
DOSSIER FACHADAS SINGULARES
Entrevista a Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia.
La nueva producción arquitectónica concede a la envolvente un protagonismo renovado y rotundo. El hartazgo ornamental de siglos pasados llevó en su día a la entronización del minimalismo formal, al rechazo de lo accesorio y del ornamento. Hoy, la evolución y adaptación de la disciplina arquitectónica nos ha conducido desde envolventes discretas y sugerentes, de una transparencia conceptual que dejaba al desnudo el interior del edificio, su función, a otras excesivas, licenciosas y seductoras, capaces de trocar su interior en un enigma o, más aún, en una sorpresa. ¿Añadir valor?, ¿ofrecer espectáculo? Se anuncia la llegada de la fachada mediática, la fachada digital.
La incorporación de las tecnologías de la imagen, así como de las TIC, posibilitarán la proliferación de membranas cambiantes e interactivas, con edificios que reaccionarán físicamente para adaptarse a las distintas necesidades o circunstancias variando la forma física, la configuración espacial y funcional, la apariencia estética global, o los niveles de luz, tanto natural como artificial.
A más complejidad, precisión, industrialización y tecnología, más juego, más expresión lúdica, más seducción. Serigrafías, láminas cortadas a láser, tubos de vidrio, mallas de colores, pantallas perforadas o revestimientos cerámicos, junto con la alta tecnología de la imagen, con pantallas de led gestionadas por procesadores informáticos, son algunos de los recursos de este nuevo ornamento, que sale de su escondite pavoneándose con descaro. Envoltorios dotados de expresividad variable, que buscan la interacción; pieles tatuadas por elementos activos que parecen cobrar vida. Colocada al servicio de la expresión, de la comunicación, la envolvente experimenta sobre nuevas vías a través de las que contarnos su particular historia, empujando por tener, también, un papel en la era 2.0. Mónica Daluz / pdf
EDICIÓN DIGITAL Medios Fachadas Cerramientos y Ventanas
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DOSSIER FACHADAS SINGULARES
Las tecnologías de visualización digital traerán membranas interactivas
Llega la fachada mediática, la fachada digital
Mónica Daluz
27/11/2009
La nueva producción arquitectónica concede a la envolvente un protagonismo renovado y rotundo. El hartazgo ornamental de siglos pasados llevó en su día a la entronización del minimalismo formal al rechazo de lo accesorio y del ornamento. Hoy, la evolución y adaptación de la disciplina arquitectónica nos ha conducido desde envolventes discretas y sugerentes, de una transparencia conceptual que dejaba al desnudo el interior del edificio, su función, a otras excesivas, licenciosas y seductoras, capaces de trocar su interior en un enigma o, más aún, en una sorpresa. ¿Añadir valor?, ¿ofrecer espectáculo? Se anuncia la llegada de la fachada mediática, la fachada digital.

En la Ciudad de las Artes y las Ciencias, este singular edificio, L’Hemisfèric, es como un caparazón formado por una parte central fija (la cubierta opaca) y unos elementos laterales móviles que son los parasoles y las cancelas que componen la parte transparente.
La incorporación de las tecnologías de la imagen, así como de las TIC, posibilitarán la proliferación de membranas cambiantes e interactivas, con edificios que reaccionarán físicamente para adaptarse a las distintas necesidades o circunstancias variando la forma física, la configuración espacial y funcional, la apariencia estética global, o los niveles de luz, tanto natural como artificial.
A más complejidad, precisión, industrialización y tecnología, más juego, más expresión lúdica, más seducción. Serigrafías, láminas cortadas a láser, tubos de vidrio, mallas de colores, pantallas perforadas o revestimientos cerámicos, junto con la alta tecnología de la imagen, con pantallas de led gestionadas por procesadores informáticos, son algunos de los recursos de este nuevo ornamento, que sale de su escondite pavoneándose con descaro. Envoltorios dotados de expresividad variable, que buscan la interacción; pieles tatuadas por elementos activos que parecen cobrar vida. Colocada al servicio de la expresión, de la comunicación, la envolvente experimenta sobre nuevas vías a través de las que contarnos su particular historia, empujando por tener, también, un papel en la era 2.0.
Pero la incorporación de elementos activos y de tecnologías de la información no solamente pretende el impacto visual. El envoltorio será capaz de obtener infinidad de datos del interior y del exterior del edificio, en función de los cuales actuará, en su etapa de uso.

Sobre estas líneas, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe; singular en su geometría, su estructura y los materiales que lo conforman. Ambos son obra del arquitecto valenciano Santiago Calatrava.
A través de pieles activas, inteligentes, el edificio se adaptará y reaccionará ante el medio externo; hoy ya es posible calentar o refrigerar el edificio creando una envolvente isoterma. Otra de las aplicaciones de las TIC en el cerramiento puede darse en el control logístico y la trazabilidad de los componentes de la fachada optimizando de este modo las fases de ejecución y deconstrucción, así como facilitar el cálculo de la huella ecológica del edificio.

En la imagen, el Estadio Olímpico de Pekín, de Herzog&de Meuron, edificio en el que predomina principalmente su carácter formal sobre su carácter funcional. Tal como nos comenta Julen Astudillo, “la fachada del mismo puede ser un poco excesiva pero consigue convertir al edificio en el icono de los juegos olímpicos y en uno de los referentes de la ciudad. Además, unifica en un mismo elemento la fachada y la estructura portante, y mezcla materiales convencionales (acero) con materiales más novedosos (ETFE y PTFE)”.
Las tendencias más evidentes son, sin duda, la irrupción del elemento lumínico, junto a la proliferación de cerramientos extensamente acristalados. Esto último está contribuyendo al establecimiento de nuevas líneas de investigación en el sector del vidrio, y a su alrededor emerge toda una industria que deberá cubrir la creciente demanda de las nuevas posibilidades que se abren para este material, como los dobles acristalamientos en cuyo interior circulan fluidos, o vidrios capaces de cambiar sus propiedades de transmisión lumínica (pasar de transparentes a oscuros o translúcidos) frente a diferentes estímulos, como la aplicación de una corriente eléctrica o el cambio en las condiciones exteriores de luz o temperatura. La exploración de la fachada como envolvente climática incluye también la investigación sobre sistemas de generación energética.

El Water Cube de PTW Architects en Pekín es un edificio en el que la fachada explica casi de forma literal la función para la que está destinado el edificio. “Asimismo –apunta Astudillo–, escoge un material (ETFE) y lo utiliza para solucionar por completo la envolvente del edificio (no en pequeñas zonas o limitándolo a la cubierta o la fachada). Este material convierte la fachada en un elemento activo frente a la intemperie permitiendo aislamiento en invierno y circulación de aire en verano.”
La industrialización del proceso constructivo y los avances en el aprovechamiento de la energía y del confort interior de los edificios así como la mejora en la relación del edificio con su entorno, colocan la envolvente del edificio en una posición de privilegio; avanzar en estos campos va a requerir la intervención de equipos multidisciplinares y un nuevo modo de abordar la ciencia arquitectónica, incluso un nuevo concepto de autoría forzado por la necesidad del trabajo en equipo y las aportaciones complementarias.
Pero otro debate discurre en paralelo al de los aspectos técnicos; el debate sobre la nueva función de la envolvente: la fachada como el gran comunicador. ¿Cómo hallar el equilibrio entre equipar edificios con superficies interactivas y crear nuevos conceptos en el contenido del mensaje? Los expertos aperciben cierto déficit conceptual en esta adecuación. ¿Veremos, pues, nuevas maneras de comunicar o un nuevo soporte para comunicar lo mismo? ¿Será el edificio, solamente el medio? ¿Acaso volverá el medio a ser el mensaje? ¿Cómo mantener la relación entre el edificio, la función para que es creado y su superficie exterior? Convertir las superficies arquitectónicas en vallas publicitarias no parece la mejor de las ideas…

Ciudad del vino. El proyecto nació con una botella de vino del año 1929, el mismo en que nació Frank Gehry; fue la manera elegida por los Herederos del Marqués de Riscal para proponer al arquitecto del Guggenheim la empresa de diseñar el edificio del complejo bodeguero de la marca. El resultado, espectacular. Su concepto futurista rompe con la arquitectura bodeguera tradicional. Materiales y formas son lo más sobresaliente de esta propuesta que incorpora los colores de Marqués de Riscal en el titanio que recubre la estructura: rosa, que simboliza el vino tinto; oro, como la malla que recubre la botella, y plata, como la cápsula de la botella. En su interior hay un museo, un hotel de gran lujo con vistas a las viñas y al pueblo medieval de Elciego; un restaurante, asesorado por el prestigioso chef Francis Paniego; sala de convenciones, y spa de vinoterapia…
Sea como fuere, el nuevo vestuario que enfundará los edificios de la urbe que viene es extremado y sofisticado a un tiempo, rotundo y superficial a la vez, mutante y efímero, sorpresivo y tecnológico, pero sobre todo, seductor. La fachada mediática alimenta los sentidos y se entrega al juego de la ciudad-comercio. Sólo nos queda dejarnos conquistar por este trío, cada vez mejor avenido…: arte, arquitectura y tecnología.
Innovación en la fachada ligera
Fachada autoportante, ligera, multicapa y montada en seco, eran los requisitos que marcaron en su día el nacimiento de un nuevo concepto de cerramiento, la fachada ligera. Centros tecnológicos e industria se pusieron a trabajar para ofrecer los materiales y las soluciones necesarias para afianzar el proceso de industralización de la construcción.
En la actualidad las innovaciones más relevantes se están produciendo principalmente en la mejora de las características de los materiales componentes de las fachadas.

Este’artefacto’ se llama BIX y se halla en Australia. Se trata de una premiada instalación interactiva de luces para la Kunsthaus Graz, un salón internacional de exposiciones de arte moderno y contemporáneo. BIX transforma la fachada principal oriental del edificio en una membrana cambiante e interactiva que transmite los procesos internos de la institución de arte al público. Bajo la fachada acrílica que da al río Mur y al centro de la ciudad, se desplegó una matriz de 930 anillos de lámparas fluorescentes cubriendo un área aproximada de 20 metros de altura por 40 metros de largo. Cada anillo de luz actúa como un píxel gigante, y su luminosidad se puede controlar por ordenador y variar infinitamente a razón de 18 valores por segundo. De esta manera se pueden generar patrones de luz de baja resolución sobre toda la fachada, visibles a una distancia considerable desde toda la ciudad.
Desde su inauguración, BIX es una de las pocas instalaciones permanentes de pantalla urbana a gran escala del mundo, dirigida por una entidad no comercial y exclusivamente diseñada y dedicada a mostrar producciones artísticas. El estudio de arte, arquitectura y tecnología, Realities United, nacido en 2000, explora el potencial estético y conceptual de los edificios, fusionando espacios arquitectónicos, información digital y comunicación.
En fachadas de tipo muro cortina, sin duda, el vidrio constituye una de las opciones preferidas de muchos arquitectos; las fachadas extensamente acristaladas son una de las tendencias más evidentes de la arquitectura moderna, tanto por su impacto visual como por la sensación de amplitud e iluminación que se consigue en el interior del edificio. Al respecto, Julen Astudillo, responsable del Área de Fachadas Ligeras del centro de investigación tecnológica, Cidemco, señala algunos de los avances más significativos en paneles de cerramiento de vidrio: “Nuevas tipologías de capas de recubrimiento, que implican mejoras significativas en el control de transmisiones no deseadas (calor, ruido, radiación ultravioleta) sin que se vea afectada la capacidad de transmisión luminosa del vidrio; mejoras en las tecnologías de serigrafiado que permiten crear cualquier tipo de patrón (incluso fotos realistas) en la superficie del vidrio; incorporación de elementos activos en el bloque de vidrio (LED, células fotovoltaicas, etc.), y utilización de elementos que reaccionan al entorno o a señales del usuario para variar la apariencia física del vidrio (cristal líquido, vidrios fotocromáticos, etc.)”. A esto se une la investigación en el campo de los nuevos materiales que en un futuro llegarán a sustituir al vidrio como material de cerramiento transparente, como el policarbonato.

Vista nocturna del edificio Pórtico, ganador del premio MIPIM 2007 al Mejor Edificio de Oficinas del Mundo. Diseñado por el arquitecto Rafael de La-Hoz en colaboración con el estudio de arquitectura SOM (Skidmore Owings & Merrill). Situado en el Campo de las Naciones de Madrid, se trata de un edificio sostenible de líneas rectas, en forma de ‘H’. El ahorro energético se aborda desde la minimización de requerimientos en el propio diseño arquitectónico. Consecuencia de ello es la forma del edificio, su configuración en forma de ‘H’, la flexibilidad y modularidad en la compartimentación, la cubierta y las pantallas solares de las fachadas Este y Oeste que, con una cortina metálica exterior, permiten la visión y el paso de la luz natural en el interior, a la vez que apantallan la radiación directa.
Por lo que a la perfilería respecta, los principales avances se centran en la utilización de materiales composites y nano materiales. Así lo explica Astudillo: “Se está empezando a verificar el comportamiento y las posibilidades de utilización de nuevos materiales compuestos que sustituyan al aluminio y al acero como perfilería en los cerramientos. Estos materiales tienen un mejor comportamiento térmico (se evita la necesidad de rotura de puente térmico), mecánicamente tienen prestaciones similares o mejoran las del aluminio y ofrecen otras ventajas como mejor envejecimiento, ausencia de corrosión, mayor flexibilidad formal y un menor peso por metro lineal”.
Así mismo en los sistemas de sellado se está produciendo un gran desarrollo en estos materiales desde el punto de vista de las características mecánicas, facilidad de colocación y de su durabilidad.

La instalación de luces interactivas SPOTS es una fachada-membrana comunicativa pública a gran escala en Berlín que se inauguró en noviembre de 2005. Spots consta de una matriz de luces de unas 1.800 lámparas fluorescentes que se integra en la fachada ventilada de cristal del edificio existente en Potsdamer Platz 10. Un ordenador central conectado a un sistema de bus controla todas las lámparas individualmente, ajustando su luminosidad o encendiéndolas y apagándolas. Como consecuencia, en la fachada se recrean diseños, gráficos y secuencias de animación al mover las imágenes luminosas.
Otro de los ámbitos en los que se está dando una gran innovación es en la incorporación de elementos activos (tipo LED) a los sistemas de cerramiento los cuales permiten convertir la fachada en una gran pantalla de vídeo o crear efectos de iluminación imposibles hasta ahora. “Este fenómeno –nos cuentan desde Cimenco– es muy claramente visible en gran parte de los últimos edificios que se están construyendo en Asia, donde, quizás también debido a motivos culturales, cada edificio intenta destacar sobre el vecino mediante formas de iluminación cada vez más espectaculares”.
“Asimismo -prosigue nuestro interlocutor- también se está empezando a producir la incorporación de sistemas de TIC (tecnologías de la información y de la comunicación) a la envolvente de los edificios. Sistemas que permiten extraer los datos, principalmente térmicos, del entorno y modificar el comportamiento de la envolvente y del edificio para acomodarse a las características propias del momento”.

Y como tendencia más evidente en fachada, la utilización del elemento lumínico como un material arquitectónico más. Un recurso que confiere un valor añadido al edificio en su conjunto, siempre que cumpla con los requisitos de funcionalidad, sostenibilidad y eficiencia. En este sentido, cabe señalar la proliferación de empresas dedicadas a la elaboración de proyectos de iluminación de fachadas por LED.
Cerramientos superiores: las cubiertas
Cubiertas laminadas, ajardinadas, ventiladas, estancas fotovoltaicas, acristaladas, o cubiertas móviles son algunos ejemplos de cerramientos superiores en los que las modernas técnicas de construcción y los nuevos materiales han hecho posible ampliar el abanico de la cubrición. Su clasificación se realiza en función de la pendiente de la cubierta y también de su comportamiento higrotérmico, lo que, a su vez, está ligado al tipo y colocación del material aislante. Los nuevos requerimientos del Código Técnico de la Edificación limitan variantes como las condensaciones, los niveles de ruido, así como la resistencia al fuego.

Ejemplo del protagonismo de la iluminación en las nuevas tendencias en fachada. Las lamas de vidrio de diferentes inclinaciones y opacidades, provocan juegos de luces con las chapas de aluminio que forran el hormigón, según el momento del día y la estación del año. En la imagen, su estampa más característica, su iluminación nocturna: más de 4.000 dispositivos luminosos que utilizan tecnología LED y permiten la generación de imágenes luminosas en su fachada.
El papel de la eficiencia
Un aspecto que está adquiriendo gran importancia en los últimos años es la colocación de sistemas de generación energética a la envolvente mediante la utilización de placas fotovoltaicas. El principal problema de este tipo de sistemas es su coste y su baja eficiencia (se aprovecha alrededor de un 12 a un 25% de la energía recibida). El interés que suscitan en la actualidad las energías renovables hace prever que en los próximos años se produzcan avances significativos en esta línea.
Otras innovaciones en materia de eficiencia se están produciendo en el campo de los cerramientos acristalados. La empresa IntelliGlas, por ejemplo, comercializa el Sistema RadiaGlass, consistente en un doble acristalamiento por el que circula agua que permite calentar y refrigerar edificios. El elemento emisor es una superficie de vidrio, por lo que las aplicaciones del sistema son múltiples: muros cortina, particiones interiores, lucernarios, cubiertas acristaladas, radiadores, paneles térmicos y fotovoltaicos. Ofrece múltiples ventajas en términos de eficacia, eficiencia energética y de diseño, lo que permite más flexibilidad a la hora de proyectar. “La idea de RadiaGlass –afirman desde IntelliGlass– surge de la necesidad de fabricar un acristalamiento ligero activo que facilite el uso de fachadas de vidrio en zonas con veranos muy calusoros. A través de un cerramiento ligero y activo se puede ahorrar en refrigeración y mejorar la eficiencia energética de un edificio sin perder la transparencia y los beneficios estéticos de una fachada de vidrio”.

El Reichstag, parlamento alemán, en Berlín. Norman Foster rediseñó el antiguo edificio con un innovador concepto de utilización de la energía. Destaca el gran captador de luz natural en la parte más alta del edificio, que conduce la luz al interior de la cámara del parlamento por medio de cientos de espejos que forman un cono invertido. También integra sistemas de ventilación natural y sistemas fotovoltaicos de generación eléctrica. Un ejemplo de fusión coherente entre bioclimatismo y vanguardia arquitectónica.

L’Oceanogràfic se halla en el complejo valenciano de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La singularidad de este edificio son las cubiertas paraboloides hiperbólicas, diseñadas por el arquitecto Félix Candela. La también llamada ‘silla de montar’, fue una de las geometrías favoritas de Gaudí.
Y más allá de la eficiencia, existen proyectos verdaderamente ambiciosos. Es el caso del Vert Moulin Rouge. El arquitecto Luis de Garrido, junto con la arquitecta polaca Dorota Kesicka, ha realizado un proyecto para la ampliación sostenible del mítico Moulin Rouge, en Paris. “El Vert Moulin Rouge –afirma de Garrido– es un edificio 100% sostenible; bioclimático; prefabricado, desmontable y transportable; con todos sus componentes ecológicos y reutilizables; con ciclo de vida infinito; con un consumo energético cero, y no genera residuos”.

Agua Extrema, un edificio efímero de 22 metros de altura y 36 de diámetro que sirvió para explicar los grandes fenómenos naturales durante la Expo de Zaragoza el año pasado. Es un ejemplo de cómo la arquitectura puede convertirse en componente de una vivencia de adquisición de información mediante inmersión en una experiencia física y sensorial compleja.
Rouge –afirma de Garrido– es un edificio 100% sostenible; bioclimático; prefabricado, desmontable y transportable; con todos sus componentes ecológicos y reutilizables; con ciclo de vida infinito; con un consumo energético cero, y no genera residuos”.
La característica más importante e innovadora del este proyecto es la red vegetal vertical de la fachada principal. Esta red vegetal, patentada por Luis de Garrido, está compuesta por un conjunto de componentes vegetales lineales cilíndricos tensados, a modo de tela de araña, sobre la fachada principal. La red protege al edificio de la radiación solar directa, evitando que se caliente en verano. La red vegetal está viva en cada momento, y evoluciona, en forma y color, con el transcurso del tiempo. La red consta de un conjunto de cilindros huecos de polipropileno reciclado. Los cilindros tienen un diámetro de 20 cm y una longitud variable. Cada cilindro está compuesto por un conjunto de celdillas reticulares, para dejar espacio para las raíces de las plantas, y está forrado por un tejido compacto de yute. Dentro de cada cilindro se asegura el riego continuado de las plantas, así como el correspondiente desagüe. Todos los cilindros se sujetan por medio de una red de cables tensados, que pasan por su interior. De este modo, en cada cilindro crece un conjunto de plantas diferente, y el conjunto se muestra como una red “viva” vegetal.

Vert Moulin Rouge es un proyecto para la ampliación sostenible del emblemático edificio parisino, firmado por los arquitectos Luis de Garrido y Dorota Kesicka.
Sede de Abertis, proyecto de Ricardo Bofill. Los alerones en la fachada en gran voladizo fino están pensados para ahorrar energía: actúan como reflectores para aumentar la luminosidad interior y crean sombras para proteger las fachadas del sol.

OPINIÓN
Las innovaciones en las fachadas singulares deben ser fácilmente comprensibles y cuantificables
Entrevista a Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia
Mónica Daluz
27/11/2009
En estas páginas analizamos, con el responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas del centro tecnológico Cidemco, los avances más significativos que se están produciendo en el campo de la piel del edificio. Astudillo nos pone al día de la realidad del mercado y nos habla también de la situación de la inversión pública en tecnología en nuestro país.

Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia.
Además de la investigación científico-técnica, ¿a qué otros factores están ligadas las nuevas posibilidades arquitectónicas?
La fachada es, en cierto modo, la carta de presentación de un edificio con respecto a su entorno. Se puede apreciar de forma más sencilla una fachada innovadora o estéticamente rompedora que otros aspectos del sistema constructivo de un edificio. Esto implica que el sector de la envolvente sea un sector en el que es importante, por lo menos a nivel de los grandes edificios, incorporar los últimos avances en técnicas constructivas y nuevos materiales.
Esta necesidad de innovar conlleva un importante trabajo de investigación y ha conducido a que el sector de la envolvente sea un sector en el que, en el aspecto de diseño y fabricación, se esté altamente tecnificado (no tanto en el aspecto de colocación en obra) y tienda cada vez con más fuerza hacia la industrialización de todo su proceso productivo. La utilización, cada vez más amplia, de sistemas montados en fábrica (sistema Unitize) conlleva ya una industrialización de parte del proceso (los sistemas se montan en cadena). Esto implica que las empresas más grandes se encuentren a un paso de la industrialización definitiva de sus sistemas de producción y se están empezando a dar los primeros pasos de automatización del montaje en el edificio mediante la utilización de robots encargados de situar y colocar el módulo de fachada en su sitio definitivo (todavía a nivel muy experimental). En los próximos años, es probable, que determinados sistemas constructivos puedan construirse, transportarse y montarse de forma casi completamente automática.
Esta progresiva tecnificación, debida sobre todo a la necesidad de diferenciación que se está produciendo en el sector, ligado a la importancia que tiene la envolvente en el edificio, hacen que éste sea un sector en el que la investigación y como consecuencia de ella los nuevos materiales y sistemas constructivos se introduzcan con mayor facilidad que en otros campos de la construcción.
Hábleme de la aplicación de estas innovaciones, ¿cuáles son los mayores frenos a su uso generalizado: la viabilidad económica, el desconocimiento o falta de familiaridad con las nuevas soluciones por parte de los técnicos, la capacidad del industrial en la fase de ejecución…?
El principal problema que tienen todas estas innovaciones es su desconocimiento, la creencia de que implican un mayor presupuesto y la necesidad de realizar estudios técnicos con un cierto grado de complejidad, previos a la construcción del edificio para evaluar y seleccionar las tecnologías más adecuadas.
A nivel de grandes edificios no existe este problema ya que, por lo general, hay presupuesto y se intenta utilizar este tipo de innovaciones para singularizar la construcción. Aunque desgraciadamente muchas veces prima lo espectacular sobre lo eficiente y práctico.
En cuanto a edificios de menor presupuesto estas innovaciones van entrando poco a poco. En este tipo de edificios se suele buscar soluciones que estén ya ampliamente comprobadas y que sean económicamente factibles. Debido a esto y a que es habitual asociar innovación con mayor presupuesto, muchas de las tecnologías que ya existen tardan un poco en pasar a la generalidad de los edificios.
¿Cuáles de estas innovaciones vaticina usted que en los próximos años serán práctica habitual en la edificación?
Esto es más sencillo en alguno de los componentes de la envolvente, como pueden ser los vidrios y los sistemas de sellado. Las empresas que comercializan este tipo de productos suelen hacer mucho hincapié en la investigación de nuevas posibilidades y las ponen en el mercado con un alto grado de comprobación de funcionamiento. Su uso posterior depende más del conocimiento de estas posibilidades y de la capacidad económica de usarlas.
La aparición de legislaciones, como el actual Código Técnico de la Edificación, que obligan a cumplir una serie de requisitos, suele implicar un avance en la innovación de determinados sectores de la construcción para acomodarse a las nuevas exigencias planteadas. Sirva de ejemplo los nuevos requisitos y comprobaciones que está solicitando el CTE en cuanto a eficiencia energética de los edificios. Esto está haciendo que se estén produciendo demandas importantes en este aspecto con la consiguiente exigencia para las empresas del sector en facilitar productos que cumplan el CTE de la manera más sencilla y económica posible. Una situación similar se está empezando a producir a nivel acústico.
Asimismo en España la tipología de edificios más habitual (los edificios de tipo residencial) son un tipo de edificación en la que prima lo inmediato y el presupuesto más ajustado posible. Dada esta base de partida es complicado introducir nuevos sistemas constructivos a no ser que el beneficio de su introducción se refleje de forma muy clara en el presupuesto del proyecto o sea una imposición legal por parte de la administración. Desgraciadamente los beneficios en consumos a largo plazo no suelen entrar dentro de las consideraciones de los constructores y promotores.
En este tipo de edificación, en el cual prima el uso del ladrillo y del hormigón, en los últimos años está empezando a producirse un cambio, sobre todo en los cerramientos, de un tipo de construcción húmeda a un tipo de construcción seca que permite un mayor grado de prefabricación y por consiguiente un aumento de la calidad de los acabados y una disminución de los tiempos de colocación con los consiguientes beneficios económicos que esto conlleva. Se ha empezado a sustituir los cerramientos interiores por sistemas del tipo seco y poco a poco se está empezando a producir este fenómeno en los cerramientos exteriores. Esta tendencia a largo plazo puede conducir hacia una mayor industrialización del sector y por lo tanto a una mayor facilidad en la introducción de innovaciones.
¿Es más vendible la innovación que se ve, es decir la que incide sobre la singularidad estética del edificio, que la que no se ve?
Si hablamos de edificios singulares es importante que las innovaciones que se produzcan sean fácilmente comprensibles y cuantificables desde el punto de vista económico, del uso y de su apariencia estética ya que para este tipo de edificios, sobre todo si son de la administración, es importante resaltar de forma clara los beneficios que acarrean los nuevos sistemas y las mejoras que producen.
En el resto de las tipologías de edificios se prima sobre todo el ahorro económico que en el momento de la construcción pueden acarrear las nuevas tecnologías. Si la innovación implica un mayor gasto durante la construcción y un mayor ahorro durante la vida útil del edificio la decisión suele ser más difícil incluso desde el punto de vista del usuario final.
¿Cómo hallar el equilibrio entre relevancia formal, comportamiento estructural, función e impacto medioambiental a la hora de proyectar la fachada de un edificio?, en cualquier caso, ¿es deseable equilibrar estos conceptos o debe primar uno sobre otro según el caso –y el presupuesto, claro está…–?
Uno de los mayores problemas con los que se encuentra un arquitecto a la hora de proyectar un edificio es el equilibrio que tiene que existir entre forma y función. En los últimos años, y también en gran medida debido a la aparición de los arquitectos estrella, se ha valorado en mayor grado el edificio como marca que el edificio como contenedor y facilitador de las actividades que en él se desarrollan. Esto, evidentemente, también se refleja en las características de la fachada que en muchos casos puede llegar a estar sobredimensionada o por imposiciones formales no cumprir correctamente su cometido.
Póngame un ejemplo…
Un caso paradigmático es el de las dobles pieles. Este tipo de fachada tiene unas características muy particulares y funciona de forma correcta en unas situaciones determinadas, pero es necesario un estudio detallado del edificio y de su situación porque puede llegar a darse el caso de que, incluso, sea perjudicial que este tipo de envolvente se coloque en alguna de las fachadas del edificio. Nos hemos encontrado con casos en que el proyecto viene envuelto completamente en una fachada de estas características y los estudios realizados nos indican que sólo es beneficioso en alguna de las fachadas del edificio siendo suficiente en el resto con una fachada de una sola piel. Si el estudio se realiza una vez que el edificio está en un grado de avance importante corregir estas situaciones puede ser complicado.
A mi modo de entender hay que tener muy claro cuál va a ser el uso que va a tener un edificio y cuáles son las condiciones que se dan en su zona de construcción para que el edificio, y por consiguiente la fachada, se desarrolle en su aspecto formal sin entrar en conflicto con las funciones que en él van ser desempeñadas y su relación con el entorno. No es factible que la solución a esta incompatibilidad venga sólo mediante la instalación de medios mecánicos de control de temperatura más potentes ya que esto a lo único que conduce es a la ineficiencia.

Edificio de Gas Natural, Barcelona.
¿Qué países cuentan con más desarrollos innovadores en las pieles de sus edificios? y ¿cuáles son las particularidades de estos países –tradición de inversiones, bien públicas o bien privadas, en investigación; imperativos climáticos; culturales o de estilo de vida…– que han motivado esta dinámica de innovación?
En estos tiempos en los que los arquitectos no tienen dificultades para proyectar un edificio en cualquier parte del mundo las diferencias no se pueden cuantificar por países si nos atenemos a los edificios de carácter singular, sino más bien por las empresas que aportan la tecnología para construirlos y estas empresas, por lo general de carácter multinacional, están distribuidas a lo largo de todo el globo.
En la actualidad la zona en la que está habiendo un mayor crecimiento de la construcción en general y de los edificios singulares en particular es la zona del Golfo Pérsico y los países asiáticos. Desgraciadamente esta innovación no se refleja en la misma medida en las pieles de los edificios residenciales y en ellos se tiende a una construcción del tipo más tradicional.
Pienso que, a pesar de que la tecnología está disponible a nivel mundial, son los países occidentales y algunos asiáticos (Japón) los que están valorando de una manera más intensa la preocupación porque la piel del edificio responda de una mejor manera a la especificidad del entorno aprovechando en un grado mayor las tecnologías disponibles. Y esto se debe principalmente a que estos países parten de una tradición cultural que valora la innovación y a unas exigencias legales que obligan a una mayor preocupación en este sentido. Donde las exigencias son menores se tiende a construir de una forma más despreocupada y sin tener en cuenta más que de forma testimonial el efecto que sobre la vida del edificio implica una envolvente mal seleccionada.
Al hilo de la pregunta anterior, ¿puede darnos su punto de vista sobre el nivel de inversión pública en España, en investigación e innovación, tradicionalmente y en particular en la actualidad? ¿Cree que la innovación aquí depende demasiado de la inversión estatal, a diferencia de países como EE UU, por ejemplo?
En España tenemos dos problemas en este sentido. El primero es que el Estado no muestra el interés necesario para promocionar la necesidad de la investigación como motor de la economía. Esto lo podemos ver en los últimos presupuestos presentados en los que se ha producido un recorte importante en las inversiones en I+D. Si queremos cambiar el modelo productivo debemos hacer precisamente lo contrario, esto es, apostar por la investigación. Una señal hacia el mercado sería que el presupuesto se incrementara de forma importante.
Afortunadamente, hay asimismo, algunas administraciones autonómicas que sí valoran de una mejor manera las inversiones en este campo dedicándoles importantes esfuerzos económicos. Pero se echa de menos una cultura común en este aspecto.
El segundo problema que tenemos en España es la escasa cultura investigadora que tiene nuestro país. Solo las grandes empresas tienen departamentos lo suficientemente equipados como para poder innovar en este sentido. La pequeña y mediana empresa, quitando algunas honrosas excepciones, no suele tener entre sus prioridades investigar en nuevas tecnologías. Y en muchos casos muestran reticencias para involucrarse en proyectos de investigación en los que existe financiación por parte del estado. Esto puede deberse principalmente a una cultura empresarial excesivamente fijada en el día a día y centrada exclusivamente en el beneficio a corto plazo.
Le ruego cite algunos de los edificios más destacables, según su opinión, por la singularidad de su fachada, y argumente la elección.
Realizar una clasificación en este sentido es un poco complicado ya que existen innumerables edificios a lo largo del globo que pueden ser destacados por un aspecto o por otro, pero le puedo señalar algunos de los edificios que más me han llamado la atención en los últimos años y en los que indudablemente las fachadas (o cubiertas) representan un aspecto destacado:
En Pekín tenemos dos destacables a mi juicio: el Estadio Olímpico de Pekín de Herzog&de Meuron y el Water Cube de PTW Architects.
Otros serían: el Centro Olímpico de Tenis en Madrid, obra de Dominique Perrault, un edificio en el que además de a sus cubiertas con sistemas de apertura se une la capacidad de este arquitecto de utilizar los sistemas de cerramiento para tamizar y transformar mediante la luz los diferentes espacios del complejo. También destacables son los cerramientos de los patios del British Museum y del Palacio de las Comunicaciones en Madrid obra de Norman Foster el primero y del estudio madrileño Arquimática el segundo y que consiguen cerrar mediante estructuras trianguladas y vidrio grandes espacios con formas complejas. Así mismo son un buen ejemplo de construcción mediante sistemas modulares de muro cortina las 4 torres de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid y puede ser interesante revisar cual puede ser el estado final en el que quede la fachada del centro internacional de convenciones (fachada en la que parece que irán incorporados sistemas de recuperación, de proyección y de producción energética). A nivel más intimista puede ser interesante revisar la obra construida del arquitecto suizo Peter Zumthor y su tratamiento de los materiales en todos sus aspectos. A nivel más internacional el trabajo del estudio de arquitectura Herzog&De Meuron es considerado como uno de los estudios que más cuidado pone a la hora de elaborar la piel de sus edificios (es especialmente interesante en España, el edificio Caixa Forum en Madrid y su tratamiento a las fachadas).
Para terminar le pido una conclusión final sobre el tema que nos ocupa, ‘fachadas singulares’, así como una pincelada sobre el papel de Cidemco Tecnalia en el proceso de innovación del sector.
En Cidemco Tecnalia pensamos que gran parte de los avances que se van a dar en los próximos años en el sector de la construcción van a tener como actor principal a la envolvente del edificio, tanto si hablamos desde el punto de vista de la industrialización del proceso constructivo, como de todas las mejoras que se están produciendo y se van a producir en la relación del edificio con su entorno, en el aprovechamiento de la energía y en la mejora del confort interno de los edificios. Debido a ello, y desde hace tiempo, se ha creado y se continua ampliando un equipo de trabajo con capacidad de responder en todos los aspectos relacionados con la envolvente del edificio, desde su diseño y construcción hasta su certificación y verificación. Nuestra idea es que este equipo de trabajo pueda ser de utilidad a los arquitectos, empresas fachadistas y constructoras y de esta manera poder ayudar a construir edificios más económicos, más eficientes y con una mejor relación con su entorno.
































































