
Entrevistas a Karlos Arguiñano y Sergi Arola, cocineros.
España vive un boom de la cocina; no hay más que ver la cantidad de programas televisivos dedicados a las artes culinarias. Las cocinas definen y representan estilos de vida, algo así como “dime qué cocina tienes y te diré cómo eres…” La estancia más viva del hogar, preñada de estímulos sensoriales, en su impetuoso palpitar, ha transformado su razón de ser y hoy cocinar se ha convertido en una tarea placentera, relajante unas veces, divertida otras, y cada vez más agradecida. Incluye entrevista a Karlos Arguiñano y Sergi Arola. Buen provecho.
Sí, son muchas las marcas de PAE en el mercado, pero hoy la diversidad de exigencias del consumidor hace posible absorber todo tipo de propuestas. Sin embargo, el valor añadido constituye un requerimiento imprescindible en el nuevo escenario. Repasemos, uno a uno, los elementos más apreciados por el consumidor.
Funcionalidad. Que un electrodoméstico acometa su función de manera óptima, es algo que al aparato se le presupone, así que el usuario valora detalles adicionales con modelos dos en uno y hasta tres en uno, o con elementos que optimicen su almacenaje, como freidoras desmontables o sandwicheras que se guardan en posición vertical, son algunos ejemplos.
Rapidez. Motores y resistencias potentes que minimicen el tiempo dedicado a las tareas de la cocina del día a día.
Tecnología. Pantallas digitales, temporizadores y demás elementos tecnológicos ayudan a añadir valor a estos productos que además de optimizar funcionalidad los acerca al concepto de gadget tecnológico, lo cual incrementa su atractivo tanto para consumo personal como para regalar.
Limpieza. Tal vez a usted, amigo comerciante, le parezca secundario el asunto, pero, seamos realistas: es fundamental que los aparatos se puedan desmontar y lavar en el lavavajillas.
Durabilidad. Para muchos consumidores este elemento es el que da la medida de la calidad de un producto, así que, para fidelizar una marca son imprescindibles aparatos capaces de resistir el paso del tiempo y al uso intensivo, y funcionar siempre como el primer día.
Diseño. Robustos y de aspecto profesional o de líneas simples y puras, pero siempre al servicio de la funcionalidad. En materiales, el acero inoxidable sigue siendo el rey.
Seguridad. Tanto para los momentos en los que organizamos una sesión de cocina en familia y dejamos que los peques se ensucien y disfruten de las texturas, los olores, los sabores y los colores de nuestra fuente de vida, los alimentos; como para cuando los requerimientos laborales dejan a niños y PAEs a solas frente a frente en la cocina, la seguridad se convierte en requisito imprescindible para meriendas sin incidentes. En este punto los fabricantes se esmeran con ahínco. Lo verán en el escaparate de productos de las páginas que siguen.
Facilidad y practicidad. Pasó la era de los botones y las funciones sin fin. El usuario busca modelos de fácil uso, sin complicaciones, que den respuesta a su particular manera de utilizar el aparato. Mónica Daluz / pdf
