Entrevista a Lidia Tomás Cobos, responsable de Estudios Preclínicos in vitro en Ainia

Lidia Tomás, Itene
N
UTRICIÓN
DE PRECISIÓN 
“El consumidor busca alimentos que proporcionen beneficios adicionales más allá de la nutrición básica” 

Lidia Tomás, doctora en bioquímica y biología molecular, desde el centro tecnológico Ainia, nos habla, entre otras cosas, de los compuestos con los que modular la expresión génica a través de la nutrición, de los biomarcadores que se utilizan para establecer perfiles nutricionales y de la importancia de mantener en equilibrio la composición de nuestra microbiota intestinal. El Centro cuenta con un simulador del sistema digestivo al completo; Tomás nos da todos los detalles. 
¿Puede explicar los fundamentos de la nutrición de precisión y cómo se aprovecha la información que proporcionan las tecnologías ómicas para prevenir y tratar enfermedades a través de los nutrientes? ¿Cuáles son los biomarcadores más relevantes en la obtención de un perfil nutricional?

La nutrición de precisión es un concepto de nutrición personalizada que considera las características multidimensionales del individuo o de un grupo poblacional, tales como el estilo de vida, la genética, el microbioma, la respuesta metabólica a alimentos o patrones dietéticos específicos, para determinar las recomendaciones dietéticas más adecuadas para promocionar la salud.
Las tecnologías ómicas se refieren a un conjunto de técnicas utilizadas para el estudio integral de las moléculas biológicas en un organismo o sistema biológico. De forma que permiten obtener información detallada sobre la biología de una persona y, por tanto, de cómo la dieta, los alimentos y sus nutrientes, interaccionan en su estado fisiológico y con ello en su salud.
Así pues, en función de las moléculas que se utilicen para monitorizar el estado fisiológico se distinguen diferentes tecnologías ómicas: genómica, que estudia el genoma o genes; la transcriptómica que estudia las moléculas de ARN (expresión génica); la epigenómica (estudia el conjunto de marcas epigenéticas, es decir, aquellas modificaciones químicas que se producen en el entorno de la molécula de ADN sin modificar su secuencia y que regulan la expresión génica); la proteómica que estudia las proteínas; y la metabolómica, que estudia los metabolitos. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

ACTUALIDAD

“El consumidor busca alimentos que proporcionen beneficios adicionales más allá de la nutrición básica”

Entrevista a Lidia Tomás Cobos, responsable de Estudios Preclínicos in vitro en Ainia

Mónica Daluz, periodista especializada
08/02/2024

Lidia Tomás, doctora en bioquímica y biología molecular, desde el centro tecnológico Ainia, nos habla, entre otras cosas, de los compuestos con los que modular la expresión génica a través de la nutrición, de los biomarcadores que se utilizan para establecer perfiles nutricionales y de la importancia de mantener en equilibrio la composición de nuestra microbiota intestinal. El Centro cuenta con un simulador del sistema digestivo al completo; Tomás nos da todos los detalles.

Imagen

¿Puede explicar los fundamentos de la nutrición de precisión y cómo se aprovecha la información que proporcionan las tecnologías ómicas para prevenir y tratar enfermedades a través de los nutrientes? ¿Cuáles son los biomarcadores más relevantes en la obtención de un perfil nutricional?

La nutrición de precisión es un concepto de nutrición personalizada que considera las características multidimensionales del individuo o de un grupo poblacional, tales como el estilo de vida, la genética, el microbioma, la respuesta metabólica a alimentos o patrones dietéticos específicos, para determinar las recomendaciones dietéticas más adecuadas para promocionar la salud.

Las tecnologías ómicas se refieren a un conjunto de técnicas utilizadas para el estudio integral de las moléculas biológicas en un organismo o sistema biológico. De forma que permiten obtener información detallada sobre la biología de una persona y, por tanto, de cómo la dieta, los alimentos y sus nutrientes, interaccionan en su estado fisiológico y con ello en su salud. Así pues, en función de las moléculas que se utilicen para monitorizar el estado fisiológico se distinguen diferentes tecnologías ómicas: genómica, que estudia el genoma o genes; la transcriptómica que estudia las moléculas de ARN (expresión génica); la epigenómica (estudia el conjunto de marcas epigenéticas, es decir, aquellas modificaciones químicas que se producen en el entorno de la molécula de ADN sin modificar su secuencia y que regulan la expresión génica); la proteómica que estudia las proteínas; y la metabolómica, que estudia los metabolitos.

Los biomarcadores utilizados para obtener un perfil nutricional pueden incluir la medición de niveles sanguíneos de vitaminas, minerales, marcadores de inflamación, niveles de glucosa y lípidos, entre otros. Estos biomarcadores proporcionan información sobre el estado de salud y permiten adaptar la dieta y el estilo de vida de una persona en consecuencia.

Los nuevos conocimientos han demostrado cómo los componentes bioactivos de los alimentos influyen en la expresión génica, ¿cuáles son los que más modulan el comportamiento de nuestros genes? y ¿cómo se está materializando o aplicando esta información?

Son diferentes compuestos los que tienen potencial para modular la expresión génica. Los más estudiados y, por tanto, con mayor evidencia científica de su influencia en la expresión de los genes, son compuestos tales como los polifenoles (presentes en frutas, verduras, té, vino tinto y chocolate negro), que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y en los que se ha demostrado que pueden influir en la expresión génica, especialmente en genes relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo. Los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en pescados grasos, microalgas, aceite de linaza y nueces, pueden influir en la expresión de genes relacionados con la inflamación y la salud cardiovascular. Vitaminas como la D y minerales como el zinc y el selenio tienen un impacto significativo en la regulación de la expresión génica, especialmente en genes relacionados con el sistema inmunológico y la salud ósea. Los carotenoides, como el betacaroteno, presente en zanahorias y otros vegetales de color naranja, pueden afectar la expresión génica relacionada con la salud de la piel y la visión. La fibra dietética, que incluye polisacáridos, oligosacáridos y lignina, entre otros, presente en alimentos como granos enteros, legumbres y frutas, influye en la expresión de genes relacionados con el metabolismo y la regulación del apetito.

Uno de los elementos clave para una correcta biodisponibilidad y el óptimo funcionamiento del proceso de nutrición es la composición del microbioma, y muy en particular de la microbiota intestinal. En Ainia contáis con un sistema de simulación gastrointestinal, ¿puede explicar cómo funciona y qué desarrollos han implementado gracias a este recurso?, especialmente en lo concerniente a los probióticos.

Efectivamente, la microbiota intestinal juega un papel clave en la nutrición. Los tipos y la cantidad de microorganismos que tenemos son exclusivos de cada individuo. Nuestras dietas pueden determinar qué tipos de bacterias viven en nuestro tracto digestivo y, de acuerdo con la nutrición de precisión, los tipos de bacterias que albergamos pueden determinar cómo descomponemos ciertos alimentos y qué tipos de alimentos son más beneficiosos para nuestro cuerpo.

En AINIA llevamos más de 15 años investigando sobre la interacción entre el sistema gastrointestinal, la nutrición y la salud. Por ello disponemos de varias herramientas experimentales que reproducen el sistema gastrointestinal (estómago e intestino delgado) enfocado a estudiar la bioaccesibilidad y biodisponibilidad (en combinación con modelos celulares de la barrera intestinal) y sistemas que reproducen el tracto gastrointestinal completo (estómago, intestino delgado y colon). Estos sistemas permiten simular y estudiar la “vía de entrada” de los nutrientes, de forma que, en la formulación de ingredientes y productos, permiten conocer la biodisponibilidad de compuestos tanto a nivel de intestino delgado (proteínas, minerales o ciertas vitaminas, entre otros) como su interacción con la microbiota intestinal para aquellos compuestos que no se absorben a nivel de intestino delgado (polifenoles, o fibras, por ejemplo).

En el caso particular de los probióticos, mediante los sistemas que simulan el tracto gastrointestinal completo, así como en combinación con modelos celulares que mimetizan el órgano diana, es posible estudiar la resistencia gástrica, adherencia al epitelio intestinal e interacción con la microbiota, monitorizando la modulación de la microbiota intestinal y su metabolismo, y su efecto en diferentes procesos fisiológicos. De modo que se pueden aplicar estos sistemas para diseñar, formular e incorporar estos compuestos bioactivos a matrices alimentarias o en suplementos alimenticios, ajustando dosis, aplicando estrategias de protección si son necesarias y demostrando su potencial efecto a nivel in vitro, así como su mecanismo de acción antes de estudios de intervención nutricional.

Podríamos hablar de diversos ámbitos de aplicación de la nutrición de precisión: hospitalaria, individualizada a través de laboratorios privados, en el desarrollo de productos para grupos poblacionales con necesidades específicas… ¿qué papel juega cada uno?

La nutrición de precisión tiene como objetivo facilitar recomendaciones nutricionales adaptadas a las necesidades de una persona considerando tanto factores intrínsecos (propios, como su genética, metabolismo, microbiota…) como factores externos (estilo de vida, factores ambientales…), y estas pueden cambiar según las etapas de la vida o las situaciones en las que se encuentra.

El fundamento de este concepto ya se emplea cuando, por ejemplo, existen recomendaciones nutricionales específicas para niños lactantes, mujeres embarazadas, en la menopausia, deportistas… El concepto de nutrición en el sentido holístico y multidimensional es complejo, todavía se está investigando y casi no se aplica. No obstante, en diferentes ámbitos se hace uso del enfoque de la nutrición de precisión para realizar recomendaciones estratificadas o personalizadas. En el entorno hospitalario se utiliza para atender a pacientes con necesidades nutricionales específicas, como aquellos que padecen enfermedades crónicas, cáncer, trastornos metabólicos o situaciones de malnutrición. También se emplea en situaciones de cuidados intensivos o para adaptar las terapias nutricionales a las necesidades individuales de los pacientes. Los laboratorios privados, por su parte, ofrecen generalmente pruebas basadas en muestras de ADN para ofrecer recomendaciones dietéticas, que pueden incluir orientación sobre la elección de alimentos, la cantidad de nutrientes necesarios y la compatibilidad genética con ciertos alimentos.

Las empresas de alimentos y suplementos, para desarrollar productos adaptados a las necesidades específicas de grupos poblacionales (recomendación estratificada), como atletas, personas mayores, mujeres embarazadas y niños, realizan estudios de investigación durante las etapas del desarrollo, bien con estudios in vitro en las fases iniciales e intermedias, o con estudios con humanos con prototipos más finalistas, para disponer de datos experimentales sobre la biodisponibilidad de los productos así como de su efecto sobre biomarcadores específicos. De modo que, mediante evidencias científicas basadas en el enfoque de la nutrición de precisión se pueden diseñar y desarrollar productos que satisfagan las demandas nutricionales particulares de grupos específicos.

Imagen

El consumidor es cada vez más consciente de su responsabilidad directa sobre su propia salud, y existe un interés creciente sobre cómo cuidarse mejor. A ello se añaden las expectativas generadas por la posibilidad de ralentizar el proceso de envejecimiento celular. ¿Qué opina sobre este escenario?

Existe un creciente interés por la salud y el bienestar entre los consumidores, que cada vez son más conscientes del vínculo entre dieta y salud. De ahí que haya una mayor demanda de productos alimenticios más saludables. El consumidor busca alimentos que proporcionen beneficios adicionales para la salud, más allá de la nutrición básica. Este interés en la salud también se sustenta en que la esperanza de vida es mayor, y el interés es alargar la calidad de vida de las personas, tener un envejecimiento saludable en el que se puedan retrasar o paliar determinados procesos fisiológicos propios de la edad.

¿Se fragua un boom de los productos funcionales? ¿Hacia dónde se dirigen las investigaciones y qué es lo más interesante que podemos esperar a corto y medio plazo?

Los productos con declaraciones de propiedades saludables se rigen por el Reglamento (CE) nº 1924/2006. Siendo la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) la encargada de valorar científicamente los expedientes sobre propiedades saludables presentados por los solicitantes. Únicamente las declaraciones consideradas científicamente fundamentadas y autorizadas por la Comisión Europea (CE) podrán utilizarse en la UE. Se debe demostrar “causa-efecto” mediante evidencias científicas, es decir, la relación directa entre el consumo del producto y el beneficio para la salud.

Por lo que respecta a las investigaciones, éstas se dirigen a esclarecer el papel que ejerce la microbiota, ya que cada vez se obtienen más evidencias del efecto de una disbiosis o alteración del equilibro de la microbiota intestinal, sobre diferentes desórdenes metabólicos como la obesidad, la inflamación intestinal, o el cáncer de colon, entre otros. En base a la relación de la microbiota con la salud, se está empleando el término eje microbiota-órgano como: “eje microbiota-intestino-cerebro”, “eje microbiota-intestino-pulmón”, o “eje microbiota-intestino-piel”. Una microbiota intestinal saludable es diversa, lo que significa que contiene una amplia variedad de especies bacterianas. La dieta juega un papel fundamental en la promoción de esta diversidad. Por esta razón es creciente la búsqueda, el estudio y la aplicación de compuestos que modulen la microbiota intestinal y/o su metabolismo.

Diseño de bienes a escala molecular

Metamateriales y sostenibilidad
MATERIALES Y SOSTENIBILIDAD 
Se aceleran las aportaciones de los metamateriales

Esta contrarreloj para detener la degradación del planeta tiene su primera etapa en abordar tecnológica, económica y socialmente el reciclaje y valoración de los millones de toneladas de residuos plásticos no bioderivados ni biodegradables que ya hay sobre el planeta, más los que se generarán en los próximos años. Paralelamente, se hace necesario preparar el escenario para que cuanto se diseñe a partir de ahora se haga contemplando su fase de recuperación. En ambos casos la estructura molecular de los materiales de fabricación de bienes y su manipulación a escala nanométrica se convierte en elemento determinante. Se acelera la investigación en metamateriales, que aprovecha los comportamientos de la materia que observa a tales tamaños para diseñar materiales con propiedades mejoradas disponiendo sus geometrías a voluntad.
La Unión Europea ha elaborado una ambiciosa hoja de ruta hacia el objetivo de llegar al reciclaje y reutilización del 100% de los residuos plásticos. Para poder alcanzar ese nivel de recuperación, y con ello tejer una economía circular, es necesario que la estructura molecular de los materiales a reciclar se pueda desensamblar y recomponer con facilidad. Las nuevas técnicas de reciclaje avanzado, o reciclaje químico, ya permiten despolimerizar residuos plásticos multimaterial y obtener monómeros vírgenes, como si nunca se hubieran utilizado, para ser reintroducidos en la cadena de valor. Ello nos conduce a un modelo de producción en el que se concebirá el producto contemplando las propiedades, también a escala nanométrica, de los componentes del residuo que aquel genere al final su vida útil. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

MATERIALES Y SOSTENIBILIDAD

Se aceleran las aportaciones de los metamateriales

Diseño de bienes a escala molecular

Mónica Daluz
Periodista especializada
28/08/2023

Esta contrarreloj para detener la degradación del planeta tiene su primera etapa en abordar tecnológica, económica y socialmente el reciclaje y valoración de los millones de toneladas de residuos plásticos no bioderivados ni biodegradables que ya hay sobre el planeta, más los que se generarán en los próximos años. Paralelamente, se hace necesario preparar el escenario para que cuanto se diseñe a partir de ahora se haga contemplando su fase de recuperación. En ambos casos la estructura molecular de los materiales de fabricación de bienes y su manipulación a escala nanométrica se convierte en elemento determinante. Se acelera la investigación en metamateriales, que aprovecha los comportamientos de la materia que observa a tales tamaños para diseñar materiales con propiedades mejoradas disponiendo sus geometrías a voluntad.

La ilustración representa la estructura molecular del grafeno, una capa de carbono de tan solo un átomo de espesor...

La ilustración representa la estructura molecular del grafeno, una capa de carbono de tan solo un átomo de espesor. Es tan fino que solo tiene dos dimensiones. Abrió la puerta al diseño de arquitecturas multicapa, que combinadas y dispuestas a conveniencia permiten generar estados y propiedades a la carta.

La Unión Europea ha elaborado una ambiciosa hoja de ruta hacia el objetivo de llegar al reciclaje y reutilización del 100% de los residuos plásticos. Para poder alcanzar ese nivel de recuperación, y con ello tejer una economía circular, es necesario que la estructura molecular de los materiales a reciclar se pueda desensamblar y recomponer con facilidad. Las nuevas técnicas de reciclaje avanzado, o reciclaje químico, ya permiten despolimerizar residuos plásticos multimaterial y obtener monómeros vírgenes, como si nunca se hubieran utilizado, para ser reintroducidos en la cadena de valor. Ello nos conduce a un modelo de producción en el que se concebirá el producto contemplando las propiedades, también a escala nanométrica, de los componentes del residuo que aquel genere al final su vida útil.

La capacidad de diseñar materiales estructurados atómicamente de manera artificial, gracias a los avances en nanotecnologías que nos permiten acceder a esas escalas, nos ha colocado ya en un nivel que describía así Elena Bascones, investigadora del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid durante su conferencia ‘Materiales cuánticos. Un universo de sorpresas y de posibilidades’, en la Universidad de Sevilla el pasado abril: “Tenemos una capacidad de tunear los materiales y las propiedades de los materiales, como nunca la ha habido”.

En la nanoescala se manifiestan numerosos efectos cuánticos que hoy ya podemos observar. Las nanotecnologías han alcanzado la capacidad, incluso, de desarrollar dispositivos que pueden generar propiedades medibles y crear así dimensiones sintéticas, 4D, desde donde obtener información sobre el sistema. Desde que en 2018 el físico español Pablo Jarrillo dispusiera, una sobre otra, dos láminas de grafeno y las rotara en un ángulo de tan solo 1,1 grados hallando en la nueva estructura una enorme y sorprendente cantidad de estados distintos (fases electrónicas, magnéticas, topológicas, con orden de carga, superconductividad…), los hallazgos y desarrollos no han dejado de sucederse.

Dominar el comportamiento de la materia

El pasado marzo la revista científica Nature Communicatios recogía la investigación de la Universidad de Alicante sobre el desarrollo de una nueva familia de materiales de estructura desordenada que permitirá mejorar la síntesis de moléculas. Observaron que la disposición amorfa de su estructura daba lugar a cavidades, aunque irregulares, de gran tamaño. Esta aportación abre la puerta a la posibilidad de crear infinidad de nuevos materiales para diversos sectores.

Imagen

Ya en el mercado, el Distinlinkt, una tinta de marcaje invisible basada en nanotecnología, desarrollada desde la UAB, el ICN2 y el CSIC, imposible de reproducir. El producto viene a cubrir la creciente demanda de tecnologías de marcaje que garanticen la evidencia de no apertura de envases y embalajes, especialmente en sectores como el farmacéutico y el cosmético.

El sector de la salud, junto con el energético, el militar, las comunicaciones o la ingeniería civil son los principales ámbitos de aplicación de estas innovaciones. Y por delante, el gran reto de las smart cities. Los metamateriales pueden manipular en su trayectoria ondas lumínicas, electromagnéticas y sonoras, modificando así las propiedades físicas del material, algunas tan espectaculares como la invisibilidad, que se manifiesta al modificar el índice de refracción de la luz. La construcción de las ciudades del futuro va a ser un terreno prolífico en aplicaciones de metamateriales, una vez estas tecnologías sean escalables. Hace unas semanas la revista científica Science Advances exponía un estudio de la Universidad de Missouri sobre un nuevo metamaterial con la capacidad de controlar las ondas de energía en la superficie de un material sólido; colocado bajo los edificios podría mitigar los efectos de los terremotos. Lo han logrado creando una dimensión sintética, para lo que han utilizado cálculos de matemática avanzada con los que producir el efecto llamado ‘bombeo topológico’.

Asimismo, se podrá mejorar la intervención sobre la contaminación acústica urbana con la aportación de los llamados materiales fonónicos. También en agosto, investigadores del MIT daban a conocer el desarrollo de un nanocompuesto conductor capaz de almacenar energía y obtenido, sencillamente, de la mezcla de cemento y negro de carbón; esta solución, colocada en carreteras y calzadas cargaría los coches eléctricos mientras circulan, y en los edificios permitiría almacenar de manera más eficiente la energía solar. Diseñar hormigón específico para la obra en la que se utilizará, monitorizar estructuras de manera más eficiente, o utilizar soportes cerámicos con funcionalidades añadidas, como capacidad bactericida o capacidad para descontaminar el aire, son otros ejemplos.

Algunas de las espectaculares propiedades de los metamateriales tienen entusiasmada a la comunidad científica. El último episodio de optimismo lo hemos visto en los últimos meses con el LK-99, que prometía superconductividad a temperatura ambiente, con desenlace decepcionante. El equipo de investigadores coreano que publicó el estudio ha mantenido en vilo a científicos de todo el mundo –aunque había escépticos–, pero el asunto ha quedado zanjado estos días: el LK-99 no es superconductor. Ni efecto Meissner, ni resistencia cero a temperatura y presión ambiente. Pero ya se ha abierto otro foco de interés para las ciencias físicas. A unas semanas del cierre de este número se anunciaba, nada menos, la posible existencia de una quinta fuerza fundamental en el universo…

Por el momento, ya podemos decidir cómo vivirán y como morirán los objetos que fabricamos, y diseñarlos para que tengan una larga vida y un discreto final. Sin duda, los metamateriales van a protagonizar la transición hacia la circularidad y, en el camino, estas innovaciones traerán significativos desarrollos para la civilización. Y por lo que al plástico respecta, cuyas propiedades nos han brindado los más importantes avances socioeconómicos y sanitarios de las últimas décadas, esto no es un adiós. Los plásticos se pueden recuperar, cada día más y mejor, y pueden dar, todavía, mucho de sí.

Entrevista a Antonio Dobón, gerente de Tecnologías de Reciclado y Valorización de Itene

Antonio Dobón, Itene
MATERIALES Y SOSTENIBILIDAD 
“Lo que menos se mezcla más posibilidades tiene de ser reciclado”

Prosiguen las innovaciones en el ámbito del reciclaje de residuos y su valorización con nuevas tecnologías y procesos, como el reciclado químico y el enzimático. Desde el centro tecnológico Itene, Antonio Dobón nos habla del reciclaje avanzado y de cómo estos procesos vienen a complementar al resto de técnicas que se vienen utilizando. En palabras de Dobón: “Todas las tecnologías de reciclado serán protagonistas y complementarias”.
Es innegable que la irrupción del plástico cambió nuestras vidas. El acceso masivo a innumerables bienes de consumo fue posible en su momento, y hasta hoy, gracias a su introducción en la industria. ¿Deberíamos partir de la base de que el plástico va a seguir siendo un material imprescindible en nuestras sociedades y que la alternativa es alargar su vida útil con tecnología para minimizar así su impacto ambiental? 
A pesar de que las iniciativas por parte de la UE y la legislación vigente en materia de plásticos (Real Decreto 1055/2022 de Envases y Residuos de Envases) establece objetivos en cuatro líneas de actuación (prevención, reutilización, reciclabilidad y contenido reciclado), priorizando la reducción de la cantidad de plásticos a través de iniciativas como el fomento del granel, no existe un completo sustituto de los mismos en muchos sectores y especialmente en el del envase y el embalaje, y más concretamente en aplicaciones como la alimentación.
Los nuevos requisitos legislativos requieren tanto del desarrollo de nuevos procesos avanzados de reciclado que, mediante la homogeneización de la calidad de las fracciones permitan aumentar el valor de los diferentes materiales, como de la valorización de residuos de envase de plástico que permitan su reintroducción en la cadena de valor y su utilización en aplicaciones de alto valor. Mónica Daluz /
pdf

texto completo en html

MATERIALES Y SOSTENIBILIDAD 

“Lo que menos se mezcla más posibilidades tiene de ser reciclado”

Entrevista a Antonio Dobón, gerente de Tecnologías de Reciclado y Valorización de Itene

Mónica Daluz
Periodista especializada
28/08/2023

Prosiguen las innovaciones en el ámbito del reciclaje de residuos y su valorización con nuevas tecnologías y procesos, como el reciclado químico y el enzimático. Desde el centro tecnológico Itene, Antonio Dobón nos habla del reciclaje avanzado y de cómo estos procesos vienen a complementar al resto de técnicas que se vienen utilizando. En palabras de Dobón: “Todas las tecnologías de reciclado serán protagonistas y complementarias”.

Antonio Dobón, gerente de Tecnologías de Reciclado y Valorización de Itene

Antonio Dobón, gerente de Tecnologías de Reciclado y Valorización de Itene.

Es innegable que la irrupción del plástico cambió nuestras vidas. El acceso masivo a innumerables bienes de consumo fue posible en su momento, y hasta hoy, gracias a su introducción en la industria. ¿Deberíamos partir de la base de que el plástico va a seguir siendo un material imprescindible en nuestras sociedades y que la alternativa es alargar su vida útil con tecnología para minimizar así su impacto ambiental?

A pesar de que las iniciativas por parte de la UE y la legislación vigente en materia de plásticos (Real Decreto 1055/2022 de Envases y Residuos de Envases) establece objetivos en cuatro líneas de actuación (prevención, reutilización, reciclabilidad y contenido reciclado), priorizando la reducción de la cantidad de plásticos a través de iniciativas como el fomento del granel, no existe un completo sustituto de los mismos en muchos sectores y especialmente en el del envase y el embalaje, y más concretamente en aplicaciones como la alimentación.

Los nuevos requisitos legislativos requieren tanto del desarrollo de nuevos procesos avanzados de reciclado que, mediante la homogeneización de la calidad de las fracciones permitan aumentar el valor de los diferentes materiales, como de la valorización de residuos de envase de plástico que permitan su reintroducción en la cadena de valor y su utilización en aplicaciones de alto valor.

Los bioplásticos ¿son un primer paso en esta transición?

Se espera, en efecto, un crecimiento sustancial de la presencia de bioplásticos (biobasados y/o biodegradables), que posiblemente se conviertan en una alternativa en determinados sectores. Estos materiales presentan propiedades similares a los procedentes de fuentes fósiles, pero provienen de materias primas renovables y naturales, como el maíz, la remolacha o la caña de azúcar.

En este sentido, ante la necesidad de mejorar las propiedades de los materiales de envase o buscar alternativas de materiales sostenibles sin perder prestaciones que sean aptas para aplicaciones de alto valor, como el packaging alimentario, en Itene trabajamos en el desarrollo de nuevos materiales con propiedades avanzadas para cumplir con los requerimientos del producto a envasar y la legislación aplicable. Asimismo, trabajamos en la mejora de los procesos de reciclado con el fin de reciclar aquellos materiales que no se valorizan actualmente.

Explique, por favor, en qué consiste el reciclaje avanzado, cuáles son sus objetivos últimos, en qué punto estamos, y cómo cree que será o debería ser el tránsito hacia la circularidad.

Podemos encontrar cuatro grandes bloques dentro del reciclaje, cada uno de ellos englobando una serie de procesos muy concretos, y destinados a la valorización de unos residuos frente a otros: reciclado primario (reciclado mecánico), secundario (reciclado físico), terciario (reciclado químico) y cuaternario (valorización energética). Cada uno de estos bloques es más adecuado para un tipo de residuos o para otro, y cada uno de ellos ataca el problema del reciclado y la valorización de residuos desde un enfoque muy concreto, de manera que se obtenga la solución de reciclaje óptima y más rentable.

El reciclaje avanzado lo comprenden los procesos de reciclado terciario (despolimerización química y termoquímica). El reciclado cuaternario consiste en la valorización energética de los residuos y se considera como una solución de contingencia previa al vertedero cuando ninguna otra solución resulta viable.

Los plásticos están compuestos de unidades de repetición llamadas monómeros que se encuentran unidas en forma de cadenas (polímeros). La despolimerización avanzada de residuos plásticos consiste en la obtención de los monómeros originales con una calidad igual al monómero de origen fósil (el término anglosajón es upcycling). Esto se puede realizar por vía química o termoquímica (en esta última se pueden obtener monómeros o bien building blocks para la industria química).

En cuanto a la transición hacia la economía circular, de cara al futuro resulta esencial mejorar las tecnologías de reciclado para reintroducir aquellos plásticos que actualmente no se recuperan y desarrollar nuevos materiales reciclables, compostables o reutilizables. Para ello, todas las tecnologías de reciclado serán protagonistas y complementarias. Estos nuevos materiales sostenibles deberán también contar con prestaciones avanzadas para garantizar su competitividad frente a los tradicionales, garantizando el mantenimiento de las funcionalidades del envase para preservar y proteger el producto, así como alargar su vida útil.

Al hilo de la pregunta anterior, ese “circuito” ¿pasaría por dotar de sistemas más eficientes a las plantas de reciclaje?, ¿qué innovaciones hay en este ámbito?, ¿cómo puede ayudar la inteligencia artificial en este propósito?

Cuanto mejor se lleve a cabo la separación en origen, mejores resultados se obtendrán a nivel de reciclado de cualquier tipo, tanto mecánico, físico, químico, como termoquímico. Por lo tanto, los esfuerzos a la hora de realizar una buena separación están justificados, pero siempre hay que equilibrar la intensidad de las actuaciones en el upstream con la potencial flexibilidad de los procesos de reciclado para no incurrir en soluciones demasiado intensivas tanto económica como medioambientalmente. Podríamos encajar el concepto en la idea de los daños colaterales asumibles.

Por supuesto, en la parte de separación y clasificación de los residuos, las nuevas tecnologías conectadas a la inteligencia artificial, el machine learning y la trazabilidad tienen mucho de decir. En Itene trabajamos activamente en el desarrollo de estas tecnologías, que, en el caso de las dos primeras están muy enfocadas en la mejora de los procesos de clasificación y separación de las fracciones residuales para el reciclado, así como en el desarrollo de herramientas de soporte de decisión (support decision tools) que permitan optimizar los parámetros clave en el ciclo de vida del residuo plástico, especialmente en su fin de vida.

Y en origen ¿diseñar contemplando la huella total, el ciclo de vida?

Se trata, en efecto, de otro aspecto a tener en cuenta y en el que trabajamos en Itene: los criterios de diseño de los envases y embalaje del futuro (SSbD principles) según los cuales, los nuevos envases y embalajes deben ser diseñados para tener optimas propiedades, siendo seguros, pero también se tiene en cuenta el final de su vida útil en el diseño de los mismos.

Proceso de reciclado enzimático realizado por Itene

Proceso de reciclado enzimático realizado por Itene.

Entremos en materia. ¿Cuáles son las principales técnicas que hasta ahora se venían empleando en reciclaje de residuos plásticos y cuáles son las innovaciones que hoy están demostrado un salto en efectividad? Y, en concreto, le pregunto por los procesos avanzados de despolimerización enzimática y química que habéis desarrollado.

Tradicionalmente, para corrientes de elevada pureza, siempre que ha sido posible, se ha llevado a cabo un reciclado mecánico consistente en la descontaminación, trituración y reintroducción en el circuito de materiales plásticos.

Las principales innovaciones están llegando ahora para las corrientes residuales no puras o que tienen un formato de presentación que no es el habitual en las operaciones de reciclado mecánico (material en polvo, mazacotas, materiales multicapa, fracciones muy contaminadas, etc.). En estos casos, los procesos de reciclado químico por solvólisis pueden ser de gran utilidad cuando se trata de polímeros de policondensación (por ejemplo, los poliésteres). Para fracciones de poliolefinas como el polietileno (PE) y el polipropileno (PP) que no sean aptas para reciclado mecánico (por su forma de presentación o por estar muy mezcladas con otros materiales) es más aconsejable el uso de la valorización termoquímica. Así, se imitan los procesos de la industria del petróleo y se logran productos químicos de base como el syngas (mezcla de CO y H2) o de aceites de pirólisis que pueden ser reformados posteriormente a combustibles sintéticos y otros productos de química de base.

El reciclado enzimático es otra prometedora opción que puede plantearse en el caso de polímeros como los poliésteres, entre los que se incluye el PET y muchos tipos de bioplásticos como por ejemplo el PLA o el PHB. Aunque es una tecnología que está en sus primeras etapas de desarrollo, el proceso es factible, aunque todavía requiere de un importante trabajo de escalado para conseguir que sea rentable y de aplicación industrial. A pesar de ello, tiene una importante ventaja respecto a la solvólisis y la valorización termoquímica, y es que las temperaturas de trabajo son mucho más bajas. Desde luego, el reciclado enzimático va a adquirir en el futuro un gran interés en determinados plásticos y sectores.

Tanto la despolimerización química como la enzimática de corrientes residuales con alto contenido en PET han sido desarrolladas en el ámbito del proyecto RecyPET. En el caso de la despolimerización química, se ha validado el proceso a escala piloto con un rendimiento de despolimerización superior al 95% del PET y se han obtenido monómeros y oligómeros con elevada pureza aptos para poder ser reutilizados para la producción de r-PET.

En el caso de la despolimerización por vía enzimática, basada en enzimas, también se ha validado a escala piloto alcanzando rendimientos del 80% y obteniendo monómeros con un alto grado de pureza (hasta 99%).

¿Cree que es factible la posibilidad de hallar un nuevo material que, como el plástico, permita fabricar en cualquier forma y color a precio módico, solo que, esta vez, no contamine tras su vida útil?

Cada material tiene su aplicación y su nicho de mercado. En mi opinión, la clave no está en encontrar un nuevo material que solucione todo, sino en el uso razonado y apropiado de cada material para cada aplicación. Y hay otro aspecto si cabe más importante: lo que menos se mezcla más posibilidades tiene de ser reciclado. Quizá la clave no esté tanto en el material sino en utilizar y recuperar los materiales de la forma más eficiente posible.

¿Cree que, a largo plazo, llegará a ser irrelevante el material del que un producto esté hecho y será su vida útil y su impacto ambiental lo que lo defina?

Cuando dispongamos de técnicas que permitan recuperar hasta el último pedazo de plástico o de cualquier otro material y darle una nueva vida, sin duda. Pero, si hay algo que manifiestamente puede mejorar las cosas, somos los propios consumidores y usuarios de los envases. Poner el residuo en el contenedor adecuado, evitar mezclas y contribuir a recuperar materiales es un aspecto clave para la recuperación no solo del plástico, sino de cualquier material.

Para ayudar a las empresas a cumplir con los distintos objetivos de sostenibilidad, entre ellos, el de aumentar el porcentaje y la calidad de los materiales de envase reciclados, en Itene desarrollamos nuevos procesos de reciclado de papel y cartón, así como procesos de reciclado mecánico, químico y enzimático para valorizar envases o fracciones de plástico. Del mismo modo, desarrollamos materiales para packaging sostenibles y avanzados, y evaluamos su reciclabilidad o compostabilidad, así como si son reutilizables.

Asimismo, trabajamos en procesos de valorización de residuos, un reto de importancia para ciudades, gestores de residuos y empresas en las que se generan, principalmente en el sector agroalimentario.

Entrevista a Mª Aurora Benaiges, presidenta de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos (SEQC)

Mª Aurora Benaiges, SEQC 
COSMÉTICA 
“El sector cosmético apuesta por el desarrollo sostenible”

El próximo mes de octubre se celebra una nueva edición del certamen Cosmetorium en la Ciudad Condal. Con motivo de ésta y otras citas del sector, hemos hablado con la presidenta de la SEQC, Aurora Benaiges. En el cargo desde diciembre de 2020, Benaiges nos da todos los detalles sobre una tendencia que, definitivamente, ha venido para quedarse: la sostenibilidad. 
El crecimiento del sector cosmético viene presentando datos muy positivos en los últimos años a pesar del panorama económico, con un incremento continuado del IPC y de los tipos de interés. ¿A qué cree que se debe la buena salud del sector?

La salud del sector cosmético se basa, por un lado, en la inversión que realizan las empresas en I+D+i, una inversión que se ha mantenido constante en el tiempo. Antes de la puesta en mercado de un producto cosmético, su fórmula ha sido sometida a un proceso de investigación y a la realización de una serie de estudios físico-químicos, microbiológicos, de seguridad y eficacia para el cumplimiento de la reglamentación cosmética y la idoneidad para el consumidor. Por otro lado, se trata de un sector reconocido internacionalmente y que es líder en exportación. Según datos de Stanpa, España se sitúa en el ranking de los 10 mayores exportadores mundiales de productos de belleza. Se trata de un sector donde la innovación está a la orden del día y todos los productos son elaborados con una base científico-técnica. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

TECNOLOGÍA COSMÉTICA

“El sector cosmético apuesta por el desarrollo sostenible”

Entrevista a Mª Aurora Benaiges, presidenta de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos (SEQC)

Mónica Daluz
Periodista especializada
31/07/2023

El próximo mes de octubre se celebra una nueva edición del certamen Cosmetorium en la Ciudad Condal. Con motivo de ésta y otras citas del sector, hemos hablado con la presidenta de la SEQC, Aurora Benaiges. En el cargo desde diciembre de 2020, Benaiges nos da todos los detalles sobre una tendencia que, definitivamente, ha venido para quedarse: la sostenibilidad.

Imagen

El crecimiento del sector cosmético viene presentando datos muy positivos en los últimos años a pesar del panorama económico, con un incremento continuado del IPC y de los tipos de interés. ¿A qué cree que se debe la buena salud del sector?

La salud del sector cosmético se basa, por un lado, en la inversión que realizan las empresas en I+D+i, una inversión que se ha mantenido constante en el tiempo. Antes de la puesta en mercado de un producto cosmético, su fórmula ha sido sometida a un proceso de investigación y a la realización de una serie de estudios físico-químicos, microbiológicos, de seguridad y eficacia para el cumplimiento de la reglamentación cosmética y la idoneidad para el consumidor. Por otro lado, se trata de un sector reconocido internacionalmente y que es líder en exportación. Según datos de Stanpa, España se sitúa en el ranking de los 10 mayores exportadores mundiales de productos de belleza. Se trata de un sector donde la innovación está a la orden del día y todos los productos son elaborados con una base científico-técnica.

¿Se observa algún movimiento o comportamiento destacable de la demanda?

En los últimos años la demanda del sector cosmético tiende con contundencia hacia el desarrollo sostenible, busca productos que demuestren el compromiso de la marca con un desarrollo capaz de proteger el planeta, asegurar la igualdad de oportunidades entre las personas y contribuir a la prosperidad de todos. Además, el consumidor quiere conocer el máximo de información de estos productos: cómo funcionan, cómo usarlos de forma eficaz y una total transparencia de la información facilitada.

Al hilo de la pregunta anterior, una de las tendencias que prosigue su curva ascendente es la demanda de extractos vegetales y, en general, de materias primas naturales. ¿En qué punto estamos y cuál es el recorrido de esta tendencia?

Continúa en crecimiento la demanda de los activos e ingredientes de origen vegetal, y de todos los procesos que implican un desarrollo de nuevos componentes que están alineados en el concepto de sostenibilidad global, centrándose en el ámbito local y de proximidad. El objetivo es conservar la naturaleza, proteger la biodiversidad vegetal y los recursos del planeta.

Entre el elenco de nuevos ingredientes y principios activos naturales destaca la evolución de las líneas con contenido en CBD derivados de cáñamo. ¿Qué propiedades se le atribuyen y qué evidencias lo respaldan?

El CBD y sus derivados se han mostrado como una de las tendencias en la industria cosmética. Están implicados en la homeostasis de la piel, como la función barrera, y en su acción sobre los sebocitos, como antioxidante, protector y acondicionador de la piel. Este potencial como ingrediente cosmético ha chocado con la compleja regulación a la que está sujeta esta sustancia.

Desde el 1 de junio del 2023, la Comisión Europea ha abierto una convocatoria para obtener datos sobre la seguridad del Cannabidiol (CBD) en el marco del Reglamento (CE) nº1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre productos cosméticos.

¿Qué otros extractos y primeras materias destacaría, que ya estén en el mercado o sobre los que se esté investigando?

El esfuerzo que realizan las compañías es dentro del ámbito de la sostenibilidad, en la protección y conservación de las especies, en procesos de obtención respetuosos con el entorno natural y el consumo de agua, favoreciendo el entorno local y la salud de las personas. Cada año las compañías nos sorprenden con sus lanzamientos en activos y derivados procedentes del entorno natural.

Imagen

Parece que fue ayer cuando saltamos del siglo XX al XXI, pero vamos hacia el cuarto de siglo transcurrido. ¿Podría dar unas pinceladas de sus impresiones sobre los cambios de la profesión farmacéutica en estos años, la época universitaria, la incorporación al mundo laboral, las expectativas, los cambios sociales…?

En mi humilde experiencia como farmacéutica, la formación universitaria en este campo me ha aportado herramientas muy útiles para poder trabajar en un sector tan versátil como es el de la cosmética. Se trata de una formación multidisciplinaria que aporta conocimientos desde la química galénica, pasando por los conocimientos de la fisiología humana y botánica, entre otros. Desde hace tiempo se ha completado con formación específica en los diferentes sectores para su adaptación a los nuevos tiempos. Lo que nos va a deparar el futuro no lo sabemos, pero las nuevas titulaciones universitarias aportan nuevos puntos de vista a este sector tan importante y vital en la economía de nuestro país.

Para concluir, cuéntenos cómo van los objetivos marcados por su presidencia y las principales acciones acometidas o en proyecto. Y algún adelanto de lo que veremos en octubre en Cosmetorium…

El hecho de presidir una sociedad como la Sociedad Española de Químicos Cosméticos es un honor por el hecho de compartir y divulgar la ciencia cosmética, incrementar la colaboración entre todos los asociados y animar a las nuevas generaciones de profesionales a participar y hacerse socios de la SEQC.

Realmente el 2023 es un hito para nuestra Sociedad; en primer lugar, del 4 al 7 de septiembre tendrá lugar en Barcelona el 33°Congreso de la International Federation of Societies of Cosmetic Chemists (IFSCC), que nuestra sociedad ha organizado y lleva más de 4 años preparando. Bajo el lema “Rethinking Beauty Science” (repensando la ciencia de la belleza), este congreso internacional reunirá a los principales científicos que trabajan en este campo y presentará las novedades más importantes en este sector.

Como viene siendo habitual, el Cosmetorium nos va a sorprender aportando todas las novedades del sector y convirtiéndose en un punto de encuentro ineludible para los profesionales del sector de la belleza. Es el trabajo continuo de los integrantes del Comité Cosmetorium y del Comité Científico que hacen que cada año sea mejor, y una oportunidad a la que nadie debería faltar.

¡A toda máquina!

¡A toda máquina!
AUTOMATIZACIÓN 
La incorporación de IA en la industria farmacéutica acelera los procesos de innovación

La introducción de la ciencia de datos masivos, allá por los 90, dio el pistoletazo de salida a lo que hoy, con la incorporación de sistemas de inteligencia artificial, que los interpreta, está acelerando exponencialmente el conocimiento sobre estructuras biológicas esenciales y multiplicando las opciones terapéuticas de graves enfermedades con nuevos fármacos y tratamientos, un buen número de ellos en proceso de aprobación.
La industria, por su parte, se halla en plena implementación de las herramientas de la cuarta revolución industrial entretanto se asientan las bases de la industria 5.0. La contundente reforma de la industria farmacéutica promovida por la UE, que debe llevarnos a un ecosistema industrial capaz de reaccionar a imprevistos cualquiera que sea su índole, marca una estrategia de resiliencia que, necesariamente, va a pivotar sobre el eje de la innovación y la tecnología. 
D
esde que la crisis sanitaria mundial acaecida en el invierno de 2020 dejara al descubierto debilidades adicionales de los sistemas sanitarios en la región europea, se han dado firmes pasos por parte de todos los agentes para dar respuesta a estas flaquezas. La dependencia de terceros países en primeras materias y principios activos ha evidenciado que garantizar la cadena de suministro y distribución en el sector farmacéutico en situaciones de emergencia de salud pública, es un asunto de seguridad nacional.
La hoja de ruta fijada por la UE en noviembre del mismo año con el objeto de “fomentar la innovación y garantizar el acceso a medicamentos asequibles en Europa”, sitúa la resiliencia de las compañías en el centro de la estrategia. En nuestro país, el Plan Estratégico para la Industria Farmacéutica 2023-2025 “estará listo antes de junio”, según declaraciones de la ministra de Sanidad, Silvia Calzón, unos días antes del cierre de esta edición. Mónica Daluz. pdf

texto completo en html

AUTOMATIZACIÓN

La incorporación de IA en la industria farmacéutica acelera los procesos de innovación

¡A toda máquina!

Mónica Daluz
Periodista especializada
04/05/2023

La introducción de la ciencia de datos masivos, allá por los 90, dio el pistoletazo de salida a lo que hoy, con la incorporación de sistemas de inteligencia artificial, que los interpreta, está acelerando exponencialmente el conocimiento sobre estructuras biológicas esenciales y multiplicando las opciones terapéuticas de graves enfermedades con nuevos fármacos y tratamientos, un buen número de ellos en proceso de aprobación. La industria, por su parte, se halla en plena implementación de las herramientas de la cuarta revolución industrial entretanto se asientan las bases de la industria 5.0. La contundente reforma de la industria farmacéutica promovida por la UE, que debe llevarnos a un ecosistema industrial capaz de reaccionar a imprevistos cualquiera que sea su índole, marca una estrategia de resiliencia que, necesariamente, va a pivotar sobre el eje de la innovación y la tecnología.

Imagen

Desde que la crisis sanitaria mundial acaecida en el invierno de 2020 dejara al descubierto debilidades adicionales de los sistemas sanitarios en la región europea, se han dado firmes pasos por parte de todos los agentes para dar respuesta a estas flaquezas. La dependencia de terceros países en primeras materias y principios activos ha evidenciado que garantizar la cadena de suministro y distribución en el sector farmacéutico en situaciones de emergencia de salud pública, es un asunto de seguridad nacional. La hoja de ruta fijada por la UE en noviembre del mismo año con el objeto de “fomentar la innovación y garantizar el acceso a medicamentos asequibles en Europa”, sitúa la resiliencia de las compañías en el centro de la estrategia. En nuestro país, el Plan Estratégico para la Industria Farmacéutica 2023-2025 “estará listo antes de junio”, según declaraciones de la ministra de Sanidad, Silvia Calzón, unos días antes del cierre de esta edición.

Los factores geopolíticos han cobrado peso en los últimos tiempos. Hoy se revisan las reglas de juego que nos trajo la globalización y los analistas hablan de relocalización, desglobalización, rediseño estratégico… En este sentido, esta reindustrialización busca mitigar el impacto de las situaciones que puedan derivare en un futuro, del tenso y turbio ambiente internacional de esta guerra fría 2.0, más invisible que su predecesora, pero igualmente real.

Próxima parada: Industria 5.0

El ritmo de innovaciones farmacéuticas se ha acelerado desde la introducción de las herramientas que trajo la cuarta revolución industrial: inteligencia artificial, el internet de las cosas, realidades extendidas, 5G, gemelos digitales, computación fronteriza o edge computing, impresión aditiva, computación cuántica, movilidad autónoma…

La incorporación de herramientas de inteligencia artificial basadas en big data ha impulsado de manera espectacular áreas como la terapia génica y celular, la inmunoterapia, o el diseño de medicamentos personalizados. Estos sistemas pueden analizar grandes cantidades de datos de secuencias de ADN y ARN para identificar las mutaciones genéticas que pueden causar enfermedades, y diseñar terapias específicas para corregirlas; predecir la eficacia y seguridad de nuevos fármacos y terapias; o identificar las características genéticas de los pacientes y diseñar tratamientos personalizados. La gestión de ensayos clínicos y de biobancos son otros ámbitos en los que estas tecnologías pueden resultar enormemente útiles.

La robótica colaborativa en el laboratorio brinda al investigador más tiempo que dedicar a tareas de valor...

La robótica colaborativa en el laboratorio brinda al investigador más tiempo que dedicar a tareas de valor. En la imagen, serie Family, de Universal Robots.

La industria está implementando técnicas innovadoras que optimizan sus procesos de manera sobresaliente, como gemelos digitales, fábricas gestionadas a distancia, producción modular, o sistemas de control y gestión de datos en tiempo real. Y si hablamos de cifras, la fabricación de medicamentos en España presenta un crecimiento anual acumulado del 4,2% desde 2019, y en exportación, en 2022 la industria farmacéutica aumentó más de un 53% sus ventas al exterior, según datos del Ministerio de Industria.

Este incremento de la producción se ha dado tanto en los medicamentos tradicionales como en productos biológicos, que requieren temperatura controlada, y en este sentido, uno de los pilares de esta reindustrialización estratégica es el sector logístico. La previsión para el mercado de la logística farmacéutica europea es de un crecimiento este año en torno al 4%, según cifras de la consultora Mordor Intelligencer.

En robotización prosigue la penetración de los robots colaborativos; según las mismas fuentes, el mercado de cobots en la industria farmacéutica registra una tasa de crecimiento anual del 14%. La robótica colaborativa en el laboratorio está asumiendo tareas repetitivas y de poco valor que han venido restando tiempo a los investigadores para desarrollar su talento.

El talento, otra pieza clave del nuevo paradigma. La Industria 5.0 es una revolución tecnológica que utiliza las herramientas de la 4.0 con el objetivo de optimizar y reenfocar su uso; trata de promover en la industria espacios inteligentes, que tendrán como base el IoT, el aprendizaje automático y la computación cognitiva, buscando la aproximación entre máquinas y humanos. Focaliza el desarrollo de la inteligencia artificial en que ésta pueda realizar procesos similares a los que ejecuta el pensamiento humano.

Además, la quinta revolución industrial plantea el reto de ir más allá de la eficiencia y la productividad como únicos objetivos, para afianzarse como agente transformador de la sociedad. En esta sintonía se hallan las llamadas organizaciones ‘deep tech’, que incorporan valores medioambientales y de ‘human centric’, estrategia de innovación que parte de las necesidades de las personas y después crea la tecnología. Sobre la mesa, el debate acerca de si aplazar, posponer, detener la IA… Pero la ‘filosofía’ de la Quinta Revolución Industrial parece apuntar hacia una disrupción sensata y humanista.

Epílogo

No me pude resistir. Le pedí a ChatGPT unas palabras para los lectores de este artículo:

“Voy a escribir un artículo sobre la robotización en la industria farmacéutica y quisiera concluir con unas palabras tuyas, un mensaje a los lectores de la revista Industria Farmacéutica y Cosmética. ¿Cuál sería tu mensaje, como inteligencia artificial?

Como modelo de inteligencia artificial, mi mensaje para los lectores de la revista Industria Farmacéutica y Cosmética sería el siguiente: “La robótica y la inteligencia artificial están transformando el sector de la biotecnología y la industria farmacéutica, permitiendo una mayor velocidad, precisión y eficiencia en la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, diagnósticos y terapias. Pero más allá de los avances tecnológicos, es importante recordar que los principales beneficiarios de estos avances son las personas. Al utilizar la robótica y la IA para mejorar la salud humana, estamos contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas y a proporcionar soluciones a problemas médicos que antes eran muy difíciles de abordar. Por lo tanto, debemos seguir trabajando juntos para aprovechar el potencial de la robótica y la IA en la industria farmacéutica y de la biotecnología, siempre manteniendo en mente el objetivo final de mejorar la vida de las personas y la sociedad en general.”

Gracias por tu aportación.

¡De nada! Si tienes alguna otra pregunta o necesitas más información, no dudes en preguntarme. Estoy aquí para ayudarte en lo que necesites.”

Su respuesta suena sensata. Y su actitud, solícita y entusiasta. Así que, aunque sea una máquina, me pareció oportuno mostrarme cortés con el fin de reforzar los “valores” con los que parece haber sido entrenada. La IA será lo que su interacción con nosotros haga de ella. Queramos o no, hemos sido padres. Si lo hacemos bien, con la responsabilidad suficiente, la inteligencia artificial puede ser un excepcional aliado de la vida.

Sanos para siempre

Medicina antienvejecimiento
MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO 
La medicina antienvejecimiento trata de revertir el curso de enfermedades hoy incurables

Hoy se sabe que tanto la genética como el ambiente constituyen importantes factores de riesgo ante una enfermedad. Sin embargo, la suma de ambos solo es determinante en un 20%; el resto, el 80%, es atribuible a la edad, al deterioro del organismo por el paso del tiempo, o sea al envejecimiento de nuestras células y, en consecuencia, de todos nuestros órganos. La medicina antienvejecimiento estudia los mecanismos biológicos que desencadenan el envejecimiento, para retrasarlo, incluso revertirlo, con el objetivo de que las enfermedades asociadas a la edad no lleguen a producirse o alterar su curso, deteniéndolo y hasta invirtiéndolo. Son varias las estrategias y frentes abiertos, tanto desde la genómica, con las terapias génicas o la reprogramación celular, como desde el ámbito farmacológico, donde ya se cuenta con fármacos específicos, los senolíticos, que inducen selectivamente la muerte de células senescentes –células dañadas, células ‘zombi,’ que no acaban de estar muertas y hacen envejecer a sus ‘vecinas’ sanas–, y que ya van por la segunda generación. Las grandes fortunas mundiales están dedicando cifras millonarias a financiar proyectos científicos destinados a prolongar la vida y fichando a las mayores eminencias, entre ellas varios investigadores españoles, en diversas disciplinas. El objetivo: avanzar hacia una longevidad saludable. Tratar la enfermedad órgano a órgano, paliando los síntomas uno tras otro, resignados a esperar a que se manifieste el siguiente fallo en el organismo y una nueva enfermedad que tratar, está sembrando un insostenible panorama de ciudadanos polienfermos y polimedicados que ni el sistema podrá mantener ni es compatible con una vida digna y plena. Parece que la solución puede traerla este nuevo enfoque, que busca rejuvenecer nuestras células para mantener a raya la enfermedad. La ciencia resucita y reversiona el sueño del alquimista, mientras trata de explicar que no es Dorian Grey en quien se inspira sino en la perspectiva, más que realista y nada frívola, de detener el desarrollo de numerosas enfermedades, algunas de ellas muy graves y de gran prevalencia. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO

La medicina antienvejecimiento trata de revertir el curso de enfermedades hoy incurables

Sanos para siempre

Mónica Daluz
Periodista especializada
17/02/2023

Hoy se sabe que tanto la genética como el ambiente constituyen importantes factores de riesgo ante una enfermedad. Sin embargo, la suma de ambos solo es determinante en un 20%; el resto, el 80%, es atribuible a la edad, al deterioro del organismo por el paso del tiempo, o sea al envejecimiento de nuestras células y, en consecuencia, de todos nuestros órganos. La medicina antienvejecimiento estudia los mecanismos biológicos que desencadenan el envejecimiento, para retrasarlo, incluso revertirlo, con el objetivo de que las enfermedades asociadas a la edad no lleguen a producirse o alterar su curso, deteniéndolo y hasta invirtiéndolo. Son varias las estrategias y frentes abiertos, tanto desde la genómica, con las terapias génicas o la reprogramación celular, como desde el ámbito farmacológico, donde ya se cuenta con fármacos específicos, los senolíticos, que inducen selectivamente la muerte de células senescentes –células dañadas, células ‘zombi,’ que no acaban de estar muertas y hacen envejecer a sus ‘vecinas’ sanas–, y que ya van por la segunda generación. Las grandes fortunas mundiales están dedicando cifras millonarias a financiar proyectos científicos destinados a prolongar la vida y fichando a las mayores eminencias, entre ellas varios investigadores españoles, en diversas disciplinas. El objetivo: avanzar hacia una longevidad saludable. Tratar la enfermedad órgano a órgano, paliando los síntomas uno tras otro, resignados a esperar a que se manifieste el siguiente fallo en el organismo y una nueva enfermedad que tratar, está sembrando un insostenible panorama de ciudadanos polienfermos y polimedicados que ni el sistema podrá mantener ni es compatible con una vida digna y plena. Parece que la solución puede traerla este nuevo enfoque, que busca rejuvenecer nuestras células para mantener a raya la enfermedad. La ciencia resucita y reversiona el sueño del alquimista, mientras trata de explicar que no es Dorian Grey en quien se inspira sino en la perspectiva, más que realista y nada frívola, de detener el desarrollo de numerosas enfermedades, algunas de ellas muy graves y de gran prevalencia.

Los telómeros se hallan en los extremos de todos los cromosomas de nuestra cadena de ADN, a modo de elemento de protección; una especie de sellado...

Los telómeros se hallan en los extremos de todos los cromosomas de nuestra cadena de ADN, a modo de elemento de protección; una especie de sellado, como el remate de los cordones de un zapato. Su progresivo acortamiento a causa del paso del tiempo, es decir, de la continua división celular que implica la vida, determina el nivel de deterioro de nuestro organismo: nuestra edad biológica. Ya hay laboratorios que ofrecen analíticas de longitud telomérica.

Vivimos, luego nos desgastamos. Vivimos porque nuestras células se dividen continuamente, y nos desgastamos justamente por lo mismo. Para empezar, las nuevas células no son exactamente clones, ni siquiera son gemelas de su original; se asemejan más bien a fotocopias que van perdiendo calidad, acumulando minúsculas imperfecciones y errores en cada división. El sistema tiene capacidad para reparar las ‘fotocopias’ defectuosas. Pero no siempre. Y he aquí una de las claves de este rompecabezas: ¿por qué, cómo y cuándo falla el mecanismo de reparación del ADN? Sin embargo, esta no es la única pregunta que ha de responder a la gran cuestión de por qué envejecemos y cómo funciona este complejo proceso, dada la conexión entre todos nuestros sistemas biológicos.

Envejecimiento, la próxima diana

La medicina antienvejecimiento trata de identificar los marcadores moleculares que intervienen en este proceso natural, el envejecimiento, que se produce, en última instancia, por la acumulación de daños en el ADN con el paso del tiempo. Por el momento ya se han identificado un total de 12 marcas distintivas, sobre las cuales hay abiertas numerosas investigaciones con la finalidad de lograr tratamientos que contrarresten el deterioro producido por el paso de los años y sus consecuencias. Y es que la acumulación de daño en el ADN es también la causa de enfermedades como el cáncer, la diabetes o patologías cardiovasculares y neurodegenerativas, como el Alzheimer, por lo que esta disciplina abre la puerta a hallar la cura de dolencias que crecen en paralelo a la longevidad, y que ya están desbordando los sistemas de salud y mermando la calidad de las últimas décadas de la vida.

En el último estudio publicado hace tan solo unas semanas sobre la relación entre envejecimiento celular y cáncer, liderado por uno de nuestros más acreditados investigadores en la materia, Carlos López-Otín (catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Oviedo), los investigadores han identificado cuatro mecanismos del envejecimiento, de entre los 12 descritos, que también son característicos del cáncer. Además de la inestabilidad genómica, relativa a esa serie de defectos que se van acumulando, ya sea por causas intrínsecas o extrínsecas, se sumaría la inflamación crónica de baja intensidad, la pérdida de comunicación entre nuestro genoma y el de todos los organismos que habitan en nosotros, así como las alteraciones epigenéticas, que impiden al gen leer correctamente las instrucciones originales del fenotipo, encargado de indicar a este cuándo debe entrar en acción o dejar de hacerlo, y con qué intensidad. Ambos se diferencian en que el genotipo, nuestra secuencia genética, es inalterable mientras el fenotipo es modulado por el entorno.

Nuestras defensas naturales eliminan las células defectuosas; primero dejan de dividirse y luego los macrófagos las fagocitan y digieren...

Nuestras defensas naturales eliminan las células defectuosas; primero dejan de dividirse y luego los macrófagos las fagocitan y digieren. Hoy se sabe que las mutaciones, en sí mismas, no son causa suficiente para el desarrollo de un cáncer. En la imagen, linfocitos, convertidos en macrófagos, dirigiéndose hacia una célula cancerosa.

Al cierre de esta edición se publicaban las primeras evidencias –en mamíferos– de que, como se sospechaba, el fenotipo también es heredable, lo que probaría que la evolución se produce por adaptación (Lamark) y no por selección (Darwin).

Detener el deterioro del organismo sin duda alargará la vida, pero ese no es en sí mismo el objetivo de la comunidad científica implicada, que en este momento centra todos sus esfuerzos en hallar fármacos y otros tratamientos que curen enfermedades. Asimismo, los conocimientos que se deriven en el camino tendrán también impacto en la práctica clínica, facilitando el tránsito desde los protocolos generalistas hasta la implantación de una medicina personalizada. Incorporar la secuenciación del genoma mejorará la precisión de los diagnósticos y tendrá especial repercusión en el ámbito de la prevención, que se convierte en eje de este nuevo paradigma en el abordaje de la salud, ahora que sabemos el peso que los factores ambientales tienen sobre la expresión o comportamiento de los genes y su influencia determinante en los procesos de deterioro celular.

En palabras del Dr. Manuel Serrano, uno de los mayores expertos en senescencia, director de la Unidad de Envejecimiento y Metabolismo del Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona (IRB) y recién incorporado al equipo de Altos Labs: “El envejecimiento no puede considerarse una enfermedad, pero sí un proceso reversible y tratarse como una situación de riesgo más.”

Dónde estamos

Existen distintas estrategias que han demostrado alargar la vida en animales, y evidenciado que los 12 mecanismos del envejecimiento identificados se pueden retrasar y manipular. Ya en 2013 científicos españoles, entre ellos los mencionados Serrano y López-Otín, y María Blasco, directora científica del CNI, definieron los indicadores moleculares del envejecimiento identificando, en su momento, 9 de estos procesos. Hace tan solo unas semanas el mismo equipo ha publicado nuevas conclusiones en las que identifican otros tres, quedando así definidos los 12 procesos moleculares y celulares implicados en el envejecimiento.

En el estudio, además, se categorizan estos factores según su relevancia, distinguiendo entre primarios, por ser desencadenantes del proceso –como el acortamiento de los telómeros–; antagonistas, aquellos que se producen como reacción a los primarios para defendernos –pero que cronificados son perjudiciales, como la inflamación crónica de baja intensidad–, y los integradores, relativos a los fallos funcionales resultantes de daños que no pueden ser reparados –como el agotamiento de las células madre–.

Uno de los factores recién incorporados a esta lista de causas de envejecimiento, fruto del resultado de más de dos décadas de investigación, son las alteraciones en el mecanismo de limpieza y renovación celular, la autofagia. Este proceso ha evolucionado para protegernos –es pues un factor antagonista– ‘engullendo’ todo producto de desecho que ponga en riesgo la homeostasis celular y el perfecto equilibrio del organismo.

La irrupción de las inmunoterapias marcó un punto de inflexión, poniendo el foco en la eficiencia del organismo para protegerse y autorrepararse...

La irrupción de las inmunoterapias marcó un punto de inflexión, poniendo el foco en la eficiencia del organismo para protegerse y autorrepararse. Desde entonces se aprovecha ese mecanismo, casi perfecto, para, guiándole, enseñándole o estimulándole, combatir una determinada enfermedad.

Si los sedimentos no son eliminados se adhieren a la célula alterando su expresión, como ocurre, por ejemplo, en las enfermedades neurodegenerativas. Los novedosos fármacos que ‘limpian’ estos productos de desecho acumulados (resultantes de infecciones, mutaciones, etc.), son los senolíticos. Su particularidad es que identifican y eliminan específicamente las células envejecidas o senescentes; se trata de células que han dejado de dividirse, lo que significa, por definición, que están muertas, sin embargo continúan teniendo actividad biológica, causando inflamación y deterioro en el funcionamiento del tejido donde se acumulan. Algunos de los compuestos que primero demostraron revertir la expresión génica eliminando las células senescentes, y que ya se utilizaban desde hacía tiempo, fueron la metformina, en el tratamiento de la diabetes tipo 2, hoy ya probándose en humanos como senolítico, y el dasatinib, utilizado en el tratamiento del cáncer.

En estos momentos se aborda una segunda generación de senolíticos, que se han logrado mediante terapia dirigida, en concreto, ‘mapeando’ la superficie de la célula senescente para facilitar su reconocimiento al anticuerpo que, modificado, descarga una sustancia tóxica sin afectar a las células circundantes no senescentes. El funcionamiento es similar al que se utiliza para tratar el cáncer, programando (‘enseñando’) el anticuerpo para que reconozca, en lugar de la célula cancerígena, la célula senescente. El estudio ha sido realizado por el equipo del Dr. Salvador Macip, investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y de la Universidad de Leicester (Reino Unido).

Imagen

Nuevas respuestas, más interrogantes

Los avances en epigenética han constatado la influencia del ambiente sobre los procesos biológicos, y probado que los hábitos de vida afectan a las causas primarias del envejecimiento. También se sabe que la etapa de crecimiento en humanos, desde la fase intrauterina hasta los 20 años de vida, es decisiva porque hay una mayor división celular, y cuanto suceda a las células en ese tiempo marcará la salud del individuo durante toda su vida. Los profesionales de la salud en las sociedades occidentales llevan años alertando de las consecuencias del modo en que nos alimentamos, y la medicina antienvejecimiento incide en ello: comemos demasiado, y demasiado mal. Se ha comprobado que la restricción calórica –mantener los nutrientes reduciendo las calorías– alarga la vida en ratones y que determinadas intervenciones dietéticas mejoran el estado de salud, pero aún no se sabe por qué.

Esta cuestión, la alimentación, nos conduce a otra de las claves identificadas como relevantes en el proceso de deterioro celular, la disbiosis. Es la alteración en la composición y función de los microorganismos que nos habitan –el microbioma–, y que está relacionada con enfermedades como el cáncer, la degeneración macular y también con alteraciones emocionales. Buena parte de los estudios se centran en la intervención sobre la microbiota intestinal, y ya se ha demostrado en laboratorio que el trasplante de heces consigue rejuvenecer ratones ancianos.

Imagen

El microbiolólogo Manuel Sánchez Angulo sugería recientemente en la revista The Conversation “guardar una muestra de heces cuando se es joven para tratar de curar tus dolencias en la madurez”.

Todas las células de nuestro organismo contienen exactamente la misma información en su núcleo, nuestra particular secuencia de ADN, nuestro irrepetible genotipo: 3.000 millones de piezas, únicas en su disposición. Cada gen lleva las instrucciones –codifica– para la fabricación de una proteína determinada, con su correspondiente función específica en el organismo, e identificar qué proteína codifica cada gen es la laboriosa tarea en la que están volcadas las múltiples disciplinas que conforman la investigación antienvejecimiento. Se identifican continuamente nuevos marcadores, también hay novedades en las tecnologías de edición genética, y se combinan estrategias que conjugan el conocimiento adquirido hasta ahora. Ya es posible sobreexpresar y silenciar genes, alargar los telómeros activando la telomerasa –obligado aquí citar a María Blasco, por su extraordinaria aportación en este campo–, activar la autofagia con senolíticos y determinados nutrientes, estimular el sistema inmunológico con vacunas de células senescentes, tratar el envejecimiento prematuro creando moléculas bloqueadoras, dirigir la evolución de enzimas para producir fármacos, diseñar proteinas o reprogramar células madre agotadas para que vuelvan a su estado embrionario e inducirlas a adquirir cualquier otra identidad. Y muchos interrogantes: por qué animales grandes y longevos no desarrollan tumores, por qué hay medusas inmortales, o por qué algunas personas tienen mayor eficiencia en su respuesta al daño celular. Los estudios sobre centenarios y supercentenarios tratan de determinar qué genes y qué procesos son comunes o característicos en ellos. Según las investigaciones del fisiólogo José Viña, investigador del CIBERFES (Centro de Investigación Biomédica en Red) estos individuos muestran ventajas en los mecanismos de apoptosis y de regeneración celular.

Tras un cuarto de siglo acumulando conocimiento parece que el capital privado considera que ha llegado el momento de volcar estos saberes en nuevos tratamientos. Con ese objetivo nació en 2020 la compañía Altos Labs, financiada por multimillonarios como el americano Jeff Bezos y el ruso Yuri Milner, que ha reclutado a los mayores expertos mundiales en envejecimiento para que investiguen a sus anchas, con total libertad y presupuestos estratosféricos. Allí están ya Manuel Serrano, Pura Muñoz-Cánoves, investigadora, hasta ahora, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), María Abad, directora del Grupo de Plasticidad Celular y Cáncer del Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO), y Juan Carlos Izpisúa, investigador en el Instituto Salk de Estudios Biológicos de La Jolla (EE UU), y al frente de Altos Labs en San Diego. Una de las últimas contribuciones de Izpusúa al campo que nos ocupa es la posible cura de la progenia, una enfermedad minoritaria que causa envejecimiento acelerado en niños y adolescentes.

Entretanto ellos buscan el modo de procurarnos una vida mejor, tomemos el consejo de López-Otín en recientes declaraciones: “Para frenar el envejecimiento nada mejor que vivir con mayor serenidad y así reducir los niveles de cortisol y mejorar nuestra respuesta inmune”. Al final, la fuente de la eterna… salud siempre estuvo en nuestro interior.

Psicodélicos: nuevo abordaje de los conflictos del inconsciente

Psicodélicos: nuevo abordaje de los conflictos del inconsciente
MEDICINA PSICODÉLICA 
La psiquiatría reclama laxar los requisitos a la investigación con sustancias psicoactivas 

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”, Buda.
Crece el interés de la ciencia sobre las posibilidades terapéuticas de las sustancias que alteran los estados de conciencia, o psicoactivas, para su uso en psiquiatría. La comunidad científica reclama poder retomar las investigaciones en este campo, que se paralizaron en los años 70 a pesar de sus exitosos y documentados resultados en, por ejemplo, el tratamiento del trastorno de estrés postraumático, a raíz de la deriva descontrolada de algunas de estas sustancias hacia el consumo lúdico.
Depresión mayor, adicciones, duelo, o conflictos no resueltos son algunos de los problemas en los que determinados psicotrópicos hoy clasificados como sustancias restringidas o prohibidas han demostrado su eficacia en los numerosos estudios que se vienen realizando en la última década, pese a los estrictos requisitos que exigen las leyes actuales para experimentar con ellas. Estos compuestos producen la percepción de una realidad aumentada que pone al descubierto con extrema nitidez elementos del inconsciente que ayudan al sujeto a comprender, y a comprenderse, mejor. Una experiencia que no siempre está indicada y que nunca debe realizarse sin un facilitador cualificado. Veamos qué ocurre en el cerebro cuando se administra un psicotrópico y porqué esta herramienta de exploración del inconsciente podría ser sanadora en determinados casos o circunstancias.
Desde el punto de vista estrictamente biológico, la conciencia es un estado fisiológico del sistema nervioso, que varía en función del dominio temporal y espacial de sus operaciones neuronales. Los psicotrópicos, etimológicamente ‘manifestadores de la conciencia’, activan las neuronas de la red frontal parietal, la zona del cerebro que se ‘apaga’ cuando permanecemos inconscientes, esto es, cuando dormimos, o estamos bajo los efectos de anestesia general, o en estado de coma. En palabras de Enzo Tagliazucchi, doctor en física e investigador: “Solo somos conscientes de algo únicamente en la medida en que la información accede a las neuronas de la red frontal parietal y de ahí a todo el cerebro. Encender exageradamente esta red hace lo opuesto al sueño, la anestesia o el estado de coma”.
Naturales y de uso ancestral, como los hongos o la ayahuasca, o sintéticas, como el LSD o el MDMA, estas sustancias actúan estimulando dichas neuronas incrementando con ello la percepción sensorial, a modo de lupa, y conduciendo al paciente o usuario a experimentar con mayor intensidad todo cuanto hay en su cerebro, en definitiva, a una sensación de mayor conciencia de la realidad. Y es que buena parte de ella permanece oculta, sesgada –además de por los sesgos propios de nuestro carácter y del conjunto de nuestro constructo mental– por el efecto de la hiperestimulación a la que nos somete el entorno creado en las sociedades occidentales, con unas cifras de suicidio y adicciones, también a fármacos opioides, cada vez más alarmantes.
Dos millones de estadounidenses son adictos a los opioides, fármacos habituales para el tratamiento del dolor crónico, y en España 62 mil personas están siendo tratadas con ellos. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

MEDICINA PSICODÉLICA 

La psiquiatría reclama laxar los requisitos a la investigación con sustancias psicoactivas

Psicoactivos: nuevo abordaje de los conflictos del inconsciente

Mónica Daluz
13/09/2022

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”, Buda.

Crece el interés de la ciencia sobre las posibilidades terapéuticas de las sustancias que alteran los estados de conciencia, o psicoactivas, para su uso en psiquiatría. La comunidad científica reclama poder retomar las investigaciones en este campo, que se paralizaron en los años 70 a pesar de sus exitosos y documentados resultados en, por ejemplo, el tratamiento del trastorno de estrés postraumático, a raíz de la deriva descontrolada de algunas de estas sustancias hacia el consumo lúdico. Depresión mayor, adicciones, duelo, o conflictos no resueltos son algunos de los problemas en los que determinados psicotrópicos hoy clasificados como sustancias restringidas o prohibidas han demostrado su eficacia en los numerosos estudios que se vienen realizando en la última década, pese a los estrictos requisitos que exigen las leyes actuales para experimentar con ellas. Estos compuestos producen la percepción de una realidad aumentada que pone al descubierto con extrema nitidez elementos del inconsciente que ayudan al sujeto a comprender, y a comprenderse, mejor. Una experiencia que no siempre está indicada y que nunca debe realizarse sin un facilitador cualificado. Veamos qué ocurre en el cerebro cuando se administra un psicotrópico y porqué esta herramienta de exploración del inconsciente podría ser sanadora en determinados casos o circunstancias.

Imagen

Desde el punto de vista estrictamente biológico, la conciencia es un estado fisiológico del sistema nervioso, que varía en función del dominio temporal y espacial de sus operaciones neuronales. Los psicotrópicos, etimológicamente ‘manifestadores de la conciencia’, activan las neuronas de la red frontal parietal, la zona del cerebro que se ‘apaga’ cuando permanecemos inconscientes, esto es, cuando dormimos, o estamos bajo los efectos de anestesia general, o en estado de coma. En palabras de Enzo Tagliazucchi, doctor en física e investigador: “Solo somos conscientes de algo únicamente en la medida en que la información accede a las neuronas de la red frontal parietal y de ahí a todo el cerebro. Encender exageradamente esta red hace lo opuesto al sueño, la anestesia o el estado de coma”.

Naturales y de uso ancestral, como los hongos o la ayahuasca, o sintéticas, como el LSD o el MDMA, estas sustancias actúan estimulando dichas neuronas incrementando con ello la percepción sensorial, a modo de lupa, y conduciendo al paciente o usuario a experimentar con mayor intensidad todo cuanto hay en su cerebro, en definitiva, a una sensación de mayor conciencia de la realidad. Y es que buena parte de ella permanece oculta, sesgada –además de por los sesgos propios de nuestro carácter y del conjunto de nuestro constructo mental– por el efecto de la hiperestimulación a la que nos somete el entorno creado en las sociedades occidentales, con unas cifras de suicidio y adicciones, también a fármacos opioides, cada vez más alarmantes. Dos millones de estadounidenses son adictos a los opioides, fármacos habituales para el tratamiento del dolor crónico, y en España 62 mil personas están siendo tratadas con ellos.

Imagen

El cerebro en estado de alerta continuada, al que se exige focalizar la atención sobre estímulos sin fin, administra sus recursos activando la llamada ‘red neuronal por defecto’, es decir, haciendo entrar al cerebro en modo ‘piloto automático’. Ello implica que otras importantes zonas se desactiven, como la red de control ejecutivo, responsable de la toma de decisiones. La red neuronal por defecto es muy importante durante los periodos en los que la mente no está concentrada en ninguna tarea, momentos en los que la imaginación, la creatividad y la introspección que nos permite dar sentido a nuestro yo, se apoderan de nuestros pensamientos. Pero en algunos casos (por enfermedades psiquiátricas, conflictos internos, patológicos o no, o por un exceso de estímulos que desequilibra la alternancia de las dos redes neuronales, interfiriendo en la homeostasis), los pensamientos no son precisamente productivos sino más bien al contrario; entra en escena la espiral de la rumiación. En la mente que divaga los pensamientos aparecen automáticamente, y estos tienen en común ser autorreferenciales y estar focalizados en hechos pasados o en elucubraciones sobre el futuro que anticipan el problema. Entonces se activa el ‘modo de alerta’, ese que nos prepara en un periquete para salir corriendo cuando vemos a nuestro depredador a dos metros de nosotros, poniendo en marcha una cascada de reacciones fisiológicas y psicológicas, que comienza con una poderosa ‘inyección’ de adrenalina y de cortisol –que son a la vez hormonas y neurotransmisores– en el torrente sanguíneo. Todo está listo para huir o atacar, es decir, para una respuesta física. Un informe pendiente, un whatsapp sin respuesta, el próximo recibo de la luz…, el peligro no es real, pero nuestro cerebro cree que sí porque así se lo decimos, es decir, así lo pensamos, y ordena producir las mismas respuestas físicas. Un mecanismo evolucionado para activarse y desactivarse en distintas intensidades a lo largo del día, pero que mantenido en el tiempo puede acabar colapsando al individuo y conducirle a padecer ansiedad, depresión o adicciones, además de otras consecuencias fisiológicas indeseables.

Es por ello que eludir la dispersión mental es el objetivo de prácticas como la meditación o el mindfulness. El estrés activa la red neuronal por defecto y, como los psicoactivos, la meditación la apaga, lo que se ha podido observar en tomografías de meditadores experimentados. Ambos abordajes persiguen desconectar ese piloto automático y hacer despertar a una realidad, digamos, más real, favoreciendo el autoconocimiento. Ya en 2011 un estudio de la Universidad de Harvard, dirigido por el psicólogo y escritor Tal David Ben-Shahar, estudioso de la felicidad, concluía que el divagar de la mente es la causa de la infelicidad. Según el estudio “la mente errante parece ser el modo de funcionamiento por defecto del cerebro humano, sin embargo, aunque la capacidad de pensar acerca de lo que no está sucediendo es un logro cognitivo, tiene un coste emocional”. Entre las conclusiones del trabajo se vincula a una mayor felicidad el hecho de que el individuo se involucre en el momento que está viviendo con todos sus sentidos y recursos psicológicos, lo que el mindfulness llama ‘atención plena’. En este sentido, el doctor Mario Alonso, cirujano, investigador y afamado conferenciante, destaca la importancia de “no quedar atrapados en el parloteo interior; el ruido mental reduce tu capacidad de aprender, tu capacidad de procesar la información y tu capacidad de incorporar nuevas habilidades. El dolor es parte de la naturaleza, intrínseco a la vida, pero el sufrimiento es una creación de la mente humana”.

Imagen

Nuevo enfoque para avanzar

La psiquiatría es una especialidad que ha visto cómo en el último medio siglo mientras en otros campos de la salud se avanzaba a paso de gigante con tratamientos y tecnologías espectaculares, la salud mental ha seguido tratándose con los mismos fármacos. Medicamentos como el haloperidol, el Válium o el Prozac, han introducido pequeñas variaciones en sus moléculas a lo largo de estos años, pero, en cualquier caso, todos ellos se focalizan en la corrección del síntoma. Los investigadores en el ámbito de los compuestos psicoactivos proponen reenfocar algunos tratamientos de la salud mental, sumando al arsenal terapéutico las posibilidades de las moléculas psicoactivas, con la finalidad de abordar las terapias incidiendo sobre la génesis o causa del problema o conflicto. En este sentido el psiquiatra Josep Mª Fábregas, especialista en adicciones, concluye, en particular sobre la ayahuasca, y tras los resultados de sus estudios llevados a cabo en la selva amazónica y publicados en Plos One y en Drug & Alchol Dependences: “Creemos que la ayahuasca en un contexto ritual puede ayudar a resolver conflictos intrapsíquicos; pensamos que es una sustancia que puede permitir aflorar contenidos del inconsciente de una manera más eficaz que algunas de las técnicas que tenemos hoy en día”.

No son pocas las entidades académicas de prestigio internacional que están llevando a cabo investigaciones punteras sobre el uso de psicoactivos enteógenos (o alucinógenos), entre ellas el Colegio Imperial de Londres, la Universidad John Hopkins y la Ucla en EE.UU., o la Universidad de Barcelona, además de otras entidades como El International Center for Ethnobotanical Education, Research and Service (Iceers), con sede también en Barcelona. El Iceers lleva más de una década realizando investigaciones sobre los efectos a largo plazo del uso de ayahuasca; en el estudio ‘Ayahuasca y Salud Pública: Estado de Salud, Bienestar Psicosocial, Estilo de Vida y Estrategias de Afrontamiento en Usuarios Rituales de Ayahuasca’, publicado en la revista Journal of Psychoactive Drugs, la principal conclusión que se desprende es que “un uso respetuoso y controlado de las drogas alucinógenas/psicodélicas tomadas en entornos comunitarios puede incorporarse a la sociedad moderna con beneficios para la salud pública”. Otro estudio llevado a cabo por los científicos de la Fundación, y publicado en Scientific Reports –del grupo Nature–, sobre los efectos de esta molécula en personas que acudían por primera vez a una ceremonia, reveló que “el 80% mejoraba sus condiciones de salud mental”.

Actualmente, la única de estas sustancias aprobadas por la Agencia Española del Medicamento es la ketamina (tradicionalmente utilizada como analgésico en veterinaria), que ha autorizado su uso para el tratamiento de la depresión. Una sustancia clasificada como droga es aquella que no tiene objetivo terapéutico y puede dañar la calidad de vida del usuario. Pero en la última década, y gracias al desarrollo de nuevas tectologías de la imagen, se han revelado indicios de potencial terapéutico en algunas de ellas; las principales sustancias en las que se centran estos estudios son la ketamina, la ayahuasca, el ácido lisérgico o LSD, la psilocibina (hongos mágicos), el MDMA (éxtasis) y la ibogaína.

Algunos de estos psicoactivos inducen la neurogénesis (generan nuevas conexiones neuronales, o sinapsis), como la psilocibina (ingrediente activo de los hongos alucinógenos), muy prometedora en el tratamiento de la depresión. El estrés crónico y la depresión reducen el número de conexiones neuronales y esta molécula permitiría un nuevo abordaje de la enfermedad, hasta ahora basada en estabilizar los niveles químicos de neurotransmisores, poniendo el foco en la regeneración de las estructuras dendríticas. Según un estudio de la Universidad de Yale, publicado en la Revista Neuron, una única dosis de psilocibina administrada en ratones provocó un aumento inmediato y duradero de las conexiones entre neuronas. El profesor Alex Kwan explicaba en el comunicado que: “no solo vimos un aumento del 10% en el número de conexiones neuronales, sino que también eran de media un 10% más grandes, por lo que las conexiones también eran más fuertes”.

Imagen

Existen, sin embargo, algunos inconvenientes en el camino a recorrer. Por un lado, la dificultad en la aplicación del método científico en el estudio de estos compuestos para su uso como psicoterapia asistida. No es posible aplicar criterios de doble ciego ya que el placebo es inviable: el sujeto sabe si lo que se le ha administrado es un psicotrópico o no. A esto se añade que el ‘viaje’ interior es una experiencia subjetiva, o el escaso interés que tiene para las farmacéuticas comercializar un compuesto que, en un momento dado, el ciudadano puede elaborar en su casa.

Lo que sí se sabe es que la indicación de estas moléculas depende de la estructura de la personalidad del paciente o usuario. Está contraindicado en psicóticos y esquizofrénicos, ya que en ellos las sustancias visionarias pueden provocar cuadros agudos. Pero hace falta saber más. La comunidad científica reclama reducir los estrictos requisitos legales que los investigadores han de cumplir para experimentar con estas sustancias, con el objetivo de conocer hasta qué punto la psicoterapia asistida con enteógenos puede mejorar la salud psicosocial.

Y si en el punto de mira de los científicos está el que no se cometan los mismos errores que en el pasado, el asunto parece que ya se nos está yendo de las manos antes siquiera de empezar. Desde la costa oeste de EE.UU., y propagándose por todo el país, y también a Europa, llegan los microdélicos. Microdosis de LSD y psilocibina, principalmente, que no provocan ningún tipo de visión o alucinación y sus usuarios aseguran que mejoran la percepción y la atención, tienen más energía y mayor sensación de plenitud. Algunas investigaciones sugieren que aumentan las capacidades cognitivas y refuerzan la actividad cerebral, así como la higiene mental a largo plazo. Los consumidores habituales ingieren una microdosis (entre un 5% y un 10% de la dosis de psicodélico que genera la experiencia visionaria o alucinógena), y dejan pasar tres días entre cada toma para no crear tolerancia. Al cierre de esta edición, la ciudad de San Francisco acaba de aprobar una resolución para despenalizar psicodélicos como los hongos psilocybe y la ayahuasca.

Imagen

Muy lejos del espíritu hippy, que se rindió al LSD persiguiendo evadirse de un mundo convulso e injusto, los consumidores de estas pequeñas dosis son profesionales que buscan mejorar su rendimiento intelectual en la vida diaria, pero sin la estimulación alucinógena que causarían dosis mayores. Estos nootrópicos, en el ‘valle del silicio’ no son ninguna novedad. El compuesto más extendido es el LSD en forma líquida; una pequeña gota en, por ejemplo, una infusión y los sentidos sienten más… Es lo que refieren sus usuarios. Los estudios realizados no son concluyentes. Pero la ciencia, que no tiene prejuicios, y en el cumplimiento de su deber, desea, y exige, saber.

Entrevista a Josep Mª Fàbregas, psiquiatra, especialista en el tratamiento de adicciones y estudioso de los psicoactivos

Josep María Fàbregas psiquiatra
MEDICINA 
PSICODÉLICA
“Los beneficios de las sustancias psicoactivas para la salud mental son muchos y bien documentados”

El doctor Josep Mª Fàbregas es fundador y director del Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones. Recientemente galardonado con el Premio Nacional de Medicina en su categoría, Fàbregas ha compaginado su labor como médico psiquiatra con el estudio de los usos y efectos de las sustancias psicoactivas, campo en el que ha realizado investigaciones observacionales en tribus amazónicas que utilizan habitualmente estos compuestos, en concreto la ayahuasca, en un entorno ritual. Fàbregas, que también dirige la Fundación BeckleyMed, dedicada al desarrollo de investigaciones y tratamientos innovadores en salud mental, al estudio de la conciencia y a la formación de especialistas en terapia asistida por psicodélicos, nos habla de la importancia de profundizar en el estudio de estas moléculas para aprovechar sus aplicaciones terapéuticas, ya que como amplificadores del estado de conciencia pueden ser una herramienta de gran utilidad para conducir al paciente a un viaje intrapsíquico que le permitirá un mayor entendimiento de la realidad con el que aplacar el sufrimiento y restaurar la salud emocional o mejorar en su patología psiquiátrica. 
¿En qué patologías hay evidencia científica, hasta ahora, de los beneficios del uso terapéutico de sustancias psicoactivas?, ¿qué sustancia en cada caso, y cómo actúan o cómo consiguen dicha  mejora?
Los beneficios de las sustancias psicoactivas para la salud mental son muchos y bien documentados. No hay semana que no se publiquen nuevos estudios que validan la eficacia de moléculas como la psilocibina para la mejora de los síntomas de la depresión; la MDMA para el estrés post-traumático; la ibogaína para el tratamiento de adicción a opiáceos; la ayahuasca para procesos de duelo, o la ketamina para la depresión mayor resistente al tratamiento con antidepresivos. Es importante recalcar que esta última, la ketamina, es el único medicamento que puede aplicarse legalmente en España a nivel clínico; el resto no ha sido aprobado (es decir, excluido de las listas de sustancias restringidas) por la Agencia del Medicamento
. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

MEDICINA PSICODÉLICA

“Los beneficios de las sustancias psicoactivas para la salud mental son muchos y bien documentados”

Entrevista a Josep Mª Fàbregas, psiquiatra, especialista en el tratamiento de adicciones y estudioso de los psicoactivos

Mónica Daluz
07/09/2022

El doctor Josep Mª Fàbregas es fundador y director del Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones. Recientemente galardonado con el Premio Nacional de Medicina en su categoría, Fàbregas ha compaginado su labor como médico psiquiatra con el estudio de los usos y efectos de las sustancias psicoactivas, campo en el que ha realizado investigaciones observacionales en tribus amazónicas que utilizan habitualmente estos compuestos, en concreto la ayahuasca, en un entorno ritual. Fàbregas, que también dirige la Fundación BeckleyMed, dedicada al desarrollo de investigaciones y tratamientos innovadores en salud mental, al estudio de la conciencia y a la formación de especialistas en terapia asistida por psicodélicos, nos habla de la importancia de profundizar en el estudio de estas moléculas para aprovechar sus aplicaciones terapéuticas, ya que como amplificadores del estado de conciencia pueden ser una herramienta de gran utilidad para conducir al paciente a un viaje intrapsíquico que le permitirá un mayor entendimiento de la realidad con el que aplacar el sufrimiento y restaurar la salud emocional o mejorar en su patología psiquiátrica.

Josep Mª Fàbregas, psiquiatra, especialista en el tratamiento de adicciones y estudioso de los psicoactivos

Josep Mª Fàbregas, psiquiatra, especialista en el tratamiento de adicciones y estudioso de los psicoactivos.

¿En qué patologías hay evidencia científica, hasta ahora, de los beneficios del uso terapéutico de sustancias psicoactivas?, ¿qué sustancia en cada caso, y cómo actúan o cómo consiguen dicha mejora?

Los beneficios de las sustancias psicoactivas para la salud mental son muchos y bien documentados. No hay semana que no se publiquen nuevos estudios que validan la eficacia de moléculas como la psilocibina para la mejora de los síntomas de la depresión; la MDMA para el estrés post-traumático; la ibogaína para el tratamiento de adicción a opiáceos; la ayahuasca para procesos de duelo, o la ketamina para la depresión mayor resistente al tratamiento con antidepresivos. Es importante recalcar que esta última, la ketamina, es el único medicamento que puede aplicarse legalmente en España a nivel clínico; el resto no ha sido aprobado (es decir, excluido de las listas de sustancias restringidas) por la Agencia del Medicamento.

La ayahuasca es una bebida enteógena de uso ancestral en comunidades indígenas, que consiste en una decocción de dos especies botánicas...

La ayahuasca es una bebida enteógena de uso ancestral en comunidades indígenas, que consiste en una decocción de dos especies botánicas: la liana banisteriopsis-caapi (en la foto), su ingrediente principal y responsable de que las enzimas intestinales no desintegren la DMT, y el arbusto Psychotria viridis, principalmente, u otras plantas que contengan la sustancia psicodélica. Ingeridos por separado no tienen efecto alucinógeno.

La comunidad científica reclama la flexibilización de los requisitos para la obtención de licencias para investigar con estos compuestos, ¿en qué punto se encuentran estas demandas en España y en el resto del mundo?

Uno de los efectos más perniciosos de la banalización y consiguiente prohibición de los psicodélicos, durante los años 60 y 70 del siglo pasado, fue, precisamente, la interrupción de los estudios científicos en torno a estas sustancias, que estaban obteniendo considerables logros en el campo de la salud mental. Esto está cambiando en las últimas dos décadas, tal vez no todo lo rápido que debiera, pero la tendencia es indiscutible.

España, y especialmente Cataluña, ha sido pionera en la investigación científica con psicodélicos, gracias a una legislación mucho más flexible en materia de drogas que otros países europeos. Este es uno de los motivos por el que la Fundación Beckley Med escogió Cataluña como sede del proyecto.

Creo que muchos políticos son sensibles sobre los beneficios a nivel de salud mental comunitaria que tienen estas sustancias, y están haciendo lo posible por modificar el régimen actual restrictivo en cuanto a la investigación. Estados Unidos, el país que encabezó la prohibición, también está liderando la rehabilitación de los psicodélicos: la MDMA está a punto de recibir la aprobación de la FDA (Fase IV), gracias al tenaz esfuerzo de MAPS (Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos) , y todo indica que la psilocibina irá detrás, en dos o tres años. Es previsible que Europa y el resto del mundo sigan el camino que está reabriendo EE.UU.

Muchas de estas sustancias se han venido utilizando tradicionalmente en sociedades tribales, ¿cree que se están perdiendo valiosos conocimientos ancestrales que podrían ser útiles para mejorar nuestra salud?

A lo largo de los siglos se han perdido muchísimos conocimientos ancestrales de tradiciones vegetalistas, pero curiosamente esa tendencia se ha frenado en las últimas décadas, precisamente gracias al conocimiento y uso de las mismas por los occidentales. Puede que si Watson no hubiese conocido a María Sabina o si Richard Evans-Schultes no hubiera desvelado al mundo los secretos de la Amazonia, muchos de esos conocimientos se hubieran perdido o, al menos, seguirían siendo arcanos de los pueblos indígenas. Fundaciones como ICEERS (Centro Internacional para la Educación, Investigación y Servicios Etnobotánicos) están haciendo una labor encomiable en la preservación de estos valiosísimos conocimientos.

Ayahuasca, psicocibina, ketamina, LSD…, alteran la percepción de la realidad mostrándola, de algún modo, aumentada, ¿se activan las mismas zonas cerebrales y con la misma intensidad trabajando la introspección desde otras estrategias, como por ejemplo la meditación?

Etimológicamente, “psicodélico” significa “la manifestación de la mente” y esta definición tiene su reflejo en el laboratorio: las tomografías de imagen cerebral muestran la activación de ciertas áreas del cerebro comunes entre los meditadores y las personas que han consumido sustancias psicoactivas. Sin embargo, estas últimas generan un número de conexiones neuronales nuevas mucho más abundante que la meditación, “apagando” o desconectando la llamada “red neuronal por defecto”, que vendría a ser nuestro ego. De ahí viene la sensación de “ser parte del todo”, tan habitualmente descrita en experiencias cúspide, tanto en el samsara de los meditadores como en el ‘trip’ de los psiconautas.

Imagen

Si la percepción es la base de nuestra construcción de la realidad, –también durante el “viaje”–, es lógico pensar que cualquier elemento externo puede condicionar el resultado final de estas terapias. ¿Hasta qué punto el ambiente condiciona la experiencia? ¿Qué se sabe hasta ahora?

No sólo el ambiente, sino el estado anímico y la disposición de la persona que está bajo el efecto de la sustancia condicionan la experiencia, es lo que se conoce en inglés como ‘set & setting’, tal y como definió Terence McKenna. Por este motivo, la terapia psicodélica pone un gran énfasis en la preparación del paciente, la confianza con el terapeuta y la integración de la experiencia. En muchas ocasiones, una ‘mala experiencia’ puede resultar positiva gracias a una buena integración.

Al parecer algunas de estas sustancias, como la ayahuasca, ayudan a revivir situaciones traumáticas de manera muy vívida, ¿resultan estos compuestos más efectivos en la activación de los procesos de manifestación del inconsciente que los logrados mediante hipnosis?

No soy especialista en hipnosis, así que no puedo comparar ambos enfoques terapéuticos. La ayahuasca, la psilocibina o la MDMA consiguen despertar memorias vívidas de episodios biográficos traumáticos que, aunque son revividos con toda su carga emocional, el hecho de hacerlo en un ambiente seguro modifica, no la realidad, pero sí el modo de interiorizar el recuerdo. Así, estos traumas pueden ser revividos desde la ecuanimidad, reintegrándolos en el relato biográfico desde un lugar de paz. La MDMA (el ‘éxtasis’) encabeza la lista de moléculas psicodélicas gracias, en parte, a los excelentes resultados en el tratamiento del estrés postraumático en veteranos de guerra en EE.UU., una investigación que, como comentaba anteriormente, está liderando MAPS.

En la costa oeste de EE.UU. se ha puesto de moda tomar microdosis de psicodélicos para aumentar las capacidades cognitivas ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Qué hay de cierto en que el uso de psicotrópicos aumenta la creatividad?

Se trata de microdosis de una sola sustancia, preferentemente LSD u hongos psilocibes y, en menor medida, ayahuasca. Los reportes registrados hablan de incremento de la creatividad, la concentración y acceso a un estado de ‘flow’ (fluir), tal y como lo define el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi. Los psicotrópicos son un potenciador de lo que ya tienes en ti: si eres creativo, seguramente potenciarán tu creatividad, pero si tu estado es el miedo, puede que entres en pánico.

¿Cree que las farmacias acabarán dispensando preparados que incluyan este tipo de sustancias?

No lo descarto, pero me parece dudoso y, sobre todo, poco conveniente. No estamos hablando de una aspirina o un antibiótico, que te lo puedes tomar en casa y esperar los resultados; hablamos de drogas que alteran tu conciencia hasta el punto de dificultar los quehaceres cotidianos. Por eso es esencial la presencia de un guía o facilitador, especialmente durante las primeras experiencias.

Una de las misiones de la Fundación Beckley Med es formar a los terapeutas psicodélicos del futuro. El pasado mes de mayo comenzó la primera formación, de la mano de Grof Legacy, y pronto tendremos una completa oferta para el curso que viene.

Entrevista a Jordi Cabau, CTO de Innovación de Grupo Saltó

Entrevista a Jordi Cabau
AUTOMATIZACIÓN 
“El poder probar y desplegar tecnología desarrollada en el laboratorio en entornos reales ha sido muy enriquecedor”

Pasados tres años desde el nacimiento del proyecto Misty, hemos hablado con el director de Tecnología de Grupo Saltó para conocer su valoración sobre los resultados de las pruebas piloto, realizadas en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona -que proporcionó usuarios con los que se probó la solución-, y saber qué novedades preparan los ingenieros de la firma para este pequeño robot de compañía que incorpora tecnologías basadas en el internet de las cosas y tecnologías 5G.
Pónganos en antecedentes, ¿desde cuándo ofrece Grupo Saltó soluciones robóticas basadas en IoT y qué productos o proyectos destacaría de los diversos ámbitos: cuidado de personas, educación, logística…?
Entramos en el mundo IoT desde finales de 2017, cuando empezamos a reestructurar nuestras aplicaciones hacia entornos cloud y a conectar máquinas a nuestra solución de gestión enfocada principalmente, en aquella época, a la industria y al sector servicios. Fue a partir de finales de 2018 y principios de 2019 cuando abordamos la robótica social orientada al cuidado de las personas que viven solas en sus domicilios, y a partir de entonces aparecen múltiples oportunidades en el sector social y sanitario debido al aumento del envejecimiento de la población.
En robótica asistencial contáis con el robot Misty, del que ya se han realizado pruebas piloto, ¿puede explicar con qué propósito y objetivos nace y se desarrolla el proyecto?
El proyecto con el robot Misty nace de un reto 5G lanzado en 2019 por la fundación Barcelona Mobile World Capital sobre cómo la tecnología puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. Al ser seleccionados como uno de los dos proyectos ganadores tuvimos la oportunidad de ponerlo en marcha en un entorno real. El Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona proporcionó usuarios con los que se probó la solución desarrollada con el robot Misty y tecnología 5G. Grupo Saltó lideró el proyecto, en el que participaron también la fundación i2CAT y el Instituto de Robótica por la Dependencia. Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

AUTOMATIZACIÓN 

“El poder probar y desplegar tecnología desarrollada en el laboratorio en entornos reales ha sido muy enriquecedor”

Entrevista a Jordi Cabau, CTO de Innovación de Grupo Saltó

Mónica Daluz
16/09/2022

Pasados tres años desde el nacimiento del proyecto Misty, hemos hablado con el director de Tecnología de Grupo Saltó para conocer su valoración sobre los resultados de las pruebas piloto, realizadas en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona -que proporcionó usuarios con los que se probó la solución-, y saber qué novedades preparan los ingenieros de la firma para este pequeño robot de compañía que incorpora tecnologías basadas en el internet de las cosas y tecnologías 5G.

Imagen

Pónganos en antecedentes, ¿desde cuándo ofrece Grupo Saltó soluciones robóticas basadas en IoT y qué productos o proyectos destacaría de los diversos ámbitos: cuidado de personas, educación, logística…?

Entramos en el mundo IoT desde finales de 2017, cuando empezamos a reestructurar nuestras aplicaciones hacia entornos cloud y a conectar máquinas a nuestra solución de gestión enfocada principalmente, en aquella época, a la industria y al sector servicios. Fue a partir de finales de 2018 y principios de 2019 cuando abordamos la robótica social orientada al cuidado de las personas que viven solas en sus domicilios, y a partir de entonces aparecen múltiples oportunidades en el sector social y sanitario debido al aumento del envejecimiento de la población.

En robótica asistencial contáis con el robot Misty, del que ya se han realizado pruebas piloto, ¿puede explicar con qué propósito y objetivos nace y se desarrolla el proyecto?

El proyecto con el robot Misty nace de un reto 5G lanzado en 2019 por la fundación Barcelona Mobile World Capital sobre cómo la tecnología puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. Al ser seleccionados como uno de los dos proyectos ganadores tuvimos la oportunidad de ponerlo en marcha en un entorno real. El Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona proporcionó usuarios con los que se probó la solución desarrollada con el robot Misty y tecnología 5G. Grupo Saltó lideró el proyecto, en el que participaron también la fundación i2CAT y el Instituto de Robótica por la Dependencia.

¿En qué ha consistido y cómo se ha desplegado el proyecto? y ¿cuál es vuestra valoración de esta colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona?

Nuestra valoración es muy positiva. El poder probar y desplegar tecnología desarrollada en el laboratorio en entornos reales ha sido muy enriquecedor. También gracias al trabajo del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona se ha conseguido mejorar funcionalidades y casos de uso, con usuarios seleccionados para convivir con el robot durante dos meses.

¿Podría detallar las diferentes tecnología que incorpora Misty y explicar cómo funcionan, en fin, cómo “ve”, cómo “oye”, cómo “razona”…?

El robot Misty cuenta con un conjunto de tecnologías integradas que ofrece la posibilidad de interactuar con el entorno a través de cámaras, para detectar y reconocer personas y un conjunto determinado de diferentes clases de objetos. De la misma forma, viene equipado con micrófonos y altavoces con los que se trabaja la interacción con las personas. Además, se puede personalizar la expresión del robot con diferentes opciones, como alegría, tristeza, sorpresa, etc.

¿Cuál es el siguiente paso?, ¿en qué mejoras de Misty y en qué nuevos proyectos estáis trabajando?

Actualmente estamos ampliando nuevos casos de uso relacionados con las interacciones entre el robot y la persona. Las mejoras incorporadas permiten a Misty cubrir aspectos generales de conversación del día a día.

¿Cómo ve el futuro de la robótica asistencial? y ¿cómo estima que será la penetración de estas soluciones robóticas en la sociedad?

Nosotros creemos que la robótica asistencial o robótica social puede tener penetración en la sociedad sobre todo con el fin de facilitar la vida a las personas mayores, a los profesionales y familiares con el fin de automatizar tareas y procesos necesarios para la actividad diaria. No con la pretensión de sustituir el contacto con las personas; como seres sociales que somos, el contacto humano es imprescindible.

Un mensaje al sector farmacéutico o reflexión final.

Creemos que las nuevas tecnologías enfocadas a la mejora de la calidad de vida de las personas, a automatizar tareas y procesos, pueden aportar unos resultados muy positivos para cualquier tipo de negocio. Es momento de pensar de forma disruptiva, ser creativos y pensar en cómo se pueden hacer las cosas de manera diferente. La tecnología avanza de forma rápida y la clave está en adoptarla para obtener ventajas competitivas que permitan diferenciarnos.

H2O, agua en estado puro

Reportaje estrés hídrico

ESTRÉS HÍDRICO Y SALUD 

Es siempre la misma. Sube, baja, discurre…, y vuelta a empezar. Es el ciclo del agua. Pero en su azarosa travesía en círculo, las aguas llevan 30 años topándose a su paso por la tierra y por la atmósfera con elementos contaminantes que la invalidan para su consumo, y con una extracción insostenible de fuentes, ríos y lagos, lo que, unido al incremento de las temperaturas, altera su ciclo natural. De modo que cada vez hay menos agua potable disponible al tiempo que la necesidad de abastecimiento mundial es cada vez mayor.
A bote pronto da cierto vértigo: vivimos en una esfera de fuego por dentro y cubierta de agua por fuera en un 70% de su superficie, es decir, que nos queda un 30% donde pisar tierra firme. Entretanto, la población creciendo y el nivel del mar subiendo. Y es que contaminación, geología y meteorología son los tres ingredientes principales de este peligroso cóctel que nos llevará a que, en 2050, según la OMS, dos mil millones de personas se vean afectadas por la escasez de agua, un escenario que hace prever, además, graves consecuencias para la salud humana. El reto: una gestión integral de los recursos hídricos del planeta que garantice el acceso a agua de calidad y en la cantidad suficiente, así como su distribución equitativa. La tarea compete a todos. El sector industrial, especialmente el farmacéutico, ya ‘está en ello’.
Dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, y la vida se pone en marcha. El agua controla los climas y limpia la atmósfera de partículas contaminantes. Y, por supuesto, hace que el mundo vegetal que nos provee de oxígeno que respirar y cosechas con las que alimentarnos, sea posible. Sin agua no hay vida.
En las últimas décadas el consumo de agua dulce en el planeta ha experimentado un fuerte crecimiento a causa de la incesante urbanización (según el FMI dos terceras partes de la población mundial vivirá en ciudades en 2050); el extraordinario aumento de la población y del sector industrial, patrones de consumo que generan desequilibrio en la renovación del agua, la sobreexplotación de las fuentes de la agua dulce, y una distribución no equitativa de este recurso, han colocado a los ecosistemas en una situación de estrés hídrico extremo. Una circunstancia en la que concurren múltiples factores. El más importante es el incremento de la temperatura del planeta, que altera el ciclo de evaporación del agua y, como consecuencia, de los patrones de circulación del aire y de las precipitaciones. Sintéticamente: una atmósfera caliente absorbe mayor cantidad de agua que otra más fría, y este agua ‘de más’, cuando se enfría, cae abruptamente allá donde se encuentre en forma de nube en ese momento, seguramente en un lugar y una estación donde ‘no toca’. Comúnmente decimos que ‘el tiempo se ha vuelto loco’… Mónica Daluz / pdf

texto completo en html

ESTRÉS HÍDRICO Y SALUD 

La escasez de agua potable amenaza la salud de la humanidad

H2O, agua en estado puro

Mónica Daluz
05/05/2022

Es siempre la misma. Sube, baja, discurre…, y vuelta a empezar. Es el ciclo del agua. Pero en su azarosa travesía en círculo, las aguas llevan 30 años topándose a su paso por la tierra y por la atmósfera con elementos contaminantes que la invalidan para su consumo, y con una extracción insostenible de fuentes, ríos y lagos, lo que unido al incremento de las temperaturas, altera su ciclo natural. De modo que cada vez hay menos agua potable disponible al tiempo que la necesidad de abastecimiento mundial es cada vez mayor. A bote pronto da cierto vértigo: vivimos en una esfera de fuego por dentro y cubierta de agua por fuera en un 70% de su superficie, es decir, que nos queda un 30% donde pisar tierra firme. Entretanto, la población creciendo y el nivel del mar subiendo. Y es que contaminación, geología y meteorología son los tres ingredientes principales de este peligroso cóctel que nos llevará a que, en 2050, según la OMS, dos mil millones de personas se vean afectadas por la escasez de agua, un escenario que hace prever, además, graves consecuencias para la salud humana. El reto: una gestión integral de los recursos hídricos del planeta que garantice el acceso a agua de calidad y en la cantidad suficiente, así como su distribución equitativa. La tarea compete a todos. El sector industrial, especialmente el farmacéutico, ya ‘está en ello’.

Imagen

Dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, y la vida se pone en marcha. El agua controla los climas y limpia la atmósfera de partículas contaminantes. Y, por supuesto, hace que el mundo vegetal que nos provee de oxígeno que respirar y cosechas con las que alimentarnos, sea posible. Sin agua no hay vida. En las últimas décadas el consumo de agua dulce en el planeta ha experimentado un fuerte crecimiento a causa la incesante urbanización (según el FMI dos terceras partes de la población mundial vivirá en ciudades en 2050); el extraordinario aumento de la población y del sector industrial, patrones de consumo que generan desequilibrio en la renovación del agua, la sobreexplotación de las fuentes de la agua dulce, y una distribución no equitativa de este recurso, han colocado a los ecosistemas en una situación de estrés hídrico extremo. Una circunstancia en la que concurren múltiples factores. El más importante es el incremento de la temperatura del planeta, que altera el ciclo de evaporación del agua y, como consecuencia, de los patrones de circulación del aire y de las precipitaciones. Sintéticamente: una atmósfera caliente absorbe mayor cantidad de agua que otra más fría, y este agua ‘de más’, cuando se enfría, cae abruptamente allá donde se encuentre en forma de nube en ese momento, seguramente en un lugar y una estación donde ‘no toca’. Comúnmente decimos que ‘el tiempo se ha vuelto loco’…

Los efectos del cambio climático sobre este recurso en nuestro país los recoge el Informe técnico del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Evaluación del impacto del cambio climático en los recursos hídricos y sequías en España. Estas son las previsiones para el año 2050: reducción de las precipitaciones en torno al 10%, aumento de la temperatura cercana a los 2 °C; aumento de la evapotranspiración en más del 10%; descenso en la recarga de acuíferos por encima del 20%, y descenso de la escorrentía total de casi un 30%.

Imagen
Urbanización = contaminación + desertización. Los residuos del mundo industrializado ya han llegado a todos los rincones del planeta...

Urbanización = contaminación + desertización. Los residuos del mundo industrializado ya han llegado a todos los rincones del planeta. El aumento de la temperatura global como consecuencia también de la industrialización, ha acelerado el ciclo del agua, y ello ha provocado la alteración de los climas. La desertización avanza imparable, los deficientes servicios de Wash en la mayor parte del planeta suponen una amenaza para la salud humana, y en tres décadas no habrá agua potable disponible para todos al mismo tiempo, si no actuamos ya.

Pero esperar a que el agua caiga para que vuelva a estar disponible, hoy no es una opción. Los servicios de Wash (agua, saneamiento e higiene, por sus siglas en inglés) son deficientes en la mayor parte del planeta, cuestión que constituye, según el informe publicado por la OMS con motivo del Día Mundial de la Salud (el 7 de abril) “una de las grandes problemáticas a nivel medioambiental e hídrica”. Valga un ejemplo: el 65% de la población mundial no tiene acceso a un retrete no compartido. El documento hace hincapié en hasta qué punto la salud humana está ligada al bienestar medioambiental, y aporta otro dato al respecto: “El 99% de la población mundial respira aire contaminado”.

Enfermedades como el dengue, el cólera, el zika, la fiebre tifoidea o el virus del Nilo están relacionadas con el consumo de agua no potable, proveniente, principalmente, de fuentes superficiales contaminadas. También la diarrea, que provoca deshidratación y desnutrición, es un problema de grandes dimensiones en buena parte del planeta; la OMS estima que el consumo de agua sin saneamiento provoca 829.000 muertes anuales por esta causa. Además, la prevención de enfermedades pasa indefectiblemente por el acceso al agua, y los datos arrojan datos tan sorprendentes desde nuestra óptica, como que “el agua para lavarse las manos no está disponible en dos de cada cinco centros de atención sanitaria en el mundo”. Por lo que respecta a las pérdidas económicas totales relacionadas con servicios Wash inadecuados, la misma Organización hace una estimación de 260.000 millones de dólares anuales en 136 países de rentas bajas y medias.

El análisis de las aguas residuales sirve para conocer el estado de salud de un grupo poblacional determinado...

El análisis de las aguas residuales sirve para conocer el estado de salud de un grupo poblacional determinado, como se puso de manifiesto durante la emergencia sanitaria de la COVID.

Agua purificada en la industria farmacéutica

Para la industria farmacéutica el agua constituye una materia prima fundamental, con necesidades de purificación en diversos grados, por lo que requiere de aguas especialmente tratadas: el ‘agua purificada’ se utiliza para la producción de fármacos orales y productos cosméticos o para la limpieza de equipos, por ejemplo, ya que no es apta como materia prima para la medicina parenteral; ‘el agua altamente purificada’, un tipo de agua que se utiliza en la elaboración de medicamentos (no inyectables) que requieren de una calidad biológica más elevada que el agua purificada y para su obtención suele combinarse la ósmosis inversa de doble paso y la ultrafiltración para la eliminación de las endotoxinas; en tercer lugar, el ‘agua para inyectables’, es la de mayor grado de pureza y para su obtención se utilizan tecnologías de doble paso de ósmosis inversa, o bien de destilación (por temperatura), ya sea de multiefecto o de termocompresión; y por último, el ‘vapor puro’, que se utiliza principalmente para la esterilización de procesos, de equipos o de líneas de producción.

Fármacos en el ciclo del agua

La prosperidad de los países del primer mundo en las últimas décadas ha traído de la mano un fácil acceso de sus ciudadanos a los productos farmacéuticos. Su consumo y diversidad crecen cada día, también la utilización de bienes de consumo que incorporan miles de productos químicos sintéticos, sustancias, muchas de ellas, que terminan en aguas residuales. Las plantas de tratamiento de estas aguas eliminan microbios y también residuos, pero no todos; no están preparadas para eliminar los compuestos farmacéuticos o los productos de su paso por nuestro cuerpo, que solo metaboliza los fármacos de manera parcial, los llamados metabolitos. Además, en ocasiones “se da el caso –según fuentes de la UAB– de determinados metabolitos que durante el proceso de depuración pueden revertir hacia la forma original del fármaco dentro de la misma planta, aumentando su concentración en el agua ‘depurada’, como es el caso de la carbamazepina”. Las mismas fuentes advierten de que se viene detectando la presencia en el agua potabilizada de sustancias farmacológicas a baja concentración cuyos efectos a largo plazo sobre la salud humana se desconocen. Investigadores de la universidad catalana trabajan en una herramienta que permite determinar la posibilidad de que los fármacos acaben en el medio ambiente y a qué concentración.

Otro frente abierto es dar con el modo de descomponer y eliminar por completo dichas sustancias. En la Universidad de la Rioja, la investigadora Marta Jiménez Salcedo ha desarrollado una técnica que sí lo logra, y lo ha hecho utilizando nanomateriales, en concreto el nitruro de carbono grafítico, que degradan el medicamento hasta transformarlo en dióxido de carbono y agua. “Hemos conseguido –ha declarado Jiménez– eliminar por completo medicamentos que se encontraban en aguas contaminadas, como el ibuprofeno, el paracetamol, el diclofenaco e incluso un antibiótico (el ciprofloxacino) y los productos intermedios que generan al descomponerse, que también son tóxicos”.

Por lo que respecta a la industria, la gestión integral del agua es un proceso que ya está en marcha. También las ciudades deberán diseñar un plan de acción incorporando tecnología, no solo para prevenir o resolver problemas acuciantes como el que aquí tratamos; si nos aguarda un futuro urbanizado, habrá que repensar la ciudad en su conjunto para hacer de ella un lugar acogedor, seguro y saludable.

¿Quién se ha bebido mi agua?

La atmósfera la cogió, cuando cayó se recogió un poquito, el resto se contaminó. Quien la bebió enfermó y la que penetró en la tierra mermó su fertilidad. Eso en ‘villaabajo’. Porque en ‘villaarriba’ un pequeño gesto da acceso a agua dulce de calidad, ¡sin límite de litros!, al tiempo que se generan residuos que abocan a ella.

Y así, sin más, la fuente de la vida desde hace 3.400 millones de años, hoy ve su abastecimiento universal seriamente comprometido.

Parece que no hay tiempo para preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí. Solo cabe abordar esta realidad desde ya, desde una perspectiva global, y con voluntad de acción. Las enfermedades, la contaminación y los temporales no entienden de fronteras.

Sí, a veces el planeta nos parece inmenso desde nuestra pequeñez, pero en realidad el nuestro es un pequeño astro con demasiadas amenazas naturales como para añadir las humanas. La situación nos aboca a confluir en el objetivo común de la supervivencia. No verlo, sí es una locura.

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para poder ofrecerle la mejor experiencia de usuario. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones que ayudan a la autora, de manera anónima, a saber qué secciones encuentra más interesantes y útiles. Su consentimiento contribuye a garantizar la seguridad de la página, eliminar fallos, detectar fraudes, etc.

No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas funciones.