Un año más, los ciudadanos del mundo rico nos disponemos a desparramarnos a lo largo y ancho del globo terráqueo con el firme propósito de pasarlo bien y, por supuesto, de inmortalizar cada minuto de placer. Los preparativos para el verano’06 ya han comenzado, y las gentes se lanzan a la compra del bañador, el protector solar y, cómo no, la cámara de fotos.
No comprarán un bañador cualquiera. Buscarán el más cómodo, el más versátil, el más resistente y el que más y mejor disimule las imperfecciones corporales. Tampoco nos conformaremos con la crema solar más “tirada” del bazar de flotadores y chanclas de la esquina; acudiremos a la farmacia más próxima y escudriñaremos, palabra por palabra, la lista de componentes químicos, por si encontramos el nombre de alguna planta, lo cual será definitivo para decantarnos por uno o por otro, porque nuestra piel lo vale… ¿Y en fotografía? ¿También queremos lo mejor?
Mercado, la hora del relevo
En general, el mercado sigue creciendo, y según cifras de IDC durante 2005 se vendieron aproximadamente 27 millones de unidades de cámaras digitales en toda Europa Occidental, lo que supuso un crecimiento del 8,2 por ciento respecto al año anterior. Pero el mercado nacional está a punto de colgar el cartel de “completo”. Según todos los pronósticos, los crecimientos del 300% que hemos visto desde el año 2002 no volverán a producirse. En este sentido, el jefe de Marketing de la División de Consumo de Olympus, Roger Doñate, comenta que “el crecimiento del mercado en volumen está parado, aunque se mantiene el precio medio”.
El volumen mundial de ventas para 2006, según la consultora InfoTrends, será de 89 millones de cámaras digitales, lo que supondrá un aumento del 15%. Más optimista es la firma de investigación de mercado IDC, que pronostica una cifra de ventas para este año, de 94 millones de unidades. Por lo menos hasta 2008, la demanda seguirá firme, ejercicio en el que se prevé que se vendan 111 millones de cámaras digitales, según IDC. Pero los mercados norteamericano y de Europa occidental han alcanzado su punto de saturación: el 60% de las personas de los mercados más ricos ya tienen una cámara digital. Europa oriental, América Latina y, sobre todo, los mercados asiáticos recogerán el testigo de la demanda, que en 2010 acapararán, previsiblemente, el 40% de las ventas.
El último informe de IDC apunta como responsable de la rápida saturación del mercado al sector fabril, por centrarse en productos de altas prestaciones, estrategia que ha redundado en una fulminante sustitución de las cámaras químicas. A pesar de ello, en los hogares aún caben más cámaras. Para Pedro Navarrete, director general de Sony España, «hemos pasado de una cámara por hogar a una cámara por persona». Mónica Daluz / pdf

