Límite, dos grados centígrados. SOS, el cambio climático ha comenzado

Límite, dos grados centígrados. SOS, el cambio climático ha comenzado
Sí,
ha tenido que ser ahora. Es precisamente ahora cuando se requiere del mundo rico invertir en políticas de protección del medioambiente y adaptar sus prácticas y productos para, por lo menos, alargar la supervivencia de la especie ante el cambio climático que ya se ha iniciado. Un momento en el que los países industrializados se encuentran con su capacidad de competitividad disminuida frente a las potencias emergentes, China e India, y en un contexto que exige a empresas y gobiernos invertir en innovación.
La solución pasa por enfocar una parte de los proyectos de innovación hacia la adaptación de los procesos, en aras de una mayor responsabilidad medioambiental. Todo un reto que puede darnos más de una sorpresa y convertir una inversión hasta ahora relegada a un segundo plano en una oportunidad de negocio. Como siempre, el premio será para los que lleguen primero…
La Unión Europea anunció hace unas semanas un nuevo plan energético, diseñado para enfrentar la crisis derivada, por un lado, de la creciente dependencia de petróleo y de gas que importa de otros países, especialmente Rusia, y, por otro, para combatir los efectos del calentamiento global de la atmósfera.
Mayor seguridad de suministro energético en Europa (aclaremos aquí que cuando los políticos hablan de “seguridad energética” se refieren a garantía de suministro), combatir el cambio climático y una industria más competitiva, son los objetivos que persigue la Comisión Europea.
Para ello propone reducir las emisiones de CO2 como mínimo en un 20% para el año 2020, e incrementar el uso de energías renovables, de modo que la temperatura global no suba más de 2°C con respecto a los niveles preindustriales (aunque el último informe del IPCC, Panel Intergubernamental de Cambio Climático, formado por más de 2.500 científicos, desvela que los modelos de predicción del clima señalan un aumento de temperatura a final de siglo de entre 2 y 4,5 grados, con el valor más probable de tres grados).
Un dato ilustra la cuestión: en 2071, con un aumento de 2 grados, morirían de calor 29.000 personas en el sur; por contra, 20.000 personas no fallecerían por efecto del frío en los países del norte de Europa. Mónica Daluz / pdf

© MÓNICA DALUZ 2019-2024

Mónica Daluz
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para poder ofrecerle la mejor experiencia de usuario. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones que ayudan a la autora, de manera anónima, a saber qué secciones encuentra más interesantes y útiles. Su consentimiento contribuye a garantizar la seguridad de la página, eliminar fallos, detectar fraudes, etc.

No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas funciones.