
DOSSIER TENDENCIAS EN LA INDUSTRIA DEL MUEBLE
Entrevistas a Josep Lluscà y Ricard Ferrer, diseñadores industriales, y Pascua Ortega, interiorista.
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas.
Panorama del sector. Retos y soluciones
La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” Mónica Daluz / pdf
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DOSSIER: TENDENCIAS EN LA INDUSTRIA DEL MUEBLE
Personalización y flexibilidad, las claves del diseño que viene
El sector evoluciona hacia la innovación
Mónica Daluz 15/09/2008
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas.
El mueble-bar Parra, diseño de Juli Capella en colaboración con Muebles Picó, es una reinterpretación del mueble holandés del siglo XVIII y XIX y según sus creadores “con Parra se quiere proponer una contradicción: aprecio y admiración por el mueble clásico frente a cierta lejanía empática”. La pieza forma parte del catálogo Maestre, proyecto promovido por Federmueble.
Panorama del sector. Retos y soluciones
La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” A esto se añade toda una cultura del ocio que ha modificado la escala de prioridades del consumidor a la hora de distribuir el presupuesto, convirtiendo las grandes superficies de mueble sencillo en el canal mayoritario.
Esta pieza se incluye en el catálogo del “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”, impulsado por Federmueble. Se llama Librerinda y es diseño Óscar Tusquets en colaboración con Mariner. La característica más sobresaliente de esta vitrina-librería es la alianza entre tradición y modernidad, solucionada a través de una armónica combinación de la madera y el vidrio.
Para Ricard Ferrer, diseñador industrial y profesor de la Escuela Elisava donde dirige un Posgrado en Diseño de Mobiliario, “el problema no es Ikea” -dice-, y describe así la situación: “Existe, por un lado, un núcleo de diseño contemporáneo, representado por SIDI y su entorno, y otro gran bloque que abarca alrededor del 80 por ciento de la oferta, que corresponde al mueble clásico. Lo que ha venido produciéndose en los últimos años es que un considerable porcentaje de fabricantes de mueble clásico ha decidido dar a su catálogo un nuevo rumbo porque entiende que ha habido un cambio del perfil de consumidor, un cambio de tendencia en sus gustos, y que el mueble clásico ve reducirse su parcela; estos fabricantes han hecho un pseudocontemporáneo, un mix, un producto más decó, aunque todavía con mucha decoración, no tan limpio, no tan minimal, pero están buscando dar respuesta a los nuevos requerimientos del consumidor y para actualizar sus referencias han buscado la colaboración de diseñadores de prestigio.”Al hilo de lo anterior y en esta línea de concebir el diseño como una herramienta clave para la innovación y la competitividad de las empresas del sector del mueble clásico, se enmarca el “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”. La iniciativa, impulsada por la patronal Federmueble y que cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, vio la luz en 2006 y tiene por objeto posibilitar una relación continua entre los diseñadores y los fabricantes que permita a la industria española del mueble competir con un valor añadido en los mercados exteriores.
El Proyecto Maestre supone la reinterpretación del mueble clásico estableciendo un diálogo entre tradición y evolución integrando el diseño contemporáneo con la riqueza expresiva, la calidad y la excelencia de los materiales que caracterizan el concepto de mueble clásico.
Cien por cien madera. Las imágenes muestran lo que parece ser una choza y que es, en realidad, una acogedora habitación de hotel en el corazón de un inmenso bosque en la ladera del mítico Rio Kuait. La madera y demás tallos naturales, constituyen la materia prima casi exclusiva de este habitáculo, tanto en su construcción como en el mobiliario interior. Desde un práctico y liviano perchero, hasta el pavimento o la carpintería, continente y contenido quedan plenamente integrados en el paisaje.
Otro de los proyectos promovidos por la Federación Española de Empresarios e Industriales del Mueble es Domus Mediterránea, que nació con el propósito de poner en contacto a las nuevas generaciones de diseñadores con las empresas fabricantes, facilitando la conexión entre tendencia y desarrollo práctico, entre diseño y producción, con la finalidad de lograr piezas de mobiliario y elementos de decoración adaptados a los nuevos estilos de vida. En su última edición, Domus Mediterránea utilizó el concepto de ‘casa abierta’ como hilo conductor de las piezas de mobiliario. Este eslogan surge tras diferentes análisis y reflexiones sobre la forma de vivir y lo que representa la casa actualmente, con tendencias decorativas como la convivencia de mobiliario de diseño actual con muebles antiguos, o la utilización de muebles y objetos eclécticos. La disminución del espacio en la casa, el crisol de culturas existente y su influencia en el hogar o las distintas tipologías de familia, son algunas de las realidades que están cambiando la concepción de casa y abriéndola a estas nuevas demandas. Sobre el proyecto Domus Mediterránea, Pons nos cuenta que “los resultados de las cinco ediciones han puesto de manifiesto el éxito de esta fórmula, en la que más de 250 empresas participantes han incorporado el diseño a su cartera de productos como estrategia empresarial y más del 50 por ciento están comercializando el producto con el que se presentaron a Domus, lo han integrado en sus catálogos comerciales y anuncios de publicidad y han conseguido introducirlo en otros mercados.”
Hay mesas y mesas… A la izquierda, mesa y bancos en madera maciza fabricados por los lugareños con medios tradicionales. Los encontramos en un hotel en pleno bosque, en la provincia tailandesa de Kanchanaburi.A la derecha, otra mesa de estilo rústico, aunque en esta ocasión la pieza es diseño del interiorista Pascua Ortega, creada en exclusiva para la firma De Dietrich. Se llama Mesa PO y es una pieza única elaborada de forma artesanal a partir de madera de roble antiguo, de la que tan sólo se realizarán 50 unidades numeradas y firmadas por Pascua Ortega.
La difícil tarea de evolucionar
Pero el diseño por sí sólo no obra milagros. Como nos cuenta el profesor Ferrer, “las industrias del sector tienen una inercia y unas prácticas que son las adecuadas para el producto clásico, pero el contemporáneo es absolutamente diferente en todos los sentidos: procesos, interpretación, acabados, presentación del producto, comercialización, eventos en los que hay que estar y en los que no vale la pena… Los diseñadores comprobamos esta circunstancia en nuestro día a día; ante cualquier pequeño detalle que dejas a la interpretación del industrial, el resultado nunca es coincidente con la concepción del diseñador, pues la solución introducida se aborda bajo una filosofía distinta a la nuestra…” Lo que aparentemente podría constituir un choque frontal puede, sin embargo, ser el principio de una fructífera historia de colaboración, pues suele ocurrir que la transformación conceptual contagie todo el modus operandi de la empresa.“Es muy satisfactorio -reconoce Ferrer- cuando comienzas a colaborar con una empresa y ves que se produce un cambio sustancial, que toda la empresa se va tiñendo de esa nueva filosofía y empiezan a pedirte que intervengas en otras áreas, de manera que acabas diseñando desde las tarjetas de visita, hasta las instrucciones o las cajas para embalar el producto…” En relación con esta cuestión Francisco de Paula Pons, manifiesta que “el sector ha entendido que el diseño constituye un instrumento que permite adecuar las aspiraciones del consumidor al proceso productivo, y que debe abarcarlo todo, desde la concepción del producto hasta la fase de venta o la roturación de los camiones para el transporte de la mercancía”.
A gusto del consumidor
Hurgando entre tendencias hemos encontrado una que, a todas luces, tiene largo recorrido: la customización o personalización. Es algo así como un ‘tunning’ sofisticado, y el sector del mueble de cocina, un segmento que viene experimentando considerables crecimientos en los últimos años, ha comenzado a incluir procesos de customización en su portafolio de soluciones para cubrir un nuevo nicho de mercado: el de consumidores dispuestos a consumir exclusividad, no necesariamente ligada al lujo, y por tanto a pagar por ella. El sector no debe ignorar a toda una nueva generación que ya se ha acostumbrado a consumir sus propias -por tanto exclusivas- creaciones; se inició en la pantalla de su ordenador, convirtiéndose en productor de su ‘ocio digital’, y pronto deseará también el control sobre su espacio vital.
Junto a estas líneas vemos un ejemplo de personalización en la cocina. La propuesta es de Fagor. Altia, que así se llama esta línea, está fabricada en vidrio, lo que permite personalizar los muebles de la cocina con imágenes elegidas por el consumidor, en este caso, por el mediático cocinero Karlos Arguiñano, que para la temporada de verano de su programa diario escogió este colorido decorado (foto1). Según Arguiñano “Para sentirte bien lo importante es comer de todo un poco sin olvidarte de las frutas y verduras, por lo que me siento orgulloso de cómo ha quedado el decorado de los muebles de cocina. Hemos conseguido transmitir ese concepto en imágenes, con frescura y alegría”.
En la foto 2, el cocinero posa junto al decorado seleccionado para la recién estrenada temporada de otoño del programa ‘Karlos Arguiñano en tu cocina’; en esta ocasión ha elegido un diseño de estilo sencillo en tonos blancos y rojos con siluetas de utensilios de cocina muy divertidos.
Y es que la cocina, si ayer fue espacio cerrado y funcional, hoy ha pasado a ser una zona de estar y también de exhibición, un espacio representativo y multifuncional. En este sentido, el sector del mueble de cocina está inmerso en una reflexión sobre el concepto de vivienda flexible, capaz de evolucionar y adaptarse a los cambios. Las soluciones modulares y la personalización de los paneles son algunas de las propuestas para lograr la mutabilidad de la cocina en función de las cambiantes necesidades y preferencias de las familias con el paso de los años.
Pero la reconversión de toda una industria de larga tradición como es la del mueble en madera no es fácil y transformarse al son que marca el consumidor, en definitiva la adecuación del producto ofertado al producto demandado, es, tal vez, el punto más difícil de dominar. Incluso en el mejor de los casos. “No son pocas las empresas -explica Ferrer- que teniendo los deberes hechos como industriales, se plantean el problema de no tener claro el camino a seguir y se encuentran desorientadas; son empresas que cuentan con operarios cualificados, con acceso a las más modernas tecnologías y a las mejores materias primeras pero que se preguntan ‘¿qué debo ofrecer?’…; esto les ocurre, sobre todo, a fabricantes de mueble clásico.”
El sector en acción
Algunas actuaciones que se están llevando a cabo desde las asociaciones de fabricantes en el ámbito legislativo, para contrarrestar la tendencia iniciada hace casi una década en que la producción del sector ha venido creciendo muy tímidamente, y el hecho de que se hayan invertido las cifras de exportaciones e importaciones -estas últimas superan a las primeras-, ha sido negociar con el Ministerio de Industria la limitación de las importaciones del mobiliario tratado con barnices con disolventes, y del que contenga colas o pegamentos que no cumplan la normativa europea. Además, el sector trabaja por la introducción de maderas certificadas, en las que figura el detalle del tipo de madera, tratamientos que ha recibido, etc. El inconveniente de las maderas certificadas es su precio, que debe repercutirse en el producto final y, como asegura el secretario general de Confemadera, “cuando al consumidor le tocas el bolsillo, no siempre responde…”, y nos cuenta la anécdota de un fabricante de puertas de madera certificada, que “incrementó -explica Pons- en un 4 por ciento el PVP, y el consumidor rechazó el producto…”Otras de las estrategias que está adoptando el fabricante de mueble interior para sobrellevar el descenso de la demanda y buscar economías de escala es virar hacia el mueble de instalación, pues en una sola operación puede vender medio centenar de mesas para oficina, por ejemplo. Este hecho genera una tendencia hacia el producto ambivalente, que se adecua tanto al ámbito doméstico como al de oficina. También se consolida la tendencia de los fabricantes de interior a abordar el segmento del mueble exterior y, como consecuencia, llegan nuevos criterios y reinterpretaciones que aportan frescura a este tipo de mobiliario.
La industria del mueble ha visto cómo el consumidor particular ha ido reduciendo el presupuesto destinado al hogar y cómo, progresivamente, ha focalizado sus intereses en otro tipo de bienes o servicios, en buena parte, relacionados con el ocio. Frente a este consumidor para quien no es prioritario gastar su dinero en muebles, emerge un importante sector al que proveer: la hostelería y la restauración, que han mejorado notablemente su equipamiento en los últimos años y que hoy está realizando inversiones muy importantes en mobiliario.
La opinión de… Josep Lluscà, diseñador industrial
“Originalidad no significa extravagancia”
Mónica Daluz 15/09/2008
Ha sido vicepresidente de ADI-FAD, miembro del Consejo de Diseño de la Generalitat de Catalunya, miembro del Consejo Asesor de la Fundació BCD de Barcelona y profesor de la Escuela Eina. Con más de una veintena de premios obtenidos en todo el mundo, fue Premio Nacional de Diseño en 1990. Colabora con numerosas empresas de diversos sectores y participa en el proyecto Maestre promovido por Federmueble. Lluscà nos ha explicado su particular visión del diseño en una época en la que, con todas las tecnologías a nuestro alcance, y al contrario de lo que ocurría hace medio siglo, es más fácil fabricar que diseñar, para un consumidor hoy globalizado.

El diseño industrial es una actividad creativa que tiene como objetivo determinar las características técnicas, formales y funcionales de los objetos que produce la industria cuando su uso implica una relación directa con el hombre. Al diseñador industrial le corresponde la tarea de transformar las tecnologías disponibles en productos fabricables, en procesos que puedan ser utilizados por las personas, en formas que sean apropiadas, accesibles y útiles para los usuarios.
El diseño no sólo trata de la apariencia de los objetos, sino de cómo se utilizan, cómo se producen y cómo se comunican. También creo que el diseño debe aportar algo más que una simple dimensión visual o decorativa, debe asumir una dimensión social y ofrecer alternativas más económicas tanto desde el punto de vista del coste industrial como del ecológico.
Además, los proyectos con más éxito comercial suelen ser los que buscan, a través del diseño, prestaciones y calidad más que estilismo, aunque la estética también es un factor fundamental dentro del proceso. Es imposible atribuir a la forma, a la función, a la estética, a los materiales, a la tecnología o a la ergonomía un lugar preponderante respecto al resto de factores, porque es la suma de todos ellos la que nos ha de guiar hacia la solución óptima. He de decir que no me interesan los efectos fáciles, lo extraño porque sí; es muy fácil hacer cosas que sorprendan, pero no está tan claro que estas cosas tengan interés para los demás y sean duraderas. Originalidad no significa extravagancia. Creo en las soluciones sencillas, como garantía de elegancia, de pureza, de claridad. La claridad es siempre necesaria en la relación entre usuario y objeto para que éste, a través de su forma, sea capaz de comunicar algo: la idea que lo generó, cómo funciona, qué beneficios o prestaciones nos aporta, lo fácil, fiable y segura que será su utilización y, porqué no, placer estético…

Situando el diseño en nuestro mercado, cabe decir que la ductilidad disciplinaria que se da en el Mediterráneo, el valor que se otorga a las relaciones humanas, una calidad de vida que no se mide en términos exclusivos de eficiencia y un énfasis en la dimensión ética y estética del trabajo no mecánico, sitúan al diseño de nuestro país en una posición privilegiada y en un ejemplo a tener especialmente en cuenta en el nuevo, denso y excitante escenario socio cultural y político que nos rodea
Lluscà nos habla del programa Vektor
“El concepto básico fue el de integrar en un elemento único los muebles esenciales de un despacho de dirección: mesa, ala, buc y credenza. La consecuencia lógica y buscada al eliminar ruedas y patas en buc, credenza y mesa, es la de un mueble limpio, transparente, ligero y sincero… que además facilita su mantenimiento. Cualidades que seguramente nos gustaría asociar siempre con la alta dirección de una empresa o institución. Y en la resolución del concepto hemos puesto dos opciones muy diferenciadas: estructura metálica protagonista o sustitución de ésta por muretes en madera, para corroborar una vez más que una buena idea puede y debe respaldarse con soluciones formales diferenciadas para el mercado.
La serie Vektor ha sido diseñada desde dos perspectivas diferentes, separando así las necesidades tanto funcionales como de diseño. Por un lado se creó la Serie Vektor Direccional, una serie de alta dirección con dos tipos de programa: el primero de ellos, con pedestal metálico en forma de aro y, el segundo, con pedestal en madera atamborada. Ambos programas comparten el mismo diseño de estructura interna y los armarios colgados. Los acabados van desde el nogal hasta el ébano o el roble. Por otro lado, la Serie Vektor Operativa surgió de la necesidad de crear un programa de alta gama, donde el diseño fuera el principal valor y aportara soluciones técnicas como la iluminación, la electrificación mediante top acces, o los separadores.”
Produce: Forma 5.
Año de diseño: 2007.
Año de producción: 2008.
“Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos…”
Entrevista a Pascua Ortega, interiorista
Mónica Daluz 15/09/2008
Encantador y entusiasta. Así es Pascua Ortega, un catalán afincado en Madrid, hijo de una refinada familia, que abandonó una brillantísima carrera en la banca neoyorquina hace 30 años por su verdadera vocación, la decoración de interiores. Le parece ridículo tener una casa decorada, de arriba a abajo, a la última moda. Cuentan de él que es el anfitrión perfecto. Vivió el Nueva York de Warhol, donde era invitado a todas las fiestas de la ciudad. Más de 500 casas en España y en el extranjero llevan su sello, entre ellas, la que hizo para Carmen Posadas y su marido, Mariano Rubio, frente al Teatro de la Zarzuela, en Madrid, y la de Marieta Salas y el príncipe Zourab Tchokotúa, en Mallorca. Ha decorado las embajadas de España en Washington, Estocolmo e Islamabad, en Paquistán, así como numerosos hoteles, y participa también en la restauración de muchos Paradores Nacionales. También es responsable del interiorismo del caserón de la finca Soto de Mozanaque, propiedad de Joannes Osorio y Blanca Suelves, duques de Alburquerque. Decoró las calles de Madrid con motivo de la boda del Príncipe Felipe.

¿Cuál es su particular definición de ‘espacio’?
Es mi materia prima. Manipulando un concepto abstracto como es el espacio, debes obtener una realidad que sirva para desarrollar determinadas funciones. ¡Es fantástico!
Aunque la estancia más importante de la casa es distinta para cada persona, ¿puede establecerse una escala de prioridades?
Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos… pero se trata de personalizar, de conocer la manera de vivir de cada cliente. Yo voy a sus casas y me hago una idea de su personalidad. La experiencia resulta fundamental para saber cómo viven y, con tus propuestas, de algún modo, ayudar a vivir mejor. Por ejemplo, si para la familia es importante guisar o recibir invitados, entonces la cocina cobra trascendencia sobre el resto de las estancias, de modo que desarrollo una cocina integrada en el espacio vital.
Así que les hace un montón de preguntas…
Sí, les pregunto de todo…; cada detalle cuenta.
¿Qué marca más a la hora de elegir un tipo de decoración para el hogar: el país o cultura a la que perteneces, la edad, el nivel económico, la profesión…?
Antes de decir lo que voy a hacer, meto todos los ingredientes del cliente en la batidora… Desde el elemento geográfico (no es lo mismo una casa en el campo que en la ciudad, en el sur de España o en Suiza) hasta la profesión, el nivel de vida, la edad, si le gusta recibir invitados, sus aficiones…; no tendría ningún sentido colocarle una colosal biblioteca a alguien a quien no le gusta leer…
¿Es posible hacer un perfil psicológico de una persona o una familia en función de la decoración de su hogar?
Por supuesto que es posible; lo veo todos los días… Cada detalle es indicativo de cómo es o cómo vive una familia…
Póngame algún ejemplo.
Si entras en un comedor y en primer plano te encuentras el televisor, se trata de una familia en la que no hay diálogo.
Ha dicho usted alguna vez que decorar una casa demasiado a la moda es una cursilada… ¿Cuál es el secreto para una decoración dentro de las tendencias actuales pero sin caer en la despersonalización… y en la cursilada?
Lo importante es que sea ‘tu casa’ y que no esté en contradicción con las tendencias del momento; beber de ellas y, así, tener un hogar que yo llamo actualizado. Pero el orden debe ser siempre ese, no al revés. No es lo mismo un estilo minimalista en una casa junto al mar, que en los Alpes, donde ese look no le iría nada…
¿Cree que la tendencia minimalista está entrando en crisis? ¿Cree que es una moda pasajera?
Todo lo que es exagerado es una moda y se queda anclado en una época. Cuando decoras una casa debes tener en cuenta que ésta tiene que envejecer, no puedes decorar un hogar para una temporada…
La idea de devolver a la cocina su antiguo protagonismo, de convertirla de nuevo en el corazón del hogar, ha sido interpretada por el interiorista Pascua Ortega, en colaboración con la marca De Dietrich, que presentó hace unos meses en Barcelona el concepto Living Cuisine. Ortega propone una visión de la cocina como algo vivo, un espacio armonioso, vanguardista y tecnológicamente avanzado. Se trata de una propuesta que combina tradición y vanguardia, que se aparta de los depurados extremos y recupera la solera de lo antiguo aportando la serenidad de la perdurabilidad. Los elementos como funcionalidad o modernidad son aportados por los electrodomésticos. Hemos hablado con Pascua Ortega sobre su idea del diseño y la decoración del hogar.

¿Cuál es su concepto ideal de cocina?: ¿abierta a la sala?, ¿con qué tipo de mobiliario, electrodomésticos o distribución de los elementos en el espacio…?
Depende de las circunstancias pero, en general, una cocina urbana debe integrar las funciones de comer y cocinar. Ambas funciones deben estar juntas.
Hábleme del concepto Living Cuisine
Si tienes un espacio abierto, un loft, para dos personas, es más fácil incorporar el concepto de cocina unida al salón. Jugar con esos elementos en un piso convencional para una familia con hijos, resulta más difícil pero, en cualquier caso, se trata de lograr una cocina viva, unir ambos espacios todo lo posible para evitar el aislamiento, el destierro a la cocina…
¿Hacia dónde se evolucionará? En definitiva, ¿cómo imagina usted que estarán decoradas y equipadas las cocinas en, por ejemplo, 2050?
La cocina va en función de las modas culinarias, así que va a depender de lo que se estile por entonces, ¿quién sabe si nos alimentaremos a base de pastillas…? Tendremos que adaptarnos a los nuevos usos y costumbres…
¿Qué cree que es más importante: tener gusto o estar a gusto? En fin, que si alguien tiene una ‘horterada’ de casa y está encantado con ella, ¿qué le parece a usted?
Si hay una coherencia entre la persona y la casa, cualquier decoración es lícita y la valoro positivamente.
¿Cree que hoy los gustos están demasiado uniformados o es la oferta la que está demasiado concentrada?; para entendernos, excepto los “antimasificación” convencidos y practicantes, todo el mundo tiene algo Ikea…
Pienso que la oferta media es buena y que las propuestas de este tipo de tiendas son muy mezclables, de manera que es perfectamente posible conseguir un hogar tremendamente personal partiendo de una decoración de tipo estándar y precio razonable, y luego aportar el toque personal. Todo está en función de la interpretación que cada uno hace de los distintos elementos.
¿Qué proyecto ha sido el que más dolores de cabeza le ha dado?
Cada trabajo es como un parto; sólo recuerdas lo bueno, y del dolor te olvidas…
Muy diplomático…, ¿y del que más orgulloso se siente?
Espero que del siguiente.
Buena respuesta.
Vivir la cocina
Es la estancia del hogar que más ha cambiado funcional y conceptualmente.
Dicen que hoy la cocina es el templo de la convivencia, un espacio cada vez más integrado en nuestra vida diaria. En efecto, los roles tradicionales se disuelven y se extienden las funciones, de modo que el espacio para cocinar deviene lugar para las emociones y las relaciones, pasando de estancia de soledad a estancia de convivencia. Una nueva percepción del comer y el cocinar está emergiendo en este tercer milenio donde prolifera el slowfood, al tiempo que las soluciones profesionales. Ambientes limpios, donde convergen códigos lujosos y soluciones básicas son la esencia de la nueva estética de la cocina: simplicidad inteligente.
Libertad y autenticidad son dos claves para entender los nuevos espacios para cocinar, más abiertos, más dialogantes con el resto de espacios del hogar. En una época en la que el conflicto generacional tiende a cero y la tolerancia y el diálogo son la base de la convivencia, la cocina se troca en el marco ideal para una plácida cotidianeidad.
El cuaderno de Tendencias del Hábitat propone siete tendencias
Así seremos
Mónica Daluz 15/09/2008
El Observatorio de Tendencias del Hábitat ha dedicado los últimos tres años a conocer y definir al consumidor del futuro, con el objetivo de aportar una herramienta a las empresas vinculadas directamente con el mueble, con el objetivo de incrementar su competitividad. Un equipo multidisciplinar, formado por sociólogos, psicólogos, diseñadores y economistas, entre otros profesionales, se ha aproximado al consumidor del futuro y a la concepción del hábitat desde una perspectiva global.
La propuesta, recogida en un cuaderno que acaba de ser presentado en la feria Hábitat Valencia, va más allá de la tendencia de producto, que es en sí mismo caduco, y ha investigado no sólo los hábitos y la cotidianeidad del consumidor sino que indaga en sus intereses, valores y aspiraciones, elementos que sin duda determinarán sus elecciones en la manera de vivir, el modo de habitar y los objetos de los que rodearse. El resultado de este estudio es la identificación y caracterización de siete tendencias recogidas en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 y que les ofrecemos resumidas a continuación. Sus nombres: Excessive Objects, Press Start, Home Sweet Home, Connective Space, (G)Local, Manifiesto y Green Balance.
El Observatorio de Tendencias del Hábitat es un proyecto llevado a cabo por ITC (Instituto Tecnológico de la Cerámica), Aidima (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) y Aitex (Instituto Tecnológico Textil) con el apoyo del Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (Impiva) de la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación de la Generalitat Valenciana, que tiene como objetivo mejorar la competitividad de las empresas de los sectores del hábitat a través del conocimiento y la gestión de la información. El Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 analiza los elementos que conforman el hábitat -arquitectura, interiorismo, mobiliario, recubrimientos y textil hogar-, y los relaciona con estrategias de comunicación y distribución y con el entorno sociocultural en que el hábitat está inmerso.
Placer por el exceso-Excessive Objetcs
La tendencia Excessive Objects supone una propuesta extremadamente expresiva del lujo y la exclusividad. Se generan espacios que rayan el exceso, iniciativas apasionadas e impulsivas, como formas de expresión desinhibidas y libres. Se manifiesta a través de una transrealidad en la que los lugares cotidianos se vuelven mágicos, y los espacios y objetos surrealistas y fantásticos, de un delirio rococó, con omnipresencia del detalle.

Madam Rubens, de Frank Willems, a partir de colchones de espuma realiza una serie de doblados que recubre con pintura plástica.
www.frankwillems.net
Viva la vida-Press Start
Basada en la atracción por un mundo dominado por la diversión de lo cotidiano y el placer personal, esta tendencia es capaz de provocarnos nuevas sensaciones y experiencias. Los ambientes buscan sorprender, en ocasiones, a través de la provocación y el humor.
Las manifestaciones de esta tendencia se centran en un ‘retro-collage’ -con ambientes rebosantes de estímulos y cargados de la personalidad del usuario-, en los espacios de ficción -espacios de ciencia ficción refinada donde jugar e interactuar-, y en la creatividad cotidiana.

Sofá Marcel Wanders.
Hogar: Remanso de paz-Home Sweet home
Esta tendencia se vincula íntimamente con la forma en la que habitamos y nos relacionamos dentro del hogar. Se caracteriza por un afán de hacer la vida más sencilla, natural y cómoda. El hogar se convierte así en un lugar amable que nos aporta bienestar emocional, tanto a nivel personal como social. El componente emocional y el placer personal son la clave para comprender esta búsqueda de bienestar. La tendencia se hace materia en la idea de ‘extrabland0’, con objetos que se tornan mullidos, nos envuelven y además nos cuidan, y en el concepto de ‘naturaleza bucólica’: la naturaleza entra en los hogares como un placebo generando espacios alegóricos.

Molo-softwall, del estudio de diseño Forsythe + Macallen, es un sistema plegable que permite múltiples divisiones en función de las necesidades y el espacio.
Tecnología invisible-Connective Space
Supone una perspectiva creativa que propone nuevas formas de habitar con un fuerte componente tecnológico. Busca y explora nuevos espacios para el futuro, que respondan a los cambios en el individuo y sus relaciones sociales, tanto a nivel privado como público, como consecuencia de la presencia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Es la tecnología al servicio del bienestar, imperceptible, pero funcional, y supone una exploración formal de los espacios para adaptarlos a las nuevas formas de relaciones sociales.

Prototipo Atika de casa de bajo consumo para climas mediterráneos.
Un protocolo de información comunica los elementos del cerramiento con el sistema de calefacción y aire acondicionado para optimizar los consumos de energía y el grado de bienestar ambiental en el interior. www.velux.com/atika.
Identidad.es-(G)Local
A través de esta tendencia se explora la noción de objeto como expresión de una determinada cultura. Supone una revalorización de lo hecho a mano, de aquello capaz de transmitir la cultura propia o foránea de un lugar. Los objetos y ambientes dentro de esta tendencia aportan valor creativo, imprimiendo en ellos un carácter único. (G)Local se manifiesta a través de la exploración cultural del objeto que funciona como expresión de una determinada cultura y adquiere un valor narrativo y emocional; se trata de una artesanía revisitada, una reinterpretación de la artesanía local dentro de un contexto globalizado.

Anne-Claire Petit, productos textiles con una clara alusión a la artesanía y un alto contenido emocional. www.anneclairepetit.nl
Revolución y utopía-Manifiesto
La tendencia Manifiesto supone el propio cuestionamiento del hábitat, ya que se pregunta por qué habitamos tal como lo hacemos. En este sentido es extremadamente crítica y provocadora. Actúa como un revulsivo que reacciona ante el sistema social, político y económico. Se manifiesta a través de lo imperfecto y persigue la recuperación de la función original de los objetos mediante un lenguaje honesto y sincero. Expresa protesta y reivindicación; el objeto de diseño se convierte en una pancarta en la que el mensaje domina frente a la función, y busca nuevas propuestas de habitar desde una perspectiva experimental, creativa e irónica.

Flower Chair de Mareike Gast es un asiento realizado con periódicos reciclados.
Implicados-Green Balance
Esta tendencia se caracteriza por una importante carga ética y social que se ve implícita en toda una serie de productos, proyectos y espacios propuestos con la finalidad de mejorar las condiciones de vida. En relación al reconocimiento de la responsabilidad social y medioambiental, se replantea cómo interactuamos con el entorno, con la sociedad en general y con el individuo en particular. Se manifiesta a través de una búsqueda de la sostenibilidad desde una perspectiva holística, y constituye un acercamiento creativo de la naturaleza al espacio habitable, con propuestas relacionadas con el diseño universal o inclusivo y social.

Nuevo concepto de hotel de la cadena Groupe Germain. ALT Hotels, ofrece un precio asequible sin renunciar a una óptima calidad y confort, además de minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Una de las medidas adoptadas es la incorporación de tecnología geotermal, que permitirá mantener una temperatura constante en el edificio. El primero de ellos, The Montreal Hotel, será construido en Brossard (Canadá) y está diseñado por el arquitecto Viateur Michaud. www.hotelgermain.com, www.althotels.ca.
En clave de opinión….
Hogar ‘flexible’ y experiencia emocional
Mónica Daluz 15/09/2008
La emoción está de moda. Las empresas modernas e innovadoras buscan incidir en el manto emocional de sus empleados procurando satisfacer las necesidades situadas en la cima de la pirámide de Maslow, en fin, cultivando el ‘buen rollo’.
Las marcas persiguen la creación de vínculos emocionales con su público objetivo y, para amarrarles, hurgan entre las sutilezas de las disciplinas de la comunicación. Es la cara renovada de la fidelización.
Las nuevas herramientas de la llamada web 2.0, la web democrática, seducen a utópicos y a pragmáticos porque la gran red de conocimiento resultante de la suma de las aportaciones de millones de individuos promete ser menos empírica y racional, y más acorde con la lógica de la percepción subjetiva, o lo que es lo mismo, más emocional.
Los logros más recientes de la neurociencia se están dando precisamente, en el campo de las emociones y los sentimientos. Hoy existen tecnologías que facilitan la experimentación y, en este sentido, se ha constatado en los mapas neurales la activación de zonas precisas y en intensidades distintas en función de las emociones, demostrando que éstas no sólo preceden a los sentimientos, sino que están en la base del comportamiento humano. Hoy se sabe, por ejemplo, que los índices de creatividad se reducen drásticamente con los sentimientos de tristeza y mal humor.
El ocio es más emocional que nunca, la publicidad se lleva la palma en lograr certeros impactos sobre nuestras fibras sensibles, y las tiendas deberán irse preparando para vender emociones…
Y es que todo lo llevamos al terreno de la experiencia. ‘Tener experiencias’ se ha convertido en signo de los tiempos que vivimos, y bañarnos en ellas nos hace sentir vivos.
En fin, queremos sentir. Queremos vivir. Y nuestro hogar, nuestro espacio, se convierte en nuestro pequeño universo de sensaciones. Así que lo ultimísimo en interiorismo y mobiliario es la adaptabilidad del diseño en el hogar a los estados de ánimo del individuo. Hoy podemos adaptar el ambiente a los estados de ánimo. ¿Y a la inversa?, ¿podremos, transformando los ambientes de nuestro espacio vital, lograr la emoción deseada?
Los nuevos tiempos piden a gritos soluciones para un vivir más nómada, propuestas que huyan de lo estático y aporten movilidad, flexibilidad y adaptabilidad; se trata de experimentar, en definitiva, con el concepto de ‘cambio’.
La necesidad de flexibilidad viene impuesta por una mayor exigencia del consumidor a atender con eficacia y comodidad desde las comidas rápidas y sencillas del día a día hasta sofisticadas cenas de pequeñas multitudes en las apacibles noches del fin de semana. El consumidor desea tener la posibilidad de llevar cualquier festejo a su terreno, cualquier velada imaginable al salón y al calor de su hogar.

Tapete, diseño de Nani Marquina, es una mesa auxiliar en madera lacada con serigrafía sobre base de piel y pie metálico. La pieza, desmontable con bisagras ocultas, fue Segundo Premio Feria Valencia del año 1997.
Por otro lado la estructura familiar ha mutado, en unos casos por la propia evolución de las formas de vida de las sociedades y en otros por imposición de las leyes del mercado en materia de precios de la vivienda. Antes, el padre vivía en casa del hijo; después el hijo vivía en su propia casa y el padre en el geriátrico; hoy el hijo vive, por tiempo indefinido, en casa del jovial y saludable padre, y ambos, hijo y padre, desean disfrutar de su ocio, de su libertad, de las tecnologías y de su espacio vital… Además de estos vaivenes generacionales se están produciendo otros cambios significativos en la composición del hábitat, tales como el aumento de los hogares unipersonales, de convivencias provisionales, o el incremento de autonomía residencial de las personas mayores, grupos de solteros compartiendo piso e invirtiendo colectivamente… Se está produciendo un cambio de actitud ante el hogar por parte del habitante y existen dos factores determinantes que harán evolucionar la vivienda de un modo general: la tecnología aplicada al hogar y la búsqueda de la sostenibilidad. Todo ello va a influir en la estructura y el uso que hacemos de las viviendas y en nuestro consumo de productos para el hogar. La industria del mueble deberá dar respuesta a unas necesidades que cada vez se amplían a más público, introduciendo estrategias centradas en la flexibilidad como medio para adaptarse a los cambios de las unidades del hogar, de la mentalidad de sus miembros y de situaciones económicas o coyunturales. Esta flexibilidad se orienta hacia la personalización, en la que el usuario puede definir previamente las características de la vivienda o de un producto. El reto es la adaptación continua a las situaciones cada vez más cambiantes del usuario, que busca nuevos conceptos de funcionalidad que supongan el aprovechamiento del espacio y una diversificación de usos.
En cualquier caso se hace necesario reinventar los espacios y hacerlos adecuados para la convivencia y la comunicación entre las personas, así como idear propuestas en mobiliario capaces de cubrir múltiples necesidades.
Pero la flexibilidad se extiende más allá de lo funcional, inundando la concepción íntegra del diseño de cada espacio o producto, y para ello se recurre a la combinación de elementos asociados a conceptos imperecederos con las vanguardias más arriesgadas, todo ello con el objetivo de crear nuevos clásicos. Es la huída de las modas pasajeras, y la búsqueda de las esencias inmutables de los iconos que traspasan las fronteras del tiempo.
En definitiva, flexibilidad y personalización al servicio de la emoción; es la enseña del nuevo hogar mutante.
