
ESPECIAL AIRE ACONDICIONADO
Entrevista al Dr. Pere Casan Clarà, Unidad de Función Pulmonar Departamento de Neumología del Hospital de la Santa Creu y de Sant Pau Facultad de Medicina UAB
Los fabricantes ya han tomado su decisión. Ante la avalancha oriental, avalancha de calidad. El sector fabril ha echado toda la carne al asador; que no pueden competir en precios es una obviedad, así que han decidido que nada de medias tintas, se posicionan en lo más alto y ofrecen algo más que enfriar el aire que respiramos, precisamente por eso, porque lo respiramos, y porque el usuario ha dado una vuelta de tuerca al concepto de confort, hoy la propuesta es: crear clima.
Terapia doméstica
El oxígeno nos da la vida…y también nos la quita. En el principio de los tiempos debió ser una sustancia tóxica para la vida, por su gran poder oxidante. Todavía ahora, una atmósfera de oxígeno puro produce daños irreparables en las células, y aunque nuestro metabolismo celular se las arregló para adaptarse, el caso es que hoy toda nuestra vida es una neutralización permanente de sus efectos oxidantes; de ahí que en algunos ámbitos de la comunidad científica circule la idea de introducir cargas iónicas de signo contrario a las que se generan en exceso, en una búsqueda del equilibrio.
¿Qué mejor idea pues, que añadir a las máquinas que acondicionan el aire de nuestro hogar, un generador de iones negativos que neutralice las cargas positivas provocadas por el modo de vida actual? En ello están los fabricantes desde hace algunos años, introduciendo un salto cualitativo en el concepto de “función”, que se acerca a lo terapéutico. Primero fueron los filtros, con su acción sobre la limpieza del aire. Hoy se busca que el equipo de aire acondicionado sea percibido por el consumidor como un elemento beneficioso para la salud, -iones, ozono, esterilización, etc.- aunque se trate de un beneficio sutil. Como sutil es el placer de un diseño, o la dirección del caudal de aire, el decibelio arriba o abajo, la humectación del ambiente, ganar algunos minutos con funciones “turbo” que ponen la estancia a nuestro gusto en un plis-plas, o el ahorrarnos algunos céntimos la hora con las mejoras en eficiencia y consumos…
Y así, de sutileza en sutileza, el mercado se viste de gala para poner en los hogares un producto renovado y estudiado al detalle para aportar más sensaciones placenteras. En este reportaje encontrarán los productos con los que las marcas se proponen afrontar una campaña que tiene una clara estrategia, y en la que todos están haciendo frente común; ésta es, por excelencia, la campaña de la calidad. Mónica Daluz / pdf
