Packaging, el arte de la emoción


Packaging, el arte de la emoción
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Nacen como respuesta a una necesidad, como casi todos los objetos, pero pronto devienen iconos de nuestra cultura. Analizamos el envase, revelador de comportamientos socioculturales, desde una perspectiva histórica y estética, y es que el sello de la evolución de las sociedades, con el consumo como eje de la distribución de los recursos, queda registrado en los objetos de que se sirve y, por ende, en los envases que los contienen.
Esta historia comienza hace mucho tiempo atrás, en un lugar impreciso de la faz de la Tierra… Todo empezó cuando, por vez primera, un grupo de aquellos rudos antepasados nuestros se apiadaron de una solitaria parturienta acuclillada bajo una intensa lluvia y la portaron a cubierto para acompañarla y ayudarla. Y, además, en la contemplación de aquel fenómeno les sobrevino un sentimiento desconocido hasta entonces. Se llamaba “emoción”.
Tras el “amanecer del hombre”, como definió Kubrick la era de tosquedad y violencia en la que el ser humano comenzaba a serlo aún sin conciencia de ello, nuestro sistema emocional siguió perfeccionándose, y aquellos grupos que desarrollaron creencias en poderes sobrenaturales e idearon ritos o ceremonias que integraban al individuo en la colectividad, despertando en él un sentimiento de pertenencia grupal, establecieron vínculos que multiplicaron sus posibilidades de supervivencia, frente a aquellos que se extinguían por falta de lazos de cooperación.
Más tarde, aquellos seres, abrumados por un entorno hostil, no tuvieron más remedio que afinar sus habilidades en la gestión de los recursos y conjeturaron que ello implicaba, definitivamente, una especialización. Mientras unos cazaban, otros fabricaban las herramientas con que optimizar los resultados de un incipiente sector primario. Y así fue como los primeros homo sapiens comenzaron a intercambiar sus productos. Había nacido el comercio. Mónica Daluz /
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Packaging, el arte de la emoción

Nacen como respuesta a una necesidad, como casi todos los objetos, pero pronto devienen iconos de nuestra cultura. Analizamos el envase, revelador de comportamientos socioculturales, desde una perspectiva histórica y estética, y es que el sello de la evolución de las sociedades, con el consumo como eje de la distribución de los recursos, queda registrado en los objetos de que se sirve y, por ende, en los envases que los contienen.

Mónica Daluz

Esta historia comienza hace mucho tiempo atrás, en un lugar impreciso de la faz de la Tierra… Todo empezó cuando, por vez primera, un grupo de aquellos rudos antepasados nuestros se apiñaron de una solitaria partida acuciada bajo una intensa lluvia y la portaron a cubierto para acompañarla y ayudarla. Y, además, en la contemplación de aquel fenómeno les sobrevino un sentimiento desconocido hasta entonces. Se llamaba «emoción».

Tras el «amanecer del hombre», como definió Kubrick la era de tosquedad y violencia en la que el ser humano comenzaba a serlo aún sin conciencia de ello, nuestro sistema emocional siguió perfeccionándose, y aquellos grupos que desarrollaron creencias en poderes sobrenaturales e idearon ritos o ceremonias que integraban al individuo en la colectividad, despertando en él un sentimiento de pertenencia grupal, establecieron vínculos que multiplicaron sus posibilidades de supervivencia, frente a aquellos que se extinguían por falta de lazos de cooperación.

Más tarde, aquellos seres, abrumados por un entorno hostil, no tuvieron más remedio que afinar sus habilidades en la gestión de los recursos y conjeturaron que ello implicaba, definitivamente, una especialización: mientras unos cazaban, otros fabricaban las herramientas con que optimizar los resultados de un incipiente sector primario. Y así fue como los primeros Homo sapiens comenzaron a intercambiar sus productos. Había nacido el comercio.

Entonces, cuando aún no habíamos inventado las fronteras, ni los nichos de mercado, ni la globalización…, la necesidad y, seguramente, el miedo, movían el mundo. Primero fue lo práctico, luego lo cómodo y no demoró mucho el gusto, también, por lo bello…

Vidas paralelas

La evolución del envase constituye un reflejo de la transformación de las sociedades, delatando en su expresión el progreso de las mismas, así como los cambios acaecidos a lo largo de la historia en la escala de valores de los individuos, en sus hábitos de consumo, en sus gustos estéticos y, en definitiva, en la manera de entender la vida y entenderse a sí mismos.

El envase es testimonio del entorno en el que nace y, a la vez, deja sus propias huellas en el imaginario de las distintas generaciones, unidas mediante símbolos forjados de experiencias y objetos vividos, viniendo a formar parte de la memoria colectiva del país.

Sitúense. Años 50. Castigados por motivos políticos, los españoles nos habíamos quedado sin la porción de Plan Marshall que tanto benefició a otros países europeos, de manera que nuestro ralentizado desarrollo alargó en el tiempo hábitos como la venta de líquidos a granel o de alimentos envueltos en papel de periódico. En esos años, los materiales más utilizados en packaging eran el metal, el vidrio y el papel. Pero nació el consumo de masas. En los 60, ligado a las nuevas formas de venta en supermercados y autoservicios, el envase pasa de cumplir una función de protector de la mercancía a ofrecer otras ventajas y a unir, definitivamente, su destino al del producto que contiene, jugando un nuevo y fundamental papel en la presentación y la publicidad en el punto de venta. El producto, o mejor dicho, el envase, habla. Es el vendedor silencioso.

Fenómenos socioeconómicos impulsaron la demanda en la década de los sesenta: el crecimiento de la renta, los movimientos migratorios, el desarrollo del turismo, la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, la conquista de libertades o la motorización del país, fueron algunos de los agentes que nos brindaron, para bien o para mal, el paso del comercio tradicional a la distribución masiva, y con ella a un sistema de venta en régimen de autoservicio.

Se desarrollaron en esos días, de manera fulgurante, nuevos formatos comerciales basados en el libre servicio: hipermercados, tiendas de descuento blando, tiendas de descuento duro, grandes superficies especializadas, etc. Pero el desembarco de los formatos de libre servicio en España en los 70 se topó con una oferta de productos concebidos para su venta tras la vitrina. Y todos necesitaban que el producto hablase por sí mismo.

Los envases, recién advenidos los reyes de una sociedad de consumo en expansión, adquirían una nueva función como portadores del llamado «último mensaje», del fabricante al consumidor. El envoltorio se inscribe en el producto hasta fusionarse con él y la publicidad crea estilos de vida utilizando el envase como elemento de identificación.

En los 70, los materiales y las técnicas de envasado se sofistican, así como las tecnologías de impresión, y el envase se erige en el principal soporte publicitario y de comunicación entre marca y consumidor, que comenzaron entonces un romance que aún no ha terminado.

Los avances tecnológicos, científicos y sociales, así como el aumento del nivel de vida, también permitieron la racionalización del tiempo libre y modificaron las concepciones sobre su empleo. El ocio suponía tiempo para producir para nosotros mismos en lugar de para los demás, pero sobre todo, significaba tiempo para consumir.

El consumo de toda clase de bienes fue convirtiéndose en la primera ocupación del ocio y, como consecuencia, el soporte necesario de estos bienes, el envase, entra de lleno en la sociedad de consumo: envases populares o sofisticados, localistas o globalizados, anónimos o iconos culturales; en cualquier caso, un verdadero espejo de nuestra sociedad.

Universo cotidiano

En 1962 irrumpe un escándalo artístico llamado pop-art, primer movimiento en redescubrir el universo de lo cotidiano, el entorno vital, que acercaba el objeto a la imagen publicitaria, incluso a la cinematográfica, y que nace vinculado a la cultura de masas, a los mass media, con técnicas expresivas como la fotografía, el cómic o el cartel publicitario, y al abrigo de una sociedad que entroniza el modelo de producción seriada.

Las temáticas pop expresan simbólicamente situaciones colectivas y lo hacen a través de la imagen popular y del elemento vulgar, que funciona a modo de símbolo. En este contexto, el envase constituyó un motivo recurrente para varias generaciones de autores.

La cultura popular producida industrialmente pasa a un primer plano frente a la cultura tradicional y el arte clasicista y académico. Por primera vez, el arte recogía las tendencias que circulaban por las calles y los elementos de consumo son convertidos en obra artística, con imágenes y argumentos tomados del mundo de la comunicación de masas, que han definido buena parte de la identidad cultural occidental.

Packaging y arte

El arte pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura caracterizada por la tecnología, el capitalismo, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para ser pensados como productos en serie. En este tipo de cultura también el arte deja de ser único y se convierte en un objeto más de consumo.

Los temas pictóricos del pop-art están motivados por la vida cotidiana, reflejan las realidades de una época y refuerzan el cambio cultural. Picasso, Dalí, Juan Gris, Andy Warhol o Basquiat, son solo algunos ejemplos de autores que han empleado el envoltorio como elemento simbólico en sus obras.

Como prolongación de los postulados del pop-art, ahí tenemos el hiperrealismo, que supone una evolución hacia la precisión técnica y la profusión de detalles en las imágenes creadas. Este movimiento sostiene que los objetos demasiado familiares tienden a hacerse invisibles, y en sus imágenes pretenden que lo normal, lo cotidiano, lo obvio, vuelva a hacerse visible al ser trasladado al lienzo con la ayuda de medios fotográficos primero y pictóricos después.

El hiperrealismo gravita en torno a la iconografía de la sociedad de consumo y se inspira en el llamado estilo de vida americano; sus imágenes son reflejo de esa sociedad: vehículos, usados como símbolo de libertad; bodegones de los nuevos artículos de alimentación de producción industrial, o restaurantes fast food, son algunas de las temáticas.

Y si el envase ha inspirado a infinidad de artistas, también ha dejado para la historia pequeñas obras de arte, además del vínculo emocional que ha logrado establecer con el consumidor.

Emoción y estética se unen en el packaging, y buena prueba de ello es la reedición de envases antiguos que han llevado a cabo algunas marcas en sus estrategias comerciales. El año pasado, la marca Donuts reeditó su envase original para celebrar su 50 aniversario, y la marca Legrel también lo hizo hace algún tiempo.

El retorno de la estética retro, del vintage, supone un intento de conectar el producto con las emociones del consumidor, evocando experiencias vitales, estereotipos y patrones de identificación. Lo que hoy llamamos «retro» toma estéticas y conceptos de comunicación que estuvieron de moda en los años 50, 60 y 70, y las fusiona con el diseño de la actualidad.

Conexión emocional

Apelar a la emoción. Ese ha sido y sigue siendo el objetivo de las marcas. Y su mensaje ha trascendido más allá de lo esperable; sus propuestas han creado tendencias, modas, estilos de vida o corrientes de pensamiento, con los medios de comunicación como partner imprescindible.

En ese peregrinar de las marcas hacia el ciudadano/consumidor, pasar del monólogo al diálogo permanente con él, un consumidor que tiene en sus manos hundir o aupar la reputación corporativa de las compañías. Las empresas comienzan a entender que deben conquistarnos con honestidad: podemos elegir el mejor precio, el producto más adecuado, la mejor calidad… Pero, en esta sociedad de abundancias desmedidas, eso lo están ofreciendo ya muchas marcas.

Proximidad y honestidad son la clave. Logre transmitir la sensación de que además de ser la mejor opción para la razón, lo es para el corazón y, entonces, el mercado será suyo.

Y no es que de pronto me haya asaltado el espíritu navideño; es que, también la historia de una marca, como la vida misma, es una permanente búsqueda de afectos.

Del robot poligonero al amigo artificial

Robot amigo artificial
TENDENCIAS

Una nueva generación de autómatas se dispone a entrar en el sector de los servicios. La inteligencia artificial dota a estas máquinas de capacidad de aprendizaje y de toma de decisiones. Su introducción incrementará la producción de bienes y servicios, por tanto, generará una expansión económica que debiera redundar en la creación de puestos de trabajo. Pero en una primera fase, la que ahora comienza, muchas profesiones verán afectado el panorama de su mercado laboral y estos profesionales deberán reinventarse forzados por la llegada de unos nuevos empleados más que eficientes: los robots.
La última revolución
El brazo robótico, desterrado en un polígono y enjaulado en una urna de seguridad, guardando las distancias con su operario -al que podría dañar al mínimo descuido-, salta de la planta de producción a un nuevo hábitat: el nuestro. Espacios diseñados para la habitabilidad humana, espacios para funcionar y para ser vividos y disfrutados por las personas, deberán acoger en las próximas décadas una nueva hornada de máquinas a nuestro servicio, pero ahora deambularán entre nosotros, en la oficina, en el hogar, en el hospital… Pueden recibir información del entorno y decidir qué hacer. Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa. ¿Cuál será, pues, el impacto del arribo de esta nueva generación de medios de producción en el mercado laboral o en las economías y en la riqueza de los países? Para empezar, nacerá una nueva industria, que será amplia, transversal y con todo el mercado del mundo al que abastecer. Pero no nos engañemos, esto va a describir una “U”. Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación, alude a estudios realizados en EE.UU. que demuestran que “las nuevas tecnologías ayudan a la recuperación económica, pero no crean puestos de trabajo.” Sin embargo, a pesar del efecto perverso de la tecnología a corto plazo, que destruye empleo, en una segunda fase, ésta es generadora de riqueza. Mónica Daluz /
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TENDENCIAS

Del robot poligonero al amigo artificial

Una nueva generación de autómatas se dispone a entrar en el sector de los servicios. La inteligencia artificial dota a estas máquinas de capacidad de aprendizaje y de toma de decisiones. Su introducción incrementará la producción de bienes y servicios, por tanto generará una expansión económica que debiera redundar en la creación de puestos de trabajo. Pero en una primera fase, la que ahora comienza, muchas profesiones verán afectado el panorama de su mercado laboral y estos profesionales deberán reinventarse forzados por la llegada de unos nuevos empleados más que eficientes: los robots.

Mónica Daluz

Nuevos compañeros de trabajo. El AVA500 es un robot de telepresencia para entornos laborales. Se auto-dirige de forma inteligente y segura en ubicaciones complejas como oficinas, plantas de fabricación o laboratorios sin tropezarse con las personas o los objetos.

La última revolución

El brazo robótico, desterrado en un polígono y enjaulado en una urna de seguridad, guardando las distancias con su operario -al que podría dañar al mínimo descuido-, salta de la planta de producción a un nuevo hábitat: el nuestro. Espacios diseñados para la habitabilidad humana, espacios para funcionar y para ser vividos y disfrutados por las personas, deberán acoger en las próximas décadas una nueva hornada de máquinas a nuestro servicio, pero ahora deambularán entre nosotros, en la oficina, en el hogar, en el hospital… Pueden recibir información del entorno y decidir qué hacer. Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa. ¿Cuál será, pues, el impacto del arribo de esta nueva generación de medios de producción en el mercado laboral o en las economías y en la riqueza de los países? Para empezar, nacerá una nueva industria, que será amplia, transversal y con todo el mercado del mundo al que abastecer. Pero no nos engañemos, esto va a describir una “U”. Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación, alude a estudios realizados en EE.UU. que demuestran que “las nuevas tecnologías ayudan a la recuperación económica, pero no crean puestos de trabajo.” Sin embargo, a pesar del efecto perverso de la tecnología a corto plazo, que destruye empleo, en una segunda fase, ésta es generadora de riqueza.

Trias de Bes afirma que “la implantación de los robots sustituyendo puestos de trabajo hasta ahora ocupados por hombres y mujeres es inminente, y esta nueva realidad supondrá la Cuarta Revolución Industrial de la historia de la humanidad”.

Pensamiento propio

Por primera vez, una máquina engaña a un humano. Este verano, un programa informático llamado ‘Eugene’ ha logrado superar el Test de Turing, prueba que determina si una máquina es capaz de tener pensamiento propio, logrando hacerse pasar por un chico humano de Ucrania de 13 años de edad ante un jurado, durante la celebración del 60 aniversario de la muerte de Alan Turing, el autor del test.

Polarización del mercado laboral

La tecnología nos hace más ricos y más prósperos, pero ello comporta un cambio de modelo productivo y en la estructura laboral, como ocurrió con la Revolución Industrial. La automatización de los procesos productivos ha ido sustituyendo irremediablemente trabajo humano, pero el hombre ha encontrado nuevas formas de ocupación. El llamado “desempleo tecnológico” es una daño colateral en el inicio de un proceso de destrucción creativa (concepto económico que alude al proceso de innovación que tiene lugar en una economía de mercado en el que los nuevos productos destruyen viejas empresas y modelos de negocio). El estudio Impacto positivo de la industria robótica en el empleo determina que “cada robot es capaz de generar entre 3 y 5 puestos de trabajo”. Los profesionales del capital humano en las empresas ya tienen su punto de mira en determinar qué perfiles profesionales va a requerir la nueva era en la que máquinas y humanos trabajen juntos.

El avance tecnológico se caracteriza precisamente por abrir la puerta a posibilidades en sectores que aún no imaginamos, creando empleos que todavía no existen. La automatización hace a la empresa ser más productiva; el producto genera más beneficios, y esa industria comienza a ser más atractiva para los inversores; con la inversión aparecerá competencia, de modo que la misma industria generará puestos de trabajo.

Llegan para facilitarnos la vida, pero también para ser los empleados más productivos de la empresa

Pero la situación en la actualidad, es muy distinta. Se está dando una progresiva desaparición de ocupaciones de especialización media y salario medio. A corto plazo, las previsiones identifican un bloque de trabajadores con salarios muy precarios y otro muy remunerado. Hoy se abre la posibilidad de que las máquinas comiencen a reemplazar a las personas en actividades que hasta hace poco parecían imposibles de delegar.

Los nuevos robots podrán sustituir fácilmente la mano de obra de una amplia gama de tareas cognitivas y no rutinarias. “Estas máquinas –explica Trias de Bes– pueden interpretar el entorno y son capaces de ir rectificando, lo que acabará con muchos puestos de trabajo que hasta ahora eran mecánicos, como buscar jurisprudencia (ya hay máquinas que buscan la jurisprudencia más adecuada a cada caso). Los despachos de arquitectura son otro ejemplo. Las máquinas nos están haciendo de becarios.” Una situación que puede traer, en esta primera fase, más precariedad laboral y un problema para la proliferación de los puestos hasta ahora destinados a aprendizaje.

Entre las novedades que se avecinan, y que están llamadas a reconfigurar el paradigma económico y social de las próximas generaciones, figura la llamada robótica de servicios que, basada en la inteligencia artificial y la computación, añade a la automatización de la producción la capacidad de decidir. Los nuevos desarrollos se inspiran en el funcionamiento reticular del cerebro humano.

James McGaugh, Universidad de California en Irvine: “El propósito de la memoria es predecir el futuro.”

Gustavo Moscardó, vicepresidente de la Asociación Española de Robótica y Automatización de Tecnologías de la Producción: “En cuanto los robots accedan al sector servicios, y esto puede ocurrir en el plazo de 10 años, desaparecerán puestos de trabajo relacionados con la manipulación de productos y el control de calidad.”

Barack Obama, presidente de EE.UU.: “Como humanos podemos identificar galaxias a años luz de distancia, podemos estudiar partículas más pequeñas que un átomo, pero aún no hemos descubierto el misterio de esos 1,3 kilos de materia que se alojan entre nuestras orejas.” Del discurso de presentación del Proyecto Brain.

Los sectores afectados

Tres investigadores de la Universidad de Oxford publicaron un estudio el año pasado titulado El Futuro del Empleo: cómo de susceptibles son nuestros trabajos a la computarización. De las 700 profesiones analizadas, el 47% corren el riesgo de desaparecer en un máximo de dos décadas. Las menos afectadas son aquellas relacionadas con la percepción y con las inteligencias social y creativa. Entre las profesiones con mayor probabilidad de computarización se encuentran los teleoperadores (99%), corredores de bolsa (98), carteros (95%), camareros (94%), carniceros (93%), panaderos (89%) y dependientes (92%), pero el piloto comercial (55%), el policía (49%) o el investigador criminal (34%), tampoco se libran… Los menos “sustituibles”: psicólogo (0,43%), dentista (0,44%), compositor musical (1,50%), o corresponsales y reporteros (11%), entre otros.

99% · 89% · 98% · 92% · 95% · 55% · 94% · 49% · 93% · 34%

No se dejen engañar por las apariencias… Otonaroid es un robot en toda regla, un androide, para ser exactos. Fue presentada el pasado julio en el Museo Nacional de Ciencia Emergente e Innovación (Miraikan), en Tokio (Japón). Su puesto en el Miraikan es el de “robot comunicador científico”, y el visitante puede interactuar con ella.

¿Qué se cuece?

Desplazamiento: dar solución al libre desplazamiento de los robots en entornos laborales.

Visión artificial: la capacidad de visión en 3D en los robots resulta imprescindible para la interacción.

Control de la fuerza: sacar la robótica a la calle pasa por garantizar la seguridad de los usuarios: control de la fuerza y habilidades de manipulación. Imprescindibles para un amigable apretón de manos.

Expresividad: percibir y generar emociones parece requisito obligado para que la sociedad acepte a estos nuevos “miembros”.

¿Ciencia ficción?

Algunos dicen que ahora sí, que llegan para quedarse. Para los que esperaban una señal, ésta ha llegado: Google se ha introducido en el mercado de la robótica con una contundencia apabullante. Lo que hará con los robots es aún un misterio, el caso es que ha fichado a investigadores de primera fila en diversas disciplinas y ha adquirido desde finales de 2013 hasta ocho empresas que fabrican o trabajan con robots. Entre ellas, Boston Dynamics –entre sus clientes el mismísimo Pentágono y nada menos que la NASA–, que construye robots humanoides y cuadrúpedos capaces de operar en terrenos inaccesibles para el ser humano u otras máquinas, y que Google podría utilizar para cartografiar cada palmo del Planeta, o para hacer llegar Internet a cada rincón, enviando máquinas equipadas con routers wi-fi. El resto de compañías adquiridas están especializadas en la investigación y desarrollo en campos como la visión artificial en robots industriales, brazos robóticos capaces de controlar su fuerza motriz, robots humanoides expresivos, y en el control de movimiento a través de ruedas omnidireccionales. A todo ello se suma la extraordinaria cantidad de datos que ha adquirido en los últimos años la propietaria de este nuevo ejército de robots que en un futuro “vivirán” entre nosotros diseminados a lo largo y ancho del Globo, aprendiendo de manera infinita, y capaces, presumiblemente, de comprender e, incluso, de adquirir cierto grado de conciencia, como un animal doméstico tal vez, o, ¿quién sabe…? ¿Inquietante? Los cambios siempre lo son. Dejémonos llevar…

En el año 2008 fue colocada en el Hospital San Juan de Dios, de Barcelona, la primera mano biónica en Europa. i-LIMB, desarrollada por la empresa Touch Bionics, es capaz de mover y de doblar todos los dedos de forma muy similar a la mano humana, con precisión y con diferentes niveles de agarre. El futuro nos depara ingenios fabulosos, como los exoesqueletos, que permitirán movilidad a enfermos con parálisis.

Trucos cerebrales: el hipocampo

Sabemos que el cerebro funciona en red. El proceso de almacenaje de los recuerdos, en lugar de realizarse en una sola área del cerebro, como en un disco duro, utiliza el hipocampo para redirigir los fragmentos a las distintas cortezas; un almacenamiento más eficiente que el secuencial. Los sistemas de almacenamiento digital podrían copiar este truco del cerebro. Ésta es la línea de investigación de la ciencia robótica para desencallar su desarrollo.

Diseñado y fabricado por Honda, Asimo fue el primer robot bípedo y humanoide. Pero no es más que una enorme grabadora. Michio Kaku, físico estadounidense y profesor de Física Teórica en la Universidad de Nueva York, explica que en una aparición en televisión con el famoso robot, los ingenieros tardaron tres horas en programar los movimientos de una secuencia de tres minutos…

Francesc Trias de Bes, escritor y experto en marketing e innovación: “La implantación de los robots sustituyendo puestos de trabajo hasta ahora ocupados por hombres y mujeres, es inminente, y esta nueva realidad supondrá la Cuarta Revolución Industrial de la historia de la humanidad.”

Miguel A. Salichs, profesor de robótica y automatización de la Universidad Carlos II de Madrid. A los detractores de robotización: “Lo que realmente destruye empleo es que se cierren empresas. España no puede competir en costes laborales frente a otros países como China e India: Que seamos competitivos a nivel global no pasa por la mano de obra barata, sino por la tecnología.” “Nuestros padres trabajaban 60 horas; nosotros, 40. La automatización permitirá que esa cifra se vaya reduciendo.”

Antoni López, Departamento de Sociología. Tendencias sociales Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. UNED: “Se producirán transformaciones en la organización de las empresas, y una modificación de los lugares de trabajo, en función de la presencia de los robots y sistemas automáticos de trabajo. El crecimiento del mercado de robots se caracteriza por el desarrollo e implantación de robots industriales y de servicios cada vez más autónomos, que interactúan en contextos abiertos, y que son capaces de navegar en entornos no conocidos previamente. Pueden generarse nuevos riesgo laborales.”

Diseñando la tercera revolución industrial

Diseñando la tercera revolución industrial
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Se aproximan cambios en los modelos de producción que traerán consigo nuevos modos de consumir, de trabajar y de manejar nuestro tiempo. Las tecnologías digitales, como la impresión en 3D, posibilitan la autoproducción, y sectores como el packaging o la logística se verán afectados. También asistiremos a exóticos entornos urbanos adaptados al nuevo papel del ciudadano como creador y productor. Será el advenimiento definitivo de la sociedad del conocimiento.
S
ociedad y hábitat son espacios en evolución permanente. Pero algo hace especial el momento en que vivimos, un período de transición, de adecuación y ensamblaje de las fuerzas de cambio, que se interconectan y retroalimentan alternándose como causa y consecuencia. A lo largo de la historia, el sistema productivo ha pautado la configuración de nuestras ciudades, la parcelación de actitudes y comportamientos y hasta la manera de concebir nuestra existencia. Pero las estructuras, físicas y mentales, del pasado entran en colisión con las posibilidades emergentes.
En el origen: la tecnología digital. Los avances más recientes en este ámbito están dando paso, desde hace unos años, a la denominada tercera revolución industrial como nuevo paradigma del proceso productivo. En la actualidad, con la irrupción de herramientas de fabricación digital capaces de transformar modelos digitales en físicos en pocos minutos, podemos modificar nuestra realidad inmediata para convertirnos en productores del mundo físico.
La fabricación digital y la producción distribuida perfilan un nuevo ecosistema de innovación. La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad.
La evidencia del consumo insostenible de recursos naturales nos está moviendo hacia el reuso y hacia el consumo responsable. La respuesta a esta necesidad no se limita a una reacción simplista de parar la máquina de la producción y el consumo, sino que se centra en reinventar sus procedimientos, en la línea del denominado “decrecimiento”, que propone la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción en intercambio, durabilidad y sobriedad. Una corriente que busca reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida, basada en la simplicidad voluntaria o la vida sencilla. Pero la idea no es retroceder en el tiempo sino todo lo contrario: asistirnos, por la tecnología, para una vida mejor. Mónica Daluz /
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Diseñando la tercera revolución industrial

Se aproximan cambios en los modelos de producción que traerán consigo nuevos modos de consumir, de trabajar y de manejar nuestro tiempo. Las tecnologías digitales, como la impresión en 3D, posibilitan la autoproducción, y sectores como el packaging o la logística se verán afectados. También asistiremos a exóticos entornos urbanos adaptados al nuevo papel del ciudadano como creador y productor. Será el advenimiento definitivo de la sociedad del conocimiento.

La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad

Mónica Daluz

Sociedad y hábitat son espacios en evolución permanente. Pero algo hace especial el momento en que vivimos, un período de transición, de adecuación y ensamblaje de las fuerzas de cambio, que se interconectan y retroalimentan alternándose como causa y consecuencia. A lo largo de la historia, el sistema productivo ha pautado la configuración de nuestras ciudades, la parcelación de nuestro tiempo, las actitudes y comportamientos y hasta la manera de concebir nuestra existencia. Pero las estructuras, físicas y mentales, del pasado entran en colisión con las posibilidades emergentes. En el origen: la tecnología digital. Los avances más recientes en este ámbito están dando paso, desde hace unos años, a la denominada tercera revolución industrial como nuevo paradigma del proceso productivo. En la actualidad, con la irrupción de herramientas de fabricación digital capaces de transformar modelos digitales en físicos en sólo unos minutos, podemos modificar nuestra realidad inmediata para convertirnos en productores del mundo físico. La fabricación digital y la producción distribuida perfilan un nuevo ecosistema de innovación. La impresión 3D está transformando no sólo la forma en que se producen los objetos que nos rodean, sino también los patrones de consumo de nuestra sociedad.

La evidencia del consumo insostenible de recursos naturales nos está moviendo hacia el reuso y hacia el consumo responsable. La respuesta a esta necesidad no se limita a una reacción simplista de parar la máquina de la producción y el consumo, sino que se centra en reinventar sus procedimientos, en la línea del denominado ‘decrecimiento’, que propone la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción e intercambio, durabilidad y sobriedad. Una corriente que busca reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida, basada en la simplicidad voluntaria o la vida sencilla. Pero la idea no es retroceder en el tiempo sino todo lo contrario: asistirnos, con la tecnología, para una vida mejor.

La digitalización dio paso al ciudadano-productor en el ámbito de la edición, por ejemplo. Hoy ya es posible imprimir objetos en tres dimensiones, eliminado el coste de los moldes y la obligatoriedad de la fabricación masiva. La tendencia hacia la producción local de bienes promoverá la utilización de los materiales de cada zona. Además, se trata de sistemas que nacen con vocación de optimizar recursos y contemplan alimentar estas impresoras de objetos con materiales reciclables, como, por ejemplo, los envases plásticos: un equipo de científicos de la Universidad Tecnológica de Michigan ha creado una máquina capaz de reciclar el plástico que se consume en el hogar y convertirlo en material para la impresión 3D. Este planteamiento, el decrecimiento, reduce la circulación de los productos, de manera que el sector logístico deberá anticiparse a dicha circunstancia aportando respuestas a nuevas necesidades de almacenamiento, a operadores locales e incluso al consumidor final, en una dinámica de eliminación de intermediarios.

El decrecimiento reduce la circulación de los productos, de manera que el sector logístico deberá aportar respuestas a las nuevas necesidades a través de eliminación de intermediarios

Se abren nuevas posibilidades para los emprendedores, que podrán producir en pequeña escala cualquier idea. En este escenario, la personalización del producto cobra una nueva dimensión; el consumidor ya no tendrá que conformarse con lo que ofrece el mercado que, aunque ha llegado a un alto grado de diversidad y segmentación, se verá enriquecido por la aportación de la imaginación y la creatividad de la suma de individuos. Y, ¿qué pasará con los envases? La autoproducción, así como las corrientes del decrecimiento, inscritas en los planteamientos de la bio-economía y el posdesarrollo, nos abocan a la reducción del envase. Sin embargo, el packaging puede convertirse en un bien en sí mismo, un objeto que el consumidor podrá fabricarse a la medida de su necesidad, por su cuenta o en colaboración con la industria del sector. Tal vez ahora sí, la cantidad dejará paso al valor, a un nuevo concepto del disfrute de los bienes, en definitiva, a la sociedad del conocimiento.

Tecnología para la autoproducción

En las últimas décadas, la combinación de la producción y el diseño asistidos por ordenador han permitido operaciones de mecanizado en procesos de fabricación sustractiva, como, por ejemplo, torneado, fresado y taladrado con control numérico; se trata de métodos que generan formas a partir de la eliminación de exceso de material.

Hoy, un nuevo actor aparece en la escena productiva: la impresión 3D, un grupo de tecnologías de fabricación por adición que permite la creación de un objeto tridimensional mediante la superposición de capas sucesivas de material. Estas impresoras ofrecen a los desarrolladores de producto la capacidad de imprimir objetos en diferentes materiales con distintas propiedades físicas y mecánicas, imprimiéndolo por partes y procediendo a su montaje.

Las tecnologías por adición no son nuevas, pero desde 2003 se viene produciendo un fuerte crecimiento de las ventas de este tipo de impresoras, con la consecuente reducción de costes, lo que abrirá las puertas del mercado doméstico. Ahí está la Fundació CIM, de la Universitat Politècnica de Catalunya, con el proyecto RepRapBCN, que está comercializando un modelo de impresora, la BDN3D, capaz de reproducir capa a capa cualquier pieza diseñada mediante un equipo informático, al precio de 890 euros; sus principales compradores están siendo particulares, pequeñas empresas y despachos de arquitectura, aunque también se han interesado imprentas, escuelas y emprendedores.

Joyería, calzado, diseño industrial, arquitectura, ingeniería y construcción, automoción, sector aeroespacial, industrias médicas, educación, paleontología, arqueología o ciencia forense son sólo algunos de los campos de aplicación de la impresión 3D. Múltiples tecnologías pugnan por implantarse. Difieren entre ellas en la forma en la que las diferentes capas son usadas para crear las piezas. En el caso de la impresión por inyección, la impresora crea el modelo de capa en capa esparciendo una capa de polvo (plástico o resinas) e inyecta un coaligante por inyección en la sección de la pieza. Las impresiones de polvo coaligado pueden ser endurecidas en el futuro por cera o por impregnación de polímero termoplástico. La impresión 3D por inyección está optimizada para obtener velocidad, coste bajo y facilidad de uso. El modelado por deposición de fundente o la fotopolimerización constituyen otras tecnologías de fabricación por adición. En la actualidad, se estudia la aplicación de la tecnología de impresión 3D en el campo de la biotecnología para su posible uso en ingeniería de tejidos, donde capas de células vivas son depositadas sobre un medio de gel y superpuestas una sobre otra para formar estructuras tridimensionales; algunas denominaciones que se barajan en este ámbito son impresión de órganos o bioimpresión. Hoy, aparecen continuamente filamentos experimentales con distintas propiedades para obtener objetos con apariencias diversas, como madera, arenisca, etc.

El arquitecto holandés Janjaap Ruijssenaars, de Universe Architecture, proyecta construir un edificio usando una impresora 3D. La Landscape House (casa paisaje), cuya construcción está prevista para 2014, es una estructura basada en un bucle continuo con un solo lado. Según Ruijssenaars, este proyecto sólo es posible si se realiza con una impresora 3D: “En la construcción tradicional se tiene que hacer un molde de madera, rellenarlo con hormigón y luego sacar la madera. Es una pérdida de tiempo y energía. La impresión 3D es increíble. Se puede imprimir lo se quiera. Es la forma más directa de la construcción”, ha declarado el arquitecto. La D-Shape, que así se llama la impresora gigante en cuestión, utilizará para imprimir casa sobre casa, en lugar de polvos combinados con tinta y o plásticos, materiales de construcción.

Pero para los usuarios domésticos y las pequeñas empresas la impresión en 3D se limita al plástico ecológico, una sustancia resistente pero que no ofrece un buen acabado a los objetos resultantes. Varias empresas están investigando otros materiales compatibles con los fusores encargados de derretir y depositar el material con el que se crean los objetos impresos. Una de ellas es un estudio de arquitectura y diseño de Oakland, en Portland, llamado Emerging Objects: han sido capaces de crear varios materiales sostenibles y biodegradables que ofrecen acabados y texturas únicos. Sal, cemento, nailon o pulpa de madera y papel son algunas de las posibilidades.

Para Luciano Betoldi, diseñador industrial y formador del curso de fabricación digital FabAcademy en el FabLab Barcelona, “con las impresoras 3D sucederá lo mismo que ya ha sucedido con las de papel: empezaremos a tener acceso a ellas en nuestros lugares de trabajo o de estudio, en copisterías 3D o en nuestro centro de producción digital local, como los 10 FabLab’s de la red FabCity que pronto se abrirán en Barcelona. Luego serán lo suficientemente baratas como para que todos tengamos una en casa.” En este sentido, el sitio de intercambio de archivos Pirata Bay ha creado una nueva categoría de archivos para que el usuario se imprima sus propios productos en impresión 3D. Se trata de conseguir que la producción a pequeña escala sea competitiva con respecto al sistema de producción masiva. Así, podremos seguir jugando con casi las mismas reglas de juego, sólo que de un modo más racional e inteligente y, en definitiva, más humano.

La urbe, nuestro medio natural

Las ciudades sólo suponen el 2% de la corteza terrestre y, sin embargo, concentran al 50% de la población, representan el 75% del consumo energético y el 80% de las emisiones de CO2. Éste es el dato objetivo. Pero que el bosque no nos impida ver las estrellas. Una excesiva dispersión urbana no aprovecharía las economías de escala y no sería sostenible. Concentrar nuestras vidas en espacios físicos conjuntos, desarrollarnos en comunidad y aprovechar las sinergias es lo natural; la ciudad es un medio eficiente evolutivamente hablando y, por lo tanto, intrínseco al ser humano. Las futuras smart cities monitorizarán los espacios y utilizarán la información para tomar decisiones inteligentes, focalizadas en la optimización de los recursos y en la participación ciudadana.

Los sistemas productivos han configurado las ciudades, desde las colonias que emergían junto a los ríos en plena urbe, hasta la progresiva demolición de las fábricas en los centros urbanos y la proliferación de los polígonos industriales. Hoy, arquitectos y urbanistas nos preparan la ciudad inteligente. Y para ofrecernos los nuevos espacios que habitar, tratan de avistar los modos de vivir que se avecinan. El sector de la arquitectura está entusiasmado con las posibilidades que ofrece la impresión 3D. Carlo Ratti, arquitecto, ingeniero y director del SENSEable City Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), nos explica que “el futuro nos traerá máquinas digitales que nos permitirán producir de un modo nuevo, como las impresoras 3D, que cada vez cobran más importancia en el entorno de fabricación y cabe imaginar una ciudad donde la producción vuelva a instalarse en el centro urbano. Será un sistema de fabricación digital limpio y que nos permitirá conciliar el lugar donde vivimos, el lugar en el que trabajos y los espacios naturales donde nos divertimos.”

El urbaneering es el diseño urbano capaz de reinventar la ciudad para superar las necesidades del planeta

La ciudad inteligente no está reñida con la cooperación, la autoproducción, el intercambio o la escala reducida a las que aludíamos al principio del reportaje. Todo lo contrario, al funcionar como interfaz, en entornos monitorizados, el ciudadano será parte activa en la producción de información y objetos. Los nuevos moradores de la urbe serán usuarios-habitantes aumentados digitalmente y bien informados sobre las dinámicas de las ciudades en las que viven. Nuevas posibilidades se abren en la ciudad del futuro, una ciudad más amigable y respetuosa con las personas y el medio ambiente. En ella jugará un papel fundamental la integración de las fuentes de energía en el diseño de urbes. Prolifera una nueva disciplina que deberá llevar a cabo este paso adelante en el modo de vivir de los humanos, un paso hacia la ciudad extraordinaria: el urbaneering. Se basa en el diseño urbano capaz de gestionar la compleja mezcla de tecnología, teoría y práctica que abarca la reinvención de la ciudad para superar las necesidades del planeta. El urbaneering implica el diseño de la ciudad con una enorme variedad de nuevas ideas, incluyendo crowdsourcing, proyectos de bricolaje, energía localizada, transporte compartido, gobierno electrónico, informática de alto rendimiento, biotecnología y ecología.

La pregunta es: ¿están todos los ciudadanos en condiciones de igualdad a la hora de enfrentarse a la vida cibernética?

La otra brecha digital

Internet dio a luz un nuevo mundo, encogió el planeta azul y acercó a sus habitantes. Al sistema resultante lo llamaron sociedad de la información. Hoy creemos, e incluso nos jactamos, de que la sociedad de la información ha inundado cada rincón del planeta. Pero no es así, y no sólo para los habitantes de los países pobres. En las sociedades avanzadas el complejo medio ambiente tecnológico que nos rodea excluye a millones de personas que, por distintas circunstancias, se hallan en las afueras de la civilización en red. No todos se han instalado con comodidad en el nuevo mundo, cóctel de intangibles que ha propiciado el paso del átomo al bit. También en las sociedades llamadas desarrolladas existe una parte de la población descolgada de las nuevas reglas del juego digital. Los nativos de este universo, las generaciones nacidas en y con la era del bit, se mueven en él como peces en el agua y hacen de la tecnología extensiones de sí mismos, pero el resto debió hacer un esfuerzo de adaptación, y muchos de estos inmigrantes digitales aún deambulan fuera del sistema. Si bien es cierto que la información nos hace libres, no lo es menos el hecho de que a mayor información, mayor complejidad, y la complejidad conlleva vulnerabilidad, imprevisibilidad e incertidumbre.

Numerosas son, pues, las cuestiones que se abren en torno a esta sociedad que parece definirse por sí sola, a nuestras expensas. Sí, la sociedad en red es imparable, pero a nosotros corresponde reconducirla teniendo como punto de mira el interés general. La ciudad inteligente debe pensarse, también, para analfabetos digitales, aquellos para quienes la tecnología es sólo una anécdota, aquellos que nos recuerdan que también se puede vivir y ser feliz sin los imperativos del código binario. Las tecnologías de la información y la comunicación deben estar al alcance de todos sin excepción, y sus herramientas deben contribuir a hacer posible que todos los ciudadanos del planeta podamos ejercer, en equidad, el libre albedrío de su uso.

El valor dels somnis

El valor dels somnis Emprenedoria
MÓN EMPRESARIAL

ESPECIAL
EMPRENEDORIA PLANS D’ESTUDI

La Generalitat de Catalunya promou l’emprenedoria a les aules amb la incorporació al currículum de la matèria d’emprenedoria a l’ESO, batxillerat i cicles formatius. Un enfocament eminentment pràctic i centrat en l’actitud són les característiques d’aquesta nova assignatura que s’està implantant amb rapidesa a les escoles.
L
a situació econòmica ha empès les institucions a fomentar l’esperit emprenedor entre els més joves; no en va, el nostre futur com a societat està a les seves mans. Com afirma Narcís Vives, president de la Fundació Itinerarium i emprenedor social d’Ashoka, “si la persona no s’entrena des de petita en les habilitats de la emprenedoria, és molt difícil passar a la pràctica. Es tracta de donar l’oportunitat a l’alumne perquè pugui tenir iniciatives, treballant individualment, en grup i en xarxa amb nois d’altres països del món”. Motivació i autoestima són les bases sobre les quals edificar una actitud emprenedora. Així ens ho explica Audrey Damas, directora de la Fundació Escola Emprenedors: “per extreure el potencial creatiu i emprenedor de l’alumne cal treballar l’autoestima, ajudar-lo a superar les pors, a parlar en públic en anglès, a treballar en equip, a que trobi el seu centre d’interès, la seva passió; en definitiva, a creure en els seus somnis.” La Fundació Escola Emprenedors és una fundació privada per a la promoció de l’emprenedoria i coneixement de l’empresa entre els joves estudiants de Catalunya. La Fundació imparteix des del 2007 programes de foment de l’emprenedoria a l’ESO, batxillerat, cicles formatius i universitats. Entre d’altres, ha desenvolupat el programa propi Be an Entrepreneur, que es realitza en anglès a més de 50 centres, i arriba a més de 2.000 estudiants cada any. També imparteix el curs Com posar en pràctica amb èxit l’assignatura d’Emprenedoria i el Projecte Final d’Empresa, que té com a objectiu capacitar als docents responsables per implementar l’assignatura d’emprenedoria i coneixement de l’empresa a l’ESO i batxillerat, i el Projecte Final d’Empresa a cicles formatius, a través de coneixements sobre tècniques de motivació i dinamització de grups; foment de la innovació i la creativitat; models de negoci pràctics; les parts principals d’un pla d’empresa; responsabilitat social, i sobre sostenibilitat i estratègies de comunicació efectiva. Mónica Daluz /
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El valor dels somnis

La Generalitat de Catalunya promou l’emprenedoria a les aules amb la incorporació al currículum de la matèria d’emprenedoria a l’ESO, batxillerat i cicles formatius. Un enfocament eminentment pràctic i centrat en l’actitud són les característiques d’aquesta nova assignatura que s’està implantant amb rapidesa a les escoles.

MÒNICA DALUZ

La situació econòmica ha empès les institucions a fomentar l’esperit emprenedor entre els més joves; no en va, el nostre futur com a societat està a les seves mans. Com afirma Narcís Vives, president de la Fundació Itinerarium i emprenedor social d’Ashoka, “si la persona no s’entrena des de petita en les habilitats de l’emprenedoria, és molt difícil passar a la pràctica. Es tracta de donar l’oportunitat a l’alumne perquè pugui tenir iniciatives, treballant individualment, en grup i en xarxa amb nois d’altres països del món”.

Motivació i autoestima són les bases sobre les quals edificar una actitud emprenedora. Així ens ho explica Audrey Damas, directora de la Fundació Escola Emprenedors: “per extreure el potencial creatiu i emprenedor de l’alumne cal treballar l’autoestima, ajudar-lo a superar les pors, a parlar en públic en anglès, a treballar en equip, a que trobi el seu centre d’interès, la seva passió; en definitiva, a creure en els seus somnis.”

La Fundació Escola Emprenedors és una fundació privada per a la promoció de l’emprenedoria i coneixement de l’empresa entre els joves estudiants de Catalunya. La Fundació imparteix des del 2007 programes de foment de l’emprenedoria a l’ESO, batxillerat, cicles formatius i universitats. Entre d’altres, ha desenvolupat el programa propi Be an Entrepreneur, que es realitza en anglès a més de 50 centres, i arriba a més de 2.000 estudiants cada any.

També imparteix el curs Com posar en pràctica amb èxit l’assignatura d’Emprenedoria i el Projecte Final d’Empresa, que té com a objectiu capacitar als docents responsables per implementar l’assignatura d’emprenedoria i coneixement de l’empresa a l’ESO i batxillerat, i el Projecte Final d’Empresa a cicles formatius, a través de coneixements sobre tècniques de motivació i dinamització de grups; foment de la innovació i la creativitat; models de negoci pràctics; les parts principals d’un pla d’empresa; responsabilitat social, i sobre sostenibilitat i estratègies de comunicació efectiva.

Intel·ligència emocional i learning by doing

L’actitud emprenedora no es pot adquirir a la manera tradicional: el llibre de text. L’assignatura es basa en el concepte de learning by doing (aprendre fent o aprenentatge a través de la pràctica), que fa referència a la capacitat que tenen les persones per aprendre mitjançant l’experiència directa; diversos estudis demostren que la formació experiencial millora l’índex de retenció dels coneixements a l’aula.

Aquests entorns experiencials permeten la pràctica de competències emocionals i comportamentals que seran la base per generar actituds emprenedores i creatives: l’alumne aprèn a resoldre dificultats, a reflexionar sobre les necessitats de la vida real fora del centre educatiu, sobre l’esforç personal, les conseqüències que les nostres accions poden tenir sobre els altres, la importància del clima de treball, l’entrega envers l’equip per assolir els millors resultats; l’actitud de respecte i col·laboració activa envers els companys; la gestió i planificació dels recursos i els seus costos; a treure lliçons dels errors i els encerts, i a comprovar que pot portar a terme idees creatives amb realisme i eficàcia.

A més del món educatiu, també des d’altres àmbits es destaca la importància d’introduir aquesta perspectiva a l’escola. En aquest sentit Claudio Gregoire, psicòleg laboral, autor de Puede ser un buen día i conferenciant motivacional, ho veu així. “L’emprenedor –explica– és aquell que crea alguna cosa del no-res. Sempre he pensat que l’emprenedoria hauria de ser una competència que s’ensenyés des del bressol. No és una habilitat que es pugui ensenyar als 30 anys, ni tan sols a la universitat. L’escola hauria de ser transversal en emprenedoria; no passaria el que s’està donant ara, que quan el jove surt de la universitat, el primer que es pregunta és ‘on puc anar a buscar feina?’ i no ‘on puc crear feina?’”.

En el mateix sentit s’expressa Fran Chuán, emprenedor i coautor d’Innovación 2.0, qui ens fa la següent observació: “Una enquesta publicada poc temps enrere revela que la majoria de joves aspira a ser funcionari o empleat de La Caixa… Alguna cosa hem fet malament! Davant tals conclusions, s’han creat màsters d’innovació i emprenedoria als quals s’ha inscrit molt poca gent. Es clar, per què haurien de fer-ho? L’actitud dels joves no respon a la manca d’oferta formativa sinó a l’aversió al risc… S’ha d’estimular des de l’escola que el més important no és ‘saber els coneixements’, sinó saber com adquirir-los; i fer-ho des d’una actitud positiva”.

Docents, psicòlegs, emprenedors o empresaris, tots estan d’acord: creure en un projecte, il·lusionar-s’hi, i abordar-lo amb entusiasme i confiança en les pròpies capacitats és, sens dubte, el primer pas cap a l’èxit.

LA COMPETICIÓ CATALANA DE MINIEMPRESES

Vint empreses formades per estudiants de secundària i batxillerat d’arreu de Catalunya finalistes del Programa de Miniempreses de Junior Achievement van participar el passat mes de maig en la 1a Competició Catalana de Miniempreses. Durant dues jornades, els joves esdevinguts empresaris van vendre els seus productes i serveis en un centre comercial i van exposar la seva idea de negoci davant d’un jurat de directius i empresaris a l’escola de negocis IESE.

“Tant la quantitat d’idees com la qualitat de les mateixes demostren el potencial creatiu i emprenedor dels nostres joves”, va subratllar Gabriel Masfurroll, president de Junior Achievement a Catalunya, l’organització educativa sense ànim de lucre més gran del món, que, a través del seu programa de Miniempreses dóna la oportunitat a alumnes d’entre 15 i 19 anys de crear el seu primer negoci i gestionar-lo durant tot el seu cicle de vida, des de la redacció dels estatuts fins a la comercialització dels seus béns o serveis.

Aquest curs, el programa s’ha impartit a una vuitantena d’escoles del Principat i ha aconseguit crear prop de 300 mini-empreses, el doble de les que es van crear el curs passat a tot Espanya.

WIFINC, una empresa formada per cinc estudiants de batxillerat de Barcelona, va resultar la guanyadora de la competició gràcies a la creació d’un aparell que augmenta la senyal de qualsevol router wi-fi fins a un 60%. Ara, IESE aportarà el finançament necessari per patentar la seva idea.

¿Realidad enriquecida o exuberancia informativa?

realidad enriquecida
EN PORTADA

Sistemas que permiten enlazar el mundo real con la virtualidad de manera sencilla, nacidos en el ámbito de la logística, llegan ahora a manos del consumidor gracias a la proliferación de dispositivos dotados de tecnología de acceso móvil a Internet. Los códigos QR y, pisándoles los talones, la realidad aumentada, son algunas de estas nuevas herramientas que fabricantes y distribuidores ya han comenzado a explorar.
La deseable ubicuidad del ser
Estar en todas partes al mismo tiempo fue una vez ámbito exclusivo de la disciplina teológica. Pero el Homo sapiens moderno, empeñado en hacer realidad cuanto la imaginación le arroja, ha hecho de la omnipresencia y de los universos paralelos un juego de niños. Y es que los caminos de la comunicación son, cuando menos, impredecibles…
En su evolución natural se abren paso sin pedir permiso nuevos modos de interacción humana que agrandan el conocimiento exponencialmente y en estructura reticular. Así lo sentenció la red de redes. Con su llegada, la cultura pasó de la linealidad del texto-imprenta a la infinidad del hipertexto, que nos aboca al acceso no secuencial de la información, y nos deja instalados en el exceso. En nuestro vivir hipertextual, haciendo frente a diario a informaciones enlazadas hasta el infinito nos enfrentamos al reto de convivir con el caos documental circundante. Y es que tener toda la información, sin más, es como no tener nada.
Y como consumidores, la oferta se nos agolpa para seducirnos; los fabricantes tratan de ingeniárselas para retener nuestra atención, para que el mensaje no se diluya en mentes saturadas de información. Aunque es cierto que el hombre es capaz de relacionar conceptos como se logra en un hipertexto -no lo hace necesariamente de manera lineal- el pensamiento hipertextual no inmuniza contra el exceso. De hecho, nuestro cerebro, movido por la eficiencia, ante la avalancha de estímulos tiende a la clasificación, a agrupar estímulos similares y así, poniendo orden al caos, va hilando los segmentos de información que un día deberá recuperar con la mayor rapidez y precisión.
Pero en nuestra ilimitada sed de conocimiento y, sobre todo, de experiencias, nos hemos dotado de tecnologías que nos asisten en la evocación del todo. Ahora llegan tecnologías y dispositivos que tratan de completar la realidad.  Mónica Daluz /
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¿Realidad enriquecida o exuberancia informativa?

Sistemas que permiten enlazar el mundo real con la virtualidad de manera sencilla, nacidos en el ámbito de la logística, llegan ahora a manos del consumidor gracias a la proliferación de dispositivos dotados de tecnología de acceso móvil a Internet. Los códigos QR y, pisándoles los talones, la realidad aumentada, son algunas de estas nuevas herramientas que fabricantes y distribuidores ya han comenzado a explorar.

Mónica Daluz

La deseable ubicuidad del ser

Estar en todas partes al mismo tiempo fue una vez concepto exclusivo de la disciplina teológica. Pero el Homo sapiens moderno, empeñado en hacer realidad cuanto la imaginación le arroja, ha hecho de la omnipresencia y los universos paralelos un juego de niños. Y es que los caminos de la comunicación son, cuando menos, impredecibles…

En su evolución natural, se abren paso sin pedir permiso nuevos modos de interacción humana que agrandan el conocimiento exponencialmente y en estructura reticular. Así lo sentenció la red de redes. Con su llegada, la cultura pasó de la linealidad del texto-imprenta a la infinidad del hipertexto, que nos aboca al acceso no secuencial a la información, y nos deja instalados en el exceso. En nuestro vivir hipertextual, haciendo frente a diario a informaciones enlazadas hasta el infinito, nos enfrentamos al reto de convivir con el caos documental circundante. Y es que tener toda la información, sin más, es como no tener nada.

Y como consumidores, la oferta se nos agolpa para seducirnos; los fabricantes tratan de ingeniárselas para retener nuestra atención, para que el mensaje no se diluya en mentes saturadas de información. Aunque es cierto que el hombre es capaz de relacionar conceptos como se logra en un hipertexto —no lo hace necesariamente de manera lineal—, el pensamiento hipertextual no inmuniza contra el exceso. De hecho, nuestro cerebro, movido por la eficiencia, ante la avalancha de estímulos tiende a la clasificación, a agrupar estímulos similares y así, poniendo orden al caos, va hilando los segmentos de información que un día deberá recuperar con la mayor rapidez y precisión.

Pero en nuestra ilimitada sed de conocimiento y, sobre todo, de experiencias, nos hemos dotado de tecnologías que nos asisten en la evocación del todo. Ahora llegan tecnologías y dispositivos que tratan de completar la realidad. ¿Cómo afrontar el reto de secuenciar, segmentar, clasificar y sintetizar el conocimiento al tiempo que se nos propone completar y amplificar la realidad, todo ello con el propósito de hallar nuevas vías de negocio?

En cualquier caso, este nuevo fluir de los estímulos tiende a caracterizarse por una comunicación en movimiento. Hoy la presencia de la marca puede estar en cualquier parte, colarse en el ir y venir del ciudadano/consumidor. Dando una vuelta de tuerca a la información en red, que a nadie sorprende ya, las marcas buscan un nuevo aliciente con el que llamar nuestra atención, y lo hacen ofreciendo espacios reales enriquecidos con informaciones virtuales.

La clave para engancharnos: la interacción. La clave para no morir de éxito: aportar valor.

Veamos, paso a paso, qué son y para qué sirven estas nuevas tecnologías con las que los proveedores de bienes y servicios se afanan en establecer un diálogo con el consumidor. Es el último grito en fidelización.

No es lo mismo

Códigos QR, realidad aumentada, BIDI, realidad aumentada geoposicionada… Existe gran confusión sobre las tecnologías, los términos y los conceptos de esta adición informativa.

Los códigos QR (Quick Response Barcode, o código de barras de respuesta rápida) llevan más de 15 años en funcionamiento. Se crearon en 1994 para uso industrial de control de almacenaje y son una evolución del tradicional código de barras. Se basan en una tecnología que almacena datos de forma gráfica en una matriz bidimensional; hasta 7 kilobytes de datos caben en unos pocos centímetros cuadrados. Aunque es necesario disponer de una cámara para leer el código, pueden imprimirse en cualquier tipo de superficie y por cualquier tipo de impresora. Hoy, con la expansión de los smartphones, vemos proliferar estos códigos que nos enlazan con el mundo virtual, en revistas, catálogos, envases, libros, vallas publicitarias, etc., para ofrecernos contenidos adicionales de manera instantánea.

No debemos confundir los QR con los códigos BIDI, también bidimensionales, ya que éstos son privativos, desarrollados comercialmente por Movistar.

Y ahí está la realidad aumentada (RA); mezcla de la realidad física con la virtual. Definida como «visión directa o indirecta de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta en tiempo real», consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente. La información artificial sobre el medio ambiente y los objetos puede ser almacenada y recuperada como una capa de información en la parte superior de la visión del mundo real.

La RA ofrece múltiples posibilidades dentro de campos como la geolocalización urbana, la comunicación, la cultura, la educación, el marketing o el comercio electrónico. El sector del turismo tiene aquí un importante nicho de mercado, ya que con dispositivos que incorporen GPS, cámara de fotos y conexión a Internet pueden agregar contenidos digitales sobre las imágenes que se están captando, aportando un claro valor añadido.

Algunas de las ventajas de los QR sobre las interfaces de realidad aumentada son, por ejemplo, que los primeros pueden ser vistos por el ojo humano y permiten la interacción de forma sencilla, que una aplicación sirve para leer todos los códigos, o que podemos saber de antemano qué hay en el código que vamos a capturar leyendo la información impresa alrededor del mismo, por ejemplo «captura y mira el vídeo», o «captura y participa».

Interactuar con catálogos de muebles cambiando el color del sofá, acceder a contenidos extra en periódicos, libros, etc., son sólo algunos ejemplos. Entre las aplicaciones en packaging encontramos: el acceso a la ficha técnica del producto, a su trazabilidad, a instrucciones de uso, o a vídeos en los que se muestre el proceso de fabricación. También veremos algunas curiosidades; tal vez un QR en el envase de un bistec de ternera que nos remita a un vídeo de la vaca en vida…

¿QR o RA? Probablemente convivirán hasta que el consumidor determine qué propuesta tecnológica le aporta mayor valor, y eso dependerá del oferente. Algunos expertos en marketing alertan sobre el peligro de quedarnos en el efecto wow de la realidad aumentada; ya que si ésta no va asociada a la adición de valor, el QR, menos vistoso, pero más fácil de usar, ganará esta batalla. Hoy todos tenemos Facebook y, sin embargo, ¿quién se acuerda ya de Second Life?

Si el consumidor no va a la tienda…

Ahora que el factor low cost se ha desnudado como argumento exclusivo de venta y nos hallamos en un contexto de anticonsumo, fabricantes y distribuidores buscan nuevas vías para rentabilizar sus negocios. Las ventas en los grandes hipermercados han bajado y algunos de estos distribuidores ya se han lanzado a llevar el punto de venta al consumidor.

El primero en hacerlo fue la cadena de supermercados Tesco, en 2011. La acción, llevada a cabo en Corea del Sur, consistió en colocar en las estaciones de metro grandes carteles que representaban fielmente los lineales de sus supermercados; cada producto con un código QR que permitía añadirlo al carro de compra que, posteriormente, la empresa entregaba a domicilio. Con esta acción Tesco consiguió en pocas semanas un incremento del 76% de usuarios registrados y del 130% en ventas online.

En España también han utilizado este sistema Sorli Discau y Casa Ametller. El pasado mes de julio, los pasajeros de la estación de metro barcelonesa de Sarrià pudieron hacer la compra en Sorli Virtual. Casa Ametller, por su parte, también escogió el metro de la ciudad condal para poner en marcha, el pasado diciembre, un proyecto de venta virtual a partir de la captación de códigos QR.

Esta tecnología ofrece la posibilidad de deslocalizar los puntos de venta de las marcas, desvinculándolos de una ubicación física determinada, y colocar tiendas virtuales en cualquier espacio urbano.

Y el sector fabril no se queda atrás en el uso de estas nuevas herramientas de marketing. Heinz difundió códigos QR en los envases para restaurantes, presumiendo que el consumidor tendría el tiempo suficiente para escanear el código en condiciones adecuadas para atraer su atención sobre el contenido. El objetivo era difundir el compromiso de Heinz con el medio ambiente; logró un millón de códigos escaneados.

A principios de 2011, la marca de cereales Kellogg’s puso en marcha una campaña en la que se incluyeron códigos QR en el embalaje de su producto Crunchy Nut, que llevaban al consumidor a ver hasta 17 vídeos promocionales en línea. Se generaron 40.000 escaneos de códigos QR, 6.000 SMS y 38.000 visualizaciones de los vídeos.

Otro ejemplo lo encontramos en McDonald’s, que ha presentado recientemente sus nuevos diseños de vasos y bolsas «para llevar» que incluyen códigos QR con acceso a información sobre nutrición.

Algunas empresas se han lanzado ya a la realidad aumentada, como Correos, que ha presentado una aplicación para ordenador que recomienda al usuario el embalaje adecuado que necesita. O Grupo Nestlé, que incorporó realidad aumentada en más de 26 millones de cajas de cereales: recortando la parte trasera de las cajas los consumidores podían interactuar con el personaje de la película Río, utilizando la webcam de su ordenador, una conexión a Internet y la aplicación en línea de realidad aumentada.

Entre los desarrolladores, destacamos la acción de IBM Research, que ha diseñado una aplicación para guiar a los compradores en los supermercados, ofreciéndoles consejos personalizados, comparativas de precios, recomendaciones, cupones de descuento.

La holística del marketing

Mientras en países como Japón o Corea del Sur, los códigos «de respuesta rápida» se han hecho muy populares, han logrado introducirse en su estética urbana y se han expandido sus usos, aquí en España, hasta el momento, sólo el 30% de las empresas los usa, el 69% de las cuales lo hace sin estrategia alguna y muy pocas monitorizan sus resultados. La mayoría de empresas infrautilizan estos códigos para, simplemente, enlazarlos a su web.

Ante el anuncio de una interacción tecnológica con el producto al consumidor se le genera la expectativa de una nueva experiencia y desea ser sorprendido, de modo que el éxito de estas propuestas pasa por dotarlas de contenido y de valor.

Las empresas deben abordar el marketing desde una estrategia multicanal, desde una perspectiva ubicua y holística, es decir contemplando el alcance y la interdependencia de sus efectos. La posibilidad de recoger datos a través de la tecnología de los códigos QR abre un mundo de posibilidades para las marcas. A través de la interactividad éstas pueden construir una relación con los consumidores y, a partir de la manera en que los clientes interactúan con los productos, la marca podrá elaborar perfiles de sus consumidores para ofrecerles contenidos más relevantes y personalizados.

Pero el uso de esta nueva tecnología debe ir acompañado de un diseño de las campañas alineado con los objetivos que se quieren conseguir, ya que un diseño mal enfocado puede ser contraproducente para la marca. Aún vemos campañas basadas en códigos QR que acaban en una experiencia negativa para el consumidor: ilegibles, demasiado pequeños o ubicados en lugares que no propician la usabilidad.

Para obtener una experiencia de éxito entre la marca y el consumidor, la propuesta debe llamar a la acción —descargar una aplicación, jugar, suscribirse a un boletín…—, ofrecer un valor añadido real, como el acceso a un nuevo vídeo o recibir una muestra gratis; o bien la posibilidad de acumular puntos, bonificaciones o descuentos que el consumidor puede mostrar en la tienda al escanear el código QR.

Nuevas tecnologías que están llamadas a alumbrar nuevas categorías de producto. Llegarán dispositivos, hoy en gestación, que tratarán de optimizar las posibilidades de estos nuevos modos de ver más allá de la realidad. Es el caso de las gafas de realidad aumentada.

Google dio a conocer su llamado Project Glass en abril de 2012. Ahora, la compañía ha presentado su diseño ante la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos. Al parecer, la edición Explorer de sus gafas traerá Wi-Fi y Bluetooth 4.0. Además, la solicitud hace referencia a un «elemento integral vibrador que provee audio al usuario mediante el contacto con su cabeza». Tal vez se trate de la tecnología que permite transmitir el sonido a través de los huesos, como los auriculares presentados por Panasonic durante el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas.

Hace unas semanas, el cofundador de Google, Sergey Brin, fue visto en el metro de Nueva York con las gafas puestas. Tras darse a conocer el Project Glass, Apple presentó ante la Oficina de Patentes y Marcas su propio proyecto de gafas de realidad aumentada, y Microsoft hizo lo mismo el pasado noviembre.

¿Enriquecimiento o banalización?

La irrupción de la superposición de mundos, en un paso más allá del hipertexto, nos aboca a una actualización permanente de la información, con el consecuente riesgo de tornarlo todo efímero y provisional. La interpretación contextual de un documento, ya sea gráfico o de imagen, no cabría en una dinámica del reajuste en tiempo real. La carrera por la última versión, la versión cerrada, se desacelerará, porque ésta será siempre incremental.

Nos movemos en nuevos terrenos y casi todos los sectores están experimentando una transformación forzada por el advenimiento de las TIC. Desde el negocio de la música, que aún no ha resuelto cuál será su modelo y pugna por la propiedad de las ideas, que, hoy, se propagan como la pólvora y nadie puede retener, hasta las estrategias de marketing que pasan, también, por adecuarse al nuevo fluir de la comunicación. La información sobre el mundo real alrededor del usuario está llamada a convertirse en interactiva y digital.

Los efectos de hibridar la realidad con la virtualidad asoman ya en nuestro yo emocional. Si bien es cierto que los recuerdos constituyen una reconstrucción más bien tendenciosa del pasado, el registro constante de nuestras vidas, fenómeno bautizado como lifelogging, fabricará recuerdos tal vez más realistas, pero ¿desaprenderemos a idealizar? Dolors Reig, autora del libro Socionomía, opina que en el futuro «la foto de boda será sustituida por una interfaz informática en la que dejaremos una fecha determinada para que nos “devuelva” todos los datos de ese evento: mensajes en redes sociales, imágenes, vídeos…». Para bien o para mal, estamos construyendo una nueva identidad del ser humano. Kevin Warwick, catedrático de Cibernética en la Universidad de Reading (UK), profesor mediático conocido como Captain Cyber, conectó su red neuronal a un ordenador y envió sus impulsos a través de Internet a un brazo robótico en Inglaterra: el brazo se movió y él lo sintió como propio. Warwick profetiza que nuestros cerebros en red se librarán de nuestros cuerpos, que las personas conectaremos nuestras neuronas para comunicarnos sin necesidad del arcaico lenguaje humano y, así, comprendernos mejor… Esperemos que la curiosidad que caracteriza al hombre nos conduzca a una satisfactoria y enriquecedora experiencia de esa vida-multitarea que el futuro parece depararnos, y que los nuevos caminos del nodo a nodo nos mantengan, si así ha de ser, enmallados, pero no enredados.

Entrevista a José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España

Entrevista a José Manuel Rigueiro
MÓN
EMPRESARIAL
ESPECIAL
SECTOR FARMACÈUTIC

“La imatge d’Espanya és dolenta: a un país que no paga no es poden planificar projectes”

Amb motiu del seu nomenament el passat mes de novembre, entrevistem José Manuel Rigueiro, llicenciat en Biologia per la Universitat de Barcelona, Màster en Marketing per ESADE, AMP per Insead i PDD per IESE. Rigueiro ens dóna la seva visió del panorama actual del sector farmacèutic i ens parla de les particularitats del mercat dels fàrmacs orfes.
Posi’ns en antecedents sobre Actelion, faci’ns un flash de l’empresa i de la seva filial espanyola.
Actelion és una companyia suïssa, biofarmacèutica, fundada fa vora de 15 anys que, a nivell global, factura 1,5 milions de francs suïssos i que cotitza a la borsa de Zuric. Actelion es dedica a investigar, desenvolupar, produir i comercialitzar fàrmacs per patologies orfes o rares, malalties que afecten a un percentatge molt petit de la població. Nosaltres som la filial espanyola de la companyia, que va ser creada fa uns 12 anys, i som l’eina comercial i d’investigació de l’empresa.
Parlem d’investigació hospitalària…
En el procés de desenvolupament d’un fàrmac hi ha una fase final que és la de tenir presència a un hospital, i aquí a Espanya tenim personal que es dedica específicament a això. Estan especialitzats en productes orfes.
Quines particularitats té aquest segment de la indústria farmacèutica?
Es tracta d’un subsector que dóna servei a un número molt petit de la població. I això suposa que l’única manera que el fàrmac sigui rendible comercialment i que, per tant, pugui existir, és que tingui un preu molt més elevat que els fàrmacs habituals. Els fàrmacs per a la grip o la hipertensió, per exemple, tenen un preu més ajustat perquè afecten a molta població. Però els requeriments d’investigació, lògicament, són els mateixos per a uns i altres.
Quines malalties tracten amb els seus fàrmacs?
La hipertensió pulmonar arterial, que és un problema que afecta al conducte que uneix el cor amb els pulmons. Es tracta d’una patologia minoritària a Espanya, i és mortal. Tenim un altre grup de medicaments per al tractament de la síndrome de Gaucher, una malaltia molt severa i molt minoritària. I una altra línia de productes per combatre el trastorn de Niemann Pick C, una malaltia neurològica encara més minoritària, que provoca en els afectats moviments estranys (apràxia) i fa que estiguin pràcticament desconnectats socialment.
I amb quines vies de finançament compten?
Aquest tipus de fàrmacs són tots finançats per l’Estat o les comunitats, si no seria inviable: és inassumible que la població pugui abonar el seu preu. Mónica Daluz /
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ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

“La imatge d’Espanya és dolenta: a un país que no paga no es poden planificar projectes”

Entrevista a José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España

Amb motiu del seu nomenament el passat mes de novembre, entrevistem José Manuel Rigueiro, llicenciat en Biologia per la Universitat de Barcelona, Màster en Marketing per ESADE, AMP per Insead i PDD per IESE. Rigueiro ens dóna la seva visió del panorama actual del sector farmacèutic i ens parla de les particularitats del mercat dels fàrmacs orfes.

Mònica Daluz

Posi’ns en antecedents sobre Actelion, faci’ns un flash de l’empresa i de la seva filial espanyola.

Actelion és una companyia suïssa, biofarmacèutica, fundada fa vora de 15 anys que, a nivell global, factura 1,5 milions de francs suïssos i que cotitza a la borsa de Zuric. Actelion es dedica a investigar, desenvolupar, produir i comercialitzar fàrmacs per patologies orfes o rares, malalties que afecten a un percentatge molt petit de la població. Nosaltres som la filial espanyola de la companyia, que va ser creada fa uns 12 anys, i som l’eina comercial i d’investigació de l’empresa.

Parlem d’investigació hospitalària…

En el procés desenvolupament d’un fàrmac hi ha una fase final que és la de tenir presència a un hospital, i aquí a Espanya tenim personal que es dedica específicament a això.

Estan especialitzats en productes orfes. Quines particularitats té aquest segment de la industria farmacèutica?

Es tracta d’un subsecor que dóna servei a un número molt petit de la població. I això suposa que l’única manera que el fàrmac sigui rendible comercialment i que, per tant, pugui existir, és que tingui un preu molt més elevat que els fàrmacs habituals. Els fàrmacs per a la grip o la hipertensió, per exemple, tenen un preu més ajustat perquè afecten a molta població. Però els requeriments d’investigació, lògicament, són els mateixos per a uns i altres.

Quines malalties tracten amb els seus fàrmacs?

La hipertensió pulmonar arterial, que és un problema que afecta al conducte que uneix el cor amb els pulmons. Es tracta d’una patologia minoritària a Espanya, i és mortal. Tenim un altre grup de medicaments per al tractament de la síndrome de Gaucher, una malaltia molt servera i molt minoritària. I una altra línia de productes per combatre el trastorn de Niemann Pick C, una malaltia neurològica encara més minoritària, que provoca en els afectats moviments estranys (apràxia) i fa que estiguin pràcticament desconnectats socialment.

“Els fàrmacs orfes són tots finançats per l’Estat o per les comunitats; sinó, la seva existència seria inviable.”

I amb quines vies de finançament compten?

Aquest tipus de fàrmacs són tots finançats per l’Estat o les comunitats, sinó seria inviable: és inassumible que la població pugui abonar el seu preu.

El sector privat col·labora en aquest tipus de projectes? A altres països és molt habitual buscar finançament per aquesta via.

A d’altres països sí que és habitual, sobre tot als EUA, però a Espanya i a Europa no hi ha tradició. Nosaltres col·laborem amb associacions de pacients i, de fet, ens plantegen la idea que grans corporacions espanyoles, dins les seves àrees de RSC, valorin la possibilitat d’ajudar-los. Però es un tema molt incipient, és difícil…

“Les associacions de pacients plantegen que les grans corporacions espanyoles, dins les seves àrees de RSC, valorin la possibilitat d’ajudar-los.”

Com a recent estrenat director general d’Actelion Pharmaceuticals España, quins són els seus objectius?

En tinc diversos. Un d’ells és consolidar els fàrmacs que tenim actualment al portfoli. Són productes que encara tenen recorregut de patent, que és la que fixa el termini de comercialització d’un fàrmac: quan aquesta es perd, entren els medicaments genèrics i la vida comercial del producte pràcticament desapareix. Un altre objectiu es focalitza en ajudar als centres a diagnosticar els pacients. Nosaltres, als hospitals, no només hi anem a promocionar el nostre fàrmac, sinó que hi fem un treball de partners. Els hem d’ajudar a desenvolupar eines conjuntes que ens permetin identificar als pacients que es pugin beneficiar d’aquest tipus de fàrmac.

Un repte important és també la col·laboració amb les administracions públiques perquè aquests fàrmacs siguin accessibles a tothom, que el preu no sigui un factor limitant.

Com estan afectant a la industria farmacèutica les retallades de la despesa per part de les administracions?

El sector de la farmàcia ho està passant molt malament amb les retallades. Cada vegada hi ha més barreres que impedeixen l’accés dels pacients als fàrmacs.

“Cada vegada hi ha més barreres que impedeixen l’accés dels pacients als fàrmacs.”

Què opina sobre el copagament farmacèutic?

Es tracta d’una mesura clarament impopular, i és cert que hi ha gent que no pot assumir el copagament, és un drama, però la polèmica sobre aquest tema ve de la percepció social del que és gratis i del que no ho és. Un ciutadà pot estar molt indignat per haver de pagar 20 euros per un medicament, i potser se n’està gastant 70 en telèfon mòbil…

I està a favor de la liberalització de les farmàcies?

Si els metges poden tenir una consulta privada on vulguin, per què no una farmàcia? El Col·legi de Farmacèutics hi està en contra, però jo crec que el col·lectiu de professionals a l’atur hauria d’estar-hi a favor. La qüestió és que estem en un entorn molt regulat i, per tant, cal que les regles del joc durin un cert temps. No pot ser que es canviïn les normes cada sis mesos per reial decret. Quan jo demano inversions a la meva companyia, per exemple, per instal·lar una planta de producció al nostre país, sempre em diuen que l’entorn és terriblement canviant i que l’Estat no ens paga. El termini per satisfer deutes és enorme, i això obliga a demanar crèdits constantment. En la cultura anglosaxona, per exemple, el pagament és sagrat. La imatge d’Espanya com a país ara mateix és dolenta: a un país que no paga o ho fa amb un any de retard no s’hi poden planificar projectes, perquè es el risc percebut és molt alt.

Els nous camins del negoci digital

Els nous camins del negoci digital
MÓN EMPRESARIAL

ESPECIAL COMERÇ ELECTRÒNIC  E-BUSINESS –
E-COMMERCE

Fer negocis a la xarxa ja no és cap novetat, ni cap moda passatgera: l’e-business i l’e-commerce s’han consolidat en els últims anys. La desconfiança que va acompanyar els primers passos de les transaccions comercials s’esvaeix. El consumidor s’ha acostumat a viure també en digital i la relació es retroalimenta cada dia que passa. Les tendències de futur vénen determinades per la irrupció dels dispositius mòbils i de les xarxes socials: l’m-commerce i el social commerce, seran les claus.
Comprar sense veure ni tocar el producte, a distància, ha estat un repte que fabricants i distribuïdors van abordar molt abans de l’era digital. Les reticències del consumidor a adquirir un bé sense contacte físic amb el producte previ han estat sempre el cavall de batalla d’aquests sistemes de venda, especialment quan va arribar l’hora de comprar a través de xarxes electròniques, on s’afegia, a més, la desconfiança en la seguretat del sistema de pagament. Però, quins van ser els antecedents del comerç electrònic?
Va ser al 1920 quan es va produir el que podríem considerar, el precedent de l’e-commerce, amb el naixement, als Estats Units, d’una nova fórmula de venda, un nou canal: el catàleg. La venda per catàleg va permetre arribar al consumidor sense necessitat d’atreure’l fins als punts de venda. Dècades més tard, als anys seixanta, s’inicia la història de l’e-commerce com a tal, com a resultat del desenvolupament de l’intercanvi electrònic de dades; el sistema EDI, per les seves sigles en anglès. Aquella tecnologia va sorgir a partir d’iniciatives independents de diversos sectors industrials, i fou dissenyada per enfortir la qualitat de les dades que s’intercanviaven dins la xarxa de proveïdors.
A principis dels setanta van aparèixer les primeres relacions comercials que utilitzaven una computadora per transmetre les dades. Una altra fita significativa de la venda a distància va ser el naixement d’un nou element: la televisió. Amb la venda directa els productes eren mostrats amb un major realisme, la venda es concretava per telèfon, i el pagament,
amb targeta de crèdit; així, el consumidor es va començar a familiaritzar amb el pagament a distància. Però va ser al 1989 quan un grup de científics del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), ubicat a Ginebra, va idear la manera d’enllaçar documents provinents de diferents computadores, donant peu a l’aparició d’un nou servei, la World Wide Web. A finals dels noranta el creixement del comerç electrònic va ser molt significatiu, creant-se portals exclusivament dedicats a aquesta activitat, com e-Bay i Amazon, que encara avui lideren el mercat. Mónica Daluz / pdf

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Els nous camins del negoci digital

Fer negocis a la xarxa ja no és cap novetat, ni cap moda passatgera: l’e-business i l’e-commerce s’han consolidat en els últims anys. La desconfiança que va acompanyar els primers passos de les transaccions comercials s’esvaeix. El consumidor s’ha acostumat a viure també en digital i la relació es retroalimenta cada dia que passa. Les tendències de futur vénen determinades per la irrupció dels dispositius mòbils i de les xarxes socials: l’m-commerce i el social commerce, seran les claus.

MÒNICA DALUZ

Comprar sense veure ni tocar el producte, a distància, ha estat un repte que fabricants i distribuïdors van abordar molt abans de l’era digital. Les reticències del consumidor a adquirir un bé sense contacte físic amb el producte previ han estat sempre el cavall de batalla d’aquests sistemes de venda, especialment quan va arribar l’hora de comprar a través de xarxes electròniques, on s’afegia, a més, la desconfiança en la seguretat del sistema de pagament.

Però, quins van ser els antecedents del comerç electrònic? Va ser al 1920 quan es va produir el que podríem considerar el precedent de l’e-commerce, amb el naixement, als Estats Units, d’una nova fórmula de venda, un nou canal: el catàleg. La venda per catàleg va permetre arribar al consumidor sense necessitat d’atreure’l fins als punts de venda.

Dècades més tard, als anys seixanta, s’inicia la història de l’e-commerce com a tal, com a resultat del desenvolupament de l’intercanvi electrònic de dades; el sistema EDI, per les seves sigles en anglès. Aquella tecnologia va sorgir a partir d’iniciatives independents de diversos sectors industrials, i fou dissenyada per enfortir la qualitat de les dades que s’intercanviaven dins la xarxa de proveïdors.

A principis dels setanta van aparèixer les primeres relacions comercials que utilitzaven una computadora per transmetre les dades. Una altra fita significativa de la venda a distància va ser el naixement d’un nou element: la televisió. Amb la venda directa els productes eren mostrats amb un major realisme, la venda es concretava per telèfon, i el pagament, amb targeta de crèdit; així, el consumidor es va començar a familiaritzar amb el pagament a distància.

Però va ser al 1989 quan un grup de científics del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), ubicat a Ginebra, va idear la manera d’enllaçar documents provinents de diferents computadores, donant peu a l’aparició d’un nou servei, la World Wide Web. A finals dels noranta el creixement del comerç electrònic va ser molt significatiu, creant-se portals exclusivament dedicats a aquesta activitat, com e-Bay i Amazon, que encara avui lideren el mercat.

Al llarg d’aquests anys, el consumidor ha anant incorporant als seus hàbits la compra electrònica (especialment de productes d’entreteniment: música, llibres, cinema…). Al 2012, el comerç electrònic B2C (business to consumer) va créixer a Europa un 22 per cent i va facturar 305.000 milions d’euros, segons estimacions d’Ecommerce Europe. A Espanya, es preveuen increments interanuals entorn al 18%, fins arribar, al 2017, als 9.100 milions d’euros, segons el pronòstic de la consultora Forrester.

Augmenta la confiança del consumidor, s’incorporen al mercat més natius digitals, el sector alimentari s’afegeix a l’oferta, amb el conseqüent efecte arrossegador. Aquest és avui dia l’escenari, però hi ha més: estan sorgint nous factors que determinaran el camí que l’e-commerce seguirà en els pròxims anys. Veiem-los.

El comerç electrònic ja és mòbil… i social

La mobilitat i la irrupció de les xarxes socials han engendrat noves vies per a l’intercanvi de productes i serveis. Així, el comerç mòbil i el comerç social constitueixen les tendències més significatives del futur d’aquests tipus de transaccions electròniques.

La primera variant, anomenada m-commerce, o mobile commerce, compta amb unes expectatives de creixement més que significatives. Als Estats Units, el 10% de les vendes d’e-commerce ja són via mòbil; a Espanya, de 2011 a 2012 la xifra de tauletes venudes es va triplicar, i per a aquest 2013 s’espera vendre’n més de 240 milions d’unitats.

La mobilitat i la interactivitat fan que qualsevol superfície urbana sigui susceptible de convertir-se, no ja en un aparador, sinó en un punt de venda, possibilitat que es multiplica amb la incorporació de les ofertes geolocalitzades. El negoci està servit. Però caldrà saber interpretar els nous ítems d’informació. Cada vegada són més complexos els processos que acaben composant el procés de venda. No existeix un comprador digital i un altre de físic; els processos s’entrellacen. La fusió dels canals online i offline minimitza la importància del fet d’on es realitza la compra en favor del com, és a dir, la interrelació dels diversos canals i plataformes que desencadenen la compra final. La transversalitat va en augment i la informació amb què compten les marques, també.

La socialització de l’e-commerce constitueix una gran oportunitat per a les empreses. La capacitat de prescripció de les xarxes socials és més sòlida que la provinent de la pròpia marca: és l’explosió definitiva del poder del consumidor. El comerç social es basa en la incorporació de la identitat 2.0 del comprador en el procés de compra online a través del seu perfil en diverses xarxes socials, permetent una gran personalització.

Assistirem a l’evolució dels grans espais d’e-commerce cap a entorns socials que milloraran l’experiència de compra. Allà, els departaments de màrqueting poden accedir a un termòmetre d’opinió dels seus productes i, al temps, establir una relació nova entre l’empresa i el client potencial. Aquests nous entorns 2.0 són, sens dubte, l’inici d’un nou canal clau d’informació dels clients per a les empreses.

La dada: estudis recents situen la xifra de negoci mundial del social commerce al voltant dels 7.000 milions d’euros, amb un creixement anual del 56%; vet aquí el llarg camí per recórrer, amb totes les oportunitats que això comporta, potencialitats, moltes d’elles, encara per descobrir.

La indústria farmacèutica en plena transformació

La indústria farmacèutica en plena transformació
MÓN EMPRESARIAL

ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

El sector farmacèutic, tant a Espanya com a la resta del món, es troba en un moment convuls i immers en un procés complex de canvi empresarial, dins un entorn sectorial inestable. A la indústria, la investigació es veu compromesa, especialment al nostre país, amb l’aprimament dels recursos de les administracions, i pel que fa a la distribució dels productes farmacèutics, el sector està sota mínims, pels retards en els pagaments per part de les comunitats autònomes. La falsificació de fàrmacs, el copagament, la liberalització de les farmàcies o la transformació dels perfils laborals són altres temes que afecten aquest sector imprescindible per garantir la salut dels ciutadans.
El model clàssic de la indústria farmacèutica venia consistint en col·locar una sèrie de productes al mercat i, paral·lelament, dedicar recursos a la innovació. Quan l’empresa treia un nou producte, els antics encara circulaven, i era amb aquests beneficis que s’afrontaven les despeses d’investigació. Però ara aquest model ha canviat. Amb l’arribada dels genèrics, el fàrmacs antics, un cop perden la patent, als deu o dotze anys, veuen acabada la seva vida comercial i desapareixen de la cartera de la companyia.
Tal com explica José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España, “dedicar, com es fa de mitja, entre un 17 i un 20% de les vendes a investigar, implica un esforç molt gran; de fet, no hi cap sector al món, excepte potser el de l’automòbil, que dediqui més diners que nosaltres a I+D. Que un medicament tingui un recorregut de deu anys, actualment, no és suficient.”
Un altre repte que ha d’afrontar aquesta indústria, apart de la crisi global, és que cada vegada és més difícil trobar fàrmacs innovadors, ja que en els últims trenta anys els avenços en aquest sentit han estat espectaculars. A això s’afegeix el fet que la majoria de malalties són cròniques. La població viu cada vegada més gràcies als fàrmacs, però, al mateix temps, la despesa es dispara i això provoca que l’Estat retalli el preu dels medicaments, la qual cosa, en moltes ocasions, afecta a la innovació. Des del sector es reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació contemplant tots els factors col·laterals de la mateixa, a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac.
La situació està obligant a les empreses a desenvolupar els seus projectes, des del primer moment, no només des del vessant farmacològic, sinó també des del farmacoeconòmic, que és tot allò que pot demostrar que un fàrmac, malgrat el seu preu, pot tenir altres avantatges socials, com per exemple, l’estalvi del cost dels dies que el fàrmac en qüestió evita en baixes d’un treballador, o en llits d’hospital, si el medicament pot reduir els dies d’hospitalització.
Sobre la situació de la investigació a Espanya, també s’ha pronunciat recentment el president de Grifols alertant que “la manca de projectes subvencionats i les retallades en I+D+i per part de l’Estat i les comunitats autònomes pot empènyer a deslocalitzar la investigació farmacèutica cap a altres països de la Unió Europea o, fins i tot, als EUA.” Mónica Daluz /
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ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

La indústria farmacèutica, en plena transformació

Mònica Daluz

El sector farmacèutic, tant a Espanya com a la resta del món, es troba en un moment convuls i immers en un procés complex de canvi empresarial, dins un entorn sectorial inestable. A la indústria, la investigació es veu compromesa, especialment al nostre país, amb l’aprimament dels recursos de les administracions, i pel que fa a la distribució dels productes farmacèutics, el sector està sota mínims, pels retards en els pagaments per part de les comunitats autònomes. La falsificació de fàrmacs, el copagament, la liberalització de les farmàcies o la transformació dels perfils laborals són altres temes que afecten aquest sector imprescindible per garantir la salut dels ciutadans.

El model clàssic de la industria farmacèutica venia consistint en col·locar una sèrie de productes al mercat i, paral·lelament, dedicar recursos a la innovació. Quan l’empresa treia un nou producte, els antics encara circulaven, i era amb aquests beneficis que s’afrontaven les despeses d’investigació. Però ara aquest model ha canviat. Amb l’arribada dels genèrics, el fàrmacs antics, un cop perden la patent, als deu o dotze anys, veuen acabada la seva vida comercial i desapareixen de la cartera de la companyia. Tal com explica José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España, “dedicar, com es fa de mitja, entre un 17 i un 20% de les vendes a investigar, implica un esforç molt gran; de fet, no hi ha cap sector al món, excepte potser el de l’automòbil, que dediqui més diners que nosaltres a I+D. Que un medicament tingui un recorregut de deu anys, actualment, no és suficient.”

Un altre repte que ha d’afrontar aquesta indústria, apart de la crisi global, és que cada vegada és més difícil trobar fàrmacs innovadors, ja que en els últims trenta anys els avenços en aquest sentit han estat espectaculars. A això s’afegeix el fet que la majoria de malalties són cròniques. La població viu cada vegada més gràcies als fàrmacs, però, al mateix temps, la despesa es dispara i això provoca que l’Estat retalli el preu dels medicaments, la qual cosa, en moltes ocasions, afecta a la innovació. Des del sector es reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació contemplant tots els factors col·laterals de la mateixa, a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac. La situació està obligant a les empreses a desenvolupar els seus projectes, des del primer moment, no només des del vessant farmacològic, sinó també des del farmacoeconòmic, que és tot allò que pot demostrar que un fàrmac, malgrat el seu preu, pot tenir altres avantatges socials, com per exemple, l’estalvi del cost dels dies que el fàrmac en qüestió evita en baixes d’un treballador, o en llits d’hospital, si el medicament pot reduir els dies d’hospitalització.

Sobre la situació de la investigació a Espanya, també s’ha pronunciat recentment el president de Grifols alertant que “la manca de projectes subvencionats i les retallades en I+D+i per part de l’Estat i les comunitats autònomes pot empènyer a deslocalitzar la investigació farmacèutica cap a altres països de la Unió Europea o, fins i tot, als EUA.”El sector farmacèutic és un dels que dedica més recursos a I+D. / SHUTTERSTOCKLa falsificació de medicaments és molt perillosa per a la indústria. / SHUTTERSTOCK

El sector reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac.

Nous perfils laborals

La transformació del model de negoci en l’aspecte comercial ha conduït al sector a replantejar-se el model tradicional de visita mèdica, caracteritzat per una àmplia xarxa comercial, tendint cap a nous models basats en una visita més especialitzada amb xarxes comercials més reduïdes però de major riquesa de perfils. La tendència és a passar de la figura de venedor a la de consultor. En els últims anys, a Espanya el número de visitadors mèdics s’ha reduït pràcticament a la meitat, entre d’altres coses, degut a la concentració de laboratoris, a través de les successives fusions, que ha implicat una reducció de personal. Algunes companyies estan apostant per perfils amb capacitat de comunicar científicament les avantatges del fàrmac.

D’altra banda, la globalització ha permès a les empreses nacionals mantenir el seu nivell de creixement gràcies a focalitzar els seus esforços cap als mercats exteriors, la qual cosa està provocant una demanda de perfils d’exportació. Pel que fa a les plantilles tècniques, per a aquestes continuaran existint oportunitats en els camps de nous projectes, I+D i control de qualitat.

Si parlem de farmàcies, a més de la tasca sanitària que duen a terme els farmacèutics, cada vegada cobren més importància altres aspectes relacionats amb el vessant comercial d’aquest tipus d’establiment. Al sector es considera fonamental que el farmacèutic ampliï la seva capacitat i competència professional per abordar les qüestions tant sanitàries, com de gestió empresarial, comercial, etcètera.

S’està produint un traspàs del poder de prescripció dels medicaments dels metges als sectors econòmics, on, més enllà de la decisió del professional sanitari, hi ha elements de gestió que determinen el fàrmac a prescriure.

Al farmacèutic, se li demanen cada vegada més competències professionals. / SHUTTERSTOCK

Perspectives de futur

D’ara en endavant, cal destacar les noves línies de negoci que es podrien obrir en els propers anys. La població envelleix i les malalties degeneratives, com ara l’Alzheimer, constituiran un dels reptes del sector farmacèutic a mig termini. El càncer és una altra de les patologies per a les que caldrà desenvolupar productes més eficaços. El fet que la demanda de carn al món vagi al alça, també obre un interessant segment de mercat en matèria de salut animal.

Diverses fonts del sector preveuen un panorama on conviuran grans companyies amb un extens ventall, que desenvoluparan tant fàrmacs per als humans com per a la salut animal, així com medicaments genèrics, etcètera, amb empreses més petites que aprofitaran determinats segments de mercat i es centraran en productes més innovadors, especialitzats en àrees concretes, com teràpies genètiques, cèl·lules mare,… i acumularan un alt nivell de coneixement sobre aquest tipus de patologies, amb la conseqüent fortalesa pel seu valor empresarial.

Tal com apunta Rigueiro, “quan una gran companyia compra una altra molt experta en un camp, aquesta experiència es difumina, es perd”, i, en aquest sentit, explica que “les companyies petites solen vendre els seus projectes a companyies més grans perquè el cost de desenvolupar un fàrmac no el poden assumir.”

Altres tendències del sector auguren més fusions i adquisicions, més pressió econòmica i un traspàs del poder de prescripció dels medicaments dels metges al sectors econòmics, en la línia del que ve succeint en els últims anys, on, més enllà de la decisió del professional sanitari, hi ha elements de gestió que determinen el fàrmac a prescriure.

Pel que fa als punts de distribució, aquests s’enfronten a la possibilitat d’assistir a la liberalització del sector. El Ministeri d’Economia està estudiant la possibilitat que qualsevol persona o empresa pugui obrir una farmàcia. En cap moment es qüestiona la direcció tècnica, que continuaria en mans dels farmacèutics, però la possibilitat que s’obrin les portes al capital privat, fa témer l’entrada de les gran cadenes de distribució, com ja està passant a altres països. Des de la Federació Empresarial de Farmacèutics Espanyols (FEFE) s’alerta del que ells consideren un perill per a l’usuari, ja que, en paraules del seu president, Fernando Redondo, “els fàrmacs no són un bé de consum a l’ús: són d’interès social i la seva utilització comporta riscos.”

El Govern central està estudiant a possibilitat que qualsevol persona o empresa pugui obrir una farmàcia.

DAFO

Debilitats

  • El sector està vivint un moment de canvi de model de negoci i moltes empreses, tant a la indústria com a la distribució, quedaran fora de joc.
  • El creixement del mercat de la falsificació de medicaments pot generar una guerra de preus que empobriria el sector, amb incidència directa sobre els departaments d’investigació i desenvolupament.

Amenaces

  • Les retallades de l’Administració poden incidir en la pèrdua de capacitat per investigar i innovar, amb el conseqüent risc de deslocalització d’aquests departaments.
  • Els retards en el pagaments per part de les administracions i els canvis continus de la legislació allunyen les inversions estrangeres.

Fortaleses

  • La capacitat d’exportació de la industria farmacèutica a Espanya està mantenint el nivell de creixement de les empreses nacionals.
  • En l’actualitat, la competència d’aquesta indústria en matèria d’investigació és notable, i tots els actors implicats, especialment les administracions, s’han de responsabilitzar de mantenir aquest nivell de creació de valor.

Oportunitats

Nous segments de mercat s’obriran en el futur i hi haurà espai per al desenvolupament tant de les companyies que optin per una especialització dins una dimensió i estructura reduïdes, com de les grans companyies internacionals, que seguiran sent molt potents a diversos nivells.

Per als professionals del sector, els nous requeriments del mercat farmacèutic constitueixen una oportunitat per adaptar-se a una nova realitat. La formació en camps com la gestió o el màrqueting o l’ús de les noves eines informàtiques són alguns d’aquests requeriments.

Tecnología para un mundo mejor

Tecnología para un mundo mejor
EN PORTADA

La agricultura de precisión se erige en la panacea de la práctica agrícola. La optimización de la gestión del terreno desde diversos puntos de vista, especialmente del medioambiental, significa un importante paso en la conservación de los recursos del planeta. El volumen de envases que genera el sector fitosanitario y su gestión como residuo constituye un factor clave en esta ecuación en la que los países en desarrollo tienen mucho que decir.
El ser humano ha encontrado en la química el aliado con el que mejorar sus expectativas de supervivencia. Conocer el comportamiento de los elementos de la naturaleza ha supuesto una inquietud para el hombre, que pronto aplicaría los conocimientos adquiridos a su preocupación y ocupación principal: la alimentación. Pero, hoy más que nunca, la intervención de la ciencia química en todo el proceso se revela imprescindible: la población mundial actual se duplicará en el siglo que viene y se prevé que la renta per cápita alcance una tasa anual de crecimiento del 2,7% hasta el año 2020; el doble en los países en vías de desarrollo. El consumo de carne, especialmente la roja, se disparará en los próximos años y, en consecuencia, la demanda de grano para alimentar el ganado.
A esto se añade el imparable crecimiento de las áreas urbanas. Ante la escasez de tierras cultivables solo se podrá hacer frente a esta situación aumentando los rendimientos agrícolas mediante el empleo de fertilizantes y productos fitosanitarios. En cuanto a estos últimos, se ha calculado que, sin ellos, la tercera parte de los alimentos producidos en el mundo se perdería.
Abonos; envases inteligentes que respiran e impiden la entrada de la humedad y la fuga de los aromas; botellas y recipientes de diferentes polímeros; gases para controlar la maduración de la fruta recogida; gases criogénicos para conservar los alimentos a bajas temperaturas; productos para proteger la salud de las plantas y los animales; desinfectantes… son tan solo algunos ejemplos de la contribución de la química a la alimentación humana, a la que, a estas alturas, no podemos renunciar.
 Mónica Daluz / pdf

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Tecnología para un mundo mejor

La agricultura de precisión se erige en la panacea de la práctica agrícola. La optimización de la gestión del terreno desde diversos puntos de vista, especialmente del medioambiental, significa un importante paso en la conservación de los recursos del planeta. El volumen de envases que genera el sector fitosanitario y su gestión como residuo constituye un factor clave en esta ecuación en la que los países en desarrollo tienen mucho que decir.

Mónica Daluz

El ser humano ha encontrado en la química el aliado con el que mejorar sus expectativas de supervivencia. Conocer el comportamiento de los elementos de la naturaleza ha supuesto una inquietud para el hombre, que pronto aplicaría los conocimientos adquiridos a su preocupación y ocupación principal: la alimentación. Pero, hoy más que nunca, la intervención de la ciencia química en todo el proceso se revela imprescindible: la población mundial actual se duplicará en el siglo que viene y se prevé que la renta per cápita alcance una tasa anual de crecimiento del 2,7% hasta el año 2020; el doble en los países en vías de desarrollo. El consumo de carne, especialmente la roja, se disparará en los próximos años y, en consecuencia, la demanda de grano para alimentar el ganado. A esto se añade el imparable crecimiento de las áreas urbanas. Ante la escasez de tierra cultivable sólo se podrá hacer frente a esta situación aumentando los rendimientos agrícolas mediante el empleo de fertilizantes y productos fitosanitarios. En cuanto a estos últimos, se ha calculado que, sin ellos, la tercera parte de los alimentos producidos en el mundo se perdería. Abonos; envases inteligentes que respiran e impiden la entrada de la humedad y la fuga de los aromas; botellas y recipientes de diferentes polímeros; gases para controlar la maduración de la fruta recogida; gases criogénicos para conservar los alimentos a bajas temperaturas; productos para proteger la salud de las plantas y los animales; desinfectantes… son tan solo algunos ejemplos de la contribución de la química a la alimentación humana, a la que, a estas alturas, no podemos renunciar.

El envase en el sector agrícola

El incremento de la producción agrícola es directamente proporcional al de los productos fitosanitarios y los envases que los contienen. Cuando se agota el producto fitosanitario es preciso gestionar correctamente su packaging, que está considerado también como un residuo peligroso. En la actualidad, la legislación obliga a que los productos fitosanitarios envasados sean puestos en el mercado a través de un sistema de depósito, devolución y retorno, o a través de un Sistema Integrado de Gestión (SIG).

La empresa de gestión de este tipo de residuos, Sigfito, viene coordinando la red de recogida de envases vacíos de productos fitosanitarios, con más de 3.000 puntos de depósito desde hace una década en todo el territorio nacional. Fuentes de la compañía argumentan que «hasta ahora, nos hemos encargado de recoger los packaging usado de fitosanitarios sin dar la cobertura necesaria al resto de envases que se usan día a día en la agricultura actual y que quedan ante un escenario de difícil gestión. Ante la imposibilidad de poder entregarlos en los puntos de recogida convencionales, la vía fácil para el agricultor es quemar o abandonar estos envases en el campo o tirarlos a escondidas y fraudulentamente en el contenedor urbano».

Recientemente Sigfito ha sido autorizado para recoger, además de los envases de fitosanitarios, todos los envases vacíos de fertilizantes, semillas, abonos, etcétera. «Pero para que el profesional agrícola —explican— pueda usar los puntos Sigfito y solucionar la cuestión de “los otros envases” es fundamental que las empresas fabricantes entren en el sistema. Una vez que éstas pongan nuestro símbolo en sus envases, podrán ayudar al agricultor a cumplir con sus obligaciones ambientales. Además, las empresas que se adhieren a nosotros no sólo les quitan un problema de encima a sus clientes, sino que adquieren un compromiso social y contribuyen a la sostenibilidad agrícola y ambiental, mejorando su imagen corporativa al evitar que sus envases queden abandonados en el campo».

Aquí en España, un ejemplo de este problema lo constituye la provincia de Almería, cuya principal actividad económica es la agricultura intensiva, que requiere una cantidad de pesticidas superior a la tradicional, por lo que el número de envases usados es muy grande, lo que, dada la naturaleza química de estos compuestos, representa una importante amenaza ambiental.

Países en desarrollo y cultivo de precisión

La producción mundial de envases crece cada año. Según el análisis realizado por Vision Gain, empresa proveedora de información de negocios con sede en Londres, el mercado mundial de envases para alimentos, conformado por plásticos rígidos y flexibles, cartones, metales, vidrios y otros materiales, rozará este año los 252.000 millones de dólares. Los mercados emergentes están activando la industria del packaging, así como la de maquinaria de envases, y los fabricantes de los países desarrollados se están instalando en lugares como China, India, Rusia o Brasil, y en algunos países del continente africano. Es el caso del grupo español Europac (Papeles y Cartones de Europa), que ha decidido aumentar su presencia en Marruecos con la construcción de una planta de producción en Tánger dedicada a la fabricación de planchas y cajas de cartón ondulado a partir de bobina de papel después de que el pasado mes de mayo inaugurara también una instalación dedicada al montaje de cajas allí.

Las expectativas de crecimiento de estos países y, en definitiva, el incremento de las necesidades de abastecimiento mundial por imperativos demográficos, han llevado al sector agroalimentario a apostar por un nuevo paradigma de agricultura moderna en el que las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación permiten que la modulación de las operaciones de cultivo sea más operativa.

La agricultura de precisión es un concepto agronómico de gestión de parcelas agrícolas basado en la existencia de la variabilidad en el campo (clima, suelo, prácticas de cultivo, malas hierbas, enfermedades, etcétera). Este tipo de cultivo tiene como objeto optimizar la gestión de una parcela desde el punto de vista agronómico (el ajuste de las prácticas de cultivo a las necesidades de la planta, como, por ejemplo, la satisfacción de las necesidades de nitrógeno); medioambiental (la reducción del impacto vinculado a la actividad agrícola) y económico (el aumento de la competitividad a través de una mayor eficacia de las prácticas). Requiere el uso de Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), tales como sensores, satélites e imágenes aéreas, junto con Sistemas de Información Geográfica (SIG) para estimar, evaluar y entender dichas variaciones. La información recogida puede ser usada para conocer con mayor precisión la densidad óptima de siembra, estimar fertilizantes y otras entradas necesarias y predecir con mayor exactitud la producción de los cultivos. En efecto, la agricultura de precisión usa métodos de alta tecnología para maximizar el rendimiento de los cultivos, pero los pequeños agricultores pueden aplicar también el conocimiento local para lograr efectos similares. Asimismo, la agricultura de precisión a gran escala está llegando también a los países en desarrollo.

Este tipo de cultivo permite que los fertilizantes, los pesticidas y el riego sean aplicados según las necesidades específicas de cada cultivo, en cada espacio determinado, en lugar de aplicarse por igual para todo el campo, reduciendo así la cantidad de insumos y, por lo tanto, ahorrando recursos. Este tipo de producción se ha convertido, pues, en uno de los pilares de la agricultura sostenible, ya que es respetuosa con los cultivos, las tierras y los agricultores. Y se entiende por agricultura sostenible el dispositivo de producción agrícola que pretende garantizar una producción perenne de alimentación, respetando los límites ecológicos, económicos y sociales que garanticen el mantenimiento en el tiempo de dicho proceso. En este sentido, cabe destacar el mercado global de productos orgánicos, que alcanzó en 2011 un volumen de ventas de más de 45.000 millones de euros, lo que supone un incremento de 2.900 millones de euros con respecto al año anterior. A la cabeza del mercado se encuentra Estados Unidos con 21.000 millones de euros, seguido de Alemania, con 6.600 millones, y Francia, con 3.800 millones; España, por su parte, alcanzó los 905 millones de euros en 2011. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el 80% de las granjas que practican la agricultura ecológica en el mundo se encuentran en países en vías de desarrollo (1,6 millones de operadores), destacando como las naciones con mayor número de productores la India (547.591), Uganda (188.625), México (169.570) y Tanzania (145.430).

El sector del packaging no es ajeno a los hábitos que emergen en torno a los nuevos modos de producción y consumo. El comprador busca envases en consonancia con su sensibilidad medioambiental y de cuidado de su salud, de manera que valora la implicación de la industria alimentaria en la creación de envases ecológicos. Grandes empresas están empezando a cambiar sus estrategias de marketing y a incluir el envase verde como innovación y diferenciación de marca. Es el caso de PepsiCo, por ejemplo, que ha lanzado recientemente al mercado una botella 100% reciclable fabricada a partir de materia prima de origen vegetal: hierbas, corteza de pino, hojas de maíz, cáscaras de cereales y otros subproductos agrícolas de su negocio de alimentos.

Todos ganan

A pocos kilómetros de nuestra frontera con África aún se practica mayoritariamente la compra a granel (se estima que en Marruecos se consumen una media de 20 kg de envases al año, lo que supone una décima parte de la media de consumo en la UE), como ocurría en España en la década de los 60. Sin embargo, en los últimos años Marruecos ha experimentado un destacable dinamismo, unido a un proceso de modernización, crecimiento y apertura económica que se ha visto impulsado por la negociación de una amplia red de acuerdos de libre comercio y por la puesta en marcha de importantes programas de reforma de los principales sectores de actividad.

El progresivo aumento del nivel de vida de la población y la influencia de la cultura occidental están cambiando las cosas y haciendo de ese país una oportunidad para las empresas de la UE, especialmente para España, dada su proximidad geográfica.

Por lo que respecta al sector del packaging, el producto interior bruto per cápita de los países está estrechamente vinculado al consumo de envases, y la tendencia en la actualidad se orienta hacia un mayor desarrollo del consumo de envases en los países emergentes. En Marruecos, el embalaje de madera, estrechamente ligado al sector hortofrutícola, está en pleno crecimiento, y las materias primas utilizadas, desde la madera para fabricar la caja, palés, bases y demás componentes hasta la maquinaria utilizada, son importadas principalmente de España y Francia.

El modelo de desarrollo que adopten este y otros países con economías emergentes marcará el destino de la circulación de productos, y la industria del packaging debe evolucionar al unísono con estos nuevos valores, hábitos y modos de distribución de los bienes de consumo.

Producción intensiva o pequeña explotación tradicional y de proximidad: esa parecía ser la disyuntiva, hasta ahora. Pero la agricultura de precisión puede ser la herramienta que unifique ambas prácticas agrícolas, logrando un consumo más racional de los recursos. En los países en vías de desarrollo el sector agroalimentario está basado en la agricultura tradicional y familiar, práctica apoyada por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, según siglas en inglés) con el objetivo de diversificar la base alimentaria de la población e impulsar las economías rurales.

Se aduce reiteradamente la cuestión de la seguridad alimentaria para paralizar la entrada de productos hortofrutícolas de países en desarrollo. Es el caso de Marruecos y del distribuidor español Mercadona, que es criticado desde la organización profesional agraria Asaja por importar aceite, frutas y verduras de ese país, alegando menor calidad. Pero, ¿a qué se refieren cuando hablan de calidad? El consumidor prefiere un producto sabroso aunque las piezas no sean de idéntico aspecto y calibre… Lo cierto es que la introducción de estos productos entra en colisión con los intereses del sector en zonas como Murcia, Almería o Alicante, en el caso de España, y lo mismo ocurre en otros países de la UE.

Pero así son las reglas del juego; unas reglas que, por cierto, no han diseñado los países en vías de desarrollo, que acaban de incorporarse a la partida. Los distintos sectores deberían focalizar sus esfuerzos en adoptar modelos de negociación win-win y una actitud responsable, y hacerlo desde una perspectiva global: una producción eficiente y eficaz, una correcta gestión de los residuos (entre ellos, los envases) que genera una actividad que tiene como misión nada menos que alimentar al mundo y un viraje hacia las nuevas aspiraciones de un consumidor que hoy ha tomado conciencia de su responsabilidad en el consumo de los recursos, en su justo reparto y en la pervivencia del planeta

Dinámicas de gamificación para una buena experiencia laboral

gamificación
TENDENCIAS

Entre los nuevos recursos para movilizar y activar la gestión del cambio en las organizaciones hoy hablamos de la denominada gamificación, que busca suscitar el compromiso a través del juego, nuestra capacidad evolutiva para aprender habilidades, poniendo de manifiesto el lado lúdico de cada actividad; todo ello, envuelto en una historia que dé sentido al quehacer diario.
Nos contaron que jugar era cosa de niños. Cabe matizar: jugar es cosa de humanos. ¿Qué nos gusta a los humanos, con qué disfrutamos? Esto es lo que se preguntan los primeros investigadores en la aplicación de técnicas de juego en cuestiones no lúdicas para modificar el comportamiento, actuando sobre las palancas motivadoras del ser humano desde el punto de vista psicológico. Hablamos de la gamificación.
Hace una década, los diversos estudios sobre la cuestión evidenciaban las ventajas de la aplicación de estas dinámicas para lograr el entusiasmo y el engagment deseados. Acotado al ámbito universitario durante años, y a pesar de que las expectativas en el terreno educativo sí estaban dando sus frutos, no fue hasta 2010 cuando un puñado de vídeos de efecto viral (conferencias sobre el asunto) hicieron saltar la idea al ámbito empresarial. Persuadir y modificar el comportamiento del consumidor o de los empleados es la panacea en el mundo corporativo, sobre todo en marketing o en RRHH, y los ejemplos de empresas que han comenzado a aplicar estas técnicas, diseñadas generalmente por consultores externos especializados, se multiplican cada día.
El objetivo de la gamificación en la empresa es lograr que la experiencia diaria sea más satisfactoria y, por tanto, más eficiente. ¿Qué nos motiva? Oscar García, profesor en ENTI, Escola de Noves Tecnologies Interactives, afirma que “a las personas nos gustan cosas como el altruismo, encontrar un tesoro, tener poder durante un tiempo, superar un reto que implique un esfuerzo, pertenecer a una comunidad o expresarnos libremente”. Con estos parámetros se diseñan juegos adaptados a cada compañía, realizando un análisis de los objetivos, los procesos y los roles departamentales o individuales, en clave metafórica, “lo obvio es aburrido” -observa García- y lo que buscamos son las ganas, el entusiasmo”, por ejemplo, implicando a todos los empleados en una historia de espías.
Las herramientas con las que implementar la gamificación de estos universos narrativos van desde los juegos de mesa, vídeos o cómics, hasta apps o juegos sociales on-line. Un storytelling gamificado debe estar diseñado para que la recompensa sea la propia actividad. El juego es en sí mismo motivador; a él nos entregamos por placer, y como indica Beatriz Valderrama, Doctora en Psicología Organizacional, “el juego genera compromiso, pues ofrece un sistema de recompensas y reconocimiento, realimentación rápida, metas y reglas claras, un entorno o una historia que confiere sentido a actividades repetitivas o aburridas, y desafíos alcanzables, desglosados en pasos manejables”.
El mundo de los videojuegos y, sobre todo, de los juegos on-line de carácter social, han revelado aquellos elementos que los hacen efectivos -y adictivos-, y que, siguiendo el proceso inverso, son incorporados a las técnicas de inducción comportamental. Y es que, hoy en día, jugadores somos todos, y en especial los futuros trabajadores, la generación de los Millennials -jóvenes por debajo de los 20-, que “funcionan con unos preceptos distintos -advierte García-; las empresas deberán adaptarse a ellos, porque ellos, no lo harán”. Mónica Daluz /
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TENDENCIAS

Dinámicas de gamificación para una buena experiencia laboral

Entre los nuevos recursos para movilizar y activar la gestión del cambio en las organizaciones hoy hablamos de la denominada gamificación, que busca suscitar el compromiso a través del juego, nuestra capacidad evolutiva para aprender habilidades, poniendo de manifiesto el lado lúdico de cada actividad; todo ello, envuelto en una historia que dé sentido al quehacer diario.

Mónica Daluz

Nos contaron que jugar era cosa de niños. Cabe matizar: jugar es cosa de humanos. ¿Qué nos gusta a los humanos, con qué disfrutamos? Esto es lo que se preguntan los primeros investigadores en la aplicación de técnicas de juego en cuestiones no lúdicas para modificar el comportamiento, actuando sobre las palancas motivadoras del ser humano desde el punto de vista psicológico. Hablamos de la gamificación.

Hace una década, los diversos estudios sobre la cuestión evidenciaban las ventajas de la aplicación de estas dinámicas para lograr el entusiasmo y el engaigment deseados. Acotado al ámbito universitario durante años, y a pesar de que las expectativas en el terreno educativo sí estaban dando sus frutos, no fue hasta 2010 cuando un puñado de videos de efecto viral (conferencias sobre el asunto) hicieron saltar la idea al ámbito empresarial. Persuadir y modificar el comportamiento del consumidor o de los empleados es la panacea en el mundo corporativo, sobre todo en marketing o en RRHH, y los ejemplos de empresas que han comenzado a aplicar estas técnicas, diseñadas generalmente por consultores externos especializados, se multiplican cada día.

De experiencia miserable a experiencia memorable

El objetivo de la gamificación en la empresa es lograr que la experiencia diaria sea más satisfactoria y, por tanto, más eficiente. ¿Qué nos motiva? Oscar García, profesor en ENTI, Escola de Noves Tecnologies Interactives, afirma que “a las personas nos gustan cosas como el altruismo, encontrar un tesoro, tener poder durante un tiempo, superar un reto que implique un esfuerzo, pertenecer a una comunidad o expresarnos libremente”. Con estos parámetros se diseñan juegos adaptados a cada compañía, realizando un análisis de los objetivos, los procesos y los roles departamentales o individuales, en clave metafórica, “lo obvio es aburrido” -observa García- y lo que buscamos son las ganas, el entusiasmo”, por ejemplo, implicando a todos los empleados en una historia de espías. Las herramientas con las que implementar la gamificación de estos universos narrativos van desde los juegos de mesa, vídeos o cómics, hasta apps o juegos sociales on-line. Un storytelling gamificado debe estar diseñado para que la recompensa sea la propia actividad.

Hoy, jugadores somos todos, y en especial los futuros trabajadores, los Millennials; las empresas deberán adaptarse a ellos, porque ellos, no lo harán

El juego es en sí mismo motivador; a él nos entregamos por placer, y como indica Beatriz Valderrama, Doctora en Psicología Organizacional, “el juego genera compromiso, pues ofrece un sistema de recompensas y reconocimiento, realimentación rápida, metas y reglas claras, un entorno o una historia que confiere sentido a actividades repetitivas o aburridas, y desafíos alcanzables, desglosados en pasos manejables”.

El mundo de los videojuegos y, sobre todo, de los juegos on-line de carácter social, han revelado aquellos elementos que los hacen efectivos -y adictivos-, y que, siguiendo el proceso inverso, son incorporados a las técnicas de inducción comportamental. Y es que, hoy en día, jugadores somos todos, y en especial los futuros trabajadores, la generación de los Millennials -jóvenes por debajo de los 20-, que “funcionan con unos preceptos distintos -advierte García-; las empresas deberán adaptarse a ellos, porque ellos, no lo harán”.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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