El ordeño robotizado conlleva menos costes laborales y más productividad

ordeño robotizado
LA
AUTOMATIZACIÓN DEL ORDEÑO

La introducción de sistemas robotizados de ordeño supone un cambio en la forma de gestionar las explotaciones ganaderas dedicadas a la producción de leche, un cambio cuyas consecuencias se resumen en ahorro de trabajo, mayor productividad y, por tanto, mayor rentabilidad.
Tradición, usos y costumbres

La reticencia a los cambios parece ser una característica del ser humano; a lo largo de la historia encontramos innumerables ejemplos de cómo las innovaciones tecnológicas han generado acalorados debates entre los que vinieron a llamarse apocalípticos e integrados. Lo mismo ocurrió cuando en 1992 fue presentado el primer robot de ordeño.
Existen avances rápidamente incorporables a la sociedad, pero en el caso de la producción lechera, la diversidad y especificidad de factores que intervienen, como el país, la zona de ubicación, la mentalidad, la tradición, etc. han propiciado una implantación desigual de los sistemas de ordeño automatizado y en ocasiones han retrasado su despegue en un sector que observaba con recelo esta nueva forma de producción, que venía a suponer un cambio demasiado drástico. A esto se añaden los nuevos valores del consumidor, que tienen en cuenta factores éticos como el bienestar de los animales, y que influyen en la decisión de compra, además de las exigencias de la legislación vigente. En este contexto, la idea de que la máquina, de algún modo, desnaturaliza, constituye una opinión generalizada. Como casi siempre, la clave está en la información. Y el mundo de la producción ganadera no es precisamente un ámbito en el que la mayoría de ciudadanos de los países industrializados, eminentemente urbanos, conozca a fondo… Mónica Daluz / pdf

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LA AUTOMATIZACIÓN DEL ORDEÑO

La automatización del ordeño

El ordeño robotizado conlleva menos costes laborales y más productividad

Mónica Daluz
02/02/2010

La introducción de sistemas robotizados de ordeño supone un cambio en la forma de gestionar las explotaciones ganaderas dedicadas a la producción de leche, un cambio cuyas consecuencias se resumen en ahorro de trabajo, mayor productividad y, por tanto, mayor rentabilidad.

Tradición, usos y costumbres

La reticencia a los cambios parece ser una característica del ser humano; a lo largo de la historia encontramos innumerables ejemplos de cómo las innovaciones tecnológicas han generado acalorados debates entre los que vinieron a llamarse apocalípticos e integrados. Lo mismo ocurrió cuando en 1992 fue presentado el primer robot de ordeño.

Fotografía de DeLaval

Fotografía de DeLaval.

Existen avances rápidamente incorporables a la sociedad, pero en el caso de la producción lechera, la diversidad y especificidad de factores que intervienen, como el país, la zona de ubicación, la mentalidad, la tradición, etc. han propiciado una implantación desigual de los sistemas de ordeño automatizado y en ocasiones han retrasado su despegue en un sector que observaba con recelo esta nueva forma de producción, que venía a suponer un cambio demasiado drástico. A esto se añaden los nuevos valores del consumidor, que tienen en cuenta factores éticos como el bienestar de los animales, y que influyen en la decisión de compra, además de las exigencias de la legislación vigente. En este contexto, la idea de que la maquina, de algún modo, desnaturaliza, constituye una opinión generalizada. Como casi siempre, la clave está en la información. Y el mundo de la producción ganadera no es precisamente un ámbito en el que la mayoría de ciudadanos de los países industrializados, eminentemente urbanos, conozca a fondo…

El colector HarmonyPlus 4 de la empresa DeLaval se ajusta a las ubres de la mayoría de las vacas de razas más comunes

El colector HarmonyPlus 4 de la empresa DeLaval se ajusta a las ubres de la mayoría de las vacas de razas más comunes.

Ganadero de cuello blanco

La mejora del desarrollo tecnológico de estos aparatos, unida a las nuevas exigencias sociolaborales del sector ganadero ha conducido a la progresiva implantación de este sistema de producción, una implantación que supone un modo distinto de trabajar y de concebir la explotación. El día a día del ganadero da un giro de 180 grados con la introducción del sistema robotizado; deja de ordeñar para pasar a gestionar el ordeño. Se pasa del oficio a la profesión, y a la dignificación de esta tarea; de estar de pie entre las vacas, a estar sentado frente al ordenador. En definitiva, tiene lugar un cambio en la forma de gestionar la explotación, un cambio cuyas consecuencias se resumen en ahorro de trabajo, mayor productividad y, por tanto, mayor rentabilidad.

Las cifras hablan

El año 2008 supuso el despegue definitivo del mercado de robots de ordeño, un mercado incipiente y de largo recorrido. Valga el ejemplo: en los diez primeros meses del citado año se vendieron el mismo número de robots que los vendidos en la década comprendida entre 1993 y 2003. España ocupa el décimo lugar en robots instalados, y en países como Dinamarca, alrededor del 80% de las máquinas de ordeño que se venden, ya son robots. Además, y aunque en sus orígenes este sistema fue concebido para explotaciones de tipo familiar comunes en Europa, de entre una y tres estaciones (60-180 vacas), la realidad es que el ordeño robotizado prolifera también entre grandes explotaciones, de más de 1.000 vacas.

Sobran los motivos…

El principal problema de eficiencia en una explotación convencional se halla en la mano de obra: no es fácil encontrar mano de obra cualificada; el ordeño es un trabajo repetitivo y monótono y exige realizarse tres veces al día, en el caso de explotaciones con vacas de alta producción; los horarios no son cómodos y los días festivos también hay que ordeñar; el lugar de trabajo resulta algo incómodo a causa de los olores, la humedad, el frío o el calor, cierta suciedad…

Las razones para implantar un ordeño automatizado no es meramente la reducción de costes laborales y el aumento de la productividad sino también la mejora de las condiciones de trabajo del ganadero, que pasa a trabajar de manera distinta, pudiendo dedicar más tiempo a la observación de los animales, a la gestión de la granja, a la optimización de compras, etc.

Sala de ordeño DeLaval Tandem

Sala de ordeño DeLaval Tandem.

No se puede ignorar que es preciso un arduo proceso de adaptación, tanto del personal como de los animales, que deben ser instados permanentemente a acudir al robot. En teoría, las vacas acuden voluntariamente al puesto de ordeño, aunque estas deben ser “estimuladas” a dirigirse al robot. Existen distintos modos de configurar el tráfico de las vacas: el tráfico libre, donde la vaca puede moverse a cualquier parte del alojamiento, sin que ninguna barrera se lo impida, lo que permite a los animales ir de la zona de reposo a la de alimentación sin pasar por el sistema de ordeño (el problema con el sistema de tráfico libre es que no todas las vacas acuden a ordeñarse un número suficiente de veces); el tráfico forzado, donde la vaca sigue una ruta a través de distintas barreras limitantes del acceso, debiendo pasar obligatoriamente por el robot para trasladarse del área de descanso a la zona de alimentación; y el tráfico semiforzado, en el que las vacas pueden agruparse en una pequeña zona de espera frente al robot y sólo pueden pasar al comedero sin pasar por el sistema de ordeño cuando el tiempo transcurrido desde su última vista al robot no ha sobrepasado un valor mínimo y prefijado por el ganadero.

Existen otros factores a tener en cuenta para optimizar el sistema, como es el caso de las cojeras, que influyen de manera importante en el uso voluntario del robot, pues el dolor que experimenta el animal cojo le disuade de acudir al ordeño si se le da la opción. En este sentido, la automatización proporciona una mayor posibilidad de control. La monitorización de los animales que permite el robot ofrece la posibilidad de detectar cojeras precozmente analizando el número de visitas realizado por cada vaca. Las vacas enfermas y las de menor rango también presentan un menor uso del robot.

La madera, compañera de viaje

la madera en la industria
LA MADERA
EN LA HISTORIA

Los sistemas de transporte y comunicación supusieron un antes y un después en la industria de la madera. La irrupción del ferrocarril sembró el planeta de traviesas de madera y la llegada del telégrafo supuso la eclosión de inacabables hileras de postes que diseñaron lo que habría de ser el paisaje de la industrialización. Más tarde, la fabricación de tableros, la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión o la globalización de los mercados marcarían el camino de la industria maderera.
La madera es uno de los primeros materiales de construcción utilizados por el hombre. Con el paso del tiempo, el ser humano siguió sirviéndose de este material renovable, en la construcción de grandes infraestructuras, como las obras hidráulicas; para apuntalar minas; para fabricar envases y embalajes; para traviesas de ferrocarril; para la fabricación de muebles; o para la fabricación de tableros de fibra y aglomerados.
Los orígenes

La Revolución Industrial supuso el mayor cambio tecnológico, socioeconómico y cultural de la historia, y sus efectos, cimentados sobre los drásticos incrementos en la capacidad de producción como consecuencia de la irrupción de la máquina de vapor, se extendieron por toda Europa occidental y América del Norte durante el siglo XIX.
Las consecuencias de la entrada en escena del ferrocarril, con la línea Liverpool-Manchester, se hicieron notar en todos los ámbitos: la agricultura encontró nuevos mercados y pudo vender a distancia mercancías frágiles; las ciudades dejaron de padecer crisis de abastecimiento; los industriales pudieron concentrar sus empresas, los suministros de carbón y materias primas se realizaron en forma regular y a bajo precio… La industria de la madera no quedó al margen de la expansión, bien al contrario, el desarrollo del ferrocarril absorbe gran cantidad de madera, además de hierro y carbón. Miles de kilómetros de traviesas y posterías de madera surcaron Europa y Norteamérica. Mónica Daluz / pdf

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La tecnología aplicada a la madera ha ido evolucionando, con mejores propiedades de sus productos derivados y nuevos productos que han ampliado su campo de aplicación.

La madera, compañera de viaje

Mónica Daluz
01/02/2010

Los sistemas de transporte y comunicación supusieron un antes y un después en la industria de la madera. La irrupción del ferrocarril, sembró el planeta de traviesas de madera y la llegada del telégrafo supuso la eclosión de inacabables hileras de postes que diseñaron lo que habría de ser el paisaje de la industrialización. Más tarde, la fabricación de tableros, la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión o la globalización de los mercados marcarían el camino de la industria maderera.

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La madera es uno de los primeros materiales de construcción utilizados por el hombre. Con el paso del tiempo, el ser humano siguió sirviéndose de este material renovable, en la construcción de grandes infraestructuras, como las obras hidráulicas; para apuntalar minas; para fabricar envases y embalajes; para traviesas de ferrocarril; para la fabricación de muebles; o para la fabricación de tableros de fibra y aglomerados.

Los orígenes

La Revolución Industrial supuso el mayor cambio tecnológico, socioeconómico y cultural de la historia, y sus efectos, cimentados sobre los drásticos incrementos en la capacidad de producción como consecuencia de la irrupción de la máquina de vapor, se extendieron por toda Europa occidental y América del Norte durante el siglo XIX.

Las consecuencias de la entrada en escena del ferrocarril, con la línea Liverpool-Manchester, se hicieron notar en todos los ámbitos: la agricultura encontró nuevos mercados y pudo vender a distancia mercancías frágiles; las ciudades dejaron de padecer crisis de abastecimiento; los industriales pudieron concentrar sus empresas, los suministros de carbón y materia primas se realizaron en forma regular y a bajo precio… La industria de la madera no quedó al margen de la expansión, bien al contrario, el desarrollo del ferrocarril absorbe gran cantidad madera, además de hierro y carbón. Miles de kilómetros de traviesas y posterías de madera surcaron Europa y Norteamérica. Entretanto, y aprovechando en algunos tramos las posterías de las líneas ferroviarias, se desarrollaron las líneas telegráficas primero, que también requerían instalación de postes de madera, y de teléfono y electricidad, después. Así, la industria maderera satisfizo las nuevas necesidades de una sociedad que se hallaba en la rampa de salida hacia la modernidad.

Desarrollo de las líneas de ferrocarril y de telégrafo

AñosLíneas de ferrocarrilLíneas telegráficas
Antes de 1854190 km0 km
1854289613
1855442716
1856284994
18576305.381
18588106.504
18591.1806.504
18601.8597.258
18612.3137.831
18682.6828.535
18633.5179.696

Traviesas. La aplicación natural de las traviesas está en las vías de ferrocarril dando apoyo a los raíles, trasmitiendo el peso del material rodante al balasto y, por intermedio de éste, al suelo. Las traviesas pueden reutilizarse en otras aplicaciones, principalmente en jardinería, como decoración del paisaje, o en vallados, siempre teniendo en cuenta las restricciones normativas de uso vigentes en cada caso.

Hoy, la traviesa de madera ocupa una posición reducida en el sector del ferrocarril. Esta traviesa, en madera de roble o de pino, es aun empleada en numerosos casos donde sus cualidades la hacen necesaria: desvíos, puentes, sustituciones, vías secundarias, estaciones, etc., representando un 8% del total del consumo de traviesas en España. Algunas de las ventajas de la traviesa de madera frente a la hormigón son su durabilidad (30 años, una vez tratada con creosota), su elasticidad y resistencia, su menor coste de fabricación y su menos coste en transporte (su peso medio es de 90 kg).

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España, años 50: punto de inflexión

Durante la primera mitad del siglo XX, la industria de la madera estaba constituida por aserraderos y carpinterías o carpinterías-ebanisterías. La serrería de entonces era una sierra de galera, en muchas ocasiones empujado a mano, y una de cinta de mesa para cantear. Todos los movimientos de la maderas se hacían a mano. Pero pronto llegaría la chapa y el tablero contrachapado en ciudades cercanas a los puertos, como Valencia, Barcelona o Bilbao, y a mediados de los 50 el tablero aglomerado. Entretanto, el tablero de fibras por ciclo húmedo, el Táblex, que vio la luz a finales de los 40, se abría paso. En los años 60 se separan en líneas específicas algunos productos de carpintería, como las puertas planas, como consecuencia del contrachapado, o el parqué. También se especializó maquinaria para la fabricación de muebles.

Así, entre los hitos de la industria de la madera en nuestro país cabe destacar la fabricación de tableros; la evolución de la maquinaria y los procedimientos de gestión por incorporación de la electrónica y la informática; la globalización de los mercados y consecuentemente la necesidad de mejorar la competitividad, y la entrada del medioambiente como factor a considerar.

Pero del mismo modo que la mundialización de los mercados advenida con el desarrollo de los transportes y las comunicaciones supuso un incremento en la demanda de productos madereros, el progresivo desarrollo científico y tecnológico dio a luz nuevos materiales que vendrían a sustituir a la madera en algunas de sus aplicaciones. Sin embargo, la madera es probablemente la única materia prima renovable que se utiliza a gran escala y en la que su aprovechamiento no daña al medio ambiente, y es un material que de forma permanente y continua ha estado presente a lo largo de toda la historia de la civilización en casi todas las actividades del hombre.

Su tecnología ha ido evolucionando. Se han mejorado las propiedades de sus productos derivados, han surgido nuevos productos que han ampliado su campo de aplicación y se han complementado con otras materias primas para mejorar sus prestaciones.

Construir con madera

La madera ha sido material ineludible en la construcción a lo largo de la historia. En climas cálidos y húmedos encontramos refugios consistentes en armazones de madera cubiertos de hojas, hierbas o corteza de árbol; o, como en el caso de la arquitectura vernácula de Indonesia, construcciones elevadas sobre estructura de pilotes para crear una cámara sombreada, ventilada y aislar la vivienda del agua, construidas con madera, hojas y bambú.

En climas templados, hallamos, por ejemplo, las construcciones de los indios Yurok, al norte de California, con estructuras de madera de secuoya. Asimismo, la construcción en madera es utilizada en climas fríos; así encontramos la arquitectura vernácula de Noruega. También en Europa y Rusia hay una gran tradición de las fachadas de madera y hoy en día siguen teniendo aceptación.

Otro tipo de construcción interesante es el llamado Balloon frame. Con la inmigración de población europea a Estados Unidos se exportó el sistema constructivo de escuadrías de madera y mampostería. Los colonizadores disponían de mucha madera, que sumado a la aparición de aserraderos a vapor y la industrialización del clavo (que disminuye su coste), dan lugar a un nuevo sistema constructivo. El Balloon frame es una construcción ligera formada por montantes de pequeña escuadría separados 50 cm, con las viguetas del forjado y los pares de la cubierta apoyándose en travesaños clavados a los montantes. La estabilidad frente a las acciones horizontales se consigue mediante diagonales. El acabado exterior se realizaba con lamas de madera y en el medio se colocaba un papel grueso que aísla del aire y al interior madera.

El revestimiento exterior está constituido por lamas de madera machihembradas y la madera estructural se ha sustituido por montantes y viguetas de virutas y chapas de madera.

Etiquetaje en la industria alimentaria

etiquetaje en la industria alimentaria
EL ETIQUETAJE
EN LA ALIMENTACIÓN

Los sistemas de etiquetado han evolucionado al unísono con los cambiantes requerimientos del mercado. El fabricante de la industria alimentaria forma tándem con las empresas de impresión de etiquetas y con los fabricantes de etiquetadoras, para lograr envases con la mejor comunicación y que destaquen en el lineal: más imagen, más información e impresiones de mayor calidad. Por otra parte, el cliente pide máquinas rápidas, flexibles y precisas; en envases alimentarios, cada milímetro cuenta…
Alimentación, un sector singular
Films sintéticos transparentes que muestran el interior del envase, papeles resistentes al agua, sleeves con sistema Braille, etiquetas con volumen… En los últimos años ha habido un gran avance en temas de diseño de etiquetas, tanto en materiales como en sistemas de impresión, así como en las tintas que se utilizan. “Pero, en los ámbitos –nos cuenta Francesc Egea, adjunto a Gerencia de IPE Innovación– que más se ha avanzado y que han implicado, a su vez, innovaciones en los sectores suministradores de la industria alimentaria, han sido el legal y sanitario”. Egea se refiere a las migraciones de ciertos componentes de las tintas; “la regulación a nivel europeo –apunta- garantiza que no existe peligro”. 
En la actualidad, la tendencia más significativa en impresión de etiquetas para la industria alimentaria es la combinación de diferentes tecnologías (flexografía, offset, serigrafía, stampings, relieve…), además de la incorporación de nuevos materiales.“Con la combinación de sistemas de impresión –argumenta nuestro interlocutor– se consigue comunicar mejor y hacer el producto más llamativo, jugando con distintos efectos; en definitiva, diferenciar el producto en el lineal”. Sobre este extremo las preferencias de las marcas son hacia acabados mate, que confieren elegancia y prestancia al producto, y los materiales transparentes, que transmiten la idea de innovación y vanguardia. Mónica Daluz / pdf

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En los últimos tiempos la etiquetadora rotativa va ganando terreno a la lineal

El etiquetaje en la industria alimentaria

Mónica Daluz
18/01/2010

Los sistemas de etiquetado han evolucionado al unísono con los cambiantes requerimientos del mercado. El fabricante de la industria alimentaria forma tándem con las empresas de impresión de etiquetas y con los fabricantes de etiquetadoras, para lograr envases con la mejor comunicación y que destaquen en el lineal: más imagen, más información e impresiones de mayor calidad. Por otra parte, el cliente pide máquinas rápidas, flexibles y precisas; en envases alimentarios, cada milímetro cuenta…

Alimentación, un sector singular

Films sintéticos transparentes que muestran el interior del envase, papeles resistentes al agua, sleeves con sistema Braille, etiquetas con volumen… En los últimos años ha habido un gran avance en temas de diseño de etiquetas, tanto en materiales como en sistemas de impresión, así como en las tintas que se utilizan. “Pero, en los ámbitos –nos cuenta Francesc Egea, adjunto a Gerencia de IPE Innovación– que más se ha avanzado y que han implicado, a su vez, innovaciones en los sectores suministradores de la industria alimentaria, han sido el legal y sanitario”. Egea se refiere a las migraciones de ciertos componentes de las tintas; “la regulación a nivel europeo –apunta- garantiza que no existe peligro.” En la actualidad, la tendencia más significativa en impresión de etiquetas para la industria alimentaria es la combinación de diferentes tecnologías (flexografía, offset, serigrafía, stampings, relieve…), además de la incorporación de nuevos materiales. “Con la combinación de sistemas de impresión –argumenta nuestro interlocutor- se consigue comunicar mejor y hacer el producto más llamativo, jugando con distintos efectos, en definitiva, diferenciar el producto en el lineal”. Sobre este extremo las preferencias de las marcas son hacia acabados mate, que confieren elegancia y prestancia al producto, y los materiales transparentes, que transmiten la idea de innovación y vanguardia.

Etiqueta-Librito desplegable Booklet, de IPE Innovaciones...

Etiqueta-Librito desplegable Booklet, de IPE Innovaciones. Este tipo de etiqueta aumenta el espacio disponible para ofrecer todo tipo de información al consumidor, sobre el producto en sí, o sobre promociones de la empresa u otros productos de la misma marca, recetas, etc. Además, su impacto en el lineal es innegable.

Francesc Egea es miembro de Finat (Federación Internacional de Fabricantes y Transformadores de Adhesivos y Termoadhesivos), y presidente del Young Managers Club de esta federación. Se trata de un club de jóvenes empresarios emprendedores que intercambian experiencias y elaboran propuestas para la optimización de la gestión de las empresas del sector; un sector que, como todos, ha quedado tocado por la crisis de consumo. Según Egea, “el futuro pasa por ofrecer no sólo producto sino también mucho servicio”.

Francesc Egea

Francesc Egea.

Las etiquetadoras: en constante evolución

A lo largo de los últimos años, los continuos nuevos requerimientos de la industria alimentaria, devenidos por la necesidad de diferenciación de las marcas y la exigencia de introducir innovaciones en diseños y materiales, ha traído consigo la progresiva adaptación de la maquinaria de etiquetaje. Uno de los grandes cambios llegó de la mano de la introducción del film, y los problemas de estática, que la industria de maquinaria de etiquetaje supo solucionar. En la actualidad, esta industria coloca en el mercado productos de mayor precisión y con diferentes troqueles, capaces de adaptarse a formas irregulares. Las etiquetadoras lineales, que permiten cambios rápidos a bajo coste, venían siendo las más utilizadas por la pequeña y mediana empresa mientras que las rotativas, más rápidas y precisas pero también más caras, se reservaban para las grandes producciones. Los fabricantes de etiquetadoras ofrecen también equipos capaces de leer e integrar información de trazabilidad, cuestión ésta, básica en la industria alimentaria.

Tendencias de mercado

En los últimos tiempos la etiquetadora rotativa va ganando terreno a la lineal, muy popular, sobre todo, en el segmento de las latas de conserva. Una de las ventajas de este tipo de máquina es que permite la aplicación de etiquetas en rollo. En cuanto a tecnología de colocación de la etiqueta en el envase, se impone la cola caliente, ya que, entre otras ventajas, ensucia menos la maquinaria. La cola fría, muy extendida años atrás, hoy se reserva para su aplicación sobre vidrio.

Pero el de la alimentación es un sector muy amplio, de manera que cada tipo de producto requiere unas características determinadas a la hora de colocar la correspondiente etiqueta. “Tenemos –nos explica Enrique Campdepedrós, gerente de Atlanta Packaging– los lácteos, por ejemplo, que requieren, en general, etiquetado sleeve, que ofrece una alta retracción y colocado mediante vapor o tunel de calor permite una óptima adaptación al contorno del envase.” Nuestro interlocutor nos habla también de las particularidades del etiquetado de las botellas de agua “que envuelve todo el contorno de la botella y se aplica con cola caliente”, y de las de vino, que utilizan, en su mayoría, la etiqueta autoadhesiva “porque –explica Campdepedrós- permite colocar cualquier forma de etiqueta, como un escudo, etc.” Con el segmento de los zumos ocurre algo parecido al de los lácteos, que “utilizan el etiquetado sleeve, haciendo más atractivo el producto, al tiempo que esconden las variaciones que experimenta el aspecto de su contenido.”

Campdepedrós nos describe uno de los modelos más novedosos comercializados por la compañía en etiquetadora rotativa: “Cuenta con el sistema de termoretracción integrado en el rotor central de la máquina. El túnel de tracción tradicional va sustituido por una serie de cilindros montados sobre un carrusel en la máquina, en los cuales se inyecta un chorro de vapor a presión. El sistema I.S.L.A. permite ventajas tales como una perfecta retracción sobre cualquier forma y tamaño o un reducido consumo, 10 veces inferior al de los túneles a vapor tradicionales.“

He aquí un ejemplo de etiquetadora lineal...

He aquí un ejemplo de etiquetadora lineal. Se trata de un modelo automático para envases cilíndricos con etiqueta y precinto de seguridad fabricado por Murcia Codificación. Algunas de sus características son: Mesa bancada y transportador de velocidad variable, construido en AISI 316. Dos cabezales etiquetadores. Sistema neumático alisador del precinto de seguridad. Su nombre: MC 130.

Embotellado del vino. Nivel de llenado: máxima precisión

embotellado del vino
Entrevista a Víctor de los Riscos, gerente de Vino Calidad, establecimiento especializado en vinos de calidad, en Málaga.

Que el aire oxida es un imperativo de las leyes de la química al que de nada vale resistirse… Y que la calidad del vino depende de manera determinante de la concentración del oxígeno disuelto, es otra realidad irrefutable. Pero la industria vitivinícola está resuelta a reducir al máximo los procesos de oxidación indeseables de los caldos, y para ello, ofrece al mercado soluciones que minimizan la oxidabilidad de los vinos. Uno de los puntos críticos del proceso de elaboración del vino respecto a esta cuestión es la fase de embotellado: ¿hasta dónde llenar la botella…?, ¿qué hacer con el espacio entre el vino y el tapón? Veámoslo.
Cámara de aire ¿por qué?
Técnicamente, se llama ‘espacio de cabeza’, y es imprescindible para que el tapón se mantenga en su sitio. La función de este espacio es absorber las dilataciones que se producirán desde el embotellado hasta el momento del consumo del producto, debido a los cambios de temperatura que éste experimente.
A la hora de embotellar, el bodeguero tiene en cuenta, pues, los distintos coeficientes de dilatación, que no es el mismo en el caso del continente, la botella, que del contenido, el vino. “Existe una normativa, –nos explica Sergi Camps gerente de Maquinaria Moderna–, pero además, cada fabricante indica en el culo de la botella la distancia de llenado, esto es, el espacio que ha de dejar el embotellador entre la parte superior del tapón y el vino”. Esta distancia se establece en función de la temperatura, es decir, en el caso del embotellado a temperatura inferior a los 20 °C, es necesario calcular el exacto nivel de llenado, teniendo en cuenta el hecho de que el volumen del vino en la botella crece con el aumento de la temperatura. Mónica Daluz / pdf

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ACTUALIDAD

El ‘espacio de cabeza’ es imprescindible para amortiguar la dilatación de la botella y del caldo

Nivel de llenado: máxima precisión

Mónica Daluz
22/01/2010

Que el aire oxida es un imperativo de las leyes de la química al que de nada vale resistirse… Y que la calidad del vino depende de manera determinante de la concentración del oxígeno disuelto, es otra realidad irrefutable. Pero la industria vitivinícola está resuelta a reducir al máximo los procesos de oxidación indeseables de los caldos, y para ello, ofrece al mercado soluciones que minimizan la oxidablilidad de los vinos. Uno de los puntos críticos del proceso de elaboración del vino respecto a esta cuestión es la fase de embotellado: ¿hasta dónde llenar la botella…?, ¿qué hacer con el espacio entre el vino y el tapón? Veámoslo.

Cámara de aire ¿por qué?

Técnicamente, se llama ‘espacio de cabeza’, y es imprescindible para que el tapón se mantenga en su sitio. La función de este espacio es absorber las dilataciones que se producirán desde el embotellado hasta el momento del consumo del producto, debido a los cambios de temperatura que éste experimente.

A la hora de embotellar, el bodeguero tiene en cuenta, pues, los distintos coeficientes de dilatación, que no es el mismo en el caso del continente, la botella, que del contenido, el vino. “Existe una normativa, –nos explica Sergi Camps gerente de Maquinaria Moderna–, pero además, cada fabricante indica en el culo de la botella la distancia de llenado, esto es, el espacio que ha de dejar el embotellador entre la parte superior del tapón y el vino”. Esta distancia se establece en función de la temperatura, es decir, en el caso del embotellado a temperatura inferior a los 20 °C, es necesario calcular el exacto nivel de llenado, teniendo en cuenta el hecho de que el volumen del vino en la botella crece con el aumento de la temperatura. Según varíe la temperatura del vino, variará proporcionalmente la presión inicial dentro de la botella y el volumen del vino. A mayor temperatura, mayor volumen y, en consecuencia, mayor presión dentro de la misma.

Inertización con gases técnicos

La creencia más extendida entre el consumidor es que el espacio entre el tapón y el vino es aire. Y tal vez en algún caso, de productores que llevan a cabo un embotellado manual, así sea, con el consecuente riesgo de oxidación del vino.

Pero lo cierto es que la gran mayoría de bodegueros utiliza mezclas de diversos gases inertes (aquellos que en contacto o en disolución con el mosto o el vino, no producen reacción química o biológica alguna) para evitar la proliferación de bacterias indeseables.

De ello nos habla Juan García, coordinador del laboratorio enológico del Instituto Catalán de la Viña y el Vino (Incavi), de la Generalitat de Cataluña. “Habitualmente –explica García–, el sector viene utilizando tres gases técnicos: el argón, el nitrógeno y el CO2; aunque podría decirse que en torno a un 60% de los bodegueros utiliza una mezcla compuesta por nitrógeno y CO2”.

El nitrógeno es casi dos veces menos soluble que el oxígeno, pero su presión es casi cuatro veces superior, y es precisamente esta presión la que desplaza el aire de cabeza. Así pues, el espacio aparentemente vacío de la botella es, casi siempre, nitrógeno. Es así desde hace más de una década. Abelló Linde es una de las empresas líderes en el suministro de este tipo de gases a la industria vitivinícola, con diversos productos de distintas composiciones para los también variados procesos de producción del vinos.

Detalle de un campo de viñedos en las Bodegas Ysios, diseño de Santiago Calatrava, situadas en Laguadia, en plena Rioja Alavesa...

Detalle de un campo de viñedos en las Bodegas Ysios, diseño de Santiago Calatrava, situadas en Laguadia, en plena Rioja Alavesa.

¿Y por qué CO2? La respuesta nos la da el responsable del Incavi: “Nuestro objetivo es luchar contra la bacteria ‘acetobacter aceti’, un microorganismo que metaboliza el alcohol convirtiéndolo en ácido acético en presencia de aire, en fin, convirtiendo un sabor agradable en uno desagradable. El dióxido de carbono es soluble en el vino y tiene una gran capacidad para inhibir la acción del oxígeno, esto es, contribuye a evitar la reproducción de bacterias”, concluye García.

Las empresas suministradoras de maquinaria para la industria vitivinícola ofrecen productos específicos para el llenado de la botella; buena parte de los modelos disponibles en el mercado realizan diversos procesos, como el de llenado y el de taponado en una misma máquina. El bodeguero puede elegir también el grado de automatización de la maquinaria, que puede ser automática, semiautomática o manual. Hay otras opciones, para bodegas de pequeñas dimensiones en las que el coste del mantenimiento de la maquinaria de embotellado y el de la construcción del emplazamiento de la misma, supone un esfuerzo inasumible, o simplemente no disponen de espacio suficiente para albergar la maquinaria. Empresas como Maquinaria Moderna, ofrece un servicio de alquiler de una plataforma de embotellado móvil.

¿Envasado al vacío?

La industria alimentaria envasa al vacío el producto fresco para prolongar la conservación del alimento, al eliminar así la proliferación de bacterias, que necesitan aire para sobrevivir. Sin embargo, las especiales propiedades del vino hacen que este sistema de conservación y eliminación del oxígeno, sea inapropiado, según manifiesta Juan García: “El envasado al vacío eliminaría los aromas, que forman parte de las características organolépticas del vino. Las sustancias aromáticas solamente son perceptibles a través del sentido del olfato, y los receptores de la nariz tienen capacidad memorística, no así los del sentido del gusto, que funcionan por comparación, detectando aspectos como la acidez, el dulzor, el amargor… El aroma tiene un gran poder de evocación”.

Interior de las modernas Instalaciones de las bodegas Marqués de Riscal

Interior de las modernas Instalaciones de las bodegas Marqués de Riscal.

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Carácter propio

Dicen los enamorados del arte de criar caldos que el vino es un ser vivo, pues como tal evoluciona y, como ocurre con las personas, cada uno tiene su propia personalidad. Y es que cada uva es diferente. Como al recién nacido le vienen dados los genes, por una parte, al tiempo que el entorno va formando su carácter, así ocurre con el que una vez fuera néctar de dioses. Cada elemento es decisivo en la sensación final que el vino proporcionará al paladar de quien lo deguste, y aún así, cada uno lo percibirá a su modo, porque sabores y aromas son pasados por el tamiz de nuestras propias vivencias y es en función de ellas que nuestro cerebro nos devolverá las sensaciones reinterpretadas.

El momento de ese encuentro entre vino y boca es pues único, y en él se dan cita las vivencias del caldo y las nuestras propias.

La uva constituye un magnífico receptor de los aromas que la rodean; así, por ejemplo, una uva cultivada en un terreno duro, silvestre, junto a romeros y lavandas, adquiere los aromas de ese terreno y el vino resultante estará impregnado de ellos.

Y es así como el vino hablará del clima y de la flora del terreno que lo alumbró y como, sorbo a sorbo, nos relatará su propia historia.

Bertín Osborne, propietario de Bodegas Conde del Donadío de Casasola, posa con una botella de su Rioja, elaborado conuvas de la variedad tempranillo...

Bertín Osborne, propietario de Bodegas Conde del Donadío de Casasola, posa con una botella de su Rioja, elaborado con

uvas de la variedad tempranillo.

Al habla con…

Víctor de los Riscos. Gerente de Vino Calidad, establecimiento especializado en vinos de calidad, en Málaga.

Dicen que en su tienda aconseja al cliente en función de su personalidad, ¿qué pregunta usted?

Si viene buscando un regalo para otra persona, le pregunto si se trata de alguien clásico o moderno; qué le gusta más, si el dulce o el salado; si es hombre o mujer…

¿Ah sí…?, ¿el sexo condiciona el gusto?

Las mujeres aprecian el vino que recuerde a frutos rojos y negros, a zumo de frutas…

¿Qué vino le daría a una persona madura?

Para los más mayores, cuyos paladares están acostumbrados a los sabores de siempre, les aconsejo un vino de corte clásico, suave, un Rioja donde predomine la madera…

Y para los modernos, ¿qué propone?

A las personas jóvenes, o no tan jóvenes pero con mentalidad moderna y dinámica, les aconsejo vinos elaborados con variedades más especiales, mencia o garnacha, donde predominan las cargas de fruta, vainilla, canela…, y que tengan cuerpo. Los jóvenes buscan la sorpresa.

Suave para unos y denso para otros

Es como un chuletón de buey, y uno de ternera…

Entiendo… Y ¿cómo decidir…?, ¿a mayor precio, más calidad?

De lo que se trata es de encontrar el corte de vino que te gusta y a partir de ahí disfrutar de las vastas posibilidades que ofrece este producto. Quedarse en un mismo vino es perderse un mundo de sensaciones infinitas. En cualquier caso, a partir de 20 euros, el resultado final tiene que ser, como mínimo, una sorpresa, arrancar una sonrisa al cliente.

El asunto de la personalidad, ¿vale también para quien lo produce o sólo para quien bebe?

Sin duda; un viticultor de carácter llano y amable elabora vinos más redondos, y el de carácter seco, obtendrá un vino más duro…

Y ¿qué vinos cuentan mejor su particular historia…?, ¿los criados en pequeñas bodegas?

Al hijo único siempre se le prestan mayores atenciones. Las pequeñas producciones muestran mejor su personalidad; el tratamiento y los procesos en las grandes producciones conllevan una pérdida de personalidad.

¿Cuál es el consejo más extravagante que da a sus clientes?

Para muchos es extravagante, para mí es fundamental: les aconsejo que vayan al lugar donde se elabora su vino preferido; hay que ver el lugar de donde sale el vino para comprenderlo.

Comprenderlo… Definitivamente, es usted un poeta.

En esta planta de etiquetado de las bodegas Marqués de Riscal el producto se prepara para ser distribuido

En esta planta de etiquetado de las bodegas Marqués de Riscal el producto se prepara para ser distribuido.

Largo camino hacia la integración en la red

La eólica en el mercado eléctrico
LA
EÓLICA EN EL MERCADO ELÉCTRICO

A pesar de que la energía cinética del viento, generada a su vez por la energía solar que recibe la Tierra, alcanza cifras que superan varias veces las necesidades actuales de electricidad de todo el planeta, existen importantes dificultades técnicas para integrar parques eólicos en la red eléctrica. A esto se añaden decisiones políticas que, según los representantes del sector, están suponiendo un freno al desarrollo de la energía eólica, además de las reticencias de las grandes empresas eléctricas. Mejorar los sistemas de predicción, desarrollar conexiones internacionales o apostar por aerogeneradores de nueva generación son algunos ámbitos en los que se trabaja para superar problemas como los huecos de tensión o la garantía del suministro.
El desarrollo de la energía eólica genera indudables beneficios en la economía, viniendo a incidir, entre otros factores, sobre el impacto económico de evitar gases de efecto invernadero (se prevé que en 2010 las emisiones evitadas asciendan a 30 millones de toneladas), o el de evitar importaciones de combustible fósil (9.946.000 TEP).
La integración de la energía eólica en el mercado de electricidad pretende reducir el impacto que esta forma de energía puede tener sobre el funcionamiento y operación de la red eléctrica. En la actualidad se están llevando a cabo diversos proyectos que evalúan los efectos de la integración de las energías renovables; en las próximas décadas la aportación de la eólica puede llegar a cubrir el 20 por ciento de las necesidades de electricidad sin cambios en la gestión de la red de distribución. Mónica Daluz / pdf

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LA EÓLICA EN EL MERCADO ELÉCTRICO

A los problemas técnicos de gestión en la aportación de la eólica se suma la aplicación del Registro de Pre Asignación

Largo camino hacia la integración de la energía eólica en la red

Mónica Daluz
11/01/2010

A pesar de que la energía cinética del viento, generada a su vez por la energía solar que recibe la Tierra, alcanza cifras que superan varias veces las necesidades actuales de electricidad de todo el planeta, existen importantes dificultades técnicas para integrar parques eólicos en la red eléctrica. A esto se añaden decisiones políticas que, según los representantes del sector, están suponiendo un freno al desarrollo de la energía eólica, además de las reticencias de las grandes empresas eléctricas. Mejorar los sistemas de predicción, desarrollar conexiones internacionales o apostar por aerogeneradores de nueva generación son algunos ámbitos en los que se trabaja para superar problemas como los huecos de tensión o la garantía del suministro.

El desarrollo de la energía eólica genera indudables beneficios en la economía, viniendo a incidir, entre otros factores, sobre el impacto económico de evitar gases de efecto invernadero (se prevé que en 2010 las emisiones evitadas asciendan a 30 millones de toneladas), o el de evitar importaciones de combustible fósil (9.946.000 TEP).

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La integración de la energía eólica en el mercado de electricidad pretende reducir el impacto que esta forma de energía puede tener sobre el funcionamiento y operación de la red eléctrica. En la actualidad se están llevando a cabo diversos proyectos que evalúan los efectos de la integración de las energías renovables; en las próximas décadas la aportación de la eólica puede llegar a cubrir el 20 por ciento de las necesidades de electricidad sin cambios en la gestión de la red de distribución. Entre los principales asuntos que se hallan sobre el tapete figuran: la incidencia que la generación eólica debe tener sobre determinados servicios del sistema, como el control de tensión y los servicios de regulación; la importancia de los centros de control para integrar la mayor cantidad de energía eólica en condiciones de seguridad; o la utilización del almacenamiento y de los nuevos sistemas de predicción como una herramienta para la mejor gestión del sistema eléctrico.

El dato

La velocidad media del viento es un factor determinante en la valoración de la viabilidad de un sistema eólico. La potencia de un generador eólico es proporcional al cubo de la velocidad del viento. Cuando se duplica la velocidad del viento la potencia se multiplica por ocho.

El reto: el pronóstico

Para que los parques eólicos puedan integrarse sin problemas a un sistema eléctrico de potencia se deben tener en cuenta algunos factores. Entre ellos, la incerteza en el pronóstico del viento, con el agravante de que la potencia varía con el cubo de la velocidad del viento, por lo tanto un error del 5% en el pronóstico del viento conlleva un error del orden del 16% en la potencia producida. El sistema eléctrico debe tener por lo tanto una reserva de generación convencional que tenga en cuenta la posibilidad de no disponer de potencia eólica en determinados períodos. Si hipotéticamente se tuviera un pronóstico exacto del viento, el sistema no necesitaría tener un respaldo para el parque eólico, con el consiguiente ahorro de evitar exceso de generación. Los sistemas de predicción son cada vez más fiables y, a pesar de las dificultades, la energía eólica es una de las fuentes energéticas renovables de más rápido crecimiento, y esta tendencia continuará en el futuro. Las cifras lo demuestran: según datos de Red Eléctrica Española, hasta el 30 de diciembre, y por vez primera, la producción de electricidad superó en 2009 a la del carbón. A pesar de que las térmicas de gas de ciclo combinado y las nucleares siguen siendo las dos fuentes de producción más importantes, el año pasado la energía eólica ocupó la tercera posición, con un 14,3%.

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Sobre la mesa hay otros temas que deberán solucionarse para afianzar la eólica, como el desarrollo de conexiones eléctricas internacionales (en este sentido, Red Eléctrica está construyendo un sistema de conexión con Francia) o la necesidad de sustituir los primeros aerogeneradores, hoy obsoletos, por otros más potentes, fiables y que no planeen huecos de tensión. Sobre este extremo cabe comentar que el generador que mejor se adapta a los requerimientos de la red es el síncrono de velocidad variable, aunque su precio es notablemente más alto que el asíncrono. Pero uno de los ámbitos más relevantes en los que se prevé un avance importante es en el desarrollo de la energía eólica marina, en el mar los vientos son más predecibles y constantes, además, con esta opción se elimina la contaminación paisajística que está provocando detractores de esta tecnología.

Estabilidad de la red

Cualquier planta de generación de potencia requiere estudios de estabilidad de la red para asegurar que no interactúe con otras partes de la red y cause inestabilidades.

El sector propone soluciones

La Asociación Empresarial Eólica ha anunciado recientemente el riesgo de pérdida de miles de empleos en el sector eólico por la paralización del sector provocada por la creación del Registro de Pre Asignación (RDL 6/2009) y su resolución. Con respecto a esta cuestión, desde Simens también han manifestado en recientes declaraciones que el real decreto del pasado mes de junio sobre cupos eólicos ha frenado la demanda e instalación de aerogeneradores y reclaman al Gobierno “una legislación seria respecto a las renovables para los próximos años”. José Donoso, presidente de la AEE explica que “la situación actual se agrava con la ausencia de marco normativo que sustituya al RD 661/2007 y que deja sin horizonte a los proyectos. En el caso de la eólica este vacío es especialmente importante puesto que los periodos de maduración de desarrollo son de cinco a siete años y por lo tanto todos los parques que se instalen a partir de 2012, por lo menos, deberían tener ya un marco normativo para que los promotores tomen sus decisiones a la vista de las condiciones jurídicas y retributivas en que deban desarrollarse”.

Donoso enumera algunas de las propuestas de la industria eólica para potenciar esta fuente de energía: recuperar el ritmo de instalación del periodo 2004-2008: 2.100 MW / año (adelantar 800 MW previstos para 2011 a 2010, adelantar 900 MW previstos para 2012 a 2011, y flexibilidad en el traspaso de proyectos entre fases); inscripción inmediata de los parques con acta de puesta en funcionamiento anterior al 30 de abril de 2010 no registrados (nueva regulación en el primer trimestre de 2010, que entraría en vigor inmediatamente); nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020: inclusión de 40.000 MW en tierra + 5.000 MW marinos (procedimiento regulatorio especial para los prototipos para evitar la paralización de los desarrollos tecnológicos).

Nuevos polígonos: flujo de sinergias. El polígono que viene es el polígono colaborativo

Nuevos polígonos: flujo de sinergias. El polígono que viene es el polígono colaborativo
DOSSIER
POLÍGONOS SINGULARES
Entrevista a Alfredo Sánchez, director general del Parque Científico-Tecnológico de Almería, y Jordi Tort, director del departamento de polígonos de Pimec.

El agrupamiento sectorial de empresas anuncia la llegada del polígono temático. A su vez, sin embargo, la idea de vincular estos espacios de actividad empresarial al territorio en el que se ubican, los acerca al modelo ‘centro comercial’. En cualquier caso, el polígono que viene es el polígono colaborativo, espacio de multiplicación del conocimiento y círculo virtuoso de crecimiento. La oferta de suelo especializado para el desarrollo empresarial busca la singularidad y el modelo de gestión será clave para conseguir este objetivo. El futuro: áreas limpias, integradas en la urbe, concebidas como espacios facilitadores del fluir del conocimiento y dotados de mecanismos para colocar este producto, el conocimiento, en el mercado, en la sociedad, en forma de innovación. Para ello hay que avanzar en la generación de entornos innovadores y eso no es sólo cuestión de dotación tecnológica es también cuestión de lo que ya empieza a llamarse innovación social.
Polígonos industriales, parques empresariales, parques tecnológicos y científicos…, han demostrado constituir las áreas más dinámicas y adecuadas para el desarrollo empresarial. Pero la globalización de los mercados, el aumento de la competitividad o el desarrollo tecnológico, son elementos que ponen sobre la mesa nuevos retos para estos espacios que hoy se reinventan.
Existen sectores de actividad productiva con parques industriales proyectados expresamente para cubrir las necesidades de un sector determinado. Los primeros en ‘agruparse’ sectorialmente fueron ámbitos como el logístico o el científico, con las llamadas ‘tecnópolis’, o sectores con necesidades muy especiales como el aeroespacial.
Algunas experiencias innovadoras en el ámbito de los nuevos parques empresariales son los llamados ‘Business Improvement Districts‘ (BID) de Estados Unidos, o distritos de mejora empresarial. Los BID son modelos de gestión de centros urbanos en partenariado público privado. Estos modelos han servido para que zonas degradadas de algunas ciudades de Estados Unidos mejoraran su atractivo hacia las empresas.
Estos modelos han sido impulsados por las empresas y propietarios que han elaborado un proyecto de reurbanización y gestión de zonas de actividad económica, comercial y vivienda, consensuado de forma mayoritaria por los agentes implicados y la administración local, que se gestiona en partenariado entre la administración local, los propietarios y las empresas instaladas.
Los BIDs han servido para mejorar el estado de esas zonas y hacerlas atractivas para ubicar nuevos negocios. “Creo —nos dice Jordi Tort, director de Polígonos de Pimec— que un modelo de este tipo aplicado a los polígonos industriales degradados de Cataluña podría ser una herramienta muy útil en el futuro, de cara a que una vez reurbanizados no vuelvan a pasar al estado de dejadez que han sufrido en los últimos años. Actualmente, la Coordinadora Española de Polígonos Empresariales, CEPE, está elaborando un proyecto piloto para desarrollar modelos similares de gestión en algunos polígonos de España”. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER POLÍGONOS SINGULARES

El polígono que viene es el polígono colaborativo

Nuevos polígonos: flujo de sinergias

Mónica Daluz
21/12/2009

El agrupamiento sectorial de empresas anuncia la llegada del polígono temático. A su vez, sin embargo, la idea de vincular estos espacios de actividad empresarial al territorio en el que se ubican, los acerca al modelo ‘centro comercial’. En cualquier caso el polígono que viene es el polígono colaborativo, espacio de multiplicación del conocimiento y círculo virtuoso de crecimiento. La oferta de suelo especializado para el desarrollo empresarial busca la singularidad y el modelo de gestión será clave para conseguir este objetivo. El futuro: áreas limpias, integradas en la urbe, concebidas como espacios facilitadores del fluir del conocimiento y dotados de mecanismos para colocar este producto, el conocimiento, en el mercado, en la sociedad, en forma de innovación. Y para ello hay que avanzar en la generación de entornos innovadores y eso no es sólo cuestión de dotación tecnológica es también cuestión de lo que ya empieza a llamarse innovación social.

Polígonos industriales, parques empresariales, parques tecnológicos y científicos…, han demostrado constituir las áreas más dinámicas y adecuadas para el desarrollo empresarial. Pero la globalización de los mercados, el aumento de la competitividad o el desarrollo tecnológico, son elementos que ponen sobre la mesa nuevos retos para estos espacios que hoy se reinventan.

Existen sectores de actividad productiva con parques industriales proyectados expresamente para cubrir las necesidades de un sector determinado. Los primeros en ‘agruparse’ sectorialmente fueron ámbitos como el logístico o el científico, con las llamadas ‘tecnópolis’, o sectores con necesidades muy especiales como el aereoespacial.

Algunas experiencias innovadoras en el ámbito de los nuevos parques empresariales son los llamados ‘Business Improvement Districts ‘(BID) de Estados Unidos, o distritos de mejora empresarial. Los BID son modelos de gestión de centros urbanos en partenariado público privado. Estos modelos han servido para que zonas degradas de algunas ciudades de Estados Unidos mejoraran su atractivo hacia las empresas. Estos modelos han sido impulsados por las empresas y propietarios que han elaborado un proyecto de reurbanización y gestión de zonas de actividad económica, comercial y vivienda, consensuado de forma mayoritaria por los agentes implicados y la administración local, que se gestiona en partenariado entre la administración local, los propietarios y las empresas instaladas. Los BIDs han servido para mejorar el estado de esas zonas y hacerlas atractivas para ubicar nuevos negocios. “Creo —nos dice Jordi Tort, director de Polígonos de Pimec— que un modelo de este tipo aplicado a los polígonos industriales degradados de Cataluña podría ser una herramienta muy útil en el futuro, de cara a que una vez reurbanizados no vuelvan a pasar al estado de dejadez que han sufrido en los últimos años. Actualmente, la Coordinadora Española de Polígonos Empresariales, CEPE, está elaborando un proyecto piloto para desarrollar modelos similares de gestión en algunos polígonos de España”.

Los primeros sectores en ‘agruparse’ para cubrir sus necesidades específicas fueron los del ámbito logístico y científico —con las llamadas...

Los primeros sectores en ‘agruparse’ para cubrir sus necesidades específicas fueron los del ámbito logístico y científico —con las llamadas ‘tecnópolis’— o sectores con necesidades muy especiales como el aereoespacial. En la imagen, Aerópolis, el parque tecnológico aeroespacial de Andalucía.

Teoría y praxis

La tendencia apunta con claridad hacia la convergencia de los mundos industrial y científico. La innovación es en la actualidad un objetivo económico y social de primera magnitud en las sociedades industriales avanzadas. El estado de la ciencia y la tecnología, así como la capacidad de transferencia mediante la innovación a la empresa, y también al ciudadano, van a marcar el grado de desarrollo de una sociedad. Esta necesidad de innovación, acentuada, si cabe, por la redefinición de los modelos de gestión de los recursos a que nos empuja la crisis económica que azota nuestro país, está favoreciendo la agrupación sectorial tanto en lo que a ubicación territorial respecta como en relación a los procedimientos y políticas empresariales; de hecho, ello sobreviene como respuesta del entramado empresarial a las dificultades coyunturales. En este sentido, desde Pimec, patronal catalana que representa las micros, pequeñas y medianas empresas, se afirma que “nuestra tarea va encaminada a hacer tomar conciencia de la situación de los polígonos industriales de Cataluña para que se perciban los polígonos como agentes de desarrollo económico del territorio, tanto por los ciudadanos, como por la Administración, fomentando el asociacionismo empresarial y las políticas de promoción de los espacios industriales”.

Aún es incipiente, pues los recursos son todavía limitados y las dinámicas sectoriales se encuentran muchas veces enconadas, pero el foco se centra en hallar el modo de crear los mecanismos para que el conocimiento fluya desde quienes los producen a quienes lo colocan en el mercado, es decir, de la universidad y las instituciones científicas, hacia la empresa y los emprendedores.

La tendencia apunta con claridad hacia la convergencia de los mundos industrial y científico...

La tendencia apunta con claridad hacia la convergencia de los mundos industrial y científico. En la imagen, el parque de I+D de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el parque tecnológico del Vallès y EsadeCreápolis.

Competitividad, conocimiento y territorio

El profesor Jaime del Castillo, de la Universidad del País Vasco y presidente de la red de negocios Infyde opina acerca de la importancia de las políticas de innovación y competitividad en la economía global, y afirma que “el cambio en el concepto de competitividad ha provocado nuevos planteamientos de los gobiernos nacionales y regionales para generar ventajas competitivas territoriales, adoptando medidas adecuadas y desarrollando las infraestructuras de soporte a la actividad económica innovadora. El destino de un territorio no está predefinido, depende de sus elecciones y hay políticas que funcionan mejor que otras. La evolución de una región depende de su historia, pero también de las opciones que se toman en el presente. De ahí que la evolución sea muy diversa según regiones, como es el caso de las comunidades autónomas españolas en su nivel de gasto en I+D sobre el PIB”.

Por su parte, Francisco Alburquerque, coordinador de la Red de Desarrollo Económico Territorial y Empleo, del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, opina al respecto que “la actual fase de desarrollo económico, basada en la incorporación de conocimientos, muestra la importancia de la introducción de innovaciones en los procesos productivos, un hecho que no es únicamente tecnoeconómico sino que incorpora, igualmente, un proceso social, político y cultural. Este proceso de incorporación de innovaciones no es lineal sino complejo, y requiere asegurar la vinculación territorial entre poseedores de conocimiento y usuarios del mismo”. Alburquerque asevera que en nuestro país “el debate sobre la construcción de sistemas territoriales de innovación no ha sido suficientemente amplio y, mucho menos aún, la incorporación de algunas de las recomendaciones que se derivan del nuevo enfoque interactivo de la innovación”, y llama la atención sobre la necesidad de eliminar “algunas de las rutinas de funcionamiento aún presentes, como el sistema de evaluación de la actividad de investigación, que no incentiva la vinculación con los sistemas productivos locales a fin de lograr un avance más sustantivo de la transferencia de conocimientos”.

Las diferentes fases de la cadena de valor (diseño del producto, diseño de tecnología, aprovisionamiento, manufacturación, publicidad, comercialización, distribución, ventas, gestión de cobro y servicio técnico posventa) pueden ser interiorizadas por las propias empresas, subcontratadas a otras empresas o entidades organizativas prestatarias de tales servicios, o llevadas a cabo mediante alianzas estratégicas. En este contexto, la existencia de un entorno territorial facilitador del acceso a todos estos contactos empresariales y servicios de apoyo a la producción resulta decisivo para el desarrollo económico local. “De ahí —explica Alburquerque— la importancia de que las administraciones públicas territoriales asuman un papel activo como agentes animadores o facilitadores para el acceso a las innovaciones tecnológicas, organizativas y sociales fundamentales para el tejido empresarial, mayoritariamente formado por emprendimientos de pequeña dimensión, los cuales no pueden acceder por sí solos a las exigencias necesarias para su modernización. De otra parte, entre el sector privado empresarial hay que fomentar los procesos de integración productiva a través de la formación de redes empresariales y clústers de empresas”.

Sistema territorial de innovación

Un sistema territorial de innovación es una red interactiva compuesta por empresas de distintos tamaños integradas en un clúster o agrupamiento sectorial de empresas, las relaciones entre dichas empresas dentro del clúster, las instituciones de educación superior e investigación vinculadas al sector productivo, los laboratorios de I+D (públicos, privados o mixtos) y los centros o agencias de transferencia de tecnología, las cámaras y asociaciones empresariales, los centros de capacitación de recursos humanos, y los departamentos y agencias gubernamentales. Este enfoque de los sistemas territoriales de innovación resalta la relevancia de los aspectos institucionales, sociales, políticos y culturales que están presentes en las actividades económicas y laborales. Así pues, si bien el proceso de globalización plantea nuevos retos a los diferentes territorios, regiones y localidades, simultáneamente crea un escenario de nuevas oportunidades, las cuales obligan a incorporar una capacidad endógena de aprendizaje e innovación.

El edificio central del PITA es un edificio sostenible, bioclimático, moderno y funcional...

El edificio central del PITA es un edificio sostenible, bioclimático, moderno y funcional. Como principal novedad, la utilización en la fachada de unas lamas realizadas con mármol blanco de Macael (Almería) para la protección solar. Esta aplicación es resultado de un trabajo de investigación desarrollado por el Centro Tecnlológico Andaluz de la Piedra.

Clúster. Algunos datos

Los clúster son sistemas de innovación a pequeña escala.

  • El Observatorio Europeo de Clúster ha identificado 2.017 clúster regionales constituidos en la Unión Europea.
  • El 38% de los trabajadores de la Unión Europea trabajan en empresas que pertenecen a clúster. La horquilla varía entre regiones entre 50%-25%.
  • Parece existir una correlación positiva entre innovación y clúster, 7 de las 19 regiones con mayor número de clústeres se encuentran en el primer tercio del ranking de regiones innovadoras (RIS 2006).
  • El 78% de empresas más innovadoras de la UE pertenecen a un clúster.
  • El 3 % de las empresas que pertenecen a un clúster declaran haber creado nuevos productos o servicios debido a las condiciones favorables generadas a partir de las iniciativas del clúster.

Arquitectura eficiente

La singularidad de algunos de los nuevos parques y polígonos reside en la arquitectura de sus edificios principales. Es el caso del sincrotón del Parque del Alba, en Barcelona. El edificio principal del sincrotrón Alba tiene forma de caracol y un diámetro superior a los 140 metros. En su interior se encuentran los elementos más importantes de la instalación científica: dos aceleradores de partículas; un anillo de almacenamiento de electrones de 90 metros de diámetro; 7 líneas de investigación con capacidad anual para 1.000 científicos, y un anexo de oficinas para el equipo de ingenieros y técnicos que gestionan el sincrotrón. Al diseño y la construcción de este equipamiento científico se han incorporado criterios de ecoeficiencia ejemplares, que incluyen: un alto grado de prefabricación y reciclabilidad, un elevado aislamiento térmico y acústico, y un alto nivel de ahorro de energía y de agua potable. Las oficinas del sincrotrón Alba han sido seleccionadas por el proyecto Polycity como modelo europeo de eficiencia energética. Algunas de las medidas de ahorro de recursos naturales que incorporan son: fachada dotada de lamas orientables y de cristales de gran aislamiento térmico, que permiten aprovechar la luz natural con las mínimas pérdidas energéticas; orientación al Sur, lo que minimiza la necesidad de calefacción en invierno; cubierta prefabricada de muy baja conductividad térmica; sistema automático de control, que regula las condiciones de confort y la eficiencia energética del edificio.

Los sincrotones son equipamientos científicos de muy alto nivel que contribuyen al desarrollo de casi todas las áreas de conocimiento. Estas infraestructuras utilizan un avanzado sistema de aceleración de electrones para producir una luz extraordinariamente intensa –un billón de veces más potente que los rayos X– que permite observar fenómenos microscópicos con una precisión excepcional. El sincrotrón Alba representa una inversión pública superior a los 200 millones de euros en su primera fase, y de 420 millones de euros hasta el año 2020. Su construcción y gestión corre a cargo de un consorcio participado a partes iguales por el Gobierno de España y la Generalitat de Catalunya. Su inauguración está prevista para 2011.

El edificio principal del sincrotrón Alba tiene forma de caracol y un diámetro superior a los 140 metros...

El edificio principal del sincrotrón Alba tiene forma de caracol y un diámetro superior a los 140 metros. En su interior se encuentran los elementos más importantes de la instalación científica.

Polígono industrial ecológico

Sí, industrial y ecológico. No se trata de una contradicción y en el futuro el concepto ‘industrial’ perderá su connotación de actividad sucia, contaminante y demás ideas adquiridas durante el último siglo. Ya hemos hablado de la industria del conocimiento, ya sea de base biológica, tecnológica, etc. He aquí otro ejemplo innovador. La idea de los promotores del polígono tecnoagroalimentario de Almonte (Huelva), hace tres años, fue la de ofrecer al mercado un polígono industrial singular. Se trata del primer parque industrial destinado a actividades relacionadas con la agricultura y la transformación de productos ecológicos. La propuesta fue lanzada por el Ayuntamiento. El polígono contará con 220.000 metros cuadrados de suelo industrial neto, mientras que el resto está reservado para construcción de viales, zonas verdes, equipamiento, etc. “En su momento nos planteamos como estrategia especializar el parque, —ha declarado el alcalde de Almonte en relación a esta iniciativa— ya que entendíamos que en la actualidad hay mucho suelo industrial para hacer un polígono normal y corriente y que si debíamos competir en el mercado tendría que ser con una singularidad. La idea finalmente fue destinarlo a actividades ecológicas”. Está previsto que se asienten también una serie de industrias compatibles y complementarias con el uso agroalimentario, en concreto, aquellas relacionadas con las operaciones de manufactura, elaboración, transformación, almacenaje y distribución de los productos agrícolas o ganaderos destinados directa a indirectamente al sector de la alimentación.

Como usos compatibles con el anterior se encuentran las actividades de I+D, las actividades tradicionales sostenibles, y las empresas que manipulan recursos naturales, animales, forestales o agrícolas, como pueden ser el encurtido de pieles o aserraderos de madera. Respecto a los usos complementarios, el polígono da cabida a todos aquéllos que están directamente al servicio de las explotaciones agroalimentarias necesarios para su funcionamiento, restaurantes, cafeterías y bares, terciario de oficinas, logística y transporte, etc.

Entornos innovadores

Le llaman innovación social. Sobre ello reflexiona Richard Florida. El autor habla de la emergencia de una nueva ‘clase creativa’, y pronostica que en el futuro serán más competitivas aquellas regiones con mayores dosis de tolerancia, porque en ellas tienen más posibilidad de emerger las nuevas tendencias, y porque son sociedades capaces de adaptarse a las tendencias nacidas en otros lugares. Las teorías sobre innovación social incluyen, asimismo, el concepto de ‘interactividad’. Y es que para que las innovaciones tengan lugar es necesario que los usuarios de las mismas se involucren en la adaptación y utilización de los resultados de las actividades de investigación y desarrollo para la innovación en los diferentes procesos productivos o de gestión concretos en cada territorio. La innovación no es un proceso lineal en el que nuevos productos y procesos son generados por instituciones de I+D trabajando de forma aislada al mercado, sino un proceso social y territorial, de carácter acumulativo e interactivo en el cual los usuarios de conocimiento interactúan con los productores de conocimiento. De este modo, ambos actores (usuarios y productores de conocimiento) aprenden mutuamente uno del otro, por medio de un aprendizaje a través de la interacción. Los precursores de estos nuevos conceptos expresan la necesidad de que el conjunto de la sociedad sea capaz de innovar para asegurarse los cambios de actitudes y comportamientos necesarios para abordar con éxito las consecuencias de las sucesivas mutaciones tecnológicas, culturales, organizativas, etc.

Entrevista a Pascual Polo, secretario general de la Asociación Solar de la Industria Térmica


ENERGÍA SOLAR TÉRMICA
“Pagamos por adelantado la energía del futuro: por eso nos cuesta competir con las convencionales”

Pascual Polo nos habla en esta entrevista de las dificultades a las que se enfrenta el sector y de las propuestas que desde la Asociación Solar de la Industria Térmica se han elaborado para incentivar el desarrollo de esta tecnología energética. En 2009 el sector ha caído un 30% y, según Polo, 2010 se presenta aún peor. El sector aboga por cambiar la filosofía de las ayudas e incentivar la eficiencia, además reclama la implantación de medidas que mejoren y faciliten el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación.
Para empezar, háblenos de las distintas aplicaciones de la tecnología solar térmica en función del nivel de temperatura, baja, media y alta, y de cuáles son las diferencias entre estos distintos modos de aprovechamiento térmico de la energía solar.

La solar térmica se asocia, principalmente, a la baja temperatura, para aplicaciones en las que las temperaturas no superan los 100 °C, como la preparación de agua caliente sanitaria, la calefacción, el secado, el calentamiento del agua de piscinas o el calentamiento de fluidos en la industria.
¿Hay experiencias de utilización exclusiva de este tipo de energía?
Es difícil hacer un diseño que cubra el cien por cien de las necesidades. Se trata de una energía que depende de la meteorología; si tenemos 15 días sin Sol, es un problema…, hace falta un sistema auxiliar.
¿No podemos acumularla?
Con un buen aislamiento podría conservarse por sí misma durante dos o tres días, pero más tiempo resultaría caro.
Continúe; me iba a hablar de medias y altas temperaturas
Cuando se quiere llegar a temperaturas superiores, por ejemplo hasta los 160 °C, se designa con el término de media temperatura, y cuando las temperaturas alcanzadas superan este nivel se dice que son aplicaciones de alta temperatura. La media temperatura puede abordar procesos como la desalación de agua, la detoxificación, o la producción de frío. La alta temperatura se utiliza para conseguir electricidad; se trata de calentar el agua que circula por una tubería captando el rayo solar y generando un efecto invernadero que multiplica su potencia. La tendencia, tecnológicamente hablando, es a abordar las demandas con el menor nivel térmico. Mónica Daluz / pdf

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ENERGÍA SOLAR TÉRMICA

“Tenemos que pagar por adelantado la energía del futuro, por eso nos cuesta tanto competir con las convencionales”

Entrevista a Pascual Polo, secretario general de la Asociación Solar de la Industria Térmica

Mónica Daluz
11/01/2010

Pascual Polo nos habla en esta entrevista de las dificultades a las que se enfrenta el sector y de las propuestas que desde la Asociación se han elaborado para incentivar el desarrollo de esta tecnología energética. En 2009 el sector ha caído un 30% y, según Polo, 2010 se presenta aún peor. El sector aboga por cambiar la filosofía de las ayudas e incentivar la eficiencia, además reclama la implantación de medidas que mejoren y faciliten el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación.

Pascual Polo, secretario general de la Asociación Solar de la Industria Térmica

Pascual Polo, secretario general de la Asociación Solar de la Industria Térmica.

Para empezar, háblenos de las distintas aplicaciones de la tecnología solar térmica en función del nivel de temperatura, baja, media y alta, y de cuáles son las diferencias entre estos distintos modos de aprovechamiento térmico de la energía solar.

La solar térmica se asocia, principalmente, a la baja temperatura, para aplicaciones en las que las temperaturas no superan los 100 °C, como la preparación de agua caliente sanitaria, la calefacción, el secado, el calentamiento del agua de piscinas o el calentamiento de fluidos en la industria.

¿Hay experiencias de utilización exclusiva de este tipo de energía?

Es difícil hacer un diseño que cubra el cien por cien de las necesidades. Se trata de una energía que depende de la meteorología; si tenemos 15 días sin Sol, es un problema…, hace falta un sistema auxiliar.

¿No podemos acumularla?

Con un buen aislamiento podría conservarse por sí misma durante dos o tres días, pero más tiempo resultaría caro.

El sector aboga por un cambio de filosofía de las ayudas

El sector aboga por un cambio de filosofía de las ayudas.

Continúe; me iba a hablar de medias y altas temperaturas

Cuando se quiere llegar a temperaturas superiores, por ejemplo hasta los 160 °C, se designa con el término de media temperatura, y cuando las temperaturas alcanzadas superan este nivel se dice que son aplicaciones de alta temperatura. La media temperatura puede abordar procesos como la desalación de agua, la detoxificación, o la producción de frío. La alta temperatura se utiliza para conseguir electricidad; se trata de calentar el agua que circula por una tubería captando el rayo solar y generando un efecto invernadero que multiplica su potencia. La tendencia, tecnológicamente hablando, es a abordar las demandas con el menor nivel térmico.

Hábleme de la oferta en el mercado de captadores solares

La mayoría de captadores son para aplicaciones básicas, en las que es suficiente con sistemas sencillos. Existen captadores mucho mas eficientes con menos perdidas energéticas; por ejemplo en climatización hacen falta captadores más eficientes. Para calefacción lo ideal es el suelo radiante, que necesita menos temperatura.

¿Sobre qué elementos se está investigando en solar térmica? ¿Qué puntos deben ser mejorados para hacer esta tecnología más eficiente y más rentable?

El reto está en conseguir el modo de evitar las pérdidas energéticas en la distribución de grandes viviendas, es decir, en optimizar el diseño de los sistemas y en generalizar el mantenimiento de los mismos.

Entre los mayores frenos al desarrollo del sector parece que se encuentra la falta de voluntad política, ¿no es así?

En efecto, desde la Asociación Solar de la Industria Térmica –ASIT- denunciamos que la falta de una voluntad decidida de apoyo por parte del Gobierno, y más concretamente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a las energías renovables está llevando a un estancamiento del sector y especialmente de la industria solar térmica de baja temperatura, que al cierre del ejercicio 2008 había instalado 1.664.000 metros cuadrados de captadores, lo que apenas supera el 30% del objetivo del Plan de Energías Renovables 2005-2010, cifrado en 5.000.000 de metros cuadrados.

¿Y qué me dice del hecho de que no se realicen inspecciones para velar por el cumplimiento del CTE? ¿Se han cuantificado los resultados de las distintas medidas que se han venido llevando a cabo en materia de energía solar térmica en la edificación?

Recientemente desde la Asociación hemos emitido un comunicado exigiendo a las diferentes Administraciones que pongan en marcha todas las medidas a su alcance para que se cumpla el Código Técnico de Edificación (CTE). Es lamentable que pasados dos años de la entrada en vigor obligatoria del CTE, concebido para disminuir la demanda energética de los edificios, no se hayan tomado medidas de control ni realizado ningún tipo de seguimiento del cumplimiento ni de los resultados.

Parece que en buena parte de las viviendas que disponen de captadores solares térmicos, sus propietarios deciden anular el sistema ¿cuál es el problema?

Hasta ahora la energía solar se instalaba en viviendas unifamiliares por voluntad propia del usuario, que buscaba él mismo un instalador. En ese caso, el usuario, cuida y se preocupa por su instalación, de manera que lleva a cabo un correcto mantenimiento.

Ahora, con la nueva legislación, ya no es el usuario quien pide solar térmica sino que el promotor está obligado a ponerla por normativa, y éste cumple con los requerimientos de la ley, de la manera más barata posible; no está interesado en la vida de la instalación, que requiere inspecciones y mantenimiento.

 Captador de energía solar térmica (modelo Isotherm Plus) en el Polideportivo Municipal de Ugena, en Toledo. Se trata de una instalación de 176 m2...

Captador de energía solar térmica (modelo Isotherm Plus) en el Polideportivo Municipal de Ugena, en Toledo. Se trata de una instalación de 176 m2.

Hablemos de cifras, ¿cuál ha sido en 2009 el comportamiento del mercado de la solar térmica y cuáles son las expectativas para el año que comienza?

En los últimos cinco o seis años, el sector ha experimentado importantes carecimientos. En 2007 y 2008 los crecimientos fueron del 40 y 50% como consecuencia de la aplicación del CTE. Además, el solar es un sector pequeño, de modo que un ligero crecimiento supone un porcentaje considerable sobre el total. En la actualidad hemos llegado a un ratio en el que resulta difícil crecer, pero, en cualquier caso, en 2009 la caída ha sido del 30%; el primer semestre no fue tan malo como se esperaba, porque se fue “tirando” de los proyectos que venían del año anterior. La previsión para 2010 es que éste será un año nefasto, básicamente porque nuestro sector está ligado al de la construcción.

¿Y qué hay del consumidor, del ciudadano?, ¿conoce y valora esta tecnología energética?, ¿cree que existe una tendencia a pensar erróneamente que las renovables se llevan todas las ayudas?

En efecto, existe la opinión generalizada de que las energías renovables cuentan con ayudas estatales para forzar su implantación, cuando, en realidad todas las energías están subvencionadas desde hace muchos años: el carbón, el petróleo, el gas, la electricidad… La realidad es precisamente la contraria: nosotros tenemos que pagar por adelantado la energía del futuro, por eso nos cuesta tanto competir con las convencionales.

Le ruego una conclusión sobre el estado del sector

Resulta fundamental que la administración se conciencie de la importancia de esta tecnología, pues actualmente nuestra dependencia energética del exterior se sitúa en el 85%; y que se establezcan controles del CTE para velar por que la normativa se cumpla. Hoy por hoy, la primera fase, es decir calentar agua en viviendas, está totalmente superada, ahora queremos dar el salto a los procesos industriales, que requieren grandes instalaciones y donde la ventaja es que las necesidades son más predecibles. Para ello la industria necesita proyectos muy rentables y falta la figura de un gestor energético que ofrezca al industrial la instalación. Finalmente, pensamos que el modelo de ayudas a la inversión inicial al metro cuadrado ha demostrado ser ineficaz y que éstas deberían incentivar la eficiencia o energía útil generada, lo que provocaría, a su vez, que el sector invirtiera en la eficiencia de sus productos para abaratar costes y ser más competitivos.

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Mónica Daluz
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