Edificios bioclimáticos: de vuelta a los orígenes

Edificios bioclimáticos
DOSSIER
EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
Entrevistas a los arquitectos Luis de Garrido  y Antoni Solanas, Eva Paris, Directora del Gabinete Técnico de Colegio de Arquitectos Técnicos de Barcelona, Jessica Ferrer, del Departamento Técnico de Rockwool, y Manuel Toharia, Director General del Museo de la Ciencia Príncipe Felipe de Valencia.

Ante los nuevos retos a los que se enfrenta el planeta en materia de gasto desmedido de recursos naturales, el ahorro energético se convierte en el quid de la cuestión, en elemento fundamental sobre el que debe trabajarse desde todos los ámbitos, empezando por la investigación, hasta la divulgación, pasando por la asunción de nuevos procesos industriales. Pero ¿qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Este reportaje da algunas respuestas. La piel del edificio cobra un protagonismo definitivo en este asunto, pero más allá de la idoneidad de los materiales y las técnicas constructivas en esa búsqueda de la eficiencia, la reflexión debe contemplar los múltiples aspectos que entraña el reto de alumbrar un nuevo lenguaje arquitectónico que se reconcilie con el medio y que ha comenzado a perfilarse volviendo la mirada hacia criterios constructivos ancestrales. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS

La arquitectura actual retorna a sus inicios y busca adaptar la edificación a su entorno

Edificios bioclimáticos: de vuelta a los orígenes

Mónica Daluz 25/05/2008

Ante los nuevos retos a los que se enfrenta el planeta en materia de gasto desmedido de recursos naturales, el ahorro energético se convierte en el quid de la cuestión, en elemento fundamental sobre el que debe trabajarse desde todos los ámbitos, empezando por la investigación, hasta la divulgación, pasando por la asunción de nuevos procesos industriales. Pero ¿qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Este reportaje da algunas respuestas. La piel del edificio cobra un protagonismo definitivo en este asunto, pero más allá de la idoneidad de los materiales y las técnicas constructivas en esa búsqueda de la eficiencia, la reflexión debe contemplar los múltiples aspectos que entraña el reto de alumbrar un nuevo lenguaje arquitectónico que se reconcilie con el medio y que ha comenzado a perfilarse volviendo la mirada hacia criterios constructivos ancestrales.

Tal vez Wilde tenía razón y así fuera en el ‘amanecer del hombre’ -como llamó Kubrick al nacimiento del ser humano sobre la Tierra-, pero esta disciplina, la arquitectura, pronto pasaría a convertirse en una herramienta para la expresión y, por ende, en un reflejo de los distintos avatares por los que ha atravesado la especie humana en su tránsito hasta nuestros días, lo que, por otra parte, da la razón a van der Rohe. Como en casi todo, no existen verdades absolutas, y en materia de sostenibilidad aún menos, así que debemos ser cautos a la hora de posicionarnos porque no todo es lo que parece. ¿Acaso es sostenible levantar una urbanización bioclimática en una zona alejada de lugares de abastecimiento, de ocio o de trabajo, en la que sus habitantes se vean obligados a desplazarse en coche hasta para ir a comprar el pan? ¿Acaso es ecológica una vivienda realizada en madera, material absorbente de CO2, si la traemos de Siberia en camión? Si no aplicamos cierto relativismo y, sobre todo, una buena dosis de rigor, podemos caer en nuestra propia trampa. Pero vayamos por partes.

El Reichstag, parlamento alemán, en Berlín. Norman Foster rediseñó el antiguo edificio con un innovador concepto de utilización de la energía. Destaca el gran captador de luz natural en la parte más alta del edificio, que conduce la luz al interior de la cámara del parlamento por medio de cientos de espejos que forman un cono invertido. También integra sistemas de ventilación natural y sistemas fotovoltaicos de generación eléctrica. Un ejemplo de fusión coherente entre bioclimatismo y vanguardia arquitectónica

Cerrando el círculo

Desde el principio de los tiempos el hombre aprovechó los recursos que tenía a su alcance, entre ellos las condiciones climáticas, distintas en cada lugar, optimizándolas, para procurarse habitáculos confortables. El aire para ventilar, el sol para calentar e iluminar… Observar la arquitectura tradicional a lo largo del tiempo y de la geografía terrestre es constatar tal proceso de adaptación. Pero en algún momento del camino le dimos la espalda a lo obvio, y con esa inquietud nuestra por transformar y dominar cuanto nos rodea, con esa euforia de vivir volcados en un supuesto progreso, interrumpimos nuestro diálogo con el planeta, nuestro estado de simbiosis con el medio que nos alumbró. Una emancipación que puede costarnos demasiado cara…

Todo comenzó cuando devinimos ricos, tan solo un siglo atrás. La Revolución Industrial trajo consigo una ruptura con el entorno de la que aún no hemos escapado. Hasta entonces, existían dos grandes líneas de arquitectura en el mundo, y que han funcionado tanto de forma independiente como combinadas entre sí: la pesada, hecha con arcilla y barro, y la ligera, a base de madera y cañas. La principal característica de este tipo de edificación, de producción basada en la autoconstrucción, residía en la utilización de recursos locales, por lo que las soluciones de diseño y las técnicas constructivas se ajustaban a los recursos accesibles en el territorio y éstos eran tratados de modo que no se agotaran.

Pero la corriente protecnológica advenida con la Revolución Industrial, comportó la percepción de la naturaleza como un elemento hostil, una imposición de la que la tecnología ofrecía la posibilidad de liberarse. Urbanística y arquitectónicamente hablando esta idea trajo consigo que las ciudades perdiesen el equilibrio y la integración con el entorno; los edificios se volvieron herméticos y se optó por el acondicionamiento climático que ofrecía la tecnología, una regulación artificial del clima interior con la introducción de sistemas activos, que sólo sería posible a costa de un elevado consumo energético. Todo ello enmarcado en una corriente de racionalización, funcionalismo, industrialización y estandarización de los procesos productivos que llevó a la arquitectura a abstraerse del lugar donde se construía, centrándose en el juego formal de los volúmenes, dando origen al llamado “estilo internacional”, que obvia las formas de habitar autóctonas.

Por entonces, el oro negro es objeto de deseo y veneración y la energía procedente de los combustibles fósiles se vuelve muy barata, lo que ligado a una percepción generalizada de la infinitud de los recursos, hace que todo, calefacción, iluminación, transporte…, se coloque en órbita de una energía y una tecnología mucho más frágiles y limitadas de lo que habíamos previsto y se firme con ellas un contrato en exclusiva que ahora buscamos el modo de rescindir.

Con la primera crisis del petróleo en la década de los 70 surge el interés la energía y por la arquitectura bioclimáticas, poniéndose de manifiesto la pérdida de una cultura muy sabia, adaptativa. La arquitectura exploró los recursos de los dispositivos de acondicionamiento ambiental pasivo con el reto de hallar un lenguaje arquitectónico capaz de incorporar con coherencia los dispositivos bioclimáticos, -asunto aún hoy por acabar de resolver- que terminaban siendo una yuxtaposición inconexa de ingeniosos aparatos para el control climático. En nuestros días, cuando reconducir los procesos humanos hacia las fuentes renovables y el consumo material mínimo se ha convertido en imperativo, resurge la necesidad de retornar a esas raíces. Sobre la mesa, pues, la insostenibilidad de nuestros asentamientos, fruto del modo en que se produce masivamente la edificación residencial, del modelo urbano que sirve de patrón a esa producción y de los hábitos de consumo asociados. Pero ¿por qué ahora? Todo cambió un día 11 de septiembre. El crudo es el riego sanguíneo de nuestro sistema económico y desde esa fatídica fecha occidente tomó conciencia de que son otros quienes capitanean ese barco… Los gobiernos occidentales se han puesto manos a la obra para buscar el modo de escapar de la dependencia de terceros en el suministro energético y promueven, con mayor o menor empeño, un viraje hacia las energías renovables y la reducción del consumo energético. Teniendo en cuenta que el texto que sustituirá al Protocolo de Kioto, que expira en 2012, el llamado Kioto II, incluirá dos sectores hasta ahora exentos de regulación y que se encuentran entre los mayores generadores de emisiones de CO2, el transporte y la construcción, los países de la Unión se apresuran a adaptar las correspondientes normativas. En España, el nuevo Código Técnico de la Edificación establece algunos parámetros de obligado cumplimiento para mejorar la eficiencia energética de las edificaciones. No en vano el ahorro energético en la construcción comienza con el propio diseño del edificio. Para mejorar la eficiencia energética de una edificación, el profesional puede jugar con aspectos como el emplazamiento, la orientación, los niveles de aislamiento, los materiales de construcción, los sistemas de climatización y el uso de fuentes de energías renovables.

No son pocos los profesionales implicados en la construcción bioclimática y sostenible, que califican las medidas impuestas en el nuevo CTE de imperfectas e insuficientes, pero no cabe duda de que constituye una herramienta para mejorar. Veamos primero, las características de una edificación bioclimática y, después, analicemos qué dice la normativa.

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Este tipo de diseño arquitectónico permite aprovechar la energía térmica solar en climas fríos o el efecto invernadero de los cristales

Arquitectura bioclimática o la adaptación al medio

Mónica Daluz  18/05/2008

El término ‘arquitectura bioclimática’ hace referencia al diseño de los edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas propias del lugar donde se edifique, aprovechando los recursos disponibles, esto es, el sol, los vientos, la lluvia y la vegetación, para disminuir los impactos ambientales, intentando, al mismo tiempo, reducir los consumos de energía. Es, de hecho, una arquitectura de lógica, de sentido común.

La R4 House fue presentada en la pasada Feria Internacional de la construcción en Barcelona, Construmat 2007. Este proyecto de Luis de Garrido incorpora a las ‘tres erres’, recuperar, reutilizar y reciclar, una más: razonar. Se trata de un edifico con consumo energético cero, propone un sistema constructivo que permite la eliminación de los residuos y la reutilización de todos los componentes del edificio e incluye una vivienda mínima de 30 metros cuadrados flexible, reconfigurable y ampliable (el usuario puede ir adquiriendo módulos de 30 metros cuadrados).

También llamado diseño ambiental, ecodiseño o biodiseño, este tipo de arquitectura trata de armonizar los espacios y crear óptimas condiciones de confort y bienestar para los usuarios, tendiendo hacia la autosuficiencia de las edificaciones.

¿Cómo funciona?

La arquitectura bioclimática se caracteriza por su adaptación al medio y, así, la orientación del edificio, el efecto invernadero, el aislamiento térmico y la ventilación cruzada son los elementos básicos que se conjugan en estas edificaciones. Asimismo, la bioarquitectura toma en consideración la topografía, los vientos dominantes y los ángulos de incidencia del sol en las diferentes épocas del año; tiende a formas compactas en climas fríos, que reducen las pérdidas térmicas, y tiene en cuenta el dimensionado de las aberturas en función del asoleo, utilizando vidrios dobles, incluso triples en regiones frías, de poca emisividad y alta transmisión. Persigue, en definitiva, una correcta gestión de los sistemas pasivos de climatización.

La envolvente debe ser diseñada como un agente dinámico que interactúe favorablemente entre el exterior y el interior y viceversa; debe actuar como un filtro selectivo biotérmico, acústico, lumínico, etc. capaz de modificar favorablemente la acción de los elementos naturales, admitiéndolos, rechazándolos o transformándolos cuando así se requiera.

El aspecto fundamental de este tipo de diseño arquitectónico es el aprovechamiento máximo de la energía térmica del Sol cuando el clima es frío, por ejemplo para calefacción y agua caliente sanitaria es habitual la colocación de sistemas de captación de agua pluvial utilizando las azoteas de los edificios. En este sentido se aprovecha también el efecto invernadero de los cristales: el vidrio es transparente a las energías de la luz visible pero opaco a la energía del espectro infrarrojo, de modo que cuando la luz entra en el edificio a través del vidrio una parte se convierte en infrarrojo y ya no puede salir, lo que produce un calentamiento que es aprovechado para climatizar la estancia; es la base de los invernaderos en jardinería y agricultura y el mismo fenómeno que está causando el calentamiento del planeta.

Secreto en la piel

¿Qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Era la pregunta que nos hacíamos al inicio de este reportaje. Infinidad de cosas, pero la envolvente térmica del edificio es el lugar más lógico por donde iniciar el viraje definitivo hacia un nuevo rumbo. Sin duda, la arquitectura biosostenible pone muy alto el listón; tal vez, hablar de biosostenibilidad en la edificación sea una utopía, pero nos sirve como punto de destino, un norte hacia el que dirigirnos. Así que distingamos entre bioclimatización y biosostenibilidad. El segundo término comprende un sinfín de factores que van desde la huella ecológica de cada material y solución arquitectónica a lo largo de todo su ciclo de vida, hasta los efectos que tales elementos tienen sobre la salud de los moradores de una vivienda. De modo que lo que veremos en los próximos años en materia bioclimática serán edificios más eficientes energéticamente, lo que no significa que las soluciones utilizadas tengan impacto cero sobre el medioambiente.

Los cerramientos son la parte que interacciona un edificio con el exterior, por lo que su envoltura constituye la base de las actuaciones para conseguir mayores eficiencias energéticas. En arquitectura bioclimática se deben hacer pieles que cumplan, a la vez, tener un enorme aislamiento, una gran inercia térmica y una porosidad que haga posible la ventilación a través de las propias paredes, con lo que evitar la pérdida energética.

Arquitectura solar pasiva o bioclimática

Las tecnologías solares pasivas son capaces de convertir la luz del Sol en calor utilizable, producir movimientos de aire para ventilar o enfriar, o almacenar ese calor para uso futuro sin la necesidad de ningún equipamiento eléctrico o mecánico. El uso correcto de estas tecnologías hará que el entorno de una vivienda se mantenga a una temperatura agradable, por medio del Sol, durante todos los días del año.

La arquitectura solar pasiva es sólo una pequeña parte del diseño de edificios energéticamente eficientes, que a su vez, constituyen otra parte del diseño sostenible. Las viviendas ecológicas ahorran energía, agua y recursos limitando la contaminación tanto en el interior como en el exterior. De forma similar, las viviendas autosuficientes aprovechan recursos como el agua de lluvia, la energía solar o la eólica, para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y fuentes intermedias de energía. Muchas veces se construyen partiendo de materiales reciclados para reducir el consumo de energía en la construcción.

Estrategias de diseño solar pasivo

La orientación en la construcción. Teniendo en cuenta la climatología local, se puede construir una casa orientándola de forma que reciba la mayor cantidad de radiación solar anual, evitando sombras en invierno y protegiéndola del exceso de radiación en verano. También se pueden utilizar técnicas basadas en recubrimientos vegetales.

Características de la construcción. La forma del edificio y su envolvente determinan la cantidad de superficie expuesta a la radiación solar, ajustando ésta a las necesidades deseadas. Las propiedades de los materiales de construcción elegidos sirven para regular la absorción, reflexión o transmisión de la energía captada.

Uso del entorno. La utilización de elementos naturales como árboles y plantas puede resultar útil para crear zonas de refrescamiento en verano y un escudo de protección del viento en invierno. Aunque no se clasifique dentro de las tecnologías solares pasivas, el uso de materiales aislantes térmicos se utiliza con frecuencia para reducir las pérdidas o las ganancias no deseadas de calor.

Edificio Pórtico: un edificio sostenible

Situado en el Campo de las Naciones de Madrid, se trata de un edificio sostenible de líneas rectas, en forma de ‘H’. El ahorro energético se aborda desde la minimización de requerimientos en el propio diseño arquitectónico. Consecuencia de ello es la forma del edificio, su configuración en forma de ‘H’, la flexibilidad y modularidad en la compartimentación, la cubierta y las pantallas solares de las fachadas Este y Oeste que, con una cortina metálica exterior, permiten la visión y el paso de la luz natural en el interior, a la vez que apantallan la radiación directa. Otras medidas que se han aplicado son: utilización de sistemas pasivos integrados en la propia arquitectura del edificio; utilización de sistemas centralizados que aprovechan los excedentes de unas zonas en beneficio de otras; incorporación de sistemas de enfriamiento naturales mediante la entrada de aire exterior; prohibición del uso de materiales como el PVC; eliminación de materiales interiores con alto contenido de volátiles o alta retención de polvo; consecución de tasas de ventilación elevadas con recuperación de energía mediante los sistemas de enfriamiento naturales, y tratamiento acústico de ambientes y bajo nivel de ruido en equipos e instalaciones, entre otras.

¿Qué es la arquitectura sostenible?

Una arquitectura sostenible es aquella que garantiza el máximo nivel de bienestar y desarrollo de los ciudadanos y que posibilita, igualmente, el mayor grado de bienestar y de desarrollo de las generaciones venideras y su máxima integración en los ciclos vitales de la naturaleza.

En la última edición de la feria Construmat tuvo lugar el II Congreso de Arquitectura Sostenible, foro donde se sentaron las bases para la definición de un modelo de arquitectura sostenible. Estas se recogieron en un documento, la Carta de Barcelona para la arquitectura sostenible, promovido por la Asociación Nacional para la Vivienda del Futuro (ANAVIF) y la Asociación Nacional para la Arquitectura Sostenible (ANAS), y del que reproducimos aquí algunos puntos sobre los que se fundamenta:

– Adoptar nuevas normativas urbanísticas encaminadas a conseguir una construcción sostenible (factor de forma de los edificios, distancia de sombreado, orientación de edificios, dispositivos de gestión de residuos, etc.).

– Aumentar el aislamiento de los edificios, permitiendo a su vez la transpirabilidad de los mismos.

– Establecer ventilación cruzada en todos los edificios, y la posibilidad de que los usuarios puedan abrir cualquier ventana de forma manual.

– Orientación sur de los edificios: disponer la mayoría de estancias con necesidades energéticas al sur, y las estancias de servicio al norte.

– Disponer aproximadamente el 60 por ciento de las cristaleras al sur de los edificios, el 20 por ciento al este, el 10 por ciento al norte y el 10 por ciento al oeste.

– Disponer protecciones solares al este y al oeste de tal modo que solo entre luz indirecta. Disponer protecciones solares al sur de tal modo que en verano no entren rayos solares al interior de los edificios, y que sí puedan hacerlo en invierno.

– Aumentar la inercia térmica de los edificios, aumentando considerablemente su masa (cubiertas, jardineras, muros), y favorecer la construcción con muros de carga en edificios de poca altura.

– Favorecer la recuperación, reutilización y reciclaje de materiales de construcción utilizados.

– Favorecer la prefabricación y la industrialización de los componentes del edificio.

– Disminuir al máximo los residuos generados en la construcción del edificio.

Vista nocturna del edificio Pórtico, ganador del premio MIPIM 2007 al Mejor Edificio de Oficinas del Mundo. Diseñado por el arquitecto Rafael de La-Hoz en colaboración con el estudio de arquitectura SOM (Skidmore Owings & Merrill).

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“La preocupación por la sostenibilidad es sólo mediática”

Entrevista a Luis de Garrido, arquitecto

Mónica Daluz  25/05/2008

De Garrido eligió el hotel Omm, en pleno Paseo de Gracia de Barcelona, para mantener nuestra entrevista; un edificio diseñado por un dibujante de cómics… supongo que la elección ya fue un indicio de su ‘toque’ guasón. Irónico, descarado y contundente en sus afirmaciones, de Garrido es una extraña mezcla de ingenio y convicción, elementos ambos que coloca al servicio de un modo de entender la arquitectura y la vida. Ha hecho de la sostenibilidad su causa, una causa que él mismo da por perdida ante la impotencia frente a una sociedad esclava de la inercia y los poderes fácticos. Hablar con este Risto Mejide de la arquitectura fue tan sorprendente como divertido.

Luis de Garrido, arquitecto.

¿Cómo define usted ‘arquitectura sostenible’?

Es aquella que intenta cumplir con los siguientes cinco aspectos: optimizar los recursos, tanto naturales como fabricados, porque la construcción suele ser un despilfarro en todos los sentidos; disminuir al máximo el consumo energético; disminuir las emisiones y los residuos; incrementar la salud y el bienestar humano y disminuir costes. En definitiva, una arquitectura que permita la satisfacción de nuestras necesidades actuales, sin comprometer las de nuestros descendientes.

Cuando habla de disminuir al máximo el consumo energético ¿Se refiere a tener en cuenta todo el ciclo de vida de los materiales?

En efecto, no se trata sólo de que el edificio consuma poco, sino de mesurar la energía que se necesita para fabricar un material, transportarlo hasta el lugar donde se va a colocar, colocarlo… incluso derribarlo ¿Para qué voy a traerme una alfombra de Persia si aquí también hay alfombras, con todo el combustible que eso supone? Otra cosa es que la gente esté dispuesta a tener esos datos en cuenta; hay quien dirá: “pues yo me traigo la alfombra de Persia porque me da la gana”, y ante eso sólo cabe la reglamentación o la conciencia, o el sentido común y la profesionalidad.

Aparentemente la sociedad se está volviendo muy sensible al tema…

Usted lo ha dicho: aparentemente. En realidad la sensibilidad es sólo mediática; es la noticia que toca, pero a nadie le interesa como está hecho o de donde viene lo que consume. Sólo se hacen las cosas fáciles de hacer, como otorgar una clasificación energética a los electrodomésticos, con la única finalidad de informar al consumidor; éste, ante dos máquinas, una de clase A y otra de clase C, sólo si entre ellas hay poca diferencia de precio se queda con la A. No hay una reglamentación que obligue a fabricar sólo con clase A. Las empresas tienen carta blanca para seguir fabricando modelos “de los malos”…

La Administración va a otorgar un sello de calificación energética a los edificios…

El sello te lo das tú mismo cuando haces el proyecto y luego lo demuestras. Ese sello apenas tendrá utilidad. La gente no va a hacer ni caso.

Argumente esa aseveración

En un frigorífico el ahorro puede ser hasta del 50 por ciento de su coste de compra; merece la pena pagar un 10 por ciento más. Pero el supuesto ahorro en calefacción en un edificio con sello energético, entre el más eficiente y el menos eficiente, es ridículo frente a los miles de euros que al usuario le cuesta la vivienda… La gente comprará el piso de la promoción del al lado que, sin sello y por el mismo precio le regala un viaje al Caribe… El argumento de un pequeño ahorro (apenas 200 euros al año en el mejor de los casos puede haber entre una vivienda clase A y una clase D) no tiene validez alguna al referirse a las viviendas, ya que tienen un valor de venta un 30 por ciento superior al que deberían tener, y este sobreprecio es gratuito. No tiene correspondencia con nada. Por tanto es un argumento que sirve para un frigorífico, pero es ridículo para una vivienda realizada con la actual trama especulativa y de negocio fácil.

Pero los ciudadanos serán cada vez más conscientes de la importancia de sus elecciones en la preservación del planeta

Lo que beneficia al planeta no sólo es consumir un poquito menos es, sencillamente, que no lo intoxiquemos. Si utilizamos la energía del sol, da igual que una casa consuma mucho o poco; la energía es del sol. Que es gratis y natural. El problema está en los intereses fácticos, que siguen teniendo el poder de las fuentes de energía naturales. ¿Quién vende los captores solares? Al final son los mismos. Las medidas que se están adoptando son un proceso de enmascaramiento de intereses económicos. Lo único que se ha logrado es reducir las emisiones de CO2, pero sólo un poco, y en algunos países, ya que, de hecho, en España las emisiones han aumentado.

Así que ¿sólo un poco?

Le cuento. Sobre la Tierra caen más o menos 1.000 vatios por metro cuadrado, que se pueden captar según la tecnología y los dispositivos tecnológicos que se utilicen; no se pueden situar las placas solares de cualquier forma dentro de un edificio; el edificio Nexus, de Barcelona, es un caso de lo pésimamente que se pueden llegar a colocar… El Sol tiene la manía de salir siempre por el mismo sitio, dar la vuelta por el mismo lugar y ponerse cada día de igual modo. Así de aburrido. De manera que no puedes poner las placas solares donde te venga en gana por muy bonitas que queden; entre los arquitectos y el Sol hay una guerrilla… Muchos arquitectos siguen poniendo las placas donde menos les molestan, o en el mejor de los casos como elemento escultórico, funcionen o no funcionen, porque al ponerlas ese edificio se convierte, como por arte de magia, en ecológico…

Pues bien, de estos 1.000 vatios puede que, de forma milagrosa, se lleguen a obtener la mitad, pero las placas fotovoltaicas tienen una eficiencia energética del 15 por ciento, lo que significa que de los 1.000 vatios que llegan a la Tierra los días más soleados, vamos a recoger, como máximo 75 vatios por metro cuadrado de media; una malísima eficiencia, teniendo en cuenta además que el coste por kilovatio es de mas de 7.000 euros, sin instalación. La cantidad de placas que se necesitan es enorme y esas placas hay que construirlas, con una tecnología que sea rentable (lo que no significa que sea la mejor sino la que la gente esté dispuesta a pagar), con el correspondiente consumo de energía y de emisiones (los que fabrican placas están utilizando gas y electricidad) y a eso hay que sumar que la vida media de esos dispositivos es de 15 años. En su fabricación se ha utilizado energía, se han generado emisiones de CO2 y en 15 años serán pura chatarra. Ya ve, económicamente no se ha hecho nada y energéticamente, bien poco.

Urbanización “Ecopolis 3000”, en Rubí, Barcelona. Construcción sostenible en la que su autor, Luis de Garrido, ha buscado realizar un prototipo de vivienda, con diseño singular y alto valor añadido, para su promoción masiva.

Todo este asunto parece una conspiración, un engaño a gran escala…

Es una operación de puro marketing. Es una propuesta en base a que el ciudadano está predispuesto a oír un discurso ¿desde cuándo la gente se ha comprado un coche porque emita 20 gramos menos por kilómetro? Es lo que toca…, llega a veces a extremos ridículos como la publicidad de ese fabricante de quesos que miente descaradamente al afirmar tener un cero por ciento de emisiones de CO2. Si analizamos cuanto existe ahora mismo en materia ‘bio’, vemos que una buena parte es una auténtica farsa.

Si el asunto es tan evidente ¿por qué no hay más leyes reguladoras?

No interesa. Si es tan evidente que el tabaco genera problemas ¿por qué no se prohíbe? Lo mismo con los coches, los electrodomésticos… La razón es que cada cuatro años hay elecciones; todo es un entramado de intereses, un maquillaje. Si se hubiera hecho tanto como se dice ¿por qué este año hemos contaminado más que el año pasado?

¿Entonces? ¿Cuál es la solución?

La gente se mueve por modelos; por el “culo veo, culo quiero”, con perdón. “Si aquel lo tiene ¿por qué yo no?” Se trataría de empezar a que determinadas personas de nivel o ciertos famosillos tengan casas ecológicas de verdad, que corra la voz… No tiene nada que ver ni con la Administración, ni con los arquitectos, por lo menos aquí, en una sociedad como la española…

¿Que sea la demanda la generadora de oferta?

Exacto. ¿Por qué señalizan bien las carreteras? Porque hay miles de accidentes en una curva, y al final le acaban poniendo tantas señales que parece una pista de aterrizaje extraterrestre. Así funciona la Administración: tarde, exageradamente y mal; sólo para llamar la atención.

¿Está usted pensando en cierto documento regulador?

Por supuesto, el CTE llega tarde y es muy malo desde el punto de vista de la sostenibilidad, se ha hecho sólo para llamar la atención de la opinión pública y justificar alguna acción por parte de la Administración. ¿Por qué no regula sistemas constructivos, tipologías arquitectónicas, materiales, pinturas, soluciones constructivas, aislamientos…? Sólo regula lo que es fácil de regular, con independencia de su utilidad. Punto. No es que le falte algo, es que no tiene casi nada. El Código Técnico de la Edificación no tiene nada que ver con la sostenibilidad ni va a ser solución de nada porque sólo se centra en incrementar un poquitín el aislamiento para reducir -supuestamente- el consumo energético, que eso sí es una buena cosa en los países cálidos, en España no. En España, el CTE va a reducir un poquito el consumo energético en invierno, pero lo va a aumentar enormemente en verano, ya que indirectamente, obliga a la colocación de más dispositivos de aire acondicionado en los edificios.

Dígame algo bueno

El documento no nombra la palabra sostenibilidad en ningún momento, aunque regula algo el consumo energético. Se reduce a cuatro apartados que tienen que ver con los aislamientos, la iluminación, las calderas y la utilización de energías alternativas; solo regula esas cuatro cosas de las miles que se pueden hacer. Los políticos y las empresas han sido quienes han adornado y añadido la palabreja… Lo que dice el CTE es que tenemos que aislar un poquito mejor los edificios; obliga a poner placas térmicas para generar agua caliente, en algunos edificios; deben ponerse calderas más eficientes y hay que colocar sistemas de iluminación más eficientes.

Este arquitecto valenciano de currículum impresionante, es también doctor en Arquitectura y en Informática. Además, desde el año 1987, Luis de Garrido ha realizado una incesante labor docente y divulgativa, impartiendo conferencias y seminarios en todo el mundo sobre: Inteligencia artificial, Diseño creativo, Diseño publicitario, Arquitectura sostenible, Planeamiento urbano sostenible, Reciclaje sostenible de la ciudad, Arquitectura para la felicidad, Edificios Inteligentes, Arquitectura multimedia, Alimentación, Longevidad, y Salud del Hábitat y Sociología.

La proliferación de edificios bioclimáticos ¿será un plus de valor añadido para contrarrestar la caída de precios del mercado inmobiliario?

Seguramente. Si la gente no compra el promotor sabe que ya no hay chollo; si el producto no se vende se lo tiene que replantear, no por argumentos ecológicos, científicos o éticos, el promotor, por definición, no tiene esos valores, sino por mercado. “Si lo que está de moda es lo ‘eco’, pues eso haremos…” El gran problema es que la gente piensa que ser ecológico es un depósito para recoger agua o poner unas placas en la azotea.

¿Cómo puede el consumidor saber si lo que le ofrecen es verdaderamente un edificio sostenible?

No lo va a saber nunca. Siempre se ha dicho que el consumidor tiene que tener información y que en base a esa información va a elegir. Pero si el consumidor no se lee ni la etiqueta de ingredientes del tomate frito, ¡como se ve a leer la memoria de calidad del edificio! Pero es que aunque la lea, no tiene ni formación, ni referencias, ni argumentos para saber si lo que lee es bueno o malo.

¿Están hoy preparados los profesionales para abordar la sostenibilidad en la edificación?

Si, hoy y toda la vida. Pero al arquitecto es al último que le interesa ¿Por qué va a complicarse la vida? A no ser un arquitecto como yo, y algunos pocos mas, que nos hemos impuesto por vountad propia esta actividad, porque vemos que es lo sensato y de sentido común. Los arquitectos que construyen mucho no tienen tiempo para este tema… Si no dan abasto, como van a tener tiempo de estudiar, reciclarse y ponerse al día. Además, hay que tener en cuenta que se necesita mucho tiempo y esfuerzo para hacer una verdadera arquitectura sostenible.

Y qué me dice de la rehabilitación

El concepto actual de rehabilitación de dejar las cosas como siempre han estado, tiene que cambiar. Hoy la rehabilitación es una mezcla entre arqueología y Disneylandia. No se atreven a hacer algo actual. No es que los arquitectos sean malos es que son fácilmente vendibles, no se ponen en su sitio y se esfuerzan poco. ¿Se ha fijado que muchos edificios interesantes y creativos los hacen profesionales que no son arquitectos…?

Una ironía…

Muy significativa.

Pero hay cada vez más personas interesadas en habitar en una vivienda más ecológica y saludable

Sí, viviendas particulares biosostenibles ya hay muchas… Se trata de arquitectos jóvenes, con poco trabajo, y les hacen la casa a sus familiares y amigos… Pero urbanizaciones bioclimáticas no hay más de tres o cuatro, y edificios, lo mismo. Hay uno en Madrid, el edificio Pórtico, de Rafael de La-Hoz; ese edificio tiene mucho mérito. Aunque, desde mi punto de vista, se podría haber hecho algo mas efectivo, y muchísimo más económico.

El edificio de la Expo de Zaragoza será bioclimático…

Es un bosque de columnas de cerámica por las que tiran agua y al rezumar refrescan el ambiente, bajando la temperatura 4 o 5 grados. Pero eso no es un edificio, es una escultura. Lo que se ha buscado es el efecto mediático no la sostenibilidad. El edificio no aporta nada, y no tiene el menor interés desde el punto de vista arquitectónico y sostenible. Sólo es un reclamo mediático, pagado por la industria de la cerámica. Los intereses comerciales están latentes.

¿Cree que va a ir in crescendo el que la gente encargue este tipo vivienda sostenible?

No. Hace 20 años que me dedico a esto -fui el primero en España- y llevo oyendo lo mismo desde entonces: que si te vas a hacer de oro, que si es el futuro… y cada vez tengo menos trabajo. La gente lee que existen casas sostenibles y cree que cumpliendo la normativa actual ya se consiguen. Por ello y, debido a la gran cantidad de arquitectos que hay en España, todos tienen algún amigo o conocido que es arquitecto, y por confianza, se lo encargan a él, en lugar de confiar en un especialista. El amigo arquitecto será una barrera a la sostenibilidad; a no ser que le digas tú que ponga tal o cual pintura, él va a utilizar los materiales que siempre ha puesto, para no pensar…

En los próximos años veremos mucha información en los periódicos, pero será un castillo de naipes, sólo humo; se hablará mucho, se presentaran a la prensa proyectos de edificios sostenibles, pero no se darán argumentos, y ningún periodista va a decir que tal o cual proyecto es una tomadura de pelo… Ahora está de moda, pero dentro de tres años habrá pasado la moda de la sostenibilidad sin apenas haberse construido edificios sostenibles. Es muy lamentable.

Lo que está claro es que los proveedores de materiales ecológicos van a ver ampliado su mercado

Eso es lo que va a ir mejorando. Las pinturas, por ejemplo serán más ecológicas, de modo que el amigo arquitecto, de forma indirecta, acabará poniendo pintura ecológica.

El tema de la salubridad es un buen argumento par sensibilizar al consumidor

Sí, pero lo que no se ve es muy difícil de demostrar.

Hábleme de las geopatías de los edificios

Las ondas electromagnéticas en contacto permanente con las personas resultan muy perjudiciales para la salud, la cuestión es dar con profesionales capaces de detectar y definir estas geopatías; es un tema muy escabroso, un campo en el que se requiere una precisión milimétrica y en el que está actuando cantidad de gente no profesional. Lo mismo ocurre con el Feng Shui. Te tienes que fiar, pero ¿en base a qué? Es un problema; no hay escuela, nadie te da un titulo que certifique tus conocimientos. Le pondré un ejemplo. En el año 95, cuando se inauguró el Master Edificios Inteligentes y Construcción Sostenible, que dirigí, en la Escuela de Aparejadores de la Universidad Politécnica de Barcelona, invité a un grupo de 10 profesores, por separado, sin que ninguno supiera del requerimiento hecho a los otros nueve, y les pedí que, como expertos en la materia, -adular el ego funciona de maravilla-, me hicieran un informe de geopatías del edificio en cuestión. Todos me dieron sus planitos y… ¡tan sólo dos coincidieron en su diagnóstico! El resto, no se parecían en nada unos a otros.

Cambiando de tercio, sus intervenciones en Construmat son siempre impactantes; después de la Vitro House y la 4R House el listón está muy alto ¿Con qué nos va a sorprender en la próxima edición?

En este momento estamos en fase de negociaciones con la organización de la feria, no hay nada cerrado, pero éste es el proyecto: se llama 1D-House, una casa ecológica de base prefabricada de hormigón que se construye en un solo día. Como primicia le diré, y de este extremo todavía no está informada la organización de la feria, que un ala, bien una habitación o un atrio central, aún no lo sé…, estará hecha de sacos. Me interesa el saco. Es el único material que te permite construir un edificio en cualquier parte. Te lo llevas vacío y lo rellenas in situ. Es muy interesante hacer estructuras: colocarlos uno encima de otro, hacer un muro con ellos y luego compactarlos. Por ahí irá la cosa…

Es usted muy ingenioso; se nota que pone todo su ser en su trabajo

Es lo que me hace vivir. Aunque a veces tengo la sensación de estar en un espectáculo circense, de ser un payaso, porque hago cosas que no hace nadie, y mientras, los demás están ganando dinero; mi impacto en la sociedad es sólo mediático. A la hora de la verdad la sociedad se mueve por dinero, por inercia, el stablishment no deja espacio para transformaciones.

Así, a pesar de sus innovadoras propuestas, si le pregunto por la arquitectura que viene, sobre lo que veremos en el futuro, intuyo que nada nuevo bajo el sol…

Seguirá igual que hasta ahora. Va a haber más de lo mismo. Hace 20 años la manera de construir era igual que ahora, excepto pequeñas modas, en nuestros edificios hace el mismo calor, el mismo frío y se consume la misma energía. No hay grandes cambios de base.

¿La razón es que no hay grandes cambios político-sociales?

Ahora hay una bonanza económica que no generará transformaciones profundas. Tendría que haber una crisis ecológica de verdad, que a la gente no le salga agua por su grifo, que se muera intoxicada… Entonces habría un cambio radical de las posturas de todos…

Mejor nos quedamos como estamos ¿no le parece?

Pues sí …

DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS

“Con el tema de la bioconstrucción se trata de vivir mejor”

Reflexiones con Antoni Solanas, arquitecto

Mónica Daluz  26/05/2008

Su estudio rebosa paz, su persona, dulzura y empatía, y su discurso, rigor y coherencia. Le pregunto sobre el hoy por hoy de la construcción sostenible y me responde lamentándose por esa arquitectura del espectáculo, mediática, que hoy impera y que “olvida estas cosas…”, dice con expresión resignada. Para este hombre comprometido hasta la médula con la causa de la sostenibilidad, pero cauto y escrupuloso en sus aseveraciones, es del todo incomprensible que “no sólo los arquitectos hayan olvidado esa cultura de la construcción tradicional, que tenía en cuenta los fundamentos de la arquitectura sostenible, sino que el usuario también la haya olvidado; ¿cómo es posible, por ejemplo en Barcelona, que los pisos orientados a Sur, no sean más caros, no tengan un mayor valor en el mercado, que los orientados a Norte?” se pregunta.

Antoni Solanas, arquitecto.

Solanas interpreta la bioconstrucción desde una perspectiva global: “se tata de vivir mejor”, asegura, y hace hincapié en la escasa salubridad de los ambientes que hemos creado: “El tema de la salud es gravísimo. No somos conscientes de la cantidad de influencias negativas que estamos recibiendo con las radiaciones electromagnéticas, la contaminación química y biológica, etc.; se trata de riesgos multifuncionales, tal vez por separado no sean peligrosos pero si se suman los efectos de las radiaciones de los electrodomésticos, las emisiones tóxicas de muchas pinturas y otros materiales de construcción, las radiaciones de tierra, más el estrés con el que vivimos… nos damos cuenta de que nos hemos convertido en una sociedad enferma”. En este sentido advierte de la necesidad de ser rigurosos en la utilización de los materiales en la construcción bioclimática, porque “no todos los materiales reciclados son inocuos -subraya-, debe tenerse en cuenta el proceso químico por el que pasan para devolverles las propiedades que han perdido; no se trata de estar en contra sino de tener en cuenta los efectos secundarios que su uso comporta.”

Antoni Solanas compagina la actividad libre de la profesión con la participación en diversas instituciones públicas vinculadas a la misma. Es Premio Ciudad de Barcelona 1987 por la rehabilitación de la fachada de la casa Granell, y miembro del equipo finalista del Premio FAD 1990 y del premio Década 2.000 por la Biblioteca Joan Miró en Barcelona. Ha sido Tesorero del Colegio de arquitectos de Cataluña y Presidente de la Cooperativa Jordi Capell, y actualmente preside la Agrupación AuS del CoAC. Ha desarrollado su interés por fomentar la aproximación entre la arquitectura y la sostenibilidad mediante el ejercicio privado de la profesión, la divulgación y la gestión.

El pasado mes de abril presentó el segundo volumen de su libro ‘Vivienda y sostenibilidad en España”.

Detalle de la pérgola de tubos al vacío (para frío o calor) del edificio La fábrica del sol. Obras de rehabilitación/remodelación de un edificio modernista en Barcelona que será un centro divulgador de la construcción sostenible. Proyecto de Toni Solanas.

El Código Técnico de la Edificación, un instrumento imperfecto pero necesario

Sin perder su singular equidad, Solanas comentó el nuevo Código Técnico de la Edificación del que dijo que “aunque se trata de un instrumento muy imperfecto, con pocas herramientas y poca amplitud de miras, tan sólo orientado a reducir el consumo de energía, es el camino a seguir”. Para Solanas el punto de mira debe situarse en la rehabilitación: “El tema de los aislamientos del parque inmobiliario actual es el primero que debe abordarse. Dentro de la normativa, la rehabilitación es sólo una coletilla; el Código no ha elaborado bien ese apartado…, pero confiemos en que los técnicos de la Administración san lo suficientemente flexibles como para ir al espíritu de la ley más que a la letra pequeña.” Al hilo de esta cuestión pone un ejemplo de lo más ilustrativo sobre las contradicciones de la normativa reguladora: “A mí, -explica- ¡me han prohibido poner placas solares y colocar una caldera de biomasa…!”

Fachada de la Fábrica del sol, que incorpora placas fotovoltaicas para generar electricidad.

La formación fue otro de los temas abordados durante la conversación, asunto sobre el que Solanas explicó que “falta formación para todos: para los técnicos, los operarios, las empresas constructoras, los usuarios… Se trata de un tema básico, pues el cambio climático es un problema urgentísimo, y el de la escasez de las primeras materias y la subida de precios de los alimentos y los recursos… en pocos años veremos cosas que hoy no podemos ni imaginar. Nos hemos de preparar ya, y de manera masiva. Si no, la naturaleza ‘hablará’…”.

Con tono elocuente y pausado advierte que la especulación como medio de enriquecimiento es “cosa arriesgada”, -dice-. “En este país -prosigue- el sector se ha enriquecido con la especulación del suelo; eso tiene un precio y se está pagando ahora. Es falso que la oferta y la demanda lo regulen todo; es la oferta la que regula y los bancos los que fijan los precios de los pisos en función de lo que la gente puede pagar. Eso del mercado es una mentira, una falacia, es lo que dice todo el mundo para eludir la responsabilidad. El mercado funciona porque unos cuantos lo dirigen.”

De nuestra charla me quedo con dos de los retos de futuro que Solanas propone abordar, dos asignaturas pendientes sobre las que los sectores implicados deberán trabajar: la realización de estudios serios de ciclo de vida en materia de emisiones de CO2 y la resolución del divorcio entre arquitectura moderna y arquitectura bioclimática, “dos mundos”, dice, “que tienen aún mucho que aprender el uno del otro”

DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS

El documento establece las bases para un diseño eficiente de los edificios

Es de ley: el nuevo Código Técnico de la Edificación

Mónica Daluz  26/06/2008

El Código Técnico de la Edificación es una herramienta que pretende incorporar buenas prácticas en el diseño eficiente de los edificios y lo hace estableciendo una serie de exigencias en materia de demanda energética de los mismos, que afectan a factores como el diseño, la configuración, la construcción y la orientación. El documento establece las condiciones para el diseño de una envolvente con unas características adecuadas para limitar la demanda energética necesaria y alcanzar el bienestar térmico en función del clima de la localidad, del uso del edificio y del régimen de verano y de invierno.

Los profesionales disponen de una serie de Guías Técnicas, bien sobre materiales aislantes, donde se detallan las propiedades de los materiales y de las técnicas de instalación con los parámetros de transmitancia térmica descritos en el CTE, bien sobre cerramientos, donde se enumeran las propiedades de los materiales de vidrio más innovadores, las características de los marcos y donde se explica, entre otras cosas, cómo evitar los puentes térmicos en ventanas. Y es que según cifras del Consejo General de Arquitectura Técnica de España, el 40 por ciento de las fugas de calor se producen a través de las ventanas y cristales exteriores.

Innovación imprescindible

Las nuevas exigencias legislativas requerirán de un esfuerzo en investigación, desarrollo e innovación para proveer al mercado de materiales que satisfagan los requerimientos de una construcción sostenible, y desarrollar técnicas de construcción menos intensivas en el uso de la energía y técnicas de residuo cero.

Bioclimatización: mejorar el confort térmico

El CTE no impone la construcción sostenible sino que establece unos parámetros para incrementar la eficiencia energética de los edificios. Para conocer mejor el nuevo Código hablamos con Eva Paris, Directora del Gabinete Técnico de Colegio de Arquitectos Técnicos de Barcelona, que nos explica también algunos aspectos sobre bioclimatización: el modo de conseguir el mayor confort térmico con métodos pasivos.

Eva Paris

Centrándonos en la fachada de los edificios, cabe decir que el CTE, por el momento, no regula los materiales…

No; deja abierto al constructor la utilización de cualquier material, pero debe tener unos espesores determinados para cumplir unos coeficientes que irán en función de la zona geográfica donde se construya; existen unas tablas que determinan esa relación.

Más cosas a tener en cuenta en la envolvente

La cámara de aire; la envolvente debe transpirar para evitar humedades.

¿Y los huecos?

Las ventanas deben cumplir con unos parámetros de estanqueidad, resistencia al viento y permeabilidad, además de tener en cuenta la situación de las mismas, los gruesos de la perfilería y el aislamiento.

Para una construcción biosostenible, la mejor opción sería la carpintería de madera. ¿De nuevo, aquí no se regulan materiales?

Según el CTE la carpintería puede ser de aluminio, de PVC…, se trata de que cumpla con los coeficientes establecidos, que son los que garantizan un buen aislamiento.

Cubiertas verdes

Las cubiertas vegetales limpian el aire de dióxido de carbono, actúan como aislante térmico y acústico y regulan la humedad ambiente. En Alemania el 15 por ciento de los edificios de nueva construcción tienen cubierta verde, y en Berlín se obliga a las naves industriales a que la adopten. Se calcula que el coste adicional que supone una cubierta verde frente a una convencional se sitúa alrededor del 20 por ciento. El primer factor a tener en cuenta a la hora de colocar una cubierta vegetal es la sobrecarga que la estructura del edificio puede soportar, lo que irá en función de si es esta extensiva (sólo para hierba o pequeñas plantas) o intensiva (requiere una capa de tierra más gruesa, se pueden plantar pequeños árboles y permite ser transitada).

En la imagen, el Centro de Turismo Rural y Restaurante “Casas del Río”, en Requena, Valencia, obra de Luis de Garrido. Un conjunto arquitectónico perfectamente integrado en el entorno en el que destacala cubierta ajardinada de alta inercia térmica, que además de un adecuado aislamiento, ayuda a mantener estables las temperaturas del interior del edificio, en invierno y en verano.

¿No se podrán utilizar ventanas sin puente térmico?

No. El CTE nos conduce a colocar ventanas de doble vidrio y con puente térmico.

Otra parte importante de la envolvente es la cubierta… ¿Qué novedades introduce el CTE en este ámbito?

El Código establece también parámetros sobre aislamiento e impermeabilidad pero quizás lo más destacado sea la obligatoriedad de colocar placas de captación solar, bien térmica o fotovoltaica en determinado tipo de edificios, para acumular el agua caliente sanitaria, lo cual comporta cambios en el diseño de las cubiertas, tener en cuenta el aumento del peso, el mantenimiento…, y todo ello incrementa de alguna manera el precio. No va a ser fácil.

Y justo ahora que el sector está prácticamente en punto muerto…

Sin el ‘prácticamente’… Lo cierto es que han bajado considerablemente las ventas y los profesionales han ralentizado su nivel de actividad. El mercado se orienta ahora hacia la rehabilitación, campo que está muy relacionado con la sostenibilidad…

Permítame una ecopregunta: ¿Vamos a ver proliferar las cubiertas invertidas ajardinadas, las famosas ‘cubiertas verdes’?

La cubierta verde sería una buena opción a considerar, pero hay que tener en cuenta, sobre todo, el sistema constructivo para evitar posibles patologías vinculadas al crecimiento de las raíces de las plantas y a filtraciones de agua que causarían goteras. La impermeabilización tendría que ser preferiblemente en caucho, pero actualmente el material que más se está utilizando son las láminas bituminosas, que no son las más adecuadas para cubiertas verdes.

Ahora la pregunta que todos deben hacerle: ¿cómo se traducen todas estas medidas en incremento de costes?

Sí, es la pregunta ineludible… Existe la idea de que seguir las pautas de eficiencia energética y sostenibilidad encarece, y aunque al inicio hay un incremento de coste de en torno al 10 por ciento, a la larga supone un ahorro porque se utilizan recursos naturales y energías renovables.

¿Al consumidor le falta conocimiento y concienciación?

Totalmente. He visto casos de nuevos propietarios que quitan el acumulador de agua porque ocupa espacio y les estorba; no tienen en cuenta que se trata de un sistema con el que ahorrarán; han comprado ‘X’ metros, y los quieren todos útiles…

Una pena…

Estamos en un momento de cambios, y cualquier cambio necesita un proceso que requiere tiempo.

“La certificación energética de los edificios será clave”

Carlos Rodero, Director Técnico de Desarrollo y Aislamiento de Saint Gobain, nos da también su visión sobre el nuevo Código.

Carlos Rodero

¿Cómo vive el sector la puesta en marcha del nuevo CTE?

Esperanzado. Estamos convencidos que de éste es un buen camino aunque, evidentemente, se queda corto.

¿En qué medida condicionará la oferta de productos y soluciones de las empresas del sector?

Para empezar, los acristalamientos simples están olvidados, de hecho, si se han seguido fabricando ha sido por la presión del constructor, que ha “arañado” por esta partida.

También habrá que olvidarse de aquellas carpinterías que tengan poca estanqueidad al aire, así como de las puertas correderas, pues hoy por hoy no existen en el mercado correderas que cumplan con los valores límite, así que los cerramientos de vidrio serán practicables.

Otro elemento a destacar es el aumento de la colocación de suelos flotantes para reducir el ruido de piso a piso e incrementar así la confortabilidad del usuario.

¿Qué se puede hacer para promover el ir más allá de la normativa?

Un elemento clave será la certificación energética de los edificios. El cumplimento del CTE otorgará una D o una C ‘peladas’ y será el propio usuario quien exija niveles superiores de eficiencia a la hora de comprar su piso. Siempre que ello no suponga un incremento excesivo del precio. Se trata de costes perfectamente asumibles. Otra cosa será la política de precios de los promotores y constructores, pero si al usuario se le aporta información y conocimiento, va a querer más eficiencia en su vivienda.

¿Qué le falta al CTE?

Entre otras cosas, opino que los valores límite de transmitancia térmica del envolvente son pobres…

Para ponernos al día, habrá que volver la vista atrás…

Perdimos la senda de calidad en la década de los 60 y 70 y debemos volver a ella. Los arquitectos deben recuperar algunos elementos y soluciones constructivas tradicionales. Pienso que el mayor enemigo de las personas en las viviendas son las máquinas, debemos volver a la climatización natural; eso nos obliga a pensar, a usar la inteligencia, y eso es bueno…

¿Cómo les está afectando el “parón” del sector inmobiliario? ¿Lo compensan con el mercado de la rehabilitación?

Todos pensábamos que la caída sería lenta… pero a la vista está que no ha sido así; no cesan las informaciones en los medios sobre suspensiones de pago de empresas constructoras y demás cifras desalentadoras. Tradicionalmente, en efecto, cuando baja la obra nueva, las constructoras reenfocan su actividad hacia la rehabilitación. Esa es nuestra esperanza…

“Los edificios bioclimáticos no deben ser un capricho”

Ingo Vosseler, jefe de producto fotovoltaico de Vidursolar nos habla acerca del futuro de la construcción bioclimática.

Ingo Vosseler

¿Cree que la proliferación de edificios bioclimáticos es una tendencia al alza? Si es así, ¿en qué ámbito de la construcción tendrá más fuerza y por qué?

La edificación bioclimática será una necesidad para poder combatir la dependencia energética de Europa y el cambio climático. Tendrá que aplicarse en todos los ámbitos de la construcción. No debe de ser un capricho de ‘alto standing’, pues se pueden construir edificios bioclimáticos con muy poco o ningún sobrecoste, pero que muestran unos beneficios económicos importantes a medio plazo.

¿Es, y será, el vidrio, el “rey” de los cerramientos bioclimáticos? ¿Qué otros materiales veremos desfilar en este campo?

Nosotros, desde nuestra experiencia en el sector del vidrio apostamos por el vidrio fotovoltaico que se comercializa bajo la marca Vidursolar.

¿Qué evolución está teniendo este producto en el mercado español así como en el resto de países de nuestro entorno?

La integración arquitectónica es una solución muy interesante para aprovechar los beneficios de la tecnología fotovoltaica de manera óptima. En España, hoy por hoy es un mercado casi inexistente, pero notamos un interés creciente. En los países centroeuropeos, sobre todo en Alemania ya hay bastante experiencia con este tipo de construcciones pero todavía queda mucho camino por recorrer, sobre todo porque las soluciones existentes aún deben ofrecer más opciones de adaptación a la arquitectura.

¿Cómo cree que va a evolucionar la industria del cerramiento en los próximos años en relación a los nuevos requerimientos de eficiencia energética de los edificios?

Cada vez habrá que incorporar más soluciones eficientes, tanto pasivas de ahorro energético como activas con elementos de generación energética como el vidrio fotovoltaico y los captores solar-térmicos integrables.

DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS

“La fachada ventilada va a cobrar cada vez mayor importancia”

Entrevista a Jessica Ferrer, del Departamento Técnico de Rockwool

Mónica Daluz  07/07/200

Por su parte, Jesica Ferrer, del Departamento Técnico de Rockwool, nos habla del ahorro energético en la construcción residencial.

Jesica Ferrer

Coméntenos los resultados obtenidos tras los múltiples proyectos experimentales que Rockwool ha llevado a cabo en materia de ahorro energético en viviendas.

En estos momentos lo más destacado es el ahorro que se consigue en casas de bajo consumo energético. Su consumo es tan sólo de 30 kilovatios por metro cuadrado. Como ejemplo disponemos del edificio de bajo consumo monitorizado que alberga las oficinas de Investigación y Desarrollo en Hedehusene, Dinamarca, y otro proyecto a escala nacional en Caparroso, en Navarra. Se trata de unas viviendas de bajo consumo energético en las que se han aplicado los valores límite de acuerdo con el estudio CTE Plus realizado por el Cener, y que serán monitorizadas durante los próximos dos años.

Además, según nuestros estudios realizados en colaboración con el Centro Nacional de Energías Renovables, se ha demostrado que con la utilización de las técnicas de eficiencia energética de ‘la casa de bajo consumo’, la energía consumida en calefacción puede reducirse hasta un 40 por ciento, ahorro que, sin duda, compensa la inversión adicional.

¿Cuál es el incremento medio del coste de una vivienda eficiente?

Se calcula un sobrecoste en torno al 10 por ciento, para una vivienda media y para un estándar de confort normal, esto es, que cumpla al mínimo con el CTE, con una D en su etiqueta energética.

Detalle de una pared medianera aislada con lana de roca Rockwool.

¿Cómo va a digerir el mercado este incremento?

Un elemento que, sin duda, va a contribuir a que mejoren las instalaciones y a justificar ante el usuario ese coste adicional es la certificación energética de los edificios.

¿Cuanto más aislamiento, mejor?

El aislamiento lo que hace es mantener la temperatura interior, de modo que éste debe ir acompañado de una estrategia de ventilación, cruzada o forzada. En efecto, cuanto más aislamiento siempre es mejor, pero en según qué climas debes contribuir con una fachada ventilada que atempere y que funciona tanto en verano como en invierno. La fachada ventilada va a cobrar cada vez mayor importancia, teniendo en cuenta que la temperatura media va a subir… Aunque, por supuesto, la solución en cada caso dependerá de las condiciones climáticas de la zona; en zonas pluviosas con viento oeste por ejemplo, como Galicia, no es recomendable el uso de la fachada ventilada ya que un material expuesto de forma constante a lluvia y viento acabará mojándose, por lo que su conductividad térmica aumentará y perderá capacidad de aislamiento.

Las nuevas exigencias en materia de aislamiento recogidas en el CTE tienen que haberles favorecido… ¿es así? ¿Han experimentado crecimientos atribuibles a tales medidas?

En efecto, la demanda media por zona climática ha experimentado un incremento de 2 centímetros para cumplir con el Código Técnico al mínimo; nuestros clientes piden cada vez más espesores, antes del CTE era impensable… y con la certificación energética se tenderá a incrementar aún más los espesores.

Certificado de Eficiencia Energética

Desde el pasado 31 de octubre existe la obligatoriedad de aplicar la Certificación de Eficiencia Energética para edificios de nueva construcción y también para rehabilitaciones de edificios existentes con una superficie útil superior a 1.000 m2 donde se renueve más del 25% del total de sus cerramientos.

Etiqueta de Eficiencia Energética: a cada edificio se le asignará una clase energética de acuerdo con una escala de 7 letras y 7 colores que van desde el edificio más eficiente, Clase A, al menos eficiente, Clase G.

¿Qué le parece a usted la moda de hacerse la casa de paja y barro? ¿No me negará que es lo más natural que hay…?

Son los materiales más limpios; eso es indiscutible. Es más, me parece muy bien que una familia opte por construirse una vivienda de este tipo, pero eso es factible en un entorno rural, donde es el propio usuario quien asume la responsabilidad y donde estos materiales son sostenibles. Además, hay otro tema y es que para entrar en el mercado, la Directiva 89/106/CE de productos de construcción exige el marcado CE a todos los productos de la construcción, inclusive los aislantes. Para obtener el marcado CE hay que cumplir unas exigencias de calidad que algunos productos naturales, como por ejemplo la tierra o la paja, dada su composición irregular, difícilmente pueden cumplir al no ser fabricados en línea. Asimismo para poder cumplir en materia de protección al fuego o salubridad con la normativa hay que procesar algunos de estos materiales naturales, lo que implica añadir aditivos que si no se tratan correctamente también tienen un impacto sobre el medio ambiente.

¿Y cuál es el impacto del producto que ustedes comercializan, la lana de roca?

La lana de roca no es un material renovable, se trata de roca basáltica mezclada con resinas y aceites y para fundir esa roca se utiliza carbón, combustible fósil no renovable. No obstante si se analiza el ACV de la lana de roca, la durabilidad del producto y el ahorro de CO2 en calefacción y refrigeración a lo largo de su vida útil, la balanza se equilibra.

¿Algo más que alegar sobre los materiales “limpios”?

Bueno, la aplicación de tales materiales depende de la benevolencia de los ayuntamientos, de la necesidad o no de un préstamo bancario para la financiación de la obra y de las aseguradoras. Estos últimos son reacios a estos materiales, dado el desconocimiento de los mismos y la falta de normativa que los regule adecuadamente.

Temas para la reflexión

En las últimas décadas la sociedad ha experimentado cambios rotundos tanto medioambientales como sociales, que obligan a una reflexión sobre la manera de construir edificios y de diseñar nuestras ciudades, teniendo en cuenta que la construcción es la actividad humana que más residuos genera y más energía consume. A los problemas medioambientales, como el calentamiento global, la escasez de agua, la contaminación, el agotamiento de los recursos o la reducción de zonas verdes, vienen a sumarse nuevos retos sociales, como la multitud de tipologías familiares, los movimientos migratorios, la disminución del espacio vital o el precio de la vivienda. Asuntos todos ellos que deben formar parte del debate.

Esta fase de reflexión incipiente deberá hacer un zoom out, “abrir el foco”, para que los resultados no sean parciales, sino, como requiere la época en que vivimos, globales. En conjugar el pensamiento global con la actuación local se hallará, seguramente, la clave del éxito: aprovechar soluciones globales pero adaptadas a los recursos locales.

El advenimiento de nuevos modelos de edificación no es fácil. Romper con la estandarización requiere un período de experimentación y hoy parece que sólo hay espacio para tal lujo en edificios singulares, en la obra única. El acceso de las vanguardias al mercado, con sus imperativos tanto de los costes como de las inercias, discurre por caminos demasiado angostos.

La adaptación a los entornos del siglo XXI sin perder de vista el aprovechamiento de los recursos naturales, requerirá, más que nunca, la aplicación del criterio científico. Será el rigor de la ciencia quien nos saque de este apuro. Deberemos sistematizar la medición exhaustiva de la huella ecológica de cada proceso tecnológico que emprendamos (entendiendo éste como la aplicación de los saberes que permiten al ser humano fabricar objetos y modificar el medio ambiente, para satisfacer sus necesidades y deseos). Se necesitarán herramientas y metodologías de trabajo que faciliten la evaluación del impacto de cada material y cada solución constructiva.

Tornar a un diálogo con el medio no está reñido con la dotación tecnológica de los espacios. Se abre aquí una interesante vía para mejorar el confort de hogares y ciudades: la domotización y la creación de ambientes inteligentes. Los proveedores de la industria de la construcción van a encontrar nuevos campos sobre los que desarrollarse por lo que deberán centrarse en la innovación.

Buscar soluciones mixtas, engranar la multiplicidad tanto en la procedencia de los recursos energéticos, como en las soluciones constructivas, son algunos de los desafíos. Y del edificio a la urbe. Hoy, aproximadamente el 50 por ciento de la población mundial es urbana pero en el 2025 el 75 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades. El reto es pues, también, dotarnos de ciudades más amables, más saludables y más eficientes, y que integren el factor “movilidad”. Pensar en la gestión de los recursos desde una perspectiva urbanística requerirá el rediseño de nuestras ciudades y para ello vamos a necesitar innovación y, sobre todo, imaginación. Ahora, don Miguel, nos toca inventar a nosotros…

En cualquier caso, el cambio de rumbo -del que hablábamos al inicio de este reportaje- pasa por la concienciación individual. Las costumbres del usuario marcan la diferencia. Ahí va un ejemplo: se realizó en Francia un experimento en el que se colocó en un edificio bioclimático a personas no concienciadas ecológicamente y en un edificio convencional a un grupo de ecologistas. ¿Imaginan qué edificio consumió más energía?, seguro que lo han adivinado… el bioclimático. Y es que el ciudadano del futuro deberá retomar la cultura de sus ancestros y contribuir con su actuación y esfuerzo -abrir y cerrar persianas, ventanas y toldos en función de las condiciones exteriores, entre otras cosas- al ahorro energético, si queremos que los edificios diseñados con parámetros bioclimáticos funcionen a tal fin, excepto que, como de costumbre, la tecnología, en este caso los dispositivos de inteligencia ambiental, nos enmiende la papeleta, pero este es tema de un próximo reportaje…

DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS

“El ahorro energético es ya una prioridad para todos y el CTE, un primer paso”

Entrevista a Manuel Toharia, director general del Museo de la Ciencia Príncipe Felipe de Valencia

Mónica Daluz  07/07/2008

Entrevistamos al físico y periodista Manuel Toharia con motivo de la recien clausurada feria Egética, de la que es Presidente. El certamen tuvo lugar entre los días 11 y 13 de junio y se trata del primer salón específico sobre la eficiencia energética que se celebra en España. Egética presentó soluciones tecnológicas en materia de energía para el desarrollo sostenible y mostró su oferta clasificada en cuatro sectores: la producción y distribución sostenibles, la presentación e intercambio de nuevas tecnologías, la eficiencia en la construcción y la eficiencia en el transporte y en la movilidad sostenibles.

¿Cree que la construcción de edificios bioclimáticos es pura anécdota o se trata de una tendencia al alza?

En todas las propuestas ‘verdes’ siempre hay un pequeño componente de moda, de ‘gancho’ periodístico ante un tema en boga. Pero en el caso de los edificios bioclimáticos se trata de una auténtica necesidad que hace ya mucho tiempo que se viene detectando en el sector. Quizá ahora surge con más fuerza en sintonía con los nuevos modelos de desarrollo sostenible, pero yo tengo documentos y libros de hace treinta años donde ya se abogaba por orientar la historia de la nueva arquitectura bajo premisas ambientales mucho más exigentes que las que estaban en vigor hasta los años setenta.

¿Cuál es la tendencia seguida en otros países de nuestro entorno? Y ¿qué me dice de los países pobres; tienen construcciones más sostenibles o todo lo contrario?

Los países ricos todavía pueden permitirse el lujo de diseñar grandes edificios emblemáticos ignorando muchas de las premisas ambientales que ahora nos parecen fundamentales. Pero eso no debería ocurrir con los edificios más comunes, tanto de servicios esenciales -hospitales, oficinas, industrias…- como de viviendas de todo tipo. En cuanto a los países pobres, su arquitectura es mucho más pragmática: lo más barato posible. Si eso coincide, y la verdad es que coincide cada vez más, con premisas bioclimáticas que ahorran energía y aprovechan al máximo cuestiones básicas como la orientación y otras, pues tanto mejor. Pero la prioridad es que sea barato, no que sea ecológico; la moda “verde” es todavía considerada un lujo en el Tercer Mundo, aunque a veces erróneamente.

¿Cómo habría que fomentar este tipo de viviendas? ¿Llegará el mercado, por sí mismo, a generar la proliferación de viviendas sostenibles?

Estamos iniciando una época de grave crisis en la construcción, donde los precios, quizá excesivos, de los últimos años se van a reconducir a intervalos más moderados. En esa perspectiva, con dificultades para vender y precios a la baja, ofrecer un plus de tipo ambiental, con sus evidentes ahorros de todo tipo, no puede ser más que un estímulo añadido. El mercado mismo, creo yo, va a propiciar que estas viviendas se vendan mejor, o a mejor precio.

¿Existe un equilibrio en el nivel de conciencia sobre cuán acuciante resulta tomar medidas de ahorro energético, entre los distintos actores implicados: científicos, políticos, mundo empresarial y consumidor?

Yo creo que el ahorro energético -y aun más la eficiencia energética- es ya una prioridad para todos. Pero no todos adoptan conductas inmediatas tendentes a conseguir ahorrar, o sea, no desperdiciar, o a hacer más eficientes nuestros consumos, es decir, conseguir lo mismo gastando menos. El sector menos concienciado es el consumidor; si él reclama servicios más eficientes y ahorrativos en temas como la vivienda, el mundo empresarial no tendrá más remedio que seguir esas normas.

El gran patchwork o la cultura del retal

Hemos visto como últimamente, el mundo empresarial, recogiendo la nueva sensibilidad social al respecto, ha agregado y entendido el elemento “verde” como una inversión más dentro de la partida de marketing, de estrategia de reputación de marca o de RSC. Todos quieren vincular su imagen a la responsabilidad medioambiental, no hay más que ver los mensajes publicitarios de empresas de todos los sectores.

Lo cierto es que nos bombardean con lo “eco” hasta el hartazgo y se corre el riesgo de saturar al ciudadano. Discernir la responsabilidad ecológica del green washing no va a ser tarea fácil para el consumidor. En cualquier caso, el marketing que se nos avecina será una encarnizada competición por demostrar quién ahorra más y quién aprovecha más cada recurso.

En arquitectura, en la era del aprovechamiento del retal se rompe la tiranía de la forma y lo amorfo vendrá a ser una reinterpretación del ‘menos es más’, en la que la economía de formas dejará paso a la economía del recurso. Encontrar la armonía a base de retales sea tal vez el próximo reto de la arquitectura que viene.

Mil anécdotas están aún por llegar, con empresas que nos darán pelos y señales sobre las múltiples vidas de sus productos, que nos presentarán troceados, contándonos las vicisitudes de cada pedazo. Nos contarán, por ejemplo, la historia infinita de la puerta del dormitorio principal desde que un día fuera árbol, qué digo, semilla…; y a medida que el vendedor avanza en su narración aquella puerta irá cobrando vida propia, se nos apegará a alguna parte de nuestras emociones. Una vez allí, querremos conservar nuestra puerta, para siempre… ¿Acaso sea el fin de la cultura del despilfarro?

¿Cree que deberían incrementarse las exigencias del Código Técnico de la Edificación en materia de bioclimatización, de generación de residuos, etc.?

Esas exigencias han supuesto un buen primer paso. Siempre se puede pedir más, pero siendo realistas lo mejor es que comencemos a aplicarlas y a verificar que se aplican de verdad, antes de pedir más.

Comprar una vivienda más eficiente o un electrodoméstico triple A, es “la parte fácil”, lo difícil es el esfuerzo de los pequeños actos: reciclar, ir al supermercado con bolsa de tela… ¿Piensa que el perfil del consumidor de este tipo de viviendas responde al de un ciudadano con “conciencia medioambiental” o pesa más el beneficio individual: ahorro en las facturas, una supuesta mayor salubridad, etc.? En cualquier caso, los intereses del planeta y del individuo son coincidentes…

Lamentablemente, las viviendas bioclimáticas son adquiridas hoy sólo por ciudadanos concienciados. En ambos casos, viviendas y ciudadanos, estamos hablando de minorías. Lo ideal es que todo el mundo, con o sin vivienda ambientalmente viable, tuviera comportamientos de ese tipo. Lo ideal es educar mejor a la ciudadanía; además de un mejor comportamiento cotidiano, seguro que aumentarían las peticiones de viviendas más acordes con el desarrollo sostenible.

Hace tan sólo unos días se clausuró la primera convocatoria de la feria Egética, que usted preside. El certamen incluyó el Salón de Eficiencia en la Construcción. ¿Qué pudo verse en ese espacio?

Empresas preocupadas por conseguir lo mismo en nuestras viviendas pero consumiendo mucha menos energía, tratando mejor nuestros desechos, ahorrando consumos desperdiciadores, etc. El sector de la construcción es voraz en consumo energético, no sólo al hacer las casas sino cuando éstas son ocupadas por los inquilinos. También en ese sentido debe haber propuestas empresariales innovadoras que ofrezcan soluciones a constructores y usuarios.

¿Está todo inventado en la bioclimatización de edificios o irán apareciendo materiales inocuos para el planeta con los que obtener mayor eficiencia? ¿Cuáles son las últimas innovaciones y cuáles los materiales que usted cree que serán clave en la construcción bioclimática?

Algunas cosas están inventadas desde la más remota antigüedad; por ejemplo, la captación pasiva de energía solar o la defensa del exceso de insolación según la orientación. Otras son recientes, y aun no se aplican del todo; por ejemplo, desde los aislamientos sonoros y térmicos más novedosos hasta el control inteligente de las distintas funciones de una casa a través de sistemas automatizados. ¿Y el futuro? Pues tendremos, con seguridad, materiales menos contaminantes en su producción y en su utilización, sistemas aun más sofisticados y más baratos a la vez, de control global, formas más eficientes en el exterior y en el interior… No sé bien, ojalá las empresas nos sorprendan, incluso en la próxima edición Egética, con novedades que ahora no se me ocurren.

La Torre 00, nueva sede de Telefónica en la ciudad condal, ha sido diseñada con criterios bioclimáticos y será el nuevo icono de la Barcelona de vanguardia.

¿Es posible engranar en la ‘arquitectura que viene’ elementos como el confort, la salubridad, la modernidad, la tecnología y la comodidad, por un lado, con la no generación de residuos, el uso de materiales no contaminantes y, en definitiva, con la sostenibilidad medioambiental, por otro?

¿Por qué no? Ése es el reto. Y además no parece difícil a la vista de lo mal que lo veníamos haciendo hasta ahora. Yo tengo esperanza de que sea posible, en buena parte al menos, a corto plazo.

¿Será el ser humano capaz de poner la tecnología al servicio del planeta, es decir, de la supervivencia de la especie?

No es tan fácil. El planeta, o sea la Naturaleza, incluye al ser humano como uno más de sus seres vivos. Pero somos seres vivos especiales, porque tenemos inteligencia, y ésta nos ha dotado de cultura, tanto intelectual como instrumental. Esta última, que es la tecnología, tiene un impacto evidente sobre el entorno; todos los seres vivos que hay en la Tierra tienen impacto sobre los demás seres vivos y sobre el paisaje inerte, pero la tecnología humana les puede a todos.

Nunca podrá estar al servicio del planeta, y no estoy seguro de que sea capaz de estar a favor de la supervivencia de nuestra propia especie. Parece paradójico, pero nosotros somos los peores enemigos de nosotros mismos; ojalá seamos capaces de cambiar. Pero lo dudo; un ejemplo, ¿por qué seguimos fabricando bombas atómicas, de las que hay 30.000 en todo el mundo? La sensatez de la humanidad está en entredicho; el reto es cómo conseguir que todo el mundo, no sólo unos cuantos, logremos recuperarla, si es que alguna vez la tuvimos.

Terreno virgen y fértil

impresión en gran formato
DOSSIER
IMPRESION EN GRAN FORMATO
Entrevista a Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava.

Los canales convencionales de publicidad muestran signos de saturación. Entretanto, la ciudad entera se convierte en soporte promocional omnipresente e ineludible con el que se quiere llamar la atención de un público inmune al mensaje publicitario. ¿Qué hacer? Una imagen grande, sorprendente y de calidad. Y he aquí que dos sectores quedan unidos por un destino: la impresión en gran formato y la publicidad caminan de la mano en esta redefinición de los modos de comunicar. La posibilidad de imprimir en mayores anchos, en nuevos soportes y en excelentes calidades abre la puerta a un nuevo mundo para ese intangible cada vez más valioso para las empresas: la marca.
A su vez, el sector de las artes gráficas vislumbra nuevas oportunidades de negocio y entra en una rampa de despegue que no tiene vuelta atrás: la digitalización. Aunque el camino será largo; las cifras dicen que tan solo un 8 por ciento de la industria gráfica está hoy digitalizada al cien por cien. Las nuevas aplicaciones sobre materiales de gran formato, la producción bajo demanda y un alto valor añadido en el servicio son las claves para la expansión. Veamos algunas de las tendencias del mercado de la impresión en gran formato y cómo el boom que está viviendo la publicidad exterior va a engendrar nuevos decorados urbanos que conformarán nuestro paisaje cotidiano.
Todas las claves del mercado
Las empresas del sector gráfico están hallando en el gran formato una vía para la expansión y, aunque hay mucha competencia, también es mucha la demanda. Vamos a resumir aquí algunas de las tendencias más significativas de este sector, caracterizado por su gran potencial de desarrollo: algunos estudios sitúan su pronóstico de crecimiento para la impresión en gran formato, en cerca del 40%, en los próximos cuatro años. Las empresas del sector están ofreciendo servicios “llave en mano”: variedad de anchos y calidades o resoluciones, impresión, confección, acabados y hasta el montaje del proyecto… En algunos casos también se ofrece la creatividad. El alto valor añadido en el servicio es una de las claves para desmarcarse de la competencia, y en este sentido destacan los múltiples servicios de acabados que ofrece la industria, como cosidos, laminados, barnizados, confección con soldadora por alta frecuencia, etc.
Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER IMPRESION EN GRAN FORMATO

Las nuevas tendencias del marketing publicitario impulsan la digitalización del sector

Terreno virgen y fértil

Mónica Daluz 25/07/2008

Los canales convencionales de publicidad muestran signos de saturación. Entretanto, la ciudad entera se convierte en soporte promocional omnipresente e ineludible con el que se quiere llamar la atención de un público inmune al mensaje publicitario. ¿Qué hacer? Una imagen grande, sorprendente y de calidad. Y ha aquí que dos sectores quedan unidos por un destino: la impresión en gran formato y la publicidad caminan de la mano en esta redefinición de los modos de comunicar. La posibilidad de imprimir en mayores anchos, en nuevos soportes y en excelentes calidades abre la puerta a un nuevo mundo para ese intangible cada vez más valioso para las empresas: la marca. A su vez, el sector de las artes gráficas vislumbra nuevas oportunidades de negocio y entra en una rampa de despegue que no tiene vuelta atrás: la digitalización. Aunque el camino será largo; las cifras dicen que tan solo un 8 por ciento de la industria gráfica está hoy digitalizada al cien por cien. Las nuevas aplicaciones sobre materiales de gran formato, la producción bajo demanda y un alto valor añadido en el servicio son las claves para la expansión. Veamos algunas de las tendencias del mercado de la impresión en gran formato y cómo el boom que está viviendo la publicidad exterior va a engendrar nuevos decorados urbanos que conformarán nuestro paisaje cotidiano.

Dos instantáneas de la ciudad-anuncio por excelencia, Nueva York. Sobre estas líneas, el Theatre District. A la derecha Chinatown...

Dos instantáneas de la ciudad-anuncio por excelencia, Nueva York. Sobre estas líneas, el Theatre District. A la derecha Chinatown.

Todas las claves del mercado

Las empresas del sector gráfico están hallando en el gran formato una vía para la expansión y, aunque hay mucha competencia, también es mucha la demanda. Vamos a resumir aquí algunas de las tendencias más significativas de este sector, caracterizado por su gran potencial de desarrollo: algunos estudios sitúan su pronóstico de crecimiento para la impresión en gran formato, en cerca del 40%, en los próximos cuatro años.

Las empresas del sector están ofreciendo servicios “llave en mano”: variedad de anchos y calidades o resoluciones, impresión, confección, acabados y hasta el montaje del proyecto… En algunos casos también se ofrece la creatividad. El alto valor añadido en el servicio es una de las claves para desmarcarse de la competencia, y en este sentido destacan los múltiples servicios de acabados que ofrece la industria, como cosidos, laminados, barnizados, confección con soldadora por alta frecuencia, etc.

Los sectores que acuden en busca de los servicios de impresión en gran formato son cada vez más diversos y la demanda crece cada día. Además, han dejado de ser sólo las grandes compañías las que demandaban este tipo de producto; hoy, la pequeña y mediana empresa también está utilizando el medio exterior como canal de comunicación, por su alta rentabilidad. Agencias de medios o de publicidad, empresas de montaje de stands, diseñadores, empresas de rótulos, transportistas, tolderos, escaparatismo, museos, centros de exposición, inmobiliarias, productoras, escenógrafos, teatros, televisiones, empresas de montaje de eventos…, son sólo algunos ejemplos de sectores que se han convertido en clientes habituales de la industria gráfica en grandes formatos.

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La tecnología actual permite preparar en un tiempo récord una exposición, un congreso, etc., lo que ha redundado en una dinámica frenética en materia de plazos de entrega. En este sentido, las cada vez mayores exigencias de los clientes hacen que los plazos se reduzcan en ocasiones incluso a menos de 24 horas, incluido el transporte del producto a cualquier punto del país.

En cuanto a los sistemas de producción más utilizados en el exterior, la impresión sobre lona es el más destacado, bien sea ésta opaca, microperforada, dos caras… Al alza también, la producción en vinilo, por su facilidad de montaje y porque se adapta a prácticamente cualquier soporte.

Otra ventaja fruto de la evolución tecnológica y que marca tendencia en el mercado es la impresión directa a soporte. La posibilidad de imprimir directamente con tintas que aguantan las inclemencias del medio exterior sobre todo tipo de materiales sin depender del adhesivo, contribuye a simplificar el proceso de producción.

Otra baza importante para esta industria es la extraordinaria posibilidad de diversificación de producto, en este sentido se detecta un crecimiento de la demanda de aplicaciones especiales propiciadas por el hecho de poder imprimir sobre superficies planas y rígidas; el ámbito de la decoración de interiores está dando mucho juego a la industria, así como la rotulación efímera de los establecimientos comerciales. Se trata de áreas poco explotadas en las que existen múltiples posibilidades: moquetas decoradas, techos, baldosas, cristales…

En cualquier caso, la innovación es la seña de identidad de una industria empujada por la necesidad de reformular la publicidad convencional y que se nutre de la innovación en ideas, soportes y materiales, así como de la continua mejora tecnológica.

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1.180 metros cuadrados de lona publicitaria cubrieron varios edificios del Paseo de Gracia de Barcelona durante la campaña de Camper del pasado mes de marzo. Imagen, por cortesía de Blowup Media España.

Sectores en simbiosis

La industria gráfica y el marketing son sectores que se realimentan mutuamente. Publicistas, creativos y marcas se benefician de los avances de la tecnología digital, al tiempo que el sector de la impresión en gran formato aprovecha, a su vez, las nuevas necesidades comunicativas de las empresas, para crecer. Hoy los creativos tienen más libertad para conseguir resultados que no hace demasiados años eran técnicamente imposibles o económicamente inviables.

La impresión digital en gran formato proporciona una herramienta ideal para dar respuesta a las necesidades de los diseñadores publicitarios y de los anunciantes.

Algunas de las fuentes consultadas aseguran que en demasiadas ocasiones, creativos y diseñadores desconocen las posibilidades que ofrecen las técnicas actuales, de modo que hay ahí un espacio que cubrir, que va a requerir mucha pedagogía y trabajo conjunto para que aquellos saquen el máximo partido a las nuevas tecnologías de la industria gráfica.

Flashes de opinión con…

Ángel Artola, Director General de Agfa Graphics para España y Portugal

¿Cómo resumiría la situación del mercado de la impresión en gran formato?

Se trata de un mercado en crecimiento constante, y ello se debe a la presencia de nuevas tecnologías tanto en hardware como en tintas y soportes. Por otro lado, se evoluciona hacia la impresión de rígidos directamente desde el equipo al soporte, sin ningún paso intermedio. La tecnología se dirige hacia tintas UV y, una cuestión importante: sólo sobrevivirán las tintas biodegradables, no contaminantes para el medio ambiente.

¿Cuáles son los soportes o sustratos más habituales sobre los que suele trabajar la industria de la impresión en gran formato? ¿Cuáles son las características de cada uno, sus ventajas e inconvenientes?

Los sustratos más habituales son las lonas y los vinilos, lona perforada solvente, foam… Es una búsqueda continuada del bajo coste del sustrato.

El objetivo básico de los clientes de la industria de la impresión en gran formato es la comunicación y la publicidad ¿cuáles son las tendencias en cuanto a tamaños, formatos, maneras de comunicar, ubicaciones?

La tendencia se dirige hacia la personalización. Las marcas lanzan la misma campaña en infinidad de formatos diferentes y con diferentes sustratos; se hacen tiradas más cortas pero de mayor efectividad.

¿Qué me dice de la evolución de las nuevas tendencias en el mercado de las soluciones gráficas de gran formato desde el punto de vista tecnológico?

La tendencia es hacia el cabezal piezoeléctrico para tintas solventes y UV. También parecen resurgir tímidamente las tintas en base agua; la sensación de brillo es, en algunos sectores, equivalente a mayor calidad.

¿Cuáles son las mayores diferencias entre el mercado español y el de otros países de nuestro entorno o el mercado americano?

En el mercado americano todo es “big”, grande, con mucha imagen… La tirada corta americana es el equivalente a la gran tirada en nuestro mercado. Nosotros somos más especialistas en la personalización de área y en segmentos de mercado.

¿Hacia dónde se dirige el mercado?

La inclusión de nuevas tecnologías en la industria de gran formato, ayuda a popularizar la impresión. Por un lado, éstas posibilitan el incremento de los soportes a imprimir y, por otro, han permitido nuevos flujos de trabajo y de equipos de impresión que, unidos, facilitan la personalización de los trabajos, una mayor producción y el aumento de la calidad de impresión.

¿Cuál es la estrategia de Agfa respecto al desarrollo de los flujos de trabajo en el nuevo entorno competitivo del negocio de la impresión en gran formato?

Al ser un mercado en alto crecimiento, Agfa ha establecido una unidad de negocio especializada en el segmento de impresión de gran formato, duplicando la gama de productos tanto en calidad como en producción.

Y en materia de investigación, desarrollo e innovación ¿qué se está “cociendo” en vuestros fogones? ¿En qué nuevas soluciones o prestaciones estáis centrados?

“La maquina”; así llamamos de forma coloquial al modelo Anapurna XLS, que presentamos en Drupa, con unidades de venta desde este mes de julio.

¿Qué tiene la comunicación exterior que no tengan las demás?

La publicidad estática exterior tiene una permanencia que supera indiscutiblemente al puñado de segundos del spot televisivo. La publicidad exterior de gran formato tiene unos costes relativamente bajos, si los comparamos con otros medios tradicionales, además puede llegar a ser muy impactante. El medio exterior es directo, llega a todo el público, es económico y sencillo; se trata de una buena opción publicitaria para obtener una gran presencia, permite nuevos e innovadores formatos más atractivos con un gran realce del mensaje, y grandes posibilidades creativas. La notoriedad del mensaje vendrá determinada por adaptación de la creatividad al tipo de soporte y lugar de ubicación.

Otra ventaja de la comunicación exterior es su alto grado de selectividad geográfica y temporal; por un lado, es posible seleccionar desde emplazamientos muy concretos hasta zonas más o menos extensas, así como recorridos determinados, y por otro, la marca puede tener presencia en un acontecimiento puntual, o bien permanecer durante largo tiempo a la vista del transeúnte.

Las campañas exteriores alcanzan una notoriedad superada sólo por las de televisión, pero en términos de recuerdo, la publicidad exterior es más eficaz que el medio televisivo. Según algunos estudios la relación en televisión es de una unidad de recuerdo por cada euro invertido y en exterior es de dos unidades de recuerdo por cada euro.

Los acontecimientos deportivos brindan a las empresas escenarios ideales para la promoción de sus marcas en soportes de gran formato; se trata de...

Los acontecimientos deportivos brindan a las empresas escenarios ideales para la promoción de sus marcas en soportes de gran formato; se trata de impactos de alta efectividad porque tales eventos permiten la segmentación del público objetivo.

El lado oscuro

Si bien, por ejemplo, forrar por completo una fachada en rehabilitación camufla el andamio y cumple una función estética, además de publicitaria, lo cierto es que la publicidad exterior aumenta la contaminación visual en las calles y en más de una ocasión las grandes lonas de publicidad han sido motivo de queja ciudadana. En este sentido, en los últimos años, algunos ayuntamientos han retirado numerosos emplazamientos de vallas publicitarias por considerar que eran causa de degradación visual del entorno, o bien por incrementar el riesgo de accidentes por ser motivo de distracción para los conductores. El secreto estará en encontrar el punto de equilibrio entre informar, publicitar, embellecer y saturar…

Inmersos en la ciudad-anuncio

Un medio de comunicación puede leerse, escucharse, verse…, es decir, entre nosotros y el mensaje hay un intermediario, como, por ejemplo, esta revista que tiene usted en la mano. Pero existe un medio de comunicación en el que se puede, literalmente “estar”, pasear por él. Salir a la calle es entrar en un mundo confeccionado a base de piezas de comunicación, bien sean estas destinadas a cubrir una función informativa de tipo señalético, bien para la promoción publicitaria. Por supuesto, el concepto en cuestión tiene nombre: “ambient media”, o “out of home” que, aunque suene muy moderno significa, simplemente, “fuera de casa” y hace referencia a toda aquella comunicación que recibe una persona desde que sale de casa hasta que vuelve, y ahí se incluye absolutamente todo: vallas, marquesinas, mupis, cabinas, autobuses integrales, grandes lonas, cabinas, monopostes…

Cualquier superficie es susceptible de convertirse en soporte publicitario, tan solo debe cumplir un requisito: estar a la vista del mayor número de personas posible. Estamos rodeados de imágenes que pugnan por ser la más grande, la más sorpresiva, la de mayor definición, la más impactante, la más transgresora y, seguramente, casi todas buscan secretamente ser también la más polémica

Los medios tradicionales pierden audiencia y las marcas están invirtiendo mucho dinero en investigar nuevas formas de publicidad, sobre todo de publicidad exterior, pues ésta constituye el mejor modo de evitar la saturación de los medios.

Cualquier superficie es susceptible de convertirse en soporte publicitario, tan solo debe cumplir un requisito: estar a la vista del mayor número de personas posible. Estamos rodeados de imágenes que pugnan por ser la más grande, la más sorpresiva, la de mayor definición, la más impactante, la más transgresora y, seguramente, casi todas buscan secretamente ser también la más polémica.

Los mensajes están por todas partes, las marcas tratan de decirnos con escuetos signos cómo son, y muchos de ellos nos pasarán desapercibidos, pero las posibilidades del medio exterior son casi infinitas; ahí va un ejemplo de cómo una valla se convierte en un soporte que interactúa con el transeúnte. La marca de coches Mini combina el soporte exterior con el marketing personalizado, equipando con tecnología RFID algunas vallas publicitarias así como la llave electrónica del Mini, que emite una señal para que la valla reconozca el vehículo. El propietario del auto, a su paso por la valla en cuestión es saludado por ésta… Las vallas se han colocado en San Francisco, Chicago, Nueva York y Miami, y se pondrán más si el experimento da buen resultado.

Otro concepto publicitario inscrito en el marketing de gran formato es la publicidad en movimiento, como la que se instala en los camiones y vehículos. Su ventaja es que no contamina visualmente ya que no se añade un nuevo soporte al paisaje sino que utiliza uno que ya existe. En publicidad para camiones la empresa Rodan, ofrece su sistema Slip Fixx que permite que el propio conductor realice de manara sencilla el cambio de imagen, es económico y tiene gran impacto, además este sistema aporta al medio exterior una gran rotación de la publicidad. En este sentido, cabe señalar que se está detectando un gran incremento en la rotulación de vehículos, que constituye un canal de comunicación que gana peso en la estrategia comunicativa de las empresas.

Lo último en fusión urbe-marketing es el patrocinio privado de espacios públicos que asumen el nombre de su patrocinador. En EE.UU. no es una formula nueva pero en Europa esta disciplina del marketing que promueve los llamados “naming rights” es menos frecuente. En Dubái se ha presentado hace algunas semanas el primer modelo integral de naming rights sobre una red de metro: líneas y estaciones llevarán el nombre de la marca comercial que contrate el patrocinio. Sus impulsores aseguran que con este nuevo concepto de marketing los gobiernos mejorarán los servicios, al tiempo que para las empresas constituye una nueva plataforma para actuar con el cliente.

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Todos ganan

Y por si, después de todo lo expuesto, no había quedado claro que la impresión en gran formato tiene un futuro más que prometedor ahí va otra razón… Si al principio esto era entre marca y cliente potencial, hace algunos años que todos tratan de sacar tajada de un negocio que ha demostrado ser redondo. Las ciudades enfundan sus edificios en proceso de rehabilitación en lonas publicitarias, sobre todo los situados en puntos estratégicos de la ciudad, y ocurre que: uno, el creativo entra en éxtasis al poder disponer de tal escaparate para mostrar su obra; dos, que a los vecinos les sale la obra gratis, y hasta en muchos casos, hasta hacen negocio, y tres, que el ayuntamiento tiene un ingreso extraordinario, lo cual debe de crearle alguna clase de incompatibilidad con la misión de velar por mantener el paisaje urbano libre de contaminación visual…

Soportes de publicidad exterior

Las vallas. Las encontramos en calles, estaciones de autobús, metro, tren, en aeropuertos, recintos deportivos, etc.

Carteles. Los vemos colocados en paredes.

Mobiliario urbano. Mupis, cabinas, marquesinas, papeleras, relojes, termómetros…

Vehículos. Trenes, tranvías, autobuses, taxis, vehículos especiales, etc.

Aérea. Avionetas, globos, etc.

Banderolas. En fachadas, en farolas, etc.

Toldos y lonas en fachadas de edificios.

Audiencias de los soportes exteriores

Autobuses: 9.787.000

Cabinas telefónicas: 9.139.000

Paradas autobuses: 8.777.000

Relojes: 8.052.000

Vallas carreteras: 7.661.000

Kioscos: 6.284.000

Mupis/Opis: 5.294.000

Contenedores: 3.743.000

Columnas: 3.523.000

Monopostes: 3.356.000

Lonas publicitarias: 2.715.000

Luminosos: 2.405.000

Centro comercial: 2.177.000

Andenes de metro: 1.785.000

Mástiles banderas: 1.736.000

Pasillos de metro: 1.652.000

TV estaciones de metro: 1.328.000

Estaciones de tren: 976.000

Aeropuertos: 368.000

Periodo febrero-noviembre 2007 (individuos). Fuente EGM

OPINIÓN

“En la publicidad exterior debes acaparar la atención en un instante y con sólo una imagen”

Entrevista a Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava

Mónica Daluz 26/07/2008

Javi Donada es profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava, centro adscrito a la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, y exdirector Creativo de la agencia SCPF, donde trabajó también el mediático Risto Mejide como creativo publicitario. La agencia fue galardonada con el premio a la Eficacia por la campaña de BMW; ya saben, aquella de Bruce Lee diciendo: “be water, my friend”… Actualmente ha creado una nueva agencia de comunicación llamada “Soon in Tokio”, junto a sus socios Ángelo Palma y Núria Guinovart, excreativos de la agencia SCPF… Hablamos con Donada sobre diversos aspectos de la publicidad exterior.

Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava

Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava.

¿Qué supone para el creativo un proyecto de publicidad exterior?

Para el diseñador es un lujo. Tener una valla en la que poder poner lo que quieras, o que dispongas de una lona en una fachada entera de modo que tu trabajo lo pueda ver todo el mundo, es de las mejores cosas que te pueden pasar dentro de la profesión. Que tus ideas salgan a la calle…

¿Cómo debe ser el mensaje para que capte la atención del transeúnte y perdure en el recuerdo?

Ciertamente, resulta difícil comunicar en el exterior; en las vallas no puedes contar historias, no dispones de 30 segundos, debes acaparar la atención en un instante, con muy pocas palabras y sólo una imagen. Ésta tiene que ser muy clara; un mensaje muy directo. Cada vez se ven más vallas en las que únicamente se coloca el logotipo y el claim de la marca, por eso es tan importante el claim: Johny Walter y el “keep walking” o JB Nightology. Todo lo que tiene una valla de bueno lo tiene de difícil para el creativo. De ahí la importancia de los nuevos soportes y nuevos sistemas de impresión, para poder facilitar al creativo nuevas maneras de comunicar.

Y los clientes ¿qué dicen? ¿se dejan aconsejar?

Los clientes lo que quieren es que funcione el mensaje en el soporte que estén utilizando; éste es precisamente uno de los ejercicios que ponemos en la escuela: el transformar el mensaje de un anuncio de televisión a otros soportes. Lo mismo sucede con la gráfica, es muy diferente la gráfica de un periódico a la de un medio exterior. Una valla publicitaria no es una aplicación más, es una nueva creatividad.

¿Conoce el creativo las técnicas de producción que convertirán su idea en realidad?

Dentro de una agencia de publicidad está la persona de producción gráfica que siempre trata de descifrar aquello que le pides, y conseguirlo. Es ella la que habla con los proveedores y nos muestra las posibilidades que tiene cada valla y las posibilidades de impresión con que cuentas. Yo no me pregunto si esto o aquello se puede hacer… Es muy diferente al pequeño formato, en el que nuestro conocimiento es mayor, ya que se trata de aplicaciones que tocas con las manos y en las que existen millones de posibilidades en comparación con el gran formato.

¿Cree usted que los diseñadores de campañas buscan generar polémica para incrementar su notoriedad?

Creo que lo que se busca es crear algo tan fuerte que traspase la barrera de la publicidad, porque al aparecer en medios como un periódico o un telediario la publicidad resulta muy verdadera; en un una valla el consumidor siempre cree que aquel mensaje está hecho para tratar de convencerle, de manipularle en alguna medida… Para llegar a ello, todo vale.

¿Se enseña en la escuela algo sobre ética publicitaria…?

No establecemos límites acerca de hasta dónde se puede o no llegar. Nosotros enseñamos cómo a nosotros nos gusta trabajar, pero no hay un modelo de ética; cada uno ve la publicidad a su manera, y lo que tratamos es de abrir la mente de los alumnos. Las marcas son las que ponen los límites.

Además de las vallas, las empresas se han lanzado a la organización de eventos como parte de su estrategia de comunicación, lo que favorece el mercado de la impresión en gran formato…

En efecto, las empresas gastan cada vez más dinero en estos eventos, y en otras fórmulas como internet, en definitiva, en nuevas maneras de comunicar. En la organización de eventos la impresión digital es sumamente importante. Podemos imprimir en el suelo y en las paredes, eso implica que tienes nuevas maneras para poder comunicar. Podemos hacer cosas que antes eran imposibles de realizar o llevarlas a cabo resultaba muy caro.

La creatividad del ser humano no tiene límites… ¿qué cree usted que nos queda por ver?

Todo. Ahora ya podemos ver vallas con performances, por ejemplo, una valla con una imagen de un campo de fútbol, y dos actores de carne y hueso colgando frente a la valla, vestidos de futbolistas… O una valla para ser vista desde el cielo. No me atrevo a hacer vaticinios pero lo cierto es que el medio exterior es muy importante para comunicar algo; ahí empieza todo. Es un punto de partida ideal para una campaña; por ejemplo, una valla puede consistir en una dirección web y, desde el mensaje en la calle, traes al público a la web.

En televisión nos tocan la fibra… están de moda las historias para emocionar ¿puede competir con eso la comunicación exterior estática?

Sin duda; con una buena imagen, también puedes emocionar.

Publicidad gigante de Diesel en la calle Princesa de Madrid, a finales del año pasado. Imagen cedida pro Blowup Media España...

Publicidad gigante de Diesel en la calle Princesa de Madrid, a finales del año pasado. Imagen cedida pro Blowup Media España.

El sector evoluciona hacia la innovación

Tendencias industria del mueble
DOSSIER
TENDENCIAS EN LA INDUSTRIA DEL MUEBLE 
Entrevistas a Josep Lluscà y Ricard Ferrer, diseñadores industriales, y Pascua Ortega, interiorista.

Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas. 
Panorama del sector. Retos y soluciones
La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.”  Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER: TENDENCIAS EN LA INDUSTRIA DEL MUEBLE

Personalización y flexibilidad, las claves del diseño que viene

El sector evoluciona hacia la innovación
Mónica Daluz
15/09/2008

Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas.
El mueble-bar Parra, diseño de Juli Capella en colaboración con Muebles Picó...
El mueble-bar Parra, diseño de Juli Capella en colaboración con Muebles Picó, es una reinterpretación del mueble holandés del siglo XVIII y XIX y según sus creadores “con Parra se quiere proponer una contradicción: aprecio y admiración por el mueble clásico frente a cierta lejanía empática”. La pieza forma parte del catálogo Maestre, proyecto promovido por Federmueble.
Panorama del sector. Retos y soluciones
La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” A esto se añade toda una cultura del ocio que ha modificado la escala de prioridades del consumidor a la hora de distribuir el presupuesto, convirtiendo las grandes superficies de mueble sencillo en el canal mayoritario.
Esta pieza se incluye en el catálogo del “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”, impulsado por Federmueble...
Esta pieza se incluye en el catálogo del “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”, impulsado por Federmueble. Se llama Librerinda y es diseño Óscar Tusquets en colaboración con Mariner. La característica más sobresaliente de esta vitrina-librería es la alianza entre tradición y modernidad, solucionada a través de una armónica combinación de la madera y el vidrio.
Para Ricard Ferrer, diseñador industrial y profesor de la Escuela Elisava donde dirige un Posgrado en Diseño de Mobiliario, “el problema no es Ikea” -dice-, y describe así la situación: “Existe, por un lado, un núcleo de diseño contemporáneo, representado por SIDI y su entorno, y otro gran bloque que abarca alrededor del 80 por ciento de la oferta, que corresponde al mueble clásico. Lo que ha venido produciéndose en los últimos años es que un considerable porcentaje de fabricantes de mueble clásico ha decidido dar a su catálogo un nuevo rumbo porque entiende que ha habido un cambio del perfil de consumidor, un cambio de tendencia en sus gustos, y que el mueble clásico ve reducirse su parcela; estos fabricantes han hecho un pseudocontemporáneo, un mix, un producto más decó, aunque todavía con mucha decoración, no tan limpio, no tan minimal, pero están buscando dar respuesta a los nuevos requerimientos del consumidor y para actualizar sus referencias han buscado la colaboración de diseñadores de prestigio.”Al hilo de lo anterior y en esta línea de concebir el diseño como una herramienta clave para la innovación y la competitividad de las empresas del sector del mueble clásico, se enmarca el “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”. La iniciativa, impulsada por la patronal Federmueble y que cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, vio la luz en 2006 y tiene por objeto posibilitar una relación continua entre los diseñadores y los fabricantes que permita a la industria española del mueble competir con un valor añadido en los mercados exteriores.
El Proyecto Maestre supone la reinterpretación del mueble clásico estableciendo un diálogo entre tradición y evolución integrando el diseño contemporáneo con la riqueza expresiva, la calidad y la excelencia de los materiales que caracterizan el concepto de mueble clásico.
Cien por cien madera...
Cien por cien madera. Las imágenes muestran lo que parece ser una choza y que es, en realidad, una acogedora habitación de hotel en el corazón de un inmenso bosque en la ladera del mítico Rio Kuait. La madera y demás tallos naturales, constituyen la materia prima casi exclusiva de este habitáculo, tanto en su construcción como en el mobiliario interior. Desde un práctico y liviano perchero, hasta el pavimento o la carpintería, continente y contenido quedan plenamente integrados en el paisaje.
Otro de los proyectos promovidos por la Federación Española de Empresarios e Industriales del Mueble es Domus Mediterránea, que nació con el propósito de poner en contacto a las nuevas generaciones de diseñadores con las empresas fabricantes, facilitando la conexión entre tendencia y desarrollo práctico, entre diseño y producción, con la finalidad de lograr piezas de mobiliario y elementos de decoración adaptados a los nuevos estilos de vida. En su última edición, Domus Mediterránea utilizó el concepto de ‘casa abierta’ como hilo conductor de las piezas de mobiliario. Este eslogan surge tras diferentes análisis y reflexiones sobre la forma de vivir y lo que representa la casa actualmente, con tendencias decorativas como la convivencia de mobiliario de diseño actual con muebles antiguos, o la utilización de muebles y objetos eclécticos. La disminución del espacio en la casa, el crisol de culturas existente y su influencia en el hogar o las distintas tipologías de familia, son algunas de las realidades que están cambiando la concepción de casa y abriéndola a estas nuevas demandas. Sobre el proyecto Domus Mediterránea, Pons nos cuenta que “los resultados de las cinco ediciones han puesto de manifiesto el éxito de esta fórmula, en la que más de 250 empresas participantes han incorporado el diseño a su cartera de productos como estrategia empresarial y más del 50 por ciento están comercializando el producto con el que se presentaron a Domus, lo han integrado en sus catálogos comerciales y anuncios de publicidad y han conseguido introducirlo en otros mercados.”
Hay mesas y mesas A la izquierda, mesa y bancos en madera maciza fabricados por los lugareños con medios tradicionales...
Hay mesas y mesas… A la izquierda, mesa y bancos en madera maciza fabricados por los lugareños con medios tradicionales. Los encontramos en un hotel en pleno bosque, en la provincia tailandesa de Kanchanaburi.A la derecha, otra mesa de estilo rústico, aunque en esta ocasión la pieza es diseño del interiorista Pascua Ortega, creada en exclusiva para la firma De Dietrich. Se llama Mesa PO y es una pieza única elaborada de forma artesanal a partir de madera de roble antiguo, de la que tan sólo se realizarán 50 unidades numeradas y firmadas por Pascua Ortega.
La difícil tarea de evolucionar
Pero el diseño por sí sólo no obra milagros. Como nos cuenta el profesor Ferrer, “las industrias del sector tienen una inercia y unas prácticas que son las adecuadas para el producto clásico, pero el contemporáneo es absolutamente diferente en todos los sentidos: procesos, interpretación, acabados, presentación del producto, comercialización, eventos en los que hay que estar y en los que no vale la pena… Los diseñadores comprobamos esta circunstancia en nuestro día a día; ante cualquier pequeño detalle que dejas a la interpretación del industrial, el resultado nunca es coincidente con la concepción del diseñador, pues la solución introducida se aborda bajo una filosofía distinta a la nuestra…” Lo que aparentemente podría constituir un choque frontal puede, sin embargo, ser el principio de una fructífera historia de colaboración, pues suele ocurrir que la transformación conceptual contagie todo el modus operandi de la empresa.“Es muy satisfactorio -reconoce Ferrer- cuando comienzas a colaborar con una empresa y ves que se produce un cambio sustancial, que toda la empresa se va tiñendo de esa nueva filosofía y empiezan a pedirte que intervengas en otras áreas, de manera que acabas diseñando desde las tarjetas de visita, hasta las instrucciones o las cajas para embalar el producto…” En relación con esta cuestión Francisco de Paula Pons, manifiesta que “el sector ha entendido que el diseño constituye un instrumento que permite adecuar las aspiraciones del consumidor al proceso productivo, y que debe abarcarlo todo, desde la concepción del producto hasta la fase de venta o la roturación de los camiones para el transporte de la mercancía”.
A gusto del consumidor
Hurgando entre tendencias hemos encontrado una que, a todas luces, tiene largo recorrido: la customización o personalización. Es algo así como un ‘tunning’ sofisticado, y el sector del mueble de cocina, un segmento que viene experimentando considerables crecimientos en los últimos años, ha comenzado a incluir procesos de customización en su portafolio de soluciones para cubrir un nuevo nicho de mercado: el de consumidores dispuestos a consumir exclusividad, no necesariamente ligada al lujo, y por tanto a pagar por ella. El sector no debe ignorar a toda una nueva generación que ya se ha acostumbrado a consumir sus propias -por tanto exclusivas- creaciones; se inició en la pantalla de su ordenador, convirtiéndose en productor de su ‘ocio digital’, y pronto deseará también el control sobre su espacio vital.
Junto a estas líneas vemos un ejemplo de personalización en la cocina. La propuesta es de Fagor. Altia, que así se llama esta línea, está fabricada en vidrio, lo que permite personalizar los muebles de la cocina con imágenes elegidas por el consumidor, en este caso, por el mediático cocinero Karlos Arguiñano, que para la temporada de verano de su programa diario escogió este colorido decorado (foto1). Según Arguiñano “Para sentirte bien lo importante es comer de todo un poco sin olvidarte de las frutas y verduras, por lo que me siento orgulloso de cómo ha quedado el decorado de los muebles de cocina. Hemos conseguido transmitir ese concepto en imágenes, con frescura y alegría”.
En la foto 2, el cocinero posa junto al decorado seleccionado para la recién estrenada temporada de otoño del programa ‘Karlos Arguiñano en tu cocina’; en esta ocasión ha elegido un diseño de estilo sencillo en tonos blancos y rojos con siluetas de utensilios de cocina muy divertidos.
Y es que la cocina, si ayer fue espacio cerrado y funcional, hoy ha pasado a ser una zona de estar y también de exhibición, un espacio representativo y multifuncional. En este sentido, el sector del mueble de cocina está inmerso en una reflexión sobre el concepto de vivienda flexible, capaz de evolucionar y adaptarse a los cambios. Las soluciones modulares y la personalización de los paneles son algunas de las propuestas para lograr la mutabilidad de la cocina en función de las cambiantes necesidades y preferencias de las familias con el paso de los años.
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Pero la reconversión de toda una industria de larga tradición como es la del mueble en madera no es fácil y transformarse al son que marca el consumidor, en definitiva la adecuación del producto ofertado al producto demandado, es, tal vez, el punto más difícil de dominar. Incluso en el mejor de los casos. “No son pocas las empresas -explica Ferrer- que teniendo los deberes hechos como industriales, se plantean el problema de no tener claro el camino a seguir y se encuentran desorientadas; son empresas que cuentan con operarios cualificados, con acceso a las más modernas tecnologías y a las mejores materias primeras pero que se preguntan ‘¿qué debo ofrecer?’…; esto les ocurre, sobre todo, a fabricantes de mueble clásico.”
El sector en acción
Algunas actuaciones que se están llevando a cabo desde las asociaciones de fabricantes en el ámbito legislativo, para contrarrestar la tendencia iniciada hace casi una década en que la producción del sector ha venido creciendo muy tímidamente, y el hecho de que se hayan invertido las cifras de exportaciones e importaciones -estas últimas superan a las primeras-, ha sido negociar con el Ministerio de Industria la limitación de las importaciones del mobiliario tratado con barnices con disolventes, y del que contenga colas o pegamentos que no cumplan la normativa europea. Además, el sector trabaja por la introducción de maderas certificadas, en las que figura el detalle del tipo de madera, tratamientos que ha recibido, etc. El inconveniente de las maderas certificadas es su precio, que debe repercutirse en el producto final y, como asegura el secretario general de Confemadera, “cuando al consumidor le tocas el bolsillo, no siempre responde…”, y nos cuenta la anécdota de un fabricante de puertas de madera certificada, que “incrementó -explica Pons- en un 4 por ciento el PVP, y el consumidor rechazó el producto…”Otras de las estrategias que está adoptando el fabricante de mueble interior para sobrellevar el descenso de la demanda y buscar economías de escala es virar hacia el mueble de instalación, pues en una sola operación puede vender medio centenar de mesas para oficina, por ejemplo. Este hecho genera una tendencia hacia el producto ambivalente, que se adecua tanto al ámbito doméstico como al de oficina. También se consolida la tendencia de los fabricantes de interior a abordar el segmento del mueble exterior y, como consecuencia, llegan nuevos criterios y reinterpretaciones que aportan frescura a este tipo de mobiliario.
La industria del mueble ha visto cómo el consumidor particular ha ido reduciendo el presupuesto destinado al hogar y cómo, progresivamente, ha focalizado sus intereses en otro tipo de bienes o servicios, en buena parte, relacionados con el ocio. Frente a este consumidor para quien no es prioritario gastar su dinero en muebles, emerge un importante sector al que proveer: la hostelería y la restauración, que han mejorado notablemente su equipamiento en los últimos años y que hoy está realizando inversiones muy importantes en mobiliario.

La opinión de… Josep Lluscà, diseñador industrial

“Originalidad no significa extravagancia”

Mónica Daluz 15/09/2008

Ha sido vicepresidente de ADI-FAD, miembro del Consejo de Diseño de la Generalitat de Catalunya, miembro del Consejo Asesor de la Fundació BCD de Barcelona y profesor de la Escuela Eina. Con más de una veintena de premios obtenidos en todo el mundo, fue Premio Nacional de Diseño en 1990. Colabora con numerosas empresas de diversos sectores y participa en el proyecto Maestre promovido por Federmueble. Lluscà nos ha explicado su particular visión del diseño en una época en la que, con todas las tecnologías a nuestro alcance, y al contrario de lo que ocurría hace medio siglo, es más fácil fabricar que diseñar, para un consumidor hoy globalizado.

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El diseño industrial es una actividad creativa que tiene como objetivo determinar las características técnicas, formales y funcionales de los objetos que produce la industria cuando su uso implica una relación directa con el hombre. Al diseñador industrial le corresponde la tarea de transformar las tecnologías disponibles en productos fabricables, en procesos que puedan ser utilizados por las personas, en formas que sean apropiadas, accesibles y útiles para los usuarios.

El diseño no sólo trata de la apariencia de los objetos, sino de cómo se utilizan, cómo se producen y cómo se comunican. También creo que el diseño debe aportar algo más que una simple dimensión visual o decorativa, debe asumir una dimensión social y ofrecer alternativas más económicas tanto desde el punto de vista del coste industrial como del ecológico.

Además, los proyectos con más éxito comercial suelen ser los que buscan, a través del diseño, prestaciones y calidad más que estilismo, aunque la estética también es un factor fundamental dentro del proceso. Es imposible atribuir a la forma, a la función, a la estética, a los materiales, a la tecnología o a la ergonomía un lugar preponderante respecto al resto de factores, porque es la suma de todos ellos la que nos ha de guiar hacia la solución óptima. He de decir que no me interesan los efectos fáciles, lo extraño porque sí; es muy fácil hacer cosas que sorprendan, pero no está tan claro que estas cosas tengan interés para los demás y sean duraderas. Originalidad no significa extravagancia. Creo en las soluciones sencillas, como garantía de elegancia, de pureza, de claridad. La claridad es siempre necesaria en la relación entre usuario y objeto para que éste, a través de su forma, sea capaz de comunicar algo: la idea que lo generó, cómo funciona, qué beneficios o prestaciones nos aporta, lo fácil, fiable y segura que será su utilización y, porqué no, placer estético…

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Situando el diseño en nuestro mercado, cabe decir que la ductilidad disciplinaria que se da en el Mediterráneo, el valor que se otorga a las relaciones humanas, una calidad de vida que no se mide en términos exclusivos de eficiencia y un énfasis en la dimensión ética y estética del trabajo no mecánico, sitúan al diseño de nuestro país en una posición privilegiada y en un ejemplo a tener especialmente en cuenta en el nuevo, denso y excitante escenario socio cultural y político que nos rodea

Lluscà nos habla del programa Vektor

“El concepto básico fue el de integrar en un elemento único los muebles esenciales de un despacho de dirección: mesa, ala, buc y credenza. La consecuencia lógica y buscada al eliminar ruedas y patas en buc, credenza y mesa, es la de un mueble limpio, transparente, ligero y sincero… que además facilita su mantenimiento. Cualidades que seguramente nos gustaría asociar siempre con la alta dirección de una empresa o institución. Y en la resolución del concepto hemos puesto dos opciones muy diferenciadas: estructura metálica protagonista o sustitución de ésta por muretes en madera, para corroborar una vez más que una buena idea puede y debe respaldarse con soluciones formales diferenciadas para el mercado.

La serie Vektor ha sido diseñada desde dos perspectivas diferentes, separando así las necesidades tanto funcionales como de diseño. Por un lado se creó la Serie Vektor Direccional, una serie de alta dirección con dos tipos de programa: el primero de ellos, con pedestal metálico en forma de aro y, el segundo, con pedestal en madera atamborada. Ambos programas comparten el mismo diseño de estructura interna y los armarios colgados. Los acabados van desde el nogal hasta el ébano o el roble. Por otro lado, la Serie Vektor Operativa surgió de la necesidad de crear un programa de alta gama, donde el diseño fuera el principal valor y aportara soluciones técnicas como la iluminación, la electrificación mediante top acces, o los separadores.”

Produce: Forma 5.

Año de diseño: 2007.

Año de producción: 2008.

“Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos…”

Entrevista a Pascua Ortega, interiorista

Mónica Daluz 15/09/2008

Encantador y entusiasta. Así es Pascua Ortega, un catalán afincado en Madrid, hijo de una refinada familia, que abandonó una brillantísima carrera en la banca neoyorquina hace 30 años por su verdadera vocación, la decoración de interiores. Le parece ridículo tener una casa decorada, de arriba a abajo, a la última moda. Cuentan de él que es el anfitrión perfecto. Vivió el Nueva York de Warhol, donde era invitado a todas las fiestas de la ciudad. Más de 500 casas en España y en el extranjero llevan su sello, entre ellas, la que hizo para Carmen Posadas y su marido, Mariano Rubio, frente al Teatro de la Zarzuela, en Madrid, y la de Marieta Salas y el príncipe Zourab Tchokotúa, en Mallorca. Ha decorado las embajadas de España en Washington, Estocolmo e Islamabad, en Paquistán, así como numerosos hoteles, y participa también en la restauración de muchos Paradores Nacionales. También es responsable del interiorismo del caserón de la finca Soto de Mozanaque, propiedad de Joannes Osorio y Blanca Suelves, duques de Alburquerque. Decoró las calles de Madrid con motivo de la boda del Príncipe Felipe.

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¿Cuál es su particular definición de ‘espacio’?

Es mi materia prima. Manipulando un concepto abstracto como es el espacio, debes obtener una realidad que sirva para desarrollar determinadas funciones. ¡Es fantástico!

Aunque la estancia más importante de la casa es distinta para cada persona, ¿puede establecerse una escala de prioridades?

Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos… pero se trata de personalizar, de conocer la manera de vivir de cada cliente. Yo voy a sus casas y me hago una idea de su personalidad. La experiencia resulta fundamental para saber cómo viven y, con tus propuestas, de algún modo, ayudar a vivir mejor. Por ejemplo, si para la familia es importante guisar o recibir invitados, entonces la cocina cobra trascendencia sobre el resto de las estancias, de modo que desarrollo una cocina integrada en el espacio vital.

Así que les hace un montón de preguntas…

Sí, les pregunto de todo…; cada detalle cuenta.

¿Qué marca más a la hora de elegir un tipo de decoración para el hogar: el país o cultura a la que perteneces, la edad, el nivel económico, la profesión…?

Antes de decir lo que voy a hacer, meto todos los ingredientes del cliente en la batidora… Desde el elemento geográfico (no es lo mismo una casa en el campo que en la ciudad, en el sur de España o en Suiza) hasta la profesión, el nivel de vida, la edad, si le gusta recibir invitados, sus aficiones…; no tendría ningún sentido colocarle una colosal biblioteca a alguien a quien no le gusta leer…

¿Es posible hacer un perfil psicológico de una persona o una familia en función de la decoración de su hogar?

Por supuesto que es posible; lo veo todos los días… Cada detalle es indicativo de cómo es o cómo vive una familia…

Póngame algún ejemplo.

Si entras en un comedor y en primer plano te encuentras el televisor, se trata de una familia en la que no hay diálogo.

Ha dicho usted alguna vez que decorar una casa demasiado a la moda es una cursilada… ¿Cuál es el secreto para una decoración dentro de las tendencias actuales pero sin caer en la despersonalización… y en la cursilada?

Lo importante es que sea ‘tu casa’ y que no esté en contradicción con las tendencias del momento; beber de ellas y, así, tener un hogar que yo llamo actualizado. Pero el orden debe ser siempre ese, no al revés. No es lo mismo un estilo minimalista en una casa junto al mar, que en los Alpes, donde ese look no le iría nada…

¿Cree que la tendencia minimalista está entrando en crisis? ¿Cree que es una moda pasajera?

Todo lo que es exagerado es una moda y se queda anclado en una época. Cuando decoras una casa debes tener en cuenta que ésta tiene que envejecer, no puedes decorar un hogar para una temporada…

La idea de devolver a la cocina su antiguo protagonismo, de convertirla de nuevo en el corazón del hogar, ha sido interpretada por el interiorista Pascua Ortega, en colaboración con la marca De Dietrich, que presentó hace unos meses en Barcelona el concepto Living Cuisine. Ortega propone una visión de la cocina como algo vivo, un espacio armonioso, vanguardista y tecnológicamente avanzado. Se trata de una propuesta que combina tradición y vanguardia, que se aparta de los depurados extremos y recupera la solera de lo antiguo aportando la serenidad de la perdurabilidad. Los elementos como funcionalidad o modernidad son aportados por los electrodomésticos. Hemos hablado con Pascua Ortega sobre su idea del diseño y la decoración del hogar.

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¿Cuál es su concepto ideal de cocina?: ¿abierta a la sala?, ¿con qué tipo de mobiliario, electrodomésticos o distribución de los elementos en el espacio…?

Depende de las circunstancias pero, en general, una cocina urbana debe integrar las funciones de comer y cocinar. Ambas funciones deben estar juntas.

Hábleme del concepto Living Cuisine

Si tienes un espacio abierto, un loft, para dos personas, es más fácil incorporar el concepto de cocina unida al salón. Jugar con esos elementos en un piso convencional para una familia con hijos, resulta más difícil pero, en cualquier caso, se trata de lograr una cocina viva, unir ambos espacios todo lo posible para evitar el aislamiento, el destierro a la cocina…

¿Hacia dónde se evolucionará? En definitiva, ¿cómo imagina usted que estarán decoradas y equipadas las cocinas en, por ejemplo, 2050?

La cocina va en función de las modas culinarias, así que va a depender de lo que se estile por entonces, ¿quién sabe si nos alimentaremos a base de pastillas…? Tendremos que adaptarnos a los nuevos usos y costumbres…

¿Qué cree que es más importante: tener gusto o estar a gusto? En fin, que si alguien tiene una ‘horterada’ de casa y está encantado con ella, ¿qué le parece a usted?

Si hay una coherencia entre la persona y la casa, cualquier decoración es lícita y la valoro positivamente.

¿Cree que hoy los gustos están demasiado uniformados o es la oferta la que está demasiado concentrada?; para entendernos, excepto los “antimasificación” convencidos y practicantes, todo el mundo tiene algo Ikea…

Pienso que la oferta media es buena y que las propuestas de este tipo de tiendas son muy mezclables, de manera que es perfectamente posible conseguir un hogar tremendamente personal partiendo de una decoración de tipo estándar y precio razonable, y luego aportar el toque personal. Todo está en función de la interpretación que cada uno hace de los distintos elementos.

¿Qué proyecto ha sido el que más dolores de cabeza le ha dado?

Cada trabajo es como un parto; sólo recuerdas lo bueno, y del dolor te olvidas…

Muy diplomático…, ¿y del que más orgulloso se siente?

Espero que del siguiente.

Buena respuesta.

Vivir la cocina

Es la estancia del hogar que más ha cambiado funcional y conceptualmente.

Dicen que hoy la cocina es el templo de la convivencia, un espacio cada vez más integrado en nuestra vida diaria. En efecto, los roles tradicionales se disuelven y se extienden las funciones, de modo que el espacio para cocinar deviene lugar para las emociones y las relaciones, pasando de estancia de soledad a estancia de convivencia. Una nueva percepción del comer y el cocinar está emergiendo en este tercer milenio donde prolifera el slowfood, al tiempo que las soluciones profesionales. Ambientes limpios, donde convergen códigos lujosos y soluciones básicas son la esencia de la nueva estética de la cocina: simplicidad inteligente.

Libertad y autenticidad son dos claves para entender los nuevos espacios para cocinar, más abiertos, más dialogantes con el resto de espacios del hogar. En una época en la que el conflicto generacional tiende a cero y la tolerancia y el diálogo son la base de la convivencia, la cocina se troca en el marco ideal para una plácida cotidianeidad.

El cuaderno de Tendencias del Hábitat propone siete tendencias

Así seremos

Mónica Daluz 15/09/2008

El Observatorio de Tendencias del Hábitat ha dedicado los últimos tres años a conocer y definir al consumidor del futuro, con el objetivo de aportar una herramienta a las empresas vinculadas directamente con el mueble, con el objetivo de incrementar su competitividad. Un equipo multidisciplinar, formado por sociólogos, psicólogos, diseñadores y economistas, entre otros profesionales, se ha aproximado al consumidor del futuro y a la concepción del hábitat desde una perspectiva global.

La propuesta, recogida en un cuaderno que acaba de ser presentado en la feria Hábitat Valencia, va más allá de la tendencia de producto, que es en sí mismo caduco, y ha investigado no sólo los hábitos y la cotidianeidad del consumidor sino que indaga en sus intereses, valores y aspiraciones, elementos que sin duda determinarán sus elecciones en la manera de vivir, el modo de habitar y los objetos de los que rodearse. El resultado de este estudio es la identificación y caracterización de siete tendencias recogidas en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 y que les ofrecemos resumidas a continuación. Sus nombres: Excessive Objects, Press Start, Home Sweet Home, Connective Space, (G)Local, Manifiesto y Green Balance.

El Observatorio de Tendencias del Hábitat es un proyecto llevado a cabo por ITC (Instituto Tecnológico de la Cerámica), Aidima (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) y Aitex (Instituto Tecnológico Textil) con el apoyo del Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (Impiva) de la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación de la Generalitat Valenciana, que tiene como objetivo mejorar la competitividad de las empresas de los sectores del hábitat a través del conocimiento y la gestión de la información. El Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 analiza los elementos que conforman el hábitat -arquitectura, interiorismo, mobiliario, recubrimientos y textil hogar-, y los relaciona con estrategias de comunicación y distribución y con el entorno sociocultural en que el hábitat está inmerso.

Placer por el exceso-Excessive Objetcs

La tendencia Excessive Objects supone una propuesta extremadamente expresiva del lujo y la exclusividad. Se generan espacios que rayan el exceso, iniciativas apasionadas e impulsivas, como formas de expresión desinhibidas y libres. Se manifiesta a través de una transrealidad en la que los lugares cotidianos se vuelven mágicos, y los espacios y objetos surrealistas y fantásticos, de un delirio rococó, con omnipresencia del detalle.

Madam Rubens, de Frank Willems, a partir de colchones de espuma realiza una serie de doblados que recubre con pintura plástica.www.frankwillems...

Madam Rubens, de Frank Willems, a partir de colchones de espuma realiza una serie de doblados que recubre con pintura plástica.

www.frankwillems.net

Viva la vida-Press Start

Basada en la atracción por un mundo dominado por la diversión de lo cotidiano y el placer personal, esta tendencia es capaz de provocarnos nuevas sensaciones y experiencias. Los ambientes buscan sorprender, en ocasiones, a través de la provocación y el humor.

Las manifestaciones de esta tendencia se centran en un ‘retro-collage’ -con ambientes rebosantes de estímulos y cargados de la personalidad del usuario-, en los espacios de ficción -espacios de ciencia ficción refinada donde jugar e interactuar-, y en la creatividad cotidiana.

Sofá Marcel Wanders

Sofá Marcel Wanders.

Hogar: Remanso de paz-Home Sweet home

Esta tendencia se vincula íntimamente con la forma en la que habitamos y nos relacionamos dentro del hogar. Se caracteriza por un afán de hacer la vida más sencilla, natural y cómoda. El hogar se convierte así en un lugar amable que nos aporta bienestar emocional, tanto a nivel personal como social. El componente emocional y el placer personal son la clave para comprender esta búsqueda de bienestar. La tendencia se hace materia en la idea de ‘extrabland0’, con objetos que se tornan mullidos, nos envuelven y además nos cuidan, y en el concepto de ‘naturaleza bucólica’: la naturaleza entra en los hogares como un placebo generando espacios alegóricos.

Molo-softwall, del estudio de diseño Forsythe + Macallen...

Molo-softwall, del estudio de diseño Forsythe + Macallen, es un sistema plegable que permite múltiples divisiones en función de las necesidades y el espacio.

Tecnología invisible-Connective Space

Supone una perspectiva creativa que propone nuevas formas de habitar con un fuerte componente tecnológico. Busca y explora nuevos espacios para el futuro, que respondan a los cambios en el individuo y sus relaciones sociales, tanto a nivel privado como público, como consecuencia de la presencia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Es la tecnología al servicio del bienestar, imperceptible, pero funcional, y supone una exploración formal de los espacios para adaptarlos a las nuevas formas de relaciones sociales.

Prototipo Atika de casa de bajo consumo para climas mediterráneos...

Prototipo Atika de casa de bajo consumo para climas mediterráneos.

Un protocolo de información comunica los elementos del cerramiento con el sistema de calefacción y aire acondicionado para optimizar los consumos de energía y el grado de bienestar ambiental en el interior. www.velux.com/atika.

Identidad.es-(G)Local

A través de esta tendencia se explora la noción de objeto como expresión de una determinada cultura. Supone una revalorización de lo hecho a mano, de aquello capaz de transmitir la cultura propia o foránea de un lugar. Los objetos y ambientes dentro de esta tendencia aportan valor creativo, imprimiendo en ellos un carácter único. (G)Local se manifiesta a través de la exploración cultural del objeto que funciona como expresión de una determinada cultura y adquiere un valor narrativo y emocional; se trata de una artesanía revisitada, una reinterpretación de la artesanía local dentro de un contexto globalizado.

Anne-Claire Petit, productos textiles con una clara alusión a la artesanía y un alto contenido emocional. www.anneclairepetit...

Anne-Claire Petit, productos textiles con una clara alusión a la artesanía y un alto contenido emocional. www.anneclairepetit.nl

Revolución y utopía-Manifiesto

La tendencia Manifiesto supone el propio cuestionamiento del hábitat, ya que se pregunta por qué habitamos tal como lo hacemos. En este sentido es extremadamente crítica y provocadora. Actúa como un revulsivo que reacciona ante el sistema social, político y económico. Se manifiesta a través de lo imperfecto y persigue la recuperación de la función original de los objetos mediante un lenguaje honesto y sincero. Expresa protesta y reivindicación; el objeto de diseño se convierte en una pancarta en la que el mensaje domina frente a la función, y busca nuevas propuestas de habitar desde una perspectiva experimental, creativa e irónica.

Flower Chair de Mareike Gast es un asiento realizado con periódicos reciclados

Flower Chair de Mareike Gast es un asiento realizado con periódicos reciclados.

Implicados-Green Balance

Esta tendencia se caracteriza por una importante carga ética y social que se ve implícita en toda una serie de productos, proyectos y espacios propuestos con la finalidad de mejorar las condiciones de vida. En relación al reconocimiento de la responsabilidad social y medioambiental, se replantea cómo interactuamos con el entorno, con la sociedad en general y con el individuo en particular. Se manifiesta a través de una búsqueda de la sostenibilidad desde una perspectiva holística, y constituye un acercamiento creativo de la naturaleza al espacio habitable, con propuestas relacionadas con el diseño universal o inclusivo y social.

Nuevo concepto de hotel de la cadena Groupe Germain...

Nuevo concepto de hotel de la cadena Groupe Germain. ALT Hotels, ofrece un precio asequible sin renunciar a una óptima calidad y confort, además de minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Una de las medidas adoptadas es la incorporación de tecnología geotermal, que permitirá mantener una temperatura constante en el edificio. El primero de ellos, The Montreal Hotel, será construido en Brossard (Canadá) y está diseñado por el arquitecto Viateur Michaud. www.hotelgermain.com, www.althotels.ca.

En clave de opinión….

Hogar ‘flexible’ y experiencia emocional

Mónica Daluz 15/09/2008

La emoción está de moda. Las empresas modernas e innovadoras buscan incidir en el manto emocional de sus empleados procurando satisfacer las necesidades situadas en la cima de la pirámide de Maslow, en fin, cultivando el ‘buen rollo’.

Las marcas persiguen la creación de vínculos emocionales con su público objetivo y, para amarrarles, hurgan entre las sutilezas de las disciplinas de la comunicación. Es la cara renovada de la fidelización.

Las nuevas herramientas de la llamada web 2.0, la web democrática, seducen a utópicos y a pragmáticos porque la gran red de conocimiento resultante de la suma de las aportaciones de millones de individuos promete ser menos empírica y racional, y más acorde con la lógica de la percepción subjetiva, o lo que es lo mismo, más emocional.

Los logros más recientes de la neurociencia se están dando precisamente, en el campo de las emociones y los sentimientos. Hoy existen tecnologías que facilitan la experimentación y, en este sentido, se ha constatado en los mapas neurales la activación de zonas precisas y en intensidades distintas en función de las emociones, demostrando que éstas no sólo preceden a los sentimientos, sino que están en la base del comportamiento humano. Hoy se sabe, por ejemplo, que los índices de creatividad se reducen drásticamente con los sentimientos de tristeza y mal humor.

El ocio es más emocional que nunca, la publicidad se lleva la palma en lograr certeros impactos sobre nuestras fibras sensibles, y las tiendas deberán irse preparando para vender emociones…

Y es que todo lo llevamos al terreno de la experiencia. ‘Tener experiencias’ se ha convertido en signo de los tiempos que vivimos, y bañarnos en ellas nos hace sentir vivos.

En fin, queremos sentir. Queremos vivir. Y nuestro hogar, nuestro espacio, se convierte en nuestro pequeño universo de sensaciones. Así que lo ultimísimo en interiorismo y mobiliario es la adaptabilidad del diseño en el hogar a los estados de ánimo del individuo. Hoy podemos adaptar el ambiente a los estados de ánimo. ¿Y a la inversa?, ¿podremos, transformando los ambientes de nuestro espacio vital, lograr la emoción deseada?

Los nuevos tiempos piden a gritos soluciones para un vivir más nómada, propuestas que huyan de lo estático y aporten movilidad, flexibilidad y adaptabilidad; se trata de experimentar, en definitiva, con el concepto de ‘cambio’.

La necesidad de flexibilidad viene impuesta por una mayor exigencia del consumidor a atender con eficacia y comodidad desde las comidas rápidas y sencillas del día a día hasta sofisticadas cenas de pequeñas multitudes en las apacibles noches del fin de semana. El consumidor desea tener la posibilidad de llevar cualquier festejo a su terreno, cualquier velada imaginable al salón y al calor de su hogar.

Tapete, diseño de Nani Marquina, es una mesa auxiliar en madera lacada con serigrafía sobre base de piel y pie metálico...

Tapete, diseño de Nani Marquina, es una mesa auxiliar en madera lacada con serigrafía sobre base de piel y pie metálico. La pieza, desmontable con bisagras ocultas, fue Segundo Premio Feria Valencia del año 1997.

Por otro lado la estructura familiar ha mutado, en unos casos por la propia evolución de las formas de vida de las sociedades y en otros por imposición de las leyes del mercado en materia de precios de la vivienda. Antes, el padre vivía en casa del hijo; después el hijo vivía en su propia casa y el padre en el geriátrico; hoy el hijo vive, por tiempo indefinido, en casa del jovial y saludable padre, y ambos, hijo y padre, desean disfrutar de su ocio, de su libertad, de las tecnologías y de su espacio vital… Además de estos vaivenes generacionales se están produciendo otros cambios significativos en la composición del hábitat, tales como el aumento de los hogares unipersonales, de convivencias provisionales, o el incremento de autonomía residencial de las personas mayores, grupos de solteros compartiendo piso e invirtiendo colectivamente… Se está produciendo un cambio de actitud ante el hogar por parte del habitante y existen dos factores determinantes que harán evolucionar la vivienda de un modo general: la tecnología aplicada al hogar y la búsqueda de la sostenibilidad. Todo ello va a influir en la estructura y el uso que hacemos de las viviendas y en nuestro consumo de productos para el hogar. La industria del mueble deberá dar respuesta a unas necesidades que cada vez se amplían a más público, introduciendo estrategias centradas en la flexibilidad como medio para adaptarse a los cambios de las unidades del hogar, de la mentalidad de sus miembros y de situaciones económicas o coyunturales. Esta flexibilidad se orienta hacia la personalización, en la que el usuario puede definir previamente las características de la vivienda o de un producto. El reto es la adaptación continua a las situaciones cada vez más cambiantes del usuario, que busca nuevos conceptos de funcionalidad que supongan el aprovechamiento del espacio y una diversificación de usos.

En cualquier caso se hace necesario reinventar los espacios y hacerlos adecuados para la convivencia y la comunicación entre las personas, así como idear propuestas en mobiliario capaces de cubrir múltiples necesidades.

Pero la flexibilidad se extiende más allá de lo funcional, inundando la concepción íntegra del diseño de cada espacio o producto, y para ello se recurre a la combinación de elementos asociados a conceptos imperecederos con las vanguardias más arriesgadas, todo ello con el objetivo de crear nuevos clásicos. Es la huída de las modas pasajeras, y la búsqueda de las esencias inmutables de los iconos que traspasan las fronteras del tiempo.

En definitiva, flexibilidad y personalización al servicio de la emoción; es la enseña del nuevo hogar mutante.

Adiós al verde a metros

Adiós al verde a metros
DOSSIER
EL ÁRBOL EN LA CIUDAD 
Entrevistas a Eleuterio Calleja, Técnico Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, Centro de Palma del Río y miembro de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, y a Xavier Hernández, director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona.

Una ciudad sin árboles ¿es posible? Se aproxima 2019 y, afortunadamente, el Los Ángeles de Blade Runner no parece tener ‘réplica’ fuera de la ficción, aunque el paisaje de algunas macrociudades asiáticas tiende a ello peligrosamente. Una ciudad sin árboles no es siquiera imaginable; incluso nuestra salud psíquica depende de la gestión de los espacios verdes, sobre todo ahora que la urbanización del suelo avanza imparable: 2008 pasará a la historia por ser el año en que por vez primera más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Fachadas verticales, cubiertas verdes, jardines terapéuticos, huertos urbanos, integración de los espacios verdes en los proyectos curriculares escolares, participación ciudadana en la conservación del arbolado y las zonas verdes, etc. Mucho queda por hacer para integrar la naturaleza en la ciudad.
El protagonista de este reportaje es el árbol, siempre presente en nuestras ciudades, obligado a convivir entre humanos que raramente reparan en él, y a sobrevivir en un entorno innecesariamente hostil. Analizaremos cómo ha evolucionado el papel de este elemento vivo en el diseño de las ciudades, hallarán también ejemplos de algunos de los errores cometidos en el pasado y encontrarán las pautas y tendencias que marcarán la incorporación del arbolado en el diseño urbanístico que viene, ahora que las urgencias climatológicas no dejan lugar a dudas y, para bien o para mal, han empujado al consenso. Se acabó el ‘verde a metros’; la escasez de agua, el enorme coste en el mantenimiento del arbolado y las nuevas condiciones climáticas han colocado sobre el tapete el debate de cómo optimizar la integración del árbol y las zonas verdes en el diseño de las ciudades. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD

El árbol en el diseño urbano

Adiós al verde a metros

Mónica Daluz  23/05/2008

Una ciudad sin árboles ¿es posible? Se aproxima 2019 y, afortunadamente, el Los Ángeles de Blade Runner no parece tener ‘réplica’ fuera de la ficción, aunque el paisaje de algunas macrociudades asiáticas tiende a ello peligrosamente. Una ciudad sin árboles no es siquiera imaginable; incluso nuestra salud psíquica depende de la gestión de los espacios verdes, sobre todo ahora que la urbanización del suelo avanza imparable: 2008 pasará a la historia por ser el año en que por vez primera más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Fachadas verticales, cubiertas verdes, jardines terapéuticos, huertos urbanos, integración de los espacios verdes en los proyectos curriculares escolares, participación ciudadana en la conservación del arbolado y las zonas verdes, etc. Mucho queda por hacer para integrar la naturaleza en la ciudad, para eliminar las barreras que separan el medio urbano y el medio rural y evitar que el asfalto nos asfixie, ahora que el ser humano deviene urbano y emigra en masa, como especie, a la ciudad.

El protagonista de este reportaje es el árbol, siempre presente en nuestras ciudades, obligado a convivir entre humanos que raramente reparan en él, y a sobrevivir en un entorno innecesariamente hostil. Analizaremos cómo ha evolucionado el papel de este elemento vivo en el diseño de las ciudades, hallarán también ejemplos de algunos de los errores cometidos en el pasado y encontrarán las pautas y tendencias que marcarán la incorporación del arbolado en el diseño urbanístico que viene, ahora que las urgencias climatologías no dejan lugar a dudas y, para bien o para mal, han empujado al consenso. Se acabó el ‘verde a metros’; la escasez de agua, el enorme coste en el mantenimiento del arbolado y las nuevas condiciones climáticas han colocado sobre el tapete el debate de cómo optimizar la integración del árbol y las zonas verdes en el diseño de las ciudades. La solución a los desatinos en la gestión del arbolado y los espacios verdes en la urbe ya está inventada; dos términos, que a veces se nos antojan gastados, más de nombrarlos que de practicarlos, recogen la fórmula del éxito: calidad y profesionalidad.

Vista de París desde la Torre Eiffel. Sobre el río Sena, el parque arbolado de Trocadero, y en segunda línea el Bois de Boulogne, un bosque urbano que supone un verdadero pulmón para la ciudad, con una superficie de 846 hectáreas, dos veces y media más grande que el Central Park de Nueva York y 3,3 veces mayor que el Hyde Park de Londres. Al fondo, los rascacielos del distrito de negocios de La Défense. Ejemplo de perfecta combinación de espacios ‘verdes y grises’, y de tradición y modernidad. El tratamiento del espacio en su planificación urbanística hace de París una gran ciudad que, sin embargo, no ‘asfixia’…

No es mucho: una elección adecuada de las especies, un terreno de calidad y el espacio suficiente para crecer y vivir. Invertir en el ‘antes’ para evitar costes de mantenimiento evitables.

Y algo está cambiando. Para empezar, la presencia del técnico en jardinería y paisajismo en la obra civil es hoy incuestionable. Sin embargo, abordar la cuestión en toda su dimensión implica replantear el diseño urbanístico de nuestras ciudades, lo cual no va a ser tarea fácil.

En cualquier caso, nunca es tarde para rectificar y parece que al árbol le llegó la hora de ocupar el lugar que le corresponde en la urbe del siglo XXI.

Floreros urbanos: concepto caduco

El concepto clásico de jardinería urbana en el que el arbolado cumplía una misión puramente ornamental hace tiempo que ha dejado de ser vigente, por lo menos en la teoría, y la misión del árbol ha mutado hacia la funcionalidad. La aportación ambiental del árbol es hoy reconocida y tomada en cuenta en los proyectos de diseño urbano. Entre sus funciones figuran la regulación ambiental, la depuración de aire, la atenuación de ruidos, la aportación de humedad y sombra, la de canalizar los vientos, la de atraer fauna a la ciudad y el hecho de ejercer una influencia psicológica positiva sobre el ciudadano. Cierto es que queda mucho por hacer a la hora de actuar con rigor, pues si bien los planes urbanísticos recogen la cuantía de la reserva de espacios libres o verdes, no concreta su composición, pero hoy, las administraciones han asumido la necesidad de un nuevo replanteamiento de los espacios verdes ante el advenimiento de fenómenos climáticos como la sequía y el aumento de la temperatura, así como del incremento de los índices de contaminación atmosférica, y todo apunta a que ya se han puesto manos a la obra.

¿Qué hacen los árboles por nosotros?

  • Amortiguan la densidad del ruido y los sonidos molestos.
  • Sirven de barrera evitando la dispersión aérea de partículas como el polvo, humo y hollín. Los árboles con follaje ancho son los más eficaces para asimilar los desechos del aire, las partículas contaminantes que flotan en la atmósfera.
  • Absorben el dióxido de carbono y restituyen el oxígeno a la atmósfera.
  • Favorecen la regulación de la temperatura en áreas específicas, dando sombra.
  • Ayudan a la eliminación o reducción de olores desagradables.
  • Evitan la erosión de laderas y pendientes de lomas y cerros circundantes.
  • Favorecen la privacidad de jardines y casas particulares.
  • Favorecen el restablecimiento de la fauna urbana benéfica.
  • Contribuyen a la infiltración de agua y a la recarga de los mantos acuíferos.

Los árboles, uno a uno

El Ayuntamiento de Madrid ha incluido en su web un inventario informatizado del arbolado urbano, a través del cual el ciudadano puede localizar los árboles de cualquier calle de la capital, conocer su especie y edad o realizar la solicitud de la actuación que precisen. El proyecto se llama ‘Un alcorque, un árbol’.

Por su parte, el Ayuntamiento de Huelva ha realizado recientemente un inventariado on line de la arboleda de la ciudad, un registro en el que ya hay más de 30.000 árboles inventariados pertenecientes a 135 especies. Con el objetivo de tener un control exhaustivo de la situación de los árboles de la urbe, el Consistorio ha instalado un sistema informático que localiza geográficamente cada ejemplar y ofrece una ficha técnica del mismo, en la que se incluye un código y una fotografía y se informa de la especie, edad, altura, diámetro y estado fitosanitario. El programa informático, conocido como Ingrid, es para gestión interna aunque los responsables del proyecto no descartan colgarlo en un futuro en la página web del Ayuntamiento para que los ciudadanos tengan acceso a dichos datos.

Loa árboles amortiguan la densidad del ruido y los sonidos molestos.

Jardín terapéutico

He aquí otro ejemplo de cómo rentabilizar la inversión pública en zonas vedes, dando a parques y jardines nuevas utilidades, buscando un sentido práctico, no sólo estético: son los llamados jardines terapéuticos.

Alejados más que nunca de la naturaleza parece que hemos entrado en un punto de inflexión; vemos cada día ejemplos del creciente interés por la preservación del medio ambiente, por la defensa de las especies amenazadas de extinción, por las energías renovables y también por una alimentación más natural o por una medicina menos farmacológica. Hidroterapia, baño de pies, alfombra de texturas… Seguro que la proliferación del jardín terapéutico tendría una buena acogida entre la ciudadanía.

Las primeras experiencias de estos espacios de salud se desarrollaron en Alemania; se trataba de un jardín municipal estratégicamente situado que tenía una piscina con agua pisable, una pequeña pila para hacer baños de brazos y zonas con césped o con piedras para caminar con los pies descalzos.

DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD

Aulas al aire libre

Mónica Daluz  23/05/2008

Las zonas verdes, en su conjunto, constituyen un recurso de la comunidad que se halla infrautilizado. De entre las numerosas funciones y usos que podrían cumplir comentemos uno de los más interesantes: como recurso educativo fuera del aula. Sobre la contribución al aprendizaje de los escenarios exteriores al aula existe unanimidad entre la comunidad docente, por lo que deberían explorarse las posibilidades didáctico-pedagógicas y formativas de los parques y jardines públicos. Desde que aparecieron las modernas teorías de la escuela activa y el aprendizaje experimental, durante los años 30 del siglo pasado, frente a la enseñanza tradicional, el concepto de alumno activo se ha popularizado así como la idea de diversificación de los contextos de aprendizaje; se aprende mejor a través de la experiencia directa con materiales naturales y situaciones de vida fuera de la escuela. Los espacios verdes de nuestras ciudades podrían constituir excelentes escenarios formativos.

En este sentido, un estudio llevado a cabo por la Dra. Enriqueta Molina, profesora titular de Didáctica y Organización Escolar de la Facutad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, arrojó los siguientes resultados basados en una encuesta realizada entre personal docente de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato acerca de las diferentes posibilidades formativas de los parques y jardines públicos: el 91,3 por ciento de los profesores encuestados opinó que estos espacios pueden servir para configurar valores, actitudes y comportamientos; para modelar ciertos hábitos mentales como curiosidad, entusiasmo, asombro e imaginación, fue la opción señalada en el 88,2 por ciento de los casos; provocar la exploración y realizar descubrimientos obtuvo un 84 por ciento; coincidió con la afirmación ‘aplicar y examinar los conocimientos, habilidades y valores expuestos en el aula’ el 83,4 por ciento de la muestra; abordar procesos de investigación: plantear hipótesis, recoger y analizar datos, y derivar conclusiones obtuvo un 79,9 por ciento; desarrollar proyectos interdisciplinares de estudio, investigación, colaboración y reflexión, un 77,1 por ciento, y recibir formación y asesoramiento de profesores y otros miembros de la comunidad, un 70,8 por ciento. Los profesores encuestados creen que el ambiente ordenado, natural, grato, relajado que representan los parques y jardines podría ser un medio idóneo para desarrollar componentes formativos de tipo actitudinal y destacan también el apoyo que en ellos podrían encontrar como medios para desarrollar hábitos mentales considerados motores de la innovación y el desarrollo, como la curiosidad, el entusiasmo, el asombro y la imaginación. Del estudio se desprende también que estos espacios representan un medio excelente para hacer posible explorar, indagar, realizar descubrimientos, en definitiva, investigar, tarea fundamental en los avances de la ciencia y de la vida.

Los espacios verdes son una perfecta área de formación.

Esta investigación también demuestra que los profesores confían en que parques y jardines serían un medio que podría colaborar en la formación y desarrollo interpersonal de los estudiantes y en el desarrollo del ámbito afectivo, y ser fuente de temas vertebradores de conocimiento alrededor de los cuales se podrían ir tratando las restantes áreas o materias de estudio. “Así, -cita el documento- en un jardín se podría comenzar tratando un tema de Botánica e ir enlazando con Lenguaje, Matemática, Literatura, Historia, Educación Física, Educación Artística, Geografía, etc.”.

Existen algunas experiencias que se acercan a esta idea de aprovechar los espacios verdes urbanos como escenarios educativos. En relación a esta cuestión, Maria Molins, técnica del Servicio de Desarrollo de Programas Educativos de Ciudad, departamento peteneciente al Instituto de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, nos habla del proyecto ‘Acércate a los parques’, desarrollado en colaboración con Parques y Jardines de Barcelona. El proyecto se lleva a cabo por tercera vez en la ciudad Condal con el objetivo de que los estudiantes de educación Primaria y Secundaria conozcan la gestión y participen en el mantenimiento de los parques, y fomentar, de este modo, comportamientos cívicos y responsables en la utilización de los espacios verdes. El proyecto se lleva a cabo en tres fases: una de presentación y formación para el profesorado, otra, consistente en una mañana de trabajo con los alumnos en un parque cercano a la escuela durante la cual se recogen datos (encuestas entre los usuarios sobre sus preferencias en usos y dotaciones del parque) que posteriormente son trabajados en el centro, y una última sesión en la que se celebra un encuentro entre los alumnos y los representantes de Parques y Jardines y del Instituto de Educación, en el que los estudiantes presentan y concretan propuestas de actuación para que las instituciones realicen en ‘su’ parque.

“A través de esta experiencia los alumnos conocen cuál es la vegetación del parque, aprenden a identificar los árboles más habituales y se les explica la historia del lugar”, nos explica Molins. Además, durante el proyecto los alumnos toman conciencia de cuestiones con las que difícilmente estarían en contacto en el entorno educativo convencional. Al respecto nuestra interlocutora señala que “los muchachos se sorprenden del importante coste que supone el mantenimiento de estos espacios y, además, a través de las encuestas realizadas a las distintas tipologías de usuarios del parque, se dan cuenta de que no todo el mundo quiere lo mismo, que del parque se espera que cumpla muy diversas funciones, en definitiva, que las necesidades e intereses de la población son variados en relación a estos espacios”. Otros asuntos sobre los que se trabaja a lo largo de estas jornadas son “la gestión de la sequía –prosigue Molins–, aspectos de seguridad, de responsabilidad, la importancia de la fauna, la vegetación autóctona, el riego, las aguas freáticas, y además ven de cerca la problemática que rodea a los parques públicos y, lo que es más importante, las soluciones”.

Las zonas verdes producen un efecto terapeutico a las personas.

Hoy proliferan en las ciudades alemanas circuitos terapéuticos para pies descalzos, con instalaciones de juegos infantiles o para realizar ligeros ejercicios gimnásticos, donde acuden familias, personas de la tercera edad, los ciclistas hacen parada, son destino de excursiones escolares…

Este tipo de jardines constituye una instalación terapéutica y lúdica a la vez, que combina las instalaciones de hidroterapia básica con otras de gimnasia suave para pequeños y mayores, todo ello con el aliciente de unos diseños de gran belleza. Este tipo de circuitos, que se extendió durante el siglo XIX en Alemania y en otros países nórdicos, llegó también a los pueblos y, más tarde, el concepto se amplió: hoy muchos de estos circuitos están instalados en zonas de bosque, los llaman ‘itinerarios de salud’.

En noviembre de 2005 fue inaugurado en Barcelona el primer jardín terapéutico de España, situado en la finca ‘Villa Florida’ en el barrio de Sant Gervasi. El jardín permite andar descalzo por tres alfombras con diferentes texturas, como hierba, piedras de diferentes tamaños, arena fina y gruesa, troncos o corteza de pino. En este parque, paradójica y al mismo tiempo lógicamente, no se admiten perros.

Los beneficios del jardín terapéutico son numerosos. Estimulan el sistema inmunitario, activan la circulación de las piernas, reducen el estrés. Además, cumplen una función social, pues constituye una instalación para hacer medicina preventiva activa con un componente lúdico, socializante y de disfrute del entorno. Es una manera de fomentar la buena salud de los ciudadanos

Cifras del arbolado de Madrid: datos generales

  • Número de árboles en el viario de Madrid 226.301
  • Árboles por habitante 1 árbol/14 habitantes
  • Número de especies distintas 203
  • Número de calles arboladas 4.146

OPINIÓN

El árbol y las zonas verdes ejercen un efecto balsámico para la salud

En clave de opinión: el hecho urbano, los espacios verdes y la psique humana

Mónica Daluz  25/06/2008

Observo un minúsculo parque con cuatro columpios infantiles. Cuatro, literalmente. Simples pero suficientes: el tobogán, una casita elevada y un par de balancines. En medio de esas evocadoras estructuras de vistosos colores se yergue, como por casualidad, un arbolito rechoncho que a palmo y medio del suelo despliega sus robustas ramas invitando a ser tomado, retando a los chiquillos en sus ansias exploratorias, a ser tiernamente invadido. Desde el murete que enmarca el escueto parque y que acabo de convertir en observatorio psicopedagógico improvisado, voy tomando notas. Aquella protuberancia de la naturaleza parece ejercer una misteriosa fuerza de atracción sobre los niños, que se le acercan según van llegando; me vino a la cabeza aquella montaña de Encuentros en la Tercera Fase que tenía semiabducidos a aquel variopinto grupo de individuos arrastrados por una insólita visión común …

La primera en llegar es una niña de largos cabellos, arrolladora, llena de vitalidad, que teniendo el parque enterito sólo para ella, escoge sin vacilar, el árbol como compañero de juego. Enredada entre sus ramas se enzarza en lo que desde aquí podría jurar que es una conversación. Niña y árbol parecen estar en mutua simbiosis. ¿Será el árbol el último cordón umbilical que nos conecta con una naturaleza que se nos escapa irremediablemente?

Siguen llegando parvos. Los más pequeños se atrincheran tras las ramas, que se les antojan enormes aunque no lo son, tratando inútilmente de no ser descubiertos por el compañero que eligió el tronco para contar… mientras otros, más creciditos y ciertamente alborotados, simplemente, corren a su alrededor.

Me sobrecoge el extraño vínculo que observo entre niños y árbol. Entonces caigo en la cuenta del simbolismo que rodea al susodicho. El árbol es sinónimo de vida. Ya había uno en el Jardín del Edén; en los cuentos y leyendas populares aparecen árboles padre y árboles madre; en la mitología griega, Dafne es transformada en árbol de laurel para escapar de Apolo; en la mitología de las selvas de Malasia, el dios creador convierte en árbol a la mitad de los seres humanos para resolver el problema de la superpoblación mundial; en Indonesia se planta un árbol frutal por cada niño que nace y según la tradición popular sus espíritus quedarán ligados para siempre; los maoríes y los papúas también unen la vida del recién nacido al árbol, y en las tribus del Cercano Oriente las mujeres jóvenes se tatúan la imagen de un árbol en el abdomen para propiciar la concepción. Los psicólogos estudian cómo los niños dibujan árboles y el resultado es tomado como indicativo de sus rasgos de personalidad. Y dicen que los enfermos ingresados en centros hospitalarios se recuperan antes si desde los ventanales de su habitación pueden ver árboles. Podríamos seguir…

No cabe duda de que la presencia del árbol y las zonas verdes en la ciudad ejercen un efecto balsámico para el alma o, en definitiva, para la salud psíquica. Es curioso, las personas construyen la ciudad y después, de algún modo, la ciudad construye a las personas, determinando su manera de pensar, sentir y actuar. De hecho, vivir en la ciudad constituye una categoría relevante y diferencial desde el punto de vista de la psicología, pues a la estructuración de la trama urbana están vinculados los procesos sociales, los estilos de vida y, en consecuencia, el desempeño individual.

Inmersa en mis reflexiones, con la atención extraviada durante un buen rato pero todavía con la mirada clavada en aquel dócil árbol, me centro nuevamente en él. Los niños van marchando a sus quehaceres, que los tienen, y muchos, aunque sean niños, y son arrancados a regañadientes del cobijo de aquel amigo inmóvil con el que han aprendido, de algún modo, a dialogar. Se van para volver a la vida a golpe de horario tras el breve paréntesis de su cita diaria con su singular compañero de juegos, con la certeza de de que allí estará también mañana. Si le han caído hojas lo tomarán por enfermo y jugarán a médicos, si le falta una ramita patrullarán el parque en su busca y si un nuevo brote nace, entonces jugarán a papás y mamás, porque a sus ojos su árbol es siempre distinto. Para ellos, como ocurre en la naturaleza, todo es así de simple y así de mágico al mismo tiempo.

Me pregunto quién decidió que precisamente este árbol fuera plantado aquí, y si se le ocurrió así, porque sí, o si lo hizo a conciencia, previendo el conmovedor espectáculo de que he sido testigo.

Compensar la desnaturalización con espacios verdes

Este hábitat natural del hombre civilizado, espacio de concentración de aspiraciones humanas, de esperanzas y utopías, ha creado un nuevo entorno para la vida humana y su irrupción ha supuesto una ruptura de las pautas de integración social aunque, paradójicamente, la urbe debería ser precisamente un espacio de sociabilidad. Algunos autores afirman que la gran ciudad reduce el impulso solidario como consecuencia del proceso activo de adaptación a las condiciones de sobrecarga informativa, que satura el sistema atencional del individuo. La densidad de usos y tareas, la heterogeneidad de usos y pobladores urbanos, la disminución del sentimiento de control sobre el espacio urbano, la pérdida de referencias simbólicas y de identidad, o la dificultad para establecer y estructurar redes sociales de apoyo, constituyen otros de los rasgos de la experiencia urbana. Aunque no todo es negativo en la urbe. Al respecto, el psiquiatra José Luis Rojas Marcos opina que “en las ciudades grandes la convivencia es más fácil, por ser éstas más abiertas y tolerantes, y gracias también al anonimato del que se goza en ellas, mientras que en las poblaciones pequeñas se toleran menos los cambios y la persona tiene la sensación de estar bajo vigilancia…”

En cualquier caso, para equilibrar esta balanza de desnaturalización, para reducir esa fatiga psicológica que supone la adaptación al tecnificado entorno urbano, contamos con una herramienta, digamos, compensatoria: los espacios verdes; con su correcta gestión, un espacio urbano de calidad dejaría de ser una utopía. Sobre este asunto, el profesor José Antonio Corraliza, del Departamento de Psicología Social y Metodología de la Universidad Autónoma de Madrid, propone el uso de los espacios libres urbanos como espacios restauradores que permitan “que el individuo se recupere de los excesivos costes que produce la satisfacción de las demandas producidas por el entorno urbano habitual y las actividades a él ligadas”, y subraya “la importancia psicológica que tiene el equipamiento de jardines, parques, plazas y, en general, espacios urbanos libres”.

Porque el paisaje urbano determina la experiencia emocional y social del urbanita, porque conforma nuestra identidad y porque la identificación con el lugar donde habitamos es elemento clave en el bienestar individual y colectivo, el diseño de las zonas verdes urbanas va a ser una cuestión de máxima relevancia en la redefinición de la ciudad. He aquí que el árbol cobra especial protagonismo pues, como afirma el profesor Fàbregas “es mucho más importante plantar poco y de calidad, tener en cuenta qué especies plantamos y en qué condiciones, porque eso hará que los árboles perduren a lo largo del tiempo y se conviertan así en elementos que caractericen nuestras ciudades”.

La influencia del diseño urbanístico, en especial de parques y jardines, en la cohesión social es también indiscutible; cuántas veces hemos visto jardines convertidos en guetos urbanos por haberse diseñado sin valorar su ubicación, ni los pequeños detalles de uso, ni si las dimensiones son las adecuadas, en definitiva sin pensar en quién lo usará, para qué o qué actividades se podrán realizar…

Sea como sea, la urbanización de la humanidad sólo se sostendrá humanizando las ciudades, equilibrando los espacios verdes de calidad con los espacios de cemento, y buscando el camino de vuelta al ágora…

DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD

“Los árboles pueden contribuir a la mejora del microclima urbano”

Entrevista a Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, Centro de Palma del Río. Miembro de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos

Mónica Daluz  15/05/2008

Es necesario optimizar el uso de los espacios verdes en la ciudad y resolver, al fin, todos los errores del pasado. Para ello basta con elegir bien las especies a plantar, seleccionar un terreno de calidad y dar a los árboles el espacio suficiente y necesario para crecer y desarrollarse. Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, habló con Interempresas acerca de los retos a los que se enfrentan las ciudades.

Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa.

¿Qué elementos deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar la introducción del árbol en una gran ciudad? ¿Y en una pequeña población?

En general, la característica más importante es la adecuada selección de las especies, atendiendo tanto a criterios de su adaptación al medio, como de su futuro desarrollo en relación con el espacio disponible para su ubicación.

Además, en una gran ciudad habría que elegir las especies en función de su mayor capacidad de depuración atmosférica, así como tender a la creación de corredores verdes, que conecten los diferentes espacios verdes entre sí y estos, a su vez, con el medio rural que las rodea.

En una pequeña población, en cambio, al no tener esos problemas medioambientales y de contaminación, se puede atender más al aspecto ornamental de la especie en cuestión.

¿Cómo ha evolucionado el papel o función de este elemento vivo en el diseño de las ciudades?

Cada vez más, el arbolado urbano necesita ser considerado como una estrategia en la reducción del impacto ambiental en la vida urbana. En este sentido, se están estudiando y proponiendo actualmente especies que sean capaces de absorber los contaminantes pesados atmosféricos y como sumideros del dióxido de carbono, como se está haciendo, por ejemplo, en la Universidad de Sevilla.

¿Cuáles son los errores más habituales que se cometen a la hora de introducir el árbol en el diseño urbano?

El tamaño inadecuado en relación al espacio donde se va a introducir, la mala adecuación del alcorque o espacio donde se va a desarrollar el sistema radicular, así como un mantenimiento deficiente o mal ejecutado.

¿Puede ponernos algún ejemplo de ciudades del mundo donde el elemento en cuestión, el árbol, esté especialmente bien integrado?

Berlín, Londres o Vitoria-Gasteiz.

Explíquenos cómo está integrado el árbol en su ciudad y cuál ha sido su evolución

La integración no ha sido exitosa… y aun se siguen ejecutando plantaciones con muchas deficiencias que hacen que el árbol no pueda desarrollase en plenitud.

A todo esto se le añade la aparición de nuevas plagas y enfermedades de difícil resolución.

¿Cree que el árbol podría ‘aprovecharse’ mejor para contribuir a la reducción de CO2 en el aire? ¿Cómo podrían llevarse a cabo estas mejoras?

Indudablemente, los árboles en las ciudades deberían aprovecharse para que fuesen sumideros de contaminantes atmosféricos y por su contribución a la mejora del microclima urbano. Para ello se deben buscar las especies más idóneas, profundizando en los estudios ya realizados, puesto que solo hay una relación muy limitada de especies.

¿Podría hacer una clasificación de las distintas características del “uso” del árbol en función de la zona geográfica a nivel estatal?

Es evidente que la zona geográfica va a condicionar dicho uso. Así, por ejemplo, en la zona norte, más húmeda, se buscan especies que dejen pasar la luz y tengan copas menos espesas o compactas. También, desde el punto de vista paisajístico, las coníferas se adaptan mejor a esa climatología y a la de la zona centro. En las zonas cálidas del sur y costa mediterránea, en cambio, interesa que los árboles posean una copa mas compacta y proporcionen sombra a las vías públicas. Además, aquí la bondad del clima permite la utilización de algunas especies exóticas, que se caracterizan por la belleza de su floración, como es el caso de las Jacarandas o las Tipuanas, y también de especies que son signo de identidad de algunas ciudades, como los naranjos de Córdoba y Sevilla, o la variedad de palmeras que, aunque mermadas por el ataque del famoso “picudo rojo”, son un referente sobre todo en las ciudades de playa.

¿Cómo valora los criterios que, en general, se siguen en la integración de árboles, parques y jardines en el diseño de las ciudades españolas?

Los criterios de integración de las áreas vedes no son todo lo correcto que deberían ser, porque tendría que haber mayor control en los pliegos de condiciones para la ejecución de obras y que el mantenimiento sea el adecuado, precisándose un aumento sustancial en las partidas económicas destinadas a estas áreas, por parte de las administraciones correspondientes. Además, se debe contar con personal cualificado y preparado desde el punto de vista profesional para que las áreas verdes estén en perfectas condiciones.

¿Cómo sería, para usted, el diseño urbanístico ideal?

El que tenga en cuenta los aspectos paisajísticos y que garantice a la población ciudades más habitables, creándose áreas verdes sostenibles que tengan una gestión y mantenimiento adecuados, buscándose la calidad en las mismas. La sostenibilidad no tiene que ser sinónimo de mayor coste económico sino al contrario, pues lo más caro no es más sostenible. También es indispensable generar nuevos espacios que incrementen la proporción de metros cuadrados de áreas verdes por habitante, para acercarnos a los países centroeuropeos que nos llevan mucha ventaja en estos temas.

Nota: También ha participado en esta entrevista el biólogo Antonio Galván.

DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD

“Barcelona es una ciudad que siempre ha apostado por tener árboles en sus calles”

Entrevista a Xavier Hernández, director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona

Mónica Daluz  15/05/2008

Cada vez más, las grandes ciudades están necesitadas de pulmones verdes que den un respiro al asfalto, ofreciendo espacios agradables y sugerentes a la vez que adecuados y pensados con criterios medioambientales. Xavier Hernández, Director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, nos explica cómo afronta la ciudad condal el diseño urbano respecto al árbol.

¿Qué elementos deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar la introducción del árbol en una gran ciudad? ¿Y en una pequeña población?

En cualquier caso, sea una gran ciudad o una pequeña población, la introducción del árbol será una aportación ambiental y ornamental muy importante, y deberá hacerse considerando que este elemento convivira con otros elementos urbanos. En este sentido se escogerá la especie en función de su desarrollo posterior: árbol de porte pequeño y distancia de plantación corta para calles estrechas, árbol de porte mediano y distancia de plantación media para calles medianas y árbol de porte grande y mayor distancia de plantación para vías amplias. La elección de las especies también se hará en función de su adaptación a la climatología y sus bajas necesidades de mantenimiento (bajo requerimiento hídrico, poca necesidad de poda, resistente a plagas…). Otro factor a tener en cuenta es la funcionalidad del lugar: si se requiere un espacio con sombra en verano y sol en invierno, por ejemplo, se escogerá una especie caduca, en los paseos marítimos suelen adaptarse bien las alineaciones de palmeras, y en lugares emblemáticos se puede optar por ejemplares singulares.

¿Cómo ha evolucionado el papel o función de este elemento vivo en el diseño de las ciudades?

Inicialmente el árbol era un elemento usado más bien con fines ornamentales, básicamente para minimizar los efectos de la construcción, para conseguir sombra…, pero cada vez se consideran más sus efectos ambientales en la retención de partículas contaminantes y la oxigenación del espacio. Un aspecto que ha evolucionado mucho se refiere a la participación ciudadana, ya que a través de peticiones o quejas, las preferencias de los habitantes también se tienen en cuenta en el diseño. Como ejemplo, la reducción de la plantación de especies con problemas de alergias, o la plantación de árboles en jardineras en calles estrechas.

¿Puede ponernos algún ejemplo de ciudades del mundo donde el elemento en cuestión, el árbol, esté especialmente bien integrado y por qué?

No es tan importante nombrarlas o numerarlas, sino valorar que cada vez son más las ciudades y municipios comprometidos con los árboles, destinando un presupuesto específico para su gestión, elaborando planes de mantenimiento, actualizando inventarios y desarrollando técnicas de gestión. Asimismo, tal como indica la Carta de Barcelona, firmada el 2 de junio de 1995 por la Asociación Española de Arboricultura, las Administraciones públicas trabajan estableciendo políticas, reglamentaciones, normativas y prácticas que garanticen las condiciones óptimas para la vida del árbol. En Barcelona, por ejemplo, en los últimos años las actuaciones que se llevan a cabo sobre el arbolado tienen como finalidad la mejora de la calidad en lugar de la cantidad.

Explíquenos cómo está integrado el árbol en la ciudad de Barcelona y cuál ha sido su evolución

La bibliografía histórica de la ciudad cita diversas alineaciones de árboles plantados en el Paseo de Gracia en 1826, que era la vía de entrada principal a la ciudad antigua. Pero fue a partir del derribo de las murallas, y en la redacción del proyecto de ‘Ensanche’ de Ildefons Cerdà, en el año 1854 cuando se contempla la plantación de árboles dispuestos en las aceras a una distancia de 8 metros. Desde el comienzo de las obras de urbanización del Ensanche, el plátano se impuso como árbol viario predominante y, posteriormente, en el crecimiento de la ciudad siempre se consideró la presencia de arbolado viario. Barcelona es por tanto una ciudad identificada por el emblematismo de sus árboles en las calles.

En la década de los setenta, la ciudad contaba con más de 70.000 ejemplares viarios, que se han duplicado hasta la actualidad, con más de 150.000 unidades.

Hoy, una parte importante del arbolado viario la constituyen los árboles adultos plantados hace muchos años en unas condiciones urbanas y ambientales mucho más favorables que las actuales, pero que fueron sometidos a un tratamiento de control basado en podas drásticas que les han provocado heridas y debilitamiento. Los árboles actuales se plantan en condiciones más desfavorables (suelos menos permeables, más contaminación, más densidad de edificación) pero con unos criterios de plantación y mantenimiento más respetuosos con la biología del árbol.

El Plan de Gestión del arbolado viario de la ciudad de Barcelona contempla aspectos de mantenimiento (análisis visual, plantaciones, poda, riego, control de plagas, limpieza de alcorques), aspectos relacionados con la protección del verde (catalogación de árboles de interés singular, control y recuperación de árboles afectados por obras, control de nuevas plantaciones, y cumplimiento de las ordenanzas municipales) y aspectos de prevención de riesgos, seguridad y salud.

En los diez grandes objetivos de la Agenda 21 de Barcelona hay muchos aspectos vinculados con el verde urbano en general y con el arbolado en particular. Esto significa que en los últimos años se ha realizado un importante esfuerzo para racionalizar el consumo de agua, regando los árboles viarios siempre con agua freática, usando especies vegetales mejor adaptadas a las condiciones locales, aplicando medidas fitosanitarias con un mínimo impacto para el medio y potenciando el aumento de biodiversidad vegetal en la ciudad.

Parques y Jardines de Barcelona dispone desde el año 2001 de la certificación ISO 14001 del Sistema de Gestión Medioambiental en el ámbito de gestión y mantenimiento de las zonas verdes públicas y del arbolado.

¿Cree que el árbol podría ‘aprovecharse’ mejor para contribuir a la reducción de CO2 en el aire o bien como un elemento más en la edificación biosostenible en las urbes? ¿Cómo podrían llevarse a cabo estas mejoras?

Es evidente que deben aprovecharse todas las ventajas ambientales. Tanto las Administraciones e Instituciones públicas como las Universidades y centros de investigación deben sumar esfuerzos para desarrollar proyectos que contribuyan a mejorar esta aportación ambiental del árbol. Recientemente, por ejemplo, la Universidad de Sevilla ha publicado un estudio que destaca cómo los árboles captan el CO2 de miles de vehículos y subraya además cuáles son las especies arbóreas que más cantidad absorben.

Respecto a la edificación biosostenible en las urbes, se están desarrollando programas de certificación de edificios que evalúan y orientan a la vez a los arquitectos e ingenieros sobre cuestiones de ahorro de recursos ambientales. Uno de los más importantes es el LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), aunque existen otros como BREEAM o el Golden Globes. Su objetivo es producir edificios que ahorren recursos, reduzcan costes y emisiones en su funcionamiento, reduzcan el calentamiento climático, mejoren la duración y el valor de mercado de los edificios, no dañen la capa de ozono, protejan la salud de los ocupantes, y mejoren la productividad de los trabajadores. Para conseguir estos objetivos, el papel del árbol y de la vegetación en las fachadas, cubiertas y jardines juega un destacado papel.

Hormigón prefabricado, el sello de nuestro mundo

Hormigón prefabricado
DOSSIER
HORMIGÓN PREFABRICADO 
Entrevista a Gemma Muñoz Soria, arquitecta técnica por la EPSEB y arquitecta por la ESTSAV, de la UPC; José Jurado Egea, profesor de la Escuela Superior de Arte y Arquitectura, de la Universidad Europea de Madrid, y Julián Martín de Eugenio Cid, secretario general de Andece.

Hijo biológico de la ingeniería, el hormigón prefabricado ha sido adoptado por la arquitectura y la construcción. Su irrupción supuso una revolución que marcó el inicio del desarrollo de la red de carreteras, seña de identidad del primer mundo, y resolvió las limitaciones que hasta el momento suponía acometer obras de ingeniería civil de envergadura; el ladrillo del ingeniero, lo llaman. Puentes, autopistas, diques, presas… La industrialización del hormigón, así como el desarrollo de nuevas técnicas constructivas, han contribuido a transformar nuestra sociedad. En este reportaje analizamos la penetración de este recurso constructivo en el sector residencial; la prefabricación optimiza los resultados y reduce los tiempos de ejecución, pero aún resulta cara y, a la larga, amenaza con la homogeneización paisajística. Nuestros entrevistados nos hablan de la cara y la cruz de la fabricación seriada.
¿Llegó la hora del despegue?
En España, país de ladrillo por excelencia, prevalece la construcción tradicional y aunque hace algunos años se viene anunciando el arranque de la construcción prefabricada en el sector residencial, éste no acaba de llegar. No en vano, los materiales y técnicas constructivas utilizados de manera mayoritaria en cada lugar vienen dados por las condiciones climatológicas y los recursos propios de la zona, incorporándose a su tradición e idiosincrasia. Mónica Daluz / pdf

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La industrialización del hormigón ha permitido avanzar de forma imparable en el campo de la construcción en obra pública y la edificación civil

Hormigón prefabricado, el sello de nuestro mundo

Mónica Daluz 12/11/2008

Hijo biológico de la ingeniería, el hormigón prefabricado ha sido adoptado por la arquitectura y la construcción. Su irrupción supuso una revolución que marcó el inicio del desarrollo de la red de carreteras, seña de identidad del primer mundo, y resolvió las limitaciones que hasta el momento suponía acometer obras de ingeniería civil de envergadura; el ladrillo del ingeniero, lo llaman. Puentes, autopistas, diques, presas… La industrialización del hormigón, así como el desarrollo de nuevas técnicas constructivas, han contribuido a transformar nuestra sociedad. En este reportaje analizamos la penetración de este recurso constructivo en el sector residencial; la prefabricación optimiza los resultados y reduce los tiempos de ejecución, pero aún resulta cara y, a la larga, amenaza con la homogeneización paisajística. Nuestros entrevistados nos hablan de la cara y la cruz de la fabricación seriada.

La Expo de Zaragoza es un ejemplo de ejecución en tiempo récord gracias al uso del hormigón prefabricado

La Expo de Zaragoza es un ejemplo de ejecución en tiempo récord gracias al uso del hormigón prefabricado.

¿Llegó la hora del despegue?

En España, país de ladrillo por excelencia, prevalece la construcción tradicional y aunque hace algunos años se viene anunciando el arranque de la construcción prefabricada en el sector residencial, éste no acaba de llegar. No en vano, los materiales y técnicas constructivas utilizados de manera mayoritaria en cada lugar vienen dados por las condiciones climatológicas y los recursos propios de la zona, incorporándose a su tradición e idiosincrasia.

Nuestro país comparte con otros países mediterráneos, calurosos y soleados, como Grecia, Italia, Marruecos o Francia -en la zona sur- la predominancia de la fábrica (como se denomina en términos técnicos a la cerámica), un material barato y utilizado desde hace mucho tiempo por su forma de cocción por calor.

En el norte de Europa, la fábrica ha sido una alternativa imposible debido a los problemas de humedad y al ciclo hielo-deshielo, que rompe la cerámica. El hormigón tampoco resultaba ser un buen material, a causa de las intensas lluvias, así que la llegada del hormigón prefabricado, allá por los años 50, constituyó una solución muy práctica, que permitía construir con independencia de la climatología.

En EE UU, por su parte, siempre se ha construido en acero, por la misma razón que nosotros construimos con hormigón in situ, su bajísimo coste, de modo que en Norteamérica (como ocurre también en Sudamérica, donde ni siquiera existe tradición de construcción en hormigón in situ) el prefabricado no logra abrirse paso. En Japón, en cambio, si años atrás la madera constituía uno de los materiales más utilizados, hoy, el minimalismo ha llevado a que se construya en hormigón.

Pero ¿cuáles son, aquí y ahora, las perspectivas del sector del prefabricado de hormigón? En plena crisis de la construcción, todo apunta a que la venta de estructuras prefabricadas no se verá demasiado afectada por el descenso de la actividad ya que el grueso de la producción de este material se vende al sector público, que seguirá construyendo. Es, además, un momento de oportunidad para el sector del prefabricado, que si sabe jugar bien sus fichas, proponiendo soluciones innovadoras, esto es, que funcionen y sean rentables, puede entrar en una rueda de demanda que permita reducir costes y bajar precios a corto plazo. De este modo se abonaría el terreno para que cuando se vuelva a construir se intente entrar en el sector residencial privado. Y es que en tiempo de crisis, quien se arriesga con una estrategia de acción, innovación e implantación, avanzará puestos en la línea de salida y se hallará mejor posicionado para competir cuando el motor del complejo engranaje de la actividad económica vuelva a ponerse en marcha.

Una historia cargada de dificultades

España es país de tradición hormigonera y los prefabricados constituyen un complejísimo sector, siendo materia prima de innumerables y dispares productos: pavimentación, cubiertas y tejados, elementos estructurales, saneamiento y obras hidráulicas, servicios eléctricos, elementos ornamentales y, en edificación, vivienda prefabricada y edificación modular. En concreto, y según la Asociación Nacional de Prefabricados y Derivados del Cemento, Andece, el peso por grupos de producto es el que sigue: grandes prefabricados para edificación y obra pública, 32 por ciento; pavimentación y urbanismo, 21 por ciento; drenaje y saneamiento, 10 por ciento, y cerramientos, forjados, estructuras ligeras y servicios, 37 por ciento.

Para hablar de los inicios de los prefabricados de hormigón debemos remontarnos un siglo atrás, cuando las piezas se fabricaban a pie de obra o, como nos cuenta el secretario general de Andece, Julián Martín de Eugenio, “en talleres de prefabricación, o en pequeñas instalaciones fabriles muy poco tecnificadas.”

Splash, que representa una gota de agua impactando en una superficie...

Splash, que representa una gota de agua impactando en una superficie, es una escultura de 21 m de altura diseñada por Program Collective y desarrollada mediante fluidos y dinámicas por Pere Gifre para la Exposición Internacional de Zaragoza de 2008. La escultura está formada por 135 piezas distintas que se sujetan mediante cables a la parte superior del edificio Torre del Agua.

Hoy, los talleres a pie de obra siguen existiendo, pero ligados a ciertos elementos de complejo transporte, y por lo que respecta a las fábricas, nuestro interlocutor comenta que éstas “han experimentado un gran desarrollo, no sólo en la cantidad de productos que ofrecen al mercado, sino también, en los procesos de control de calidad, hasta alcanzar los niveles actuales de gran fiabilidad.” A pesar de que hoy “la industria española -prosigue nuestro interlocutor- es una de las punteras en el mundo, dado que los fabricantes han ido incorporando la maquinaria y tecnologías más actuales, existen algunas diferencias con países de nuestro entorno basadas, fundamentalmente, en la climatología y en la ‘cultura’ de construcción. En países más fríos, sólo es posible construir durante una serie de meses, por lo que las soluciones prefabricadas de calidad son las que permiten resolver las necesidades de la construcción. En España generalmente se puede construir durante todo el año, siendo otras las ventajas que los prefabricados ofrecen”, concluye De Eugenio.

El prefabricado de hormigón: la opción de futuro

El de los prefabricados es, en la actualidad, un mercado atomizado, con infinidad de pequeños talleres y fábricas, con un producto pesado como protagonista, con escaso valor añadido, y que en demasiadas ocasiones ve cómo los costes del transporte merman los escasos márgenes con los que trabajan las plantas productivas, situación que se trata de compensar con grandes volúmenes.

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Entre hormigones

No se trató de una innovación cualquiera. La posibilidad de transportar el hormigón una vez fraguado constituyó la solución a los problemas y limitaciones que suponía un uso ligado a su realización en obra. Las condiciones climatológicas dejaron de ser un condicionante en su puesta en obra, los moldes se podían colocar en la posición más cómoda para el vertido, y el control sobre la materia prima permitía nuevas formas de curado. La fabricación previa permitió también disminuir los plazos de ejecución y el abaratamiento del proceso. Nacido en el seno de la ingeniería, de la tecnología constructiva de los puentes, pronto encontró utilidad en la edificación, aportando soluciones a los grades vanos (huecos en muros). Pero, ¿qué ventajas tiene el hormigón prefabricado frente al hormigón armado? En primer lugar, el hormigón prefabricado, que podemos definir como el material producido por la industria en forma de elementos acabados, por su forma de producción presenta un incremento de las magnitudes de todas las características físicas del hormigón armado: resistencia, tanto mecánica como a la corrosión; adherencia o acabado de la superficie, por poner tan solo algunos ejemplos. A la mejora de las propiedades resistentes, del acabado y la fiabilidad, se unió una nueva tecnología; llegaba el pretensado y, con él, se superaba la limitación del hormigón armado, la figuración. Fue entonces cuando se abrió la puerta a la entrada de nuevos materiales, como hormigones y aceros de alta resistencia. Además, el hormigón prefabricado en piezas lineales pretensadas elevaría los rangos de longitudes del hormigón armado, permitiendo naves de vigas con unas luces hasta entonces sólo posibles en acero. Otro de los condicionantes del hormigón prefabricado es su discontinuidad, que fue superada por la incorporación de una nueva técnica, el postensado como sistema de unión.

En cualquier caso, la historia del hormigón prefabricado es, sin duda, una historia de innovación. Sin embargo, muchos profesionales del mundo de la ingeniería y, sobre todo, de la arquitectura, critican que la técnica de la prefabricación ha perdido el potencial renovador con que nació y aducen que la industria ha buscado un sistema mecano, reduciendo la oferta a unas pocas piezas que llevan a que hoy se asocie prefabricación con diseños simples. Además, la asociación de ideas todavía juega en contra de los prefabricados de hormigón, que irrumpieron en España en los años 60 y cuya presencia iba ligada a una baja calidad.

En la práctica, y dejando al margen el debate de la innovación, para los partidarios de la construcción prefabricada uno de los ingredientes más importantes que ésta aporta es eliminar el elemento ‘incertidumbre’, tradicionalmente asociado al hormigón armado, al entrar en escena variables propias de la fabricación industrial como son el control de calidad y la precisión del producto final; la construcción en seco simplifica el proceso y, además, reduce la necesidad de especialistas en obra.

Lo cierto es que hoy por hoy en la obra residencial se construye de forma tradicional y, aunque desde el punto de vista técnico está todo resuelto para adoptar el prefabricado, en materia de costes, en muchos casos no resulta tan competitivo como los elementos tradicionales; el abaratamiento sólo llegará de la mano de la masificación, de la repetición. Sin embargo, el viento sopla a favor del prefabricado teniendo en cuenta que la mano de obra es cada vez más cara, así como las medidas de seguridad, al alza en exigencia y rigurosidad. En este sentido el arquitecto y profesor de Construcción de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, José María González Barroso, ha venido reiterando en diversas declaraciones que “hoy en día el modelo de la construcción convencional muestra claros síntomas de obsolescencia” y afirma con contundencia que “la construcción convencional no puede afrontar la creciente demanda de calidad en la construcción y la adecuación técnica y productiva que requiere, debido a las posibilidades que ofrece el sector actual. Es por eso necesaria una mayor industrialización de los procesos constructivos por la vía de la racionalización, mecanización y automatización de los sistemas y técnicas constructivas. Sin embargo, la construcción industrializada no es una realidad perfectamente acabada, ya que, la reducción de tiempo y costes de ejecución en la obra, y la mejor calidad de la construcción no son siempre reales. Las técnicas y sistemas industrializados son muy diversos y aun hay que perfeccionarlos y ponerlos a punto, para poder dar una mayor credibilidad material a este modelo constructivo”.

Repensar la construcción implica necesariamente introducir un elemento en el tablero de juego: las exigencias medioambientales. Al respecto González afirma que “es necesario que la construcción industrializada sea más ambientalmente sostenible que la convencional, de otra manera no sería ninguna alternativa de futuro. Habrá que tener en cuenta la eficiencia en el uso de recursos materiales, las posibilidades de reciclaje y la reducción de residuos producidos en la obra”. Al hilo de este extremo De Eugenio manifiesta que “en el sector hoy empleamos productos naturales, mejorados en sus prestaciones, y perfectamente reciclables; distintos estudios independientes ponen de manifiesto el ahorro energético que supone la construcción con prefabricados de hormigón”.

Ahí van algunos ejemplos que dan fe del largo recorrido del hormigón prefabricado, que abre las puertas, con sus posibilidades infinitas, a hacer realidad cualquier forma, textura, acabado y prestación imaginables. Al grado de calidad de los materiales se une la sofisticación de las técnicas que rodean el mundo del prefabricado, como la medición y el calibrado de piezas con rayo láser para obtener el tamaño exacto. El material en sí brinda al mercado altas resistencias que permiten reducir notablemente las secciones resistentes, mejorar la durabilidad y acometer objetivos estructurales singulares. La industria ha venido desarrollando encofrados modulares para otorgarles facilidad de manejo, rápida recuperación del material, medidas especiales y múltiples accesorios que permitan estanqueidad y acabados mejorados. Hoy es posible lograr acabados óptimos gracias a los encofrados desechables, habitualmente de materiales económicos como el poliestileno expandido, o encofrados refinados, bien lisos o texturados.

La prefabricación ofrece productos singulares como el hormigón translúcido, un verdadero contrapunto a la opacidad clásica de este material, que permite el paso de un cierto grado de luz de una cara del hormigón a la otra mediante la incorporación de fibras ópticas ordenadas perpendicularmente. Otro ejemplo de nuevos desarrollos es el hormigón ligero y aislante. Éste presenta una reducción del peso específico del 20 al 60 por ciento, alcanzada por medio de áridos ligeros y por oclusión de aire en la masa, lo que, a su vez, reduce la conductividad térmica y confiere al hormigón propiedades aislantes.

Puente Rama VIII, en Bangkok, Tailandia...

Puente Rama VIII, en Bangkok, Tailandia. Situado sobre el río Chao Phraya, en el centro de la ciudad, fue construido entre 1998 y 2002 en memoria del rey Rama VIII. Su longitud total es de 475 metros y la altura de la torre, de 160 metros.

Sector químico, la llave de la sostenibilidad

DOSSIER ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE
DOSSIER
ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE
Entrevista a Cecilia Foronda, responsable de CeroCO2, de la Fundación Ecología y Desarrollo.

Ante la próxima revisión de la Directiva de Comercio de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero una vez expire el actual Protocolo de Kyoto, que establecerá un sistema de subasta para adquirir derechos de emisión y con el que el sector se ha manifestado en desacuerdo, les presentamos este reportaje sobre el aquí y ahora de las emisiones atmosféricas generadas por la industria. Nos hacemos eco de las inquietudes del sector químico, que teme perder competitividad con la nueva normativa; un sector, por otra parte, implicado hasta la médula en hacer de éste un mundo mejor. Seguridad, innovación y ecoeficiencia constituyen los pilares de las líneas de actuación de una industria comprometida con el futuro e imprescindible para dar respuesta a los retos de nuestro planeta. Conviene recordar que crecimiento sostenible no es crecer menos para conservar la naturaleza sino crecer más con menos recursos. Urge un cambio de paradigma. 
De qué hablamos cuando hablamos de contaminantes

La contaminación del aire es cualquier alteración de su composición natural, por la presencia en la atmósfera de compuestos que tienen efectos adversos sobre el ser humano y sus bienes materiales, así como también sobre los animales y las plantas.
El aire se contamina cuando se introducen sustancias distintas a su composición natural, o bien, cuando se modifican las cantidades de sus componentes naturales. La contaminación del aire puede ser producto de factores naturales como emisiones de gases y cenizas volcánicas, el humo de incendios no provocados, el polvo y el polen y esporas de plantas, hongos y bacterias. Sin embargo, la contaminación derivada de las actividades del ser humano, llamada contaminación antropogénica, es la que representa el riesgo más grave para la estabilidad de la biosfera en general.
Por lo que respecta a los gases de efecto invernadero, los más comunes son el dióxido de carbono, el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, los hidrocarburos, los óxidos de azufre, el ozono y la materia particulada o aerosoles. Estos gases se generan en diferentes procesos, pero la principal fuente de emisión es la combustión. Existen otros contaminantes, en menor concentración en la atmósfera, cuyo efecto nocivo es mucho mayor, como los compuestos orgánicos volátiles, halógenos y sus derivados (CFCS, HFCS), compuestos de azufre y partículas metálicas, entre otros.
Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE

La industria química argumenta que el reparto de derechos de emisión perjudicará la economía

Sector químico, la llave de la sostenibilidad

Mónica Daluz 15/11/2008

Ante la próxima revisión de la Directiva de Comercio de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero una vez expire el actual Protocolo de Kyoto, que establecerá un sistema de subasta para adquirir derechos de emisión y con el que el sector se ha manifestado en desacuerdo, les presentamos este reportaje sobre el aquí y ahora de las emisiones atmosféricas generadas por la industria. Nos hacemos eco de las inquietudes del sector químico, que teme perder competitividad con la nueva normativa; un sector, por otra parte, implicado hasta la médula en hacer de éste un mundo mejor. Seguridad, innovación y ecoeficiencia constituyen los pilares de las líneas de actuación de una industria comprometida con el futuro e imprescindible para dar respuesta a los retos de nuestro planeta. Conviene recordar que crecimiento sostenible no es crecer menos para conservar la naturaleza sino crecer más con menos recursos. Urge un cambio de paradigma.

De qué hablamos cuando hablamos de contaminantes

La contaminación del aire es cualquier alteración de su composición natural, por la presencia en la atmósfera de compuestos que tienen efectos adversos sobre el ser humano y sus bienes materiales, así como también sobre los animales y las plantas.

El aire se contamina cuando se introducen sustancias distintas a su composición natural, o bien, cuando se modifican las cantidades de sus componentes naturales. La contaminación del aire puede ser producto de factores naturales como emisiones de gases y cenizas volcánicas, el humo de incendios no provocados, el polvo y el polen y esporas de plantas, hongos y bacterias. Sin embargo, la contaminación derivada de las actividades del ser humano, llamada contaminación antropogénica, es la que representa el riesgo más grave para la estabilidad de la biosfera en general.

Por lo que respecta a los gases de efecto invernadero, los más comunes son el dióxido de carbono, el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, los hidrocarburos, los óxidos de azufre, el ozono y la materia particulada o aerosoles. Estos gases se generan en diferentes procesos, pero la principal fuente de emisión es la combustión. Existen otros contaminantes, en menor concentración en la atmósfera, cuyo efecto nocivo es mucho mayor, como los compuestos orgánicos volátiles, halógenos y sus derivados (CFCS, HFCS), compuestos de azufre y partículas metálicas, entre otros.

Cada uno de estos contaminantes tiene efectos diferentes en la atmósfera. Así, el dióxido de carbono es el responsable del 64 por ciento del efecto invernadero que está originando el calentamiento global del planeta; los CFCs, que causan el incremento del agujero de la capa de ozono y también contribuyen al cambio climático, mientras que los óxidos de azufre y nitrógeno cuando se combinan con el vapor de agua de la atmósfera originan las lluvias ácidas.

A pesar de que la variedad de procesos que tiene lugar en el sector químico hace que éste contribuya al aumento de la concentración de los contaminantes atmosféricos, “la contaminación atmosférica -puntualiza Cecilia Foronda, responsable de CeroCO2, de la Fundación Ecología y Desarrollo- es un problema más amplio, que implica más fenómenos; el hecho indiscutible, tal como indica el último informe del IPCC, de que el cambio climático se está produciendo ya y de que sus efectos podrían ser mucho mayores si no se actúa de manera inmediata, ha motivado que reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera se haya convertido en una prioridad para la comunidad internacional.”

Así están las cosas

Pero, ¿cuál es actualmente el nivel de emisiones atmosféricas de la industria española y cuál el máximo fijado por la legislación vigente? Si nos centramos en las emisiones de gases de efecto invernadero, la Unión Europea, en el marco del protocolo de Kyoto, asumió la obligación de llegar a un recorte del 8 por ciento de la emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2012, y en el caso concreto de España, el compromiso es no superar en más de un 15 por ciento el nivel de emisiones de 1990. Lejos de este objetivo, y ya inmersos en el primer año de cumplimiento del protocolo, las emisiones han aumentado más de un 50 por ciento en nuestro país.

El último inventario español de gases de efecto invernadero publicado en 2007 indicaba que la contribución de los procesos industriales a las emisiones de GEI del estado español era de un 7,7 por ciento en 2005 llegando hasta casi 34.000 toneladas equivalentes de CO2.

Estas cifras muestran que es necesario que todos los sectores, no sólo el industrial, asuman su parte de responsabilidad en el cambio climático y emprendan medidas para reconducir la tendencia de incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero y lograr acercarnos al objetivo fijado para 2012.

Nanocelulosa...

Nanocelulosa. La combinación entre plástico y nanotecnología con fibras de madera permitirá satisfacer las demandas tecnológicas de reemplazar los materiales basados en el petróleo por otros renovables y más sostenibles. Se trata de un proyecto europeo en el que la Comisión Europea invertirá 6,5 millones de euros, y que tiene por objeto desarrollar materiales compuestos más sostenibles basados en fibras de madera.

… Y he aquí la química

Sí, es cierto, la industria química genera emisiones, pero no hay que perder de vista la aportación del sector químico en la reducción de las emisiones de otros sectores. El transporte es un foco de contaminación cada vez más importante sobre todo en entornos urbanos. Aunque en los gases de escape podemos encontrar diferentes contaminantes, el dióxido de carbono es uno de los que más preocupa en estos momentos debido a su contribución al calentamiento global. Asimismo, las calefacciones residenciales pueden contribuir con un 20 por ciento de las emisiones totales a la atmósfera en áreas urbanas. Tanto el transporte como la calefacción forman parte del llamado sector difuso que se estima que puede llegar a ser responsable de un 60 por ciento del total de emisiones españolas de gases de efecto invernadero. En este sentido, las innovaciones en el sector químico proporcionan soluciones que posibilitan minimizar el efecto invernadero de ambas actividades; en el caso del transporte, se han creado nuevos aditivos que mejoran el rendimiento de los combustibles, así como una variedad de polímeros que aligeran el peso de los vehículos en beneficio de su eficiencia (se atribuye a la mejora en los combustibles el factor principal de la disminución de las emisiones de SO2 en un 37,6 por ciento, en el periodo 1990-2004). A esto se añade la constante investigación en alternativas energéticas como el gas, la electricidad, los carburantes orgánicos o el hidrógeno. También a través de la introducción de los catalizadores en los motores de gasolina sin plomo, la química ha logrado disminuir las emisiones de óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono de los vehículos. Se calcula que, gracias a la química, los automóviles actuales generan la décima parte de la contaminación que emitían hace 50 años.

Por lo que respecta a las emisiones procedentes del uso de calefacción o refrigeración en los edificios, la industria química desarrolla aislantes térmicos que permiten reducir hasta el 80 por ciento del consumo energético.

Otro hito en reducción de emisiones atribuible a la industria química es el desarrollo de sustitutos de los CFCs, principales causantes de la desaparición de la capa de ozono. A este respecto, Naciones Unidas ha estimado que sin los sustitutos de los CFCs el 50 por ciento de la capa de ozono hubiera desaparecido para el año 2035.

La química ha dado también respuesta a la necesidad de reducción de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles, destructores de la capa de ozono, impuesta por la normativa europea, buscando alternativas a los disolventes: agua, pigmentos resistentes a la corrosión o ligantes y resinas compatibles con el agua.

Se trata de hallar “soluciones químicas para el cambio climático”, tal como reza el eslogan de la exposición celebrada en el marco del Salón Internacional de la Química en su edición 2008, que tuvo lugar en Barcelona entre los pasados días 20 al 24 de octubre. No en vano, el sector químico europeo se caracteriza por su constante capacidad de investigación e innovación, que da lugar a la fabricación de nuevos materiales y procesos, fundamentales para luchar contra los efectos del cambio climático.

Compostaje orgánico para comercio justo en México...

Compostaje orgánico para comercio justo en México. El proyecto, de la iniciativa CeroCO2, consiste en la reducción de las emisiones de metano gracias a la elaboración de compost orgánico a partir de residuos agrícolas y ganaderos.

Gasto de las empresas en protección ambiental. Emisiones al aire

Año 2006. Unidades: euros

Industrias extractivas 2.857.600

Industria manufacturera 164.354.195

Industria de la alimentación, bebidas y tabaco 8.155.789

Industria textil y de la confección 371.967

Industria del cuero y del calzado 155.989

Industria de la madera y del corcho 3.780.284

Industria del papel, edición, artes gráficas, etc. 4.838.630

Refino de petróleo y tratamiento de combustibles nucleares 8.769.201

Industria química 22.328.030

Industria de la transformación del caucho y materias plásticas 4.112.804

Industrias de otros productos minerales no metálicos 34.741.407

Metalurgia y fabricación de productos metálicos 62.564.730

Industria de la construcción de maquinaria y equipo mecánico 2.375.354

Industria de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico 1.578.625

Fabricación de material de transporte 8.847.712

Industrias manufactureras diversas 1.733.673

Producción y distribución de energía eléctrica, etc. 74.483.416

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Volcados en la inversión

La industria española se está empleando a fondo para cumplir las exigencias del Protocolo de Kioto; los gastos en protección ambiental de la industria, según el Instituto Nacional de Estadística, aumentaron un 11 por ciento en 2006 respecto a 2005, siendo el sector químico uno de los más implicados. Las eléctricas, y concretamente las que operan en Cataluña, encarnan el perfil de empresa española que más invirtió durante el año 2006 en protección del medio ambiente. Este sector destinó a esta partida 269,7 millones de euros, un 78 por ciento por encima de su inversión proambiental en 2005. A las eléctricas les sigue la metalurgia, las industrias minerales no metálicas y la industria química; todas superaron los cien millones de euros destinados a invertir en nuevas instalaciones que disminuyan el impacto ambiental de su quehacer, sobre todo las emisiones contaminantes. Conviene señalar, sin embargo, que algunas industrias, al tiempo que multiplicaban esfuerzos para la reducción de sus emisiones (aumentaron sus presupuestos para este fin en casi un 40 por ciento), recortaban en temas como la gestión de aguas residuales o el impacto de ruidos y vibraciones.

Por comunidades, Cataluña fue la que más inversión consignó para este objetivo durante 2006: 228 millones de euros, una quinta parte del cómputo nacional. Le siguieron Galicia, con 131 millones invertidos, y Asturias, con 120 millones de euros.

En la balanza de gastos corrientes, las industrias afincadas en Cataluña gastaron en protección medioambiental 400 millones de euros, un 28 por ciento del total del Estado. Andalucía y la Comunidad Valenciana le sucedieron en este ranking.

Los últimos datos disponibles ponen de manifiesto que las empresas del sector químico destinan a la protección del medio ambiente el 20 por ciento del total de las inversiones de las empresas españolas. Por otra parte, el sector destina un 20 por ciento de sus inversiones a la seguridad en las industrias; la prevención y la protección se encuentran entre las principales preocupaciones del sector.

A través de la innovación de productos cotidianos, la industria química puede contribuir a lograr una sociedad sostenible con medidas sencillas y baratas de asumir. Según Feique, la innovación química puede reducir en un 50 por ciento el consumo energético de las viviendas. Las mismas fuentes indican que la industria química aglutina el 25 por ciento de todas las inversiones dedicadas a I+D+i del sector privado, y que uno de cada cinco investigadores pertenece al sector químico privado.

En pocas palabras

El dato

Según la Asociación Europea de Fabricantes de Aislamiento, cada tonelada de CO2 generada en la producción de aislantes, un desarrollo de la industria química, ahorra 200 toneladas de emisiones en las viviendas. La utilización generalizada de aislamientos estándar en Europa permitiría evitar la emisión de 370 millones de toneladas de CO2, prácticamente el 40 por ciento de los objetivos de reducción de la UE.

Geografía y urbanismo

Existen diversas condiciones que facilitan la contaminación atmosférica. Hay condiciones geográficas, como la altitud y los accidentes geográficos.

Pero también existen condiciones urbanísticas, como la distribución y cantidad de calles, industrias, jardines y parques. En ciudades cuyo crecimiento no ha sido planificado, las zonas industriales se rodean cada vez más de conjuntos residenciales o habitacionales; esto provoca un efecto de contaminación directa a las personas que residen en estos lugares.

Soluciones químicas

Las distintas técnicas y tratamientos químicos sirven para la regeneración de suelos contaminados o para el tratamiento de las aguas residuales. Para la protección de la biodiversidad biológica, que se ha visto afectada por la agricultura no planificada, la industria química desarrolló en su día, plásticos para invernadero, lo que permite atender la creciente demanda de alimentos sin tener que invadir nuevos espacios naturales.

Consecuencias de la contaminación del aire

En las personas, a nivel pulmonar puede provocar asma, enfisema, cáncer pulmonar o bronquitis; en la piel, manchas, cáncer, afecciones en las mucosas de la nariz, irritaciones en los ojos y conjuntivitis, además, agrava las afecciones cardiovasculares, entre otras enfermedades.

En los materiales, puede producir deterioro en aquellos que se utilizan en las construcciones y otras superficies. Éste es uno de los campos sobre los que la química está aportando exitosas soluciones.

En las plantas, altera el proceso de la fotosíntesis.

Entre los problemas ambientales producidos por la contaminación del aire se encuentran: el smog(*) de las grandes ciudades, los cambios de clima a escala global y regional, el efecto invernadero, la lluvia ácida y la disminución de la capa de ozono.

Aviones verdes

El equipo de investigación de Boeing en Madrid hizo volar hace algunos meses un aparato de dimensiones reducidas, con un conjunto de pilas de hidrógeno como fuente de energía. Y es que las grandes empresas del sector aeronáutico, en colaboración con empresas de ingeniería, química y un buen número de universidades, trabajan en el estudio de combustibles alternativos y mejora de diseños que aligeren los componentes de los fuselajes. En el desarrollo del “green aircraf” deberán cumplirse los siguientes requisitos: menos consumo energético, reducción de emisiones de CO2 y disminución del ruido

(*) El término ‘smog’, un anglicismo resultado de las palabras smoke (humo) y fog (niebla), comenzó a utilizarse a principios del siglo XX en Inglaterra para denominar una espesa niebla cargada de sustancias tóxicas como hollín y azufre, consecuencia de la contaminación atmosférica provocada por la combustión del carbón.

Éste es el Plan…

La Directiva de la Unión Europea sobre Comercio de Emisiones (2003/87/CE) establece que cada Estado miembro deberá elaborar un Plan Nacional de Asignación en el que se determinen la cantidad total de derechos a asignar durante un periodo y el procedimiento de asignación aplicado. Los periodos establecidos a fecha de hoy han sido: uno de duración de tres años que dio lugar al PNA I (2005-2007) y otro de cinco años por el que se aprobó el PNA II (2008-2012). Las actividades que deben cumplir con las obligaciones que impone la Directiva y que han de participar en el mercado de CO2 son: las instalaciones de combustión de potencia térmica superior a 20 MW, instalaciones de producción de energía eléctrica con potencia superior a 20 MW, refinerías, coquerías, cemento, cal, cerámica, vidrio, siderurgia, papel y cartón. De acuerdo con la Directiva 2003/87/CE, durante los dos primeros periodos de asignación de derechos de emisión (2005-7, por un lado, y 2008-12, por otro), un determinado porcentaje de derechos de emisión será asignado de forma gratuita entre las instalaciones que emiten CO2. En concreto, las instalaciones deben recibir gratuitamente al menos un 95 por ciento del total de los derechos asignados en el periodo 2005-2007 y un 90 por ciento en el periodo 2008-2012.

La decisión de entregar derechos de emisión a los generadores de forma gratuita durante los periodos 2005, 2007, 2008 y 2012 fue una decisión política sobre cómo distribuir entre productores y consumidores la renta que genera la asignación inicial de derechos de emisión. A partir del año 2013, los derechos de emisión podrán asignarse de acuerdo con otros métodos, como las subastas (de hecho la propuesta de nueva Directiva establece la subasta como única herramienta para el sector eléctrico).

Permiso para emitir

He aquí un resumen de las bases que caracterizan el Plan Nacional de Asignación de derechos de emisión para el periodo 2008-2012:

  • Los sectores afectados por la Directiva supusieron el 40% de las emisiones totales en el PNA I y alcanzan el 45% de las emisiones totales en el PNA II.
  • En el PNA II se reduce la asignación total de derechos en un 16,4% respecto del PNA I.
  • Se amplía la reserva para nuevos entrantes, pasando de un 1,84% en el PNA I, a un 4,3% en el PNA II (porcentaje de reserva sobre asignación).
  • Serán nuevos entrantes aquellos que lo soliciten y se correspondan con nuevas instalaciones y la ampliación de capacidad nominal de instalaciones ya existentes.
  • Se mantiene el criterio de mayor exigencia para el sector eléctrico por ser éste el que puede evolucionar más fácilmente y con menor coste hacia una producción con tecnologías limpias. Asimismo, es el sector menos expuesto al comercio internacional y, por lo tanto, tiene mayor posibilidad de internalizar el coste de reducir el CO2 en el precio final.
  • La posibilidad de cumplir con las obligaciones de reducción de emisiones a través de Reducciones Certificadas de Emisiones (RCE) y de Unidades de Reducción de Emisiones (URE) se reduce, en el sector eléctrico, de un 70% a un 42%, y, en el resto de la industria, de un 20% a un 7,9% del total de las emisiones.
  • El monto de RCE y URE obtenidas deben ser utilizadas anualmente y no en cualquier momento del periodo 2008-2012, aunque la fracción no utilizada puede acumularse para periodos posteriores.

Derechos de emisiones y competitividad

Recientemente el sector químico ha manifestado su preocupación por las consecuencias que el sistema de subasta para la adquisición de derechos de emisión tendrá sobre la competitividad de la industria química europea, afirmando que “la futura directiva europea posicionará a las empresas del continente en clara desventaja respecto a las empresas ubicadas en otros países y que no deberán asumir coste alguno”.

Fuentes del sector advierten de que la nueva normativa puede degenerar en la deslocalización de las empresas químicas situadas en Europa hacia otros países donde no se aplique tal normativa, “perdiendo -sentencian- un sector que genera gran parte de la riqueza europea y gran cantidad de puestos de trabajo estables”. Otro extremo sobre el que se alerta hace referencia a los estándares ambientales, que son mejores y más exigentes en Europa. A esto se añade el hecho de que, en caso de trasladar las empresas europeas hacia países terceros, deberían transportarse los productos y bienes de vuelta a Europa, con la consiguiente emisión de gases contaminantes a consecuencia del transporte. Al respecto, el sector opina que “imponer tales cuotas impulsa el traslado de las empresas a otras áreas geográficas, pero ningún beneficio para el medio ambiente global”. Las manifestaciones de la industria química concluyen que “la medida de la Comisión Europea sería factible y justa siempre y cuando la mayoría de países se comprometiera a aplicar medidas similares, con lo que la protección del medio ambiente se haría de forma global y la competitividad de las empresas no se vería afectada”.

Queda claro que el gobierno tendrá que considerar que el impacto económico de la directiva se distribuye de forma asimétrica entre los seis sectores implicados. Sectores como el del cemento y, en menor medida, el eléctrico emiten un volumen relativamente alto de emisiones por cada euro de valor añadido que generan, mientras que la intensidad de las emisiones por euro de valor añadido es baja en sectores como el papel y vidrio y cerámica.

En cualquier caso, el plan de emisiones deberá ser particularmente cuidadoso con los sectores con una alta intensidad de emisiones -por este orden, cemento, electricidad y refino- que son los que más acusarán la puesta en marcha del mercado de emisiones.

Ante el complicado panorama, hace algunas semanas, la UE puso el freno a los objetivos de Kioto II; la presidencia francesa de turno de la UE ha propuesto elaborar una lista de los sectores que más pueden verse afectados por la deslocalización de fábricas a lugares con una legislación medioambiental más permisiva. El documento señala que “los sectores o subsectores expuestos al riesgo más elevado deberán poder disponer del 100 por ciento de derechos de emisión gratuitos”, y es la respuesta a las demandas de, entre otras, la industria pesada, siderúrgica, petroquímica, cementera, química y papelera, que han venido alertando del impacto que los planes europeos contra el cambio climático pueden tener en el terreno económico y sobre el empleo.

A partir de 2013 algunos sectores industriales debían empezar a pagar derechos por la emisión de CO2, algo que en la actualidad se concede de forma gratuita.

Instantánea de los bosques de Costa Rica...

Instantánea de los bosques de Costa Rica, país que se plantea la meta de lograr un nivel cero de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2021, a través de políticas de reforestación.

Abracadabra…

El CO2

 se ha convertido en una verdadera pesadilla para todos, ¿cómo librarnos de él? ¿se imaginan chasquear los dedos y, como por arte de magia hacerlo desaparecer? Nos costará más que un chasqueo, pero nuestro anhelo puede hacerse realidad si enviamos el CO2, literalmente, bajo tierra.

La Plataforma Tecnológica Española del CO2, que reúne a 70 entidades públicas y privadas, desde eléctricas como Endesa o Unión Fenosa hasta ministerios, pasando por centros de investigación y universidades, tiene en marcha 14 proyectos para fomentar las nuevas tecnologías para retener el CO2 en las chimeneas industriales. Dejar de expulsar aire a la atmósfera y enterrarlo bajo tierra es el atajo que se está buscando para reducir la emisión de gases que calientan el planeta. Con este propósito, la UE ha elaborado una propuesta de directiva que regulará las autorizaciones para el almacenamiento del CO2 bajo tierra en cada país. Y es que aunque Europa prevé sustituir un tercio de las térmicas de carbón en 10 años y sustituirlas por otras más limpias, el consumo de carbón aumenta en países como China, India y otras regiones emergentes. China posee el 25 por ciento de las reservas mundiales de carbón y la captura del CO2 se perfila como solución casi imprescindible. El Instituto Geológico y Minero Español analiza las formaciones geológicas más adecuadas para albergar el almacén subterráneo de CO2.

Las tecnologías de captura de CO2 van destinadas, en primer lugar, a las eléctricas, pero también pueden favorecer a todas las industrias afectadas por el comercio de derechos de emisión, como la química, la siderúrgica o la papelera. De hecho, las industrias gasista y petrolera ya tienen experiencia en la metodología de evaluación de la viabilidad real de los depósitos geológicos. La propuesta de directiva sobre almacenamiento de CO2 exige que las nuevas instalaciones de combustión reserven espacio para equipos de captura y compresión del CO2, y que evalúen si cuentan con almacenes de CO2 y redes de transporte -tuberías, barco, camión…-. La Plataforma Española del CO2 prevé que nuestro país disponga de los primeros centros de captura y almacenamiento en escala de demostración en 2015 y que las tecnologías con captura se expandan a partir de 2020.

Alternativas energéticas

Hoy por hoy, los modelos energéticos están diseñados en función del sistema económico más que partiendo de las necesidades de la población, además no toman en consideración el posible agotamiento de los recursos, sino su progresivo encarecimiento, y tampoco tienen en cuenta sus efectos secundarios sobre el medio ambiente. A esto se añaden las relaciones de dependencias regionales que de la situación se derivan.

La crisis del mercado petrolífero obliga a tomar un nuevo rumbo, a reinventar la trayectoria del desarrollo de la humanidad. Estamos asistiendo al renacimiento de la energía nuclear, cuyos desechos aún no se han logrado tratar con eficiencia. Las energías renovables, como la solar, la eólica, la mereomotriz, la geotérmica o la de biomasa, son difíciles de transportar y de almacenar, y su cantidad varía en función de agentes externos. La fusión nuclear es una de las grandes apuestas a nivel teórico pero las dificultades técnicas que comprende su implantación, la hacen, de momento, inviable, pues se necesitan temperaturas superiores a cien millones de grados para que se produzca la reacción de fusión; así como materiales que resistan las altas temperaturas y la radiación; lograr que la energía liberada sea mayor que la necesaria para calentar y mantener aislado el combustible, y finalmente, desarrollar dispositivos que capturen la energía generada y la conviertan en electricidad, de tal manera que de todo el proceso se obtenga un balance energético suficientemente positivo. Los biocombustibles tienen el inconveniente de que para incrementar significativamente su producción, habría que dedicar una gran cantidad de tierras fértiles a su cultivo, lo cual resulta incompatible con la hambruna y la desertización que asola nuestro planeta. Los experimentos con bioenegía, obtenida por mutaciones genéticas, por tanto no contaminante, se suceden en todos los puntos del planeta, pero aún estamos muy lejos de una implantación masiva. En materia de investigación al respecto encontramos algunos titulares curiosos: Hallan una bacteria que consume polución y genera electricidad; Producen hidrógeno a partir del girasol; Científicos ven el aceite de jojoba como alternativa al diesel; la NASA intenta crear combustible a base de una bacteria presente en los excrementos humanos; Como en Mad Max, usan heces de cerdo para generar energía; Investigadores españoles convierten paja en combustible; y podríamos seguir…

El hidrógeno también se perfila como una alternativa válida, por lo menos sobre el papel. Se trata de un combustible extraído del agua, recurso abundante en el planeta, y su combustión con el aire es limpia. Sus desventajas: Como no es un combustible primario se incurre en un gasto para su obtención que, además, se produce a partir de otros combustibles fósiles (según un informe del World Watch Institute, en la actualidad el 99 por ciento del hidrógeno que se produce en el mundo se obtiene mediante el consumo de petróleo o gas natural); requiere de sistemas de almacenamiento costosos y aún poco desarrollados; el elevado gasto de energía en su licuefacción, y el elevado precio del hidrógeno puro.

Sin embargo, ya existen en el mercado algunos teléfonos móviles con batería de hidrógeno y también hay autobuses en Madrid y Barcelona, que funcionan por este sistema.

Pero el modelo energético que hoy nos gobierna tiene otra particularidad: otorga el control de la energía global a un reducido número de empresas (que por regla general tienen, a su vez, intereses en otras áreas económicas) y éstas, además, están en permanente proceso de fusiones; de modo que el bienestar de buena parte de la humanidad depende de ellas. No cabe duda de que el modelo energético no es sólo determinante en materia medioambiental, sino también en seguridad y políticas internacionales y, además, en el ámbito social.

Jeremy Rifkin (autor de 14 libros sobre el impacto de la ciencia y la tecnología en la economía, en la sociedad y el medio ambiente) sostiene al respecto una interesante teoría según la cual, la adopción del hidrógeno como alternativa energética nos llevaría a la construcción de una sociedad más justa. El hidrógeno es prácticamente inagotable y se encuentra igualmente distribuido en el planeta lo cual garantizaría una gestión democrática; una economía fundamentada en el hidrógeno recompondría la organización mundial posibilitando una redistribución más equitativa del poder, en tanto que su producción podría tener lugar a partir de recursos domésticos, de forma económica y medioambientalmente aceptable. Rifkin describe una red de distribución de la energía en la que cada ciudadano podría convertirse en productor además de en consumidor de su propia energía; una red hecha a imagen y semejanza de la World Wide Web, en la que millones de usuarios finales conectarían sus pilas de combustible a Redes de Energía de Hidrógeno locales, regionales y nacionales, para compartir la energía.

C.K. Parlad, consultor en Desarrollo de la ONU se ha manifestado recientemente con una teoría similar, pero tomando como fuente de energía democratizadora, la proveniente del Sol.

¿Qué pasa con el Sur?

Sí, nuestra dependencia de los recursos fósiles es total, y las reservas se están agotando. China y la India despiertan y el sistema actual mundial de gestión de los recursos es insostenible. Ahí va un dato: según el informe anual de Worldwatch Institute, si el nivel de consumo de recursos y de emisiones contaminantes por habitante de China y la India fuese similar al actual en Estados Unidos, se necesitarían dos planetas Tierra sólo para mantener estas dos economías. Y es que crece por momentos la demanda de energía, alimentos y materias primas de 2.500 millones de chinos e hindúes, por lo que es de prever que se aproxima un profundo cambio en la geopolítica mundial y sin duda, nuestro modelo de crecimiento económico intensivo en recursos no será viable en el siglo XXI. Si el carbón fue la fuente de energía que propició la Revolución Industrial, y con ella un nuevo panorama económico, político y social, y el petróleo se erigió en dueño y señor del sistema en el siglo XX, una nueva fuente de energía está esperando en algún lugar liderar el cambio en la naturaleza de los mercados.

A la vista del compromiso que India y China asumieron hace algún tiempo para el desarrollo de una gran industria de energía eólica y solar, además de otros que desde 2004 se han venido produciendo, y teniendo en cuenta que China es ya el segundo país del mundo con mayores emisiones de dióxido de carbono, cabe la posibilidad de que ambos países lideren el cambio hacia un nuevo sistema económico y social mundial, si planifican su crecimiento sobre la base de una producción energética y una agricultura sostenibles. Tal vez, y ojalá, estos países nos den una lección de sabiduría y apuesten por acometer su desarrollo por la vía de la sostenibilidad, lo que supondría un salto cualitativo que les situaría por delante de las actuales potencias industriales.

Más ejemplos. Hace unas semanas se clausuró el cuarto congreso mundial de la naturaleza -celebrado en Barcelona-, que trató de sentar las bases para cimentar un capitalismo basado en los recursos naturales y que puso de manifiesto la necesidad de cuantificar el valor económico que aporta la naturaleza y los servicios de sus ecosistemas. Durante las jornadas Ecuador se mostró partidario de renunciar a la explotación de nuevos campos de petróleo en una zona de la selva ecuatoriana de gran valor natural a cambio de una compensación. Costa Rica, por su parte, se plantea la meta de lograr un nivel cero de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2021, a través de políticas de reforestación.

OPINIÓN

En clave de opinión: Instinto colectivo de supervivencia. Tierra, S. A.

Mónica Daluz 15/11/2008

Para el ciudadano de a pie la necesidad de reinventar el engranaje del mundo en que vivimos es, sencillamente, una evidencia.

El sistema productivo y de consumo no es viable a largo plazo: si extraemos recursos del planeta, los transformamos y los devolvemos de forma degradada a un ritmo superior al que los ciclos naturales son capaces de absorber se pueden generar efectos como el cambio climático, la contaminación del medio natural o la pérdida de biodiversidad.

La humanidad -o mejor dicho, una parte de ella-, sin duda, ha progresado, logrando alcanzar mayores cotas de bienestar y libertad, pero lo ha hecho sobre un modelo que ahora se manifiesta imperfecto y algo indica que tal vez haya llegado el momento de reinterpretar el concepto de progreso, cambiar el paradigma y apostar por el oro verde: el desarrollo sostenible.

La insostenibilidad medioambiental unida a la crisis financiera y económica, además de la insatisfacción, la impotencia y la indignación de que a estas alturas de la -supuesta- civilización nuestros congéneres sigan muriendo de hambre y de enfermedades que aquí hemos erradicado, hace pensar que el sistema se está desplomando. O esa es por lo menos, la percepción mayoritaria de la población a la vista de la ola de entusiasmo suscitada en todo el mundo en torno a los resultados de las elecciones presidenciales norteamericanas, en particular en torno al candidato Barak Obama, que parece ser el único político que se ha enterado de que hay que “parar máquinas” y revisar los mecanismos del sistema. Por eso su elección ha provocado una reacción de euforia colectiva que parece emanar del mismísimo instinto de supervivencia de nuestra especie, y su figura es percibida como la del líder que ha de guiar a la humanidad en el tránsito hacia ese nuevo mundo, aún por construir.

En los últimos meses los ciudadanos de medio mundo hemos observado atónitos la parálisis de los gobernantes; los políticos no toman la iniciativa de la acción, se muestran desorientados y parchean, todo lo más, colocando cataplasma aquí, compostura allá. En EEUU, la industria de la automoción ya tiene permiso para que sus financieras se acojan a la “operación rescate” porque han dejado de venderse coches, aunque no he oído que haya prioridad para “ecoautos”; se trata de que el sistema no se pare… Ya les dije: parche. En España todos quieren apuntarse a la “operación liquidez”, la automoción ya lo ha pedido. Pero ¿qué sectores está previsto que disfruten de esos fondos? No está previsto; se concederán sobre la marcha… ¿Lo ven?: parche.

Ahora que se ha puesto de manifiesto qué argumentos interesan, e incluso entusiasman a la población, ¿nacerá otro estilo de hacer política?, ¿o los políticos del Viejo Continente deslumbrados y calladamente contagiados de la sed de esperanza popular, se darán una mano de pintura y obamaplagiarán palabras y ademanes viniendo a vaciar aún más si cabe, de contenido su discurso?

No se pueden afrontar los retos que se nos vienen encima en clave política ni, mucho menos, ideológica, hay que poner a la ciencia y a la tecnología en el “centro de diseño”, para que tracen el plan de viabilidad de esta empresa que, verdaderamente, sí somos todos.

Eficiencia energética, optimización en el consumo de agua, reducción y valorización de residuos, movilidad sostenible, etc., se perfilan como nuevos valores refugio, pero para que coticen al alza debemos apostar por la ciencia, una ciencia “de código abierto” y de transferencia tecnológica y de conocimiento. La historia nos brinda la oportunidad de poner en marcha el nuevo paradigma. El reto: desarrollar una política de medio ambiente que inicie la transición hacia un nuevo sistema productivo combinando innovación, conservación y apertura de nuevos mercados para tecnologías verdes. En cualquier caso, es necesario un mundo unido, y digo un mundo, no un occidente unido para “protegernos” de chinos, rusos, indios…

A las nuevas generaciones del mundo rico, con escalas de valores y planteamientos vitales muy distintos a los de sus progenitores, que se saben y se sienten más libres e instruidas que cualquier otra generación del pasado, les azota en la conciencia la certeza de formar parte de esa sexta parte del planeta que consume el 80 por ciento de los recursos mundiales, y están asumiendo la responsabilidad. Además, la situación de conexión total con el mundo, advenida con la digitalización, enfatiza esa toma de conciencia generacional ante los desafíos sociales y medioambientales.

Es posible hallar soluciones eficaces y rentables como las actuales, pero más sostenibles y respetuosas con el hombre y su entorno.

Ante la gravedad de los desajustes ambientales y sociales queda claro que urge crear economías sostenibles, no sólo para asegurar el futuro estable y pacífico del planeta sino para asegurar su propia supervivencia. Un planeta sostenible es posible, pero el tiempo corre en nuestra contra. ¿Hallaremos el modo de satisfacer nuestras necesidades sin disminuir el potencial de las generaciones futuras de satisfacer las suyas? ¿Sabremos construir un nuevo mundo?, ¿un mundo sin fin? Porque, de lo contrario, ¿cuál habría sido el sentido de lo que hemos construido a lo largo de toda nuestra historia? Debemos crear un planeta sostenible para dar sentido a eso que ha movido a la humanidad: el progreso. Porque sin sostenibilidad no hay futuro y sin futuro, el progreso carece de todo sentido. ¿Podremos?

DOSSIER ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE

“El PNA, en su primera fase, no ha logrado el objetivo de incentivar la reducción de emisiones”

Entrevista a Cecilia Foronda, responsable de CeroCO2, de la Fundación Ecología y Desarrollo

Mónica Daluz 15/11/2008

CeroCO2 es una iniciativa conjunta de la Fundación Ecología y Desarrollo y de la Fundación Natura, que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de iniciar una acción inmediata contra el calentamiento del planeta, ofreciendo herramientas para calcular, reducir y compensar las emisiones de CO2. Entre las entidades asociadas a la fundación, que ha sido financiada por el Ministerio de Medio Ambiente para el desarrollo de algunas de sus actividades, figuran la Junta de Andalucía, los ayuntamientos de Zaragoza y Barcelona, el Gobierno de Cantabria y el Centro de Recursos Ambientales de Navarra. Hablamos con la responsable del proyecto CeroCO2 sobre la situación de las emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Cuál es su opinión sobre la efectividad de los pactos del llamado Kioto II y del plan nacional de asignación de derechos de emisión? ¿Qué cambiaría usted?

El protocolo de Kioto fue un acuerdo de mínimos pero ha supuesto una punta de lanza en la lucha contra el cambio climático. Las arduas negociaciones que precedieron a la firma del protocolo muestran la dificultad para alcanzar compromisos globales. Hechos como que Estados Unidos, cuyas emisiones de GEI suponen un 22% del total y cuenta con las mayores reservas de carbón, no lo haya ratificado todavía, que Australia, el mayor exportador de carbono muestre, reticencias y que países emergentes con una economía basada en combustibles fósiles hayan quedado fuera del acuerdo ponen en duda la efectividad del acuerdo.

Los debates post-Kioto ya se han puesto en marcha y las soluciones para salvar las carencias del acuerdo anterior pasan por que los países en desarrollo como Brasil, China o Sudáfrica fijen un techo para sus emisiones, que los países industrializados apuesten de forma decidida por la I+D en tecnologías de mitigación y que estas se transfieran de forma eficiente a los países emergentes. El reto del nuevo acuerdo es conseguir un crecimiento económico desacoplado del aumento de la concentración de GEI en la atmósfera.

En cuanto al Plan Nacional de Asignación de derechos que surgió para articular el comercio europeo de emisiones en España y permitir el cumplimiento del compromiso español ratificado el Kioto, en su primera fase no ha logrado el objetivo de incentivar las reducciones de emisiones ya que el reparto de derechos superó las necesidades de las industrias por lo que los bajos precios del carbono han hecho que la compra de derechos fuese más rentable que la inversión en tecnologías de producción más limpia. La segunda fase del Plan Nacional de Asignación 2008-2012 ya ha sido aprobada y trata de subsanar estos errores.

Cecilia Foronda

Cecilia Foronda.

Démosle la vuelta al asunto y busquemos la solución en la fuente del problema: ¿Qué desarrollos puede llevar a cabo el sector químico para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero?

Las empresas del sector químico son en su mayoría intensivas en el consumo de combustibles fósiles dado que la mayor parte de los procesos requieren grandes cantidades de energía. La solución para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero pasa por un cambio de tecnologías que logren una mayor eficiencia energética de los procesos y permitan el uso de energías renovables.

Para bien o para mal, la atmósfera es “de una sola pieza”, así que las acciones deben tomarse a escala planetaria, pero ¿cuál es el papel de los países en vías de desarrollo? y ¿cuál es el nivel de emisiones de estos países?

La contribución de los países en vías de desarrollo al cambio climático no es comparable a la de los países industrializados. Por ejemplo, mientras que las emisiones per capita de un chino o un chileno son de 3,5 tCO2

/año las de un español son casi 3 veces mayores (9,59 tCO2

/año) y las de un estadounidense casi 6 veces más.

Aunque estas cifras dejan patente que la responsabilidad del cambio climático recae en los países industrializados, el espectacular crecimiento de economías emergente como la china hacen que estos países estén empezando a jugar un papel determinante en la lucha contra el calentamiento global.

Al hilo de la pregunta anterior, ¿qué derecho tenemos los países desarrollados a exigir a esos países que, aunque nosotros sí lo hicimos, ellos no exploten las fuentes de energía fósiles y frenen sus expectativas de bienestar (entendiendo el bienestar desde los parámetros que occidente los ha estado entendiendo… hasta ahora)?

Efectivamente, sería muy injusto. Precisamente para atajar este problema el Protocolo de Kioto estableció los Mecanismos de Desarrollo Limpio. Como su nombre indica estos mecanismos tienen como objetivo que los países industrializados transfieran recursos a los países en vías de desarrollo para facilitar la sustitución de los combustibles fósiles por tecnologías limpias. Sin esta financiación adicional el cambio no sería posible y los países en desarrollo utilizarían la fuente más barata a su alcance: los combustibles fósiles.

Los mecanismos de desarrollo limpio permiten a los países con compromisos de reducción cumplir una parte de los mismos compensando sus emisiones mediante la compra de las reducciones de carbono que generan proyectos de energías renovables, eficiencia energética, tratamiento de residuos y reforestación o deforestación evitada en países en vías de desarrollo. Estos proyectos no solo contribuyen a la mitigación del cambio climático sino que contribuyen a mejorar las condiciones de vida de las comunidades donde se desarrollan al dotarles de nuevas actividades económicas.

Cambiemos de tercio y tomemos ahora el punto de vista del consumidor. ¿Cree que ante tanto “lavado verde” y el continuo bombardeo de publicidad “eco”, el consumidor se está insensibilizando?

Aunque es cierto que en ocasiones la publicidad verde puede ser engañosa o tan abrumadora que genere desconfianza, es cierto que los consumidores están cada vez más concienciados con el problema y demandan que las empresas tengan un comportamiento más respetuoso con el medio ambiente. Para facilitar a los consumidores discernir entre el trigo y la paja son necesarias iniciativas que de forma seria evalúen las políticas medioambientales de las empresas y proporciones información objetiva al consumidor más allá de la publicidad.

En la imagen, detalle de una pared medianera aislada con lana de roca Rockwool

En la imagen, detalle de una pared medianera aislada con lana de roca Rockwool.

¿Cómo cree que afectará la actual crisis económica a la sensibilidad medioambiental tanto en los gobiernos como en las empresas, y también en el consumidor? ¿Cree que el asunto pasará a un segundo plano?

Sin lugar a dudas cuando la economía se resiente el acto reflejo es que el medio ambiente pase a un segundo plano tanto para los gobiernos como para empresas y particulares. No obstante, por ejemplo en el caso de la lucha contra el cambio climático de no actuar ahora los costes futuros podrían ser mucho mayores. El informe Stern afirma que es necesaria una inversión equivalente al 1 por ciento del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático y que de no hacerse dicha inversión el mundo se expondría a una recesión que podría alcanzar el 20 por ciento del PIB global.

Para ir cerrando esta entrevista, y ante la proximidad de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos (*), quisiera saber su opinión sobre la repercusión que tendrán los resultados electorales sobre el aire que respiramos, en función de quién gane las elecciones, según las políticas medioambientales que ambos candidatos anuncian en sus programas.

Tanto McCain como Obama han abandonado la negación de Bush al cambio climático y en sus programas apuestan por adoptar medidas para luchar contra el calentamiento global. No obstante, el programa de Obama recoge propuestas medioambientales más sólidas, concretamente en materia de cambio climático, apuesta por establecer un sistema de venta de derechos emisión cuya recaudación se destinaría a invertir en energías renovables y eficiencia energética.

¿Cuál es, desde su punto de vista, el papel que debe representar el sector químico ante los retos medioambientales a que se enfrenta la humanidad?

El cambio climático es un problema global que requiere soluciones globales que impliquen a todos los sectores de la sociedad y a todos los países. El modelo de desarrollo actual basado en los combustibles fósiles resulta insostenible por lo que un cambio de paradigma es necesario para conseguir una economía baja en carbono. La industria química, por su representatividad y peso en la economía, puede actuar como motor de cambio siendo un ejemplo en la adopción de medidas para gestionar sus emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyan a cumplir con los compromisos de reducción adquiridos por el gobierno español.

Así mismo la presencia de la industria química en países en vías de desarrollo, donde las consecuencias del cambio climático se vivirán con mayor intensidad debido a su situación geográfica y a los menores recursos para hacerles frente, tiene que actuar como impulsor de medidas que permitan la transferencia de recursos y tecnología que contribuyan a la mitigación y adaptación al cambio climático en estos países. Esto redundará, por un lado en la mejora de las condiciones de vida en estos países y por otro, en la minimización de los riesgos que el cambio climático supone para las inversiones del sector químico en estos países.

La cadena de frío ¡Atención: muy frágil!

Dossier La cadena de frío
DOSSIER
LA CADENA DE FRÍO
Entrevistas a Imanol Alberdi, responsable de Logística del Grupo Eroski, y Alfonso Fernández, jefe de Ventas Zona Noreste de Ramón Vizcaíno Refrigeración. 

Se rompe con extrema facilidad y demasiada frecuencia. Nos referimos a la cadena de frío, un proceso sumamente complejo en el que intervienen numerosos y muy diversos factores y actores, y cuya coordinación al cien por cien es prácticamente, una utopía. Equipos y tecnologías están preparados para la no interrupción del suministro de frío a lo largo de la cadena operativa, sin embargo, ello no es suficiente. La coordinación eficiente entre los flujos físicos y de información parece ser la clave para minimizar los errores a lo largo de este proceso tan fácilmente alterable.). 
P
or “cadena de frío” se entiende la cadena de suministro a temperatura controlada, de cualquier mercancía que requiera de un control en la temperatura para su correcta distribución y venta. Una cadena de frío que se mantiene intacta garantiza al consumidor que el producto de consumo que recibe durante la producción, transporte, almacenamiento y venta no ha salido de un rango de temperatura dado. Esta vigilancia continua de las condiciones atmosféricas debe llevarse a cabo en sectores tan diversos como el alimentario, el farmacéutico, o el transporte de flores, animales o aparatos electrónicos de precisión, entre otros. Para estas industrias, un error en el proceso puede suponer importantes pérdidas, por lo que resulta imprescindible una cadena de frío sólida. No estamos ante un tema menor; recientes estudios revelan que un 30 por ciento de la producción primaria mundial y un 40 por ciento de las frutas y verduras se pierden por falta de una refrigeración adecuada en el ciclo de producción. La variedad de referencias, de pedidos, de destinos, la caducidad del producto y la necesaria rapidez en el aprovisionamiento del mismo hacen imprescindible una buena gestión de la cadena logística. Pero, ¿cómo sería la cadena de frío ideal? Una cadena fuerte está compuesta por series ininterrumpidas de actividades de almacenaje y distribución que mantienen una temperatura determinada, y para conseguirlo es necesario un control constante de las condiciones de humedad y temperatura en las que se encuentran los productos que circulan a lo largo de la cadena de suministro. Hasta aquí la teoría. Para hacer que estas definiciones se traduzcan en realidades, la tarea debe ser conjunta: productores, plataformas logísticas, distribución, incluso, cliente final.
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DOSSIER LA CADENA DE FRÍO

¡Atención: muy frágil!
La cadena de frío
Mónica Daluz 15/11/2008


Se rompe con extrema facilidad y demasiada frecuencia. Nos referimos a la cadena de frío, un proceso sumamente complejo en el que intervienen numerosos y muy diversos factores y actores, y cuya coordinación al cien por cien es prácticamente, una utopía. Equipos y tecnologías están preparados para la no interrupción del suministro de frío a lo largo de la cadena operativa, sin embargo, ello no es suficiente. La coordinación eficiente entre los flujos físicos y de información parece ser la clave para minimizar los errores a lo largo de este proceso tan fácilmente alterable.
Una cadena fuerte está compuesta por series ininterrumpidas de actividades de almacenaje y distribución que mantienen una temperatura determinada...
Una cadena fuerte está compuesta por series ininterrumpidas de actividades de almacenaje y distribución que mantienen una temperatura determinada.
Por “cadena de frío” se entiende la cadena de suministro a temperatura controlada, de cualquier mercancía que requiera de un control en la temperatura para su correcta distribución y venta. Una cadena de frío que se mantiene intacta garantiza al consumidor que el producto de consumo que recibe durante la producción, transporte, almacenamiento y venta no ha salido de un rango de temperatura dado.Esta vigilancia continua de las condiciones atmosféricas debe llevarse a cabo en sectores tan diversos como el alimentario, el farmacéutico, o el transporte de flores, animales o aparatos electrónicos de precisión, entre otros. Para estas industrias, un error en el proceso puede suponer importantes pérdidas, por lo que resulta imprescindible una cadena de frío sólida. No estamos ante un tema menor; recientes estudios revelan que un 30 por ciento de la producción primaria mundial y un 40 por ciento de las frutas y verduras se pierden por falta de una refrigeración adecuada en el ciclo de producción. La variedad de referencias, de pedidos, de destinos, la caducidad del producto y la necesaria rapidez en el aprovisionamiento del mismo hacen imprescindible una buena gestión de la cadena logística. Pero, ¿cómo sería la cadena de frío ideal? Una cadena fuerte está compuesta por series ininterrumpidas de actividades de almacenaje y distribución que mantienen una temperatura determinada, y para conseguirlo es necesario un control constante de las condiciones de humedad y temperatura en las que se encuentran los productos que circulan a lo largo de la cadena de suministro. Hasta aquí la teoría. Para hacer que estas definiciones se traduzcan en realidades, la tarea debe ser conjunta: productores, plataformas logísticas, distribución, incluso, cliente final.
Problemática del sector
El sector del trasporte frigorífico, especialmente el de carga fraccionada, debe enfrentar numerosas dificultades. Marcado por la atomización, el segmento de temperatura controlada se ha visto abocado a una competencia bárbara centrada en el precio y los numerosos pequeños empresarios que lo conforman se quejan de estar trabajando a los mismos precios, incluso inferiores, que la paquetería industrial. Esta situación de continua merma de márgenes redunda, indefectiblemente, en un deterioro de la calidad del servicio.Según un estudio realizado por el Departamento de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica de Valencia, en el que se analiza la calidad del servicio de los operadores logísticos externalizados en el ámbito de la alimentación perecedera, una de las incidencias más habituales de la cadena logística son las roturas de la cadena de frío, junto a otras como falta de información, saturación de la capacidad del operador, uso de instalaciones y vehículos no refrigerados, pérdidas y roturas de mercancía y embalajes, incumplimiento de los plazos de entrega y servicio, hurtos, accidentes o avería.
Pero la cadena de frío y, en general, el control de calidad empieza en casa del productor, esto es, desde el primer eslabón de la cadena de distribución, y según refiere el citado estudio, en algunas ocasiones, las incidencias acontecen por causa del propio fabricante, especialmente en origen, como la mala identificación, embalaje insuficiente o vicios en la mercancía, aunque también en destino, bien por dirección incorrecta o bien porque el destinatario lo rechaza.
El estudio concluye con algunas reflexiones a tener en cuenta y que explicarían las razones de una situación, cuando menos, mejorable. Por un lado se cita la falta de inversión de los operadores en activos específicos, especialmente en la formación específica de los activos humanos y en nuevas tecnologías. También se señalan problemas en la distribución capilar, debido a que las superficies de venta son cada vez más exigentes en cuanto a los horarios de entrega de las mercancías, su temperatura y la mayor frecuencia de los pedidos. En este sentido, se confirma que la gran distribución está condicionando las actividades del sector de la logística frigorífica y aumentando su complejidad. Por último, el informe menciona como aspecto explicativo de las deficiencias en el servicio las prácticas oportunistas, así como los factores exógenos a la transacción y que son incontrolables por las partes, como los fenómenos atmosféricos, las retenciones de tráfico, los incendios, averías, etc.
Nueva plataforma de Eroski en Madrid. Se llama M50 y trabaja exclusivamente productos frescos hortofrutícolas. Tiene unas dimensiones de 25...
Nueva plataforma de Eroski en Madrid. Se llama M50 y trabaja exclusivamente productos frescos hortofrutícolas. Tiene unas dimensiones de 25.000m2 y es una plataforma de redistribución de mercancía al resto de plataformas regionales.
A pesar de lo dicho, no podemos olvidar el esfuerzo en la mejora de la calidad logística, así como en la optimización de la gestión del frío, que está llevando a cabo tanto la industria alimentaria como la gran distribución. Como ejemplo, ahí tenemos la reciente apertura de la plataforma refrigerada de San Agustín del Guadalix, en Madrid. La plataforma está gestionada por Eroski en régimen de alquiler a largo plazo en acuerdo desarrollado con el operador logístico ID-Logistic. La dirección y los equipos de coordinación, administración, recepción y expedición son integrantes de la plantilla de Eroski y el operador logístico aporta las personas con desempeños operativos. Se trata de una plataforma novedosa e innovadora, que recibe la denominación de “Proyectos C2 (carne) y M50 (fruta)”, y su puesta en marcha concentrará el 85 por ciento de la fruta y el 50 por ciento de la carne que Eroski suministra a sus hipermercados y supermercados. Según portavoces de la empresa de distribución, “la plataforma responde a un concepto nuevo dentro de la distribución de frescos, se trata de un proyecto de reingeniería de flujos y su resultado logra la máxima simplificación de los procesos de distribución. La gestión de este nuevo operativo logístico se concibe desde la orientación empresarial de alcanzar mayores cotas de eficiencia y productividad cuyo valor principal será la máxima reducción de costos que redundará en una mayor competitividad de los precios al cliente. Estos ahorros se producirán principalmente por menores costes en el transporte y en los gastos operativos en otras plataformas.”
La logística del frío, en cifras
Según el último informe de la consultora DBK en el que se analiza la estructura del sector de la logística del frío, éste, y en particular el transporte frigorífico, presenta una gran atomización, existiendo numerosas compañías de pequeño tamaño y autónomos dedicados a esta actividad. La mayor parte de los operadores se dedican exclusivamente a la actividad de transporte y distribución (82 por ciento), mientras que un reducido grupo presta servicios de almacenaje (18 por ciento), combinándolos o no con servicios de transporte y distribución.Hay contabilizadas, según la misma fuente, alrededor de 15.000 empresas, que dan empleo a unos 195.000 trabajadores, contando con una plantilla media en torno a 13 empleados por empresa. Únicamente el 1 por ciento del total de empresas dispone de más de 100 empleados.
Las empresas disponen de un total de 95.000 vehículos frigoríficos, esto es, algo más de seis por empresa, cifra superior a los dos vehículos por empresa que, por término medio, se registran en el conjunto del sector de transporte de mercancías por carretera.
Por comunidades autónomas, Cataluña y Andalucía son las que concentran un mayor número de operadores: un 20 por ciento y un 17 por ciento del total, respectivamente. Les siguen Madrid, la Comunidad Valenciana y Castilla y León.
Consejos prácticosHe aquí algunas recomendaciones que se dan a las empresas que manejan productos dentro de la cadena de frío.

Temperatura: se debe mantener el producto por debajo de los 18º hasta los -40º durante toda la cadena de frío.
Envase: los productos se deben empaquetar herméticamente para que no sufran cambios de temperatura.
Rotación: la rotación del inventario se debe hacer teniendo en cuenta qué mercancías tienen un vencimiento más cercano o deben ser ingresadas a las cámaras frigoríficas primero, según el sistema FIFO (el primero que entra, es el primero que sale).
Control: se debe llevar un control y medición de la temperatura durante toda la cadena. Es recomendable hacer controles antes de cargar los productos, mientras se transportan y antes de su acopio y entrega al consumidor final.
Muestras: se deben hacer rigurosos controles de temperatura según la cantidad de la carga. Selección de muestras: Los productos de donde se extraerán las muestras deben ser los que estén en los puntos de mayor temperatura en el vehículo. Si se transportan mercancías de varios proveedores, conviene tomar muestras de cada una.
Transporte: los vehículos tienen que tener instrumentos de medición de temperatura y éstos deben estar a la vista del conductor. No hay que transportar diferentes productos con requerimientos de calor que no sean los mismos.
Cargas y descargas: hay que preenfriar los vehículos antes de la carga, y por lo tanto sus puertas no deben abrirse hasta que ese proceso esté finalizado.
Almacenaje: los productos deben almacenarse de tal forma que no entorpezca el paso del aire que los enfría.
El éxito dentro de la cadena de frío está ligado a una adecuada combinación entre la inversión de la tecnología y la rentabilidad que ésta puede aportar a la empresa. El factor determinante lo representa la manutención de la temperatura y de todos los factores que influyen para que no se corte en ninguna parte de la cadena.
¿Cuándo se rompe la cadena de frío?
La cadena del frío presenta debilidades, siendo su punto crítico el tiempo de carga y descarga que tiene lugar como promedio tres veces: a la salida de la fábrica, en la plataforma logística y en los puntos de venta. Unas siete u ocho horas, como mínimo, durante las cuales se somete forzosamente a los productos a aumentos de temperatura. A esto cabe añadir el tiempo transcurrido entre el lugar de almacenamiento en el punto de venta y la colocación en los estantes, y el tiempo entre el carrito de compra y el refrigerador del consumidor.
Fachada de la plataforma refrigerada de Eroski en San Agustín del Guadalix (Madrid)
Fachada de la plataforma refrigerada de Eroski en San Agustín del Guadalix (Madrid).
TIPOS y CARACTERÍSTICAS DE LOS VEHÍCULOS DE TRANSPORTE DE MERCANCÍAS FRESCAS Y PERECEDERASFuente: Acuerdo sobre Transportes Internacionales de Mercancías Perecederas (ATP)

VEHÍCULO ISOTERMO. Aquel cuya caja está construida con paredes aislantes, con inclusión de puertas, piso y techo, que permiten limitar los intercambios de calor entre el interior y el exterior de la caja, de tal modo que el coeficiente global de transmisión térmica -coeficiente K- permite clasificar el vehículo como isotermo, normal o reforzado.
VEHÍCULO REFRIGERANTE. Vehículo isotermo que, con ayuda de una fuente de frío distinta de un equipo mecánico o de absorción, permite bajar la temperatura en el interior de la caja vacía y mantenerla después con una temperatura exterior media de +30°C a +7°C como máximo para la clase A; a -10°C como máximo para la clase B; a -20°C como máximo para la clase C y a 0°C como máximo para la clase D.
VEHÍCULO FRIGORÍFICO. Vehículo isotermo provisto de un dispositivo de producción de frío individual o colectivo para varios vehículos de transporte que, a una temperatura media exterior de +30°C, permite bajar la temperatura en el interior de la caja vacía y mantenerla después de forma permanente. Se distinguen hasta seis tipos de vehículos frigoríficos, atendiendo a la temperatura de producción de frío, comprendida entre +12°C y -20°C.
VEHÍCULO CALORÍFICO. Vehículo isotermo provisto de un dispositivo de producción de calor que permite elevar la temperatura den el interior de la caja vacía y mantenerla después durante doce horas al menos sin repostado, a un valor prácticamente constante y no inferior a +12°C. Se clasifican en clases A y B, dependiendo del mantenimiento de la temperatura interior del vehículo frente a temperaturas exteriores de, respectivamente, -10°C y -20°C.
El transporte y almacenaje de productos frescos o congelados requiere una gran eficiencia y exhaustividad. La consigna fundamental a la hora de operar con cargas frescas o congeladas es clara: no interrumpir el suministro de frío en la cadena operativa. La planificación de los procesos logísticos donde la temperatura debe ser mantenida desde la producción hasta la venta final del producto, pasa por el establecimiento de condiciones adecuadas y constantes en las distintas etapas por las que atraviesa la mercancía: producción, preenfriamiento, embalaje, almacenaje, transporte y distribución, carga, descarga y entrega en los distintos puntos de venta. Detengámonos en los cuatro momentos clave de la cadena: producción, transporte, almacenaje y distribución.Durante la producción, recolección o tratamiento, la temperatura debe ser estable y tendrá que mantenerse durante la totalidad del proceso logístico. El tiempo excesivo de exposición y el tratamiento masivo de artículos constituyen los puntos críticos en esta primera fase del proceso. El siguiente eslabón de la cadena es el transporte, aquí, los dos factores de mayor incidencia son la temperatura ambiente y el tiempo empleado en cada operación. Las principales causas de que la cadena se interrumpa son un dimensionamiento deficiente de los equipos de frío, un tiempo excesivo de transporte y una temperatura no adecuada en el momento de la carga del vehículo. La realización de las operaciones de carga y descarga tendrá que llevarse a cabo con la máxima celeridad, al igual que se evitará, en la medida de lo posible, la apertura de las cajas de los vehículos con el fin de impedir la evasión del frío. En el caso del almacenamiento, la interrupción de la cadena de frío la provoca un tiempo excesivo de exposición de la mercancía a temperaturas no adecuadas en las antecámaras y la entrada de grandes masas de producto a temperatura no estable, que implica saltos térmicos en el rendimiento frigorífico del área receptora.
Por último, el punto de servicio suele ser el mayor enemigo del mantenimiento de la cadena de frío. Los principales inconvenientes son el tiempo de espera de la mercancía a temperatura ambiente, la sobrecarga de murales, vitrinas y otros elementos de presentación, así como la concentración y la falta de aireación de la mercancía, que produce focalización y un desigual reparto de la recepción de temperatura.
La coordinación eficiente entre los flujos físicos y de información constituye un punto fundamental dentro de este proceso. Téngase en cuenta que la mayor parte de las empresas de alimentación recurren a un operador de frío para subcontratar determinados servicios logísticos; la externalización de estos procesos hace imprescindible una planificación y control constante.
Una manera de optimizar las operaciones es personalizar las estrategias de manipuleo de la carga y reinvertir en recursos tecnológicos y de información. El perfil de la mercancía constituye un rasgo fundamental a la hora de planificar las estrategias logísticas. Durante cuánto tiempo han mantenido una temperatura constante y cuál es su fecha de vencimiento resultan variables de peso para la organización en los centros de almacenaje, que implementan sistemas FIFO (primero en entrar, primero en salir).
El transporte y almacenaje de productos frescos o congelados requiere una gran eficiencia y exhaustividad. La consigna fundamental a la hora de operar con cargas frescas o congeladas es clara: no interrumpir el suministro de frío en la cadena operativa. La planificación de los procesos logísticos donde la temperatura debe ser mantenida desde la producción hasta la venta final del producto, pasa por el establecimiento de condiciones adecuadas y constantes en las distintas etapas por las que atraviesa la mercancía: producción, preenfriamiento, embalaje, almacenaje, transporte y distribución, carga, descarga y entrega en los distintos puntos de venta. Detengámonos en los cuatro momentos clave de la cadena: producción, transporte, almacenaje y distribución.Durante la producción, recolección o tratamiento, la temperatura debe ser estable y tendrá que mantenerse durante la totalidad del proceso logístico. El tiempo excesivo de exposición y el tratamiento masivo de artículos constituyen los puntos críticos en esta primera fase del proceso. El siguiente eslabón de la cadena es el transporte, aquí, los dos factores de mayor incidencia son la temperatura ambiente y el tiempo empleado en cada operación. Las principales causas de que la cadena se interrumpa son un dimensionamiento deficiente de los equipos de frío, un tiempo excesivo de transporte y una temperatura no adecuada en el momento de la carga del vehículo. La realización de las operaciones de carga y descarga tendrá que llevarse a cabo con la máxima celeridad, al igual que se evitará, en la medida de lo posible, la apertura de las cajas de los vehículos con el fin de impedir la evasión del frío. En el caso del almacenamiento, la interrupción de la cadena de frío la provoca un tiempo excesivo de exposición de la mercancía a temperaturas no adecuadas en las antecámaras y la entrada de grandes masas de producto a temperatura no estable, que implica saltos térmicos en el rendimiento frigorífico del área receptora.
Por último, el punto de servicio suele ser el mayor enemigo del mantenimiento de la cadena de frío. Los principales inconvenientes son el tiempo de espera de la mercancía a temperatura ambiente, la sobrecarga de murales, vitrinas y otros elementos de presentación, así como la concentración y la falta de aireación de la mercancía, que produce focalización y un desigual reparto de la recepción de temperatura.
La coordinación eficiente entre los flujos físicos y de información constituye un punto fundamental dentro de este proceso. Téngase en cuenta que la mayor parte de las empresas de alimentación recurren a un operador de frío para subcontratar determinados servicios logísticos; la externalización de estos procesos hace imprescindible una planificación y control constante.
Una manera de optimizar las operaciones es personalizar las estrategias de manipuleo de la carga y reinvertir en recursos tecnológicos y de información. El perfil de la mercancía constituye un rasgo fundamental a la hora de planificar las estrategias logísticas. Durante cuánto tiempo han mantenido una temperatura constante y cuál es su fecha de vencimiento resultan variables de peso para la organización en los centros de almacenaje, que implementan sistemas FIFO (primero en entrar, primero en salir).
En el transporte, los dos factores de mayor incidencia son la temperatura ambiente y el tiempo empleado en cada operación...
En el transporte, los dos factores de mayor incidencia son la temperatura ambiente y el tiempo empleado en cada operación.
¿Qué ocurre con los microorganismos?A -4°C se inhibe el crecimiento de los microorganismos patógenos. Estos microorganismos son peligrosos para la salud ya que producen toxinas que pueden provocar intoxicaciones y en los casos más graves la muerte. El microorganismo patógeno más representativo (y utilizado como control) es el Clostridium Botulinum, responsable del botulismo y de la muerte de millones de personas en Europa antes de la invención de la refrigeración.
A -10°C se inhibe el crecimiento de los microorganismos alterativos responsables de la degradación de los alimentos.
A -18°C se inhiben todas las reacciones de Maillard responsables del pardeamiento y endurecimiento de los alimentos.
Esta temperatura es la fijada para la cadena de frío internacional. De esta forma se garantiza que en cualquier país, los productos congelados se mantendrán por debajo de esta temperatura.
A -70°C se anulan todas las reacciones enzimáticas y el alimento se conservaría indefinidamente.

DOSSIER LA CADENA DE FRÍO
“La innovación en frío vendrá marcada por el respeto al medio ambiente”

Entrevista a Alfonso Fernández, jefe de ventas Zona Noreste de Ramón Vizcaíno Refrigeración

Mónica Daluz 15/11/2008

Ramón Vizcaíno Refrigeración, compañía pionera en España en diseño, fabricación e instalación de sistemas y servicios en el control de temperaturas, centra su estrategia de mejora de la competitividad en la potenciación de las actividades de I+D+i. Hemos conversado con Alfonso Fernández sobre los puntos clave de la cadena de frío; nos cuenta que mantener la cadena de frío es posible, basta con cumplir la normativa.

Alfonso Fernández

Alfonso Fernández.

La cadena de frío es frágil, fácil de romper, y compleja, dada la intervención de distintos actores, ¿puede explicar cómo sería el proceso óptimo para un producto perecedero desde su fabricación hasta su consumo?

Sin entrar en detalles de las características físico-químicas del producto (lógicamente no es lo mismo hablar de jamones que de productos precocinados o helados) el proceso optimo siempre será aquel que mantenga inalterables esas características propias del producto a lo largo del proceso de elaboración, para lo cual es imprescindible respetar las temperaturas de conservación en cada fase del proceso productivo.

¿En qué momentos del proceso suele ponerse en “peligro” el mantenimiento de la cadena de frío?

En el transporte externo hacia otro punto geográfico hay momentos de manipulación de cargas que conllevan un contacto con aire no tratado o atemperado. Internamente, en el proceso de elaboración del producto en todas aquellas partes donde no se enfría o trata el aire, como pasillo o zonas de carga/descarga de cámaras.

¿Cuáles son los retos más importantes que tiene el sector y qué debe mejorarse en cada eslabón de la cadena, en definitiva quién tiene mayor responsabilidad y mayor trabajo por hacer: fabricante, envasador, operador logístico, distribuidor, incluso, consumidor…?

En la cadena de frío todos y cada uno de los agentes que manipulan el producto tienen su parte de responsabilidad en mantener intactas las características principales del producto. En Ramón Vizcaíno, como expertos en la tecnología y aplicaciones del frío, proporcionamos los medios adecuados para que la cadena del frío permanezca inalterable. Es decir, en toda la cadena del frío se deben respetar las temperaturas y humedades requeridas por el producto para que el ambiente donde se manipula sea capaz de respetar sus características originales (nutricionales, físico-químicas, microbiológicas, etc.)

Además, cada día todos lo productos perecederos se someten a la practicas sanitarias más exigentes para proteger la salud pública. Por tanto pensamos que todos los agentes involucrados en esta cadena de frío debemos cumplir con las normativas vigentes para mantener el atractivo hacia el consumidor final y crear valor para el negocio.

Hablemos de innovación, ¿qué tipo de tecnología frigorífica novedosa se está aplicando en el sector alimentario?

La innovación en el frío viene y vendrá marcada por ser respetuosos con el medio ambiente, es decir, buscar la mayor eficiencia energética en la producción y aplicaciones frigoríficas. Para ello están evolucionando mucho los sistemas de control electrónico sobre los circuitos frigoríficos, automatismos que lleven a la mayor seguridad y eficiencia del sistema frigorífico.

¿Cómo se garantiza al consumidor que la cadena de frío del producto no se ha interrumpido?

Existe una trazabilidad de temperaturas que se controla de manera automática mediante elementos de lectura como sondas, intercalados en todo el proceso productivo, para que cumplan con las exigencias del producto. Además se crean históricos que nos permiten ver los problemas que hayan podido surgir en la cadena del frío, mediante sistemas informáticos.

OPINIÓN

En clave de opinión: Multitudes fragmentadas

Mónica Daluz 15/11/2008

Y en el origen -de la sociedad de masas…-, el fabricante creó, el publicista vistió el producto, el comerciante lo prescribió y el consumidor lo acató. Después, el publicista diseñó el producto, el productor lo fabricó, el distribuidor lo sirvió y el consumidor lo recogió. Hoy, el consumidor pide, el publicista vende, el fabricante acata y el minorista… El minorista deberá buscar su lugar y aportar valor a esta cadena que ha invertido su dinámica y ha colocado al consumidor en la cima del mundo. El establecimiento -la venta- es el último paso, el final del camino, la culminación de toda estrategia. Quienes se llevan el gato al agua aplican la fórmula precio-entretenimiento, pero eso es sólo la superficie. El mar de fondo: la personalización.

De personalización se viene hablando desde mucho tiempo atrás; parece que fue ayer pero el marketing relacional es ya un clásico; los servicios a medida se imponen y hoy a nadie sorprende que las compañías luchen en sus mensajes publicitarios por ser los mejores en dar con esa frase que parece estar pensada sólo para uno, a pesar de su difusión masiva.

En el imperio del fast foot te confeccionan ensaladas a medida en cuestión de segundos, con tan solo señalar aquellos ingredientes que en ese instante te pide el cuerpo. En el reino del “todo es espectáculo”, una enorme tienda de muñecas propone al viandante crear una “amiga personalizada” -¿de qué película me suena…?-: ropa, complementos, peinados y, por su puesto, nombre -con partida de nacimiento que el cliente confeccionará en los PCs dispuestos a modo de self service-, a elegir; todo para garantizar que no habrá dos iguales. Mientras, por supuesto, pequeños y mayores pasan un buen rato.

En los 80 las empresas no buscaban retener al cliente, pues éste se hallaba irremediablemente entregado al fabricante, que era quien decidía qué productos comercializar. Una publicidad amable era suficiente para recordar a “tus” clientes que seguías ahí… Con la siguiente década llegó la liberalización de los mercados y el consumidor se encontró, de pronto, detentando el poder. Pudo elegir qué quería, cómo lo quería y cuándo lo quería. Y fue implacable, infiel y exigente, cambiaba de compañía en un santiamén y la competitividad de las empresas se desmoronó de un día para otro. Entonces, los mensajes publicitarios buscaron la seducción. Pero, en cualquier caso, una seducción que cortaba a todos por el mismo rasero…

Eso se acabó. Con el siglo XXI surge la necesidad de implantar una estrategia de CRM (costumer relationship management, o gestión de las relaciones con los clientes) con la que convertir a los clientes, en clientes fieles.

El CRM, que supone una orientación estratégica de la empresa hacia el cliente, trabaja el objetivo de aumentar el valor de la relación con éste. Se trata de una filosofía corporativa en la que se busca entender y anticipar las necesidades de los clientes existentes y también de los potenciales, apoyada en soluciones tecnológicas que facilitan su aplicación, desarrollo y aprovechamiento. El CRM no es un software milagroso, es una estrategia de negocio centrada en el cliente. Conseguir verdaderamente fidelizar al cliente implica conocerlo; saber quién es y cuáles son sus gustos y preferencias, para poder ofrecerle lo que quiera, cuando lo quiera y como lo quiera. En este sentido, este tipo de soluciones recogen de manera eficaz la información, lo que resulta básico para analizar y segmentar, y también permiten la comunicación posterior a través de los diferentes canales. Pero, además de las herramientas tecnológicas de recogida, almacenamiento y gestión de datos, son necesarias reglas en el funcionamiento interdepartamental de las empresas. Y de los asuntos internos pasemos al momento de la verdad, que está ahí fuera: en el “cara a cara” con el cliente.

El consumidor busca personalización, pero ¿hasta qué punto desea ser segmentado, reducido a tópico? En cualquier caso, la fragmentación constituye una oportunidad tanto para la industria como para la distribución, pues a ambos les sirve para innovar.

Los cambios estructurales que está experimentando nuestra sociedad, una sociedad en la que ha tenido lugar una explosión de la individualidad que nos ha conducido al imperio del “yo”, parecen venir a confluir en un mismo punto: la fragmentación. Fragmentación de la población, del gasto, de las distintas opciones de vida; por tanto, de las opciones de consumo. El hogar unipersonal, por ejemplo, cambia completamente el concepto de consumo del hogar clásico. Las necesidades del hogar de un solo componente son muy distintas a las de un hogar tradicional más numeroso: los gustos personales del individuo marcan totalmente el consumo; los formatos y envases tienen que adaptarse a las monodosis. Las aproximaciones al consumidor del futuro hablan de un incremento de los seniors, de los hogares unipersonales y de la inmigración, y también predicen que se desarrollarán más y distintas misiones de compra y de que iremos a comprar todavía menos veces. Resulta evidente la necesidad de proponer una oferta diferenciada dependiendo del público o públicos objetivo al que busquemos llegar. Los fabricantes deberán llevar a cabo innovaciones cada vez más radicales, focalizadas y distintas entre sí, y los distribuidores deberán también tener en cuenta las distintas características de los compradores y del acto de compra y afinar así el plan de ejecución de la tienda.

Además de dar respuesta a nuevos colectivos sectoriales otras claves del shopper del futuro son la salud, el placer, la conveniencia y el precio, nuevos ejes del mercado español y europeo los próximos años. La compra inteligente y la valoración de la información detallada, desde ingredientes y fecha de caducidad hasta nuevos datos sobre la trazabilidad, o el rechazo al exceso de embalaje, sólo el necesario para mantener intactas las cualidades del producto, son otras pistas para conocer al consumidor. Su comportamiento con respecto al precio no es uniforme. En la era del low cost los productos básicos o recurrentes el precio es fundamental pero no así en los aspiracionales, en los que un alto precio puede, incluso, ser atractivo.

Recordemos el dato de que la “cesta pequeña”, aunque a la baja, sigue siendo mayoritaria, copando un 57 por ciento de los actos de compra, aunque su peso en valor representa el 32 por ciento. Las “cestas grandes”, destinadas a llenar la despensa, representan el 6 por ciento de los actos de compra y el 23 por ciento del valor total del mercado, pero las cestas grandes implican más riesgos para fabricantes y distribuidores que ven reducir sus posibilidades de ser escogido, de manera que serán clave las acciones sobre la presencia en el lineal. Diferenciación o desaparición.

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Este cúmulo de imperativos sociales y de mercado hace que la gestión del frío se sofistique y ello incrementa la complejidad de los procesos logísticos implicados. Ahí van algunos ejemplos de nuevos parámetros a incluir en el cóctel estratégico de la gran distribución: Waitrose, en el Reino Unido, entiende que las compras efectuadas por la mañana cumplen distinta función que las vespertinas, así que dispone de lineales de venta impulsiva que cambian de surtido dos veces al día. El grupo belga Delhaize ensaya con las posibilidades domóticas de la casa del futuro: la nevera inteligente gestiona el stock de alimentos y propone una lista de compra que el usuario debe validar; el aparato envía el pedido a Delhaize, que lo prepara y le comunica cuándo estará disponible. La filial del grupo Auchan en Francia, AuchanDrive.fr, propone la compra por internet a los mismos precios que el hipermercado y se establece día y hora de recogida en el almacén, sin bajarse del coche. La pequeña cadena Booths Supermarkets, en una apuesta por la calidad de sus productos y por los alimentos saludables y ecológicos, ha llegado a acuerdos con proveedores regionales de alimentación fresca y sus tiendas se dividen claramente en dos partes: productos frescos y productos envasados. Este último ejemplo, unido a todo lo dicho sobre la cadena de frío y su fragilidad, nos conduce a una pregunta: Para poder consumir alimentos frescos que mantengan todas sus propiedades ¿habría que plantear un sistema de distribución local? ¿Es ello es posible en un mundo global? Y más aún ¿es deseable? Lo cierto es que a la gestión de lo “glocal” aún le queda largo recorrido; no es tan fácil “pensar global y actuar local”. Ahí están los mercados de granjeros. Hay un verdadero boom de ellos en Estados Unidos, en concreto en la comarca del Grand Canyon, en Arizona. Allí se intercambian recetas, se suceden acaloradas discusiones políticas y los niños corretean entre los puestos de hortalizas y las jaulas de pollos, pero, sobre todo, está siendo cuna de una tendencia en alza: el consumo de producto local. Además de estos mercados al aire libre, los habitantes de la zona están viendo proliferar redes de tiendas de distribución para alimentos locales. Los beneficios de esta nueva economía son numerosos. De entrada, el dinero gastado localmente permanece en la comunidad. Con demasiada frecuencia el trasiego de mercancías contraviene la lógica económica; resulta paradójico y absurdo que los granjeros de una región exporten la mayor parte de sus alimentos hacia el mercado global de materias primas, mientras que sus propias comunidades vuelven a comprar muchos de los mismos productos a través de una red internacional de intermediarios. Se trata de comida más costosa de comprar, que pierde parte de su frescura, reduce su calidad nutricional e incrementa la probabilidad de trasmitir enfermedades.

Los proyectos alimentarios locales están experimentando un rápido crecimiento en toda Norteamérica y se constata cada día que pasa que éstos están contribuyendo a la mejora de la salud y la riqueza de la comunidad. Estos cambios se están dando en sistemas alimentarios tanto rurales como urbanos. Prueba del auge de esta corriente es que chefs y restaurantes se han apuntado a la tendencia “compre fresco, compre local” abasteciéndose de productos de la zona. La cuestión es que en las sociedades desarrolladas, cada vez son más las voces que están promoviendo una reflexión a cerca de la comida y su recorrer. Por tanto, los implicados en la cadena de frío tienen ante sí un reto al que deben dar una respuesta rápida y de calidad. Y en el segmento del producto perecedero, calidad es sinónimo de frescura.

Química transparente

polos químicos
DOSSIER
POLOS QUÍMICOS 
Entrevistas a Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Asociación Química Empresarial de Tarragona, Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas, y Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de AIQB.

La transparencia, además de ser una propiedad física de la materia es, según la define la Real Academia, algo que “es claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad”. Y es que la química, por su particularidad de ser ciencia y sector industrial al mismo tiempo, mantiene con el ciudadano una ambivalente relación de amor-odio. Por un lado, todo es química a nuestro alrededor: basamos nuestro bienestar en rodearnos de productos que nos facilitan la vida y mejoran nuestra salud; por otro, como decía Einstein, es más difícil desintegrar un prejuicio que un átomo.
El sector químico se ha propuesto derribar los juicios preconcebidos a base de hacerse transparente, de informar, explicar y acercar su quehacer a la sociedad. Hace más de 15 años que el sector se mueve en una cultura del compromiso voluntario de conducta responsable y de convivencia activa y colaborativa con sus respectivos entornos. Y entretanto se explica a sí misma, la industria química se enfrenta a retos que puede transformar en oportunidades si cuenta con el apoyo institucional necesario: afrontar una permanente innovación al tiempo que mantenerse competitiva en los mercados internacionales es la misión de la industria química para los próximos años. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER POLOS QUÍMICOS

Urge invertir en innovación para mantener la competitividad

Química transparente

Mónica Daluz 11/07/2008

La transparencia, además de ser una propiedad física de la materia es, según la define la Real Academia, algo que “es claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad”. Y es que la química, por su particularidad de ser ciencia y sector industrial al mismo tiempo, mantiene con el ciudadano una ambivalente relación de amor-odio. Por un lado, todo es química a nuestro alrededor: basamos nuestro bienestar en rodearnos de productos que nos facilitan la vida y mejoran nuestra salud; por otro, como decía Einstein, es más difícil desintegrar un prejuicio que un átomo.

El sector químico se ha propuesto derribar los juicios preconcebidos a base de hacerse transparente, de informar, explicar y acercar su quehacer a la sociedad. Hace más de 15 años que el sector se mueve en una cultura del compromiso voluntario de conducta responsable y de convivencia activa y colaborativa con sus respectivos entornos. Y entretanto se explica a sí misma, la industria química se enfrenta a retos que puede transformar en oportunidades si cuenta con el apoyo institucional necesario: afrontar una permanente innovación al tiempo que mantenerse competitiva en los mercados internaciones es la misión de la industria química para los próximos años.

En este reportaje encontrarán datos sobre la marcha del sector y algunas de las tendencias de futuro, y leerán también declaraciones y entrevistas a los responsables de los polos químicos más importantes del país. Podría escribir una entradilla al uso, un puzzle de afirmaciones que permitieran al lector conocer en cuatro líneas las cifras del mercado, pero permítanme, aunque sólo sea por esta vez, quedarme con una idea más ética que económica, y es que la voluntad de estos hombres, y del sector en su totalidad, por contribuir a crear a un mundo mejor, es real. El ciudadano no sabe, y convendría que lo supera, que estamos en buenas manos…

Fachada de Laboratorios Inteman, empresa asociada a Aveq, dedicada al diseño, elaboración y comercialización de productos biológicos y químicos...

Fachada de Laboratorios Inteman, empresa asociada a Aveq, dedicada al diseño, elaboración y comercialización de productos biológicos y químicos. Los responsables de la compañía nos explican que su filosofía se basa en la cultura de la ética y la excelencia y en “la contribución al desarrollo de la sociedad adquiriendo un compromiso activo con ésta”.

La industria química en cifras

Según la Federación Empresarial de la Industria Química Española, en 2007, el valor de producción de la industria química en nuestro país (valor de los productos químicos fabricados en España en un mismo año) alcanzó los 40.062 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 3,8 por ciento en relación a 2006. Respecto a su evolución histórica, el sector acumula un crecimiento del 38 por ciento desde 2000, constituyéndose en el país europeo con mayor crecimiento entre los grandes productores. Por comunidades autónomas, Cataluña (que genera la mayor producción, con un 46 por ciento del total), Madrid, Valencia, Andalucía y País Vasco, agrupan más del 75 por ciento del total de la producción química española. Dentro de la Unión Europea, España se ha situado como quinto productor europeo con el 7,5 por ciento, debido esencialmente a su buen comportamiento desde 2000.

En lo referente ventas, en 2007 la industria química alcanzó un volumen de facturación de 48.929 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,8 por ciento sobre los 47.138 millones registrados en 2006. Estas cifras representan el 10 por ciento del total de la cifra de negocios del conjunto de la industria española y sitúan al sector químico en cuarto lugar tras los sectores de alimentación, bebidas y tabaco (18 por ciento del total), metalurgia y productos metálicos (16 por ciento), y material de transporte (15 por ciento). Así pues, la industria química aporta casi el 10 por ciento del Producto Industrial Bruto español.

En cuanto a la estructura de las empresas, destaca el hecho de que el 92 por ciento de las empresas que operan en la industria química en España, tiene menos de 100 trabajadores en plantilla y el 55 por ciento del total de empresas son micropymes, con menos de 10 empleados. El pasado año el número de empresas se redujo un 1 por ciento con respecto a 2006.

En 2007, el consumo de sustancias químicas alcanzó los 48.622 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 4,7 por ciento respecto a 2006. Este incremento supera en un punto al ritmo de crecimiento del valor de la producción. Respecto a 2000 se ha acumulado un crecimiento del consumo del 37 por ciento. Por otra parte, el consumo anual por habitante de sustancias químicas alcanzó en 2007 los 1.075 euros, un 165 por ciento más de lo que se consumía en 1980. A esta situación contribuye el hecho de que muchos sectores de la industria son consumidores del sector químico; los datos lo corroboran: más del 40 por ciento de la demanda de productos químicos en Europa proviene de otros sectores industriales, destacando el textil (6,3 por ciento) y la automoción (5,3 por ciento). Los productos de consumo absorben el 30 por ciento del total, mientras que el sector servicios, la agricultura y la construcción representan respectivamente el 16,4, el 6,4 y el 5,4 por ciento del total.

El comportamiento de la industria química en el exterior se mantiene positivo; más de la mitad de la producción española se dedica a la exportación. Las exportaciones en 2007 alcanzaron los 21.642 millones de euros, lo que supone un incremento del 9,3 por ciento respecto a 2006 y un crecimiento acumulado desde 2000, del 84 por ciento. Estos datos convierten al sector en el segundo mayor exportador de la economía, detrás de la automoción.

Distribución de la cifra de negocios industrial en España. Total en 2006 (millones de euros) y % del total. Fuente: Feique...

Distribución de la cifra de negocios industrial en España. Total en 2006 (millones de euros) y % del total. Fuente: Feique.

No todo es oro lo que reluce

La industria química es una de las más internacionales, competitivas y rentables de España y de Europa, y constituye el primer paso de la cadena de valor de diferentes sectores económicos, sin embargo, durante los últimos años, el sector ha experimentado un descenso de la participación relativa de la UE en la producción mundial y una pérdida progresiva de competitividad. Se trata de uno de los puntos flacos del sector en estos momentos; la competitividad se ve especialmente amenazada por el desarrollo de los países asiáticos, con materias primas más baratas, menores exigencias normativas y barreras comerciales activas. Ante el incremento de costes, la sobrecarga de las infraestructuras de transporte, el aumento de la presión legislativa y la excesiva burocracia, urge un marco estable y una política industrial que estimule la innovación, garantice el suministro y los precios de la energía, optimice las infraestructuras y servicios logísticos, mejore las políticas ambientales y genere condiciones favorables para consolidar y reestructurar la industria química.

Otros factores que juegan en contra de esta industria son la escasez de emprendedores y la disminución del número de estudiantes de carreras científicas. Además de la reducción de la inversión en I+D+i para el sector químico europeo, como consecuencia de la menor rentabilidad frente a otras regiones del mundo; vemos como la investigación está sufriendo una progresiva deslocalización. Los costes, los requisitos de seguridad y el tiempo necesarios para la introducción de nuevos productos en el mercado son altos en comparación con otros países. Así pues, para evitar la pérdida de cuota de merado es fundamental que el sector encuentre un equilibrio entre la investigación a largo plazo impulsada por el progreso tecnológico y la investigación a corto término demandada por el mercado.

En la imagen, detalle de las instalaciones de Sogecar, empresa asociada a Aveq, decicada al tratamiento y la gestión de residuos...

En la imagen, detalle de las instalaciones de Sogecar, empresa asociada a Aveq, decicada al tratamiento y la gestión de residuos.

La mejora de las infraestructuras es uno de los pilares del mantenimiento de la base tecnológica de obtención de procesos y productos más sostenibles y resulta, asimismo, esencial para evitar la deslocalización de la investigación, el desarrollo y la innovación. En este sentido, destaca el dato sobre financiación pública de los centros tecnológicos en España, que es del 40 por ciento, muy por debajo de la media europea. En Alemania, por ejemplo, el 67 por ciento de la financiación de estos centros es de origen público. Las fuentes del sector consultadas para la elaboración de este reportaje hacen especial hincapié en el hecho de que la inversión destinada a I+D+i es insuficiente y está por debajo de la que se dedica a otros sectores de la industria, y manifiestan su preocupación por esta circunstancia que, de mantenerse, acabará por socavar la competitividad del sector a corto plazo.

Esta cuestión irrita especialmente al sector que, después de ver cómo en las últimas décadas la industria química española ha generado una evolución hacia producciones de mayor valor añadido, teme ahora que el esfuerzo realizado se desaproveche si no se apuesta por sólidas inversiones en investigación. El camino hecho nos deja el siguiente panorama: si en 1977 la química Básica representaba el 61 por ciento del sector ahora representa el 40 por ciento, mientras que la química de la Salud ha pasado del 19 de 1977 al 26 por ciento de nuestros días, y la química para la Industria y el Consumo Final supone ya un 34 por ciento, frente al 20 de 1977.

Sí, hoy el balance es positivo, todas las cifras muestran el buen comportamiento del sector, pero para mantenerlo en el futuro no se están dando las condiciones necesarias en materia de inversión en innovación y desarrollo tecnológico. La inversión crece (en 2006 fue de 862 millones de euros, un 13 por ciento más que en 2005) pero, según fuentes representativas del sector, no lo suficiente.

Reach ¿Una oportunidad?

Aunque lo parezca, no ha sido la particular “guerra de los chefs” la que ha originado la puesta en marcha hace escasas semanas del Registro Europeo de Sustancias Químicas, que tras largos años de negociaciones fue firmado a finales de 2006. El Reach recogerá, evaluará y hará pública la información sobre las sustancias químicas que se fabrican o comercializan en la Unión Europea, y entró en funcionamiento el pasado día 1 de junio. El Reglamento obliga a la industria química europea a garantizar el uso seguro de las sustancias químicas, tanto en los ámbitos industriales como cuando están presentes en productos y artículos para usuarios profesionales y consumidores.

La información generada por los fabricantes o importadores de las sustancias químicas se debe trasmitir a lo largo de la cadena de suministro, indicando las medidas que garantizan el uso seguro para la salud y el medio ambiente. Se establecen además los correspondientes sistemas de control y de coordinación con otras normativas de protección laboral, de los consumidores y del medio ambiente.

Esta nueva normativa va a comportar, sin duda, un elevado coste para la industria europea, pues generar y procesar la información para una sola sustancia puede ascender en algunos casos a varios millones de euros. ¿Cómo compatibilizará la industria la exigencia de garantizar un elevado nivel de protección de la salud y el medio ambiente, con el aumento de su competitividad? El Observatorio del Convenio General de la Industria Química ha emitido un comunicado en el que Fia-UGT, FITEQA-CCOO y Feique han manifestado un punto de vista común sobre el Reglamento Reach, considerando que “los costes asociados a la aplicación del Reach no deben suponer un menoscabo de la competitividad de las empresas; en especial de aquellas que cuentan con menores recursos y una posición más delicada dentro del mercado, de manera más específica: las pequeñas y medianas empresas españolas. Una implementación eficaz del Reach deberá de ser aquella que garantice que a medio y largo plazo se mejora la innovación, el desarrollo de sustancias más seguras, la información, la gestión de los riesgos y la competitividad del conjunto de la industria química española.”

Las citadas organizaciones solicitan en el documento “que las administraciones competentes prevean, en sus planes de apoyo, las ayudas necesarias para informar, formar, motivar y favorecer a las pequeñas y medianas empresas y a sus trabajadores en el cumplimiento del Reach”.

Cumbre del sector

Se celebró en Punta Umbría, Huelva, el pasado 27 de mayo y tuvo como mensaje central la necesidad de garantizar que las empresas puedan competir en igualdad de condiciones con las de otros países, con legislaciones y requisitos menos exigentes. Durante el acto se dieron a conocer los trabajos y conclusiones del Observatorio Industrial del Sector Químico correspondientes a 2007. Este Observatorio tiene como misión institucionalizar de forma regular y permanente el diálogo entre las organizaciones sociales más representativas de la Industria Química española. Su principal objetivo es contribuir al desarrollo y competitividad del sector. Las organizaciones que lo componen consideran que este desarrollo industrial competitivo es la mejor herramienta para garantizar y mejorar las condiciones de vida y de trabajo en la industria química, y para consolidar el futuro de las empresas y sus empleados

La presentación corrió a cargo de Timoteo de la Fuente, Subdirector General de Análisis de Sectores y Medio Ambiente del Ministerio de Industria, al que siguieron los representantes de cada una de las organizaciones que participan en el Observatorio: Fernando Iturrieta, Presidente de Feique; Antonio Deusa, Secretario General de Fia-UGT; Joaquim González-Muntadas, Secretario General de FITEQA-CCOO y Emilio Pérez Picazo, Presidente de Fedit.

En su análisis de los objetivos y prioridades de la Industria Química y Básica estuvo muy presente el Reglamento Reach, reafirmándose en que los cambios derivados de la adaptación de las compañías a esta norma son una prioridad de gestión. Entre las propuestas presentadas destacaron las siguientes: Desarrollar y fomentar actividades formativas e informativas para que las empresas afectadas por el Reach conozcan las obligaciones y consecuencias derivadas del Reglamento; aumentar la vigilancia sobre el uso y tráfico de productos fitosanitarios ilegales que no cumplen los requisitos establecidos; optimizar las infraestructuras ferroviarias de uso general y la coordinación de la red española con la europea, como elemento básico para el transporte de mercancías; incentivar en los convenios colectivos la figura del Delegado de Medio Ambiente, e impulsar el cumplimiento de las medidas de prevención y gestión de los riesgos ambientales recomendadas en las Fichas de Datos de Seguridad y en los escenarios de exposición previstos en el Reach.

Responsabilidad sobradamente demostrada

La industria química es líder en protección del medio ambiente y uno de los sectores que más esfuerzos dedica a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, con la participación en el programa voluntario transnacional Compromiso de Progreso. Con respecto al Protocolo de Kioto, el sector ha conseguido una reducción del 18 por ciento durante el período 1999-2006, y las previsiones para el año 2012 apuntan hacia una reducción en el volumen de emisiones de la industria química de alrededor del 25 por ciento. Otro dato que corrobora el esfuerzo del sector por mejorar los procesos en materia medioambiental es el número de empresas con certificaciones ambientales; en este sentido el sector químico español se sitúa en quinto lugar en empresas con certificación ISO14001 y EMAS.

Por otra parte la industria química es también líder en instalaciones de cogeneración para la generación de vapor con casi un 20 por ciento del total de la potencia española, y demás está presente en la introducción en el mercado de biocombustibles y las baterías de alta densidad permitirán un mejor aprovechamiento, almacenamiento y transporte de energías renovables como la solar, la del hidrógeno o la biomasa.

La contribución a la sociedad y la aplicación de criterios de responsabilidad social corporativa constituyen también una línea de actuación casi obligada en el sector químico. Al respecto, Antón Valero, presidente de AEQT, nos cuenta que “la principal plataforma, desde 1991, ha sido el desarrollo proactivo de la cultura del compromiso voluntario de conducta responsable por la mejora continuada en la salud laboral, la seguridad, el medio ambiente, la vertebración y la comunicación con la sociedad. Para lograrlo, se han firmado convenios con administraciones públicas y organizaciones cívicas. Además, entre los objetivos de la Asociación figura explícitamente el compromiso con la contribución al desarrollo sostenible del territorio.”

Un grupo de estudiantes de Secundaria durante su visita a las instalaciones del polo químico de Huelva

Un grupo de estudiantes de Secundaria durante su visita a las instalaciones del polo químico de Huelva.

Aula de química

El sector químico en su apuesta por acercar la química a la sociedad y despertar vocaciones, está volcado en acciones dirigidas a los estudiantes. Un ejemplo lo encontramos en los acuerdos de la AEQT con la Consejería de Educación, uno de los cuales culminó el pasado año con la puesta en marcha del Aula de Química, un proyecto financiado por la AEQT y sobre el que su presidente, Antón Valero, afirma que es una muestra “de nuestro compromiso con el crecimiento sostenible del territorio, como modelo de colaboración voluntaria que ejercemos con las administraciones públicas, y que supone un sólido paso adelante en un ámbito, como es la educación, que es considera pieza clave en el futuro del sector”.

El Aula va dirigida a alumnos de 12 a 18 años, y es una actividad didáctica para que se introduzcan en el mundo de la química. El trabajo de campo se realiza en grupos y consiste en un día completo dedicado al estudio de la industria de este sector en el polo de Tarragona.

Además del trabajo que los estudiantes desarrollan en esta aula interactiva, el programa se puede complementar con una visita a una industria.

Anualmente pasan por el Campo de Aprendizaje alrededor de 30.000 escolares de las comarcas de Cataluña y se prevé de experimenten el Aula Química durante este primer curso unos 3.000 estudiantes.

Los objetivos del Aula son facilitar a los centros el descubrimiento y el estudio de un medio urbano en continuo cambio y desarrollo por medio de recursos y técnicas pedagógicas activas, y mostrar a los alumnos la importancia y la necesidad de las relaciones y la interdependencia de la ciudad con su territorio.

En el mismo sentido se manifiesta el secretario general de Aveq, Luis Blanco, quien nos explica que la “RSC es poco más que una denominación afortunada de una sistemática que la industria química llevaba muchos años cumpliendo. Ya lo apuntaba el propio nombre de ‘Compromiso de Progreso’ en su denominación original en inglés (Responsible Care) y la iniciativa data de 1989, nada menos. Casi desde su adopción en España, Aveq-Kimika ha trabajado intensamente en apoyar a las empresas hacia la consecución de los objetivos de Compromiso de Progreso… aunque esos objetivos casi se podrían resumir en uno sólo: que la industria sea un vecino y conciudadano apreciado y querido por la sociedad”.

El Grupo Ence, fabricante de celulosa, instalado en el polígono químico de Huelva celebra anualmente el Día Forestal Mundial...

El Grupo Ence, fabricante de celulosa, instalado en el polígono químico de Huelva celebra anualmente el Día Forestal Mundial, con esta iniciativa busca la sensibilización ambiental y la educación en valores. De las actividades realizadas durante la jornada, algunas de las preferidas por los más pequeños fueron el concurso de dibujo y el de fotografía. Se celebró el pasado 13 de marzo.

Para Gerardo Rojas, presidente de AIQB, “en el sector existe un segundo nivel de convivencia con el entorno, que va más allá de pagar a proveedores y empleados; desde la Asociación se llevan a cabo programas de actividades para el fomento de la cultura y el deporte, de ayuda a universidades, se colabora en trabajos de investigación, se organizan conferencias… Se invierte mucho dinero en ese tipo de actividades.”

Las asociaciones de los polos químicos están volcadas en esa misión de hacerse transparentes y mezclarse con la sociedad, de explicar que la química es parte de nosotros, que su actividad esta unida a nuestras vidas y a nuestro desarrollo y que las empresas del sector tienen una firme voluntad de mejora de la sociedad. Entre las actividades llevadas a cabo por las distintas agrupaciones cabe citar las realizadas por la AEQT, como la participación en la Semana de la Ciencia, la colaboración con distintos departamentos de la Generalitat, como Medio Ambiente o Educación, para la realización del Forum de Trabajos de Investigación y Créditos de Síntesis, con el Aula Química, o acuerdos con el Colegio de Periodistas a través de un convenio para formación, etc. Otras actividades llevadas a cabo por esta asociación nos las explica su presidente: “Dentro de nuestra participación en la sociedad -explica Valero- cabe mencionar acciones como la colaboración con la Cámara de Comercio, con la Autoridad Portuaria, nuestro apoyo al proyecto de Tarragona 2016 para que la ciudad pueda ser la capital cultural europea, la integración en el Parque Tecnológico o la adhesión a la plataforma europea FERRMED”.

OPINIÓN

“El polo petroquímico de Tarragona está muy bien posicionado para competir globalmente”

Entrevista a Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona

Mónica Daluz 11/07/2008

Antón Valero es Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona, una entidad constituida en 1977 con el objetivo de representar al conjunto del sector químico, defender los intereses de las compañías asociadas, coordinar las acciones empresariales y, según apunta Valero, “hacer que los ciudadanos conozcan los usos y aplicaciones que tienen los productos que se fabrican con las materias primas que salen de sus empresas para comenzar a cambiar la percepción de la sociedad”.

Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona

Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona.

Vayamos directamente al grano, ¿por qué el polo de Tarragona es tan activo y exitoso; el primero del Estado? En fin, ¿qué tienen ustedes que no tengan los demás…?

El emplazamiento estratégico de Tarragona y su puerto, en el área del arco mediterráneo y el sur de Europa, es un factor importante, además del hecho de que el polígono de Tarragona es líder en producción de etileno en el sur de Europa y Mediterráneo y en producción global en todo el país. Esto obliga a un trabajo continuo para defender la competitividad, las inversiones, tener líneas abiertas de innovación, mantener políticas de responsabilidad social y ser eficientes en los procesos y criterios de sostenibilidad. El esfuerzo para mantenerse en esta posición es constante y continuado. Además, la Universidad y el Instituto Catalán de Investigación Química complementan muy bien el complejo, y lo que seguro no tienen otros es el entorno de una ciudad como Tarragona, Patrimonio Mundial.

¿Cuál ha sido la evolución de este polo petroquímico en los últimos años?

Los cambios son progresivos y responden justamente al proceso de adaptación constante a las innovaciones tecnológicas, que se incorporan para mejorar procesos, y a las demandas. El polo petroquímico de Tarragona está muy bien posicionado para competir globalmente, ya que exporta una gran parte de sus productos fuera de las fronteras nacionales. En cuanto a los recursos humanos, contamos en la ciudad con una escuela de Ingeniería Química, una Facultad de Química y centros de estudios de Formación Profesional de donde salen muy buenos técnicos.

Estamos pendientes de conocer el análisis y las previsiones de Feique para comprender las claves de la coyuntura económica y del sector que puedan ayudarnos a orientar mejor nuestra acción. El precio del crudo, el del dinero, las crisis hipotecarias, la contención de la demanda, etc. constituyen el preámbulo de un cambio de ciclo no sólo económico.

Al margen de las macrocifras socioeconómicas, no debe olvidarse también el valor añadido de toda la actividad que se enmarca en la Responsabilidad Social que realizan tanto las empresas afiliadas como la propia AEQT.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra “química” a la desnaturalización, incluso a lo insalubre. ¿Qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

No debe olvidarse que los estereotipos son muy difíciles de erradicar y cambiar. Un elemento que contribuye a esta percepción y a fijar esta imagen es el desconocimiento, y por ello trabajamos para cambiar estos sobre la base de la transparencia informativa. La experiencia nos indica que después de una visita a cualquiera de nuestras empresas, ver las instalaciones y la manera de trabajar, las personas varían la percepción que tiene de la industria y mejora sustancialmente su opinión al respecto. Y cada año son 10.000 las personas que visitan una química.

Como herramientas para lograrlo disponemos de un Aula Química, un Premio de Investigación en Química y un Forum de Trabajos para alumnos de secundaria, y la existencia de Paneles Públicos para interactuar con la sociedad.

Nuestro objetivo debe ser que los ciudadanos conozcan los usos y aplicaciones que tienen los productos que se fabrican con las materias primas que salen de nuestras empresas para comenzar a cambiar la percepción de la sociedad.

Tema importante, en el que existe una enorme sensibilidad en los últimos tiempos, es en la protección del medio ambiente; ¿cómo abordan ustedes tal sensibilidad y responsabilidad?

Ya desde 1992, en el marco del cumplimiento del Compromiso de Progreso, nuestra colaboración con la Generalitat permitió desplegar la Red de Vigilancia de Calidad Ambiental; en 1995, en colaboración con la Universidad, desarrollamos manuales de autodiagnóstico ambiental, que eran procedimientos de lo que más tarde fue la norma ISO 14.000.

Un ejemplo reciente lo constituye el Convenio Marco con el Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat, para adaptar la legislación catalana a los parámetros más exigentes de las directivas europeas y mejorar constantemente en los vectores ambientales de agua, aire, residuos y suelos.

En el sector del comercio dicen que un buen servicio posventa ante una reclamación es uno de los elementos que más fideliza al cliente. En el caso de las industrias químicas, la gestión de las incidencias que tengan efectos sobre la población también constituye una cuestión clave ¿Cómo contemplan ustedes este asunto?

En primer lugar la prevención, ya desde el diseño tecnológico de las instalaciones, los procesos productivos, la formación de trabajadores y la información a la sociedad marcan la pauta.

Cuando se registran incidentes, existe un protocolo de comunicación con Protección Civil y la sociedad del entorno más directo, además de la información a los medios de comunicación con los que existe una relación directa y fluida. Finalmente, la información con los medios propios: a través del web, del boletín semanal de la Asociación, mediante reuniones con las Asociaciones de Vecinos, etc.

¿Está afectando la crisis generalizada a la marcha de la actividad de las industrias del polígono?

Estamos trabajando para que esto no se produzca. Lo que queremos es que el polígono petroquímico tenga identidad propia, para garantizar el futuro de Tarragona y creemos que este elemento puede ser la I+D. Incorporando la investigación como distintivo contribuiremos al desarrollo sostenible del territorio.

¿Cuáles son las líneas de actuación de la Asociación para los próximos años?

Las prioridades son las que siempre ha tenido la AEQT, asegurar la competitividad global del polo petroquímico contribuyendo al desarrollo sostenible del territorio. Potenciaremos las distintas comisiones de trabajo que hay en la AEQT y seguiremos interaccionando, como hasta ahora, con la sociedad.

OPINIÓN

“El incremento en la esperanza y calidad de vida en occidente es gracias a la química”

Entrevista a Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas

Mónica Daluz 11/07/2008

El ciudadano de a pie suele asociar la palabra “química” a la desnaturalización y a lo insalubre. Para paliar este efecto, Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas, propone “la transparencia activa”. “Hay que explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma”, explica.

Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas

Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas.

¿Cuáles son las claves de la buena marcha del polo de Vizcaya?

En primer lugar quizás convenga aclarar que la industria química en el País Vasco es mucho más que el polo del Puerto de Bilbao, que siendo importante, no es el único emplazamiento químico de nuestra comunidad.

Aunque, precisamente entre las empresas situadas alrededor del puerto contamos con empresas de tamaño considerable, el perfil de las empresas que forman la Asociación Vasca de Empresas Químicas (AVEQ-KIMIKA) es más bien de empresas medianas y pequeñas, de subsectores muy diversos y que cuentan con profesionales y técnicos muy preparados.

Esas tres características son las que le dan tanto dinamismo a la asociación: un número considerable de empresas con necesidad e interés en colaborar con otras empresas.

¿Cuál ha sido la evolución del sector químico vasco en los últimos años?

El País Vasco, y especialmente Vizcaya, ha sido una zona de industrialización muy temprana en la historia española.

Es posible afirmar que la moderna industria química española nació en Bilbao en 1872 con la fundación por parte de Alfred Nobel de la fábrica de dinamita de Galdacano. A partir de ahí, y asociada a los grandes sectores industriales clientes que se iban creando en el territorio, la industria química fue surgiendo de forma más o menos dispersa, por ejemplo, química auxiliar de la fundición en Vizcaya o auxiliar del sector papelero en Guipúzcoa.

Esa función auxiliar provoca que cada subsector evolucione parejo a sus empresas cliente. Toda la química asociada a la construcción ha marcado cifras récord hasta este último año y ahora habrá que seguir atentos a su evolución.

Los sectores petroquímico y de fabricación de primeras materias plásticas han sufrido los constantes incrementos de los precios de sus materias primas y las dificultades de repercutir dichas subidas en sus productos en sectores como automoción o electrodomésticos de línea blanca.

Y existe un riesgo general debido a la presión urbanística contra las instalaciones: plantas instaladas en fechas tan lejanas como 1914 o 1946, en la margen izquierda del Nervión por ejemplo, que con el devenir histórico han sido paulatinamente rodeadas por viviendas y que sufren una fuerte presión para abandonar sus ubicaciones.

Vamos con las cifras. ¿Puede comentar los datos más significativos en materia de inversión, producción y exportación que ha generado el sector químico vasco en su conjunto?

Estamos hablando de algo más de 17.000 trabajadores con una facturación en 2007 que alcanzó algo más de 10.000 millones de euros. Es el primer sector exportador de la Comunidad Autónoma Vasca con casi 3.000 millones de euros (un 17 por ciento de la exportación de toda la industria vasca) y unas compras en el exterior de unos 2.600 millones. Es el líder absoluto en el sector químico vasco en certificaciones medioambientales y en cifras de seguridad.

Sin embargo, las cifras de inversión en general, siendo bastante buenas, no han sido tan elevadas como las del conjunto de la industria vasca. El incremento de la inversión de toda la industria en el País Vasco ha sido muy elevado en los últimos 8 años, sin embargo, en el sector químico, esa evolución ha sido bastante más plana.

Y hay un factor especialmente preocupante: La inversión en I+D+i entre 2000 y 2005 del total de sectores de la industria vasca se ha incrementado en casi un 51 por ciento, alcanzando en 2006 algo más de 721 millones de euros. Sin embargo, en ese mismo período la evolución en nuestro sector ha sido de un incremento del 21,18 por ciento, pasando de ser el segundo sector de la industria vasca en este ámbito (tras el sector de material de transporte) a rezagarse en quinto lugar.

Entremos ahora en la “trastienda” de esas cifras, en el valor añadido de los productos que se fabrican y del peso que tiene la investigación el desarrollo y la innovación como sostén y como motor de la salud del sector químico del País Vasco. ¿Puede analizar este extremo?

Las cifras de valor añadido, casi 1.700 millones de euros en 2007, son considerables, pues aunque hay todavía en el sector empresas de productos básicos con escasos márgenes, cada vez hay empresas de productos muy especializados y elevado valor añadido.

En este aspecto, es significativa la constante evolución al alza del ratio de ‘valor añadido por empleado’, pues a esa especialización en los productos se unen inversiones en automatización de procesos, incluso en sectores básicos, que permiten una positiva evolución de los costes.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra química a la desnaturalización, incluso a lo insalubre ¿qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

Esta cuestión es para mí casi una obsesión personal. Debido a mi formación jurídica, al iniciar mi carrera profesional en el sector, los técnicos me fueron descubriendo cuestiones fundamentales que los ciudadanos “de a pie” no nos planteamos.

Cuando en algún foro afirmo con rotundidad que el incremento en la esperanza y calidad de vida en el mundo occidental es gracias a la química, una gran parte del auditorio me mira con extrañeza, pero una vez que lo explicas, hablas del tratamiento del agua, del incremento de las cosechas gracias a los fertilizantes y los plaguicidas, hablas de la conservación de los alimentos y la refrigeración, cuando explicas todos esos pequeños milagros todo el mundo, al menos, reflexiona sobre ellos.

Ese es el gran reto social de la química explicar de forma sencilla que sin ella nuestra vida sería inmensamente más corta y mucho más penosa.

¿Cree que las empresas químicas se ven obligadas a estar en permanente lavado de imagen para contrarrestar esa percepción? Si nos fijamos en los spots de televisión, en ellos se apela a lo emocional, al bienestar, a la salud…., buscando ofrecer una imagen muy endulzada. ¿Cómo valora esta tendencia del “marketing químico”?

La industria química como tal tiene un grave problema de “marketing” y es la gran distancia que hay desde sus productos hasta los consumidores finales. No necesita de publicidad en medios de masas para su labor comercial.

Yo creo que la solución no está tanto en la publicidad, ni si quiera en la información mediante artículos divulgativos (aunque éstos nunca vienen mal) yo creo que es una cuestión de transparencia activa, es decir, explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma.

Para esa labor creo que una herramienta esencial es Compromiso de Progreso, pues da una sistemática de comunicación muy positiva y que favorece el avance constante.

¿Cómo abordan ustedes la cuestión de la responsabilidad medioambiental?

Cuando comencé mi labor de dirección en Aveq-Kimika allá por 1997, planteé, como primer proyecto que debíamos abordar, la realización de actividades encaminadas a la concienciación medioambiental. La Junta me contestó que esas actividades no eran ya necesarias, ya estaban hechas, y tenían razón.

A partir de ahí las empresas necesitan herramientas y seguridad jurídica. Y los avances son constantes y evidentes.

¿Cómo contemplan la gestión de los posibles incidentes en sus plantas?

La Asociación tiene un área de trabajo específica, denominada “Comunicación”, cuya labor definimos como “cumplimentar el derecho a conocer que tienen las comunidades y vecinos que rodean nuestras plantas”. Ése es el trabajo al que dedicamos más tiempo.

¿Qué cree que deberían hacer otras comunidades o ciudades españolas para revitalizar su industria química?

La industria, no sólo la química, necesita de unas determinadas condiciones que deben favorecer las autoridades públicas, es lo que nosotros llamamos dar las condiciones para crear un “país competitivo”. Pero entre ellas yo destacaría el contar con un urbanismo adecuado. Con accesos a infraestructuras de transporte y con la seguridad de que las distancias de seguridad serán respetadas.

¿Está afectando la crisis generalizada a la marcha de la actividad de las industrias del sector?

Sobre todo por la incertidumbre. Estamos muy atentos a la evolución de las cifras. El primer trimestre del año no ha sido malo pero habrá que seguir atentos.

Para finalizar, ¿puede explicarnos cuáles son las líneas de actuación de la Asociación para los próximos años?

Seguiremos en la misma línea que hasta ahora. Seguimos pensando que la mejor ayuda que podemos prestar a las empresas es ahorrarles tiempo en su trabajo. Para eso están diseñados todos nuestros servicios

En clave humana

¿Cuál diría que ha sido su “toque personal”, su aportación desde que asumió la dirección de la Asociación?

Quizás aportar una visión jurídica a los problemas de la industria que, en muchas ocasiones, derivan de la constante necesidad de adaptarse a los continuos cambios en la normativa.

¿Qué es lo más importante que le aporta su tarea en la dirección de la Asociación?

En una ocasión un pequeño empresario, con 12 trabajadores de plantilla, me dijo que estaba pensando en dejarlo porque la sistemática de la gestión de la normativa era demasiado compleja para una empresa tan pequeña.

Se apuntó a Aveq-Kimika y hoy tiene más de 30 trabajadores y ha abierto dos delegaciones en otras comunidades autónomas.

Su agradecimiento y su confianza es para mí una enorme satisfacción.

¿Qué es lo que más le gusta de su día a día al frente de la Asociación?

Ayudar a pequeñas empresas a seguir creando riqueza y empleo en excelentes condiciones ambientales y de seguridad.

¿Y lo que menos?

La sensación de que la sociedad y algunas autoridades no quieren a la industria. No aprecian la riqueza que aporta, la calidad del empleo, las ventajas que supone para una comunidad, y prefieren un centro comercial, que además es mucho peor para el medio ambiente pues sólo se puede acceder a él en coche…

¿Qué le gusta hacer en su tiempo de ocio?

El poco tiempo que me queda intento dedicarlo a estar con mi familia, a cosas tan sencillas como ir a la compra.

Hobbies, a los que no dedico demasiado tiempo la verdad, como la lectura, escribir, sobre todo cuentos, la informática, planificar y programar aplicaciones en el ordenador en Windows… pero cada vez menos.

Dígame cuál es su mayor virtud

Creo que tengo una gran capacidad empática, de ponerme en el lugar del otro.

¿Y su mayor defecto?

Mi familia diría que demasiado tiempo dedicado al trabajo… y seguramente tienen razón.

Un deseo…

El Desarrollo Sostenible. Que seamos capaces de asegurar nuestras propias necesidades y compatibilizarlas con que las generaciones futuras hagan lo mismo, teniendo una especial atención con los más desfavorecidos.

ACTUALIDAD

Entrevista a Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de Huelva AIQB

El 10% del empleo directo e indirecto de la provincia de Huelva lo genera la industria química

Mónica Daluz 11/07/2008

Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de Huelva AIQB asegura que las industrias del sector químico tienen una gran estabilidad, en momentos de grandes crisis y vaivenes. “La química siempre mantiene su perfil y un comportamiento positivo. Son industrias que no producen grandes márgenes pero que tienen una larga vida y son sumamente competitivas tecnológicamente”, afirma Rojas.

Gerardo Rojas, Presidente de AIQB

Gerardo Rojas, Presidente de AIQB.

Hábleme de la evolución de este polo químico en los últimos años, del valor añadido de los productos que se fabrican en la actualidad y del peso que tiene la investigación, el desarrollo y la innovación como sostén y como motor de la salud del polígono químico de Huelva.

Todas las industrias ubicadas en el polo pertenecen a grupos que tienen su central en otros países o bien en otras comunidades y es allí donde se encuentran los centros de I+D que dan lugar a grandes cambios tecnológicos, aunque en las fábricas se llevan a cabo trabajos de investigación en colaboración con universidades. Lo que sí ocurre es que los desarrollos llevados a cabo por los centros de origen se incorporan a las industrias del polo, sobre todo en tema de automatizaciones, en aplicaciones y en la minimización de impactos ambientales.

Por las características del sector químico, estas industrias tienen una gran estabilidad, en momentos de grandes crisis y vaivenes, la química siempre mantiene su perfil y un comportamiento positivo; son industrias que no producen grandes márgenes pero que tienen una larga vida y son sumamente competitivas tecnológicamente. En este sentido, plantas químicas que fueron instaladas en los 80 hoy mantienen producciones similares en cuanto a tipo de producto. Las empresas que forman parte de este polo se dedican a la producción de química básica, es decir, la primera generación de productos químicos, que después serán aplicados a productos intermedios o a la química fina que fabrica productos de uso directo, básicamente farmacia y cosmética.

Tenemos otras industrias incluidas, por una cuestión de clasificación legal, en epígrafes como metalurgia, pasta de papel o refino de petróleo. Pero, en realidad es química básica, que es la producción más significativa en el conjunto del polo. En los últimos años hemos experimentado un gran crecimiento en energía (para venderla a través de la red), y hoy ésta ocupa un porcentaje significativo de la producción del polo.

Por otro lado, y como dato que ilustra la importancia del sector en nuestra provincia, en la actualidad, el 10 por ciento del empleo de la provincia de Huelva, tanto el directo, como el indirecto, así como el inducido, lo genera la industria química.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra química a la desnaturalización, incluso a lo insalubre ¿qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

Con la industria química al ciudadano le ocurre algo parecido a lo que le ocurre con la aviación. La aviación es una actividad humana que el ciudadano considera arriesgada, hay gente que incluso se niega a viajar en avión… La percepción que se tiene es la del accidente. Se trata de una cuestión emocional, el miedo es una emoción no racional; entretanto, la estadística demuestra que la forma más segura de viajar es el avión… La industria química no se puede permitir el lujo de perder el control de sus procesos y hoy, estadísticamente, una industria química es más segura que estar en casa. El nivel de protección, los protocolos, la formación del personal y la disciplina, son tales que hacen de ella una de las actividades más seguras. Por supuesto, siempre hay un riesgo.

¿Cree que las empresas químicas se ven obligadas a estar en permanente lavado de imagen para contrarrestar esa percepción?

Si la pregunta es si la industria contamina, la respuesta es sí. Tiene un volumen importante de agentes contaminantes, pero lo que hay que observar es que estén perfectamente regulados y que sean los permitidos. La normativa vigente considera admisible un grado de contaminación por parte del sector químico como contraprestación a lo que de él obtenemos.

En clave humana

¿Cuál diría que ha sido su “toque personal”, su aportación, desde que asumió la presidencia de la Asociación?

Introducir el debate; preguntar y escuchar. Pronunciarme con un enfoque didáctico, que tal vez aburra…, pero pretendo ser un presidente didáctico, que se me pueda cuestionar, soy poco protocolario en mis relaciones con el entorno.

¿Qué es lo más importante que le aporta su tarea en la presidencia de la Asociación?

He organizado mi vida en esta última fase en torno a la voluntad de poner un crisol de experiencias, una amalgama variopinta de conocimientos y vivencias al servicio de la comunidad. Es una tarea amena, que me permite relacionarme, que tiene un toque de humanismo… También es tremendamente estresante, pero me divierte.

¿Qué es lo que menos le gusta de su día a día al frente de la Asociación?

Los dogmas y sectarismos, la gente que tiene boca y no oreja…

¿Qué le gusta hacer en su tiempo de ocio?

Mis dos aficiones, que practico cuando tengo tiempo…, la música, la guitarra concretamente, y el ciclismo.

Dígame cuál es su mayor virtud

Ser un “todoterreno”

¿ Y su mayor defecto?

Me entusiasmo pronto y en exceso, sin pararme, en ocasiones, a valorar y reflexionar.

Un deseo…

Que la gente pierda el miedo a preguntar para crear sus propios juicios sobre las cosas, que desaparezca la cultura del eslogan. Esta sociedad es víctima del eslogan y hay que fomentar el ejercicio de la crítica racional. El ciudadano debe elaborar su propia opinión.

Business center, opción sinérgica, opción rentable

Parques empresariales
DOSSIER
ESPECIAL PARQUES EMPRESARIALES
Entrevista a Juanjo Martínez, gerente de SC Trade Center.

La oficina ‘llave en mano’ o el ‘plug and play’ del sector oficinas son algunas de las gráficas denominaciones que reciben estos espacios empresariales, que basan su planteamiento en ofrecer una serie de servicios comunes y el alquiler de todo el equipo material que las empresas necesiten, y que aportan, sin duda, un alto valor añadido. Emprendedores y delegaciones comerciales de multinacionales constituyen el perfil más habitual del ‘inquilino’ de un ‘business center’. Por otra parte, los parques empresariales continúan siendo la opción elegida por las grandes corporaciones para disponer de metros suficientes en los que ubicarse con la contundencia que muchas de ellas buscan, con el objetivo de transmitir una imagen de prestigio y modernidad.
Nacieron a comienzos de la década de los setenta de manera simultánea en Europa y Estados Unidos ante las necesidades de flexibilidad en los alquileres y en el espacio que demandaban las empresas. Dicen de ellos que son como hoteles que en lugar de habitaciones tienen oficinas. La puesta en común de algunos servicios, la inmediatez de uso, el ahorro económico, sistemas de comunicación avanzados o el aprovechamiento del espacio, son algunas de sus múltiples ventajas. Centrémonos en este último elemento; y es que los promotores de los centros de negocio recalcan la importancia de la optimización del espacio, no sólo por una cuestión de costes, sino por el factor sostenibilidad. En los edificios de oficinas convencionales se duplican los espacios mientras en el caso de los ‘business center’, los aseos, por ejemplo, son comunes, así como las salas de reunión. Para muchas empresas, una sala de reunión de grandes dimensiones es necesaria en contadas ocasiones, de modo que con la opción ‘centro de negocios’, es posible tener una pequeña sala más adecuada para el día a día, y reservar una grande cuando se tiene esa necesidad puntual. Una sala, por otra parte, siempre en óptimas condiciones, limpia, con material de oficina y la tecnología que se precise (proyectores, videoconferencia…), con servicio opcional de catering, etc.
Entretanto, los recursos que el emprendedor destinaría a los gastos derivados de comprar o alquilar un local en un edificio convencional, puede invertirlos en otras partidas. Mónica Daluz / pdf

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La alternativa a la oficina tradicional gana adeptos

Business center, opción sinérgica, opción rentable

Mónica Daluz 10/11/2008

La oficina ‘llave en mano’ o el ‘plug and play’ del sector oficinas son algunas de las gráficas denominaciones que reciben estos espacios empresariales, que basan su planteamiento en ofrecer una serie de servicios comunes y el alquiler de todo el equipo material que las empresas necesiten, y que aportan, sin duda, un alto valor añadido. Emprendedores y delegaciones comerciales de multinacionales constituyen el perfil más habitual del ‘inquilino’ de un ‘business center’. Por otra parte, los parques empresariales continúan siendo la opción elegida por las grandes corporaciones para disponer de metros suficientes en los que ubicarse con la contundencia que muchas de ellas buscan, con el objetivo de transmitir una imagen de prestigio y modernidad.

Los centros de negocio ponen a disposición de las empresas espacios adecuados para realizar todo tipo de presentaciones y actos...

Los centros de negocio ponen a disposición de las empresas espacios adecuados para realizar todo tipo de presentaciones y actos.

Nacieron a comienzos de la década de los setenta de manera simultánea en Europa y Estados Unidos ante las necesidades de flexibilidad en los alquileres y en el espacio que demandaban las empresas. Dicen de ellos que son como hoteles que en lugar de habitaciones tienen oficinas. La puesta en común de algunos servicios, la inmediatez de uso, el ahorro económico, sistemas de comunicación avanzados o el aprovechamiento del espacio, son algunas de sus múltiples ventajas. Centrémonos en este último elemento; y es que los promotores de los centros de negocio recalcan la importancia de la optimización del espacio, no sólo por una cuestión de costes, sino por el factor sostenibilidad. En los edificios de oficinas convencionales se duplican los espacios mientras en el caso de los ‘business center’, los aseos, por ejemplo, son comunes, así como las salas de reunión. Para muchas empresas, una sala de reunión de grandes dimensiones es necesaria en contadas ocasiones, de modo que con la opción ‘centro de negocios’, es posible tener una pequeña sala más adecuada para el día a día, y reservar una grande cuando se tiene esa necesidad puntual. Una sala, por otra parte, siempre en óptimas condiciones, limpia, con material de oficina y la tecnología que se precise (proyectores, videoconferencia…), con servicio opcional de catering, etc.

Entretanto, los recursos que el emprendedor destinaría a los gastos derivados de comprar o alquilar un local en un edificio convencional, puede invertirlos en otras partidas.

Otro aspecto de la filosofía de los promotores de centros de negocio es la rotación, generar un flujo de empresas en continuo movimiento. La gran riqueza del centro de negocios radica en las sinergias que se generan entre las personas que trabajan en las distintas oficinas. Además, los promotores organizan encuentros para que se conozcan entre ellos; se trata de personas con actividades de negocio totalmente diferentes, de modo que no es difícil que cuando una empresa necesite un servicio, encuentre algún “vecino” de despacho que lo preste.

El sector quiere hacerse oír

El sector de los centros de negocio está trabajando por tener mayor visibilidad y, en este sentido, el pasado mes de mayo durante la celebración del congreso anual de la Asociación Española de Centros de Negocios se firmaron los estatutos de la confederación europea, unificando, de este modo, criterios y contratos entre una red de 2.000 centros en toda Europa. Por otra parte, la ACN ha logrado recientemente un epígrafe de actividad económica propio (CENAE 82.11). España ha sido el primer país en reconocer la entidad empresarial y económica del sector de los centros de negocios, un reconocimiento que responde a la necesidad de definir un sector “cuyo crecimiento -señala el gerente de SCT Trade Center, Juanjo Martínez- en los últimos años está siendo de dos dígitos, un 15 por ciento anual”.

Centro de negocio en tiempos de crisis

Es como estar sobre una enorme balanza, con mil y un platillos que se reequilibran constantemente a través de sus efectos rebote. Y si algunos sectores se hallan en caída libre, al de los business center le ocurre todo lo contrario. Según la Asociación Española de Centros de Negocio, “frente a la desaceleración y la crisis económica actual, se prevé que el sector de los ‘business center’ duplique su crecimiento anual”. El sector de los centros de negocio tiene en la crisis una oportunidad y es que para las empresas, instalarse en un ‘business center’ en momentos de incertidumbre minimiza riesgos. Tal como nos cuenta Juanjo Martínez, gerente de SC Trade Center, “el cliente no tiene ningún compromiso ni tiene que hacer ninguna inversión, únicamente la fianza, y cuenta con versatilidad total pues los contratos son mensuales y renovables, y en el momento que convenga (en función de la marcha de la empresa) el cliente puede cambiar de despacho”. La situación económica del país, traducida en elevados precios de alquiler y compra de oficinas, está favoreciendo que muchas empresas opten por instalarse en este tipo de espacios, que ofrecen infraestructuras y equipamientos para llevar a cabo una actividad profesional sin requerir grandes inversiones. Son muchas las empresas que han decidido ‘hibernar’ en los centros de negocio hasta que amaine la tormenta.

Por otro lado, el momento actual de desaceleración del mercado residencial podría provocar que muchas promotoras se decantasen por el sector terciario, que ven como un producto más estable; muchas de ellas están reduciendo su negocio residencial para centrarse en sectores como el de oficinas o el industrial. En este sentido, para las promotoras, invertir en un centro de negocios contribuye no sólo a obtener más rentabilidad por metro cuadro sino a dar viabilidad y continuidad al negocio, ayudando a sortear la crisis.

Emprendedores. Cuestión de costes

Cuando un empresario se plantea iniciar una actividad económica independiente, el primer y mayor problema que se le plantea es el de encontrar y financiar un inmueble donde establecerse, lo cual, además de las molestias organizativas, supone un importante desembolso inicial. En la actualidad, el sector de los centros de negocio se considera en el ámbito empresarial, como una de las opciones más adecuadas a la hora de abaratar dichos costes. La clave está, por un lado, en la inmediatez que aporta el hecho de alquilar un local ya amueblado y con todo el material tecnológico necesario, además de la falta riesgo financiero al no ser necesaria inversión alguna en instalaciones, equipamiento y contratación. Por otro lado, el quid de la cuestión radica en compartir servicios con los demás emprendedores que conforman el centro de negocios.

Oficina virtual

Los centros de negocio ofrecen la posibilidad de que las empresas que no tienen una ubicación física, dispongan de domiciliación en el centro, pueden utilizar un despacho durante un número de horas convenido al mes, servicio de buzón y de secretaría para contestar al teléfono, en el idioma que se elija, y pasar la llamada a cualquier lugar. La oficina virtual suele ser una opción utilizada en los momentos incipientes de una empresa.

Oficinas de todos los tamaños adaptadas a cada necesidad y con todo lo necesario para empezar a trabajar desde el primer día...

Oficinas de todos los tamaños adaptadas a cada necesidad y con todo lo necesario para empezar a trabajar desde el primer día.

¿Qué es un ‘business center’?

El Business Center ofrece, llave en mano, todo lo necesario para desarrollar cualquier actividad profesional o empresarial, contando para ello no sólo con un espacio físico sino con todo un abanico de servicios a la carta: desde el servicio de secretaria, fotocopias, fax, mensajería, traducciones, etcétera, hasta servicios de asesoría general de empresa (fiscal, contable, legal y laboral), consultoría de alta dirección o auditorías económico-financieras. Del mismo modo ofrece la posibilidad de domiciliación social y fiscal de sociedades.

El control y la seguridad constituyen otra de las ventajas de los centros de negocio

El control y la seguridad constituyen otra de las ventajas de los centros de negocio.

En cifras

La cifra de profesionales y pequeñas y medianas empresas que han optado ya por esta nueva era en los espacios empresariales se aproxima a 20.000.

Según la Asociación Nacional de Centros de Negocios, el sector factura alrededor de 65 millones de euros.

Los centros de negocio, en España, representan un 0,6 por ciento del total de metros cuadrados dedicados a la actividad empresarial, una cifra baja si lo comparamos con países como el Reino Unido, donde el dato asciende al 3,5 por ciento.

Ventajas de un centro de negocios respecto a una oficina tradicional

  • Inmediatez: “llegar y empezar a trabajar”.
  • Despreocupación sobre cuestiones de intendencia diaria.
  • Ahorro económico-inversión: sin riesgo financiero, ni inversión en instalaciones, equipamientos y contratación. Utilización de sistemas de telecomunicaciones previamente instalados.
  • Disposición de personal competente y experimentado.
  • Abaratamiento de costes.
  • Aprovechamiento de espacios.
  • Sistemas de comunicación avanzados.

Fuente: ACN

En número de centros, existen en nuestro país un total de 350, que cuentan con 140.000 metros cuadrados de instalaciones tecnológicamente avanzadas, más de 5.000 despachos equipados y 700 salas de reunión, y que generan más de 1.000 empleos directos.

En cuanto al ahorro, nada menos que en un 82 por ciento sitúa la ACN el ahorro que supone instalar una empresa en un ‘business center’, en lugar de hacerlo en una oficina tradicional. Esta misma fuente estima que si el desembolso medio de un empresario en mantenimiento de su oficina, en material y en tecnología, es de aproximadamente 2.000 euros mensuales, el coste de un alquiler en un Centro de Negocios es de 800 euros.

El perfil de la empresa que se instala en este tipo de oficina, según los datos que maneja la ACN, se clasifica así: un 48 por ciento de las empresas son compañías española de entre cinco y diez empleados. Por detrás, las delegaciones de compañías extranjeras, que suponen un 20 por ciento de los usuarios, y el profesional liberal, representado por un 17 por ciento.

Viveros empresariales

Los centros de desarrollo empresarial, también conocidos como viveros, parques tecnológicos o incubadoras de nuevos proyectos empresariales, son estructuras, generalmente dependientes de alguna administración pública, enfocadas a alentar, desarrollar y consolidar ideas de negocio novedosas o impulsadas por algún colectivo con mayores dificultades para lanzar su proyecto. Para cumplir con este objetivo, los viveros cuentan con una infraestructura y servicios adecuados para acoger empresas de nueva creación a unos precios más económicos que en el mercado, con lo que sus gastos iniciales de explotación se ven considerablemente reducidos. Otros objetivos de esta modalidad empresarial son favorecer el modelo de desarrollo empresarial local; dinamizar el tejido empresarial; ofrecer un entorno que añada valor a las empresas que se ubican en él; favorecer la creación de puestos de trabajo; y apoyar las buenas ideas de negocio, que resulten innovadoras.

Así, desde estas estructuras, se potencian empresas innovadoras y diversificadoras que alienten la creación de puestos de trabajo estables, muchas veces englobados en los nuevos yacimientos de empleo (término que describe aquellas actividades laborales que satisfacen las nuevas necesidades sociales).

Normalmente, los servicios que brindan los viveros de empresa comprenden un espacio físico adecuado a las características de los negocios alojados en él, desde oficinas, pasando por naves industriales hasta laboratorios. Se pueden encontrar parcialmente equipados o diáfanos, dependiendo de cada administración pública implicada en su gestión. De igual manera, se dispone de servicios compartidos como secretaría, reprografía, aulas formativas, espacios acondicionados para reuniones o exposiciones comerciales, aparcamiento, etc., diseñados específicamente para facilitar un entorno adecuado a los nuevos empresarios a fin de hacer que su negocio crezca rápidamente.

Estas infraestructuras, aunque necesarias, no son el verdadero valor añadido que debe existir en este tipo de centros de empresas sino el acompañamiento efectivo y real a los distintos proyectos empresariales en ellos alojados.

¿Qué es un parque científico?

Se trata de una organización gestionada por profesionales especializados con el objetivo fundamental de incrementar la riqueza de su región, promover la cultura de la innovación y fomentar la competitividad de las empresas y las instituciones generadoras de conocimientos instaladas o asociadas al parque.

Con este objetivo, un parque científico estimula y gestiona el flujo de conocimiento y tecnología entre universidad, instituciones de investigación, empresas y mercados; impulsa la creación y el crecimiento de empresas innovadoras mediante mecanismos de incubación y generación centrífuga y proporciona otros servicios de valor añadido, así como espacios e instalaciones de calidad.

Las compañías que buscan ubicarse en un edificio arquitectónicamente singular optan por instalarse en parques empresariales...

Las compañías que buscan ubicarse en un edificio arquitectónicamente singular optan por instalarse en parques empresariales.

Gestión de los espacios y flujo del conocimiento

La disposición arquitectónica de las empresas va a determinar las sinergias y el enmallado de talento, conocimiento y recursos que se genere entre sus miembros. Y ni los parques empresariales ni los centros de negocio escapan a esta interrelación entre los espacios y las relaciones que en su seno se establecen.

La concentración zonal de las empresas estimula la circulación de los flujos de conocimiento y propicia nuevas estrategias empresariales más acordes a los tiempos que vivimos, nuevos y más eficientes caminos hacia la rentabilidad. Los expertos en gestión del conocimiento, en retención del talento, en transferencia tecnológica y en diseñar modelos organizativos orientados al aprendizaje y la innovación, lanzan algunas recetas sobre la que debiera ser la nueva cultura de la empresa: crear una visión de futuro (visión compartida y a largo plazo, proyecto empresarial, riesgo gestionado); fomentar el trabajo en red (cambios de diseño organizativo, apertura al exterior, romper con la separación entre planificar y hacer); dar valor al conocimiento (compartir el conocimiento, abrir la organización a nuevas ideas, tiempo para aprender); promover el desarrollo personal (confianza, escucha, motivación, sinceridad, compromiso emocional, desarrollo de equipos, admisión del error, autocrítica, saber comparar), y cambiar el estilo de liderazgo (migrar a un estilo más empático, poder sin vanidad, ni paternalista, ni intimidatorio).

Los gestores de parques empresariales tratan de contribuir a estos nuevos modos de gestión de las personas y del conocimiento, así como a la generación de sinergias, organizando encuentros que tienen por objeto favorecer la interrelación entre los usuarios del parque y formar una comunidad empresarial cohesionada.

El entorno de los parques empresariales es prioritario para los promotores de estas áreas de negocio...

El entorno de los parques empresariales es prioritario para los promotores de estas áreas de negocio: naturaleza, modernidad, amplitud…, constituyen algunas de las sensaciones que se pretende transmitir.

Ciudades empresariales

Hoy las empresas buscan acumular intangibles de todo tipo, entre ellos, el prestigio que otorga una ubicación en un edificio singular, y en las ciudades no queda sitio para nuevos edificios de ese tipo, modernos, de grandes dimensiones y última tecnología, de modo que la periferia de la urbe se ha convertido en la mejor opción para satisfacer esta necesidad.

La implantación de estos parques de empresas tiene también un impacto social y medioambiental, pues entre sus objetivos figuran minimizar los desplazamientos a la ciudad (con el consecuente beneficio medioambiental), ser un polo de atracción para las empresas de la zona y que el parque sea un generador de puestos de trabajo interesantes.

Innovación en parques empresariales

La línea que separa el parque industrial del parque empresarial es cada vez más difusa, pues la tendencia, desde que Grupo Clapé abordó una nueva generación de parque industrial de diseño, al estilo anglosajón, los Quality Parks, se dirige hacia la convivencia de naves industriales y edificios de oficinas. La nave obsoleta, ubicada en polígonos degradados es un producto que nadie acepta ya; las empresas buscan parques industriales bien situados, bien comunicados, con una arquitectura de vanguardia y que dispongan de todos los servicios necesarios. De otro modo iría en contra de toda tendencia de fidelización del personal y de las estrategias de responsabilidad social corporativa.

En este sentido, la filosofía de muchas compañías que buscan vías para que sus trabajadores perciban la empresa como una prolongación de su vida familiar y social, hace necesaria la creación de nuevas infraestructuras, con espacios destinados al ocio y al relax, así como a servicios diversos (guardería, gimnasio, aparcamiento, complejos deportivos, cafeterías e incluso centros comerciales), que redundarán en una mayor productividad y mejora del ambiente de trabajo. Los parques empresariales e industriales constituyen el marco idóneo para este planteamiento pues se optimizan recursos y aglutinan una serie de ventajas compartidas por todas las compañías instaladas.

Por otra parte, en muchas comunidades autónomas se está trabajando desde las administraciones para establecer una guía de buenas prácticas de paisajismo en polígonos industriales, con el objetivo de definir unos criterios y pautas útiles para todos los promotores en los procesos de proyección y construcción de parques industriales.

Un ejemplo de innovación en parques industriales lo encontramos en Gerona. El Sant Gregori Parc Industrial está ubicado dentro de un recinto privado, en régimen de comunidad de propietarios, con servicios comunes (iluminación exterior, mantenimiento de calles, 250 plazas de parking). En materia de seguridad, el parque está cerrado noches y festivos, las entradas y salidas fuera del horario laboral se realizan con tarjetas de acceso identificadas y dispone de cámaras de videovigilancia en todo el polígono

Nota: Todas las ilustraciones de este reportaje han sido cedidas por SC Trade Center.

El eco-parque industrial

En EE UU proliferan los llamados eco-parques industriales, un conjunto de industrias y de empresas de servicios localizadas en una propiedad común. En ella, estas empresas buscan aumentar su rendimiento desde el punto de vista medioambiental, económico y social a través de colaboraciones en gestión y recursos medioambientales.

Trabajando de manera colectiva, las empresas buscan un beneficio común, por otra parte, mayor del que alcanzarían de forma individual. El objetivo de un EIP es mejorar la competitividad de sus empresas a través de una estrategia de minimización de impactos medioambientales. Los componentes de esta estrategia son la puesta en marcha de diseños ecológicos para las infraestructuras de los parques y de las plantas industriales instaladas en ellos; producción limpia; prevención de emisiones a la atmósfera; eficiencia energética; y generación de sinergias entre empresas.

“Nuestra idea es acercar la ciudad al centro de negocios”

Entrevista a Juanjo Martínez, Gerente de SC Trade Center

Mónica Daluz 10/11/2008

Juanjo Martínez es miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Centros de Negocios, entidad que celebró hace algunos meses su IX Congreso Nacional en el que se firmó el nacimiento de la Confederación Europea de Asociaciones de Centros de Negocio, que ha logrado ya que los centros de negocios en Europa tengan un código de actividad económica que hasta ahora no tenían. Martínez nos habla de las particularidades del modelo de ‘business center’ del que es responsable, y al que llama parque empresarial urbano.

Juanjo Martínez, gerente de SC Trade Center

Juanjo Martínez, gerente de SC Trade Center.

Por fin una regulación para el sector…

Sí, hasta ahora había mucha gente que le llama centro de negocios a cualquier edificio de oficinas…

La actividad de ‘business center’ no estaba regulada, pero a partir del próximo enero, para poder decir que eres un centro de negocios debes cumplir una serie de requisitos.

En vuestro caso, proponéis un modelo que va más allá del centro de negocios, puesto que extiende su servicio al resto de empresas del parque empresarial en el que está ubicado

Le llamamos parque empresarial urbano y se trata de un concepto que no está regulado y, de hecho, hasta ahora, no estaba ni inventado. Lo que hacemos es dar a un complejo de oficinas toda la vida que tiene el centro de una ciudad. Partimos de un planteamiento del tipo: ¿cómo podemos traer el Paseo de Gracia de Barcelona hasta aquí? La idea es traer todo lo que una empresa necesita para no tener que salir de aquí…

Dicho así suena algo inquietante…

Mírelo de esta manera: lo que hacemos es acercar la ciudad al parque de modo que en las plantas bajas de los edificios vamos a buscar los servicios que nos interesan para cubrir las necesidades de las empresas, como distintos tipos de restauración, servicio de masaje, dentista… Lo tienes todo sin tener que moverte de tu edificio de oficinas.

Si las oficinas no pueden ir a la ciudad…

… la ciudad va a las oficinas. Sí, esa es la idea; con ello buscamos fidelización: centros de negocio hay muchos, pero con los servicios y ventajas de SC Trade Center no hay ninguno.

Me ha hablado de los servicios generales, hábleme ahora de los servicios profesionales

Nuestro business center da servicios de tecnología (desde conexión inalámbrica a Internet hasta videoconferencia), de secretearía, conserjería, de salas para reuniones y presentaciones, etc., tanto a las empresas ubicadas en el edificio del centro de negocios como al resto de oficinas. No existe en el mundo un modelo como éste, donde se integre el alquiler o venta de oficinas convencionales con el centro de negocios.

En cualquier caso, el fenómeno de los polígonos empresariales tiene su origen en el precio del suelo en los núcleos urbanos

Clarísimamente. Se trata de un fenómeno relativamente reciente, cuando diez o doce años atrás las grandes empresas buscaron grandes solares para ubicarse. En un primer momento, lo que ocurrió en España fue que las empresas instalaron sus naves e industrias en las afueras de las ciudades mientras mantenían dentro de los núcleos urbanos las oficinas comerciales. Pero después el fenómeno ‘polígono’ evolucionó y amplió su concepto, dando lugar a la concentración de edificios destinados a oficinas. En efecto, el crecimiento de los parques empresariales fuera de los núcleos urbanos ha venido dado por el precio del suelo, sin embargo, estas grandes empresas se han esforzado en ofrecer contraprestaciones a sus trabajadores, como comedores, trasporte…

Fachada del centro de negocios SC Trade Center, ubicado en el parque empresarial Sant Cugat, en la localidad barcelonesa de Sant Cugat del Vallès...

Fachada del centro de negocios SC Trade Center, ubicado en el parque empresarial Sant Cugat, en la localidad barcelonesa de Sant Cugat del Vallès.

Aún así, cuando una empresa se traslada a las afueras del núcleo urbano no son pocos los empleados que lo consideran casi que un exilio…

Bueno, no es lo mismo trabajar desplazado en zonas apartadas que dentro de la ciudad… Por eso nosotros diseñamos nuestro modelo de business center precisamente teniendo en cuenta ese factor y buscamos el modo de contrarrestarlo ofreciendo todos los servicios que se pueden encontrar en un núcleo urbano.

¿Cuál es el perfil de la empresa que se instala en estos espacios?

Variada, pero predominan las delegaciones de grandes compañías y las pequeñas empresas de emprendedores; mucha empresa de servicio y empresas comerciales.

¿Qué salida tiene la ‘oficina virtual’?

La verdad es que es una modalidad consolidada, es una opción ideal para aquellos que no necesitan espacio físico porque su trabajo es en el despacho de sus clientes. Con la oficina virtual le cogemos el correo, las llamadas, le enviamos notas a cualquier parte del mundo y, cuando necesita una ubicación física, ya sea un despacho o una sala de reuniones, sabe que con nosotros la tiene.

¿Qué futuro le espera a este sector?

Sin duda, seguir creciendo.

¿Hacia una industria sin hilos?

tecnologías inalámbricas en la industria
DOSSIER
TECNOLOGÍA INALÁMBRICA
Entrevista a Álvaro García-Sampedro, Ingeniero industrial. Jefe de producto de Phoenix Contact, S.A.

La tecnología inalámbrica hizo su entrada, primero, en nuestros hogares, a través de los productos de electrónica de consumo, pero ha llegado la hora de aplicarla en el campo de la automatización industrial, un proceso que está dando sus primeros pasos y que, cada día que pasa, deja más claro el potencial del wireless a la hora de dar respuesta a las necesidades de la industria.
Las tecnologías de radio inalámbricas nos permiten salvar obstáculos difíciles, recoger señales en plantas muy extensas, en aplicaciones móviles como alternativa a costosos sistemas de transmisión tipo cadenas porta cables, anillos rozantes, etc. o, simplemente, resulta la mejor opción cuando el cable es más caro. Pero no todas las tecnologías inalámbricas son iguales y hoy por hoy ninguna de ellas da respuesta a todas las necesidades.
El tipo de información a manejar, la distancia a la que ésta deba viajar o la movilidad de los autómatas en la planta, son elementos a considerar a la hora de optar por una u otra tecnología. En este reportaje les explicamos las características de cada una de ellas y trataremos de clarificar el panorama actual, marcado por la confusión ante la incesante lluvia de siglas. Todos soñamos con un futuro sin cables, pero no se hagan ilusiones; sí, el wireless es imparable, pero se perfila como una opción de complemento al cableado convencional. Una planta industrial libre de hilos es, en estos momentos, una utopía; al cable le queda cuerda para rato…
Las tecnologías de radio inalámbricas se vienen utilizando en el ámbito doméstico desde primeros del nuevo siglo, pero su aplicación en los procesos industriales se produjo con posterioridad. Mónica Daluz / pdf

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Tecnologías wireless en entornos industriales

¿Hacia una industria sin hilos?

Mónica Daluz 10/07/2008

La tecnología inalámbrica hizo su entrada, primero, en nuestros hogares, a través de los productos de electrónica de consumo, pero ha llegado la hora de aplicarla en el campo de la automatización industrial, un proceso que está dando sus primeros pasos y que, cada día que pasa, deja más claro el potencial del wireless a la hora de dar respuesta a las necesidades de la industria.

La industria de proceso con múltiples señales repartidas en áreas muy extensas es un claro ejemplo de necesidad de soluciones inalámbricas...

La industria de proceso con múltiples señales repartidas en áreas muy extensas es un claro ejemplo de necesidad de soluciones inalámbricas.

Las tecnologías de radio inalámbricas nos permiten salvar obstáculos difíciles, recoger señales en plantas muy extensas, en aplicaciones móviles como alternativa a costosos sistemas de transmisión tipo cadenas portacables, anillos rozantes, etc. o, simplemente, resulta la mejor opción cuando el cable es más caro. Pero no todas las tecnologías inalámbricas son iguales y hoy por hoy ninguna de ellas da respuesta a todas las necesidades. El tipo de información a manejar, la distancia a la que ésta deba viajar o la movilidad de los autómatas en la planta, son elementos a considerar a la hora de optar por una u otra tecnología. En este reportaje les explicamos las características de cada una de ellas y trataremos de clarificar el panorama actual, marcado por la confusión ante la incesante lluvia de siglas. Todos soñamos con un futuro sin cables, pero no se hagan ilusiones; sí, el wireless es imparable, pero se perfila como una opción de complemento al cableado convencional. Una planta industrial libre de hilos es, en estos momentos, una utopía; al cable le queda cuerda para rato…

Las tecnologías de radio inalámbricas se vienen utilizando en el ámbito doméstico desde primeros del nuevo siglo, pero su aplicación en los procesos industriales se produjo con posterioridad.

La mayor parte de las tecnologías inalámbricas que se utilizan en el entorno doméstico trabaja a 433 megahercios; es, por ejemplo, la tecnología que se usa en los mandos a distancia o en los portones de los garajes. Se trata de frecuencias bajas, muy susceptibles a las interferencias, sobre todo cuando hay muchos equipos operando en un espacio reducido, como es el caso del sector industrial. A modo ilustrativo vale citar, que cualquiera de los elementos de la soldadura por arco produciría interferencias. Así pues, esas tecnologías no resultaban válidas para el entorno industrial.

Desde hace no más de tres años las tecnologías inalámbricas comenzaron a introducirse en el entorno industrial a través de la banda de frecuencia ISM (siglas en inglés de Industrial Científica y Médica), de 2,4 gigahercios y de uso libre en todo el mundo. Trabaja en una frecuencia muy elevada en la cual es muy difícil introducir interferencias, elemento imprescindible cuando hablamos de procesos en los que intervengan, por ejemplo, hornos de inducción o soldadura por arco.

Pero ha sido la introducción masiva de las tecnologías inalámbricas tanto en el sector doméstico como en las oficinas, lo que ha hecho posbile la aparición de soluciones inalámbricas avanzadas a precios reducidos. Esta evidencia, junto a la estandarización promovida por las empresas del sector de las telecomunicaciones en el ámbito de las comunicaciones inalámbricas de corto alcance (802.11, Bluetooth, ZigBee (1), RFID) ha permitido una incipiente penetración de las mismas en los procesos industriales.

Tras el paso de la tecnología analógica a la digital, la industria tiene ante sí una nueva revolución, un salto tecnológico que llevará de la tecnología digital cableada a la tecnología wireless. ¿Dará la industria el paso definitivo? Y, lo más importante, ¿dar el paso comporta riesgos, o son todo ventajas? Juzguen ustedes.

(1) ZigBee es el nombre de la especificación de un conjunto de protocolos de alto nivel de comunicación inalámbrica para su utilización con radios digitales de bajo consumo, basada en el estándar IEEE 802.15.4 de redes inalámbricas de área personal (wireless personal area network, WPAN). Su objetivo son las aplicaciones que requieren comunicaciones seguras con baja tasa de envío de datos y maximización de la vida útil de sus baterías.

En principio, el ámbito donde se prevé que esta tecnología cobre más fuerza es en domótica debido a diversas características que lo diferencian de otras tecnologías, como su bajo consumo, su topología de red en malla y su fácil integración (se pueden fabricar nodos con muy poca electrónica).

Wireless, para qué y para quién

Las experiencias más tempranas del wireless en el entorno industrial se llevaron a cabo hace aproximadamente entre 5 y 6 años, y al principio, se utilizaron equipos domésticos. El primer sector en adoptar las tecnologías inalámbricas fue la industria del automóvil y, en la actualidad, las industrias más interesadas en adoptar estas tecnologías están siendo las de los sectores petroquímicos y del gas, la industria química y la de pasta y papel, así como la de tratamiento de aguas y aguas residuales. Asimismo, se ha demostrado que las aplicaciones wireless resultan muy interesantes en la supervisión remota de pozos de bombeo de gas y petróleo, estaciones de gaseoductos y plataformas de producción.

Las aplicaciones inalámbricas son útiles en cualquier sector industrial y cualquier tipo de planta, pero, sobre todo, resuelve un problema, hasta ahora insalvable, en el caso de que exista la necesidad de llevar una señal de un lado a otro y no sea posible tirar un cabe; en este sentido refinerías de petróleo, estaciones de bombeo o depuradoras de agua, ejemplifican la espectacular aportación de las tecnologías inalámbricas.

Por otro lado, estas tecnologías tienen mucho que aportar cuando interviene el factor movilidad. En las plantas industriales los autómatas van, vienen, rotan, suben, bajan, los robots andan soldando y las pinzas realizan movimientos a todos lados; entre tanto hay que recoger las señales y enviarlas con fiabilidad y precisión al sistema que controla todo el proceso. Eliminar, por ejemplo, un cable de señales que está permanentemente en movimiento y viéndose sometido a desgaste y rotura, constituye una enorme ventaja. Como vemos, no es sólo una cuestión de eliminar hilos, sino que la transmisión de informaciones procedentes de dispositivos de campo aumenta la fiabilidad de las instalaciones y abre un vasto campo a la hora de diseñar maquinaria con partes móviles.

En cuanto al tipo de datos a manejar, podríamos clasificar los requerimientos de la industria en tres niveles. La función más simple serían las señales punto a punto, que sirve para saber desde un punto, si algo está activado o no en otro punto a distancia.

Después encontramos la integración de señales de entrada y salida inalámbricas integradas en un bus de campo; poder colocar aparatos que recojan las señales de las partes móviles de las máquinas y las envíen de forma inalámbrica a la estación central, aumenta la comodidad, la fiabilidad y la precisión en la movilidad de tales dispositivos móviles. En el estadio más complejo se situaría la transmisión de datos, como por ejemplo cámaras de vigilancia sobre Ethernet, autómatas comunicándose entre ellos o alguien programando un autómata desde un portátil.

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Algunas ventajas

En general los sistemas wireless son sencillos de implementar, ya que no requieren programación y la configuración es mínima; ahorran tiempo, ya que su instalación es mucho más rápida que la del cableado convencional; ahorra dinero, pues evita la costosa obra del cableado convencional así como equipos y materiales de instalación, y no tienen mantenimiento.

Una de las ventajas que la industria de procesos puede obtener de las comunicaciones wireless es la facilidad que éstas ofrecen para las tareas de diagnóstico; poder reunir información de cualquier punto del proceso sin el coste de los cables y de la infraestructura que estos precisan, además de los frecuentes cambios que requiere la instalación de cableado, constituye uno de los mayores beneficios. Otro elemento significativo es que, como los sistemas wireless no precisan de instalación, tomar la decisión de invertir en ellas resulta más fácil, ya que es posible implementar progresivamente un único transmisor wireless en distintos entornos y aplicaciones. En este sentido cabe comentar que una estación base wireless puede soportar 42 dispositivos diferentes para medir y monitorizar variables como temperaturas y presiones.

El estándar Bluetooth es una opción idónea para las plantas de producción

El estándar Bluetooth es una opción idónea para las plantas de producción.

Uno de los problemas más importantes con los que se encuentran las empresas en el sector industrial es la cobertura fiable, rápida y segura en grandes extensiones como almacenes y sus alrededores. En estos entornos cablear es difícil, y además se requiere una solución que responda de manera fiable a la reflexión de los materiales tales como, obstáculos en movimiento o estanterías metálicas. Además, en muchos casos es necesario extender las comunicaciones a las inmediaciones de los edificios o almacenes para poder acceder a las comunicaciones en el exterior. Todo ello, sin duplicar infraestructuras y con el mismo sistema de gestión intuitivo. La solución para extender la cobertura en grandes extensiones disminuyendo el cableado es mediante mallado, ya que sólo es necesario que tengan conexión a cable un reducido número de puntos de acceso. No obstante, el ancho de banda, y por lo tanto la velocidad a la que los usuarios se comunican, puede verse afectada por cada “salto” en esta topología. Las empresas proveedoras de soluciones inalámbricas ya se están ocupando de solucionar estos inconvenientes. Otro aspecto en el que los proveedores trabajan es en la mejora de la fiabilidad en las comunicaciones, especialmente en entornos hostiles, como obstáculos y metales, mediante complejos mecanismos de combinación de señales que potencian la recepción y la emisión en las comunicaciones.

Interferencias y fenómenos atmosféricos

Determinados fenómenos atmosféricos influyen en la señal, como es el caso de la lluvia; una lluvia copiosa, de aproximadamente 50l por m_/h, se corresponde con una atenuación 0,02dB/km. Otro ejemplo es el viento. El viento fuerte no influye sobre la señal de radio pero sí puede tener un efecto mecánico sobre las antenas. Un pequeño desplazamiento de éstas de unos pocos cm puede suponer la pérdida del enlace de radio ya que ese desplazamiento se traduce en metros a varios kilómetros de distancia.

Porqué le llaman WiFi cuando quieren decir WLAN

En realidad, Wi-Fi es una marca de la Wi-Fi Alliance (anteriormente la WECA: Wireless Ethernet Compatibility Alliance), la organización comercial que adopta, prueba y certifica que los equipos cumplen los estándares 802.11. Wi-Fi es un sello que sirve para certificar que un producto cumple con los estándares 802.11. WiFi hace referencia al sistema de comunicación WLAN, la alternativa inalámbrica a las redes LAN cableadas; en definitiva a una red inalámbrica de área local.

Bluetooth versus Wi-Fi

Bluetooth se ha convertido en una tecnología ideal para el sector fabril, pues ofrece fiabilidad, rapidez y seguridad de los datos, que viajan encriptados, y trabaja en distancias medias y cortas hasta 500 metros. Se trata de una tecnología muy robusta, que soporta interferencias porque va saltando de un canal a otro constantemente (1.600 veces por segundo), entre los 79 de que dispone; ello permite que en un entorno muy pequeño puedan trabajar simultáneamente muchos aparatos. El inconveniente de Bluetooth es que fue diseñado para el ámbito doméstico (se ideó para eliminar los cables entre los teléfonos móviles, ordenadores portátiles y otros dispositivos informáticos y de comunicación dentro de un radio de 10 metros) y emite a una potencia muy baja, a 100 milivatios, que es lo máximo permitido en España. Asimismo, su eficiencia depende del aparato así como de las condiciones ambientales. Por otra parte, el ancho de banda en Bluetooth no es muy elevado, así que llevar datos a 1 megabit por segundo, como máximo, es suficiente para la comunicación punto a punto o en bus de campo, pero cuando se necesita ancho de banda esta tecnología no es la más recomendable.

¿Sabía que…

El nombre de Bluetooth viene de Harald Bluetooth, un Vikingo y rey de Dinamarca entre los años 940 a 981, que unió Dinamarca y Noruega, y que fue reconocido por su capacidad de ayudar a la gente a comunicarse?

El WLAN, o red de área local inalámbrica, popularmente llamada Wi-Fi, tiene como mayor ventaja su gran ancho de banda, lo que permite dar cobertura a redes muy amplias, ideal cuando se requiere itinerancia (2) o roaming, como en el control de carretillas con palés, por ejemplo. Trabaja en una banda de frecuencia de 4 gigahercios, pero sólo tiene 13 canales, frente a los 79 de Bluetooth, aunque se trata de canales muy grandes. Cuando un aparato transmite vía WLAN se queda dentro del mismo canal (los datos viajan en todo momento a través de un único canal), de modo que cuando hay una interferencia se estropea una secuencia de la señal. Además, WLAN sólo permite el uso de tres canales de manera simultánea.

(2) La itinerancia (en inglés, y popularmente, roaming) es un concepto utilizado en comunicaciones inalámbricas que está relacionado con la capacidad de un dispositivo para moverse de una zona de cobertura a otra. El concepto de roaming o itinerancia, cuando es utilizado en las redes Wi-Fi, significa que el dispositivo Wi-Fi cliente puede desplazarse e ir registrándose en diferentes bases o puntos de acceso.

Bluetooth

Características

El Bluetooth es un sistema con un estándar bien establecido (estandarizado según IEEE 802.15.1), trabaja en una banda de frecuencia de 2.4 GHz y pueden usarse globalmente gratuitamente y sin licencia. Se trata de una tecnología de transmisión rápida FHSS, con 79 canales y 1.600 saltos de frecuencia por segundo, lo que hace de él un sistema muy fiable en entornos industriales.

El estándar Bluetooth ofrece un alto grado de seguridad de los datos (encriptación de 128-bit, autentificación y aparatos ocultos). Asimismo, trabaja con regulación automática de potencia de transmisión y dispone de corrección de errores integrada (FEC), en torno a un 1.2% BER (tasa de error de bits), de modo que la necesidad de repetición de paquetes está virtualmente eliminada.

WLAN

Características

Estandarizado según IEEE 802.11, el WLAN es también un sistema estable, que trabaja en bandas de frecuencia de 2.4 GHz y 5 GHz y, como en el caso del Bluetooth, puede usarse globalmente gratuitamente y sin licencia. Con tecnología de transmisión DSSS, cuenta con entre 11 y 13 canales, 3 de los cuales no se solapan.

El WLAN ofrece un muy alto grado de seguridad de datos, gracias a los mecanismos de encriptación y autentificación, una transmisión transparente de protocolos IP, y un gran ancho de banda, hasta 54 Mbps (aproximadamente 25 Mbps neto).

Así, vemos que la idoneidad de estas tecnologías viene determinada por el tipo de aplicación. En este sentido Jordi Forn, gerente de Forn Valls, S.A. nos pone como ejemplo el enlace de un interruptor de posición o un interruptor de pedal, que “suele hacerse –nos explica– mediante Bluetooth, por lo compacto, económico y por el bajo consumo del emisor”. Por su parte Álvaro García-Sampedro, Jefe de producto de Phoenix Contact, expone sobre WLAN que “se trata de una tecnología que funciona muy bien para enviar grandes volúmenes de datos, pero para manejar pequeños paquetes de información no vale la pena malgastar un canal tan ancho.”

¿Y qué hay de WiMax?

WiMax significa Worldwide Interoperability for Microwave Access, (Interoperabilidad Mundial para Acceso por Microondas). Es un estándar de transmisión inalámbrica de datos (802.16 MAN) que proporciona accesos concurrentes en áreas de hasta 48 km de radio y a velocidades de hasta 70 Mbps, utilizando tecnología que no requiere visión directa con las estaciones base.

WiMax es un concepto parecido a Wi-Fi pero con mayor cobertura y ancho de banda. Wi-Fi fue diseñado para ambientes inalámbricos internos como una alternativa al cableado estructurado de redes y con capacidad sin línea de vista de muy pocos metros. WiMax, por el contrario, fue diseñado como una solución de última milla en redes metropolitanas (MAN) para prestar servicios a nivel comercial.

Tecnología de Identificación por Radiofrecuencia

Aunque la tecnología de identificación por radiofrecuencia RFID ya está siendo implantada en entornos industriales, especialmente en aplicaciones como el control de la cadena de suministro y producción, su uso se ha extendido también a los controles de seguridad gracias a las posibilidades que ofrece. Las funcionalidades de ubicación aplicadas a la tecnología RFID permiten emitir alarmas y saber el punto exacto donde se han producido. Esta facilidad puede aplicarse tanto a la protección de personas como a las labores de mantenimiento. Una de las aplicaciones con más éxito consiste en la implementación de RFID activo para el control de maquinaria móvil o para garantizar que no se producen pérdidas de inventario valioso. Si un activo sobrepasa un límite, puede enviarse una alarma y tomar acción en ese preciso momento. De igual manera, puede ubicarse maquinaria móvil evitando búsquedas innecesarias.

Aplicación wireless en la planta de Volkswagen en Pamplona

Aplicación wireless en la planta de Volkswagen en Pamplona.

Cuestión de mercado

Los anuncios continuos de mejoras en las tecnologías inalámbricas, como el aumento de velocidad de WLAN hasta alcanzar las prestaciones de WiMax, o el incremento en la velocidad de datos de Bluetooth, que se integrará en el rango Gigabit, provocan cierta confusión y ello paraliza el abordar la decisión de incorporar un cambio tecnológico en un sector como el de procesos industriales, de por sí, conservador. Sin embargo, no basta con lanzar al mercado una tecnología mejorada sino en la adopción de las tecnologías por parte de los usuarios, o lo que es lo mismo, en el poder de mercado de las empresas que ofertan dichas tecnologías y en las alianzas estrategias asociadas.

En este sentido, WLAN y Bluetooth están muy bien posicionadas; se trata de tecnologías con estándares estables y sólidamente establecidos, que se han impuesto en el mercado a través de la electrónica de consumo y en la empresa, requisitos necesarios para que una tecnología se adopte en la automatización industrial. Sólo una vez garantizada la viabilidad de la tecnología y su disponibilidad a bajo coste es cuando dicha tecnología entra en la industria. Para que una tecnología sea adoptada, pues, por sector industrial debe tener la garantía de un estándar estable, haber demostrado su efectividad después de haber sido puesta a madurar en el mercado del gran consumo y estar lo suficientemente amortizada para disponer de ella a precios razonables.

Hoy se están llevando a cabo numerosas investigaciones con nuevos sistemas inalámbricos, pero a estos todavía les queda por resolver gran número de cuestiones reguladoras, demostrar sus prestaciones en el terreno práctico y solucionar los problemas que surgen de operar en la misma banda de frecuencia que otros sistemas inalámbricos, de modo que no vale la pena esperar a que lleguen, al fin y al cabo, está claro que WLAN y Bluetooth han llegado para quedarse.

“La tecnología inalámbrica no va a sustituir al cable”

Entrevista a Álvaro García-Sampedro, jefe de producto de Phoenix Contact, S.A.

Mónica Daluz 10/07/2008

Álvaro García-Sampedro es Jefe de producto de Phoenix Contact, compañía dedicada a la fabricación de conexión eléctrica y técnica de automatización industrial, que cuenta en la actualidad con más de 80 años de historia y con 9.300 colaboradores, 40 filiales y 30 representantes en otros países.

Álvaro García-Sampedro, Ingeniero industrial

Álvaro García-Sampedro, Ingeniero industrial.

¿Hasta qué punto van a penetrar las tecnologías inalámbricas en las plantas de producción industriales? ¿Llegarán a sustituir al cableado convencional?

Estas soluciones no van a sustituir al cable; lo que hacen es complementarlo. Además, en cualquier caso siempre va a ser necesaria una fuente de alimentación. Las tecnologías inalámbricas en la industria sirven para solucionar problemas a los que el cable no puede dar solución o bien su resolución es muy cara.

Póngame algún ejemplo…

Puede servir para aplicar a partes móviles de una maquina, para dar cobertura de Ethernet a elementos que se mueven, como carretillas, o en una industria donde sea necesario recibir una señal y sea imposible colocar cable por impedimentos físicos, como la existencia de una carretera. El wireless nos permite enviar datos de un lado a otro entre dos puntos cuando en medio de ellos existe un obstáculo insalvable, como un río, o bien, cuando debemos solucionar la comunicación en una máquina que está produciendo y no se puede parar…

¿Está resuelto el tema de la seguridad de los datos?

En WLAN los sistemas de seguridad son los mismos que en el ámbito doméstico. En cualquier caso, es más fácil pinchar un cable que “coger” una información codificada que viaja por el aire. En un momento dado, alguien podría hacerse con ella, pero no podría entenderla…

Tienen ustedes una tecnología propia, el Trusted Wireless, ¿qué es exactamente?

Se trata, por decirlo de un modo sencillo, de un Bluetooth mejorado y tiene la particularidad de estar específicamente pensado para su aplicación en entornos industriales. El Trusted Wireless está diseñado para transmitir de forma fiable señales analógicas, digitales y de comunicación sobre grandes distancias, superiores incluso a los 3-5 kilómetros. Con Trusted Wireless utilizamos una tecnología de radio que proporciona una transmisión muy fiable y robusta. Además es fácil de usar e instalar y muy sencillo de configurar; no se precisan conocimientos específicos.

Otra de las ventajas de esta opción es que nuestra gama de soluciones es tan amplia que podemos cubrir cualquier tipo de necesidad con independencia del tipo de señal, distancia, etc.

La transición al ‘wireless’ es ya un proceso imparable en la industria pero, aún hay quien se resiste, ¿no es así?

Sí, lo cierto es que cuesta convencer a la gente. Es la parte más difícil, que se fíen de estas tecnologías. Pero las tecnologías inalámbricas poco a poco se abren paso en la industria; no cabe duda de que el interés es cada vez mayor. Nosotros impartimos cada año entre 10 y 20 seminarios sobre tecnologías wireless, lo que viene a suponer unas 1.5000 personas.

En cualquier caso, ¿el futuro nos lleva a hacia una industria sin cables?

Poco a poco el sector industrial va a perder el miedo y las tecnologías inalámbricas van a ser consideradas una solución válida para solucionar problemas.

¿En qué mejorará el wireless durante los próximos años?

Nos ofrecerá más capacidad de interconexión, más facilidad de uso y una mejor integración.

“Las redes inalámbricas son menos fiables y seguras que las redes cableadas”

Entrevista a Juan Gabriel Bergas, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de Catalunya

Mónica Daluz 10/07/2008

La tecnología inalámbrica ofrece menos fiabilidad y seguridad que el cable. Así lo afirma Juan Gabriel Bergas, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universitat Politècnica de Catalunya, quien explica que Las redes inalámbricas están limitadas por los retardos en la comunicación (latencia), la pérdida de datos, la falta de sincronización temporal o el elevado número de nodos”.

Juan Gabriel Bergas, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Politécnica de Cataluña

Juan Gabriel Bergas, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Politécnica de Cataluña

¿Son las tecnologías inalámbricas una alternativa real en los procesos industriales?

Las redes inalámbricas son inherentemente menos fiables y seguras que las redes cableadas. Estos dos factores limitan la penetración de las tecnologías inalámbricas en muchos sectores. Por ejemplo, los fabricantes de coches son reacios a la instalación de redes inalámbricas en el automóvil, especialmente en lo referente a sistemas críticos de seguridad, tales como los frenos o la dirección, en los cuales la perdida de algún dato puede resultar desastrosa para el vehículo.

¿Dónde radican exactamente las complicaciones o inconvenientes de estas soluciones tecnológicas en su aplicación industrial?

Los principales factores que limitan una utilización más amplia de las comunicaciones inalámbricas son los retardos en la comunicación (latencia), la pérdida de datos, la falta de sincronización temporal o el elevado número de nodos. En los sistemas industriales, las comunicaciones y el control van íntimamente ligados y no se pueden estudiar por separado. La pregunta que se deriva de la consecuencia anterior es pues: ¿Qué cantidad de datos se pueden perder sin que el sistema realimentado de control pierda fiabilidad?

En definitiva, en los procesos de fabricación real-time, conjuntamente con la fiabilidad, también se requiere un comportamiento temporal definido y constante bajo cualquier circunstancia.

¿Cuáles son los sectores industriales más adecuados para la introducción de las tecnologías inalámbricas?

Aquellos en los que las tecnologías que intervienen no son inherentemente real-time, es decir, aquellos procesos que permiten una menor exigencia temporal y no requieren ser tan estrictos en la latencia del sistema de comunicaciones.

Sectores con dicho perfil son abundantes; ahí está la logística y el almacenaje, el etiquetado, la lectura de contadores, la domótica… Pero sin duda alguna el gran reto actual consiste en la introducción de dichas tecnologías en los sectores intrínsecamente real-time, como el control industrial.

¿Podría comentar las distintas tecnologías inalámbricas con las que cuenta actualmente el sector industrial y citar algunas de sus ventajas e inconvenientes?

En las tecnologías wireless podemos distinguir dos grandes familias: las WPAN (Wireless Personal Area Network) y las WLAN (Wireless Local Area Network). Para su introducción en el sector industrial, parece ser que las que se encuentran mejor posicionadas son las tecnologías pertenecientes a la familia WPAN, por se reducido consumo, capacidad de gran número de nodos y reducida y constante latencia.

Dentro de las tecnologías WPAN se pueden destacar cinco. En primer lugar la tecnología de Identificación por Radio Frecuencia, la RFID, que ofrece poca flexibilidad, consumo inferior a 1 mW y rango muy reducido. Otra tecnología es la ZigBee: IEEE 802.15.4 (20-250 kbit/s), tiene mucha flexibilidad en su configuración de red, su velocidad de transmisión es excesivamente reducida y su potencia también reducida. Otra opción es WISA: Wireless Interface to Sensors and Actuators, basada en IEEE 802.15.1 (1 Mbit/s), soporta hasta 32 bits de carga, 120 nodos y su consumo es inferior a 1 mW. Bluetooth, por su parte, ofrece una velocidad de transmisión superior a 1 Mbit/s, y rango entre 1 y 100 metros (a mayor longitud mayor potencia, entre 1 y 100 mW). Al aumentar el número de nodos disminuye su eficacia debido al método de control de acceso al medio que utiliza. Y por último, cabe mencionar la tecnología UWB, todavía muy incipiente, con una velocidad de transmisión muy elevada (superior a los 100 Mbits/s),y un muy reducido consumo. Presenta aún algunos problemas de regulación.

En clave de opinión: Impresiones de Jordi Forn, gerente de Forn Valls sobre las tecnologías inalámbricas

Mónica Daluz10/07/2008

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Jordi Forn, gerente de Forn Valls

Jordi Forn, gerente de Forn Valls.

Comente alguno de los rasgos más sobresalientes del proceso de introducción de las tecnologías inalámbricas en los procesos industriales.

Para empezar, la introducción de las tecnologías inalámbricas en el sector industrial ha sido posterior a su implantación en el ámbito doméstico debido, principalmente, a la seguridad que debe garantizar el sistema. En cuanto a sectores pioneros en aplicar esta tecnología, el de las aplicaciones médicas podría ser el más representativo. Por otra parte, una construcción robusta, de mayor calidad y la elección de componentes adecuados, como son los conectores, son las principales características de las aplicaciones en el ámbito industrial.

¿Qué tecnologías inalámbricas se están utilizando actualmente el sector industrial?

La tecnología WiMax, con unas distancias de cobertura mucho mayores que WLAN, permite mayor movilidad, pero sobre todo la posibilidad de una interacción remota a través de una intranet.

Las redes 3G, actualmente utilizadas en la telefonía móvil y que admiten la transmisión de datos, también constituyen una opción interesante para distancias importantes.

El sistema Bluetooth, por su parte, es muy compacto y económico, utiliza mucha menos potencia de emisión, con lo que la velocidad de transferencia también es menor, pero permite utilizar pequeñas baterías para su alimentación y es utilizado para pequeños enlaces.

¿Cree que está suficientemente resuelto el tema de la seguridad de los datos en las tecnologías inalámbricas?

En su conjunto, creo que sí. Por un lado, los equipos WLAN suelen permitir la opción de cifrado entre los dispositivos enlazados. En el caso del Bluetooth, su seguridad se basa en la autenticación y la codificación. Además, mediante la redundancia se aumenta la fiabilidad del sistema.

¿En qué aspectos se ha beneficiado el sector industrial con la aparición de las tecnologías inalámbricas?

El aspecto más destacable es la fácil conectividad entre PC, notebook, PDA y la máquina a programar.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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