Ciudades wi-fi y promesas electorales. Entrevista a Jordi Hereu, alcalde de Barcelona

Ciudades wi-fi
A
pesar del tedio que suelen producir las campañas electorales -aunque a algunos hastíen más que a otros-, aún queda espacio para las curiosidades. Cada campaña tiene algún elemento sorpresivo y particular, un elemento que la distingue del resto. Al margen de excentricidades, que las ha habido, ahí va una propuesta-promesa de gran interés para la población en general y para nuestro sector en particular. Se trata de los proyectos que los alcaldes de ciudades como Madrid o Barcelona han incluido en sus programas para hacer de la capital y la Ciudad Condal, ciudades Wi-Fi. Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, nos explica cómo se desarrollaría su proyecto. Hablamos con él unas horas antes de la convocatoria electoral del pasado 27 de mayo; estaba francamente entusiasmado con la idea de un acceso a internet sin cables y gratuito para todos. Ahora que ha revalidado el cargo, ¿mantendrá su promesa?
La ciudad californiana de San Francisco ha sido la primera en desarrollar un proyecto a gran escala para ofrecer a todos sus ciudadanos internet sin hilos, gratis. El contrato, suscrito por las autoridades municipales y las compañías EarthLink y Google (que concurrió a concurso con la propuesta de desarrollar una red completamente gratuita y financiada por publicidad contextual, asociada al posicionamiento geográfico de cada usuario cuando éste no bloquee su ubicación), se firmó el pasado enero, y se prevé que el servicio esté funcionando al cien por cien en 2008. Hasta ahora, la mayor área urbana con conexión gratuita en Estados Unidos era Mountain View (72.000 habitantes), también en California, donde Google tiene su sede corporativa.
Los proyectos de ciudades Wi-Fi proliferan en Estados Unidos (aunque en la mayoría de ellos se prevé el pago de una cuota), y en todos los casos el Ayuntamiento se limita a ceder el uso de determinadas infraestructuras públicas -farolas, semáforos, edificios…- para que el contribuyente que no use los servicios inalámbricos no pague por ellos. Mónica Daluz/
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CIUDADES WI-FI y promesas electorales

A pesar del tedio que suelen producir las campañas electorales -aunque a algunos hastíen más que a otros-, aún queda espacio para las curiosidades. Cada campaña tiene algún elemento sorpresivo y particular, un elemento que la distingue del resto. Al margen de excentricidades, que las ha habido, ahí va una propuesta-promesa de gran interés para la población en general y para nuestro sector en particular. Se trata de los proyectos que los alcaldes de ciudades como Madrid o Barcelona han incluido en sus programas para hacer de la capital y la Ciudad Condal, ciudades Wi-Fi. Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, nos explica cómo se desarrollaría su proyecto. Hablamos con él unas horas antes de la convocatoria electoral del pasado 27 de mayo; estaba francamente entusiasmado con la idea de un acceso a internet sin cables y gratuito para todos. Ahora que ha revalidado el cargo, ¿mantendrá su promesa?

Mónica Daluz

La ciudad californiana de San Francisco ha sido la primera en desarrollar un proyecto a gran escala para ofrecer a todos sus ciudadanos internet sin hilos, gratis. El contrato, suscrito por las autoridades municipales y las compañías EarthLink y Google (que concurrió a concurso con la propuesta de desarrollar una red completamente gratuita y financiada por publicidad contextual, asociada al posicionamiento geográfico de cada usuario cuando éste no bloquee su ubicación), se firmó el pasado enero, y se prevé que el servicio esté funcionando al cien por cien en 2008.

Hasta ahora, la mayor área urbana con conexión gratuita en Estados Unidos era Mountain View (72.000 habitantes), también en California, donde Google tiene su sede corporativa.

Los proyectos de ciudades Wi-Fi proliferan en Estados Unidos (aunque en la mayoría de ellos se prevé el pago de una cuota), y en todos los casos el Ayuntamiento se limita a ceder el uso de determinadas infraestructuras públicas -farolas, semáforos, edificios…- para que el contribuyente que no use los servicios inalámbricos no pague por ellos.

En Barcelona, la primera prueba piloto de un servicio de acceso a internet sin cables se realizó durante las fiestas mayores de la Mercè de 2003, y formaba parte del proyecto BCN Sensefils, que comenzó a implantarse definitivamente a partir de enero de 2004, pero la colisión de intereses entre los proyectos del Ayuntamiento, al filo de incurrir en competencia desleal, y las compañías operadoras, ha venido paralizando la implantación de esta tecnología como servicio público. Entonces, el Ayuntamiento se vio obligado a dejar fuera de servicio su red inalámbrica (11 puntos de acceso) ante las exigencias de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que para permitir la continuidad del servicio le exigía constituirse en operador de telecomunicaciones y la autofinanciación del servicio sin dinero público.

En Europa, las iniciativas públicas para llevar el acceso a internet con el protocolo Wireless Fidelity a las calles se suceden, pero la cuestión de fondo sigue siendo el modelo de financiación y, hasta ahora, las soluciones pasan por limitaciones que restan interés a estos proyectos. Aquí tienen dos ejemplos recientes.

El Ayuntamiento de París ultima estos días la puesta a punto de un servicio de acceso gratuito a internet sin cables, con la instalación de 400 hots-pots, pero para no competir directamente con los proveedores de acceso a internet y los operadores Wi-Fi privados, los puntos de acceso sólo estarán activos durante las horas de apertura de los servicios municipales y su uso quedará limitado al interior de las instalaciones municipales.

Por otra parte, el Ayuntamiento de la localidad barcelonesa de Castelldefels ofrece acceso inalámbrico y gratuito a internet a lo largo de sus cinco kilómetros de playa y en el paseo Marítimo (también podrán beneficiarse del servicio las embarcaciones que naveguen a menos de un kilómetro de la línea costera); para evitar conflictos con las operadoras de internet, un sistema de pantallas impide que las viviendas cercanas a la zona Wi-Fi puedan favorecerse del acceso gratuito.

Veamos ahora cómo el alcalde Hereu se propone desplegar su proyecto para una Barcelona Wi-Fi.

JORDI HEREU Alcalde de Barcelona

¿En qué consiste exactamente su propuesta para la implantación de una red de conexión inalámbrica gratuita en la ciudad de Barcelona?

Esta propuesta responde a la voluntad de facilitar el acceso universal, libre y gratuito a las tecnologías de la información por parte de los ciudadanos. Consiste en una primera actuación orientada a desplegar en los próximos años dos puntos de acceso Wi-Fi en cada uno de los 73 barrios de la ciudad. El servicio se ubicará en equipamientos municipales y los usuarios dispondrán de una tarjeta y un código para acceder a esta red pública sin hilos.

Pero, ¿a qué información podrá acceder el ciudadano?

El servicio permitirá el acceso gratuito a información que consideramos tiene la catalogación de servicio público y constituirá un servicio básico de acceso a internet, que cumplirá también la función de fomento y penetración de las nuevas tecnologías entre los ciudadanos.

Otros candidatos de otros partidos y en otras ciudades, también han prometido puntos de acceso Wi-Fi gratuitos, ¿por qué surge ahora esta sensibilidad entre los políticos?

Para nosotros el tema no es nuevo. El Ayuntamiento de Barcelona lleva realizando actuaciones orientadas a facilitar acceso gratuito a servicios de utilidad para los ciudadanos desde enero de 2004, cuando se implantaron 11 puntos de acceso gratuito inalámbricos en otras tantas plazas de la ciudad. Las nuevas tecnologías de la información son un elemento multiplicador del crecimiento económico y un eje vertebrador de cohesión social. El acceso de los ciudadanos a estas tecnologías debe ser un derecho universal para evitar la “fractura digital”. Por todo ello, el Ayuntamiento quiere ser una administración de referencia a nivel internacional en este ámbito.

¿Cree que el acceso inalámbrico debería ser una infraestructura urbana básica como lo es el alumbrado o la red de alcantarillado?

Lo que tiene sentido es una combinación de redes basadas en fibra, redes con hilos y redes inalámbricas. El Ayuntamiento de Barcelona ha defendido en el ámbito europeo la consideración de las redes de telecomunicaciones como un servicio publico universal y el acceso a ellas, como un derecho. La titularidad pública de una red neutral de estas características podría ser un mecanismo que facilitase la regulación de su uso.

En caso de ganar las elecciones, ¿cómo se desarrollará su propuesta para una red Wi-Fi? ¿el proyecto se autofinanciaría con publicidad?

En primer lugar, continuaremos el despliegue de puntos inalámbricos fijos en los barrios, tal como he explicado antes. En segundo lugar, llevaremos a cabo un proyecto piloto de red mallada (mesh, en el argot técnico) en dos zonas de la ciudad. Probaremos así la viabilidad técnica y económica de un despliegue a gran escala. Por lo que respecta a la financiación, es difícil actualmente pensar en una financiación exclusiva con publicidad. Lo más probable es que sea una combinación de fuentes.

¿Cuál sería el perfil de los usuarios de esta red Wi-Fi y qué tipo de servicios cree que serían los más utilizados?

Por las características de la tecnología inalámbrica, la iniciativa va orientada a aquellos poseedores de equipos dotados de una conexión Wi-Fi y esto se da mayoritariamente en los ordenadores portátiles, en menor medida en agendas electrónicas tipo PDA y en un futuro muy probablemente en dispositivos tipo smartphone, de modo que al final quedará al alcance de la gran mayoría de los ciudadanos. Su uso, por lo tanto, va más orientado, a corto plazo, a perfiles sociales más jóvenes, estudiantes y profesionales liberales o que requieran de una cierta movilidad aunque, con las actuales tendencias, estamos convencidos de que su uso se irá extendiendo a todos los segmentos de población.

En cuanto a los servicios, desde el punto de vista de la Administración, creemos que los más utilizados serán aquellos que permiten a los usuarios disponer de información útil cuando se desplaza por Barcelona, como el plano de la ciudad con la descripción de equipamientos, o la agenda de la ciudad, para optimizar el tiempo de ocio. También esperamos que la iniciativa facilite a los ciudadanos la realización de trámites municipales, potenciando así el uso de las nuevas tecnologías y la administración electrónica.

¿Cree que el comercio sacará algún partido o se beneficiará de algún modo de la existencia de estas redes inalámbricas de conexión gratuitas?

Cualquier iniciativa en el ámbito de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías facilita el progreso económico y eso va en beneficio de todos. Estoy convencido de que la iniciativa privada sabrá sacar partido de proyectos de este tipo con el fomento, por ejemplo, de redes de barrio, donde agrupaciones de pequeñas y medianas empresas puedan establecer un canal de comunicación con sus propios vecinos.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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