Química transparente

polos químicos
DOSSIER
POLOS QUÍMICOS 
Entrevistas a Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Asociación Química Empresarial de Tarragona, Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas, y Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de AIQB.

La transparencia, además de ser una propiedad física de la materia es, según la define la Real Academia, algo que “es claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad”. Y es que la química, por su particularidad de ser ciencia y sector industrial al mismo tiempo, mantiene con el ciudadano una ambivalente relación de amor-odio. Por un lado, todo es química a nuestro alrededor: basamos nuestro bienestar en rodearnos de productos que nos facilitan la vida y mejoran nuestra salud; por otro, como decía Einstein, es más difícil desintegrar un prejuicio que un átomo.
El sector químico se ha propuesto derribar los juicios preconcebidos a base de hacerse transparente, de informar, explicar y acercar su quehacer a la sociedad. Hace más de 15 años que el sector se mueve en una cultura del compromiso voluntario de conducta responsable y de convivencia activa y colaborativa con sus respectivos entornos. Y entretanto se explica a sí misma, la industria química se enfrenta a retos que puede transformar en oportunidades si cuenta con el apoyo institucional necesario: afrontar una permanente innovación al tiempo que mantenerse competitiva en los mercados internacionales es la misión de la industria química para los próximos años. Mónica Daluz / pdf

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DOSSIER POLOS QUÍMICOS

Urge invertir en innovación para mantener la competitividad

Química transparente

Mónica Daluz 11/07/2008

La transparencia, además de ser una propiedad física de la materia es, según la define la Real Academia, algo que “es claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad”. Y es que la química, por su particularidad de ser ciencia y sector industrial al mismo tiempo, mantiene con el ciudadano una ambivalente relación de amor-odio. Por un lado, todo es química a nuestro alrededor: basamos nuestro bienestar en rodearnos de productos que nos facilitan la vida y mejoran nuestra salud; por otro, como decía Einstein, es más difícil desintegrar un prejuicio que un átomo.

El sector químico se ha propuesto derribar los juicios preconcebidos a base de hacerse transparente, de informar, explicar y acercar su quehacer a la sociedad. Hace más de 15 años que el sector se mueve en una cultura del compromiso voluntario de conducta responsable y de convivencia activa y colaborativa con sus respectivos entornos. Y entretanto se explica a sí misma, la industria química se enfrenta a retos que puede transformar en oportunidades si cuenta con el apoyo institucional necesario: afrontar una permanente innovación al tiempo que mantenerse competitiva en los mercados internaciones es la misión de la industria química para los próximos años.

En este reportaje encontrarán datos sobre la marcha del sector y algunas de las tendencias de futuro, y leerán también declaraciones y entrevistas a los responsables de los polos químicos más importantes del país. Podría escribir una entradilla al uso, un puzzle de afirmaciones que permitieran al lector conocer en cuatro líneas las cifras del mercado, pero permítanme, aunque sólo sea por esta vez, quedarme con una idea más ética que económica, y es que la voluntad de estos hombres, y del sector en su totalidad, por contribuir a crear a un mundo mejor, es real. El ciudadano no sabe, y convendría que lo supera, que estamos en buenas manos…

Fachada de Laboratorios Inteman, empresa asociada a Aveq, dedicada al diseño, elaboración y comercialización de productos biológicos y químicos...

Fachada de Laboratorios Inteman, empresa asociada a Aveq, dedicada al diseño, elaboración y comercialización de productos biológicos y químicos. Los responsables de la compañía nos explican que su filosofía se basa en la cultura de la ética y la excelencia y en “la contribución al desarrollo de la sociedad adquiriendo un compromiso activo con ésta”.

La industria química en cifras

Según la Federación Empresarial de la Industria Química Española, en 2007, el valor de producción de la industria química en nuestro país (valor de los productos químicos fabricados en España en un mismo año) alcanzó los 40.062 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 3,8 por ciento en relación a 2006. Respecto a su evolución histórica, el sector acumula un crecimiento del 38 por ciento desde 2000, constituyéndose en el país europeo con mayor crecimiento entre los grandes productores. Por comunidades autónomas, Cataluña (que genera la mayor producción, con un 46 por ciento del total), Madrid, Valencia, Andalucía y País Vasco, agrupan más del 75 por ciento del total de la producción química española. Dentro de la Unión Europea, España se ha situado como quinto productor europeo con el 7,5 por ciento, debido esencialmente a su buen comportamiento desde 2000.

En lo referente ventas, en 2007 la industria química alcanzó un volumen de facturación de 48.929 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,8 por ciento sobre los 47.138 millones registrados en 2006. Estas cifras representan el 10 por ciento del total de la cifra de negocios del conjunto de la industria española y sitúan al sector químico en cuarto lugar tras los sectores de alimentación, bebidas y tabaco (18 por ciento del total), metalurgia y productos metálicos (16 por ciento), y material de transporte (15 por ciento). Así pues, la industria química aporta casi el 10 por ciento del Producto Industrial Bruto español.

En cuanto a la estructura de las empresas, destaca el hecho de que el 92 por ciento de las empresas que operan en la industria química en España, tiene menos de 100 trabajadores en plantilla y el 55 por ciento del total de empresas son micropymes, con menos de 10 empleados. El pasado año el número de empresas se redujo un 1 por ciento con respecto a 2006.

En 2007, el consumo de sustancias químicas alcanzó los 48.622 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 4,7 por ciento respecto a 2006. Este incremento supera en un punto al ritmo de crecimiento del valor de la producción. Respecto a 2000 se ha acumulado un crecimiento del consumo del 37 por ciento. Por otra parte, el consumo anual por habitante de sustancias químicas alcanzó en 2007 los 1.075 euros, un 165 por ciento más de lo que se consumía en 1980. A esta situación contribuye el hecho de que muchos sectores de la industria son consumidores del sector químico; los datos lo corroboran: más del 40 por ciento de la demanda de productos químicos en Europa proviene de otros sectores industriales, destacando el textil (6,3 por ciento) y la automoción (5,3 por ciento). Los productos de consumo absorben el 30 por ciento del total, mientras que el sector servicios, la agricultura y la construcción representan respectivamente el 16,4, el 6,4 y el 5,4 por ciento del total.

El comportamiento de la industria química en el exterior se mantiene positivo; más de la mitad de la producción española se dedica a la exportación. Las exportaciones en 2007 alcanzaron los 21.642 millones de euros, lo que supone un incremento del 9,3 por ciento respecto a 2006 y un crecimiento acumulado desde 2000, del 84 por ciento. Estos datos convierten al sector en el segundo mayor exportador de la economía, detrás de la automoción.

Distribución de la cifra de negocios industrial en España. Total en 2006 (millones de euros) y % del total. Fuente: Feique...

Distribución de la cifra de negocios industrial en España. Total en 2006 (millones de euros) y % del total. Fuente: Feique.

No todo es oro lo que reluce

La industria química es una de las más internacionales, competitivas y rentables de España y de Europa, y constituye el primer paso de la cadena de valor de diferentes sectores económicos, sin embargo, durante los últimos años, el sector ha experimentado un descenso de la participación relativa de la UE en la producción mundial y una pérdida progresiva de competitividad. Se trata de uno de los puntos flacos del sector en estos momentos; la competitividad se ve especialmente amenazada por el desarrollo de los países asiáticos, con materias primas más baratas, menores exigencias normativas y barreras comerciales activas. Ante el incremento de costes, la sobrecarga de las infraestructuras de transporte, el aumento de la presión legislativa y la excesiva burocracia, urge un marco estable y una política industrial que estimule la innovación, garantice el suministro y los precios de la energía, optimice las infraestructuras y servicios logísticos, mejore las políticas ambientales y genere condiciones favorables para consolidar y reestructurar la industria química.

Otros factores que juegan en contra de esta industria son la escasez de emprendedores y la disminución del número de estudiantes de carreras científicas. Además de la reducción de la inversión en I+D+i para el sector químico europeo, como consecuencia de la menor rentabilidad frente a otras regiones del mundo; vemos como la investigación está sufriendo una progresiva deslocalización. Los costes, los requisitos de seguridad y el tiempo necesarios para la introducción de nuevos productos en el mercado son altos en comparación con otros países. Así pues, para evitar la pérdida de cuota de merado es fundamental que el sector encuentre un equilibrio entre la investigación a largo plazo impulsada por el progreso tecnológico y la investigación a corto término demandada por el mercado.

En la imagen, detalle de las instalaciones de Sogecar, empresa asociada a Aveq, decicada al tratamiento y la gestión de residuos...

En la imagen, detalle de las instalaciones de Sogecar, empresa asociada a Aveq, decicada al tratamiento y la gestión de residuos.

La mejora de las infraestructuras es uno de los pilares del mantenimiento de la base tecnológica de obtención de procesos y productos más sostenibles y resulta, asimismo, esencial para evitar la deslocalización de la investigación, el desarrollo y la innovación. En este sentido, destaca el dato sobre financiación pública de los centros tecnológicos en España, que es del 40 por ciento, muy por debajo de la media europea. En Alemania, por ejemplo, el 67 por ciento de la financiación de estos centros es de origen público. Las fuentes del sector consultadas para la elaboración de este reportaje hacen especial hincapié en el hecho de que la inversión destinada a I+D+i es insuficiente y está por debajo de la que se dedica a otros sectores de la industria, y manifiestan su preocupación por esta circunstancia que, de mantenerse, acabará por socavar la competitividad del sector a corto plazo.

Esta cuestión irrita especialmente al sector que, después de ver cómo en las últimas décadas la industria química española ha generado una evolución hacia producciones de mayor valor añadido, teme ahora que el esfuerzo realizado se desaproveche si no se apuesta por sólidas inversiones en investigación. El camino hecho nos deja el siguiente panorama: si en 1977 la química Básica representaba el 61 por ciento del sector ahora representa el 40 por ciento, mientras que la química de la Salud ha pasado del 19 de 1977 al 26 por ciento de nuestros días, y la química para la Industria y el Consumo Final supone ya un 34 por ciento, frente al 20 de 1977.

Sí, hoy el balance es positivo, todas las cifras muestran el buen comportamiento del sector, pero para mantenerlo en el futuro no se están dando las condiciones necesarias en materia de inversión en innovación y desarrollo tecnológico. La inversión crece (en 2006 fue de 862 millones de euros, un 13 por ciento más que en 2005) pero, según fuentes representativas del sector, no lo suficiente.

Reach ¿Una oportunidad?

Aunque lo parezca, no ha sido la particular “guerra de los chefs” la que ha originado la puesta en marcha hace escasas semanas del Registro Europeo de Sustancias Químicas, que tras largos años de negociaciones fue firmado a finales de 2006. El Reach recogerá, evaluará y hará pública la información sobre las sustancias químicas que se fabrican o comercializan en la Unión Europea, y entró en funcionamiento el pasado día 1 de junio. El Reglamento obliga a la industria química europea a garantizar el uso seguro de las sustancias químicas, tanto en los ámbitos industriales como cuando están presentes en productos y artículos para usuarios profesionales y consumidores.

La información generada por los fabricantes o importadores de las sustancias químicas se debe trasmitir a lo largo de la cadena de suministro, indicando las medidas que garantizan el uso seguro para la salud y el medio ambiente. Se establecen además los correspondientes sistemas de control y de coordinación con otras normativas de protección laboral, de los consumidores y del medio ambiente.

Esta nueva normativa va a comportar, sin duda, un elevado coste para la industria europea, pues generar y procesar la información para una sola sustancia puede ascender en algunos casos a varios millones de euros. ¿Cómo compatibilizará la industria la exigencia de garantizar un elevado nivel de protección de la salud y el medio ambiente, con el aumento de su competitividad? El Observatorio del Convenio General de la Industria Química ha emitido un comunicado en el que Fia-UGT, FITEQA-CCOO y Feique han manifestado un punto de vista común sobre el Reglamento Reach, considerando que “los costes asociados a la aplicación del Reach no deben suponer un menoscabo de la competitividad de las empresas; en especial de aquellas que cuentan con menores recursos y una posición más delicada dentro del mercado, de manera más específica: las pequeñas y medianas empresas españolas. Una implementación eficaz del Reach deberá de ser aquella que garantice que a medio y largo plazo se mejora la innovación, el desarrollo de sustancias más seguras, la información, la gestión de los riesgos y la competitividad del conjunto de la industria química española.”

Las citadas organizaciones solicitan en el documento “que las administraciones competentes prevean, en sus planes de apoyo, las ayudas necesarias para informar, formar, motivar y favorecer a las pequeñas y medianas empresas y a sus trabajadores en el cumplimiento del Reach”.

Cumbre del sector

Se celebró en Punta Umbría, Huelva, el pasado 27 de mayo y tuvo como mensaje central la necesidad de garantizar que las empresas puedan competir en igualdad de condiciones con las de otros países, con legislaciones y requisitos menos exigentes. Durante el acto se dieron a conocer los trabajos y conclusiones del Observatorio Industrial del Sector Químico correspondientes a 2007. Este Observatorio tiene como misión institucionalizar de forma regular y permanente el diálogo entre las organizaciones sociales más representativas de la Industria Química española. Su principal objetivo es contribuir al desarrollo y competitividad del sector. Las organizaciones que lo componen consideran que este desarrollo industrial competitivo es la mejor herramienta para garantizar y mejorar las condiciones de vida y de trabajo en la industria química, y para consolidar el futuro de las empresas y sus empleados

La presentación corrió a cargo de Timoteo de la Fuente, Subdirector General de Análisis de Sectores y Medio Ambiente del Ministerio de Industria, al que siguieron los representantes de cada una de las organizaciones que participan en el Observatorio: Fernando Iturrieta, Presidente de Feique; Antonio Deusa, Secretario General de Fia-UGT; Joaquim González-Muntadas, Secretario General de FITEQA-CCOO y Emilio Pérez Picazo, Presidente de Fedit.

En su análisis de los objetivos y prioridades de la Industria Química y Básica estuvo muy presente el Reglamento Reach, reafirmándose en que los cambios derivados de la adaptación de las compañías a esta norma son una prioridad de gestión. Entre las propuestas presentadas destacaron las siguientes: Desarrollar y fomentar actividades formativas e informativas para que las empresas afectadas por el Reach conozcan las obligaciones y consecuencias derivadas del Reglamento; aumentar la vigilancia sobre el uso y tráfico de productos fitosanitarios ilegales que no cumplen los requisitos establecidos; optimizar las infraestructuras ferroviarias de uso general y la coordinación de la red española con la europea, como elemento básico para el transporte de mercancías; incentivar en los convenios colectivos la figura del Delegado de Medio Ambiente, e impulsar el cumplimiento de las medidas de prevención y gestión de los riesgos ambientales recomendadas en las Fichas de Datos de Seguridad y en los escenarios de exposición previstos en el Reach.

Responsabilidad sobradamente demostrada

La industria química es líder en protección del medio ambiente y uno de los sectores que más esfuerzos dedica a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, con la participación en el programa voluntario transnacional Compromiso de Progreso. Con respecto al Protocolo de Kioto, el sector ha conseguido una reducción del 18 por ciento durante el período 1999-2006, y las previsiones para el año 2012 apuntan hacia una reducción en el volumen de emisiones de la industria química de alrededor del 25 por ciento. Otro dato que corrobora el esfuerzo del sector por mejorar los procesos en materia medioambiental es el número de empresas con certificaciones ambientales; en este sentido el sector químico español se sitúa en quinto lugar en empresas con certificación ISO14001 y EMAS.

Por otra parte la industria química es también líder en instalaciones de cogeneración para la generación de vapor con casi un 20 por ciento del total de la potencia española, y demás está presente en la introducción en el mercado de biocombustibles y las baterías de alta densidad permitirán un mejor aprovechamiento, almacenamiento y transporte de energías renovables como la solar, la del hidrógeno o la biomasa.

La contribución a la sociedad y la aplicación de criterios de responsabilidad social corporativa constituyen también una línea de actuación casi obligada en el sector químico. Al respecto, Antón Valero, presidente de AEQT, nos cuenta que “la principal plataforma, desde 1991, ha sido el desarrollo proactivo de la cultura del compromiso voluntario de conducta responsable por la mejora continuada en la salud laboral, la seguridad, el medio ambiente, la vertebración y la comunicación con la sociedad. Para lograrlo, se han firmado convenios con administraciones públicas y organizaciones cívicas. Además, entre los objetivos de la Asociación figura explícitamente el compromiso con la contribución al desarrollo sostenible del territorio.”

Un grupo de estudiantes de Secundaria durante su visita a las instalaciones del polo químico de Huelva

Un grupo de estudiantes de Secundaria durante su visita a las instalaciones del polo químico de Huelva.

Aula de química

El sector químico en su apuesta por acercar la química a la sociedad y despertar vocaciones, está volcado en acciones dirigidas a los estudiantes. Un ejemplo lo encontramos en los acuerdos de la AEQT con la Consejería de Educación, uno de los cuales culminó el pasado año con la puesta en marcha del Aula de Química, un proyecto financiado por la AEQT y sobre el que su presidente, Antón Valero, afirma que es una muestra “de nuestro compromiso con el crecimiento sostenible del territorio, como modelo de colaboración voluntaria que ejercemos con las administraciones públicas, y que supone un sólido paso adelante en un ámbito, como es la educación, que es considera pieza clave en el futuro del sector”.

El Aula va dirigida a alumnos de 12 a 18 años, y es una actividad didáctica para que se introduzcan en el mundo de la química. El trabajo de campo se realiza en grupos y consiste en un día completo dedicado al estudio de la industria de este sector en el polo de Tarragona.

Además del trabajo que los estudiantes desarrollan en esta aula interactiva, el programa se puede complementar con una visita a una industria.

Anualmente pasan por el Campo de Aprendizaje alrededor de 30.000 escolares de las comarcas de Cataluña y se prevé de experimenten el Aula Química durante este primer curso unos 3.000 estudiantes.

Los objetivos del Aula son facilitar a los centros el descubrimiento y el estudio de un medio urbano en continuo cambio y desarrollo por medio de recursos y técnicas pedagógicas activas, y mostrar a los alumnos la importancia y la necesidad de las relaciones y la interdependencia de la ciudad con su territorio.

En el mismo sentido se manifiesta el secretario general de Aveq, Luis Blanco, quien nos explica que la “RSC es poco más que una denominación afortunada de una sistemática que la industria química llevaba muchos años cumpliendo. Ya lo apuntaba el propio nombre de ‘Compromiso de Progreso’ en su denominación original en inglés (Responsible Care) y la iniciativa data de 1989, nada menos. Casi desde su adopción en España, Aveq-Kimika ha trabajado intensamente en apoyar a las empresas hacia la consecución de los objetivos de Compromiso de Progreso… aunque esos objetivos casi se podrían resumir en uno sólo: que la industria sea un vecino y conciudadano apreciado y querido por la sociedad”.

El Grupo Ence, fabricante de celulosa, instalado en el polígono químico de Huelva celebra anualmente el Día Forestal Mundial...

El Grupo Ence, fabricante de celulosa, instalado en el polígono químico de Huelva celebra anualmente el Día Forestal Mundial, con esta iniciativa busca la sensibilización ambiental y la educación en valores. De las actividades realizadas durante la jornada, algunas de las preferidas por los más pequeños fueron el concurso de dibujo y el de fotografía. Se celebró el pasado 13 de marzo.

Para Gerardo Rojas, presidente de AIQB, “en el sector existe un segundo nivel de convivencia con el entorno, que va más allá de pagar a proveedores y empleados; desde la Asociación se llevan a cabo programas de actividades para el fomento de la cultura y el deporte, de ayuda a universidades, se colabora en trabajos de investigación, se organizan conferencias… Se invierte mucho dinero en ese tipo de actividades.”

Las asociaciones de los polos químicos están volcadas en esa misión de hacerse transparentes y mezclarse con la sociedad, de explicar que la química es parte de nosotros, que su actividad esta unida a nuestras vidas y a nuestro desarrollo y que las empresas del sector tienen una firme voluntad de mejora de la sociedad. Entre las actividades llevadas a cabo por las distintas agrupaciones cabe citar las realizadas por la AEQT, como la participación en la Semana de la Ciencia, la colaboración con distintos departamentos de la Generalitat, como Medio Ambiente o Educación, para la realización del Forum de Trabajos de Investigación y Créditos de Síntesis, con el Aula Química, o acuerdos con el Colegio de Periodistas a través de un convenio para formación, etc. Otras actividades llevadas a cabo por esta asociación nos las explica su presidente: “Dentro de nuestra participación en la sociedad -explica Valero- cabe mencionar acciones como la colaboración con la Cámara de Comercio, con la Autoridad Portuaria, nuestro apoyo al proyecto de Tarragona 2016 para que la ciudad pueda ser la capital cultural europea, la integración en el Parque Tecnológico o la adhesión a la plataforma europea FERRMED”.

OPINIÓN

“El polo petroquímico de Tarragona está muy bien posicionado para competir globalmente”

Entrevista a Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona

Mónica Daluz 11/07/2008

Antón Valero es Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona, una entidad constituida en 1977 con el objetivo de representar al conjunto del sector químico, defender los intereses de las compañías asociadas, coordinar las acciones empresariales y, según apunta Valero, “hacer que los ciudadanos conozcan los usos y aplicaciones que tienen los productos que se fabrican con las materias primas que salen de sus empresas para comenzar a cambiar la percepción de la sociedad”.

Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona

Antón Valero, Presidente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona.

Vayamos directamente al grano, ¿por qué el polo de Tarragona es tan activo y exitoso; el primero del Estado? En fin, ¿qué tienen ustedes que no tengan los demás…?

El emplazamiento estratégico de Tarragona y su puerto, en el área del arco mediterráneo y el sur de Europa, es un factor importante, además del hecho de que el polígono de Tarragona es líder en producción de etileno en el sur de Europa y Mediterráneo y en producción global en todo el país. Esto obliga a un trabajo continuo para defender la competitividad, las inversiones, tener líneas abiertas de innovación, mantener políticas de responsabilidad social y ser eficientes en los procesos y criterios de sostenibilidad. El esfuerzo para mantenerse en esta posición es constante y continuado. Además, la Universidad y el Instituto Catalán de Investigación Química complementan muy bien el complejo, y lo que seguro no tienen otros es el entorno de una ciudad como Tarragona, Patrimonio Mundial.

¿Cuál ha sido la evolución de este polo petroquímico en los últimos años?

Los cambios son progresivos y responden justamente al proceso de adaptación constante a las innovaciones tecnológicas, que se incorporan para mejorar procesos, y a las demandas. El polo petroquímico de Tarragona está muy bien posicionado para competir globalmente, ya que exporta una gran parte de sus productos fuera de las fronteras nacionales. En cuanto a los recursos humanos, contamos en la ciudad con una escuela de Ingeniería Química, una Facultad de Química y centros de estudios de Formación Profesional de donde salen muy buenos técnicos.

Estamos pendientes de conocer el análisis y las previsiones de Feique para comprender las claves de la coyuntura económica y del sector que puedan ayudarnos a orientar mejor nuestra acción. El precio del crudo, el del dinero, las crisis hipotecarias, la contención de la demanda, etc. constituyen el preámbulo de un cambio de ciclo no sólo económico.

Al margen de las macrocifras socioeconómicas, no debe olvidarse también el valor añadido de toda la actividad que se enmarca en la Responsabilidad Social que realizan tanto las empresas afiliadas como la propia AEQT.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra “química” a la desnaturalización, incluso a lo insalubre. ¿Qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

No debe olvidarse que los estereotipos son muy difíciles de erradicar y cambiar. Un elemento que contribuye a esta percepción y a fijar esta imagen es el desconocimiento, y por ello trabajamos para cambiar estos sobre la base de la transparencia informativa. La experiencia nos indica que después de una visita a cualquiera de nuestras empresas, ver las instalaciones y la manera de trabajar, las personas varían la percepción que tiene de la industria y mejora sustancialmente su opinión al respecto. Y cada año son 10.000 las personas que visitan una química.

Como herramientas para lograrlo disponemos de un Aula Química, un Premio de Investigación en Química y un Forum de Trabajos para alumnos de secundaria, y la existencia de Paneles Públicos para interactuar con la sociedad.

Nuestro objetivo debe ser que los ciudadanos conozcan los usos y aplicaciones que tienen los productos que se fabrican con las materias primas que salen de nuestras empresas para comenzar a cambiar la percepción de la sociedad.

Tema importante, en el que existe una enorme sensibilidad en los últimos tiempos, es en la protección del medio ambiente; ¿cómo abordan ustedes tal sensibilidad y responsabilidad?

Ya desde 1992, en el marco del cumplimiento del Compromiso de Progreso, nuestra colaboración con la Generalitat permitió desplegar la Red de Vigilancia de Calidad Ambiental; en 1995, en colaboración con la Universidad, desarrollamos manuales de autodiagnóstico ambiental, que eran procedimientos de lo que más tarde fue la norma ISO 14.000.

Un ejemplo reciente lo constituye el Convenio Marco con el Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat, para adaptar la legislación catalana a los parámetros más exigentes de las directivas europeas y mejorar constantemente en los vectores ambientales de agua, aire, residuos y suelos.

En el sector del comercio dicen que un buen servicio posventa ante una reclamación es uno de los elementos que más fideliza al cliente. En el caso de las industrias químicas, la gestión de las incidencias que tengan efectos sobre la población también constituye una cuestión clave ¿Cómo contemplan ustedes este asunto?

En primer lugar la prevención, ya desde el diseño tecnológico de las instalaciones, los procesos productivos, la formación de trabajadores y la información a la sociedad marcan la pauta.

Cuando se registran incidentes, existe un protocolo de comunicación con Protección Civil y la sociedad del entorno más directo, además de la información a los medios de comunicación con los que existe una relación directa y fluida. Finalmente, la información con los medios propios: a través del web, del boletín semanal de la Asociación, mediante reuniones con las Asociaciones de Vecinos, etc.

¿Está afectando la crisis generalizada a la marcha de la actividad de las industrias del polígono?

Estamos trabajando para que esto no se produzca. Lo que queremos es que el polígono petroquímico tenga identidad propia, para garantizar el futuro de Tarragona y creemos que este elemento puede ser la I+D. Incorporando la investigación como distintivo contribuiremos al desarrollo sostenible del territorio.

¿Cuáles son las líneas de actuación de la Asociación para los próximos años?

Las prioridades son las que siempre ha tenido la AEQT, asegurar la competitividad global del polo petroquímico contribuyendo al desarrollo sostenible del territorio. Potenciaremos las distintas comisiones de trabajo que hay en la AEQT y seguiremos interaccionando, como hasta ahora, con la sociedad.

OPINIÓN

“El incremento en la esperanza y calidad de vida en occidente es gracias a la química”

Entrevista a Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas

Mónica Daluz 11/07/2008

El ciudadano de a pie suele asociar la palabra “química” a la desnaturalización y a lo insalubre. Para paliar este efecto, Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas, propone “la transparencia activa”. “Hay que explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma”, explica.

Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas

Luis Blanco, Secretario General de la Asociación Vizcaína de Empresas Químicas.

¿Cuáles son las claves de la buena marcha del polo de Vizcaya?

En primer lugar quizás convenga aclarar que la industria química en el País Vasco es mucho más que el polo del Puerto de Bilbao, que siendo importante, no es el único emplazamiento químico de nuestra comunidad.

Aunque, precisamente entre las empresas situadas alrededor del puerto contamos con empresas de tamaño considerable, el perfil de las empresas que forman la Asociación Vasca de Empresas Químicas (AVEQ-KIMIKA) es más bien de empresas medianas y pequeñas, de subsectores muy diversos y que cuentan con profesionales y técnicos muy preparados.

Esas tres características son las que le dan tanto dinamismo a la asociación: un número considerable de empresas con necesidad e interés en colaborar con otras empresas.

¿Cuál ha sido la evolución del sector químico vasco en los últimos años?

El País Vasco, y especialmente Vizcaya, ha sido una zona de industrialización muy temprana en la historia española.

Es posible afirmar que la moderna industria química española nació en Bilbao en 1872 con la fundación por parte de Alfred Nobel de la fábrica de dinamita de Galdacano. A partir de ahí, y asociada a los grandes sectores industriales clientes que se iban creando en el territorio, la industria química fue surgiendo de forma más o menos dispersa, por ejemplo, química auxiliar de la fundición en Vizcaya o auxiliar del sector papelero en Guipúzcoa.

Esa función auxiliar provoca que cada subsector evolucione parejo a sus empresas cliente. Toda la química asociada a la construcción ha marcado cifras récord hasta este último año y ahora habrá que seguir atentos a su evolución.

Los sectores petroquímico y de fabricación de primeras materias plásticas han sufrido los constantes incrementos de los precios de sus materias primas y las dificultades de repercutir dichas subidas en sus productos en sectores como automoción o electrodomésticos de línea blanca.

Y existe un riesgo general debido a la presión urbanística contra las instalaciones: plantas instaladas en fechas tan lejanas como 1914 o 1946, en la margen izquierda del Nervión por ejemplo, que con el devenir histórico han sido paulatinamente rodeadas por viviendas y que sufren una fuerte presión para abandonar sus ubicaciones.

Vamos con las cifras. ¿Puede comentar los datos más significativos en materia de inversión, producción y exportación que ha generado el sector químico vasco en su conjunto?

Estamos hablando de algo más de 17.000 trabajadores con una facturación en 2007 que alcanzó algo más de 10.000 millones de euros. Es el primer sector exportador de la Comunidad Autónoma Vasca con casi 3.000 millones de euros (un 17 por ciento de la exportación de toda la industria vasca) y unas compras en el exterior de unos 2.600 millones. Es el líder absoluto en el sector químico vasco en certificaciones medioambientales y en cifras de seguridad.

Sin embargo, las cifras de inversión en general, siendo bastante buenas, no han sido tan elevadas como las del conjunto de la industria vasca. El incremento de la inversión de toda la industria en el País Vasco ha sido muy elevado en los últimos 8 años, sin embargo, en el sector químico, esa evolución ha sido bastante más plana.

Y hay un factor especialmente preocupante: La inversión en I+D+i entre 2000 y 2005 del total de sectores de la industria vasca se ha incrementado en casi un 51 por ciento, alcanzando en 2006 algo más de 721 millones de euros. Sin embargo, en ese mismo período la evolución en nuestro sector ha sido de un incremento del 21,18 por ciento, pasando de ser el segundo sector de la industria vasca en este ámbito (tras el sector de material de transporte) a rezagarse en quinto lugar.

Entremos ahora en la “trastienda” de esas cifras, en el valor añadido de los productos que se fabrican y del peso que tiene la investigación el desarrollo y la innovación como sostén y como motor de la salud del sector químico del País Vasco. ¿Puede analizar este extremo?

Las cifras de valor añadido, casi 1.700 millones de euros en 2007, son considerables, pues aunque hay todavía en el sector empresas de productos básicos con escasos márgenes, cada vez hay empresas de productos muy especializados y elevado valor añadido.

En este aspecto, es significativa la constante evolución al alza del ratio de ‘valor añadido por empleado’, pues a esa especialización en los productos se unen inversiones en automatización de procesos, incluso en sectores básicos, que permiten una positiva evolución de los costes.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra química a la desnaturalización, incluso a lo insalubre ¿qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

Esta cuestión es para mí casi una obsesión personal. Debido a mi formación jurídica, al iniciar mi carrera profesional en el sector, los técnicos me fueron descubriendo cuestiones fundamentales que los ciudadanos “de a pie” no nos planteamos.

Cuando en algún foro afirmo con rotundidad que el incremento en la esperanza y calidad de vida en el mundo occidental es gracias a la química, una gran parte del auditorio me mira con extrañeza, pero una vez que lo explicas, hablas del tratamiento del agua, del incremento de las cosechas gracias a los fertilizantes y los plaguicidas, hablas de la conservación de los alimentos y la refrigeración, cuando explicas todos esos pequeños milagros todo el mundo, al menos, reflexiona sobre ellos.

Ese es el gran reto social de la química explicar de forma sencilla que sin ella nuestra vida sería inmensamente más corta y mucho más penosa.

¿Cree que las empresas químicas se ven obligadas a estar en permanente lavado de imagen para contrarrestar esa percepción? Si nos fijamos en los spots de televisión, en ellos se apela a lo emocional, al bienestar, a la salud…., buscando ofrecer una imagen muy endulzada. ¿Cómo valora esta tendencia del “marketing químico”?

La industria química como tal tiene un grave problema de “marketing” y es la gran distancia que hay desde sus productos hasta los consumidores finales. No necesita de publicidad en medios de masas para su labor comercial.

Yo creo que la solución no está tanto en la publicidad, ni si quiera en la información mediante artículos divulgativos (aunque éstos nunca vienen mal) yo creo que es una cuestión de transparencia activa, es decir, explicar de forma sencilla y accesible cómo se refleja en la vida diaria nuestro trabajo y cómo lo hacemos, sin quitar ni añadir una coma.

Para esa labor creo que una herramienta esencial es Compromiso de Progreso, pues da una sistemática de comunicación muy positiva y que favorece el avance constante.

¿Cómo abordan ustedes la cuestión de la responsabilidad medioambiental?

Cuando comencé mi labor de dirección en Aveq-Kimika allá por 1997, planteé, como primer proyecto que debíamos abordar, la realización de actividades encaminadas a la concienciación medioambiental. La Junta me contestó que esas actividades no eran ya necesarias, ya estaban hechas, y tenían razón.

A partir de ahí las empresas necesitan herramientas y seguridad jurídica. Y los avances son constantes y evidentes.

¿Cómo contemplan la gestión de los posibles incidentes en sus plantas?

La Asociación tiene un área de trabajo específica, denominada “Comunicación”, cuya labor definimos como “cumplimentar el derecho a conocer que tienen las comunidades y vecinos que rodean nuestras plantas”. Ése es el trabajo al que dedicamos más tiempo.

¿Qué cree que deberían hacer otras comunidades o ciudades españolas para revitalizar su industria química?

La industria, no sólo la química, necesita de unas determinadas condiciones que deben favorecer las autoridades públicas, es lo que nosotros llamamos dar las condiciones para crear un “país competitivo”. Pero entre ellas yo destacaría el contar con un urbanismo adecuado. Con accesos a infraestructuras de transporte y con la seguridad de que las distancias de seguridad serán respetadas.

¿Está afectando la crisis generalizada a la marcha de la actividad de las industrias del sector?

Sobre todo por la incertidumbre. Estamos muy atentos a la evolución de las cifras. El primer trimestre del año no ha sido malo pero habrá que seguir atentos.

Para finalizar, ¿puede explicarnos cuáles son las líneas de actuación de la Asociación para los próximos años?

Seguiremos en la misma línea que hasta ahora. Seguimos pensando que la mejor ayuda que podemos prestar a las empresas es ahorrarles tiempo en su trabajo. Para eso están diseñados todos nuestros servicios

En clave humana

¿Cuál diría que ha sido su “toque personal”, su aportación desde que asumió la dirección de la Asociación?

Quizás aportar una visión jurídica a los problemas de la industria que, en muchas ocasiones, derivan de la constante necesidad de adaptarse a los continuos cambios en la normativa.

¿Qué es lo más importante que le aporta su tarea en la dirección de la Asociación?

En una ocasión un pequeño empresario, con 12 trabajadores de plantilla, me dijo que estaba pensando en dejarlo porque la sistemática de la gestión de la normativa era demasiado compleja para una empresa tan pequeña.

Se apuntó a Aveq-Kimika y hoy tiene más de 30 trabajadores y ha abierto dos delegaciones en otras comunidades autónomas.

Su agradecimiento y su confianza es para mí una enorme satisfacción.

¿Qué es lo que más le gusta de su día a día al frente de la Asociación?

Ayudar a pequeñas empresas a seguir creando riqueza y empleo en excelentes condiciones ambientales y de seguridad.

¿Y lo que menos?

La sensación de que la sociedad y algunas autoridades no quieren a la industria. No aprecian la riqueza que aporta, la calidad del empleo, las ventajas que supone para una comunidad, y prefieren un centro comercial, que además es mucho peor para el medio ambiente pues sólo se puede acceder a él en coche…

¿Qué le gusta hacer en su tiempo de ocio?

El poco tiempo que me queda intento dedicarlo a estar con mi familia, a cosas tan sencillas como ir a la compra.

Hobbies, a los que no dedico demasiado tiempo la verdad, como la lectura, escribir, sobre todo cuentos, la informática, planificar y programar aplicaciones en el ordenador en Windows… pero cada vez menos.

Dígame cuál es su mayor virtud

Creo que tengo una gran capacidad empática, de ponerme en el lugar del otro.

¿Y su mayor defecto?

Mi familia diría que demasiado tiempo dedicado al trabajo… y seguramente tienen razón.

Un deseo…

El Desarrollo Sostenible. Que seamos capaces de asegurar nuestras propias necesidades y compatibilizarlas con que las generaciones futuras hagan lo mismo, teniendo una especial atención con los más desfavorecidos.

ACTUALIDAD

Entrevista a Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de Huelva AIQB

El 10% del empleo directo e indirecto de la provincia de Huelva lo genera la industria química

Mónica Daluz 11/07/2008

Gerardo Rojas, Presidente de la Asociación de Industrias Químicas y Básicas de Huelva AIQB asegura que las industrias del sector químico tienen una gran estabilidad, en momentos de grandes crisis y vaivenes. “La química siempre mantiene su perfil y un comportamiento positivo. Son industrias que no producen grandes márgenes pero que tienen una larga vida y son sumamente competitivas tecnológicamente”, afirma Rojas.

Gerardo Rojas, Presidente de AIQB

Gerardo Rojas, Presidente de AIQB.

Hábleme de la evolución de este polo químico en los últimos años, del valor añadido de los productos que se fabrican en la actualidad y del peso que tiene la investigación, el desarrollo y la innovación como sostén y como motor de la salud del polígono químico de Huelva.

Todas las industrias ubicadas en el polo pertenecen a grupos que tienen su central en otros países o bien en otras comunidades y es allí donde se encuentran los centros de I+D que dan lugar a grandes cambios tecnológicos, aunque en las fábricas se llevan a cabo trabajos de investigación en colaboración con universidades. Lo que sí ocurre es que los desarrollos llevados a cabo por los centros de origen se incorporan a las industrias del polo, sobre todo en tema de automatizaciones, en aplicaciones y en la minimización de impactos ambientales.

Por las características del sector químico, estas industrias tienen una gran estabilidad, en momentos de grandes crisis y vaivenes, la química siempre mantiene su perfil y un comportamiento positivo; son industrias que no producen grandes márgenes pero que tienen una larga vida y son sumamente competitivas tecnológicamente. En este sentido, plantas químicas que fueron instaladas en los 80 hoy mantienen producciones similares en cuanto a tipo de producto. Las empresas que forman parte de este polo se dedican a la producción de química básica, es decir, la primera generación de productos químicos, que después serán aplicados a productos intermedios o a la química fina que fabrica productos de uso directo, básicamente farmacia y cosmética.

Tenemos otras industrias incluidas, por una cuestión de clasificación legal, en epígrafes como metalurgia, pasta de papel o refino de petróleo. Pero, en realidad es química básica, que es la producción más significativa en el conjunto del polo. En los últimos años hemos experimentado un gran crecimiento en energía (para venderla a través de la red), y hoy ésta ocupa un porcentaje significativo de la producción del polo.

Por otro lado, y como dato que ilustra la importancia del sector en nuestra provincia, en la actualidad, el 10 por ciento del empleo de la provincia de Huelva, tanto el directo, como el indirecto, así como el inducido, lo genera la industria química.

Desgraciadamente, el ciudadano suele asociar la palabra química a la desnaturalización, incluso a lo insalubre ¿qué cree que puede hacerse para desterrar ese recelo, esa visión negativa de la industria química?

Con la industria química al ciudadano le ocurre algo parecido a lo que le ocurre con la aviación. La aviación es una actividad humana que el ciudadano considera arriesgada, hay gente que incluso se niega a viajar en avión… La percepción que se tiene es la del accidente. Se trata de una cuestión emocional, el miedo es una emoción no racional; entretanto, la estadística demuestra que la forma más segura de viajar es el avión… La industria química no se puede permitir el lujo de perder el control de sus procesos y hoy, estadísticamente, una industria química es más segura que estar en casa. El nivel de protección, los protocolos, la formación del personal y la disciplina, son tales que hacen de ella una de las actividades más seguras. Por supuesto, siempre hay un riesgo.

¿Cree que las empresas químicas se ven obligadas a estar en permanente lavado de imagen para contrarrestar esa percepción?

Si la pregunta es si la industria contamina, la respuesta es sí. Tiene un volumen importante de agentes contaminantes, pero lo que hay que observar es que estén perfectamente regulados y que sean los permitidos. La normativa vigente considera admisible un grado de contaminación por parte del sector químico como contraprestación a lo que de él obtenemos.

En clave humana

¿Cuál diría que ha sido su “toque personal”, su aportación, desde que asumió la presidencia de la Asociación?

Introducir el debate; preguntar y escuchar. Pronunciarme con un enfoque didáctico, que tal vez aburra…, pero pretendo ser un presidente didáctico, que se me pueda cuestionar, soy poco protocolario en mis relaciones con el entorno.

¿Qué es lo más importante que le aporta su tarea en la presidencia de la Asociación?

He organizado mi vida en esta última fase en torno a la voluntad de poner un crisol de experiencias, una amalgama variopinta de conocimientos y vivencias al servicio de la comunidad. Es una tarea amena, que me permite relacionarme, que tiene un toque de humanismo… También es tremendamente estresante, pero me divierte.

¿Qué es lo que menos le gusta de su día a día al frente de la Asociación?

Los dogmas y sectarismos, la gente que tiene boca y no oreja…

¿Qué le gusta hacer en su tiempo de ocio?

Mis dos aficiones, que practico cuando tengo tiempo…, la música, la guitarra concretamente, y el ciclismo.

Dígame cuál es su mayor virtud

Ser un “todoterreno”

¿ Y su mayor defecto?

Me entusiasmo pronto y en exceso, sin pararme, en ocasiones, a valorar y reflexionar.

Un deseo…

Que la gente pierda el miedo a preguntar para crear sus propios juicios sobre las cosas, que desaparezca la cultura del eslogan. Esta sociedad es víctima del eslogan y hay que fomentar el ejercicio de la crítica racional. El ciudadano debe elaborar su propia opinión.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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