En los últimos años, el detallista especializado en moda íntima se ha afianzado en el segmento del baño; la tienda de moda exterior va abandonando la comercialización de este producto. Sin embargo, parte de la oferta se desplaza a las tiendas de deporte especializadas y, por otro lado, el papel que jugarán las grandes cadenas de moda será muy relevante, en un segmento de oferta bien definido. Ha sido el 2000, un buen año para el mercado de baño y hoy se redefinen los canales de distribución. Veamos qué está ocurriendo. (Recomendamos primero la lectura de la sección Análisis del Sector).
Tras una época en la que todos probaban suerte con todo, las aguas vuelven a su cauce.
La tienda de moda exterior, aunque sigue siendo el canal más importante, está abandonando la venta de este segmento de moda, sobre todo en las grandes ciudades, debido a la mayor exigencia de la consumidora, a la necesidad de disponer de una variada oferta de estilos, de producto de tendencia, y de tallas, así como a la profesionalidad que requiere la venta de este producto.
El hipermercado también entró muy fuerte en la prenda de baño, pero pierde, progresivamente, cuota de mercado; hipermercado y supermercado es el canal que ha sufrido una caída mayor. Ni que decir tiene que el mercadillo pierde clientes cada año que pasa. En fin, que el consumidor español no quiere “precio” a toda costa. Sin duda, el precio sigue siendo un factor más que decisivo pero el ciudadano de a pie exige un producto de calidad a buen precio.
¿Dónde van a comprar los que han dejado de hacerlo en la boutique y en el hipermercado? Una parte de este consumidor acude al gran almacén, que ve crecer moderadamente su cuota de mercado en prenda de baño, y otra parte se dirige al detallista especializado. Ambos canales no solo crecen en unidades sino también en valor. Mónica Daluz / pdf

