El hombre del siglo XXI, mucho más que músculos

El hombre del siglo XXI
CUIDARSE

Entrevistas a Álvaro Rodríguez, director del Departamento de Psicología Social de la Universidad de Barcelona; Dr. Francisco Javier Ruiz, urólogo; Dr. Jorge Planas, Dirección Médica de Cirugía Plástica y Estética de la Clínica Planas; Dr. Roberto Martínez, especialista en medicina deportiva del centro de fitness DYR de Barcelona, y Nacho Duato, bailarín y modelo.

Esta sección se hace eco de los nuevos valores del ser humano en relación al cuidado del cuerpo. Estética y salud se funden y ambas cobran una importancia como nunca tuvieran. Una sección que hemos querido inaugura precisamente coincidiendo con nuestro número dedicado al hombre.
Queremos rendir homenaje al nuevo hombre; si el siglo XX ha significado tanto para los derechos de la mujer, los albores del nuevo milenio están trayendo grandes cambios en la actitud de los hombres frente al elemento estético y también una nueva interpretación de las prioridades, más coincidentes entre ambos sexos. Entre hombres y mujeres existe cada vez mayor igualdad, y por ello mayor desinhibición; ya no hay que demostrar nada excepto, nosotras nuestra feminidad, y ellos su masculinidad…
EL CENTRO DEL UNIVERSO
L
a época de las certezas ha concluido. Unos estudios universitarios no son ya sinónimo de “vida asegurada”, la familia es menos estable, aumentan los divorcios, la movilidad laboral el mayor; convergen, en definitiva, factores que han llevado a las sociedades rica -descarto deliberadamente el término “civilizadas”- a la reedificación de su sistema de valores, más centrado en lo personal, más individualista, quizá para tratar de dar sentido a vidas, generalmente, bastante agitadas…
Cada vez más, el hombre debe hacer un proyecto de vida para sí mismo. El individuo percibe que depende exclusivamente de sí mismo, lo que nos lleva a tratar de impedir nuestro envejecimiento.
El cuerpo se convierte en el centro de nuestro universo particular y en los últimos años hemos asistido a un verdadero estallido de servicios dirigidos a mejorar nuestro cuerpo, tanto en el aspecto estético como en el de la salud, dos conceptos a veces difíciles de separar. En este sentido, en demasiadas ocasiones las ofertas estéticas se apoyan sin fundamento en el elemento salud. Mónica Daluz /
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CUIDARSE

El hombre del siglo XXI, mucho más que músculos

ESTA SECCIÓN SE HACE ECO DE LOS NUEVOS VALORES DEL SER HUMANO EN RELACIÓN AL CUIDADO DEL CUERPO. ESTÉTICA Y SALUD SE FUNDEN Y AMBAS COBRAN UNA IMPORTANCIA COMO NUNCA TUVIERAN. UNA SECCIÓN QUE HEMOS QUERIDO INAUGURAR PRECISAMENTE COINCIDIENDO CON NUESTRO NÚMERO DEDICADO AL HOMBRE. QUEREMOS RENDIR HOMENAJE AL NUEVO HOMBRE; SI EL SIGLO XX HA SIGNIFICADO TANTO PARA LOS DERECHOS DE LA MUJER, LOS ALBORES DEL NUEVO MILENIO ESTÁN TRAYENDO GRANDES CAMBIOS EN LA ACTITUD DE LOS HOMBRES FRENTE AL ELEMENTO ESTÉTICO Y TAMBIÉN UNA NUEVA INTERPRETACIÓN DE LAS PRIORIDADES, MÁS COINCIDENTES ENTRE AMBOS SEXOS. ENTRE HOMBRES Y MUJERES EXISTE CADA VEZ MAYOR IGUALDAD, Y POR ELLO MAYOR DESINHIBICIÓN; YA NO HAY QUE DEMOSTRAR NADA EXCEPTO, NOSOTRAS NUESTRA FEMINIDAD, Y ELLOS SU MASCULINIDAD…

MÓNICA DALUZ

El centro del universo particular

La época de las certezas ha concluido. Unos estudios universitarios no son ya sinónimo de “vida asegurada”, la familia es menos estable, aumentan los divorcios, la movilidad laboral es mayor; convergen, en definitiva, factores que han llevado a las sociedades ricas -descarto deliberadamente el término “civilizadas”- a la reedificación de su sistema de valores, más centrado en lo personal, más individualista, quizá para tratar de dar sentido a vidas generalmente, bastante agitadas… Cada vez más, el hombre debe hacer un proyecto de vida para sí mismo. El individuo percibe que depende exclusivamente de sí mismo, lo que nos lleva a tratar de impedir nuestro envejecimiento. El cuerpo se convierte en el centro de nuestro universo particular y en los últimos años hemos asistido a un verdadero estallido de servicios dirigidos a mejorar nuestro cuerpo, tanto en el aspecto estético como en el de la salud, dos conceptos a veces difíciles de separar. En este sentido, en demasiadas ocasiones las ofertas estéticas se apoyan sin fundamento en el elemento salud.

El egocentrismo de nuestros días tiene, sin embargo, matices diferentes al de la época de los yuppies; consiste en algo más profundo e íntimo, en el bienestar del cuerpo y del espíritu a través de las emociones, y así vemos proliferar todo tipo de terapias de relajamiento, así como revistas sobre el bienestar del cuerpo y la mente, o el consumo de productos dietéticos, de cultivo biológico, etc. El hombre ha entrado de lleno en el mundo de la estética, antes parcela exclusiva de la mujer. La presión social le incita a consumir los productos que adaptarán su aspecto a los estándares sociales establecidos y que lo harán, también a él, objeto de deseo. Operaciones de cirugía estética, gimnasios, balnearios, centros de rayos U.V.A., masajes, o el consumo de productos antioxidantes para retrasar el envejecimiento de las células, están a la orden del día entre los hombres. Existimos y comunicamos a través de nuestro cuerpo que se convierte en nuestro principal interés.

Lo que más les preocupa

CYL ha sondeado la opinión de hombres de diferentes edades y profesiones, y ha entrevistado a expertos en diversas especialidades para conocer mejor al hombre de la primera década del milenio. Una de las primeras conclusiones que arrojan los datos obtenidos se refieren a la cada vez mayor convergencia de los intereses masculinos y femeninos y al cambio en la escala de valores del hombre, que se humaniza y se centra en el campo de lo afectivo, muy por delante de las aspiraciones materiales. La familia, el amor y la amistad son los intereses más citados. Lo individual es sin duda más importante para el hombre de hoy que el compromiso político o religioso. Sin embargo, en lo social, se detecta un creciente sentimiento de responsabilidad ante las desigualdades del planeta que nos lleva a pensar que ante la globalización, la respuesta está siendo la solidaridad.

La transformación de los valores ha venido a darse en la dirección de la igualdad entre los sexos y cada vez más las preocupaciones, afanes y ambiciones son más compartidas, así como las tareas del hogar o el cuidado de los hijos.

En el ámbito de la salud, el motivo de preocupación más citado es tener una enfermedad incurable, probablemente causado por el aumento de la incidencia de cáncer en los últimos años, especialmente el de próstata. La salud es la primera prioridad. Por lo que respecta a la estética, es la caída del cabello el elemento que produce en el hombre mayor ansiedad, (en ocasiones se originan situaciones de verdadera angustia) así como el sobrepeso.

A diferencia de la mujer, las arrugas preocupan al hombre moderadamente.

En el campo laboral los sujetos que han colaborado en nuestra encuesta sitúan este elemento como uno de los más importantes pero, a diferencia de otras épocas, la realización -satisfacción con el trabajo realizado- y el prestigio profesional son más citados que la remuneración. La pérdida del puesto de trabajo tampoco ha sido mencionada, probablemente debido a la situación coyuntural que vive el país.

En los asuntos económicos preocupa más el futuro que el presente y se aspira a la estabilidad. En el aspecto familiar también se busca la estabilidad y se manifiesta la necesidad de sentir que la familia es un lugar seguro donde poder recurrir. Por otro lado, la educación de los hijos es la principal preocupación ante la incerteza de un futuro demasiado virtual… y la aspiración: legarles un mundo mejor.

Entrevista al Profesor Álvaro Rodríguez, Director del Departamento de Psicología Social de la Universidad de Barcelona

¿Cómo explica los cambios en la actitud del hombre frente al elemento estético? ¿Se ha despojado de su vergüenza habitual a cuidar su apariencia?

A.R. Todavía no se ha despojado del todo de esa vergüenza, lo que sí hay es una tendencia social al culto al cuerpo. En las sociedades avanzadas surgen modelos sociales a imitar que nos transmiten los medios de comunicación; el estereotipo de hombre en las últimas décadas ha ido configurándose con una mayor preocupación del propio cuerpo. Como cada vez más el perfil del hombre y la mujer, socialmente hablando, tiende a unirse, también es igual la preocupación por la estética, la salud y por estar en forma.

¿Con qué ideal se identifican los hombres?

A.R. Yo creo que no hay un estereotipo. Los medios de comunicación, el cine y la televisión, que son los grandes creadores de imagen, tienden a marcar una tipología: hace 5 años marcaban una y ahora marcan otra, pero los hombres son los mismos y el hombre no cambia tanto. El cambio de estas tendencias y modas responde a los intereses de la industria para poder sacar más productos al mercado y que haya más posibilidades de vender el nuevo producto. En el lavado de un hombre antes había 5 tarros y ahora hay 15 porque el mercado cada vez especializa más el producto.

Valores más humanos

¿Hacia dónde se dirige el hombre del mañana, en cuanto a valores y expectativas de realización?

A.R. El hombre del mañana está cambiando sus valores en la línea de la defensa del ser humano y de los derechos fundamentales del individuo. La solidaridad hacia el tercer mundo va a ir en aumento y los valores humanos propiamente dichos de respeto y de ayuda a que las desigualdades tan inmensas que hay en el mundo vayan desapareciendo. Los movimientos sociales que hoy están presionando a la sociedad por la vía del ecologismo y la defensa de los derechos humanos, son los que van marcando la pauta.

La alopecia

Las causas que determinan la caída del cabello se deben, principalmente, a factores genéticos y hormonales, responsables del 90% de las alopecias, pero también puede causarla el estrés, las quemaduras y algunas enfermedades internas. A pesar de todo, la calvicie no se considera una enfermedad. Tampoco es un problema meramente estético ya que trasciende este aspecto y repercute en el bienestar personal. El cabello es un componente esencial de la propia imagen y su pérdida puede alterar la desenvoltura personal y la autoconfianza.

La alopecia es, pues, un proceso natural que afecta a determinadas personas. Existen varias opciones que lo palían temporalmente pero hoy por hoy, la solución más eficaz es la técnica del microinjerto de cabello natural que consiste en extraer cabello del propio paciente de las zonas laterales o de la nuca, donde nunca cae el cabello, y se coloca en las zonas afectadas. Una vez injertado y tras un período de tres a cinco meses, iniciará su crecimiento normal de 1 cm al mes.

Ellos también tienen problemas

Hemos hablado con el Dr. Francisco Javier Ruiz, Jefe de Urología del Institut Universitari Dexeus de Barcelona, que nos explica algunas de las enfermedades masculinas más frecuentes que podrían evitarse llevando prendas interiores y exteriores adecuadas, con unos buenos hábitos alimenticios y una revisión de vez en cuando.

La próstata

¿Qué es la próstata?

Es un órgano del sistema reproductor masculino. Es la glándula sexual accesoria más grande en el varón. Está situada delante del recto, justo frente a la vejiga, rodeando la uretra, que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga. La próstata crece a lo largo de la vida, pero más rápidamente a partir de los 40 años. Más del 85% de la población masculina mayor de 50 años precisará tratamiento por alguna enfermedad prostática en algún momento de su vida.

¿Qué factores favorecen la aparición del cáncer de próstata?

Es un cáncer que crece por estímulo de las hormonas masculinas (testosterona). Si se suprime la producción de testosterona (mediante castración o medicamentos) se frena la evolución del cáncer. Su incidencia parece aumentar con la alta ingesta de grasas. Es mucho más frecuente en varones con familiares que han presentado dicha patología (el riesgo es dos veces mayor que el de la población general). La existencia de cáncer de próstata aumenta con la edad. Entre el 30 y el 40% de los varones entre 50 y 80 años puede tener cáncer de próstata no detectable por los síntomas y sólo diagnosticable mediante el microscopio (biopsia) o autopsia.

Entrevista al Dr. Francisco Javier Ruiz, Urólogo

¿Cuáles son las principales dolencias importantes propias del hombre?

F.J.R. Sin duda, las patologías de la próstata en la que hay diferentes clases de enfermedades y la más frecuente no es la cancerosa. Es muy común la hiperplasia benigna de próstata, que consiste en un crecimiento benigno de la próstata, así como la prostatitis, una infección urinaria. La próstata es el único órgano no hormonodependiente que tiene el hombre; por ello, y como glándula que es, se desarrolla en la adolescencia, cuando la hormona masculina comienza a fabricarse en el testículo, la glándula comienza a ponerse en marcha y a segregar el líquido seminal, que es alimento y vehículo de los espermatozoides que vienen del testículo.

¿Desde cuándo puede el hombre comenzar a tener problemas de próstata?

F.J.R. Desde que empieza a tener relaciones de pareja porque su próstata puede ser abordada por gérmenes que a través de la uretra llegan a ella. Además, como la uretra es un órgano funcional, cuando el hombre tiene estímulos eróticos y eyaculaciones se puede congestionar. Una mala funcionalidad prostática puede ocasionar congestiones desde los 16 años hasta los 90 y esto no tiene que ver con la enfermedad prostática. Yo, en mi consulta, veo cientos de casos desde los 20 a los 50 años con procesos de prostatitis agudas y crónicas por inflamaciones de próstata; es una enfermedad muy frecuente.

¿Cómo se puede evitar la prostatitis?

F.J.R. Sin duda, con unos hábitos de sexualidad correctos y, en este sentido, el hombre no está suficientemente informado. Cualquier infección de una uretritis producida por un germen banal que esté en la vagina de una mujer, como hongos, etc., si llega a cantonarse en la próstata, puede producir una enfermedad crónica.

¿Acude el hombre a realizar pruebas de control del estado de su próstata?

F.J.R. De hecho, el 20% de las consultas que tengo son individuos sanos que vienen a hacerse una valoración de su situación prostática, a modo de prevención. Hace 20 años no se hacía. Las mujeres son mucho más conscientes de la importancia de sus controles ginecológicos. Es a partir de los 50 años cuando aparece la patología propiamente prostática, por eso es recomendable realizar a todos los hombres a partir de esa edad un estudio de diagnóstico precoz de cáncer de próstata y evaluación de su patología. Los hombres de 60 años casi todos tienen problemas prostáticos, a los 70 prácticamente todos, y en los de 90, un 50% tiene cáncer aunque sea latente, sin manifestarse. Es cuestión de biología; la célula se estropea. Cuando podamos hacer tratamientos genéticos y el genoma humano se pueda modificar, cuando los tratamientos o alimentos antioxidantes hagan envejecer más lentamente la célula humana, podremos hacer que la mutación celular cancerosa se relentice.

¿Qué incidencia tiene en dichas patologías la ropa interior: la forma, los tejidos…?

F.J.R. En el feto, el testículo está en el vientre y va descendiendo a lo largo de la gestación hasta salir a buscar la bolsa escrotal; esto es porque la fertilidad y la reserva de los espermatozoides es mucho mejor fuera de la temperatura abdominal. Hay niños a los que se les queda el testículo en el inicio del descenso y si no son operados antes de los 4 años, ello va a tener una repercusión en la futura fertilidad: sus espermatozoides no tendrán la misma energía, número ni dinamismo. Es una patología congénita. De modo que todo lo que sea tejido o ropa que aumente la temperatura intraescrotal, que comprima o proteja inadecuadamente puede ser perjudicial para el testículo. Por ejemplo, ahora que está tan de moda el ciclismo, los culottes que se utilizan para esta práctica deportiva son perjudiciales para el testículo porque comprime y aumenta la temperatura, incidiendo en su fertilidad.

¿Es la impotencia un problema de incidencia significativa?

F.J.R. Efectivamente, se trata de un problema cada vez más creciente y que lo será aún más a lo largo de este siglo porque habrá ingredientes psicológicos que lo estimulen. Sin duda, la impotencia va en aumento. Ahí entra en juego la vinculación diferente que se da entre el hombre y la mujer. Antes, la mujer estaba sometida al hombre y el hombre tenía el rol del dominante; ahora que la mujer está equiparándose en sus derechos y su vida social, profesional, etc., los roles de la pareja cambian y el hombre no tiene la misma respuesta psicológica. Los problemas de impotencia psicógena, la no respuesta ante el estímulo sexual, será mayor. La sociedad cambia los roles y el hombre no está preparado para la equiparación de la mujer, y esto puede repercutir en la relación sexual. Otro factor es que la gente vive más años, y no es lo mismo la potencia sexual a los 30 años que a los 60. Además, hay enfermedades asociadas a la edad, como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, que producen impotencia.

¿Qué importancia tiene la alimentación en la salud masculina?

F.J.R. Muchísima. La dieta mediterránea es una de las mejores del mundo. Hay que comer poca grasa animal, mucha fruta, verdura, pescado, aceite de oliva… La obesidad es un factor de riesgo para muchas enfermedades y también repercute en la función sexual. El hombre debe cuidar su alimentación, hacer ejercicio y evitar hábitos tóxicos.

LA ROPA INTERIOR MASCULINA

La ropa interior masculina ha evolucionado de forma espectacular en los últimos años. El hombre exige cada vez más comodidad, diseño y funcionalidad. Los tejidos elásticos, las microfibras y las nuevas estructuras permiten prendas que se adaptan perfectamente al cuerpo y ofrecen una mayor libertad de movimientos.

La elección de la ropa interior no es únicamente una cuestión estética. Como hemos visto, determinadas prendas excesivamente ajustadas pueden aumentar la temperatura de los testículos y resultar perjudiciales para la fertilidad masculina.

LA ROPA INTERIOR DEL HOMBRE DEBE SER CÓMODA, TRANSPIRABLE Y NO EJERCER UNA PRESIÓN EXCESIVA

Las claves para una buena salud

¿Qué le aconsejaría al hombre para cuidar su salud?

F.J.R. Una alimentación sana, no fumar, beber con moderación, hacer deporte, dormir ocho horas y tener una vida sexual regular y satisfactoria. Y, a partir de los 50 años, realizar revisiones periódicas de próstata.

Dr. Ramón Grimalt, dermatólogo

¿Cuáles son las principales preocupaciones estéticas del hombre?

R.G. La caída del cabello es, sin duda, una de las principales. También preocupa cada vez más el envejecimiento de la piel, las arrugas y las manchas. El hombre ha empezado a cuidar su piel y a utilizar productos cosméticos específicos.

¿Existen diferencias entre la piel del hombre y la de la mujer?

R.G. Sí. La piel masculina es más gruesa, tiene mayor cantidad de glándulas sebáceas y, por tanto, suele ser más grasa. Además, el afeitado diario supone una agresión continuada que puede provocar irritaciones.

¿Qué cuidados básicos recomendaría?

R.G. Una correcta higiene, hidratación y protección solar. El sol es uno de los principales factores de envejecimiento de la piel y el hombre todavía está menos concienciado que la mujer sobre la necesidad de utilizar protectores solares.

EL HOMBRE HA EMPEZADO A CUIDAR SU PIEL Y A UTILIZAR PRODUCTOS COSMÉTICOS ESPECÍFICOS

Cuerpos en movimiento o la era de la acción

La cultura del culto al cuerpo, así como el aumento del tiempo libre, han sido factores que han contribuido a potenciar la práctica deportiva. He aquí un dato: el sector de la distribución de deportes mantiene en los últimos años un ritmo de crecimiento cercano al 20%. Como en todo, los extremos no son buenos. No es posible estar saludable al cien por cien sin practicar algún tipo de actividad física, pero de nada sirven tres horas diarias de gimnasio sin una correcta alimentación y, por supuesto, no fumar. En fin, es cuestión de mantener unos buenos hábitos de vida con una visión global de nosotros mismos, sin descuidar ni nuestro cuerpo ni nuestra mente.

Entrevista al Dr. Roberto Martínez, especialista en medicina deportiva del centro de fitness DYR de Barcelona

¿Por qué se apunta el hombre a un gimnasio: para mantener una buena salud, para adelgazar, para relacionarse…?

R.M. Antes, el hombre que acudía a un gimnasio era para prepararse para algún deporte, ahora el hombre viene para mejorar su aspecto físico. Existe un sector que viene porque tiene algún problema físico y decide que quiere mejorar su estado de salud; o el que viene por cuestiones de estética, porque no le entra la ropa después del verano, y que sería la franja de edad de hasta los 25. Pero el sector que va en aumento (situado entre los 25 y 40 años) es el que viene para tener un estado de salud bueno, para cuando llegue la madurez tener una calidad de vida buena: tener aguante, salud, buen aspecto físico; en definitiva, estar bien ahora y en un futuro. También acude gente mayor, jubilados, que tienen más tiempo libre y lo invierten en beneficio de su salud.

¿Es consciente el hombre de la importancia de conocer sus características físicas y adaptar a ellas la actividad física?

R.M. Cada vez el hombre tiene más sentido común; se da cuenta de que ir al gimnasio en mayo, y en julio tener un cuerpo perfecto, es imposible. El deporte debe estar enmarcado dentro de un estilo o hábito de vida. Yo, en la consulta, trato de concienciarles de que los genes marcan mucho: si eres bajo o estrecho de pecho no puedes cambiarlo. Se trata de que cada uno, dentro de su tipología esté en el mejor estado posible.

¿Existe una dieta ideal?

R.M. Existe una manera correcta de comer. Repartir el alimento diario en cinco comidas para que el intestino vaya funcionando más tiempo y así ir consumiendo calorías; la cena debe ser la comida menos importante y debe consistir en hidratos de carbono de absorción lenta como la verdura o la pasta, y nunca tomar en la cena bollería o fruta que contienen azúcares que se absorben rápidamente, se acumulan y pasan a ser grasa. El primer plato debe ser más importante y el segundo más pequeño. Tomar leche desnatada, pescado, pollo y pavo. Son algunas generalidades.

¿Se puede estar sano sin hacer deporte?

R.M. Sin deporte no puedes tener salud total. Con una dieta sana y sin malos hábitos, como el tabaco, se puede estar sano, pero sin deporte nunca se estará al cien por cien. No hace falta venir a un gimnasio, pero éste te da todas las comodidades, por ejemplo cuando llueve, o a la hora de correr: hacerlo por asfalto no es bueno y por arena tampoco, y en un gimnasio las cintas están preparadas. Aquí recomendamos que se haga una parte muscular, otra cardiovascular y otra de estiramientos. Existen patologías como el infarto, la angina de pecho o los tumores, más propias en el hombre pero que la mujer cada vez contrae más debido al consumo de tabaco. Se trata de enfermedades relacionadas con el estilo de vida: sedentarismo, ingesta de grasas, tabaquismo… Tener un buen cuerpo no quiere decir tener salud. Es una cuestión de tiempo, y el ejercicio físico hecho de manera irregular y sin una dieta correcta, no sirve de nada. Hay quien piensa que por hacer abdominales va a perder abdomen y es un error; para reducir el abdomen hay que comer correctamente y hacer otro tipo de ejercicio que queme calorías como bicicleta, cinta o natación.

«SIN DEPORTE NO SE PUEDE TENER SALUD TOTAL»

Massana

Entrevista a Nacho Duato, bailarín y modelo

¿Cómo cuidas tu piel?

N.D. Para subirme al escenario debo utilizar maquillaje y cremas limpiadoras, aunque no me hago tratamientos especiales.

¿Te preocupa perder el pelo con los años? ¿Haces algo al respecto?

N.D. Afortunadamente tengo mucho pelo y no tengo problemas de caída. Eso me viene de herencia, lo debo llevar en los genes, porque he de confesar que el pelo me lo cuido muy poco y hago verdaderas barbaridades como ponerme el champú de los hoteles cuando viajo…

¿Te someterías a una operación de estética?

N.D. Sí, si hubiera alguna parte de mi cuerpo que me disgustase no tendría ningún problema. Creo que no me haría nunca un lifting; tal vez si mi nariz no me gustase, sí me la arreglaría. De todos modos soy partidario de recurrir a la cirugía siempre que ello redunde en una mejora, que no cambie tu personalidad.

¿Has hecho dieta alguna vez?

N.D. A veces, sobretodo antes de salir a bailar cuido mi alimentación: ingiero más proteínas e hidratos de carbono y, sobretodo, no tomo postres. Del chocolate, casi no me acuerdo ni de su sabor…

Por tu profesión debes ser consciente de la importancia de llevar una ropa interior adecuada en cada ocasión, ¿qué le pides a tu ropa interior?

N.D. Principalmente comodidad y que tras los lavados permanezca inalterable, ya que en muchas ocasiones las bandas elásticas se destrozan al lavar la prenda. Otra propiedad que exijo a mis prendas interiores es que no se deformen.

¿Cuáles son tus gustos en ropa interior?

N.D. Me gusta el calzoncillo tradicional, el de toda la vida, en colores blanco y azul marino. La verdad, no me gustan los calzoncillos estampados, ni transparentes, ni pequeñitos, ni tangas: son incomodísimos…

«EL HOMBRE DEBE PERDER EL MIEDO A SER PRESUMIDO»

¿Has comprado alguna vez ropa interior para regalar?

N.D. Sí, especialmente camisetas y calzones de esos largos que resultan tan cómodos para estar en casa.

¿En qué aspectos crees que ha cambiado más el hombre en los últimos 10 años?

N.D. Cada vez será más importante para el hombre el cuidado de su aspecto, no sólo por ti sino por la gente que te ve, que hay a tu alrededor. Cuidar el aspecto físico significa respetarse a sí mismo y a los demás. Igual que cuando el coche hace algún ruido poco habitual lo llevas al mecánico, no debemos aceptar como algo lógico el deterioro del cuerpo, el pelo que se cae, los crujidos de más… u otros achaques de la salud. También hay que llevar a arreglar el motor de nuestro cuerpo.

¿Qué piensas que el hombre debería reivindicar con respecto a la mujer?

N.D. Todo lo que tenga que ver con el cuidado personal que la sociedad atribuye al narcisismo o afeminamiento.

El hombre debe perder el miedo a ser presumido. Hay que ser un poco narcisista.

Nacho Duato ha posado para la campaña de publicidad de la firma de ropa interior masculina 2Xist.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
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