Entrevista a Olga Melero, jefa del departamento de Desarrollo Comercial de Ionisos Ibérica

Olga Melero Ionisios Ibérica
“El
cliente puede disponer de sus productos esterilizados nada más ser tratados, sin cuarentenas ni tiempos de espera”

Una de las opciones de la industria farmacéutica a la hora de abordar el proceso de esterilización de sus productos es el método de esterilización por radiación ionizante. Nos acercamos a esta tecnología de la mano de Olga Melero, responsable del departamento de Desarrollo Comercial del Grupo Ionisos, proveedor de la industria farmacéutica, entre otros sectores.
¿En qué principios se fundamenta la esterilización por irradiación y qué tipos de plantas comerciales existen actualmente?
El principio en el que se fundamentan las tecnologías de la irradiación se basa en la alteración química de las moléculas biológicas, lo que a su vez produce cambios en el metabolismo de los microorganismos que acaban provocando su destrucción. La esterilización se produce al verse modificadas las cadenas de ADN del microorganismo por la acción de la radiación. Estas modificaciones hacen que los microorganismos que las sufren sean inviables, consiguiéndose así la desaparición de bacterias, mohos, levaduras y virus.
Existen varias fuentes capaces de generar radiaciones ionizantes y en función de estas fuentes se definen las plantas. Una fuente serían los rayos gamma, procedentes de los radionúclidos 60Co o 137Cs; de los dos radioisótopos potencialmente útiles, 60Co y 137Cs, solamente el primero suele utilizarse en la actualidad en procesos de escala industrial. Las plantas que utilizan este tipo de fuente natural se denominan plantas gamma. Otra fuente es la de los rayos X, generados por equipos que emiten radiación a energías menores o iguales a 5 MeV. Y en tercer lugar, los electrones, con energías iguales o inferiores a 10 MeV, generados en equipos especiales utilizados desde los años 50. En este caso, las plantas se denominan plantas beta o de electrones.
¿Qué fuente de radiación utilizan ustedes?

Nosotros utilizamos electrones de alta energía (radiación beta) como fuente de radiación. Se trata de un método físico de esterilización que utiliza únicamente energía eléctrica para obtener el agente esterilizante, por lo que no necesita el uso de productos químicos, ni altas temperaturas para tal fin. Esta tecnología inactiva los microorganismos, impidiendo su reproducción, además, con ella el cliente puede disponer de sus productos esterilizados nada más ser tratados, sin cuarentenas, ni tiempos de espera. Mónica Daluz
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ENTREVISTA

“El cliente puede disponer de sus productos esterilizados nada más ser tratados, sin cuarentenas ni tiempos de espera”

Entrevista a Olga Melero, jefa del departamento de Desarrollo Comercial de Ionisos Ibérica

Mónica Daluz
17/02/2017

Una de las opciones de la industria farmacéutica a la hora de abordar el proceso de esterilización de sus productos es el método de esterilización por radiación ionizante. Nos acercamos a esta tecnología de la mano de Olga Melero, responsable del departamento de Desarrollo Comercial del Grupo Ionisos, proveedor de la industria farmacéutica, entre otros sectores.

Olga Melero, jefa del departamento de Desarrollo Comercial de Ionisos Ibérica

Olga Melero, jefa del departamento de Desarrollo Comercial de Ionisos Ibérica.

¿En qué principios se fundamenta la esterilización por irradiación y qué tipos de plantas comerciales existen actualmente?

El principio en el que se fundamentan las tecnologías de la irradiación se basa en la alteración química de las moléculas biológicas, lo que a su vez produce cambios en el metabolismo de los microorganismos que acaban provocando su destrucción. La esterilización se produce al verse modificadas las cadenas de ADN del microorganismo por la acción de la radiación. Estas modificaciones hacen que los microorganismos que las sufren sean inviables, consiguiéndose así la desaparición de bacterias, mohos, levaduras y virus.

Existen varias fuentes capaces de generar radiaciones ionizantes y en función de estas fuentes se definen las plantas. Una fuente serían los rayos gamma, procedentes de los radionúclidos 60Co o 137Cs; de los dos radioisótopos potencialmente útiles, 60Co y 137Cs, solamente el primero suele utilizarse en la actualidad en procesos de escala industrial. Las plantas que utilizan este tipo de fuente natural se denominan plantas gamma. Otra fuente es la de los rayos X, generados por equipos que emiten radiación a energías menores o iguales a 5 MeV. Y en tercer lugar, los electrones, con energías iguales o inferiores a 10 MeV, generados en equipos especiales utilizados desde los años 50. En este caso, las plantas se denominan plantas beta o de electrones.

¿Qué fuente de radiación utilizan ustedes?

Nosotros utilizamos electrones de alta energía (radiación beta) como fuente de radiación. Se trata de un método físico de esterilización que utiliza únicamente energía eléctrica para obtener el agente esterilizarte, por lo que no necesita el uso de productos químicos, ni altas temperaturas para tal fin. Esta tecnología inactiva los microorganismos, impidiendo su reproducción, además, con ella el cliente puede disponer de sus productos esterilizados nada más ser tratados, sin cuarentenas, ni tiempos de espera.

Hablamos de una tecnología utilizada desde hace décadas…

Sí, la esterilización mediante radiaciones ionizantes es una tecnología que se viene utilizado desde principios del siglo XX para la esterilización de productos sanitarios. Inicialmente se desarrollaron las plantas gamma coincidiendo con la aparición de diversos radioisótopos artificiales. Tuvieron que pasar algunas décadas, hasta los años 70 concretamente, para que apareciesen los primeros equipos de electrones de alta energía con capacidad para la esterilización industrial, mediante el desarrollo de los aceleradores de radiofrecuencia. Las primeras menciones que hace la farmacopea a la esterilización por radiaciones ionizantes son relativamente recientes, de los años 80. A partir de ese momento, la irradiación pasó a ser una apreciada tecnología para la esterilización terminal de productos farmacéuticos.

¿Qué ventajas tiene la esterilización por radiación en el campo de la industria farmacéutica?

El uso de radiaciones es especialmente adecuado para la esterilización de productos farmacéuticos sólidos que presentan termo-sensibilidad. Se trata de un método de esterilización que aumenta muy poco la temperatura de los productos y eso permite tratarlos bajo condiciones controladas de temperatura. Este control es aún mayor cuando se utiliza la tecnología de haz de electrones, donde el tratamiento de esterilización se suministra en unos segundos.

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¿Qué aporta la validación microbiana del proceso sobre otros métodos?

La validación del proceso de esterilización es sencilla si la comparamos con otros métodos como son el vapor y el ETO (óxido de etileno). La validación microbiológica permite definir la dosis (kGy) de esterilización más adecuada para el producto, existiendo la posibilidad de elegir una dosis de esterilización de 25 kGy o seleccionar una dosis menor (siempre que la carga microbiana inicial del producto lo permita). Intentar reducir la dosis de esterilización empleada siempre es interesante, puesto que reducimos la dosis máxima que recibe el producto, con lo que limitamos también los posibles efectos no deseados del tratamiento (si es que existen) sobre el mismo. En la misma línea, cabe señalar que la tecnología de haz de electrones permite definir el acondicionamiento del producto más adecuado para reducir la dosis máxima suministrada, limitando aún más los posibles efectos (si existiesen) del tratamiento.

Por último, señalar que el control del proceso es muy sencillo, realizándose a través de los parámetros de irradiación que determinan la dosis suministrada al producto. Esto permite liberar paramétricamente el producto esterilizado en base a los resultados de dosis absorbida durante el tratamiento, sin necesidad de realizar ensayos de esterilidad posteriores sobre el producto.

PUBLIRREPORTAJE

Breve historia de Ionisos Ibérica

Comenzamos nuestra andadura empresarial en el año 1996, en aquel momento nos denominábamos Ionmed Esterilización y surgimos como una iniciativa de nuestro primer accionista, Enusa Industrias Avanzadas, para paliar la falta de centros industriales de esterilización mediante irradiación a terceros en nuestro país. La construcción de las instalaciones productivas en Tarancón y la obtención de los diferentes permisos para operar la planta culminaron en el año 1999. Fue a partir de ese momento cuando comenzamos a ofrecer nuestros servicios a la industria Farmacéutica y de productos sanitarios. Durante los años que siguieron, como es lógico, primó el aprendizaje en todos los aspectos del negocio; se identificaron nuevos mercados para nuestra tecnología y se mejoraron las instalaciones y los procesos.

El último hecho importante ocurrió en el 2007, año en el que fuimos adquiridos por el Grupo Ionisos, nuestro actual accionista. El Grupo Ionisos cuenta con cinco instalaciones productivas repartidas por la geografía Francesa y es el líder del mercado de la esterilización-higienización para el sector médico-farmacéutico en el sur de Europa.

Instalaciones

Las instalaciones productivas están formadas por un acelerador de electrones tipo Rhodotron y por un sistema transportador. Ambos sistemas se encuentran dentro de una celda de hormigón y constituyen el corazón de la instalación. Estos dos equipos trabajan sincronizadamente para suministrar el tratamiento de esterilización a los productos de nuestros clientes. El proceso es sencillo, los productos a esterilizar ya en su embalaje final, se colocan sobre el transportador para que este los lleve hasta la zona de tratamiento donde son expuestos al haz de electrones. Con anterioridad a las producciones rutinarias es necesario haber definido el proceso y también haber realizado la cualificación del comportamiento funcional del mismo.

La instalación se completa con un almacén de 3.000 m2, el cual está dividido físicamente en dos partes. Esta división tiene por objeto segregar el producto pendiente de ser tratado del que ya lo ha sido.

Las ventajas de pertenecer a un grupo internacional

El Grupo Ionisos es uno de los principales actores a nivel Europeo en el sector de la esterilización industrial. El Grupo cuenta, además de con la instalación de Ionisos Ibérica, con 3 plantas gamma, una planta de electrones de alta energía y una instalación de óxido de etileno (ETO), todas ellas en Francia. Formar parte de un grupo de estas características nos permite acceder a los conocimientos, tanto del mercado como de la tecnología, que ha ido acumulando durante sus más de 50 años de experiencia en el sector. También destacaría la posibilidad de contar con los recursos necesarios, tanto económicos como tecnológicos, para poner en marcha proyectos de mejora del negocio en España.

Ser parte del Grupo Ionisos también aporta ventajas a nuestros clientes. Trabajar con nosotros significa trabajar con una empresa internacional sólida, en continua expansión y técnicamente solvente, capaz de ofrecer la alternativa de esterilización que más se adapte a las necesidades del cliente.

Los retos

Nos hemos marcado como objetivo a corto plazo conseguir que la esterilización mediante haz de electrones sea un método familiar para la industria farmacéutica y veterinaria y que se convierta en una alternativa valorada dentro del abanico de métodos existentes. Concretamente, estamos participando en un número significativo de proyectos en los que están involucradas empresas farmacéuticas y que nos permiten capitalizar la autorización como laboratorio farmacéutico.

Entrevista a Jaume Carbó, director general de Expofarm

Jaume Carbó, Expofarm
“Actualmente
las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España” 

La oficina de farmacia se robotiza, y lo que años atrás constituía una inversión solo al alcance de los negocios de mayor envergadura, hoy va penetrando también en el pequeño establecimiento gracias a la diversificación de las soluciones propuestas por el mercado. Sobre estos sistemas automáticos de almacenamiento y dispensación de medicamentos hablamos con el máximo responsable de la compañía Expofarm.
Puede hacer un poco de historia desde los primeros pasos de la implantación de los robots de farmacia y cómo han contribuido ustedes a aportar soluciones a este mercado?
La robotización de una farmacia es un proceso tecnológico en el cual se instala un complejo robot que realiza la dispensación de los medicamentos mediante su petición a través del sistema de gestión de la farmacia. Este proceso puede facilitar la labor del farmacéutico en su día a día. Expofarm lleva más de 35 años aportando soluciones a las oficinas de farmacia. Desde hace más de 28 años incorporó en su catálogo equipamiento farmacéutico y desde hace 12 años los robots de farmacia. Contamos con fabricación propia y representación de algunas de las mejores marcas europeas. Desde el año 2004 representamos en España y Portugal ApostoreGmH, empresa alemana pionera en la automatización de farmacias, una de las 100 empresas más innovadoras de Alemania y elegida como ‘Mejor Partner’ por las farmacias en 2013. En 1986 Apostore creó su primer robot con sistema de pinzas, diez años después automatizó el primer hospital. En el año 2000 lanzó al mercado el primer robot de farmacia con dos brazos. En 2007 sacó el primer sistema de limpieza automatizada del robot en el modo standby. En 2011 ya disponía de más de 30 patentes. En 2013 lanzó al mercado su robot de farmacia modular. Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“Actualmente las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España”

Entrevista a Jaume Carbó, director general de Expofarm

Mónica Daluz
28/04/2017

La oficina de farmacia se robotiza y, lo que años atrás constituía una inversión solo al alcance de los negocios de mayor envergadura, hoy va penetrando también en el pequeño establecimiento gracias a la diversificación de las soluciones propuestas por el mercado. Sobre estos sistemas automáticos de almacenamiento y dispensación de medicamentos hablamos con el máximo responsable de la compañía Expofarm.

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¿Puede hacer un poco de historia desde los primeros pasos de la implantación de los robots de farmacia y cómo han contribuido ustedes a aportar soluciones a este mercado?

La robotización de una farmacia es un proceso tecnológico en el cual se instala un complejo robot que realiza la dispensación de los medicamentos mediante su petición a través del sistema de gestión de la farmacia. Este proceso puede facilitar la labor del farmacéutico en su día a día.

Expofarm lleva más de 35 años aportando soluciones a las oficinas de farmacia. Desde hace más de 28 años incorporó en su catálogo equipamiento farmacéutico y desde hace 12 años los robots de farmacia. Contamos con fabricación propia y representación de algunas de las mejores marcas europeas. Desde el año 2004 representamos en España y Portugal ApostoreGmH, empresa alemana pionera en la automatización de farmacias, una de las 100 empresas más innovadoras de Alemania y elegida como ‘Mejor Partner’ por las farmacias en 2013.

En 1986 Apostore creó su primer robot con sistema de pinzas, diez años después automatizó el primer hospital. En el año 2000 lanzó al mercado el primer robot de farmacia con dos brazos. En 2007 sacó el primer sistema de limpieza automatizada del robot en el modo standby. En 2011 ya disponía de más de 30 patentes. En 2013 lanzó al mercado su robot de farmacia modular.

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¿Cuál es el nivel de implantación de este tipo de máquina en el sector farmacéutico?, ¿ha cambiado el perfil de la oficina de farmacia que se plantea la robotización de su establecimiento?

Actualmente las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España. El mercado de la robotización está creciendo a un ritmo constante después de unos años de descenso, en que el sector ha estado muy afectado por la crisis, los recortes de la Administración y la falta o el difícil acceso a la financiación. Sin embargo, si en los inicios eran únicamente las farmacias grandes las que se planteaban la automatización de su negocio, actualmente se están sumando a este proceso farmacias medianas y pequeñas, que deciden optimizar su espacio.

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¿Cuáles son los cambios más significativos que ha experimentado esta categoría de producto?

Desde sus inicios, y por lo que a nosotros respecta, los robots Apostore utilizan el sistema de pinzas y bandejas móviles de recepción que actúan como ‘’buffer’’ permitiendo la carga del robot sin intervención de los brazos de manipulación. De este modo, la farmacia tiene garantizada la máxima flexibilidad, permitiendo la entrada de pedidos en horario comercial sin necesidad de interrupción de la dispensación. Asimismo, estos robots disponen de distintos accesorios como la tecnología VidCap que permite controlar las caducidades, Apoclean, para la limpieza automatizada del robot o la tecnología Greenline que reduce el consumo eléctrico considerablemente, entre otros.

Otra ventaja son las funciones multipick y combipick que permiten entregar varios pedidos con un solo movimiento del brazo. Por otra parte, los robots de farmacia Apostore fueron los primeros en la automatización y aceptación de cualquier tipo de producto de la farmacia a pesar de la forma que tenga. Actualmente automatizan aproximadamente el 97,5% de todos los envases existentes en las farmacias. Sus brazos pueden manipular envases de 240 x 120 x 140 mm (Lxaxa) y un peso de hasta 5 kg. Cabe destacar que también pueden ser almacenados los envases de formas irregulares o redondas.

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¿Cuáles son las características más demandadas por las oficinas de farmacia en España?

Cuando una farmacia se interesa por este tipo de robots lo hace principalmente por facilitar el trabajo y éxito de su farmacia, mejorado su rendimiento y relación con el paciente. La robotización puede facilitar en gran medida la labor de un farmacéutico en muchos aspectos del día a día, pero deben darse una serie de condiciones para que esta inversión resulte satisfactoria. Por eso, Expofarm planifica y personaliza cada instalación de robot de farmacia asesorando al farmacéutico en la elección óptima del equipo y de las alternativas de la ubicación del sistema de transporte, considerando siempre las particularidades de su farmacia, individualizamos el número y las posiciones de las salidas y el acceso al interior del equipo, siempre optimizando el espacio disponible. Debemos tener en cuenta que no todas las farmacias tienen las mismas necesidades.

Cabe mencionar que en Expofarm hemos realizado varios estudios a lo largo de los años que avalan que cualquier farmacia que goce una facturación anual aproximada de 850.000 € o superior efectúa una buena inversión al adquirir un robot de farmacia Apostore. Éste ofrece un gran abanico de ventajas al farmacéutico, desde la reducción de costes, incremento de la eficiencia en el inventario capaz de reducir el stock de un 10 a un 15%, incremento de las ventas a través de un mayor número de clientes y aumento de los márgenes de ventas gracias a las ventas adicionales debidas a una mejor atención farmacéutica a su cliente.

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¿En qué se centra la innovación desarrollada en vuestros productos?, ¿puede hablarme de las novedades más significativas?

Este año Apostore ha desarrollado ApoVision, una pantalla táctil mediante la cual el farmacéutico podrá vender sus productos OTC. Esta pantalla sustituye a las tradicionales estanterías con productos, dando una sensación de modernidad y optimizando el espacio de la farmacia. ApoVision está conectada con el robot de farmacia Apostore quien dispensa el pedido al farmacéutico. Ésta permite al farmacéutico cambiar la presentación de los productos con un simple clic y de este modo poder dedicar más tiempo a sus pacientes.

Otras de las novedades del robot de farmacia Apostore serían: las cargas automáticas de nueva generación, los lectores preparados para la lectura de códigos Datamatrix y los terminales de servicio 24 horas.

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¿Cómo vaticina que será la oficina de farmacia del futuro, pongamos…, dentro de cincuenta años?

En el futuro el robot se convertirá en una herramienta más de la farmacia, es por este motivo que seguimos invirtiendo y mejorando este producto e intentando abaratar costes; antiguamente un robot de farmacia costaba 130.000 €, hoy en día hay robots desde 85.000 €.

Estimamos que en unos 10-15 años habrá pocas farmacias sin robotizar del mismo modo que hoy encontramos pocas farmacias sin cajoneras. Seguramente, en un futuro no muy lejano dispondremos de soluciones tecnológicas que permitirán un control de los blísteres desde su creación hasta la toma por parte del paciente, facilitando el trabajo al farmacéutico y ayudando al paciente a realizar sus tomas en el momento adecuado y de forma adecuada.

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Biofarmacología: convergencia de la excelencia

Biofarmacología: convergencia de la excelencia
BIOTECNOLOGÍA
La biotecnología en farmacia

Nuevas soluciones y tratamientos y nuevas oportunidades de negocio enmarcadas en un modelo basado en el conocimiento colaborativo, ofrecen a la industria la oportunidad de diversificar sus porfolios, una industria implicada y comprometida en cada proyecto a todos los niveles. La especialización se erige en patrón de la nueva estructura empresarial biotecnológica.
El universo biotecnológico dota también a la oficina de farmacia de nuevas herramientas para la promoción de su negocio, con las que acometer con éxito la travesía desde una farmacología tradicional a la irrupción del concepto ‘biotech’.
Colaborativo, multidisciplinar, transparente, disruptivo y reticular, así es el conocimiento que se gesta de la mano del concepto de ‘convergencia’, nacido con el objetivo de explorar las posibilidades de aunar el conocimiento tecnológico con el biológico. La convergencia de disciplinas propicia nuevos circuitos en el fluir del conocimiento; son las nuevas rutas del talento, más rápidas y eficaces. Un ecosistema en el que la biotecnología tiene un papel sobresaliente. Varias décadas de desarrollo científico –fundamentalmente en los últimos 15 años– que hoy dan sus frutos, aportando nuevas oportunidades tanto terapéuticas como de negocio.
Y es que el concepto ‘biotech’ va más allá de una disciplina científica –de hecho, no lo es en sí misma. La ciencia de la biotecnología implica la participación de diversas tecnologías que pivotan en torno a, podríamos decir, la célula–, contribuyendo a un nuevo modelo de negocio en el que “el conocimiento procede de los centros de excelencia en investigación” –nos explica Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre, una de las pocas farmacéuticas españolas cotizadas en Bolsa y con actividad mayoritaria en mercados internacionales–. Mónica Daluz.
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BIOTECNOLOGÍA

La biotecnología en farmacia

Biofarmacología: convergencia de la excelencia

Mónica Daluz
07/09/2016

Nuevas soluciones y tratamientos y nuevas oportunidades de negocio enmarcadas en un modelo basado en el conocimiento colaborativo, ofrecen a la industria la oportunidad de diversificar sus porfolios, una industria implicada y comprometida en cada proyecto a todos los niveles. La especialización se erige en patrón de la nueva estructura empresarial biotecnológica. El universo biotecnológico dota también a la oficina de farmacia de nuevas herramientas para la promoción de su negocio, con las que acometer con éxito la travesía desde una farmacología tradicional a la irrupción del concepto ‘biotech’.

Colaborativo, multidisciplinar, transparente, disruptivo y reticular, así es el conocimiento que se gesta de la mano del concepto de ‘convergencia’, nacido con el objetivo de explorar las posibilidades de aunar el conocimiento tecnológico con el biológico. La convergencia de disciplinas propicia nuevos circuitos en el fluir del conocimiento; son las nuevas rutas del talento, más rápidas y eficaces. Un ecosistema en el que la biotecnología tiene un papel sobresaliente. Varias décadas de desarrollo científico –fundamentalmente en los últimos 15 años– que hoy dan sus frutos, aportando nuevas oportunidades tanto terapéuticas como de negocio. Y es que el concepto ‘biotech’ va más allá de una disciplina científica –de hecho, no lo es en sí misma. La ciencia de la biotecnología implica la participación de diversas tecnologías que pivotan en torno a, podríamos decir, la célula–, contribuyendo a un nuevo modelo de negocio en el que “el conocimiento procede de los centros de excelencia en investigación” –nos explica Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre, una de las pocas farmacéuticas españolas cotizadas en Bolsa y con actividad mayoritaria en mercados internacionales–.

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta...

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta.

La industria farmacéutica es hoy más que un partner al uso, y entra en un nuevo modelo colaborativo y focalizado en la transferencia de conocimiento, a través del acompañamiento de las startups creadas en el seno de estos centros. La industria pasa a formar parte de un proyecto común a muchos y dispares actores (universidades, centros de investigación, centros médicos y startups), siendo la propia industria farmacéutica la tractora y receptora final de buena parte de estos nuevos desarrollos. “El 60% de los productos que están en desarrollo en el mundo –refiere Amat, fundadora de su propia startup biotech– son biotecnológicos/biológicos, entre ellos, anticuerpos, proteínas, vacunas, anticoagulantes…, y la mayor parte de los nuevos productos que se están registrando son fruto de la biotecnología. En este sentido, la biotecnología y la industria farmacéutica están convergiendo; la línea que separaba estos dos mundos está cada vez más desdibujada y el sector farmacéutico está abierto a las nuevas oportunidades terapéuticas y tecnológicas que aporta la biotecnología, y las está incorporando. Hoy cada, vez más, hablamos de la biofarmacéutica”.

La prevención y el cuidado de la salud es una tendencia que abre las puertas a nuevos productos provenientes de la biotecnología...

La prevención y el cuidado de la salud es una tendencia que abre las puertas a nuevos productos provenientes de la biotecnología, como los nutracéuticos para la modulación del microbioma. Con los probióticos se logra restablecer el estado óptimo de salud.

La célula: fábrica de precisión

La propia célula (o microorganismo, si se trata de cultivos bacterianos) se convierte en el reactor donde se fabrica el producto. Este hecho marca un hito para la ciencia y para la sociedad: el nacimiento de nuevas tecnologías relacionadas con las ciencias de la vida que aportan soluciones en el ámbito, principalmente de la salud, aunque también en otros.

Amat resume así el proceso de producción biotecnológico: “Partimos de una modificación de ADN en un gen que tiene origen humano, o que se ha constituido como humano; este fragmento de ADN se inserta en un microorganismo o en una célula de mamífero, y esta célula pasa a actuar como reactor donde, cuando se divide y se reproduce, va a expresar el gen que, a su vez, expresa un monoclonal o una proteína con las características que estamos buscando. Posteriormente se recoge esta proteína (una macromolécula –las moléculas químicas son más pequeñas– de estructura tridimensional) producida por la célula”. “Los nuevos desarrollos biotecnológicos –prosigue Amat– aportan tratamientos más efectivos y nuevas soluciones que con la química actual no se habían conseguido, en el tratamiento de cánceres, enfermedades autoinmunes y muchas enfermedades huérfanas”.

Por su parte, el responsable de Servicio al Cliente de Sanofi, Ramon Bonet, también vocal de Industria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, nos habla de la diferencia entre administrar un fármaco de base química y uno de base biológica: “Antes, los medicamentos venían de una síntesis química, en el caso de los biotecnológicos, hablamos de una línea celular o de un microorganismo que los produce. Con esta tecnología se consigue una mayor precisión; es posible extraer parte del ADN y a partir de aquí construir un medicamento personalizado. Esto aún no es una realidad, pero suponemos que llegará. En la farmacia clásica, necesariamente, introducías un químico en el interior del organismo, lo cual provocaba unos efectos generalistas. Con la biotecnología vamos a buscar una determinada diana dentro del cuerpo que es la que provoca una manifestación de esta enfermedad, y puedes hacer que el medicamento que fabricas bloquee específicamente esta diana, reduciendo los efectos secundarios y, hipotéticamente, con una eficacia más alta”.

Reig Jofre se ha especializado en la estabilización de macromoléculas (para que el producto se pueda conservar a temperatura ambiente); éstas...

Reig Jofre se ha especializado en la estabilización de macromoléculas (para que el producto se pueda conservar a temperatura ambiente); éstas, por su tamaño, requieren una vía de administración inyectable. La compañía es especialista en inyectables liofilizados y líquidos estériles.

Conocimiento colaborativo: nuevo modelo de negocio

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta. Las compañías han buscado la especialización en un determinado campo, en el que se han hecho expertas, pero ha sido necesaria la suma de la excelencia, la colaboración entre empresas expertas en distintos campos para, al final de esa larga cadena de conocimiento, lograr un producto de alto valor. Una excelencia que ha crecido, precisamente, gracias a los modelos colaborativos, que permiten a las compañías ir capturando la especialización hasta convertirse en un verdadero partner estratégico. Así funciona: una patente creada en un centro de investigación puede dar lugar a la creación de una startup con la que llevar el producto al mercado de manera rápida y eficiente, y para ello es imprescindible el acompañamiento de una farmacéutica. La responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre detalla el papel de la industria en este sentido: “les aportamos conocimiento en desarrollo, estrategia regulatoria, el camino hacia la industrialización y visión de mercado. Buscamos el camino más rápido para acercar al mercado el nuevo desarrollo, les acompañamos, y con esta convergencia de conocimiento y experiencia es como creamos valor juntas”.

Otras razones de fuerza mayor han empujado a este cambio de enfoque empresarial, y es que las expectativas sobre una mejora de eficiencia productiva que debía llegar de la mano de la biotecnología, no se han cumplido. Los procesos son muy costosos, y largos los tiempos de desarrollo. Entretanto, ha crecido la presión regulatoria y también la competencia, se han reducido los márgenes, y los costes de desarrollo cada vez son más altos. Ante este panorama, a la hora de abordar un nuevo proyecto, se buscan alianzas con el objeto de ampliar la probabilidad de éxito y reducir riesgos, compartiendo la inversión y los riesgos. Sobre esta cuestión se manifiesta Asebio (Asociación Española de Bioempresas), en su último informe anual en el que recomienda “la promoción de fusiones y adquisiciones entre pymes biotech –mediante incentivos fiscales, instrumentos financieros específicos, etc.– como estrategia de consolidación del sector biotecnológico (disminución del riesgo, aumento de masa crítica y visibilidad, economías de escala, etc.)”.

En cualquier caso, la integración de perspectivas y enfoques de disciplinas científicas y tecnológicas históricamente distintas (tal como define el concepto de ‘convergencia’ el informe publicado el pasado mes de junio por el MIT –Instituto Tecnológico de Massachusetts–: Convergencia: El Futuro de la Salud), genera una cadena de mejora ‘contagiosa’ y exponencial. En el caso de la biotecnología, recordemos que ésta no se limita al ámbito biológico, y puede incluir, por ejemplo, el trabajo con moléculas procedentes de la formulación clásica, o nuevas tecnologías para hacer la inyectabilidad más fácil para el paciente, una necesidad surgida dado el mayor tamaño de las moléculas biológicas.

Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre

Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre.

¿Por qué son más caros los productos de base biológica?

Porque el proceso de fabricación es más costoso debido a que los procesos de producción son más largos; no todas las células crecen igual en 50 litros que en mil litros, de manera que hay que adaptar el tamaño del lote.

¿Por qué no hay genéricos en biotecnología?

Porque no se puede garantizar que el biosimilar sea idéntico al original, pues el producto obtenido de una base biológica, a pesar de los procesos de purificación, contiene infinidad de proteínas, lípidos y otras sustancias, cuya caracterización es muy compleja. Sin embargo, la industria farmacéutica es capaz de garantizar la biosimilitud en estos nuevos fármacos gracias a las avanzadas técnicas analíticas y ensayos clínicos que así lo demuestran.

El futuro de la biotecnología

La mayoría de los nuevos tratamientos, diagnósticos y cuidados de la salud serán fruto de la biotecnología y de la convergencia de conocimientos y disciplinas.

El proceso hace el producto

La característica principal de los procesos de escalado en biotecnología es que se trata de procesos más complejos, en comparación con los de base química, debido a sus muchas etapas: el clonaje, la inserción dentro de la célula, la expresión y el crecimiento del cultivo en unas condiciones de productividad óptima para que libere en el medio o dentro de la célula la proteína o anticuerpo deseado, su extracción y su purificación.

‘El proceso hace el producto’; ésta es una expresión común entre los “biotech”, y es que es el control del proceso lo que va a garantizar el resultado final. Durante la producción, para asegurar que el producto es el mismo en todos los lotes, y que no va a producirse ningún efecto distinto del estudiado, y ante la imposibilidad de caracterizar la totalidad de sustancias, el procedimiento se focaliza en asegurar que no hay modificaciones a lo largo del proceso. En este sentido, la estrategia de control de calidad, y en particular la estrategia analítica, en los procesos biotecnológicos resulta clave.

En clave de opinión. El conocimiento en la era de la cooperación

Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más inteligentes, sino las que mejor se adaptan al cambio. Charles Darwin

Un nuevo paradigma económico-social parece esbozarse empujado por el imperativo de los tiempos inciertos en que vivimos, y éste viene acompañado por un desarrollo sin precedentes de nuestro ser emocional, que busca más… El ser humano deviene epicentro de un mundo con nuevos valores; valores que inundarán todos los estamentos de una sociedad de individuos con altos niveles de compromiso y sentido de la responsabilidad, en un mundo donde los estados ven menguar su protagonismo y, casi, su razón de ser.

Miedo, placer, agresividad… Son algunas de las pulsiones albergadas en nuestra amígdala, nuestro cerebro primitivo. Imprescindibles para la supervivencia pero no suficientes para hacerla sostenible a largo plazo. La evolución nos catapulta hacia la sociabilidad, hacia el trabajo en equipo, hacia la cooperación, en definitiva. En un primer momento, un medio inhóspito y aterrador indujo el desarrollo de habilidades como la autosuficiencia y la autodefensa. Pero con la sedentarización, la organización social y las relaciones entre sus miembros requerían comportamientos más eficientes. Las experiencias de prueba-error en la consecución de objetivos en un entorno grupal desarrollan nuevas estructuras cerebrales que modulan las pulsiones, multiplicando los matices emocionales, imprescindibles para una convivencia constructiva. Los primeros mandatos biológicos dejan paso a comportamientos nacidos del tsunami de emociones que la propia evolución volcaba a borbotones sobre nuestra configuración como seres humanos, sin otro objetivo que el de perdurar en el tiempo.

La cooperación rebajó el nivel de estrés, de alerta permanente, y el miedo abre la puerta a una nueva emoción, más eficiente y gratificante: la confianza. Lo mismo con el sexo, éste garantiza la reproducción pero hace falta algo más para mantener a salvo a la prole; así brotan nuevas emociones, como el amor, la compasión, la amistad o la responsabilidad, que optimizarán la interrelación entre los miembros del grupo, que pasan a adoptar nuevos comportamientos. Y así fue como nuestro córtex prefrontal se desarrolló para hacernos seres sociales como garantía de supervivencia.

Ese proceso de adaptaciones psicológicas también arrojó sobre nosotros el concepto de moral, de altruismo, de desprendimiento. Hoy, las iniciativas colaborativas se multiplican (2015 cerró con 7.500 plataformas en todo el mundo y la Unión Europea cuantificó el impacto del mercado colaborativo en 28.000 millones de euros en ese año). Crecen los micromecenazgos, quién sabe si la financiación entre particulares puede llegar a desbancar a la banca… Las nuevas tecnologías 3D permitirán la autoproducción, lo cual no sabemos qué incidencia tendrá sobre el sistema, ¿vamos hacia un capitalismo más justo, más humanizado? El conocimiento ha traspasado las paredes de la universidad y de los departamentos de I+D de las empresas para llegar a la sociedad. Las asociaciones de pacientes colaboran estrechamente con sus médicos en el desarrollo de tratamientos. A su vez, cada día hay más colectivos comprometidos con el futuro, con el medioambiente, los recursos y la calidad de vida de las personas. Los estados se ven incapaces de afrontar los gastos que el estado del bienestar les tiene encomendados y parece que la evolución, en este nuevo paso, ha puesto a la sociedad manos a la obra. Dice así Eduard Punset: “La empatía nació en el cerebro de los humanos hace cien mil años, pero está irrumpiendo de manera imparable en el hogar, las comunidades y las empresas. Gradualmente, la sociedad está aprendiendo, gracias a las redes sociales y a la propagación de la empatía, a cuidar de sí misma y a no necesitar de las ayudas interesadas de terceros.”

Nos hallamos en un mundo que ha pasado de la linealidad a la estructura reticular y en el que el conocimiento, en sus diferentes ámbitos y disciplinas, se entremezcla y se multiplica, con la cooperación como telón de fondo, en una sociedad que parece focalizarse en el bien común –¿cuestión de supervivencia de nuevo?–, más allá de la monetarización. No desoigamos las voces que desde la ciencia se pronuncian sobre la necesidad de una ciencia humanista. El propio MIT, cantera de premios Nobel en ciencias y tecnología, incluye y prima la formación en humanidades como complemento a sus estrictas exigencias científico –técnicas. En el sector farmacéutico proliferan las fundaciones internas para la reflexión sobre sus líneas de investigación desde disciplinas diversas. Y es que, como los hechos han demostrado sobradamente, la ciencia y la tecnología no son buenas ni malas en sí mismas, lo son en función de para qué se utilicen.

Entrevista a Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Entrevista a Ramon Bonet
“La industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público”

El representante del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona nos pone al día sobre el panorama del sector farmacéutico. Una industria comprometida con el sistema sanitario, en un escenario marcado por la irrupción de los medicamentos biotecnológicos, la expiración de patentes y la próxima implantación de la identificación unitaria de los medicamentos. Bonet aborda en esta charla las vicisitudes del sector desde los ámbitos de la investigación, el mercado y la sociedad.
¿Podría describir sintéticamente el proceso de transformación del sector farmacéutico en los últimos años?
Este es un sector complejo, y con varios frentes abiertos. Hemos vivido unos años muy marcados por la contención del gasto farmacéutico y por la generificación de la mayoría de nuestras moléculas. El sector ha experimentado una reconversión fruto de la necesidad de hacer sostenible el sistema sanitario y porque ha visto expirar el periodo de patentes de la mayoría de medicamentos que estaba comercializando. .
¿Cómo lo ha compensado la industria?
Ha seguido reinvirtiendo en investigación; una apuesta que actualmente se enfoca, cada vez más, hacia los medicamentos biotecnológicos. Se trata de una investigación más cara y más lenta pero ahora estamos empezando a recoger los frutos de todo ello. Ha llegado un momento en el que la caída de patentes y la situación del mercado están más o menos estabilizadas. Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“La industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público”

Entrevista a Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Mónica Daluz
06/09/2016

El representante del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona nos pone al día sobre el panorama del sector farmacéutico. Una industria comprometida con el sistema sanitario, en un escenario marcado por la irrupción de los medicamentos biotecnológicos, la expiración de patentes y la próxima implantación de la identificación unitaria de los medicamentos. Bonet aborda en esta charla las vicisitudes del sector desde los ámbitos de la investigación, el mercado y la sociedad.

¿Podría describir sintéticamente el proceso de transformación del sector farmacéutico en los últimos años?

Este es un sector complejo, y con varios frentes abiertos. Hemos vivido unos años muy marcados por la contención del gasto farmacéutico y por la generificación de la mayoría de nuestras moléculas. El sector ha experimentado una reconversión fruto de la necesidad de hacer sostenible el sistema sanitario y porque ha visto expirar el periodo de patentes de la mayoría de medicamentos que estaba comercializando.

Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB.

¿Cómo lo ha compensado la industria?

Ha seguido reinvirtiendo en investigación; una apuesta que actualmente se enfoca, cada vez más, hacia los medicamentos biotecnológicos. Se trata de una investigación más cara y más lenta pero ahora estamos empezando a recoger los frutos de todo ello. Ha llegado un momento en el que la caída de patentes y la situación del mercado están más o menos estabilizadas.

¿Ha habido una estrategia de ampliación de porfolio?

En efecto, ahora están empezando a aparecer medicamentos con los que enriquecer los porfolios. Además, la mayoría de las industrias lo que han hecho ha sido diversificar en el área de parafarmacia, convirtiéndonos, ya no tanto en empresas que venden medicamentos, sino en empresas que se hacen responsables del abordaje de la enfermedad; estamos contribuyendo, además de con el medicamento en sí mismo, con otras herramientas que ayudan al paciente a tener una mejor calidad de vida y a controlar mejor la enfermedad.

Las cosas han cambiado en materia de promoción de producto… ¿quién es, hoy por hoy, vuestro interlocutor?

Sí, antes, cuando lanzabas un medicamento, la promoción era a través del médico; en los últimos tiempos el decisor se ha desplazado del médico al gestor de esta medicación, en nuestro caso, en España, las comunidades autónomas que son, al final, las que financian.

… Y ello implica…

Que has de buscar nuevos modos de gestión de acceso al mercado; desde contratos de riesgo compartido donde el precio va vinculado a la eficacia del producto, o bien a través del modelo en el que no se pacta precio por unidad vendida sino que se acuerda un precio por resultados obtenidos en función del ahorro que el medicamento genera al sistema. La manera en que se aborda una patología está cada vez más marcada por los gestores de la administración. Cada vez se tiende más a pagar por ahorro al sistema que por el coste del producto en sí mismo.

Ponga algún ejemplo.

El caso del tratamiento de la hepatitis C. Es una enfermedad crónica, por tanto teníamos un paciente crónico, con un coste muy alto para el sistema sanitario. Si bien el periodo de tratamiento puede resultar muy caro, el ahorro total con respecto a lo que este paciente consumía durante su ciclo de vida, compensa. Este es el tipo de planteamiento con el que la industria y la sanidad están abordando la gestión de las enfermedades: se ha pasado de aquel concepto de tener un medicamento para una patología -ibas al médico, lo promocionabas y lo vendías-, a hablar de un concepto de gestión integral del sistema sanitario, y la industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público.

La oficina de farmacia se ha visto desbordada en los últimos años por las obligaciones burocráticas y administrativas viniendo a adelgazar el papel del farmacéutico como sanitario. ¿Cuál es la tendencia en este sentido?

La farmacia está contemplada como un elemento clave en cualquier tipo de medicamento, excepto en los hospitalarios, pero en el grueso de medicamentos la farmacia juega un papel clave de recomendación e indicación de uso porque es la que está más cerca del paciente. Especialmente importante en aquellos medicamentos que no requieren receta, y que por tanto están sujetos a la indicación del farmacéutico. Cuando se trata de un producto con receta médica, el farmacéutico contribuye al seguimiento farmacoterapéutico, a que el medicamento se utilice con la pauta dada.Tienes el ejemplo en el SPD, Sistema Personalizado de Dosificación, que pretende garantizar los resultados, que el medicamento sea efectivo, y tanto a la industria como a la Administración les interesa que el paciente lo tome adecuadamente; de lo contrario éste estará menos controlado, la industria verá reducidos los resultados y la eficacia del medicamento, y la administración estará incurriendo en unos costes innecesarios; dentro de este engranaje, el papel de la farmacia es clave.

Autor: Movianto

Autor: Movianto.

Entretanto, ante nosotros una sociedad cada vez más envejecida…

Sí, será una sociedad de paciente crónico, complejo y polimedicado. Piensa en una persona mayor que debe tomar tres o cuatro medicamentos diariamente en diferentes momentos del día, más los propios de la edad…, con el SPD contribuimos a que se haga este seguimiento farmacoterapéutico. En cualquier caso, el farmacéutico tiene un rol cien por cien sanitario, y en tanto que sanitario, desde la farmacia se permite este abordaje global: el médico hará una prescripción médica y el farmacéutico, basándose en esta receta y en sus conocimientos es capaz de, con todo el abanico de parafarmacia, recomendar y ayudar al paciente a llevar mejor su enfermedad.

A la oficina de farmacia se le abren nuevas oportunidades con los nuevos medicamentos biológicos, la incorporación de productos de cosmética, parafarmacia, complementos nutricionales ¿Está la farmacia gestionando adecuadamente este mix?

La farmacia es un centro integral de salud y, por tanto, tiene la opción del medicamento como tal o todo un arsenal de ‘no medicamento’. La industria, cada vez más, lo que está haciendo es colaborar con el farmacéutico en este abordaje integral; tiene sus porfolios diversificados de manera que si, por ejemplo, una compañía farmacéutica trabaja la diabetes, además tiene asociadas líneas de cosmética específicas u otros productos que no son medicamentos en sí pero que ayudan. Tiene lugar una interacción con el farmacéutico para apoyarle en la venta y guiarle en la indicación, en aras de que el paciente mejore su patología y su calidad de vida.

Se habla de recuperar el papel del farmacéutico como formulador, ¿cómo se contempla la formulación fuera del ámbito de la industria?

Se trata de un sistema complementario. Existen determinadas situaciones, como ajustes de dosis en pacientes pediátricos, determinados procesos en los que no hay una fórmula adecuada para una determinada patología y seguramente no sería rentable fabricarla industrialmente por el volumen de casos, o por un problema de mercado, por falta de determinado producto; aquí el farmacéutico deviene clave. La formulación magistral siempre ha sido apoyada por la industria; ambas cumplen dos necesidades sanitarias diferentes y complementarias.

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Háblenos de los nuevos modelos de negocio basados en la cooperación que se han gestado en torno a los desarrollos biotecnológicos.

La biotecnología ha crecido en buena parte gracias a pequeñas empresas y pequeños centros de investigación que han llegado a desarrollar un medicamento específico, o son fuertes en una determinada línea de investigación. Lo que se ha hecho han sido alianzas entre la industria farmacéutica, que tiene todos los recursos de comercialización (acceso al mercado, fuerza de ventas, equipos de market acces), y estas empresas, que tienen los recursos de investigación. Se da una situación ideal donde se unen las dos voluntades: una potencia investigadora fuerte interna y externa, y la capacidad de acceso al mercado.

Un mercado mucho más segmentado…

El número de pacientes ya no será de millones; no se dará la situación de otro tiempo en que se realizaba el hallazgo de un medicamento del que se vendían millones de unidades. Ahora la tendencia es hacia una medicación que trata de manera más personalizada. Nadie está pensando en medicamentos masivos sino en eficacias.

Y para terminar, ¿nos puede hablar de la lucha contra las falsificaciones y del proceso de implantación de la serialización de los medicamentos?

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La globalización ha traído consigo que el flujo internacional de medicamentos sea cada vez más alto y esto abre la puerta a potenciales falsificaciones. Securizar los flujos de los medicamentos es una obsesión de todos en nuestro sector y, desde ahora y hasta 2019, veremos la serialización de los medicamentos con identificación unitaria de todas y cada una de las cajas, de manera que antes de que un farmacéutico dispense una caja deberá verificar que el producto es auténtico. En estos momentos nos hallamos en el proceso de definir todos los mecanismos de control.

Industria farmacéutica y sector cosmético: alianza de largo recorrido

Industria farmacéutica
COSMÉTICA

El interés de las marcas de alta gama por las nuevas técnicas generadas en la industria farmacéutica, ha hecho que la investigación y fabricación para terceros se haya desarrollado especialmente en este segmento. Por otra parte, la estrategia comercial de la oficina de farmacia está pasando por la marca propia, lo que ha llevado a un modelo de negocio en el que la clave del éxito es la gestión conjunta del producto entre el laboratorio y la farmacia. La investigación en productos cosméticos se hace extensiva a los envases que los contienen, buscando la interacción entre ambos con la finalidad de obtener productos con menos aditivos, con mayor durabilidad y más sostenibles medioambientalmente.
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anto la demanda social como la orientación de la Administración en materia sanitaria se focalizan en la prevención y el cuidado integral de la salud, en la optimización del bienestar, incluidas las aspiraciones sobre la apariencia físico-estética. Paralelamente a estas directrices del mercado se han abierto nuevas líneas de investigación que han dado lugar al desarrollo de nuevos productos que dan respuesta a estas expectativas. La industria cosmética ha sido uno de los sectores que ha buscado incorporar los nuevos desarrollos procedentes del sector farmacéutico, de ahí el goteo de adquisiciones y alianzas corporativas que han acaecido en los últimos tiempos entre la industria cosmética y los laboratorios farmacéuticos.
La industria farmacéutica, en sus diversos ámbitos de especialización, aporta nuevas posibilidades al sector cosmético, que hoy engloba distintas parcelas de la demanda, desde la cosmética de prescripción, hasta la de gran consumo, pasando por la alta cosmética, o por los productos de cosmética “bio”. Aunque el sector también se nutre de las líneas estándar, trabajadas por la gran distribución con marca propia, es el producto de valor, que incorpora innovación, el que centra la atención de todos los actores de la cadena y el que ha consolidado el modelo de negocio de fabricación para terceros especialmente en este segmento. La oficina de farmacia, por su parte, también se ha lanzado a desarrollar marca propia en dermocosmética, a través de laboratorios que se encargan de todo el proceso de creación de una nueva marca. Mónica Daluz /
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COSMÉTICA

Investigación y fabricación para terceros en la cosmética

Industria farmacéutica y sector cosmético: alianza de largo recorrido

Mónica Daluz
19/09/2016

El interés de las marcas cosméticas de alta gama por las nuevas técnicas generadas en la industria farmacéutica, ha hecho que la investigación y fabricación para terceros se haya desarrollado especialmente en este segmento. Por otra parte, la estrategia comercial de la oficina de farmacia está pasando por la marca propia, lo que ha llevado a un modelo de negocio en el que la clave del éxito es la gestión conjunta del producto entre el laboratorio y la farmacia. La investigación en productos cosméticos se hace extensiva a los envases que los contienen, buscando la interacción entre ambos con la finalidad de obtener productos con menos aditivos, con mayor durabilidad y más sostenibles medioambientalmente.

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Tanto la demanda social como la orientación de la Administración en materia sanitaria se focalizan en la prevención y el cuidado integral de la salud, en la optimización del bienestar, incluidas las aspiraciones sobre la apariencia físico-estética. Paralelamente a estas directrices del mercado se han abierto nuevas líneas de investigación que han dado lugar al desarrollo de nuevos productos que dan respuesta a estas expectativas. La industria cosmética ha sido uno de los sectores que ha buscado incorporar los nuevos desarrollos procedentes delsector farmacéutico, de ahí el goteo de adquisiciones y alianzas corporativas que han acaecido en los últimos tiempos entre la industria cosmética y los laboratorios farmacéuticos.

La industria farmacéutica, en sus diversos ámbitos de especialización, aporta nuevas posibilidades al sector cosmético, que hoy engloba distintas parcelas de la demanda, desde la cosmética de prescripción, hasta la de gran consumo, pasando por la alta cosmética, o por los productos de cosmética “bio”. Aunque el sector también se nutre de las líneas estándar, trabajadas por la gran distribución con marca propia, es el producto de valor, que incorpora innovación, el que centra la atención de todos los actores de la cadena y el que ha consolidado el modelo de negocio de fabricación para terceros especialmente en este segmento. La oficina de farmacia, por su parte, también se ha lanzado a desarrollar marca propia en dermocosmética, a través de laboratorios que se encargan de todo el proceso de creación de una nueva marca.

El autocuidado, oportunidad para la farmacia

Según las conclusiones del estudio FarmaShoppper Especial Parafarmacia 2016, realizado por la consultora Shoppertec, “la dermofarmacia es el segmento con mayor potencial dentro de los productos de autocuidado”. El consumidor, hoy formado e informado más que nunca, busca productos innovadores para los cuidados de piel, cabello y demás partes superficiales del cuerpo, pero busca sobre todo, la garantía del producto farmacéutico, por lo que la botica tiene la oportunidad de atraer a un nuevo target proveniente del canal de perfumería selectiva.

Estos productos dermocosméticos requieren la gestión conjunta entre la marca y la farmacia, una estrategia comercial con la que el punto venta obtiene diferenciación y fidelización. Del mismo modo, la marca propia de farmacia proporciona exclusividad al establecimiento y mayores márgenes. Otra de las categorías que marcan tendencia es la cosmética “bio”. La demanda de productos compuestos por ingredientes naturales certificados es otra de las necesidades del mercado a la que da cobertura la industria farmacéutica fabricando para las marcas.

Cuando el producto también es el envase

Una potente línea de investigación en el mundo de la cosmética, sobre todo en las categorías “selectiva” y “bio”, es el abanico de posibilidades que aporta la interacción entre el producto y su propio envase. El envase plástico, principal material utilizado en la industria cosmética, presenta el inconveniente de no ser barrera total a los gases. Industria y centros tecnológicos, trabajando en estrecha colaboración, buscan materiales capaces de frenar el efecto de acortamiento de la vida útil. El producto final cobra así un mayor valor y se presenta más competitivo en el mercado.

En este sentido, el centro tecnológico Ainia ha encabezado un proyecto de investigación aplicada en el que se han incorporado nanopartículas en los materiales poliméricos (plásticos) para la obtención de envases cosméticos. Estas nanopartículas, nanoarcillas y óxidos metálicos, hacen innecesaria la utilización de aditivos y disminuyen la cantidad de materia prima en el envase. Las nanopartículas utilizadas confieren a los envases plásticos propiedades avanzadas como una mayor barrera a los gases y mejores propiedades mecánicas y térmicas.

Otro ejemplo es el desarrollo por parte del centro tecnológico Itene, en colaboración con Laboratorios Acento y un consorcio de empresas y centros europeos, de un envase activo para cosmética que alarga la vida útil del producto, y que se basa en la incorporación de conservantes y antioxidantes naturales en el propio envase, en lugar de en el producto cosmético, gracias a la liberación controlada de conservantes desde el envase activo. Estos envases activos, que hasta ahora se han desarrollado para champú, loción solar y crema facial, logran disminuir hasta en un 40% los conservantes que se añaden a los cosméticos.

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Estructura del mercado cosmético

Las ventas de cosméticos y perfumes, con tendencia negativa desde 2007, crecieron el año pasado un 1,5%, alcanzando los 6.450 millones de euros, según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). La industria española está formada por más de 400 empresas entre grandes grupos, pymes y micropymes, que generan 35.000 empleos directos y más de 200.000 indirectos entre perfumerías, farmacias, peluquerías y centros de belleza. España se sitúa así como el quinto mayor mercado de la UE, tras Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. El gasto medio es de 139 euros por persona y año, frente a los 136 euros de 2014, y los 120 euros de la media de la UE.

El sector cuenta con 250.000 referencias divididas en cinco categorías de productos, que suponen más de 1.200 millones de unidades vendidas. Los productos destinados al cuidado de la piel y al cuidado personal (aseo e higiene) suponen el 28% y el 25% de las ventas, respectivamente; a continuación, el cuidado del cabello (19,2%), los perfumes (18,6%) y la cosmética de color (maquillaje), con el 9,3%.

Por canales, el gran consumo (hipermercados y supermercados) supone el 47,2% del total, aunque las ventas caen un 0,2%. Los canales selectivos (lujo) y dermofarmacia crecen un 3,8% y un 3,7%. En menor medida, la venta directa (2,2%), estética (1,9%) y peluquería profesional (0,3%).

Entrevista a Andreu Galindo, director comercial de Codorniu Raventós

Andreu Galindo, Codorniu Raventós
“Tener gente con talento y motivada te da una ventaja competitiva”

Iniciamos una serie de entrevistas a directivos de compañías de diversos sectores, en las que buscamos analizar la aportación de los RRHH al resto de ‘piezas’ de la organización, en este caso, a la dirección comercial. Andreu Galindo, hombre de trato cercano y afable, y pausado y didáctico en su expresión, nos habla de competencias, de espíritu de equipo y de la importancia de saber escuchar.
¿En qué medida apoya RRHH al resto de áreas de la compañía, en este caso, a la dirección comercial, último eslabón en la cadena de valor?
Se trata de un área clave, con la responsabilidad de identificar el talento y tenerlo motivado, con la misión de encontrar a las personas más adecuadas para cada posición en el terreno de juego… Tener gente con talento y motivada te da una ventaja competitiva.
La comunicación interna es clave en ese proceso de simbiosis.
Una buena comunicación interdepartamental contribuye a la armonización del proceso. Es como en una orquesta: el músico debe ser perfecto en su ejecución para que el conjunto suene bien.
¿Qué aptitudes y actitudes deben concurrir en el liderazgo de equipos comerciales, y cómo detectarlas desde RRHH?
Los miembros del equipo deben tener talento específico para la función, saber construir puentes con los clientes objetivos, tener curiosidad e inquietud de dar servicio. Además, queremos gente con buen talante, capaz de compartir, de trabajar en equipo y de sentirse miembro de él, tener humildad, aceptar consejo; buscamos, en definitiva, buena gente. Todos tenemos días mejores que otros, y hay que ser capaz de identificar el error y saber rectificar en la toma de alguna decisión desacertada.
¿Todos a una?
Imprescindible. Debemos hacernos con un equipo donde todo el mundo reme. De lo contrario se produce un agravio comparativo.
¿Y en tal caso?
Cuando alguien no está en sintonía con la compañía, con sus valores y prioridades, especialmente en lo relativo a actitudes, es necesario hablar con esta persona, hacerle ver de forma clara y concreta su situación y darle la oportunidad de modificar su conducta. Si sigue evidenciando su falta de compromiso con los objetivos comunes, lo mejor para todos, aunque nunca es agradable, es proceder a su desvinculación.
Un trabajador que ha tirado la toalla, que deja de remar, ¿es siempre recuperable?
Por supuesto, el coaching no es cosa baladí. Hay que escuchar, ponerse en los zapatos del otro, observar el entorno. Hay que lograr que la persona haga clic. Es muy agradable cuando ves que un empleado desmotivado, gracias a las acciones adecuadas, hace ese clic que le devuelve al equipo.
Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“Tener gente con talento y motivada te da una ventaja competitiva”

Entrevista a Andreu Galindo, director comercial de Codorniu Raventós

Iniciamos una serie de entrevistas a directivos de compañías de diversos sectores, en las que buscamos analizar la aportación de los RRHH al resto de ‘piezas’ de la organización, en este caso, a la dirección comercial. Andreu Galindo, hombre de trato cercano y afable, y pausado y didáctico en su expresión, nos habla de competencias, de espíritu de equipo y de la importancia de saber escuchar.

Mónica Daluz

¿En qué medida apoya RRHH al resto de áreas de la compañía, en este caso, a la dirección comercial, último eslabón en la cadena de valor?

Se trata de un área clave, con la responsabilidad de identificar el talento y tenerlo motivado, con la misión de encontrar a las personas más adecuadas para cada posición en el terreno de juego… Tener gente con talento y motivada te da una ventaja competitiva.

La comunicación interna es clave en ese proceso de simbiosis.

Una buena comunicación interdepartamental contribuye a la armonización del proceso. Es como en una orquesta: el músico debe ser perfecto en su ejecución para que el conjunto suene bien.

¿Qué aptitudes y actitudes deben concurrir en el liderazgo de equipos comerciales, y cómo detectarlas desde RRHH?

Los miembros del equipo deben tener talento específico para la función, saber construir puentes con los clientes objetivos, tener curiosidad e inquietud de dar servicio. Además, queremos gente con buen talante, capaz de compartir, de trabajar en equipo y de sentirse miembro de él, tener humildad, aceptar consejo; buscamos, en definitiva, buena gente.

Todos tenemos días mejores que otros, y hay que ser capaz de identificar el error y saber rectificar en la toma de alguna decisión desacertada.

¿Todos a una?

Imprescindible. Debemos hacernos con un equipo donde todo el mundo reme. De lo contrario se produce un agravio comparativo.

¿Y en tal caso?

Cuando alguien no está en sintonía con la compañía, con sus valores y prioridades, especialmente en lo relativo a actitudes, es necesario hablar con esta persona, hacerle ver de forma clara y concreta su situación y darle la oportunidad de modificar su conducta.

Si sigue evidenciando su falta de compromiso con los objetivos comunes, lo mejor para todos, aunque nunca es agradable, es proceder a su desvinculación.

Un trabajador que ha tirado la toalla, que deja de remar, ¿es siempre recuperable?

Por supuesto, el coaching no es cosa baladí. Hay que escuchar, ponerse en los zapatos del otro, observar el entorno. Hay que lograr que la persona haga clic. Es muy agradable cuando ves que un empleado desmotivado, gracias a las acciones adecuadas, hace ese clic que le devuelve al equipo.

Solemos hablar de grandes compañías, con mayor margen de actuación a nivel de desarrollo del talento y motivación pero ¿cómo lo hace la pequeña empresa?

A veces no hacen falta grandes cosas; las personas quieren ser escuchadas. Y para eso, el papel del mando intermedio es clave: hace falta que el líder ‘rasque suelo’, que escuche a la gente y pueda detectar los problemas para darles curso y solución.

¿Cuáles han sido los cambios habidos con la crisis en la colaboración entre ambas áreas?

A lo largo de los años he vivido todo tipo de situaciones; épocas expansivas y otras de recesión. En los últimos tiempos nos hemos visto obligados a convivir con la precariedad y, sin duda, las épocas expansivas resultan agradables y gratificantes. Pero RRHH siempre está ahí trabajando el compromiso de la plantilla y buscando el candidato más adecuado.

¿Siempre acierta?

Los tests, las pruebas y cierto ‘olfato’… Yo diría que sí.

¿Cómo ve el entorno? ¿Perciben ustedes la mejora económica?

Precisamente hoy, coincidiendo con esta entrevista, cerramos nuestro año fiscal, y lo hemos hecho con crecimiento. El consumo crece, los datos del PIB son positivos, el paro desciende; en fin, no es Disneylandia, pero hay crecimiento. Además, nuestro producto está relacionado con el buen humor y la celebración, y parece que la gente está más animada a gastar en celebrar.

En cualquier caso, debe ser que han hecho los deberes…

Claro, pero lo importante es no resignarnos. De hecho, hemos crecido en nuevas categorías de producto, como el vino. Cuando hay una mala racha, hay que volver a intentarlo.

“Es muy agradable cuando ves que un empleado desmotivado, gracias a las acciones adecuadas, hace ese clic que lo devuelve al equipo.”

Andreu Galindo junto a la directora del Área de Recursos Humanos, Clotilde Tesón.

Mig segle de factor humà

Mig segle de factor humà
AEDIPE
CATALUNYA ESPECIAL 50 ANYS

El factor humà, en un pas més en l’evolució de l’home en la seva dimensió social, envaeix les nostres vides; vides que corren cercant la felicitat i l’equilibri, eixamplant així els anhels de la cúspide de la piràmide de Maslow. Les organitzacions han deixat de viure d’esquenes a tals anhels perquè l’experiència ha demostrat que tenir-los en consideració és rentable.

Una mica a cegues, amb un toc d’olfacte i molta sensibilitat, així és com pren forma un mes d’octubre de 1965 l’embrió de l’actual Aedipe Catalunya. Aquest número especial és una passejada per la història de l’últim mig segle de la gestió dels recursos humans a l’empresa espanyola. Viurem els esdeveniments a través dels ulls dels presidents de l’Associació, que ofereixen el valuós testimoni, no sols d’haver viscut en primera persona, sinó d’haver estat impulsors del desenvolupament d’una funció i una professió que ha passat en tan sols unes dècades del gris anonimat a constituir un pilar estratègic a les organitzacions. Un protagonisme que es consolida per moments, perquè el factor humà, en un pas més en l’evolució de l’home en la seva dimensió social, envaeix les nostres vides; vides que corren cercant la felicitat i l’equilibri, eixamplant així els anhels de la cúspide de la piràmide de Maslow.
Les organitzacions han deixat de viure d’esquenes a tals anhels perquè l’experiència ha demostrat que tenir-los en consideració és rentable. Hem passat de la disciplina al lideratge, de l’obligació al compromís, del mèrit al talent; una evolució no només conceptual, sinó d’adaptació als reptes de la funció als nous paradigmes de la societat i de l’economia, probablement una economia competitiva i sostenible alhora. I qui prova, repeteix. Un entorn de creixement professional i personal extreu el millor dels equips humans; i és que la satisfacció de les expectatives, l’assoliment de fites, en definitiva, la felicitat, constitueixen el combustible d’aquest factor intrínsec, insubvencionable: la motivació. Com a organització podem comprar, copiar i, fins i tot, aprendre però l’entusiasme i la creativitat de les persones s’han de propiciar. 
Cap a la llibertat
El curs de la història ha configurat la morfologia de la professió a través de les diferents èpoques, i no hi ha cap dubte que l’evolució del management dels recursos humans i de la funció de direcció de personal en el nostre país s’ha vist condicionada per un entorn polític i social que va passar de la repressió al progressiu assoliment de llibertats. Amb l’adveniment de la democràcia i la vida política en plena efervescència, Aedipe entrà amb força en escena, intentant esdevenir partner estratègic de les institucions. Presència que no ha deixat de consolidar-se i que ha constituït un dels triomfs més significatius d’aquest projecte associatiu, pel que fa a la possibilitat de donar visibilitat a la funció de RH i, a més, d’enriquir els avenços polítics i socials amb la nostra manera d’entendre els problemes de la societat.
Repassarem les claus de l’evolució de la funció de RH, des d’una primera etapa administrativa, d’enfocament purament burocràtic i de subjecció del treballador a les regles, i que es correspon amb un determinat període polític, fins l’etapa dels “recursos humans” (o de la gestió o direcció de persones), en la línia de la gestió del factor humà en l’entorn europeu, i que contempla tant la funció de personal –que adquireix, definitivament, una orientació directiva–, com la integració de la “persona” i de “l’organització”.
En el camí, l’etapa de les “relacions humanes”, arribada de la mà dels Plans de Desenvolupament, de visió tecnocràtica, i en la qual la finalitat de la funció de la gestió de personal és l’adaptació de la persona treballadora a les necessitats tècniques de l’organització. I la fase focalitzada en la gestió del conflicte i la consecució d’acords, en la qual la negociació de les condicions de treball és l’objecte de la funció, amb la asèptica denominació de “relacions laborals”. Mónica Daluz /
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Crecer en positivo, cuestión de confianza

FORO RR.HH. BARCELONA 2015
FORO RR.HH.
BARCELONA 2015

Un año más, Aedipe Catalunya celebró su jornada para la reflexión sobre la situación, el papel y las potencialidades de las áreas de recursos humanos. La propuesta desde la Asociación para este Foro RRHH Barcelona 2015 fue buscar respuestas a una pregunta muy oportuna después de años de una crisis que, a la luz de los indicadores al uso, y con todas las cautelas, parece disiparse: ¿cómo acometer el crecimiento de un modo distinto a como lo hicimos en el pasado? En definitiva, ¿cómo crecer bien?
L
a jornada tuvo lugar el pasado 3 de junio en Barcelona, bajo el título Liderando el crecimiento en positivo. El cartel de ponentes, de primera magnitud, estuvo compuesto por Raúl Grijalba, presidente Ejecutivo de ManpowerGroup y presidente de Human Age Institute; Álex Rovira, empresario, conferenciante y escritor, además de mentor del área de Comunicación y Personas de Human Age Institute; Josef Ajram, bróker, triatleta y conferenciante; José García Montalvo, catedrático del departamento de Economía y Empresa de la UPF; y José María Gasalla, profesor de Deusto Business School y conferenciante internacional. El acto contó con representación institucional en su apertura, con Albert Carné, director general de Política y Promoción Económica de la Generalitat, y en su clausura, a cargo de Joan Aregio Navarro, secretario de Empleo y Relaciones Laborales del Departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat.
El presidente de la Asociación, Ricard Alfaro, inició la presentación del acto con un mensaje de “reconocimiento a los hombres y mujeres que han trabajado en los recursos humanos durante este período de crisis y que tanto han hecho por nuestras empresas y por nuestras plantillas.”
Alfaro aludió a los últimos datos macroeconómicos referidos a Catalunya, que indican una recuperación, sobre la que se manifestó, en nombre de la Asociación, “moderadamente optimista pero rabiosamente realista”; datos que apuntan hacia un nuevo escenario en el que “si nadie lo estropea –ironizó el presidente–, parece que volveremos a gestionar desarrollo de negocio”. También aludió al redimensionamiento en positivo que se está detectando en las organizaciones, con más contratación y recuperando presupuestos para formación y planes de desarrollo del talento. Mónica Daluz /
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Generación 3.0 Nuevas prácticas, nuevos líderes

Generación 3.0 Nuevas prácticas, nuevos líderes
OPINIÓN

Abordamos aquí la irrupción de las nuevas generaciones en las organizaciones desde el punto de vista de la psicología social, que nos revela que nuevos líderes son requeridos y que se gesta una nueva arquitectura organizativa en la que los responsables del capital humano se erigirán en protagonistas de una transición imprescindible: de la organización jerárquica a la democratización de un modelo reticular. Porque urge gestionar óptimamente la nueva moneda de cambio: el talento.
A
terrizan en la organización impetuosos y desacomplejados. La naturalidad es su talante y, por supuesto, esperan encontrar tras la puerta del despacho del jefe a un tipo en vaqueros y deportivas a lo Zuckerberg a quien tratar de igual a igual. Son nativos digitales, individualistas e impacientes, nacieron en la década de los 80 y los llaman “generación Y”. Estos jóvenes, menos familiarizados con las estructuras jerárquicas que sus predecesores, demandan autonomía en sus opiniones y en sus formas de actuar y dan prioridad a su esfera personal. 
El caso es que en el despacho del jefe les espera un cuarentón trajeado que se muestra sorprendido e irritado por lo que se le antojan actitudes irreverentes e indisciplinadas, aunque es probable que ambos coincidan esa misma noche en un concierto de rock. La “generación X”, constituida por los nacidos entre 1965 y finales de los 70, ocupa hoy los puestos de mando de las empresas, y en sus miembros están focalizadas las estrategias de fidelización. Pero es precisamente a esa generación de líderes a quien corresponde gestionar adecuadamente los nuevos talentos y formar a los líderes del mañana. Los Xs están abocados a lidiar con una generación con la que tienen mucho en común, como la capacidad de polivalencia, o la búsqueda de equilibrio entre trabajo y vida personal. Pero el choque generacional es un hecho; son distintos en su visión de la vida, en su actitud ante la autoridad, en el concepto de liderazgo o en el espíritu con el que trabajan. Las organizaciones deberán adaptar sus políticas y prácticas de RRHH a los valores y motivaciones particulares de estos recién llegados con el objetivo de retener su talento, alineando estructuras, procedimientos y comportamientos directivos a las necesidades y expectativas de sus empleados pertenecientes a esta generación. Mónica Daluz /
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OPINIÓN

Generación 3.0 Nuevas prácticas, nuevos líderes

Abordamos aquí la irrupción de las nuevas generaciones en las organizaciones desde el punto de vista de la psicología social, que nos revela que nuevos líderes son requeridos y que se gesta una nueva arquitectura organizativa en la que los responsables del capital humano se erigirán en protagonistas de una transición imprescindible: de la organización jerárquica a la democratización de un modelo reticular. Porque urge gestionar óptimamente la nueva moneda de cambio: el talento.

Mónica Daluz
Periodista y directora de Comunicación y RRHH de Arla

Aterrizan en la organización impetuosos y desacomplejados. La naturalidad es su talante y, por supuesto, esperan encontrar tras la puerta del despacho del jefe a un tipo en vaqueros y deportivas a lo Zuckerberg a quien tratar de igual a igual. Son nativos digitales, individualistas e impacientes, nacieron en la década de los 80 y los llaman “generación Y”. Estos jóvenes, menos familiarizados con las estructuras jerárquicas que sus predecesores, demandan autonomía en sus opiniones y en sus formas de actuar y dan prioridad a su esfera personal.

El caso es que en el despacho del jefe les espera un cuarentón trajeado que se muestra sorprendido e irritado por lo que se le antojan actitudes irreverentes e indisciplinadas, aunque es probable que ambos coincidan esa misma noche en un concierto de rock.

La “generación X”, constituida por los nacidos entre 1965 y finales de los 70, ocupa hoy los puestos de mando de las empresas, y en sus miembros están focalizadas las estrategias de fidelización. Pero es precisamente a esa generación de líderes a quien corresponde gestionar adecuadamente los nuevos talentos y formar a los líderes del mañana.

Los Xs están abocados a lidiar con una generación con la que tienen mucho en común, como la capacidad de polivalencia, o la búsqueda de equilibrio entre trabajo y vida personal. Pero el choque generacional es un hecho; son distintos en su visión de la vida, en su actitud ante la autoridad, en el concepto de liderazgo o en el espíritu con el que trabajan.

Las organizaciones deberán adaptar sus políticas y prácticas de RRHH a los valores y motivaciones particulares de estos recién llegados con el objetivo de retener su talento, alineando estructuras, procedimientos y comportamientos directivos a las necesidades y expectativas de sus empleados pertenecientes a esta generación.

Y es que nunca antes habían convivido en los entornos laborales tantas generaciones y tan heterogéneas en cuanto a valores, preparación y vivencias, elementos todos ellos que determinan los patrones de preferencias profesionales de cada colectivo.

Los procesos de selección (la cifra de búsqueda de candidatos a través de las redes sociales no deja de crecer), los planes de formación y promoción, las herramientas de trabajo y hasta los entornos arquitectónicos (neuroarquitectura) deberán adaptarse a la gestión multigeneracional.

La generación “tradicional”, nacida durante la guerra y la posguerra y criada en entornos de escasez, primó valores como la austeridad, la lealtad y el respeto por la autoridad. En las empresas, los integrantes de este grupo generacional diseñaron estrategias y estructuras a su medida, en las que el paternalismo y la jerarquía constituyeron la base de las relaciones entre jefes y empleados.

Y trajeron al mundo a los populares baby boomers entre 1946 y 1964, una generación que vivió el arribo de un artilugio que se instalaría en sus vidas para siempre, la televisión, y con él un acceso inusitado a la información; en su imaginario, Vietnam y la muerte en directo de un presidente.

Unos buscaron la ruptura, y hasta se hicieron hippies, otros cargaron con los valores tradicionales depositados en el subconsciente y reprodujeron actitudes y prejuicios inculcados por la generación anterior. Pero luego, unos y otros, descubrieron el consumismo y se entregaron a él; un ejército de adictos al trabajo y ostentosos de su estatus se instaló en una praxis empresarial en la que la entrega se medía en tiempo, y la seguridad y la lealtad cotizaban al alza.

Así que renunciaron a la familia por la empresa y se perdieron un poco de vida mientras esperaban pacientemente ser honrados con un despacho más grande y un cargo más rimbombante…

Hoy, algunos de ellos todavía ocupan puestos de responsabilidad, pero nos hallamos en pleno proceso de salida de esta generación del mercado laboral.

A sus hijos, los Xs, o baby busters, no les faltó de nada y fueron los primeros en ir a la universidad. Personas polivalentes, impacientes y relativistas, han vivido el paso de la era analógica a la era digital y han tenido que adaptarse a cambios vertiginosos; “desilusionados ante los valores de sus padres, independientes, creativos e individualistas –define Zemke– son los seguidores de las primeras bandas de rock y heavy metal; una generación que tiene miedo al compromiso, ha contraído matrimonio más tarde que la generación anterior y han sido padres en torno a los 30 años.”

Los integrantes de la también llamada “generación Nocilla”, pasaron de las canicas al walkman, vivieron la caída del muro de Berlín, el fin de la guerra fría y el nacimiento de Internet. Crecieron en un entorno económico afianzado y practicaron una especie de rebeldía-conformista que traería de la mano el fin de las ideologías.

Su entorno les animó a disfrutar de la vida y son más emprendedores; recordemos que ellos protagonizaron la burbuja tecnológica de finales de los 90.

En lo laboral, demandan independencia en la toma de decisiones y no ven con buenos ojos la jerarquía organizacional, pero no tienen necesidad de retroalimentación continua de su rendimiento, y entienden la retribución por la constancia en el trabajo diario, focalizándose en los procesos por encima de los resultados.

Los Ys, por su parte, que vieron desmoronarse las Torres Gemelas, se acomodaron al copy-paste y entienden la cultura en clave P2P, se sienten “globales”, sienten que tienen el mundo en sus manos, perciben el poder que les da el acceso inmediato al conocimiento, y apenas llegan a la empresa ya preguntan por qué las cosas se hacen así. Y tal vez esa sea, precisamente, la pregunta del millón.

Las empresas deben decidir qué generación es la más adecuada para sintonizar con los valores de la organización. Pero, ¿y si lo que está necesitando la compañía es dar entrada a una nueva manera de hacer?

Si se deciden, deberán personalizar. Buscar el interés del Y, y satisfacerlo, conocer sus metas personales e integrarlas con las de la organización; ofrecer incentivos personalizados, fórmulas contractuales o de colaboración a medida; mantenerse cercano y accesible; darle acceso a las redes sociales; ofrecerle libertad en la toma de decisiones; oportunidades de aprendizaje y crecimiento, establecer programas de mentoring, de coaching, concursos de ideas…; entornos de trabajo informales (muchas empresas ya practican los ‘casual Fridays’, o ‘viernes informales’) “que fomenten las relaciones sociales –añade Dytchwald–; feedback continuo y revisiones de su rendimiento; comunicación abierta; respeto a su estilo de vida y trabajo; retribución por resultados, y flexibilidad temporal y espacial” (algunas compañías combinan distintas modalidades espacio-temporales: trabajo remoto, puestos flotantes, espacios con distintos ambientes –para concentrarse, para trabajar en equipo, para tarea individual estando en compañía…–; los Ys desean crecer profesionalmente y divertirse en el trabajo, y no quieren que les cuiden, sino que les dejen hacer.

Urgen líderes que practiquen la desobediencia inteligente, que desafíen las rutinas, que propicien la innovación disruptiva y que impulsen sistemas de red social corporativa que multipliquen el capital intelectual de la empresa para hacer de ésta más que la suma de sus partes.

Deberá diseñarse una nueva disposición del flujo del conocimiento y de los procesos de toma de decisión, y los departamentos de RRHH serán clave en la distribución de los talentos que habrán de llevar a cabo esta revolución cualitativa, facilitando una dinámica de interacciones que se despliegue en numerosas direcciones, democratizando la difusión del conocimiento.

La enlazabilidad de la era 3.0, basada en la llamada web semántica, busca el razonamiento lógico entre conceptos y datos. La cantidad ya no cuenta, sino la precisión.

El líder que viene deberá apostar por el aprendizaje social, que se nutre de la inteligencia colectiva en ambientes colaborativos, y deberá conducir el cambio en el estilo de gestión del conocimiento, así como ser capaz de manejarse con proyectos que incorporen colaboradores dispersos en múltiples geografías, de diferentes culturas y perfiles, bajo diferentes modalidades de trabajo y con diversas relaciones contractuales.

Esta gestión global y reticular no podrá asumirla un jefe al uso, sino un líder con empatía, com habilidades para influir en los demás, que conozca los fundamentos de la inteligencia emocional y la psicología positiva, un líder que sea capaz de incrementar la reputación corporativa, factor clave para atraer al talento y sumar intangibles a la compañía.

Hoy no sólo debemos utilizar todas las plataformas que incrementan nuestra relevancia para atraer al cliente, sino para atraer también el talento, mostrando y, sobre todo, demostrando, que la nuestra es una empresa atractiva.

Se trata de buscar generar una ventaja competitiva sostenible, desde que competir por costes ha dejado de ser criterio suficiente.

Ahora que la crisis parece que empieza a escampar, los talentos se pondrán de nuevo en circulación; el temor y la inseguridad se disipan, de manera que ha llegado la hora de fidelizar a aquellos que queremos en nuestro equipo.

Y como no todos somos Google, deberemos ingeniárnoslas para extraer lo mejor de nuestro capital humano y lograr cosas extraordinarias con personas ordinarias.

Ha llegado la hora de fidelizar a aquellos que queremos en nuestro equipo. Y como no todos somos Google, deberemos ingeniárnoslas para extraer lo mejor de nuestro capital humano y lograr cosas extraordinarias con personas ordinarias.

Y, haciendo cola, la generación Z, nacidos a mediados de los 90; sobreprotegidos, necesitados de aprobación constante, muchos de ellos hijos únicos, acostumbrados a actividades programadas, temen al fracaso y tienen pocas habilidades de oratoria, pero son los auténticos “nativos digitales” y de ellos dice la psicóloga social Dolors Reig, que “son realistas, saben que dominan herramientas capaces de cambiar el mundo, son más inteligentes, más libres (menos leales a las marcas y a sus futuros empleadores), maduros, divertidos y apasionados.”

En cualquier caso, la mayoría de estas recetas, no nos engañemos, son aplicables en segmentos profesionales cualificados; modelos de dirección soft, horizontalizados y basados en la responsabilidad, el compromiso mutuo y la confianza, donde el empleado es considerado un recurso valioso y fuente de ventajas competitivas (Teoría Y, de Mc Gregor), que no son extrapolables a los segmentos de escasa cualificación, donde los modelos de gestión hard, basados en la jerarquía (en la línea de la Teoría X de MacGregor, que contempla a los empleados como un medio de producción y un coste a soportar, y se fundamenta en una estrategia de control), pueden ser adecuados.

El futuro, marcado por el desarrollo tecnológico, también plantea nuevos retos para este segmento de trabajadores. La automatización de los procesos está a punto de dar un paso más en su camino: la robotización. Y serán muchas las profesiones afectadas. También ahí, en la gestión de la transformación que se avecina, deberá estar la dirección de recursos humanos, aportando su know-how en el proceso. Pero esa es otra historia. Próximamente, les cuento…

Volviendo a las generaciones, permítanme un apunte final, y es que el concepto “generación” es más una cuestión de vivencias comunes y de educación que de edad. Así que sitúense ustedes, con ese aceptable margen de error, donde mejor les parezca.

Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo


Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo
“La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral”
 

Hablamos con Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, con motivo de la publicación de El Ocaso del Empleo, ensayo realizado en coautoría con Santiago García, y que analiza las tendencias del mercado laboral en occidente.
Serrano y García me citan en el FabCafe Barcelona, un espacio de trabajo colaborativo que promueve la autoproducción y el conocimiento compartido; el entorno elegido para nuestra charla me hace intuir que lo que se disponen a contarme irá más allá de la teoría.
En efecto, una profunda transformación ha comenzado ya en el ámbito laboral, sobrevenida por los imperativos de un entorno incierto, con nuevas configuraciones demográficas, nuevos flujos en los intercambios y nuevas aplicaciones de la tecnología.

El ritmo trepidante de los cambios requiere nuevas habilidades con las que mantener nuestra empleabilidad y “surfear” con éxito los loopings que está describiendo el mundo del trabajo. Las organizaciones, por su parte, o son ágiles, o no serán.
Ambos estuvieron lúcidos, entusiastas y -por qué no decirlo- entrañables. Y, a pesar de describir un panorama lleno de desafíos, también contagiaban esperanza con respecto a las oportunidades. Que haberlas, haylas. Veámoslo.
El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza y la demografía marca el rumbo de los cambios.

Sí, en Occidente, el envejecimiento de la población como resultado de una mayor esperanza de vida y el descenso de la natalidad es un fenómeno definitivo. Afecta a un indicador muy relevante para el mercado del empleo como es la tasa de dependencia: el porcentaje de niños y ancianos respecto a la población en edad de trabajar. En África desciende la tasa de dependencia, con una mayor proporción de la población en edad de trabajar y de consumir.
Pero el quid de la cuestión es el talento…
En efecto. China, por ejemplo, va a colocar en los próximos 10 años 195 millones de universitarios, o sea, que no sólo producen, sino que van a tener gente preparada. Allí, la pirámide poblacional la constituye gente joven y cada vez más formada; lo contrario que aquí, que estamos envejeciendo. Asia está en una situación óptima, aunque a medio y largo plazo tengan una bomba de relojería entre manos. 
¿Y en Europa?
La decadencia: sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones basados en un modelo de reparto, o la necesidad de prolongar la vida laboral de las personas.
Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral”

Entrevista a Jordi Serrano y Santiago García, autores de El Ocaso del Empleo

Hablamos con Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, con motivo de la publicación de El Ocaso del Empleo, ensayo realizado en coautoría con Santiago García, y que analiza las tendencias del mercado laboral en occidente.

Mónica Daluz

Serrano y García me citan en el FabCafe Barcelona, un espacio de trabajo colaborativo que promueve la autoproducción y el conocimiento compartido; el entorno elegido para nuestra charla me hace intuir que lo que se disponen a contarme irá más allá de la teoría.

En efecto, una profunda transformación ha comenzado ya en el ámbito laboral, sobrevenida por los imperativos de un entorno incierto, con nuevas configuraciones demográficas, nuevos flujos en los intercambios y nuevas aplicaciones de la tecnología.

El ritmo trepidante de los cambios requiere nuevas habilidades con las que mantener nuestra empleabilidad y “surfear” con éxito los loopings que está describiendo el mundo del trabajo. Las organizaciones, por su parte, o son ágiles, o no serán.

Ambos estuvieron lúcidos, entusiastas y -por qué no decirlo- entrañables. Y, a pesar de describir un panorama lleno de desafíos, también contagiaban esperanza con respecto a las oportunidades. Que haberlas, haylas. Veámoslo.

El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza y la demografía marca el rumbo de los cambios.

Sí, en Occidente, el envejecimiento de la población como resultado de una mayor esperanza de vida y el descenso de la natalidad es un fenómeno definitivo. Afecta a un indicador muy relevante para el mercado del empleo como es la tasa de dependencia: el porcentaje de niños y ancianos respecto a la población en edad de trabajar.

En África desciende la tasa de dependencia, con una mayor proporción de la población en edad de trabajar y de consumir.

Pero el quid de la cuestión es el talento…

En efecto. China, por ejemplo, va a colocar en los próximos 10 años 195 millones de universitarios, o sea, que no sólo producen, sino que van a tener gente preparada. Allí, la pirámide poblacional la constituye gente joven y cada vez más formada; lo contrario que aquí, que estamos envejeciendo.

Asia está en una situación óptima, aunque a medio y largo plazo tengan una bomba de relojería entre manos.

¿Y en Europa?

La decadencia: sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones basados en un modelo de reparto, o la necesidad de prolongar la vida laboral de las personas.

Hablemos de innovación, ¿cómo lo llevamos?

La tecnología está cambiando la manufactura de los bienes, de hecho, lo está cambiando todo, y ha contribuido a una explosión de innovación, pero nuestro ritmo de innovación es mucho más bajo que el de otras economías.

¿Cómo se traducen estos factores en el mundo del trabajo?

Verás, una compañía en los años 60 podía esperar vivir 60 años. Ahora, si eres una de las grandes, tu esperanza de vida es de 15 años. La empresa donde trabajamos morirá antes que nuestra vida laboral; vivimos más que nuestras empresas.

Ser eficiente ya no es suficiente, ¿la agilidad es la clave?

Puedes ser muy bueno haciendo un producto, consiguiendo mejorar la eficiencia y la calidad, que es en lo que nos hemos basado hasta ahora; pero eso ya no vale porque, entretanto, aparece otro producto que te deja fuera de escena.

Efectivamente, hoy lo importante es la agilidad, la capacidad de adaptarse al siguiente cambio. Ofrecer un producto y, si no encaja, lanzar otro rápidamente. A una gran compañía le cuesta mucho cambiar, no es ágil; la pequeña tiene más fácil adaptarse.

El crecimiento económico ya no implica creación de empleo.

Una de las consecuencias del brutal cambio tecnológico es el desacoplamiento entre crecimiento económico y creación de empleo. Estamos acostumbrados a que si crece la economía también crece el empleo, pero la progresiva automatización de actividades y procesos hace que ya no sea necesariamente así, lo que genera un reto para sociedades y gobiernos.

En vuestro libro planteáis una auténtica carrera contra las máquinas… ¿Ya está ocurriendo?

La automatización hará que en muchos trabajos rutinarios, que se pueden traducir en una serie de instrucciones, las máquinas desplacen a las personas. Además, los robots serán cada vez más baratos. Y sí, está ocurriendo: ya existe una impresora de carreteras, coches sin conductor, texto generado de manera automática…

Y de ahí a la polarización del mercado laboral.

Sí, y de la sociedad. Caen los trabajos rutinarios, y suben aquellos que tienen que ver con la creatividad. La brecha es cada vez mayor.

Y es que no todo el mundo es creativo, emprendedor… Además, el sistema educativo no está por la labor de promover la autogestión.

Ese es el gran reto. La educación tiene que cambiar de manera que sea la persona quien se autoeduque y quien aprenda con autonomía, porque luego no habrá nadie que le diga lo que tiene que hacer.

¿Cuáles son hoy las competencias clave para una buena empleabilidad?

La situación ha cambiado: el trabajo ya no es un lugar, estamos permanentemente conectados, se difuminan las barreras entre la vida profesional y la vida personal…

La obediencia, la lealtad y la dedicación se corresponden con valores de estructuras jerarquizadas, hoy caducas.

La empleabilidad requiere observar el entorno, flexibilidad, creatividad, habilidades sociales, competencias digitales, iniciativa, imaginación, pasión…

¿Cuál es el papel de los líderes de equipos?

El modelo tradicional de liderazgo ya no funciona; la gente no se lo cree…

Los líderes deben ser creadores de contextos, de entornos, impulsar el cambio y el autoconocimiento, y tener clara la necesidad de entrar en una dinámica de aprendizaje continuo para que el siguiente cambio no nos pille fuera de juego.

Los desafíos no son pocos…

El futuro del trabajo está lleno de desafíos pero también de grandes oportunidades que nos pueden ayudar a crecer profesional y personalmente.

“Los líderes deben ser creadores de contextos, de entornos, impulsar el cambio y el autoconocimiento, y tener clara la necesidad de entrar en una dinámica de aprendizaje continuo para que el siguiente cambio no nos pille fuera de juego.”

Santiago García es socio director de Jakobsland Partners y especialista en tendencias emergentes en el mundo del trabajo, diagnóstico de la organización y su nivel de preparación para el cambio.

Jordi Serrano, socio de Aedipe Catalunya, es fundador de Future4Work, consultoría especializada en trasladar a las organizaciones las tendencias emergentes en el mundo de los recursos humanos.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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