
Entrevistas a Óscar Querol León, presidente de la Asociación Española de Domótica; Celso Marcos, director de Negocio de Marantz España; Natividad Herrasti, responsable de Proyectos de Inteligencia Ambiental de Ikerlan Centro de investigaciones tecnológicas; Edorta Mendieta, director de Marketing de Fagor Sistemas Avanzados para el Hogar, y Eva Paracuellos, responsable del Área de Domótica de BSH.
Al consumidor se le tiene confundido con esto de la domótica… Por un lado, la palabra sugiere la automatización del hogar. Hasta ahí, correcto. Pero el mercado ofrece posibilidades muy diversas que van, desde complejas instalaciones hasta productos capaces de conectarse entre sí o que incorporan dispositivos con acceso a Internet. Todo para crear entornos inteligentes que personalicen tanto o más que la decoración, nuestro espacio vital. Será la combinación de este entramado de soluciones lo que otorgue al hogar del futuro su propia idiosincrasia, llámese domótica, hogar digital o inteligencia ambiental. Pero veamos qué es cada cosa y cómo, juntos o por separado, pueden hacer nuestra vida, más confortable.
El imparable proceso de convergencia tecnológica acaecido con el advenimiento de la digitalización de los datos y los soportes de almacenamiento y transmisión de los mismos, ha causado la irrupción en nuestra sociedad de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La idea de aplicar las TIC al hogar ya se barajaba hace dos décadas y nació en Francia bajo la denominación de «domotique» (domo -casa- y robótica). Los cambios en la estructura y en la función de la vivienda como fruto de esta incursión tecnológica en el ámbito doméstico, han traído una nueva visión de la vida en el hogar, que ha dejado de ser un lugar sólo para dormir, comer o reposar, y adviene como espacio de ocio y trabajo. Pero, ¿qué se entiende por domótica?
¿Qué es la robótica?
Tradicionalmente, se ha definido como “el conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de la vivienda”, pero esta definición se queda corta, ya que la domótica implica la adopción, integración y aplicación de las nuevas tecnologías informáticas y comunicativas al hogar.
Las viviendas domóticas disponen de un sistema de gestión del hogar que abarca la automatización de electrodomésticos, sistemas de seguridad y otras aplicaciones domésticas que se encuentran “comunicadas” para facilitar su control centralizado.
En tres palabras: unos sensores recogen los datos -parámetros físicos-, diversos aparatos relacionan los datos con un programa establecido, y unos “actuadores”, ejecutan las órdenes del programa. La domotización cubre dos ámbitos: interconexión interna y accesibilidad desde fuera del hogar, e incluye el uso de electricidad, dispositivos electrónicos, sistemas informáticos y dispositivos de telecomunicaciones. Mónica Daluz / pdf
