabricación de papel: revolución medioambiental
La industria del papel ha sido pionera en la asunción de procesos productivos eficientes y responsables, tal como demuestran los datos y en contra de la percepción de buena parte de la opinión pública. La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón nos proporciona algunas cifras que lo corroboran: Desde 1990, la demanda química de oxígeno (DQO) de los efluentes del sector por tonelada producida se ha reducido en un 57% para el papel y en un 69% para la celulosa; los sólidos en suspensión por tonelada han disminuido en un 64% para la celulosa y en un 91% para el papel, y los compuestos orgánicos halogenados (AOX) se han reducido en un 73% con la producción de celulosa libre de cloro elemental.
El 100% de la producción de celulosa blanqueada es ECF (libre de cloro elemental) o TCF (totalmente libre de cloro). El sector utiliza un 94% de combustibles más limpios, como el gas natural (62%), o renovables, como la biomasa residual del proceso de fabricación (32%), y produce cerca del 50% de la energía renovable con biomasa generada en España.
Por otra parte, la industria papelera española es uno de los grandes impulsores de la cogeneración, sistema que produce a la vez energía eléctrica y energía térmica para consumo industrial, con muy alto rendimiento, por lo que ahorra energía primaria y reduce las emisiones. El sector produce mediante cogeneración el 2,2% de la electricidad total generada en España y es líder, con un 18% de la cogeneración nacional. En este sentido, la energía generada por la industria papelera española, a través de este método altamente eficiente cubre el consumo energético total del sector.
Consumo de papel
Cada español utiliza al año unos 170 kilos de papel en más de 300 usos relacionados con la educación, la cultura, el arte, la comunicación, el comercio, la higiene o la sanidad, entre otros, y se reparten así:
58 kilos de papeles gráficos (diarios, revistas, libros, folios, cuadernos…).
66 kilos de embalajes de cartón ondulado (cajas de productos de alimentación y bebidas, electrónica e informática, perfumería y droguería, juguetes…).
17 kilos de papeles higiénicos y sanitarios (papel higiénico, rollos de papel de cocina, pañuelos, servilletas…).
12 kilos de cartón estucado (cajas de cereales, de conservas, de perfumes, de medicinas…).
17 kilos de otros papeles (sacos, papel decorativo, papel moneda, filtros, etiquetas…).
Papeles gráficos e innovación
Los papeles gráficos han conseguido reducir muy notablemente sus gramajes manteniendo las mismas características y calidad de impresión; ésta ha constituido una línea de investigación e innovación tradicional en las últimas décadas. Sin embargo, existen infinidad de propuestas novedosas que dan respuesta a requerimientos del mercado que no siempre ha sido posible satisfacer. Ahí van algunos ejemplos: el papel resistente a la intemperie para carteles publicitarios, de alta estabilidad dimensional, gran resistencia al desgarro y alta opacidad incluso cuando está mojado; sobres con ventana de papel transparente, en lugar de plástico, lo que facilita su reciclaje; papeles desarrollados específicamente para la impresión láser para la pre-impresión offset; papel para las impresoras de chorro de tinta que disminuye el tiempo de secado; papeles fotográficos para impresora; papeles para formularios para lectura óptica; o el papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, entre otros.
Consideraciones sobre el futuro
En cuanto a los papeles gráficos, el desarrollo de las modernas tecnologías de la comunicación está suponiendo cambios en los hábitos de consumo. Sin embargo, el papel se está adaptando bien a los nuevos escenarios en los que por una parte perviven usos tradicionales y por otra parte se están desarrollando nuevas aplicaciones. Y es que el desarrollo de las tecnologías de la información no ha traído consigo la anunciada “oficina sin papeles”, sino la “imprenta ubicua”. El director general de Aspapel, Carlos Reinoso opina al respecto que “gracias a los potentes programas de edición y a las modernas impresoras, el más modesto PC se convierte en una verdadera imprenta. El correo electrónico ha supuesto un importante aumento del tráfico de información y ha introducido un cambio en el proceso: antes se imprimía y después se distribuía; ahora se distribuye electrónicamente y es el receptor quien imprime.”
Fuente: Aspapel
Fuente: Aspapel
Fuente: Aspapel
Fuente: Aspapel
“Por otra parte -prosigue Reinoso-, continúan apareciendo nuevos diarios impresos y el fenómeno tan exitoso de la prensa gratuita está revolucionando un mercado cuyo futuro se estaba poniendo en entredicho. Y las nuevas tecnologías traen consigo innovaciones como por ejemplo la edición bajo pedido, el fastbook, que abren nuevas posibilidades a la edición en papel. Los nuevos hábitos de lectura en el transporte público han propiciado además el auge del libro de bolsillo, facilitado por los papeles de bajo gramaje.”
Libro digital, ¿adiós al papel?
Si bien el impacto de la digitalización en el mundo editorial no ha sido tan notorio como en otras industrias culturales, como la música o el cine, la progresiva digitalización de libros, así como la cada vez mayor presencia en el mercado de dispositivos lectores de eBooks (ya sea mediante dispositivos específicos o aplicaciones para smartphones) hace prever que el inminente encuentro entre tecnología y sector editorial pueda modificar tanto los hábitos lectores como la cadena de valor del sector. Un reciente estudio de la consultora The Cocktail Análisis cita entre sus conclusiones que los libros son el contenido más atractivo para la lectura a través de ebook entre los interesados en su compra, por encima de la prensa; que el ebook podría llegar a expandir los momentos lectores del libro, ya que se anticipa una lectura potencialmente más frecuente que la que tiene lugar en el momento actual sobre papel; que las motivaciones que llevarían a comprar un dispositivo de este tipo tienen un carácter eminentemente práctico, vinculado a su portabilidad, versatilidad, transporte y ahorro de espacio.
Frente a la practicidad de las potenciales motivaciones de compra, los frenos tienden a adquirir un carácter fuertemente emocional, vinculándose en buena medida a la “mítica del papel”. Tal como señala Carlos Reinoso “lo que sin duda está quedando muy claro es que el papel impreso -frente a otros soportes- tiene una gran capacidad para transmitir emociones porque se puede tocar y sentir, se puede oler y crea con el lector una relación cercana, directa, física, que hace que el mensaje sea más potente y convincente”.
Tufos y perfumes…
“Mi nombre es Stilton, Geronimo Stilton. Me considero un tipo, o sea un ratón, absolutamente normal. Soy editor: mi editorial publica el diario más leído de la Isla de los Ratones, El Eco del Roedor.” Así comienza la primera de las aventuras de Geronimo Stilton, el protagonista de una colección de 34 títulos, que lleva vendidos más de 2.000.000 de ejemplares en nuestro país. ¿El secreto de su éxito?: Las hazañas del ratón Geronimo no sólo se leen sino que se huelen… Sus páginas están impregnadas de olores en consonancia con las historias que viven los personajes.
Papel prensa
Utilizado para la impresión de diarios, está fabricado mayoritariamente a base de papel recuperado o pasta mecánica. Puede ser blanco o ligeramente coloreado y su gramaje habitual oscila entre 40 y 52 g/m2, aunque puede llegar a 65 g/m2.
Papel para impresión y escritura
Utilizado para revistas, libros, cuadernos, agendas, sobres, folletos, carteles, papeles de oficina…, puede ser estucado o no estucado, dependiendo del uso a que esté destinado. El estucado es un proceso mediante el que se adicionan al papel -por una o por las dos caras- productos como caolín o carbonato cálcico, que permiten mejorar las características de impresión, haciendo el papel más brillante, más opaco y más uniforme.
Papel higiénico y sanitario
Fabricados a base de fibra virgen o papel recuperado o una mezcla de ambos, se utilizan en la higiene personal (papel higiénico, compresas, pañales, pañuelos…), en el ámbito doméstico (rollos de papel de cocina, servilletas, manteles, filtros de café…) y como material sanitario y de limpieza industrial.
Papel para envases y embalajes
Papeles para cartón ondulado: Utilizados en las distintas capas de las cajas de cartón ondulado, se fabrican básicamente con papel recuperado, si bien pueden incorporar, en distinta proporción, pasta virgen. En este grupo se incluyen: papeles para ondular (fluting, semiquímico, etc.), kraftliner, testliner y biclases.
Papel kraft sacos: papel de gran resistencia empelado en la fabricación de sacos de gran tamaño para materiales de construcción, alimentación animal…
Cartoncillo: empleado en la fabricación de estuches plegables o envases, es un material compacto hecho a base de pasta virgen y/o papel recuperado, con varias capas y normalmente acabado con recubrimiento de una capa de estuco.
Papeles especiales
Entre ellos: papel impermeabilizado para embalaje de productos hortofrutícolas, papel microrizado de gran extensibilidad, papel inter-leaving de excelente comportamiento frente a elevadas temperaturas para intercalar en usos industriales como el laminado en frío de acero, papel cushion para usos industriales como sustituto del poliuretano, papel moneda, papel metalizado directamente por alto vacío, papel autoadhesivo inhibidor del moho, papel acetato de celulosa transparente…
OPINIÓN
Uno de cada tres papeles que hoy utilizamos, hace diez años no existía
Entrevista a Carlos Reinoso, director general de Aspapel
Carlos Reinoso nos habla en esta entrevista de las innovaciones más relevantes que han tenido lugar durante los últimos años en las propiedades del producto que nos ocupa, el papel. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta Papel y Cartón destaca la versatilidad de este material, sus múltiples aplicaciones y sus óptimas características medioambientales.
Carlos Reinoso, director general de Aspapel.
Háblenos del proceso de innovación que ha experimentado el papel como producto, para adaptarse a las exigencias del mercado a lo largo del tiempo.
Una de las principales características del papel es su enorme versatilidad, que le permite adaptarse a la evolución del mercado. Podemos decir que uno de cada tres papeles que hoy utilizamos habitualmente, hace diez años ni siquiera existía.
Los papeles más conocidos y de uso más habitual como son en general los papeles gráficos, los papeles para envases y embalajes y los higiénicos y sanitarios, están reinventándose cada día, en un proceso continuo de innovación, desarrollando papeles con nuevas o mejoradas características que permiten que este material esté presente en usos y aplicaciones no hace mucho impensables.
Un ejemplo curioso en el campo de los papeles gráficos podría ser el papel resistente a la intemperie para carteles publicitarios, de alta estabilidad dimensional, gran resistencia al desgarro y alta opacidad incluso cuando está mojado.
En el campo de los envases tenemos papeles de gran resistencia como el papel para sacos de gran contenido, que se utilizan para cemento, por ejemplo, papeles con barrera antigrasa como el que se utiliza para envoltorio de la mantequilla, papeles de alta resistencia a la humedad como los envases de congelados o papeles de gran resistencia al calor como los moldes de las magdalenas que se utilizan en hornos industriales.
Las aplicaciones del papel en el campo sanitario son muy numerosas como, por ejemplo, el papel de características no citotóxicas para apósitos sanitarios. Y hay también innovaciones para el hogar como el papel higiénico perfumado o los pañuelos con bálsamo suavizante.
Pero además de estos tres grandes tipos de papeles, más conocidos y habituales, hay otros muchos papeles presentes en nuestra vida diaria. El filtro de la cafetera, la bolsita de té de papel filtro, el papel de lija de la lima de uñas, la bolsa de la aspiradora, los papeles de seguridad (papel moneda, documentos de identidad, certificados…), las etiquetas de papel metalizado de las botellas de cerveza, las etiquetas adhesivas de todo tipo…
Por no mencionar otros tipos de papeles que ni siquiera somos conscientes de que utilizamos, como los que se usan en automoción o en los equipos electrónicos e informáticos.
En el sector gráfico intervienen tres elementos (papel, tintas y maquinaria de impresión) cuyas características deben “trabajar” interrelacionadas. ¿Cuál es la dinámica de este “tándem a tres bandas”? ¿Los fabricantes de papel tienen en cuenta las innovaciones en las tintas y en los sistemas de impresión a la hora de diseñar productos con nuevas propiedades?
Efectivamente, el papel ha ido innovando de forma paralela al proceso de mejora y evolución continua que se produce en el campo de la maquinaria papelera y de las tintas.
En la fabricación del papel buscamos responder a los crecientes estándares de calidad gráfica con papeles especializados para las distintas necesidades de impresión, para ofrecer mayor lisura, secado rápido, mayor brillo y densidad del tono de las tintas… Hay papeles estucados arte y triple capa que se emplean en ediciones de lujo o en determinados tipos de publicidad, los estucados industriales de doble capa, que son muy utilizados, los estucados a una cara para sobrecubiertas, por ejemplo. Los estucados de alto brillo para displays, bolsas… Sin hablar de las múltiples posibilidades de papeles para impresiones especiales, por ejemplo en etiquetas.
Pero también mejoramos la estabilidad dimensional y la formación de la hoja para responder mejor a las grandes velocidades de las máquinas offset.
Además, los papeles gráficos han conseguido reducir muy notablemente sus gramajes, manteniendo las mismas características y calidad de impresión y sin perder maquinabilidad y resistencia. En este sentido existe una clara demanda social y papeleros, impresores y editores trabajamos conjuntamente para hacer posible, por ejemplo, la edición de libros de texto con un papel de bajo gramaje, que mantiene las condiciones de calidad de impresión y pesa un 30% menos en la mochila del niño, o libros de bolsillo con papel de bajo gramaje, para hacer más fácil su transporte y lectura en los trayectos casa-trabajo-casa en el metro, el tren o el autobús.
El papel prensa se está fabricando también a gramajes muy bajos, impensables hace muy poco tiempo, y con excelentes resultados de maquinabilidad, resistencia y calidad de impresión.
También el papel responde a las nuevas necesidades de la impresión en el ámbito doméstico y en las oficinas, desarrollando papeles destinados específicamente para la impresión láser, papel para las impresoras de chorro de tinta que disminuye el tiempo de secado, papeles fotográficos para impresora…
Hablemos del “papel tecnológico” ¿Cuáles son las prestaciones más innovadoras en el sector del papel? Y ¿qué nos queda por ver; en qué dirección van las investigaciones?
La producción de papel es hoy un proceso tecnológicamente muy complejo y en constante innovación. La evolución de la tecnología papelera sigue una pauta clara: más velocidad, más productividad, más especialización y más calidad de producción, con soluciones orientadas a la protección del medio ambiente.
Según la última Encuesta INE sobre innovación tecnológica en empresas, el 36% de las empresas del sector del papel y el cartón son empresas innovadoras, y actualmente el 21% de la cifra de negocio del sector del papel y el cartón corresponde a productos nuevos o mejorados.
Se trata de productos de alto valor añadido y alta tecnología, con sorprendentes prestaciones e insospechadas aplicaciones.
Un buen ejemplo son los papeles filtro con infinidad de aplicaciones, entre las que se encuentran: los papeles indicadores de pH, los papeles para cromatografía, el papel filtro con carbón activo…
En el campo de la electrónica y la informática, el papel tiene también muy diversas aplicaciones, como el papel electrotécnico para uso en cables y transformadores de alto voltaje; el cartón dieléctrico, con efectos aislantes, para contadores, aparatos de radio, transformadores, motores, dinamos…; el papel para baterías; el papel que se utiliza en las placas de circuito impreso de los ordenadores…
En el campo de la automoción, se utilizan distintos tipos de papel, por ejemplo, papeles de extrema resistencia en las juntas de culata, papel filtro en los filtros del aire o de la gasolina, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión…
La de los papeles de seguridad es también otra familia interesante, con elementos singulares como fibras fluorescentes, tintas reactivas, superficies sensibles…, adaptados a las más exigentes técnicas de impresión y personalización para papel moneda, documentos de identidad, certificados…
En definitiva hay más de 500 tipos de papel presentes en nuestra vida diaria.
Otro gran bloque sería el papel reciclado. Cuéntenos las ventajas e inconvenientes de este tipo de papel así como, tal vez, ideas erróneas en el debate “papel no reciclado versus papel reciclado”.
En realidad la oposición papel reciclado/papel de fibra virgen parte del desconocimiento del verdadero funcionamiento del ciclo del papel, un ciclo integrado que se inicia en la naturaleza, con el árbol.
El papel se fabrica con fibra de celulosa procedente de la madera, un recurso natural y renovable. Cuando esta fibra de celulosa se utiliza una primera vez en la fabricación del papel, se denomina fibra virgen. A continuación, a través del reciclaje, esa misma fibra de celulosa se reutiliza sucesivas veces y se denomina entonces recuperada o reciclada.
Para mantener en funcionamiento este ciclo de aprovechamiento es necesario ir incorporando una cierta cantidad de fibra virgen al ciclo, dado que la fibra de celulosa se va deteriorando con los sucesivos usos y además alrededor de un 19% del papel que utilizamos no puede recuperarse para el reciclaje porque lo guardamos (libros, documentos, fotos…) o porque debido a su uso de deteriora o se destruye como ocurre con el papel higiénico.
Hay determinados tipos de papel que -por el uso a que están destinados- necesitan ofrecer unas características que aporta solo la fibra virgen, que se incorpora después al proceso de reciclaje, contribuyendo a mantener el ciclo del papel en funcionamiento.
Por otra parte, la madera con la que se hace el papel, en España se planta y se cultiva en plantaciones de pino y de eucalipto, que están continuamente regenerándose y replantándose. Por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan y cultivan seis nuevos árboles. Y gracias a la producción papelera, existen y se mantienen 430.000 hectáreas de arbolado, que de otro modo no existirían.
Lo fundamental es que el papel que utilicemos -sea de fibra virgen o reciclada- lo depositemos en el contenedor azul para su reciclaje. Lo importante es que el papel es reciclable y que de hecho es el material que más se recicla.
¿Qué opina sobre los nuevos criterios en la “compra pública” en relación al tipo de papel que éstos imponen? ¿Cómo afectará al sector?
La Administración central ha establecido criterios aplicables a las compras públicas que tienen como objetivo reducir el consumo de papel y limitar la impresión. Y esto se hace no para ahorrar costes -algo que sería encomiable- sino argumentando razones medioambientales sin fundamento alguno. Estos nuevos criterios suponen tanto la reducción del consumo como la elección de unos tipos de papeles que apenas se fabrican en España. Y, la verdad, es difícil entender que la Administración española acabe importando el 100% del papel que consuma.
En clave de opinión…
El imperio del bit, la cultura del snack y cómo pasar de la amenaza a la oportunidad
Con el arribo de la digitalización se multiplicaron los soportes y los canales de difusión de la cultura; ello está dando lugar a la aparición de nuevas fórmulas de comercialización de los contenidos y a la transformación de los modelos de negocio y del papel de las industrias implicadas. Desde los albores de la galaxia Gutenberg los destinos de la industria papelera y de la industria gráfica han discurrido en paralelo ¿será distinto ahora, en la era digital? Este artículo les propone una reflexión sobre el modo en que el código binario está transformando el mensaje y, por tanto, el medio. En cualquier caso, si alguien o algo gana esta batalla, que se libra en la aldea global, será la comunicación humana.
¿Se acuerdan de cuando a los comerciantes de los 80 se les ocurrió que en lugar de abrir su tienda donde no tuvieran competencia en kilómetros a la redonda, lo mejor sería colocarse junto a ella generándose así un “efecto llamada” que dio lugar al nacimiento de las zonas comerciales, bien urbanas o extrarradiales? Algo parecido está ocurriendo en la era digital. Parece ser que “bit llama a bit”. El vídeo no acaba con la estrella de la radio sino que la reinventa y le saca el mayor partido.
Teóricos de la comunicación audiovisual y puristas reaccionarios se lamentan de que la digitalización de la fotografía hace a ésta perder su valor testimonial como documento porque en cualquier catástrofe o momento noticiable hay alguien que saca su cámara, o simplemente su móvil, del bolsillo. En algunos de estos sectores se afirma que la participación masiva de aficionados en la producción de contenidos causará un empobrecimiento de los mismos que amenaza con llegar a los medios de comunicación. ¿Desde cuándo la democratización en el uso de las tecnologías y la participación ciudadana en la construcción social son perniciosas? Éste sería un debate sobre el contenido, pero, ¿qué pasa con, digamos, el continente? La cuestión es que los verdaderos vaivenes son para la industria: el negocio del revelado ha caído en picado, los canales de distribución han variado y el precio medio de las cámaras fotográficas ha descendido drásticamente. En cualquier caso, lo cierto es que hoy tomamos más imágenes que nunca y tienen cámara más personas que nunca. Conclusión: gana la fotografía.
Tomemos otro ejemplo: la música digital. Que las notas en código binario transformarán el negocio de la música es una opinión unánime, pero contrariamente a lo que aseguran los distintos actores de la industria musical, no acabarán con la música. Los nuevos sistemas de distribución, de fácil acceso y bajo coste, están provocando una caída de las ventas de CD pero han conseguido que más personas escuchen música y que éstas escuchen más música de lo que lo hacían cuando para ello debían comprar un CD original. Conclusión: gana la música.
En el cine ocurre lo mismo desde hace tiempo; la llegada del vídeo, analógico primero y en DVD después, y más recientemente de las pantallas planas cada vez de mayores pulgadas, así como de los sofisticados sistemas de home cinema, han ido socavando el negocio de las salas de cine. Con la irrupción del P2P y el progresivo incremento del ancho de banda, además del crecimiento que han experimentado los canales de televisión de pago, el negocio de los videoclubs también ha venido a menos; hasta la programación televisiva ha relegado el film de la parrilla: ¿para qué si podemos elegir la película, además de cuándo verla? Pero el cine no está en crisis. La premisa se cumple de nuevo: gana el cine.
La industria gráfica tampoco es inmune al “síndrome del bit”, pero su versatilidad la sitúa en una posición de privilegio frente a otras industrias culturales. La desmaterialización nos brinda el acceso universal a la información al tiempo que ésta es susceptible de desaparecer de la red en un abrir y cerrar de ojos. Caminamos hacia un cambio en la filosofía documental en dirección, por un lado, a la digitalización, y por otro hacia la racionalización del documento impreso. Contrariamente a lo que pudiera parecer, el advenimiento de la digitalización trae como consecuencia la revalorización de la página, en la que se buscará que el gasto en el papel gane en efectividad. Imprimir mucho e imprimir más rápido dará paso a la impresión inteligente: segmentada, efectiva y de calidad.
Ámbito “de papel” por excelencia es el educativo, y en él se fragua un cambio de hábitos. El e-learning empuja, el e-book también se abre paso… pero ahí va un dato que da que pensar: una encuesta entre estudiantes universitarios americanos determinó que el 43% de ellos mencionaba el olor, tanto a nuevo como a viejo, como la cualidad que más les atraía de los libros en tanto que objetos físicos. Desde entonces, la tienda on line de libros electrónicos Café Scribe, con cada compra, envía por correo una pegatina que al rascarla desprende un “olor mohoso” a libro viejo…
Anécdotas aparte, no sé si las habilidades lectoras ganarán esta batalla, pero el caso es que las universidades más prestigiosas del mundo, a la última en tecnología, cuelgan sus llamadas “píldoras docentes” -piezas de unos 10 minutos con conceptos fundamentales, directas y concisas-, en la plataforma digital iTunes U, una nueva prueba irrefutable del triunfo de la cultura del snack; lo que parece claro es que la letra impresa no tiene rival y que nada iguala el placer de tocar…
Aclaremos eso de “cultura del snack”. Nace como consecuencia del exceso de oferta audiovisual y es el resultado del proceso de fragmentación del discurso cultural. El concepto, bautizado en EE.UU., se refiere a ese picoteo permanente de cultura en pequeños trozos, al consumo de ocio digital por piezas en cualquier momento y lugar. Un vídeo de YouTube en la oficina, una canción comprimida en el autobús, un post desde la PDA en la cola de Hacienda…
Los móviles de última generación propician el consumo de ocio digital por piezas en cualquier momento y lugar, y al mismo tiempo convierten al ciudadano en creador de contenidos.
El hipertexto cambió el panorama por completo. Las herramientas de la nueva red, de nombre 2.0, indexan, organizan y relacionan el territorio virtual tratando de optimizar la gestión de la información, pero el cibermundo sigue siendo tan grande, y cada vez lo será más -por otra parte, que así sea-, que estamos abocados inexorablemente a la parcelación, al retal, a la flash-información. Los formatos mini y micro se apoderan del escenario del ocio y la cultura. Los telediarios han cambiado su estructura, yendo poco más allá del titular, y periódicos y revistas se encogen para adaptarse a la movilidad y participar de ese universo de pequeños bocados de consumo instantáneo. Lo último en píldoras de entretenimiento son los capítulos de series de los 70, como Los Ángeles de Charlie o Starsky y Hutch, comprimidos en cinco minutos de duración; la idea de los miniepisodios es de Sony Pictures Television con el site The Minisode Network, que ha articulado a través de la plataforma MySpace.
Podemos hacer de la era del tentempié, la era de lo esencial; de lo bueno y breve al mismo tiempo. Y aunque parezca lógico pensar que esta tendencia acelerada hacia la fragmentación del mensaje, así como la progresiva dificultad para atender al discurso articulado puede conducirnos a la superficialidad y a la dispersión, no debemos obviar que en la era del post y del alfabeto SMS, los bloggers, y bloggers somos todos, también se reúnen para reflexionar en torno a infinidad de temas diversos, lo que demuestra la compatibilidad de ambos modos de conocimiento. El consumidor de contenidos ha pasado a ser también generador de los mismos; cualquiera puede tener su propia audiencia o editar su propio libro. Definitivamente, gana la comunicación.
Las industrias del papel y gráfica debieran, pues, reconvertirse a la parcelación y buscar en ella el negocio, que lo hay, identificar las nuevas preferencias en los contenidos, para ofrecer los mejores y más imaginativos soportes en que servirlos. Y por lo que a contenidos respecta, como casi todo, es una cuestión de dosis: mitad snack, porque cualquier información puede darse, con brevedad y concisión, en unas pocas líneas, y mitad reflexión, porque hay que adaptarse a las tendencias pero no a costa de convertirse en una patata frita…
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA Entrevista a Ramón Gabarró Badia, presidente de AEIM y de Gabarró Hermanos.
En lo que parece un descalabro de consecuencias impredecibles también se fragua un renacimiento. Y es que el sector europeo forestal y sus industrias derivadas contribuyen a la economía con cifras de facturación y empleo muy significativas, pero, además, con indiscutibles ventajas sociales y medioambientales, como el uso de la madera en construcción, mueble y embalaje, el mantenimiento de la biodiversidad y la generación de energía mediante el aprovechamiento de la biomasa. Las cifras sitúan el decrecimiento de la importación de madera en un 26% el año pasado. El sector se dirige hacia una reconversión con el punto de mira en la sostenibilidad y el medio ambiente. El futuro pasa por la gestión integral de los recursos forestales y la generación de nuevas vías de negocio con modelos de desarrollo sostenible, basándose en las ventajas técnicas y medioambientales de la madera frente a otros materiales. Para empezar, el Código Técnico de la Edificación abre nuevas posibilidades para la madera en la construcción. La madera, producto global En los próximos años veremos producirse importantes cambios en la demanda de productos madereros que definirán el futuro de un sector que, a la fuerza, por ser un recurso natural, está a merced del mercado global. Algunos de los factores que afectan a la demanda mundial a largo plazo de estos productos, según el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, son los cambios demográficos (la previsión de la FAO es que la población mundial aumente hasta los 8.200 millones en 2030); el crecimiento económico continuado (el PIB mundial se prevé aumente hasta los 100 billones de dólares para 2030); y los cambios regionales, pues si durante el período 1970-2005 la mayor parte del PIB correspondió a las economías desarrolladas, el rápido crecimiento de las economías en desarrollo, especialmente de Asia, comportará importantes transformaciones en el próximo cuarto de siglo. Las políticas y los reglamentos ambientales, con la exclusión de más bosques de la producción de madera, y las políticas energéticas, que fomentarán el uso de la biomasa, incluida la madera, también constituirán importantes factores de cambio. Estos factores se unen a otros como la disminución de la cosecha de bosques naturales y la conversión de los bosques plantados en la principal fuente de suministro maderero; los avances tecnológicos; el incremento de la productividad de las plantaciones mediante la mejora genética de los árboles; la reducción de la madera requerida debido al aumento del reciclaje; la mejora de la recuperación; el uso más amplio de nuevos productos compuestos, o la producción de biocombustible celulósico, son algunos de los factores que van a determinar el futuro de los productos madereros. Mónica Daluz /pdf
En lo que parece un descalabro de consecuencias impredecibles también se fragua un renacimiento. Y es que el sector europeo forestal y sus industrias derivadas contribuyen a la economía con cifras de facturación y empleo muy significativas pero, además, con indiscutibles ventajas sociales y medioambientales, como el uso de la madera en construcción, mueble y embalaje, el mantenimiento de la biodiversidad y la generación de energía mediante el aprovechamiento de la biomasa. Las cifras sitúan el decrecimiento de la importación de madera en un 26% el año pasado. El sector se dirige hacia una reconversión con el punto de mira en la sostenibilidad y el medio ambiente. El futuro pasa por la gestión integral de los recursos forestales y la generación de nuevas vías de negocio con modelos de desarrollo sostenible, basándose en las ventajas técnicas y medioambientales de la madera frente a otros materiales. Para empezar, el Código Técnico de la Edificación abre nuevas posibilidades para la madera en la construcción.
La madera, producto global
En los próximos años veremos producirse importantes cambios en la demanda de productos madereros que definirán el futuro de un sector que, a la fuerza, por ser un recurso natural, está a merced del mercado global.
Algunos de los factores que afectan a la demanda mundial a largo plazo de estos productos, según el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, son los cambios demográficos (la previsión de la FAO es que la población mundial aumente hasta los 8.200 millones en 2030); el crecimiento económico continuado (el PIB mundial se prevé aumente hasta los 100 billones de dólares para 2030); y los cambios regionales, pues si durante el período 1970-2005 la mayor parte del PIB correspondió a las economías desarrolladas, el rápido crecimiento de las economías en desarrollo, especialmente de Asia, comportará importantes transformaciones en el próximo cuarto de siglo. Las políticas y los reglamentos ambientales, con la exclusión de más bosques de la producción de madera, y las políticas energéticas, que fomentarán el uso de la biomasa, incluida la madera, también constituirán importantes factores de cambio. Estos factores se unen a otros como la disminución de la cosecha de bosques naturales y la conversión de los bosques plantados en la principal fuente de suministro maderero; los avances tecnológicos; el incremento de la productividad de las plantaciones mediante la mejora genética de los árboles; la reducción de la madera requerida debido al aumento del reciclaje; la mejora de la recuperación; el uso más amplio de nuevos productos compuestos, o la producción de biocombustible celulósico, son algunos de los factores que van a determinar el futuro de los productos madereros.
Esfuerzo y esperanza
Las recomendaciones que la Asociación Española de Importadores de Madera dirige a sus asociados en estos tiempos revueltos se hallan en la línea de las propuestas por otros sectores de la industria: “resistir con mucho trabajo y esfuerzo y poca recompensa, con la meta de un horizonte esperanzador que compense, al final, todos los sacrificios.”
Los cambios de ciclo económicos también presentan oportunidades para la reestructuración de la industria. Las grandes empresas con frecuencia racionalizan la capacidad de producción cerrando viejas e ineficaces unidades, y se centran en la parte más productiva de la actividad. En este sentido, Ramón Gabarró, presidente de AEIM, declaró en la última Asamblea General de la asociación que “en situaciones como la actual es necesario adaptar nuestras empresas a la demanda de mercado, pero además, invertir en talento y tecnología, dedicar un mayor esfuerzo, no acomodarnos y poner la misma ilusión que cuando empezamos nuestra actividad, además también debemos perseguir nuevas oportunidades de negocio que sin duda existen”.
Las oportunidades de la madera
Sin duda, lo natural está de moda. El creciente interés por la sostenibilidad y la ecología constituye una interesante oportunidad para el sector. Sea por interés medioambiental o por la búsqueda del bienestar físico y emocional, el consumidor desea rodearse de productos naturales. Este interés se extiende también a la propia vivienda. La construcción en madera constituye una tendencia al alza que el sector no tiene intención de desaprovechar. Y es que considerados todos los factores de su ciclo de vida, el comportamiento medioambiental de la madera es superior al de otros productos empleados en la construcción: necesita un menor gasto energético en su producción, es natural, produce desechos biodegradables, es reciclable, es un excelente aislante y no es tóxica, además de fijar CO2 en su crecimiento.
Según Francesc de Paula Pons, Secretario General de Confemadera, “la creciente demanda por parte de los usuarios de materias primas naturales y ecológicas, y de soluciones innovadoras y de calidad, sin duda actuará a favor de la madera, un material con grandes perspectivas de futuro”.
La Confederación Española de Empresarios de la Madera ha venido llevando a cabo una serie de actuaciones dirigidas a promocionar la madera como material de construcción. Uno de los más destacados fue la firma, en diciembre de 2007, del acuerdo de colaboración con el Ministerio de la Vivienda para difundir el Código Técnico de la Edificación, que de Paula calificó como “un paso más en el reconocimiento al importante papel que la madera está llamada a tener como material de construcción de cara a una edificación sostenible y respetuosa con el medio ambiente”.
El reciente Código Técnico de la Edificación recoge las exigencias técnicas que deben cumplir las edificaciones para alcanzar los niveles de calidad, innovación y sostenibilidad demandados por los ciudadanos, y supone un avance en la promoción del empleo de la madera como material de construcción ya que, por primera vez, incluye información sobre productos de madera y pone al alcance de los profesionales del sector un código para el cálculo de sus estructuras. De esta forma, la construcción en madera se sitúa en igualdad de condiciones respecto a otros materiales estructurales, y se abren nuevas oportunidades para su conocimiento y estudio, y para sus renovados usos.
El mercado ibérico de tableros de madera se situó, según publica la consultora DBK en un informe publicado en marzo, en poco más de 1.690 millones de euros en 2008, un 12,5% menos que en 2007, en un contexto de cambio de ciclo en el sector español de la construcción y significativo descenso de la producción de muebles, tanto en España como en Portugal. En dicho período, destacó la fuerte caída de las ventas en España, donde se registró una tasa de variación negativa del 14,8%, después de varios años de crecimiento sostenido. El mercado portugués, por su parte, disminuyó un 3,3%.
La debilidad de la demanda motivó un notable descenso de las importaciones en el mercado español, las cuales, según las mismas fuentes, pasaron de 456 millones de euros en 2007 a 325 millones en 2008 (-28,7%), mientras que en Portugal se mantuvieron estancadas en torno a los 120 millones de euros.
La contracción de la actividad productiva en España se vio suavizada por el crecimiento de las ventas en el exterior (+2,5%). Las exportaciones portuguesas descendieron por encima del 10%, lo que penalizó el volumen de negocio de sus empresas fabricantes.
Los tableros aglomerados concentran una participación mayoritaria de las ventas en el conjunto del mercado ibérico, absorbiendo una participación cercana al 50%. Los tableros de fibras concentran alrededor del 35%, correspondiendo el porcentaje restante a tableros contrachapados y alistonados.
Este prototipo de vivienda sostenible se presentó en la recién clausurada edición de Construmat. Se ha construido con madera de pino austriaco, que absorbe parte del CO2 que emite el propio edificio. Lima, Low Impact Mediterranean Architecture, es una iniciativa conjunta de grupos de investigación, universidad y empresas, que pretende mostrar la viabilidad tecnológica y económica de un modelo de edificación de muy bajo impacto medioambiental para el área del Mediterráneo.
Tendencias
El informe hecho público por DBK prevé que en el bienio 2009-2010 se mantendrá la tendencia descendente de las ventas, en un contexto de contracción de la demanda por parte de la industria del mueble, en el sector de la construcción y la carpintería industrial. La consultora cifra en un 10% la caída de la producción en términos reales en 2009, para la actividad en el sector de la construcción. Asimismo, el estudio anuncia para este ejercicio una caída estimada del conjunto del mercado ibérico de tableros de madera del 15%, lo que daría como resultado una cifra de 1.445 millones de euros. El documento prevé que en 2010 se prolongará esta tendencia aunque con una evolución menos desfavorable.
El deterioro de la demanda provocará un endurecimiento de la competencia entre las empresas del sector así como una intensificación de la presión sobre los precios y los márgenes de la actividad, pese al previsible abaratamiento de algunas materias primas. A corto y medio plazo se prolongará el proceso de concentración de la oferta, especialmente en España, lo que motivará un incremento de la cuota de mercado de los grupos líderes y la desaparición de pequeñas empresas.
Las importaciones han ido creciendo en los últimos años, aunque de manera desigual para el sector de la madera y el mueble, con un descenso importante en el año 2008 fundamentalmente debido a la situación económica y la caída de ventas. Según Confemadera, “las importaciones del sector del mueble han tenido un crecimiento importante en los últimos años desnivelando cada vez más la balanza comercial.”
España es un país netamente transformador de madera, por lo que se importa gran cantidad de madera para luego transformarla. En este sentido, fuentes de la Confederación Española de Empresarios de la Madera, nos explican que “si bien el mercado español de MM no ha dejado de crecer, la cuota de producto español en general ha ido disminuyendo, siendo cubierto el crecimiento por las importaciones. En el año 2008, debido a la situación económica se han visto disminuidas tanto las exportaciones como las importaciones, aunque la balanza sigue siendo negativa.”
Evolución de las importaciones
El principal origen de las importaciones en 2008 en el caso del mueble, es China con un 21%, seguida de cerca por Italia y Alemania (con 15% y 10%), “lo cual es muestra, -comentan desde la Conferación- que también se importan muebles de calidad y elevado valor. El principal origen de las importaciones en el 2008 de productos de madera es Portugal, seguido de Francia y China. Si dentro de las importaciones nos referimos a la materia prima, madera en rollo y aserrada, se puede ver cómo, fundamentalmente, estas importaciones proceden de países de la Unión Europea y Norte América, siendo la importación de especies tropicales un pequeño porcentaje, contrariamente a lo que se suele creer.”
Los principales destinos de las exportaciones de productos de madera y muebles españoles son europeos; en primer lugar Italia, seguido de Francia y Portugal. En el caso del mueble en concreto, Francia ocupa el primer lugar, seguida de Portugal.
El futuro, en clave internacional
Se espera que aumenten la producción y el consumo de productos madereros y energía forestal siguiendo, en gran medida, las tendencias históricas. Uno de los cambios que se constatarán será el mayor crecimiento de la producción y el consumo de productos madereros en Asia y el Pacífico, debido fundamentalmente al rápido crecimiento de la demanda de economías emergentes como China y la India.
El cambio más notable será el rápido aumento del uso de la madera como fuente de energía, en especial en Europa, como resultado de políticas que fomentan un mayor uso de las energías renovables.
La región de Asia y el Pacífico se está convirtiendo en la principal productora y consumidora de paneles a base de madera y de papel y cartón, aunque el consumo per cápita seguirá siendo superior en Europa y América del Norte. La producción de madera en rollo industrial de la región será, con mucho, inferior al consumo, lo cual incrementará la dependencia de las importaciones a menos que se realicen notables esfuerzos para fomentar la producción maderera. No obstante, será difícil de conseguir en esta región, dada la alta densidad de población y la fuerte competencia por el uso de la tierra.
Los cambios en el uso de la madera para producir energía y, en particular, el potencial de la producción comercial a gran escala de biocombustible celulósico tendrán repercusiones sin precedentes en el sector forestal. El incremento de los costos del transporte también podría influir en estas proyecciones. La mayor parte del crecimiento constatado en las cadenas de valor mundiales de los productos forestales ha ocurrido gracias a la drástica reducción de los costos del transporte durante los últimos dos decenios. Éstos y otros factores, como las variaciones de los tipos de cambio, tendrán consecuencias en la competitividad del sector forestal y afectarán a la producción y al consumo de la mayoría de los productos madereros.
Es cada vez más probable, asimismo, que la madera en rollo industrial empleada proceda de bosques plantados, ya que se espera que el aumento de la producción de estos bosques satisfaga la demanda creciente de madera en rollo industrial. Esta circunstancia presenta interesantes oportunidades y desafíos para la ordenación de las demás zonas forestales.
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA
La madera, un material cada vez más demandado en la construcción
El mundo ha experimentado un brusco declive económico. La contracción del sector de la vivienda y la crisis de los préstamos hipotecarios en Estados Unidos han afectado gravemente a los mercados financieros, provocando un estancamiento de la economía mundial y una recesión en varios países. La confianza en las instituciones financieras se ha erosionado significativamente. Las bajadas de las bolsas de valores han reducido en cientos de miles de millones de dólares el valor de los activos. El desendeudamiento de los bancos, que tratan de garantizar su capital, ha ocasionado una restricción del crédito que ha afectado a todas las actividades económicas. Como consecuencia se ha producido una espiral descendente con reducciones en la producción, el empleo, los ingresos y las demandas de consumo, que ha dado lugar a una nueva reducción en la producción y a un nuevo declive económico.
La caída del sector de la vivienda, que se halla en el epicentro de la actual crisis, significa un duro golpe para las industrias madereras. El ritmo anual de la construcción de nuevas viviendas en Estados Unidos comienza a disminuir, de 2,1 millones a principios de 2006 a menos de 0,8 millones en octubre de 2008. Muchos otros países, especialmente de Europa occidental, han observado contracciones similares en el sector de la vivienda, aunque no de la misma magnitud. El declive de este sector ha conducido a una reducción en la demanda de madera. Se prevé que la demanda de fibra de madera, sólo en América del Norte, se reducirá en más de 20 millones de toneladas en 2009. En consecuencia, la reducción de la producción se ha extendido de forma generalizada en la mayoría de los países y de las industrias forestales, desde la explotación al aserrío, la producción de paneles de madera, de pasta, papel y mobiliario. Los países muy dependientes de los mercados estadounidenses, por ejemplo Brasil y Canadá, se han visto seriamente afectados.
La menor demanda de madera podría tener efectos positivos en los recursos forestales, pero la crisis económica también podría reducir la inversión en la ordenación forestal sostenible y favorecer la explotación maderera ilegal. La contracción de los sectores económicos oficiales a menudo ofrece oportunidades para la expansión del sector informal, como la explotación ilegal de madera. Fuente: Situación de los Bosques del Mundo 2009.
La madera, un material cada vez más demandado.
Construcción ecológica en EEUU
La ‘construcción ecológica’ es la construcción que conserva las materias primas y la energía y reduce los impactos ambientales. Incluye la consideración del uso del agua y la demanda energética en el futuro, la selección del lugar desde el punto de vista ecológico y la adquisición de materiales producidos de manera sostenible. En Estados Unidos, numerosos organismos públicos y escuelas han adoptado normas de construcción ecológica. El Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental es un sistema de clasificación de la construcción ecológica establecido en 1994 por el Consejo sobre Construcción Ecológica de los Estados Unidos de América (miembro del Consejo Mundial sobre Construcción Ecológica, con miembros en más de diez países). Es un sistema nacional de certificación por terceros para el diseño, la construcción y el funcionamiento de edificios ecológicos de alto rendimiento. En 55 ciudades, 11 condados y 22 estados existen legislación, normas e incentivos sobre la construcción ecológica. Si bien la construcción ecológica proporciona un entorno de trabajo más sano tanto a nivel ambiental como humano, los altos costos que implica suelen ser un problema. No obstante, los costos iniciales suelen ser compensados con el tiempo mediante las ganancias producidas por la mejora general de la eficiencia.
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA
“La tendencia se dirige hacia la importación de maderas más elaboradas y productos acabados”
Entrevista a Ramón Gabarró, presidente de AEIM y gerente de Gabarró Hermanos
El presidente de la Asociación Española de Importadores de Madera nos habla en esta entrevista del presente y el futuro del sector, valora las últimas cifras del mercado de la madera de importación y aplaude el reconocimiento que hace el Código Técnico de la Edificación de la madera como material eficiente.
¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el volumen de importación de madera en España?
En los últimos años el nivel de madera importada ha ido creciendo año tras año llegando a su cota más alta en 2007. El año pasado se produjo una fuerte disminución de las importaciones, del orden del 26%, disminución que se acentuó en el segundo semestre. Aunque no disponemos de cifras contrastadas, podemos afirmar que en el primer trimestre de este año continúa la disminución del volumen de madera importada.
Y ¿cuál ha sido la evolución en el tipo de producto importado y las industrias de destino –mueble, construcción…–?
La tendencia indica que aumenta la importación de maderas más elaboradas y productos acabados, principalmente parquets barnizados listos para instalar.
Ligna 2007.
Al hilo de la pregunta anterior cabe mencionar la promoción que se está llevando a cabo para el uso de la madera en el sector de la construcción. ¿Qué beneficios aportará este hecho a la importación de madera?, ¿cambiarán las necesidades en cuanto al tipo de producto?
Con la aprobación del Código Técnico de la Edificación se abren nuevas posibilidades para el uso de la madera en este sector; por fin se está reconociendo que la madera es un material muy eficiente, de coste razonable y además respetuoso con el medio ambiente. Hoy las ONG más activas en defensa del medio ambiente y que luchan contra el cambio climático defienden el uso de la madera frente a otros materiales más contaminantes como el aluminio, el PVC, el acero o el cemento.
¿Es difícil para el importador tener la garantía de que la madera que está comprando está debidamente gestionada por el proveedor?
No, en A.E.I.M disponemos de información suficiente y nuestros asociados únicamente importan maderas que ofrezcan garantías de gestión sostenible. Nos hemos dotado de un Código Ético que es respetado y podemos afirmar que la madera que llega a los puertos españoles es absolutamente legal.
¿Cree que el consumidor está suficientemente informado de la procedencia de la madera cuando adquiere el producto final?
Creo que el comprador final no dispone de información suficiente, ya que llegan a España productos acabados de determinados países, como es el caso de muebles producidos en países asiáticos, que en modo alguno garantizan que las maderas utilizadas procedan de bosques gestionados de forma sostenible; es más, sabemos que proceden de explotaciones ilegales. Estos productos ejercen una competencia ilícita respecto a la producción nacional.
Ligna 2007.
Un factor a favor del sector es la cultura del bienestar y de rodearse de productos naturales y ecológicos ¿cree que las tendencias en los hábitos y nuevos valores del consumidor incidirán positivamente en el incremento del consumo de este material?
Sí, por supuesto; la madera es un producto natural, renovable y reciclable, que llevando a cabo una gestión adecuada, como se está haciendo en la mayoría de los países, es una fuente inacabable de recursos para el futuro. En prácticamente todos los países del hemisferio norte, salvo Rusia, los inventarios forestales, o sea la madera en los bosques, va creciendo año a año sin interrupción.
¿Cuáles son los principales retos a los que hoy se enfrenta el sector? Y ¿En qué medida está afectando a las empresas del sector la coyuntura económica mundial?
El sector de la madera no es ajeno a la actual crisis mundial y nos afecta de lleno, la demanda se ha reducido de forma muy importante principalmente en los subsectores más dependientes de la construcción de viviendas.
A través de AEIM y de Cofemadera se están realizando acertadas campañas de promoción del uso de la madera principalmente dirigidas a los prescriptores, concretamente a arquitectos e interioristas con muy buena acogida. También el sector público principalmente las corporaciones locales defienden y utilizan la madera en muchos de sus proyectos por las ventajas de todo tipo que ofrece la madera.
Las maderas certificadas son un plus añadido. Hoy disponemos de abundante oferta de maderas certificadas por los dos sistemas más reconocidos como son el PEFCT y el FSC, ambos garantizan por igual que las maderas proceden de bosques bien gestionados. Quiero insistir en que las maderas no certificadas también pueden ser procedentes de bosques muy bien gestionados, como en el caso de las procedentes de los Estados Unidos de Norteamérica.
Como he dicho al principio estamos inmersos en una crisis de grandes proporciones y no recuperaremos el ritmo hasta que ésta finalice, no obstante soy moderadamente optimista ya que la madera es un material con enormes posibilidades y su consumo, sin duda, irá a más por las enormes ventajas que tiene sobre otros materiales en el factor medioambiental.
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas. Panorama del sector. Retos y soluciones La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” Mónica Daluz / pdf
Personalización y flexibilidad, las claves del diseño que viene
El sector evoluciona hacia la innovación Mónica Daluz 15/09/2008
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas. El mueble-bar Parra, diseño de Juli Capella en colaboración con Muebles Picó, es una reinterpretación del mueble holandés del siglo XVIII y XIX y según sus creadores “con Parra se quiere proponer una contradicción: aprecio y admiración por el mueble clásico frente a cierta lejanía empática”. La pieza forma parte del catálogo Maestre, proyecto promovido por Federmueble. Panorama del sector. Retos y soluciones La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” A esto se añade toda una cultura del ocio que ha modificado la escala de prioridades del consumidor a la hora de distribuir el presupuesto, convirtiendo las grandes superficies de mueble sencillo en el canal mayoritario. Esta pieza se incluye en el catálogo del “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”, impulsado por Federmueble. Se llama Librerinda y es diseño Óscar Tusquets en colaboración con Mariner. La característica más sobresaliente de esta vitrina-librería es la alianza entre tradición y modernidad, solucionada a través de una armónica combinación de la madera y el vidrio. Para Ricard Ferrer, diseñador industrial y profesor de la Escuela Elisava donde dirige un Posgrado en Diseño de Mobiliario, “el problema no es Ikea” -dice-, y describe así la situación: “Existe, por un lado, un núcleo de diseño contemporáneo, representado por SIDI y su entorno, y otro gran bloque que abarca alrededor del 80 por ciento de la oferta, que corresponde al mueble clásico. Lo que ha venido produciéndose en los últimos años es que un considerable porcentaje de fabricantes de mueble clásico ha decidido dar a su catálogo un nuevo rumbo porque entiende que ha habido un cambio del perfil de consumidor, un cambio de tendencia en sus gustos, y que el mueble clásico ve reducirse su parcela; estos fabricantes han hecho un pseudocontemporáneo, un mix, un producto más decó, aunque todavía con mucha decoración, no tan limpio, no tan minimal, pero están buscando dar respuesta a los nuevos requerimientos del consumidor y para actualizar sus referencias han buscado la colaboración de diseñadores de prestigio.”Al hilo de lo anterior y en esta línea de concebir el diseño como una herramienta clave para la innovación y la competitividad de las empresas del sector del mueble clásico, se enmarca el “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”. La iniciativa, impulsada por la patronal Federmueble y que cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, vio la luz en 2006 y tiene por objeto posibilitar una relación continua entre los diseñadores y los fabricantes que permita a la industria española del mueble competir con un valor añadido en los mercados exteriores. El Proyecto Maestre supone la reinterpretación del mueble clásico estableciendo un diálogo entre tradición y evolución integrando el diseño contemporáneo con la riqueza expresiva, la calidad y la excelencia de los materiales que caracterizan el concepto de mueble clásico. Cien por cien madera. Las imágenes muestran lo que parece ser una choza y que es, en realidad, una acogedora habitación de hotel en el corazón de un inmenso bosque en la ladera del mítico Rio Kuait. La madera y demás tallos naturales, constituyen la materia prima casi exclusiva de este habitáculo, tanto en su construcción como en el mobiliario interior. Desde un práctico y liviano perchero, hasta el pavimento o la carpintería, continente y contenido quedan plenamente integrados en el paisaje. Otro de los proyectos promovidos por la Federación Española de Empresarios e Industriales del Mueble es Domus Mediterránea, que nació con el propósito de poner en contacto a las nuevas generaciones de diseñadores con las empresas fabricantes, facilitando la conexión entre tendencia y desarrollo práctico, entre diseño y producción, con la finalidad de lograr piezas de mobiliario y elementos de decoración adaptados a los nuevos estilos de vida. En su última edición, Domus Mediterránea utilizó el concepto de ‘casa abierta’ como hilo conductor de las piezas de mobiliario. Este eslogan surge tras diferentes análisis y reflexiones sobre la forma de vivir y lo que representa la casa actualmente, con tendencias decorativas como la convivencia de mobiliario de diseño actual con muebles antiguos, o la utilización de muebles y objetos eclécticos. La disminución del espacio en la casa, el crisol de culturas existente y su influencia en el hogar o las distintas tipologías de familia, son algunas de las realidades que están cambiando la concepción de casa y abriéndola a estas nuevas demandas. Sobre el proyecto Domus Mediterránea, Pons nos cuenta que “los resultados de las cinco ediciones han puesto de manifiesto el éxito de esta fórmula, en la que más de 250 empresas participantes han incorporado el diseño a su cartera de productos como estrategia empresarial y más del 50 por ciento están comercializando el producto con el que se presentaron a Domus, lo han integrado en sus catálogos comerciales y anuncios de publicidad y han conseguido introducirlo en otros mercados.” Hay mesas y mesas… A la izquierda, mesa y bancos en madera maciza fabricados por los lugareños con medios tradicionales. Los encontramos en un hotel en pleno bosque, en la provincia tailandesa de Kanchanaburi.A la derecha, otra mesa de estilo rústico, aunque en esta ocasión la pieza es diseño del interiorista Pascua Ortega, creada en exclusiva para la firma De Dietrich. Se llama Mesa PO y es una pieza única elaborada de forma artesanal a partir de madera de roble antiguo, de la que tan sólo se realizarán 50 unidades numeradas y firmadas por Pascua Ortega. La difícil tarea de evolucionar Pero el diseño por sí sólo no obra milagros. Como nos cuenta el profesor Ferrer, “las industrias del sector tienen una inercia y unas prácticas que son las adecuadas para el producto clásico, pero el contemporáneo es absolutamente diferente en todos los sentidos: procesos, interpretación, acabados, presentación del producto, comercialización, eventos en los que hay que estar y en los que no vale la pena… Los diseñadores comprobamos esta circunstancia en nuestro día a día; ante cualquier pequeño detalle que dejas a la interpretación del industrial, el resultado nunca es coincidente con la concepción del diseñador, pues la solución introducida se aborda bajo una filosofía distinta a la nuestra…” Lo que aparentemente podría constituir un choque frontal puede, sin embargo, ser el principio de una fructífera historia de colaboración, pues suele ocurrir que la transformación conceptual contagie todo el modus operandi de la empresa.“Es muy satisfactorio -reconoce Ferrer- cuando comienzas a colaborar con una empresa y ves que se produce un cambio sustancial, que toda la empresa se va tiñendo de esa nueva filosofía y empiezan a pedirte que intervengas en otras áreas, de manera que acabas diseñando desde las tarjetas de visita, hasta las instrucciones o las cajas para embalar el producto…” En relación con esta cuestión Francisco de Paula Pons, manifiesta que “el sector ha entendido que el diseño constituye un instrumento que permite adecuar las aspiraciones del consumidor al proceso productivo, y que debe abarcarlo todo, desde la concepción del producto hasta la fase de venta o la roturación de los camiones para el transporte de la mercancía”. A gusto del consumidor Hurgando entre tendencias hemos encontrado una que, a todas luces, tiene largo recorrido: la customización o personalización. Es algo así como un ‘tunning’ sofisticado, y el sector del mueble de cocina, un segmento que viene experimentando considerables crecimientos en los últimos años, ha comenzado a incluir procesos de customización en su portafolio de soluciones para cubrir un nuevo nicho de mercado: el de consumidores dispuestos a consumir exclusividad, no necesariamente ligada al lujo, y por tanto a pagar por ella. El sector no debe ignorar a toda una nueva generación que ya se ha acostumbrado a consumir sus propias -por tanto exclusivas- creaciones; se inició en la pantalla de su ordenador, convirtiéndose en productor de su ‘ocio digital’, y pronto deseará también el control sobre su espacio vital. Junto a estas líneas vemos un ejemplo de personalización en la cocina. La propuesta es de Fagor. Altia, que así se llama esta línea, está fabricada en vidrio, lo que permite personalizar los muebles de la cocina con imágenes elegidas por el consumidor, en este caso, por el mediático cocinero Karlos Arguiñano, que para la temporada de verano de su programa diario escogió este colorido decorado (foto1). Según Arguiñano “Para sentirte bien lo importante es comer de todo un poco sin olvidarte de las frutas y verduras, por lo que me siento orgulloso de cómo ha quedado el decorado de los muebles de cocina. Hemos conseguido transmitir ese concepto en imágenes, con frescura y alegría”. En la foto 2, el cocinero posa junto al decorado seleccionado para la recién estrenada temporada de otoño del programa ‘Karlos Arguiñano en tu cocina’; en esta ocasión ha elegido un diseño de estilo sencillo en tonos blancos y rojos con siluetas de utensilios de cocina muy divertidos. Y es que la cocina, si ayer fue espacio cerrado y funcional, hoy ha pasado a ser una zona de estar y también de exhibición, un espacio representativo y multifuncional. En este sentido, el sector del mueble de cocina está inmerso en una reflexión sobre el concepto de vivienda flexible, capaz de evolucionar y adaptarse a los cambios. Las soluciones modulares y la personalización de los paneles son algunas de las propuestas para lograr la mutabilidad de la cocina en función de las cambiantes necesidades y preferencias de las familias con el paso de los años. Pero la reconversión de toda una industria de larga tradición como es la del mueble en madera no es fácil y transformarse al son que marca el consumidor, en definitiva la adecuación del producto ofertado al producto demandado, es, tal vez, el punto más difícil de dominar. Incluso en el mejor de los casos. “No son pocas las empresas -explica Ferrer- que teniendo los deberes hechos como industriales, se plantean el problema de no tener claro el camino a seguir y se encuentran desorientadas; son empresas que cuentan con operarios cualificados, con acceso a las más modernas tecnologías y a las mejores materias primeras pero que se preguntan ‘¿qué debo ofrecer?’…; esto les ocurre, sobre todo, a fabricantes de mueble clásico.” El sector en acción Algunas actuaciones que se están llevando a cabo desde las asociaciones de fabricantes en el ámbito legislativo, para contrarrestar la tendencia iniciada hace casi una década en que la producción del sector ha venido creciendo muy tímidamente, y el hecho de que se hayan invertido las cifras de exportaciones e importaciones -estas últimas superan a las primeras-, ha sido negociar con el Ministerio de Industria la limitación de las importaciones del mobiliario tratado con barnices con disolventes, y del que contenga colas o pegamentos que no cumplan la normativa europea. Además, el sector trabaja por la introducción de maderas certificadas, en las que figura el detalle del tipo de madera, tratamientos que ha recibido, etc. El inconveniente de las maderas certificadas es su precio, que debe repercutirse en el producto final y, como asegura el secretario general de Confemadera, “cuando al consumidor le tocas el bolsillo, no siempre responde…”, y nos cuenta la anécdota de un fabricante de puertas de madera certificada, que “incrementó -explica Pons- en un 4 por ciento el PVP, y el consumidor rechazó el producto…”Otras de las estrategias que está adoptando el fabricante de mueble interior para sobrellevar el descenso de la demanda y buscar economías de escala es virar hacia el mueble de instalación, pues en una sola operación puede vender medio centenar de mesas para oficina, por ejemplo. Este hecho genera una tendencia hacia el producto ambivalente, que se adecua tanto al ámbito doméstico como al de oficina. También se consolida la tendencia de los fabricantes de interior a abordar el segmento del mueble exterior y, como consecuencia, llegan nuevos criterios y reinterpretaciones que aportan frescura a este tipo de mobiliario. La industria del mueble ha visto cómo el consumidor particular ha ido reduciendo el presupuesto destinado al hogar y cómo, progresivamente, ha focalizado sus intereses en otro tipo de bienes o servicios, en buena parte, relacionados con el ocio. Frente a este consumidor para quien no es prioritario gastar su dinero en muebles, emerge un importante sector al que proveer: la hostelería y la restauración, que han mejorado notablemente su equipamiento en los últimos años y que hoy está realizando inversiones muy importantes en mobiliario.
La opinión de… Josep Lluscà, diseñador industrial
“Originalidad no significa extravagancia”
Mónica Daluz 15/09/2008
Ha sido vicepresidente de ADI-FAD, miembro del Consejo de Diseño de la Generalitat de Catalunya, miembro del Consejo Asesor de la Fundació BCD de Barcelona y profesor de la Escuela Eina. Con más de una veintena de premios obtenidos en todo el mundo, fue Premio Nacional de Diseño en 1990. Colabora con numerosas empresas de diversos sectores y participa en el proyecto Maestre promovido por Federmueble. Lluscà nos ha explicado su particular visión del diseño en una época en la que, con todas las tecnologías a nuestro alcance, y al contrario de lo que ocurría hace medio siglo, es más fácil fabricar que diseñar, para un consumidor hoy globalizado.
El diseño industrial es una actividad creativa que tiene como objetivo determinar las características técnicas, formales y funcionales de los objetos que produce la industria cuando su uso implica una relación directa con el hombre. Al diseñador industrial le corresponde la tarea de transformar las tecnologías disponibles en productos fabricables, en procesos que puedan ser utilizados por las personas, en formas que sean apropiadas, accesibles y útiles para los usuarios.
El diseño no sólo trata de la apariencia de los objetos, sino de cómo se utilizan, cómo se producen y cómo se comunican. También creo que el diseño debe aportar algo más que una simple dimensión visual o decorativa, debe asumir una dimensión social y ofrecer alternativas más económicas tanto desde el punto de vista del coste industrial como del ecológico.
Además, los proyectos con más éxito comercial suelen ser los que buscan, a través del diseño, prestaciones y calidad más que estilismo, aunque la estética también es un factor fundamental dentro del proceso. Es imposible atribuir a la forma, a la función, a la estética, a los materiales, a la tecnología o a la ergonomía un lugar preponderante respecto al resto de factores, porque es la suma de todos ellos la que nos ha de guiar hacia la solución óptima. He de decir que no me interesan los efectos fáciles, lo extraño porque sí; es muy fácil hacer cosas que sorprendan, pero no está tan claro que estas cosas tengan interés para los demás y sean duraderas. Originalidad no significa extravagancia. Creo en las soluciones sencillas, como garantía de elegancia, de pureza, de claridad. La claridad es siempre necesaria en la relación entre usuario y objeto para que éste, a través de su forma, sea capaz de comunicar algo: la idea que lo generó, cómo funciona, qué beneficios o prestaciones nos aporta, lo fácil, fiable y segura que será su utilización y, porqué no, placer estético…
Situando el diseño en nuestro mercado, cabe decir que la ductilidad disciplinaria que se da en el Mediterráneo, el valor que se otorga a las relaciones humanas, una calidad de vida que no se mide en términos exclusivos de eficiencia y un énfasis en la dimensión ética y estética del trabajo no mecánico, sitúan al diseño de nuestro país en una posición privilegiada y en un ejemplo a tener especialmente en cuenta en el nuevo, denso y excitante escenario socio cultural y político que nos rodea
Lluscà nos habla del programa Vektor
“El concepto básico fue el de integrar en un elemento único los muebles esenciales de un despacho de dirección: mesa, ala, buc y credenza. La consecuencia lógica y buscada al eliminar ruedas y patas en buc, credenza y mesa, es la de un mueble limpio, transparente, ligero y sincero… que además facilita su mantenimiento. Cualidades que seguramente nos gustaría asociar siempre con la alta dirección de una empresa o institución. Y en la resolución del concepto hemos puesto dos opciones muy diferenciadas: estructura metálica protagonista o sustitución de ésta por muretes en madera, para corroborar una vez más que una buena idea puede y debe respaldarse con soluciones formales diferenciadas para el mercado.
La serie Vektor ha sido diseñada desde dos perspectivas diferentes, separando así las necesidades tanto funcionales como de diseño. Por un lado se creó la Serie Vektor Direccional, una serie de alta dirección con dos tipos de programa: el primero de ellos, con pedestal metálico en forma de aro y, el segundo, con pedestal en madera atamborada. Ambos programas comparten el mismo diseño de estructura interna y los armarios colgados. Los acabados van desde el nogal hasta el ébano o el roble. Por otro lado, la Serie Vektor Operativa surgió de la necesidad de crear un programa de alta gama, donde el diseño fuera el principal valor y aportara soluciones técnicas como la iluminación, la electrificación mediante top acces, o los separadores.”
Produce: Forma 5.
Año de diseño: 2007.
Año de producción: 2008.
“Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos…”
Entrevista a Pascua Ortega, interiorista
Mónica Daluz 15/09/2008
Encantador y entusiasta. Así es Pascua Ortega, un catalán afincado en Madrid, hijo de una refinada familia, que abandonó una brillantísima carrera en la banca neoyorquina hace 30 años por su verdadera vocación, la decoración de interiores. Le parece ridículo tener una casa decorada, de arriba a abajo, a la última moda. Cuentan de él que es el anfitrión perfecto. Vivió el Nueva York de Warhol, donde era invitado a todas las fiestas de la ciudad. Más de 500 casas en España y en el extranjero llevan su sello, entre ellas, la que hizo para Carmen Posadas y su marido, Mariano Rubio, frente al Teatro de la Zarzuela, en Madrid, y la de Marieta Salas y el príncipe Zourab Tchokotúa, en Mallorca. Ha decorado las embajadas de España en Washington, Estocolmo e Islamabad, en Paquistán, así como numerosos hoteles, y participa también en la restauración de muchos Paradores Nacionales. También es responsable del interiorismo del caserón de la finca Soto de Mozanaque, propiedad de Joannes Osorio y Blanca Suelves, duques de Alburquerque. Decoró las calles de Madrid con motivo de la boda del Príncipe Felipe.
¿Cuál es su particular definición de ‘espacio’?
Es mi materia prima. Manipulando un concepto abstracto como es el espacio, debes obtener una realidad que sirva para desarrollar determinadas funciones. ¡Es fantástico!
Aunque la estancia más importante de la casa es distinta para cada persona, ¿puede establecerse una escala de prioridades?
Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos… pero se trata de personalizar, de conocer la manera de vivir de cada cliente. Yo voy a sus casas y me hago una idea de su personalidad. La experiencia resulta fundamental para saber cómo viven y, con tus propuestas, de algún modo, ayudar a vivir mejor. Por ejemplo, si para la familia es importante guisar o recibir invitados, entonces la cocina cobra trascendencia sobre el resto de las estancias, de modo que desarrollo una cocina integrada en el espacio vital.
Así que les hace un montón de preguntas…
Sí, les pregunto de todo…; cada detalle cuenta.
¿Qué marca más a la hora de elegir un tipo de decoración para el hogar: el país o cultura a la que perteneces, la edad, el nivel económico, la profesión…?
Antes de decir lo que voy a hacer, meto todos los ingredientes del cliente en la batidora… Desde el elemento geográfico (no es lo mismo una casa en el campo que en la ciudad, en el sur de España o en Suiza) hasta la profesión, el nivel de vida, la edad, si le gusta recibir invitados, sus aficiones…; no tendría ningún sentido colocarle una colosal biblioteca a alguien a quien no le gusta leer…
¿Es posible hacer un perfil psicológico de una persona o una familia en función de la decoración de su hogar?
Por supuesto que es posible; lo veo todos los días… Cada detalle es indicativo de cómo es o cómo vive una familia…
Póngame algún ejemplo.
Si entras en un comedor y en primer plano te encuentras el televisor, se trata de una familia en la que no hay diálogo.
Ha dicho usted alguna vez que decorar una casa demasiado a la moda es una cursilada… ¿Cuál es el secreto para una decoración dentro de las tendencias actuales pero sin caer en la despersonalización… y en la cursilada?
Lo importante es que sea ‘tu casa’ y que no esté en contradicción con las tendencias del momento; beber de ellas y, así, tener un hogar que yo llamo actualizado. Pero el orden debe ser siempre ese, no al revés. No es lo mismo un estilo minimalista en una casa junto al mar, que en los Alpes, donde ese look no le iría nada…
¿Cree que la tendencia minimalista está entrando en crisis? ¿Cree que es una moda pasajera?
Todo lo que es exagerado es una moda y se queda anclado en una época. Cuando decoras una casa debes tener en cuenta que ésta tiene que envejecer, no puedes decorar un hogar para una temporada…
La idea de devolver a la cocina su antiguo protagonismo, de convertirla de nuevo en el corazón del hogar, ha sido interpretada por el interiorista Pascua Ortega, en colaboración con la marca De Dietrich, que presentó hace unos meses en Barcelona el concepto Living Cuisine. Ortega propone una visión de la cocina como algo vivo, un espacio armonioso, vanguardista y tecnológicamente avanzado. Se trata de una propuesta que combina tradición y vanguardia, que se aparta de los depurados extremos y recupera la solera de lo antiguo aportando la serenidad de la perdurabilidad. Los elementos como funcionalidad o modernidad son aportados por los electrodomésticos. Hemos hablado con Pascua Ortega sobre su idea del diseño y la decoración del hogar.
¿Cuál es su concepto ideal de cocina?: ¿abierta a la sala?, ¿con qué tipo de mobiliario, electrodomésticos o distribución de los elementos en el espacio…?
Depende de las circunstancias pero, en general, una cocina urbana debe integrar las funciones de comer y cocinar. Ambas funciones deben estar juntas.
Hábleme del concepto Living Cuisine
Si tienes un espacio abierto, un loft, para dos personas, es más fácil incorporar el concepto de cocina unida al salón. Jugar con esos elementos en un piso convencional para una familia con hijos, resulta más difícil pero, en cualquier caso, se trata de lograr una cocina viva, unir ambos espacios todo lo posible para evitar el aislamiento, el destierro a la cocina…
¿Hacia dónde se evolucionará? En definitiva, ¿cómo imagina usted que estarán decoradas y equipadas las cocinas en, por ejemplo, 2050?
La cocina va en función de las modas culinarias, así que va a depender de lo que se estile por entonces, ¿quién sabe si nos alimentaremos a base de pastillas…? Tendremos que adaptarnos a los nuevos usos y costumbres…
¿Qué cree que es más importante: tener gusto o estar a gusto? En fin, que si alguien tiene una ‘horterada’ de casa y está encantado con ella, ¿qué le parece a usted?
Si hay una coherencia entre la persona y la casa, cualquier decoración es lícita y la valoro positivamente.
¿Cree que hoy los gustos están demasiado uniformados o es la oferta la que está demasiado concentrada?; para entendernos, excepto los “antimasificación” convencidos y practicantes, todo el mundo tiene algo Ikea…
Pienso que la oferta media es buena y que las propuestas de este tipo de tiendas son muy mezclables, de manera que es perfectamente posible conseguir un hogar tremendamente personal partiendo de una decoración de tipo estándar y precio razonable, y luego aportar el toque personal. Todo está en función de la interpretación que cada uno hace de los distintos elementos.
¿Qué proyecto ha sido el que más dolores de cabeza le ha dado?
Cada trabajo es como un parto; sólo recuerdas lo bueno, y del dolor te olvidas…
Muy diplomático…, ¿y del que más orgulloso se siente?
Espero que del siguiente.
Buena respuesta.
Vivir la cocina
Es la estancia del hogar que más ha cambiado funcional y conceptualmente.
Dicen que hoy la cocina es el templo de la convivencia, un espacio cada vez más integrado en nuestra vida diaria. En efecto, los roles tradicionales se disuelven y se extienden las funciones, de modo que el espacio para cocinar deviene lugar para las emociones y las relaciones, pasando de estancia de soledad a estancia de convivencia. Una nueva percepción del comer y el cocinar está emergiendo en este tercer milenio donde prolifera el slowfood, al tiempo que las soluciones profesionales. Ambientes limpios, donde convergen códigos lujosos y soluciones básicas son la esencia de la nueva estética de la cocina: simplicidad inteligente.
Libertad y autenticidad son dos claves para entender los nuevos espacios para cocinar, más abiertos, más dialogantes con el resto de espacios del hogar. En una época en la que el conflicto generacional tiende a cero y la tolerancia y el diálogo son la base de la convivencia, la cocina se troca en el marco ideal para una plácida cotidianeidad.
El cuaderno de Tendencias del Hábitat propone siete tendencias
Así seremos
Mónica Daluz 15/09/2008
El Observatorio de Tendencias del Hábitat ha dedicado los últimos tres años a conocer y definir al consumidor del futuro, con el objetivo de aportar una herramienta a las empresas vinculadas directamente con el mueble, con el objetivo de incrementar su competitividad. Un equipo multidisciplinar, formado por sociólogos, psicólogos, diseñadores y economistas, entre otros profesionales, se ha aproximado al consumidor del futuro y a la concepción del hábitat desde una perspectiva global.
La propuesta, recogida en un cuaderno que acaba de ser presentado en la feria Hábitat Valencia, va más allá de la tendencia de producto, que es en sí mismo caduco, y ha investigado no sólo los hábitos y la cotidianeidad del consumidor sino que indaga en sus intereses, valores y aspiraciones, elementos que sin duda determinarán sus elecciones en la manera de vivir, el modo de habitar y los objetos de los que rodearse. El resultado de este estudio es la identificación y caracterización de siete tendencias recogidas en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 y que les ofrecemos resumidas a continuación. Sus nombres: Excessive Objects, Press Start, Home Sweet Home, Connective Space, (G)Local, Manifiesto y Green Balance.
El Observatorio de Tendencias del Hábitat es un proyecto llevado a cabo por ITC (Instituto Tecnológico de la Cerámica), Aidima (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) y Aitex (Instituto Tecnológico Textil) con el apoyo del Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (Impiva) de la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación de la Generalitat Valenciana, que tiene como objetivo mejorar la competitividad de las empresas de los sectores del hábitat a través del conocimiento y la gestión de la información. El Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 analiza los elementos que conforman el hábitat -arquitectura, interiorismo, mobiliario, recubrimientos y textil hogar-, y los relaciona con estrategias de comunicación y distribución y con el entorno sociocultural en que el hábitat está inmerso.
Placer por el exceso-Excessive Objetcs
La tendencia Excessive Objects supone una propuesta extremadamente expresiva del lujo y la exclusividad. Se generan espacios que rayan el exceso, iniciativas apasionadas e impulsivas, como formas de expresión desinhibidas y libres. Se manifiesta a través de una transrealidad en la que los lugares cotidianos se vuelven mágicos, y los espacios y objetos surrealistas y fantásticos, de un delirio rococó, con omnipresencia del detalle.
Madam Rubens, de Frank Willems, a partir de colchones de espuma realiza una serie de doblados que recubre con pintura plástica.
www.frankwillems.net
Viva la vida-Press Start
Basada en la atracción por un mundo dominado por la diversión de lo cotidiano y el placer personal, esta tendencia es capaz de provocarnos nuevas sensaciones y experiencias. Los ambientes buscan sorprender, en ocasiones, a través de la provocación y el humor.
Las manifestaciones de esta tendencia se centran en un ‘retro-collage’ -con ambientes rebosantes de estímulos y cargados de la personalidad del usuario-, en los espacios de ficción -espacios de ciencia ficción refinada donde jugar e interactuar-, y en la creatividad cotidiana.
Sofá Marcel Wanders.
Hogar: Remanso de paz-Home Sweet home
Esta tendencia se vincula íntimamente con la forma en la que habitamos y nos relacionamos dentro del hogar. Se caracteriza por un afán de hacer la vida más sencilla, natural y cómoda. El hogar se convierte así en un lugar amable que nos aporta bienestar emocional, tanto a nivel personal como social. El componente emocional y el placer personal son la clave para comprender esta búsqueda de bienestar. La tendencia se hace materia en la idea de ‘extrabland0’, con objetos que se tornan mullidos, nos envuelven y además nos cuidan, y en el concepto de ‘naturaleza bucólica’: la naturaleza entra en los hogares como un placebo generando espacios alegóricos.
Molo-softwall, del estudio de diseño Forsythe + Macallen, es un sistema plegable que permite múltiples divisiones en función de las necesidades y el espacio.
Tecnología invisible-Connective Space
Supone una perspectiva creativa que propone nuevas formas de habitar con un fuerte componente tecnológico. Busca y explora nuevos espacios para el futuro, que respondan a los cambios en el individuo y sus relaciones sociales, tanto a nivel privado como público, como consecuencia de la presencia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Es la tecnología al servicio del bienestar, imperceptible, pero funcional, y supone una exploración formal de los espacios para adaptarlos a las nuevas formas de relaciones sociales.
Prototipo Atika de casa de bajo consumo para climas mediterráneos.
Un protocolo de información comunica los elementos del cerramiento con el sistema de calefacción y aire acondicionado para optimizar los consumos de energía y el grado de bienestar ambiental en el interior. www.velux.com/atika.
Identidad.es-(G)Local
A través de esta tendencia se explora la noción de objeto como expresión de una determinada cultura. Supone una revalorización de lo hecho a mano, de aquello capaz de transmitir la cultura propia o foránea de un lugar. Los objetos y ambientes dentro de esta tendencia aportan valor creativo, imprimiendo en ellos un carácter único. (G)Local se manifiesta a través de la exploración cultural del objeto que funciona como expresión de una determinada cultura y adquiere un valor narrativo y emocional; se trata de una artesanía revisitada, una reinterpretación de la artesanía local dentro de un contexto globalizado.
Anne-Claire Petit, productos textiles con una clara alusión a la artesanía y un alto contenido emocional. www.anneclairepetit.nl
Revolución y utopía-Manifiesto
La tendencia Manifiesto supone el propio cuestionamiento del hábitat, ya que se pregunta por qué habitamos tal como lo hacemos. En este sentido es extremadamente crítica y provocadora. Actúa como un revulsivo que reacciona ante el sistema social, político y económico. Se manifiesta a través de lo imperfecto y persigue la recuperación de la función original de los objetos mediante un lenguaje honesto y sincero. Expresa protesta y reivindicación; el objeto de diseño se convierte en una pancarta en la que el mensaje domina frente a la función, y busca nuevas propuestas de habitar desde una perspectiva experimental, creativa e irónica.
Flower Chair de Mareike Gast es un asiento realizado con periódicos reciclados.
Implicados-Green Balance
Esta tendencia se caracteriza por una importante carga ética y social que se ve implícita en toda una serie de productos, proyectos y espacios propuestos con la finalidad de mejorar las condiciones de vida. En relación al reconocimiento de la responsabilidad social y medioambiental, se replantea cómo interactuamos con el entorno, con la sociedad en general y con el individuo en particular. Se manifiesta a través de una búsqueda de la sostenibilidad desde una perspectiva holística, y constituye un acercamiento creativo de la naturaleza al espacio habitable, con propuestas relacionadas con el diseño universal o inclusivo y social.
Nuevo concepto de hotel de la cadena Groupe Germain. ALT Hotels, ofrece un precio asequible sin renunciar a una óptima calidad y confort, además de minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Una de las medidas adoptadas es la incorporación de tecnología geotermal, que permitirá mantener una temperatura constante en el edificio. El primero de ellos, The Montreal Hotel, será construido en Brossard (Canadá) y está diseñado por el arquitecto Viateur Michaud. www.hotelgermain.com, www.althotels.ca.
En clave de opinión….
Hogar ‘flexible’ y experiencia emocional
Mónica Daluz 15/09/2008
La emoción está de moda. Las empresas modernas e innovadoras buscan incidir en el manto emocional de sus empleados procurando satisfacer las necesidades situadas en la cima de la pirámide de Maslow, en fin, cultivando el ‘buen rollo’.
Las marcas persiguen la creación de vínculos emocionales con su público objetivo y, para amarrarles, hurgan entre las sutilezas de las disciplinas de la comunicación. Es la cara renovada de la fidelización.
Las nuevas herramientas de la llamada web 2.0, la web democrática, seducen a utópicos y a pragmáticos porque la gran red de conocimiento resultante de la suma de las aportaciones de millones de individuos promete ser menos empírica y racional, y más acorde con la lógica de la percepción subjetiva, o lo que es lo mismo, más emocional.
Los logros más recientes de la neurociencia se están dando precisamente, en el campo de las emociones y los sentimientos. Hoy existen tecnologías que facilitan la experimentación y, en este sentido, se ha constatado en los mapas neurales la activación de zonas precisas y en intensidades distintas en función de las emociones, demostrando que éstas no sólo preceden a los sentimientos, sino que están en la base del comportamiento humano. Hoy se sabe, por ejemplo, que los índices de creatividad se reducen drásticamente con los sentimientos de tristeza y mal humor.
El ocio es más emocional que nunca, la publicidad se lleva la palma en lograr certeros impactos sobre nuestras fibras sensibles, y las tiendas deberán irse preparando para vender emociones…
Y es que todo lo llevamos al terreno de la experiencia. ‘Tener experiencias’ se ha convertido en signo de los tiempos que vivimos, y bañarnos en ellas nos hace sentir vivos.
En fin, queremos sentir. Queremos vivir. Y nuestro hogar, nuestro espacio, se convierte en nuestro pequeño universo de sensaciones. Así que lo ultimísimo en interiorismo y mobiliario es la adaptabilidad del diseño en el hogar a los estados de ánimo del individuo. Hoy podemos adaptar el ambiente a los estados de ánimo. ¿Y a la inversa?, ¿podremos, transformando los ambientes de nuestro espacio vital, lograr la emoción deseada?
Los nuevos tiempos piden a gritos soluciones para un vivir más nómada, propuestas que huyan de lo estático y aporten movilidad, flexibilidad y adaptabilidad; se trata de experimentar, en definitiva, con el concepto de ‘cambio’.
La necesidad de flexibilidad viene impuesta por una mayor exigencia del consumidor a atender con eficacia y comodidad desde las comidas rápidas y sencillas del día a día hasta sofisticadas cenas de pequeñas multitudes en las apacibles noches del fin de semana. El consumidor desea tener la posibilidad de llevar cualquier festejo a su terreno, cualquier velada imaginable al salón y al calor de su hogar.
Tapete, diseño de Nani Marquina, es una mesa auxiliar en madera lacada con serigrafía sobre base de piel y pie metálico. La pieza, desmontable con bisagras ocultas, fue Segundo Premio Feria Valencia del año 1997.
Por otro lado la estructura familiar ha mutado, en unos casos por la propia evolución de las formas de vida de las sociedades y en otros por imposición de las leyes del mercado en materia de precios de la vivienda. Antes, el padre vivía en casa del hijo; después el hijo vivía en su propia casa y el padre en el geriátrico; hoy el hijo vive, por tiempo indefinido, en casa del jovial y saludable padre, y ambos, hijo y padre, desean disfrutar de su ocio, de su libertad, de las tecnologías y de su espacio vital… Además de estos vaivenes generacionales se están produciendo otros cambios significativos en la composición del hábitat, tales como el aumento de los hogares unipersonales, de convivencias provisionales, o el incremento de autonomía residencial de las personas mayores, grupos de solteros compartiendo piso e invirtiendo colectivamente… Se está produciendo un cambio de actitud ante el hogar por parte del habitante y existen dos factores determinantes que harán evolucionar la vivienda de un modo general: la tecnología aplicada al hogar y la búsqueda de la sostenibilidad. Todo ello va a influir en la estructura y el uso que hacemos de las viviendas y en nuestro consumo de productos para el hogar. La industria del mueble deberá dar respuesta a unas necesidades que cada vez se amplían a más público, introduciendo estrategias centradas en la flexibilidad como medio para adaptarse a los cambios de las unidades del hogar, de la mentalidad de sus miembros y de situaciones económicas o coyunturales. Esta flexibilidad se orienta hacia la personalización, en la que el usuario puede definir previamente las características de la vivienda o de un producto. El reto es la adaptación continua a las situaciones cada vez más cambiantes del usuario, que busca nuevos conceptos de funcionalidad que supongan el aprovechamiento del espacio y una diversificación de usos.
En cualquier caso se hace necesario reinventar los espacios y hacerlos adecuados para la convivencia y la comunicación entre las personas, así como idear propuestas en mobiliario capaces de cubrir múltiples necesidades.
Pero la flexibilidad se extiende más allá de lo funcional, inundando la concepción íntegra del diseño de cada espacio o producto, y para ello se recurre a la combinación de elementos asociados a conceptos imperecederos con las vanguardias más arriesgadas, todo ello con el objetivo de crear nuevos clásicos. Es la huída de las modas pasajeras, y la búsqueda de las esencias inmutables de los iconos que traspasan las fronteras del tiempo.
En definitiva, flexibilidad y personalización al servicio de la emoción; es la enseña del nuevo hogar mutante.