
Entrevista a Enric Marín, secretario general de Comunicación de la Generalitat de Catalunya.
La primera vez que oí hablar de la televisión digital terrestre fue a mediados de los 90, y mi primera entrevista sobre el particular fue a uno de los personajes que más admiro en este sector, por su lucidez e inteligencia, una de aquellas personas que ven con claridad lo que depara el futuro, tanto en lo tecnológico como en sus implicaciones sociales y de mercado, Domingo Jaumandreu, hoy presidente de Sony Europa, y en ese momento de Sony España. En aquella charla anunció la muerte de la gama marrón, tal y como la entendíamos en aquel tiempo, y el nacimiento de lo que él llamó la “gama plata”; el proceso de convergencia tecnológica había comenzado. La fusión entre lo analógico y lo digital fue imparable desde entonces y hoy parece que, de algún modo, el círculo se está cerrando. Por supuesto, el proceso no termina aquí pero, sin duda, la culminación de una televisión con una cobertura del 100% y gratuita, en digital, marcará un hito en la historia de la tecnología en nuestro país.
Aunque lo cierto es que estamos viviendo la llegada de la TDT de un modo diferente a como lo hemos hecho con la introducción de otras tecnologías, que suelen entrar a ritmo -y a voluntad- del mercado, es decir, del libre y no siempre previsible comportamiento del consumidor; y es que se nos hace extraño que nos regulen el ocio a golpe de decreto y que haya, como aquel que dice, un día “D”, y una hora “H” para que nos apaguen lo analógico. Pero es que la televisión es la más poderosa herramienta de comunicación; ya saben el dicho: “si no sale en televisión, no existe”, y, si es por el interés general, bien vale un empujón, aunque éste venga desde “arriba”…
Y mientras las partes implicadas buscan la manera de diseñar un nuevo modelo de negocio, las audiencias, sobre las que se van a buscar fórmulas de aproximación adaptadas al nuevo panorama que la también nueva tecnología va a posibilitar, esperan a que con la llegada de la TDT y -no lo olvidemos- del resto de sistemas de televisión digital, el televisor se convierta en la puerta de entrada masiva a la Sociedad del Conocimiento. Las tecnologías están ahí, brindándonos más y más oportunidades de construir un mundo, se supone que, mejor, pero son los políticos quienes mueven los hilos de esta marioneta; así que la pregunta es: la TDT ¿nos hará más libres? Está por ver. Mónica Daluz / pdf
