Hoy, para el comerciante de nuestro sector, es ya un hecho la necesidad de pertenecer a una central de compra. Los comerciantes lo expresan con claridad. Aquellos que han evolucionado junto a un grupo han constatado los beneficios que ello les ha reportado, beneficios no sólo económicos; se trata de un apoyo a todos los niveles, y desde este medio así lo entendemos.
Las centrales de compra han proliferado a lo largo de estos últimos años y ha sido precisamente el sector de los electrodomésticos el que ha contado con una implantación más sólida, y con diferencia, con respecto a otros sectores.
Vaya por delante nuestro respeto a aquellos que quieren mantener su comercio de manera independiente, con el valor de lo tradicional, con el cariño de lo que se crea con tus propias manos. Sin embargo, creemos firmemente en la fuerza de la unión, en la adaptación a los nuevos tiempos, al nuevo consumidor y a las nuevas formas de gestión.
Los mercados no tienen fronteras, las economías entre países se nivelan, y el mundo está hoy a nuestro alcance con tan solo sentarnos frente al ordenador. Todo ello, unido a la necesidad de competir y buscar la rentabilidad, ha llevado a este colectivo a apostar por la adhesión a grupos de compra y, hoy, la voz del sector se escucha con firmeza.
El fabricante también se ha involucrado en esta corriente de unidad y presta su apoyo a la distribución para optimizar los resultados de su común objetivo. De todos modos, queda mucho por hacer y el fabricante no debe desviarse de esa línea que certeramente emprendió, y seguir escuchando las propuestas del distribuidor. Mónica Daluz / pdf

