
OPINIÓN
Futuro, diseño, naturaleza y espíritu
Caminamos hacia un futuro que parece ser muy agradable, muy placentero para el ser humano: la juventud se alarga, la vida también, la investigación en ciencias de la salud ha conseguido logros espectaculares y la tecnología que nos facilita la vida está a nuestro alcance.
Este futuro esperanzador unido al proceso de bonanza económica que vive Europa, explica las tendencias de la moda. Los colores claros se identifican, psicológicamente, con la alegría y por eso este año en todo el continente se está vendiendo y se seguirá vendiendo mucho el blanco, el celeste y toda la gama del blanco roto, además de otros más intensos y alegres, como el fucsia.
La moda no es tan distinta de la propia naturaleza; los diseños y los colores cambian en función del hábitat, se adaptan a él. Del mismo modo que se venden colores según el tono de piel, con las nuevas generaciones, que son mucho más fuertes, más altas y más robustas, habrá que buscar nuevas formas que cubran esa necesidad. Además, cada vez se vive más, y puede que en un futuro aparezca un cuarto segmento de prendas.
Otro factor que va a marcar la evolución de las prendas de baño es el gusto por el deporte al que se tiende en la sociedad del ocio, que hará que la estética se dirija, probablemente, hacia el look deportivo, muy descargado y de líneas juveniles.
Y no solo el deporte, sino el mayor nivel cultural se erige como elemento fundamental en la nueva estética. La mujer cuida su cuerpo y cada vez serán menos necesarios, por ejemplo, bañadores de extracontrol. Mónica Daluz / pdf
