Cerramos el año con un número especial dedicado íntegramente a la información sobre producto (que incluye, además, la sección Actualidad), a través de un extenso escaparate a modo de catálogo. Un número con un contenido especialmente visual, en sintonía con los días que vivimos, días a todo color, días bañados por las luces de neón que hoy comparten el paisaje urbano con largas ristras de bombillas al más puro estilo tradicional.
En estas últimas semanas del año, siempre solemnes, más por los nuevos proyectos que nos autoasignamos, indefectiblemente y sin que la experiencia de compromisos incumplidos sirva de escarmiento, que por los que se clausuran con la expiración del año; y siempre excitantes, ya sea por pasar algún día más de vacaciones o por el contagio generalizado de ese nerviosismo que fluye en el ambiente en los momentos de máximo apogeo de delirio consumista; en estas últimas semanas, decía, he oído a los fabricantes decir de todo sobre ustedes, los distribuidores. Les cuento.
Algunos parecen haber tirado la toalla. ¿Derrotistas o realistas? En cualquier caso son aquellos que aseguran que el punto de venta es el eslabón de la cadena en el que más sinergias -y, por ende, oportunidades de negocio- se pierden, y que falta ánimo para explotar las posibilidades que ofrece ese espacio privilegiado en el que se desarrolla la última transacción comercial, la venta al consumidor final. En resumen, y por poner un ejemplo, ¿cómo se pueden vender televisores preparados para la alta definición si no se atiborran los lineales de aparatos emitiendo contenidos en dicho estándar?, ¿cómo prescribir un home cinema si no se brinda en el punto de venta la posibilidad de tener una experiencia auditiva 5.1?
Después están los optimistas, que creen fervientemente en que otro modelo de distribución es posible frente al que parece imponerse en el resto del mundo, y predican, para quien quiera escuchar, que el compromiso debe primar sobre la oportunidad, y no por cuestiones éticas, que también, sino por pragmatismo y como estrategia de garantía de rentabilidad con la que atajar la progresiva tendencia a cero del valor del mercado.
También los hay relativistas. Éstos hacen de la selección natural su bandera y aducen que la distribución que no se adapte completa e inmediatamente al consumidor, entrará, si no lo ha hecho ya, en un coma irreversible.
Pero aún hay otro perfil. Hablar con ellos resulta francamente conmovedor. Son aquellos que, si lo que venden son frigoríficos, te hablan, con los ojos chispeantes y el semblante jubiloso, de la vivencia irrepetible que el usuario experimentará al abrir un magnífico dos puertas, y del momento de inspiración culinaria que le embargará y que dará como resultado platos muy distintos unos de otros según sea la disposición de las bandejas contenedoras de los alimentos, o la incidencia de la luz sobre los mismos, por no hablar del tacto, texturado y cálido, del tirador… Es precioso…, pero ¿se imagina, amigo comerciante, vendiéndole a su cliente, inspiración…?
Entre tanto, ustedes se alían entre sí. Bien hecho. Pero alíense también con quienes son, al fin y al cabo, sus compañeros de viaje, los fabricantes, y no descuiden observar muy pero que muy de cerca al consumidor. Y, por si acaso, vayan formándose, además de en tecnología, en un nuevo terreno por explotar, el emocional…. Ah, y no dejen nunca que se les muera la ilusión. Para unos y para otros, ahí estaremos nosotros, dándoles todos los detalles…
Nuestro próximo número, el primero del año y, como es habitual, conjunto para los dos primeros meses, viene colmado de novedades y sorpresas. Nuevo diseño y nuevas secciones hilarán un producto hecho, como reza nuestro eslogan, con rigor y a su servicio. Tenemos una cita a primeros de febrero. Hasta entonces, en nombre de todo el equipo de En Línea 2000 y en el mío propio, les deseamos que disfruten de unas felices fiestas y unas mejores ventas. Mónica Daluz / pdf

