Del neuromarketing a la “neurochorrada”

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Del neuromarketing a la “neurochorrada”
TRIBUNA DE OPINIÓN

El avance de las neurociencias ha hecho que diversos sectores, como la economía o el marketing, busquen desarrollar estrategias y herramientas en base a los hallazgos que se suceden en este campo. Las marcas y los establecimientos tratan de estimular los sentidos del consumidor para provocar reacciones neurológicas, físicas y químicas, con las que inducir en él un determinado comportamiento a la vista de las prometedoras expectativas de las neurociencias, o utilizar estos nuevos conocimientos como argumento de venta. La industria alimentaria ya ha colocado en los lineales “neurobebidas”… Pero lo cierto es que se trata de estudios que solo pueden arrojar parcialidades, evidencias importantes pero pequeñas, porque todavía no sabemos qué ocurre simultáneamente en todo el cerebro ante un estímulo. Lo que sí está claro es que la tecnología es, cada vez más, un sólido apoyo para conocer al consumidor y estudiar su comportamiento, con el fin de segmentar y personalizar con mayor precisión; lo último, los sistemas de detección facial, que además de aportar información demográfica, analizan las expresiones –en busca de emociones– o el itinerario de la mirada del comprador –para determinar qué es relevante para él–. Porque no todo es verdad, pero no todo es mentira. La clave es el rigor. Y por lo que respecta a intervenir a conveniencia en el comportamiento o en las emociones humanas desde la neurociencia, tal vez lleguemos, pero ahora toca una larga estancia preparando lo que ha de ser el campamento base, para que próximas generaciones de científicos inicien, y ojalá completen, esta épica ascensión, en cuya cúspide se halla, nada menos que, el mapa del cerebro. Mónica Daluz / pdf

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OPINIÓN

La mercadotecnia y la comunicación han buscado generar asociaciones mentales y han explorado múltiples estrategias procedentes de la psicología

Del neuromarketing a la “neurochorrada”

Mónica Daluz
28/05/2019

El avance de las neurociencias ha hecho que diversos sectores, como la economía o el marketing, busquen desarrollar estrategias y herramientas en base a los hallazgos que se suceden en este campo. Las marcas y los establecimientos tratan de estimular los sentidos del consumidor para provocar reacciones neurológicas, físicas y químicas, con las que inducir en él un determinado comportamiento a la vista de las prometedoras expectativas de las neurociencias, o utilizar estos nuevos conocimientos como argumento de venta. La industria alimentaria ya ha colocado en los lineales “neurobebidas”… Pero lo cierto es que se trata de estudios que solo pueden arrojar parcialidades, evidencias importantes pero pequeñas, porque todavía no sabemos qué ocurre simultáneamente en todo el cerebro ante un estímulo. Lo que sí está claro es que la tecnología es, cada vez más, un sólido apoyo para conocer al consumidor y estudiar su comportamiento, con el fin de segmentar y personalizar con mayor precisión; lo último, los sistemas de detección facial, que además de aportar información demográfica, analizan las expresiones –en busca de emociones– o el itinerario de la mirada del comprador –para determinar qué es relevante para él–. Porque no todo es verdad, pero no todo es mentira. La clave es el rigor. Y por lo que respecta a intervenir a conveniencia en el comportamiento o en las emociones humanas desde la neurociencia, tal vez lleguemos, pero ahora toca una larga estancia preparando lo que ha de ser el campamento base, para que próximas generaciones de científicos inicien, y ojalá completen, esta épica ascensión, en cuya cúspide se halla, nada menos que, el mapa del cerebro.

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El “living coral”, a caballo entre el fucsia y el rosa palo, y cierto aire retro, ha sido elegido color del año por Pantone, una propuesta anual que marca tendencia desde hace dos décadas. En esta ocasión, la idea es evocar, dicen, los arrecifes de coral y la energía, vitalidad e intimidad que produce el color rosa. “El color penetra en la psique del consumidor y puede convertirse en un estímulo directo para la venta”, leemos en 1.001 trucos publicitarios, del publicista Luc Dupont, y sobre el rosa, Jean-Gabriel Causse, escritor y diseñador, especializado en la influencia que los colores tienen sobre nuestros comportamientos (su libro El día que amaneció sin colores, recopila los principales descubrimientos científicos sobre las influencias del color en nuestra actividad cerebral) afirma que al contemplar este color, el rosa, se activan las mismas zonas del cerebro que cuando se contemplan imágenes de felicidad.

Ninguna marca, por ejemplo, presentaría un fármaco para el tratamiento de un cáncer en una caja de color negro, que está ligado en nuestra cultura a la muerte y al luto. Pero sí es un color valorado en packaging y etiquetaje de productos para la industria cosmética o alimentaria que tratan de evocar elegancia y lujo. Los colores, los olores, los sonidos…, adquieren valor de signo, ocurre así desde que el ser humano desarrolla la destreza del pensamiento simbólico, desde que pasa de una memoria que recuerda a una memoria que anticipa, en definitiva, del mundo real al mundo interpretado (este revestimiento cultural de la realidad fue estudiado por el psicólogo y filósofo estadounidense Mark Baldwin en 1896, bajo la hipótesis de que éste constituía un mecanismo para cambiar el genoma humano, de que el comportamiento sostenido de un grupo puede modelar la evolución de las especies; se le llama efecto Baldwin).

El cantante Antonio Orozco durante el primer concierto de música en directo para embriones organizado por el centro de reproducción asistida Institut...

El cantante Antonio Orozco durante el primer concierto de música en directo para embriones organizado por el centro de reproducción asistida Institut Marquès, de Barcelona. Las vibraciones que produce la música incrementan la tasa de éxito de la fecundación y mejoran el desarrollo embrionario.

La mercadotecnia y la comunicación han buscado generar asociaciones mentales y han explorado múltiples estrategias procedentes de la psicología, con las que acercarse a nuestro subconsciente al objeto de tratar de orientar el comportamiento del consumidor. Para ello se han servido de las teorías de la percepción, fundamentalmente de las leyes de la Gestal, basadas en algunas particularidades de nuestra percepción de la realidad, como que un círculo negro sobre fondo blanco nos parezca más pequeño que otro blanco del mismo tamaño sobre fondo negro. O que tendamos a completar las figuras; de ahí que seamos capaces de reconocer una figura, por ejemplo en un logotipo, dibujada en cuatro trazos. O el famoso experimento sobre el funcionamiento de nuestra atención, en el que se pide a los sujetos voluntarios que cuenten el número de jugadores de uno de los equipos en unas imágenes de un partido de baloncesto; todos contaron correctamente el número de jugadores pero…, no se percataron de que una persona disfrazada de gorila se había estado paseando por el terreno de juego.

Con el producto en la tienda, el packaging y sus colores llamarán nuestra atención (para no ser el “gorila invisible” de la estantería), además de expresar y comunicar, de explicarse a sí mismo en definitiva, pero el consumidor interpreta el producto en función de su contexto, por eso es clave su organización en el lineal teniendo en cuenta los elementos circundantes. La cercanía de un producto que provoca repulsión genera un efecto de contagio a nivel inconsciente; las bolsas de basura, los pañales o la comida para perros figuran entre los productos que, según algunos estudios, causan mayor rechazo. Del mismo modo, el establecimiento juega con las asociaciones en el lineal para incentivar las ventas, por ejemplo colocando junto a los quesos, una góndola de vinos tintos. Y para fijar la marca en nuestra memoria, el punto de venta puede contribuir mejorando la experiencia de compra, ya que se sabe que cuanto mayor es la intensidad del momento que estamos viviendo, mayor es el recuerdo.

El olfato, por su parte, es uno de los sentidos que más huella deja en nuestro subconsciente. Vincular la experiencia de marca o de establecimiento a un olor ha sido una estrategia que se ha convertido en tendencia, y cada vez más compañías crean su odotipo como elemento de reconocimiento. Y, cómo no, la música. Que la música puede modificar nuestro ánimo y despertar nuestras emociones, es una obviedad. Pero la neurociencia quiere saber de qué modo influyen las melodías sobre nuestro cerebro. En la Universidad Autónoma de Berlín ya están estudiando, con técnicas de neuroimagen (escáneres), qué sucede en el cerebro cuando con las melodías provocan diversas emociones, como alegría o tristeza, en los sujetos. En 2015, el centro de reproducción asistida Institut Marquès, de Barcelona, organizó el primer concierto de música en directo para embriones; el centro incorpora música en todas sus incubadoras de embriones. La razón: las conclusiones del estudio “Impact of exposure to music during in Vitro culture on embryo development”, según las cuales, las vibraciones musicales aumentan un 5% la tasa de éxito de la fecundación in vitro y mejoran el desarrollo embrionario. El tenue movimiento que producen las vibraciones, a modo de masaje, estimula los procesos implicados. También se está haciendo con el vino; algunos enólogos afirman que la vibración y frecuencia característica del sonido de la música clásica mejora la calidad del vino especialmente en su proceso de crianza, y más de un bodeguero pone música a sus caldos aunque, en este caso, no existan estudios exhaustivos que demuestren la efectividad de esta técnica.

Una imagen, un olor, una melodía o una textura, evocan en cada individuo sensaciones colectivas...

Una imagen, un olor, una melodía o una textura, evocan en cada individuo sensaciones colectivas, que el mundo del marketing y la publicidad manejan con soltura, pero también sensaciones personales condicionadas por vivencias individuales, por nuestros recuerdos, nuestros sesgos, nuestras certezas, nuestras respuestas automáticas, y ello arroja un dibujo cerebral distinto en cada instante, irrepetible.

Todos ellos, los sentidos, juntos o por separado, nos transportan en el tiempo y en el espacio, nos hacen recordar e imaginar. Los publicistas, con el objeto de suscitar afectos y asociaciones positivas, buscan la evocación, o lo que psicología se llama efecto primado, que se da cuando la forma de procesar un estimulo se ve influida porque un estímulo anterior activa la memoria implícita, que contiene vivencias que producen asociaciones específicas. Olores, música, iconos culturales o storytellings buscan esa activación. Los psicolingüistas explican que una sola palabra puede activar un concepto global, un tesoro para una marca conseguirlo. De ahí la importancia de elegir el nombre de la marca (naming). También es tradición servirse del efecto “halo”; en sociopsicología consiste en un sesgo cognitivo que concluye propiedades desconocidas de una persona, marca o producto, a partir de propiedades conocidas. O el herding (efecto rebaño), por el que la opinión del grupo prima con respecto a la individual. Ser el primero, y en su defecto, crear una categoría de producto o apropiarse de un concepto o palabra son otras de las estrategias empleadas por las marcas para condicionar nuestra percepción, puesto que ésta determina nuestro concepto de realidad. Sin duda, la percepción de un producto es más importante que el producto en sí mismo.

Los investigadores buscan acceder a la imagen del proceso de decisión de compra. El neuromarketing trata de optimizar las estrategias de marketing poniendo su foco en lo que ocurre en el cerebro del consumidor a nivel biofísico. Nuestros procesos mentales se traducen en procesos físicos y bioquímicos que la neurociencia trata de descifrar, centrándose en cómo interactúan razón y emoción en la toma de decisiones. Existe consenso en que las emociones influyen en la forma en que percibimos y evaluamos nuestro entorno y que el cerebro emocional está más implicado que el racional en la toma de decisiones. Parece que solo somos plenamente conscientes de la existencia nuestro cerebro pensante, el neocórtex, mientras que el cerebro emocional y el cerebro reptiliano (que rige los impulsos) son en buena parte inconscientes. El marketing, con el packaging y el etiquetaje, los colores o el contraste, aprovecha esa evaluación automática para lanzar un estímulo primario con el que atraer la atención.

Sector farmacéutico y marketing, compleja pareja

Las lógicas exigencias regulatorias de la industria farmacéutica han venido suponiendo una limitación para el sector en materia de comunicación. Según las bases legales que rigen la información y publicidad de los medicamentos, los laboratorios pueden anunciar libremente al consumidor los productos de venta libre; una de las estrategias que han venido utilizando los laboratorios para ampliar sus posibilidades de comunicación ha sido, precisamente, transformar medicamentos de prescripción en productos OTC. Sin embargo, la publicidad en productos de prescripción solo puede dirigirse a los profesionales de la salud. Hoy el médico ha dejado de ser el target más potente de las acciones de marketing en el sector farmacéutico. La implantación de los genéricos ha llevado a que hoy el médico prescriba la molécula y sea el farmacéutico quien oriente la venta hacia una u otra marca, lo que, además, facilita la venta cruzada, complementando con productos OTC el tratamiento de prescripción.

Los colores, los olores, los sonidos....

Los colores, los olores, los sonidos…, adquieren valor de signo, ocurre así desde que el ser humano desarrolla la destreza del pensamiento simbólico, desde que pasa de una memoria que recuerda a una memoria que anticipa, en definitiva, del mundo real al mundo interpretado.

Con respecto a los genéricos, tradicionalmente, estos han sido vistos con menos confianza por los consumidores que los medicamentos de marca, pero en los últimos años los laboratorios han apostado por trabajar la comunicación corporativa y la reputación e imagen de marca, y como consecuencia, esta visión se está diluyendo.

Los expertos en marketing especializado en el sector sanitario señalan que la farmacia tiene recorrido en la mejora de la experiencia de compra, que complemente y refuerce la indiscutible calidad de servicio, creando ambientes con los que transportar al cliente dónde nos propongamos. El recuerdo de marca se va modificando con la experiencia de compra, que, no olvidemos, puede ser offline. Algunas sugerencias son incorporar servicios adicionales relacionados, por ejemplo, con la salud y la belleza, ofreciendo un servicio de nutrición, con planes personalizados para el sobrepeso, que además nos permite apoyar con productos OTC relacionados, desde infusiones drenantes hasta cremas reafirmantes.

Todavía no ha llegado, pero lo hará. Y es que hoy la segmentación es poder. La cadena australiana Westfield ha instalado carteleras digitales con cámaras ocultas que identifican la edad, el sexo, registran el movimiento de los ojos y la duración de la atención a un determinado estímulo y, lo más novedoso, el estado de ánimo de las personas ante un anuncio a través de sus expresiones faciales. La tecnología de detección facial utilizada en este caso identifica algunos rasgos de la persona pero no su identidad, como sí lo hacen las utilizadas por la policía y por algunos gobiernos, como el chino, que ha instalado este tipo de tecnología en sus calles, escuelas… En sentido contrario, hace unos días el consistorio de San Francisco (EE UU) ha prohibido a la policía la utilización de la tecnología de reconocimiento facial alegando sesgos de raza en su programación.

El instante irrepetible

Para desenvolvernos, los seres humanos contamos con los recursos que nos permiten nuestras conexiones neuronales, forjadas con nuestras experiencias, y serán ellas las que nos conducirán en nuestras conductas y nuestras decisiones. Al nacer, de hecho antes, en el momento en que los sentidos están suficientemente desarrollados para realizar su función, percibir un estímulo, comienza la transmisión de información al cerebro sobre lo que está ocurriendo ahí fuera, y su recepción se convierte en un ir y venir de impulsos eléctricos, en un baile de axones y dendritas uniéndose entre sí; y entre la pirotecnia, si el estímulo es placentero irrumpe, además, un tsunami de endorfinas. A medida que se multiplican las sinapsis, conocimientos empíricos y emocionales, tanto conscientes como inconscientes, positivos y negativos, van nutriendo nuestro entendimiento del mundo y de nosotros mismos, y nos conducen a nuestra particular realidad, una realidad interpretada, una realidad percibida.

El neuromarketing busca conocer cómo el sistema nervioso traduce la enorme cantidad de estímulos a los que está expuesto un individuo, con el objeto de predecir la conducta del consumidor para seleccionar el formato y el desarrollo de la comunicación que éste recuerde mejor. Una imagen, un olor, una melodía o una textura, evocan en cada individuo sensaciones colectivas, que el mundo del marketing y la publicidad manejan con soltura, pero también sensaciones personales condicionadas por vivencias individuales, por nuestros recuerdos, nuestros sesgos, nuestras certezas, nuestras respuestas automáticas, y ello arroja un dibujo cerebral distinto en cada instante, irrepetible.

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Pero esto no impide que la ciencia esté determinada a descifrar esta “piedra rosetta” que permitirá entender el particular idioma de las neuronas y saber qué aspecto tiene bioquímicamente cada proceso mental, también el de las emociones. En cualquier caso, cada instante es único en la foto. Y de ella solo podemos ver algunos píxeles, a veces logramos ver incluso un grupo de píxeles, pero nunca vemos la imagen completa.

Los científicos alertan de que esas parcialidades se diseminan a su vez de modo sesgado, incluso reinterpretado. La neurocientífica Molly Crockett, explicó en una interesante y elocuente conferencia TED cómo unas conclusiones de su experimento que demostraban que reduciendo el componente básico de la serotonina, el aminoácido triptófano, las personas eran más proclives a la venganza cuando eran tratadas injustamente, generó, ante su sorpresa, el siguiente temerario, impreciso e incompleto titular: “Un sándwich de queso es todo lo que necesitas para tomar decisiones”, ¿qué tenía que ver el queso con la investigación?… ¡que el queso contiene triptófano! Una caprichosa extrapolación de datos. Existe mucha información confusa y sobredimensionada sobre los nuevos datos que se obtienen desde esta disciplina. Serotonina, dopamina, endorfinas, adrenalina… el neuromarketing ha popularizado algunos neurotransmisores de los que, por supuesto se tienen amplios conocimientos científicos, pero algunas marcas están ofreciendo productos que supuestamente ejercen determinados efectos sobre nuestro cerebro, como neurobebidas que prometen reducir el estrés sin abalarlo con ningún estudio científico. Los neurotransmisores están implicados en múltiples procesos; está demostrado que niveles altos de oxitocina aumentan la empatía y la cooperación, pero otros estudios, igualmente válidos, demuestran que aumenta la envidia y la presunción. “No hemos encontrado un botón que diga ‘comprar’ en el cerebro, ni podemos decir si alguien miente o está enamorado solo mirando sus encefalogramas, y no podemos convertir pecadores en santos con hormonas”, sentencia Crockett.

Cuando Barack Obama anunció en 2013 que financiaría un ambicioso proyecto llamado Brain (que luego se supo que competía con otros, como el de la Nasa para enviar un hombre a Marte) cogió por sorpresa al equipo de científicos (entre ellos el ideólogo y director del proyecto, el español Rafael Yuste) que acudieron en su momento a la Casa Blanca a presentarle al entonces presidente un proyecto que consistía en llegar a registrar la actividad de todas y cada una de las neuronas de un sistema nervioso en animales. El presidente Obama amplió el proyecto e incluyó a los humanos en su anuncio. El proyecto Brain, financiado por el contribuyente americano y en el que participan instituciones científicas de todo el mundo, prevé registrar la actividad completa del cerebro de un animal en 15 años.

Yuste, neurobiólogo y profesor en la Universidad de Columbia, en Nueva York, la misma que ha arrojado un total de 96 premios nobel, 29 jefes estado, 3 presidentes de Estados Unidos y 26 ganadores de un Oscar, y que, paradójicamente, también fue cuna del Proyecto Manhattan (que daría origen a las primeras armas nucleares), lanzó por primera vez en 2011 entre la comunidad científica la propuesta de mapear el cerebro.

En una de sus múltiples entrevistas para la televisión, hasta en cuatro ocasiones respondió Yuste ante preguntas tan interesantes como ¿qué es el pensamiento?, ¿qué es la conciencia? o ¿qué es la inteligencia?, científicamente hablando, a nivel bioquímico, con un decepcionante pero realista “no lo sabemos”.

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El mayor reto de este proyecto es superar la dificultad que supone entender un órgano que, a diferencia del resto, hace cosas abstractas y que, a día de hoy, no existen herramientas técnicas que permitan entender el idioma en el que las neuronas se comunican. Brain tiene por objetivo desarrollar nuevas técnicas que permitan sentar las bases con las que poder registrar toda la actividad cerebral de circuitos neuronales completos en animales o en pacientes. Hasta la fecha se ha podido medir la actividad de una neurona concreta, pero todo apunta a que hay una actividad conjunta de miles de neuronas, distribuidas de manera dispersa en el cerebro, y para avanzar en esta cartografía es necesario registrar la actividad de todas a la vez.

Así que, sí, podemos producir algunas endorfinas creando ambientes y experiencias, con olores, colores, sonidos, música, sabores, iconos culturales, podemos lograr que un color o una palabra, incluso una entonación y un gesto, o las primeras palabras de un eslogan hagan al consumidor pensar en una marca (para varias generaciones estas dos palabras resultan evocadoras: “…busque, compare…”, les suena ¿verdad?). En cualquier caso los conocimientos que aportan las neurociencias al marketing vienen a complementar las técnicas tradicionales, que siguen vigentes y se sofistican a medida que el sector ahonda en nuestra psique. Porque la mente es todo lo que somos. Aunque la era del cerebro cartografiado nos puede llevar del cerebro que se inventa el mundo (decía Kant que el mundo que vemos fuera lo tenemos dentro en realidad) a un nuevo estado del ser racional que decida cómo quiere ser y qué quiere sentir, como quiere que sea, en definitiva, su realidad, en un paso más de esta mediadora entre el impulso y la acción: la razón.

Para los escépticos (y “teóricos” de las conspiraciones) con respecto al sentido y objetivo de las investigaciones neurocientíficas, encabezadas por el proyecto Brain, una reflexión de Yuste eliminará todas sus reticencias: “Entendernos mejor a nosotros hará que nos tratemos mejor entre nosotros; el conocimiento siempre libera, tendrá lugar un nuevo Renacimiento y seremos, por fin, humanistas.”

Y es que cuanto más aprendemos, más conscientes somos de la inmensidad de lo que nos queda por aprender. La conclusión es matemáticamente obvia… ¡Qué sabio Sócrates! Ya saben…: “Solo sé que no sé nada”.

Pero mientas esperamos la foto completa, como consumidores debemos exigir rigor y transparencia cada vez que nos publiciten un producto asociado a efectos sobre nuestro cerebro y asegurarnos de que lo comunicado esté documentado científicamente. Ejerzamos un acto de compra reivindicativo. La elección es suya; ¿recuerda?, si encuentra algo mejor…: ¡Cómprelo!

Entrevista a Pepe Torquemada, CEO de Lacía Branding & Packaging

Pepe Torquemada Lacía Branding & Packaging
“Las grandes ideas suelen ser sencillas”

El responsable ejecutivo de la reputada consultora de marketing Lacía Branding & Packaging nos habla de las particularidades de los sectores farmacéutico y cosmético a la hora de abordar sus necesidades en envases y en imagen de marca, y de cómo la especificidad de estos sectores llevó al nacimiento, hace cuatro años, de Lacía Health, una división creada para cubrir estos mercados que, como veremos, están plagados de oportunidades, moviéndose en un entorno en el que ya no cabe la menor duda: “los consumidores son los jefes; ellos mandan”.
¿Cuáles son los cambios fundamentales que han experimentado los sectores farmacéutico y cosmético en materia de envases y branding en la última década? Y, ¿dónde estamos ahora?
Todos los sectores han evolucionado en los últimos 10 años y el sector farmacéutico y cosmético no ha sido ajeno a la transformación, la crisis, post crisis, cambios regulatorios, tendencias…. Hay que distinguir tres mundos o territorios en esta pregunta, que transcurren por caminos diferentes.
Comencemos con el ámbito farmacéutico del medicamento.
El medicamento está sometido a una estricta regulación por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) y la Agencia Española del Medicamento, en este entorno prima, ahora y siempre, la seguridad, y cualquier tendencia o cambio se supedita a mejorarla. También la comodidad para el paciente y la sostenibilidad en el uso de materiales, tintas, etc., son aspectos demandados por todos los actores.
El packaging farmacéutico exige competencias y habilidades específicas ajenas a las tradicionales agencias de branding, orientadas a productos de gran consumo, como el conocimiento y cumplimiento de la normativa, la digitalización de procesos o la alta carga de trabajo en la creación y gestión de artworks. Esta es la razón por la que hace 4 años creamos Lacía Health, un proyecto 100% dirigido a satisfacer las necesidades del sector.
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ENTREVISTA

“Las grandes ideas suelen ser sencillas”

Entrevista a Pepe Torquemada, CEO de Lacía Branding & Packaging

Mónica Daluz
03/05/2019

El responsable ejecutivo de la reputada consultora de marketing Lacía Brandig & Packaging nos habla de las particularidades de los sectores farmacéutico y cosmético a la hora de abordar sus necesidades en envases y en imagen de marca, y de cómo la especificidad de estos sectores llevó al nacimiento, hace cuatro años, de Lacía Health, una división creada para cubrir estos mercados que, como veremos, están plagados de oportunidades, moviéndose en un entorno en el que ya no cabe la menor duda: “los consumidores son los jefes; ellos mandan”.

Pepe Torquemada, CEO de Lacía Branding & Packaging

Pepe Torquemada, CEO de Lacía Branding & Packaging.

¿Cuáles son los cambios fundamentales que han experimentado los sectores farmacéutico y cosmético en materia de envases y branding en la última década? Y, ¿dónde estamos ahora?

Todos los sectores han evolucionado en los últimos 10 años y el sector farmacéutico y cosmético no ha sido ajeno a la transformación, la crisis, post crisis, cambios regulatorios, tendencias…. Hay que distinguir tres mundos o territorios en esta pregunta, que transcurren por caminos diferentes.

Comencemos con el ámbito farmacéutico del medicamento.

El medicamento está sometido a una estricta regulación por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) y la Agencia Española del Medicamento, en este entorno prima, ahora y siempre, la seguridad, y cualquier tendencia o cambio se supedita a mejorarla. También la comodidad para el paciente y la sostenibilidad en el uso de materiales, tintas, etc., son aspectos demandados por todos los actores.

El packaging farmacéutico exige competencias y habilidades específicas ajenas a las tradicionales agencias de branding, orientadas a productos de gran consumo, como el conocimiento y cumplimiento de la normativa, la digitalización de procesos o la alta carga de trabajo en la creación y gestión de artworks. Esta es la razón por la que hace 4 años creamos Lacía Healt, un proyecto 100% dirigido a satisfacer las necesidades del sector.

En este momento podemos decir, y así lo confirma Farmaindustria, que el sector del medicamento es el más sofisticado, seguro y digitalizado del mercado; en concreto, España va muy por delante de la mayoría de los países del mundo.

En cuanto a tendencias de diseño, en contra de lo que se pueda pensar, los laboratorios son exigentes y demandan diseño que se adapte a su modelo, un desarrollo de branding que supere las dificultades (normativas, de identificación por dolencias, claridad en la dosificación…) y consiga mejorar la identificación, la singularidad y autenticidad de cada laboratorio y de cada una de sus gamas y medicamentos.

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¿Y en el ámbito del OTC?

En el caso de los productos que no son medicamentos pero que se comercializan en el canal farmacia y/o parafarmacia, su comportamiento se ha ido acercando cada día más a las exigencias del canal FMG. Con las diferencias obvias de diferenciación, los productos OTC han evolucionado mucho y cada marca hace grandes esfuerzos en transmitir sus valores. Como principales tendencias se pueden destacar: el crecimiento del segmento “premium”; la identificación y reconocimiento de los valores de cada marca; la presencia de cada vez más productos con atractivo para el target infantil, y el deporte y la salud como “driver” cada día más marcado.

¿Y qué hay del área de la cosmética?

El segmento cosmético tiene a su vez sus divisiones que, o bien por canal o por tipo de producto, hacen que sean mundos diferentes, y cada uno con sus reglas, necesidades, precios… A grandes rasgos podemos distinguir entre: cosmético canal farmacia; cosmético gran consumo (supermercado e hipermercado), donde también se incluye la marca de distribución o marca blanca, aunque no nos gusta llamarla así porque creemos que es un término muerto; cosmético “selección”, y cosmético “natural/ bio”. Como es lógico cada uno tiene unas necesidades diferentes.

¿Qué factores específicos hay que contemplar a la hora de diseñar el packaging o la imagen para estos sectores?

Independiente del canal al que se dirija y conociendo las limitaciones de cada sector (normativas, de costes, de identidad de marca…) la clave es dirigirse al shopper, quien compra es quien decide, y cada día manda más. Eso las marcas lo saben y trabajan con agencias que no se centren solo en la creatividad, sino que ésta se complemente con estrategia, análisis y conocimiento del mercado.

No es posible hablar de tendencias de forma general porque como explicábamos antes cada necesidad es diferente, cada marca tiene un territorio, el canal afecta muchísimo, de forma que cada caso, cada encargo, cada proyecto es único.

¿Qué peso tiene la legislación en cuanto a características de los envases (materiales, etiquetado, etc.)? ¿Qué imperativos debéis tener en cuenta a la hora de diseñar un envase para estas industrias?

Tiene mucha importancia; la ley del medicamento no solo trata los productos con receta sino todos los mencionados, es complicado si no dispones de un equipo experto pero la suma de los clientes /laboratorios más nuestro equipo resuelve el 100% de las dudas. La seguridad, como decíamos, es el factor clave y a partir de ahí, sostenibilidad, reconocimiento y atractivo adecuado a cada marca es tarea de Lacía.

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¿Cómo afecta al sector del envase y el embalaje la tendencia hacia la personalización, tanto en la industria farmacéutica, con los nuevos avances en biotecnología y medicina personalizada, como en la industria cosmética, por las exigencias del nuevo consumidor?

Si por personalización entendemos que cada envase es diferente y se puede comprobar la trazabilidad de los medicamentos, desde la implementación de la serialización éstos son 100% personalizados, pero esto solo afecta a las administraciones y profesionales, la personalización como la entendemos en Gran Consumo aún no está 100% desarrollada ni en este canal ni en el de gran consumo. Personalización no es dejar un espacio en blanco para que escribas tu nombre, ni hacer ediciones con nombres aleatorios para que encuentres el tuyo; personalización es poder segmentar al máximo para que cada uno tenga un producto diferente, y eso es complejo pero llegará. Lacía trabaja en un proyecto con Hewlett-Packard que ya ha hecho avances muy importantes en impresión digital que muy pronto veremos aplicados a todos los sectores.

¿Han traído los cambios demográficos nuevos nichos de mercado, como el senior, que condicionen el diseño de envases, así como la comunicación del producto?

Los cambios demográficos digamos que, de una forma u otra siempre han estado ahí. Siempre ha habido bebés, niñas y niños, adolescentes…, lo que ha cambiado es el conocimiento de cada segmento por parte de los equipos de marketing. Cada día tenemos más y mejores herramientas para saber lo que cada grupo de edad demanda, en este sentido el segmento senior, respondiendo a tu pregunta, es uno de los más importantes y las marcas y agencias nos esforzamos en llegar a ellos de forma adecuada: facilidad de lectura, identificación instantánea de la información relevante, reconocimiento y atractivo, seguridad de cierre y conservación, facilidad de apertura… Si a ello unimos que las marcas cada día amplían sus gamas y oferta de productos hacia este segmento tenemos un clarísimo eje tractor de presente y futuro, y si añadimos que la pirámide poblacional se invierte cada día más, el futuro es enorme.

¿Y los nuevos hábitos, han propiciado nuevas categorías de producto, como los suplementos dietéticos para deportistas, veganos…?

Por supuesto, nosotros observamos las tendencias de forma permanente y llevamos unos 10 años observando este cambio, siempre sucede igual empieza en países con niveles de renta altos y, dentro de los mismos, suelen arrancar en los grupos de ingresos más altos para luego ir generalizándose hasta llegar a casi todos. Hace 8 años una vegana era una rara, un corredor de maratón un loco, y el precio primaba sobre la proximidad de cultivo y producción; hoy las tendencias van creciendo y llegando a todos, sí es cierto que la velocidad de implantación es mucho más rápida, vemos por ejemplo la tendencia de los superalimentos, que empezó hace unos años y cada día ocupa más espacio en los lineales de los supermercados.

Los consumidores son los jefes, ellos mandan. Hubo un tiempo en el que mandaban las marcas, ellas tenían el poder, llegaron los grandes retailers y se lo apropiaron, las marcas tuvieron que doblegarse y hoy es el consumidor el que manda y quiere que le den lo que busca ¡ya!, no basta con el precio, la calidad o la nutrición saludable, además lo quiere de inmediato y quiere que sea atractivo, no se conforma con cualquier diseño, y eso lo transforma todo.

¿Qué tipos de envase son los más demandados por estas industrias, tanto en envases inmediatos como en externos?

La industria farmacéutica y cosmética está hiperregulada para garantizar la seguridad. El plástico es un elemento que cumple muy bien la barrera protectora, igual que sucede con el aluminio o el vidrio en cuanto a elementos primarios, y hoy es imposible sustituirlos por materiales sostenibles como el papel, derivados de la madera, etc., no es viable. Lo que sí se está haciendo es reciclar y reutilizar con un compromiso riguroso, y en eso la industria farmacéutica merece un 10, es ejemplo de sector comprometido.

En cuanto a materiales para envase secundario la industria farmacéutica siempre ha trabajado por la sostenibilidad, y sigue haciéndolo, es importante recordar que antes había dos elementos claves: poner a disposición de los pacientes los medicamentos en perfectas condiciones de seguridad y al precio adecuado; hoy se ha añadido de forma rotunda la ecología y el impacto medioambiental.

Habla también desde su experiencia como vicepresidente de Packnet…

Efectivamente, tengo el honor de ser vicepresidente de la Plataforma Tecnológica Española de Envase y Embalaje, adscrita al Ministerio de Economía y Empresa, donde estamos haciendo un enorme esfuerzo para ayudar a la industria a conectarse, en materia de intercambio de conocimientos y recursos, en beneficio de la innovación y la sostenibilidad.

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¿Cómo afronta el sector la “guerra al plástico”? ¿Sobre qué alternativas se está investigando?

Lo afronta de forma positiva, el legislador busca un resultado y la industria trabaja para lograr el menor impacto medioambiental. La industria farmacéutica es probablemente la más comprometida y una de las que más medios está dedicando a la búsqueda de nuevos materiales, procesos de reciclado y reutilización.

Al hilo de la pregunta anterior, ¿en qué medida se están aplicando criterios de ecodiseño en estos sectores? y ¿en qué elementos se está interviniendo (reducción de peso, materiales valorizables, cantidad y tipo de tintas, etc.)?

Se aplican siempre que se puede. Como hemos explicado la premisa principal es la seguridad, a partir de ahí entra la sostenibilidad y a continuación el reconocimiento y el atractivo; en cualquier caso, estamos hablando de un sector enormemente responsable.

Farmacia y cosmética son dos de los pocos ámbitos en los que aún se prescribe, ¿qué consejos daría al farmacéutico para mejorar sus ventas? y ¿qué puede hacer el fabricante para colaborar con la farmacia en este objetivo?

Me encantaría tener la respuesta… El canal de farmacias en España es impecable, y tiene unos índices de servicio, seguridad y atención que ningún sector iguala, no me atrevo a decir lo que deben hacer para vender más, pero se me ocurren ideas para seguir mejorando….

¿Alguna pista? Dé a los lectores algunas claves sobre las oportunidades de estos mercados.

Diferenciación: si nos obsesionamos por las tendencias, todos harán lo mismo, cada marca debe defender y proteger su personalidad.

Facilidad/usabilidad: queda mucho por hacer para hacer más cómodos los envases y su uso en el hogar. Las grandes ideas suelen ser sencillas.

Ecodiseño “premium”: en cosmética hay enormes posibilidades de atraer, informar y vender…

Talento y creatividad: Todo es mejorable, nada es inamovible. Tolere el talento.

Constancia: como decía sir David Ogilvy, “reduce tu estrategia a una sola promesa sencilla y llega hasta el final para cumplirla”.

Marca personal

FORO RR.HH. BARCELOLA 2014 Risto Mejide
FORO
RR.HH.
BARCELOLA 2014 
Los ponentes: Risto Mejide, director creativo publicitario, Juan Carlos Cubeiro, head of Talent de Manpower Group, y Marcos Urarte, director general de Pharos.

En esta edición, Foro Barcelona aporta un decálogo de acciones para aprovechar el talento en las empresas, a través de tres elocuentes ponencias con un hilo conductor: la marca personal. 
E
l pasado día 7 de mayo Aedipe Catalunya organizó la quinta edición del Foro Barcelona para el Desarrollo del Talento y la Competitividad en las Organizaciones, en las instalaciones del auditorio Axa en Barcelona. Con más de 600 inscritos, la jornada fue un éxito, no sólo de público sino por el interés suscitado por las elocuentes, sabias e ingeniosas intervenciones de los ponentes invitados. El presidente de Aedipe Catalunya, Ricard Alfaro, presentó el acto, haciendo especial mención de la nueva imagen corporativa de la asociación. Alfaro señaló como objetivos de esta jornada, con el personal branding, o marca personal, como hilo conductor, “compartir conocimiento, aprender y disfrutar”. El responsable de la Asociación se refirió también al Plan Estratégico, del que dijo que, como una brújula, fija el rumbo de la Asociación, “un rumbo con el que llegar más arriba, más lejos y más rápido”.
El acto de presentación contó con la asistencia del gerente de Recursos  del Ajuntament de Barcelona, Joan Angulo, en representación del ayuntamiento de la ciudad, quien habló sobre la marca “Barcelona” y su capacidad de atracción. A continuación se sucedieron las intervenciones de Risto Mejide, Juan Carlos Cubeiro y Marcos Urarte.
Y para hablar de marca personal, quien mejor que el publicista Risto Mejide (con su ponencia ‘Marca Personal e Intransferible’), quien, a través del ejemplo de su propia trayectoria y, por supuesto, tras sus ya características gafas oscuras, fue desgranando su travesía desde el anonimato al boom mediático. Su paso, como jurado, por el programa Operación Triunfo fue definitivo. Pero de una gala sin pena ni gloria, la primera, “con una lamentable actuación que mi madre tuvo el detalle de grabar en vídeo e instarme a analizar…” –bromeó Mejide–, a uno que encendiera la mecha, había sólo un paso. Y Risto, que por cierto, es Ricardo en finlandés, nombre que adoptó por una pura cuestión de branding, decidió trabajarse la diferenciación; su estrategia: molestar. “Si nadie se queja es que no has dicho absolutamente nada”; esta cita de Michael Crichton inspiró a Mejide, quien, desde entonces, decidió posicionarse a sí mismo a través de la molestia. Y en su segunda aparición en prime time, molestó. Dos meses después de aquello, “ya tenía imitadores” –explicó–. Mónica Daluz /
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RRHH

Foro Barcelona 2014
MARCA PERSONAL

En esta edición, Foro Barcelona aporta un decálogo de acciones para aprovechar el talento en las empresas, a través de tres elocuentes ponencias con un hilo conductor: la marca personal.

Mónica Daluz

Ricard Alfaro, presidente de Aedipe Catalunya; Marcos Urarte, director general de Pharos; Risto Mejide, director creativo publicitario, y Juan Carlos Cubeiro, Head of Talent de Manpower Group.

El pasado día 7 de mayo Aedipe Catalunya organizó la quinta edición del Foro Barcelona para el Desarrollo del Talento y la Competitividad en las Organizaciones, en las instalaciones del auditorio Axa en Barcelona. Con más de 600 inscritos, la jornada fue un éxito, no sólo de público sino por el interés suscitado por las elocuentes, sabias e ingeniosas intervenciones de los ponentes invitados. El presidente de Aedipe Catalunya, Ricard Alfaro, presentó el acto, haciendo especial mención de la nueva imagen corporativa de la asociación. Alfaro señaló como objetivos de esta jornada, con el personal branding, o marca personal, como hilo conductor, “compartir conocimiento, aprender y disfrutar”.

El responsable de la Asociación se refirió también al Plan Estratégico, del que dijo que, como una brújula, fija el rumbo de la Asociación, “un rumbo con el que llegar más arriba, más lejos y más rápido”.

“Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es”

El acto de presentación contó con la asistencia del gerente de Recursos del Ajuntament de Barcelona, Joan Angulo, en representación del ayuntamiento de la ciudad, quien habló sobre la marca “Barcelona” y su capacidad de atracción. A continuación se sucedieron las intervenciones de Risto Mejide, Juan Carlos Cubeiro y Marcos Urarte.

Y para hablar de marca personal, quien mejor que el publicista Risto Mejide (con su ponencia ‘Marca Personal e Intransferible’), quien, a través del ejemplo de su propia trayectoria y, por supuesto, tras sus ya características gafas oscuras, fue desgranando su travesía desde el anonimato al boom mediático. Su paso, como jurado, por el programa Operación Triunfo fue definitivo. Pero de una gala sin pena ni gloria, la primera, “con una lamentable actuación que mi madre tuvo el detalle de grabar en vídeo e instarme a analizar…” –bromeó Mejide–, a uno que encendiera la mecha, había sólo un paso. Y Risto, que por cierto, es Ricardo en finlandés, nombre que adoptó por una pura cuestión de branding, decidió trabajarse la diferenciación; su estrategia: molestar. “Si nadie se queja es que no has dicho absolutamente nada”; esta cita de Michael Crichton inspiró a Mejide, quien, desde entonces, decidió posicionarse a sí mismo a través de la molestia. Y en su segunda aparición en prime time, molestó. Dos meses después de aquello, “ya tenía imitadores” –explicó–.

“Cada sonrisa es un escalón hacia la venta”

Pero, ¿qué es una marca personal? Risto define el concepto como “la respuesta emocional ante una imagen, nombre o persona”, y añade a los tres elementos clásicos asociados a la marca personal, ‘autenticidad, diferenciación y notoriedad’, las ‘tres erres’: relevancia, reputación y resonancia. “Lo primero que una marca debe buscar es qué le importa a la gente de lo que tú tienes, no lo que quieres tú decirles que tienes”, señaló. Habló de la ingente cantidad de información y estímulos con los que las marcas deben competir para estar en la “parrilla diaria de marcas” del consumidor, tratando de incrementar su relevancia, y arrojó el dato de la media diaria de consumo televisivo por español: nada menos que 250 minutos. Para destacar de entre la multitud, Risto propuso buscar un nombre que consiga sorprender, y lo ejemplificó con el caso de un viticultor de Languedoc, que llamó a su vino “Vin de Merde”…

Para lograr reputación, o lo que es lo mismo “aquello que se dice de ti cuando no estás”, Mejide precisó que “hay que estar en contra de algo; para ganar reputación tienes que tener un opuesto: Nocilla-Nutela, Nesquik-Cola-Cao o Coca-Cola-Pepsi”; puedes ir contra quien quieras, menos contra tus clientes”, e hizo notar que los twits son la mayor fuente de resonancia en la actualidad; y es una realidad que un chiste en Internet sobre una marca puede tener más repercusión que la comunicación oficial de la propia marca. Risto ligó la resonancia al ingenio, que definió como “sustituir algo que te falta con algo que te sobra”, mostrando ejemplos de cómo hoy, “resonar –afirmó– nunca había sido tan barato”, y aconsejó aprovechar los temas de actualidad para publicitarse de manera gratuita. “España es una potencia mundial de ingenio”, dijo, y señaló que “cada sonrisa es un escalón hacia la venta”.

Risto Mejide concluyó con una interesante reflexión, citando al que fuera fundador de la compañía japonesa Honda: “trabajemos para que la nuestra sea una compañía que la sociedad quiera que exista”; “ése –sentenció Risto–, es el máximo nivel de branding. El ponente aludió en su minuto final a lo enriquecedor de las conversaciones con sus entrevistados en el programa ‘Viajando con Chester’, y en definitiva, a la necesidad de potenciar el talento.

Juan Carlos Cubeiro, Head Talent de Manpower Group, en su conferencia “Bienvenidos al Talentismo: pon en valor tu Marca personal y deja tu huella en un mundo Human Age”, mostró a los asistentes los síntomas del momento histórico que estamos viviendo, que apuntan hacia un cambio de época, la era del talento. Cubeiro repasó hasta dieciséis conceptos básicos para la gestión de personas en las organizaciones que quieren focalizarse en la excelencia, entre ellos la confianza, el respeto y el compromiso. Afirmó que “el talento es más escaso, y más valioso, que el capital” y que la vulnerabilidad del ser humano es lo que nos hace ser más efectivos, lo que nos mueve a aprender.

En este decálogo de cómo triunfar en los nuevos tiempos, Cubeiro cita ‘la empleabilidad’, conseguir que “cuando un empleado se vaya de nuestra empresa valga más que cuando entró” y recordó que “la empresa vale tanto como la suma de sus talentos”. La educación es citada como otra de las claves. Otro elemento fundamental para aprovechar el talento que nos rodea es el emprendimiento, entendido como “la sensación de estar preso de un proyecto” –describió Cubeiro–, la necesidad de poseer un reto, un sueño, un desafío; “si no tenemos proyecto –prosiguió– nos aburrimos, por eso vemos tantas horas de televisión…, debiéramos hallar nuestra zona óptima entre la ansiedad y el aburrimiento, un espacio donde nos sintamos fluir”. En cuarto lugar, Cubeiro habló de la capacidad de potenciar el equipo, de generar sinergias; “si no generas sinergias eres un antiequipo”, y de la importancia del entorno laboral. Concluyó con un elemento fundamental, el estímulo, y utilizó un ingenioso juego de palabras: “tenemos que pasar de ser ‘jefes’ a ser ‘ge’ ‘fes’: generadores de felicidad. Sólo la gente feliz es creativa”.

En el último de sus bloques, el ponente hilvanó los conceptos clave del Human Age: “Deja tu huella en el Human Age –inquirió–; un estilo de empresas contrapuesto al taylorismo, que preconiza la desconfianza, el control, el supuesto de que las personas somos perezosas por naturaleza y que unos mandan y otros obedecen.”

Concluyó con la alusión al respeto hacia las personas como principal diferencia entre taylorismo y Human Age, y definió así el concepto: “El respeto es la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto significa la ausencia de explotación”, y citó la célebre frase de Karl Marx: “el obrero tiene más necesidad de respeto que de pan”.

La última de las exposiciones fue la de Marcos Urarte, director general de Pharos, quien conquistó a los asistentes con una amena enumeración de los errores más comunes que se cometen desde la dirección de las organizaciones. Urarte lamentó que, “con esta crisis –dijo–, se ha perdido talento; las empresas se han convertido en tanatorios de talento”. Subrayó que “las empresas están donde están por las decisiones que no tomaron” y que es imprescindible tomar decisiones porque éstas, aún en caso de fracaso, conllevan un aprendizaje. “El fracaso –aseveró– es no aprender del proceso”. Urarte señaló la necesidad de aprender a vivir en entornos volátiles, inciertos ambiguos y complejos y admitir que el mundo cambia y que el talento que se necesita es distinto hoy. En este punto de su intervención el conferenciante realizó una divertida clasificación estereotipada de gerentes de empresa: “Aquellos que tienen ceguera o sordera: que no se enteran de nada” –dijo–; “los ‘anorexia-obesidad’, que siempre creen que necesitan reducir recursos; o los tristes y deprimidos”, y la lista aún prosiguió: “los orientados a los resultados y sin inteligencia emocional, o los ‘síndrome de Blancanieves’, que convierten en enanos a personas con talento.”

Habló de la importancia de “realizar un buen diagnóstico de nuestras empresas”, ya que “éstas –advirtió– suelen empezar su declive antes de que los resultados lo indiquen”, e ironizó diciendo: “el diagnóstico perfecto es la autopsia; ahí está el cementerio lleno de marcas emblemáticas como Kodak.”

Urarte habló también de la necesidad de “hacer empresas más atractivas para atraer talento”, señaló que la cultura de empresa que figura en los manuales demasiadas veces no coincide con la real, y de nuevo bromeó, en esta ocasión, con la compleja gestión de los cuatro colectivos que conforman la plantilla en las empresas: los “motiveitors”, los “vegeteitors”, los “amargeitors” y los “saboteitors”.

“Tenemos que pasar de ser ‘jefes’ a ser ‘ge’ ‘fes’: generadores de felicidad. Sólo la gente feliz es creativa”

Algunas de las observaciones de Urarte sobre cómo no debían hacerse las cosas fueron, entre otras, la clásica respuesta de “se hace así porque siempre se ha hecho así”, y aconsejó cuestionarse aquello que hacemos; sugirió “no culpar siempre a los demás y aceptar tu responsabilidad” y basar la relación laboral en la confianza si queremos retener el tesoro del talento, “sin confianza no hay compromiso” –dijo–, y el respeto, imprescindible: “podemos olvidar lo que nos dicen pero no cómo nos hicieron sentir”.

Propuso también observar nuestras empresas desde el punto de vista del que mira desde fuera: el cliente y la competencia, y apuntó que los departamentos de RRHH son claves para contribuir a la productividad de la empresa. Para atraer y retener al talento con el que lograr innovación, Urarte aconsejó crear entornos inconformistas; equipos con iniciativa, curiosidad, creatividad y capacidad de observación, para propiciar la generación de ideas.

El acto concluyó con la presentación del 48º Congreso Internacional de Aedipe, que se celebrará en Madrid durante los días 23 y 24 de octubre.

En definitiva, y como prometió Alfaro, aprendimos y disfrutamos. Objetivo conseguido.

La marca personal en la gestió del talent

FORO BARCELONA AEDIPE CATALUNYA
MÓN EMPRESARIAL

5A EDICIÓ DEL FORO BARCELONA D’AEDIPE CATALUNYA

L’Associació Catalana de Direcció de Recursos Humans, Aedipe Catalunya, ha celebrat la cinquena edició del Foro Barcelona per al Desenvolupament del Talent i la Competitivitat, centrat, en aquesta ocasió, en l’anàlisi del personal branding, o marca personal. ’Auditori Axa va acollir una jornada que proposà un decàleg d’accions per aprofitar el talent a les empreses, amb l’exposició de tres eloqüents ponències que es teixien amb un fil conductor: la marca personal. Els protagonistes de les dissertacions van ser: el publicista Risto Mejide; Juan Carlos Cubeiro, Head Talent de Manpower Group, i Marcos Urarte, director general de Pharos. El president d’Aedipe Catalunya, Ricard Alfaro, va presentar l’edició 2014 de Foro Barcelona, així com la nova imatge corporativa de l’associació. L’acte de presentació va comptar també amb la participació del gerent de Recursos de l’Ajuntament de Barcelona, Joan Angulo, que va parlar sobre la marca Barcelona.
De l’anonimat al boom mediàtic 
Risto Mejide va presentar la ponència sota el títol “Marca Personal i Intransferible”. Utilitzant l’exemple de la seva pròpia trajectòria, el publicista va anar desgranant com va passar de l’anonimat al boom mediàtic: o el que és el mateix, com va transitar des d’una primera aparició com a membre del jurat al programa de Telecinco, Operación Triunfo, on va passar desapercebut, a una segona, on es va proposar destacar -diferenciar-se- amb una estratègia ben clara: incomodar els concursants davant de milions d’espectadors. “Després d’allò, ja tenia imitadors”, explicà el publicista. I és que, com diu aquesta cita del multidisciplinar Michael Crichton (que va resultar absolutament reveladora per a Mejide: “Si ningú no es queixa, és que no has dit absolutament res”. Mónica Daluz /
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Packaging, el arte de la emoción


Packaging, el arte de la emoción
EN
PORTADA

Nacen como respuesta a una necesidad, como casi todos los objetos, pero pronto devienen iconos de nuestra cultura. Analizamos el envase, revelador de comportamientos socioculturales, desde una perspectiva histórica y estética, y es que el sello de la evolución de las sociedades, con el consumo como eje de la distribución de los recursos, queda registrado en los objetos de que se sirve y, por ende, en los envases que los contienen.
Esta historia comienza hace mucho tiempo atrás, en un lugar impreciso de la faz de la Tierra… Todo empezó cuando, por vez primera, un grupo de aquellos rudos antepasados nuestros se apiadaron de una solitaria parturienta acuclillada bajo una intensa lluvia y la portaron a cubierto para acompañarla y ayudarla. Y, además, en la contemplación de aquel fenómeno les sobrevino un sentimiento desconocido hasta entonces. Se llamaba “emoción”.
Tras el “amanecer del hombre”, como definió Kubrick la era de tosquedad y violencia en la que el ser humano comenzaba a serlo aún sin conciencia de ello, nuestro sistema emocional siguió perfeccionándose, y aquellos grupos que desarrollaron creencias en poderes sobrenaturales e idearon ritos o ceremonias que integraban al individuo en la colectividad, despertando en él un sentimiento de pertenencia grupal, establecieron vínculos que multiplicaron sus posibilidades de supervivencia, frente a aquellos que se extinguían por falta de lazos de cooperación.
Más tarde, aquellos seres, abrumados por un entorno hostil, no tuvieron más remedio que afinar sus habilidades en la gestión de los recursos y conjeturaron que ello implicaba, definitivamente, una especialización. Mientras unos cazaban, otros fabricaban las herramientas con que optimizar los resultados de un incipiente sector primario. Y así fue como los primeros homo sapiens comenzaron a intercambiar sus productos. Había nacido el comercio. Mónica Daluz /
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Más allá del papel: la reconversión de la industria gráfica

Más allá del papel: la reconversión de la industria gráfica
EL PODER DEL SECTOR

La impresión digital abre nuevas vías de negocio para las gráficas, que hoy pueden ampliar su mercado potencial gracias a la posibilidad de imprimir sobre nuevos materiales, como cerámica, plástico, vidrio, madera o metal. La integración del contenido digital y la impresión constituye otro ámbito para la innovación.
En cualquier caso, la tendencia empuja al sector a constituirse en una industria de servicios más que de productos, y a observar el mercado desde el punto de vista del consumidor.
El sector de la industria gráfica se halla en plena reconversión. El modelo de negocio debe cambiar radicalmente para sobrevivir en un nuevo entorno en el que ha irrumpido la impresión digital, y el mundo del offset debe repensarse a sí mismo.
Es preciso aprovechar las sinergias de ambas tecnologías para consolidar esta industria y aportar el valor añadido de cada una en función de la demanda del cliente. En tiradas cortas, que es la tendencia actual, se impone la impresión digital, en un contexto de trabajos bajo demanda muy personalizados.
A esto se añade la permanente actualización de los contenidos a la que la digitalización nos ha acostumbrado, que hace inoperativas las grandes tiradas en papel de, por ejemplo, libros de texto.
Tanto la coyuntura económica, como la creciente competencia de los medios digitales, así como los nuevos hábitos de consumo, han adelgazado la demanda de servicios gráficos y obligan a un cambio rotundo de modelo de negocio. En el futuro no serán los volúmenes de impresión sino lograr un producto de valor, la pauta que guíe a esta industria.
Sin embargo, las nuevas tecnologías digitales para la comunicación gráfica abren la puerta a nuevas oportunidades de mercado para este sector. En el futuro se requerirán servicios gráficos innovadores que enfoquen el negocio hacia el consumidor final.  Mónica Daluz / pdf

El cerebro reptiliano toma el mando

El cerebro reptiliano toma el mando
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El entorno recesivo en el que nos hallamos inmersos está alterando los procesos de decisión de compra del consumidor. Las empresas comienzan a plantearse una reformulación de los productos y servicios que ofrecen, así como de los códigos del marketing que los acompaña. Parece haber calado la idea de que la irresponsabilidad no es sostenible y los analistas detectan una reconfiguración de la escala de valores de la sociedad.
El consumidor siente la necesidad psicológica de consumir de un modo responsable y exige a las empresas también mayor responsabilidad. En la nueva escala de valores cobran relevancia aspectos como la austeridad, la responsabilidad, la solidaridad, el compromiso y la no ostentación. Así pues, el contexto de contracción económica está alumbrando un nuevo consumidor que resitúa sus necesidades y sus expectativas, y que está trasladando estos cambios a sus conductas de compra. Las claves de este nuevo escenario: la satisfacción de las necesidades básicas se impone, la ostentación queda fuera de juego, y el “reuso” gana terreno al “usar y tirar”. Dejamos atrás la era de la abundancia, del exceso y hasta del despilfarro, para entrar en la era de lo necesario.
Veamos cómo hemos llegado hasta aquí, cómo explica la psicología los cambios en el comportamiento del individuo-consumidor en épocas de crisis y cuáles son las estrategias que las empresas están  adoptando a la hora de influir sobre este nuevo consumidor: cómo se repensará el producto y cómo se comunicará. El sector del envase y el embalaje está directamente implicado y afectado por estos cambios, ya que hablamos de un producto que constituye en sí mismo un soporte comunicativo y es transmisor de la imagen de marca, además, y a pesar de tratarse de un producto de demanda derivada, el consumidor exige al envase parámetros similares al producto de gran consumo, por lo que también deberá emplearse a fondo en innovación, pues nuevos criterios en diseños, tamaños, dosis y formatos serán requeridos.
Pero como ocurre siempre, hay luz al final del túnel, por lo menos, para aquellos que elijan el camino adecuado, el camino de la verdadera eficiencia y la verdadera innovación; además, para ellos, para los mejor adaptados, la competencia será menor en un futuro nada lejano, así que tienen asegurada la supervivencia. Mónica Daluz / pdf

Envases “made in USA”, para todos los gustos

Envases "made un USA"
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En este artículo reflexionamos acerca del mundo del envase en los Estados Unidos desde una perspectiva histórico-social. Analizamos la influencia de la idiosincrasia y el modo de vida estadounidense sobre la industria del envase en productos de gran consumo. Hoy se impone la funcionalidad, las soluciones que hacen la vida más fácil; pero nuevos valores están emergiendo en el seno de esta sociedad y, por ende, en la industria del envase. En el país del hiperconsumismo, la racionalidad se impone.
Para las familias, para los solteros, para los gourmets, para las mascotas, para ecologistas… No es el spot de Coca Cola, aunque tal vez el creativo de la campaña en cuestión se inspiró en el lineal de un supermercado, pongamos, de la costa californiana.
¿Que si el american way of life influye sobre los envases de los productos que consume el ciudadano? Pues parece que sí. La configuración urbanística, las largas distancias, la dependencia del automóvil, el tipo de vivienda, en fin, el estilo de vida, determinan las necesidades del consumidor y, por lo tanto, la oferta en el cómo dispensar el producto.
A pesar de habitar en un mundo globalizado que ve diluirse las particularidades y mimetiza culturas y mercados, los usos y costumbres se aferran a las sociedades a las que pertenecen. A pesar también del tambaleo de los pilares de occidente, instalado éste en un seísmo constante, se aproximan impresiones, temores e incertidumbres, desplegando “indignados” desde la Puerta del Sol hasta Wall Street. Además de compartir nuevos héroes, que lo son por enseñarnos el significado de la palabra innovación y por cambiar el modo de relacionarnos. A pesar de todo, las sociedades siguen arrojando peculiaridades que el sector fabril recoge y aplica en la elaboración de sus productos. El diseño de envases fáciles de transportar y fáciles de apilar y almacenar en casa, que se puedan usar para cocinar, rellenables, que se puedan volver a utilizar como recipientes, o autocalentables, son algunas de las tendencias del sector en EE.UU. Mónica Daluz / pdf

El envase, vestido para cautivar

El envase, vestido para cautivar
ESPECIAL
SLEEVES

Espejito, espejito…, de entre todos los envases, ¿quién es el más bonito? Enfundado en un llamativo traje a medida, exhibe con descaro sus formas sinuosas y su presencia en el lineal se torna contundente, rotunda. El envase, así ataviado, luce seductor con la pretensión de deslumbrar al consumidor. Su misión: ser el elegido. En este reportaje analizamos una herramienta para la diferenciación del producto en el lineal que causa furor entre los fabricantes de artículos para el gran consumo: el sleeve.
Desde el advenimiento de la industrialización, de la producción seriada y de la distribución masiva, el sector fabril ha venido adaptándose a las circunstancias de cada momento y asumiendo los distintos roles que le ha tocado vivir.
Los primeros tiempos de la expansión industrial de bienes de consumo supusieron para las empresas un incremento en la capacidad de producción, más referencias, diversificación… Se abrían un sinfin de posibilidades para el crecimiento de las marcas, que veían ensancharse los mercados a pasos de gigante. Los clientes potenciales crecían en número, y del mismo modo crecía también la competencia.
Por otro lado, irrumpía un nuevo modelo distributivo que nos llevó de la venta asistida al libre servicio. El desembarco de los formatos de libre servicio en España en los 70 se topó con una oferta de productos concebidos para su venta tras la vitrina. Distribución y fabricantes se pusieron a trabajar en emblistados, retractilados y packaging, en fin, en la presentación del producto, un producto que ya no tiene prescriptor, excepto él mismo.
El arribo de la distribución de gran formato y el incremento de la oferta, unido a la mejora del nivel de vida y del poder adquisitivo que traía consigo el afianzamiento del estado del bienestar, favoreció lo que se convino en llamar, la compra por impulso. Y eso lo cambió todo. Entonces, como nunca antes, el producto debía poder venderse solo.  Mónica Daluz / pdf

Industria del papel: innovación a gogó

innovación en la industria del papel
DOSSIER
EL PAPEL
Entrevista a Carlos Reinoso, director general de Aspapel.

Si bien la productividad de la industria papelera se ha incrementado un 42% en los últimos diez años, la situación de enfriamiento de la actividad económica mundial ha repercutido en una reducción de la producción en 2008, del 4,5%. Menos actividad económica supone menos facturas, menos catálogos, menos cajas de cartón, menos anuncios en prensa…, de manera que la industria del papel se ha visto arrastrada por el frenazo acaecido en el resto de sectores pues, como veremos a lo largo de este reportaje, además del papel destinado a la industria gráfica, existen infinidad de objetos cotidianos que tienen entre sus materias primas, el papel. Pero un 21% de la cifra de negocio de la industria papelera española corresponde ya a productos nuevos y mejorados. Y es que el sector del papel, en todos sus ámbitos -gráfico, embalaje, higiénico y sanitario- ha apostado con firmeza por la innovación. Veámoslo.
L
a tradicional clasificación entre papeles gráficos, de envase y embalaje, e higiénico y sanitario, se diluye debido a las nuevas posibilidades que brinda la impresión digital, que ha posibilitado la comunicación impresa en casi cualquier soporte y propicia una fusión hacia la comunicación.
Paralelamente la industria del papel ha evolucionado tecnológicamente dotando al producto de nuevas propiedades, al tiempo que las tintas han entrado en una imparable dinámica de eficiencia medioambiental.
Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, Aspapel, el 30% de los papeles que hoy usamos no existían hace 10 años y el 21% de las ventas del sector en nuestro país lo son en productos nuevos y mejorados, lo que prueba el camino hacia la innovación emprendido por la industria papelera. Entre las aplicaciones que hacen de éste un producto de valor añadido podemos citar los papeles para cromatografía, el papel electrotécnico para transformadores de alto voltaje, el cartón dieléctrico para motores y dinamos, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión en automóviles, papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, papeles especiales para la protección de frutas ante las inclemencias del tiempo durante su proceso de crecimiento y cosecha, papel cushion, o el papel interleaving. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER EL PAPEL

Versatilidad, adaptabilidad al comportamiento de la demanda y buenas características medioambientales son los puntos fuertes del sector

Industria del papel: innovación a gogó

Mónica Daluz
24/08/2009

Si bien la productividad de la industria papelera se ha incrementado un 42% en los últimos diez años, la situación de enfriamiento de la actividad económica mundial ha repercutido en una reducción de la producción en 2008, del 4,5%. Menos actividad económica supone menos facturas, menos catálogos, menos cajas de cartón, menos anuncios en prensa…, de manera que la industria del papel se ha visto arrastrada por el frenazo acaecido en el resto de sectores pues, como veremos a lo largo de este reportaje, además del papel destinado a la industria gráfica, existen infinidad de objetos cotidianos que tienen entre sus materias primas, el papel. Pero un 21% de la cifra de negocio de la industria papelera española corresponde ya a productos nuevos y mejorados. Y es que el sector del papel, en todos sus ámbitos -gráfico, embalaje, higiénico y sanitario- ha apostado con firmeza por la innovación. Veámoslo.

Érase una vez, que en un bosque como éste nacería un árbol para hacer posible que millones de pensamientos, convertidos en palabras...

Érase una vez, que en un bosque como éste nacería un árbol para hacer posible que millones de pensamientos, convertidos en palabras, se extendieran por el mundo para instruir, informar, conmover, motivar y entretener. Estos ejemplares no están ahí por casualidad; fueron plantados expresamente para producir madera de la que más tarde obtener pasta de papel.

La tradicional clasificación entre papeles gráficos, de envase y embalaje, e higiénico y sanitario, se diluye debido a las nuevas posibilidades que brinda la impresión digital, que ha posibilitado la comunicación impresa en casi cualquier soporte y propicia una fusión hacia la comunicación.

Paralelamente la industria del papel ha evolucionado tecnológicamente dotando al producto de nuevas propiedades, al tiempo que las tintas han entrado en una imparable dinámica de eficiencia medioambiental.

Según la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, Aspapel, el 30% de los papeles que hoy usamos no existían hace 10 años y el 21% de las ventas del sector en nuestro país lo son en productos nuevos y mejorados, lo que prueba el camino hacia la innovación emprendido por la industria papelera. Entre las aplicaciones que hacen de éste un producto de valor añadido podemos citar los papeles para cromatografía, el papel electrotécnico para transformadores de alto voltaje, el cartón dieléctrico para motores y dinamos, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión en automóviles, papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, papeles especiales para la protección de frutas ante las inclemencias del tiempo durante su proceso de crecimiento y cosecha, papel cushion, o el papel interleaving.

Consumo y modelo de negocio

Han transcurrido más de dos mil años desde que la humanidad dio con un soporte de fácil obtención y almacenamiento, barato, duradero e idóneo para poder plasmar y difundir sus inquietudes y saberes: el papel. Pero la proliferación del uso de medios electrónicos está reduciendo la demanda de este producto, circunstancia que se acentúa con la situación de crisis económica generalizada en que vivimos. En lo que llevamos de año, las cifras, en el segmento del papel gráfico, sitúan el decrecimiento de la demanda entre el 20 y el 30% en comparación con los mismos meses del año anterior.

“En EEUU -nos cuenta Juan Vila, gerente de Stora Enso-, la tendencia para los próximos 10 años es de decrecimiento del mercado; allí la gente joven compra cada vez menos periódicos y ese fenómeno también llegará a Europa. El del papel de periódico es un segmento que no se puede reconvertir y la solución pasa por cerrar las instalaciones más ineficientes.”

Con respecto al ámbito de las revistas periódicas, la valoración de Vila es que “aunque el número de páginas ha bajado por el descenso de la publicidad, a largo plazo el consumo se reactivará y, como consecuencia, se volverán a imprimir más páginas.”

En nuestra conversación con el gerente de Stora Enso, Vila señaló el advenimiento de la impresión digital como el mayor de los cambios acaecidos en el sector; “este tipo de impresión permite una tirada baja, pero es lenta y cara; más allá de los 1.000 ejemplares es más rentable la tradicional, aunque el continuo desarrollo de nuevas tintas hará que, a la larga, vaya ganando terreno. Al final -concluye- se complementarán.”

Dentro de la industria papelera, el sector del envase y embalaje es el que “tiene mayor peso, y aunque está atravesando un mal momento -como señala Vila-, ya que se empaquetan menos cosas, y aunque la evolución es muy lenta, se hacen modificaciones o pequeñas innovaciones para satisfacer las necesidades del cliente.” Además de su versatilidad en cuanto a aplicaciones y a su adaptabilidad al comportamiento de la demanda, debemos añadir sus buenas características medioambientales, que lo convierten en un producto que cumple con las nuevas demandas del consumidor.

El director general de Aspapel, Carlos Reinoso, hace una valoración sobre el futuro de los papeles destinados al embalaje: “los análisis destacan las ventajas competitivas del papel frente a otros materiales alternativos; el papel como material de embalaje (cartón ondulado, cartón estucado, sacos y bolsas) es reciclable y renovable, sólido, resistente, ligero, de gran adaptabilidad, higiénico, ofrece gran calidad de impresión y resulta inmejorable como vehículo de marca.”

Juan Vila, por su parte, nos explica que “el cartón es un producto estándar y que como tal no ha experimentado una evolución significativa en el último decenio; eso sí, la innovación que más demanda el mercado es lograr precios más bajos; esa es la verdadera innovación en este producto: hacer más eficiente la producción.”

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Un poco de historia

Hemos pedido al director general de Aspapel, Carlos Reinoso, que nos guíe en este paseo por la historia del papel y así sintetiza nuestro experto el proceso histórico de este imprescindible soporte para la comunicación humana a lo largo de los siglos, la evolución de los procesos de fabricación, así como los grandes hitos e innovaciones en la historia de la fabricación del papel: “La historia del papel es la historia de la humanidad en sus aspectos más innovadores. El papel se inventó en China hace unos dos mil años, y fueron los árabes quienes lo introdujeron en Occidente a través de España, que es de este modo el país europeo con más antigua tradición papelera. El papel como material supuso una gran ventaja frente a los materiales anteriores -papiro, pergamino…- y tuvo mucho que ver en el gran desarrollo cultural que llegó a alcanzar el imperio islámico.

Con la invención de la imprenta, el papel pudo dar la verdadera medida de su utilidad por sus cualidades gráficas y -dado que se trata de un producto renovable- pudo hacer frente a la gran demanda de los impresores. A partir del siglo XV, la industria papelera adquiere un enorme desarrollo en Europa y el papel fue causa y protagonista de la gran eclosión cultural del Renacimiento.

Ese gran crecimiento de la industria supuso la investigación y desarrollo de nuevas fibras papeleras, la invención de la técnica de blanqueo y el desarrollo de la maquinaria papelera con innovaciones como la pila holandesa y la máquina de papel continuo.

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La actual industria papelera se asienta sobre tres grandes pilares, tres grandes hitos de la innovación en la tecnología papelera: la invención de la máquina de papel continuo, el desarrollo del método para la obtención de celulosa a partir de madera y el desarrollo de las técnicas de reciclaje”.

Instalaciones de cultivo de árboles, en las primeras fases del proceso

Instalaciones de cultivo de árboles, en las primeras fases del proceso.

Del árbol a la librería… En tres pasos

Los productos papeleros son naturales y reciclables y se fabrican con sofisticadas maquinarias, cada vez más respetuosas con el medio ambiente. Veamos cómo se cultiva, cómo se recicla y cómo se fabrica.

Uno: el papel se cultiva y se recicla

El papel se fabrica con fibras de celulosa procedentes de madera de pino y eucalipto, que se cultiva en plantaciones forestales, y no se utiliza madera de especies exóticas de los bosques tropicales ni de roble, haya o encina.

Las plantaciones forestales de especies de crecimiento rápido absorben mucho carbono (un kilo de papel almacena 1,3 kilos de CO2), ayudan a que la superficie arbolada crezca y a que los bosques naturales se conserven. Estas plantaciones se hacen en tierras que los ganaderos y los agricultores ya no utilizan, y de este modo se crean puestos de trabajo y se consigue que en esos lugares el campo no quede abandonado.

Una vez utilizado, el papel usado se recicla fabricando papel nuevo. En España ya recuperamos para su reciclaje el 69% del papel que consumimos al año. Tal como argumenta la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón, “es falso que reciclando papel se ahorren árboles, ya que la fibra de celulosa procede de árboles cultivados para hacer papel, que de otro modo no se plantarían”. Según las mismas fuentes, por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan y cultivan seis nuevos árboles, lo que representa un total de 430.000 hectáreas de arbolado de pino y eucalipto que “existen y se mantienen gracias a la producción papelera”.

Estas impresionantes instalaciones corresponden a una moderna fábrica del sector papelero

Estas impresionantes instalaciones corresponden a una moderna fábrica del

sector papelero.

Dos: recuperación y reciclaje

El papel usado se recoge por dos vías: la recogida industrial (en grandes superficies, empresas, imprentas…) y la recogida selectiva municipal (contenedor azul, puntos limpios, recogida puerta-puerta en oficinas y edificios públicos…).

El papel y el cartón usado que el consumidor deposita en el contenedor azul, es recogido por un camión grúa y llevado al almacén de un recuperador de papel y cartón. El recuperador lo clasifica por tipos, lo limpia, lo acondiciona, lo enfarda y lo envía a la fábrica papelera. El papel entra en la fábrica a través de cintas transportadoras, se mezcla con agua en el pulper y se agita. Las fibras de papel se separan de las grapas, plásticos, etc., y pasan a la máquina papelera.

Las fibras de celulosa forman una banda húmeda, de la que se va eliminando el agua. Así el papel usado se convierte en una bobina de papel nuevo.

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Tres: fabricación de celulosa y papel

El papel se fabrica con las fibras de celulosa que hay en la madera. Cuando esa fibra se utiliza por primera vez se llama fibra virgen y cuando a través del reciclaje la recuperamos y la volvemos a utilizar como materia prima para fabricar papel la llamamos fibra recuperada o reciclada, aunque podríamos decir que se trata de la misma fibra en momentos diferentes de su ciclo de vida. Primero se separan las fibras unidas por una especie de pegamento, llamado lignina, “moliendo” la madera o disolviendo el pegamento con calor y productos químicos.

Para fabricar el papel, las fibras de celulosa se mezclan con agua y esa mezcla pasa a la máquina papelera. En la máquina, la mezcla de agua y fibras se coloca sobre una larga banda conducida por rodillos. A continuación se va retirando el agua por varios procedimientos: gravedad, vacío, presión y secado. Y finalmente obtenemos una enorme bobina de papel.

Una moderna línea de producción de papel puede llegar a medir 200 metros de largo y ocupar un espacio tan grande como dos campos de fútbol...

Una moderna línea de producción de papel puede llegar a medir 200 metros de largo y ocupar un espacio tan grande como dos campos de fútbol. Tiene hasta 5.500 km de cables, 100 km de tuberías y cientos de válvulas. Es totalmente automática y se maneja con hasta 50 pantallas y teclados de ordenador. Cientos de sensores y escáneres de última generación se ocupan de los procesos de control.

Última fase del proceso de fabricación del papel: la bobina

Última fase del proceso de fabricación del papel: la bobina.

Fabricación de papel: revolución medioambiental

La industria del papel ha sido pionera en la asunción de procesos productivos eficientes y responsables, tal como demuestran los datos y en contra de la percepción de buena parte de la opinión pública. La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón nos proporciona algunas cifras que lo corroboran: Desde 1990, la demanda química de oxígeno (DQO) de los efluentes del sector por tonelada producida se ha reducido en un 57% para el papel y en un 69% para la celulosa; los sólidos en suspensión por tonelada han disminuido en un 64% para la celulosa y en un 91% para el papel, y los compuestos orgánicos halogenados (AOX) se han reducido en un 73% con la producción de celulosa libre de cloro elemental.

El 100% de la producción de celulosa blanqueada es ECF (libre de cloro elemental) o TCF (totalmente libre de cloro). El sector utiliza un 94% de combustibles más limpios, como el gas natural (62%), o renovables, como la biomasa residual del proceso de fabricación (32%), y produce cerca del 50% de la energía renovable con biomasa generada en España.

Por otra parte, la industria papelera española es uno de los grandes impulsores de la cogeneración, sistema que produce a la vez energía eléctrica y energía térmica para consumo industrial, con muy alto rendimiento, por lo que ahorra energía primaria y reduce las emisiones. El sector produce mediante cogeneración el 2,2% de la electricidad total generada en España y es líder, con un 18% de la cogeneración nacional. En este sentido, la energía generada por la industria papelera española, a través de este método altamente eficiente cubre el consumo energético total del sector.

Consumo de papel

Cada español utiliza al año unos 170 kilos de papel en más de 300 usos relacionados con la educación, la cultura, el arte, la comunicación, el comercio, la higiene o la sanidad, entre otros, y se reparten así:

58 kilos de papeles gráficos (diarios, revistas, libros, folios, cuadernos…).

66 kilos de embalajes de cartón ondulado (cajas de productos de alimentación y bebidas, electrónica e informática, perfumería y droguería, juguetes…).

17 kilos de papeles higiénicos y sanitarios (papel higiénico, rollos de papel de cocina, pañuelos, servilletas…).

12 kilos de cartón estucado (cajas de cereales, de conservas, de perfumes, de medicinas…).

17 kilos de otros papeles (sacos, papel decorativo, papel moneda, filtros, etiquetas…).

Papeles gráficos e innovación

Los papeles gráficos han conseguido reducir muy notablemente sus gramajes manteniendo las mismas características y calidad de impresión; ésta ha constituido una línea de investigación e innovación tradicional en las últimas décadas. Sin embargo, existen infinidad de propuestas novedosas que dan respuesta a requerimientos del mercado que no siempre ha sido posible satisfacer. Ahí van algunos ejemplos: el papel resistente a la intemperie para carteles publicitarios, de alta estabilidad dimensional, gran resistencia al desgarro y alta opacidad incluso cuando está mojado; sobres con ventana de papel transparente, en lugar de plástico, lo que facilita su reciclaje; papeles desarrollados específicamente para la impresión láser para la pre-impresión offset; papel para las impresoras de chorro de tinta que disminuye el tiempo de secado; papeles fotográficos para impresora; papeles para formularios para lectura óptica; o el papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa, entre otros.

Consideraciones sobre el futuro

En cuanto a los papeles gráficos, el desarrollo de las modernas tecnologías de la comunicación está suponiendo cambios en los hábitos de consumo. Sin embargo, el papel se está adaptando bien a los nuevos escenarios en los que por una parte perviven usos tradicionales y por otra parte se están desarrollando nuevas aplicaciones. Y es que el desarrollo de las tecnologías de la información no ha traído consigo la anunciada “oficina sin papeles”, sino la “imprenta ubicua”. El director general de Aspapel, Carlos Reinoso opina al respecto que “gracias a los potentes programas de edición y a las modernas impresoras, el más modesto PC se convierte en una verdadera imprenta. El correo electrónico ha supuesto un importante aumento del tráfico de información y ha introducido un cambio en el proceso: antes se imprimía y después se distribuía; ahora se distribuye electrónicamente y es el receptor quien imprime.”

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

Fuente: Aspapel

“Por otra parte -prosigue Reinoso-, continúan apareciendo nuevos diarios impresos y el fenómeno tan exitoso de la prensa gratuita está revolucionando un mercado cuyo futuro se estaba poniendo en entredicho. Y las nuevas tecnologías traen consigo innovaciones como por ejemplo la edición bajo pedido, el fastbook, que abren nuevas posibilidades a la edición en papel. Los nuevos hábitos de lectura en el transporte público han propiciado además el auge del libro de bolsillo, facilitado por los papeles de bajo gramaje.”

Libro digital, ¿adiós al papel?

Si bien el impacto de la digitalización en el mundo editorial no ha sido tan notorio como en otras industrias culturales, como la música o el cine, la progresiva digitalización de libros, así como la cada vez mayor presencia en el mercado de dispositivos lectores de eBooks (ya sea mediante dispositivos específicos o aplicaciones para smartphones) hace prever que el inminente encuentro entre tecnología y sector editorial pueda modificar tanto los hábitos lectores como la cadena de valor del sector. Un reciente estudio de la consultora The Cocktail Análisis cita entre sus conclusiones que los libros son el contenido más atractivo para la lectura a través de ebook entre los interesados en su compra, por encima de la prensa; que el ebook podría llegar a expandir los momentos lectores del libro, ya que se anticipa una lectura potencialmente más frecuente que la que tiene lugar en el momento actual sobre papel; que las motivaciones que llevarían a comprar un dispositivo de este tipo tienen un carácter eminentemente práctico, vinculado a su portabilidad, versatilidad, transporte y ahorro de espacio.

Frente a la practicidad de las potenciales motivaciones de compra, los frenos tienden a adquirir un carácter fuertemente emocional, vinculándose en buena medida a la “mítica del papel”. Tal como señala Carlos Reinoso “lo que sin duda está quedando muy claro es que el papel impreso -frente a otros soportes- tiene una gran capacidad para transmitir emociones porque se puede tocar y sentir, se puede oler y crea con el lector una relación cercana, directa, física, que hace que el mensaje sea más potente y convincente”.

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Tufos y perfumes…

“Mi nombre es Stilton, Geronimo Stilton. Me considero un tipo, o sea un ratón, absolutamente normal. Soy editor: mi editorial publica el diario más leído de la Isla de los Ratones, El Eco del Roedor.” Así comienza la primera de las aventuras de Geronimo Stilton, el protagonista de una colección de 34 títulos, que lleva vendidos más de 2.000.000 de ejemplares en nuestro país. ¿El secreto de su éxito?: Las hazañas del ratón Geronimo no sólo se leen sino que se huelen… Sus páginas están impregnadas de olores en consonancia con las historias que viven los personajes.

Papel prensa

Utilizado para la impresión de diarios, está fabricado mayoritariamente a base de papel recuperado o pasta mecánica. Puede ser blanco o ligeramente coloreado y su gramaje habitual oscila entre 40 y 52 g/m2, aunque puede llegar a 65 g/m2.

Papel para impresión y escritura

Utilizado para revistas, libros, cuadernos, agendas, sobres, folletos, carteles, papeles de oficina…, puede ser estucado o no estucado, dependiendo del uso a que esté destinado. El estucado es un proceso mediante el que se adicionan al papel -por una o por las dos caras- productos como caolín o carbonato cálcico, que permiten mejorar las características de impresión, haciendo el papel más brillante, más opaco y más uniforme.

Papel higiénico y sanitario

Fabricados a base de fibra virgen o papel recuperado o una mezcla de ambos, se utilizan en la higiene personal (papel higiénico, compresas, pañales, pañuelos…), en el ámbito doméstico (rollos de papel de cocina, servilletas, manteles, filtros de café…) y como material sanitario y de limpieza industrial.

Papel para envases y embalajes

Papeles para cartón ondulado: Utilizados en las distintas capas de las cajas de cartón ondulado, se fabrican básicamente con papel recuperado, si bien pueden incorporar, en distinta proporción, pasta virgen. En este grupo se incluyen: papeles para ondular (fluting, semiquímico, etc.), kraftliner, testliner y biclases.

Papel kraft sacos: papel de gran resistencia empelado en la fabricación de sacos de gran tamaño para materiales de construcción, alimentación animal…

Cartoncillo: empleado en la fabricación de estuches plegables o envases, es un material compacto hecho a base de pasta virgen y/o papel recuperado, con varias capas y normalmente acabado con recubrimiento de una capa de estuco.

Papeles especiales

Entre ellos: papel impermeabilizado para embalaje de productos hortofrutícolas, papel microrizado de gran extensibilidad, papel inter-leaving de excelente comportamiento frente a elevadas temperaturas para intercalar en usos industriales como el laminado en frío de acero, papel cushion para usos industriales como sustituto del poliuretano, papel moneda, papel metalizado directamente por alto vacío, papel autoadhesivo inhibidor del moho, papel acetato de celulosa transparente…

OPINIÓN

Uno de cada tres papeles que hoy utilizamos, hace diez años no existía

Entrevista a Carlos Reinoso, director general de Aspapel

Mónica Daluz
24/08/2009

Carlos Reinoso nos habla en esta entrevista de las innovaciones más relevantes que han tenido lugar durante los últimos años en las propiedades del producto que nos ocupa, el papel. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta Papel y Cartón destaca la versatilidad de este material, sus múltiples aplicaciones y sus óptimas características medioambientales.

Carlos Reinoso, director general de Aspapel

Carlos Reinoso, director general de Aspapel.

Háblenos del proceso de innovación que ha experimentado el papel como producto, para adaptarse a las exigencias del mercado a lo largo del tiempo.

Una de las principales características del papel es su enorme versatilidad, que le permite adaptarse a la evolución del mercado. Podemos decir que uno de cada tres papeles que hoy utilizamos habitualmente, hace diez años ni siquiera existía.

Los papeles más conocidos y de uso más habitual como son en general los papeles gráficos, los papeles para envases y embalajes y los higiénicos y sanitarios, están reinventándose cada día, en un proceso continuo de innovación, desarrollando papeles con nuevas o mejoradas características que permiten que este material esté presente en usos y aplicaciones no hace mucho impensables.

Un ejemplo curioso en el campo de los papeles gráficos podría ser el papel resistente a la intemperie para carteles publicitarios, de alta estabilidad dimensional, gran resistencia al desgarro y alta opacidad incluso cuando está mojado.

En el campo de los envases tenemos papeles de gran resistencia como el papel para sacos de gran contenido, que se utilizan para cemento, por ejemplo, papeles con barrera antigrasa como el que se utiliza para envoltorio de la mantequilla, papeles de alta resistencia a la humedad como los envases de congelados o papeles de gran resistencia al calor como los moldes de las magdalenas que se utilizan en hornos industriales.

Las aplicaciones del papel en el campo sanitario son muy numerosas como, por ejemplo, el papel de características no citotóxicas para apósitos sanitarios. Y hay también innovaciones para el hogar como el papel higiénico perfumado o los pañuelos con bálsamo suavizante.

Pero además de estos tres grandes tipos de papeles, más conocidos y habituales, hay otros muchos papeles presentes en nuestra vida diaria. El filtro de la cafetera, la bolsita de té de papel filtro, el papel de lija de la lima de uñas, la bolsa de la aspiradora, los papeles de seguridad (papel moneda, documentos de identidad, certificados…), las etiquetas de papel metalizado de las botellas de cerveza, las etiquetas adhesivas de todo tipo…

Por no mencionar otros tipos de papeles que ni siquiera somos conscientes de que utilizamos, como los que se usan en automoción o en los equipos electrónicos e informáticos.

En el sector gráfico intervienen tres elementos (papel, tintas y maquinaria de impresión) cuyas características deben “trabajar” interrelacionadas. ¿Cuál es la dinámica de este “tándem a tres bandas”? ¿Los fabricantes de papel tienen en cuenta las innovaciones en las tintas y en los sistemas de impresión a la hora de diseñar productos con nuevas propiedades?

Efectivamente, el papel ha ido innovando de forma paralela al proceso de mejora y evolución continua que se produce en el campo de la maquinaria papelera y de las tintas.

En la fabricación del papel buscamos responder a los crecientes estándares de calidad gráfica con papeles especializados para las distintas necesidades de impresión, para ofrecer mayor lisura, secado rápido, mayor brillo y densidad del tono de las tintas… Hay papeles estucados arte y triple capa que se emplean en ediciones de lujo o en determinados tipos de publicidad, los estucados industriales de doble capa, que son muy utilizados, los estucados a una cara para sobrecubiertas, por ejemplo. Los estucados de alto brillo para displays, bolsas… Sin hablar de las múltiples posibilidades de papeles para impresiones especiales, por ejemplo en etiquetas.

Pero también mejoramos la estabilidad dimensional y la formación de la hoja para responder mejor a las grandes velocidades de las máquinas offset.

Además, los papeles gráficos han conseguido reducir muy notablemente sus gramajes, manteniendo las mismas características y calidad de impresión y sin perder maquinabilidad y resistencia. En este sentido existe una clara demanda social y papeleros, impresores y editores trabajamos conjuntamente para hacer posible, por ejemplo, la edición de libros de texto con un papel de bajo gramaje, que mantiene las condiciones de calidad de impresión y pesa un 30% menos en la mochila del niño, o libros de bolsillo con papel de bajo gramaje, para hacer más fácil su transporte y lectura en los trayectos casa-trabajo-casa en el metro, el tren o el autobús.

El papel prensa se está fabricando también a gramajes muy bajos, impensables hace muy poco tiempo, y con excelentes resultados de maquinabilidad, resistencia y calidad de impresión.

También el papel responde a las nuevas necesidades de la impresión en el ámbito doméstico y en las oficinas, desarrollando papeles destinados específicamente para la impresión láser, papel para las impresoras de chorro de tinta que disminuye el tiempo de secado, papeles fotográficos para impresora…

Hablemos del “papel tecnológico” ¿Cuáles son las prestaciones más innovadoras en el sector del papel? Y ¿qué nos queda por ver; en qué dirección van las investigaciones?

La producción de papel es hoy un proceso tecnológicamente muy complejo y en constante innovación. La evolución de la tecnología papelera sigue una pauta clara: más velocidad, más productividad, más especialización y más calidad de producción, con soluciones orientadas a la protección del medio ambiente.

Según la última Encuesta INE sobre innovación tecnológica en empresas, el 36% de las empresas del sector del papel y el cartón son empresas innovadoras, y actualmente el 21% de la cifra de negocio del sector del papel y el cartón corresponde a productos nuevos o mejorados.

Se trata de productos de alto valor añadido y alta tecnología, con sorprendentes prestaciones e insospechadas aplicaciones.

Un buen ejemplo son los papeles filtro con infinidad de aplicaciones, entre las que se encuentran: los papeles indicadores de pH, los papeles para cromatografía, el papel filtro con carbón activo…

En el campo de la electrónica y la informática, el papel tiene también muy diversas aplicaciones, como el papel electrotécnico para uso en cables y transformadores de alto voltaje; el cartón dieléctrico, con efectos aislantes, para contadores, aparatos de radio, transformadores, motores, dinamos…; el papel para baterías; el papel que se utiliza en las placas de circuito impreso de los ordenadores…

En el campo de la automoción, se utilizan distintos tipos de papel, por ejemplo, papeles de extrema resistencia en las juntas de culata, papel filtro en los filtros del aire o de la gasolina, papeles con aplicaciones de fricción en los frenos y la transmisión…

La de los papeles de seguridad es también otra familia interesante, con elementos singulares como fibras fluorescentes, tintas reactivas, superficies sensibles…, adaptados a las más exigentes técnicas de impresión y personalización para papel moneda, documentos de identidad, certificados…

En definitiva hay más de 500 tipos de papel presentes en nuestra vida diaria.

Otro gran bloque sería el papel reciclado. Cuéntenos las ventajas e inconvenientes de este tipo de papel así como, tal vez, ideas erróneas en el debate “papel no reciclado versus papel reciclado”.

En realidad la oposición papel reciclado/papel de fibra virgen parte del desconocimiento del verdadero funcionamiento del ciclo del papel, un ciclo integrado que se inicia en la naturaleza, con el árbol.

El papel se fabrica con fibra de celulosa procedente de la madera, un recurso natural y renovable. Cuando esta fibra de celulosa se utiliza una primera vez en la fabricación del papel, se denomina fibra virgen. A continuación, a través del reciclaje, esa misma fibra de celulosa se reutiliza sucesivas veces y se denomina entonces recuperada o reciclada.

Para mantener en funcionamiento este ciclo de aprovechamiento es necesario ir incorporando una cierta cantidad de fibra virgen al ciclo, dado que la fibra de celulosa se va deteriorando con los sucesivos usos y además alrededor de un 19% del papel que utilizamos no puede recuperarse para el reciclaje porque lo guardamos (libros, documentos, fotos…) o porque debido a su uso de deteriora o se destruye como ocurre con el papel higiénico.

Hay determinados tipos de papel que -por el uso a que están destinados- necesitan ofrecer unas características que aporta solo la fibra virgen, que se incorpora después al proceso de reciclaje, contribuyendo a mantener el ciclo del papel en funcionamiento.

Por otra parte, la madera con la que se hace el papel, en España se planta y se cultiva en plantaciones de pino y de eucalipto, que están continuamente regenerándose y replantándose. Por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan y cultivan seis nuevos árboles. Y gracias a la producción papelera, existen y se mantienen 430.000 hectáreas de arbolado, que de otro modo no existirían.

Lo fundamental es que el papel que utilicemos -sea de fibra virgen o reciclada- lo depositemos en el contenedor azul para su reciclaje. Lo importante es que el papel es reciclable y que de hecho es el material que más se recicla.

¿Qué opina sobre los nuevos criterios en la “compra pública” en relación al tipo de papel que éstos imponen? ¿Cómo afectará al sector?

La Administración central ha establecido criterios aplicables a las compras públicas que tienen como objetivo reducir el consumo de papel y limitar la impresión. Y esto se hace no para ahorrar costes -algo que sería encomiable- sino argumentando razones medioambientales sin fundamento alguno. Estos nuevos criterios suponen tanto la reducción del consumo como la elección de unos tipos de papeles que apenas se fabrican en España. Y, la verdad, es difícil entender que la Administración española acabe importando el 100% del papel que consuma.

En clave de opinión…

El imperio del bit, la cultura del snack y cómo pasar de la amenaza a la oportunidad

Mónica Daluz
24/08/2009

Con el arribo de la digitalización se multiplicaron los soportes y los canales de difusión de la cultura; ello está dando lugar a la aparición de nuevas fórmulas de comercialización de los contenidos y a la transformación de los modelos de negocio y del papel de las industrias implicadas. Desde los albores de la galaxia Gutenberg los destinos de la industria papelera y de la industria gráfica han discurrido en paralelo ¿será distinto ahora, en la era digital? Este artículo les propone una reflexión sobre el modo en que el código binario está transformando el mensaje y, por tanto, el medio. En cualquier caso, si alguien o algo gana esta batalla, que se libra en la aldea global, será la comunicación humana.

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¿Se acuerdan de cuando a los comerciantes de los 80 se les ocurrió que en lugar de abrir su tienda donde no tuvieran competencia en kilómetros a la redonda, lo mejor sería colocarse junto a ella generándose así un “efecto llamada” que dio lugar al nacimiento de las zonas comerciales, bien urbanas o extrarradiales? Algo parecido está ocurriendo en la era digital. Parece ser que “bit llama a bit”. El vídeo no acaba con la estrella de la radio sino que la reinventa y le saca el mayor partido.

Teóricos de la comunicación audiovisual y puristas reaccionarios se lamentan de que la digitalización de la fotografía hace a ésta perder su valor testimonial como documento porque en cualquier catástrofe o momento noticiable hay alguien que saca su cámara, o simplemente su móvil, del bolsillo. En algunos de estos sectores se afirma que la participación masiva de aficionados en la producción de contenidos causará un empobrecimiento de los mismos que amenaza con llegar a los medios de comunicación. ¿Desde cuándo la democratización en el uso de las tecnologías y la participación ciudadana en la construcción social son perniciosas? Éste sería un debate sobre el contenido, pero, ¿qué pasa con, digamos, el continente? La cuestión es que los verdaderos vaivenes son para la industria: el negocio del revelado ha caído en picado, los canales de distribución han variado y el precio medio de las cámaras fotográficas ha descendido drásticamente. En cualquier caso, lo cierto es que hoy tomamos más imágenes que nunca y tienen cámara más personas que nunca. Conclusión: gana la fotografía.

Tomemos otro ejemplo: la música digital. Que las notas en código binario transformarán el negocio de la música es una opinión unánime, pero contrariamente a lo que aseguran los distintos actores de la industria musical, no acabarán con la música. Los nuevos sistemas de distribución, de fácil acceso y bajo coste, están provocando una caída de las ventas de CD pero han conseguido que más personas escuchen música y que éstas escuchen más música de lo que lo hacían cuando para ello debían comprar un CD original. Conclusión: gana la música.

En el cine ocurre lo mismo desde hace tiempo; la llegada del vídeo, analógico primero y en DVD después, y más recientemente de las pantallas planas cada vez de mayores pulgadas, así como de los sofisticados sistemas de home cinema, han ido socavando el negocio de las salas de cine. Con la irrupción del P2P y el progresivo incremento del ancho de banda, además del crecimiento que han experimentado los canales de televisión de pago, el negocio de los videoclubs también ha venido a menos; hasta la programación televisiva ha relegado el film de la parrilla: ¿para qué si podemos elegir la película, además de cuándo verla? Pero el cine no está en crisis. La premisa se cumple de nuevo: gana el cine.

La industria gráfica tampoco es inmune al “síndrome del bit”, pero su versatilidad la sitúa en una posición de privilegio frente a otras industrias culturales. La desmaterialización nos brinda el acceso universal a la información al tiempo que ésta es susceptible de desaparecer de la red en un abrir y cerrar de ojos. Caminamos hacia un cambio en la filosofía documental en dirección, por un lado, a la digitalización, y por otro hacia la racionalización del documento impreso. Contrariamente a lo que pudiera parecer, el advenimiento de la digitalización trae como consecuencia la revalorización de la página, en la que se buscará que el gasto en el papel gane en efectividad. Imprimir mucho e imprimir más rápido dará paso a la impresión inteligente: segmentada, efectiva y de calidad.

Ámbito “de papel” por excelencia es el educativo, y en él se fragua un cambio de hábitos. El e-learning empuja, el e-book también se abre paso… pero ahí va un dato que da que pensar: una encuesta entre estudiantes universitarios americanos determinó que el 43% de ellos mencionaba el olor, tanto a nuevo como a viejo, como la cualidad que más les atraía de los libros en tanto que objetos físicos. Desde entonces, la tienda on line de libros electrónicos Café Scribe, con cada compra, envía por correo una pegatina que al rascarla desprende un “olor mohoso” a libro viejo…

Anécdotas aparte, no sé si las habilidades lectoras ganarán esta batalla, pero el caso es que las universidades más prestigiosas del mundo, a la última en tecnología, cuelgan sus llamadas “píldoras docentes” -piezas de unos 10 minutos con conceptos fundamentales, directas y concisas-, en la plataforma digital iTunes U, una nueva prueba irrefutable del triunfo de la cultura del snack; lo que parece claro es que la letra impresa no tiene rival y que nada iguala el placer de tocar…

Aclaremos eso de “cultura del snack”. Nace como consecuencia del exceso de oferta audiovisual y es el resultado del proceso de fragmentación del discurso cultural. El concepto, bautizado en EE.UU., se refiere a ese picoteo permanente de cultura en pequeños trozos, al consumo de ocio digital por piezas en cualquier momento y lugar. Un vídeo de YouTube en la oficina, una canción comprimida en el autobús, un post desde la PDA en la cola de Hacienda…

Los móviles de última generación propician el consumo de ocio digital por piezas en cualquier momento y lugar...

Los móviles de última generación propician el consumo de ocio digital por piezas en cualquier momento y lugar, y al mismo tiempo convierten al ciudadano en creador de contenidos.

El hipertexto cambió el panorama por completo. Las herramientas de la nueva red, de nombre 2.0, indexan, organizan y relacionan el territorio virtual tratando de optimizar la gestión de la información, pero el cibermundo sigue siendo tan grande, y cada vez lo será más -por otra parte, que así sea-, que estamos abocados inexorablemente a la parcelación, al retal, a la flash-información. Los formatos mini y micro se apoderan del escenario del ocio y la cultura. Los telediarios han cambiado su estructura, yendo poco más allá del titular, y periódicos y revistas se encogen para adaptarse a la movilidad y participar de ese universo de pequeños bocados de consumo instantáneo. Lo último en píldoras de entretenimiento son los capítulos de series de los 70, como Los Ángeles de Charlie o Starsky y Hutch, comprimidos en cinco minutos de duración; la idea de los miniepisodios es de Sony Pictures Television con el site The Minisode Network, que ha articulado a través de la plataforma MySpace.

Podemos hacer de la era del tentempié, la era de lo esencial; de lo bueno y breve al mismo tiempo. Y aunque parezca lógico pensar que esta tendencia acelerada hacia la fragmentación del mensaje, así como la progresiva dificultad para atender al discurso articulado puede conducirnos a la superficialidad y a la dispersión, no debemos obviar que en la era del post y del alfabeto SMS, los bloggers, y bloggers somos todos, también se reúnen para reflexionar en torno a infinidad de temas diversos, lo que demuestra la compatibilidad de ambos modos de conocimiento. El consumidor de contenidos ha pasado a ser también generador de los mismos; cualquiera puede tener su propia audiencia o editar su propio libro. Definitivamente, gana la comunicación.

Las industrias del papel y gráfica debieran, pues, reconvertirse a la parcelación y buscar en ella el negocio, que lo hay, identificar las nuevas preferencias en los contenidos, para ofrecer los mejores y más imaginativos soportes en que servirlos. Y por lo que a contenidos respecta, como casi todo, es una cuestión de dosis: mitad snack, porque cualquier información puede darse, con brevedad y concisión, en unas pocas líneas, y mitad reflexión, porque hay que adaptarse a las tendencias pero no a costa de convertirse en una patata frita…

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Mónica Daluz
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