Entrevista a Jaume Carbó, director general de Expofarm

Jaume Carbó, Expofarm
“Actualmente
las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España” 

La oficina de farmacia se robotiza, y lo que años atrás constituía una inversión solo al alcance de los negocios de mayor envergadura, hoy va penetrando también en el pequeño establecimiento gracias a la diversificación de las soluciones propuestas por el mercado. Sobre estos sistemas automáticos de almacenamiento y dispensación de medicamentos hablamos con el máximo responsable de la compañía Expofarm.
Puede hacer un poco de historia desde los primeros pasos de la implantación de los robots de farmacia y cómo han contribuido ustedes a aportar soluciones a este mercado?
La robotización de una farmacia es un proceso tecnológico en el cual se instala un complejo robot que realiza la dispensación de los medicamentos mediante su petición a través del sistema de gestión de la farmacia. Este proceso puede facilitar la labor del farmacéutico en su día a día. Expofarm lleva más de 35 años aportando soluciones a las oficinas de farmacia. Desde hace más de 28 años incorporó en su catálogo equipamiento farmacéutico y desde hace 12 años los robots de farmacia. Contamos con fabricación propia y representación de algunas de las mejores marcas europeas. Desde el año 2004 representamos en España y Portugal ApostoreGmH, empresa alemana pionera en la automatización de farmacias, una de las 100 empresas más innovadoras de Alemania y elegida como ‘Mejor Partner’ por las farmacias en 2013. En 1986 Apostore creó su primer robot con sistema de pinzas, diez años después automatizó el primer hospital. En el año 2000 lanzó al mercado el primer robot de farmacia con dos brazos. En 2007 sacó el primer sistema de limpieza automatizada del robot en el modo standby. En 2011 ya disponía de más de 30 patentes. En 2013 lanzó al mercado su robot de farmacia modular. Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“Actualmente las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España”

Entrevista a Jaume Carbó, director general de Expofarm

Mónica Daluz
28/04/2017

La oficina de farmacia se robotiza y, lo que años atrás constituía una inversión solo al alcance de los negocios de mayor envergadura, hoy va penetrando también en el pequeño establecimiento gracias a la diversificación de las soluciones propuestas por el mercado. Sobre estos sistemas automáticos de almacenamiento y dispensación de medicamentos hablamos con el máximo responsable de la compañía Expofarm.

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¿Puede hacer un poco de historia desde los primeros pasos de la implantación de los robots de farmacia y cómo han contribuido ustedes a aportar soluciones a este mercado?

La robotización de una farmacia es un proceso tecnológico en el cual se instala un complejo robot que realiza la dispensación de los medicamentos mediante su petición a través del sistema de gestión de la farmacia. Este proceso puede facilitar la labor del farmacéutico en su día a día.

Expofarm lleva más de 35 años aportando soluciones a las oficinas de farmacia. Desde hace más de 28 años incorporó en su catálogo equipamiento farmacéutico y desde hace 12 años los robots de farmacia. Contamos con fabricación propia y representación de algunas de las mejores marcas europeas. Desde el año 2004 representamos en España y Portugal ApostoreGmH, empresa alemana pionera en la automatización de farmacias, una de las 100 empresas más innovadoras de Alemania y elegida como ‘Mejor Partner’ por las farmacias en 2013.

En 1986 Apostore creó su primer robot con sistema de pinzas, diez años después automatizó el primer hospital. En el año 2000 lanzó al mercado el primer robot de farmacia con dos brazos. En 2007 sacó el primer sistema de limpieza automatizada del robot en el modo standby. En 2011 ya disponía de más de 30 patentes. En 2013 lanzó al mercado su robot de farmacia modular.

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¿Cuál es el nivel de implantación de este tipo de máquina en el sector farmacéutico?, ¿ha cambiado el perfil de la oficina de farmacia que se plantea la robotización de su establecimiento?

Actualmente las farmacias robotizadas representan aproximadamente un 5% del total de las oficinas de farmacia en España. El mercado de la robotización está creciendo a un ritmo constante después de unos años de descenso, en que el sector ha estado muy afectado por la crisis, los recortes de la Administración y la falta o el difícil acceso a la financiación. Sin embargo, si en los inicios eran únicamente las farmacias grandes las que se planteaban la automatización de su negocio, actualmente se están sumando a este proceso farmacias medianas y pequeñas, que deciden optimizar su espacio.

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¿Cuáles son los cambios más significativos que ha experimentado esta categoría de producto?

Desde sus inicios, y por lo que a nosotros respecta, los robots Apostore utilizan el sistema de pinzas y bandejas móviles de recepción que actúan como ‘’buffer’’ permitiendo la carga del robot sin intervención de los brazos de manipulación. De este modo, la farmacia tiene garantizada la máxima flexibilidad, permitiendo la entrada de pedidos en horario comercial sin necesidad de interrupción de la dispensación. Asimismo, estos robots disponen de distintos accesorios como la tecnología VidCap que permite controlar las caducidades, Apoclean, para la limpieza automatizada del robot o la tecnología Greenline que reduce el consumo eléctrico considerablemente, entre otros.

Otra ventaja son las funciones multipick y combipick que permiten entregar varios pedidos con un solo movimiento del brazo. Por otra parte, los robots de farmacia Apostore fueron los primeros en la automatización y aceptación de cualquier tipo de producto de la farmacia a pesar de la forma que tenga. Actualmente automatizan aproximadamente el 97,5% de todos los envases existentes en las farmacias. Sus brazos pueden manipular envases de 240 x 120 x 140 mm (Lxaxa) y un peso de hasta 5 kg. Cabe destacar que también pueden ser almacenados los envases de formas irregulares o redondas.

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¿Cuáles son las características más demandadas por las oficinas de farmacia en España?

Cuando una farmacia se interesa por este tipo de robots lo hace principalmente por facilitar el trabajo y éxito de su farmacia, mejorado su rendimiento y relación con el paciente. La robotización puede facilitar en gran medida la labor de un farmacéutico en muchos aspectos del día a día, pero deben darse una serie de condiciones para que esta inversión resulte satisfactoria. Por eso, Expofarm planifica y personaliza cada instalación de robot de farmacia asesorando al farmacéutico en la elección óptima del equipo y de las alternativas de la ubicación del sistema de transporte, considerando siempre las particularidades de su farmacia, individualizamos el número y las posiciones de las salidas y el acceso al interior del equipo, siempre optimizando el espacio disponible. Debemos tener en cuenta que no todas las farmacias tienen las mismas necesidades.

Cabe mencionar que en Expofarm hemos realizado varios estudios a lo largo de los años que avalan que cualquier farmacia que goce una facturación anual aproximada de 850.000 € o superior efectúa una buena inversión al adquirir un robot de farmacia Apostore. Éste ofrece un gran abanico de ventajas al farmacéutico, desde la reducción de costes, incremento de la eficiencia en el inventario capaz de reducir el stock de un 10 a un 15%, incremento de las ventas a través de un mayor número de clientes y aumento de los márgenes de ventas gracias a las ventas adicionales debidas a una mejor atención farmacéutica a su cliente.

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¿En qué se centra la innovación desarrollada en vuestros productos?, ¿puede hablarme de las novedades más significativas?

Este año Apostore ha desarrollado ApoVision, una pantalla táctil mediante la cual el farmacéutico podrá vender sus productos OTC. Esta pantalla sustituye a las tradicionales estanterías con productos, dando una sensación de modernidad y optimizando el espacio de la farmacia. ApoVision está conectada con el robot de farmacia Apostore quien dispensa el pedido al farmacéutico. Ésta permite al farmacéutico cambiar la presentación de los productos con un simple clic y de este modo poder dedicar más tiempo a sus pacientes.

Otras de las novedades del robot de farmacia Apostore serían: las cargas automáticas de nueva generación, los lectores preparados para la lectura de códigos Datamatrix y los terminales de servicio 24 horas.

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¿Cómo vaticina que será la oficina de farmacia del futuro, pongamos…, dentro de cincuenta años?

En el futuro el robot se convertirá en una herramienta más de la farmacia, es por este motivo que seguimos invirtiendo y mejorando este producto e intentando abaratar costes; antiguamente un robot de farmacia costaba 130.000 €, hoy en día hay robots desde 85.000 €.

Estimamos que en unos 10-15 años habrá pocas farmacias sin robotizar del mismo modo que hoy encontramos pocas farmacias sin cajoneras. Seguramente, en un futuro no muy lejano dispondremos de soluciones tecnológicas que permitirán un control de los blísteres desde su creación hasta la toma por parte del paciente, facilitando el trabajo al farmacéutico y ayudando al paciente a realizar sus tomas en el momento adecuado y de forma adecuada.

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Biofarmacología: convergencia de la excelencia

Biofarmacología: convergencia de la excelencia
BIOTECNOLOGÍA
La biotecnología en farmacia

Nuevas soluciones y tratamientos y nuevas oportunidades de negocio enmarcadas en un modelo basado en el conocimiento colaborativo, ofrecen a la industria la oportunidad de diversificar sus porfolios, una industria implicada y comprometida en cada proyecto a todos los niveles. La especialización se erige en patrón de la nueva estructura empresarial biotecnológica.
El universo biotecnológico dota también a la oficina de farmacia de nuevas herramientas para la promoción de su negocio, con las que acometer con éxito la travesía desde una farmacología tradicional a la irrupción del concepto ‘biotech’.
Colaborativo, multidisciplinar, transparente, disruptivo y reticular, así es el conocimiento que se gesta de la mano del concepto de ‘convergencia’, nacido con el objetivo de explorar las posibilidades de aunar el conocimiento tecnológico con el biológico. La convergencia de disciplinas propicia nuevos circuitos en el fluir del conocimiento; son las nuevas rutas del talento, más rápidas y eficaces. Un ecosistema en el que la biotecnología tiene un papel sobresaliente. Varias décadas de desarrollo científico –fundamentalmente en los últimos 15 años– que hoy dan sus frutos, aportando nuevas oportunidades tanto terapéuticas como de negocio.
Y es que el concepto ‘biotech’ va más allá de una disciplina científica –de hecho, no lo es en sí misma. La ciencia de la biotecnología implica la participación de diversas tecnologías que pivotan en torno a, podríamos decir, la célula–, contribuyendo a un nuevo modelo de negocio en el que “el conocimiento procede de los centros de excelencia en investigación” –nos explica Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre, una de las pocas farmacéuticas españolas cotizadas en Bolsa y con actividad mayoritaria en mercados internacionales–. Mónica Daluz.
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BIOTECNOLOGÍA

La biotecnología en farmacia

Biofarmacología: convergencia de la excelencia

Mónica Daluz
07/09/2016

Nuevas soluciones y tratamientos y nuevas oportunidades de negocio enmarcadas en un modelo basado en el conocimiento colaborativo, ofrecen a la industria la oportunidad de diversificar sus porfolios, una industria implicada y comprometida en cada proyecto a todos los niveles. La especialización se erige en patrón de la nueva estructura empresarial biotecnológica. El universo biotecnológico dota también a la oficina de farmacia de nuevas herramientas para la promoción de su negocio, con las que acometer con éxito la travesía desde una farmacología tradicional a la irrupción del concepto ‘biotech’.

Colaborativo, multidisciplinar, transparente, disruptivo y reticular, así es el conocimiento que se gesta de la mano del concepto de ‘convergencia’, nacido con el objetivo de explorar las posibilidades de aunar el conocimiento tecnológico con el biológico. La convergencia de disciplinas propicia nuevos circuitos en el fluir del conocimiento; son las nuevas rutas del talento, más rápidas y eficaces. Un ecosistema en el que la biotecnología tiene un papel sobresaliente. Varias décadas de desarrollo científico –fundamentalmente en los últimos 15 años– que hoy dan sus frutos, aportando nuevas oportunidades tanto terapéuticas como de negocio. Y es que el concepto ‘biotech’ va más allá de una disciplina científica –de hecho, no lo es en sí misma. La ciencia de la biotecnología implica la participación de diversas tecnologías que pivotan en torno a, podríamos decir, la célula–, contribuyendo a un nuevo modelo de negocio en el que “el conocimiento procede de los centros de excelencia en investigación” –nos explica Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre, una de las pocas farmacéuticas españolas cotizadas en Bolsa y con actividad mayoritaria en mercados internacionales–.

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta...

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta.

La industria farmacéutica es hoy más que un partner al uso, y entra en un nuevo modelo colaborativo y focalizado en la transferencia de conocimiento, a través del acompañamiento de las startups creadas en el seno de estos centros. La industria pasa a formar parte de un proyecto común a muchos y dispares actores (universidades, centros de investigación, centros médicos y startups), siendo la propia industria farmacéutica la tractora y receptora final de buena parte de estos nuevos desarrollos. “El 60% de los productos que están en desarrollo en el mundo –refiere Amat, fundadora de su propia startup biotech– son biotecnológicos/biológicos, entre ellos, anticuerpos, proteínas, vacunas, anticoagulantes…, y la mayor parte de los nuevos productos que se están registrando son fruto de la biotecnología. En este sentido, la biotecnología y la industria farmacéutica están convergiendo; la línea que separaba estos dos mundos está cada vez más desdibujada y el sector farmacéutico está abierto a las nuevas oportunidades terapéuticas y tecnológicas que aporta la biotecnología, y las está incorporando. Hoy cada, vez más, hablamos de la biofarmacéutica”.

La prevención y el cuidado de la salud es una tendencia que abre las puertas a nuevos productos provenientes de la biotecnología...

La prevención y el cuidado de la salud es una tendencia que abre las puertas a nuevos productos provenientes de la biotecnología, como los nutracéuticos para la modulación del microbioma. Con los probióticos se logra restablecer el estado óptimo de salud.

La célula: fábrica de precisión

La propia célula (o microorganismo, si se trata de cultivos bacterianos) se convierte en el reactor donde se fabrica el producto. Este hecho marca un hito para la ciencia y para la sociedad: el nacimiento de nuevas tecnologías relacionadas con las ciencias de la vida que aportan soluciones en el ámbito, principalmente de la salud, aunque también en otros.

Amat resume así el proceso de producción biotecnológico: “Partimos de una modificación de ADN en un gen que tiene origen humano, o que se ha constituido como humano; este fragmento de ADN se inserta en un microorganismo o en una célula de mamífero, y esta célula pasa a actuar como reactor donde, cuando se divide y se reproduce, va a expresar el gen que, a su vez, expresa un monoclonal o una proteína con las características que estamos buscando. Posteriormente se recoge esta proteína (una macromolécula –las moléculas químicas son más pequeñas– de estructura tridimensional) producida por la célula”. “Los nuevos desarrollos biotecnológicos –prosigue Amat– aportan tratamientos más efectivos y nuevas soluciones que con la química actual no se habían conseguido, en el tratamiento de cánceres, enfermedades autoinmunes y muchas enfermedades huérfanas”.

Por su parte, el responsable de Servicio al Cliente de Sanofi, Ramon Bonet, también vocal de Industria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, nos habla de la diferencia entre administrar un fármaco de base química y uno de base biológica: “Antes, los medicamentos venían de una síntesis química, en el caso de los biotecnológicos, hablamos de una línea celular o de un microorganismo que los produce. Con esta tecnología se consigue una mayor precisión; es posible extraer parte del ADN y a partir de aquí construir un medicamento personalizado. Esto aún no es una realidad, pero suponemos que llegará. En la farmacia clásica, necesariamente, introducías un químico en el interior del organismo, lo cual provocaba unos efectos generalistas. Con la biotecnología vamos a buscar una determinada diana dentro del cuerpo que es la que provoca una manifestación de esta enfermedad, y puedes hacer que el medicamento que fabricas bloquee específicamente esta diana, reduciendo los efectos secundarios y, hipotéticamente, con una eficacia más alta”.

Reig Jofre se ha especializado en la estabilización de macromoléculas (para que el producto se pueda conservar a temperatura ambiente); éstas...

Reig Jofre se ha especializado en la estabilización de macromoléculas (para que el producto se pueda conservar a temperatura ambiente); éstas, por su tamaño, requieren una vía de administración inyectable. La compañía es especialista en inyectables liofilizados y líquidos estériles.

Conocimiento colaborativo: nuevo modelo de negocio

La complejidad de los desarrollos biotecnológicos ha llevado a la industria a adoptar modelos de innovación abierta. Las compañías han buscado la especialización en un determinado campo, en el que se han hecho expertas, pero ha sido necesaria la suma de la excelencia, la colaboración entre empresas expertas en distintos campos para, al final de esa larga cadena de conocimiento, lograr un producto de alto valor. Una excelencia que ha crecido, precisamente, gracias a los modelos colaborativos, que permiten a las compañías ir capturando la especialización hasta convertirse en un verdadero partner estratégico. Así funciona: una patente creada en un centro de investigación puede dar lugar a la creación de una startup con la que llevar el producto al mercado de manera rápida y eficiente, y para ello es imprescindible el acompañamiento de una farmacéutica. La responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre detalla el papel de la industria en este sentido: “les aportamos conocimiento en desarrollo, estrategia regulatoria, el camino hacia la industrialización y visión de mercado. Buscamos el camino más rápido para acercar al mercado el nuevo desarrollo, les acompañamos, y con esta convergencia de conocimiento y experiencia es como creamos valor juntas”.

Otras razones de fuerza mayor han empujado a este cambio de enfoque empresarial, y es que las expectativas sobre una mejora de eficiencia productiva que debía llegar de la mano de la biotecnología, no se han cumplido. Los procesos son muy costosos, y largos los tiempos de desarrollo. Entretanto, ha crecido la presión regulatoria y también la competencia, se han reducido los márgenes, y los costes de desarrollo cada vez son más altos. Ante este panorama, a la hora de abordar un nuevo proyecto, se buscan alianzas con el objeto de ampliar la probabilidad de éxito y reducir riesgos, compartiendo la inversión y los riesgos. Sobre esta cuestión se manifiesta Asebio (Asociación Española de Bioempresas), en su último informe anual en el que recomienda “la promoción de fusiones y adquisiciones entre pymes biotech –mediante incentivos fiscales, instrumentos financieros específicos, etc.– como estrategia de consolidación del sector biotecnológico (disminución del riesgo, aumento de masa crítica y visibilidad, economías de escala, etc.)”.

En cualquier caso, la integración de perspectivas y enfoques de disciplinas científicas y tecnológicas históricamente distintas (tal como define el concepto de ‘convergencia’ el informe publicado el pasado mes de junio por el MIT –Instituto Tecnológico de Massachusetts–: Convergencia: El Futuro de la Salud), genera una cadena de mejora ‘contagiosa’ y exponencial. En el caso de la biotecnología, recordemos que ésta no se limita al ámbito biológico, y puede incluir, por ejemplo, el trabajo con moléculas procedentes de la formulación clásica, o nuevas tecnologías para hacer la inyectabilidad más fácil para el paciente, una necesidad surgida dado el mayor tamaño de las moléculas biológicas.

Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre

Isabel Amat, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre.

¿Por qué son más caros los productos de base biológica?

Porque el proceso de fabricación es más costoso debido a que los procesos de producción son más largos; no todas las células crecen igual en 50 litros que en mil litros, de manera que hay que adaptar el tamaño del lote.

¿Por qué no hay genéricos en biotecnología?

Porque no se puede garantizar que el biosimilar sea idéntico al original, pues el producto obtenido de una base biológica, a pesar de los procesos de purificación, contiene infinidad de proteínas, lípidos y otras sustancias, cuya caracterización es muy compleja. Sin embargo, la industria farmacéutica es capaz de garantizar la biosimilitud en estos nuevos fármacos gracias a las avanzadas técnicas analíticas y ensayos clínicos que así lo demuestran.

El futuro de la biotecnología

La mayoría de los nuevos tratamientos, diagnósticos y cuidados de la salud serán fruto de la biotecnología y de la convergencia de conocimientos y disciplinas.

El proceso hace el producto

La característica principal de los procesos de escalado en biotecnología es que se trata de procesos más complejos, en comparación con los de base química, debido a sus muchas etapas: el clonaje, la inserción dentro de la célula, la expresión y el crecimiento del cultivo en unas condiciones de productividad óptima para que libere en el medio o dentro de la célula la proteína o anticuerpo deseado, su extracción y su purificación.

‘El proceso hace el producto’; ésta es una expresión común entre los “biotech”, y es que es el control del proceso lo que va a garantizar el resultado final. Durante la producción, para asegurar que el producto es el mismo en todos los lotes, y que no va a producirse ningún efecto distinto del estudiado, y ante la imposibilidad de caracterizar la totalidad de sustancias, el procedimiento se focaliza en asegurar que no hay modificaciones a lo largo del proceso. En este sentido, la estrategia de control de calidad, y en particular la estrategia analítica, en los procesos biotecnológicos resulta clave.

En clave de opinión. El conocimiento en la era de la cooperación

Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más inteligentes, sino las que mejor se adaptan al cambio. Charles Darwin

Un nuevo paradigma económico-social parece esbozarse empujado por el imperativo de los tiempos inciertos en que vivimos, y éste viene acompañado por un desarrollo sin precedentes de nuestro ser emocional, que busca más… El ser humano deviene epicentro de un mundo con nuevos valores; valores que inundarán todos los estamentos de una sociedad de individuos con altos niveles de compromiso y sentido de la responsabilidad, en un mundo donde los estados ven menguar su protagonismo y, casi, su razón de ser.

Miedo, placer, agresividad… Son algunas de las pulsiones albergadas en nuestra amígdala, nuestro cerebro primitivo. Imprescindibles para la supervivencia pero no suficientes para hacerla sostenible a largo plazo. La evolución nos catapulta hacia la sociabilidad, hacia el trabajo en equipo, hacia la cooperación, en definitiva. En un primer momento, un medio inhóspito y aterrador indujo el desarrollo de habilidades como la autosuficiencia y la autodefensa. Pero con la sedentarización, la organización social y las relaciones entre sus miembros requerían comportamientos más eficientes. Las experiencias de prueba-error en la consecución de objetivos en un entorno grupal desarrollan nuevas estructuras cerebrales que modulan las pulsiones, multiplicando los matices emocionales, imprescindibles para una convivencia constructiva. Los primeros mandatos biológicos dejan paso a comportamientos nacidos del tsunami de emociones que la propia evolución volcaba a borbotones sobre nuestra configuración como seres humanos, sin otro objetivo que el de perdurar en el tiempo.

La cooperación rebajó el nivel de estrés, de alerta permanente, y el miedo abre la puerta a una nueva emoción, más eficiente y gratificante: la confianza. Lo mismo con el sexo, éste garantiza la reproducción pero hace falta algo más para mantener a salvo a la prole; así brotan nuevas emociones, como el amor, la compasión, la amistad o la responsabilidad, que optimizarán la interrelación entre los miembros del grupo, que pasan a adoptar nuevos comportamientos. Y así fue como nuestro córtex prefrontal se desarrolló para hacernos seres sociales como garantía de supervivencia.

Ese proceso de adaptaciones psicológicas también arrojó sobre nosotros el concepto de moral, de altruismo, de desprendimiento. Hoy, las iniciativas colaborativas se multiplican (2015 cerró con 7.500 plataformas en todo el mundo y la Unión Europea cuantificó el impacto del mercado colaborativo en 28.000 millones de euros en ese año). Crecen los micromecenazgos, quién sabe si la financiación entre particulares puede llegar a desbancar a la banca… Las nuevas tecnologías 3D permitirán la autoproducción, lo cual no sabemos qué incidencia tendrá sobre el sistema, ¿vamos hacia un capitalismo más justo, más humanizado? El conocimiento ha traspasado las paredes de la universidad y de los departamentos de I+D de las empresas para llegar a la sociedad. Las asociaciones de pacientes colaboran estrechamente con sus médicos en el desarrollo de tratamientos. A su vez, cada día hay más colectivos comprometidos con el futuro, con el medioambiente, los recursos y la calidad de vida de las personas. Los estados se ven incapaces de afrontar los gastos que el estado del bienestar les tiene encomendados y parece que la evolución, en este nuevo paso, ha puesto a la sociedad manos a la obra. Dice así Eduard Punset: “La empatía nació en el cerebro de los humanos hace cien mil años, pero está irrumpiendo de manera imparable en el hogar, las comunidades y las empresas. Gradualmente, la sociedad está aprendiendo, gracias a las redes sociales y a la propagación de la empatía, a cuidar de sí misma y a no necesitar de las ayudas interesadas de terceros.”

Nos hallamos en un mundo que ha pasado de la linealidad a la estructura reticular y en el que el conocimiento, en sus diferentes ámbitos y disciplinas, se entremezcla y se multiplica, con la cooperación como telón de fondo, en una sociedad que parece focalizarse en el bien común –¿cuestión de supervivencia de nuevo?–, más allá de la monetarización. No desoigamos las voces que desde la ciencia se pronuncian sobre la necesidad de una ciencia humanista. El propio MIT, cantera de premios Nobel en ciencias y tecnología, incluye y prima la formación en humanidades como complemento a sus estrictas exigencias científico –técnicas. En el sector farmacéutico proliferan las fundaciones internas para la reflexión sobre sus líneas de investigación desde disciplinas diversas. Y es que, como los hechos han demostrado sobradamente, la ciencia y la tecnología no son buenas ni malas en sí mismas, lo son en función de para qué se utilicen.

Entrevista a Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Entrevista a Ramon Bonet
“La industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público”

El representante del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona nos pone al día sobre el panorama del sector farmacéutico. Una industria comprometida con el sistema sanitario, en un escenario marcado por la irrupción de los medicamentos biotecnológicos, la expiración de patentes y la próxima implantación de la identificación unitaria de los medicamentos. Bonet aborda en esta charla las vicisitudes del sector desde los ámbitos de la investigación, el mercado y la sociedad.
¿Podría describir sintéticamente el proceso de transformación del sector farmacéutico en los últimos años?
Este es un sector complejo, y con varios frentes abiertos. Hemos vivido unos años muy marcados por la contención del gasto farmacéutico y por la generificación de la mayoría de nuestras moléculas. El sector ha experimentado una reconversión fruto de la necesidad de hacer sostenible el sistema sanitario y porque ha visto expirar el periodo de patentes de la mayoría de medicamentos que estaba comercializando. .
¿Cómo lo ha compensado la industria?
Ha seguido reinvirtiendo en investigación; una apuesta que actualmente se enfoca, cada vez más, hacia los medicamentos biotecnológicos. Se trata de una investigación más cara y más lenta pero ahora estamos empezando a recoger los frutos de todo ello. Ha llegado un momento en el que la caída de patentes y la situación del mercado están más o menos estabilizadas. Mónica Daluz /
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ENTREVISTA

“La industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público”

Entrevista a Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Mónica Daluz
06/09/2016

El representante del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona nos pone al día sobre el panorama del sector farmacéutico. Una industria comprometida con el sistema sanitario, en un escenario marcado por la irrupción de los medicamentos biotecnológicos, la expiración de patentes y la próxima implantación de la identificación unitaria de los medicamentos. Bonet aborda en esta charla las vicisitudes del sector desde los ámbitos de la investigación, el mercado y la sociedad.

¿Podría describir sintéticamente el proceso de transformación del sector farmacéutico en los últimos años?

Este es un sector complejo, y con varios frentes abiertos. Hemos vivido unos años muy marcados por la contención del gasto farmacéutico y por la generificación de la mayoría de nuestras moléculas. El sector ha experimentado una reconversión fruto de la necesidad de hacer sostenible el sistema sanitario y porque ha visto expirar el periodo de patentes de la mayoría de medicamentos que estaba comercializando.

Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB

Ramon Bonet, vocal de Industria del COFB.

¿Cómo lo ha compensado la industria?

Ha seguido reinvirtiendo en investigación; una apuesta que actualmente se enfoca, cada vez más, hacia los medicamentos biotecnológicos. Se trata de una investigación más cara y más lenta pero ahora estamos empezando a recoger los frutos de todo ello. Ha llegado un momento en el que la caída de patentes y la situación del mercado están más o menos estabilizadas.

¿Ha habido una estrategia de ampliación de porfolio?

En efecto, ahora están empezando a aparecer medicamentos con los que enriquecer los porfolios. Además, la mayoría de las industrias lo que han hecho ha sido diversificar en el área de parafarmacia, convirtiéndonos, ya no tanto en empresas que venden medicamentos, sino en empresas que se hacen responsables del abordaje de la enfermedad; estamos contribuyendo, además de con el medicamento en sí mismo, con otras herramientas que ayudan al paciente a tener una mejor calidad de vida y a controlar mejor la enfermedad.

Las cosas han cambiado en materia de promoción de producto… ¿quién es, hoy por hoy, vuestro interlocutor?

Sí, antes, cuando lanzabas un medicamento, la promoción era a través del médico; en los últimos tiempos el decisor se ha desplazado del médico al gestor de esta medicación, en nuestro caso, en España, las comunidades autónomas que son, al final, las que financian.

… Y ello implica…

Que has de buscar nuevos modos de gestión de acceso al mercado; desde contratos de riesgo compartido donde el precio va vinculado a la eficacia del producto, o bien a través del modelo en el que no se pacta precio por unidad vendida sino que se acuerda un precio por resultados obtenidos en función del ahorro que el medicamento genera al sistema. La manera en que se aborda una patología está cada vez más marcada por los gestores de la administración. Cada vez se tiende más a pagar por ahorro al sistema que por el coste del producto en sí mismo.

Ponga algún ejemplo.

El caso del tratamiento de la hepatitis C. Es una enfermedad crónica, por tanto teníamos un paciente crónico, con un coste muy alto para el sistema sanitario. Si bien el periodo de tratamiento puede resultar muy caro, el ahorro total con respecto a lo que este paciente consumía durante su ciclo de vida, compensa. Este es el tipo de planteamiento con el que la industria y la sanidad están abordando la gestión de las enfermedades: se ha pasado de aquel concepto de tener un medicamento para una patología -ibas al médico, lo promocionabas y lo vendías-, a hablar de un concepto de gestión integral del sistema sanitario, y la industria se ha convertido en un apoyo a la gestión integral del sistema sanitario público.

La oficina de farmacia se ha visto desbordada en los últimos años por las obligaciones burocráticas y administrativas viniendo a adelgazar el papel del farmacéutico como sanitario. ¿Cuál es la tendencia en este sentido?

La farmacia está contemplada como un elemento clave en cualquier tipo de medicamento, excepto en los hospitalarios, pero en el grueso de medicamentos la farmacia juega un papel clave de recomendación e indicación de uso porque es la que está más cerca del paciente. Especialmente importante en aquellos medicamentos que no requieren receta, y que por tanto están sujetos a la indicación del farmacéutico. Cuando se trata de un producto con receta médica, el farmacéutico contribuye al seguimiento farmacoterapéutico, a que el medicamento se utilice con la pauta dada.Tienes el ejemplo en el SPD, Sistema Personalizado de Dosificación, que pretende garantizar los resultados, que el medicamento sea efectivo, y tanto a la industria como a la Administración les interesa que el paciente lo tome adecuadamente; de lo contrario éste estará menos controlado, la industria verá reducidos los resultados y la eficacia del medicamento, y la administración estará incurriendo en unos costes innecesarios; dentro de este engranaje, el papel de la farmacia es clave.

Autor: Movianto

Autor: Movianto.

Entretanto, ante nosotros una sociedad cada vez más envejecida…

Sí, será una sociedad de paciente crónico, complejo y polimedicado. Piensa en una persona mayor que debe tomar tres o cuatro medicamentos diariamente en diferentes momentos del día, más los propios de la edad…, con el SPD contribuimos a que se haga este seguimiento farmacoterapéutico. En cualquier caso, el farmacéutico tiene un rol cien por cien sanitario, y en tanto que sanitario, desde la farmacia se permite este abordaje global: el médico hará una prescripción médica y el farmacéutico, basándose en esta receta y en sus conocimientos es capaz de, con todo el abanico de parafarmacia, recomendar y ayudar al paciente a llevar mejor su enfermedad.

A la oficina de farmacia se le abren nuevas oportunidades con los nuevos medicamentos biológicos, la incorporación de productos de cosmética, parafarmacia, complementos nutricionales ¿Está la farmacia gestionando adecuadamente este mix?

La farmacia es un centro integral de salud y, por tanto, tiene la opción del medicamento como tal o todo un arsenal de ‘no medicamento’. La industria, cada vez más, lo que está haciendo es colaborar con el farmacéutico en este abordaje integral; tiene sus porfolios diversificados de manera que si, por ejemplo, una compañía farmacéutica trabaja la diabetes, además tiene asociadas líneas de cosmética específicas u otros productos que no son medicamentos en sí pero que ayudan. Tiene lugar una interacción con el farmacéutico para apoyarle en la venta y guiarle en la indicación, en aras de que el paciente mejore su patología y su calidad de vida.

Se habla de recuperar el papel del farmacéutico como formulador, ¿cómo se contempla la formulación fuera del ámbito de la industria?

Se trata de un sistema complementario. Existen determinadas situaciones, como ajustes de dosis en pacientes pediátricos, determinados procesos en los que no hay una fórmula adecuada para una determinada patología y seguramente no sería rentable fabricarla industrialmente por el volumen de casos, o por un problema de mercado, por falta de determinado producto; aquí el farmacéutico deviene clave. La formulación magistral siempre ha sido apoyada por la industria; ambas cumplen dos necesidades sanitarias diferentes y complementarias.

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Háblenos de los nuevos modelos de negocio basados en la cooperación que se han gestado en torno a los desarrollos biotecnológicos.

La biotecnología ha crecido en buena parte gracias a pequeñas empresas y pequeños centros de investigación que han llegado a desarrollar un medicamento específico, o son fuertes en una determinada línea de investigación. Lo que se ha hecho han sido alianzas entre la industria farmacéutica, que tiene todos los recursos de comercialización (acceso al mercado, fuerza de ventas, equipos de market acces), y estas empresas, que tienen los recursos de investigación. Se da una situación ideal donde se unen las dos voluntades: una potencia investigadora fuerte interna y externa, y la capacidad de acceso al mercado.

Un mercado mucho más segmentado…

El número de pacientes ya no será de millones; no se dará la situación de otro tiempo en que se realizaba el hallazgo de un medicamento del que se vendían millones de unidades. Ahora la tendencia es hacia una medicación que trata de manera más personalizada. Nadie está pensando en medicamentos masivos sino en eficacias.

Y para terminar, ¿nos puede hablar de la lucha contra las falsificaciones y del proceso de implantación de la serialización de los medicamentos?

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La globalización ha traído consigo que el flujo internacional de medicamentos sea cada vez más alto y esto abre la puerta a potenciales falsificaciones. Securizar los flujos de los medicamentos es una obsesión de todos en nuestro sector y, desde ahora y hasta 2019, veremos la serialización de los medicamentos con identificación unitaria de todas y cada una de las cajas, de manera que antes de que un farmacéutico dispense una caja deberá verificar que el producto es auténtico. En estos momentos nos hallamos en el proceso de definir todos los mecanismos de control.

Industria farmacéutica y sector cosmético: alianza de largo recorrido

Industria farmacéutica
COSMÉTICA

El interés de las marcas de alta gama por las nuevas técnicas generadas en la industria farmacéutica, ha hecho que la investigación y fabricación para terceros se haya desarrollado especialmente en este segmento. Por otra parte, la estrategia comercial de la oficina de farmacia está pasando por la marca propia, lo que ha llevado a un modelo de negocio en el que la clave del éxito es la gestión conjunta del producto entre el laboratorio y la farmacia. La investigación en productos cosméticos se hace extensiva a los envases que los contienen, buscando la interacción entre ambos con la finalidad de obtener productos con menos aditivos, con mayor durabilidad y más sostenibles medioambientalmente.
T
anto la demanda social como la orientación de la Administración en materia sanitaria se focalizan en la prevención y el cuidado integral de la salud, en la optimización del bienestar, incluidas las aspiraciones sobre la apariencia físico-estética. Paralelamente a estas directrices del mercado se han abierto nuevas líneas de investigación que han dado lugar al desarrollo de nuevos productos que dan respuesta a estas expectativas. La industria cosmética ha sido uno de los sectores que ha buscado incorporar los nuevos desarrollos procedentes del sector farmacéutico, de ahí el goteo de adquisiciones y alianzas corporativas que han acaecido en los últimos tiempos entre la industria cosmética y los laboratorios farmacéuticos.
La industria farmacéutica, en sus diversos ámbitos de especialización, aporta nuevas posibilidades al sector cosmético, que hoy engloba distintas parcelas de la demanda, desde la cosmética de prescripción, hasta la de gran consumo, pasando por la alta cosmética, o por los productos de cosmética “bio”. Aunque el sector también se nutre de las líneas estándar, trabajadas por la gran distribución con marca propia, es el producto de valor, que incorpora innovación, el que centra la atención de todos los actores de la cadena y el que ha consolidado el modelo de negocio de fabricación para terceros especialmente en este segmento. La oficina de farmacia, por su parte, también se ha lanzado a desarrollar marca propia en dermocosmética, a través de laboratorios que se encargan de todo el proceso de creación de una nueva marca. Mónica Daluz /
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COSMÉTICA

Investigación y fabricación para terceros en la cosmética

Industria farmacéutica y sector cosmético: alianza de largo recorrido

Mónica Daluz
19/09/2016

El interés de las marcas cosméticas de alta gama por las nuevas técnicas generadas en la industria farmacéutica, ha hecho que la investigación y fabricación para terceros se haya desarrollado especialmente en este segmento. Por otra parte, la estrategia comercial de la oficina de farmacia está pasando por la marca propia, lo que ha llevado a un modelo de negocio en el que la clave del éxito es la gestión conjunta del producto entre el laboratorio y la farmacia. La investigación en productos cosméticos se hace extensiva a los envases que los contienen, buscando la interacción entre ambos con la finalidad de obtener productos con menos aditivos, con mayor durabilidad y más sostenibles medioambientalmente.

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Tanto la demanda social como la orientación de la Administración en materia sanitaria se focalizan en la prevención y el cuidado integral de la salud, en la optimización del bienestar, incluidas las aspiraciones sobre la apariencia físico-estética. Paralelamente a estas directrices del mercado se han abierto nuevas líneas de investigación que han dado lugar al desarrollo de nuevos productos que dan respuesta a estas expectativas. La industria cosmética ha sido uno de los sectores que ha buscado incorporar los nuevos desarrollos procedentes delsector farmacéutico, de ahí el goteo de adquisiciones y alianzas corporativas que han acaecido en los últimos tiempos entre la industria cosmética y los laboratorios farmacéuticos.

La industria farmacéutica, en sus diversos ámbitos de especialización, aporta nuevas posibilidades al sector cosmético, que hoy engloba distintas parcelas de la demanda, desde la cosmética de prescripción, hasta la de gran consumo, pasando por la alta cosmética, o por los productos de cosmética “bio”. Aunque el sector también se nutre de las líneas estándar, trabajadas por la gran distribución con marca propia, es el producto de valor, que incorpora innovación, el que centra la atención de todos los actores de la cadena y el que ha consolidado el modelo de negocio de fabricación para terceros especialmente en este segmento. La oficina de farmacia, por su parte, también se ha lanzado a desarrollar marca propia en dermocosmética, a través de laboratorios que se encargan de todo el proceso de creación de una nueva marca.

El autocuidado, oportunidad para la farmacia

Según las conclusiones del estudio FarmaShoppper Especial Parafarmacia 2016, realizado por la consultora Shoppertec, “la dermofarmacia es el segmento con mayor potencial dentro de los productos de autocuidado”. El consumidor, hoy formado e informado más que nunca, busca productos innovadores para los cuidados de piel, cabello y demás partes superficiales del cuerpo, pero busca sobre todo, la garantía del producto farmacéutico, por lo que la botica tiene la oportunidad de atraer a un nuevo target proveniente del canal de perfumería selectiva.

Estos productos dermocosméticos requieren la gestión conjunta entre la marca y la farmacia, una estrategia comercial con la que el punto venta obtiene diferenciación y fidelización. Del mismo modo, la marca propia de farmacia proporciona exclusividad al establecimiento y mayores márgenes. Otra de las categorías que marcan tendencia es la cosmética “bio”. La demanda de productos compuestos por ingredientes naturales certificados es otra de las necesidades del mercado a la que da cobertura la industria farmacéutica fabricando para las marcas.

Cuando el producto también es el envase

Una potente línea de investigación en el mundo de la cosmética, sobre todo en las categorías “selectiva” y “bio”, es el abanico de posibilidades que aporta la interacción entre el producto y su propio envase. El envase plástico, principal material utilizado en la industria cosmética, presenta el inconveniente de no ser barrera total a los gases. Industria y centros tecnológicos, trabajando en estrecha colaboración, buscan materiales capaces de frenar el efecto de acortamiento de la vida útil. El producto final cobra así un mayor valor y se presenta más competitivo en el mercado.

En este sentido, el centro tecnológico Ainia ha encabezado un proyecto de investigación aplicada en el que se han incorporado nanopartículas en los materiales poliméricos (plásticos) para la obtención de envases cosméticos. Estas nanopartículas, nanoarcillas y óxidos metálicos, hacen innecesaria la utilización de aditivos y disminuyen la cantidad de materia prima en el envase. Las nanopartículas utilizadas confieren a los envases plásticos propiedades avanzadas como una mayor barrera a los gases y mejores propiedades mecánicas y térmicas.

Otro ejemplo es el desarrollo por parte del centro tecnológico Itene, en colaboración con Laboratorios Acento y un consorcio de empresas y centros europeos, de un envase activo para cosmética que alarga la vida útil del producto, y que se basa en la incorporación de conservantes y antioxidantes naturales en el propio envase, en lugar de en el producto cosmético, gracias a la liberación controlada de conservantes desde el envase activo. Estos envases activos, que hasta ahora se han desarrollado para champú, loción solar y crema facial, logran disminuir hasta en un 40% los conservantes que se añaden a los cosméticos.

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Estructura del mercado cosmético

Las ventas de cosméticos y perfumes, con tendencia negativa desde 2007, crecieron el año pasado un 1,5%, alcanzando los 6.450 millones de euros, según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). La industria española está formada por más de 400 empresas entre grandes grupos, pymes y micropymes, que generan 35.000 empleos directos y más de 200.000 indirectos entre perfumerías, farmacias, peluquerías y centros de belleza. España se sitúa así como el quinto mayor mercado de la UE, tras Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. El gasto medio es de 139 euros por persona y año, frente a los 136 euros de 2014, y los 120 euros de la media de la UE.

El sector cuenta con 250.000 referencias divididas en cinco categorías de productos, que suponen más de 1.200 millones de unidades vendidas. Los productos destinados al cuidado de la piel y al cuidado personal (aseo e higiene) suponen el 28% y el 25% de las ventas, respectivamente; a continuación, el cuidado del cabello (19,2%), los perfumes (18,6%) y la cosmética de color (maquillaje), con el 9,3%.

Por canales, el gran consumo (hipermercados y supermercados) supone el 47,2% del total, aunque las ventas caen un 0,2%. Los canales selectivos (lujo) y dermofarmacia crecen un 3,8% y un 3,7%. En menor medida, la venta directa (2,2%), estética (1,9%) y peluquería profesional (0,3%).

Entrevista a José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España

Entrevista a José Manuel Rigueiro
MÓN
EMPRESARIAL
ESPECIAL
SECTOR FARMACÈUTIC

“La imatge d’Espanya és dolenta: a un país que no paga no es poden planificar projectes”

Amb motiu del seu nomenament el passat mes de novembre, entrevistem José Manuel Rigueiro, llicenciat en Biologia per la Universitat de Barcelona, Màster en Marketing per ESADE, AMP per Insead i PDD per IESE. Rigueiro ens dóna la seva visió del panorama actual del sector farmacèutic i ens parla de les particularitats del mercat dels fàrmacs orfes.
Posi’ns en antecedents sobre Actelion, faci’ns un flash de l’empresa i de la seva filial espanyola.
Actelion és una companyia suïssa, biofarmacèutica, fundada fa vora de 15 anys que, a nivell global, factura 1,5 milions de francs suïssos i que cotitza a la borsa de Zuric. Actelion es dedica a investigar, desenvolupar, produir i comercialitzar fàrmacs per patologies orfes o rares, malalties que afecten a un percentatge molt petit de la població. Nosaltres som la filial espanyola de la companyia, que va ser creada fa uns 12 anys, i som l’eina comercial i d’investigació de l’empresa.
Parlem d’investigació hospitalària…
En el procés de desenvolupament d’un fàrmac hi ha una fase final que és la de tenir presència a un hospital, i aquí a Espanya tenim personal que es dedica específicament a això. Estan especialitzats en productes orfes.
Quines particularitats té aquest segment de la indústria farmacèutica?
Es tracta d’un subsector que dóna servei a un número molt petit de la població. I això suposa que l’única manera que el fàrmac sigui rendible comercialment i que, per tant, pugui existir, és que tingui un preu molt més elevat que els fàrmacs habituals. Els fàrmacs per a la grip o la hipertensió, per exemple, tenen un preu més ajustat perquè afecten a molta població. Però els requeriments d’investigació, lògicament, són els mateixos per a uns i altres.
Quines malalties tracten amb els seus fàrmacs?
La hipertensió pulmonar arterial, que és un problema que afecta al conducte que uneix el cor amb els pulmons. Es tracta d’una patologia minoritària a Espanya, i és mortal. Tenim un altre grup de medicaments per al tractament de la síndrome de Gaucher, una malaltia molt severa i molt minoritària. I una altra línia de productes per combatre el trastorn de Niemann Pick C, una malaltia neurològica encara més minoritària, que provoca en els afectats moviments estranys (apràxia) i fa que estiguin pràcticament desconnectats socialment.
I amb quines vies de finançament compten?
Aquest tipus de fàrmacs són tots finançats per l’Estat o les comunitats, si no seria inviable: és inassumible que la població pugui abonar el seu preu. Mónica Daluz /
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ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

“La imatge d’Espanya és dolenta: a un país que no paga no es poden planificar projectes”

Entrevista a José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España

Amb motiu del seu nomenament el passat mes de novembre, entrevistem José Manuel Rigueiro, llicenciat en Biologia per la Universitat de Barcelona, Màster en Marketing per ESADE, AMP per Insead i PDD per IESE. Rigueiro ens dóna la seva visió del panorama actual del sector farmacèutic i ens parla de les particularitats del mercat dels fàrmacs orfes.

Mònica Daluz

Posi’ns en antecedents sobre Actelion, faci’ns un flash de l’empresa i de la seva filial espanyola.

Actelion és una companyia suïssa, biofarmacèutica, fundada fa vora de 15 anys que, a nivell global, factura 1,5 milions de francs suïssos i que cotitza a la borsa de Zuric. Actelion es dedica a investigar, desenvolupar, produir i comercialitzar fàrmacs per patologies orfes o rares, malalties que afecten a un percentatge molt petit de la població. Nosaltres som la filial espanyola de la companyia, que va ser creada fa uns 12 anys, i som l’eina comercial i d’investigació de l’empresa.

Parlem d’investigació hospitalària…

En el procés desenvolupament d’un fàrmac hi ha una fase final que és la de tenir presència a un hospital, i aquí a Espanya tenim personal que es dedica específicament a això.

Estan especialitzats en productes orfes. Quines particularitats té aquest segment de la industria farmacèutica?

Es tracta d’un subsecor que dóna servei a un número molt petit de la població. I això suposa que l’única manera que el fàrmac sigui rendible comercialment i que, per tant, pugui existir, és que tingui un preu molt més elevat que els fàrmacs habituals. Els fàrmacs per a la grip o la hipertensió, per exemple, tenen un preu més ajustat perquè afecten a molta població. Però els requeriments d’investigació, lògicament, són els mateixos per a uns i altres.

Quines malalties tracten amb els seus fàrmacs?

La hipertensió pulmonar arterial, que és un problema que afecta al conducte que uneix el cor amb els pulmons. Es tracta d’una patologia minoritària a Espanya, i és mortal. Tenim un altre grup de medicaments per al tractament de la síndrome de Gaucher, una malaltia molt servera i molt minoritària. I una altra línia de productes per combatre el trastorn de Niemann Pick C, una malaltia neurològica encara més minoritària, que provoca en els afectats moviments estranys (apràxia) i fa que estiguin pràcticament desconnectats socialment.

“Els fàrmacs orfes són tots finançats per l’Estat o per les comunitats; sinó, la seva existència seria inviable.”

I amb quines vies de finançament compten?

Aquest tipus de fàrmacs són tots finançats per l’Estat o les comunitats, sinó seria inviable: és inassumible que la població pugui abonar el seu preu.

El sector privat col·labora en aquest tipus de projectes? A altres països és molt habitual buscar finançament per aquesta via.

A d’altres països sí que és habitual, sobre tot als EUA, però a Espanya i a Europa no hi ha tradició. Nosaltres col·laborem amb associacions de pacients i, de fet, ens plantegen la idea que grans corporacions espanyoles, dins les seves àrees de RSC, valorin la possibilitat d’ajudar-los. Però es un tema molt incipient, és difícil…

“Les associacions de pacients plantegen que les grans corporacions espanyoles, dins les seves àrees de RSC, valorin la possibilitat d’ajudar-los.”

Com a recent estrenat director general d’Actelion Pharmaceuticals España, quins són els seus objectius?

En tinc diversos. Un d’ells és consolidar els fàrmacs que tenim actualment al portfoli. Són productes que encara tenen recorregut de patent, que és la que fixa el termini de comercialització d’un fàrmac: quan aquesta es perd, entren els medicaments genèrics i la vida comercial del producte pràcticament desapareix. Un altre objectiu es focalitza en ajudar als centres a diagnosticar els pacients. Nosaltres, als hospitals, no només hi anem a promocionar el nostre fàrmac, sinó que hi fem un treball de partners. Els hem d’ajudar a desenvolupar eines conjuntes que ens permetin identificar als pacients que es pugin beneficiar d’aquest tipus de fàrmac.

Un repte important és també la col·laboració amb les administracions públiques perquè aquests fàrmacs siguin accessibles a tothom, que el preu no sigui un factor limitant.

Com estan afectant a la industria farmacèutica les retallades de la despesa per part de les administracions?

El sector de la farmàcia ho està passant molt malament amb les retallades. Cada vegada hi ha més barreres que impedeixen l’accés dels pacients als fàrmacs.

“Cada vegada hi ha més barreres que impedeixen l’accés dels pacients als fàrmacs.”

Què opina sobre el copagament farmacèutic?

Es tracta d’una mesura clarament impopular, i és cert que hi ha gent que no pot assumir el copagament, és un drama, però la polèmica sobre aquest tema ve de la percepció social del que és gratis i del que no ho és. Un ciutadà pot estar molt indignat per haver de pagar 20 euros per un medicament, i potser se n’està gastant 70 en telèfon mòbil…

I està a favor de la liberalització de les farmàcies?

Si els metges poden tenir una consulta privada on vulguin, per què no una farmàcia? El Col·legi de Farmacèutics hi està en contra, però jo crec que el col·lectiu de professionals a l’atur hauria d’estar-hi a favor. La qüestió és que estem en un entorn molt regulat i, per tant, cal que les regles del joc durin un cert temps. No pot ser que es canviïn les normes cada sis mesos per reial decret. Quan jo demano inversions a la meva companyia, per exemple, per instal·lar una planta de producció al nostre país, sempre em diuen que l’entorn és terriblement canviant i que l’Estat no ens paga. El termini per satisfer deutes és enorme, i això obliga a demanar crèdits constantment. En la cultura anglosaxona, per exemple, el pagament és sagrat. La imatge d’Espanya com a país ara mateix és dolenta: a un país que no paga o ho fa amb un any de retard no s’hi poden planificar projectes, perquè es el risc percebut és molt alt.

La indústria farmacèutica en plena transformació

La indústria farmacèutica en plena transformació
MÓN EMPRESARIAL

ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

El sector farmacèutic, tant a Espanya com a la resta del món, es troba en un moment convuls i immers en un procés complex de canvi empresarial, dins un entorn sectorial inestable. A la indústria, la investigació es veu compromesa, especialment al nostre país, amb l’aprimament dels recursos de les administracions, i pel que fa a la distribució dels productes farmacèutics, el sector està sota mínims, pels retards en els pagaments per part de les comunitats autònomes. La falsificació de fàrmacs, el copagament, la liberalització de les farmàcies o la transformació dels perfils laborals són altres temes que afecten aquest sector imprescindible per garantir la salut dels ciutadans.
El model clàssic de la indústria farmacèutica venia consistint en col·locar una sèrie de productes al mercat i, paral·lelament, dedicar recursos a la innovació. Quan l’empresa treia un nou producte, els antics encara circulaven, i era amb aquests beneficis que s’afrontaven les despeses d’investigació. Però ara aquest model ha canviat. Amb l’arribada dels genèrics, el fàrmacs antics, un cop perden la patent, als deu o dotze anys, veuen acabada la seva vida comercial i desapareixen de la cartera de la companyia.
Tal com explica José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España, “dedicar, com es fa de mitja, entre un 17 i un 20% de les vendes a investigar, implica un esforç molt gran; de fet, no hi cap sector al món, excepte potser el de l’automòbil, que dediqui més diners que nosaltres a I+D. Que un medicament tingui un recorregut de deu anys, actualment, no és suficient.”
Un altre repte que ha d’afrontar aquesta indústria, apart de la crisi global, és que cada vegada és més difícil trobar fàrmacs innovadors, ja que en els últims trenta anys els avenços en aquest sentit han estat espectaculars. A això s’afegeix el fet que la majoria de malalties són cròniques. La població viu cada vegada més gràcies als fàrmacs, però, al mateix temps, la despesa es dispara i això provoca que l’Estat retalli el preu dels medicaments, la qual cosa, en moltes ocasions, afecta a la innovació. Des del sector es reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació contemplant tots els factors col·laterals de la mateixa, a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac.
La situació està obligant a les empreses a desenvolupar els seus projectes, des del primer moment, no només des del vessant farmacològic, sinó també des del farmacoeconòmic, que és tot allò que pot demostrar que un fàrmac, malgrat el seu preu, pot tenir altres avantatges socials, com per exemple, l’estalvi del cost dels dies que el fàrmac en qüestió evita en baixes d’un treballador, o en llits d’hospital, si el medicament pot reduir els dies d’hospitalització.
Sobre la situació de la investigació a Espanya, també s’ha pronunciat recentment el president de Grifols alertant que “la manca de projectes subvencionats i les retallades en I+D+i per part de l’Estat i les comunitats autònomes pot empènyer a deslocalitzar la investigació farmacèutica cap a altres països de la Unió Europea o, fins i tot, als EUA.” Mónica Daluz /
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ESPECIAL SECTOR FARMACÈUTIC

La indústria farmacèutica, en plena transformació

Mònica Daluz

El sector farmacèutic, tant a Espanya com a la resta del món, es troba en un moment convuls i immers en un procés complex de canvi empresarial, dins un entorn sectorial inestable. A la indústria, la investigació es veu compromesa, especialment al nostre país, amb l’aprimament dels recursos de les administracions, i pel que fa a la distribució dels productes farmacèutics, el sector està sota mínims, pels retards en els pagaments per part de les comunitats autònomes. La falsificació de fàrmacs, el copagament, la liberalització de les farmàcies o la transformació dels perfils laborals són altres temes que afecten aquest sector imprescindible per garantir la salut dels ciutadans.

El model clàssic de la industria farmacèutica venia consistint en col·locar una sèrie de productes al mercat i, paral·lelament, dedicar recursos a la innovació. Quan l’empresa treia un nou producte, els antics encara circulaven, i era amb aquests beneficis que s’afrontaven les despeses d’investigació. Però ara aquest model ha canviat. Amb l’arribada dels genèrics, el fàrmacs antics, un cop perden la patent, als deu o dotze anys, veuen acabada la seva vida comercial i desapareixen de la cartera de la companyia. Tal com explica José Manuel Rigueiro, director general d’Actelion Pharmaceuticals España, “dedicar, com es fa de mitja, entre un 17 i un 20% de les vendes a investigar, implica un esforç molt gran; de fet, no hi ha cap sector al món, excepte potser el de l’automòbil, que dediqui més diners que nosaltres a I+D. Que un medicament tingui un recorregut de deu anys, actualment, no és suficient.”

Un altre repte que ha d’afrontar aquesta indústria, apart de la crisi global, és que cada vegada és més difícil trobar fàrmacs innovadors, ja que en els últims trenta anys els avenços en aquest sentit han estat espectaculars. A això s’afegeix el fet que la majoria de malalties són cròniques. La població viu cada vegada més gràcies als fàrmacs, però, al mateix temps, la despesa es dispara i això provoca que l’Estat retalli el preu dels medicaments, la qual cosa, en moltes ocasions, afecta a la innovació. Des del sector es reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació contemplant tots els factors col·laterals de la mateixa, a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac. La situació està obligant a les empreses a desenvolupar els seus projectes, des del primer moment, no només des del vessant farmacològic, sinó també des del farmacoeconòmic, que és tot allò que pot demostrar que un fàrmac, malgrat el seu preu, pot tenir altres avantatges socials, com per exemple, l’estalvi del cost dels dies que el fàrmac en qüestió evita en baixes d’un treballador, o en llits d’hospital, si el medicament pot reduir els dies d’hospitalització.

Sobre la situació de la investigació a Espanya, també s’ha pronunciat recentment el president de Grifols alertant que “la manca de projectes subvencionats i les retallades en I+D+i per part de l’Estat i les comunitats autònomes pot empènyer a deslocalitzar la investigació farmacèutica cap a altres països de la Unió Europea o, fins i tot, als EUA.”El sector farmacèutic és un dels que dedica més recursos a I+D. / SHUTTERSTOCKLa falsificació de medicaments és molt perillosa per a la indústria. / SHUTTERSTOCK

El sector reclama la necessitat que l’Estat valori el preu de la innovació a l’hora d’establir el preu d’un fàrmac.

Nous perfils laborals

La transformació del model de negoci en l’aspecte comercial ha conduït al sector a replantejar-se el model tradicional de visita mèdica, caracteritzat per una àmplia xarxa comercial, tendint cap a nous models basats en una visita més especialitzada amb xarxes comercials més reduïdes però de major riquesa de perfils. La tendència és a passar de la figura de venedor a la de consultor. En els últims anys, a Espanya el número de visitadors mèdics s’ha reduït pràcticament a la meitat, entre d’altres coses, degut a la concentració de laboratoris, a través de les successives fusions, que ha implicat una reducció de personal. Algunes companyies estan apostant per perfils amb capacitat de comunicar científicament les avantatges del fàrmac.

D’altra banda, la globalització ha permès a les empreses nacionals mantenir el seu nivell de creixement gràcies a focalitzar els seus esforços cap als mercats exteriors, la qual cosa està provocant una demanda de perfils d’exportació. Pel que fa a les plantilles tècniques, per a aquestes continuaran existint oportunitats en els camps de nous projectes, I+D i control de qualitat.

Si parlem de farmàcies, a més de la tasca sanitària que duen a terme els farmacèutics, cada vegada cobren més importància altres aspectes relacionats amb el vessant comercial d’aquest tipus d’establiment. Al sector es considera fonamental que el farmacèutic ampliï la seva capacitat i competència professional per abordar les qüestions tant sanitàries, com de gestió empresarial, comercial, etcètera.

S’està produint un traspàs del poder de prescripció dels medicaments dels metges als sectors econòmics, on, més enllà de la decisió del professional sanitari, hi ha elements de gestió que determinen el fàrmac a prescriure.

Al farmacèutic, se li demanen cada vegada més competències professionals. / SHUTTERSTOCK

Perspectives de futur

D’ara en endavant, cal destacar les noves línies de negoci que es podrien obrir en els propers anys. La població envelleix i les malalties degeneratives, com ara l’Alzheimer, constituiran un dels reptes del sector farmacèutic a mig termini. El càncer és una altra de les patologies per a les que caldrà desenvolupar productes més eficaços. El fet que la demanda de carn al món vagi al alça, també obre un interessant segment de mercat en matèria de salut animal.

Diverses fonts del sector preveuen un panorama on conviuran grans companyies amb un extens ventall, que desenvoluparan tant fàrmacs per als humans com per a la salut animal, així com medicaments genèrics, etcètera, amb empreses més petites que aprofitaran determinats segments de mercat i es centraran en productes més innovadors, especialitzats en àrees concretes, com teràpies genètiques, cèl·lules mare,… i acumularan un alt nivell de coneixement sobre aquest tipus de patologies, amb la conseqüent fortalesa pel seu valor empresarial.

Tal com apunta Rigueiro, “quan una gran companyia compra una altra molt experta en un camp, aquesta experiència es difumina, es perd”, i, en aquest sentit, explica que “les companyies petites solen vendre els seus projectes a companyies més grans perquè el cost de desenvolupar un fàrmac no el poden assumir.”

Altres tendències del sector auguren més fusions i adquisicions, més pressió econòmica i un traspàs del poder de prescripció dels medicaments dels metges al sectors econòmics, en la línia del que ve succeint en els últims anys, on, més enllà de la decisió del professional sanitari, hi ha elements de gestió que determinen el fàrmac a prescriure.

Pel que fa als punts de distribució, aquests s’enfronten a la possibilitat d’assistir a la liberalització del sector. El Ministeri d’Economia està estudiant la possibilitat que qualsevol persona o empresa pugui obrir una farmàcia. En cap moment es qüestiona la direcció tècnica, que continuaria en mans dels farmacèutics, però la possibilitat que s’obrin les portes al capital privat, fa témer l’entrada de les gran cadenes de distribució, com ja està passant a altres països. Des de la Federació Empresarial de Farmacèutics Espanyols (FEFE) s’alerta del que ells consideren un perill per a l’usuari, ja que, en paraules del seu president, Fernando Redondo, “els fàrmacs no són un bé de consum a l’ús: són d’interès social i la seva utilització comporta riscos.”

El Govern central està estudiant a possibilitat que qualsevol persona o empresa pugui obrir una farmàcia.

DAFO

Debilitats

  • El sector està vivint un moment de canvi de model de negoci i moltes empreses, tant a la indústria com a la distribució, quedaran fora de joc.
  • El creixement del mercat de la falsificació de medicaments pot generar una guerra de preus que empobriria el sector, amb incidència directa sobre els departaments d’investigació i desenvolupament.

Amenaces

  • Les retallades de l’Administració poden incidir en la pèrdua de capacitat per investigar i innovar, amb el conseqüent risc de deslocalització d’aquests departaments.
  • Els retards en el pagaments per part de les administracions i els canvis continus de la legislació allunyen les inversions estrangeres.

Fortaleses

  • La capacitat d’exportació de la industria farmacèutica a Espanya està mantenint el nivell de creixement de les empreses nacionals.
  • En l’actualitat, la competència d’aquesta indústria en matèria d’investigació és notable, i tots els actors implicats, especialment les administracions, s’han de responsabilitzar de mantenir aquest nivell de creació de valor.

Oportunitats

Nous segments de mercat s’obriran en el futur i hi haurà espai per al desenvolupament tant de les companyies que optin per una especialització dins una dimensió i estructura reduïdes, com de les grans companyies internacionals, que seguiran sent molt potents a diversos nivells.

Per als professionals del sector, els nous requeriments del mercat farmacèutic constitueixen una oportunitat per adaptar-se a una nova realitat. La formació en camps com la gestió o el màrqueting o l’ús de les noves eines informàtiques són alguns d’aquests requeriments.

Tecnología para un mundo mejor

Tecnología para un mundo mejor
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La agricultura de precisión se erige en la panacea de la práctica agrícola. La optimización de la gestión del terreno desde diversos puntos de vista, especialmente del medioambiental, significa un importante paso en la conservación de los recursos del planeta. El volumen de envases que genera el sector fitosanitario y su gestión como residuo constituye un factor clave en esta ecuación en la que los países en desarrollo tienen mucho que decir.
El ser humano ha encontrado en la química el aliado con el que mejorar sus expectativas de supervivencia. Conocer el comportamiento de los elementos de la naturaleza ha supuesto una inquietud para el hombre, que pronto aplicaría los conocimientos adquiridos a su preocupación y ocupación principal: la alimentación. Pero, hoy más que nunca, la intervención de la ciencia química en todo el proceso se revela imprescindible: la población mundial actual se duplicará en el siglo que viene y se prevé que la renta per cápita alcance una tasa anual de crecimiento del 2,7% hasta el año 2020; el doble en los países en vías de desarrollo. El consumo de carne, especialmente la roja, se disparará en los próximos años y, en consecuencia, la demanda de grano para alimentar el ganado.
A esto se añade el imparable crecimiento de las áreas urbanas. Ante la escasez de tierras cultivables solo se podrá hacer frente a esta situación aumentando los rendimientos agrícolas mediante el empleo de fertilizantes y productos fitosanitarios. En cuanto a estos últimos, se ha calculado que, sin ellos, la tercera parte de los alimentos producidos en el mundo se perdería.
Abonos; envases inteligentes que respiran e impiden la entrada de la humedad y la fuga de los aromas; botellas y recipientes de diferentes polímeros; gases para controlar la maduración de la fruta recogida; gases criogénicos para conservar los alimentos a bajas temperaturas; productos para proteger la salud de las plantas y los animales; desinfectantes… son tan solo algunos ejemplos de la contribución de la química a la alimentación humana, a la que, a estas alturas, no podemos renunciar.
 Mónica Daluz / pdf

Aditivos naturales: desafío total

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Una de las máximas de nuestra sociedad a la hora de fabricar productos de consumo, sobre todo en industrias como la alimentaria o la cosmética, es el camuflaje del artificio. El consumidor desea productos mínimamente procesados, y expresiones como “sin colorantes ni conservantes” o “natural” en el etiquetaje parecen ser recetas mágicas para vender más. ¿Cómo encajar esa aspiración con la realidad de las industrias y los mercados? El sector del envase de producto perecedero busca respuestas, y trata de hallar en la propia naturaleza sustancias que alarguen el tiempo de conservación del alimento para incorporarlas a la estructura del material del envase, aplicando sofisticadas y, por supuesto, invisibles, tecnologías. Pero el control sobre las sustancias procedentes de fuentes naturales supone un desafío nada fácil.
Alargar la vida útil de los alimentos constituye un objetivo prioritario para la industria alimentaria, y es en esa línea en la que vienen trabajando los centros tecnológicos y el propio sector fabril, y muy especialmente el sector del envase, en los últimos años. Un trío éste, cuya mutua colaboración va a verse incrementada por la imperiosa necesidad de personalizar el envasado en función de los múltiples y diversos requerimientos del producto en sí, de los mercados, de las nuevas fórmulas comerciales y de los segmentos de consumo.
La globalización de los mercados supone un reto para los distribuidores de producto perecedero (aquél que por sus características exige condiciones especiales de conservación en sus periodos de almacenamiento y transporte) y no solamente para colocar en cualquier parte del mundo un alimento en condiciones óptimas de frescura, esto es, sin degradación sensorial ni nutricional como el enranciamiento de grasas, la pérdida de textura, el pardeamiento, la reducción de vitaminas, la degradación del aroma, etc., sino también para optimizar costes de logística, o para preservar la reputación de marca minimizando las pérdidas o rechazos. La temperatura de almacenamiento, la composición y calidad inicial del producto, las técnicas de procesado empleadas, y los materiales y técnicas de envasado utilizadas definen la calidad de estos alimentos.
Por vida útil entendemos el periodo máximo de tiempo tras la producción o fabricación del alimento, durante el cual mantiene el nivel requerido de calidad organoléptica, nutritiva y seguridad sanitaria bajo las adecuadas condiciones de almacenamiento. Con el objetivo de extender este tiempo nacieron los envases activos, cuyo mecanismo de actuación es la cesión (migración positiva) o absorción (sorción, permeación) de sustancias para corregir los defectos del envase pasivo y mejorar así la calidad de los productos; se trata de nuevas tecnologías de conservación de alimentos basadas en potenciar o aprovechar las posibles interacciones del envase con el producto y/o el ambiente que lo rodea. Mónica Daluz / pdf

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Aditivos naturales: desafío total

Una de las máximas de nuestra sociedad a la hora de fabricar productos de consumo, sobre todo en industrias como la alimentaria o la cosmética, es el camuflaje del artificio. El consumidor desea productos mínimamente procesados, y expresiones como “sin colorantes ni conservantes” o “natural” en el etiquetaje parecen ser recetas mágicas para vender más. ¿Cómo encajar esa aspiración con la realidad de las industrias y los mercados? El sector del envase de producto perecedero busca respuestas, y trata de hallar en la propia naturaleza sustancias que alarguen el tiempo de conservación del alimento para incorporarlas a la estructura del material del envase, aplicando sofisticadas y, por supuesto, invisibles, tecnologías. Pero el control sobre las sustancias procedentes de fuentes naturales supone un desafío nada fácil.

Mónica Daluz

Los centros tecnológicos con actividad en el campo del envasado, trabajan en la incorporación a los envases alimentarios de sustancias activas procedentes de fuentes naturales como aceites esenciales, extractos de plantas o subproductos vegetales.

Alargar la vida útil de los alimentos constituye un objetivo prioritario para la industria alimentaria, y es en esa línea en la que vienen trabajando los centros tecnológicos y el propio sector fabril, y muy especialmente el sector del envase, en los últimos años. Un trío éste, cuya mutua colaboración va a verse incrementada por la imperiosa necesidad de personalizar el envasado en función de los múltiples y diversos requerimientos del producto en sí, de los mercados, de las nuevas fórmulas comerciales y de los segmentos de consumo.

La globalización de los mercados supone un reto para los distribuidores de producto perecedero (aquél que por sus características exige condiciones especiales de conservación en sus periodos de almacenamiento y trasporte) y no sólamente para colocar en cualquier parte del mundo un alimento en condiciones óptimas de frescura, esto es, sin degradación sensorial ni nutricional como el enranciamiento de grasas, la pérdida de textura, el pardeamiento, la reducción de vitaminas, la degradación del aroma, etc., sino también para optimizar costes de logística, o para preservar la reputación de marca minimizando las pérdidas o rechazos. La temperatura de almacenamiento, la composición y calidad inicial del producto, las técnicas de procesado empleadas, y los materiales y técnicas de envasado utilizadas definen la calidad de estos alimentos. Por vida útil entendemos el periodo máximo de tiempo tras la producción o fabricación del alimento, durante el cual mantiene el nivel requerido de calidad organoléptica, nutritiva y seguridad sanitaria bajo las adecuadas condiciones de almacenamiento. Con el objetivo de extender este tiempo nacieron los envases activos, cuyo mecanismo de actuación es la cesión (migración positiva) o absorción (sorción, permeación) de sustancias para corregir los defectos del envase pasivo y mejorar así la calidad de los productos; se trata de nuevas tecnologías de conservación de alimentos basadas en potenciar o aprovechar las posibles interacciones del envase con el producto y/o el ambiente que lo rodea.

Los centros tecnológicos con actividad en el campo del envasado, trabajan en la incorporación a los envases alimentarios de sustancias activas procedentes de fuentes naturales como aceites esenciales, extractos de plantas o subproductos vegetales. Este es el caso de Ainia. Uno de sus investigadores, José Ángel Garde, nos habla de las ventajas de extender la vida útil del producto por un procedimiento natural: “reduce costes de logística porque el aumento de vida útil permite ajustar el suministro de los productos a la plataforma de distribución; también puede reducir costes en materiales de envase, porque el envasado activo suplementa la disminución de barrera del material. Además, permite disponer de productos con valor añadido y reduce costes de devoluciones y reclamaciones, lo que tiene una repercusión, directa e indirecta, sobre la imagen de la marca.”

Pero, ¿de qué sustancias hablamos?, ¿cómo se obtienen?, ¿cuáles son sus efectos sobre el alimento?, ¿qué viabilidad tienen en el mercado? Veamos, a continuación, cuáles son las respuestas.

Reino vegetal

Según el trabajo de divulgación realizado por María José Sáiz y Noelia López, ambas del área de I+D+i del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentacia (CNTA) en relación a los compuestos naturales antimicrobianos y antioxidantes (recordemos que el fin de la vida útil viene marcado por la acción de agentes biológicos y por la oxidación), “las plantas y subproductos agroalimentarios son una gran fuente de productos naturales biológicamente activos; muchos de sus beneficios son conocidos y utilizados desde la antigüedad como antimicrobianos, insecticidas, antioxidantes, etc.” Las investigadoras explican que estos efectos son debidos a “compuestos sintetizados por las células de las plantas que no son estrictamente necesarios para el crecimiento o reproducción, pero cuya presencia ha sido demostrada genéticamente, fisiológicamente o bioquímicamente. Se denominan metabolitos secundarios y las técnicas de extracción permiten obtenerlos y concentrarlos para su uso en diferentes aplicaciones como medicina, alimentación o perfumería.”

Los aceites esenciales con los que trabajan los distintos centros de investigación son mayoritariamente orégano, tomillo, canela, romero y eucalipto. En este sentido José Ángel Garde nos ofrece algunas conclusiones sobre sus investigaciones; nos habla, por ejemplo, de los efectos de la adición de eucalipto y canela en frutas y verduras: “los tomates –explica– mantienen su firmeza durante los días de exposición a canela y después la pierden. Las fresas expuestas a canela mantienen su firmeza durante todos los días de almacenamiento (6 días). Los tomates y fresas expuestos a eucalipto, mantienen su firmeza durante todos los días de almacenamiento (6 y 10 días)”. Garde hace hincapié en que “cada alimento exige su estudio específico porque cada alimento tiene su comportamiento peculiar” y propone como posible solución “abrir el espectro de las sustancias activas naturales con las que se está trabajando”.

Así también en el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE), a través del proyecto Nafispack, del que recientemente se presentaron las conclusiones después de tres años de investigación, se han realizado pruebas de efectividad de diferentes compuestos antimicrobianos de origen natural; pruebas de incorporación de estos agentes en materiales de envase mediante el uso de distintas tecnologías de procesado, y pruebas de evaluación para asegurar que no se han degradado al incorporarlos al material de sustrato, así como que los antimicrobianos se mantienen efectivos tras el proceso. De la extensa lista inicial de compuestos antimicrobianos naturales, y tras estudiar el potencial de inhibición, la concentración mínima para inhibir un crecimiento microbiano visible, los efectos logísticos, su aplicabilidad, etc., los aceites esenciales de orégano, clavo y canela se revelaron como los más efectivos sobre levaduras y mohos.

La mayor dificultad a la que se enfrentan los científicos es la variabilidad de la fuente natural, sometida a infinidad de condicionantes que dificultan la predicción de resultados.

Entre las diferentes estrategias para el depósito de los agentes antimicrobianos figura su adición a las soluciones poliméricas, incorporando el agente seleccionado al polímero fundido que luego se convertirá en film, usando tecnologías como la extrusión o bien untando el material activo a la película o sustrato mediante tecnologías de recubrimiento.

Los sustratos más adecuados son el polipropileno, los polímeros hidrofílicos y un biopolímero llamado PLA. La mayor dificultad –en palabras de Rafael Gavara, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas CESIC– la encontramos en el hecho de que los agentes activos son sensibles a los tratamientos químicos o térmicos. Por ejemplo, los péptidos antimicrobianos no se pueden usar con extrusión porque se degradan, y los agentes volátiles se pueden perder durante el secado del recubrimiento. La idoneidad y la compatibilidad entre el agente y la matriz polimérica a veces no es buena y se libera todo el agente de golpe al principio, o también puede ocurrir el caso contrario, que se adhiera tanto que quede inactivo.”

José Ángel Garde también nos explica algunos de los inconvenientes a los que se enfrenta la investigación con compuestos naturales: “los resultados in vitro, en las placas de petri, pueden ser satisfactorios pero cuando se aplican al alimento pueden no serlo ya que pueden darse interacciones que no se producen en laboratorio; también puede ocurrir que los nutrientes que se aportan a los microorganismos en la placa, no sean tan completos como los que tendrían sobre el producto real”. Además, nuestro interlocutor menciona los problemas de implantación: “hoy por hoy no hay mercado para estos sistemas: la sustancia activa duplica el coste del envase y la mayoría de productos no pueden soportar un aumento de precio, aunque añada valor al producto”.

¿Idealizamos lo natural?

Nunca antes en la historia del ser humano había poseído un poder tecnológico y un potencial transformador como el que detenta en la actualidad. Sin embargo parece haber un acuerdo tácito entre fabricante y consumidor para lo que podríamos llamar un ocultamiento tecnológico; encubrir el artificio es, en el sector alimentario, un imperativo para el fabricante ante un consumidor que está exigiendo productos naturales, de cultivo biológico, bajos en grasas o en sal, alimentos mínimamente procesados, o cuarta gama, envases transparentes para ver el aspecto del producto, etc. La reticencia ante la adición de conservantes u otro tipo de aditivos directamente sobre los alimentos, especialmente los sintéticos, ha provocado un interés especial en el desarrollo de los envases activos, cuyo uso puede reducir el conjunto de tratamientos a aplicar a los productos con una mínima o nula adición de sustancias químicas.

Sin embargo, las soluciones en las que el agente activo antimicrobiano o antioxidante se presenta en un dispositivo independiente, como bolsitas o etiquetas, tiene el inconveniente de quedar a la vista del consumidor, además de que supone una operación adicional en el proceso de envasado y, por supuesto, del peligro de toxicidad por rotura accidental del dispositivo. El rechazo que producen estos sistemas está dirigiendo la investigación hacia una nueva generación de envases activos caracterizados por incorporar los agentes en su propia estructura. El consumidor fuerza así una presencia invisible: la inteligencia escamoteable de los objetos.

El uso de envases activos puede reducir el conjunto de tratamientos a aplicar a los productos con una mínima o nula adición de sustancias químicas.

“Manipulación” es palabra proscrita cuando hablamos de alimentos, porque se entiende que manipular implica modificar lo que es natural. Así, alargar la vida de los alimentos se percibe como una artificialidad sospechosa de algún efecto secundario… El uso de sustancias procedentes de las plantas en este proceso constituye un argumento muy sólido para vencer las reticencias del consumidor.

Medir la huella ecológica de un envase va más allá de su reciclabilidad, extendiéndose a la función cumplida. Como dijo el filósofo Latour, “los dispositivos no son simplemente máquinas sino constitutivos del efecto que producen”. De manera que, aunque parezca una contradicción, nos dirigimos hacia un mundo más tecnificado para, precisamente, preservar lo que es natural.

Envases para un largo viaje

Envases para un largo viaje
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Hoy no se concibe la distribución de productos alimentarios sin uno de sus componentes fundamentales, el envase. El control en cada etapa del suministro es básico para que los alimentos lleguen a la mesa del consumidor en estado óptimo, tras su cada vez más largo recorrido desde el origen. Los alimentos están expuestos a la acción de factores físico-químicos y microbiológicos externos que pueden influir negativamente sobre la calidad y seguridad del producto. En la actualidad, el envase va más allá de su tradicional función de barrera inerte para convertirse en un verdadero dispositivo tecnológico. El sector del packaging se alía con la industria alimentaria y propone envases activos, que liberan o absorben sustancias, y envases inteligentes, que informan sobre el estado de conservación del producto.  . 
Seguridad alimentaria y aditivos

En la actualidad, hablar de seguridad alimentaria es hablar de aditivos; hoy no es posible concebir el sector alimentario sin la aportación de la industria química, un sector con un alto nivel de innovación tecnológica y una reglamentación exhaustiva en seguridad alimentaria. Sin duda, los aditivos o complementos alimentarios no serían necesarios si el alimento, tras su obtención o preparación, pasara directamente al plato, pero la complejidad de la cadena de distribución es cada vez mayor y las exigencias del consumidor en cuanto a variedad, disponibilidad de todo tipo de producto en cualquier época del año y, sobre todo, la demanda de alimentos procesados, crecen a pasos de gigante. Mientras que una proporción cada vez menor de la población se dedica a la producción primaria de alimentos, los consumido res exigen que haya alimentos más variados y fáciles de preparar, y que sean más seguros, nutritivos y baratos. Sólo es posible satisfacer estas expectativas y exigencias del consumidor utilizando las nuevas tecnologías de transformación de alimentos, entre ellas, los aditivos.
La principal causa de deterioro de los alimentos es la presencia de diferentes tipos de microorganismos, como bacterias, levaduras y mohos. El deterioro microbiano de los alimentos produce pérdidas económicas sustanciales, tanto para los fabricantes (pérdida de materias primas y de productos elaborados antes de su comercialización, deterioro de la imagen de marca, etc.) como para distribuidores y consumidores. Se calcula que más del 20 por ciento de todos los alimentos producidos en el mundo se pierde por acción de los microorganismos. Mónica Daluz / pdf

Embotellado del vino. Nivel de llenado: máxima precisión

embotellado del vino
Entrevista a Víctor de los Riscos, gerente de Vino Calidad, establecimiento especializado en vinos de calidad, en Málaga.

Que el aire oxida es un imperativo de las leyes de la química al que de nada vale resistirse… Y que la calidad del vino depende de manera determinante de la concentración del oxígeno disuelto, es otra realidad irrefutable. Pero la industria vitivinícola está resuelta a reducir al máximo los procesos de oxidación indeseables de los caldos, y para ello, ofrece al mercado soluciones que minimizan la oxidabilidad de los vinos. Uno de los puntos críticos del proceso de elaboración del vino respecto a esta cuestión es la fase de embotellado: ¿hasta dónde llenar la botella…?, ¿qué hacer con el espacio entre el vino y el tapón? Veámoslo.
Cámara de aire ¿por qué?
Técnicamente, se llama ‘espacio de cabeza’, y es imprescindible para que el tapón se mantenga en su sitio. La función de este espacio es absorber las dilataciones que se producirán desde el embotellado hasta el momento del consumo del producto, debido a los cambios de temperatura que éste experimente.
A la hora de embotellar, el bodeguero tiene en cuenta, pues, los distintos coeficientes de dilatación, que no es el mismo en el caso del continente, la botella, que del contenido, el vino. “Existe una normativa, –nos explica Sergi Camps gerente de Maquinaria Moderna–, pero además, cada fabricante indica en el culo de la botella la distancia de llenado, esto es, el espacio que ha de dejar el embotellador entre la parte superior del tapón y el vino”. Esta distancia se establece en función de la temperatura, es decir, en el caso del embotellado a temperatura inferior a los 20 °C, es necesario calcular el exacto nivel de llenado, teniendo en cuenta el hecho de que el volumen del vino en la botella crece con el aumento de la temperatura. Mónica Daluz / pdf

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ACTUALIDAD

El ‘espacio de cabeza’ es imprescindible para amortiguar la dilatación de la botella y del caldo

Nivel de llenado: máxima precisión

Mónica Daluz
22/01/2010

Que el aire oxida es un imperativo de las leyes de la química al que de nada vale resistirse… Y que la calidad del vino depende de manera determinante de la concentración del oxígeno disuelto, es otra realidad irrefutable. Pero la industria vitivinícola está resuelta a reducir al máximo los procesos de oxidación indeseables de los caldos, y para ello, ofrece al mercado soluciones que minimizan la oxidablilidad de los vinos. Uno de los puntos críticos del proceso de elaboración del vino respecto a esta cuestión es la fase de embotellado: ¿hasta dónde llenar la botella…?, ¿qué hacer con el espacio entre el vino y el tapón? Veámoslo.

Cámara de aire ¿por qué?

Técnicamente, se llama ‘espacio de cabeza’, y es imprescindible para que el tapón se mantenga en su sitio. La función de este espacio es absorber las dilataciones que se producirán desde el embotellado hasta el momento del consumo del producto, debido a los cambios de temperatura que éste experimente.

A la hora de embotellar, el bodeguero tiene en cuenta, pues, los distintos coeficientes de dilatación, que no es el mismo en el caso del continente, la botella, que del contenido, el vino. “Existe una normativa, –nos explica Sergi Camps gerente de Maquinaria Moderna–, pero además, cada fabricante indica en el culo de la botella la distancia de llenado, esto es, el espacio que ha de dejar el embotellador entre la parte superior del tapón y el vino”. Esta distancia se establece en función de la temperatura, es decir, en el caso del embotellado a temperatura inferior a los 20 °C, es necesario calcular el exacto nivel de llenado, teniendo en cuenta el hecho de que el volumen del vino en la botella crece con el aumento de la temperatura. Según varíe la temperatura del vino, variará proporcionalmente la presión inicial dentro de la botella y el volumen del vino. A mayor temperatura, mayor volumen y, en consecuencia, mayor presión dentro de la misma.

Inertización con gases técnicos

La creencia más extendida entre el consumidor es que el espacio entre el tapón y el vino es aire. Y tal vez en algún caso, de productores que llevan a cabo un embotellado manual, así sea, con el consecuente riesgo de oxidación del vino.

Pero lo cierto es que la gran mayoría de bodegueros utiliza mezclas de diversos gases inertes (aquellos que en contacto o en disolución con el mosto o el vino, no producen reacción química o biológica alguna) para evitar la proliferación de bacterias indeseables.

De ello nos habla Juan García, coordinador del laboratorio enológico del Instituto Catalán de la Viña y el Vino (Incavi), de la Generalitat de Cataluña. “Habitualmente –explica García–, el sector viene utilizando tres gases técnicos: el argón, el nitrógeno y el CO2; aunque podría decirse que en torno a un 60% de los bodegueros utiliza una mezcla compuesta por nitrógeno y CO2”.

El nitrógeno es casi dos veces menos soluble que el oxígeno, pero su presión es casi cuatro veces superior, y es precisamente esta presión la que desplaza el aire de cabeza. Así pues, el espacio aparentemente vacío de la botella es, casi siempre, nitrógeno. Es así desde hace más de una década. Abelló Linde es una de las empresas líderes en el suministro de este tipo de gases a la industria vitivinícola, con diversos productos de distintas composiciones para los también variados procesos de producción del vinos.

Detalle de un campo de viñedos en las Bodegas Ysios, diseño de Santiago Calatrava, situadas en Laguadia, en plena Rioja Alavesa...

Detalle de un campo de viñedos en las Bodegas Ysios, diseño de Santiago Calatrava, situadas en Laguadia, en plena Rioja Alavesa.

¿Y por qué CO2? La respuesta nos la da el responsable del Incavi: “Nuestro objetivo es luchar contra la bacteria ‘acetobacter aceti’, un microorganismo que metaboliza el alcohol convirtiéndolo en ácido acético en presencia de aire, en fin, convirtiendo un sabor agradable en uno desagradable. El dióxido de carbono es soluble en el vino y tiene una gran capacidad para inhibir la acción del oxígeno, esto es, contribuye a evitar la reproducción de bacterias”, concluye García.

Las empresas suministradoras de maquinaria para la industria vitivinícola ofrecen productos específicos para el llenado de la botella; buena parte de los modelos disponibles en el mercado realizan diversos procesos, como el de llenado y el de taponado en una misma máquina. El bodeguero puede elegir también el grado de automatización de la maquinaria, que puede ser automática, semiautomática o manual. Hay otras opciones, para bodegas de pequeñas dimensiones en las que el coste del mantenimiento de la maquinaria de embotellado y el de la construcción del emplazamiento de la misma, supone un esfuerzo inasumible, o simplemente no disponen de espacio suficiente para albergar la maquinaria. Empresas como Maquinaria Moderna, ofrece un servicio de alquiler de una plataforma de embotellado móvil.

¿Envasado al vacío?

La industria alimentaria envasa al vacío el producto fresco para prolongar la conservación del alimento, al eliminar así la proliferación de bacterias, que necesitan aire para sobrevivir. Sin embargo, las especiales propiedades del vino hacen que este sistema de conservación y eliminación del oxígeno, sea inapropiado, según manifiesta Juan García: “El envasado al vacío eliminaría los aromas, que forman parte de las características organolépticas del vino. Las sustancias aromáticas solamente son perceptibles a través del sentido del olfato, y los receptores de la nariz tienen capacidad memorística, no así los del sentido del gusto, que funcionan por comparación, detectando aspectos como la acidez, el dulzor, el amargor… El aroma tiene un gran poder de evocación”.

Interior de las modernas Instalaciones de las bodegas Marqués de Riscal

Interior de las modernas Instalaciones de las bodegas Marqués de Riscal.

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Carácter propio

Dicen los enamorados del arte de criar caldos que el vino es un ser vivo, pues como tal evoluciona y, como ocurre con las personas, cada uno tiene su propia personalidad. Y es que cada uva es diferente. Como al recién nacido le vienen dados los genes, por una parte, al tiempo que el entorno va formando su carácter, así ocurre con el que una vez fuera néctar de dioses. Cada elemento es decisivo en la sensación final que el vino proporcionará al paladar de quien lo deguste, y aún así, cada uno lo percibirá a su modo, porque sabores y aromas son pasados por el tamiz de nuestras propias vivencias y es en función de ellas que nuestro cerebro nos devolverá las sensaciones reinterpretadas.

El momento de ese encuentro entre vino y boca es pues único, y en él se dan cita las vivencias del caldo y las nuestras propias.

La uva constituye un magnífico receptor de los aromas que la rodean; así, por ejemplo, una uva cultivada en un terreno duro, silvestre, junto a romeros y lavandas, adquiere los aromas de ese terreno y el vino resultante estará impregnado de ellos.

Y es así como el vino hablará del clima y de la flora del terreno que lo alumbró y como, sorbo a sorbo, nos relatará su propia historia.

Bertín Osborne, propietario de Bodegas Conde del Donadío de Casasola, posa con una botella de su Rioja, elaborado conuvas de la variedad tempranillo...

Bertín Osborne, propietario de Bodegas Conde del Donadío de Casasola, posa con una botella de su Rioja, elaborado con

uvas de la variedad tempranillo.

Al habla con…

Víctor de los Riscos. Gerente de Vino Calidad, establecimiento especializado en vinos de calidad, en Málaga.

Dicen que en su tienda aconseja al cliente en función de su personalidad, ¿qué pregunta usted?

Si viene buscando un regalo para otra persona, le pregunto si se trata de alguien clásico o moderno; qué le gusta más, si el dulce o el salado; si es hombre o mujer…

¿Ah sí…?, ¿el sexo condiciona el gusto?

Las mujeres aprecian el vino que recuerde a frutos rojos y negros, a zumo de frutas…

¿Qué vino le daría a una persona madura?

Para los más mayores, cuyos paladares están acostumbrados a los sabores de siempre, les aconsejo un vino de corte clásico, suave, un Rioja donde predomine la madera…

Y para los modernos, ¿qué propone?

A las personas jóvenes, o no tan jóvenes pero con mentalidad moderna y dinámica, les aconsejo vinos elaborados con variedades más especiales, mencia o garnacha, donde predominan las cargas de fruta, vainilla, canela…, y que tengan cuerpo. Los jóvenes buscan la sorpresa.

Suave para unos y denso para otros

Es como un chuletón de buey, y uno de ternera…

Entiendo… Y ¿cómo decidir…?, ¿a mayor precio, más calidad?

De lo que se trata es de encontrar el corte de vino que te gusta y a partir de ahí disfrutar de las vastas posibilidades que ofrece este producto. Quedarse en un mismo vino es perderse un mundo de sensaciones infinitas. En cualquier caso, a partir de 20 euros, el resultado final tiene que ser, como mínimo, una sorpresa, arrancar una sonrisa al cliente.

El asunto de la personalidad, ¿vale también para quien lo produce o sólo para quien bebe?

Sin duda; un viticultor de carácter llano y amable elabora vinos más redondos, y el de carácter seco, obtendrá un vino más duro…

Y ¿qué vinos cuentan mejor su particular historia…?, ¿los criados en pequeñas bodegas?

Al hijo único siempre se le prestan mayores atenciones. Las pequeñas producciones muestran mejor su personalidad; el tratamiento y los procesos en las grandes producciones conllevan una pérdida de personalidad.

¿Cuál es el consejo más extravagante que da a sus clientes?

Para muchos es extravagante, para mí es fundamental: les aconsejo que vayan al lugar donde se elabora su vino preferido; hay que ver el lugar de donde sale el vino para comprenderlo.

Comprenderlo… Definitivamente, es usted un poeta.

En esta planta de etiquetado de las bodegas Marqués de Riscal el producto se prepara para ser distribuido

En esta planta de etiquetado de las bodegas Marqués de Riscal el producto se prepara para ser distribuido.

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Mónica Daluz
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