Nacida en Barcelona, 1965. Periodista en activo desde 1991. Premio Nacional de Periodismo de Oficemen. Colaboradora en Interempresas Media. Periodismo especializado.
DOSSIER EL CÉSPED Entrevistas a Silvia Burés, propietaria de Burés, S.A., y Eudald Morera, consejero delegado de Royalverd y representante del Gremi de Jardiners de Catalunya.
Conocimiento, tecnología y sentido común constituyen elementos fundamentales a la hora de abordar los cambios que necesariamente ha de plantearse la jardinería ante la actual escasez de recursos hídricos. Nace una nueva jardinería de bajo consumo de agua, que gestiona con coherencia el uso de las distintas especies y tiene en cuenta todo el proceso del jardín, desde su diseño hasta su mantenimiento. La implantación de este concepto de jardín debería descartar la necesidad de prohibir el riego en tiempos de sequía, medida que tanto ha perjudicado al sector. Sobre el debate entre césped natural y césped artificial parece haber consenso en que ambos pueden coexistir e incluso complementarse. Entre las tendencias en césped natural destacan la utilización de especies con menores requerimientos hídricos, sustratos procedentes de material reciclado, sistemas de riego más eficientes y nuevos usos en arquitectura: las cubiertas verdes y los muros vegetales tienen largo recorrido. En césped artificial: realismo, colorido, nuevas texturas y productos reciclables. Por separado o combinados, los céspedes, junto con otras especies vegetales y con sustratos de variada naturaleza y aspecto, van a traer propuestas, tanto en jardín público como en privado, personalizadas y de mayor variedad estética. Mónica Daluz /pdf
En el futuro crecerá la convivencia entre céspedes naturales y artificiales
Césped: hacia un nuevo concepto de jardinería
Mónica Daluz 25/05/2009
Conocimiento, tecnología y sentido común constituyen elementos fundamentales a la hora de abordar los cambios que necesariamente ha de plantearse la jardinería ante la actual escasez de recursos hídricos. Nace una nueva jardinería de bajo consumo de agua, que gestiona con coherencia el uso de las distintas especies y tiene en cuenta todo el proceso del jardín, desde su diseño hasta su mantenimiento. La implantación de este concepto de jardín debería descartar la necesidad de prohibir el riego en tiempos de sequía, medida que tanto ha perjudicado al sector. Sobre el debate entre césped natural y césped artificial parece haber consenso en que ambos pueden coexistir e incluso complementarse. Entre las tendencias en césped natural destacan la utilización de especies con menores requerimientos hídricos, sustratos procedentes de material reciclado, sistemas de riego más eficientes y nuevos usos en arquitectura: las cubiertas verdes y los muros vegetales tienen largo recorrido. En césped artificial: realismo, colorido, nuevas texturas y productos reciclables. Por separado o combinados, los céspedes, junto con otras especies vegetales y con sustratos de variada naturaleza y aspecto, van a traer propuestas, tanto en jardín público como en privado, personalizadas y de mayor variedad estética.
Vista exterior del Museo Marítimo de Barcelona, durante la 5ª Bienal Europea de Paisaje, con un pavimento sintético de color naranja. Es de Verdalia.
Revestimiento formado por un manto de césped sintético perforado para encajar en una estructura de piedra modular.
El agua, el quid de la cuestión
El agua destinada al riego de zonas verdes ha venido aumentando en los últimos años de manera notable debido al incremento de las mismas, tanto de jardines públicos como privados; algunas cifras sitúan en el 50% el agua destinada a riego, del total del agua urbana utilizada. Esta circunstancia plantea la necesidad de hacer un uso más racional del agua en jardinería y de establecer una nueva cultura del agua, que evite el despilfarro y aumente la eficiencia en los usos de este bien escaso. Los sectores de la jardinería y el paisajismo han tomado la iniciativa en la promoción de nuevas técnicas para el ahorro del agua, que van desde la utilización de especies adecuadas hasta nuevas tecnologías o prácticas agronómicas adecuadas al manejo de un jardín de bajo consumo de agua.
Jardinería de césped
Las moda de las grandes superficies de césped, el llamando “jardín inglés”, se ha manifestado irracional y ya se atisba un cambio de modelo. Los detractores de las praderas de césped inglés aluden a la dependencia de los productos químicos que implica conseguir una plantación sana; en operaciones de abonado y tratamientos de choque ante enfermedades o plagas, incorporan residuos al suelo, que con el riego terminarán pasando a las aguas subterráneas. Otros argumentos se refieren a que el desarrollo de la jardinería de césped está difundiendo un prototipo de jardinería residencial ajeno a nuestra cultura y a los conocimientos ancestrales de la población, y a la falta de respeto que se tiene, en general, hacia estas zonas verdes, cuando son públicas, que sufren un deterioro continuo por el mal trato de que recibe, así como por la acción de los animales de compañía.
¿Qué es la xerojardinería?
La xerojardinería aporta el uso de la tecnología al jardín, a través de la realización de técnicas agrológicas que permiten obtener un jardín de calidad con un bajo consumo de agua, respetuoso con el medio ambiente y con un bajo coste de mantenimiento. El concepto nació en EE.UU. (xeriscape) y fue introducido en España con el nombre de Xerojardineria por Silvia Burés. En 1986 se creó el National Xeriscape Council con la finalidad de fomentar la creación de xerojardines. Este organismo recogió las técnicas de la xerojardinería en siete principios. Veámoslos.
La fibra de coco constituye una alternativa ecológica a la turba.
– Planificar, programar y diseñar los jardines según las necesidades reales a satisfacer, agrupando las plantas según sus necesidades de riego, con el objetivo de no sobrerregar las que no necesiten tanta agua ni dejar sin riego las que necesiten más.
– Conocer las propiedades del suelo con la finalidad de utilizar las especies que se adapten (al pH, a la salinidad, a la profundidad del suelo, a la posibilidad de encharcamiento, etc.) y utilizar la reserva de agua del suelo para programar el riego, favoreciendo que las raíces profundicen y aprovechen el agua de un volumen de suelo más grande.
– Seleccionar plantas que se adapten bien a la zona donde se ha de establecer el jardín, conocer el clima y los microclimas para poder situar las plantas adecuadas a cada lugar.
– Hacer un uso eficiente del césped, y evitar ubicarlo en zonas donde no tiene ninguna utilidad, como márgenes y pendientes, y utilizar especies y variedades de céspedes seleccionadas que sean más eficientes en el uso de agua.
– Utilizar diferentes sistemas de riego según las distintas especies y zonas a regar, utilizar sistemas más eficientes en el aprovechamiento del agua, como el goteo.
– Utilizar técnicas como las cubiertas de suelo o mulching, para disminuir las pérdidas por evaporación y cubrir zonas marginales que dificulten el establecimiento de plantas.
– Hacer un mantenimiento del jardín que contribuya a que las plantas aprovechen mejor el agua (mediante podas, siegas, estado fitosanitario y abonado); mantenimiento que ha de ir en el sentido de favorecer el desarrollo de las raíces y a dar mayor resistencia de las plantas a la sequía.
Muestras de sustratos diversos (fibra de coco, arena de río, cerámica troceada, mantillo, etc.) en el laboratorio de Burés.
Jardinería tecnológica
La xerojardinería, no por el hecho de buscar la sostenibilidad renuncia a la tecnología, sino todo lo contrario. Como ejemplo de la aplicación de la tecnología en xerojardinería vemos que esta disciplina propone el empleo de polímeros absorbentes hidrorretenedores o hidrogeles que son sustancias capaces de retener hasta 400 veces su volumen en agua y que la retienen con una fuerza menor que la que puede realizar la raíz de la planta para obtenerla. Ello traerá como consecuencia una mayor actividad biológica del suelo y reducir la erosión del mismo.
El debate de los céspedes
Los defensores del césped natural afirman que el bombardeo informativo sobre el cambio climático ha situado al césped en el punto de mira de la opinión pública, que ve este elemento vegetal como el devorador de un recurso insustituible, el agua. Esto ha llevado a un consumo creciente de césped artificial. Desde estas posiciones se argumenta que mientras el césped natural consume CO2 y produce oxígeno, el artificial exige en su producción el consumo de hidrocarburos fósiles, con la consecuente emisión de CO2, además, exponen desde Zulueta Corportación, “al final de su ciclo de vida se convierte en un residuo de problemática eliminación”.
En la calle. Verdalia Checker Block es una aplicación de césped artificial para zonas de gran desgaste por presión y suciedad. Esta combinación de hierba sintética y piedra modular es ideal para aparcamientos y zonas de paso intensivo donde los vehículos, la grasa y las pisadas ponen a prueba cualquier superficie.
A todo color. La variedad de colores que ofrecen los nuevos pavimentos sintéticos dan mucho juego tanto a paisajistas como a interioristas… En la ilustración, detalle del Bermuda Urban, de Verdalia; esta colección se compone de una gama de 20 colores.
Por lo que respecta al mantenimiento, los argumentos apuntan a que el césped artificial requiere una limpieza cuidadosa y la reparación de zonas dañadas, mientras el natural se regenera mediante la propia capacidad de reproducción vegetativa de las plantas o, a lo sumo, una resiembra o tepeado anual. Otro asunto es el de la temperatura con la exposición solar, que en el caso del producto artificial puede alcanzar hasta 60 °C, mientras que el césped natural no llega a superar los 26 °C. También se alude a las posibles reacciones alérgicas en la piel humana, en el caso del producto sintético, y del placer que, por el contrario, aporta el hecho de estar en contacto con la naturaleza.
Los defensores del césped artificial, por su parte, arguyen que éste es más sencillo de mantener y más económico que el natural. En este sentido, desde Verdalia nos dan sus argumentos a favor del producto sintético: “no necesita grandes cantidades de agua en comparación con el césped natural. Si plantáramos césped en una zona con la pluviometría media de España, éste no subsistiría sin nuestra ayuda. El consumo de agua se estima en 1.780 litros por metro cuadrado de césped natural cada año”. También se alude a los recursos y energía necesarios para mantener el césped natural en condiciones, como por ejemplo las emisiones y consumo de petróleo de las máquinas segadoras y de jardinería. Los residuos generados por la siega y el uso de pesticidas y abonos en la tierra son otro argumento en contra del césped natural.
Máximo realismo. La particularidad de este césped sintético, el Verdalia Bermuda, es el diseño de su fibra con sección cóncava y nervio central, que le permiten reaccionar como una superficie viva, recuperando su posición natural tras ser pisada y canalizando la suciedad hacia el suelo.
Lo cierto es que las tendencias apuntan hacia una convivencia de ambos y hacia una diversificación de usos: el césped artificial será la opción más idónea en según qué aplicaciones, y el natural de bajo consumo de agua en otras. Tal como nos explica Silvia Burés “han de coexistir; el césped artificial es una solución para hacer una jardinería sin consumo de agua, y en césped natural hay semillas que necesitan menos agua. Pero no hace falta pasar de un extremo al otro; se debe buscar para cada situación una solución diferente. En una rotonda, por ejemplo, puede colocarse césped artificial, mientras en un jardín para pisar y disfrutarlo, es mejor el natural. Se trata, en definitiva, de aprovechar lo bueno de cada opción e ir creando un nuevo concepto de jardinería”.
Hacia el jardín sostenible
Un jardín sostenible es aquel donde las plantas autóctonas e introducidas se adaptan a la luz existente, humedad, condiciones de suelo, y requieren poca mano de obra y pocos fertilizantes, herbicidas, insecticidas y fungicidas para su desarrollo, al tiempo que conserva y protege el equilibrio de la naturaleza y provee de un placer estético.
Eco-oportunidad…
El creciente interés por la sostenibilidad y la ecología constituye una interesante oportunidad para el sector. La integración de elementos naturales en los edificios y en las construcciones es una de las novedades más significativas y de mayor recorrido. La arquitectura vegetal, orientada a mejorar la calidad de vida en las ciudades, se materializa, básicamente, en cubiertas ajardinadas y muros vegetales. Algunos de los principales beneficios ecológicos que aportan estas soluciones arquitectónicas son: la capacidad de retención de agua y ahorro de material del sistema de evacuación; reducción del calentamiento y aumento de la humedad del aire; reducción de la contaminación atmosférica, ya que la vegetación genera un efecto de filtro; y la creación de superficies de compensación de otras impermeabilizadas. Otros beneficios, en este caso económicos, de lo que ha venido a llamarse, la naturalización, son la mejora del aislamiento térmico y acústico del edificio, el aumento de la superficie útil, para parques infantiles o zonas deportivas, y el aumento del valor del edificio por su singularidad.
Distintas posibilidades para cubiertas ecológicas.
Prototipo de árbol de acero en el que se integran plantas de cultivo hidropónico; será un aviario para el futuro zoológico de Barcelona.
Tubo Naturaleza es un jardín aéreo suspendido, de vegetación hidropónica. Los tres proyectos son de Burés.
Otra interesante tendencia ligada a la arquitectura vegetal es la hidroponía o cultivo sin suelo, que es el método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo: las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de la planta, que puede crecer en una solución mineral únicamente o bien en un medio inerte como arena lavada, grava o perlita.
La casa vegetal
La Asociación Nacional de Arquitectura Sostenible (ANAS), junto con la Asociación Nacional para la Vivienda del Futuro (ANAVIF) y el Directorio Nacional de Empresas para la Arquitectura Sostenible (DINAS), presentaron el pasado día 20 de abril en la última edición de Construmat, esta especial vivienda diseñada por el arquitecto Luis de Garrido, la Green Box. El elemento más singular de este proyecto es su cubierta ajardinada inclinada y el jardín vertical. Ambos jardines han sido compuestos a base de especies vegetales autóctonas del mediterráneo, lo que asegura que apenas necesiten agua (sólo de lluvia) y su belleza permanente todos los días del año. Tampoco necesitan mantenimiento. La cubierta-jardín inclinada se establece como prolongación del suelo circundante.
Green Box, proyecto del arquitecto Luis de Garrido.
Jornadas de la Sociedad Europea del Césped, en Valencia
Durante los pasados días 21 y 22 de abril la Universidad Politécnica de Valencia acogió las primeras Jornadas de la Sociedad Europea del Césped, que se centraron fundamentalmente en la calidad del agua de riego y el estrés por sequía y su influencia en el comportamiento de las cespitosas (especies de semillas para césped). Según señala Diego Gómez de Barreda, profesor del Departamento de Producción Vegetal de la Universidad Politécnica de Valencia y coordinador de este evento, “la Comunidad Valenciana, al igual que la mayor parte de España, está influenciada por el clima mediterráneo, caracterizado por inviernos suaves y veranos secos y muy cálidos. Debido a esto, las especies cespitosas tienen grandes dificultades para desarrollarse adecuadamente durante todo el año, siendo el riego uno de los puntos críticos más importantes del manejo de cualquier superficie cespitosa, bien sea deportiva, ornamental o de entretenimiento”.
Las jornadas, que se desarrollaron en el Paraninfo de la UPV, nacen con el objetivo de convertirse en un foro de intercambio de experiencias entre expertos en la materia procedentes del ámbito universitario, organismos oficiales y empresas.
Entre las conferencias que tuvieron lugar, destacó la del propio profesor Gómez de Barreda, quién habló del comportamiento de variedades comerciales cespitosas de ray-grass inglés. Gómez de Barreda nos explicó que “en la Universidad Politécnica de Valencia se realizan diferentes ensayos sobre especies cespitosas y existe una colección de más de 50 variedades comerciales de especies de clima templado (C3) en parcelas rectangulares de 2 m2, de los géneros Agrostis, Lolium, Festuca y Poa. Con esta colección se pretende hacer un seguimiento de su comportamiento en el clima de la ciudad de Valencia (clima mediterráneo), pues aunque son variedades de gran calidad, que las casas de semillas importan de EE.UU., es preciso ver cómo se adaptan a la climatología particular de España, en este caso a la valenciana”. Como conclusiones del estudio presentado, el profesor Gómez señaló que “existe una variedad que destaca globalmente sobre las demás, Paragon GLR, variedad mejorada de Paragon por su resistencia al ‘Grey Leaf Spot’ (enfermedad causada por Pyricularia grisea). Las demás variedades se comportan, en general, de forma más o menos similar, menos las variedades Belida y Calibra que no se recomiendan para su siembra en campos de golf”.
Times Square, del parque temático a la revolución verde
Nuevos aires soplan en el consistorio newyorkino. Si Giuliani logró hacer un NY más seguro, “limpiando” la ciudad hasta el punto casi de esterilizarla cambiando el lumpen de Times Square por riadas de turistas hipnotizados por los neones, el actual alcalde Michael Bloomberg ha iniciado una revolución verde en sintonía con la nueva ecosensibilidad que también se está observando en el resto del país. El llamado PlanNYC 2030 detalla las acciones a seguir para lograr una reducción del 30% de las emisiones de gases contaminantes, y entre ellas la recién experiencia piloto de cerrar al tráfico parte de la emblemática avenida Times Square y convertirla en zona peatonal. Además, para esa fecha, la ciudad se propone aumentar su zona verde nada menos que en 16.187.425 m2. Y es que, a pesar de la situación económica, parece que la “agenda verde” sigue adelante.
He aquí algunos datos para la reflexión: Nueva York tiene seis metros cuadrados de zona verde por habitante y el 20% de su población vive a menos de diez minutos de algún parque. La superficie total de zona verde en la Gran Manzana es de 117.350.000 m2.
Césped en Nueva York. En la Gran Manzana tocan a seis metros cuadrados de zona verde por ciudadano. A la izquierda, flora y fauna… en Battery Park. A la derecha, un atardecer en el mítico Central Park.
Con la crisis ha aumentado el intrusismo en el sector
Entrevista a Eudald Morera, consejero delegado de Royalverd y representante del Gremi de Jardiners de Catalunya
Eudald Morera explica en estas páginas la crítica situación por la que atraviesa el sector, da su punto de vista sobre los pros y los contras de los céspedes natural y artificial, y nos aproxima a las tendencias de la jardinería que viene.
Eudald Morera posando sobre el césped del Camp Nou; Royalverd es la empresa que gestiona el terreno de juego azulgrana.
¿Cómo ha evolucionado el mercado de los céspedes?
El mercado del césped artificial ha sufrido un considerable aumento principalmente en la jardinería privada y en zonas muy puntuales, como en las rotondas acondicionadas por los ayuntamientos.
Los argumentos por los cuales se ha dado esta evolución son la crisis del agua, la falta de agua de riego, no tener preparados sistemas de riegos alternativos con aguas residuales, además de haberse dado un aumento de la calidad del césped artificial y la disminución del precio del mismo.
La principal ventaja del césped artificial es que tiene un mínimo coste de mantenimiento. En cambio, sus inconvenientes son la pérdida de las principales características del césped natural (su olor, tacto, textura, frescor, evolución de cultivo…).
Es difícil dar una cifra global de mercado, pero es evidente que el césped artificial está tomando cada día una mayor cuota de mercado. En todo caso, el césped artificial se limita a pequeñas extensiones mientras que el césped natural cubre las necesidades de revegetación y jardinería extensiva. En cuanto a porcentaje, aún teniendo una cuota de mercado con valor considerable, el porcentaje en metros sembrados con colocación de césped artificial es relativamente pequeño.
¿Cuáles son las tendencias en el uso del césped por parte de los distintos usuarios: administraciones, paisajistas, arquitectos, jardineros, usuario final…?
El césped artificial tiene su máximo exponente en los campos de fútbol de categorías inferiores a Segunda División y encuentra un mercado potencial en zonas donde el usuario quiere tener un mantenimiento a coste casi cero pagando, sin embargo, mucho más por su adquisición.
¿Falta formación en el sector de la jardinería en materia de optimización de recursos hídricos y las posibilidades de los nuevos sustratos y técnicas?
Seguramente puede tener su influencia en el mal uso del agua para el riego estándar de los céspedes. En muchísimas ocasiones, los céspedes enferman o conllevan problemas por exceso de riego, cuestiones que a veces ignoramos. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es que una hectárea de césped transforma más CO2 que una hectárea de bosque o que 230 metros cuadrados de césped renuevan la atmósfera necesaria para que pueda respirar una familia de 4 personas.
También podemos apostar por nuevas especies tipo Paspalum vaginatum o Zoysia japonica como alternativas de mínimo consumo de agua, mínimo mantenimiento e iguales características medioambientales con las ventajas de protección medioambiental. Sin ir más lejos, según un estudio reciente del Gremi de Jardiners de Catalunya, el 78’4% de las empresas recomiendan habitualmente instalaciones de riego con ahorro de agua y el 74’5% aconsejan plantar especies autóctonas.
¿Cuáles son las mayores problemáticas a las que se enfrenta el sector en España?
intrusismo, siendo éste uno de los factores más preocupantes. No obstante, para muchas empresas el paro de la construcción conlleva también una reducción muy considerable de la actividad. De hecho, el estudio del Gremi de Jardiners de Catalunya anteriormente mencionado ha permitido comprobar que la crisis económica es la principal preocupación del sector (28’8%), porcentaje que debe sumarse al 25’2% que reconoce que los problemas económicos y la poca demanda de servicios representa la segunda causa de preocupación del colectivo.
¿Cuál es la situación en otros países de nuestro entorno?
El problema es general en Europa, sin embargo, la caída más fuerte se ha notado en España.
¿Qué cambios e innovaciones veremos en los próximos años? ¿Hacia dónde se dirige el sector?
Nos dirigimos hacia un tipo de jardinería más sostenible con especies y variedades de calidad pero con consumos hídricos bajos, con nuevas oportunidades -como los muros verdes y las cubiertas vegetales principalmente-, sin olvidar el consumo de tepe de variedad de especies de bajo consumo hídrico. Y, por qué no, con la existencia de un sector reducido que puede ver en el césped artificial una alternativa al paisajismo tradicional. También veremos jardines con huertos familiares para el propio consumo.
El incremento del precio del combustible y las importaciones de los países extracomunitarios amenazan la competitividad del sector agrícola, mantenerla pasa, en primer término, por la reducción del consumo energético de instalaciones y procesos. Por otra parte, el sector energético ofrece a la agricultura nuevas oportunidades de negocio como productora de energías renovables de la biomasa. La transformación del sector ha comenzado. La progresiva renovación del parque de tractores o la migración del regadío hacia sistemas de riego localizado son sólo el principio. Los cultivos alternativos (cultivos energéticos para alimentación de plantas de biomasa y otros combustibles sólidos o cultivos energéticos para producción de biodiésel), el aprovechamiento de los residuos y de recursos endógenos, técnicas de agricultura de conservación, la investigación en el campo de la modificación genética, los continuos avances tecnológicos e informáticos, proyectos arquitectónicos de cultivos verticales o novedosas aplicaciones como la bio-geoingeniería (consistente en enfriar grandes zonas de la Tierra gracias a la plantación de especies agrícolas que reflejen más el sol), están situando al sector agrícola en el centro de interés de numerosas disciplinas. El reto no es pequeño: alimentar a una población que crece a ritmo de 200.000 personas por día, al tiempo que se gestiona la escasez de tierra fértil de cultivo, de agua y de recursos energéticos fósiles. Mónica Daluz / pdf
El incremento del precio del combustible y las importaciones de los países extracomunitarios amenazan la competitividad del sector agrícola, mantenerla pasa, en primer término, por la reducción del consumo energético de instalaciones y procesos. Por otra parte el sector energético ofrece a la agricultura nuevas oportunidades de negocio como productora de energías renovables de la biomasa. La transformación del sector ha comenzado. La progresiva renovación del parque de tractores o la migración del regadío hacia sistemas de riego localizado son sólo el principio. Los cultivos alternativos (cultivos energéticos para alimentación de plantas de biomasa y otros combustibles sólidos o cultivos energéticos para producción de biodiésel), el aprovechamiento de los residuos y de recursos endógenos, técnicas de agricultura de conservación, la investigación en el campo de la modificación genética, los continuos avances tecnológicos e informáticos, proyectos arquitectónicos de cultivos verticales o novedosas aplicaciones como la bio-geoingeniería (consistente en enfriar grandes zonas de la Tierra gracias a la plantación de especies agrícolas que reflejen más el sol), están situando al sector agrícola en el centro de interés de numerosas disciplinas. El reto no es pequeño: alimentar a una población que crece a ritmo de 200.000 personas por día, al tiempo que se gestiona la escasez de tierra fértil de cultivo, de agua y de recursos energéticos fósiles.
El crecimiento del consumo energético en España se multiplica cada año que pasa. La necesidad de alcanzar un modelo energético sostenible debe sustentarse en la eficiencia energética en primer lugar y, tal como apuntan desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), “en las energías renovables, las tecnologías de generación más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, los combustibles menos contaminantes, la captura y almacenamiento del CO2, etc., después”. Las necesidades energéticas de los sectores agrícola y ganadero también son crecientes, por lo que el ahorro en esta partida resulta prioritario para los empresarios. El tránsito hacia la eficiencia ha comenzado, aunque, como afirma Javier Roca, gerente de Sahivo, “el cambio de punto de vista es más por una cuestión de costes que por concepto pedagógico de eficiencia mediambiental.”
El agua, la energía y, en el caso de la ganadería porcina, los purines, constituyen los puntos principales sobre los que el empresario trata de incidir. Los suministradores logran mediante el diseño y la tecnología dotar al mercado de productos más eficientes, de manera que granjas y explotaciones agrarias han alcanzado altos grados de mecanización y de optimización de recursos. La elección del sistema energético a utilizar (gas, electricidad, gasolina, biocombustibles, solar térmica o solar fotovoltaica), será crucial en la rentabilidad del negocio. El sector agroganadero, sin duda, está asumiendo un papel protagonista en el uso eficiente y sostenible de la energía.
Aceitunas arbequinas, a punto para su recogida, en los campos de la empresa Molí dels Torms, productora del aceite ecológico Olicatessen.
La clave: investigación y formación
Los programas de investigación actuales están adquiriendo una nueva orientación focalizada hacia la sostenibilidad en el uso de los recursos y se innova en nuevas tecnologías que permitan un mejor aprovechamiento de éstos. En este sentido las políticas impulsadas por la Unión Europea dejan claro este nuevo enfoque medioambiental, por ejemplo con el 7º Programa Marco o el Programa Marco para la Innovación y la Competitividad.
En relación a la competitividad de las personas vinculadas al sector agrario, Jaume Sió, subdirector general de Innovación Rural del Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Catalunya, manifiesta que “es fundamental la formación de empresarios agrarios y técnicos del sector, así como el asesoramiento que estos últimos pueden ofrecer a los primeros”. Sió añade a la formación otro elemento para favorecer la transformación del sector hacia la eficiencia energética: “Las líneas de ayuda a las inversiones incidiendo, entre otros aspectos, en que éstas sean respetuosas al máximo, con el medio ambiente, y orientándolas hacia subsectores que se considerasen estratégicos para lograr los objetivos en materia de sosteniblidad”.
Una de las instituciones más involucradas en la difusión de una praxis más eficiente y sostenible en el sector agrícola y ganadero es el Idae. El contenido de las acciones formativas llevadas a cabo por el Idae pone de manifiesto cómo las buenas prácticas pueden optimizar el consumo energético. He aquí algunos ejemplos de las recomendaciones que el Instituto ofrece en sus cursos y sesiones: “Según las formas de conducción y el mantenimiento adecuado del tractor puede reducirse el consumo total de combustible de un 15 a un 30%; la gestión de los cultivos en grandes explotaciones, bien profesionales o asociativas, permite obtener costes de mecanización menores y una mejor eficiencia en el uso de combustible; con el manejo apropiado de una misma labor agrícola puede conseguirse una disminución en el consumo de hasta un 30%, y si se cambia la labor tradicional con vertedera por un ‘no laboreo’ con siembra directa, el consumo de combustible puede reducirse hasta en un 75 %.” En estas sesiones informativas y formativas se recomienda también la concentración en parcelas grandes, “preferiblemente de más de 5 hectáreas, y a ser posible de formas alargadas y regulares. El consumo de carburante por hectárea se reduce en la medida en que crece la superficie de la explotación, siempre que ese crecimiento se produzca aumentando el tamaño de las parcelas y sin incrementar significativamente los desplazamientos”. Otro aspecto contemplado es la eficiencia en el uso del agua y la eficiencia energética de las instalaciones de riego, “que permiten significativos ahorros de energía en las explotaciones de regadío”. También se pone el acento en que el aislamiento, la climatización, la estanqueidad, la iluminación y el mantenimiento constituyen los principales elementos sobre los que incidir en las instalaciones ganaderas.
De obligación a vocación
En 1985, el porcentaje de trabajadores dedicados a la agricultura en España era de algo más del 17 por ciento. Hoy, la representación de ocupados en el sector apenas alcanza el 4 por ciento. Son menos pero, al parecer, más implicados y preparados. Prolifera en el sector una nueva generación de agricultores comprometidos con el paisaje y con el medio ambiente. Trabajan con un nuevo paradigma y el resultado son productos con un valor adicional que el consumidor comienza a apreciar. Junto al modelo tradicional, la agricultura ecológica y la agricultura integrada son modalidades al alza, que se sofistican y dan lugar a nuevos modelos de negocio. Es el caso de Molí dels Torms, empresa elaboradora del aceite de oliva ecológico Olicatessen. La empresa leridana ha implementado un proceso de elaboración respetuoso con el medio ambiente: minimiza el uso de agua y la generación de aguas sucias, recupera el hueso de la aceituna utilizándolo como abono, y los brotes y hojas se recuperan por aspiración en lugar de por barrido, lo que facilita la preparación del compostaje, entre otras técnicas beneficiosas para el suelo y el entorno. La particularidad de esta empresa consiste en su apuesta por el cuidado de cada detalle tanto de la producción como de la comercialización. La empresa vende el producto acompañado de fotografías de sus olivares y de las diferentes fases de producción. Además, su filosofía de aprovechamiento de los recursos les lleva a elaborar nuevos productos; los residuos generados en la decantación del aceite se utilizan para la elaboración de jabón de aceite de oliva.
La empresa Molí dels Torms vende su aceite ecológico acompañado de fotografías del proceso de producción. Arriba, instantánea tomada durante la poda.
Respetar la tierra
La nueva sensibilidad de muchos empresarios agrarios también está difundiendo la llamada agricultura de conservación, menos mediática que la ecológica. Desde la Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos explican que la agricultura de conservación consiste en diversas prácticas agronómicas que permiten un manejo del suelo agrícola alterando lo menos posible su composición, estructura y biodiversidad, y evitando también su erosión y degradación. Las técnicas de agricultura de conservación incluyen diversas modalidades tales como la siembra directa (no laboreo), el mínimo laboreo (no se incorporan o sólo en muy breves periodos, los residuos de cosecha), y el establecimiento de cubiertas vegetales entre sucesivos cultivos anuales o entre hileras de árboles en plantaciones de cultivos leñosos. En términos generales, con las técnicas de conservación, el suelo queda protegido de la erosión y escorrentía, se aumentan la formación natural de los agregados del suelo, la materia orgánica y la fertilidad, y a su vez se disminuye la compactación debido al tránsito de la maquinaria agrícola. Además, tiene lugar una menor contaminación de las aguas superficiales, se reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera y se aumenta la biodiversidad.
Desde la asociación se afirma también que “la agricultura de conservación tiene una mayor rentabilidad económica en comparación con la convencional. En ésta el laboreo del suelo requiere elevadas inversiones en adquisición y mantenimiento de maquinaria agrícola, combustible y mano de obra. Así, por ejemplo, con el sistema de no laboreo en el olivar y en cultivos anuales se pueden ahorrar unos 60 y 30 litros de gasoil por hectárea y año, respectivamente. En términos generales, la agricultura de conservación reduce el consumo de energía y el trabajo que conllevan las operaciones propias del laboreo entre un 15-50%, y se incrementa el rendimiento energético entre el 25% -100%”.
El sector agrícola diversifica el destino de su producción. El almidón es uno de los materiales no provenientes del petróleo que pueden servir para la fabricación de bolsas comerciales de un solo uso, que tanto están dando que hablar en los últimos tiempos. El centro tecnológico Itene trabaja ya en la mezcla del almidón con otros productos como el poliéster (en la imagen) para mejorar la resistencia de las ‘biobolsas’.
Invernaderos y consumo energético
La superficie invernada en la Unión Europea está en constante ascenso, y en determinadas zonas como el sureste de España tiene una importancia socioeconómica muy relevante. Sólo en la provincia de Almería existe una superficie invernada cercana a las 30.000 hectáreas, produciendo más de la mitad de las frutas y hortalizas de toda la Comunidad Autónoma Andaluza, con una producción final agraria estabilizada en torno a los 2.000 millones de euros anuales y una industria auxiliar muy competitiva en los mercados internacionales. Sin embargo, esta situación favorable a los agricultores puede verse amenazada por la subida del precio del combustible y por la competencia con otros países donde los gastos de producción son más bajos (ahí tenemos el asunto del precio de la patata, que ha movilizado a los agricultores durante las últimas semanas; éstos denuncian que en un país deficitario en el consumo de patata, como es España, las importaciones se están haciendo en condiciones ventajosas). El consumo energético en los invernaderos es, pues, un factor muy importante a considerar dentro de los costes de producción, y resulta prioritaria la optimización energética de estos sistemas. Por otra parte, optimizando el consumo de energía se facilitará el cumplimiento de las regulaciones ambientales y energéticas cada vez más restrictivas que afectan al sector, logrando unos invernaderos más amigables con el medio ambiente a la vez que competitivos en el mercado europeo.
Proyecto Greenergy
En el marco del Proyecto Europeo Energy Optimisation in European Greenhouses (Greenergy), en el cual participan siete universidades, nueve asociaciones de productores y once empresas, la Universidad de Almería ha liderado el establecimiento de los estándares de calidad para el uso eficiente de la energía en los invernaderos hortícolas, con el objetivo final de racionalizar el consumo energético en los invernaderos europeos.
Estos estándares establecen los requerimientos mínimos que todos los invernaderos europeos (agrupados por zonas climáticas) deberían cumplir para optimizar la eficiencia energética de varios sistemas de producción hortícolas, y perfilan los mínimos requerimientos técnicos para beneficiarse de las condiciones climáticas de cada área con el objetivo de minimizar las pérdidas de energía y maximizar la producción eficiente.
El documento define conceptos como: invernadero, tipos, materiales de cubierta, sistemas de ventilación, sistemas de refrigeración por evaporación de agua, iluminación artificial, calefacción y sistemas de distribución de calor, cogeneración, fertilización carbónica y sistemas de control climático.
Para cada zona climática y aspecto estudiado, se han definido una serie de medidas que dependiendo de la zona climática se ha establecido su carácter obligatorio, altamente recomendado, recomendado, o sin efecto significativo. Estas se refieren a aspectos constructivos, materiales usados como cubiertas de invernaderos, requisitos mínimos de ventilación, de refrigeración, de los sistemas pasivos suplementarios, para la iluminación artificial, la calefacción, la cogeneración, requisitos mínimos de los sistemas de distribución de calor, para el almacenamiento de calor y para el abonado carbónico. También establece otros requisitos como integración de la temperatura, regulación y calibración de todos los sensores, aditivos antigoteo y tratamiento de los materiales de cubierta para prevenir infecciones fúngicas y daños en las plantas, uso de sensores en las plantas, ventilación de los sensores y control de los gradientes de temperatura. O las medidas relativas a los sistemas de control, como por ejemplo: control climático por ordenador, predicción climática y la integración de todos los dispositivos en el mismo sistema de control.
Cultivos verticales
Esta técnica de cultivo consiste en plantar verticalmente, utilizando diferentes sistemas que pueden ser bolsas plásticas, tubos de barro, etc. Ideal para cultivos de ciclo corto como las plantas hortícolas. Entre sus ventajas: el aprovechamiento y alto rendimiento de las áreas de siembra. En la imagen una granja vertical. Es un proyecto para la ciudad de Dubái. The Seawater Vertical Farm es una idea del estudio de arquitectos Studiomobile de Cristiana Favretto y Antonio Girardi. Se trata de un edificio inteligente y verde que utiliza el agua del mar pulverizada para enfriar y humedecer el ambiente en unos grandes invernaderos suspendidos en el aire y sujetos a un enorme pilar central por donde circula el agua. La condensación hace que se genere agua dulce que, a su vez, se utiliza para regar los cultivos. Además de su diseño singular constituye un interesante sistema para ahorrar agua y producir vegetales en zonas áridas.
Proyecto arquitectónico de una granja vertical en Dubái.
OPINIÓN
Los sectores agrícola, ganadero y agroindustrial son los más avanzados en eficiencia energética
Entrevista a Jaume Sió, subdirector general de Innovación Rural, del Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Cataluña
Sió analiza en esta entrevista el proceso de transformación del sector agrícola y ganadero hacia la implementación de procesos energéticamente más eficientes, tránsito que deberá sustentarse sobre tres pilares básicos: la formación, la tecnología y los incentivos a la inversión.
Jaume Sió, subdirector general de Innovación Rural, del Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Catalunya
¿Cuál es el impacto de la actividad agrícola en consumo de energía, con todo lo que ello supone, tanto en costes como en emisiones, en la comunidad autónoma catalana?
El sector agrícola, en tanto que es consumidor de energía, también se encuentra inmerso en la problemática estructural de los recursos energéticos a nivel mundial: el encarecimiento progresivo de los precios energéticos. Ante este aumento de los precios de la energía se debe priorizar el ahorro energético en todos los ámbitos en los que éste sea aplicable.
En Cataluña, según los datos del Plan de Energía 2006-2015 del gobierno de la Generalitat de Cataluña, el sector primario consume aproximadamente el 3% del consumo total de energía.
La previsión en el horizonte de 2015 es que los consumos actuales se reduzcan un 7%, hecho que supondrá un ahorro económico estimado de 61 millones de euros. En comparación con sectores como el transporte o la industria, el sector primario tiene un índice de consumo poco significativo.
A pesar de todo, hay camino por recorrer, especialmente en ámbitos productivos agrarios grandes consumidores de energía como las producciones agrícolas y ganaderas intensivas.
¿Sobre qué elementos hay que actuar para hacer más eficiente el consumo de energía en este sector? El parque de tractores y los sistemas de riego constituyen los dos pesos pesados de esta actuación pero, ¿cómo se está acometiendo esta modernización en las explotaciones agrarias?, ¿el ritmo es el esperado? y ¿el deseable…?
Se debe actuar en los elementos y sistemas de los sectores económicos en los que el gasto energético es mayor y, por tanto, el camino a recorrer en ahorro energético es más largo.
Estos sectores, por regla general son los que tienen un nivel de intensificación alto: porcino, avicultura, riego, industria, etc. que requieren instalaciones o vehículos que consumen grandes cantidades de energía: instalaciones de calefacción o refrigeración, aislamientos, tractores, motores, grupos de bombeo, etc.
En el ámbito específico de la modernización del parque de tractores, ésta se aborda mediante el establecimiento de líneas de ayuda específicas orientadas a los empresarios agrarios. El DAR (Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Cataluña) ha abierto la línea de ayudas para la renovación del parque de maquinaria; se trata del ‘plan renove’ de los tractores. Esta línea de ayudas, durante los años 2005 a 2008, ha resuelto más de 700 expedientes con un importe cercano a los 10,5 millones de euros. Uno de los requisitos que se valoran en la adjudicación de estas subvenciones es la categoría energética del tractor nuevo que se adquiere, priorizando, evidentemente, los clasificados en la categoría más alta (A) de eficiencia energética.
En materia de modernización de los sistemas de riego, el DAR, y en el marco del Plan de Regadíos de Cataluña, tiene previstas diversas actuaciones en torno a la modernización de regadíos existentes e implementación de nuevos regadíos; en todas estas actuaciones se prioriza la ejecución de instalaciones que optimicen el consumo energético e hídrico.
Además de los anteriormente citados, ¿qué otros elementos que intervienen en la actividad agrícola podrían contribuir a la optimización de los consumos energéticos?, ¿Cómo afecta, por ejemplo, la selección de los cultivos, el tipo y número de operaciones a desarrollar en cada uno de ellos o los fertilizantes a utilizar?
Para determinar el ahorro energético que aporta a un sistema productivo, por ejemplo, la genética de las plantas, su sensibilidad a enfermedades o los fertilizantes que se utilizan hacen falta estudios muy profundos y a menudo inexistentes. Entre tanto, los estudios de análisis de ciclo de vida de un producto agrario aportan información sobre las necesidades energéticas de todo el proceso productivo de éste. A modo de ejemplo, uno de los ámbitos donde este hecho se manifiesta objetivamente es en el uso de fertilizantes de origen orgánico frente a los fertilizantes de origen químico, los cuales precisan, habitualmente, de derivados del petróleo y altos niveles de energía para su producción.
A pesar de todo, la optimización de recursos energéticos pasa, en primer lugar, por el estudio de los puntos a mejorar en los procesos de consumo energético, es decir, la realización de diagnósticos energéticos. Posteriormente, con los resultados de los diagnósticos se deben aplicar las medidas que se deriven en el seno del sector productivo.
Desde el DAR se han realizado diagnósticos energéticos en los sectores de la ganadería intensiva (porcino y avicultura), la agricultura intensiva (invernaderos y comunidades de regantes), y el sector agroindustrial (cámaras frigoríficas). Durante este año están previstas diagnosis energéticas también en el sector de los barcos de pesca.
En base a los resultados obtenidos en los diferentes diagnósticos energéticos y con el objetivo de fomentar la eficiencia energética en las explotaciones agrarias de Cataluña, el DAR convocó en 2008 una orden de ayudas para la mejora de la eficiencia energética en invernaderos agrícolas y en explotaciones de porcino. De esta orden de ayudas se recibieron 120 solicitudes, a día de hoy aún no resueltas.
Campo de fresas onubense con un sistema de riego basado en un nuevo método de diagnóstico implantado por Verdtech Un Nuevo Campo, que tiene en cuenta los datos de planta, clima y suelo para un riego optimizado.
En materia de nuevas tecnologías, ¿cuál es el porcentaje de penetración de programas informáticos de gestión de regadíos y redes de riego, y demás herramientas de control y automatización, en el sector agrícola?
En el ámbito catalán el Plan de Regadíos de Cataluña contempla como requisito para las obras de nuevos regadíos o de transformación de regadíos ya existentes, entre otros aspectos, la incorporación de programas de gestión de redes de riego que contengan las innovaciones tecnológicas más recientes en telecontrol de consumos, de incidencias, de gestión de hidrantes y válvulas, y de facturación.
En cuanto a la gestión de regadíos, el DAR mantiene y pone a disposición de los agricultores de todas las zonas regables de Cataluña una herramienta de recomendaciones de riego en agricultura y jardinería, que está a disposición de los usuarios a través del portal RuralCat. A través de este portal se actualiza la información de recomendaciones de riego semanales y se envían por correo electrónico o SMS. Actualmente hay en torno a los 500 usuarios dados de alta a este servicio, con un total de 1.500 parcelas inscritas sobre las cuales se dan recomendaciones personalizadas de dotaciones de riego semanales.
¿Cuáles son los mayores frenos a la modernización, en fin, los mayores problemas a los que se enfrenta el sector para acometer una transformación profunda?
Desde nuestro punto de vista, el principal obstáculo para la transformación del sector hacia la implementación de procesos con consumos energéticos más reducidos y eficientes que los actuales pasa por la disponibilidad de tecnología aplicable al sector, la formación de las personas que trabajan en él y los programas de ayuda a las inversiones.
La renovación del parque de maquinaria agrícola es uno de los objetivos prioritarios para las administraciones en materia de eficiencia energética.
¿Qué subsectores se encuentran más adelantados en este proceso de transformación?
Actualmente los subsectores más avanzados en el proceso de transformación hacia prácticas más respetuosas en términos energéticos, con el medio ambiente son las actividades de agricultura y ganadería más intensivas así como el sector agroindustrial. Son los sectores que se podría considerar más avanzados debido al hecho de que son los mayores consumidores energéticos y, por tanto, los primeros en los que se ha incidido cuando se han aplicado políticas de ahorro y eficiencia energética.
¿Qué se puede hacer desde las administraciones? ¿Qué medidas legislativas se han puesto en marcha en los últimos años para favorecer este tránsito hacia la eficiencia?
Desde las administraciones se están impulsando políticas en los campos del ahorro y eficiencia energética y de las energías renovables. En España, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae) se promueven estas líneas de actuación, respectivamente, con el Plan de Acción 2007-2012 de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética para España y el Plan de Energías Renovables 2005-2010.
Estos planes se articulan mediante convenios marco de colaboración con las comunidades autónomas. En Cataluña, el Idae ha firmado un convenio marco de colaboración con el Institut Català d’Energia (Icaen) para la “definición y puesta en práctica de las actuaciones contempladas en el Plan de acción 2008-2012 de la estrategia de ahorro y eficiencia energética en el ámbito territorial de la Generalitat de Cataluña”. Este convenio incluye actuaciones en diferentes sectores estratégicos y muy consumidores de energía, como los transportes, la industria, la edificación…, y también el sector de la agricultura y la pesca, en medidas específicas de formación, sistemas de riego, pesca, auditorias energéticas, tractores y agricultura de conservación.
Paralelamente a las iniciativas políticas en el ámbito de la energía del Estado, en Cataluña también se ha definido el Plan de la Energía 2006-2015, un plan con programas específicos de ahorro y eficiencia energética, energías renovables, infraestructuras e I+D orientado a los principales sectores económicos de actividad.
¿Cuál está siendo el papel de los suministradores a la industria agrícola en este proceso de búsqueda de la eficiencia, tanto energética como productiva, ya que ambas cuestiones están directamente relacionadas?
Los suministradores de maquinaria e instalaciones del sector agrario y agroalimentario son conscientes del valor que adquiere un producto cuanto más eficiente es en el uso de energía y, por extensión, en el respeto hacia el medio ambiente. En este sentido, la mayor parte de empresas suministradoras, con voluntad de ser competitivas en sus sectores de actividad, apuestan por la incorporación de las mejoras técnicas en sus productos que supongan un valor comercial añadido, especialmente en la actualidad, cuando se está promoviendo la conciencia del ahorro energético tanto desde el punto de vista ambiental como económico.
Cuando se audita la eficiencia energética en una explotación agraria o ganadera, ¿se contempla sólo esa parte del proceso o se tiene en cuenta lo generado en los procesos previos, es decir, se realizarán análisis de ciclo de vida?
Ante la dificultad que presenta el estudio de un proceso productivo desde el origen de todos sus inputs, habitualmente los estudios de eficiencia energética en explotaciones agrarias se basan en el propio proceso productivo identificando e incidiendo, incluso, en los componentes de este proceso que más consumo energético suponen.
El estudio integral de todos los procesos previos de un modelo productivo requiere un trabajo en profundidad. Habitualmente, con la voluntad de optimizar los recursos (humanos y económicos) de que se dispone desde la Administración, este tipo de estudios se han sustituido por diagnosis energéticas de procesos concretos, con el objetivo de poder disponer de puntos de la cadena productiva donde incidir puntualmente para alcanzar ahorros en el uso de energías.
En las diagnosis energéticas realizadas por la Administración pública catalana se pone especial énfasis en el estudio de los consumos de electricidad y combustibles, el estudio de las condiciones de trabajo de los equipos, los aislamientos y la evaluación de los procesos productivos consumidores de energía, entre otros.
Existe una necesidad de “pasarnos” a las energías alternativas y deben ser los grandes sectores económicos los que inicien ese proceso de migración tecnológica, ¿Están los sectores agrícola y ganadero por la labor? A esto se suma el protagonismo que cobra el sector agrario como productor de energías renovables (biomasa, biocombustible…), situándolo como sector estratégico. ¿Cómo cree que evolucionará la introducción de las energías alternativas en dichos sectores?
En Cataluña el Plan de la Energía 2006-2015 prevé dar un gran impulso a las energías renovables multiplicando por cuatro los consumos de 2003 en el horizonte del final del Plan, en 2015, es decir, se prevé pasar del 2,9% de uso de energías renovables al 9,5% en 2015 sobre le total de la energía primaria de Cataluña.
El sector agrícola y ganadero también está implicado en las políticas energéticas del Gobierno de Cataluña. Concretamente, de la producción total de energías renovables, el 17,4% está previsto que provengan de centrales de biomasa y de plantas de biogás, y el 18% de biodiesel. Las energías eólica, hidroeléctrica y solar completarán el abanico de energías renovables con las que cuenta Cataluña en el horizonte de 2015.
El Plan de la Energía 2006-2015 prevé que el sector agrorrural tenga una participación importante tanto desde el ámbito de la producción de biomasa (con plantaciones de cultivos para biomasa, utilización de restos de poda, aprovechamientos forestales, etc.), la producción de energía solar con los llamados campos solares como desde el ámbito de la producción de biocarburantes (biogás y/o biodiesel) que permiten cerrar los ciclos del carbono con finalidades energéticas.
¿Cuáles son los adelantos tecnológicos que se han introducido en el sector agrario en los últimos años para acometer este proceso de optimización energética?
Las innovaciones tecnológicas incorporadas al sector agrario para la optimización energética de sus procesos se pueden resumir en dos grandes grupos por lo que se refiere al volumen de inversión realizada.
Por un lado se pueden considerar las grandes inversiones en instalaciones e infraestructuras orientadas, por ejemplo, a la producción de biogás o a la generación de energía eléctrica fotovoltaica. Por otro lado, también se han efectuado otras implementaciones tecnológicas en el sector agrario y agroindustrial que definen el camino hacia estos procesos de optimización energética. Así, por ejemplo, se pueden incluir en este grupo las inversiones por sustitución de maquinaria (Plan renove de tractores, adquisición de maquinaria agrícola…), la incorporación de software informático de gestión para la optimización de procesos (redes de riego) y la mejora de los materiales de aislamiento, de los sistemas de climatización y calefacción en granjas, invernaderos y cámaras frigoríficas.
¿Qué se está haciendo para resolver el problema de la desertización del suelo y atenuar los inconvenientes de esos factores incontrolables, como la pluviometría, a los que se enfrenta el sector?
La mejor manera de hacer frente a los factores incontrolables de la climatología en agricultura y, en general en cualquier sector económico es la prevención. En cuanto a la lluvia, la mejor manera de evitar la pérdida de suelo fértil a causa de las corrientes superficiales es disponer de medidas preventivas que la eviten. Estas medidas pueden ser el mantenimiento de una cubierta vegetal permanente o el buen estado de las terrazas en terrenos con pendiente. Estas medidas se aplican en el sector agrario a través de la condicionalidad.
¿Cuál es la clave para hallar el modo de minimizar los impactos ambientales en los procesos productivos de los sectores agrario y ganadero, al tiempo que se atiende a la rentabilidad de los negocios y a la garantía de frescura y calidad del producto final que el usuario reclama –esto es, con la menor intervención sobre el producto?–
La competitividad en el sector agrario también se basa en su sostenibilidad ambiental. No se puede entender un sistema productivo en el que no se tengan expectativas de viabilidad a nivel energético. Así, debe entenderse la viabilidad de los sectores productivos teniendo en consideración el consumo energético de estos.
Para alcanzar estos objetivos se considera fundamental la preparación del tejido humano vinculado al sector agrario. Por este motivo el DAR pone a disposición del sector instrumentos como el PATT (Plan Anual de Transferencia Tecnológica), la formación agraria profesional o continua, o el sistema de asesoramiento agrario. La formación en todas sus vertientes es fundamental para poder conseguir y mantener niveles de conocimiento técnico y de gestión en el sector que favorezca la existencia de empresas más competitivas, respetuosas con el medio ambiente y económicamente viables.
DOSSIER SUELO LOGÍSTICO Entrevistas a Ignasi Ragàs, director general de Cimalsa, Centros Logísticos de Cataluña, Manuel Balcells, director gerente de InbisaLogística, y Sylvia Rausch, directora de Negocio y Operaciones de AbertisLogística.
El ritmo de los tiempos impone nuevas necesidades para la optimización en la cadena de suministros. En la era de la ubicuidad, no todo es digitalizable; las mercancías deben seguir viajando en el mundo físico, y del acceso a las infraestructuras para su circulación dependerá que la gestión de los intercambios sea eficiente. Hace tiempo que la logística dejó de ser sinónimo de almacenaje, una evidencia todavía cuestionada en algunos ámbitos, para convertirse en la llave para la gestión eficiente de los recursos y en herramienta de innovación. Mejorar la competitividad de la logística española en un contexto global como el actual pasa por un transporte intermodal puerta a puerta más fluido, rápido, flexible y sostenible. Y es que el contexto en el que tiene lugar el desarrollo económico ha cambiado y a éste se le pide no sólo eficiencia, sino sostenibilidad medioambiental y responsabilidad social. La necesidad de la movilidad sostenible de las mercancías impulsará las rutas ferroviarias, que se configuran como alternativa -siempre y cuando las administraciones se pongan a la labor-, tanto para una descongestión de las carreteras como para favorecer el desarrollo de una logística verde. El sector ha pasado de la dispersión a la planificación, se ha mejorado la calidad de urbanización del suelo logístico, se han incorporado infraestructuras de telecomunicación y se han asumido las nuevas exigencias en el diseño de parques en materia de sostenibilidad. El suelo logístico se convierte en espacio de valor: red de carreteras con vías principales y secundarias bien comunicadas, acceso a puertos, aeropuertos y a infraestructuras ferroviarias. Mónica Daluz /pdf
El mercado global exige una oferta de infraestructuras intermodal
La logística gana terreno, por tierra, mar y aire
Mónica Daluz 01/06/2009
El ritmo de los tiempos impone nuevas necesidades para la optimización en la cadena de suministros. En la era de la ubicuidad, no todo es digitalizable; las mercancías deben seguir viajando en el mundo físico, y del acceso a las infraestructuras para su circulación dependerá que la gestión de los intercambios sea eficiente. Hace tiempo que la logística dejó de ser sinónimo de almacenaje, una evidencia todavía cuestionada en algunos ámbitos, para convertirse en la llave para la gestión eficiente de los recursos y en herramienta de innovación. Mejorar la competitividad de la logística española en un contexto global como el actual pasa por un transporte intermodal puerta a puerta más fluido, rápido, flexible y sostenible. Y es que el contexto en el que tiene lugar el desarrollo económico ha cambiado y a éste se le pide no sólo eficiencia, sino sostenibilidad medioambiental y responsabilidad social. La necesidad de la movilidad sostenible de las mercancías impulsará las rutas ferroviarias, que se configuran como alternativa -siempre y cuando las administraciones se pongan a la labor-, tanto para una descongestión de las carreteras como para favorecer el desarrollo de una logística verde.
En la era de la ubicuidad, no todo es digitalizable; las mercancías deben seguir viajando en el mundo físico, y del acceso a las infraestructuras para su circulación dependerá que la gestión de los intercambios sea eficiente. En la imagen, vista aérea de un tramo de autopista de Acesa.
El sector ha pasado de la dispersión a la planificación, se ha mejorado la calidad de urbanización del suelo logístico, se han incorporado infraestructuras de telecomunicación y se han asumido las nuevas exigencias en el diseño de parques en materia de sostenibilidad.
El suelo logístico se convierte en espacio de valor: red de carreteras con vías principales y secundarias bien comunicadas, acceso a puertos, aeropuertos y a infraestructuras ferroviarias.
Los productores de emplazamientos para el sector logístico deberán tener en cuenta nuevos elementos en la urbanización, cómo las infraestructuras de comunicaciones para crear espacios que faciliten desde el funcionamiento de tecnologías inalámbricas hasta la presencia de robots humanoides para el desempeño de determinadas tareas logísticas; ofertar, en definitiva, proyectos con visión de futuro, capaces de adaptarse a ampliaciones y a la diversificación de las infraestructuras adyacentes, y de incorporar los requerimientos tecnológicos que implicará la logística que viene. Y para colocar en el mercado suelo logístico de calidad son necesarias grandes compañías así como la colaboración entre los sectores público y privado.
Lo que está claro es que el suelo logístico que se está generado no es un suelo cualquiera, es suelo de valor, suelo para hacer posible una nueva logística: eficiente, flexible, verde y ética.
De la Cim y la Zal a la plaforma intermodal
En los últimos años el número de parques logísticos en funcionamiento se ha multiplicado hasta superar el centenar. Según la consultora DBK, “sólo en el bienio 2007-2008 se inauguró una veintena de nuevos recintos, en su mayoría en Madrid y Cataluña”. La demanda de servicios logísticos externos y de instalaciones estratégicamente situadas, bien comunicadas y diseñadas específicamente para esta actividad, junto con el apoyo de las administraciones públicas, está estimulando el crecimiento de la red de parques logísticos. Pero, retrocedamos en el tiempo y veamos cómo hemos llegado hasta aquí.
Los orígenes del parque logístico en España se sitúan en lo que vino a llamarse ciudad del transporte o central integral de mercancías (Cim), polígonos especializados en empresas de transporte que, como nos explica Ignasi Ragàs, director general de Cimalsa, “en muchos casos tenían como objetivo inicial apartar este tipo de empresas de los centros urbanos y ubicarlos en emplazamientos con accesos directos a las vías de comunicación”.
Cim Vallés, Barcelona.
Se trata de emplazamientos nacidos generalmente desde la iniciativa publica, “con el objetivo -señala Alfonso Martínez, responsable de Desarrollo de Negocio de Abertis Logística- de racionalizar una actividad que estaba muy diseminada en el territorio y concentrarla en un único punto”. Martínez nos relata como ejemplo los primeros pasos de la Cim Vallés, en Barcelona: “Con motivo de las olimpiadas de 1992, la administración se propuso ofrecer una alternativa de ubicación a las empresas de transporte del barrio de Pueblo Nuevo, que trabajaban de manera muy individualizada, con el fin de racionalizar toda la actividad en un mismo emplazamiento y eliminar el tráfico de pesados dentro de la ciudad”.
Paralelamente, surgieron los parques logísticos con una tipología específica, las Zal o zonas de actividades logísticas, situadas en emplazamientos de dominio portuario.
El parque logístico ofrece valores añadidos al concepto de polígono, pues está pensado especialmente para acoger actividades de transporte y logística. Ignasi Ragàs nos describe así algunos de estos valores añadidos: “Tienen que ver con diseño específico de los viales y las parcelas para acoger eficientemente a las empresas de transporte y logística, con el acceso a vías de alta capacidad y con los servicios complementarios que se ofrece a las personas del polígono, como centro de negocio, restaurantes, etc. Hoy, un centro de actividades logísticas es aquel que a partir de una masa crítica de empresas logísticas ofrece servicios complementarios”.
Zal Sevilla está promovida y gestionada por Sevisur Logística S.A., sociedad participada mayoritariamente por Abertis Logística junto con Unicaja, Cajasol y la Autoridad Portuaria de Sevilla.
La estructura de la oferta que ha venido a generase en el sector de los parques logísticos es diversa en tamaño, calidad, conexiones y comunicaciones, de manera que es posible encontrar distintos tipos de áreas logísticas, desde la más básica hasta las grandes plataformas logísticas multimodales. En este sentido, Manuel Balcells, director gerente de Inbisa Logística, señala que “si tratamos de hacer una clasificación, deberíamos considerar los parques nacidos junto a grandes infraestructuras y de carácter intermodal, que darán servicio a amplias zonas, incluso a todo el territorio nacional, por un lado, y por otro, aquellos próximos a los grandes núcleos de consumo o producción con desplazamientos más cortos pero de mucha mayor frecuencia”.
La tendencia para los próximos años apunta hacia la producción de suelo logístico en lugares estratégicos que permitan la intermodalidad.
Así lo corrobora Balcells: “Lo que más falta hace es la intermodalidad y en concreto, con el transporte ferroviario, que es, para largas distancias, el más ecológico y el que menos incide sobre el territorio”.
En su lugar
Parece que la logística está comenzando a ocupar el lugar que le corresponde. Hemos visto cómo en los últimos años ha ido ganando visibilidad y reconocimiento.
Tradicionalmente, el mundo empresarial ha buscado la eficiencia, ha hurgado en la optimización de procesos, ha investigado en el aprovechamiento de sinergias, ha experimentado con la gestión y la retención de los talentos y ha coqueteado con la difícil tarea de generar y gestionar un sinfín de esos valores escurridizos y difíciles de medir, los intangibles, que aunque siempre han estado ahí, parecen ser una novedad. A lo largo de todo este tiempo los departamentos financieros, los de recursos humanos, los de compras o los de comunicación, entre otros, han protagonizado el debate mientras la logística quedaba fuera de escena.
Hoy ha quedado claro que la logística constituye un factor de competitividad para las industrias, y todo apunta a que el logístico será un sector de gran crecimiento y alta generación de actividad económica.
Sociedades de consumo evolucionadas y exigentes son el sello de nuestro tiempo. El consumidor se ha sofisticado y la disponibilidad inmediata a bienes y servicios es para él algo intrínseco al sistema, una obviedad; es lo lógico… Así, es objetivo de la logística colocar determinado producto en un lugar y momento específicos para satisfacer una demanda con nuevos requerimientos. En ese contexto la logística está llamada a convertirse en un sector estratégico para las economías avanzadas, que necesitará cada vez más de soluciones complejas, tanto empresariales como tecnológicas, medioambientales o inmobiliarias. Una evolución conceptual nos lleva de la logística como la correcta planeación y organización de los flujos de mercancías, energía e información, a una logística de alta precisión.
Investigación e innovación en los procesos logísticos
El Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística, Itene, está trabajando en el desarrollo de un simulador de procesos logísticos que permite probar las mejoras y procesos que se vayan desarrollando antes de llevarlos a la práctica, de manera que se puede cuantificar si son o no beneficiosos. El proyecto, financiando por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas del Ministerio de Fomento busca la eficacia de las terminales donde se realiza el intercambio nodal y de las plataformas logísticas mediante el análisis de las complejas operaciones con el fin de recomendar soluciones de mejora para su optimización.
Itene, que colabora en este proyecto junto a otros centros de investigación, universidades y empresas, lidera el apartado del proyecto que trata de contribuir a mejorar la competitividad de los centros de intercambio modal y plataformas logísticas mediante la innovación en los procesos y en las tecnologías. Concretamente, el centro tecnológico está realizando la simulación de procesos logísticos que ocurren en los accesos y dentro de dichas plataformas para detectar los cuellos de botella y medir el grado de mejora al que contribuyen determinadas prácticas y tecnologías.
Por otro lado, también se encargará de realizar pruebas piloto de simulación con casos de estudio basados en las empresas participantes en el proyecto. Estos modelos desarrollados por Itene se van desarrollando sobre otros más simples para llegar a la máxima realidad posible para poder hacer la simulación.
Las conclusiones que se extraigan en el proyecto, que durará dos años, servirán para asesorar tanto a las Administraciones correspondientes en la vertebración económica y social de su territorio, como al sector logístico e industrial a la hora de racionalizar y optimizar los procesos que se llevan a cabo en las plataformas logísticas, así como la estandarización de los mismos.
Desmontando prejuicios
Poco a poco, los ayuntamientos están abandonando sus reticencias al establecimiento de suelo logístico en su territorio. Hoy ya no vale decir que la logística es un sector generador de mano de obra de baja cualificación o que la actividad logística genera ruido, que contamina… Aunque, como señala Ragàs, “todavía hay una corriente de opinión basada en unos apriorismos muy simplistas sobre la logística; apriorismos que deberíamos abandonar y dirigirnos hacia una visión más real y más moderna de lo que es una actividad logística y de cuáles son las oportunidades reales de implantación de actividades económicas en estos territorios”.
La naturaleza mixta de los centros logísticos, participados conjuntamente por el sector público y el privado, garantiza la implantación sostenible de los parques. Si las empresas utilizan la logística como herramienta para la organización y racionalización por excelencia de la circulación de mercancías, los parques logísticos constituyen a su vez el ordenamiento y la racionalización de la actividad logística. Hoy, el promotor de suelo urbanizado gestiona, en muchos casos, los servicios de los polígonos que promueve y éste busca además, generar una actividad económica alrededor de la infraestructura, generar empleo y generar también un entorno amigable para trabajar y vivir.
Es por eso, porque de algún modo este espacio deviene público, que la RSC cobra una especial importancia en las empresas generadoras de suelo e infraestructuras logísticas.
Vista de la AP-7 a la altura de Ampurias, asentamiento griego, primero, y romano, después, ha sido enclave comercial del Mediterráneo occidental. Ampurias, en griego antiguo significa almacén comercial.
Mediterráneo: la ruta natural
Hay rutas naturales, rutas evidentes, en fin, rutas de pura lógica geo-orográfica. Dicen que cuando Aníbal salió de Cartago dispuesto a conquistar Roma, en el mismísimo siglo III antes de Cristo, tomó la AP7. La costa mediterránea devino naturalmente ruta de intercambios desde los albores del comercio. Y he aquí que a finales de los 60 Acesa, no sabemos si inspirándose en el mítico general, tomó en régimen de concesión ese camino estratégico, un camino que hoy le ha llevado a formar parte de un grupo especializado en trazar rutas para todo aquello susceptible de circular de un lugar a otro.
El corredor mediterráneo es, desde hace 2.500 años, el corredor de comunicación y de transporte entre el sur del mediterráneo y el norte de África y la península ibérica y Europa. En este contexto, las infraestructuras portuarias están llamadas a jugar un papel fundamental en la economía y el comercio; el 50% de las exportaciones y el 80% de las importaciones en España se realizan por vía marítima. El próximo año está prevista la entrada en vigor de la zona euromediterránea de libre comercio, iniciativa en la que los sectores del transporte y la logística serán clave para lograr la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, y que cuenta con diversos proyectos europeos en marcha destinados a impulsarla, como el Euromed Transport, el Safemed, las Autopistas del Mar y el Programa Marco Polo para la gestión, control y desarrollo del transporte de mercancías por vía marítima. La finalidad de cada uno de estos proyectos es, hoy por hoy, promover un mar Mediterráneo capaz de actuar como un actor global y decisivo dentro del modelo actual de economía globalizada.
Las infraestructuras portuarias están llamadas a jugar un papel fundamental en la economía y el comercio; el 50% de las exportaciones y el 80% de las importaciones en España se realizan por vía marítima.
Transporte de mercancías terrestre. Europa
Reparto modal general EU27. 2007 (M de t)
• Ferrocarril 17%
• Carretera 73%
• Fluvial 5%
• Tubería 5%
Consumo final de energía. España (M de t equivalentes de petróleo)
Sector del transporte (que representa el 43% del total de consumo de todos los sectores) 2006
• Ferrocarril 2,7%
• Carretera 79,6%%
• Fluvial 4,2%
• Aéreo 13,7%
¿El tren? Llegará…
“No se sabe cuándo, pero llegará…” Con estas palabras, el director general de Cimalsa, Ignaci Ragàs, expresa su convencimiento de que el ferrocarril será un elemento clave en la intermodalidad y en la movilidad sostenible de las mercancías. Más argumentos a favor de este medio de transporte, los que da Francisco Bonache Córdoba, director general de Servicios de Mercancías y Logística de Renfe: “El ferrocarril es el modo de transporte que más ventajas aporta a la sostenibilidad y al medio ambiente (emisiones, accidentabilidad, ruidos…); aporta, en definitiva mayor eficiencia energética, económica y productiva. Hay que tener en cuenta los principales parámetros de análisis comparativo e incidir en el diferencial de impacto ambiental favorable a la actividad ferroviaria, como el consumo energético y las emisiones de gases efecto invernadero”.
Por su parte, desde Abertis Logística, Alfonso Martínez manifiesta que “la inversión en infraestructuras ferroviarias para el transporte de mercancías constituye uno de los grandes problemas de este país, y la solución debe liderarla la administración pública. Se trata de una inversión a muy largo plazo, poco rentable y, al final, es la demanda quien determina la oferta: el cliente, de momento, no solicita este transporte. Todo es una cuestión de rentabilidad, y al cliente le es más rentable el transporte por carretera”.
Martínez explica que los emplazamientos de Abertis Logística tienen intermodalidad ferroviaria y que su previsión es que “en 10 ó 15 años el transporte ferroviario de mercancías pueda ampliar su cuota de mercado, aunque -prosigue- ésta será del 8 o el 10%; el grueso del transporte va a ser, primero el marítimo de larga
El sector en cifras
104 es la cifra de parques logísticos que se encuentran en funcionamiento (datos de final de 2008), lo que se corresponde con una superficie total de 41 millones de metros cuadrados, de los cuales un 42%, edificables.
Por lo que respecta a la ubicación geográfica de los centros, las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona, debido a su emplazamiento estratégico y a su amplia red de conexiones, así como por su gran importancia como centros de actividad económica, se han constituido en las zonas con un mayor número de parques logísticos. En Cataluña hay instalados 24 parques y 23 en la Comunidad de Madrid.
Según el informe publicado a primeros de año por la consultora DBK, “la progresiva saturación y el incremento del precio del suelo han motivado un desplazamiento hacia provincias limítrofes en los últimos años y en las proximidades de las vías de comunicación entre ambas capitales. Así, Aragón es la comunidad autónoma con una mayor superficie, concentrando el 39% del total nacional, frente al 11,4% de Cataluña y al 11% de Castilla-La Mancha”.
Con el objetivo de impulsar las economías regionales y locales, la iniciativa pública está llevando a cabo la creación de grandes parques. Aunque más del 60% del número de parques son gestionadas por empresas de titularidad privada, las tres cuartas partes de la superficie total son gestionadas por empresas de titularidad pública o mixta.
El estudio de DBK cita como las cinco mayores empresas del sector, en términos de superficie de sus parques: Abertis Logística, Cimalsa, Plaza, Grupo Gran Europa y Platea, que reunieron conjuntamente el 60,6% de la superficie edificable operativa en España en 2008. Los diez primeros operadores alcanzaron una participación del 72,7%.
La demanda de suelo industrial continúa al alza en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, sobre todo en plataformas logísticas situadas en las proximidades de los núcleos urbanos. Pero, debido a la escasez del suelo, se observa un desplazamiento de los desarrollos industriales hacia las zonas más alejadas de la ciudad. En los últimos años tanto el gobierno como las diferentes comunidades autónomas intentan estructurar el sector del transporte y vincular la actividad logística con el desarrollo de nuevas infraestructuras de comunicaciones.
Cim La Selva
La Cim La Selva, con 22,5 hectáreas es una plataforma para actividades logísticas por término medio y alta rotación: transporte, paquetería, distribución y almacenaje. Está situada en los municipios de Vilobí d’Onyar y Riudellots de la Selva, al lado del aeropuerto de Girona. La inversión de Cimalsa para el desarrollo de la Cim La Selva se estima en 25,8 millones de euros. El proyecto cuenta con la co-financiación europea, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).
El parque aeroportuario y logístico de la Cim La Selva constituye una infraestructura que dotará de valor añadido al aeropuerto de Girona. Este complejo, con una inversión de 40 millones de euros publico-privada, tendrá un hotel con centro de convenciones, 4.000 metros cuadrados de oficinas y un gran aparcamiento, entre otros servicios.
Tamaños y precios
El crecimiento de la superficie logística ha sido menor en 2008 debido a la disminución del tamaño medio de los parques inaugurados. Así, según los datos que se desprenden del estudio sobre la coyuntura de los parques logísticos en España realizado por DBK, tras el fuerte crecimiento de la superficie logística de 2006, derivado de la apertura de dos grandes parques, en el período 2007-2008 la superficie total aumentó cerca de un 3% medio anual, mientras que la superficie edificable lo ha hecho en un 5%.
Después del sensible incremento que se produjo en 2006, se ha retomado la tendencia descendente de la superficie media de los parques. En 2008 la superficie media total se situó en 399.000 metros cuadrados, mientras que la edificable se redujo hasta 167.000 metros cuadrados.
Por lo que respecta a los ingresos por alquiler de naves en parques logísticos, aunque con una tendencia de ralentización, éstos siguieron creciendo de forma notable, sustentados en el aumento de la superficie ocupada y de los precios. En 2008 se alcanzó una cifra de 215 millones de euros, un 13% superior a la del ejercicio anterior.
El suelo logístico en Cataluña
Por su posición geoestatégica, la existencia de dos importantes puertos y la presencia de una importante masa crítica de producción y consumo hacen de éste un territorio con una elevada demanda de suelo logístico.
En la comunidad catalana hay un total de 14 plataformas logísticas, que suponen una superficie bruta de 654 hectáreas, de las cuales el 75% es de iniciativa pública. El área metropolitana de Barcelona es la que concentra la mayor superficie de este suelo, dado su volumen de producción y de consumo así como por la presencia de su puerto.
Del total de superficie útil de almacén logístico disponible en todo el país, el 26% se encuentra en la comunidad catalana.
Por lo que respecta a la evolución de los precios, según el análisis realizado por el Instituto Cerdà “Indicadores de competitividad del sistema logístico catalán”, el precio medio del alquiler de superficie logística en Cataluña ha experimentado un crecimiento del 3,6% anual durante el período 2005-2007.
A diferencia de lo que ocurre con otros sectores, los precios del alquiler dentro del sector logístico no sufren excesivas variaciones debido al corto margen con que trabajan los operadores logísticos, de ahí que los precios medios de alquiler que se pueden encontrar a nivel nacional oscilen entre los 3 y 3,5 euros metros cuadrados, dependiendo de la situación económica y la demanda existentes. Otra cosa son los mercados de Barcelona y Madrid, donde las rentas pueden alcanzar los 6,5 euros metros cuadrados/mes. Los contratos de arrendamiento en logística se firman actualmente con una duración mínima de tres a cinco años para naves ya construidas o en fase de construcción, y de diez años para proyectos llave en mano. En España existen plataformas logísticas en Madrid y Barcelona, los dos principales mercados logísticos de España. En el sur el interés está en Sevilla, Málaga, Almería y Murcia; y en el norte, en ciudades como Valladolid, Benavente, Burgos, Vitoria, Gijón, Bilbao, Irún, Pamplona y Zaragoza. Destaca el centro de transportes que se está desarrollando en la provincia de León, aprovechando la mejora de infraestructuras de los últimos años en la región.
Tendencias
A corto y medio plazo las previsiones apuntan a que se prolongue el traslado de las actividades logísticas a instalaciones específicamente diseñadas para las mismas, en buena medida impulsado por el aumento de la subcontratación de este servicio.
Tal como informa DBK, “a cierre de 2008 se contabilizaban más de 130 proyectos de construcción o ampliación de parques logísticos, de los que alrededor de medio centenar tienen prevista su apertura entre 2009 y 2010, aunque debido a la coyuntura económica algunos de ellos podrían ser pospuestos o incluso paralizados”. Según la misma fuente, “si se cumplieran los plazos estipulados, a final del año en curso se encontrarían en funcionamiento en torno a 150 centros, lo que supondría un crecimiento medio anual superior al 20%”.
Teniendo en cuenta los parques en proyecto, algunos de ellos de gran tamaño, la superficie total crecerá cerca del 35% este año y más de un 25% el año próximo. De este modo, al final de 2010 se prevé superar los 70 millones de metros cuadrados, edificables en un 44%. Por lo que respecta al volumen de negocio derivado del alquiler de naves, a pesar de una coyuntura negativa, DBK augura un crecimiento de entre el 7 y el 8% anual en 2009-2010.
Cimalsa es una empresa pública de la Generalitat de Catalunya encargada de la promoción de centrales e infraestructuras para la movilidad y las actividades logísticas. Su director general nos habla en esta entrevista de las expectativas del sector, de las nuevas necesidades de los operadores logísticos y del futuro de la cadena de distribución.
¿Cuáles han sido los mayores cambios que han venido a darse en los últimos años en materia de infraestructuras logísticas y cuáles las nuevas necesidades de los operadores?
En nuestra experiencia entendemos que en los últimos años la mayor evolución en los parques logísticos ha tenido lugar en la mejora de la calidad de la urbanización. También han cambiado las necesidades de infraestructuras de telecomunicación, pues en la logística hay cada vez más procesos de seguimiento, y el operador requiere más ancho de banda.
Otro elemento que estamos observando en los últimos tiempos es una creciente valoración de todo lo relacionado con la sostenibilidad dentro de los polígonos logísticos; sostenibilidad en dos sentidos: por un lado, por una cuestión de ahorro de costes y, por otro, en la medida en que el operador logístico integra políticas definidas de responsabilidad social o de criterios de sostenibilidad en su política de empresa, que hace que éste exija un tipo de elementos de estas características en los emplazamientos donde se implanta.
¿Hablamos de edificación sostenible?
Sí, cada vez hay más empresas que piden características de edificación sostenible y posibilidad de instalar sistemas de generación de energía fotovoltaica.
¿Qué otros servicios avanzados encontramos en los nuevos parques?
Por nuestra parte, en todos los polígonos abordamos el tema de los servicios en tres frentes: por un lado, los servicios a las empresas, por otro al transporte, al transportista y al vehículo -gasolineras, talleres, etc.-. Y, en tercer lugar, servicios a las personas, algunos de los más novedosos serían los de guardería, una cuestión que hace unos años no se planteaba pero que ahora, con el cambio de hábitos y roles familiares, empieza a plantearse.
¿Se podría hacer una ‘zonificación’ del territorio español en función de las características de sus áreas logísticas.? ¿Cómo se han desarrollado las distintas áreas del país?
Hay dos grandes áreas logísticas en España. La primera, y a una notable distancia de las otras comunidades autónomas, es el área de Cataluña, en cuanto al stock de instalaciones e infraestructuras logísticas. En Cataluña se concentra el 25% de toda la superficie útil de almacén de España, lo que corresponde a 5,7 millones de metros cuadrados. Hay 2 de los 5 puertos más importantes de España, el segundo aeropuerto más importante del país, y toda una red de autopistas y terminales ferroviarias de indiscutible relevancia. La segunda es el área de Madrid, como centro de distribución peninsular. Por orden de magnitud, a Cataluña le sigue la comunidad autónoma de Madrid, que cuenta con una superficie útil de almacén de 2,9 millones de metros cuadrados a los que, sumando los 2,1 millones de metros cuadrados de Castilla-La Mancha, dan un total de 5 millones. Por detrás se sitúan la comunidad valenciana, con tres puertos importantes, y Andalucía; estas son las grandes zonas logísticas de España, que a su vez, se corresponden con grandes zonas de producción y consumo.
¿Y en Europa?, ¿cuál es la situación de las plataformas logísticas?
En Europa y, en general, en el mundo, lo que se ha producido es una concentración importante del sector de operadores logísticos en los últimos años, concentración que aquí no ha tenido lugar. España todavía es un mercado donde hay una atomización de empresas y de operadores muy grande…
¿Valora negativamente esta falta de concentración?
El problema de la falta de concentración es que hay muchas empresas pequeñas. Mientras que en otros sectores industriales, como la ingeniería, el transporte, etc., donde España cuenta con empresas líderes, en logística no hay prácticamente empresas de talla europea con capacidad de competir fuera de España. En este sentido no es positivo.
¿Cómo se puede solucionar el problema de la escasez de suelo logístico en determinadas zonas, como es el caso de Cataluña?
La falta o no falta de espacio logístico se debe poner en relación con la situación de partida. Como dije anteriormente, el 25% de los almacenes de España están en Cataluña, 5,7 millones de metros cuadrados. Ya hay una capacidad muy grande instalada y es evidente que cuanta más capacidad tienes mayores son las dificultades para crecer.
En Cataluña hay un parque de suelo, de espacio y de infraestructura logística muy alta; tendría que haber más, pero conseguir más es proporcionalmente más difícil que en otros territorios que parten de una situación en la que el stock inicial es más bajo. Si añadimos que está en un territorio complicado, que no es llano, y con una densidad de población muy alta, nos encontramos con que la producción de nuevo suelo de infraestructura logística es más compleja. Pero no es imposible.
¿Qué previsiones tienen ustedes en producción de suelo a corto plazo?
Cimalsa cuenta con un importante stock de metros cuadrados logísticos en producción: en estos momentos se están produciendo 4 millones de metros cuadrados; unos ya están construidos y otros en desarrollo. Y tenemos un stock, para producir en un futuro, de 3 millones más.
No hay falta de suelo logístico en Cataluña, lo que sí hay son dificultades objetivas para desarrollar nuevo suelo logístico cerca de las zonas más densamente pobladas pero, globalmente, pienso que hay oferta logística en diferentes lugares de Cataluña, tanto nuestra como privada, en buenas condiciones y que aunque ahora el mercado se halle estancado, cuando deje de estarlo el sector, en Cataluña, volverá a crecer.
Por lo que al sector de infraestructuras logísticas respecta ¿puede hacerse una lectura positiva de la crisis que vivimos?
La crisis, sobre todo la inmobiliaria, puede ayudar a que algunas expectativas y algunos planteamientos poco realistas de desarrollos inmobiliarios se hayan tenido que ajustar, y creo que eso permitirá que el coste del suelo para el operador logístico sea más razonable. Éste puede ser un momento en el que todos juntos reflexionemos sobre cómo podemos ser más competitivos y más eficientes. Y es que en épocas anteriores, todo se compraba, pero ahora sólo aquello que es realmente competitivo, eficiente y con visión de futuro, es ganador.
¿Se avecinan cambios en la cadena de suministro y en los modelos de producción y distribución, que tiendan hacia un modelo económico más local y menos global?
Creo que no, a no ser que los gobiernos caigan en un proteccionismo no deseable. Hay un diferencial de costes con los países en desarrollo o de reciente industrialización que está ayudando a que la población de estos países pueda mejorar sustancialmente sus rentas y su calidad de vida.
La globalización de la economía es buena porque favorece el desarrollo de los más pobres y los más pobres pueden ofrecer unas condiciones de costes de producción que aquí no podemos ofrecer. Y es bueno que la globalización permita que estos países se industrialicen, su población trabaje, se desarrolle, tenga mejores expectativas de vida, etc.
¿Y cómo se conjugará el crecimiento del transporte con la necesidad de reducir las emisiones de CO2, en fin, cómo haremos una logística sostenible?
Como le he comentado, creo que los cambios no implicarán una vuelta a la producción local, y que ésta quedará reducida a elementos muy locales, propios y no trasladables, pero lo que sí creo es que en las cadenas logísticas el tema ambiental y la sostenibilidad serán cada vez más relevantes. En cualquier caso, sí al desarrollo del comercio y del transporte, pero de una manera más sostenible, tanto por una cuestión de cumplimiento de los compromisos de Kioto, como porque las carreteras en algunos lugares difícilmente podrán crecer.
¿Está pensando en el ferrocarril?
Sí, habrá que apostar por modelos de transporte complementario; marítimo, particularmente marítimo de corta distancia, y en efecto, el ferroviario. El diseño de los parques logísticos que promovemos lo llevamos a cabo de manera que el ferrocarril de mercancías tenga su papel. No sabemos cuándo pero no hay más alternativas: el tren sí o sí. Creemos que los parques logísticos de futuro han de estar preparados para que el ferrocarril pueda trabajar.
El grupo inmobiliario Inbisa creó a mediados del año pasado Inbisa Logística, filial destinada a potenciar su actividad en el sector logístico. Con sede en Barcelona, la filial promueve inmuebles para uso logístico tanto a nivel nacional como internacional. Su responsable, Manuel Balcells, nos da su punto de vista sobre los cambios que se avecinan en el sector de las plataformas logísticas.
Comencemos con un poco de historia. Cuándo y cómo nacieron los primeros parques logísticos en España. Cuales eran sus particularidades y qué semejanzas guardaban con la configuración logística de otras ciudades europeas y americanas.
La historia de los parques logísticos en España es reciente, ningún ejemplo supera los 20 años de vida, y nacieron a partir de las necesidades generadas junto a grandes núcleos de población en Madrid y junto al puerto en Barcelona. Desde luego en sus inicios no guardaron semejanza alguna con los existentes en otros países ya que los nuestros se formaron como suma de necesidades y no de una forma planificada.
¿Cuál ha sido la evolución que han experimentado las zonas logísticas desde sus inicios hasta la actualidad?
La evolución ha consistido en que han pasado de ser la suma de diferentes instalaciones agrupadas, a un proyecto unitario diseñado desde el inicio como tal. También se han incorporado criterios de eficiencia a la hora de escoger su emplazamiento y en su propio diseño.
¿Cuál es el proceso de creación de un parque logístico?
El proceso debería iniciarse con el análisis de la demanda y finalizar dando soluciones a las necesidades de los futuros usuarios, (aparcamientos, servicios, etc.). Durante el proceso no deberán olvidarse aspectos como la eficiencia en el diseño y aspectos medioambientales.
Pero…
Lamentablemente la oferta no ha seguido ese proceso, es decir, no se ha tenido en cuenta en muchos casos la demanda real del mercado. Muchos parques logísticos se han creado o se han dimensionado más por motivos de competencia entre las administraciones que por la demanda real.
¿Se podría hacer una ‘zonificación’ del territorio español en función de las características de sus áreas logísticas?
La zonificación no vendrá dada en función de las características sino de la demanda del mercado. Cabe destacar la zona del “corredor del Henares” junto a Madrid, y la zona sur de Barcelona junto al puerto. El resto sufre una mayor dispersión, con localizaciones emergentes como Zaragoza y Valencia.
¿Cuál es la situación de las plataformas logísticas en otros países de nuestro entorno?
Europa es un mercado mucho más maduro y consolidado para el caso de países como Francia, Reino Unido, Alemania, Bélgica y Holanda, donde como antes citaba, su creación y desarrollo han ido acompañados de una planificación según necesidades de mercado más que de aspectos político-administrativos.
¿Cómo se puede solucionar el problema de la escasez de suelo logístico?
Cambiando la percepción de las administraciones, que aun consideran que se trata de una actividad que no genera riqueza, ni empleo y que por el contrario satura las infraestructuras y no respeta el medio ambiente. La logística es imprescindible para el desarrollo económico, en un contexto de globalización de mercado, y bien planificada genera riqueza, empleo y por supuesto puede ser compatible con el respeto al medio ambiente.
¿Ha cambiado la sensibilidad de los ayuntamientos con respecto a la promoción de suelo logístico en su territorio?
Está empezando a cambiar, pero es más por necesidad de encontrar actividades alternativas a las de producción que por propio convencimiento, me temo.
¿Qué otras problemáticas tiene el sector
Desde la inestabilidad económica y por lo tanto modificación en los hábitos de consumo, pasando por la volatilidad de los precios de los carburantes, hasta la falta de crédito para desarrollar proyectos. Pero aun así se trata de un sector con perspectivas favorables dentro del contexto económico. Sin olvidar que la deslocalización de la industria genera movimiento de mercancías y por lo tanto favorece a la logística, así como la necesidad de optimizar los procesos en tiempos de crisis que lleva a las empresas a externalizar la gestión de sus almacenes en beneficio de los operadores logísticos.
¿Se avecinan cambios en la cadena de suministro y en los modelos de producción y distribución que determinen lo que ha de ser la logística del futuro?
Sí, probablemente se abandone progresivamente el modelo de competencia agresiva y vaya calando la necesidad de aplicar modelos mas responsables, social, corporativa y medioambientalmente hablando.
Cite algún parque logístico especialmente singular
Destacaría Plaza en Zaragoza, por su importancia y diseño, su problema está en la dimensión no suficientemente contrastada con la demanda, quizás debiera haberse ejecutado mediante fases acordes a la demanda del mercado, pero es interesante como referente de diseño.
¿Hacia dónde vamos? ¿Cuáles son las tendencias en la gestión del suelo logístico?.
La situación económica actual nos lleva hacia modelos semejantes a los que funcionan en otros países, donde la construcción ‘a riesgo’ es mínima, las operaciones son de prealquiler, con lo que se reduce la desocupación, y los contratos de arrendamiento son más largos y por lo tanto el mercado es más estable.
OPINIÓN
“Los modelos de negocio no especulativos son los que van a perdurar”
Entrevista a Sylvia Rausch, directora de Negocio y Operaciones de Abertis Logística
Mónica Daluz 01/06/2009
Un modelo de negocio basado en el desarrollo de infraestructuras, concebido para el largo plazo, no especulativo y comprometido con el territorio donde se implanta, en definitiva, una máquina de generar valor para la sociedad. El molde estaba hecho. De manera natural se incorporó el negocio de la gestión de servicios logísticos en zonas adyacentes a su red de autopistas. El grupo, partner de la administración en muchos de sus proyectos, tiene también intereses en telecomunicaciones, aeropuertos y parkings. Y creciendo… ¿Inmunes a la crisis? A ésta y a otras preguntas responde la directora de Operaciones y Negocio de Abertis Logística, cuya red de parques se extiende ya al continente sudamericano. Rausch derrocha entusiasmo y simpatía, y además, conjuga con maestría un delicado arte: apoyar al cliente en tiempos difíciles y cumplir con el accionista… No se pierdan sus reflexiones.
Usted vivió el nacimiento del primer parque logístico en España, desde la dirección de Marketing de Port de Barcelona. Cuéntenos…
En efecto, antes de incorporarme a Abertis Logística trabajé en la promoción de la Zal del puerto de Barcelona. En su momento, a principios de los 90, se trató de un proyecto realmente innovador en España y, de hecho, también en el ámbito europeo. Antes de acometer el diseño de la Zal se realizó un viaje prospectivo a distintos países con el objeto de analizar el funcionamiento logístico de sus puertos, ver otros emplazamientos para comprender cómo podía ser un centro logístico, qué prestaciones debía tener, etc. Visitamos los puertos de Holanda y Bélgica, entre otros, y no encontramos un modelo con una entidad gestora única. Aunque hay quien mantiene que todo el puerto de Amberes es una Zal, pues, verdaderamente, hay mucha actividad logística, lo cierto es que dicha actividad está gestionada de manera muy individual, sin ningún ente gestor.
¿Y cuáles eran las características de la oferta?, ¿hallaron fuentes de inspiración para diseñar un abanico de servicios de calidad?
Lo más parecido que encontramos a un parque logístico fueron los ‘distriparks’, en Róterdam, enormes superficies de más 500 hectáreas pero con un enfoque basado exclusivamente en la concesión de parcelas, sin ninguna oferta de servicios. La demanda era tan fuerte que la oferta se limitaba a proveer de suelo, ni siguiera se ofrecía la inversión en almacén. Ese modelo en España no hubiera funcionado; aquí no teníamos una demandaba tan activa y había que esforzarse un poquito más…, ofrecer valores adicionales, en este caso, vinculados a la actividad portuaria. Con el deseo de Port de Barcelona de dar un paso más y de integrar más eslabones de la cadena logística, no solamente ser el punto donde llegan y se van los barcos, toma forma esta idea de ofrecer servicios de valor añadido y ofrecer un espacio donde la mercancía se preparara logísticamente. Así nace la primera Zal. El concepto es un éxito, incluso el nombre se adopta como genérico, y a partir de ahí empieza a haber más desarrollos de este tipo.
¿En qué momento la compañía vio en el sector logístico una oportunidad de negocio y cómo abordó su entrada en él?
Nuestra entrada en este negocio aconteció de un modo, digamos, natural, por el hecho de ser la empresa concesionaria de las principales autopistas de Cataluña; comenzamos a trabajar en actividades de las zonas de servicio asociadas a las autopistas. El primer emplazamiento fue el Cim Vallès. Dada la buena relación que tiene el Grupo con las administraciones públicas, entra a gestionar el área de servicio de este centro.
El siguiente paso lo damos con el Consorcio de la Zona Franca, donde Abertis decide participar en el desarrollo de un polo logístico que constituye el tercer gran desarrollo de la ciudad Condal, tras la Zal y el Cim Vallés.
La compañía va entrando poco a poco en el negocio, conociéndolo desde su territorio y su ámbito de acción habituales, buscando la colaboración de socios locales; con naturalidad… El tercer paso es entrar en la Zal como accionista de referencia con el Puerto de Barcelona. En definitiva, se trataba de un negocio de infraestructuras y encajaba a la perfección con el perfil del grupo.
Abertis apuesta por la colaboración entre administraciones públicas y empresa privada; hábleme de las ventajas de este tándem.
Sí, creemos que un resultado óptimo en la gestión de parques logísticos deriva de la eficaz actuación conjunta de ambos actores. Esta colaboración es la que permite desarrollar una red de parques logísticos amplia, racional y efectiva.
Lo que ha ocurrido en los últimos años es que han entrado muchos promotores privados, primero especializados y ahora cada vez más generalistas, incluso fondos de inversión han hecho su incursión en el sector. Muchos de estos actores no ven esta actividad como un negocio de infraestructuras sino como negocio inmobiliario, con todo lo que ello implica: una visión muy al corto plazo, mucho menos comprometida con el territorio, mucho más especulativa. Una visión del negocio que nosotros no contemplamos.
¿De qué carece este tipo de oferta, frente a la de Abertis Logística?
Sobre todo de una cosa: de crear valor. Cuando te planteas un negocio no especulativo, con el objetivo de racionalizar una actividad y pensando en infraestructuras de largo plazo, lo que pretendes en definitiva, es crear valor para la sociedad. El agente inmobiliario que construye para obtener una plusvalía en el corto plazo, no genera valor, nosotros intentamos generar una actividad económica al rededor de las infraestructuras.
¿Hasta qué punto el diseño urbanístico determina dónde debe generarse suelo logístico?
En este país el suelo es clave; cuanto más cerca de los núcleos de consumo y de los puntos de ruptura de carga, más escaso es el suelo, con lo cual los proyectos logísticos vienen muy condicionados por los desarrollos urbanísticos de las ciudades. Además, no todos los suelos permiten desarrollar usos logísticos, algunos se decantan por el uso industrial… La configuración urbanística determina muchas veces el tipo de producto que puedes desplegar.
Pero vuestra elección es clara: grandes centros intermodales ubicados en nodos de ruptura de la actividad logística, próximos a los grandes centros de consumo y de producción.
Sí, la estrategia empresarial de Abertis Logística se basa en la conformación de una red de parques logísticos ubicados estratégicamente. Como concepto básico, nos gustan las zonas prime, nos gusta estar cerca de los puntos naturales de ruptura de la cadena logística. En estos tiempos de dificultades se está confirmando que los emplazamientos que aguantan mejor son los que están más cerca de los centros de consumo. En el momento en que hay mucha demanda los proyectos se van alejando de esas zonas privilegiadas. Actualmente hay desarrollos en segunda y tercera corona que lo están pasando realmente mal, pues llegar hasta ellos es más costoso, se deben asumir los costes de transporte y de maniobra, a lo que se añade la ausencia de otras sinergias…
La marca Abertis te define muchas de las cosas que puedes hacer en cada uno de los negocios. Por ser Grupo Abertis debemos desarrollar un producto de mucha calidad. No podemos hacer cualquier tipo de nave logística. Tenemos que cumplir una serie de normativas que determinan el tipo de producto y el modelo de gestión, y ese modelo es aplicable a un determinado tipo de emplazamiento: las zonas prime.
Hablemos de los proyectos internacionales de Abertis Logística, el más reciente, el proyecto de Logisticspark Santiago, en Chile, está a punto de arrancar…
Estamos pendientes del último permiso para iniciar las obras de las naves y en 2010 ya tendremos la oferta lista. Recientemente, hemos creado un equipo en Chile que ya está en marcha. Se trata de un país muchísimo menos maduro que España desde el punto de vista logístico. Allí no hay una oferta comparable a la nuestra; empieza a haber desarrollos aislados pero no con estas dimensiones.
¿Han tenido que modificar el tipo de oferta para adaptarlo a las particularidades de ese mercado?
Nuestra oferta es también allí de naves de alta calidad, pero hemos incorporado más servicios; la vida en Sudamérica es muy distinta y estás obligado a ofrecer más servicios. Por ejemplo, allí no todo el mundo tiene coche, de manera que es habitual que aquellos emplazamientos más alejados de las zonas donde vive la gente ofrezcan servicios adicionales.
¿Tienen en mente proseguir a corto plazo con sus planes de expansión?
En la coyuntura actual, y así lo ha manifestado públicamente en varias ocasiones nuestro presidente, éste es el año de la consolidación. Llevamos unos años, especialmente los últimos tres, de crecimiento muy rápido: se ha ejecutado la compra del terreno de Portugal, del terreno de Chile, hemos incorporado los activos de Colonial y hemos ampliado la Zal de Sevilla en casi 20 hectáreas; todo eso hay que digerirlo. Este año, como marcan las directrices del Grupo, es el año de la digestión de todos esos activos.
En este momento estamos desarrollando una red de parques logísticos y nuestro objetivo y nuestra vocación es ser reconocidos en la península ibérica como el operador o, por lo menos, como uno de los operadores de referencia de infraestructuras al servicio de la logística.
Abertis Logispark Lisboa.
Están ustedes en la tarea de facilitar el movimiento de todo aquello susceptible de circular: mercancías, personas, información…, tienen capital en autopistas, aeropuertos, parkings telecomunicaciones…; sólo les falta el tren… Hay actores en este sector que confían por un impulso del transporte ferroviario de mercancías. ¿Qué piensa usted?
Siempre procuramos que nuestros parques tengan capacidad o potencial de desarrollo intermodal y en nuestros proyectos está prevista también la intermodalidad ferroviaria. El problema es que hace falta que la infraestructura esté ahí y esté en marcha. Una infraestructura de ese calibre cuesta mucho dinero, no es asumible por un inversor privado, de manera que hace falta un decidido apoyo de la administración pública para que el tema arranque…
En el futuro, probablemente el ferrocarril adquirirá mayor peso específico en el transporte de mercancías, entre otras cosas por una cuestión medioambiental. Ese asunto requiere tener muchos actores trabajando en la misma dirección, un modelo de negocio, invertir mucho dinero y tiempo en la creación de la infraestructura…; resulta muy complejo y costoso para los países.
Y en el transporte aéreo, ¿cuáles son las expectativas?
Le voy a dar un dato: en España el aeropuerto que más mercancías trasporta es Barajas y mueve cerca de 400 mil toneladas al año. El puerto de Barcelona ronda los 50 millones de toneladas… El coste del transporte aéreo es muy alto. Nos hallamos en un momento en que las empresas están optimizando al máximo sus costes y buscan la cadena de transporte económicamente más eficiente. Sólo justifica un transporte aéreo un producto que tenga mucho valor, de manera que lo que te cueste ese transporte casi no tenga impacto en el importe final, o determinados productos perecederos.
Déjeme darle un último dato: Frankfurt, el aeropuerto que más carga mueve en Europa, está entre uno y dos millones de toneladas/año…
Ahora, la pregunta obligada: ¿De qué modo afecta al sector la actual recesión económica mundial? Y por lo que a ustedes respecta, en permanente proceso de expansión… ¿acaso son inmunes a la crisis?
Sin duda, es un momento duro, pero nosotros nos encontramos en una posición privilegiada; tenemos la suerte de ser una empresa solidamente financiada, de manera que aguantaremos este temporal y estaremos aquí pasado mañana, el año que viene y dentro de cinco años. En este negocio a muchos les gustaría poder dar este mensaje. Evidentemente hay una recesión muy fuerte y desconcertante. Nuestros clientes, que mueven mercancías, están sufriendo como consecuencia de la contracción de la demanda, de modo que retocan sus costes. Tenemos entre manos una gestión complicada: por un lado, debes ser flexible y estar al lado de tus clientes en tiempos difíciles y, por otro, no puedes fallarle al accionista.
Creo que cuando todo haya pasado estaremos en una mejor posición que hoy. Aquellos que basaban su negocio en un modelo especulativo van a desaparecer. Quedaremos menos, pero más fuertes.
En muchas ocasiones, las crisis llevan a procesos de agrupación y consolidación de los sectores y creo que desde el punto de vista de los clientes esta crisis va a llevar a la consolidación de las empresas que se dedican a la logística y a una mayor profesionalización, en un sector tradicionalmente poco profesionalizado.
Y por lo que respecta a los que nos dedicamos a las infraestructuras, creo que los modelos de negocio no especulativos son los que van a perdurar. El modelo de negocio de Abertis sobrevive a estos ciclos económicos porque es un modelo a muy largo plazo y basado en generar y crear valor para la sociedad, invirtiendo en infraestructuras.
La globalización y los procesos de deslocalización industrial sin duda favorecen la logística. ¿Cree que la nueva sensibilidad medioambiental y cierta idea de racionalización de los intercambios a favor de una producción y un consumo local pueden ir en contra de los intereses del sector logístico? ¿Cree que se avecinan cambios en la cadena de suministro y en los modelos de producción y distribución, en definitiva, un nuevo modelo económico, que vire la dirección de la configuración logística actual?
Hay voces que proclaman un cambio de paradigma; sin ir más lejos, Aldo Olcese, presidente de la sección de Ciencias Empresariales y Financieras de la Real Academia de Ciencias Económicas, en el último encuentro del Club Logístico Lógica vaticinó el advenimiento de lo que él llama el capitalismo humanista, en la línea del planteamiento que propone en su pregunta. Personalmente me gusta creer en el ser humano y en su capacidad de mejorar y superarse. Pienso también que somos bastante cómodos. ¿Un cambio de modelo…? No lo veo… Creo que la globalización es parte de nuestro ADN. No me puedo imaginar que los chinos dejen de producir y vender a todo el mundo, sencillamente no me lo creo. Pienso que el ser humano tiene esa tendencia y difícilmente va a decir “voy a consumir un producto de aquí”, si el de al lado es mejor…
Cerremos esta entrevista con una conclusión final sobre el sector
Nos encontramos en una situación de incertidumbre; es evidente. Le voy a responder con el mensaje que transmite el presidente del grupo, Salvador Alemany. Él dice que esta crisis es asimétrica y que cada sector, cada empresa, cada individuo tiene que analizar y gestionar su propia crisis y olvidarse de que bajará alguien algún día anunciando que la crisis ha terminado;; y con el resultado de ese análisis extraer conclusiones e intentar salir de la crisis. Nuestras conclusiones ante el panorama actual son que nuestra oferta es sólida y en consonancia con lo que exigen estos nuevos tiempos. Creemos que nuestro modelo, el del largo plazo, no especulativo y de compromiso con el territorio, es un modelo que gustará en el futuro, que es creíble, pues vivimos unos momentos en los que la gente necesita referentes y credibilidad, porque se han tambaleado los fundamentos de la economía. Ante esta situación necesitamos ser flexibles, entender a nuestros clientes y adaptarnos a sus necesidades, pero sin dejar de lado al accionista, porque estamos en este negocio para que sea un buen negocio.
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA Entrevista a Ramón Gabarró Badia, presidente de AEIM y de Gabarró Hermanos.
En lo que parece un descalabro de consecuencias impredecibles también se fragua un renacimiento. Y es que el sector europeo forestal y sus industrias derivadas contribuyen a la economía con cifras de facturación y empleo muy significativas, pero, además, con indiscutibles ventajas sociales y medioambientales, como el uso de la madera en construcción, mueble y embalaje, el mantenimiento de la biodiversidad y la generación de energía mediante el aprovechamiento de la biomasa. Las cifras sitúan el decrecimiento de la importación de madera en un 26% el año pasado. El sector se dirige hacia una reconversión con el punto de mira en la sostenibilidad y el medio ambiente. El futuro pasa por la gestión integral de los recursos forestales y la generación de nuevas vías de negocio con modelos de desarrollo sostenible, basándose en las ventajas técnicas y medioambientales de la madera frente a otros materiales. Para empezar, el Código Técnico de la Edificación abre nuevas posibilidades para la madera en la construcción. La madera, producto global En los próximos años veremos producirse importantes cambios en la demanda de productos madereros que definirán el futuro de un sector que, a la fuerza, por ser un recurso natural, está a merced del mercado global. Algunos de los factores que afectan a la demanda mundial a largo plazo de estos productos, según el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, son los cambios demográficos (la previsión de la FAO es que la población mundial aumente hasta los 8.200 millones en 2030); el crecimiento económico continuado (el PIB mundial se prevé aumente hasta los 100 billones de dólares para 2030); y los cambios regionales, pues si durante el período 1970-2005 la mayor parte del PIB correspondió a las economías desarrolladas, el rápido crecimiento de las economías en desarrollo, especialmente de Asia, comportará importantes transformaciones en el próximo cuarto de siglo. Las políticas y los reglamentos ambientales, con la exclusión de más bosques de la producción de madera, y las políticas energéticas, que fomentarán el uso de la biomasa, incluida la madera, también constituirán importantes factores de cambio. Estos factores se unen a otros como la disminución de la cosecha de bosques naturales y la conversión de los bosques plantados en la principal fuente de suministro maderero; los avances tecnológicos; el incremento de la productividad de las plantaciones mediante la mejora genética de los árboles; la reducción de la madera requerida debido al aumento del reciclaje; la mejora de la recuperación; el uso más amplio de nuevos productos compuestos, o la producción de biocombustible celulósico, son algunos de los factores que van a determinar el futuro de los productos madereros. Mónica Daluz /pdf
En lo que parece un descalabro de consecuencias impredecibles también se fragua un renacimiento. Y es que el sector europeo forestal y sus industrias derivadas contribuyen a la economía con cifras de facturación y empleo muy significativas pero, además, con indiscutibles ventajas sociales y medioambientales, como el uso de la madera en construcción, mueble y embalaje, el mantenimiento de la biodiversidad y la generación de energía mediante el aprovechamiento de la biomasa. Las cifras sitúan el decrecimiento de la importación de madera en un 26% el año pasado. El sector se dirige hacia una reconversión con el punto de mira en la sostenibilidad y el medio ambiente. El futuro pasa por la gestión integral de los recursos forestales y la generación de nuevas vías de negocio con modelos de desarrollo sostenible, basándose en las ventajas técnicas y medioambientales de la madera frente a otros materiales. Para empezar, el Código Técnico de la Edificación abre nuevas posibilidades para la madera en la construcción.
La madera, producto global
En los próximos años veremos producirse importantes cambios en la demanda de productos madereros que definirán el futuro de un sector que, a la fuerza, por ser un recurso natural, está a merced del mercado global.
Algunos de los factores que afectan a la demanda mundial a largo plazo de estos productos, según el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, son los cambios demográficos (la previsión de la FAO es que la población mundial aumente hasta los 8.200 millones en 2030); el crecimiento económico continuado (el PIB mundial se prevé aumente hasta los 100 billones de dólares para 2030); y los cambios regionales, pues si durante el período 1970-2005 la mayor parte del PIB correspondió a las economías desarrolladas, el rápido crecimiento de las economías en desarrollo, especialmente de Asia, comportará importantes transformaciones en el próximo cuarto de siglo. Las políticas y los reglamentos ambientales, con la exclusión de más bosques de la producción de madera, y las políticas energéticas, que fomentarán el uso de la biomasa, incluida la madera, también constituirán importantes factores de cambio. Estos factores se unen a otros como la disminución de la cosecha de bosques naturales y la conversión de los bosques plantados en la principal fuente de suministro maderero; los avances tecnológicos; el incremento de la productividad de las plantaciones mediante la mejora genética de los árboles; la reducción de la madera requerida debido al aumento del reciclaje; la mejora de la recuperación; el uso más amplio de nuevos productos compuestos, o la producción de biocombustible celulósico, son algunos de los factores que van a determinar el futuro de los productos madereros.
Esfuerzo y esperanza
Las recomendaciones que la Asociación Española de Importadores de Madera dirige a sus asociados en estos tiempos revueltos se hallan en la línea de las propuestas por otros sectores de la industria: “resistir con mucho trabajo y esfuerzo y poca recompensa, con la meta de un horizonte esperanzador que compense, al final, todos los sacrificios.”
Los cambios de ciclo económicos también presentan oportunidades para la reestructuración de la industria. Las grandes empresas con frecuencia racionalizan la capacidad de producción cerrando viejas e ineficaces unidades, y se centran en la parte más productiva de la actividad. En este sentido, Ramón Gabarró, presidente de AEIM, declaró en la última Asamblea General de la asociación que “en situaciones como la actual es necesario adaptar nuestras empresas a la demanda de mercado, pero además, invertir en talento y tecnología, dedicar un mayor esfuerzo, no acomodarnos y poner la misma ilusión que cuando empezamos nuestra actividad, además también debemos perseguir nuevas oportunidades de negocio que sin duda existen”.
Las oportunidades de la madera
Sin duda, lo natural está de moda. El creciente interés por la sostenibilidad y la ecología constituye una interesante oportunidad para el sector. Sea por interés medioambiental o por la búsqueda del bienestar físico y emocional, el consumidor desea rodearse de productos naturales. Este interés se extiende también a la propia vivienda. La construcción en madera constituye una tendencia al alza que el sector no tiene intención de desaprovechar. Y es que considerados todos los factores de su ciclo de vida, el comportamiento medioambiental de la madera es superior al de otros productos empleados en la construcción: necesita un menor gasto energético en su producción, es natural, produce desechos biodegradables, es reciclable, es un excelente aislante y no es tóxica, además de fijar CO2 en su crecimiento.
Según Francesc de Paula Pons, Secretario General de Confemadera, “la creciente demanda por parte de los usuarios de materias primas naturales y ecológicas, y de soluciones innovadoras y de calidad, sin duda actuará a favor de la madera, un material con grandes perspectivas de futuro”.
La Confederación Española de Empresarios de la Madera ha venido llevando a cabo una serie de actuaciones dirigidas a promocionar la madera como material de construcción. Uno de los más destacados fue la firma, en diciembre de 2007, del acuerdo de colaboración con el Ministerio de la Vivienda para difundir el Código Técnico de la Edificación, que de Paula calificó como “un paso más en el reconocimiento al importante papel que la madera está llamada a tener como material de construcción de cara a una edificación sostenible y respetuosa con el medio ambiente”.
El reciente Código Técnico de la Edificación recoge las exigencias técnicas que deben cumplir las edificaciones para alcanzar los niveles de calidad, innovación y sostenibilidad demandados por los ciudadanos, y supone un avance en la promoción del empleo de la madera como material de construcción ya que, por primera vez, incluye información sobre productos de madera y pone al alcance de los profesionales del sector un código para el cálculo de sus estructuras. De esta forma, la construcción en madera se sitúa en igualdad de condiciones respecto a otros materiales estructurales, y se abren nuevas oportunidades para su conocimiento y estudio, y para sus renovados usos.
El mercado ibérico de tableros de madera se situó, según publica la consultora DBK en un informe publicado en marzo, en poco más de 1.690 millones de euros en 2008, un 12,5% menos que en 2007, en un contexto de cambio de ciclo en el sector español de la construcción y significativo descenso de la producción de muebles, tanto en España como en Portugal. En dicho período, destacó la fuerte caída de las ventas en España, donde se registró una tasa de variación negativa del 14,8%, después de varios años de crecimiento sostenido. El mercado portugués, por su parte, disminuyó un 3,3%.
La debilidad de la demanda motivó un notable descenso de las importaciones en el mercado español, las cuales, según las mismas fuentes, pasaron de 456 millones de euros en 2007 a 325 millones en 2008 (-28,7%), mientras que en Portugal se mantuvieron estancadas en torno a los 120 millones de euros.
La contracción de la actividad productiva en España se vio suavizada por el crecimiento de las ventas en el exterior (+2,5%). Las exportaciones portuguesas descendieron por encima del 10%, lo que penalizó el volumen de negocio de sus empresas fabricantes.
Los tableros aglomerados concentran una participación mayoritaria de las ventas en el conjunto del mercado ibérico, absorbiendo una participación cercana al 50%. Los tableros de fibras concentran alrededor del 35%, correspondiendo el porcentaje restante a tableros contrachapados y alistonados.
Este prototipo de vivienda sostenible se presentó en la recién clausurada edición de Construmat. Se ha construido con madera de pino austriaco, que absorbe parte del CO2 que emite el propio edificio. Lima, Low Impact Mediterranean Architecture, es una iniciativa conjunta de grupos de investigación, universidad y empresas, que pretende mostrar la viabilidad tecnológica y económica de un modelo de edificación de muy bajo impacto medioambiental para el área del Mediterráneo.
Tendencias
El informe hecho público por DBK prevé que en el bienio 2009-2010 se mantendrá la tendencia descendente de las ventas, en un contexto de contracción de la demanda por parte de la industria del mueble, en el sector de la construcción y la carpintería industrial. La consultora cifra en un 10% la caída de la producción en términos reales en 2009, para la actividad en el sector de la construcción. Asimismo, el estudio anuncia para este ejercicio una caída estimada del conjunto del mercado ibérico de tableros de madera del 15%, lo que daría como resultado una cifra de 1.445 millones de euros. El documento prevé que en 2010 se prolongará esta tendencia aunque con una evolución menos desfavorable.
El deterioro de la demanda provocará un endurecimiento de la competencia entre las empresas del sector así como una intensificación de la presión sobre los precios y los márgenes de la actividad, pese al previsible abaratamiento de algunas materias primas. A corto y medio plazo se prolongará el proceso de concentración de la oferta, especialmente en España, lo que motivará un incremento de la cuota de mercado de los grupos líderes y la desaparición de pequeñas empresas.
Las importaciones han ido creciendo en los últimos años, aunque de manera desigual para el sector de la madera y el mueble, con un descenso importante en el año 2008 fundamentalmente debido a la situación económica y la caída de ventas. Según Confemadera, “las importaciones del sector del mueble han tenido un crecimiento importante en los últimos años desnivelando cada vez más la balanza comercial.”
España es un país netamente transformador de madera, por lo que se importa gran cantidad de madera para luego transformarla. En este sentido, fuentes de la Confederación Española de Empresarios de la Madera, nos explican que “si bien el mercado español de MM no ha dejado de crecer, la cuota de producto español en general ha ido disminuyendo, siendo cubierto el crecimiento por las importaciones. En el año 2008, debido a la situación económica se han visto disminuidas tanto las exportaciones como las importaciones, aunque la balanza sigue siendo negativa.”
Evolución de las importaciones
El principal origen de las importaciones en 2008 en el caso del mueble, es China con un 21%, seguida de cerca por Italia y Alemania (con 15% y 10%), “lo cual es muestra, -comentan desde la Conferación- que también se importan muebles de calidad y elevado valor. El principal origen de las importaciones en el 2008 de productos de madera es Portugal, seguido de Francia y China. Si dentro de las importaciones nos referimos a la materia prima, madera en rollo y aserrada, se puede ver cómo, fundamentalmente, estas importaciones proceden de países de la Unión Europea y Norte América, siendo la importación de especies tropicales un pequeño porcentaje, contrariamente a lo que se suele creer.”
Los principales destinos de las exportaciones de productos de madera y muebles españoles son europeos; en primer lugar Italia, seguido de Francia y Portugal. En el caso del mueble en concreto, Francia ocupa el primer lugar, seguida de Portugal.
El futuro, en clave internacional
Se espera que aumenten la producción y el consumo de productos madereros y energía forestal siguiendo, en gran medida, las tendencias históricas. Uno de los cambios que se constatarán será el mayor crecimiento de la producción y el consumo de productos madereros en Asia y el Pacífico, debido fundamentalmente al rápido crecimiento de la demanda de economías emergentes como China y la India.
El cambio más notable será el rápido aumento del uso de la madera como fuente de energía, en especial en Europa, como resultado de políticas que fomentan un mayor uso de las energías renovables.
La región de Asia y el Pacífico se está convirtiendo en la principal productora y consumidora de paneles a base de madera y de papel y cartón, aunque el consumo per cápita seguirá siendo superior en Europa y América del Norte. La producción de madera en rollo industrial de la región será, con mucho, inferior al consumo, lo cual incrementará la dependencia de las importaciones a menos que se realicen notables esfuerzos para fomentar la producción maderera. No obstante, será difícil de conseguir en esta región, dada la alta densidad de población y la fuerte competencia por el uso de la tierra.
Los cambios en el uso de la madera para producir energía y, en particular, el potencial de la producción comercial a gran escala de biocombustible celulósico tendrán repercusiones sin precedentes en el sector forestal. El incremento de los costos del transporte también podría influir en estas proyecciones. La mayor parte del crecimiento constatado en las cadenas de valor mundiales de los productos forestales ha ocurrido gracias a la drástica reducción de los costos del transporte durante los últimos dos decenios. Éstos y otros factores, como las variaciones de los tipos de cambio, tendrán consecuencias en la competitividad del sector forestal y afectarán a la producción y al consumo de la mayoría de los productos madereros.
Es cada vez más probable, asimismo, que la madera en rollo industrial empleada proceda de bosques plantados, ya que se espera que el aumento de la producción de estos bosques satisfaga la demanda creciente de madera en rollo industrial. Esta circunstancia presenta interesantes oportunidades y desafíos para la ordenación de las demás zonas forestales.
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA
La madera, un material cada vez más demandado en la construcción
El mundo ha experimentado un brusco declive económico. La contracción del sector de la vivienda y la crisis de los préstamos hipotecarios en Estados Unidos han afectado gravemente a los mercados financieros, provocando un estancamiento de la economía mundial y una recesión en varios países. La confianza en las instituciones financieras se ha erosionado significativamente. Las bajadas de las bolsas de valores han reducido en cientos de miles de millones de dólares el valor de los activos. El desendeudamiento de los bancos, que tratan de garantizar su capital, ha ocasionado una restricción del crédito que ha afectado a todas las actividades económicas. Como consecuencia se ha producido una espiral descendente con reducciones en la producción, el empleo, los ingresos y las demandas de consumo, que ha dado lugar a una nueva reducción en la producción y a un nuevo declive económico.
La caída del sector de la vivienda, que se halla en el epicentro de la actual crisis, significa un duro golpe para las industrias madereras. El ritmo anual de la construcción de nuevas viviendas en Estados Unidos comienza a disminuir, de 2,1 millones a principios de 2006 a menos de 0,8 millones en octubre de 2008. Muchos otros países, especialmente de Europa occidental, han observado contracciones similares en el sector de la vivienda, aunque no de la misma magnitud. El declive de este sector ha conducido a una reducción en la demanda de madera. Se prevé que la demanda de fibra de madera, sólo en América del Norte, se reducirá en más de 20 millones de toneladas en 2009. En consecuencia, la reducción de la producción se ha extendido de forma generalizada en la mayoría de los países y de las industrias forestales, desde la explotación al aserrío, la producción de paneles de madera, de pasta, papel y mobiliario. Los países muy dependientes de los mercados estadounidenses, por ejemplo Brasil y Canadá, se han visto seriamente afectados.
La menor demanda de madera podría tener efectos positivos en los recursos forestales, pero la crisis económica también podría reducir la inversión en la ordenación forestal sostenible y favorecer la explotación maderera ilegal. La contracción de los sectores económicos oficiales a menudo ofrece oportunidades para la expansión del sector informal, como la explotación ilegal de madera. Fuente: Situación de los Bosques del Mundo 2009.
La madera, un material cada vez más demandado.
Construcción ecológica en EEUU
La ‘construcción ecológica’ es la construcción que conserva las materias primas y la energía y reduce los impactos ambientales. Incluye la consideración del uso del agua y la demanda energética en el futuro, la selección del lugar desde el punto de vista ecológico y la adquisición de materiales producidos de manera sostenible. En Estados Unidos, numerosos organismos públicos y escuelas han adoptado normas de construcción ecológica. El Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental es un sistema de clasificación de la construcción ecológica establecido en 1994 por el Consejo sobre Construcción Ecológica de los Estados Unidos de América (miembro del Consejo Mundial sobre Construcción Ecológica, con miembros en más de diez países). Es un sistema nacional de certificación por terceros para el diseño, la construcción y el funcionamiento de edificios ecológicos de alto rendimiento. En 55 ciudades, 11 condados y 22 estados existen legislación, normas e incentivos sobre la construcción ecológica. Si bien la construcción ecológica proporciona un entorno de trabajo más sano tanto a nivel ambiental como humano, los altos costos que implica suelen ser un problema. No obstante, los costos iniciales suelen ser compensados con el tiempo mediante las ganancias producidas por la mejora general de la eficiencia.
DOSSIER IMPORTACIÓN DE MADERA
“La tendencia se dirige hacia la importación de maderas más elaboradas y productos acabados”
Entrevista a Ramón Gabarró, presidente de AEIM y gerente de Gabarró Hermanos
El presidente de la Asociación Española de Importadores de Madera nos habla en esta entrevista del presente y el futuro del sector, valora las últimas cifras del mercado de la madera de importación y aplaude el reconocimiento que hace el Código Técnico de la Edificación de la madera como material eficiente.
¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el volumen de importación de madera en España?
En los últimos años el nivel de madera importada ha ido creciendo año tras año llegando a su cota más alta en 2007. El año pasado se produjo una fuerte disminución de las importaciones, del orden del 26%, disminución que se acentuó en el segundo semestre. Aunque no disponemos de cifras contrastadas, podemos afirmar que en el primer trimestre de este año continúa la disminución del volumen de madera importada.
Y ¿cuál ha sido la evolución en el tipo de producto importado y las industrias de destino –mueble, construcción…–?
La tendencia indica que aumenta la importación de maderas más elaboradas y productos acabados, principalmente parquets barnizados listos para instalar.
Ligna 2007.
Al hilo de la pregunta anterior cabe mencionar la promoción que se está llevando a cabo para el uso de la madera en el sector de la construcción. ¿Qué beneficios aportará este hecho a la importación de madera?, ¿cambiarán las necesidades en cuanto al tipo de producto?
Con la aprobación del Código Técnico de la Edificación se abren nuevas posibilidades para el uso de la madera en este sector; por fin se está reconociendo que la madera es un material muy eficiente, de coste razonable y además respetuoso con el medio ambiente. Hoy las ONG más activas en defensa del medio ambiente y que luchan contra el cambio climático defienden el uso de la madera frente a otros materiales más contaminantes como el aluminio, el PVC, el acero o el cemento.
¿Es difícil para el importador tener la garantía de que la madera que está comprando está debidamente gestionada por el proveedor?
No, en A.E.I.M disponemos de información suficiente y nuestros asociados únicamente importan maderas que ofrezcan garantías de gestión sostenible. Nos hemos dotado de un Código Ético que es respetado y podemos afirmar que la madera que llega a los puertos españoles es absolutamente legal.
¿Cree que el consumidor está suficientemente informado de la procedencia de la madera cuando adquiere el producto final?
Creo que el comprador final no dispone de información suficiente, ya que llegan a España productos acabados de determinados países, como es el caso de muebles producidos en países asiáticos, que en modo alguno garantizan que las maderas utilizadas procedan de bosques gestionados de forma sostenible; es más, sabemos que proceden de explotaciones ilegales. Estos productos ejercen una competencia ilícita respecto a la producción nacional.
Ligna 2007.
Un factor a favor del sector es la cultura del bienestar y de rodearse de productos naturales y ecológicos ¿cree que las tendencias en los hábitos y nuevos valores del consumidor incidirán positivamente en el incremento del consumo de este material?
Sí, por supuesto; la madera es un producto natural, renovable y reciclable, que llevando a cabo una gestión adecuada, como se está haciendo en la mayoría de los países, es una fuente inacabable de recursos para el futuro. En prácticamente todos los países del hemisferio norte, salvo Rusia, los inventarios forestales, o sea la madera en los bosques, va creciendo año a año sin interrupción.
¿Cuáles son los principales retos a los que hoy se enfrenta el sector? Y ¿En qué medida está afectando a las empresas del sector la coyuntura económica mundial?
El sector de la madera no es ajeno a la actual crisis mundial y nos afecta de lleno, la demanda se ha reducido de forma muy importante principalmente en los subsectores más dependientes de la construcción de viviendas.
A través de AEIM y de Cofemadera se están realizando acertadas campañas de promoción del uso de la madera principalmente dirigidas a los prescriptores, concretamente a arquitectos e interioristas con muy buena acogida. También el sector público principalmente las corporaciones locales defienden y utilizan la madera en muchos de sus proyectos por las ventajas de todo tipo que ofrece la madera.
Las maderas certificadas son un plus añadido. Hoy disponemos de abundante oferta de maderas certificadas por los dos sistemas más reconocidos como son el PEFCT y el FSC, ambos garantizan por igual que las maderas proceden de bosques bien gestionados. Quiero insistir en que las maderas no certificadas también pueden ser procedentes de bosques muy bien gestionados, como en el caso de las procedentes de los Estados Unidos de Norteamérica.
Como he dicho al principio estamos inmersos en una crisis de grandes proporciones y no recuperaremos el ritmo hasta que ésta finalice, no obstante soy moderadamente optimista ya que la madera es un material con enormes posibilidades y su consumo, sin duda, irá a más por las enormes ventajas que tiene sobre otros materiales en el factor medioambiental.
Ante los nuevos retos a los que se enfrenta el planeta en materia de gasto desmedido de recursos naturales, el ahorro energético se convierte en el quid de la cuestión, en elemento fundamental sobre el que debe trabajarse desde todos los ámbitos, empezando por la investigación, hasta la divulgación, pasando por la asunción de nuevos procesos industriales. Pero ¿qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Este reportaje da algunas respuestas. La piel del edificio cobra un protagonismo definitivo en este asunto, pero más allá de la idoneidad de los materiales y las técnicas constructivas en esa búsqueda de la eficiencia, la reflexión debe contemplar los múltiples aspectos que entraña el reto de alumbrar un nuevo lenguaje arquitectónico que se reconcilie con el medio y que ha comenzado a perfilarse volviendo la mirada hacia criterios constructivos ancestrales. Mónica Daluz / pdf
La arquitectura actual retorna a sus inicios y busca adaptar la edificación a su entorno
Edificios bioclimáticos: de vuelta a los orígenes
Mónica Daluz 25/05/2008
Ante los nuevos retos a los que se enfrenta el planeta en materia de gasto desmedido de recursos naturales, el ahorro energético se convierte en el quid de la cuestión, en elemento fundamental sobre el que debe trabajarse desde todos los ámbitos, empezando por la investigación, hasta la divulgación, pasando por la asunción de nuevos procesos industriales. Pero ¿qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Este reportaje da algunas respuestas. La piel del edificio cobra un protagonismo definitivo en este asunto, pero más allá de la idoneidad de los materiales y las técnicas constructivas en esa búsqueda de la eficiencia, la reflexión debe contemplar los múltiples aspectos que entraña el reto de alumbrar un nuevo lenguaje arquitectónico que se reconcilie con el medio y que ha comenzado a perfilarse volviendo la mirada hacia criterios constructivos ancestrales.
Tal vez Wilde tenía razón y así fuera en el ‘amanecer del hombre’ -como llamó Kubrick al nacimiento del ser humano sobre la Tierra-, pero esta disciplina, la arquitectura, pronto pasaría a convertirse en una herramienta para la expresión y, por ende, en un reflejo de los distintos avatares por los que ha atravesado la especie humana en su tránsito hasta nuestros días, lo que, por otra parte, da la razón a van der Rohe. Como en casi todo, no existen verdades absolutas, y en materia de sostenibilidad aún menos, así que debemos ser cautos a la hora de posicionarnos porque no todo es lo que parece. ¿Acaso es sostenible levantar una urbanización bioclimática en una zona alejada de lugares de abastecimiento, de ocio o de trabajo, en la que sus habitantes se vean obligados a desplazarse en coche hasta para ir a comprar el pan? ¿Acaso es ecológica una vivienda realizada en madera, material absorbente de CO2, si la traemos de Siberia en camión? Si no aplicamos cierto relativismo y, sobre todo, una buena dosis de rigor, podemos caer en nuestra propia trampa. Pero vayamos por partes.
El Reichstag, parlamento alemán, en Berlín. Norman Foster rediseñó el antiguo edificio con un innovador concepto de utilización de la energía. Destaca el gran captador de luz natural en la parte más alta del edificio, que conduce la luz al interior de la cámara del parlamento por medio de cientos de espejos que forman un cono invertido. También integra sistemas de ventilación natural y sistemas fotovoltaicos de generación eléctrica. Un ejemplo de fusión coherente entre bioclimatismo y vanguardia arquitectónica
Cerrando el círculo
Desde el principio de los tiempos el hombre aprovechó los recursos que tenía a su alcance, entre ellos las condiciones climáticas, distintas en cada lugar, optimizándolas, para procurarse habitáculos confortables. El aire para ventilar, el sol para calentar e iluminar… Observar la arquitectura tradicional a lo largo del tiempo y de la geografía terrestre es constatar tal proceso de adaptación. Pero en algún momento del camino le dimos la espalda a lo obvio, y con esa inquietud nuestra por transformar y dominar cuanto nos rodea, con esa euforia de vivir volcados en un supuesto progreso, interrumpimos nuestro diálogo con el planeta, nuestro estado de simbiosis con el medio que nos alumbró. Una emancipación que puede costarnos demasiado cara…
Todo comenzó cuando devinimos ricos, tan solo un siglo atrás. La Revolución Industrial trajo consigo una ruptura con el entorno de la que aún no hemos escapado. Hasta entonces, existían dos grandes líneas de arquitectura en el mundo, y que han funcionado tanto de forma independiente como combinadas entre sí: la pesada, hecha con arcilla y barro, y la ligera, a base de madera y cañas. La principal característica de este tipo de edificación, de producción basada en la autoconstrucción, residía en la utilización de recursos locales, por lo que las soluciones de diseño y las técnicas constructivas se ajustaban a los recursos accesibles en el territorio y éstos eran tratados de modo que no se agotaran.
Pero la corriente protecnológica advenida con la Revolución Industrial, comportó la percepción de la naturaleza como un elemento hostil, una imposición de la que la tecnología ofrecía la posibilidad de liberarse. Urbanística y arquitectónicamente hablando esta idea trajo consigo que las ciudades perdiesen el equilibrio y la integración con el entorno; los edificios se volvieron herméticos y se optó por el acondicionamiento climático que ofrecía la tecnología, una regulación artificial del clima interior con la introducción de sistemas activos, que sólo sería posible a costa de un elevado consumo energético. Todo ello enmarcado en una corriente de racionalización, funcionalismo, industrialización y estandarización de los procesos productivos que llevó a la arquitectura a abstraerse del lugar donde se construía, centrándose en el juego formal de los volúmenes, dando origen al llamado “estilo internacional”, que obvia las formas de habitar autóctonas.
Por entonces, el oro negro es objeto de deseo y veneración y la energía procedente de los combustibles fósiles se vuelve muy barata, lo que ligado a una percepción generalizada de la infinitud de los recursos, hace que todo, calefacción, iluminación, transporte…, se coloque en órbita de una energía y una tecnología mucho más frágiles y limitadas de lo que habíamos previsto y se firme con ellas un contrato en exclusiva que ahora buscamos el modo de rescindir.
Con la primera crisis del petróleo en la década de los 70 surge el interés la energía y por la arquitectura bioclimáticas, poniéndose de manifiesto la pérdida de una cultura muy sabia, adaptativa. La arquitectura exploró los recursos de los dispositivos de acondicionamiento ambiental pasivo con el reto de hallar un lenguaje arquitectónico capaz de incorporar con coherencia los dispositivos bioclimáticos, -asunto aún hoy por acabar de resolver- que terminaban siendo una yuxtaposición inconexa de ingeniosos aparatos para el control climático. En nuestros días, cuando reconducir los procesos humanos hacia las fuentes renovables y el consumo material mínimo se ha convertido en imperativo, resurge la necesidad de retornar a esas raíces. Sobre la mesa, pues, la insostenibilidad de nuestros asentamientos, fruto del modo en que se produce masivamente la edificación residencial, del modelo urbano que sirve de patrón a esa producción y de los hábitos de consumo asociados. Pero ¿por qué ahora? Todo cambió un día 11 de septiembre. El crudo es el riego sanguíneo de nuestro sistema económico y desde esa fatídica fecha occidente tomó conciencia de que son otros quienes capitanean ese barco… Los gobiernos occidentales se han puesto manos a la obra para buscar el modo de escapar de la dependencia de terceros en el suministro energético y promueven, con mayor o menor empeño, un viraje hacia las energías renovables y la reducción del consumo energético. Teniendo en cuenta que el texto que sustituirá al Protocolo de Kioto, que expira en 2012, el llamado Kioto II, incluirá dos sectores hasta ahora exentos de regulación y que se encuentran entre los mayores generadores de emisiones de CO2, el transporte y la construcción, los países de la Unión se apresuran a adaptar las correspondientes normativas. En España, el nuevo Código Técnico de la Edificación establece algunos parámetros de obligado cumplimiento para mejorar la eficiencia energética de las edificaciones. No en vano el ahorro energético en la construcción comienza con el propio diseño del edificio. Para mejorar la eficiencia energética de una edificación, el profesional puede jugar con aspectos como el emplazamiento, la orientación, los niveles de aislamiento, los materiales de construcción, los sistemas de climatización y el uso de fuentes de energías renovables.
No son pocos los profesionales implicados en la construcción bioclimática y sostenible, que califican las medidas impuestas en el nuevo CTE de imperfectas e insuficientes, pero no cabe duda de que constituye una herramienta para mejorar. Veamos primero, las características de una edificación bioclimática y, después, analicemos qué dice la normativa.
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
Este tipo de diseño arquitectónico permite aprovechar la energía térmica solar en climas fríos o el efecto invernadero de los cristales
Arquitectura bioclimática o la adaptación al medio
Mónica Daluz 18/05/2008
El término ‘arquitectura bioclimática’ hace referencia al diseño de los edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas propias del lugar donde se edifique, aprovechando los recursos disponibles, esto es, el sol, los vientos, la lluvia y la vegetación, para disminuir los impactos ambientales, intentando, al mismo tiempo, reducir los consumos de energía. Es, de hecho, una arquitectura de lógica, de sentido común.
La R4 House fue presentada en la pasada Feria Internacional de la construcción en Barcelona, Construmat 2007. Este proyecto de Luis de Garrido incorpora a las ‘tres erres’, recuperar, reutilizar y reciclar, una más: razonar. Se trata de un edifico con consumo energético cero, propone un sistema constructivo que permite la eliminación de los residuos y la reutilización de todos los componentes del edificio e incluye una vivienda mínima de 30 metros cuadrados flexible, reconfigurable y ampliable (el usuario puede ir adquiriendo módulos de 30 metros cuadrados).
También llamado diseño ambiental, ecodiseño o biodiseño, este tipo de arquitectura trata de armonizar los espacios y crear óptimas condiciones de confort y bienestar para los usuarios, tendiendo hacia la autosuficiencia de las edificaciones.
¿Cómo funciona?
La arquitectura bioclimática se caracteriza por su adaptación al medio y, así, la orientación del edificio, el efecto invernadero, el aislamiento térmico y la ventilación cruzada son los elementos básicos que se conjugan en estas edificaciones. Asimismo, la bioarquitectura toma en consideración la topografía, los vientos dominantes y los ángulos de incidencia del sol en las diferentes épocas del año; tiende a formas compactas en climas fríos, que reducen las pérdidas térmicas, y tiene en cuenta el dimensionado de las aberturas en función del asoleo, utilizando vidrios dobles, incluso triples en regiones frías, de poca emisividad y alta transmisión. Persigue, en definitiva, una correcta gestión de los sistemas pasivos de climatización.
La envolvente debe ser diseñada como un agente dinámico que interactúe favorablemente entre el exterior y el interior y viceversa; debe actuar como un filtro selectivo biotérmico, acústico, lumínico, etc. capaz de modificar favorablemente la acción de los elementos naturales, admitiéndolos, rechazándolos o transformándolos cuando así se requiera.
El aspecto fundamental de este tipo de diseño arquitectónico es el aprovechamiento máximo de la energía térmica del Sol cuando el clima es frío, por ejemplo para calefacción y agua caliente sanitaria es habitual la colocación de sistemas de captación de agua pluvial utilizando las azoteas de los edificios. En este sentido se aprovecha también el efecto invernadero de los cristales: el vidrio es transparente a las energías de la luz visible pero opaco a la energía del espectro infrarrojo, de modo que cuando la luz entra en el edificio a través del vidrio una parte se convierte en infrarrojo y ya no puede salir, lo que produce un calentamiento que es aprovechado para climatizar la estancia; es la base de los invernaderos en jardinería y agricultura y el mismo fenómeno que está causando el calentamiento del planeta.
Secreto en la piel
¿Qué se puede hacer desde el sector de la construcción para contribuir a la reducción del gasto energético? Era la pregunta que nos hacíamos al inicio de este reportaje. Infinidad de cosas, pero la envolvente térmica del edificio es el lugar más lógico por donde iniciar el viraje definitivo hacia un nuevo rumbo. Sin duda, la arquitectura biosostenible pone muy alto el listón; tal vez, hablar de biosostenibilidad en la edificación sea una utopía, pero nos sirve como punto de destino, un norte hacia el que dirigirnos. Así que distingamos entre bioclimatización y biosostenibilidad. El segundo término comprende un sinfín de factores que van desde la huella ecológica de cada material y solución arquitectónica a lo largo de todo su ciclo de vida, hasta los efectos que tales elementos tienen sobre la salud de los moradores de una vivienda. De modo que lo que veremos en los próximos años en materia bioclimática serán edificios más eficientes energéticamente, lo que no significa que las soluciones utilizadas tengan impacto cero sobre el medioambiente.
Los cerramientos son la parte que interacciona un edificio con el exterior, por lo que su envoltura constituye la base de las actuaciones para conseguir mayores eficiencias energéticas. En arquitectura bioclimática se deben hacer pieles que cumplan, a la vez, tener un enorme aislamiento, una gran inercia térmica y una porosidad que haga posible la ventilación a través de las propias paredes, con lo que evitar la pérdida energética.
Arquitectura solar pasiva o bioclimática
Las tecnologías solares pasivas son capaces de convertir la luz del Sol en calor utilizable, producir movimientos de aire para ventilar o enfriar, o almacenar ese calor para uso futuro sin la necesidad de ningún equipamiento eléctrico o mecánico. El uso correcto de estas tecnologías hará que el entorno de una vivienda se mantenga a una temperatura agradable, por medio del Sol, durante todos los días del año.
La arquitectura solar pasiva es sólo una pequeña parte del diseño de edificios energéticamente eficientes, que a su vez, constituyen otra parte del diseño sostenible. Las viviendas ecológicas ahorran energía, agua y recursos limitando la contaminación tanto en el interior como en el exterior. De forma similar, las viviendas autosuficientes aprovechan recursos como el agua de lluvia, la energía solar o la eólica, para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y fuentes intermedias de energía. Muchas veces se construyen partiendo de materiales reciclados para reducir el consumo de energía en la construcción.
Estrategias de diseño solar pasivo
La orientación en la construcción. Teniendo en cuenta la climatología local, se puede construir una casa orientándola de forma que reciba la mayor cantidad de radiación solar anual, evitando sombras en invierno y protegiéndola del exceso de radiación en verano. También se pueden utilizar técnicas basadas en recubrimientos vegetales.
Características de la construcción. La forma del edificio y su envolvente determinan la cantidad de superficie expuesta a la radiación solar, ajustando ésta a las necesidades deseadas. Las propiedades de los materiales de construcción elegidos sirven para regular la absorción, reflexión o transmisión de la energía captada.
Uso del entorno. La utilización de elementos naturales como árboles y plantas puede resultar útil para crear zonas de refrescamiento en verano y un escudo de protección del viento en invierno. Aunque no se clasifique dentro de las tecnologías solares pasivas, el uso de materiales aislantes térmicos se utiliza con frecuencia para reducir las pérdidas o las ganancias no deseadas de calor.
Edificio Pórtico: un edificio sostenible
Situado en el Campo de las Naciones de Madrid, se trata de un edificio sostenible de líneas rectas, en forma de ‘H’. El ahorro energético se aborda desde la minimización de requerimientos en el propio diseño arquitectónico. Consecuencia de ello es la forma del edificio, su configuración en forma de ‘H’, la flexibilidad y modularidad en la compartimentación, la cubierta y las pantallas solares de las fachadas Este y Oeste que, con una cortina metálica exterior, permiten la visión y el paso de la luz natural en el interior, a la vez que apantallan la radiación directa. Otras medidas que se han aplicado son: utilización de sistemas pasivos integrados en la propia arquitectura del edificio; utilización de sistemas centralizados que aprovechan los excedentes de unas zonas en beneficio de otras; incorporación de sistemas de enfriamiento naturales mediante la entrada de aire exterior; prohibición del uso de materiales como el PVC; eliminación de materiales interiores con alto contenido de volátiles o alta retención de polvo; consecución de tasas de ventilación elevadas con recuperación de energía mediante los sistemas de enfriamiento naturales, y tratamiento acústico de ambientes y bajo nivel de ruido en equipos e instalaciones, entre otras.
¿Qué es la arquitectura sostenible?
Una arquitectura sostenible es aquella que garantiza el máximo nivel de bienestar y desarrollo de los ciudadanos y que posibilita, igualmente, el mayor grado de bienestar y de desarrollo de las generaciones venideras y su máxima integración en los ciclos vitales de la naturaleza.
En la última edición de la feria Construmat tuvo lugar el II Congreso de Arquitectura Sostenible, foro donde se sentaron las bases para la definición de un modelo de arquitectura sostenible. Estas se recogieron en un documento, la Carta de Barcelona para la arquitectura sostenible, promovido por la Asociación Nacional para la Vivienda del Futuro (ANAVIF) y la Asociación Nacional para la Arquitectura Sostenible (ANAS), y del que reproducimos aquí algunos puntos sobre los que se fundamenta:
– Adoptar nuevas normativas urbanísticas encaminadas a conseguir una construcción sostenible (factor de forma de los edificios, distancia de sombreado, orientación de edificios, dispositivos de gestión de residuos, etc.).
– Aumentar el aislamiento de los edificios, permitiendo a su vez la transpirabilidad de los mismos.
– Establecer ventilación cruzada en todos los edificios, y la posibilidad de que los usuarios puedan abrir cualquier ventana de forma manual.
– Orientación sur de los edificios: disponer la mayoría de estancias con necesidades energéticas al sur, y las estancias de servicio al norte.
– Disponer aproximadamente el 60 por ciento de las cristaleras al sur de los edificios, el 20 por ciento al este, el 10 por ciento al norte y el 10 por ciento al oeste.
– Disponer protecciones solares al este y al oeste de tal modo que solo entre luz indirecta. Disponer protecciones solares al sur de tal modo que en verano no entren rayos solares al interior de los edificios, y que sí puedan hacerlo en invierno.
– Aumentar la inercia térmica de los edificios, aumentando considerablemente su masa (cubiertas, jardineras, muros), y favorecer la construcción con muros de carga en edificios de poca altura.
– Favorecer la recuperación, reutilización y reciclaje de materiales de construcción utilizados.
– Favorecer la prefabricación y la industrialización de los componentes del edificio.
– Disminuir al máximo los residuos generados en la construcción del edificio.
Vista nocturna del edificio Pórtico, ganador del premio MIPIM 2007 al Mejor Edificio de Oficinas del Mundo. Diseñado por el arquitecto Rafael de La-Hoz en colaboración con el estudio de arquitectura SOM (Skidmore Owings & Merrill).
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
“La preocupación por la sostenibilidad es sólo mediática”
Entrevista a Luis de Garrido, arquitecto
Mónica Daluz 25/05/2008
De Garrido eligió el hotel Omm, en pleno Paseo de Gracia de Barcelona, para mantener nuestra entrevista; un edificio diseñado por un dibujante de cómics… supongo que la elección ya fue un indicio de su ‘toque’ guasón. Irónico, descarado y contundente en sus afirmaciones, de Garrido es una extraña mezcla de ingenio y convicción, elementos ambos que coloca al servicio de un modo de entender la arquitectura y la vida. Ha hecho de la sostenibilidad su causa, una causa que él mismo da por perdida ante la impotencia frente a una sociedad esclava de la inercia y los poderes fácticos. Hablar con este Risto Mejide de la arquitectura fue tan sorprendente como divertido.
Luis de Garrido, arquitecto.
¿Cómo define usted ‘arquitectura sostenible’?
Es aquella que intenta cumplir con los siguientes cinco aspectos: optimizar los recursos, tanto naturales como fabricados, porque la construcción suele ser un despilfarro en todos los sentidos; disminuir al máximo el consumo energético; disminuir las emisiones y los residuos; incrementar la salud y el bienestar humano y disminuir costes. En definitiva, una arquitectura que permita la satisfacción de nuestras necesidades actuales, sin comprometer las de nuestros descendientes.
Cuando habla de disminuir al máximo el consumo energético ¿Se refiere a tener en cuenta todo el ciclo de vida de los materiales?
En efecto, no se trata sólo de que el edificio consuma poco, sino de mesurar la energía que se necesita para fabricar un material, transportarlo hasta el lugar donde se va a colocar, colocarlo… incluso derribarlo ¿Para qué voy a traerme una alfombra de Persia si aquí también hay alfombras, con todo el combustible que eso supone? Otra cosa es que la gente esté dispuesta a tener esos datos en cuenta; hay quien dirá: “pues yo me traigo la alfombra de Persia porque me da la gana”, y ante eso sólo cabe la reglamentación o la conciencia, o el sentido común y la profesionalidad.
Aparentemente la sociedad se está volviendo muy sensible al tema…
Usted lo ha dicho: aparentemente. En realidad la sensibilidad es sólo mediática; es la noticia que toca, pero a nadie le interesa como está hecho o de donde viene lo que consume. Sólo se hacen las cosas fáciles de hacer, como otorgar una clasificación energética a los electrodomésticos, con la única finalidad de informar al consumidor; éste, ante dos máquinas, una de clase A y otra de clase C, sólo si entre ellas hay poca diferencia de precio se queda con la A. No hay una reglamentación que obligue a fabricar sólo con clase A. Las empresas tienen carta blanca para seguir fabricando modelos “de los malos”…
La Administración va a otorgar un sello de calificación energética a los edificios…
El sello te lo das tú mismo cuando haces el proyecto y luego lo demuestras. Ese sello apenas tendrá utilidad. La gente no va a hacer ni caso.
Argumente esa aseveración
En un frigorífico el ahorro puede ser hasta del 50 por ciento de su coste de compra; merece la pena pagar un 10 por ciento más. Pero el supuesto ahorro en calefacción en un edificio con sello energético, entre el más eficiente y el menos eficiente, es ridículo frente a los miles de euros que al usuario le cuesta la vivienda… La gente comprará el piso de la promoción del al lado que, sin sello y por el mismo precio le regala un viaje al Caribe… El argumento de un pequeño ahorro (apenas 200 euros al año en el mejor de los casos puede haber entre una vivienda clase A y una clase D) no tiene validez alguna al referirse a las viviendas, ya que tienen un valor de venta un 30 por ciento superior al que deberían tener, y este sobreprecio es gratuito. No tiene correspondencia con nada. Por tanto es un argumento que sirve para un frigorífico, pero es ridículo para una vivienda realizada con la actual trama especulativa y de negocio fácil.
Pero los ciudadanos serán cada vez más conscientes de la importancia de sus elecciones en la preservación del planeta
Lo que beneficia al planeta no sólo es consumir un poquito menos es, sencillamente, que no lo intoxiquemos. Si utilizamos la energía del sol, da igual que una casa consuma mucho o poco; la energía es del sol. Que es gratis y natural. El problema está en los intereses fácticos, que siguen teniendo el poder de las fuentes de energía naturales. ¿Quién vende los captores solares? Al final son los mismos. Las medidas que se están adoptando son un proceso de enmascaramiento de intereses económicos. Lo único que se ha logrado es reducir las emisiones de CO2, pero sólo un poco, y en algunos países, ya que, de hecho, en España las emisiones han aumentado.
Así que ¿sólo un poco?
Le cuento. Sobre la Tierra caen más o menos 1.000 vatios por metro cuadrado, que se pueden captar según la tecnología y los dispositivos tecnológicos que se utilicen; no se pueden situar las placas solares de cualquier forma dentro de un edificio; el edificio Nexus, de Barcelona, es un caso de lo pésimamente que se pueden llegar a colocar… El Sol tiene la manía de salir siempre por el mismo sitio, dar la vuelta por el mismo lugar y ponerse cada día de igual modo. Así de aburrido. De manera que no puedes poner las placas solares donde te venga en gana por muy bonitas que queden; entre los arquitectos y el Sol hay una guerrilla… Muchos arquitectos siguen poniendo las placas donde menos les molestan, o en el mejor de los casos como elemento escultórico, funcionen o no funcionen, porque al ponerlas ese edificio se convierte, como por arte de magia, en ecológico…
Pues bien, de estos 1.000 vatios puede que, de forma milagrosa, se lleguen a obtener la mitad, pero las placas fotovoltaicas tienen una eficiencia energética del 15 por ciento, lo que significa que de los 1.000 vatios que llegan a la Tierra los días más soleados, vamos a recoger, como máximo 75 vatios por metro cuadrado de media; una malísima eficiencia, teniendo en cuenta además que el coste por kilovatio es de mas de 7.000 euros, sin instalación. La cantidad de placas que se necesitan es enorme y esas placas hay que construirlas, con una tecnología que sea rentable (lo que no significa que sea la mejor sino la que la gente esté dispuesta a pagar), con el correspondiente consumo de energía y de emisiones (los que fabrican placas están utilizando gas y electricidad) y a eso hay que sumar que la vida media de esos dispositivos es de 15 años. En su fabricación se ha utilizado energía, se han generado emisiones de CO2 y en 15 años serán pura chatarra. Ya ve, económicamente no se ha hecho nada y energéticamente, bien poco.
Urbanización “Ecopolis 3000”, en Rubí, Barcelona. Construcción sostenible en la que su autor, Luis de Garrido, ha buscado realizar un prototipo de vivienda, con diseño singular y alto valor añadido, para su promoción masiva.
Todo este asunto parece una conspiración, un engaño a gran escala…
Es una operación de puro marketing. Es una propuesta en base a que el ciudadano está predispuesto a oír un discurso ¿desde cuándo la gente se ha comprado un coche porque emita 20 gramos menos por kilómetro? Es lo que toca…, llega a veces a extremos ridículos como la publicidad de ese fabricante de quesos que miente descaradamente al afirmar tener un cero por ciento de emisiones de CO2. Si analizamos cuanto existe ahora mismo en materia ‘bio’, vemos que una buena parte es una auténtica farsa.
Si el asunto es tan evidente ¿por qué no hay más leyes reguladoras?
No interesa. Si es tan evidente que el tabaco genera problemas ¿por qué no se prohíbe? Lo mismo con los coches, los electrodomésticos… La razón es que cada cuatro años hay elecciones; todo es un entramado de intereses, un maquillaje. Si se hubiera hecho tanto como se dice ¿por qué este año hemos contaminado más que el año pasado?
¿Entonces? ¿Cuál es la solución?
La gente se mueve por modelos; por el “culo veo, culo quiero”, con perdón. “Si aquel lo tiene ¿por qué yo no?” Se trataría de empezar a que determinadas personas de nivel o ciertos famosillos tengan casas ecológicas de verdad, que corra la voz… No tiene nada que ver ni con la Administración, ni con los arquitectos, por lo menos aquí, en una sociedad como la española…
¿Que sea la demanda la generadora de oferta?
Exacto. ¿Por qué señalizan bien las carreteras? Porque hay miles de accidentes en una curva, y al final le acaban poniendo tantas señales que parece una pista de aterrizaje extraterrestre. Así funciona la Administración: tarde, exageradamente y mal; sólo para llamar la atención.
¿Está usted pensando en cierto documento regulador?
Por supuesto, el CTE llega tarde y es muy malo desde el punto de vista de la sostenibilidad, se ha hecho sólo para llamar la atención de la opinión pública y justificar alguna acción por parte de la Administración. ¿Por qué no regula sistemas constructivos, tipologías arquitectónicas, materiales, pinturas, soluciones constructivas, aislamientos…? Sólo regula lo que es fácil de regular, con independencia de su utilidad. Punto. No es que le falte algo, es que no tiene casi nada. El Código Técnico de la Edificación no tiene nada que ver con la sostenibilidad ni va a ser solución de nada porque sólo se centra en incrementar un poquitín el aislamiento para reducir -supuestamente- el consumo energético, que eso sí es una buena cosa en los países cálidos, en España no. En España, el CTE va a reducir un poquito el consumo energético en invierno, pero lo va a aumentar enormemente en verano, ya que indirectamente, obliga a la colocación de más dispositivos de aire acondicionado en los edificios.
Dígame algo bueno
El documento no nombra la palabra sostenibilidad en ningún momento, aunque regula algo el consumo energético. Se reduce a cuatro apartados que tienen que ver con los aislamientos, la iluminación, las calderas y la utilización de energías alternativas; solo regula esas cuatro cosas de las miles que se pueden hacer. Los políticos y las empresas han sido quienes han adornado y añadido la palabreja… Lo que dice el CTE es que tenemos que aislar un poquito mejor los edificios; obliga a poner placas térmicas para generar agua caliente, en algunos edificios; deben ponerse calderas más eficientes y hay que colocar sistemas de iluminación más eficientes.
Este arquitecto valenciano de currículum impresionante, es también doctor en Arquitectura y en Informática. Además, desde el año 1987, Luis de Garrido ha realizado una incesante labor docente y divulgativa, impartiendo conferencias y seminarios en todo el mundo sobre: Inteligencia artificial, Diseño creativo, Diseño publicitario, Arquitectura sostenible, Planeamiento urbano sostenible, Reciclaje sostenible de la ciudad, Arquitectura para la felicidad, Edificios Inteligentes, Arquitectura multimedia, Alimentación, Longevidad, y Salud del Hábitat y Sociología.
La proliferación de edificios bioclimáticos ¿será un plus de valor añadido para contrarrestar la caída de precios del mercado inmobiliario?
Seguramente. Si la gente no compra el promotor sabe que ya no hay chollo; si el producto no se vende se lo tiene que replantear, no por argumentos ecológicos, científicos o éticos, el promotor, por definición, no tiene esos valores, sino por mercado. “Si lo que está de moda es lo ‘eco’, pues eso haremos…” El gran problema es que la gente piensa que ser ecológico es un depósito para recoger agua o poner unas placas en la azotea.
¿Cómo puede el consumidor saber si lo que le ofrecen es verdaderamente un edificio sostenible?
No lo va a saber nunca. Siempre se ha dicho que el consumidor tiene que tener información y que en base a esa información va a elegir. Pero si el consumidor no se lee ni la etiqueta de ingredientes del tomate frito, ¡como se ve a leer la memoria de calidad del edificio! Pero es que aunque la lea, no tiene ni formación, ni referencias, ni argumentos para saber si lo que lee es bueno o malo.
¿Están hoy preparados los profesionales para abordar la sostenibilidad en la edificación?
Si, hoy y toda la vida. Pero al arquitecto es al último que le interesa ¿Por qué va a complicarse la vida? A no ser un arquitecto como yo, y algunos pocos mas, que nos hemos impuesto por vountad propia esta actividad, porque vemos que es lo sensato y de sentido común. Los arquitectos que construyen mucho no tienen tiempo para este tema… Si no dan abasto, como van a tener tiempo de estudiar, reciclarse y ponerse al día. Además, hay que tener en cuenta que se necesita mucho tiempo y esfuerzo para hacer una verdadera arquitectura sostenible.
Y qué me dice de la rehabilitación
El concepto actual de rehabilitación de dejar las cosas como siempre han estado, tiene que cambiar. Hoy la rehabilitación es una mezcla entre arqueología y Disneylandia. No se atreven a hacer algo actual. No es que los arquitectos sean malos es que son fácilmente vendibles, no se ponen en su sitio y se esfuerzan poco. ¿Se ha fijado que muchos edificios interesantes y creativos los hacen profesionales que no son arquitectos…?
Una ironía…
Muy significativa.
Pero hay cada vez más personas interesadas en habitar en una vivienda más ecológica y saludable
Sí, viviendas particulares biosostenibles ya hay muchas… Se trata de arquitectos jóvenes, con poco trabajo, y les hacen la casa a sus familiares y amigos… Pero urbanizaciones bioclimáticas no hay más de tres o cuatro, y edificios, lo mismo. Hay uno en Madrid, el edificio Pórtico, de Rafael de La-Hoz; ese edificio tiene mucho mérito. Aunque, desde mi punto de vista, se podría haber hecho algo mas efectivo, y muchísimo más económico.
El edificio de la Expo de Zaragoza será bioclimático…
Es un bosque de columnas de cerámica por las que tiran agua y al rezumar refrescan el ambiente, bajando la temperatura 4 o 5 grados. Pero eso no es un edificio, es una escultura. Lo que se ha buscado es el efecto mediático no la sostenibilidad. El edificio no aporta nada, y no tiene el menor interés desde el punto de vista arquitectónico y sostenible. Sólo es un reclamo mediático, pagado por la industria de la cerámica. Los intereses comerciales están latentes.
¿Cree que va a ir in crescendo el que la gente encargue este tipo vivienda sostenible?
No. Hace 20 años que me dedico a esto -fui el primero en España- y llevo oyendo lo mismo desde entonces: que si te vas a hacer de oro, que si es el futuro… y cada vez tengo menos trabajo. La gente lee que existen casas sostenibles y cree que cumpliendo la normativa actual ya se consiguen. Por ello y, debido a la gran cantidad de arquitectos que hay en España, todos tienen algún amigo o conocido que es arquitecto, y por confianza, se lo encargan a él, en lugar de confiar en un especialista. El amigo arquitecto será una barrera a la sostenibilidad; a no ser que le digas tú que ponga tal o cual pintura, él va a utilizar los materiales que siempre ha puesto, para no pensar…
En los próximos años veremos mucha información en los periódicos, pero será un castillo de naipes, sólo humo; se hablará mucho, se presentaran a la prensa proyectos de edificios sostenibles, pero no se darán argumentos, y ningún periodista va a decir que tal o cual proyecto es una tomadura de pelo… Ahora está de moda, pero dentro de tres años habrá pasado la moda de la sostenibilidad sin apenas haberse construido edificios sostenibles. Es muy lamentable.
Lo que está claro es que los proveedores de materiales ecológicos van a ver ampliado su mercado
Eso es lo que va a ir mejorando. Las pinturas, por ejemplo serán más ecológicas, de modo que el amigo arquitecto, de forma indirecta, acabará poniendo pintura ecológica.
El tema de la salubridad es un buen argumento par sensibilizar al consumidor
Sí, pero lo que no se ve es muy difícil de demostrar.
Hábleme de las geopatías de los edificios
Las ondas electromagnéticas en contacto permanente con las personas resultan muy perjudiciales para la salud, la cuestión es dar con profesionales capaces de detectar y definir estas geopatías; es un tema muy escabroso, un campo en el que se requiere una precisión milimétrica y en el que está actuando cantidad de gente no profesional. Lo mismo ocurre con el Feng Shui. Te tienes que fiar, pero ¿en base a qué? Es un problema; no hay escuela, nadie te da un titulo que certifique tus conocimientos. Le pondré un ejemplo. En el año 95, cuando se inauguró el Master Edificios Inteligentes y Construcción Sostenible, que dirigí, en la Escuela de Aparejadores de la Universidad Politécnica de Barcelona, invité a un grupo de 10 profesores, por separado, sin que ninguno supiera del requerimiento hecho a los otros nueve, y les pedí que, como expertos en la materia, -adular el ego funciona de maravilla-, me hicieran un informe de geopatías del edificio en cuestión. Todos me dieron sus planitos y… ¡tan sólo dos coincidieron en su diagnóstico! El resto, no se parecían en nada unos a otros.
Cambiando de tercio, sus intervenciones en Construmat son siempre impactantes; después de la Vitro House y la 4R House el listón está muy alto ¿Con qué nos va a sorprender en la próxima edición?
En este momento estamos en fase de negociaciones con la organización de la feria, no hay nada cerrado, pero éste es el proyecto: se llama 1D-House, una casa ecológica de base prefabricada de hormigón que se construye en un solo día. Como primicia le diré, y de este extremo todavía no está informada la organización de la feria, que un ala, bien una habitación o un atrio central, aún no lo sé…, estará hecha de sacos. Me interesa el saco. Es el único material que te permite construir un edificio en cualquier parte. Te lo llevas vacío y lo rellenas in situ. Es muy interesante hacer estructuras: colocarlos uno encima de otro, hacer un muro con ellos y luego compactarlos. Por ahí irá la cosa…
Es usted muy ingenioso; se nota que pone todo su ser en su trabajo
Es lo que me hace vivir. Aunque a veces tengo la sensación de estar en un espectáculo circense, de ser un payaso, porque hago cosas que no hace nadie, y mientras, los demás están ganando dinero; mi impacto en la sociedad es sólo mediático. A la hora de la verdad la sociedad se mueve por dinero, por inercia, el stablishment no deja espacio para transformaciones.
Así, a pesar de sus innovadoras propuestas, si le pregunto por la arquitectura que viene, sobre lo que veremos en el futuro, intuyo que nada nuevo bajo el sol…
Seguirá igual que hasta ahora. Va a haber más de lo mismo. Hace 20 años la manera de construir era igual que ahora, excepto pequeñas modas, en nuestros edificios hace el mismo calor, el mismo frío y se consume la misma energía. No hay grandes cambios de base.
¿La razón es que no hay grandes cambios político-sociales?
Ahora hay una bonanza económica que no generará transformaciones profundas. Tendría que haber una crisis ecológica de verdad, que a la gente no le salga agua por su grifo, que se muera intoxicada… Entonces habría un cambio radical de las posturas de todos…
Mejor nos quedamos como estamos ¿no le parece?
Pues sí …
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
“Con el tema de la bioconstrucción se trata de vivir mejor”
Reflexiones con Antoni Solanas, arquitecto
Mónica Daluz 26/05/2008
Su estudio rebosa paz, su persona, dulzura y empatía, y su discurso, rigor y coherencia. Le pregunto sobre el hoy por hoy de la construcción sostenible y me responde lamentándose por esa arquitectura del espectáculo, mediática, que hoy impera y que “olvida estas cosas…”, dice con expresión resignada. Para este hombre comprometido hasta la médula con la causa de la sostenibilidad, pero cauto y escrupuloso en sus aseveraciones, es del todo incomprensible que “no sólo los arquitectos hayan olvidado esa cultura de la construcción tradicional, que tenía en cuenta los fundamentos de la arquitectura sostenible, sino que el usuario también la haya olvidado; ¿cómo es posible, por ejemplo en Barcelona, que los pisos orientados a Sur, no sean más caros, no tengan un mayor valor en el mercado, que los orientados a Norte?” se pregunta.
Antoni Solanas, arquitecto.
Solanas interpreta la bioconstrucción desde una perspectiva global: “se tata de vivir mejor”, asegura, y hace hincapié en la escasa salubridad de los ambientes que hemos creado: “El tema de la salud es gravísimo. No somos conscientes de la cantidad de influencias negativas que estamos recibiendo con las radiaciones electromagnéticas, la contaminación química y biológica, etc.; se trata de riesgos multifuncionales, tal vez por separado no sean peligrosos pero si se suman los efectos de las radiaciones de los electrodomésticos, las emisiones tóxicas de muchas pinturas y otros materiales de construcción, las radiaciones de tierra, más el estrés con el que vivimos… nos damos cuenta de que nos hemos convertido en una sociedad enferma”. En este sentido advierte de la necesidad de ser rigurosos en la utilización de los materiales en la construcción bioclimática, porque “no todos los materiales reciclados son inocuos -subraya-, debe tenerse en cuenta el proceso químico por el que pasan para devolverles las propiedades que han perdido; no se trata de estar en contra sino de tener en cuenta los efectos secundarios que su uso comporta.”
Antoni Solanas compagina la actividad libre de la profesión con la participación en diversas instituciones públicas vinculadas a la misma. Es Premio Ciudad de Barcelona 1987 por la rehabilitación de la fachada de la casa Granell, y miembro del equipo finalista del Premio FAD 1990 y del premio Década 2.000 por la Biblioteca Joan Miró en Barcelona. Ha sido Tesorero del Colegio de arquitectos de Cataluña y Presidente de la Cooperativa Jordi Capell, y actualmente preside la Agrupación AuS del CoAC. Ha desarrollado su interés por fomentar la aproximación entre la arquitectura y la sostenibilidad mediante el ejercicio privado de la profesión, la divulgación y la gestión.
El pasado mes de abril presentó el segundo volumen de su libro ‘Vivienda y sostenibilidad en España”.
Detalle de la pérgola de tubos al vacío (para frío o calor) del edificio La fábrica del sol. Obras de rehabilitación/remodelación de un edificio modernista en Barcelona que será un centro divulgador de la construcción sostenible. Proyecto de Toni Solanas.
El Código Técnico de la Edificación, un instrumento imperfecto pero necesario
Sin perder su singular equidad, Solanas comentó el nuevo Código Técnico de la Edificación del que dijo que “aunque se trata de un instrumento muy imperfecto, con pocas herramientas y poca amplitud de miras, tan sólo orientado a reducir el consumo de energía, es el camino a seguir”. Para Solanas el punto de mira debe situarse en la rehabilitación: “El tema de los aislamientos del parque inmobiliario actual es el primero que debe abordarse. Dentro de la normativa, la rehabilitación es sólo una coletilla; el Código no ha elaborado bien ese apartado…, pero confiemos en que los técnicos de la Administración san lo suficientemente flexibles como para ir al espíritu de la ley más que a la letra pequeña.” Al hilo de esta cuestión pone un ejemplo de lo más ilustrativo sobre las contradicciones de la normativa reguladora: “A mí, -explica- ¡me han prohibido poner placas solares y colocar una caldera de biomasa…!”
Fachada de la Fábrica del sol, que incorpora placas fotovoltaicas para generar electricidad.
La formación fue otro de los temas abordados durante la conversación, asunto sobre el que Solanas explicó que “falta formación para todos: para los técnicos, los operarios, las empresas constructoras, los usuarios… Se trata de un tema básico, pues el cambio climático es un problema urgentísimo, y el de la escasez de las primeras materias y la subida de precios de los alimentos y los recursos… en pocos años veremos cosas que hoy no podemos ni imaginar. Nos hemos de preparar ya, y de manera masiva. Si no, la naturaleza ‘hablará’…”.
Con tono elocuente y pausado advierte que la especulación como medio de enriquecimiento es “cosa arriesgada”, -dice-. “En este país -prosigue- el sector se ha enriquecido con la especulación del suelo; eso tiene un precio y se está pagando ahora. Es falso que la oferta y la demanda lo regulen todo; es la oferta la que regula y los bancos los que fijan los precios de los pisos en función de lo que la gente puede pagar. Eso del mercado es una mentira, una falacia, es lo que dice todo el mundo para eludir la responsabilidad. El mercado funciona porque unos cuantos lo dirigen.”
De nuestra charla me quedo con dos de los retos de futuro que Solanas propone abordar, dos asignaturas pendientes sobre las que los sectores implicados deberán trabajar: la realización de estudios serios de ciclo de vida en materia de emisiones de CO2 y la resolución del divorcio entre arquitectura moderna y arquitectura bioclimática, “dos mundos”, dice, “que tienen aún mucho que aprender el uno del otro”
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
El documento establece las bases para un diseño eficiente de los edificios
Es de ley: el nuevo Código Técnico de la Edificación
Mónica Daluz 26/06/2008
El Código Técnico de la Edificación es una herramienta que pretende incorporar buenas prácticas en el diseño eficiente de los edificios y lo hace estableciendo una serie de exigencias en materia de demanda energética de los mismos, que afectan a factores como el diseño, la configuración, la construcción y la orientación. El documento establece las condiciones para el diseño de una envolvente con unas características adecuadas para limitar la demanda energética necesaria y alcanzar el bienestar térmico en función del clima de la localidad, del uso del edificio y del régimen de verano y de invierno.
Los profesionales disponen de una serie de Guías Técnicas, bien sobre materiales aislantes, donde se detallan las propiedades de los materiales y de las técnicas de instalación con los parámetros de transmitancia térmica descritos en el CTE, bien sobre cerramientos, donde se enumeran las propiedades de los materiales de vidrio más innovadores, las características de los marcos y donde se explica, entre otras cosas, cómo evitar los puentes térmicos en ventanas. Y es que según cifras del Consejo General de Arquitectura Técnica de España, el 40 por ciento de las fugas de calor se producen a través de las ventanas y cristales exteriores.
Innovación imprescindible
Las nuevas exigencias legislativas requerirán de un esfuerzo en investigación, desarrollo e innovación para proveer al mercado de materiales que satisfagan los requerimientos de una construcción sostenible, y desarrollar técnicas de construcción menos intensivas en el uso de la energía y técnicas de residuo cero.
Bioclimatización: mejorar el confort térmico
El CTE no impone la construcción sostenible sino que establece unos parámetros para incrementar la eficiencia energética de los edificios. Para conocer mejor el nuevo Código hablamos con Eva Paris, Directora del Gabinete Técnico de Colegio de Arquitectos Técnicos de Barcelona, que nos explica también algunos aspectos sobre bioclimatización: el modo de conseguir el mayor confort térmico con métodos pasivos.
Eva Paris
Centrándonos en la fachada de los edificios, cabe decir que el CTE, por el momento, no regula los materiales…
No; deja abierto al constructor la utilización de cualquier material, pero debe tener unos espesores determinados para cumplir unos coeficientes que irán en función de la zona geográfica donde se construya; existen unas tablas que determinan esa relación.
Más cosas a tener en cuenta en la envolvente
La cámara de aire; la envolvente debe transpirar para evitar humedades.
¿Y los huecos?
Las ventanas deben cumplir con unos parámetros de estanqueidad, resistencia al viento y permeabilidad, además de tener en cuenta la situación de las mismas, los gruesos de la perfilería y el aislamiento.
Para una construcción biosostenible, la mejor opción sería la carpintería de madera. ¿De nuevo, aquí no se regulan materiales?
Según el CTE la carpintería puede ser de aluminio, de PVC…, se trata de que cumpla con los coeficientes establecidos, que son los que garantizan un buen aislamiento.
Cubiertas verdes
Las cubiertas vegetales limpian el aire de dióxido de carbono, actúan como aislante térmico y acústico y regulan la humedad ambiente. En Alemania el 15 por ciento de los edificios de nueva construcción tienen cubierta verde, y en Berlín se obliga a las naves industriales a que la adopten. Se calcula que el coste adicional que supone una cubierta verde frente a una convencional se sitúa alrededor del 20 por ciento. El primer factor a tener en cuenta a la hora de colocar una cubierta vegetal es la sobrecarga que la estructura del edificio puede soportar, lo que irá en función de si es esta extensiva (sólo para hierba o pequeñas plantas) o intensiva (requiere una capa de tierra más gruesa, se pueden plantar pequeños árboles y permite ser transitada).
En la imagen, el Centro de Turismo Rural y Restaurante “Casas del Río”, en Requena, Valencia, obra de Luis de Garrido. Un conjunto arquitectónico perfectamente integrado en el entorno en el que destacala cubierta ajardinada de alta inercia térmica, que además de un adecuado aislamiento, ayuda a mantener estables las temperaturas del interior del edificio, en invierno y en verano.
¿No se podrán utilizar ventanas sin puente térmico?
No. El CTE nos conduce a colocar ventanas de doble vidrio y con puente térmico.
Otra parte importante de la envolvente es la cubierta… ¿Qué novedades introduce el CTE en este ámbito?
El Código establece también parámetros sobre aislamiento e impermeabilidad pero quizás lo más destacado sea la obligatoriedad de colocar placas de captación solar, bien térmica o fotovoltaica en determinado tipo de edificios, para acumular el agua caliente sanitaria, lo cual comporta cambios en el diseño de las cubiertas, tener en cuenta el aumento del peso, el mantenimiento…, y todo ello incrementa de alguna manera el precio. No va a ser fácil.
Y justo ahora que el sector está prácticamente en punto muerto…
Sin el ‘prácticamente’… Lo cierto es que han bajado considerablemente las ventas y los profesionales han ralentizado su nivel de actividad. El mercado se orienta ahora hacia la rehabilitación, campo que está muy relacionado con la sostenibilidad…
Permítame una ecopregunta: ¿Vamos a ver proliferar las cubiertas invertidas ajardinadas, las famosas ‘cubiertas verdes’?
La cubierta verde sería una buena opción a considerar, pero hay que tener en cuenta, sobre todo, el sistema constructivo para evitar posibles patologías vinculadas al crecimiento de las raíces de las plantas y a filtraciones de agua que causarían goteras. La impermeabilización tendría que ser preferiblemente en caucho, pero actualmente el material que más se está utilizando son las láminas bituminosas, que no son las más adecuadas para cubiertas verdes.
Ahora la pregunta que todos deben hacerle: ¿cómo se traducen todas estas medidas en incremento de costes?
Sí, es la pregunta ineludible… Existe la idea de que seguir las pautas de eficiencia energética y sostenibilidad encarece, y aunque al inicio hay un incremento de coste de en torno al 10 por ciento, a la larga supone un ahorro porque se utilizan recursos naturales y energías renovables.
¿Al consumidor le falta conocimiento y concienciación?
Totalmente. He visto casos de nuevos propietarios que quitan el acumulador de agua porque ocupa espacio y les estorba; no tienen en cuenta que se trata de un sistema con el que ahorrarán; han comprado ‘X’ metros, y los quieren todos útiles…
Una pena…
Estamos en un momento de cambios, y cualquier cambio necesita un proceso que requiere tiempo.
“La certificación energética de los edificios será clave”
Carlos Rodero, Director Técnico de Desarrollo y Aislamiento de Saint Gobain, nos da también su visión sobre el nuevo Código.
Carlos Rodero
¿Cómo vive el sector la puesta en marcha del nuevo CTE?
Esperanzado. Estamos convencidos que de éste es un buen camino aunque, evidentemente, se queda corto.
¿En qué medida condicionará la oferta de productos y soluciones de las empresas del sector?
Para empezar, los acristalamientos simples están olvidados, de hecho, si se han seguido fabricando ha sido por la presión del constructor, que ha “arañado” por esta partida.
También habrá que olvidarse de aquellas carpinterías que tengan poca estanqueidad al aire, así como de las puertas correderas, pues hoy por hoy no existen en el mercado correderas que cumplan con los valores límite, así que los cerramientos de vidrio serán practicables.
Otro elemento a destacar es el aumento de la colocación de suelos flotantes para reducir el ruido de piso a piso e incrementar así la confortabilidad del usuario.
¿Qué se puede hacer para promover el ir más allá de la normativa?
Un elemento clave será la certificación energética de los edificios. El cumplimento del CTE otorgará una D o una C ‘peladas’ y será el propio usuario quien exija niveles superiores de eficiencia a la hora de comprar su piso. Siempre que ello no suponga un incremento excesivo del precio. Se trata de costes perfectamente asumibles. Otra cosa será la política de precios de los promotores y constructores, pero si al usuario se le aporta información y conocimiento, va a querer más eficiencia en su vivienda.
¿Qué le falta al CTE?
Entre otras cosas, opino que los valores límite de transmitancia térmica del envolvente son pobres…
Para ponernos al día, habrá que volver la vista atrás…
Perdimos la senda de calidad en la década de los 60 y 70 y debemos volver a ella. Los arquitectos deben recuperar algunos elementos y soluciones constructivas tradicionales. Pienso que el mayor enemigo de las personas en las viviendas son las máquinas, debemos volver a la climatización natural; eso nos obliga a pensar, a usar la inteligencia, y eso es bueno…
¿Cómo les está afectando el “parón” del sector inmobiliario? ¿Lo compensan con el mercado de la rehabilitación?
Todos pensábamos que la caída sería lenta… pero a la vista está que no ha sido así; no cesan las informaciones en los medios sobre suspensiones de pago de empresas constructoras y demás cifras desalentadoras. Tradicionalmente, en efecto, cuando baja la obra nueva, las constructoras reenfocan su actividad hacia la rehabilitación. Esa es nuestra esperanza…
“Los edificios bioclimáticos no deben ser un capricho”
Ingo Vosseler, jefe de producto fotovoltaico de Vidursolar nos habla acerca del futuro de la construcción bioclimática.
Ingo Vosseler
¿Cree que la proliferación de edificios bioclimáticos es una tendencia al alza? Si es así, ¿en qué ámbito de la construcción tendrá más fuerza y por qué?
La edificación bioclimática será una necesidad para poder combatir la dependencia energética de Europa y el cambio climático. Tendrá que aplicarse en todos los ámbitos de la construcción. No debe de ser un capricho de ‘alto standing’, pues se pueden construir edificios bioclimáticos con muy poco o ningún sobrecoste, pero que muestran unos beneficios económicos importantes a medio plazo.
¿Es, y será, el vidrio, el “rey” de los cerramientos bioclimáticos? ¿Qué otros materiales veremos desfilar en este campo?
Nosotros, desde nuestra experiencia en el sector del vidrio apostamos por el vidrio fotovoltaico que se comercializa bajo la marca Vidursolar.
¿Qué evolución está teniendo este producto en el mercado español así como en el resto de países de nuestro entorno?
La integración arquitectónica es una solución muy interesante para aprovechar los beneficios de la tecnología fotovoltaica de manera óptima. En España, hoy por hoy es un mercado casi inexistente, pero notamos un interés creciente. En los países centroeuropeos, sobre todo en Alemania ya hay bastante experiencia con este tipo de construcciones pero todavía queda mucho camino por recorrer, sobre todo porque las soluciones existentes aún deben ofrecer más opciones de adaptación a la arquitectura.
¿Cómo cree que va a evolucionar la industria del cerramiento en los próximos años en relación a los nuevos requerimientos de eficiencia energética de los edificios?
Cada vez habrá que incorporar más soluciones eficientes, tanto pasivas de ahorro energético como activas con elementos de generación energética como el vidrio fotovoltaico y los captores solar-térmicos integrables.
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
“La fachada ventilada va a cobrar cada vez mayor importancia”
Entrevista a Jessica Ferrer, del Departamento Técnico de Rockwool
Mónica Daluz 07/07/200
Por su parte, Jesica Ferrer, del Departamento Técnico de Rockwool, nos habla del ahorro energético en la construcción residencial.
Jesica Ferrer
Coméntenos los resultados obtenidos tras los múltiples proyectos experimentales que Rockwool ha llevado a cabo en materia de ahorro energético en viviendas.
En estos momentos lo más destacado es el ahorro que se consigue en casas de bajo consumo energético. Su consumo es tan sólo de 30 kilovatios por metro cuadrado. Como ejemplo disponemos del edificio de bajo consumo monitorizado que alberga las oficinas de Investigación y Desarrollo en Hedehusene, Dinamarca, y otro proyecto a escala nacional en Caparroso, en Navarra. Se trata de unas viviendas de bajo consumo energético en las que se han aplicado los valores límite de acuerdo con el estudio CTE Plus realizado por el Cener, y que serán monitorizadas durante los próximos dos años.
Además, según nuestros estudios realizados en colaboración con el Centro Nacional de Energías Renovables, se ha demostrado que con la utilización de las técnicas de eficiencia energética de ‘la casa de bajo consumo’, la energía consumida en calefacción puede reducirse hasta un 40 por ciento, ahorro que, sin duda, compensa la inversión adicional.
¿Cuál es el incremento medio del coste de una vivienda eficiente?
Se calcula un sobrecoste en torno al 10 por ciento, para una vivienda media y para un estándar de confort normal, esto es, que cumpla al mínimo con el CTE, con una D en su etiqueta energética.
Detalle de una pared medianera aislada con lana de roca Rockwool.
¿Cómo va a digerir el mercado este incremento?
Un elemento que, sin duda, va a contribuir a que mejoren las instalaciones y a justificar ante el usuario ese coste adicional es la certificación energética de los edificios.
¿Cuanto más aislamiento, mejor?
El aislamiento lo que hace es mantener la temperatura interior, de modo que éste debe ir acompañado de una estrategia de ventilación, cruzada o forzada. En efecto, cuanto más aislamiento siempre es mejor, pero en según qué climas debes contribuir con una fachada ventilada que atempere y que funciona tanto en verano como en invierno. La fachada ventilada va a cobrar cada vez mayor importancia, teniendo en cuenta que la temperatura media va a subir… Aunque, por supuesto, la solución en cada caso dependerá de las condiciones climáticas de la zona; en zonas pluviosas con viento oeste por ejemplo, como Galicia, no es recomendable el uso de la fachada ventilada ya que un material expuesto de forma constante a lluvia y viento acabará mojándose, por lo que su conductividad térmica aumentará y perderá capacidad de aislamiento.
Las nuevas exigencias en materia de aislamiento recogidas en el CTE tienen que haberles favorecido… ¿es así? ¿Han experimentado crecimientos atribuibles a tales medidas?
En efecto, la demanda media por zona climática ha experimentado un incremento de 2 centímetros para cumplir con el Código Técnico al mínimo; nuestros clientes piden cada vez más espesores, antes del CTE era impensable… y con la certificación energética se tenderá a incrementar aún más los espesores.
Certificado de Eficiencia Energética
Desde el pasado 31 de octubre existe la obligatoriedad de aplicar la Certificación de Eficiencia Energética para edificios de nueva construcción y también para rehabilitaciones de edificios existentes con una superficie útil superior a 1.000 m2 donde se renueve más del 25% del total de sus cerramientos.
Etiqueta de Eficiencia Energética: a cada edificio se le asignará una clase energética de acuerdo con una escala de 7 letras y 7 colores que van desde el edificio más eficiente, Clase A, al menos eficiente, Clase G.
¿Qué le parece a usted la moda de hacerse la casa de paja y barro? ¿No me negará que es lo más natural que hay…?
Son los materiales más limpios; eso es indiscutible. Es más, me parece muy bien que una familia opte por construirse una vivienda de este tipo, pero eso es factible en un entorno rural, donde es el propio usuario quien asume la responsabilidad y donde estos materiales son sostenibles. Además, hay otro tema y es que para entrar en el mercado, la Directiva 89/106/CE de productos de construcción exige el marcado CE a todos los productos de la construcción, inclusive los aislantes. Para obtener el marcado CE hay que cumplir unas exigencias de calidad que algunos productos naturales, como por ejemplo la tierra o la paja, dada su composición irregular, difícilmente pueden cumplir al no ser fabricados en línea. Asimismo para poder cumplir en materia de protección al fuego o salubridad con la normativa hay que procesar algunos de estos materiales naturales, lo que implica añadir aditivos que si no se tratan correctamente también tienen un impacto sobre el medio ambiente.
¿Y cuál es el impacto del producto que ustedes comercializan, la lana de roca?
La lana de roca no es un material renovable, se trata de roca basáltica mezclada con resinas y aceites y para fundir esa roca se utiliza carbón, combustible fósil no renovable. No obstante si se analiza el ACV de la lana de roca, la durabilidad del producto y el ahorro de CO2 en calefacción y refrigeración a lo largo de su vida útil, la balanza se equilibra.
¿Algo más que alegar sobre los materiales “limpios”?
Bueno, la aplicación de tales materiales depende de la benevolencia de los ayuntamientos, de la necesidad o no de un préstamo bancario para la financiación de la obra y de las aseguradoras. Estos últimos son reacios a estos materiales, dado el desconocimiento de los mismos y la falta de normativa que los regule adecuadamente.
Temas para la reflexión
En las últimas décadas la sociedad ha experimentado cambios rotundos tanto medioambientales como sociales, que obligan a una reflexión sobre la manera de construir edificios y de diseñar nuestras ciudades, teniendo en cuenta que la construcción es la actividad humana que más residuos genera y más energía consume. A los problemas medioambientales, como el calentamiento global, la escasez de agua, la contaminación, el agotamiento de los recursos o la reducción de zonas verdes, vienen a sumarse nuevos retos sociales, como la multitud de tipologías familiares, los movimientos migratorios, la disminución del espacio vital o el precio de la vivienda. Asuntos todos ellos que deben formar parte del debate.
Esta fase de reflexión incipiente deberá hacer un zoom out, “abrir el foco”, para que los resultados no sean parciales, sino, como requiere la época en que vivimos, globales. En conjugar el pensamiento global con la actuación local se hallará, seguramente, la clave del éxito: aprovechar soluciones globales pero adaptadas a los recursos locales.
El advenimiento de nuevos modelos de edificación no es fácil. Romper con la estandarización requiere un período de experimentación y hoy parece que sólo hay espacio para tal lujo en edificios singulares, en la obra única. El acceso de las vanguardias al mercado, con sus imperativos tanto de los costes como de las inercias, discurre por caminos demasiado angostos.
La adaptación a los entornos del siglo XXI sin perder de vista el aprovechamiento de los recursos naturales, requerirá, más que nunca, la aplicación del criterio científico. Será el rigor de la ciencia quien nos saque de este apuro. Deberemos sistematizar la medición exhaustiva de la huella ecológica de cada proceso tecnológico que emprendamos (entendiendo éste como la aplicación de los saberes que permiten al ser humano fabricar objetos y modificar el medio ambiente, para satisfacer sus necesidades y deseos). Se necesitarán herramientas y metodologías de trabajo que faciliten la evaluación del impacto de cada material y cada solución constructiva.
Tornar a un diálogo con el medio no está reñido con la dotación tecnológica de los espacios. Se abre aquí una interesante vía para mejorar el confort de hogares y ciudades: la domotización y la creación de ambientes inteligentes. Los proveedores de la industria de la construcción van a encontrar nuevos campos sobre los que desarrollarse por lo que deberán centrarse en la innovación.
Buscar soluciones mixtas, engranar la multiplicidad tanto en la procedencia de los recursos energéticos, como en las soluciones constructivas, son algunos de los desafíos. Y del edificio a la urbe. Hoy, aproximadamente el 50 por ciento de la población mundial es urbana pero en el 2025 el 75 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades. El reto es pues, también, dotarnos de ciudades más amables, más saludables y más eficientes, y que integren el factor “movilidad”. Pensar en la gestión de los recursos desde una perspectiva urbanística requerirá el rediseño de nuestras ciudades y para ello vamos a necesitar innovación y, sobre todo, imaginación. Ahora, don Miguel, nos toca inventar a nosotros…
En cualquier caso, el cambio de rumbo -del que hablábamos al inicio de este reportaje- pasa por la concienciación individual. Las costumbres del usuario marcan la diferencia. Ahí va un ejemplo: se realizó en Francia un experimento en el que se colocó en un edificio bioclimático a personas no concienciadas ecológicamente y en un edificio convencional a un grupo de ecologistas. ¿Imaginan qué edificio consumió más energía?, seguro que lo han adivinado… el bioclimático. Y es que el ciudadano del futuro deberá retomar la cultura de sus ancestros y contribuir con su actuación y esfuerzo -abrir y cerrar persianas, ventanas y toldos en función de las condiciones exteriores, entre otras cosas- al ahorro energético, si queremos que los edificios diseñados con parámetros bioclimáticos funcionen a tal fin, excepto que, como de costumbre, la tecnología, en este caso los dispositivos de inteligencia ambiental, nos enmiende la papeleta, pero este es tema de un próximo reportaje…
DOSSIER EDIFICIOS BIOCLIMÁTICOS
“El ahorro energético es ya una prioridad para todos y el CTE, un primer paso”
Entrevista a Manuel Toharia, director general del Museo de la Ciencia Príncipe Felipe de Valencia
Mónica Daluz 07/07/2008
Entrevistamos al físico y periodista Manuel Toharia con motivo de la recien clausurada feria Egética, de la que es Presidente. El certamen tuvo lugar entre los días 11 y 13 de junio y se trata del primer salón específico sobre la eficiencia energética que se celebra en España. Egética presentó soluciones tecnológicas en materia de energía para el desarrollo sostenible y mostró su oferta clasificada en cuatro sectores: la producción y distribución sostenibles, la presentación e intercambio de nuevas tecnologías, la eficiencia en la construcción y la eficiencia en el transporte y en la movilidad sostenibles.
¿Cree que la construcción de edificios bioclimáticos es pura anécdota o se trata de una tendencia al alza?
En todas las propuestas ‘verdes’ siempre hay un pequeño componente de moda, de ‘gancho’ periodístico ante un tema en boga. Pero en el caso de los edificios bioclimáticos se trata de una auténtica necesidad que hace ya mucho tiempo que se viene detectando en el sector. Quizá ahora surge con más fuerza en sintonía con los nuevos modelos de desarrollo sostenible, pero yo tengo documentos y libros de hace treinta años donde ya se abogaba por orientar la historia de la nueva arquitectura bajo premisas ambientales mucho más exigentes que las que estaban en vigor hasta los años setenta.
¿Cuál es la tendencia seguida en otros países de nuestro entorno? Y ¿qué me dice de los países pobres; tienen construcciones más sostenibles o todo lo contrario?
Los países ricos todavía pueden permitirse el lujo de diseñar grandes edificios emblemáticos ignorando muchas de las premisas ambientales que ahora nos parecen fundamentales. Pero eso no debería ocurrir con los edificios más comunes, tanto de servicios esenciales -hospitales, oficinas, industrias…- como de viviendas de todo tipo. En cuanto a los países pobres, su arquitectura es mucho más pragmática: lo más barato posible. Si eso coincide, y la verdad es que coincide cada vez más, con premisas bioclimáticas que ahorran energía y aprovechan al máximo cuestiones básicas como la orientación y otras, pues tanto mejor. Pero la prioridad es que sea barato, no que sea ecológico; la moda “verde” es todavía considerada un lujo en el Tercer Mundo, aunque a veces erróneamente.
¿Cómo habría que fomentar este tipo de viviendas? ¿Llegará el mercado, por sí mismo, a generar la proliferación de viviendas sostenibles?
Estamos iniciando una época de grave crisis en la construcción, donde los precios, quizá excesivos, de los últimos años se van a reconducir a intervalos más moderados. En esa perspectiva, con dificultades para vender y precios a la baja, ofrecer un plus de tipo ambiental, con sus evidentes ahorros de todo tipo, no puede ser más que un estímulo añadido. El mercado mismo, creo yo, va a propiciar que estas viviendas se vendan mejor, o a mejor precio.
¿Existe un equilibrio en el nivel de conciencia sobre cuán acuciante resulta tomar medidas de ahorro energético, entre los distintos actores implicados: científicos, políticos, mundo empresarial y consumidor?
Yo creo que el ahorro energético -y aun más la eficiencia energética- es ya una prioridad para todos. Pero no todos adoptan conductas inmediatas tendentes a conseguir ahorrar, o sea, no desperdiciar, o a hacer más eficientes nuestros consumos, es decir, conseguir lo mismo gastando menos. El sector menos concienciado es el consumidor; si él reclama servicios más eficientes y ahorrativos en temas como la vivienda, el mundo empresarial no tendrá más remedio que seguir esas normas.
El gran patchwork o la cultura del retal
Hemos visto como últimamente, el mundo empresarial, recogiendo la nueva sensibilidad social al respecto, ha agregado y entendido el elemento “verde” como una inversión más dentro de la partida de marketing, de estrategia de reputación de marca o de RSC. Todos quieren vincular su imagen a la responsabilidad medioambiental, no hay más que ver los mensajes publicitarios de empresas de todos los sectores.
Lo cierto es que nos bombardean con lo “eco” hasta el hartazgo y se corre el riesgo de saturar al ciudadano. Discernir la responsabilidad ecológica del green washing no va a ser tarea fácil para el consumidor. En cualquier caso, el marketing que se nos avecina será una encarnizada competición por demostrar quién ahorra más y quién aprovecha más cada recurso.
En arquitectura, en la era del aprovechamiento del retal se rompe la tiranía de la forma y lo amorfo vendrá a ser una reinterpretación del ‘menos es más’, en la que la economía de formas dejará paso a la economía del recurso. Encontrar la armonía a base de retales sea tal vez el próximo reto de la arquitectura que viene.
Mil anécdotas están aún por llegar, con empresas que nos darán pelos y señales sobre las múltiples vidas de sus productos, que nos presentarán troceados, contándonos las vicisitudes de cada pedazo. Nos contarán, por ejemplo, la historia infinita de la puerta del dormitorio principal desde que un día fuera árbol, qué digo, semilla…; y a medida que el vendedor avanza en su narración aquella puerta irá cobrando vida propia, se nos apegará a alguna parte de nuestras emociones. Una vez allí, querremos conservar nuestra puerta, para siempre… ¿Acaso sea el fin de la cultura del despilfarro?
¿Cree que deberían incrementarse las exigencias del Código Técnico de la Edificación en materia de bioclimatización, de generación de residuos, etc.?
Esas exigencias han supuesto un buen primer paso. Siempre se puede pedir más, pero siendo realistas lo mejor es que comencemos a aplicarlas y a verificar que se aplican de verdad, antes de pedir más.
Comprar una vivienda más eficiente o un electrodoméstico triple A, es “la parte fácil”, lo difícil es el esfuerzo de los pequeños actos: reciclar, ir al supermercado con bolsa de tela… ¿Piensa que el perfil del consumidor de este tipo de viviendas responde al de un ciudadano con “conciencia medioambiental” o pesa más el beneficio individual: ahorro en las facturas, una supuesta mayor salubridad, etc.? En cualquier caso, los intereses del planeta y del individuo son coincidentes…
Lamentablemente, las viviendas bioclimáticas son adquiridas hoy sólo por ciudadanos concienciados. En ambos casos, viviendas y ciudadanos, estamos hablando de minorías. Lo ideal es que todo el mundo, con o sin vivienda ambientalmente viable, tuviera comportamientos de ese tipo. Lo ideal es educar mejor a la ciudadanía; además de un mejor comportamiento cotidiano, seguro que aumentarían las peticiones de viviendas más acordes con el desarrollo sostenible.
Hace tan sólo unos días se clausuró la primera convocatoria de la feria Egética, que usted preside. El certamen incluyó el Salón de Eficiencia en la Construcción. ¿Qué pudo verse en ese espacio?
Empresas preocupadas por conseguir lo mismo en nuestras viviendas pero consumiendo mucha menos energía, tratando mejor nuestros desechos, ahorrando consumos desperdiciadores, etc. El sector de la construcción es voraz en consumo energético, no sólo al hacer las casas sino cuando éstas son ocupadas por los inquilinos. También en ese sentido debe haber propuestas empresariales innovadoras que ofrezcan soluciones a constructores y usuarios.
¿Está todo inventado en la bioclimatización de edificios o irán apareciendo materiales inocuos para el planeta con los que obtener mayor eficiencia? ¿Cuáles son las últimas innovaciones y cuáles los materiales que usted cree que serán clave en la construcción bioclimática?
Algunas cosas están inventadas desde la más remota antigüedad; por ejemplo, la captación pasiva de energía solar o la defensa del exceso de insolación según la orientación. Otras son recientes, y aun no se aplican del todo; por ejemplo, desde los aislamientos sonoros y térmicos más novedosos hasta el control inteligente de las distintas funciones de una casa a través de sistemas automatizados. ¿Y el futuro? Pues tendremos, con seguridad, materiales menos contaminantes en su producción y en su utilización, sistemas aun más sofisticados y más baratos a la vez, de control global, formas más eficientes en el exterior y en el interior… No sé bien, ojalá las empresas nos sorprendan, incluso en la próxima edición Egética, con novedades que ahora no se me ocurren.
La Torre 00, nueva sede de Telefónica en la ciudad condal, ha sido diseñada con criterios bioclimáticos y será el nuevo icono de la Barcelona de vanguardia.
¿Es posible engranar en la ‘arquitectura que viene’ elementos como el confort, la salubridad, la modernidad, la tecnología y la comodidad, por un lado, con la no generación de residuos, el uso de materiales no contaminantes y, en definitiva, con la sostenibilidad medioambiental, por otro?
¿Por qué no? Ése es el reto. Y además no parece difícil a la vista de lo mal que lo veníamos haciendo hasta ahora. Yo tengo esperanza de que sea posible, en buena parte al menos, a corto plazo.
¿Será el ser humano capaz de poner la tecnología al servicio del planeta, es decir, de la supervivencia de la especie?
No es tan fácil. El planeta, o sea la Naturaleza, incluye al ser humano como uno más de sus seres vivos. Pero somos seres vivos especiales, porque tenemos inteligencia, y ésta nos ha dotado de cultura, tanto intelectual como instrumental. Esta última, que es la tecnología, tiene un impacto evidente sobre el entorno; todos los seres vivos que hay en la Tierra tienen impacto sobre los demás seres vivos y sobre el paisaje inerte, pero la tecnología humana les puede a todos.
Nunca podrá estar al servicio del planeta, y no estoy seguro de que sea capaz de estar a favor de la supervivencia de nuestra propia especie. Parece paradójico, pero nosotros somos los peores enemigos de nosotros mismos; ojalá seamos capaces de cambiar. Pero lo dudo; un ejemplo, ¿por qué seguimos fabricando bombas atómicas, de las que hay 30.000 en todo el mundo? La sensatez de la humanidad está en entredicho; el reto es cómo conseguir que todo el mundo, no sólo unos cuantos, logremos recuperarla, si es que alguna vez la tuvimos.
DOSSIERIMPRESION EN GRAN FORMATO Entrevista a Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava.
Los canales convencionales de publicidad muestran signos de saturación. Entretanto, la ciudad entera se convierte en soporte promocional omnipresente e ineludible con el que se quiere llamar la atención de un público inmune al mensaje publicitario. ¿Qué hacer? Una imagen grande, sorprendente y de calidad. Y he aquí que dos sectores quedan unidos por un destino: la impresión en gran formato y la publicidad caminan de la mano en esta redefinición de los modos de comunicar. La posibilidad de imprimir en mayores anchos, en nuevos soportes y en excelentes calidades abre la puerta a un nuevo mundo para ese intangible cada vez más valioso para las empresas: la marca. A su vez, el sector de las artes gráficas vislumbra nuevas oportunidades de negocio y entra en una rampa de despegue que no tiene vuelta atrás: la digitalización. Aunque el camino será largo; las cifras dicen que tan solo un 8 por ciento de la industria gráfica está hoy digitalizada al cien por cien. Las nuevas aplicaciones sobre materiales de gran formato, la producción bajo demanda y un alto valor añadido en el servicio son las claves para la expansión. Veamos algunas de las tendencias del mercado de la impresión en gran formato y cómo el boom que está viviendo la publicidad exterior va a engendrar nuevos decorados urbanos que conformarán nuestro paisaje cotidiano. Todas las claves del mercado Las empresas del sector gráfico están hallando en el gran formato una vía para la expansión y, aunque hay mucha competencia, también es mucha la demanda. Vamos a resumir aquí algunas de las tendencias más significativas de este sector, caracterizado por su gran potencial de desarrollo: algunos estudios sitúan su pronóstico de crecimiento para la impresión en gran formato, en cerca del 40%, en los próximos cuatro años. Las empresas del sector están ofreciendo servicios “llave en mano”: variedad de anchos y calidades o resoluciones, impresión, confección, acabados y hasta el montaje del proyecto… En algunos casos también se ofrece la creatividad. El alto valor añadido en el servicio es una de las claves para desmarcarse de la competencia, y en este sentido destacan los múltiples servicios de acabados que ofrece la industria, como cosidos, laminados, barnizados, confección con soldadora por alta frecuencia, etc. Mónica Daluz / pdf
Las nuevas tendencias del marketing publicitario impulsan la digitalización del sector
Terreno virgen y fértil
Mónica Daluz 25/07/2008
Los canales convencionales de publicidad muestran signos de saturación. Entretanto, la ciudad entera se convierte en soporte promocional omnipresente e ineludible con el que se quiere llamar la atención de un público inmune al mensaje publicitario. ¿Qué hacer? Una imagen grande, sorprendente y de calidad. Y ha aquí que dos sectores quedan unidos por un destino: la impresión en gran formato y la publicidad caminan de la mano en esta redefinición de los modos de comunicar. La posibilidad de imprimir en mayores anchos, en nuevos soportes y en excelentes calidades abre la puerta a un nuevo mundo para ese intangible cada vez más valioso para las empresas: la marca. A su vez, el sector de las artes gráficas vislumbra nuevas oportunidades de negocio y entra en una rampa de despegue que no tiene vuelta atrás: la digitalización. Aunque el camino será largo; las cifras dicen que tan solo un 8 por ciento de la industria gráfica está hoy digitalizada al cien por cien. Las nuevas aplicaciones sobre materiales de gran formato, la producción bajo demanda y un alto valor añadido en el servicio son las claves para la expansión. Veamos algunas de las tendencias del mercado de la impresión en gran formato y cómo el boom que está viviendo la publicidad exterior va a engendrar nuevos decorados urbanos que conformarán nuestro paisaje cotidiano.
Dos instantáneas de la ciudad-anuncio por excelencia, Nueva York. Sobre estas líneas, el Theatre District. A la derecha Chinatown.
Todas las claves del mercado
Las empresas del sector gráfico están hallando en el gran formato una vía para la expansión y, aunque hay mucha competencia, también es mucha la demanda. Vamos a resumir aquí algunas de las tendencias más significativas de este sector, caracterizado por su gran potencial de desarrollo: algunos estudios sitúan su pronóstico de crecimiento para la impresión en gran formato, en cerca del 40%, en los próximos cuatro años.
Las empresas del sector están ofreciendo servicios “llave en mano”: variedad de anchos y calidades o resoluciones, impresión, confección, acabados y hasta el montaje del proyecto… En algunos casos también se ofrece la creatividad. El alto valor añadido en el servicio es una de las claves para desmarcarse de la competencia, y en este sentido destacan los múltiples servicios de acabados que ofrece la industria, como cosidos, laminados, barnizados, confección con soldadora por alta frecuencia, etc.
Los sectores que acuden en busca de los servicios de impresión en gran formato son cada vez más diversos y la demanda crece cada día. Además, han dejado de ser sólo las grandes compañías las que demandaban este tipo de producto; hoy, la pequeña y mediana empresa también está utilizando el medio exterior como canal de comunicación, por su alta rentabilidad. Agencias de medios o de publicidad, empresas de montaje de stands, diseñadores, empresas de rótulos, transportistas, tolderos, escaparatismo, museos, centros de exposición, inmobiliarias, productoras, escenógrafos, teatros, televisiones, empresas de montaje de eventos…, son sólo algunos ejemplos de sectores que se han convertido en clientes habituales de la industria gráfica en grandes formatos.
La tecnología actual permite preparar en un tiempo récord una exposición, un congreso, etc., lo que ha redundado en una dinámica frenética en materia de plazos de entrega. En este sentido, las cada vez mayores exigencias de los clientes hacen que los plazos se reduzcan en ocasiones incluso a menos de 24 horas, incluido el transporte del producto a cualquier punto del país.
En cuanto a los sistemas de producción más utilizados en el exterior, la impresión sobre lona es el más destacado, bien sea ésta opaca, microperforada, dos caras… Al alza también, la producción en vinilo, por su facilidad de montaje y porque se adapta a prácticamente cualquier soporte.
Otra ventaja fruto de la evolución tecnológica y que marca tendencia en el mercado es la impresión directa a soporte. La posibilidad de imprimir directamente con tintas que aguantan las inclemencias del medio exterior sobre todo tipo de materiales sin depender del adhesivo, contribuye a simplificar el proceso de producción.
Otra baza importante para esta industria es la extraordinaria posibilidad de diversificación de producto, en este sentido se detecta un crecimiento de la demanda de aplicaciones especiales propiciadas por el hecho de poder imprimir sobre superficies planas y rígidas; el ámbito de la decoración de interiores está dando mucho juego a la industria, así como la rotulación efímera de los establecimientos comerciales. Se trata de áreas poco explotadas en las que existen múltiples posibilidades: moquetas decoradas, techos, baldosas, cristales…
En cualquier caso, la innovación es la seña de identidad de una industria empujada por la necesidad de reformular la publicidad convencional y que se nutre de la innovación en ideas, soportes y materiales, así como de la continua mejora tecnológica.
1.180 metros cuadrados de lona publicitaria cubrieron varios edificios del Paseo de Gracia de Barcelona durante la campaña de Camper del pasado mes de marzo. Imagen, por cortesía de Blowup Media España.
Sectores en simbiosis
La industria gráfica y el marketing son sectores que se realimentan mutuamente. Publicistas, creativos y marcas se benefician de los avances de la tecnología digital, al tiempo que el sector de la impresión en gran formato aprovecha, a su vez, las nuevas necesidades comunicativas de las empresas, para crecer. Hoy los creativos tienen más libertad para conseguir resultados que no hace demasiados años eran técnicamente imposibles o económicamente inviables.
La impresión digital en gran formato proporciona una herramienta ideal para dar respuesta a las necesidades de los diseñadores publicitarios y de los anunciantes.
Algunas de las fuentes consultadas aseguran que en demasiadas ocasiones, creativos y diseñadores desconocen las posibilidades que ofrecen las técnicas actuales, de modo que hay ahí un espacio que cubrir, que va a requerir mucha pedagogía y trabajo conjunto para que aquellos saquen el máximo partido a las nuevas tecnologías de la industria gráfica.
Flashes de opinión con…
Ángel Artola, Director General de Agfa Graphics para España y Portugal
¿Cómo resumiría la situación del mercado de la impresión en gran formato?
Se trata de un mercado en crecimiento constante, y ello se debe a la presencia de nuevas tecnologías tanto en hardware como en tintas y soportes. Por otro lado, se evoluciona hacia la impresión de rígidos directamente desde el equipo al soporte, sin ningún paso intermedio. La tecnología se dirige hacia tintas UV y, una cuestión importante: sólo sobrevivirán las tintas biodegradables, no contaminantes para el medio ambiente.
¿Cuáles son los soportes o sustratos más habituales sobre los que suele trabajar la industria de la impresión en gran formato? ¿Cuáles son las características de cada uno, sus ventajas e inconvenientes?
Los sustratos más habituales son las lonas y los vinilos, lona perforada solvente, foam… Es una búsqueda continuada del bajo coste del sustrato.
El objetivo básico de los clientes de la industria de la impresión en gran formato es la comunicación y la publicidad ¿cuáles son las tendencias en cuanto a tamaños, formatos, maneras de comunicar, ubicaciones?
La tendencia se dirige hacia la personalización. Las marcas lanzan la misma campaña en infinidad de formatos diferentes y con diferentes sustratos; se hacen tiradas más cortas pero de mayor efectividad.
¿Qué me dice de la evolución de las nuevas tendencias en el mercado de las soluciones gráficas de gran formato desde el punto de vista tecnológico?
La tendencia es hacia el cabezal piezoeléctrico para tintas solventes y UV. También parecen resurgir tímidamente las tintas en base agua; la sensación de brillo es, en algunos sectores, equivalente a mayor calidad.
¿Cuáles son las mayores diferencias entre el mercado español y el de otros países de nuestro entorno o el mercado americano?
En el mercado americano todo es “big”, grande, con mucha imagen… La tirada corta americana es el equivalente a la gran tirada en nuestro mercado. Nosotros somos más especialistas en la personalización de área y en segmentos de mercado.
¿Hacia dónde se dirige el mercado?
La inclusión de nuevas tecnologías en la industria de gran formato, ayuda a popularizar la impresión. Por un lado, éstas posibilitan el incremento de los soportes a imprimir y, por otro, han permitido nuevos flujos de trabajo y de equipos de impresión que, unidos, facilitan la personalización de los trabajos, una mayor producción y el aumento de la calidad de impresión.
¿Cuál es la estrategia de Agfa respecto al desarrollo de los flujos de trabajo en el nuevo entorno competitivo del negocio de la impresión en gran formato?
Al ser un mercado en alto crecimiento, Agfa ha establecido una unidad de negocio especializada en el segmento de impresión de gran formato, duplicando la gama de productos tanto en calidad como en producción.
Y en materia de investigación, desarrollo e innovación ¿qué se está “cociendo” en vuestros fogones? ¿En qué nuevas soluciones o prestaciones estáis centrados?
“La maquina”; así llamamos de forma coloquial al modelo Anapurna XLS, que presentamos en Drupa, con unidades de venta desde este mes de julio.
¿Qué tiene la comunicación exterior que no tengan las demás?
La publicidad estática exterior tiene una permanencia que supera indiscutiblemente al puñado de segundos del spot televisivo. La publicidad exterior de gran formato tiene unos costes relativamente bajos, si los comparamos con otros medios tradicionales, además puede llegar a ser muy impactante. El medio exterior es directo, llega a todo el público, es económico y sencillo; se trata de una buena opción publicitaria para obtener una gran presencia, permite nuevos e innovadores formatos más atractivos con un gran realce del mensaje, y grandes posibilidades creativas. La notoriedad del mensaje vendrá determinada por adaptación de la creatividad al tipo de soporte y lugar de ubicación.
Otra ventaja de la comunicación exterior es su alto grado de selectividad geográfica y temporal; por un lado, es posible seleccionar desde emplazamientos muy concretos hasta zonas más o menos extensas, así como recorridos determinados, y por otro, la marca puede tener presencia en un acontecimiento puntual, o bien permanecer durante largo tiempo a la vista del transeúnte.
Las campañas exteriores alcanzan una notoriedad superada sólo por las de televisión, pero en términos de recuerdo, la publicidad exterior es más eficaz que el medio televisivo. Según algunos estudios la relación en televisión es de una unidad de recuerdo por cada euro invertido y en exterior es de dos unidades de recuerdo por cada euro.
Los acontecimientos deportivos brindan a las empresas escenarios ideales para la promoción de sus marcas en soportes de gran formato; se trata de impactos de alta efectividad porque tales eventos permiten la segmentación del público objetivo.
El lado oscuro
Si bien, por ejemplo, forrar por completo una fachada en rehabilitación camufla el andamio y cumple una función estética, además de publicitaria, lo cierto es que la publicidad exterior aumenta la contaminación visual en las calles y en más de una ocasión las grandes lonas de publicidad han sido motivo de queja ciudadana. En este sentido, en los últimos años, algunos ayuntamientos han retirado numerosos emplazamientos de vallas publicitarias por considerar que eran causa de degradación visual del entorno, o bien por incrementar el riesgo de accidentes por ser motivo de distracción para los conductores. El secreto estará en encontrar el punto de equilibrio entre informar, publicitar, embellecer y saturar…
Inmersos en la ciudad-anuncio
Un medio de comunicación puede leerse, escucharse, verse…, es decir, entre nosotros y el mensaje hay un intermediario, como, por ejemplo, esta revista que tiene usted en la mano. Pero existe un medio de comunicación en el que se puede, literalmente “estar”, pasear por él. Salir a la calle es entrar en un mundo confeccionado a base de piezas de comunicación, bien sean estas destinadas a cubrir una función informativa de tipo señalético, bien para la promoción publicitaria. Por supuesto, el concepto en cuestión tiene nombre: “ambient media”, o “out of home” que, aunque suene muy moderno significa, simplemente, “fuera de casa” y hace referencia a toda aquella comunicación que recibe una persona desde que sale de casa hasta que vuelve, y ahí se incluye absolutamente todo: vallas, marquesinas, mupis, cabinas, autobuses integrales, grandes lonas, cabinas, monopostes…
Cualquier superficie es susceptible de convertirse en soporte publicitario, tan solo debe cumplir un requisito: estar a la vista del mayor número de personas posible. Estamos rodeados de imágenes que pugnan por ser la más grande, la más sorpresiva, la de mayor definición, la más impactante, la más transgresora y, seguramente, casi todas buscan secretamente ser también la más polémica
Los medios tradicionales pierden audiencia y las marcas están invirtiendo mucho dinero en investigar nuevas formas de publicidad, sobre todo de publicidad exterior, pues ésta constituye el mejor modo de evitar la saturación de los medios.
Cualquier superficie es susceptible de convertirse en soporte publicitario, tan solo debe cumplir un requisito: estar a la vista del mayor número de personas posible. Estamos rodeados de imágenes que pugnan por ser la más grande, la más sorpresiva, la de mayor definición, la más impactante, la más transgresora y, seguramente, casi todas buscan secretamente ser también la más polémica.
Los mensajes están por todas partes, las marcas tratan de decirnos con escuetos signos cómo son, y muchos de ellos nos pasarán desapercibidos, pero las posibilidades del medio exterior son casi infinitas; ahí va un ejemplo de cómo una valla se convierte en un soporte que interactúa con el transeúnte. La marca de coches Mini combina el soporte exterior con el marketing personalizado, equipando con tecnología RFID algunas vallas publicitarias así como la llave electrónica del Mini, que emite una señal para que la valla reconozca el vehículo. El propietario del auto, a su paso por la valla en cuestión es saludado por ésta… Las vallas se han colocado en San Francisco, Chicago, Nueva York y Miami, y se pondrán más si el experimento da buen resultado.
Otro concepto publicitario inscrito en el marketing de gran formato es la publicidad en movimiento, como la que se instala en los camiones y vehículos. Su ventaja es que no contamina visualmente ya que no se añade un nuevo soporte al paisaje sino que utiliza uno que ya existe. En publicidad para camiones la empresa Rodan, ofrece su sistema Slip Fixx que permite que el propio conductor realice de manara sencilla el cambio de imagen, es económico y tiene gran impacto, además este sistema aporta al medio exterior una gran rotación de la publicidad. En este sentido, cabe señalar que se está detectando un gran incremento en la rotulación de vehículos, que constituye un canal de comunicación que gana peso en la estrategia comunicativa de las empresas.
Lo último en fusión urbe-marketing es el patrocinio privado de espacios públicos que asumen el nombre de su patrocinador. En EE.UU. no es una formula nueva pero en Europa esta disciplina del marketing que promueve los llamados “naming rights” es menos frecuente. En Dubái se ha presentado hace algunas semanas el primer modelo integral de naming rights sobre una red de metro: líneas y estaciones llevarán el nombre de la marca comercial que contrate el patrocinio. Sus impulsores aseguran que con este nuevo concepto de marketing los gobiernos mejorarán los servicios, al tiempo que para las empresas constituye una nueva plataforma para actuar con el cliente.
Todos ganan
Y por si, después de todo lo expuesto, no había quedado claro que la impresión en gran formato tiene un futuro más que prometedor ahí va otra razón… Si al principio esto era entre marca y cliente potencial, hace algunos años que todos tratan de sacar tajada de un negocio que ha demostrado ser redondo. Las ciudades enfundan sus edificios en proceso de rehabilitación en lonas publicitarias, sobre todo los situados en puntos estratégicos de la ciudad, y ocurre que: uno, el creativo entra en éxtasis al poder disponer de tal escaparate para mostrar su obra; dos, que a los vecinos les sale la obra gratis, y hasta en muchos casos, hasta hacen negocio, y tres, que el ayuntamiento tiene un ingreso extraordinario, lo cual debe de crearle alguna clase de incompatibilidad con la misión de velar por mantener el paisaje urbano libre de contaminación visual…
Soportes de publicidad exterior
Las vallas. Las encontramos en calles, estaciones de autobús, metro, tren, en aeropuertos, recintos deportivos, etc.
Vehículos. Trenes, tranvías, autobuses, taxis, vehículos especiales, etc.
Aérea. Avionetas, globos, etc.
Banderolas. En fachadas, en farolas, etc.
Toldos y lonas en fachadas de edificios.
Audiencias de los soportes exteriores
Autobuses: 9.787.000
Cabinas telefónicas: 9.139.000
Paradas autobuses: 8.777.000
Relojes: 8.052.000
Vallas carreteras: 7.661.000
Kioscos: 6.284.000
Mupis/Opis: 5.294.000
Contenedores: 3.743.000
Columnas: 3.523.000
Monopostes: 3.356.000
Lonas publicitarias: 2.715.000
Luminosos: 2.405.000
Centro comercial: 2.177.000
Andenes de metro: 1.785.000
Mástiles banderas: 1.736.000
Pasillos de metro: 1.652.000
TV estaciones de metro: 1.328.000
Estaciones de tren: 976.000
Aeropuertos: 368.000
Periodo febrero-noviembre 2007 (individuos). Fuente EGM
OPINIÓN
“En la publicidad exterior debes acaparar la atención en un instante y con sólo una imagen”
Entrevista a Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava
Mónica Daluz 26/07/2008
Javi Donada es profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava, centro adscrito a la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, y exdirector Creativo de la agencia SCPF, donde trabajó también el mediático Risto Mejide como creativo publicitario. La agencia fue galardonada con el premio a la Eficacia por la campaña de BMW; ya saben, aquella de Bruce Lee diciendo: “be water, my friend”… Actualmente ha creado una nueva agencia de comunicación llamada “Soon in Tokio”, junto a sus socios Ángelo Palma y Núria Guinovart, excreativos de la agencia SCPF… Hablamos con Donada sobre diversos aspectos de la publicidad exterior.
Javi Donada, profesor de la Escuela Superior de Diseño Elisava.
¿Qué supone para el creativo un proyecto de publicidad exterior?
Para el diseñador es un lujo. Tener una valla en la que poder poner lo que quieras, o que dispongas de una lona en una fachada entera de modo que tu trabajo lo pueda ver todo el mundo, es de las mejores cosas que te pueden pasar dentro de la profesión. Que tus ideas salgan a la calle…
¿Cómo debe ser el mensaje para que capte la atención del transeúnte y perdure en el recuerdo?
Ciertamente, resulta difícil comunicar en el exterior; en las vallas no puedes contar historias, no dispones de 30 segundos, debes acaparar la atención en un instante, con muy pocas palabras y sólo una imagen. Ésta tiene que ser muy clara; un mensaje muy directo. Cada vez se ven más vallas en las que únicamente se coloca el logotipo y el claim de la marca, por eso es tan importante el claim: Johny Walter y el “keep walking” o JB Nightology. Todo lo que tiene una valla de bueno lo tiene de difícil para el creativo. De ahí la importancia de los nuevos soportes y nuevos sistemas de impresión, para poder facilitar al creativo nuevas maneras de comunicar.
Y los clientes ¿qué dicen? ¿se dejan aconsejar?
Los clientes lo que quieren es que funcione el mensaje en el soporte que estén utilizando; éste es precisamente uno de los ejercicios que ponemos en la escuela: el transformar el mensaje de un anuncio de televisión a otros soportes. Lo mismo sucede con la gráfica, es muy diferente la gráfica de un periódico a la de un medio exterior. Una valla publicitaria no es una aplicación más, es una nueva creatividad.
¿Conoce el creativo las técnicas de producción que convertirán su idea en realidad?
Dentro de una agencia de publicidad está la persona de producción gráfica que siempre trata de descifrar aquello que le pides, y conseguirlo. Es ella la que habla con los proveedores y nos muestra las posibilidades que tiene cada valla y las posibilidades de impresión con que cuentas. Yo no me pregunto si esto o aquello se puede hacer… Es muy diferente al pequeño formato, en el que nuestro conocimiento es mayor, ya que se trata de aplicaciones que tocas con las manos y en las que existen millones de posibilidades en comparación con el gran formato.
¿Cree usted que los diseñadores de campañas buscan generar polémica para incrementar su notoriedad?
Creo que lo que se busca es crear algo tan fuerte que traspase la barrera de la publicidad, porque al aparecer en medios como un periódico o un telediario la publicidad resulta muy verdadera; en un una valla el consumidor siempre cree que aquel mensaje está hecho para tratar de convencerle, de manipularle en alguna medida… Para llegar a ello, todo vale.
¿Se enseña en la escuela algo sobre ética publicitaria…?
No establecemos límites acerca de hasta dónde se puede o no llegar. Nosotros enseñamos cómo a nosotros nos gusta trabajar, pero no hay un modelo de ética; cada uno ve la publicidad a su manera, y lo que tratamos es de abrir la mente de los alumnos. Las marcas son las que ponen los límites.
Además de las vallas, las empresas se han lanzado a la organización de eventos como parte de su estrategia de comunicación, lo que favorece el mercado de la impresión en gran formato…
En efecto, las empresas gastan cada vez más dinero en estos eventos, y en otras fórmulas como internet, en definitiva, en nuevas maneras de comunicar. En la organización de eventos la impresión digital es sumamente importante. Podemos imprimir en el suelo y en las paredes, eso implica que tienes nuevas maneras para poder comunicar. Podemos hacer cosas que antes eran imposibles de realizar o llevarlas a cabo resultaba muy caro.
La creatividad del ser humano no tiene límites… ¿qué cree usted que nos queda por ver?
Todo. Ahora ya podemos ver vallas con performances, por ejemplo, una valla con una imagen de un campo de fútbol, y dos actores de carne y hueso colgando frente a la valla, vestidos de futbolistas… O una valla para ser vista desde el cielo. No me atrevo a hacer vaticinios pero lo cierto es que el medio exterior es muy importante para comunicar algo; ahí empieza todo. Es un punto de partida ideal para una campaña; por ejemplo, una valla puede consistir en una dirección web y, desde el mensaje en la calle, traes al público a la web.
En televisión nos tocan la fibra… están de moda las historias para emocionar ¿puede competir con eso la comunicación exterior estática?
Sin duda; con una buena imagen, también puedes emocionar.
Publicidad gigante de Diesel en la calle Princesa de Madrid, a finales del año pasado. Imagen cedida pro Blowup Media España.
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas. Panorama del sector. Retos y soluciones La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” Mónica Daluz / pdf
Personalización y flexibilidad, las claves del diseño que viene
El sector evoluciona hacia la innovación Mónica Daluz 15/09/2008
Los cambios producidos en los últimos tiempos tanto en tecnología de fabricación, como en el ámbito social, -desde las tendencias en el gusto del consumidor o la presencia en el mercado de potentes fabricantes-distribuidores, hasta el tamaño de las viviendas -, o el económico, han llevado al sector del mueble a transformarse. En este reportaje les hablamos de los retos más importantes a los que se enfrenta esta industria y ofrecemos algunas recetas para no perder el tren… A lo largo de estas páginas, y a través de una serie de entrevistas a reputados diseñadores, encontrarán también una aproximación a las nuevas formas de habitar y a los códigos conceptuales del diseño que viene, aquel que nos acompañará y del que vamos a disfrutar, durante buena parte de nuestras vidas. El mueble-bar Parra, diseño de Juli Capella en colaboración con Muebles Picó, es una reinterpretación del mueble holandés del siglo XVIII y XIX y según sus creadores “con Parra se quiere proponer una contradicción: aprecio y admiración por el mueble clásico frente a cierta lejanía empática”. La pieza forma parte del catálogo Maestre, proyecto promovido por Federmueble. Panorama del sector. Retos y soluciones La pregunta obligada es si el sector ha sido capaz de adaptarse a los nuevos criterios, si ha evolucionado de forma pareja a la transformación que ha experimentado la sociedad, una transformación, por otro lado, imprescindible para permanecer en el mercado. El secretario general de Confemadera, Francisco de Paula Pons, lo tiene claro: “La tendencia de consumo en España entró en una nueva etapa con la irrupción de Ikea en el sector de la distribución.” Una nueva cultura del ‘no-mueble’ hace mella en el consumidor y afloran nuevos modos de entender el hábitat, un estilo de mínimos “que hace que el ciudadano deje de consumir mueble clásico -afirma Pons-, y adopte en su mobiliario un look zen, oriental, con herrajes integrados, fácil de limpiar, etc.” A esto se añade toda una cultura del ocio que ha modificado la escala de prioridades del consumidor a la hora de distribuir el presupuesto, convirtiendo las grandes superficies de mueble sencillo en el canal mayoritario. Esta pieza se incluye en el catálogo del “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”, impulsado por Federmueble. Se llama Librerinda y es diseño Óscar Tusquets en colaboración con Mariner. La característica más sobresaliente de esta vitrina-librería es la alianza entre tradición y modernidad, solucionada a través de una armónica combinación de la madera y el vidrio. Para Ricard Ferrer, diseñador industrial y profesor de la Escuela Elisava donde dirige un Posgrado en Diseño de Mobiliario, “el problema no es Ikea” -dice-, y describe así la situación: “Existe, por un lado, un núcleo de diseño contemporáneo, representado por SIDI y su entorno, y otro gran bloque que abarca alrededor del 80 por ciento de la oferta, que corresponde al mueble clásico. Lo que ha venido produciéndose en los últimos años es que un considerable porcentaje de fabricantes de mueble clásico ha decidido dar a su catálogo un nuevo rumbo porque entiende que ha habido un cambio del perfil de consumidor, un cambio de tendencia en sus gustos, y que el mueble clásico ve reducirse su parcela; estos fabricantes han hecho un pseudocontemporáneo, un mix, un producto más decó, aunque todavía con mucha decoración, no tan limpio, no tan minimal, pero están buscando dar respuesta a los nuevos requerimientos del consumidor y para actualizar sus referencias han buscado la colaboración de diseñadores de prestigio.”Al hilo de lo anterior y en esta línea de concebir el diseño como una herramienta clave para la innovación y la competitividad de las empresas del sector del mueble clásico, se enmarca el “Proyecto Maestre, nuevos clásicos de autor”. La iniciativa, impulsada por la patronal Federmueble y que cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, vio la luz en 2006 y tiene por objeto posibilitar una relación continua entre los diseñadores y los fabricantes que permita a la industria española del mueble competir con un valor añadido en los mercados exteriores. El Proyecto Maestre supone la reinterpretación del mueble clásico estableciendo un diálogo entre tradición y evolución integrando el diseño contemporáneo con la riqueza expresiva, la calidad y la excelencia de los materiales que caracterizan el concepto de mueble clásico. Cien por cien madera. Las imágenes muestran lo que parece ser una choza y que es, en realidad, una acogedora habitación de hotel en el corazón de un inmenso bosque en la ladera del mítico Rio Kuait. La madera y demás tallos naturales, constituyen la materia prima casi exclusiva de este habitáculo, tanto en su construcción como en el mobiliario interior. Desde un práctico y liviano perchero, hasta el pavimento o la carpintería, continente y contenido quedan plenamente integrados en el paisaje. Otro de los proyectos promovidos por la Federación Española de Empresarios e Industriales del Mueble es Domus Mediterránea, que nació con el propósito de poner en contacto a las nuevas generaciones de diseñadores con las empresas fabricantes, facilitando la conexión entre tendencia y desarrollo práctico, entre diseño y producción, con la finalidad de lograr piezas de mobiliario y elementos de decoración adaptados a los nuevos estilos de vida. En su última edición, Domus Mediterránea utilizó el concepto de ‘casa abierta’ como hilo conductor de las piezas de mobiliario. Este eslogan surge tras diferentes análisis y reflexiones sobre la forma de vivir y lo que representa la casa actualmente, con tendencias decorativas como la convivencia de mobiliario de diseño actual con muebles antiguos, o la utilización de muebles y objetos eclécticos. La disminución del espacio en la casa, el crisol de culturas existente y su influencia en el hogar o las distintas tipologías de familia, son algunas de las realidades que están cambiando la concepción de casa y abriéndola a estas nuevas demandas. Sobre el proyecto Domus Mediterránea, Pons nos cuenta que “los resultados de las cinco ediciones han puesto de manifiesto el éxito de esta fórmula, en la que más de 250 empresas participantes han incorporado el diseño a su cartera de productos como estrategia empresarial y más del 50 por ciento están comercializando el producto con el que se presentaron a Domus, lo han integrado en sus catálogos comerciales y anuncios de publicidad y han conseguido introducirlo en otros mercados.” Hay mesas y mesas… A la izquierda, mesa y bancos en madera maciza fabricados por los lugareños con medios tradicionales. Los encontramos en un hotel en pleno bosque, en la provincia tailandesa de Kanchanaburi.A la derecha, otra mesa de estilo rústico, aunque en esta ocasión la pieza es diseño del interiorista Pascua Ortega, creada en exclusiva para la firma De Dietrich. Se llama Mesa PO y es una pieza única elaborada de forma artesanal a partir de madera de roble antiguo, de la que tan sólo se realizarán 50 unidades numeradas y firmadas por Pascua Ortega. La difícil tarea de evolucionar Pero el diseño por sí sólo no obra milagros. Como nos cuenta el profesor Ferrer, “las industrias del sector tienen una inercia y unas prácticas que son las adecuadas para el producto clásico, pero el contemporáneo es absolutamente diferente en todos los sentidos: procesos, interpretación, acabados, presentación del producto, comercialización, eventos en los que hay que estar y en los que no vale la pena… Los diseñadores comprobamos esta circunstancia en nuestro día a día; ante cualquier pequeño detalle que dejas a la interpretación del industrial, el resultado nunca es coincidente con la concepción del diseñador, pues la solución introducida se aborda bajo una filosofía distinta a la nuestra…” Lo que aparentemente podría constituir un choque frontal puede, sin embargo, ser el principio de una fructífera historia de colaboración, pues suele ocurrir que la transformación conceptual contagie todo el modus operandi de la empresa.“Es muy satisfactorio -reconoce Ferrer- cuando comienzas a colaborar con una empresa y ves que se produce un cambio sustancial, que toda la empresa se va tiñendo de esa nueva filosofía y empiezan a pedirte que intervengas en otras áreas, de manera que acabas diseñando desde las tarjetas de visita, hasta las instrucciones o las cajas para embalar el producto…” En relación con esta cuestión Francisco de Paula Pons, manifiesta que “el sector ha entendido que el diseño constituye un instrumento que permite adecuar las aspiraciones del consumidor al proceso productivo, y que debe abarcarlo todo, desde la concepción del producto hasta la fase de venta o la roturación de los camiones para el transporte de la mercancía”. A gusto del consumidor Hurgando entre tendencias hemos encontrado una que, a todas luces, tiene largo recorrido: la customización o personalización. Es algo así como un ‘tunning’ sofisticado, y el sector del mueble de cocina, un segmento que viene experimentando considerables crecimientos en los últimos años, ha comenzado a incluir procesos de customización en su portafolio de soluciones para cubrir un nuevo nicho de mercado: el de consumidores dispuestos a consumir exclusividad, no necesariamente ligada al lujo, y por tanto a pagar por ella. El sector no debe ignorar a toda una nueva generación que ya se ha acostumbrado a consumir sus propias -por tanto exclusivas- creaciones; se inició en la pantalla de su ordenador, convirtiéndose en productor de su ‘ocio digital’, y pronto deseará también el control sobre su espacio vital. Junto a estas líneas vemos un ejemplo de personalización en la cocina. La propuesta es de Fagor. Altia, que así se llama esta línea, está fabricada en vidrio, lo que permite personalizar los muebles de la cocina con imágenes elegidas por el consumidor, en este caso, por el mediático cocinero Karlos Arguiñano, que para la temporada de verano de su programa diario escogió este colorido decorado (foto1). Según Arguiñano “Para sentirte bien lo importante es comer de todo un poco sin olvidarte de las frutas y verduras, por lo que me siento orgulloso de cómo ha quedado el decorado de los muebles de cocina. Hemos conseguido transmitir ese concepto en imágenes, con frescura y alegría”. En la foto 2, el cocinero posa junto al decorado seleccionado para la recién estrenada temporada de otoño del programa ‘Karlos Arguiñano en tu cocina’; en esta ocasión ha elegido un diseño de estilo sencillo en tonos blancos y rojos con siluetas de utensilios de cocina muy divertidos. Y es que la cocina, si ayer fue espacio cerrado y funcional, hoy ha pasado a ser una zona de estar y también de exhibición, un espacio representativo y multifuncional. En este sentido, el sector del mueble de cocina está inmerso en una reflexión sobre el concepto de vivienda flexible, capaz de evolucionar y adaptarse a los cambios. Las soluciones modulares y la personalización de los paneles son algunas de las propuestas para lograr la mutabilidad de la cocina en función de las cambiantes necesidades y preferencias de las familias con el paso de los años. Pero la reconversión de toda una industria de larga tradición como es la del mueble en madera no es fácil y transformarse al son que marca el consumidor, en definitiva la adecuación del producto ofertado al producto demandado, es, tal vez, el punto más difícil de dominar. Incluso en el mejor de los casos. “No son pocas las empresas -explica Ferrer- que teniendo los deberes hechos como industriales, se plantean el problema de no tener claro el camino a seguir y se encuentran desorientadas; son empresas que cuentan con operarios cualificados, con acceso a las más modernas tecnologías y a las mejores materias primeras pero que se preguntan ‘¿qué debo ofrecer?’…; esto les ocurre, sobre todo, a fabricantes de mueble clásico.” El sector en acción Algunas actuaciones que se están llevando a cabo desde las asociaciones de fabricantes en el ámbito legislativo, para contrarrestar la tendencia iniciada hace casi una década en que la producción del sector ha venido creciendo muy tímidamente, y el hecho de que se hayan invertido las cifras de exportaciones e importaciones -estas últimas superan a las primeras-, ha sido negociar con el Ministerio de Industria la limitación de las importaciones del mobiliario tratado con barnices con disolventes, y del que contenga colas o pegamentos que no cumplan la normativa europea. Además, el sector trabaja por la introducción de maderas certificadas, en las que figura el detalle del tipo de madera, tratamientos que ha recibido, etc. El inconveniente de las maderas certificadas es su precio, que debe repercutirse en el producto final y, como asegura el secretario general de Confemadera, “cuando al consumidor le tocas el bolsillo, no siempre responde…”, y nos cuenta la anécdota de un fabricante de puertas de madera certificada, que “incrementó -explica Pons- en un 4 por ciento el PVP, y el consumidor rechazó el producto…”Otras de las estrategias que está adoptando el fabricante de mueble interior para sobrellevar el descenso de la demanda y buscar economías de escala es virar hacia el mueble de instalación, pues en una sola operación puede vender medio centenar de mesas para oficina, por ejemplo. Este hecho genera una tendencia hacia el producto ambivalente, que se adecua tanto al ámbito doméstico como al de oficina. También se consolida la tendencia de los fabricantes de interior a abordar el segmento del mueble exterior y, como consecuencia, llegan nuevos criterios y reinterpretaciones que aportan frescura a este tipo de mobiliario. La industria del mueble ha visto cómo el consumidor particular ha ido reduciendo el presupuesto destinado al hogar y cómo, progresivamente, ha focalizado sus intereses en otro tipo de bienes o servicios, en buena parte, relacionados con el ocio. Frente a este consumidor para quien no es prioritario gastar su dinero en muebles, emerge un importante sector al que proveer: la hostelería y la restauración, que han mejorado notablemente su equipamiento en los últimos años y que hoy está realizando inversiones muy importantes en mobiliario.
La opinión de… Josep Lluscà, diseñador industrial
“Originalidad no significa extravagancia”
Mónica Daluz 15/09/2008
Ha sido vicepresidente de ADI-FAD, miembro del Consejo de Diseño de la Generalitat de Catalunya, miembro del Consejo Asesor de la Fundació BCD de Barcelona y profesor de la Escuela Eina. Con más de una veintena de premios obtenidos en todo el mundo, fue Premio Nacional de Diseño en 1990. Colabora con numerosas empresas de diversos sectores y participa en el proyecto Maestre promovido por Federmueble. Lluscà nos ha explicado su particular visión del diseño en una época en la que, con todas las tecnologías a nuestro alcance, y al contrario de lo que ocurría hace medio siglo, es más fácil fabricar que diseñar, para un consumidor hoy globalizado.
El diseño industrial es una actividad creativa que tiene como objetivo determinar las características técnicas, formales y funcionales de los objetos que produce la industria cuando su uso implica una relación directa con el hombre. Al diseñador industrial le corresponde la tarea de transformar las tecnologías disponibles en productos fabricables, en procesos que puedan ser utilizados por las personas, en formas que sean apropiadas, accesibles y útiles para los usuarios.
El diseño no sólo trata de la apariencia de los objetos, sino de cómo se utilizan, cómo se producen y cómo se comunican. También creo que el diseño debe aportar algo más que una simple dimensión visual o decorativa, debe asumir una dimensión social y ofrecer alternativas más económicas tanto desde el punto de vista del coste industrial como del ecológico.
Además, los proyectos con más éxito comercial suelen ser los que buscan, a través del diseño, prestaciones y calidad más que estilismo, aunque la estética también es un factor fundamental dentro del proceso. Es imposible atribuir a la forma, a la función, a la estética, a los materiales, a la tecnología o a la ergonomía un lugar preponderante respecto al resto de factores, porque es la suma de todos ellos la que nos ha de guiar hacia la solución óptima. He de decir que no me interesan los efectos fáciles, lo extraño porque sí; es muy fácil hacer cosas que sorprendan, pero no está tan claro que estas cosas tengan interés para los demás y sean duraderas. Originalidad no significa extravagancia. Creo en las soluciones sencillas, como garantía de elegancia, de pureza, de claridad. La claridad es siempre necesaria en la relación entre usuario y objeto para que éste, a través de su forma, sea capaz de comunicar algo: la idea que lo generó, cómo funciona, qué beneficios o prestaciones nos aporta, lo fácil, fiable y segura que será su utilización y, porqué no, placer estético…
Situando el diseño en nuestro mercado, cabe decir que la ductilidad disciplinaria que se da en el Mediterráneo, el valor que se otorga a las relaciones humanas, una calidad de vida que no se mide en términos exclusivos de eficiencia y un énfasis en la dimensión ética y estética del trabajo no mecánico, sitúan al diseño de nuestro país en una posición privilegiada y en un ejemplo a tener especialmente en cuenta en el nuevo, denso y excitante escenario socio cultural y político que nos rodea
Lluscà nos habla del programa Vektor
“El concepto básico fue el de integrar en un elemento único los muebles esenciales de un despacho de dirección: mesa, ala, buc y credenza. La consecuencia lógica y buscada al eliminar ruedas y patas en buc, credenza y mesa, es la de un mueble limpio, transparente, ligero y sincero… que además facilita su mantenimiento. Cualidades que seguramente nos gustaría asociar siempre con la alta dirección de una empresa o institución. Y en la resolución del concepto hemos puesto dos opciones muy diferenciadas: estructura metálica protagonista o sustitución de ésta por muretes en madera, para corroborar una vez más que una buena idea puede y debe respaldarse con soluciones formales diferenciadas para el mercado.
La serie Vektor ha sido diseñada desde dos perspectivas diferentes, separando así las necesidades tanto funcionales como de diseño. Por un lado se creó la Serie Vektor Direccional, una serie de alta dirección con dos tipos de programa: el primero de ellos, con pedestal metálico en forma de aro y, el segundo, con pedestal en madera atamborada. Ambos programas comparten el mismo diseño de estructura interna y los armarios colgados. Los acabados van desde el nogal hasta el ébano o el roble. Por otro lado, la Serie Vektor Operativa surgió de la necesidad de crear un programa de alta gama, donde el diseño fuera el principal valor y aportara soluciones técnicas como la iluminación, la electrificación mediante top acces, o los separadores.”
Produce: Forma 5.
Año de diseño: 2007.
Año de producción: 2008.
“Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos…”
Entrevista a Pascua Ortega, interiorista
Mónica Daluz 15/09/2008
Encantador y entusiasta. Así es Pascua Ortega, un catalán afincado en Madrid, hijo de una refinada familia, que abandonó una brillantísima carrera en la banca neoyorquina hace 30 años por su verdadera vocación, la decoración de interiores. Le parece ridículo tener una casa decorada, de arriba a abajo, a la última moda. Cuentan de él que es el anfitrión perfecto. Vivió el Nueva York de Warhol, donde era invitado a todas las fiestas de la ciudad. Más de 500 casas en España y en el extranjero llevan su sello, entre ellas, la que hizo para Carmen Posadas y su marido, Mariano Rubio, frente al Teatro de la Zarzuela, en Madrid, y la de Marieta Salas y el príncipe Zourab Tchokotúa, en Mallorca. Ha decorado las embajadas de España en Washington, Estocolmo e Islamabad, en Paquistán, así como numerosos hoteles, y participa también en la restauración de muchos Paradores Nacionales. También es responsable del interiorismo del caserón de la finca Soto de Mozanaque, propiedad de Joannes Osorio y Blanca Suelves, duques de Alburquerque. Decoró las calles de Madrid con motivo de la boda del Príncipe Felipe.
¿Cuál es su particular definición de ‘espacio’?
Es mi materia prima. Manipulando un concepto abstracto como es el espacio, debes obtener una realidad que sirva para desarrollar determinadas funciones. ¡Es fantástico!
Aunque la estancia más importante de la casa es distinta para cada persona, ¿puede establecerse una escala de prioridades?
Nuestro estudio hace trajes a medida; nosotros guiamos, sugerimos, concretamos… pero se trata de personalizar, de conocer la manera de vivir de cada cliente. Yo voy a sus casas y me hago una idea de su personalidad. La experiencia resulta fundamental para saber cómo viven y, con tus propuestas, de algún modo, ayudar a vivir mejor. Por ejemplo, si para la familia es importante guisar o recibir invitados, entonces la cocina cobra trascendencia sobre el resto de las estancias, de modo que desarrollo una cocina integrada en el espacio vital.
Así que les hace un montón de preguntas…
Sí, les pregunto de todo…; cada detalle cuenta.
¿Qué marca más a la hora de elegir un tipo de decoración para el hogar: el país o cultura a la que perteneces, la edad, el nivel económico, la profesión…?
Antes de decir lo que voy a hacer, meto todos los ingredientes del cliente en la batidora… Desde el elemento geográfico (no es lo mismo una casa en el campo que en la ciudad, en el sur de España o en Suiza) hasta la profesión, el nivel de vida, la edad, si le gusta recibir invitados, sus aficiones…; no tendría ningún sentido colocarle una colosal biblioteca a alguien a quien no le gusta leer…
¿Es posible hacer un perfil psicológico de una persona o una familia en función de la decoración de su hogar?
Por supuesto que es posible; lo veo todos los días… Cada detalle es indicativo de cómo es o cómo vive una familia…
Póngame algún ejemplo.
Si entras en un comedor y en primer plano te encuentras el televisor, se trata de una familia en la que no hay diálogo.
Ha dicho usted alguna vez que decorar una casa demasiado a la moda es una cursilada… ¿Cuál es el secreto para una decoración dentro de las tendencias actuales pero sin caer en la despersonalización… y en la cursilada?
Lo importante es que sea ‘tu casa’ y que no esté en contradicción con las tendencias del momento; beber de ellas y, así, tener un hogar que yo llamo actualizado. Pero el orden debe ser siempre ese, no al revés. No es lo mismo un estilo minimalista en una casa junto al mar, que en los Alpes, donde ese look no le iría nada…
¿Cree que la tendencia minimalista está entrando en crisis? ¿Cree que es una moda pasajera?
Todo lo que es exagerado es una moda y se queda anclado en una época. Cuando decoras una casa debes tener en cuenta que ésta tiene que envejecer, no puedes decorar un hogar para una temporada…
La idea de devolver a la cocina su antiguo protagonismo, de convertirla de nuevo en el corazón del hogar, ha sido interpretada por el interiorista Pascua Ortega, en colaboración con la marca De Dietrich, que presentó hace unos meses en Barcelona el concepto Living Cuisine. Ortega propone una visión de la cocina como algo vivo, un espacio armonioso, vanguardista y tecnológicamente avanzado. Se trata de una propuesta que combina tradición y vanguardia, que se aparta de los depurados extremos y recupera la solera de lo antiguo aportando la serenidad de la perdurabilidad. Los elementos como funcionalidad o modernidad son aportados por los electrodomésticos. Hemos hablado con Pascua Ortega sobre su idea del diseño y la decoración del hogar.
¿Cuál es su concepto ideal de cocina?: ¿abierta a la sala?, ¿con qué tipo de mobiliario, electrodomésticos o distribución de los elementos en el espacio…?
Depende de las circunstancias pero, en general, una cocina urbana debe integrar las funciones de comer y cocinar. Ambas funciones deben estar juntas.
Hábleme del concepto Living Cuisine
Si tienes un espacio abierto, un loft, para dos personas, es más fácil incorporar el concepto de cocina unida al salón. Jugar con esos elementos en un piso convencional para una familia con hijos, resulta más difícil pero, en cualquier caso, se trata de lograr una cocina viva, unir ambos espacios todo lo posible para evitar el aislamiento, el destierro a la cocina…
¿Hacia dónde se evolucionará? En definitiva, ¿cómo imagina usted que estarán decoradas y equipadas las cocinas en, por ejemplo, 2050?
La cocina va en función de las modas culinarias, así que va a depender de lo que se estile por entonces, ¿quién sabe si nos alimentaremos a base de pastillas…? Tendremos que adaptarnos a los nuevos usos y costumbres…
¿Qué cree que es más importante: tener gusto o estar a gusto? En fin, que si alguien tiene una ‘horterada’ de casa y está encantado con ella, ¿qué le parece a usted?
Si hay una coherencia entre la persona y la casa, cualquier decoración es lícita y la valoro positivamente.
¿Cree que hoy los gustos están demasiado uniformados o es la oferta la que está demasiado concentrada?; para entendernos, excepto los “antimasificación” convencidos y practicantes, todo el mundo tiene algo Ikea…
Pienso que la oferta media es buena y que las propuestas de este tipo de tiendas son muy mezclables, de manera que es perfectamente posible conseguir un hogar tremendamente personal partiendo de una decoración de tipo estándar y precio razonable, y luego aportar el toque personal. Todo está en función de la interpretación que cada uno hace de los distintos elementos.
¿Qué proyecto ha sido el que más dolores de cabeza le ha dado?
Cada trabajo es como un parto; sólo recuerdas lo bueno, y del dolor te olvidas…
Muy diplomático…, ¿y del que más orgulloso se siente?
Espero que del siguiente.
Buena respuesta.
Vivir la cocina
Es la estancia del hogar que más ha cambiado funcional y conceptualmente.
Dicen que hoy la cocina es el templo de la convivencia, un espacio cada vez más integrado en nuestra vida diaria. En efecto, los roles tradicionales se disuelven y se extienden las funciones, de modo que el espacio para cocinar deviene lugar para las emociones y las relaciones, pasando de estancia de soledad a estancia de convivencia. Una nueva percepción del comer y el cocinar está emergiendo en este tercer milenio donde prolifera el slowfood, al tiempo que las soluciones profesionales. Ambientes limpios, donde convergen códigos lujosos y soluciones básicas son la esencia de la nueva estética de la cocina: simplicidad inteligente.
Libertad y autenticidad son dos claves para entender los nuevos espacios para cocinar, más abiertos, más dialogantes con el resto de espacios del hogar. En una época en la que el conflicto generacional tiende a cero y la tolerancia y el diálogo son la base de la convivencia, la cocina se troca en el marco ideal para una plácida cotidianeidad.
El cuaderno de Tendencias del Hábitat propone siete tendencias
Así seremos
Mónica Daluz 15/09/2008
El Observatorio de Tendencias del Hábitat ha dedicado los últimos tres años a conocer y definir al consumidor del futuro, con el objetivo de aportar una herramienta a las empresas vinculadas directamente con el mueble, con el objetivo de incrementar su competitividad. Un equipo multidisciplinar, formado por sociólogos, psicólogos, diseñadores y economistas, entre otros profesionales, se ha aproximado al consumidor del futuro y a la concepción del hábitat desde una perspectiva global.
La propuesta, recogida en un cuaderno que acaba de ser presentado en la feria Hábitat Valencia, va más allá de la tendencia de producto, que es en sí mismo caduco, y ha investigado no sólo los hábitos y la cotidianeidad del consumidor sino que indaga en sus intereses, valores y aspiraciones, elementos que sin duda determinarán sus elecciones en la manera de vivir, el modo de habitar y los objetos de los que rodearse. El resultado de este estudio es la identificación y caracterización de siete tendencias recogidas en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 y que les ofrecemos resumidas a continuación. Sus nombres: Excessive Objects, Press Start, Home Sweet Home, Connective Space, (G)Local, Manifiesto y Green Balance.
El Observatorio de Tendencias del Hábitat es un proyecto llevado a cabo por ITC (Instituto Tecnológico de la Cerámica), Aidima (Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines) y Aitex (Instituto Tecnológico Textil) con el apoyo del Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana (Impiva) de la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación de la Generalitat Valenciana, que tiene como objetivo mejorar la competitividad de las empresas de los sectores del hábitat a través del conocimiento y la gestión de la información. El Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 analiza los elementos que conforman el hábitat -arquitectura, interiorismo, mobiliario, recubrimientos y textil hogar-, y los relaciona con estrategias de comunicación y distribución y con el entorno sociocultural en que el hábitat está inmerso.
Placer por el exceso-Excessive Objetcs
La tendencia Excessive Objects supone una propuesta extremadamente expresiva del lujo y la exclusividad. Se generan espacios que rayan el exceso, iniciativas apasionadas e impulsivas, como formas de expresión desinhibidas y libres. Se manifiesta a través de una transrealidad en la que los lugares cotidianos se vuelven mágicos, y los espacios y objetos surrealistas y fantásticos, de un delirio rococó, con omnipresencia del detalle.
Madam Rubens, de Frank Willems, a partir de colchones de espuma realiza una serie de doblados que recubre con pintura plástica.
www.frankwillems.net
Viva la vida-Press Start
Basada en la atracción por un mundo dominado por la diversión de lo cotidiano y el placer personal, esta tendencia es capaz de provocarnos nuevas sensaciones y experiencias. Los ambientes buscan sorprender, en ocasiones, a través de la provocación y el humor.
Las manifestaciones de esta tendencia se centran en un ‘retro-collage’ -con ambientes rebosantes de estímulos y cargados de la personalidad del usuario-, en los espacios de ficción -espacios de ciencia ficción refinada donde jugar e interactuar-, y en la creatividad cotidiana.
Sofá Marcel Wanders.
Hogar: Remanso de paz-Home Sweet home
Esta tendencia se vincula íntimamente con la forma en la que habitamos y nos relacionamos dentro del hogar. Se caracteriza por un afán de hacer la vida más sencilla, natural y cómoda. El hogar se convierte así en un lugar amable que nos aporta bienestar emocional, tanto a nivel personal como social. El componente emocional y el placer personal son la clave para comprender esta búsqueda de bienestar. La tendencia se hace materia en la idea de ‘extrabland0’, con objetos que se tornan mullidos, nos envuelven y además nos cuidan, y en el concepto de ‘naturaleza bucólica’: la naturaleza entra en los hogares como un placebo generando espacios alegóricos.
Molo-softwall, del estudio de diseño Forsythe + Macallen, es un sistema plegable que permite múltiples divisiones en función de las necesidades y el espacio.
Tecnología invisible-Connective Space
Supone una perspectiva creativa que propone nuevas formas de habitar con un fuerte componente tecnológico. Busca y explora nuevos espacios para el futuro, que respondan a los cambios en el individuo y sus relaciones sociales, tanto a nivel privado como público, como consecuencia de la presencia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Es la tecnología al servicio del bienestar, imperceptible, pero funcional, y supone una exploración formal de los espacios para adaptarlos a las nuevas formas de relaciones sociales.
Prototipo Atika de casa de bajo consumo para climas mediterráneos.
Un protocolo de información comunica los elementos del cerramiento con el sistema de calefacción y aire acondicionado para optimizar los consumos de energía y el grado de bienestar ambiental en el interior. www.velux.com/atika.
Identidad.es-(G)Local
A través de esta tendencia se explora la noción de objeto como expresión de una determinada cultura. Supone una revalorización de lo hecho a mano, de aquello capaz de transmitir la cultura propia o foránea de un lugar. Los objetos y ambientes dentro de esta tendencia aportan valor creativo, imprimiendo en ellos un carácter único. (G)Local se manifiesta a través de la exploración cultural del objeto que funciona como expresión de una determinada cultura y adquiere un valor narrativo y emocional; se trata de una artesanía revisitada, una reinterpretación de la artesanía local dentro de un contexto globalizado.
Anne-Claire Petit, productos textiles con una clara alusión a la artesanía y un alto contenido emocional. www.anneclairepetit.nl
Revolución y utopía-Manifiesto
La tendencia Manifiesto supone el propio cuestionamiento del hábitat, ya que se pregunta por qué habitamos tal como lo hacemos. En este sentido es extremadamente crítica y provocadora. Actúa como un revulsivo que reacciona ante el sistema social, político y económico. Se manifiesta a través de lo imperfecto y persigue la recuperación de la función original de los objetos mediante un lenguaje honesto y sincero. Expresa protesta y reivindicación; el objeto de diseño se convierte en una pancarta en la que el mensaje domina frente a la función, y busca nuevas propuestas de habitar desde una perspectiva experimental, creativa e irónica.
Flower Chair de Mareike Gast es un asiento realizado con periódicos reciclados.
Implicados-Green Balance
Esta tendencia se caracteriza por una importante carga ética y social que se ve implícita en toda una serie de productos, proyectos y espacios propuestos con la finalidad de mejorar las condiciones de vida. En relación al reconocimiento de la responsabilidad social y medioambiental, se replantea cómo interactuamos con el entorno, con la sociedad en general y con el individuo en particular. Se manifiesta a través de una búsqueda de la sostenibilidad desde una perspectiva holística, y constituye un acercamiento creativo de la naturaleza al espacio habitable, con propuestas relacionadas con el diseño universal o inclusivo y social.
Nuevo concepto de hotel de la cadena Groupe Germain. ALT Hotels, ofrece un precio asequible sin renunciar a una óptima calidad y confort, además de minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Una de las medidas adoptadas es la incorporación de tecnología geotermal, que permitirá mantener una temperatura constante en el edificio. El primero de ellos, The Montreal Hotel, será construido en Brossard (Canadá) y está diseñado por el arquitecto Viateur Michaud. www.hotelgermain.com, www.althotels.ca.
En clave de opinión….
Hogar ‘flexible’ y experiencia emocional
Mónica Daluz 15/09/2008
La emoción está de moda. Las empresas modernas e innovadoras buscan incidir en el manto emocional de sus empleados procurando satisfacer las necesidades situadas en la cima de la pirámide de Maslow, en fin, cultivando el ‘buen rollo’.
Las marcas persiguen la creación de vínculos emocionales con su público objetivo y, para amarrarles, hurgan entre las sutilezas de las disciplinas de la comunicación. Es la cara renovada de la fidelización.
Las nuevas herramientas de la llamada web 2.0, la web democrática, seducen a utópicos y a pragmáticos porque la gran red de conocimiento resultante de la suma de las aportaciones de millones de individuos promete ser menos empírica y racional, y más acorde con la lógica de la percepción subjetiva, o lo que es lo mismo, más emocional.
Los logros más recientes de la neurociencia se están dando precisamente, en el campo de las emociones y los sentimientos. Hoy existen tecnologías que facilitan la experimentación y, en este sentido, se ha constatado en los mapas neurales la activación de zonas precisas y en intensidades distintas en función de las emociones, demostrando que éstas no sólo preceden a los sentimientos, sino que están en la base del comportamiento humano. Hoy se sabe, por ejemplo, que los índices de creatividad se reducen drásticamente con los sentimientos de tristeza y mal humor.
El ocio es más emocional que nunca, la publicidad se lleva la palma en lograr certeros impactos sobre nuestras fibras sensibles, y las tiendas deberán irse preparando para vender emociones…
Y es que todo lo llevamos al terreno de la experiencia. ‘Tener experiencias’ se ha convertido en signo de los tiempos que vivimos, y bañarnos en ellas nos hace sentir vivos.
En fin, queremos sentir. Queremos vivir. Y nuestro hogar, nuestro espacio, se convierte en nuestro pequeño universo de sensaciones. Así que lo ultimísimo en interiorismo y mobiliario es la adaptabilidad del diseño en el hogar a los estados de ánimo del individuo. Hoy podemos adaptar el ambiente a los estados de ánimo. ¿Y a la inversa?, ¿podremos, transformando los ambientes de nuestro espacio vital, lograr la emoción deseada?
Los nuevos tiempos piden a gritos soluciones para un vivir más nómada, propuestas que huyan de lo estático y aporten movilidad, flexibilidad y adaptabilidad; se trata de experimentar, en definitiva, con el concepto de ‘cambio’.
La necesidad de flexibilidad viene impuesta por una mayor exigencia del consumidor a atender con eficacia y comodidad desde las comidas rápidas y sencillas del día a día hasta sofisticadas cenas de pequeñas multitudes en las apacibles noches del fin de semana. El consumidor desea tener la posibilidad de llevar cualquier festejo a su terreno, cualquier velada imaginable al salón y al calor de su hogar.
Tapete, diseño de Nani Marquina, es una mesa auxiliar en madera lacada con serigrafía sobre base de piel y pie metálico. La pieza, desmontable con bisagras ocultas, fue Segundo Premio Feria Valencia del año 1997.
Por otro lado la estructura familiar ha mutado, en unos casos por la propia evolución de las formas de vida de las sociedades y en otros por imposición de las leyes del mercado en materia de precios de la vivienda. Antes, el padre vivía en casa del hijo; después el hijo vivía en su propia casa y el padre en el geriátrico; hoy el hijo vive, por tiempo indefinido, en casa del jovial y saludable padre, y ambos, hijo y padre, desean disfrutar de su ocio, de su libertad, de las tecnologías y de su espacio vital… Además de estos vaivenes generacionales se están produciendo otros cambios significativos en la composición del hábitat, tales como el aumento de los hogares unipersonales, de convivencias provisionales, o el incremento de autonomía residencial de las personas mayores, grupos de solteros compartiendo piso e invirtiendo colectivamente… Se está produciendo un cambio de actitud ante el hogar por parte del habitante y existen dos factores determinantes que harán evolucionar la vivienda de un modo general: la tecnología aplicada al hogar y la búsqueda de la sostenibilidad. Todo ello va a influir en la estructura y el uso que hacemos de las viviendas y en nuestro consumo de productos para el hogar. La industria del mueble deberá dar respuesta a unas necesidades que cada vez se amplían a más público, introduciendo estrategias centradas en la flexibilidad como medio para adaptarse a los cambios de las unidades del hogar, de la mentalidad de sus miembros y de situaciones económicas o coyunturales. Esta flexibilidad se orienta hacia la personalización, en la que el usuario puede definir previamente las características de la vivienda o de un producto. El reto es la adaptación continua a las situaciones cada vez más cambiantes del usuario, que busca nuevos conceptos de funcionalidad que supongan el aprovechamiento del espacio y una diversificación de usos.
En cualquier caso se hace necesario reinventar los espacios y hacerlos adecuados para la convivencia y la comunicación entre las personas, así como idear propuestas en mobiliario capaces de cubrir múltiples necesidades.
Pero la flexibilidad se extiende más allá de lo funcional, inundando la concepción íntegra del diseño de cada espacio o producto, y para ello se recurre a la combinación de elementos asociados a conceptos imperecederos con las vanguardias más arriesgadas, todo ello con el objetivo de crear nuevos clásicos. Es la huída de las modas pasajeras, y la búsqueda de las esencias inmutables de los iconos que traspasan las fronteras del tiempo.
En definitiva, flexibilidad y personalización al servicio de la emoción; es la enseña del nuevo hogar mutante.
DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD Entrevistas a Eleuterio Calleja, Técnico Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, Centro de Palma del Río y miembro de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, y a Xavier Hernández, director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona.
Una ciudad sin árboles ¿es posible? Se aproxima 2019 y, afortunadamente, el Los Ángeles de Blade Runner no parece tener ‘réplica’ fuera de la ficción, aunque el paisaje de algunas macrociudades asiáticas tiende a ello peligrosamente. Una ciudad sin árboles no es siquiera imaginable; incluso nuestra salud psíquica depende de la gestión de los espacios verdes, sobre todo ahora que la urbanización del suelo avanza imparable: 2008 pasará a la historia por ser el año en que por vez primera más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Fachadas verticales, cubiertas verdes, jardines terapéuticos, huertos urbanos, integración de los espacios verdes en los proyectos curriculares escolares, participación ciudadana en la conservación del arbolado y las zonas verdes, etc. Mucho queda por hacer para integrar la naturaleza en la ciudad. El protagonista de este reportaje es el árbol, siempre presente en nuestras ciudades, obligado a convivir entre humanos que raramente reparan en él, y a sobrevivir en un entorno innecesariamente hostil. Analizaremos cómo ha evolucionado el papel de este elemento vivo en el diseño de las ciudades, hallarán también ejemplos de algunos de los errores cometidos en el pasado y encontrarán las pautas y tendencias que marcarán la incorporación del arbolado en el diseño urbanístico que viene, ahora que las urgencias climatológicas no dejan lugar a dudas y, para bien o para mal, han empujado al consenso. Se acabó el ‘verde a metros’; la escasez de agua, el enorme coste en el mantenimiento del arbolado y las nuevas condiciones climáticas han colocado sobre el tapete el debate de cómo optimizar la integración del árbol y las zonas verdes en el diseño de las ciudades. Mónica Daluz / pdf
Una ciudad sin árboles ¿es posible? Se aproxima 2019 y, afortunadamente, el Los Ángeles de Blade Runner no parece tener ‘réplica’ fuera de la ficción, aunque el paisaje de algunas macrociudades asiáticas tiende a ello peligrosamente. Una ciudad sin árboles no es siquiera imaginable; incluso nuestra salud psíquica depende de la gestión de los espacios verdes, sobre todo ahora que la urbanización del suelo avanza imparable: 2008 pasará a la historia por ser el año en que por vez primera más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Fachadas verticales, cubiertas verdes, jardines terapéuticos, huertos urbanos, integración de los espacios verdes en los proyectos curriculares escolares, participación ciudadana en la conservación del arbolado y las zonas verdes, etc. Mucho queda por hacer para integrar la naturaleza en la ciudad, para eliminar las barreras que separan el medio urbano y el medio rural y evitar que el asfalto nos asfixie, ahora que el ser humano deviene urbano y emigra en masa, como especie, a la ciudad.
El protagonista de este reportaje es el árbol, siempre presente en nuestras ciudades, obligado a convivir entre humanos que raramente reparan en él, y a sobrevivir en un entorno innecesariamente hostil. Analizaremos cómo ha evolucionado el papel de este elemento vivo en el diseño de las ciudades, hallarán también ejemplos de algunos de los errores cometidos en el pasado y encontrarán las pautas y tendencias que marcarán la incorporación del arbolado en el diseño urbanístico que viene, ahora que las urgencias climatologías no dejan lugar a dudas y, para bien o para mal, han empujado al consenso. Se acabó el ‘verde a metros’; la escasez de agua, el enorme coste en el mantenimiento del arbolado y las nuevas condiciones climáticas han colocado sobre el tapete el debate de cómo optimizar la integración del árbol y las zonas verdes en el diseño de las ciudades. La solución a los desatinos en la gestión del arbolado y los espacios verdes en la urbe ya está inventada; dos términos, que a veces se nos antojan gastados, más de nombrarlos que de practicarlos, recogen la fórmula del éxito: calidad y profesionalidad.
Vista de París desde la Torre Eiffel. Sobre el río Sena, el parque arbolado de Trocadero, y en segunda línea el Bois de Boulogne, un bosque urbano que supone un verdadero pulmón para la ciudad, con una superficie de 846 hectáreas, dos veces y media más grande que el Central Park de Nueva York y 3,3 veces mayor que el Hyde Park de Londres. Al fondo, los rascacielos del distrito de negocios de La Défense. Ejemplo de perfecta combinación de espacios ‘verdes y grises’, y de tradición y modernidad. El tratamiento del espacio en su planificación urbanística hace de París una gran ciudad que, sin embargo, no ‘asfixia’…
No es mucho: una elección adecuada de las especies, un terreno de calidad y el espacio suficiente para crecer y vivir. Invertir en el ‘antes’ para evitar costes de mantenimiento evitables.
Y algo está cambiando. Para empezar, la presencia del técnico en jardinería y paisajismo en la obra civil es hoy incuestionable. Sin embargo, abordar la cuestión en toda su dimensión implica replantear el diseño urbanístico de nuestras ciudades, lo cual no va a ser tarea fácil.
En cualquier caso, nunca es tarde para rectificar y parece que al árbol le llegó la hora de ocupar el lugar que le corresponde en la urbe del siglo XXI.
Floreros urbanos: concepto caduco
El concepto clásico de jardinería urbana en el que el arbolado cumplía una misión puramente ornamental hace tiempo que ha dejado de ser vigente, por lo menos en la teoría, y la misión del árbol ha mutado hacia la funcionalidad. La aportación ambiental del árbol es hoy reconocida y tomada en cuenta en los proyectos de diseño urbano. Entre sus funciones figuran la regulación ambiental, la depuración de aire, la atenuación de ruidos, la aportación de humedad y sombra, la de canalizar los vientos, la de atraer fauna a la ciudad y el hecho de ejercer una influencia psicológica positiva sobre el ciudadano. Cierto es que queda mucho por hacer a la hora de actuar con rigor, pues si bien los planes urbanísticos recogen la cuantía de la reserva de espacios libres o verdes, no concreta su composición, pero hoy, las administraciones han asumido la necesidad de un nuevo replanteamiento de los espacios verdes ante el advenimiento de fenómenos climáticos como la sequía y el aumento de la temperatura, así como del incremento de los índices de contaminación atmosférica, y todo apunta a que ya se han puesto manos a la obra.
¿Qué hacen los árboles por nosotros?
Amortiguan la densidad del ruido y los sonidos molestos.
Sirven de barrera evitando la dispersión aérea de partículas como el polvo, humo y hollín. Los árboles con follaje ancho son los más eficaces para asimilar los desechos del aire, las partículas contaminantes que flotan en la atmósfera.
Absorben el dióxido de carbono y restituyen el oxígeno a la atmósfera.
Favorecen la regulación de la temperatura en áreas específicas, dando sombra.
Ayudan a la eliminación o reducción de olores desagradables.
Evitan la erosión de laderas y pendientes de lomas y cerros circundantes.
Favorecen la privacidad de jardines y casas particulares.
Favorecen el restablecimiento de la fauna urbana benéfica.
Contribuyen a la infiltración de agua y a la recarga de los mantos acuíferos.
Los árboles, uno a uno
El Ayuntamiento de Madrid ha incluido en su web un inventario informatizado del arbolado urbano, a través del cual el ciudadano puede localizar los árboles de cualquier calle de la capital, conocer su especie y edad o realizar la solicitud de la actuación que precisen. El proyecto se llama ‘Un alcorque, un árbol’.
Por su parte, el Ayuntamiento de Huelva ha realizado recientemente un inventariado on line de la arboleda de la ciudad, un registro en el que ya hay más de 30.000 árboles inventariados pertenecientes a 135 especies. Con el objetivo de tener un control exhaustivo de la situación de los árboles de la urbe, el Consistorio ha instalado un sistema informático que localiza geográficamente cada ejemplar y ofrece una ficha técnica del mismo, en la que se incluye un código y una fotografía y se informa de la especie, edad, altura, diámetro y estado fitosanitario. El programa informático, conocido como Ingrid, es para gestión interna aunque los responsables del proyecto no descartan colgarlo en un futuro en la página web del Ayuntamiento para que los ciudadanos tengan acceso a dichos datos.
Loa árboles amortiguan la densidad del ruido y los sonidos molestos.
Jardín terapéutico
He aquí otro ejemplo de cómo rentabilizar la inversión pública en zonas vedes, dando a parques y jardines nuevas utilidades, buscando un sentido práctico, no sólo estético: son los llamados jardines terapéuticos.
Alejados más que nunca de la naturaleza parece que hemos entrado en un punto de inflexión; vemos cada día ejemplos del creciente interés por la preservación del medio ambiente, por la defensa de las especies amenazadas de extinción, por las energías renovables y también por una alimentación más natural o por una medicina menos farmacológica. Hidroterapia, baño de pies, alfombra de texturas… Seguro que la proliferación del jardín terapéutico tendría una buena acogida entre la ciudadanía.
Las primeras experiencias de estos espacios de salud se desarrollaron en Alemania; se trataba de un jardín municipal estratégicamente situado que tenía una piscina con agua pisable, una pequeña pila para hacer baños de brazos y zonas con césped o con piedras para caminar con los pies descalzos.
DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD
Aulas al aire libre
Mónica Daluz 23/05/2008
Las zonas verdes, en su conjunto, constituyen un recurso de la comunidad que se halla infrautilizado. De entre las numerosas funciones y usos que podrían cumplir comentemos uno de los más interesantes: como recurso educativo fuera del aula. Sobre la contribución al aprendizaje de los escenarios exteriores al aula existe unanimidad entre la comunidad docente, por lo que deberían explorarse las posibilidades didáctico-pedagógicas y formativas de los parques y jardines públicos. Desde que aparecieron las modernas teorías de la escuela activa y el aprendizaje experimental, durante los años 30 del siglo pasado, frente a la enseñanza tradicional, el concepto de alumno activo se ha popularizado así como la idea de diversificación de los contextos de aprendizaje; se aprende mejor a través de la experiencia directa con materiales naturales y situaciones de vida fuera de la escuela. Los espacios verdes de nuestras ciudades podrían constituir excelentes escenarios formativos.
En este sentido, un estudio llevado a cabo por la Dra. Enriqueta Molina, profesora titular de Didáctica y Organización Escolar de la Facutad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, arrojó los siguientes resultados basados en una encuesta realizada entre personal docente de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato acerca de las diferentes posibilidades formativas de los parques y jardines públicos: el 91,3 por ciento de los profesores encuestados opinó que estos espacios pueden servir para configurar valores, actitudes y comportamientos; para modelar ciertos hábitos mentales como curiosidad, entusiasmo, asombro e imaginación, fue la opción señalada en el 88,2 por ciento de los casos; provocar la exploración y realizar descubrimientos obtuvo un 84 por ciento; coincidió con la afirmación ‘aplicar y examinar los conocimientos, habilidades y valores expuestos en el aula’ el 83,4 por ciento de la muestra; abordar procesos de investigación: plantear hipótesis, recoger y analizar datos, y derivar conclusiones obtuvo un 79,9 por ciento; desarrollar proyectos interdisciplinares de estudio, investigación, colaboración y reflexión, un 77,1 por ciento, y recibir formación y asesoramiento de profesores y otros miembros de la comunidad, un 70,8 por ciento. Los profesores encuestados creen que el ambiente ordenado, natural, grato, relajado que representan los parques y jardines podría ser un medio idóneo para desarrollar componentes formativos de tipo actitudinal y destacan también el apoyo que en ellos podrían encontrar como medios para desarrollar hábitos mentales considerados motores de la innovación y el desarrollo, como la curiosidad, el entusiasmo, el asombro y la imaginación. Del estudio se desprende también que estos espacios representan un medio excelente para hacer posible explorar, indagar, realizar descubrimientos, en definitiva, investigar, tarea fundamental en los avances de la ciencia y de la vida.
Los espacios verdes son una perfecta área de formación.
Esta investigación también demuestra que los profesores confían en que parques y jardines serían un medio que podría colaborar en la formación y desarrollo interpersonal de los estudiantes y en el desarrollo del ámbito afectivo, y ser fuente de temas vertebradores de conocimiento alrededor de los cuales se podrían ir tratando las restantes áreas o materias de estudio. “Así, -cita el documento- en un jardín se podría comenzar tratando un tema de Botánica e ir enlazando con Lenguaje, Matemática, Literatura, Historia, Educación Física, Educación Artística, Geografía, etc.”.
Existen algunas experiencias que se acercan a esta idea de aprovechar los espacios verdes urbanos como escenarios educativos. En relación a esta cuestión, Maria Molins, técnica del Servicio de Desarrollo de Programas Educativos de Ciudad, departamento peteneciente al Instituto de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, nos habla del proyecto ‘Acércate a los parques’, desarrollado en colaboración con Parques y Jardines de Barcelona. El proyecto se lleva a cabo por tercera vez en la ciudad Condal con el objetivo de que los estudiantes de educación Primaria y Secundaria conozcan la gestión y participen en el mantenimiento de los parques, y fomentar, de este modo, comportamientos cívicos y responsables en la utilización de los espacios verdes. El proyecto se lleva a cabo en tres fases: una de presentación y formación para el profesorado, otra, consistente en una mañana de trabajo con los alumnos en un parque cercano a la escuela durante la cual se recogen datos (encuestas entre los usuarios sobre sus preferencias en usos y dotaciones del parque) que posteriormente son trabajados en el centro, y una última sesión en la que se celebra un encuentro entre los alumnos y los representantes de Parques y Jardines y del Instituto de Educación, en el que los estudiantes presentan y concretan propuestas de actuación para que las instituciones realicen en ‘su’ parque.
“A través de esta experiencia los alumnos conocen cuál es la vegetación del parque, aprenden a identificar los árboles más habituales y se les explica la historia del lugar”, nos explica Molins. Además, durante el proyecto los alumnos toman conciencia de cuestiones con las que difícilmente estarían en contacto en el entorno educativo convencional. Al respecto nuestra interlocutora señala que “los muchachos se sorprenden del importante coste que supone el mantenimiento de estos espacios y, además, a través de las encuestas realizadas a las distintas tipologías de usuarios del parque, se dan cuenta de que no todo el mundo quiere lo mismo, que del parque se espera que cumpla muy diversas funciones, en definitiva, que las necesidades e intereses de la población son variados en relación a estos espacios”. Otros asuntos sobre los que se trabaja a lo largo de estas jornadas son “la gestión de la sequía –prosigue Molins–, aspectos de seguridad, de responsabilidad, la importancia de la fauna, la vegetación autóctona, el riego, las aguas freáticas, y además ven de cerca la problemática que rodea a los parques públicos y, lo que es más importante, las soluciones”.
Las zonas verdes producen un efecto terapeutico a las personas.
Hoy proliferan en las ciudades alemanas circuitos terapéuticos para pies descalzos, con instalaciones de juegos infantiles o para realizar ligeros ejercicios gimnásticos, donde acuden familias, personas de la tercera edad, los ciclistas hacen parada, son destino de excursiones escolares…
Este tipo de jardines constituye una instalación terapéutica y lúdica a la vez, que combina las instalaciones de hidroterapia básica con otras de gimnasia suave para pequeños y mayores, todo ello con el aliciente de unos diseños de gran belleza. Este tipo de circuitos, que se extendió durante el siglo XIX en Alemania y en otros países nórdicos, llegó también a los pueblos y, más tarde, el concepto se amplió: hoy muchos de estos circuitos están instalados en zonas de bosque, los llaman ‘itinerarios de salud’.
En noviembre de 2005 fue inaugurado en Barcelona el primer jardín terapéutico de España, situado en la finca ‘Villa Florida’ en el barrio de Sant Gervasi. El jardín permite andar descalzo por tres alfombras con diferentes texturas, como hierba, piedras de diferentes tamaños, arena fina y gruesa, troncos o corteza de pino. En este parque, paradójica y al mismo tiempo lógicamente, no se admiten perros.
Los beneficios del jardín terapéutico son numerosos. Estimulan el sistema inmunitario, activan la circulación de las piernas, reducen el estrés. Además, cumplen una función social, pues constituye una instalación para hacer medicina preventiva activa con un componente lúdico, socializante y de disfrute del entorno. Es una manera de fomentar la buena salud de los ciudadanos
Cifras del arbolado de Madrid: datos generales
Número de árboles en el viario de Madrid 226.301
Árboles por habitante 1 árbol/14 habitantes
Número de especies distintas 203
Número de calles arboladas 4.146
OPINIÓN
El árbol y las zonas verdes ejercen un efecto balsámico para la salud
En clave de opinión: el hecho urbano, los espacios verdes y la psique humana
Mónica Daluz 25/06/2008
Observo un minúsculo parque con cuatro columpios infantiles. Cuatro, literalmente. Simples pero suficientes: el tobogán, una casita elevada y un par de balancines. En medio de esas evocadoras estructuras de vistosos colores se yergue, como por casualidad, un arbolito rechoncho que a palmo y medio del suelo despliega sus robustas ramas invitando a ser tomado, retando a los chiquillos en sus ansias exploratorias, a ser tiernamente invadido. Desde el murete que enmarca el escueto parque y que acabo de convertir en observatorio psicopedagógico improvisado, voy tomando notas. Aquella protuberancia de la naturaleza parece ejercer una misteriosa fuerza de atracción sobre los niños, que se le acercan según van llegando; me vino a la cabeza aquella montaña de Encuentros en la Tercera Fase que tenía semiabducidos a aquel variopinto grupo de individuos arrastrados por una insólita visión común …
La primera en llegar es una niña de largos cabellos, arrolladora, llena de vitalidad, que teniendo el parque enterito sólo para ella, escoge sin vacilar, el árbol como compañero de juego. Enredada entre sus ramas se enzarza en lo que desde aquí podría jurar que es una conversación. Niña y árbol parecen estar en mutua simbiosis. ¿Será el árbol el último cordón umbilical que nos conecta con una naturaleza que se nos escapa irremediablemente?
Siguen llegando parvos. Los más pequeños se atrincheran tras las ramas, que se les antojan enormes aunque no lo son, tratando inútilmente de no ser descubiertos por el compañero que eligió el tronco para contar… mientras otros, más creciditos y ciertamente alborotados, simplemente, corren a su alrededor.
Me sobrecoge el extraño vínculo que observo entre niños y árbol. Entonces caigo en la cuenta del simbolismo que rodea al susodicho. El árbol es sinónimo de vida. Ya había uno en el Jardín del Edén; en los cuentos y leyendas populares aparecen árboles padre y árboles madre; en la mitología griega, Dafne es transformada en árbol de laurel para escapar de Apolo; en la mitología de las selvas de Malasia, el dios creador convierte en árbol a la mitad de los seres humanos para resolver el problema de la superpoblación mundial; en Indonesia se planta un árbol frutal por cada niño que nace y según la tradición popular sus espíritus quedarán ligados para siempre; los maoríes y los papúas también unen la vida del recién nacido al árbol, y en las tribus del Cercano Oriente las mujeres jóvenes se tatúan la imagen de un árbol en el abdomen para propiciar la concepción. Los psicólogos estudian cómo los niños dibujan árboles y el resultado es tomado como indicativo de sus rasgos de personalidad. Y dicen que los enfermos ingresados en centros hospitalarios se recuperan antes si desde los ventanales de su habitación pueden ver árboles. Podríamos seguir…
No cabe duda de que la presencia del árbol y las zonas verdes en la ciudad ejercen un efecto balsámico para el alma o, en definitiva, para la salud psíquica. Es curioso, las personas construyen la ciudad y después, de algún modo, la ciudad construye a las personas, determinando su manera de pensar, sentir y actuar. De hecho, vivir en la ciudad constituye una categoría relevante y diferencial desde el punto de vista de la psicología, pues a la estructuración de la trama urbana están vinculados los procesos sociales, los estilos de vida y, en consecuencia, el desempeño individual.
Inmersa en mis reflexiones, con la atención extraviada durante un buen rato pero todavía con la mirada clavada en aquel dócil árbol, me centro nuevamente en él. Los niños van marchando a sus quehaceres, que los tienen, y muchos, aunque sean niños, y son arrancados a regañadientes del cobijo de aquel amigo inmóvil con el que han aprendido, de algún modo, a dialogar. Se van para volver a la vida a golpe de horario tras el breve paréntesis de su cita diaria con su singular compañero de juegos, con la certeza de de que allí estará también mañana. Si le han caído hojas lo tomarán por enfermo y jugarán a médicos, si le falta una ramita patrullarán el parque en su busca y si un nuevo brote nace, entonces jugarán a papás y mamás, porque a sus ojos su árbol es siempre distinto. Para ellos, como ocurre en la naturaleza, todo es así de simple y así de mágico al mismo tiempo.
Me pregunto quién decidió que precisamente este árbol fuera plantado aquí, y si se le ocurrió así, porque sí, o si lo hizo a conciencia, previendo el conmovedor espectáculo de que he sido testigo.
Compensar la desnaturalización con espacios verdes
Este hábitat natural del hombre civilizado, espacio de concentración de aspiraciones humanas, de esperanzas y utopías, ha creado un nuevo entorno para la vida humana y su irrupción ha supuesto una ruptura de las pautas de integración social aunque, paradójicamente, la urbe debería ser precisamente un espacio de sociabilidad. Algunos autores afirman que la gran ciudad reduce el impulso solidario como consecuencia del proceso activo de adaptación a las condiciones de sobrecarga informativa, que satura el sistema atencional del individuo. La densidad de usos y tareas, la heterogeneidad de usos y pobladores urbanos, la disminución del sentimiento de control sobre el espacio urbano, la pérdida de referencias simbólicas y de identidad, o la dificultad para establecer y estructurar redes sociales de apoyo, constituyen otros de los rasgos de la experiencia urbana. Aunque no todo es negativo en la urbe. Al respecto, el psiquiatra José Luis Rojas Marcos opina que “en las ciudades grandes la convivencia es más fácil, por ser éstas más abiertas y tolerantes, y gracias también al anonimato del que se goza en ellas, mientras que en las poblaciones pequeñas se toleran menos los cambios y la persona tiene la sensación de estar bajo vigilancia…”
En cualquier caso, para equilibrar esta balanza de desnaturalización, para reducir esa fatiga psicológica que supone la adaptación al tecnificado entorno urbano, contamos con una herramienta, digamos, compensatoria: los espacios verdes; con su correcta gestión, un espacio urbano de calidad dejaría de ser una utopía. Sobre este asunto, el profesor José Antonio Corraliza, del Departamento de Psicología Social y Metodología de la Universidad Autónoma de Madrid, propone el uso de los espacios libres urbanos como espacios restauradores que permitan “que el individuo se recupere de los excesivos costes que produce la satisfacción de las demandas producidas por el entorno urbano habitual y las actividades a él ligadas”, y subraya “la importancia psicológica que tiene el equipamiento de jardines, parques, plazas y, en general, espacios urbanos libres”.
Porque el paisaje urbano determina la experiencia emocional y social del urbanita, porque conforma nuestra identidad y porque la identificación con el lugar donde habitamos es elemento clave en el bienestar individual y colectivo, el diseño de las zonas verdes urbanas va a ser una cuestión de máxima relevancia en la redefinición de la ciudad. He aquí que el árbol cobra especial protagonismo pues, como afirma el profesor Fàbregas “es mucho más importante plantar poco y de calidad, tener en cuenta qué especies plantamos y en qué condiciones, porque eso hará que los árboles perduren a lo largo del tiempo y se conviertan así en elementos que caractericen nuestras ciudades”.
La influencia del diseño urbanístico, en especial de parques y jardines, en la cohesión social es también indiscutible; cuántas veces hemos visto jardines convertidos en guetos urbanos por haberse diseñado sin valorar su ubicación, ni los pequeños detalles de uso, ni si las dimensiones son las adecuadas, en definitiva sin pensar en quién lo usará, para qué o qué actividades se podrán realizar…
Sea como sea, la urbanización de la humanidad sólo se sostendrá humanizando las ciudades, equilibrando los espacios verdes de calidad con los espacios de cemento, y buscando el camino de vuelta al ágora…
DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD
“Los árboles pueden contribuir a la mejora del microclima urbano”
Entrevista a Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, Centro de Palma del Río. Miembro de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos
Mónica Daluz 15/05/2008
Es necesario optimizar el uso de los espacios verdes en la ciudad y resolver, al fin, todos los errores del pasado. Para ello basta con elegir bien las especies a plantar, seleccionar un terreno de calidad y dar a los árboles el espacio suficiente y necesario para crecer y desarrollarse. Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, habló con Interempresas acerca de los retos a los que se enfrentan las ciudades.
Eleuterio Calleja, Técnico-Coordinador del Departamento de Jardinería y Paisajismo del Ifapa.
¿Qué elementos deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar la introducción del árbol en una gran ciudad? ¿Y en una pequeña población?
En general, la característica más importante es la adecuada selección de las especies, atendiendo tanto a criterios de su adaptación al medio, como de su futuro desarrollo en relación con el espacio disponible para su ubicación.
Además, en una gran ciudad habría que elegir las especies en función de su mayor capacidad de depuración atmosférica, así como tender a la creación de corredores verdes, que conecten los diferentes espacios verdes entre sí y estos, a su vez, con el medio rural que las rodea.
En una pequeña población, en cambio, al no tener esos problemas medioambientales y de contaminación, se puede atender más al aspecto ornamental de la especie en cuestión.
¿Cómo ha evolucionado el papel o función de este elemento vivo en el diseño de las ciudades?
Cada vez más, el arbolado urbano necesita ser considerado como una estrategia en la reducción del impacto ambiental en la vida urbana. En este sentido, se están estudiando y proponiendo actualmente especies que sean capaces de absorber los contaminantes pesados atmosféricos y como sumideros del dióxido de carbono, como se está haciendo, por ejemplo, en la Universidad de Sevilla.
¿Cuáles son los errores más habituales que se cometen a la hora de introducir el árbol en el diseño urbano?
El tamaño inadecuado en relación al espacio donde se va a introducir, la mala adecuación del alcorque o espacio donde se va a desarrollar el sistema radicular, así como un mantenimiento deficiente o mal ejecutado.
¿Puede ponernos algún ejemplo de ciudades del mundo donde el elemento en cuestión, el árbol, esté especialmente bien integrado?
Berlín, Londres o Vitoria-Gasteiz.
Explíquenos cómo está integrado el árbol en su ciudad y cuál ha sido su evolución
La integración no ha sido exitosa… y aun se siguen ejecutando plantaciones con muchas deficiencias que hacen que el árbol no pueda desarrollase en plenitud.
A todo esto se le añade la aparición de nuevas plagas y enfermedades de difícil resolución.
¿Cree que el árbol podría ‘aprovecharse’ mejor para contribuir a la reducción de CO2 en el aire? ¿Cómo podrían llevarse a cabo estas mejoras?
Indudablemente, los árboles en las ciudades deberían aprovecharse para que fuesen sumideros de contaminantes atmosféricos y por su contribución a la mejora del microclima urbano. Para ello se deben buscar las especies más idóneas, profundizando en los estudios ya realizados, puesto que solo hay una relación muy limitada de especies.
¿Podría hacer una clasificación de las distintas características del “uso” del árbol en función de la zona geográfica a nivel estatal?
Es evidente que la zona geográfica va a condicionar dicho uso. Así, por ejemplo, en la zona norte, más húmeda, se buscan especies que dejen pasar la luz y tengan copas menos espesas o compactas. También, desde el punto de vista paisajístico, las coníferas se adaptan mejor a esa climatología y a la de la zona centro. En las zonas cálidas del sur y costa mediterránea, en cambio, interesa que los árboles posean una copa mas compacta y proporcionen sombra a las vías públicas. Además, aquí la bondad del clima permite la utilización de algunas especies exóticas, que se caracterizan por la belleza de su floración, como es el caso de las Jacarandas o las Tipuanas, y también de especies que son signo de identidad de algunas ciudades, como los naranjos de Córdoba y Sevilla, o la variedad de palmeras que, aunque mermadas por el ataque del famoso “picudo rojo”, son un referente sobre todo en las ciudades de playa.
¿Cómo valora los criterios que, en general, se siguen en la integración de árboles, parques y jardines en el diseño de las ciudades españolas?
Los criterios de integración de las áreas vedes no son todo lo correcto que deberían ser, porque tendría que haber mayor control en los pliegos de condiciones para la ejecución de obras y que el mantenimiento sea el adecuado, precisándose un aumento sustancial en las partidas económicas destinadas a estas áreas, por parte de las administraciones correspondientes. Además, se debe contar con personal cualificado y preparado desde el punto de vista profesional para que las áreas verdes estén en perfectas condiciones.
¿Cómo sería, para usted, el diseño urbanístico ideal?
El que tenga en cuenta los aspectos paisajísticos y que garantice a la población ciudades más habitables, creándose áreas verdes sostenibles que tengan una gestión y mantenimiento adecuados, buscándose la calidad en las mismas. La sostenibilidad no tiene que ser sinónimo de mayor coste económico sino al contrario, pues lo más caro no es más sostenible. También es indispensable generar nuevos espacios que incrementen la proporción de metros cuadrados de áreas verdes por habitante, para acercarnos a los países centroeuropeos que nos llevan mucha ventaja en estos temas.
Nota: También ha participado en esta entrevista el biólogo Antonio Galván.
DOSSIER EL ÁRBOL EN LA CIUDAD
“Barcelona es una ciudad que siempre ha apostado por tener árboles en sus calles”
Entrevista a Xavier Hernández, director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona
Mónica Daluz 15/05/2008
Cada vez más, las grandes ciudades están necesitadas de pulmones verdes que den un respiro al asfalto, ofreciendo espacios agradables y sugerentes a la vez que adecuados y pensados con criterios medioambientales. Xavier Hernández, Director de Espacios Verdes del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, nos explica cómo afronta la ciudad condal el diseño urbano respecto al árbol.
¿Qué elementos deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar la introducción del árbol en una gran ciudad? ¿Y en una pequeña población?
En cualquier caso, sea una gran ciudad o una pequeña población, la introducción del árbol será una aportación ambiental y ornamental muy importante, y deberá hacerse considerando que este elemento convivira con otros elementos urbanos. En este sentido se escogerá la especie en función de su desarrollo posterior: árbol de porte pequeño y distancia de plantación corta para calles estrechas, árbol de porte mediano y distancia de plantación media para calles medianas y árbol de porte grande y mayor distancia de plantación para vías amplias. La elección de las especies también se hará en función de su adaptación a la climatología y sus bajas necesidades de mantenimiento (bajo requerimiento hídrico, poca necesidad de poda, resistente a plagas…). Otro factor a tener en cuenta es la funcionalidad del lugar: si se requiere un espacio con sombra en verano y sol en invierno, por ejemplo, se escogerá una especie caduca, en los paseos marítimos suelen adaptarse bien las alineaciones de palmeras, y en lugares emblemáticos se puede optar por ejemplares singulares.
¿Cómo ha evolucionado el papel o función de este elemento vivo en el diseño de las ciudades?
Inicialmente el árbol era un elemento usado más bien con fines ornamentales, básicamente para minimizar los efectos de la construcción, para conseguir sombra…, pero cada vez se consideran más sus efectos ambientales en la retención de partículas contaminantes y la oxigenación del espacio. Un aspecto que ha evolucionado mucho se refiere a la participación ciudadana, ya que a través de peticiones o quejas, las preferencias de los habitantes también se tienen en cuenta en el diseño. Como ejemplo, la reducción de la plantación de especies con problemas de alergias, o la plantación de árboles en jardineras en calles estrechas.
¿Puede ponernos algún ejemplo de ciudades del mundo donde el elemento en cuestión, el árbol, esté especialmente bien integrado y por qué?
No es tan importante nombrarlas o numerarlas, sino valorar que cada vez son más las ciudades y municipios comprometidos con los árboles, destinando un presupuesto específico para su gestión, elaborando planes de mantenimiento, actualizando inventarios y desarrollando técnicas de gestión. Asimismo, tal como indica la Carta de Barcelona, firmada el 2 de junio de 1995 por la Asociación Española de Arboricultura, las Administraciones públicas trabajan estableciendo políticas, reglamentaciones, normativas y prácticas que garanticen las condiciones óptimas para la vida del árbol. En Barcelona, por ejemplo, en los últimos años las actuaciones que se llevan a cabo sobre el arbolado tienen como finalidad la mejora de la calidad en lugar de la cantidad.
Explíquenos cómo está integrado el árbol en la ciudad de Barcelona y cuál ha sido su evolución
La bibliografía histórica de la ciudad cita diversas alineaciones de árboles plantados en el Paseo de Gracia en 1826, que era la vía de entrada principal a la ciudad antigua. Pero fue a partir del derribo de las murallas, y en la redacción del proyecto de ‘Ensanche’ de Ildefons Cerdà, en el año 1854 cuando se contempla la plantación de árboles dispuestos en las aceras a una distancia de 8 metros. Desde el comienzo de las obras de urbanización del Ensanche, el plátano se impuso como árbol viario predominante y, posteriormente, en el crecimiento de la ciudad siempre se consideró la presencia de arbolado viario. Barcelona es por tanto una ciudad identificada por el emblematismo de sus árboles en las calles.
En la década de los setenta, la ciudad contaba con más de 70.000 ejemplares viarios, que se han duplicado hasta la actualidad, con más de 150.000 unidades.
Hoy, una parte importante del arbolado viario la constituyen los árboles adultos plantados hace muchos años en unas condiciones urbanas y ambientales mucho más favorables que las actuales, pero que fueron sometidos a un tratamiento de control basado en podas drásticas que les han provocado heridas y debilitamiento. Los árboles actuales se plantan en condiciones más desfavorables (suelos menos permeables, más contaminación, más densidad de edificación) pero con unos criterios de plantación y mantenimiento más respetuosos con la biología del árbol.
El Plan de Gestión del arbolado viario de la ciudad de Barcelona contempla aspectos de mantenimiento (análisis visual, plantaciones, poda, riego, control de plagas, limpieza de alcorques), aspectos relacionados con la protección del verde (catalogación de árboles de interés singular, control y recuperación de árboles afectados por obras, control de nuevas plantaciones, y cumplimiento de las ordenanzas municipales) y aspectos de prevención de riesgos, seguridad y salud.
En los diez grandes objetivos de la Agenda 21 de Barcelona hay muchos aspectos vinculados con el verde urbano en general y con el arbolado en particular. Esto significa que en los últimos años se ha realizado un importante esfuerzo para racionalizar el consumo de agua, regando los árboles viarios siempre con agua freática, usando especies vegetales mejor adaptadas a las condiciones locales, aplicando medidas fitosanitarias con un mínimo impacto para el medio y potenciando el aumento de biodiversidad vegetal en la ciudad.
Parques y Jardines de Barcelona dispone desde el año 2001 de la certificación ISO 14001 del Sistema de Gestión Medioambiental en el ámbito de gestión y mantenimiento de las zonas verdes públicas y del arbolado.
¿Cree que el árbol podría ‘aprovecharse’ mejor para contribuir a la reducción de CO2 en el aire o bien como un elemento más en la edificación biosostenible en las urbes? ¿Cómo podrían llevarse a cabo estas mejoras?
Es evidente que deben aprovecharse todas las ventajas ambientales. Tanto las Administraciones e Instituciones públicas como las Universidades y centros de investigación deben sumar esfuerzos para desarrollar proyectos que contribuyan a mejorar esta aportación ambiental del árbol. Recientemente, por ejemplo, la Universidad de Sevilla ha publicado un estudio que destaca cómo los árboles captan el CO2 de miles de vehículos y subraya además cuáles son las especies arbóreas que más cantidad absorben.
Respecto a la edificación biosostenible en las urbes, se están desarrollando programas de certificación de edificios que evalúan y orientan a la vez a los arquitectos e ingenieros sobre cuestiones de ahorro de recursos ambientales. Uno de los más importantes es el LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), aunque existen otros como BREEAM o el Golden Globes. Su objetivo es producir edificios que ahorren recursos, reduzcan costes y emisiones en su funcionamiento, reduzcan el calentamiento climático, mejoren la duración y el valor de mercado de los edificios, no dañen la capa de ozono, protejan la salud de los ocupantes, y mejoren la productividad de los trabajadores. Para conseguir estos objetivos, el papel del árbol y de la vegetación en las fachadas, cubiertas y jardines juega un destacado papel.
DOSSIERHORMIGÓN PREFABRICADO Entrevista a Gemma Muñoz Soria, arquitecta técnica por la EPSEBy arquitecta por la ESTSAV, de la UPC; José Jurado Egea, profesor de la Escuela Superior de Arte y Arquitectura, de la Universidad Europea de Madrid, y Julián Martín de Eugenio Cid, secretario general de Andece.
Hijo biológico de la ingeniería, el hormigón prefabricado ha sido adoptado por la arquitectura y la construcción. Su irrupción supuso una revolución que marcó el inicio del desarrollo de la red de carreteras, seña de identidad del primer mundo, y resolvió las limitaciones que hasta el momento suponía acometer obras de ingeniería civil de envergadura; el ladrillo del ingeniero, lo llaman. Puentes, autopistas, diques, presas… La industrialización del hormigón, así como el desarrollo de nuevas técnicas constructivas, han contribuido a transformar nuestra sociedad. En este reportaje analizamos la penetración de este recurso constructivo en el sector residencial; la prefabricación optimiza los resultados y reduce los tiempos de ejecución, pero aún resulta cara y, a la larga, amenaza con la homogeneización paisajística. Nuestros entrevistados nos hablan de la cara y la cruz de la fabricación seriada. ¿Llegó la hora del despegue? En España, país de ladrillo por excelencia, prevalece la construcción tradicional y aunque hace algunos años se viene anunciando el arranque de la construcción prefabricada en el sector residencial, éste no acaba de llegar. No en vano, los materiales y técnicas constructivas utilizados de manera mayoritaria en cada lugar vienen dados por las condiciones climatológicas y los recursos propios de la zona, incorporándose a su tradición e idiosincrasia. Mónica Daluz / pdf
La industrialización del hormigón ha permitido avanzar de forma imparable en el campo de la construcción en obra pública y la edificación civil
Hormigón prefabricado, el sello de nuestro mundo
Mónica Daluz 12/11/2008
Hijo biológico de la ingeniería, el hormigón prefabricado ha sido adoptado por la arquitectura y la construcción. Su irrupción supuso una revolución que marcó el inicio del desarrollo de la red de carreteras, seña de identidad del primer mundo, y resolvió las limitaciones que hasta el momento suponía acometer obras de ingeniería civil de envergadura; el ladrillo del ingeniero, lo llaman. Puentes, autopistas, diques, presas… La industrialización del hormigón, así como el desarrollo de nuevas técnicas constructivas, han contribuido a transformar nuestra sociedad. En este reportaje analizamos la penetración de este recurso constructivo en el sector residencial; la prefabricación optimiza los resultados y reduce los tiempos de ejecución, pero aún resulta cara y, a la larga, amenaza con la homogeneización paisajística. Nuestros entrevistados nos hablan de la cara y la cruz de la fabricación seriada.
La Expo de Zaragoza es un ejemplo de ejecución en tiempo récord gracias al uso del hormigón prefabricado.
¿Llegó la hora del despegue?
En España, país de ladrillo por excelencia, prevalece la construcción tradicional y aunque hace algunos años se viene anunciando el arranque de la construcción prefabricada en el sector residencial, éste no acaba de llegar. No en vano, los materiales y técnicas constructivas utilizados de manera mayoritaria en cada lugar vienen dados por las condiciones climatológicas y los recursos propios de la zona, incorporándose a su tradición e idiosincrasia.
Nuestro país comparte con otros países mediterráneos, calurosos y soleados, como Grecia, Italia, Marruecos o Francia -en la zona sur- la predominancia de la fábrica (como se denomina en términos técnicos a la cerámica), un material barato y utilizado desde hace mucho tiempo por su forma de cocción por calor.
En el norte de Europa, la fábrica ha sido una alternativa imposible debido a los problemas de humedad y al ciclo hielo-deshielo, que rompe la cerámica. El hormigón tampoco resultaba ser un buen material, a causa de las intensas lluvias, así que la llegada del hormigón prefabricado, allá por los años 50, constituyó una solución muy práctica, que permitía construir con independencia de la climatología.
En EE UU, por su parte, siempre se ha construido en acero, por la misma razón que nosotros construimos con hormigón in situ, su bajísimo coste, de modo que en Norteamérica (como ocurre también en Sudamérica, donde ni siquiera existe tradición de construcción en hormigón in situ) el prefabricado no logra abrirse paso. En Japón, en cambio, si años atrás la madera constituía uno de los materiales más utilizados, hoy, el minimalismo ha llevado a que se construya en hormigón.
Pero ¿cuáles son, aquí y ahora, las perspectivas del sector del prefabricado de hormigón? En plena crisis de la construcción, todo apunta a que la venta de estructuras prefabricadas no se verá demasiado afectada por el descenso de la actividad ya que el grueso de la producción de este material se vende al sector público, que seguirá construyendo. Es, además, un momento de oportunidad para el sector del prefabricado, que si sabe jugar bien sus fichas, proponiendo soluciones innovadoras, esto es, que funcionen y sean rentables, puede entrar en una rueda de demanda que permita reducir costes y bajar precios a corto plazo. De este modo se abonaría el terreno para que cuando se vuelva a construir se intente entrar en el sector residencial privado. Y es que en tiempo de crisis, quien se arriesga con una estrategia de acción, innovación e implantación, avanzará puestos en la línea de salida y se hallará mejor posicionado para competir cuando el motor del complejo engranaje de la actividad económica vuelva a ponerse en marcha.
Una historia cargada de dificultades
España es país de tradición hormigonera y los prefabricados constituyen un complejísimo sector, siendo materia prima de innumerables y dispares productos: pavimentación, cubiertas y tejados, elementos estructurales, saneamiento y obras hidráulicas, servicios eléctricos, elementos ornamentales y, en edificación, vivienda prefabricada y edificación modular. En concreto, y según la Asociación Nacional de Prefabricados y Derivados del Cemento, Andece, el peso por grupos de producto es el que sigue: grandes prefabricados para edificación y obra pública, 32 por ciento; pavimentación y urbanismo, 21 por ciento; drenaje y saneamiento, 10 por ciento, y cerramientos, forjados, estructuras ligeras y servicios, 37 por ciento.
Para hablar de los inicios de los prefabricados de hormigón debemos remontarnos un siglo atrás, cuando las piezas se fabricaban a pie de obra o, como nos cuenta el secretario general de Andece, Julián Martín de Eugenio, “en talleres de prefabricación, o en pequeñas instalaciones fabriles muy poco tecnificadas.”
Splash, que representa una gota de agua impactando en una superficie, es una escultura de 21 m de altura diseñada por Program Collective y desarrollada mediante fluidos y dinámicas por Pere Gifre para la Exposición Internacional de Zaragoza de 2008. La escultura está formada por 135 piezas distintas que se sujetan mediante cables a la parte superior del edificio Torre del Agua.
Hoy, los talleres a pie de obra siguen existiendo, pero ligados a ciertos elementos de complejo transporte, y por lo que respecta a las fábricas, nuestro interlocutor comenta que éstas “han experimentado un gran desarrollo, no sólo en la cantidad de productos que ofrecen al mercado, sino también, en los procesos de control de calidad, hasta alcanzar los niveles actuales de gran fiabilidad.” A pesar de que hoy “la industria española -prosigue nuestro interlocutor- es una de las punteras en el mundo, dado que los fabricantes han ido incorporando la maquinaria y tecnologías más actuales, existen algunas diferencias con países de nuestro entorno basadas, fundamentalmente, en la climatología y en la ‘cultura’ de construcción. En países más fríos, sólo es posible construir durante una serie de meses, por lo que las soluciones prefabricadas de calidad son las que permiten resolver las necesidades de la construcción. En España generalmente se puede construir durante todo el año, siendo otras las ventajas que los prefabricados ofrecen”, concluye De Eugenio.
El prefabricado de hormigón: la opción de futuro
El de los prefabricados es, en la actualidad, un mercado atomizado, con infinidad de pequeños talleres y fábricas, con un producto pesado como protagonista, con escaso valor añadido, y que en demasiadas ocasiones ve cómo los costes del transporte merman los escasos márgenes con los que trabajan las plantas productivas, situación que se trata de compensar con grandes volúmenes.
Entre hormigones
No se trató de una innovación cualquiera. La posibilidad de transportar el hormigón una vez fraguado constituyó la solución a los problemas y limitaciones que suponía un uso ligado a su realización en obra. Las condiciones climatológicas dejaron de ser un condicionante en su puesta en obra, los moldes se podían colocar en la posición más cómoda para el vertido, y el control sobre la materia prima permitía nuevas formas de curado. La fabricación previa permitió también disminuir los plazos de ejecución y el abaratamiento del proceso. Nacido en el seno de la ingeniería, de la tecnología constructiva de los puentes, pronto encontró utilidad en la edificación, aportando soluciones a los grades vanos (huecos en muros). Pero, ¿qué ventajas tiene el hormigón prefabricado frente al hormigón armado? En primer lugar, el hormigón prefabricado, que podemos definir como el material producido por la industria en forma de elementos acabados, por su forma de producción presenta un incremento de las magnitudes de todas las características físicas del hormigón armado: resistencia, tanto mecánica como a la corrosión; adherencia o acabado de la superficie, por poner tan solo algunos ejemplos. A la mejora de las propiedades resistentes, del acabado y la fiabilidad, se unió una nueva tecnología; llegaba el pretensado y, con él, se superaba la limitación del hormigón armado, la figuración. Fue entonces cuando se abrió la puerta a la entrada de nuevos materiales, como hormigones y aceros de alta resistencia. Además, el hormigón prefabricado en piezas lineales pretensadas elevaría los rangos de longitudes del hormigón armado, permitiendo naves de vigas con unas luces hasta entonces sólo posibles en acero. Otro de los condicionantes del hormigón prefabricado es su discontinuidad, que fue superada por la incorporación de una nueva técnica, el postensado como sistema de unión.
En cualquier caso, la historia del hormigón prefabricado es, sin duda, una historia de innovación. Sin embargo, muchos profesionales del mundo de la ingeniería y, sobre todo, de la arquitectura, critican que la técnica de la prefabricación ha perdido el potencial renovador con que nació y aducen que la industria ha buscado un sistema mecano, reduciendo la oferta a unas pocas piezas que llevan a que hoy se asocie prefabricación con diseños simples. Además, la asociación de ideas todavía juega en contra de los prefabricados de hormigón, que irrumpieron en España en los años 60 y cuya presencia iba ligada a una baja calidad.
En la práctica, y dejando al margen el debate de la innovación, para los partidarios de la construcción prefabricada uno de los ingredientes más importantes que ésta aporta es eliminar el elemento ‘incertidumbre’, tradicionalmente asociado al hormigón armado, al entrar en escena variables propias de la fabricación industrial como son el control de calidad y la precisión del producto final; la construcción en seco simplifica el proceso y, además, reduce la necesidad de especialistas en obra.
Lo cierto es que hoy por hoy en la obra residencial se construye de forma tradicional y, aunque desde el punto de vista técnico está todo resuelto para adoptar el prefabricado, en materia de costes, en muchos casos no resulta tan competitivo como los elementos tradicionales; el abaratamiento sólo llegará de la mano de la masificación, de la repetición. Sin embargo, el viento sopla a favor del prefabricado teniendo en cuenta que la mano de obra es cada vez más cara, así como las medidas de seguridad, al alza en exigencia y rigurosidad. En este sentido el arquitecto y profesor de Construcción de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, José María González Barroso, ha venido reiterando en diversas declaraciones que “hoy en día el modelo de la construcción convencional muestra claros síntomas de obsolescencia” y afirma con contundencia que “la construcción convencional no puede afrontar la creciente demanda de calidad en la construcción y la adecuación técnica y productiva que requiere, debido a las posibilidades que ofrece el sector actual. Es por eso necesaria una mayor industrialización de los procesos constructivos por la vía de la racionalización, mecanización y automatización de los sistemas y técnicas constructivas. Sin embargo, la construcción industrializada no es una realidad perfectamente acabada, ya que, la reducción de tiempo y costes de ejecución en la obra, y la mejor calidad de la construcción no son siempre reales. Las técnicas y sistemas industrializados son muy diversos y aun hay que perfeccionarlos y ponerlos a punto, para poder dar una mayor credibilidad material a este modelo constructivo”.
Repensar la construcción implica necesariamente introducir un elemento en el tablero de juego: las exigencias medioambientales. Al respecto González afirma que “es necesario que la construcción industrializada sea más ambientalmente sostenible que la convencional, de otra manera no sería ninguna alternativa de futuro. Habrá que tener en cuenta la eficiencia en el uso de recursos materiales, las posibilidades de reciclaje y la reducción de residuos producidos en la obra”. Al hilo de este extremo De Eugenio manifiesta que “en el sector hoy empleamos productos naturales, mejorados en sus prestaciones, y perfectamente reciclables; distintos estudios independientes ponen de manifiesto el ahorro energético que supone la construcción con prefabricados de hormigón”.
Ahí van algunos ejemplos que dan fe del largo recorrido del hormigón prefabricado, que abre las puertas, con sus posibilidades infinitas, a hacer realidad cualquier forma, textura, acabado y prestación imaginables. Al grado de calidad de los materiales se une la sofisticación de las técnicas que rodean el mundo del prefabricado, como la medición y el calibrado de piezas con rayo láser para obtener el tamaño exacto. El material en sí brinda al mercado altas resistencias que permiten reducir notablemente las secciones resistentes, mejorar la durabilidad y acometer objetivos estructurales singulares. La industria ha venido desarrollando encofrados modulares para otorgarles facilidad de manejo, rápida recuperación del material, medidas especiales y múltiples accesorios que permitan estanqueidad y acabados mejorados. Hoy es posible lograr acabados óptimos gracias a los encofrados desechables, habitualmente de materiales económicos como el poliestileno expandido, o encofrados refinados, bien lisos o texturados.
La prefabricación ofrece productos singulares como el hormigón translúcido, un verdadero contrapunto a la opacidad clásica de este material, que permite el paso de un cierto grado de luz de una cara del hormigón a la otra mediante la incorporación de fibras ópticas ordenadas perpendicularmente. Otro ejemplo de nuevos desarrollos es el hormigón ligero y aislante. Éste presenta una reducción del peso específico del 20 al 60 por ciento, alcanzada por medio de áridos ligeros y por oclusión de aire en la masa, lo que, a su vez, reduce la conductividad térmica y confiere al hormigón propiedades aislantes.
Puente Rama VIII, en Bangkok, Tailandia. Situado sobre el río Chao Phraya, en el centro de la ciudad, fue construido entre 1998 y 2002 en memoria del rey Rama VIII. Su longitud total es de 475 metros y la altura de la torre, de 160 metros.