Seducción en la piel, ¡comienza el espectáculo!

Fachadas singulares
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OSSIER FACHADAS SINGULARES
Entrevista a Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia.

La nueva producción arquitectónica concede a la envolvente un protagonismo renovado y rotundo. El hartazgo ornamental de siglos pasados llevó en su día a la entronización del minimalismo formal, al rechazo de lo accesorio y del ornamento. Hoy, la evolución y adaptación de la disciplina arquitectónica nos ha conducido desde envolventes discretas y sugerentes, de una transparencia conceptual que dejaba al desnudo el interior del edificio, su función, a otras excesivas, licenciosas y seductoras, capaces de trocar su interior en un enigma o, más aún, en una sorpresa. ¿Añadir valor?, ¿ofrecer espectáculo? Se anuncia la llegada de la fachada mediática, la fachada digital.
La incorporación de las tecnologías de la imagen, así como de las TIC, posibilitarán la proliferación de membranas cambiantes e interactivas, con edificios que reaccionarán físicamente para adaptarse a las distintas necesidades o circunstancias variando la forma física, la configuración espacial y funcional, la apariencia estética global, o los niveles de luz, tanto natural como artificial.
A más complejidad, precisión, industrialización y tecnología, más juego, más expresión lúdica, más seducción. Serigrafías, láminas cortadas a láser, tubos de vidrio, mallas de colores, pantallas perforadas o revestimientos cerámicos, junto con la alta tecnología de la imagen, con pantallas de led gestionadas por procesadores informáticos, son algunos de los recursos de este nuevo ornamento, que sale de su escondite pavoneándose con descaro. Envoltorios dotados de expresividad variable, que buscan la interacción; pieles tatuadas por elementos activos que parecen cobrar vida. Colocada al servicio de la expresión, de la comunicación, la envolvente experimenta sobre nuevas vías a través de las que contarnos su particular historia, empujando por tener, también, un papel en la era 2.0.
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DOSSIER FACHADAS SINGULARES

Las tecnologías de visualización digital traerán membranas interactivas

Llega la fachada mediática, la fachada digital

Mónica Daluz
27/11/2009

La nueva producción arquitectónica concede a la envolvente un protagonismo renovado y rotundo. El hartazgo ornamental de siglos pasados llevó en su día a la entronización del minimalismo formal al rechazo de lo accesorio y del ornamento. Hoy, la evolución y adaptación de la disciplina arquitectónica nos ha conducido desde envolventes discretas y sugerentes, de una transparencia conceptual que dejaba al desnudo el interior del edificio, su función, a otras excesivas, licenciosas y seductoras, capaces de trocar su interior en un enigma o, más aún, en una sorpresa. ¿Añadir valor?, ¿ofrecer espectáculo? Se anuncia la llegada de la fachada mediática, la fachada digital.

En la Ciudad de las Artes y las Ciencias, este singular edificio, L'Hemisfèric...

En la Ciudad de las Artes y las Ciencias, este singular edificio, L’Hemisfèric, es como un caparazón formado por una parte central fija (la cubierta opaca) y unos elementos laterales móviles que son los parasoles y las cancelas que componen la parte transparente.

La incorporación de las tecnologías de la imagen, así como de las TIC, posibilitarán la proliferación de membranas cambiantes e interactivas, con edificios que reaccionarán físicamente para adaptarse a las distintas necesidades o circunstancias variando la forma física, la configuración espacial y funcional, la apariencia estética global, o los niveles de luz, tanto natural como artificial.

A más complejidad, precisión, industrialización y tecnología, más juego, más expresión lúdica, más seducción. Serigrafías, láminas cortadas a láser, tubos de vidrio, mallas de colores, pantallas perforadas o revestimientos cerámicos, junto con la alta tecnología de la imagen, con pantallas de led gestionadas por procesadores informáticos, son algunos de los recursos de este nuevo ornamento, que sale de su escondite pavoneándose con descaro. Envoltorios dotados de expresividad variable, que buscan la interacción; pieles tatuadas por elementos activos que parecen cobrar vida. Colocada al servicio de la expresión, de la comunicación, la envolvente experimenta sobre nuevas vías a través de las que contarnos su particular historia, empujando por tener, también, un papel en la era 2.0.

Pero la incorporación de elementos activos y de tecnologías de la información no solamente pretende el impacto visual. El envoltorio será capaz de obtener infinidad de datos del interior y del exterior del edificio, en función de los cuales actuará, en su etapa de uso.

Sobre estas líneas, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe; singular en su geometría, su estructura y los materiales que lo conforman...

Sobre estas líneas, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe; singular en su geometría, su estructura y los materiales que lo conforman. Ambos son obra del arquitecto valenciano Santiago Calatrava.

A través de pieles activas, inteligentes, el edificio se adaptará y reaccionará ante el medio externo; hoy ya es posible calentar o refrigerar el edificio creando una envolvente isoterma. Otra de las aplicaciones de las TIC en el cerramiento puede darse en el control logístico y la trazabilidad de los componentes de la fachada optimizando de este modo las fases de ejecución y deconstrucción, así como facilitar el cálculo de la huella ecológica del edificio.

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En la imagen, el Estadio Olímpico de Pekín, de Herzog&de Meuron, edificio en el que predomina principalmente su carácter formal sobre su carácter funcional. Tal como nos comenta Julen Astudillo, “la fachada del mismo puede ser un poco excesiva pero consigue convertir al edificio en el icono de los juegos olímpicos y en uno de los referentes de la ciudad. Además, unifica en un mismo elemento la fachada y la estructura portante, y mezcla materiales convencionales (acero) con materiales más novedosos (ETFE y PTFE)”.

Las tendencias más evidentes son, sin duda, la irrupción del elemento lumínico, junto a la proliferación de cerramientos extensamente acristalados. Esto último está contribuyendo al establecimiento de nuevas líneas de investigación en el sector del vidrio, y a su alrededor emerge toda una industria que deberá cubrir la creciente demanda de las nuevas posibilidades que se abren para este material, como los dobles acristalamientos en cuyo interior circulan fluidos, o vidrios capaces de cambiar sus propiedades de transmisión lumínica (pasar de transparentes a oscuros o translúcidos) frente a diferentes estímulos, como la aplicación de una corriente eléctrica o el cambio en las condiciones exteriores de luz o temperatura. La exploración de la fachada como envolvente climática incluye también la investigación sobre sistemas de generación energética.

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El Water Cube de PTW Architects en Pekín es un edificio en el que la fachada explica casi de forma literal la función para la que está destinado el edificio. “Asimismo –apunta Astudillo–, escoge un material (ETFE) y lo utiliza para solucionar por completo la envolvente del edificio (no en pequeñas zonas o limitándolo a la cubierta o la fachada). Este material convierte la fachada en un elemento activo frente a la intemperie permitiendo aislamiento en invierno y circulación de aire en verano.”

La industrialización del proceso constructivo y los avances en el aprovechamiento de la energía y del confort interior de los edificios así como la mejora en la relación del edificio con su entorno, colocan la envolvente del edificio en una posición de privilegio; avanzar en estos campos va a requerir la intervención de equipos multidisciplinares y un nuevo modo de abordar la ciencia arquitectónica, incluso un nuevo concepto de autoría forzado por la necesidad del trabajo en equipo y las aportaciones complementarias.

Pero otro debate discurre en paralelo al de los aspectos técnicos; el debate sobre la nueva función de la envolvente: la fachada como el gran comunicador. ¿Cómo hallar el equilibrio entre equipar edificios con superficies interactivas y crear nuevos conceptos en el contenido del mensaje? Los expertos aperciben cierto déficit conceptual en esta adecuación. ¿Veremos, pues, nuevas maneras de comunicar o un nuevo soporte para comunicar lo mismo? ¿Será el edificio, solamente el medio? ¿Acaso volverá el medio a ser el mensaje? ¿Cómo mantener la relación entre el edificio, la función para que es creado y su superficie exterior? Convertir las superficies arquitectónicas en vallas publicitarias no parece la mejor de las ideas…

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Ciudad del vino. El proyecto nació con una botella de vino del año 1929, el mismo en que nació Frank Gehry; fue la manera elegida por los Herederos del Marqués de Riscal para proponer al arquitecto del Guggenheim la empresa de diseñar el edificio del complejo bodeguero de la marca. El resultado, espectacular. Su concepto futurista rompe con la arquitectura bodeguera tradicional. Materiales y formas son lo más sobresaliente de esta propuesta que incorpora los colores de Marqués de Riscal en el titanio que recubre la estructura: rosa, que simboliza el vino tinto; oro, como la malla que recubre la botella, y plata, como la cápsula de la botella. En su interior hay un museo, un hotel de gran lujo con vistas a las viñas y al pueblo medieval de Elciego; un restaurante, asesorado por el prestigioso chef Francis Paniego; sala de convenciones, y spa de vinoterapia…

Sea como fuere, el nuevo vestuario que enfundará los edificios de la urbe que viene es extremado y sofisticado a un tiempo, rotundo y superficial a la vez, mutante y efímero, sorpresivo y tecnológico, pero sobre todo, seductor. La fachada mediática alimenta los sentidos y se entrega al juego de la ciudad-comercio. Sólo nos queda dejarnos conquistar por este trío, cada vez mejor avenido…: arte, arquitectura y tecnología.

Innovación en la fachada ligera

Fachada autoportante, ligera, multicapa y montada en seco, eran los requisitos que marcaron en su día el nacimiento de un nuevo concepto de cerramiento, la fachada ligera. Centros tecnológicos e industria se pusieron a trabajar para ofrecer los materiales y las soluciones necesarias para afianzar el proceso de industralización de la construcción.

En la actualidad las innovaciones más relevantes se están produciendo principalmente en la mejora de las características de los materiales componentes de las fachadas.

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Este’artefacto’ se llama BIX y se halla en Australia. Se trata de una premiada instalación interactiva de luces para la Kunsthaus Graz, un salón internacional de exposiciones de arte moderno y contemporáneo. BIX transforma la fachada principal oriental del edificio en una membrana cambiante e interactiva que transmite los procesos internos de la institución de arte al público. Bajo la fachada acrílica que da al río Mur y al centro de la ciudad, se desplegó una matriz de 930 anillos de lámparas fluorescentes cubriendo un área aproximada de 20 metros de altura por 40 metros de largo. Cada anillo de luz actúa como un píxel gigante, y su luminosidad se puede controlar por ordenador y variar infinitamente a razón de 18 valores por segundo. De esta manera se pueden generar patrones de luz de baja resolución sobre toda la fachada, visibles a una distancia considerable desde toda la ciudad.

Desde su inauguración, BIX es una de las pocas instalaciones permanentes de pantalla urbana a gran escala del mundo, dirigida por una entidad no comercial y exclusivamente diseñada y dedicada a mostrar producciones artísticas. El estudio de arte, arquitectura y tecnología, Realities United, nacido en 2000, explora el potencial estético y conceptual de los edificios, fusionando espacios arquitectónicos, información digital y comunicación.

En fachadas de tipo muro cortina, sin duda, el vidrio constituye una de las opciones preferidas de muchos arquitectos; las fachadas extensamente acristaladas son una de las tendencias más evidentes de la arquitectura moderna, tanto por su impacto visual como por la sensación de amplitud e iluminación que se consigue en el interior del edificio. Al respecto, Julen Astudillo, responsable del Área de Fachadas Ligeras del centro de investigación tecnológica, Cidemco, señala algunos de los avances más significativos en paneles de cerramiento de vidrio: “Nuevas tipologías de capas de recubrimiento, que implican mejoras significativas en el control de transmisiones no deseadas (calor, ruido, radiación ultravioleta) sin que se vea afectada la capacidad de transmisión luminosa del vidrio; mejoras en las tecnologías de serigrafiado que permiten crear cualquier tipo de patrón (incluso fotos realistas) en la superficie del vidrio; incorporación de elementos activos en el bloque de vidrio (LED, células fotovoltaicas, etc.), y utilización de elementos que reaccionan al entorno o a señales del usuario para variar la apariencia física del vidrio (cristal líquido, vidrios fotocromáticos, etc.)”. A esto se une la investigación en el campo de los nuevos materiales que en un futuro llegarán a sustituir al vidrio como material de cerramiento transparente, como el policarbonato.

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Vista nocturna del edificio Pórtico, ganador del premio MIPIM 2007 al Mejor Edificio de Oficinas del Mundo. Diseñado por el arquitecto Rafael de La-Hoz en colaboración con el estudio de arquitectura SOM (Skidmore Owings & Merrill). Situado en el Campo de las Naciones de Madrid, se trata de un edificio sostenible de líneas rectas, en forma de ‘H’. El ahorro energético se aborda desde la minimización de requerimientos en el propio diseño arquitectónico. Consecuencia de ello es la forma del edificio, su configuración en forma de ‘H’, la flexibilidad y modularidad en la compartimentación, la cubierta y las pantallas solares de las fachadas Este y Oeste que, con una cortina metálica exterior, permiten la visión y el paso de la luz natural en el interior, a la vez que apantallan la radiación directa.

Por lo que a la perfilería respecta, los principales avances se centran en la utilización de materiales composites y nano materiales. Así lo explica Astudillo: “Se está empezando a verificar el comportamiento y las posibilidades de utilización de nuevos materiales compuestos que sustituyan al aluminio y al acero como perfilería en los cerramientos. Estos materiales tienen un mejor comportamiento térmico (se evita la necesidad de rotura de puente térmico), mecánicamente tienen prestaciones similares o mejoran las del aluminio y ofrecen otras ventajas como mejor envejecimiento, ausencia de corrosión, mayor flexibilidad formal y un menor peso por metro lineal”.

Así mismo en los sistemas de sellado se está produciendo un gran desarrollo en estos materiales desde el punto de vista de las características mecánicas, facilidad de colocación y de su durabilidad.

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La instalación de luces interactivas SPOTS es una fachada-membrana comunicativa pública a gran escala en Berlín que se inauguró en noviembre de 2005. Spots consta de una matriz de luces de unas 1.800 lámparas fluorescentes que se integra en la fachada ventilada de cristal del edificio existente en Potsdamer Platz 10. Un ordenador central conectado a un sistema de bus controla todas las lámparas individualmente, ajustando su luminosidad o encendiéndolas y apagándolas. Como consecuencia, en la fachada se recrean diseños, gráficos y secuencias de animación al mover las imágenes luminosas.

Otro de los ámbitos en los que se está dando una gran innovación es en la incorporación de elementos activos (tipo LED) a los sistemas de cerramiento los cuales permiten convertir la fachada en una gran pantalla de vídeo o crear efectos de iluminación imposibles hasta ahora. “Este fenómeno –nos cuentan desde Cimenco– es muy claramente visible en gran parte de los últimos edificios que se están construyendo en Asia, donde, quizás también debido a motivos culturales, cada edificio intenta destacar sobre el vecino mediante formas de iluminación cada vez más espectaculares”.

“Asimismo -prosigue nuestro interlocutor- también se está empezando a producir la incorporación de sistemas de TIC (tecnologías de la información y de la comunicación) a la envolvente de los edificios. Sistemas que permiten extraer los datos, principalmente térmicos, del entorno y modificar el comportamiento de la envolvente y del edificio para acomodarse a las características propias del momento”.

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Y como tendencia más evidente en fachada, la utilización del elemento lumínico como un material arquitectónico más. Un recurso que confiere un valor añadido al edificio en su conjunto, siempre que cumpla con los requisitos de funcionalidad, sostenibilidad y eficiencia. En este sentido, cabe señalar la proliferación de empresas dedicadas a la elaboración de proyectos de iluminación de fachadas por LED.

Cerramientos superiores: las cubiertas

Cubiertas laminadas, ajardinadas, ventiladas, estancas fotovoltaicas, acristaladas, o cubiertas móviles son algunos ejemplos de cerramientos superiores en los que las modernas técnicas de construcción y los nuevos materiales han hecho posible ampliar el abanico de la cubrición. Su clasificación se realiza en función de la pendiente de la cubierta y también de su comportamiento higrotérmico, lo que, a su vez, está ligado al tipo y colocación del material aislante. Los nuevos requerimientos del Código Técnico de la Edificación limitan variantes como las condensaciones, los niveles de ruido, así como la resistencia al fuego.

Ejemplo del protagonismo de la iluminación en las nuevas tendencias en fachada...

Ejemplo del protagonismo de la iluminación en las nuevas tendencias en fachada. Las lamas de vidrio de diferentes inclinaciones y opacidades, provocan juegos de luces con las chapas de aluminio que forran el hormigón, según el momento del día y la estación del año. En la imagen, su estampa más característica, su iluminación nocturna: más de 4.000 dispositivos luminosos que utilizan tecnología LED y permiten la generación de imágenes luminosas en su fachada.

El papel de la eficiencia

Un aspecto que está adquiriendo gran importancia en los últimos años es la colocación de sistemas de generación energética a la envolvente mediante la utilización de placas fotovoltaicas. El principal problema de este tipo de sistemas es su coste y su baja eficiencia (se aprovecha alrededor de un 12 a un 25% de la energía recibida). El interés que suscitan en la actualidad las energías renovables hace prever que en los próximos años se produzcan avances significativos en esta línea.

Otras innovaciones en materia de eficiencia se están produciendo en el campo de los cerramientos acristalados. La empresa IntelliGlas, por ejemplo, comercializa el Sistema RadiaGlass, consistente en un doble acristalamiento por el que circula agua que permite calentar y refrigerar edificios. El elemento emisor es una superficie de vidrio, por lo que las aplicaciones del sistema son múltiples: muros cortina, particiones interiores, lucernarios, cubiertas acristaladas, radiadores, paneles térmicos y fotovoltaicos. Ofrece múltiples ventajas en términos de eficacia, eficiencia energética y de diseño, lo que permite más flexibilidad a la hora de proyectar. “La idea de RadiaGlass –afirman desde IntelliGlass– surge de la necesidad de fabricar un acristalamiento ligero activo que facilite el uso de fachadas de vidrio en zonas con veranos muy calusoros. A través de un cerramiento ligero y activo se puede ahorrar en refrigeración y mejorar la eficiencia energética de un edificio sin perder la transparencia y los beneficios estéticos de una fachada de vidrio”.

El Reichstag, parlamento alemán, en Berlín. Norman Foster rediseñó el antiguo edificio con un innovador concepto de utilización de la energía...

El Reichstag, parlamento alemán, en Berlín. Norman Foster rediseñó el antiguo edificio con un innovador concepto de utilización de la energía. Destaca el gran captador de luz natural en la parte más alta del edificio, que conduce la luz al interior de la cámara del parlamento por medio de cientos de espejos que forman un cono invertido. También integra sistemas de ventilación natural y sistemas fotovoltaicos de generación eléctrica. Un ejemplo de fusión coherente entre bioclimatismo y vanguardia arquitectónica.

L'Oceanogràfic se halla en el complejo valenciano de la Ciudad de las Artes y las Ciencias...

L’Oceanogràfic se halla en el complejo valenciano de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La singularidad de este edificio son las cubiertas paraboloides hiperbólicas, diseñadas por el arquitecto Félix Candela. La también llamada ‘silla de montar’, fue una de las geometrías favoritas de Gaudí.

Y más allá de la eficiencia, existen proyectos verdaderamente ambiciosos. Es el caso del Vert Moulin Rouge. El arquitecto Luis de Garrido, junto con la arquitecta polaca Dorota Kesicka, ha realizado un proyecto para la ampliación sostenible del mítico Moulin Rouge, en Paris. “El Vert Moulin Rouge –afirma de Garrido– es un edificio 100% sostenible; bioclimático; prefabricado, desmontable y transportable; con todos sus componentes ecológicos y reutilizables; con ciclo de vida infinito; con un consumo energético cero, y no genera residuos”.

Agua Extrema...

Agua Extrema, un edificio efímero de 22 metros de altura y 36 de diámetro que sirvió para explicar los grandes fenómenos naturales durante la Expo de Zaragoza el año pasado. Es un ejemplo de cómo la arquitectura puede convertirse en componente de una vivencia de adquisición de información mediante inmersión en una experiencia física y sensorial compleja.

Rouge –afirma de Garrido– es un edificio 100% sostenible; bioclimático; prefabricado, desmontable y transportable; con todos sus componentes ecológicos y reutilizables; con ciclo de vida infinito; con un consumo energético cero, y no genera residuos”.

La característica más importante e innovadora del este proyecto es la red vegetal vertical de la fachada principal. Esta red vegetal, patentada por Luis de Garrido, está compuesta por un conjunto de componentes vegetales lineales cilíndricos tensados, a modo de tela de araña, sobre la fachada principal. La red protege al edificio de la radiación solar directa, evitando que se caliente en verano. La red vegetal está viva en cada momento, y evoluciona, en forma y color, con el transcurso del tiempo. La red consta de un conjunto de cilindros huecos de polipropileno reciclado. Los cilindros tienen un diámetro de 20 cm y una longitud variable. Cada cilindro está compuesto por un conjunto de celdillas reticulares, para dejar espacio para las raíces de las plantas, y está forrado por un tejido compacto de yute. Dentro de cada cilindro se asegura el riego continuado de las plantas, así como el correspondiente desagüe. Todos los cilindros se sujetan por medio de una red de cables tensados, que pasan por su interior. De este modo, en cada cilindro crece un conjunto de plantas diferente, y el conjunto se muestra como una red “viva” vegetal.

Vert Moulin Rouge es un proyecto para la ampliación sostenible del emblemático edificio parisino...

Vert Moulin Rouge es un proyecto para la ampliación sostenible del emblemático edificio parisino, firmado por los arquitectos Luis de Garrido y Dorota Kesicka.

Sede de Abertis, proyecto de Ricardo Bofill. Los alerones en la fachada en gran voladizo fino están pensados para ahorrar energía: actúan como reflectores para aumentar la luminosidad interior y crean sombras para proteger las fachadas del sol.

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OPINIÓN

Las innovaciones en las fachadas singulares deben ser fácilmente comprensibles y cuantificables

Entrevista a Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia

Mónica Daluz
27/11/2009

En estas páginas analizamos, con el responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas del centro tecnológico Cidemco, los avances más significativos que se están produciendo en el campo de la piel del edificio. Astudillo nos pone al día de la realidad del mercado y nos habla también de la situación de la inversión pública en tecnología en nuestro país.

Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia

Julen Astudillo, responsable del Área de Envolventes Arquitectónicas de Cidemco Tecnalia.

Además de la investigación científico-técnica, ¿a qué otros factores están ligadas las nuevas posibilidades arquitectónicas?

La fachada es, en cierto modo, la carta de presentación de un edificio con respecto a su entorno. Se puede apreciar de forma más sencilla una fachada innovadora o estéticamente rompedora que otros aspectos del sistema constructivo de un edificio. Esto implica que el sector de la envolvente sea un sector en el que es importante, por lo menos a nivel de los grandes edificios, incorporar los últimos avances en técnicas constructivas y nuevos materiales.

Esta necesidad de innovar conlleva un importante trabajo de investigación y ha conducido a que el sector de la envolvente sea un sector en el que, en el aspecto de diseño y fabricación, se esté altamente tecnificado (no tanto en el aspecto de colocación en obra) y tienda cada vez con más fuerza hacia la industrialización de todo su proceso productivo. La utilización, cada vez más amplia, de sistemas montados en fábrica (sistema Unitize) conlleva ya una industrialización de parte del proceso (los sistemas se montan en cadena). Esto implica que las empresas más grandes se encuentren a un paso de la industrialización definitiva de sus sistemas de producción y se están empezando a dar los primeros pasos de automatización del montaje en el edificio mediante la utilización de robots encargados de situar y colocar el módulo de fachada en su sitio definitivo (todavía a nivel muy experimental). En los próximos años, es probable, que determinados sistemas constructivos puedan construirse, transportarse y montarse de forma casi completamente automática.

Esta progresiva tecnificación, debida sobre todo a la necesidad de diferenciación que se está produciendo en el sector, ligado a la importancia que tiene la envolvente en el edificio, hacen que éste sea un sector en el que la investigación y como consecuencia de ella los nuevos materiales y sistemas constructivos se introduzcan con mayor facilidad que en otros campos de la construcción.

Hábleme de la aplicación de estas innovaciones, ¿cuáles son los mayores frenos a su uso generalizado: la viabilidad económica, el desconocimiento o falta de familiaridad con las nuevas soluciones por parte de los técnicos, la capacidad del industrial en la fase de ejecución…?

El principal problema que tienen todas estas innovaciones es su desconocimiento, la creencia de que implican un mayor presupuesto y la necesidad de realizar estudios técnicos con un cierto grado de complejidad, previos a la construcción del edificio para evaluar y seleccionar las tecnologías más adecuadas.

A nivel de grandes edificios no existe este problema ya que, por lo general, hay presupuesto y se intenta utilizar este tipo de innovaciones para singularizar la construcción. Aunque desgraciadamente muchas veces prima lo espectacular sobre lo eficiente y práctico.

En cuanto a edificios de menor presupuesto estas innovaciones van entrando poco a poco. En este tipo de edificios se suele buscar soluciones que estén ya ampliamente comprobadas y que sean económicamente factibles. Debido a esto y a que es habitual asociar innovación con mayor presupuesto, muchas de las tecnologías que ya existen tardan un poco en pasar a la generalidad de los edificios.

¿Cuáles de estas innovaciones vaticina usted que en los próximos años serán práctica habitual en la edificación?

Esto es más sencillo en alguno de los componentes de la envolvente, como pueden ser los vidrios y los sistemas de sellado. Las empresas que comercializan este tipo de productos suelen hacer mucho hincapié en la investigación de nuevas posibilidades y las ponen en el mercado con un alto grado de comprobación de funcionamiento. Su uso posterior depende más del conocimiento de estas posibilidades y de la capacidad económica de usarlas.

La aparición de legislaciones, como el actual Código Técnico de la Edificación, que obligan a cumplir una serie de requisitos, suele implicar un avance en la innovación de determinados sectores de la construcción para acomodarse a las nuevas exigencias planteadas. Sirva de ejemplo los nuevos requisitos y comprobaciones que está solicitando el CTE en cuanto a eficiencia energética de los edificios. Esto está haciendo que se estén produciendo demandas importantes en este aspecto con la consiguiente exigencia para las empresas del sector en facilitar productos que cumplan el CTE de la manera más sencilla y económica posible. Una situación similar se está empezando a producir a nivel acústico.

Asimismo en España la tipología de edificios más habitual (los edificios de tipo residencial) son un tipo de edificación en la que prima lo inmediato y el presupuesto más ajustado posible. Dada esta base de partida es complicado introducir nuevos sistemas constructivos a no ser que el beneficio de su introducción se refleje de forma muy clara en el presupuesto del proyecto o sea una imposición legal por parte de la administración. Desgraciadamente los beneficios en consumos a largo plazo no suelen entrar dentro de las consideraciones de los constructores y promotores.

En este tipo de edificación, en el cual prima el uso del ladrillo y del hormigón, en los últimos años está empezando a producirse un cambio, sobre todo en los cerramientos, de un tipo de construcción húmeda a un tipo de construcción seca que permite un mayor grado de prefabricación y por consiguiente un aumento de la calidad de los acabados y una disminución de los tiempos de colocación con los consiguientes beneficios económicos que esto conlleva. Se ha empezado a sustituir los cerramientos interiores por sistemas del tipo seco y poco a poco se está empezando a producir este fenómeno en los cerramientos exteriores. Esta tendencia a largo plazo puede conducir hacia una mayor industrialización del sector y por lo tanto a una mayor facilidad en la introducción de innovaciones.

¿Es más vendible la innovación que se ve, es decir la que incide sobre la singularidad estética del edificio, que la que no se ve?

Si hablamos de edificios singulares es importante que las innovaciones que se produzcan sean fácilmente comprensibles y cuantificables desde el punto de vista económico, del uso y de su apariencia estética ya que para este tipo de edificios, sobre todo si son de la administración, es importante resaltar de forma clara los beneficios que acarrean los nuevos sistemas y las mejoras que producen.

En el resto de las tipologías de edificios se prima sobre todo el ahorro económico que en el momento de la construcción pueden acarrear las nuevas tecnologías. Si la innovación implica un mayor gasto durante la construcción y un mayor ahorro durante la vida útil del edificio la decisión suele ser más difícil incluso desde el punto de vista del usuario final.

¿Cómo hallar el equilibrio entre relevancia formal, comportamiento estructural, función e impacto medioambiental a la hora de proyectar la fachada de un edificio?, en cualquier caso, ¿es deseable equilibrar estos conceptos o debe primar uno sobre otro según el caso –y el presupuesto, claro está…–?

Uno de los mayores problemas con los que se encuentra un arquitecto a la hora de proyectar un edificio es el equilibrio que tiene que existir entre forma y función. En los últimos años, y también en gran medida debido a la aparición de los arquitectos estrella, se ha valorado en mayor grado el edificio como marca que el edificio como contenedor y facilitador de las actividades que en él se desarrollan. Esto, evidentemente, también se refleja en las características de la fachada que en muchos casos puede llegar a estar sobredimensionada o por imposiciones formales no cumprir correctamente su cometido.

Póngame un ejemplo…

Un caso paradigmático es el de las dobles pieles. Este tipo de fachada tiene unas características muy particulares y funciona de forma correcta en unas situaciones determinadas, pero es necesario un estudio detallado del edificio y de su situación porque puede llegar a darse el caso de que, incluso, sea perjudicial que este tipo de envolvente se coloque en alguna de las fachadas del edificio. Nos hemos encontrado con casos en que el proyecto viene envuelto completamente en una fachada de estas características y los estudios realizados nos indican que sólo es beneficioso en alguna de las fachadas del edificio siendo suficiente en el resto con una fachada de una sola piel. Si el estudio se realiza una vez que el edificio está en un grado de avance importante corregir estas situaciones puede ser complicado.

A mi modo de entender hay que tener muy claro cuál va a ser el uso que va a tener un edificio y cuáles son las condiciones que se dan en su zona de construcción para que el edificio, y por consiguiente la fachada, se desarrolle en su aspecto formal sin entrar en conflicto con las funciones que en él van ser desempeñadas y su relación con el entorno. No es factible que la solución a esta incompatibilidad venga sólo mediante la instalación de medios mecánicos de control de temperatura más potentes ya que esto a lo único que conduce es a la ineficiencia.

Edificio de Gas Natural, Barcelona

Edificio de Gas Natural, Barcelona.

¿Qué países cuentan con más desarrollos innovadores en las pieles de sus edificios? y ¿cuáles son las particularidades de estos países –tradición de inversiones, bien públicas o bien privadas, en investigación; imperativos climáticos; culturales o de estilo de vida…– que han motivado esta dinámica de innovación?

En estos tiempos en los que los arquitectos no tienen dificultades para proyectar un edificio en cualquier parte del mundo las diferencias no se pueden cuantificar por países si nos atenemos a los edificios de carácter singular, sino más bien por las empresas que aportan la tecnología para construirlos y estas empresas, por lo general de carácter multinacional, están distribuidas a lo largo de todo el globo.

En la actualidad la zona en la que está habiendo un mayor crecimiento de la construcción en general y de los edificios singulares en particular es la zona del Golfo Pérsico y los países asiáticos. Desgraciadamente esta innovación no se refleja en la misma medida en las pieles de los edificios residenciales y en ellos se tiende a una construcción del tipo más tradicional.

Pienso que, a pesar de que la tecnología está disponible a nivel mundial, son los países occidentales y algunos asiáticos (Japón) los que están valorando de una manera más intensa la preocupación porque la piel del edificio responda de una mejor manera a la especificidad del entorno aprovechando en un grado mayor las tecnologías disponibles. Y esto se debe principalmente a que estos países parten de una tradición cultural que valora la innovación y a unas exigencias legales que obligan a una mayor preocupación en este sentido. Donde las exigencias son menores se tiende a construir de una forma más despreocupada y sin tener en cuenta más que de forma testimonial el efecto que sobre la vida del edificio implica una envolvente mal seleccionada.

Al hilo de la pregunta anterior, ¿puede darnos su punto de vista sobre el nivel de inversión pública en España, en investigación e innovación, tradicionalmente y en particular en la actualidad? ¿Cree que la innovación aquí depende demasiado de la inversión estatal, a diferencia de países como EE UU, por ejemplo?

En España tenemos dos problemas en este sentido. El primero es que el Estado no muestra el interés necesario para promocionar la necesidad de la investigación como motor de la economía. Esto lo podemos ver en los últimos presupuestos presentados en los que se ha producido un recorte importante en las inversiones en I+D. Si queremos cambiar el modelo productivo debemos hacer precisamente lo contrario, esto es, apostar por la investigación. Una señal hacia el mercado sería que el presupuesto se incrementara de forma importante.

Afortunadamente, hay asimismo, algunas administraciones autonómicas que sí valoran de una mejor manera las inversiones en este campo dedicándoles importantes esfuerzos económicos. Pero se echa de menos una cultura común en este aspecto.

El segundo problema que tenemos en España es la escasa cultura investigadora que tiene nuestro país. Solo las grandes empresas tienen departamentos lo suficientemente equipados como para poder innovar en este sentido. La pequeña y mediana empresa, quitando algunas honrosas excepciones, no suele tener entre sus prioridades investigar en nuevas tecnologías. Y en muchos casos muestran reticencias para involucrarse en proyectos de investigación en los que existe financiación por parte del estado. Esto puede deberse principalmente a una cultura empresarial excesivamente fijada en el día a día y centrada exclusivamente en el beneficio a corto plazo.

Le ruego cite algunos de los edificios más destacables, según su opinión, por la singularidad de su fachada, y argumente la elección.

Realizar una clasificación en este sentido es un poco complicado ya que existen innumerables edificios a lo largo del globo que pueden ser destacados por un aspecto o por otro, pero le puedo señalar algunos de los edificios que más me han llamado la atención en los últimos años y en los que indudablemente las fachadas (o cubiertas) representan un aspecto destacado:

En Pekín tenemos dos destacables a mi juicio: el Estadio Olímpico de Pekín de Herzog&de Meuron y el Water Cube de PTW Architects.

Otros serían: el Centro Olímpico de Tenis en Madrid, obra de Dominique Perrault, un edificio en el que además de a sus cubiertas con sistemas de apertura se une la capacidad de este arquitecto de utilizar los sistemas de cerramiento para tamizar y transformar mediante la luz los diferentes espacios del complejo. También destacables son los cerramientos de los patios del British Museum y del Palacio de las Comunicaciones en Madrid obra de Norman Foster el primero y del estudio madrileño Arquimática el segundo y que consiguen cerrar mediante estructuras trianguladas y vidrio grandes espacios con formas complejas. Así mismo son un buen ejemplo de construcción mediante sistemas modulares de muro cortina las 4 torres de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid y puede ser interesante revisar cual puede ser el estado final en el que quede la fachada del centro internacional de convenciones (fachada en la que parece que irán incorporados sistemas de recuperación, de proyección y de producción energética). A nivel más intimista puede ser interesante revisar la obra construida del arquitecto suizo Peter Zumthor y su tratamiento de los materiales en todos sus aspectos. A nivel más internacional el trabajo del estudio de arquitectura Herzog&De Meuron es considerado como uno de los estudios que más cuidado pone a la hora de elaborar la piel de sus edificios (es especialmente interesante en España, el edificio Caixa Forum en Madrid y su tratamiento a las fachadas).

Para terminar le pido una conclusión final sobre el tema que nos ocupa, ‘fachadas singulares’, así como una pincelada sobre el papel de Cidemco Tecnalia en el proceso de innovación del sector.

En Cidemco Tecnalia pensamos que gran parte de los avances que se van a dar en los próximos años en el sector de la construcción van a tener como actor principal a la envolvente del edificio, tanto si hablamos desde el punto de vista de la industrialización del proceso constructivo, como de todas las mejoras que se están produciendo y se van a producir en la relación del edificio con su entorno, en el aprovechamiento de la energía y en la mejora del confort interno de los edificios. Debido a ello, y desde hace tiempo, se ha creado y se continua ampliando un equipo de trabajo con capacidad de responder en todos los aspectos relacionados con la envolvente del edificio, desde su diseño y construcción hasta su certificación y verificación. Nuestra idea es que este equipo de trabajo pueda ser de utilidad a los arquitectos, empresas fachadistas y constructoras y de esta manera poder ayudar a construir edificios más económicos, más eficientes y con una mejor relación con su entorno.

Flores urbanas: nace una nueva cultura

Flores urbanas
DISEÑO
CON FLORES
Entrevista a Tona Mangues, directora comercial de Jardín Móvil.

Una ciudad humanizada es posible. La urbanización del suelo es un proceso imparable, pero la dureza de nuestras urbes puede paliarse integrando el verde en ellas. No se trata de plantar flores en cualquier lugar sino de implementar soluciones imaginativas en el espacio urbano; soluciones a medida de las necesidades de los distintos municipios, soluciones de alta calidad que supongan una inversión rentable, soluciones, en definitiva, que acaben implicando al ciudadano, porque el diseño urbanístico es una forma de expresión, una forma de emoción. Y qué mejor herramienta para recrear la idiosincrasia de lugares y gentes que la propia naturaleza…
Se gesta una nueva cultura paisajística; los técnicos de los ayuntamientos comienzan a incorporar en sus proyectos las últimas innovaciones que ofrece el mercado en materia floral. Hemos hablado del tema con Tona Mangues, responsable comercial de Jardín Móvil, empresa pionera en este tipo de soluciones en nuestro país. Mangues nos explica que “los ayuntamientos son plenamente conscientes de la importancia de adoptar soluciones paisajísticas de calidad, que tengan en cuenta la protección de la infraestructura subterránea, un tema al que hace tres décadas que se ha dado solución en países como Estados Unidos, y los técnicos de los ayuntamientos, hasta hace muy poco reacios a colocar plantas en sus proyectos paisajísticos, empiezan a tener en cuenta a la hora de proyectar. Y ese es precisamente, el punto en el que estas soluciones resultan más eficaces y económicas”, concluye Mangues. Y es que si hasta hace unos años todo lo relacionado con flores tenía una connotación demodé, anticuada, la actualidad se percibe como un elemento agradable, y hasta necesario para compensar, de algún modo, el exceso de hormigón. Mónica Daluz / pdf

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DISEÑO CON FLORES

El futuro pasa por dignificar la profesión

Flores urbanas: nace una nueva cultura

Mónica Daluz
29/01/2010

Una ciudad humanizada es posible. La urbanización del suelo es un proceso imparable, pero la dureza de nuestras urbes puede paliarse integrando el verde en ellas. No se trata de plantar flores en cualquier lugar sino de implementar soluciones imaginativas en el espacio urbano; soluciones a medida de las necesidades de los distintos municipios, soluciones de alta calidad que supongan una inversión rentable, soluciones, en definitiva, que acaben implicando al ciudadano, porque el diseño urbanístico es una forma de expresión, una forma de emoción. Y qué mejor herramienta para recrear la idiosincrasia de lugares y gentes que la propia naturaleza…

Se gesta una nueva cultura paisajística; los técnicos de los ayuntamientos comienzan a incorporar en sus proyectos las últimas innovaciones que ofrece el mercado en materia floral. Hemos hablado del tema con Tona Mangues, responsable comercial de Jardín Móvil, empresa pionera en este tipo de soluciones en nuestro país. Mangues nos explica que “los ayuntamientos son plenamente conscientes de la importancia de adoptar soluciones paisajísticas de calidad, que tengan en cuenta la protección de la infraestructura subterránea, un tema al que hace tres décadas que se ha dado solución en países como Estados Unidos, y los técnicos de los ayuntamientos, hasta hace muy poco reacios a colocar plantas en sus proyectos paisajísticos, empiezan a tener en cuenta a la hora de proyectar. Y ese es precisamente ese, el punto en el que estas soluciones resultan más eficaces y económicas”, concluye Mangues. Y es que si hasta hace unos años todo lo relacionado con flores tenía una connotación demodé, anticuada, la actualidad se percibe como un elemento agradable, y hasta necesario para compensar, de algún modo, el exceso de hormigón.

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Para el crecimiento incontrolado de lar raíces, muchas ciudades han adoptado sistemas a base de tabiques o bien separadores geotextiles, que protegen las infraestructuras como alcantarillado, tuberías, cables, cimientos… Para este mismo problema existen también sistemas de guías para raíces, compuestos por paneles que dirigen el crecimiento de las raíces hacia abajo, o los organizadores de raíces y agua: armazones subterráneos que palian la mala calidad y lo compacto del suelo en la mayoría de ciudades, permitiendo que las raíces crezcan en libertad. Y por lo que respecta a las soluciones florales, existen sistemas que resuelven cualquier necesidad de ornamentación, de un modo rápido y fácil, como muros y torres vegetales, topiarios, jardineras colgantes con sustratos ligeros y porosos…

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Casco antiguo con más encanto

Las zonas antiguas de ciudades y pueblos son uno de los grandes beneficiados de las innovaciones en soluciones florales. Los conjuntos florales aéreos aportan gran vistosidad a las calles estrechas de los casos antiguos en las que por una cuestión de espacio resulta imposible colocar parterres o maceteros en las aceras.

Otra ventaja de esta solución nos la menciona Tona Mangues: “Con los aéreos el tema vandálico está resuelto; si colocas una estructura a cuatro metros difícilmente va a sufrir un desperfecto”. Nuestra interlocutora destaca, además, el efecto ilusionante que crea la introducción de flores en los barrios: “Se crea una expectativa y un interés por parte del ciudadano, que espera ver qué especies se colocarán, que colores predominarán…; es un bien para todos y así es percibido por la gente”.

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En pocas palabras. Tona Mangues, directora comercial de Jardín Móvil

¿Cómo nace esta compañía?

Jardín Móvil se crea en 1997. Su origen es una empresa familiar dedicada a la construcción de jardines.

¿Qué define a Jardín Móvil?

Que estamos al la lado del técnico, ayudándole a encontrar la mejor solución en el momento de realizar el proyecto.

¿Por qué en otros países llevan años implantadas, las soluciones que ustedes están ahora introduciendo aquí?

La escasa dotación presupuestaria de los ayuntamientos, en comparación a la de otros lugares, y el desconocimiento de los productos, son las razones más poderosas; en este sentido nosotros estamos haciendo mucha pedagogía de mercado…

Póngame algún ejemplo de poblaciones con soluciones florales especiales

En Cataluña podemos citar como ejemplo a Sant Cugat, Sant Boi o Mataró, entre otros muchos. A destacar, también, la ciudad de Madrid, que está haciendo grandes esfuerzos por incorporar la naturaleza en el espacio urbano.

Cuando un ayuntamiento les contrata para participar en un proyecto, ¿cómo se decide qué tipo de especies colocarán?, ¿Cómo adaptan el proyecto a cada caso en particular?

En ayuntamientos pequeños, en los que, en muchas ocasiones, el técnico no es un experto en ornamentación floral lo que hacemos es, antes de intervenir en un territorio, buscar una persona de la zona, jardinero, por ejemplo, que sea punto de referencia en materia floral, de manera que se respeten los hábitos, gustos o tradiciones de cada lugar.

Y por último, dígame qué cree que le falta a este sector

Bueno, los paisajistas saben mucho de arquitectura, muchos jardineros son agricultores que se han pasado a la jardinería…, por un motivo u otro, el caso es que la jardinería, como profesión, está poco valorada. Debería existir un carné que acreditase como buen jardinero; en este sentido, queda mucho trabajo por hacer desde las administraciones.

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La etiqueta se revaloriza

La etiqueta se revaloriza
DE
ETIQUETA
Entrevista a Javier Salamanca, director comercial de Ovelar, S.A.

Pensar que la etiqueta es un asunto meramente estético, una cuestión, a lo sumo, de comunicación o marketing, sería quedarse en la superficie de su función. Hoy, la etiqueta cobra un nuevo valor; un cambio cualitativo en la información que demanda el consumidor empuja a la industria de la etiqueta a evolucionar.
Y un paso más allá de la etiqueta nos encontramos con los dispositivos comunicativos, o con la impresión de componentes electrónicos en los embalajes, los llamados printed electronics, entre otras novedades.
La industria del etiquetaje tiene ante sí el reto de incorporar las nuevas demandas del mercado, los nuevos procesos que, en el futuro, intervendrán en la fase de etiquetaje de los productos. Entre tanto, veamos las últimas tendencias que sí son una realidad, como las etiquetas que no parecen lo que son, otras con hologramas o las desplegables, que lo explican casi todo sobre el producto.
En cualquier caso, etiquetado, codificación, trazabilidad e impresión son distintas caras de una misma industria, cada vez más poliédrica y con un creciente carácter multidisciplinar. Una fusión de sectores que necesitan cooperar y compartir conocimiento para crear propuestas innovadoras. Y están en ello.
La información invisible
Existen ya objetos cotidianos que gracias a los estándares de conectividad inalámbrica y a las tecnologías de posicionamiento, como la RFID, que crean un enlace permanente a través del espacio hertziano entre el objeto y una base de datos online, permanecen localizados en todo momento en el espacio y en el tiempo dejando constancia de la particular historia de su paso por nuestras vidas.
El futuro nos depara la incorporación en los envases de la etiqueta de identificación por radiofrecuencia (RFID tags). Se trata de unos chips con antena que transmiten y emiten señales a través de ondas de radio y que pueden tener una gran capacidad de almacenamiento de datos.
Estas etiquetas tienen un código numérico internacional, el EPC (Electronic Product Code), y su objetivo es posibilitar el seguimiento del recorrido de los productos a lo largo de toda la cadena. El primer ámbito en el que ha comenzado a utilizarse este sistema ha sido el logístico; para la implantación masiva en los productos de consumo habrá que esperar, debido al precio de las tarjetas que aún es alto.  Mónica Daluz / pdf

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La etiqueta se revaloriza

Pensar que la etiqueta es un asunto meramente estético, una cuestión, a lo sumo, de comunicación o marketing, sería quedarse en la superficie de su función. Hoy, la etiqueta cobra un nuevo valor; un cambio cualitativo en la información que demanda el consumidor empuja a la industria de la etiqueta a evolucionar. Y un paso más allá de la etiqueta nos encontramos con los dispositivos comunicativos, o con la impresión de componentes electrónicos en los embalajes, los llamados printed electronics, entre otras novedades. La industria del etiquetaje tiene ante sí el reto de incorporar las nuevas demandas del mercado, los nuevos procesos que, en el futuro, intervendrán en la fase de etiquetaje de los productos. Entre tanto, veamos las últimas tendencias que sí son una realidad, como las etiquetas que no parecen lo que son, otras con hologramas o las desplegables, que lo explican casi todo sobre el producto.

En cualquier caso, etiquetado, codificación, trazabilidad e impresión son distintas caras de una misma industria, cada vez más poliédrica y con un creciente carácter multidisciplinar. Una fusión de sectores que necesitan cooperar y compartir conocimiento para crear propuestas innovadoras. Y están en ello.

Mónica Daluz

La información invisible

Existen ya objetos cotidianos que gracias a los estándares de conectividad inalámbrica y a las tecnologías de posicionamiento, como la RFID, que crean un enlace permanente a través del espacio hertziano entre el objeto y una base de datos online, permanecen localizados en todo momento en el espacio y en el tiempo dejando constancia de la particular historia de su paso por nuestras vidas.

El futuro nos depara la incorporación en los envases de la etiqueta de identificación por radiofrecuencia (RFID tags). Se trata de unos chips con antena que transmiten y emiten señales a través de ondas de radio y que pueden tener una gran capacidad de almacenamiento de datos. Estas etiquetas tienen un código numérico internacional, el EPC (Electronic Product Code), y su objetivo es posibilitar el seguimiento del recorrido de los productos a lo largo de toda la cadena.

El primer ámbito en el que ha comenzado a utilizarse este sistema ha sido el logístico; para la implantación masiva en los productos de consumo habrá que esperar, debido al precio de las tarjetas que aún es alto.

Inventarios automáticos, precisos, transparentes y a bajo coste; rápidas localizaciones de producto; control de caducidades; facilidad de cambios de precios; gestión de devoluciones; identificación de falsificaciones; o acabar con las colas en la caja del supermercado, son algunos de los beneficios que aporta esta tecnología, que abrirá las puertas de la llamada “internet de objetos”, posibilitando el control absoluto sobre un mundo de productos que deambulan por el espacio con su propia identidad y capaces de explicarnos la historia de su existencia.

Ante tales promesas de la tecnología, nos hemos preguntado por el futuro del código de barras ¿está llamado a desaparecer o convivirá, en un futuro, con el EPC? Le hemos trasladado la cuestión a Javier Blanco, responsable de desarrollo de EPC de AECOC: “En AECOC-GS1 España, la organización que impulsa el desarrollo y la promoción del EPC en nuestro país, estamos convencidos de que el código de barras tradicional y el nuevo chip de identificación de productos tienen por delante un largo futuro de convivencia. No en vano, el código de barras tradicional, que AECOC también gestiona en nuestro país, se emplea con éxito en todo el mundo y en los más diversos sectores profesionales, y es un sistema de identificación verdaderamente útil que continúa aportando valor a la gestión de las empresas.”

El EPC (Electronic Product Code) es un sistema estándar de identificación de artículos que utiliza la tecnología de radiofrecuencia de identificación y que permite acceder a la información sin necesidad de establecer contacto físico con el producto. “En este sentido –explica nuestro interlocutor– amplía aún más las posibilidades del código de barras tradicional. Se trata de un sistema verdaderamente útil para cualquier tipo de artículo.” Así puede emplearse en productos de alimentación, droguería y perfumería, o textil, pero también es aplicable más allá del entorno comercial como en la identificación de maletas en los aeropuertos, en pacientes hospitalizados para la asignación de medicación, en la localización de obras de arte en exposiciones itinerantes, etc.

“Nos encontramos ante un sistema de gran potencial –asevera Blanco–, si bien es cierto que existen sectores o artículos en los que la introducción del sistema puede ser más rápido, en la medida en que pueden soportar mejor el coste adicional que, a día de hoy, supone la utilización del chip. Por ejemplo, en el sector de la alimentación resulta sencillo entender que tiene mucho más sentido incorporar un chip a un jamón de bellota que a un yogur y, en el textil, puede soportar mejor el coste adicional un abrigo de visón que un par de calcetines. Ahora bien, de igual modo que ha ocurrido en otros desarrollos tecnológicos, el abaratamiento progresivo del chip lo va a hacer accesible cada vez a más sectores y artículos.”

Flash de tendencias

La necesidad de diferenciación, de comunicar las particularidades del producto y de ofrecer valores adicionales, unida al desarrollo de nueva maquinaria de etiquetaje, así como a la optimización de la calidad en tintas, técnicas de impresión y adhesivos permiten, entre otras cosas, en un solo proceso de etiquetado multiplicar el espacio de comunicación. La etiqueta multipágina combina el prospecto plegado con la etiqueta autoadhesiva; la etiquetalibrito ocupa el mismo espacio que ocuparía una etiqueta convencional, con la ventaja de que sus numerosas páginas multiplican el área disponible para la información del producto como dosificación, indicaciones y advertencias en varias lenguas. La etiqueta multicilíndrica siempre va adherida al producto y es compatible con superficies curvas. Las etiquetas con código braille, que amplían el acceso a la información y suponen un aspecto diferenciador de alto valor añadido, las etiquetas holográficas autoadhesivas o las etiquetas transparentes, que realzan las características físicas del producto y posibilitan diseños con efectos singulares, constituyen todas ellas propuestas innovadoras, que, en un mercado ávido de originalidad y sorpresa, cotizan al alza.

Al habla con…

Javier Salamanca, director comercial de Ovelar, S.A.

¿Puede hablarnos de la evolución de las tendencias en etiquetaje en los últimos años?

Ha habido un cambio importante de la etiqueta adhesiva convencional, antes de papel o encolada, al sleeve, las fajas de polipropileno y el embalaje flexible. La tendencia cada vez más pronunciada apunta hacia los materiales de plástico flexible como el PET, el polipropileno, el polietileno, etc. La evolución ha sido especialmente rápida en el sector de alimentación y bebidas. Asimismo, las aplicaciones de film multicapa, por ejemplo, que evitan el deterioro de los alimentos por factores externos, es otra de las tendencias; en los últimos años, los sistemas de envasado de alimentos han ido también evolucionando como respuesta a las exigencias de los consumidores en cuanto a caducidad, frescura, etc. y las etiquetas han ido de la mano en este cambio.

También es importante destacar la implantación en algunas grandes superficies de la etiqueta electrónica en los lineales, que en sus inicios se desarrolló con gran ímpetu pero su alto coste y la incidencia de la crisis ha ralentizado su evolución; habrá que permanecer atentos a esta tendencia que en cualquier momento volverá a estar en primera línea.

Y en la actualidad, ¿qué piden las empresas a los proveedores de etiquetas?, ¿es posible hacer una clasificación en función de los distintos segmentos del mercado: alimentación, farmacéutico, textil…?

Nos piden los cambios mencionados en cuanto a materias primas, sin olvidar la filosofía de toda la vida en este sector: calidad, precio y servicio, aunque últimamente estamos detectando que el servicio prima por encima de todo, porque las empresas, cada vez más, trabajan al límite de sus stocks. Además de las tendencias comentadas, se está introduciendo muy despacio la etiqueta activa e inteligente, también entran con mucha fuerza materiales biodegradables y la etiqueta antihurto que, poco a poco, se introduce en alimentación y bebidas alcohólicas.

Para Ovelar, S.A el mercado principal es el de alimentación y bebidas, y detergentes, seguido en un porcentaje inferior del de cosmética, farmacias y textil, y notamos un incremento importante de demanda en la etiqueta antihurto o de radio frecuencia. Se ha demostrado que en las grandes superficies la llamada pérdida desconocida ha aumentado en los últimos tiempos en un alto porcentaje, por lo que cada vez más empresas optan por este tipo de etiqueta.

Nuestros clientes nos piden rapidez en las respuestas, las últimas innovaciones y tendencias, y la tecnología y capacidad suficiente para atender sus necesidades. Ovelar, S.A. en los últimos años ha experimentado una evolución hacia la impresión en plásticos y hemos apostado muy fuerte por este camino, que pienso es el futuro no tan lejano, sin olvidar nunca nuestras raíces y de dónde venimos: la etiqueta adhesiva, térmica y de producto siempre estarán presentes en nuestra fábrica.

¿Qué segmentos son los más dinámicos, exigentes o presentan particularidades específicas?

Exigentes, podemos decir que todos; buscan rapidez, precio, imagen de su compañía y en cada sector que se cumpla con los requisitos específicos sanitarios o de preservación del producto. Muchas empresas pasan por nuestra compañía para homologarnos como proveedores, y también son muy celosas con sus etiquetas en cuestión de calidad, impresión, colores, registros ajustados al milímetro. Este nivel de exigencia para nosotros se ha convertido en el día a día y nos gusta, porque nos sentimos más cercanos a nuestros clientes, que nos dan la oportunidad de colaborar estrechamente y trabajar juntos en grandes proyectos.

Hablemos de innovaciones tecnológicas ¿cuáles son las innovaciones más destacadas en el mundo del etiquetaje?

Las etiquetas activas e inteligentes, también las de radiofrecuencia, aunque ahora mismo tienen un coste elevado, las antihurto y la etiqueta electrónica.

Opine, por favor, sobre la radiofrecuencia y las etiquetas inteligentes, ¿el coste es todavía inasumible para la mayoría de las empresas del sector del gran consumo?, ¿qué futuro depara al RFID?

Efectivamente, el coste es elevado en estos momentos, de manera que se introduce mejor en productos de alto valor: cosmética, bebidas, textil, etc. El futuro creo que lo tienen asegurado y garantizado, crecerá, sin ninguna duda, en relación a la economía del país; sólo es cuestión de tiempo.

Le ruego una conclusión sobre el sector del etiquetaje, con el punto de mira en un futuro a medio y largo plazo

El descenso del consumo mundial nos ha repercutido en una caída de la productividad en torno al 20%, pero empieza a recuperarse y a acercarse a los valores manejados anteriormente. Destacar el crecimiento en etiquetas de sleeves, fajas y embalaje flexible, las cuales, a largo plazo, irán dando paso a la etiqueta activa e inteligente; apostar por la ecología y el medio ambiente en etiquetas y envasado, y tendrá un lugar privilegiado la etiqueta de radiofrecuencia y antihurto. Y por supuesto, no a mucho tardar, se empezará a implantar la etiqueta electrónica en grandes superficies; les seguirán la mediana y pequeña empresa, aunque para ello, posiblemente tengamos que esperar un tiempo todavía…”

Comunicación: la clave de los nuevos entornos robotizados

entornos robotizados
AUTOMATIZACIÓN

En la industria de la alimentación, no sólo en la fase de manipulación sino también, y especialmente, en las fases de envasado, embalaje y paletizado, crece la necesidad de mayores niveles de flexibilidad en su automatización con el objetivo de rentabilizar las instalaciones produciendo distintos productos en una misma fábrica sin efectuar paradas innecesarias.
Si tradicionalmente ha sido la industria del automóvil la que ha tirado del carro de la automatización, hoy sectores como el envasado y la logística se encuentran en pleno proceso de incorporación de estos sistemas que, gracias a la firme apuesta por la innovación, permiten una programación y manipulación más sencillas, así como una reducción de los precios.
El salto cualitativo en el sector del envasado tuvo lugar con el desarrollo del robot de estructura paralela, frente a las articulaciones puestas en serie. Hoy podemos decir que las tendencias en robótica se dirigen hacia el desarrollo de máquinas más competitivas, con menos consumo, menor tamaño, menor coste, mejores prestaciones, pero, sobre todo, con gran capacidad de comunicación.
Y es que en los próximos años vamos a asistir al nacimiento de una nueva robótica que irá más allá de las operaciones automatizadas: la máquina se desplazará en entornos no estructurados y para ello debe ser capaz de interactuar y relacionarse con su entorno, bien sean personas u otras máquinas. La dirección de las innovaciones apunta hacia sistemas robóticos con más sensores, sensores de visión, de proximidad, de tacto, todo ello para hacer que el robot sea más flexible y adaptable al entorno.
Pero mientras llegan los nuevos escenarios industriales, las investigaciones se centran en hacer robots más precisos y que puedan soportar más carga al tiempo que se buscan arquitecturas que den un espacio de trabajo mayor. Mónica Daluz / pdf

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Comunicación: la clave de los nuevos entornos robotizados

En la industria de la alimentación, no sólo en la fase de manipulación si no también, y especialmente, en las fases de envasado, embalaje y paletizado, crece la necesidad de mayores niveles de flexibilidad en su automatización con el objetivo de rentabilizar las instalaciones produciendo distintos productos en una misma fábrica sin efectuar paradas innecesarias.

Mónica Daluz

Si tradicionalmente ha sido la industria del automóvil la que ha tirado del carro de la automatización, hoy sectores como el envasado y la logística se encuentran en pleno proceso de incorporación de estos sistemas que, gracias a la firme apuesta por la innovación, permiten una programación y manipulación más sencillas, así como una reducción de los precios.

El salto cualitativo en el sector del envasado tuvo lugar con el desarrollo del robot de estructura paralela, frente a las articulaciones puestas en serie. Hoy podemos decir que las tendencias en robótica se dirigen hacia el desarrollo de máquinas más competitivas, con menos consumo, menor tamaño, menor coste, mejores prestaciones, pero, sobre todo, con gran capacidad de comunicación. Y es que en los próximos años vamos a asistir al nacimiento de una nueva robótica que irá más allá de las operaciones automatizadas: la máquina se desplazará en entornos no estructurados y para ello debe ser capaz de interactuar y relacionarse con su entorno, bien sean personas u otras máquinas. La dirección de las innovaciones apunta hacia sistemas robóticos con más sensores, sensores de visión, de proximidad, de tacto, todo ello para hacer que el robot sea más flexible y adaptable al entorno. Pero mientras llegan los nuevos escenarios industriales, las investigaciones se centran en hacer robots más precisos y que puedan soportar más carga al tiempo que se buscan arquitecturas que den un espacio de trabajo mayor.

La nueva competencia

A la robótica industrial le ha salido un competidor en su propio terreno, hablamos de la robótica de consumo. En su día, la informática permitió al sector de la robótica industrial dar un salto muy significativo en lo que se refiere a control de máquinas y equipos de automatización. La construcción de brazos robóticos abrió las puertas a nuevas aplicaciones, como la ingeniería civil o el campo médico asistencial. El progreso de la informática ha permitido dotar a los robots de mayor capacidad de control, de modo que en la actualidad se está desarrollando una robótica de servicio que se extiende a ámbitos como la agricultura, la exploración, la cirugía o el rescate. El siguiente eslabón de la cadena es el robot personal, que a.

pesar de su presencia en el cine y en las novelas de ciencia ficción desde hace casi medio siglo, sigue sin llegar al ámbito doméstico. En su día la industria necesitó autómatas rápidos y precisos, y los tuvo; hoy la sociedad del bienestar parece demandar humanoides y en distintos lugares del planeta los investigadores trabajan para incrementar la autonomía de los que serán nuestros nuevos compañeros de trabajo, niñeras o mayordomos. Pero el mundo de la robótica tantea la otra cara de la moneda. Son los robots invisibles, los ambientes inteligentes. Un mundo que comienza en la domótica y en el llamado hogar digital y que supone tan solo el preludio de un futuro no muy lejano en el que viviremos rodeados de interfaces intuitivos e inteligentes diluidos en objetos cotidianos que crearán un ambiente capaz de reconocer y responder a la presencia humana. Es lo que se conoce como inteligencia ambiental.

En cualquier caso, y mientras las investigaciones en robótica se centran en la robótica de consumo -un suculento e inexplorado nicho de mercado-, la industria necesita, hoy más que nunca, soluciones robóticas a medida. ¿Cuál será la apuesta del sector robótico? O lo que es lo mismo: ¿cuál será, en los nuevos escenarios, la opción más rentable?

Envases para un largo viaje

Envases para un largo viaje
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Hoy no se concibe la distribución de productos alimentarios sin uno de sus componentes fundamentales, el envase. El control en cada etapa del suministro es básico para que los alimentos lleguen a la mesa del consumidor en estado óptimo, tras su cada vez más largo recorrido desde el origen. Los alimentos están expuestos a la acción de factores físico-químicos y microbiológicos externos que pueden influir negativamente sobre la calidad y seguridad del producto. En la actualidad, el envase va más allá de su tradicional función de barrera inerte para convertirse en un verdadero dispositivo tecnológico. El sector del packaging se alía con la industria alimentaria y propone envases activos, que liberan o absorben sustancias, y envases inteligentes, que informan sobre el estado de conservación del producto.  . 
Seguridad alimentaria y aditivos

En la actualidad, hablar de seguridad alimentaria es hablar de aditivos; hoy no es posible concebir el sector alimentario sin la aportación de la industria química, un sector con un alto nivel de innovación tecnológica y una reglamentación exhaustiva en seguridad alimentaria. Sin duda, los aditivos o complementos alimentarios no serían necesarios si el alimento, tras su obtención o preparación, pasara directamente al plato, pero la complejidad de la cadena de distribución es cada vez mayor y las exigencias del consumidor en cuanto a variedad, disponibilidad de todo tipo de producto en cualquier época del año y, sobre todo, la demanda de alimentos procesados, crecen a pasos de gigante. Mientras que una proporción cada vez menor de la población se dedica a la producción primaria de alimentos, los consumido res exigen que haya alimentos más variados y fáciles de preparar, y que sean más seguros, nutritivos y baratos. Sólo es posible satisfacer estas expectativas y exigencias del consumidor utilizando las nuevas tecnologías de transformación de alimentos, entre ellas, los aditivos.
La principal causa de deterioro de los alimentos es la presencia de diferentes tipos de microorganismos, como bacterias, levaduras y mohos. El deterioro microbiano de los alimentos produce pérdidas económicas sustanciales, tanto para los fabricantes (pérdida de materias primas y de productos elaborados antes de su comercialización, deterioro de la imagen de marca, etc.) como para distribuidores y consumidores. Se calcula que más del 20 por ciento de todos los alimentos producidos en el mundo se pierde por acción de los microorganismos. Mónica Daluz / pdf

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Envases para un largo viaje

Hoy no se concibe la distribución de productos alimentarios sin uno de sus componentes fundamentales, el envase. El control en cada etapa del suministro es básico para que los alimentos lleguen a la mesa del consumidor en estado óptimo, tras su cada vez más largo recorrido desde el origen. Los alimentos están expuestos a la acción de factores físico-químicos y microbiológicos externos que pueden influir negativamente sobre la calidad y seguridad del producto. En la actualidad, el envase va más allá de su tradicional función de barrera inerte para convertirse en un verdadero dispositivo tecnológico. El sector del packaging se alía con la industria alimentaria y propone envases activos, que liberan o absorben sustancias, y envases inteligentes, que informan sobre el estado de conservación del producto.

Mónica Daluz

Seguridad alimentaria y aditivos

En la actualidad, hablar de seguridad alimentaria es hablar de aditivos; hoy no es posible concebir el sector alimentario sin la aportación de la industria química, un sector con un alto nivel de innovación tecnológica y una reglamentación exhaustiva en seguridad alimentaria. Sin duda, los aditivos o complementos alimentarios no serían necesarios si el alimento, tras su obtención o preparación, pasara directamente al plato, pero la complejidad de la cadena de distribución es cada vez mayor y las exigencias del consumidor en cuanto a variedad, disponibilidad de todo tipo de producto en cualquier época del año y, sobre todo, la demanda de alimentos procesados, crecen a pasos de gigante. Mientras que una proporción cada vez menor de la población se dedica a la producción primaria de alimentos, los consumidores exigen que haya alimentos más variados y fáciles de preparar, y que sean más seguros, nutritivos y baratos. Sólo es posible satisfacer estas expectativas y exigencias del consumidor utilizando las nuevas tecnologías de transformación de alimentos, entre ellas, los aditivos.

La principal causa de deterioro de los alimentos es la presencia de diferentes tipos de microorganismos, como bacterias, levaduras y mohos. El deterioro microbiano de los alimentos produce pérdidas económicas sustanciales, tanto para los fabricantes (pérdida de materias primas y de productos elaborados antes de su comercialización, deterioro de la imagen de marca, etc.) como para distribuidores y consumidores. Se calcula que más del 20 por ciento de todos los alimentos producidos en el mundo se pierde por acción de los microorganismos.

Bacterias, hongos, insectos, roedores, los gases del aire, el exceso o la falta de humedad, el frío, el calor o la acción de la luz pueden alterar y descomponer el alimento, por lo que los aditivos resultan imprescindibles. Montserrat Agut, coordinadora del Master en Química e Ingeniería Alimentaria del Instituto Químico de Sarrià, nos habla de la necesidad de incorporar aditivos a los alimentos: “Los aditivos son necesarios cuando hablamos de productos industriales, para tener la certeza de que el producto llegará en condiciones a su destino. Si preparamos un suflé en casa, éste ‘sube’, y tal como sale del horno lo llevamos a la mesa, si compramos un. suflé industrial, para que aguante, son necesarios una serie de aditivos. Con los conservantes ocurre lo mismo; antes preparabas unos canelones y los comías al día siguiente, ahora hay que añadir conservantes porque deben durar lo suficiente como para tener tiempo de distribuirlos. Los alimentos deben tener una vida más o menos larga para que en el proceso de comercialización las grasas no se vuelvan rancias, los productos no se pongan oscuros, etc. Los conservantes y los aditivos son necesarios para tener productos industriales.”

Envases activos

Aunque parezca una contradicción, el caso es que el consumidor desea consumir alimentos lo más naturales posible; la industria alimentaria busca el modo de hacer compatible el “alargamiento” de la cadena y los productos innovadores con minimizar la adición de compuestos químicos directamente al alimento. Los nuevos envases permiten que sea precisamente el continente y no el contenido el que incorpore los elementos activos. Las distintas interacciones entre alimento, envase y entorno (esto es, migración, permeación y sorción) pueden utilizarse de forma beneficiosa en los productos, mediante los denominados “envases activos”. Se trata de materiales y objetos destinados a ampliar el tiempo de conservación o a mantener o mejorar el estado de los alimentos envasados.

Son sistemas diseñados para incorporar deliberadamente componentes que transmitan sustancias a los alimentos o a su entorno (migración positiva), o que absorban sustancias de los alimentos o de su entorno (sorción y permeación positivas). Los envases activos tradicionales son aquellos separados del alimento y del envase en forma de bolsitas o saquitos.

Actualmente, se presentan con gran número de diseños: integrados en el envase (en las paredes de un film, bandeja, botella, en la capa intermedia de estructuras multicapa) o en su tapa, en forma de etiquetas, hotmelt, cintas adhesivas, juntas, tapones, etc.

Cuando los sistemas activos liberan sustancias beneficiosas al alimento pueden encontrarse otras ventajas, como una migración controlada del aditivo, de forma que se vaya consumiendo a medida que se va liberando y sólo suministre la cantidad que se requiere, evitando excesos.

Consuelo Fernández, responsable de la Línea Tecnológica de Interacción Producto-Envase-Entorno, de Itene, explica que “las tecnologías de envase activo son muy diversas y llevan comercializándose desde los años ochenta en Japón y Australia. En Europa, algunas de estas tecnologías en su versión más simple también llevan utilizándose desde hace años, incluso sin saberlo, como es el caso de los sistemas que retiran el etileno producido por ciertas frutas y hortalizas como el plátano, el brócoli, el kiwi o el aguacate, cuya senescencia se ve acelerada por la presencia de esta sustancia. La pulverización de etanol también se utiliza ampliamente en productos de bollería y panadería ya que reduce el crecimiento de mohos.”

Secuestradores de oxígeno

Un ejemplo de envase activo lo encontramos en los sistemas absorbedores o secuestradores de oxígeno, que tienen como objetivo el secuestro del oxígeno que entra desde el exterior o que se encuentra presente en el espacio de cabeza del producto, consiguiendo una reducción de los niveles de oxígeno, hasta diez veces más que con el envasado al vacío. Su utilización permite por ejemplo: reducir la oxidación de componentes del producto, como grasas o aceites; limitar el crecimiento de microorganismos aerobios; limitar la respiración de productos frescos; evitar la degradación de nutrientes como la vitamina C; preservar el sabor y características propias del producto; evitar la decoloración, y alargar la vida útil.

“En ocasiones, –apunta Fernández– pueden combinarse varias tecnologías de sistemas activos para obtener un producto de mejor calidad y más seguro. Por ejemplo, una bolsita puede contener un secuestrador de oxígeno y un emisor de etanol, si se quiere potenciar la inhibición del crecimiento de mohos en el producto.”

Otros ejemplos de este tipo de envases dinámicos son los llamados envases activos antioxidantes, son aquellos que incorporan un agente antioxidante, como la vitamina E. Esta vitamina incorporada en el material del envase evita la oxidación lipídica (enranciamiento) de los alimentos grasos. Los envases activos antimicrobianos, por su parte, son aquellos que incorporan como agente antimicrobiano carvacrol, que es el principio activo del extracto de orégano. Este extracto natural incorporado en el material de envase evita el crecimiento microbiológico de microorganismos, mohos y levaduras.

Pero encontramos otras curiosidades, como los envases que se comen: con los recubrimientos comestibles, a base de polisacáridos, proteínas y lípidos, se consigue, por un lado, alargar la vida útil de los alimentos y, por otro, ayudar a controlar las condiciones superficiales del mismo. Puede actuar también como barrera para la transferencia de humedad, gases y difusión de oxígeno entre el alimento y el ambiente que le rodea, y participar en la retención de aromas.

El sector del envasado tiene aún muchas bazas por jugar, aunque la mayoría de las soluciones se encuentran aún en fase de investigación. En la rampa de salida, las nanotecnologías, la tecnología genética, que seguirá creando alimentos con nuevas propiedades, y la nutrigenómica, utilizada para satisfacer las necesidades personales de salud y preferencias de determinados grupos de consumidores. En materia de seguridad, a destacar, la biología molecular, que se aplicará al control e identificación de patógenos. En este apartado podemos añadir los sistemas de prevención de riesgos, como la microbiología predictiva o la trazabilidad, que constituyen campos de investigación que dan algunas pistas sobre las innovaciones futuras.

Pero aún hay más; los envases vegetales y los biopolímeros, por ejemplo. Los llamados envases vegetales se están elaborando, sobre todo, a partir de almidón de trigo. Por otro lado, cabe mencionar también la investigación sobre polímeros. Los bioplásticos de nueva generación retienen sus propiedades fisicoquímicas termoplásticas a lo largo del ciclo de vida del producto manufacturado pero, una vez depositados en condiciones de compostaje o metanización, se biodegradan completamente del mismo modo que los residuos orgánicos, es decir, son transformados por microorganismos en agua, dióxido de carbono y/o metano a un ritmo equivalente o superior al de la celulosa.

Los envases inteligentes, por su parte, se basan en la tecnología que usa la función de la comunicación para mejorar la calidad, seguridad o aportar información sobre los productos que contienen. Los envases inteligentes monitorizan las condiciones del alimento, proporcionando información sobre la calidad del mismo durante su transporte y almacenamiento. Para ello, incorporan sistemas que reaccionan ante cambios de temperatura producidos en el interior del envase, por ejemplo cambiando de color (son los indicadores de tiempo-temperatura o ITT); marcadores que indicarán la concentración y el nivel de vacío o de gas en su interior o el nivel de degradación del producto, por ejemplo. Pero las posibilidades que se abren con este tipo de dispositivos van mucho más allá. Los envases del futuro combinarán tecnología alimentaria con el desarrollo de envases y embalajes y aplicaciones informáticas; los envases emitirán mensajes inteligentes y se comunicarán con los electrodomésticos de nuestra cocina; entre ellos “hablarán” de fechas de caducidad, de cómo preparar el alimento o cuál es el modo óptimo de conservación…

La cadena de frío, el aliado imprescindible

En la preservación de las condiciones óptimas de conservación de los alimentos el envase necesita, casi siempre, un aliado ineludible: una correcta gestión de la cadena de frío. La cadena de distribución está compuesta por series ininterrumpidas de actividades de almacenaje y distribución que deben mantener una temperatura determinada.

La cadena de frío presenta debilidades, siendo su punto crítico el tiempo de carga y descarga que tiene lugar como promedio tres veces: a la salida de la fábrica, en la plataforma logística y en los puntos de venta. Unas siete u ocho horas, como mínimo, durante las cuales se somete forzosamente a los productos a aumentos de temperatura. A esto cabe añadir el tiempo transcurrido entre el lugar de almacenamiento en el punto de venta y la colocación en los estantes, y el tiempo entre el carrito de compra y el refrigerador del consumidor.

El RFID en la cadena de frío

La tecnología RFID ofrece un campo de soluciones que ayudan a confirmar la calidad y la seguridad de los productos proporcionando una mayor capacidad de reacción ante posibles fallos. Los sistemas de RFID proporcionan información en tiempo real que puede ser analizada en cualquiera de los puntos de la cadena. Gracias a ello, se puede mantener un control constante sobre los productos, con lo que se garantiza la calidad en todos los puntos de la cadena y se reduce el número de partidas en mal estado.

La monitorización del producto proporciona la continuidad de la información y el registro permanente, gracias a que los tags se colocan junto a la mercancía y pueden así determinar con mayor exactitud la temperatura a la que se encuentra. Este grado de control no puede obtenerse con los sistemas convencionales, en los que los termógrafos se colocan en el camión o no están en contacto directo con la carga. Sin embargo, los tags de RFID, pese a estar con la mercancía, pueden transmitir la información sin tener que desarmar las cajas, ya que la información se transmite a través de los embalajes. La toma de temperatura por parte de los sensores hace posible la trazabilidad completa de la cadena de frío de modo garantizado.

A pesar de la inversión inicial, a medio y largo plazo, la implantación de los sistemas de RFID en la cadena de suministro a temperatura controlada redunda en beneficios. Las ventajas son evidentes, sin embargo, en nuestro país, hoy todavía son minoría las empresas que optan por aplicar soluciones de RFID a sus procesos de suministro.

Tendencias de última generación

Todos los implicados en el sector de la alimentación parecen estar de acuerdo en que los alimentos de cuarta y quinta gama son parcelas de largo recorrido. Por cuarta gama se entiende el procesado de hortalizas y frutas frescas limpias, troceadas y envasadas en bolsas para su consumo. La quinta gama, por su parte, engloba los productos que ya han sido cocinados y luego congelados o envasados al vacío, antes de recibir el tratamiento térmico de pasteurización.

La vida comercial de estos productos es baja, pues el alimento no es estéril y, además, se pretende que mantengan sus propiedades nutritivas y organolépticas. Se trata de alimentos mantenidos en condiciones de refrigeración y sin oxígeno, y con especial riesgo de existencia de patógenos, por lo que resulta especialmente importante el mantenimiento de la cadena de frío.

Las nuevas exigencias del consumidor traen un nuevo panorama que va a requerir una sofisticación de los procesos en la cadena de frío, de modo que cualquier producto perecedero y sensible a las condiciones atmosféricas deberá ser gestionado cada vez con más rigor. En este sentido, además de los productos de cuarta y quinta gama, existe un nuevo ámbito sobre el que los expertos están debatiendo en los foros de alimentación. Se trata de los productos ecológicos. ¿Qué ocurrirá cuando este tipo de alimentos entre en la rueda del consumo masificado?, ¿cómo se incorporará a esta larga cadena de distribución para que al llegar a nuestra mesa, siga siendo ecológico? La respuesta a estas preguntas deberán proporcionarla todos los actores implicados en la cadena de frío; juntos deberán hallar el modo de optimizar las condiciones de viaje de los nuevos alimentos.

Hablemos de…

ATMÓSFERAS MODIFICADAS, con Juan Luis Mejías, responsable del Área de Alimentación de Abelló Linde

¿Puede describir a grandes rasgos las aplicaciones del gas en el envasado de alimentos en atmósferas protectoras, en la refrigeración y congelación de alimentos, o en la maduración y desverdizado acelerado de fruta?

El envasado en atmósfera modificada (MAP) se erige como la forma natural para preservar la calidad original de los alimentos, manteniendo la misma frescura como si fuesen recién preparados. La tecnología Mapax de Linde ofrece un profundo conocimiento de gases y mezclas para el envasado (línea de gases Biogón), creando sistemas que relacionan adecuadamente los gases, los materiales de envasado y las máquinas a utilizar, con los determinados productos a envasar.

La ultracongelación, por su parte, es el sistema idóneo para mantener inalterables las cualidades de los alimentos. Mediante la utilización de nitrógeno líquido -196 ºC, se consiguen grandes velocidades de congelación.

El nitrógeno también es aplicable en la refrigeración de productos con dificultades de tratamiento a temperatura ambiente como frutas, verduras y productos cárnicos. Con el fin de aprovechar el máximo rendimiento, Abelló Linde dispone de diferentes sistemas para la ultracongelación (túneles y armarios criogénicos, etc.).

En cuanto a los tratamientos postcosecha en cámaras, comercializamos una gama de gases que garantizan una óptima conservación y maduración de distintos tipos de fruta, permitiendo extender el periodo de la oferta fuera de temporada con el grado justo de maduración.

¿Cuáles son los retos más importantes a los que se enfrenta el sector?

La comercialización de productos diferenciadores en estado fresco se ve limitada por su perecibilidad, esto unido a la menor disponibilidad para cocinar en los hogares o las tediosas preparaciones en el canal Horeca, hace prever que productos que solucionen estos problemas sean una alternativa para los fabricantes y consumidores.

El uso de tecnologías como las atmósferas modificadas ayuda a prolongar el período de conservación, manteniendo las características organolépticas durante la comercialización. Poder ofrecer una gran variedad de productos con presentaciones espectaculares, permitir la diferenciación a los elaboradores ofreciendo marcas y productos de la tierra, reducir las devoluciones y por consiguiente ahorro de dinero en la gestión de stocks, son algunas de las ventajas de las nuevas gamas de alimentos.

En cuanto al consumidor, cabe destacar, comodidad en su uso y conveniencia para los formatos de ración.

¿Es el consumidor reticente a las “atmósferas protectoras”?

El uso de atmósferas modificadas está totalmente aceptado por parte del consumidor final, ya que su uso añade valor al producto que lo continente eliminando en muchos casos el uso de conservantes químicos.

¿Y las tendencias? ¿Hacia dónde nos dirigimos?

La creciente demanda de productos de alta calidad a precios competitivos, en estado natural, frescos, listos para comer y que ofrezcan una amplia información en todas las etapas de la cadena alimentaria, hace que se desarrollen nuevas técnicas de envasado donde los gases juegan un papel fundamental.

Con la implantación de estas tecnologías se optimizan los rendimientos de fabricación haciendo que los sistemas productivos tiendan al máximo aprovechamiento mediante soluciones integradas en el envasado que posibilitan la caracterización del envase ideal a cada proceso alimentario. Nuevas aplicaciones de gases y mezclas Linde (línea Biogon) unidas a envases activos, con permeabilidades selectivas, ecológicos, inteligentes, etc., atienden las necesidades higiénico sanitarias, de comodidad y bienestar solicitadas hoy día por los consumidores.

El envase, vestido para cautivar

El envase, vestido para cautivar
ESPECIAL
SLEEVES

Espejito, espejito…, de entre todos los envases, ¿quién es el más bonito? Enfundado en un llamativo traje a medida, exhibe con descaro sus formas sinuosas y su presencia en el lineal se torna contundente, rotunda. El envase, así ataviado, luce seductor con la pretensión de deslumbrar al consumidor. Su misión: ser el elegido. En este reportaje analizamos una herramienta para la diferenciación del producto en el lineal que causa furor entre los fabricantes de artículos para el gran consumo: el sleeve.
Desde el advenimiento de la industrialización, de la producción seriada y de la distribución masiva, el sector fabril ha venido adaptándose a las circunstancias de cada momento y asumiendo los distintos roles que le ha tocado vivir.
Los primeros tiempos de la expansión industrial de bienes de consumo supusieron para las empresas un incremento en la capacidad de producción, más referencias, diversificación… Se abrían un sinfin de posibilidades para el crecimiento de las marcas, que veían ensancharse los mercados a pasos de gigante. Los clientes potenciales crecían en número, y del mismo modo crecía también la competencia.
Por otro lado, irrumpía un nuevo modelo distributivo que nos llevó de la venta asistida al libre servicio. El desembarco de los formatos de libre servicio en España en los 70 se topó con una oferta de productos concebidos para su venta tras la vitrina. Distribución y fabricantes se pusieron a trabajar en emblistados, retractilados y packaging, en fin, en la presentación del producto, un producto que ya no tiene prescriptor, excepto él mismo.
El arribo de la distribución de gran formato y el incremento de la oferta, unido a la mejora del nivel de vida y del poder adquisitivo que traía consigo el afianzamiento del estado del bienestar, favoreció lo que se convino en llamar, la compra por impulso. Y eso lo cambió todo. Entonces, como nunca antes, el producto debía poder venderse solo.  Mónica Daluz / pdf

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El envase, vestido para cautivar

Espejito, espejito…, de entre todos los envases, ¿quién es el más bonito? Enfundado en un llamativo traje a medida, exhibe con descaro sus formas sinuosas y su presencia en el lineal se torna contundente, rotunda. El envase, así ataviado, luce seductor con la pretensión de deslumbrar al consumidor. Su misión: ser el elegido. En este reportaje analizamos una herramienta para la diferenciación del producto en el lineal que causa furor entre los fabricantes de artículos para el gran consumo: el sleeve.

Mónica Daluz

Desde el advenimiento de la industrialización, de la producción seriada y de la distribución masiva, el sector fabril ha venido adaptándose a las circunstancias de cada momento y asumiendo los distintos roles que le ha tocado vivir.

Los primeros tiempos de la expansión industrial de bienes de consumo supusieron para las empresas un incremento en la capacidad de producción, más referencias, diversificación… Se abrían un sinfín de posibilidades para el crecimiento de las marcas, que veían ensancharse los mercados a pasos de gigante. Los clientes potenciales crecían en número, y del mismo modo crecía también la competencia. Por otro lado, irrumpía un nuevo modelo distributivo que nos llevó de la venta asistida al libre servicio. El desembarco de los formatos de libre servicio en España en los 70 se topó con una oferta de productos concebidos para su venta tras la vitrina. Distribución y fabricantes se pusieron a trabajar en emblistados, retractilados y packaging, en fin, en la presentación del producto, un producto que ya no tiene prescriptor, excepto él mismo. El arribo de la distribución de gran formato y el incremento de la oferta, unido a la mejora del nivel de vida y del poder adquisitivo que traía consigo el afianzamiento del estado…

PET versus PVC

El mercado del sleeve se debate entre el PET y el PVC. El politereftalato de etileno o PET es un plástico del grupo de los poliésteres, se produce a partir de petróleo o de gas natural y es 100% reciclable; aunque más ecológico, el PET penaliza mucho el coste. El PVC es un 20% más barato que el plástico reciclable, además retrae un 67% frente al 78% del PET. En opinión de Ibarz “en España, el tema ecológico no se tiene en cuenta; la elección del material viene determinada por el coste. Por lo que respecta al consumidor, aquí no hay sensibilidad hasta el punto de pagar más por un envase con un sleeve de material plástico reciclable, además, exteriormente no se aprecia la diferencia y el consumidor no puede distinguirla. En países como Suiza existe la obligación de utilizar PET (cuando se efectúa el reciclaje del producto, se tritura y el PET queda flotando); el futuro, posiblemente, irá en esta línea pero entre tanto, los costes mandan”. Sonia Sánchez, por su parte, discrepa de este punto de vista y afirma que “la mayoría de las empresas utilizan materiales biodegradables, que permiten reciclar el envase y el sleeve a la vez.”

Existen otros materiales, como el OPS, pero éste presenta la desventaja de una vida útil corta; “a partir de los seis o siete meses –señala Francisco Ibarz– tiende a resquebrajarse, y si es un producto que no tiene rotación, representa un importante inconveniente”.

Hoy se está investigando en nuevas técnicas, como la denominada rollsleeve, que utiliza ultrasonidos o láser. La empresa Sleever International, la primera compañía en fabricar fundas retráctiles, realiza un importante esfuerzo en investigación para hallar nuevos materiales más ecológicos para sus sleeves, así entre sus productos destacan el Biosleeve, fabricado a base de maíz, y el Petsleeve, un film menos denso que los convencionales.

Cuestión de idoneidad

Sin duda la aplicación de este sistema de etiquetaje no está siempre justificada, económicamente hablando. “No es un producto barato –explica el representante de Prosima Tech–, así que será adecuado o no colocarlo, en función del tipo de producto; si hablamos, por ejemplo, de envases de agua –en la mayor parte de los casos–, la incidencia sobre el coste total es muy importante, y si el precio del producto es muy ajustado, no tiene sentido. Sería como enviar a la obra a un operario con traje de Armani…” Sonia Sánchez también se refiere a este extremo aludiendo a la variedad de nichos y necesidades que tiene el mercado, y en este sentido afirma que “el sleeve ocupará una cuota superior a la que tiene, pero convivirá con el etiquetado y el serigrafiado dependiendo del producto.”

Las posibilidades en los acabados de la etiqueta sleeve se sofistican y así encontramos empresas especialistas en impresión para el sector del packaging, como Sleevedirect, que cuenta en su catálogo con aplicaciones especiales, como la incorporación en el sleeve de caracteres del alfabeto Braille, o los sleeves con stamping, proceso de acabado donde aplica un efecto metalizado, que el consumidor suele asociar con la idea de categoría y distinción.

El sleeve, ¿para quién?

El sector de la alimentación es el usuario por excelencia de este tipo de etiquetaje. “Cada vez hay más marcas similares –argumenta el responsable de Alimentación de Prosima Tech–, y el punto de venta requiere cada vez más atención”. Se trata de tecnologías que vienen condicionadas por la cantidad de impresión y por la mecanización, de modo que hay sectores como la cosmética, que también se ha interesado por el etiquetaje sleeve, en los que las tiradas son pequeñas y las líneas de producto no son tan automatizadas, así que, tal como apunta Ibarz “aunque el producto lo permita quizá el proceso industrial lo haga inviable.”

Por lo que respecta al tipo de maquinaria aplicadora de funda retráctil, existen distintas posibilidades en función de las necesidades de los distintos sectores de consumo. Así en el sector alimentación suelen utilizarse maquinarias de aplicación cuyas necesidades oscilan entre los 150 a 500 envases por minuto. “Existen –matiza Muntané– necesidades puntuales por encima de estas velocidades y proyectos de menor envergadura con medias de 100 envases por minuto, pero en líneas generales estableceríamos una media de 300 envases por minuto sin grandes exigencias técnicas. En el sector no alimentario –prosigue nuestro interlocutor–, dominado por empresas multinacionales dedicadas al mundo del detergente, suavizante y cosmética, suelen ser líneas de cadencia media baja (una media de 200-250 envases por minuto) con grandes exigencias técnicas tanto en lo referente a la aplicación del sleeve, donde se requiere una determinada orientación (envases ovalados y/o semirrectangulares), así como en el proceso de retracción ya que muchos de ellos presentan asimetrías en las partes superiores. En este caso, es necesario un alto nivel de tecnología en la aplicación del sleeve pero sobre todo en la capacidad del túnel de retracción, que debe tener un amplio grado de libertad a la hora de hacer los ajustes industriales.”

Por último, cabe citar el sector bebidas, generalmente con líneas de alta velocidad que oscilan desde los 500 hasta los 1.200 envases por minuto.

EL SECTOR OPINA

Tendencias

Joaquín Muntané, Sales Manager de Fuji Seal: “Si centramos la atención en otros mercados europeos, llegamos a la conclusión de que al sleeve le queda todavía un largo recorrido. El mercado más evolucionado es el japonés donde la penetración de esta tecnología es superior al 60% en sectores de bebidas carbónicas, té (muy presente en este mercado) y zumos. Los lineales en este país son impresionantes, con aplicaciones de efectos visuales y táctiles no presentes todavía en muchos mercados europeos, incluyendo el nuestro. Actualmente todas las empresas multinacionales cuentan con alguna línea de sleevado en su portafolio de productos. A inicios de los 90, el sleeve era una tecnología de futuro con mucho potencial. Actualmente, en 2010, la tecnología del sleeve es una realidad industrial en vías de consolidación. Nuestra estimación del mercado está alrededor de los 50M de euros. Los crecimientos más importantes se han dado hasta la fecha en el período 2005-2007 y creemos que se va a relanzar en el período 2011-2013.”

Sonia Sánchez, gerente de Rusan: “A pesar de que el sleeve es una tecnología que lleva mucho tiempo aplicándose, y de que su aplicación es simple en comparación con otros métodos, todavía no está implantada en toda su extensión. En un futuro se podrán implantar los nuevos productos que están investigándose en la actualidad para reducir costes y conseguir acabados de más calidad.”

Entrevista a José Luis Mercé, presidente de ANFEC

Entrevista a José Luis Mercé, presidente de ANFEC
“Nuestra ventaja es que el producto no puede salir a la calle sin etiqueta”

La crisis se está cebando con el segmento de la etiqueta adhesiva en continuo; el sector está viviendo el cierre de empresas con larga presencia en el mercado. Por fortuna, tanto la legislación como la creciente exigencia por parte del consumidor a estar informado sobre los productos que consume, así como la necesidad de los fabricantes de colocar en el mercado productos que entren por los ojos, hace imprescindible la presencia de la etiqueta. Sin embargo, los clientes piden reducciones en el tamaño y en las tiradas. Nos lo cuenta el representante de los empresarios del sector, José Luis Mercè.
Háblenos de ANFEC y háganos una radiografía del colectivo al que representa
La ANFEC agrupa al segmento de empresas dedicadas a la fabricación de etiquetas adhesivas en continuo. Formada por 139 socios, representa en torno al 70% del mercado del consumo del metro cuadrado de papel adhesivo, pues a la asociación están vinculadas las empresas más grandes del sector, aunque debe tenerse en cuenta que se trata de un sector formado por pymes, en su mayoría empresas familiares; no hay multinacionales.
¿De qué facturación media estamos hablando?
Entre cinco y tres millones de euros de facturación anual.
Sigamos con las cifras. ¿Cómo se ha comportado el mercado en 2009? y ¿cómo ha despegado 2010?
La situación de crisis económica ha afectado a las empresas del sector de un modo nunca visto. El descenso del consumo del metro cuadrado de papel adhesivo se sitúa en el 10%, según estadísticas de las multinacionales fabricantes de este producto; yo me atrevería a decir que hemos retrocedido unos cuatro años en nivel de consumo. Así, el año pasado el retroceso fue del 9,50 y en 2008 no hubo crecimiento, lo que significa que los crecimientos que veníamos teniendo del 4, del 5, del 3,5…, los hemos destrozado en dos años de crisis. Mónica Daluz / pdf

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Entrevista a José Luis Mercè, Presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Etiquetas en Continuo (ANFEC)

“Nuestra ventaja es que el producto no puede salir al mercado sin etiqueta”

La crisis se está cebando con el segmento de la etiqueta adhesiva en continuo; el sector está viviendo el cierre de empresas con larga presencia en el mercado. Por fortuna, tanto la legislación como la creciente exigencia por parte del consumidor a estar informado sobre los productos que consume, así como la necesidad de los fabricantes de colocar en el mercado productos que entren por los ojos, hace imprescindible la presencia de la etiqueta. Sin embargo, los clientes piden reducciones en el tamaño y en las tiradas. Nos lo cuenta el representante de los empresarios del sector, José Luis Mercè.

Mónica Daluz

Háblenos de ANFEC y háganos una radiografía del colectivo al que representa

La ANFEC agrupa al segmento de empresas dedicadas a la fabricación de etiquetas adhesivas en continuo. Formada por 139 socios, representa en torno al 70% del mercado del consumo del metro cuadrado de papel adhesivo, pues a la asociación están vinculadas las empresas más grandes del sector, aunque debe tenerse en cuenta que se trata de un sector formado por pymes, en su mayoría empresas familiares; no hay multinacionales.

¿De qué facturación media estamos hablando?

Entre cinco y tres millones de euros de facturación anual.

Sigamos con las cifras. ¿Cómo se ha comportado el mercado en 2009? y ¿cómo ha despegado 2010?

La situación de crisis económica ha afectado a las empresas del sector de un modo nunca visto. El descenso del consumo del metro cuadrado de papel adhesivo se sitúa en el 10%, según estadísticas de las multinacionales fabricantes de este producto; yo me atrevería a decir que hemos retrocedido unos cuatro años en nivel de consumo. Así, el año pasado el retroceso fue del 9,50 y en 2008 no hubo crecimiento, lo que significa que los crecimientos que veníamos teniendo del 4, del 5, del 3,5…, los hemos destrozado en dos años de crisis.

Sin embargo, dentro del sector del packaging, el de la etiqueta adhesiva no es el que sale peor parado…

Ciertamente, dentro de la caída generalizada que afecta al sector del packaging, la etiqueta es la que menos está sufriendo. Hay productos del packaging con caídas del 25 y del 30 por ciento; nuestra ventaja es que el producto no puede salir al mercado sin etiqueta.

Ante la necesidad de ahorro de costes ¿retrocede la etiqueta adhesiva en favor de la encolada, más económica?

Veníamos de una tendencia a la etiqueta adhesiva, lo que ocurre es que en estos momentos de crisis, los costes de la etiqueta encolada son más bajos que los de la adhesiva. Las empresas que tenían maquinaria para hacer ambos tipos de etiqueta, han desviado gran parte de la producción hacia la encolada.

¿En qué más se ha notado el imperativo de los costes de sus clientes?

Reducen el tamaño, eliminan tintas…, el valor añadido de la etiqueta lo han reducido para hacer una etiqueta más económica; eso, para nosotros, representa menos facturación. Vendemos la etiqueta a un precio inferior porque tiene menos valor añadido.

Le propongo poner la crisis entre paréntesis…

Será un importante ejercicio de abstracción.

… Inténtelo y cuénteme cuáles son las últimas innovaciones en materias primas, en tecnologías de impresión y troquelaje, en maquinaria…

La materia prima de la etiqueta adhesiva ha evolucionado mucho. Hoy podemos encontrar infinidad de materiales: papeles térmicos, brillantes, satinados…, materiales de impresión por transferencia térmica, con polipropilenos, polietilenos, metalizados, etc. En la actualidad estamos imprimiendo principalmente con sistemas de flexografía, tipografía, offset y serigrafía. Por otro lado, la tendencia del mercado es hacia máquinas combinadas, para poder hacer cualquier tipo de etiqueta combinando distintos tipos de sistemas de impresión. El problema es que la maquinaria es excesivamente cara para la pyme. Los costes de las inversiones son totalmente desproporcionados para la facturación de este tipo de empresas. Ese es uno de los males de este sector; hay muchas empresas que están endeudadas a causa de las compras de la maquinaria. Aunque en el momento actual, desde el desplome sufrido por los fabricantes a escala mundial, es posible encontrar maquinaria de distintos precios.

¿Significa eso que se estaba vendiendo maquinaria con excesivos márgenes?

Pienso que sí, que como era un mercado creciente, la maquinaria se vendía por encima de lo que realmente valía. Ahora, con el incremento de la oferta, también de segunda mano, los precios se están reajustando, además, se fabrican máquinas, quizás menos sofisticadas tecnológicamente, pero a precios más asequibles.

Cambiemos de tercio. Próximamente celebraréis vuestro congreso anual; ¿qué temas se abordarán?

En efecto, cada año hacemos un congreso en un sitio distinto de España; este año toca en Salamanca. “Cómo afrontar la crisis” es el tema central del encuentro, y tendremos ponencias técnicas y ponencias generalistas.

¿Qué futuro depara al sector…?

No lo sabemos; si el señor Zapatero no lo sabe, porque no lo sabe, qué vamos a saber nosotros… Cada día hay una información diferente, ves que no se está haciendo nada para ayudar a las empresas…; por lo que respecta a las pymes, no hemos notado nada, al contrario, cada vez hay más problemas para encontrar financiación. Los bancos, en lugar de echar una mano, nos han dejado colgados… ¿El futuro? No lo sé. Creo que cada empresa se tiene que espabilar e ir saliendo como pueda porque ayudas, pocas…

Las Administraciones ¿no están por la labor?

Sólo se pone atención a las grandes empresas, cuyos despidos, a gran escala, crean alarma social. Sin embargo, el 75% de la riqueza la genera la pyme; si una gran empresa despide a mil personas, el asunto tiene gran repercusión sobre la opinión pública, pero la realidad es que si cada pyme echa a 4 personas, la suma de todas ellas supone mucho más para la economía…

… Y es más significativo sobre la envergadura de la problemática

Efectivamente, además, la pyme que cierra no vuelve a abrir. Yo llevo 30 años en el sector y no había visto nunca el número de empresas de etiquetas adhesivas que han cerrado en dos años. Y empresas significativas que llevaban 25 y 30 años en el sector. Lo que está pasando es inverosímil.

Hablando del extranjero ¿la exportación es una opción para paliar la crisis?

Le diré que, aunque parezca una contradicción, la etiqueta no es importante dentro del escalado del producto, pero el producto no puede salir al mercado sin etiqueta. Es imprescindible pero no es importante. Es un sector basado en el servicio; se puede parar toda una cadena de envasado porque no llega la etiqueta. La empresa con muchas referencias, o que cambia con frecuencia el tipo de etiquetas, quiere tener cerca al fabricante de etiquetas; a precio similar va a comprar al más cercano.

¿Cómo puede el sector reducir costes? ¿Es cuestión de tecnología?

La tecnología nos ha ayudado, y tenemos varios sistemas en función de cada necesidad: tecnología digital, semirrotativa, sistema flexo… Lo que está ocurriendo es que el cliente nos pide tiradas más cortas que antes de la crisis, de modo que tenemos cada vez más tiempo paradas las máquinas preparando pedidos que tirando. Tenemos unos tiempos muertos de máquina del 40%; el tiempo de parada es cada vez más grande y el de producción más corto.

Continuará la criba…, iba a decir, natural, pero esto ya no tiene nada de natural…

Yo diría que es una criba injusta… Porque muchas empresas están cerrando por la cuestión bancaria, y eso es injusto. La banca ha estado dejando dinero en los últimos años a promotores y constructores que no han devuelto los créditos y ahora esa situación la está pagando la industria, cuando se ha demostrado que siempre hemos pagado a los bancos religiosamente. Es muy duro, porque nosotros no hemos hecho nada para que tengamos que pagar esta restricción de créditos y de financiación. A pesar de todo, el nuestro, es un sector con futuro.

… Pues nos quedamos con ese mensaje como colofón de esta entrevista.

Hacia el envase sostenible, cuestión de competitividad

envase sostenible
Entrevista a Mercedes Hortal, responsable del departamento de Sostenibilidad de ITENE.

Superado el boom del greenwashing, entramos en una nueva fase en la que las tres erres de la ecología, reducir, reutilizar y reciclar, constituyen un imperativo para la competitividad. Las empresas del sector están resueltas a reducir la huella de carbono o minimizar el impacto de residuos de los productos que fabrican y no sólo con el objetivo de mejorar su imagen de marca, sino como vía para reducir sus costes; evolucionar hacia la eficiencia en los procesos redunda en mayores rentabilidades.
Nos hallamos en un momento en el que los países industrializados se encuentran con su capacidad de competitividad disminuida frente a las potencias emergentes, China e India, y en un contexto que exige a empresas y gobiernos invertir en innovación. Tal coyuntura, unida a la confluencia de diversos factores de índole económica y social, ha hecho que en el sector del envase y el embalaje se haya puesto en marcha un engranaje de innovación que adquiere cada día mayor inercia, una innovación focalizada en el desarrollo de materiales biodegradables derivados de fuentes renovables, y respetuosos con el medioambiente. En el sector del packaging no se puede hablar ya de moda “eco”, sino de una reconversión imprescindible. En el futuro, la legislación será más restrictiva, los consumidores exigirán más respeto por la salud del planeta y de la suya propia, las materias primas de fuentes no renovables se encarecerán… Y el premio –una presencia sólida en el mercado– será para aquellos que lleguen –se adapten– primero. Mónica Daluz / pdf

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Hacia el envase sostenible, cuestión de competitividad

Superado el boom del greenwashing, entramos en una nueva fase en la que las tres erres de la ecología, reducir, reutilizar y reciclar, constituyen un imperativo para la competitividad. Las empresas del sector están resueltas a reducir la huella de carbono o minimizar el impacto de residuos de los productos que fabrican y no sólo con el objetivo de mejorar su imagen de marca, sino como vía para reducir sus costes; evolucionar hacia la eficiencia en los procesos redunda en mayores rentabilidades.

Mónica Daluz

Nos hallamos en un momento en el que los países industrializados se encuentran con su capacidad de competitividad disminuida frente a las potencias emergentes, China e India, y en un contexto que exige a empresas y gobiernos invertir en innovación. Tal coyuntura, unida a la confluencia de diversos factores de índole económica y social, ha hecho que en el sector del envase y el embalaje se haya puesto en marcha un engranaje de innovación que adquiere cada día mayor inercia, una innovación focalizada en el desarrollo de materiales biodegradables derivados de fuentes renovables, y respetuosos con el medioambiente. En el sector del packaging no se puede hablar ya de moda “eco”, sino de una reconversión imprescindible. En el futuro, la legislación será más restrictiva, los consumidores exigirán más respeto por la salud del planeta y de la suya propia, las materias primas de fuentes no renovables se encarecerán… Y el premio —una presencia sólida en el mercado— será para aquellos que lleguen —se adapten— primero.

Entorno mutante

El cambio en los hábitos de los consumidores y en los sistemas de distribución comercial ha disparado el consumo de envases, especialmente en el sector agroalimentario. Aproximadamente dos tercios de la producción del sector la aportan el cartón y el plástico. Envases adaptados a la comida rápida precocinada, nuevas unidades de dosificación, nuevos sistemas de apertura y cierre, diseños que ahorran espacio, o envases activos, son algunas de las respuestas de los fabricantes a las nuevas necesidades y exigencias del consumidor. Paralelamente, las marcas necesitan conferir valor añadido al producto, diferenciarse de la competencia, buscar una relación emocional con el consumidor, seguir publicitando su marca durante la etapa de uso… Para todo ello se sirven del envase. Y en esta vorágine de oferta y demanda los nuevos comportamientos y valores sociales determinan las tendencias en el desarrollo y consumo de productos alimentarios y, en consecuencia, del envase; nuevos escenarios de consumo, cambios en la configuración demográfica, en el valor que otorga el consumidor al producto que compra y, por supuesto, la revisión de los valores medioambientales del individuo, que traslada a sus compras su creciente sensibilidad en esta cuestión. Así lo hemos visto en el recién clausurado salón Alimentaria, en su espacio de innovación, Innoval, que en su área dedicada a las demandas de los consumidores en las experiencias de compra mostraba sus propuestas en torno a diversos ejes, entre ellos, las prácticas sostenibles de las marcas.

A este panorama viene a sumarse la normativa y los incentivos de las Administraciones al desarrollo y aplicación de materiales más fácilmente reciclables y con mayores posibilidades de valorización. Todas estas circunstancias han servido de revulsivo para el sector, que con una estrategia sumamente inteligente se ha puesto en manos de la ciencia para redefinirse.

El negocio de la ecoeficiencia

Las razones para invertir en sostenibilidad se han multiplicado en los últimos años, y los ejemplos de compañías que han establecido mecanismos para lograr reducir el impacto medioambiental de sus productos y procesos son cada vez más numerosos. Las políticas medioambientales nacen de la estrategia de las compañías de ser reconocidas como marcas social y medioambientalmente responsables, y de la necesidad del continuo reposicionamiento de marca. Pero las políticas medioambientales también responden a la necesidad de las empresas de ser más eficientes en mercados más competitivos. Adoptar, como empresa, una postura responsable para el medioambiente mejora la competitividad, ya que puede reducir costes asociados al producto gracias a la aplicación de programas de minimización de recursos y de residuos. Éste es el caso de la cooperativa Consum, que ha establecido protocolos de actuación para lograr una cadena de suministro sostenible y ha implementado diversas iniciativas de sostenibilidad “como –explica la Técnico Ambiental del departamento de Dirección Corporativa de Consum Cooperativa, Ana Mª García– el establecimiento de un sistema de logística inversa para recuperar el cartón y el plástico de los productos que ponemos a la venta, la reducción de la tirada de folletos, instalación de grifos con los que se logra un ahorro del 20% en el consumo de agua, supermercados ecoeficientes, que alcanzan una reducción del consumo de energía de hasta un 25% en relación a un supermercado convencional, optimización de las rutas logísticas, que contribuyen a reducir las emisiones atmosféricas, además de otras acciones de formación y sensibilización”.

Un ejemplo ilustrativo de que a más sostenibilidad más rentabilidad es el proyecto de ecodiseño realizado por Consum de un envase ampliamente utilizado en el sector alimentario: una bandeja para productos de bollería. El envase, compuesto inicialmente por film de PVC, una bandeja de PET y una etiqueta de papel, se rediseñó de la siguiente manera: se sustituyó el material PVC del film por polietileno, el PET virgen de la bandeja fue sustituido por PET procedente de mermas de producción y se redujeron las dimensiones del film. Además de los resultados obtenidos desde el punto de vista ambiental, con una indiscutible reducción de la huella de carbono, los resultados obtenidos desde el ámbito económico arrojan un porcentaje en la reducción total de costes del 17,3%. Con el cambio de PVC por PET y la reducción de las dimensiones del film se logró una reducción de costes del 5%, y la que supuso la sustitución del PET virgen de la bandeja por material procedente de mermas de producción, fue del 20%.

Ejemplos de empresas que han encontrado en la ecoeficiencia una vía para la optimización de sus procesos y un ahorro en sus costes los encontramos en el ‘III Encuentro Nacional Envases y Sostenibilidad. Los nuevos retos ambientales de la gran distribución’, celebrado hace algunas semanas, en el que participaron importantes compañías como Coca Cola o Leche Pascual, y donde se concluye que “los beneficios medioambientales son compatibles con los económicos”. “El mayor beneficio que resulta de reducir la huella de carbono en las empresas –argumentan fuentes de la organización– es la optimización de los consumos de energía, de material y de los procesos de transporte, con el consecuente ahorro de costes. Además, permite a las empresas identificar aspectos de los envases susceptibles de mejora y por tanto, una mejor posición en caso de cambios legislativos más restrictivos, aumentando así su competitividad.”

Innovación científica

Empresas e instituciones trabajan en la investigación de nuevos materiales aplicables al sector del envase y el embalaje con el objeto de reducir el impacto medioambiental. El reto es hallar nuevos materiales que sean capaces de competir con los polímeros derivados del petróleo, y que puedan ser transformados en procesos industriales convencionales, tales como extrusión, inyección-soplado, o termo-formado.

Una de las apuestas más destacables es el desarrollo de polímeros. En este sentido el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística, ITENE, aborda esta innovación con el desarrollo de nuevos polímeros a partir de recursos renovables (polimerización de monómeros renovables, obtención a partir de microorganismos, modificación genética de plantas…), además de con la investigación sobre nuevas mezclas y sistemas de procesado para la mejora de propiedades de los materiales (nanotecnología, nuevos aditivos: plastificantes, secuestradores de radicales…). Así nos lo describe Mercedes Hortal como portavoz del Instituto en asuntos de sostenibilidad: “Entre nuestras investigaciones destacan las líneas dedicadas a la mezcla de materiales plásticos con arcillas minerales o con fibras de celulosa como refuerzo, y la de recubrimientos de papel y cartoncillo con films poliméricos. Estos estudios nos han permitido el desarrollo de nuevos materiales para la fabricación de envases y, por tanto, la posibilidad de almacenar, transportar y conservar productos durante un período de tiempo prolongado en embalajes que, a su vez, se pueden biodegradar y/o compostar al cumplir su período de vida útil. Los nuevos materiales consiguen mejorar la rigidez, la estabilidad térmica, las propiedades barrera, así como las propiedades conductoras y la resistencia al fuego del producto final sin detrimento en la transparencia o la densidad del material. Por su parte, los distintos tipos de papel y cartoncillo revestidos alcanzan, frente a los materiales con recubrimientos no degradables, similares valores de barrera a la migración de agua, aceites y grasas, desde el interior del envase a las manos del consumidor, así como de sus propiedades mecánicas.”

Hablemos de…

ECODISEÑO, con Mercedes Hortal, responsable del departamento de Sostenibilidad de ITENE

Parece que el ecodiseño no acaba de cuajar…

La implantación del ecodiseño de envases y embalajes supone un reto importante para muchas empresas por cuestiones económicas, ambientales y sociales. La necesidad de una metodología específica para envases y embalajes que sistematice la información y permita realizar el proceso de forma estructurada es una de las cuestiones clave para la generalización e implantación del ecodiseño de envases y embalajes en las empresas.

Pero, ¿qué necesita una empresa para implantarlo?, ¿qué aspectos debe considerar?

El ecodiseño en general, y en particular en envases y embalajes, es un concepto cada día más conocido en los diferentes sectores industriales. El concepto, y pese a las múltiples definiciones científicas existentes, se resume a nivel empresarial de forma relativamente sencilla: la integración de consideraciones ambientales a la hora de diseñar o rediseñar un producto, un proceso o una actividad.

Aunque el concepto es fácil de entender, la implantación de un proyecto de ecodiseño en la empresa, y especialmente en el caso de envases y embalajes, ha sido para muchas empresas difícil de abordar por múltiples causas. La ausencia de publicaciones prácticas en el área de ecodiseño, así como los métodos excesivamente complejos y/o no adaptados a la especial casuística de los envases y embalajes, han hecho que la implantación del ecodiseño de envases haya sido hasta la fecha relativamente pequeña. Ante esta situación, una de las primeras publicaciones para la implantación práctica del ecodiseño fue el Manual Práctico de Ecodiseño Operativa de Implantación en 7 pasos de IHOBE (IHOBE, 2000). Esta guía ofreció por primera vez una metodología práctica-empresarial estructurada para el desarrollo de proyectos de ecodiseño.

Sin embargo, algunos sectores presentan especiales casuísticas en los procesos de ecodiseño. Tal es el caso de los envases y embalajes, cuya aplicación es generalizada en la gran mayoría de sectores, para todo tipo de productos y en diferentes ámbitos (industrial/comercial y doméstico). Es por ello que en los proyectos de ecodiseño de envases y embalajes, el número de requisitos que afectan es muy amplio.

Cíteme algunos.

Los principales aspectos a tener en cuenta son, por ejemplo, los requisitos referidos a aspectos tales como la legislación, que resultan a veces un tanto difíciles de manejar por ejemplo si se quiere diseñar un nuevo envase. Aspectos tales como el tipo envase (industrial/comercial o doméstico) resultan clave para definir los requisitos legales que le afectan. Los textos legales básicos son en este caso la Ley 11/1997 y el R.D. 782/1998 con sus posteriores modificaciones, así como la Directiva 94/62/CE y su posterior modificación por la Directiva 2004/12/CE, entre otros. También existen otros requisitos legales tales como el Real Decreto 1472/1989 (modificado por el RD 1798/2003) por el que se regulan las cantidades y capacidades nominales para determinados productos envasados.

Además de los requisitos legales, existen otros de carácter voluntario que afectan a los envases y embalajes y que son las Normas Armonizadas derivadas de la Directiva de Envases y Residuos de Envases.

Otra información a tener en cuenta son los requisitos técnicos relacionados con las interacciones que se puedan producir entre el alimento y el material de envase. Además, los que exija su distribución, como el facing en supermercados, unidades por caja, etc.

Asimismo, los envases tienen requisitos económicos que en ocasiones más que requisitos representan limitaciones. Por ejemplo si el producto tiene alto valor añadido se podrán utilizar materiales o diseños de alta calidad. Así, un vino de alta gama puede permitirse un envase de vidrio envasado en una caja de madera. En cambio, es probable que un arroz de calidad media tenga más restricciones de índole económica a la hora de seleccionar el envase. Relacionados con los requisitos económicos, se encuentran también, los requisitos de mercado, que incluyen las exigencias de los consumidores, la imagen de producto, el marketing o la facilidad de uso.

Por último, los requisitos ambientales que deben cumplir los envases y embalajes son los relacionados con los impactos ambientales y el consumo de recursos en todo su ciclo de vida incluyendo su residuo.

Ustedes han desarrollado una metodología de implantación de ecodiseño; cuéntenos…

Sí, desde ITENE hemos desarrollado la metodología de implantación de Ecodiseño EE7+, para la incorporación de acciones orientadas a la mejora ambiental del producto desde su etapa inicial de diseño. Todos los pasos sobre la información que se requiere, se pueden encontrar en la Guía de Implantación de Ecodiseño en envases y Embalajes que IHOBE SA (Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno vasco) ha editado con el apoyo técnico de ITENE. La nueva guía sectorial de ecodiseño en envases y embalajes permite a las empresas que sus productos, además de contemplar criterios ambientales, puedan demostrar que cumplen con los rígidos requisitos legislativos ambientales aplicables a los mismos y a sus residuos.

Se trata de un manual práctico de aplicación del ecodiseño adaptado a la especial casuística de los envases y embalajes. Las actividades que se han realizado son: identificación de las familias de envase y embalaje más representativas del sector, diagnóstico ambiental de las familias de envase y embalaje representativas, encontrar los factores que motivan el ecodiseño (normativa, mejora de la imagen de la empresa…), identificación de estrategias de diseño aplicables a los envase y embalajes, y, finalmente, la aplicación práctica de la guía en cinco casos prácticos en empresas de diferentes sectores. A partir de los resultados obtenidos en las fases anteriores se han elaborado los contenidos que recogen los aspectos y resultados más destacados de la ejecución de las actividades descritas.

Tecnología inverter: clima bajo control

Tecnología inverter
CLIMATIZACIÓN

Desde la aparición en el mercado del sistema o tecnología Inverter, la climatización es más silenciosa, más confortable y más barata, tanto en términos energéticos como de producto, si tenemos en cuenta que al evitarse los continuos arranques –clave de esta tecnología– se alarga la vida del aparato; ello se consigue gracias a la regulación de la frecuencia de funcionamiento del compresor. 
El mercado doméstico ya ha hecho su apuesta: innovación tecnológica, diseño y eficiencia energética; todo ello, pasando por la tecnología Inverter.
El ahorro de energía es una de las prioridades en el diseño de las instalaciones de climatización: equipos eficientes, uso de combustibles económicos o fuentes de energía alternativas, además de una correcta operación, tanto en materia de producción de los fluidos portadores como en la zonificación de los espacios, la flexibilidad de funcionamiento, el adecuado control de temperaturas, velocidad de distribución de fluidos y tiempos de utilización…
Los avances de la electrónica han traído consigo la posibilidad de regular la velocidad de giro o revoluciones por minuto de un motor, mediante el sistema Inverter. Pero, ¿en qué consiste esta tecnología? Veámoslo.
Inverter, ¿qué es?
El sistema Inverter es un dispositivo electrónico que modula la tensión, el amperaje y la frecuencia de la red de suministro, y que es aplicable a compresores, bombas de agua o ventiladores de los sistemas de acondicionamiento. Aplicado a un compresor permite regular la capacidad a cargas parciales, variando la velocidad en lugar de arrancar y parar.
De este modo el control de temperatura es mucho más preciso, con una puesta en régimen más corta, por lo que el compresor puede arrancar a una mayor velocidad. Además, hace posible la regulación de los caudales transportados mediante el ajuste de la velocidad de giro de los motores, lo que supone un notable ahorro de energía. Mónica Daluz / pdf

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CLIMATIZACIÓN

Mejora los sistemas de climatización tradicionales: gran ahorro de energía y mayor nivel de confort

Tecnología Inverter: clima bajo control

Mónica Daluz
01/02/2010

Desde la aparición en el mercado del sistema o tecnología Inverter, la climatización es más silenciosa, más confortable y más barata, tanto en términos energéticos como de producto, si tenemos en cuenta que al evitarse los continuos arranques –clave de esta tecnología– se alarga la vida del aparato; ello se consigue gracias a la regulación de la frecuencia de funcionamiento del compresor. El mercado doméstico ya ha hecho su apuesta: innovación tecnológica, diseño y eficiencia energética; todo ello, pasando por la tecnología Inverter.

El ahorro de energía es una de las prioridades en el diseño de las instalaciones de climatización: equipos eficientes, uso de combustibles económicos o fuentes de energías alternativa, además de una correcta operación, tanto en materia de producción de los fluidos portadores como en la zonificación de los espacios, la flexibilidad de funcionamiento, el adecuado control de temperaturas, velocidad de distribución de fluidos y tiempos de utilización… Los avances de la electrónica han traído consigo la posibilidad de regular la velocidad de giro o revoluciones por minuto de un motor, mediante el sistema Inverter. Pero, ¿en qué consiste esta tecnología? Veámoslo.

Fotografía: Panasonic

Fotografía: Panasonic.

Inverter ¿qué es?

El sistema Inverter es un dispositivo electrónico que modula la tensión, el amperaje y la frecuencia de la red de suministro, y que es aplicable a compresores, bombas de agua o ventiladores de los sistemas de acondicionamiento. Aplicado a un compresor permite regular la capacidad a cargas parciales, variando la velocidad en lugar de arrancar y parar. De este modo el control de temperatura es mucho más preciso, con una puesta en régimen más corta, por lo que el compresor puede arrancar a una mayor velocidad. Además, hace posible la regulación de los caudales transportados mediante el ajuste de la velocidad de giro de los motores, lo que supone un notable ahorro de energía.

Fotografía: Panasonic

Fotografía: Panasonic.

El dato

Si un equipo de bomba de calor deja de funcionar correctamente cuando la temperatura exterior es de 6 °C, para una bomba de calor con tecnología Inverter el límite se sitúa en temperaturas bajo cero (incluso hasta -10 °C).

Todo son ventajas

Esta tecnología mejora los sistemas de climatización tradicionales, que repiten continuamente los ciclos de arranque-paro para ajustar la temperatura. La tecnología Inverter permite mantener de forma constante la temperatura seleccionada previamente, y consumir únicamente la energía que necesita para alcanzarla. El resultado: un mayor confort y un menor gasto.

Las ventajas más destacables de la tecnología Inverter son el gran ahorro de energía que aporta, debido a este funcionamiento eficiente; mayor nivel de confort, pues cuando se alcanza la temperatura deseada, los sistemas de aire acondicionado con tecnología Inverter se van adaptando a las necesidades del usuario dando más o menos frío/calor y manteniendo dicha temperatura de forma constante. A esto se añade una mayor rapidez para alcanzar la temperatura deseada. Los equipos que incorporan este tipo de tecnología son más caros pero sus ventajas compensan. Así, la eficiencia de la tecnología Inverter alarga la vida del aparato ya que ésta evita los continuos arranques, y mejora la eficiencia de la bomba de calor. Además, como el compresor y el ventilador funcionan a velocidades bajas, el sistema es más silencioso.

Fotografía: Panasonic

Fotografía: Panasonic.

Un sistema de climatización tradicional que quiera aclimatar una estancia a una determinada temperatura, lo hará repitiendo continuamente ciclos de encendido/apagado, mientras que uno con tecnología Inverter llevará más rápidamente la habitación a la temperatura en cuestión sin necesitar después esos ciclos. Los continuos ciclos acortan la vida de las máquinas y provocan consumos mayores, mientras que con la tecnología Inverter se puede ahorrar desde un 25% hasta un 50%, dependiendo de su uso. Además, las bombas de calor con esta tecnología son también más eficientes, pues pueden seguir operando en óptimas condiciones incluso con temperaturas exteriores bajo cero.

El sector opina

Desde el departamento de Producto de Sharp nos hablan de las tendencias de mercado en aire acondicionado: “En el mercado de aire acondicionado se está observando un claro aumento de la tecnología Inverter. Esta tecnología permite mantener de forma constante la temperatura fijada previamente, consumiendo sólo la energía necesaria para alcanzarla, traduciéndose en mayor confort y menor gasto. Cabe decir, sin embargo que el mercado está claramente polarizado: frente a una fuerte demanda de los modelos de bajo coste aparece un creciente interés por modelos que aportan nuevos valores añadidos; principalmente tecnologías de ahorro y sistemas de purificación del aire. Algunas organizaciones están apostando por un mix de producto elevado, dando paso así a los productos de gama alta”. En este sentido, los fabricantes centran sus esfuerzos en la I+D+i, y así, la tecnología Inverter se configura como la apuesta de futuro de los fabricantes, además de otros sistemas que aportan valor añadido al producto. Es el caso de Sharp, con su tecnología de purificación de aire Plasmacluster, que “utiliza –nos explican desde Sharp– el agua del ambiente como base, disociándola en iones H+ y O2. Estos iones se arraciman con otras moléculas de agua (de ahí el nombre de clúster) y se dispersan a gran velocidad cubriendo la totalidad del ambiente. Al rodear los microorganismos (virus, bacterias, ..) los iones se convierten en grupos OH- que por su alta inestabilidad consiguen eliminar dichos organismos (incluso elimina sustancias nocivas para el ser humano como el CO y el NO). Esta limpieza se realiza en cuestión de minutos proporcionando al usuario sensación de bienestar. Este proceso es una simulación de lo que sucede en la naturaleza.”

De esta carrera en innovación en la que andan los fabricantes, destacamos, por curioso, un reciente lanzamiento de Sanyo. Fue presentado el pasado día 1 de diciembre; se trata del primer sistema que inactiva el virus de la Gripe A en suspensión en un 99,5%, además de prevenir otros tipos de virus, polen y agentes alérgenos. “Virus Washer –afirman desde Sanyo– es un sistema de aire limpio diseñado para proteger el ambiente, que cuenta con la exclusiva tecnología de agua electrolizada…”

La cuestión es que los fabricantes ya han tomado su decisión. Ante la avalancha oriental, avalancha de calidad. El sector fabril ha echado toda la carne al asador; que no pueden competir en precios es una obviedad, así que han decidido que nada de medias tintas, se posicionan en lo más alto y ofrecen algo más que enfriar el aire que respiramos. Porque el usuario ha dado una vuelta de tuerca al concepto de confort y salud, hoy la propuesta es crear clima, crear ambiente.

Sistema FRV Inverter Urban Multi4 de Panasonic

Sistema FRV Inverter Urban Multi4 de Panasonic.

Mantenimiento preventivo, pieza clave en la productividad

mantenimiento preventivo
MANTENIMIENTO
PREVENTIVO

El establecimiento de una serie de rutinas de inspecciones periódicas está significando para las industrias un valioso elemento de ahorro de costes. Esta planificación minimiza los correctivos y evita paradas imprevistas de las cadenas de producción. Hoy, la industria asume los costes de esta periodicidad en las revisiones y en la sustitución de piezas como una inversión en la optimización de procesos con la que lograr mayor rentabilidad.
Este tipo de mantenimiento surge de la necesidad de reducir el mantenimiento correctivo y el coste que ello representa. Consiste en la programación de inspecciones de funcionamiento, seguridad, ajuste, limpieza, lubricación, etc., que deben llevarse a cabo en forma periódica, en cualquier máquina o motor, con el objetivo de detectar posibles defectos futuros, para que sean corregidos anticipadamente.
El momento histórico de desarrollo del mantenimiento preventivo podría situarse durante la segunda guerra mundial, en el ámbito militar, con la inspección de los aviones antes de cada vuelo y el cambio de algunos componentes en función del número de horas de funcionamiento.
En la actualidad, son muchos los fabricantes de maquinaria que ofrecen servicios de mantenimiento preventivo, sin embargo, son los propios departamentos de mantenimiento de las industrias los que están incorporando este esquema de trabajo; de hecho, quien mejor conoce las máquinas es el equipo interno. Además, este mantenimiento, al ser programado, se puede realizar en planta, sin necesidad de desmontar los motores ni otros elementos de la línea.
Mónica Daluz / pdf

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MANTENIMIENTO PREVENTIVO

Se basa, principalmente, en la programación de revisiones de los equipos

Mantenimiento preventivo, pieza clave en la productividad

Mónica Daluz
08/02/2010

El establecimiento de una serie de rutinas de inspecciones periódicas está significando para las industrias un valioso elemento de ahorro de costes. Esta planificación minimiza los correctivos y evita paradas imprevistas de las cadenas de producción. Hoy, la industria asume los costes de esta periodicidad en las revisiones y en la sustitución de piezas como una inversión en la optimización de procesos con la que lograr mayor rentabilidad.

Este tipo de mantenimiento surge de la necesidad de reducir el mantenimiento correctivo y el coste que ello representa. Consiste en la programación de inspecciones de funcionamiento, seguridad, ajuste, limpieza, lubricación, etc., que deben llevarse a cabo en forma periódica, en cualquier máquina o motor, con el objetivo de detectar posibles defectos futuros, para que sean corregidos anticipadamente.

El momento histórico de desarrollo del mantenimiento preventivo podría situarse durante la segunda guerra mundial, en el ámbito militar, con la inspección de los aviones antes de cada vuelo y el cambio de algunos componentes en función del número de horas de funcionamiento.

El mantenimiento preventivo se basa en revisiones programadas a los equipos...

El mantenimiento preventivo se basa en revisiones programadas a los equipos, un cuidado periódico que permitirá a posteriori planificar los trabajos del departamento de mantenimiento y prever los recambios necesarios.

En la actualidad, son muchos los fabricantes de maquinaria que ofrecen servicios de mantenimiento preventivo, sin embargo, son los propios departamentos de mantenimiento de las industrias los que están incorporando este esquema de trabajo; de hecho, quien mejor conoce las máquinas es el equipo interno. Además, este mantenimiento, al ser programado, se puede realizar en planta, sin necesidad de desmontar los motores ni otros elementos de la línea.

El mantenimiento preventivo se basa en la programación de revisiones de los equipos, apoyándose en el conocimiento de las máquinas, tanto por la vía de la experiencia como por los históricos obtenidos de las mismas, confeccionándose un plan de mantenimiento para cada máquina, donde se realizaran las acciones necesarias, ya sea engrasar, cambian correas, desmontaje, limpieza, etc. Este cuidado periódico conlleva un estudio óptimo de conservación que redundará en una reducción del correctivo, lo que, a su vez, representará una reducción de costos de producción y un aumento de la disponibilidad, pues posibilita una planificación de los trabajos del departamento de mantenimiento, así como una previsión de los recambios o medios necesarios.

Todo son ventajas

El objetivo principal de este protocolo de actuación es detectar tempranamente posibles defectos, para poder corregirlos a tiempo y mantener los sistemas de infraestructura, equipos e instalaciones productivas en completa operación. Las principales ventajas del mantenimiento preventivo son, entre otras, que los equipos operan en mejores condiciones de seguridad, ya que se conoce su estado y sus condiciones de funcionamiento; que disminuye el tiempo de parada de los equipos o máquinas; la mayor duración de los equipos e instalaciones; disminución de repuestos en el almacén y, por lo tanto sus costos, dado que los mismos se ajustan a los informes del mantenimiento; uniformidad en la carga de trabajo para el personal de mantenimiento debido a una programación de actividades, y menor costo de las reparaciones.

Al habla con…

Felipe Lope, ingeniero técnico industrial del departamento de Oficina Técnica, de GTG Ingenieros

Desde GTG Ingenieros, en Pontevedra, Felipe Lope nos habla de la importancia que tiene para una industria establecer protocolos de mantenimiento preventivo: “Es un tema fundamental en el ámbito industrial; es la base que asegura el buen funcionamiento de las máquinas en el futuro, alargando la vida de estas, y no sólo de las máquinas nuevas. Nosotros instalamos equipos sobre maquinas ya existentes y hacemos adecuaciones en maquinaria antigua”.

Lope, desde su experiencia en la implantación de este tipo de sistemas, asegura que todos los sectores, “desde la automoción —describe— hasta la industria alimentaria deciden llevar a cabo este modo de funcionamiento en relación al mantenimiento de su maquinaria; es fundamental cuando tu productividad depende de que tus máquinas funcionen. En las proximidades de la máquina siempre habrá un operador que controle el proceso, pero, en realidad, el proceso productivo lo está generando la máquina”. “Evitar una avería liviana —concluye nuestro interlocutor— puede evitar lo que, a la larga, podría convertirse en una avería importante”.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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