La distribución española es consciente de los retos que se avecinan, y de las carencias y limitaciones del sector. Por ese motivo, el movimiento asociacionista está sumamente consolidado en nuestro país y los distintos grupos que componen el tejido distributivo español hace tiempo que se han puesto a trabajar por una mayor competitividad y por una adaptación a los nuevos tiempos.
Que estar asociado a un grupo tiene importantes ventajas, resulta obvio para la gran mayoría de los propietarios de comercios. Existe, si bien es cierto, una buena parte de la distribución que permanece independiente -que, por cierto, son bastantes más de los que el mercado trabaja habitualmente- y sobrevive dignamente, sin embargo, la dureza de un mercado globalizado, con un amplio sector de la distribución que desde hace años busca las sinergias y se une sin freno para, como ellos dicen, vender mejor, dibuja un difícil panorama para el que camina en solitarios.
… Porque ya no se trata sólo de comprar o vender mejor, o de imagen corporativa y publicidad conjunta; hoy el asunto va mucho más allá, la clave es: gestión. La informatización también ha llegado a la tienda a través de grupos, con programas que le permiten ofrecer al cliente una gama de productos tan extensa que resultaría imposible tenerla en exposición, con información detallada de cada artículo. La agilidad, la calidad de servicio, la racionalización de costes y, en definitiva, la rentabilidad, debe contemplar hoy formas alternativas de comercialización y, está claro que la distribución está en ello… Mónica Daluz / pdf

